Aurkibidea. boletín aldizkaria. Centro. Zentrua. Algunas reflexiones sobre la situación de los consumidores de heroína fuera de tratamiento en la CAPV

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1 CDD Centro de Documentación de drogodependencias 91 DDZ Drogamendekotasunei buruzko dokumentazio Zentrua boletín aldizkaria Algunas reflexiones sobre la situación de los consumidores de heroína fuera de tratamiento en la CAPV Diciembre 2002 Abendua 91 El estudio encargado por la Dirección de Drogodependencias del Gobierno Vasco y coordinado por Pablo Angulo y Ioseba Iraurgi pone de manifiesto la situación extrema en la que viven los consumidores de heroína que no acceden a tratamiento y debe servir para que nos replanteemos su abordaje. Estimaciones realizadas por el National Institute for Drug Addiction estadounidense revelan que el coste del mantenimiento con metadona es inferior a la décima parte de los costes que suponen para la sociedad los daños y cuidados de un heroinómano no tratado. Los programas de mantenimiento con metadona han demostrado ser capaces de una gran retención en un año (65%-95%) y, junto con otras medidas destinadas a reducir daños, como programas de intercambio de jeringuillas y de educación de pares, han contribuido a contener el número de nuevos casos por VIH/SIDA. Así mismo, han demostrado reducir la morbilidad y la mortalidad. Así pues, los esfuerzos encaminados a acercar a los toxicómanos en activo los programas disponibles están plenamente justificados, no solamente por los beneficios individuales, si no también por los comunitarios. Teniendo como objetivos la reducción de riesgos y de daños, tanto individuales como sociales, asociados al consumo de drogas, desde dispositivos como la Comisión Anti-SIDA de Bizkaia abordamos una problemática compleja y cronificada, que en ocasiones implica una gran afectación de la salud y una grave desestructuración social y familiar. Sin embargo, es necesario tender un puente hacia la integración de estos enfermos en el sistema de salud. Para que esto sea posible, el sistema debe estar dispuesto a acogerlos. El trabajo en red, en el que cada servicio de salud o recurso sociosanitario contribuye al objetivo común de mejorar la calidad de vida, debe eliminar las barreras de acceso para posibilitar el trabajo de los demás y aumentar la eficacia de intervenciones que, aisladamente, están condenadas al fracaso. Nuestras posibilidades de éxito serán mucho mayores si compartimos objetivos y coordinamos las intervenciones. Quizá las barreras burocráticas no sean objetivamente muy importantes, pero, para una persona que no tiene domicilio, el empadronamiento y la obtención de la Tarjeta Individual Sanitaria son a veces suficientes para no poder beneficiarse de muchos recursos y prestaciones. Excluido social es aquel que no puede acceder a sus derechos como ciudadano. La pregunta es si es posible, y en qué condiciones, abordar el tratamiento de estas personas. Las circunstancias asociadas al fracaso en los programas de mantenimiento con metadona son, fundamentalmente, las situaciones de desarraigo y depauperación social, el consumo durante el tratamiento y la existencia de psicopatología asociada. Habrá que tener en cuenta estas variables adecuando y flexibilizando los servicios para obtener mejores resultados. El abordaje de la patología dual también exige adaptar los servicios a las necesidades de los usuarios y ofrecer una amplia gama de posibilidades, adaptando los objetivos terapéuticos individualizadamente. Pero, sobre todo, se deben tratar con el mismo interés y desde el primer momento tanto la patología mental como la dependencia a sustancias, pues condicionar el tratamiento de la primera a la abstinencia de la segunda aboca al fracaso cualquier abordaje médico o social. Pero quizá nada de ello sea posible sin atender las necesidades básicas de alojamiento, comida o aseo. Los centros de acogida de baja exigencia pretendemos cubrirlas, pero sin duda son necesarios más recursos, sobre todo nocturnos. Y es que, hasta el momento, para acceder a pisos, albergues u otros recursos residenciales la abstinencia o estar en tratamiento siguen siendo requisitos fundamentales. La gente no duerme en la calle por elección, sino porque no tiene a dónde ir. Es la consecuencia de su deterioro, de su soledad, de su desarraigo. Consumir y dormir en la calle, son circunstancias que empeoran enormemente su situación de salud y provocan un enorme malestar social. Atender las necesidades básicas de las personas que están excluidas socialmente es una cuestión, en primer lugar, de derechos humanos; pero además es una labor imprescindible para que fructifique cualquier intervención educativa o terapéutica. Nuestra experiencia confirma que es posible una relación normalizada en las que se aceptan normas mínimas de convivencia a pesar del consumo. Son por tanto posibles los espacios de relación digna, segura y respetuosa, en los que los usuarios pueden plantearse la realidad en la que viven inmersos y abordar algunos cambios, tanto individuales como comunitarios. Hasta hace poco se ha venido manteniendo que hay que tocar fondo para sentir la necesidad de buscar ayuda, pero quizá a estas alturas haya que aceptar que es más humano y eficaz mantener unas condiciones de vida dignas quizá renunciando a la curación pero contribuyendo a una mayor esperanza y calidad de vida. Es pues necesario ampliar la oferta en programas de reducción de daños: las salas de consumo higiénico permiten disminuir la mortalidad por accidentes agudos y eliminan totalmente la posibilidad de compartir el material de inyección o que éste resulte contaminado. También disminuyen el consumo en lugares públicos y son una vía de acceso hacia los servicios sanitarios. Hay que ser realistas y aceptar que, a pesar de todo, los programas de mantenimiento con metadona tienen un 30% de fracaso y no son aceptables para un buen número de personas que, sin embargo, sí aceptarían otros programas que han demostrado preservar su salud. Es el caso de los programas de mantenimiento con heroína. Sin duda, existen en nuestro medio personas con patologías mentales asociadas o con gran deterioro físico, e incluso que por razones de salud pública o de seguridad ciudadana, se podrían mantener fuera de los circuitos de consumo ilegal/delincuencia de alto riesgo a través de programas de este tipo (es el caso de las mujeres toxicómanas que financian su consumo a través de la prostitución y que mayoritariamente estarían dispuestas a abandonarla en estas condiciones). Hoy por hoy, los servicios de salud y los recursos sociales gubernamentales y de las ONGs deben adecuarse a las necesidades de los usuarios y ofrecer la más amplia gama de alternativas terapéuticas para mantener altas tasas de retención y estar abiertos a las posibilidades que sin duda se plantearan en un futuro próximo. Belén Bilbao Borde COMISIÓN ANTI-SIDA de Bizkaia I N D I C E RESEÑAS - La reversibilidad del daño neurológico causado por el consumo de drogas Discotecas saludables y consumo recreativo: la importancia del entorno... 3 Aurkibidea - GHB eta ketaminaren eragina eta erabileraren ondorioak Efectos del éxtasis sobre la salud: cuánto sabemos? Diferencias género en el uso preservativo entre los universitarios la CAPV... 5 ENCUENTROS... 6 LA CITA - Políticas de reducción de riesgos: retos y futuro. San Sebastián, 19 al 20 de diciembre... 6 HERRAMIENTAS - Reducción de riesgos para usuarios de drogas en prisión... 7 ESTUDIOS - Condiciones de vida y necesidades asistenciales de los consumidores de heroína fuera de tratamiento en la CAPV... 8 EXPERIENCIAS - Talleres de consumo de menos riesgo: un intento eficaz para reducir las conductas de riesgo de los heroinómanos BIBLIOGRAFIA DDZ-CDD / Reina Regente 5, bajo/behea. / Donostia - San Sebastián / Tel Fax /

2 laburpenak r e s e ñ a s La reversibilidad del daño neurológico causado por el consumo de drogas VERDEJO GARCÍA, A. Y OTROS. Impacto de los deterioros neuropsicológicos asociados al consumo de sustancias sobre la práctica clínica con drogodependientes, Adicciones, vol. 14, nº3, páginas , Está fuera de toda duda, desde hace años, que el consumo de algunas drogas provoca a corto, medio y largo plazo daños de diversa gravedad en el cerebro humano. Según los expertos, el consumo crónico de drogas como el cannabis, la heroína o los estimulantes está directamente relacionado con deterioros neuropsicológicos que afectan a las capacidades relacionadas con la memoria, el aprendizaje, la atención, la concentración y el razonamiento. Una amplia revisión de la literatura científica llevada a cabo por un grupo de investigadores de la Universidad de Granada pone de manifiesto, sin embargo, que algunos de estos deterioros son reversibles y que algunas de las capacidades perdidas pueden recuperarse. La recuperación precisa sin embargo de un plazo determinado de abstinencia diferente en función de la sustancia utilizada y de la capacidad afectada y de estrategias específicas de rehabilitación neuropsicológica sobre las funciones dañadas. Los autores del estudio han revisado decenas de artículos e investigaciones publicados en la literatura científica de las últimas décadas con especial atención a los descubrimientos realizados en los últimos años gracias a la utilización de tecnologías de nueva generación con el objetivo de conocer el efecto que estos deterioros tienen en la práctica clínica que se realiza con los drogodependientes. Han alcanzado así una serie de conclusiones que permitirán mejorar los programas de tratamiento aprovechando mejor las funciones cerebrales que, a pesar de estar dañadas por el uso crónico de drogas, pueden recuperarse con un entrenamiento específico. En primer lugar, los investigadores explican cuáles son los déficits neurológicos que se relacionan claramente con el uso de las diversas drogas. Así, está constada la existencia de un efecto agudo del cannabis sobre diversas funciones neuropsicológicas (sobre todo atención, memoria y coordinación viso-motora) entre las 12 y las 24 horas siguientes al consumo. No está clara sin embargo la existencia de deterioros duraderos en el funcionamiento del sistema nervioso central debidos a los efectos residuales del THC (el principal principio activo del cannabis). Estos deterioros son sutiles y se producen sólo en casos de consumo crónico y severo. No ocurre lo mismo en el caso del éxtasis: las investigaciones realizadas ponen de manifiesto que para que se produzcan deterioros graves no es precisa la cronicidad o la severidad del uso. Para los expertos, el consumo esporádico de MDMA con fines recreativos puede generar a corto plazo déficits neuropsicológicos significativos en funciones relacionadas con la memoria, las funciones ejecutivas y la personalidad. Sin embargo, no se conocen aún las consecuencias del uso prolongado de estas sustancias sobre el funcionamiento cerebral a largo plazo. En el caso de la cocaína, puede afirmarse que la memoria a corto plazo verbal y visual, la atención, la concentración, la flexibilidad y el control mental son las funciones que aparecen más consistentemente afectadas por el uso crónico. Estos efectos se acentúan cuando la cocaína se consume junto a otras drogas (incluyendo el alcohol). En cualquier caso, la mayoría de los deterioros que causa la cocaína tienden a recuperarse en función de una prolongada abstinencia. Respecto a la heroína, el perfil neuropsicológicos de los consumidores de opiáceos incluye, a corto plazo, déficits en memoria verbal y visual, atención y concentración, habilidades motoras finas, habilidades viso-espaciales y viso-motoras o fluidez verbal. A largo plazo se produce un deterioro de las funciones ejecutivas y de la capacidad de razonamiento abstracto. Además de hacer patentes los diversos tipos de deterioro neurocognitivo producidos por las drogas, las investigaciones más recientes han puesto de manifiesto nuevos hallazgos en cuanto al daño en las funciones ejecutivas que se realizan en el cerebro. Esas funciones están relacionadas con la toma de decisiones, el control de los impulsos, o la planificación de las acciones, y se ven claramente afectadas por el consumo de las drogas de uso más común. En efecto, en algunos de los experimentos analizados se observa cómo los consumidores de esas drogas tienden, en determinados juegos y simulaciones, a elegir la opción que supone una satisfacción inmediata, ignorando posibles consecuencias negativas a largo plazo. Aunque son escasos los estudios que analizan las posibles implicaciones de los deterioros neuropsicológicos asociados al abuso de estas sustancias sobre los patrones específicos de pensamiento y el funcionamiento diario de los consumidores de drogas, las investigaciones más recientes ponen de manifiesto que estas implicaciones han de tenerse muy en cuenta: en el caso de los consumidores de cannabis, por ejemplo, los déficits en habilidad verbal llevan a algunos consumidores a sentirse solos e incomprendidos, los daños en las capacidades lógico-analíticas les hacen sentirse poco eficaces, y los déficits en flexibilidad cognitiva les impiden entender el punto de vista de otros. A juicio de los autores de la revisión, existen sin embargo datos suficientes para sugerir que los déficits cognitivos detectados en sujetos consumidores de sustancias no son estáticos, sino que experimentan mejoras dinámicas una vez que se inicia la abstinencia. En efecto, diversas investigaciones ponen de manifiesto que existe una cantidad significativa de recuperación de funciones neuropsicológicas durante el primer mes de abstinencia, especialmente en áreas de aprendizaje verbal, procesamiento viso-espacial y destrezas motoras. Por el contrario, la recuperación de habilidades como el razonamiento abstracto o la resolución de problemas puede llevar mucho más tiempo y en muchos casos no retornar nunca a niveles normales. Existe por tanto, afirman los autores de la revisión, reversibilidad o recuperación de los déficits neuropsicológicos asociados al consumo de drogas. Esta reversibilidad parece estar relacionada con la duración de la abstinencia y ocurre en distinto grado según cuáles sean las funciones afectadas: si algunas de ellas se recuperan rápidamente, otras, caso de las funciones ejecutivas, lo hacen más lentamente y en raras ocasiones logran retornar a niveles anteriores a la enfermedad. Sin duda, las lagunas en la investigación son todavía importantes: la aparente reversibilidad de los déficits no está aún bien delimitada en el tiempo, no se sabe qué beneficios puede tener la rehabilitación neuropsicológica sobre la recuperación espontánea y tampoco puede precisarse qué déficits se recuperan con más rapidez, qué déficits tardan más tiempo en recuperar y cuáles carecen de posibilidades de recuperación. Además, la incapacidad para la recuperación total de determinadas capacidades plantea problemas graves en los procesos de tratamiento y recuperación de las adicciones. Según los investigadores, el deterioro de las funciones ejecutivas afecta a la capacidad de los consumidores para aprender de la experiencia, a su habilidad para prevenir recaídas, a su capacidad para buscar nuevas fuentes de recompensa y, en conjunto, a sus habilidades para intentar cambiar de estilo de vida. Por eso no es de extrañar que se produzcan entre las personas que tienen esas funciones afectadas mayores tasas de recaída y abandono de tratamiento. Es preciso por tanto buscar fórmulas de entrenamiento cognitivo y rehabilitación neuropsicológica que, junto a las intervenciones psicológicas y farmacológicas, permitan optimizar los mecanismos de procesamiento de información, atención, concentración y memoria e incidir en la recuperación de las funciones ejecutivas que permitan al sujeto mejorar su funcionamiento diario, incrementar su capacidad de autocontrol y regresar a su entorno en condiciones óptimas para afrontar decisiones relacionadas con el consumo. 2

3 BIBLIOGRAFÍA Davis, P.E. y otros. Neuropsychological deficits and opiate abuse. Drug and Alcohol Dependence, vol. 67, nº 1, Di Sclafani, V. y otros. Neuropsychological performance of individuals dependent on crack-cocaine, or crack-cocaine and alcohol, at 6 weeks and 6 months of abstinence. Drug and Alcohol Dependence, vol. 66, nº 2, Guardia, J. Neuroimagen y alteraciones del funcionamiento cerebral asociadas al consumo de cocaína. Adicciones, vol. 13, nº 4, Peraherakis, A. y otros. Neuropsychological functioning in substance-dependent patients. Substance Use and Misuse, vol. 36, nº 3, Discotecas saludables y consumo recreativo: la importancia del entorno BELLIS, M. A., HUGHES K. Y LOWELY, H. Healthy nightclubs and recreational substance use. From a harm minimisation to a healthy settings approach, Addictive Behaviors, nº 27, págs , Las intervenciones dirigidas a reducir los daños ocasionados por el consumo recreativo de drogas se han centrado principalmente en los posibles efectos derivados de la toxicidad de las sustancias; de ahí provienen casi todas las campañas informativas sobre las consecuencias adversas del consumo, sobre las formas de minimizar estas consecuencias, y sobre los pasos a seguir en caso de experimentar efectos adversos graves. Sin embargo, según los autores de este artículo, las condiciones en las que se produce la ingesta están adquiriendo cada vez mayor peso a la hora de explicar los daños derivados del consumo recreativo, frecuentemente ligado a la música dance y a la llamada cultura de discoteca. Efectivamente, para los autores, limitar los daños de este tipo de consumo a los ocasionados por la toxicidad de la sustancia misma supone una respuesta parcial al problema. Este reconocimiento de la importancia del entorno ofrece la posibilidad de elaborar una nueva gama de intervenciones que, desde una perspectiva de reducción de daños, tiendan a modificar las condiciones en las que se produce el consumo. Desde ese punto de partida, los autores de este artículo repasan los focos de riesgo que se derivan del entorno en el que suelen realizarse los consumos ligados a esos ambientes y proponen una serie de medidas sencillas para reducirlos. Aunque en teoría las campañas de información sobre reducción de riesgos ofrecen la base necesaria para que los individuos protejan su salud, advirtiendo que eviten la deshidratación tomando agua regularmente, que no se mezclen sustancias como el éxtasis y el alcohol o que se descanse periódicamente, es difícil que estas advertencias surtan efecto si los locales no disponen de áreas de descanso climatizadas o de acceso gratuito al agua potable. Los incidentes violentos fuera de los locales nocturnos son otra de las consecuencias negativas del consumo que pueden reducirse con medidas como una adecuada iluminación de las salidas, controlando que los individuos no saquen objetos de cristal a la calle y garantizando servicios regulares de transporte público para evitar la acumulación de gente fuera de los locales. Equipar las salas con salidas de emergencia fácilmente accesibles y adecuadamente iluminadas, controlar que no se sobrepase la capacidad de los locales y un mantenimiento adecuado del material contra incendios y del material eléctrico son también medidas esenciales contra el riesgo de incendio que es especialmente alto en este tipo de lugares con abundante equipamiento eléctrico y una alta concentración de fumadores. El riesgo de sufrir daños en la audición es también especialmente alto en este tipo de ambientes, donde el nivel de ruido puede llegar a los 120 decibelios y en algunos casos acercarse al umbral de dolor (140 decibelios). Poner un limitador a los sistemas de sonido, ofrecer información sobre los efectos de exponerse a un ruido excesivo, imponer un perímetro restringido alrededor de los altavoces de las discotecas y ofrecer tapones para el oído pueden ser formas eficaces de reducir este riesgo. Por otro lado, las sustancias psicotrópicas en general, y las drogas de diseño en particular, pueden mermar el nivel de conciencia de los consumidores en cuanto a las precauciones necesarias a la hora de tener relaciones sexuales. Por ello es importante que en las discotecas se ofrezca información sobre prácticas de sexo seguro y que se disponga de máquinas de preservativos fácilmente accesibles para los clientes. Por otra parte, gran parte del daño a los fumadores pasivos también se podría evitar con medidas como una ventilación adecuada dentro del local, proporcionando áreas para los no 3 laburpenak r e s e ñ a s fumadores y áreas de descanso adecuadas para el personal de la discoteca. Los autores concluyen que el alcance de los programas de reducción de riesgos va mucho más allá de los meros panfletos informativos y que su eficacia depende en gran medida de la habilidad para modificar el entorno, y de la posibilidad de realizar los cambios necesarios para hacer los ambientes nocturnos más saludables para aquellos que deciden hacer un uso recreativo de las drogas. Este tipo de iniciativas permite además, según los autores, que personas de diferentes ámbitos como los organizadores de las macrofiestas, los dueños de locales nocturnos o los empleados de las discotecas se impliquen en la agenda de la reducción de daños, cosa que hubiera sido imposible en intervenciones que se centran exclusivamente sobre el consumo (y, cabe añadir, menos aún en las referidas a la represión del mismo). GHB eta ketaminaren eragina eta erabileraren ondorioak FREESE, T. E., ET. AL. The effects and consecuences of selected club drugs, Journal of Substance Abuse Treatment, 23. bol, 2 zbk., orr., Se resumen en este estudio las principales características del GBH y la ketamina, dos sustancias cada vez más utilizadas entre los consumidores de drogas recreativas Drogei buruzko literaturan, aisialdiko droga erabilerari buruz hitz egitean, ugariak dira MDMA edo estasiari buruzko aipamenak diskoteka eta rave festei loturik. Hala ere, festa hauetan badira estasiaz gain edo haren ordez erabiltzen diren beste substantzia batzuek; ketamina eta GHB edo estasi likidoa deitzen dena, MDMA bezain ezagunak izan ez arren, gero eta errazago eskura daitezke rave festetan, eta droga hauekin esperientzia zabalagoa duten herrietako datuek berauen erabiltzaileek antzeko ondorio kaltegarriak paira ditzaketela adierazten dute. Estatu Batuetan, adibidez, ketamina erabileragatik larrialdi zerbitzuetan jasotako kasuak an 19 izatetik 1999-an 396 izatera iritsi ziren. GHB-aren erabilera zela eta jasotako larrialdi deiak ere 250-etik era igo ziren urte horietan. Artikulu labur honetan, extasia, anfetaminak,

4 laburpenak r e s e ñ a s ketamina eta GHB-aren eragina eta erabileraren ondorioei buruzko literatura berrikusten dute autoreek. Extasia eta anfetaminei buruz asko argitaratu denez, GHB-a eta ketaminari buruzkoak laburtzen dira hemen. GHB edo estasi likidoa deitu dena anestesiko bezala erabiltzeko sortu zuen Laborit-ek 1960-an hamarkadaren hasieran, antsietatea eta intsomnioaren kontrako botika bezala edo muskuluak indartzeko gaitzat saltzen zuten GHB-a elikagai makrobiotiko dendetan, baina Estatu Batuetako Drogen Agentzia Federalak merkatutik erretiratu egin zuen, bere erabilerari loturik bihotzekoa edo koma egoera pairatu zuten zenbait pertsonen berri izan ondoren. Hala ere, GHB-a erraz presta daiteke (inolako azpiegitura edo laborategirik gabe) eta interneten ugari dira droga honen alde egiten duten orriak. Kalean, GHB-a likido gazi eta garden bezala saldu ohi da eta kikaratxoka hartzen da. Kalean lorturiko GHB kikaratxo baten kontzentrazioa 5000 mg-tik 5g-ra joan daiteke eta, beraz, ez da erraza kaleko dosi baten ondorioak aurrikustea. Drogei buruzko literaturan GHB erabileraren ondorio kaltegarrien artean gaindosi eta auto istripu arriskua aipatzen dira. Aisialdiko erabiltzaile batzuek azkar garatzen dute GHB-arekiko aztura eta erabilera etetean abstinentzia sintoma larriak pairatzen dituzte. Antsietatea, intsomnioa, dardarak eta goragalea dira abstinentziaren lehenengo sintomak eta gerora diaforesia, hipertentsioa eta takikardia eman daitezke. Abstinentzia egoera larrietan deliriumaren antzeko sintoma neuropsikiatrikoak ager daitezke. Autoreek kasu hauetan lokarriak eta lasaigarriak erabiltzea gomendatzen dute. Desintoxikazio prozesuaren lehenengo sei hilabeteetan antsietatea, lo egin ezina eta memoria arazoak azaldu daitezkeela adierazten dute autoreek eta honek zaildu egin dezakeela erabiltzaileentzat abstinentzia mantentzea. GHB-a bezala, ketamina ere anestesiko bezala garatu zen hamarkadan. Efektu lasaigarria eta anestesikoa du eta larrialdiko ebakuntzetan eta albaitaritzan erabili ohi da. Ketamina dosi txikiek, pertsona lokartzeraino iristen ez direnek, eskizofreniaren antza duten sintomak eragin ditzake, izan ere, droga honek burmuineko NMDA errezeptoreei eragiten die, eta eskizofrenian errezeptore hauen funtzionamendua desegokia dela ikusi da. Ketaminaren eragina dosiaren araberakoa da: dosi txikietan humorea hobetzen du, aluzinazioak eta ametsak edo amesgaiztoak sor ditzake, eta memoria eta arreta ere kaltetzen ditu. Dosi handiagoek, oka, hitztotela, amnesia, mugitzeko ezintasuna, taupadak, takikardia eta deliriuma eragin dezakete. Dosi altuak erabiltzen dituztenek hiltzearen gertuko esperientzia edo norberaren gorputzetik ateratzea bezala deskribatzen dute ketamina dosi altuen eragina. Zientifikoki, dosi altuen erabilerak buruko hemorragia, bihotzekoa, hipertermia, arritmia, koma egoera eta heriotza ere sor dezake. Osasun psikikoari dagokionez ketamina erabilerak intsomnioa, psikosia, paranoia, joera suizidak eta buruko ezgaitasuna sor ditzake. Begitazio eta flashback-ak ere arruntak dira erabilera ondorengo egun edo asteetan eta posible da substantziarekiko tolerantzia eta aztura garatzea. Artikuluaren autoreek aipatzen dute, baita ere, GHB eta Ketamina erabilerak arriskudun sexua bultza dezakeela. Hau egia da bereziki joera homosexualak eta bisexualak dituzten gizonek antolatzen dituzten festetan. Autoreen arabera festa hauetan GHB eta Ketamina erabilerak prebentzio neurririk gabeko erlazio sexualak bultzatzen ditu eta ondorioz HIESA-rekin kutsatzeko arriskua areagotzen da. Era berean, GHB-a antzeman da zenbait bortxaketa kasutan. Droga honek muskuluengan duen eragin erlaxagarriak, edozein edarirekin nahasteko erraztasunak eta gorputzean antzematen zaila den substantzia bat izateak sexuari loturiko delituetarako droga aproposa bihurtzen dute. Azkenik, droga hauentzako tratamendu eraginkorrei buruz dakiguna oso gutxi dela adierazten dute autoreek eta ikerketa gehiago behar dela diseinuzko drogen neurobiologiari buruz dakiguna tratamendu egokietan aplikatu ahal izateko. Gainera, ketamina eta GHB-a bezalako substantziak mediku eta zerbitzu banatzaile askoren artean ezezagunak direnez, garrantzitsua da profesionalek droga hauen eragina eta gehiegizko erabileraren sintomak antzematen ikas dezaten. Ezaguera honek aztura garatu duten pertsonen identifikazio azkarra eta kalitatezko tratamendua ahalbidetuko luke. Efectos del éxtasis sobre la salud: cuánto sabemos? GOWING, L. R., ET AL. The health effects of ecstasy: a literature review, Drug and Alcohol Review, nº 21, páginas 53-63, El éxtasis o MDMA es la tercera droga ilegal más consumida en los países occidentales, tras el cannabis y las anfetaminas. Datos provenientes de Australia, Europa y Estados Unidos indican que entre el 0,5 y el 3% de la población general lo ha consumido alguna vez, cifra que se sitúa entre el 1 y el 5% en el caso del sector más joven de la población. Las consecuencias de este consumo sobre la salud de los usuarios han recibido una atención considerable en los últimos años, especialmente en lo que se refiere a los efectos neurotóxicos de la sustancia y a un pequeño número de muertes relacionadas con su consumo. Los autores de este artículo han realizado una revisión exhaustiva de la literatura sobre el tema, con el objetivo de recuperar lo que conocemos acerca de las consecuencias del consumo de éxtasis sobre la salud. Para ello realizaron una búsqueda por medio de Medline, con lo que localizaron todo lo publicado acerca del éxtasis entre 1995 y Tras revisar uno a uno los artículos y seleccionar aquellos informes en que se hacía referencia, con el suficiente reigor metodológico, a casos de efectos adversos severos por consumo de éxtasis, la versión final del artículo incluye 134 entradas bibliográficas con referencia específica a las consecuencias tanto físicas como psiquiátricas del consumo de MDMA sobre la salud. En total, se encontraron 160 casos publicados de consumidores que habían sufrido efectos adversos serios. Dada la alta prevalencia del consumo de éxtasis, esta cifra parece indicar que la incidencia de efectos adversos serios por consumo de MDMA es relativamente baja. Sin embargo, es lo imprevisible de esos efectos y el riesgo de mortalidad o morbilidad que conllevan lo que hace que las consecuencias del consumo de éxtasis sobre la salud sean importantes. A tenor de la revisión realizada, la hipertermia y la hiponatremia parecen ser los efectos adversos graves más significativos del consumo de éxtasis. Se encontraron 69 casos de reacciones adversas al consumo de MDMA que resultaron en una temperatura corporal superior a 38ºC. En dos de los casos, el desenlace final del suceso no había sido registrado pero 32 de los 67 casos restantes resultaron en el fallecimiento del paciente (48%). Los datos sugieren que existe una correlación clara entre mortalidad y temperatura corporal, ya que alrededor de dos tercios de los casos en que se superaron los 41,5ºC de temperatura acabaron en muerte. La hipertermia suele ir acompañada por otro tipo de complicaciones clínicas como ataques, coagulación intra-vascular diseminada, rabdomiólisis, disfunción renal o disfunción hepática que pueden ser inducidas o exacerbadas por la hipertermia. Aunque los síntomas clínicos indican que el MDMA altera

5 los sistemas reguladores de la temperatura y del agua, los autores sugieren que gran parte de los casos de hipertermia se deben a factores ambientales, lo que los convierte en objetivos ideales para las iniciativas de prevención que se basan en modificar el entorno en el que se consume. Se identificaron otros 14 casos en los que el consumo de éxtasis había provocado confusión, niveles reducidos de consciencia y, en algunos casos, ataques y convulsiones debidos, probablemente, a un desajuste del equilibrio de agua y sales. La mayoría de los casos se normalizaron a medida que los niveles de sodio se estabilizaban. Sin embargo, tres de los 14 casos fueron fatales debido, aparentemente, a un edema cerebral causado por exceso de fluidos. En cinco de los 14 casos, los consumidores decían haber consumido grandes cantidades de agua junto con el éxtasis para paliar la sensación de sed provocada por la droga. Esto, unido al efecto antidiurético del MDMA, pudo provocar el desenlace fatal. Por tanto, aunque aconsejar a los consumidores que beban agua es una medida preventiva eficaz contra la hipertermia, los autores recomiendan que no se exceda el límite de medio litro por hora. Otras consecuencias negativas del consumo que cita el estudio son el riesgo de sufrir insuficiencia cardiaca, hemorragia o lesión cerebro-vascular, insuficiencia respiratoria, insuficiencia hepática y complicaciones dentales y oftalmológicas. La insuficiencia cardiaca resultó en una alta mortalidad: los seis casos identificados acabaron en muerte. En la mitad de los casos se detectó una enfermedad cardiaca preexistente, lo que sugiere que las personas con complicaciones cardiovasculares pueden tener una capacidad reducida para asimilar el efecto estimulante del MDMA. Especial relevancia tienen también los 39 casos de insuficiencia hepática detectados, de los cuales 11 requirieron alguna forma de transplante y 6 resultaron fatales. Los autores advierten sin embargo que la correlación entre el consumo de éxtasis y estos casos de insuficiencia hepática sin relación con la hipertermia no ha quedado suficientemente probada. Las secuelas psiquiátricas del consumo de éxtasis son típicamente episodios depresivos persistentes, ataques de pánico, flashbacks y delirios. Los datos sugieren que el riesgo de sufrir estos problemas aumenta cuando se consumen otras drogas, particularmente cannabis, junto con el éxtasis, cuando se consumen dosis altas con frecuencia durante un periodo largo de tiempo, y cuando hay un historial de problemas psiquiátricos en la familia. Diferencias de género en el uso de preservativo entre los universitarios de la CAPV ARRILLAGA, A. Diferencias de género entre jóvenes universitarios en el uso y actitudes hacia el preservativo, Plan SIDA Osakidetza, Según este estudio realizado el pasado año por el plan de prevención del SIDA de Osakidetza, el uso del preservativo es usual entre los jóvenes vascos que se inician en sus relaciones sexuales. La investigación, llevada a cabo entre jóvenes universitarios que cursan estudios en la CAV, ofrece una clara muestra de ello. El 74,7% de estos jóvenes afirma haber mantenido alguna vez relaciones sexuales con penetración. La mayoría de ellos un 90,1% dice que utilizaron preservativo en esta primera relación sexual. Para los autores del estudio, en líneas generales, la juventud universitaria vasca muestra una actitud de naturalidad frente al uso del preservativo; en ocho de cada diez casos dicen que la propuesta para la utilización del preservativo fue realizada de manera conjunta por los dos miembros de la pareja. Además, la valoración que hacen de esta primera experiencia es bastante buena. El 59,4% de los jóvenes califica la experiencia como buena, el 30,2% como regular y el 4% como mala. Las razones de las valoraciones negativas son muy diversas: no acertaban a ponerlo bien, el preservativo se rompió, influyó en la pérdida de erección o se deslizó. Sin embargo, con el tiempo, en las siguientes relaciones sexuales que mantienen los jóvenes, el uso del preservativo disminuye. La proporción continúa siendo alta 77,4 pero ya son un 21,9% quienes afirman no haber utilizado preservativo en su última relación. La decisión de no usarlo es una decisión de consenso dentro de la pareja y la razón principal es la utilización de otro método anticonceptivo, la píldora. Parece que este hecho está ligado a los significados culturales que en nuestra sociedad tienen el preservativo y la píldora. Es frecuente la asociación del preservativo con las relaciones esporádicas o casuales, en las que no hay un compromiso con la otra persona, mientras que el paso a la píldora simboliza habitualmente un compromiso más serio con la pareja. La motivación que los lleva a utilizar el preservativo cambia también de la primera relación sexual a las siguientes. En la primera, el 52,6% 5 de los jóvenes consideró tanto la anticoncepción como la protección ante el VIH u otras enfermedades de transmisión sexual a la hora de utilizar el preservativo. En la última relación sexual esa proporción desciende hasta el 39,4%. Con el tiempo prima por tanto la función anticonceptiva del preservativo frente a la profiláctica. El estudio pone también de manifiesto que, en líneas generales, tanto los chicos como las chicas tienen una actitud similar ante el uso del preservativo. Los datos son muy claros en ese sentido. El 89,9% de los chicos y el 92,2% de las chicas se sienten capaces de hablar sobre el uso del condón con cualquier pareja que puedan tener. Y el 91,5% de los jóvenes se siente capaz de utilizar un condón correctamente. A la hora de comprar o llevar encima los preservativos la situación cambia considerablemente, puesto que los chicos parecen sentirse más seguros. Así, mientras entre los chicos el grado de autoconfianza para ir a comprar preservativos es del 72,5%, entre las chicas disminuye hasta un 50%. Algo similar ocurre con el acto de llevarlos. Al 67,9% de los chicos no les da vergüenza llevar preservativos, mientras que sólo un 50% de las chicas afirma no sentir reparos por llevar encima un paquete de preservativos. Los temores que tienen las chicas a la hora de llevar preservativos hacen que los datos en ese sentido sean muy desequilibrados. En el caso de la primera relación sexual, el 73,2% de las chicas afirma que fue su pareja la que aportó el preservativo; sólo el 6,6% de las chicas lo llevaba. Una situación muy similar se repite en la última relación sexual. En definitiva, aunque en el ámbito más íntimo de la pareja la actitud ante el uso del preservativo es muy similar tanto en hombres como en mujeres, fuera de ese ámbito, afirma el estudio, sigue primando la posición de los hombres ante la posibilidad de decidir cómo serán sus relaciones sexuales. BIBLIOGRAFÍA laburpenak r e s e ñ a s Cooper,M.L. y Orcutt, H.K. Alcohol use, condom use and partner type among heterosexual adolescents and young adults. Journal of Studies on Alcohol, vol. 61, nº 3, 2000, pp Prince, A. y Bernard, A.L Alcohol use and safer sex behaviors of students at a commuter university. Journal of Alcohol and Drug Education, vol. 43, nº 2, 1998, pp Navarro, E. Factores psicosociales determinantes del uso del preservativo en población adolescente. Informacio Psicologica, nº 65, 1997, pp Seoane, L. Evaluación cualitativa de una campaña de promoción del uso del preservativo en la poblacion adolescente y juvenil de la Comunidad de Madrid. Revista Española de Salud Pública, vol. 76, nº 5, 2002, pp

6 topaketak encuentros Fecha Título Lugar Organización Información 12 y 13 de diciembre Ludopatías: adicciones sin sustancia Bilbao Instituto Deusto de Drogodependencias Instituto Deusto de Drogodependencias. Tel: de enero al 15 de junio Curso de especialización en gestión clínica en Salud Mental Bilbao Universidad de Deusto Dña. Belén Campos, Secretaría de la Fundación OMIE. Tel: de enero Drug Demand Reduction for Children and Young People Londres Mentor Foundation Mentor UK. Tel: +44 (0) y 17 de enero Ley de responsabilidad penal del menor y drogas Bilbao Instituto Deusto de Drogodependencias Instituto Deusto de Drogodependencias. Tel: y 24 de enero Prevención de drogodependencias: experiencia en las escuelas Bilbao Instituto Deusto de Drogodependencias Instituto Deusto de Drogodependencias. Tel: y 7 de febrero Psicodrama como instrumento de intervención Bilbao Instituto Deusto de Drogodependencias Instituto Deusto de Drogodependencias. Tel: al 8 de febrero Segundo Congreso Catalán de Salud Mental Barcelona Col.legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya COPC. Tel: Fax: al 14 de febrero Aproximación a la enfermedad mental Zaragoza Cáritas Diocesana Cáritas Diocesana Zaragoza. Fax: al 15 de febrero Ending Drug Prohibition in the 21st Century Mérida (México) Universidad Autónoma de Yucatán DRCNet. Tel: (202) Fax: (202) al 19 de febrero La familia en la sociedad del siglo XXI Madrid Fundación de Ayuda contra la Drogadicción Tel: Fax: y 22 de febrero Fetal Alcohol Spectrum Disorder: Doing What Works Vancouver (Canadá) Interprofessional Continuing Education University of British Columbia. Tel: 1 (604) Fax: 1(604) al 28 de febrero World Congress for Mental Health Melbourne World Federation for Mental Health Mental Health Foundation of Australia. Tel: al 27 de febrero Preventing substances use, risky use and harm: what is evidence-based policy? Fremantle (Australia) National Drug Research Institute Susan Wilson, National Drug Research Institute, Curtin university of Technology, GPO Box U1987, Perth WA 6845, Australia. Fax: y 7 de marzo Intervención en drogas en el medio laboral Bilbao Instituto Deusto de Drogodependencias Instituto Deusto de Drogodependencias. Tel: al 31 de marzo Salut per a educadors/es d adolescents i joves Osona Escola d Educadors d Osona Escola d Educadors d Osona. Tel: al 15 de marzo Stay in touch: 3ª European Conference on Youth Work, Youth Care and Drug Prevention Lucerna (Suiza) Federal Office of Public Health Organizers. Tel: +41 (0) Fax: +41 (0) al 16 de marzo Jóvenes y Adicciones Chiclana de la Frontera Diputación de Cádiz APRODA. bereziki la cita POLÍTICAS DE REDUCCIÓN DE RIESGOS: RETOS Y FUTURO San Sebastián, 19 al 20 de diciembre El escaso éxito de las políticas prohibicionistas ha obligado a los gobiernos a buscar vías alternativas como la prevención secundaria y terciaria en la acción contra las drogodependencias. Este simposium, organizado por el IVAC (Instituto Vasco de Criminología) y la Dirección de Drogodependencias del Gobierno Vasco, tratará la reducción de daños y riesgos desde una perspectiva social, legal y sanitaria a partir de la necesidad de aplicar este tipo de estrategias. Como ponentes intervendrán, entre otros, la Directora de Drogodependencias del Gobierno Vasco, Gemma Calvet, que analizará el modelo de reducción de riesgos en el marco internacional. Su intervención será seguida por la exposición de experiencias de programas de reducción de riesgos en Alemania y los E.E.U.U. Para finalizar, los representantes del IVAC INSTITUTO KRIMINOLOGIAREN VASCO DE CRIMINOLOGIA EUSKAL INSTITUTUA analizarán los primeros resultados de uno de los más recientes proyectos realizados en el ámbito de la reducción de riesgos en el País Vasco, el programa Testing de análisis de drogas en discotecas y espacios de ocio nocturno. La asistencia al curso es gratuita, aunque es preciso inscribirse con anterioridad para reservar plaza. Más información: Isabel Germán (IVAC) Villa Soroa, Ategorrieta San Sebastián Tel: Fax:

7 topaketak encuentros Fecha 20 al 22 de marzo Título XXX Jornadas Nacionales de Socidrogalcohol Lugar Valladolid Organización Socidrogalcohol Información Secretaría Técnica. Tel: Fax: de marzo al 3 de abril Prevención educativa de drogodependencias Lleida Escola de l Esplai de Lleida Escola de l Esplai de Lleida. Tel: al 29 de marzo 28 de marzo I Congreso Europeo de Trastornos Adictivos: desde la Atención Primaria a la Salud Mental Mental Health Policy and Economics Alicante Venecia Sociedad Española de Toxicomanías International Center of Mental Health Policy and Economics SET. Tel: International Center of Mental Health Policy and Economics. Tel: Fax: al 10 de abril Strengthening Partnerships For A Safer Future Chiang Mai IHRC IHRC Tel: Fax: de abril VI EUROPAD Forum Washington European Opiate Addiction Treatment Association EUROPAD. 22 al 26 de abril 25th Annual SALIS Conference Toronto Substance Abuse Librarians and Information Specialists SALIS. P.O. Box 9513, Berkeleys, CA , U.S.A. 1 y 2 de mayo 8 y 9 de mayo The Royal College of Psychiatrists Faculty of Substance Misuse Residential Meeting Reducción de daños en consumo de alcohol Barcelona Bilbao The Society for the Study of Addiction Instituto Deusto de Drogodependencias College Conference Office. Tel: +44 (0) Fax: +44 (0) Instituto Deusto de Drogodependencias. Tel: al 10 de mayo 22 y 23 de mayo IV Congreso Internacional de Prevención y Asistencia de la Drogodependencia Mujer y adicción: una perspectiva de género Córdoba (Argentina) Bilbao Programa Cambio Instituto Deusto de Drogodependencias Programa Cambio. Tel: Fax: Instituto Deusto de Drogodependencias. Tel: al 24 de mayo 26 al 28 de mayo 27 al 30 de mayo 2ª Conferencia latina sobre reducción de los daños relacionados con las drogas 4th International Conference on Drugs and Young People X Congreso SESPAS Perpignan Wellington Santander Grup Igia Australian Drug Foundation Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria Secrétariat de la Conférence. Tel: +33 (0) Fax: +33 (0) ADF Conference Secretariat. Tel: Fax: Secretaría técnica. Tel: Fax: al 8 de agosto 12th World Conference on Tobacco Helsinki National Public Health Institute Dr. Kriistina Patja, National Public Health Institute, Mannerheimintie 166, Helsinki, Finlandia. Tel: Fax: al 3 de octubre 3rd Symposium on Workplace Drug Testing Barcelona European Workplace Drug Testing Society César Fernández, Toxscreen. Tel: Fax: t resnak herramientas REDUCCIÓN DE RIESGOS PARA USUARIOS DE DROGAS EN PRISIÓN Los autores de este manual realizaron con anterioridad un proyecto de reducción de daños, financiado por la Comisión Europea, en varias prisiones de la UE. Las actividades realizadas en esas cárceles en el marco del proyecto despertaron el interés de las organizaciones implicadas por las posibilidades del sistema penitenciario en cuanto a la promoción de la salud y la reducción de daños de las personas drogodependientes presas. Este manual es fruto de un nuevo proyecto que incluye también la creación de un inventario de ejemplos de buena práctica dentro del sistema penal y la celebración de diversos encuentros y jornadas. El manual está fundamentalmente dirigido a los profesionales de los servicios sanitarios que trabajan con personas drogodependientes presas tanto desde el interior como desde el exterior de las cárceles y pretende facilitar las actividades dirigidas a la reducción de daños entre la población penitencia. El manual analiza los efectos y los riesgos de las diferentes sustancias en el medio carcelario, ofrece recomendaciones para que la práctica del sexo y el uso de drogas sean más seguros en las cárceles y estudia diversas cuestiones relacionadas con la organización de las actividades de reducción de daños en las prisiones, desde el asesoramiento y la orientación hasta la promoción de organizaciones de auto-ayuda entre los presos/as. Título: Risk reduction for drug users in prisons Editor: Risk reduction for drug users in prisons Idioma: Inglés Páginas: 361 Año de edición:

8 ikerketak estudios CONDICIONES DE VIDA Y NECESIDADES ASISTENCIALES DE LOS CONSUMIDORES DE HEROÍNA FUERA DE TRATAMIENTO EN LA CAPV La Dirección de Drogodependencias del Gobierno Vasco ha encargado un estudio sobre el perfil y las necesidades asistenciales de los heroinómanos de la CAPV que no reciben tratamiento, bien porque no lo han recibido nunca, bien porque, tras fracasar en varias ocasiones, lo han abandonado. Para la realización del estudio se entrevistó a una muestra formada por 141 heroinómanos de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa: de ellos, menos de la mitad recibe algún tratamiento por sus toxicomanías. La situación social de los heroinómanos fuera de tratamiento es sensiblemente peor que la del resto: consumen más drogas ilegales, cometen más delitos, son detenidos con mayor frecuencia y en el 80% de los casos viven en la indigencia. Por otro lado, de todas las personas analizadas, el 88% se declaró dispuesto a acudir a salas de venopunción higiénica y el 60% aseguró que participaría en programas de prescripción de heroína, aun y cuando se aplicaran normas de funcionamiento muy estrictas. IRAURGI CASTILLO, I. Y OTROS Estudio de la situación psicosocial de consumidores de heroína no adscritos a tratamiento por su toxicomanía en el País Vasco. Estudio encargado por la Dirección de Drogodependencias del Gobierno Vasco, 101 páginas, noviembre Los responsables de la investigación optaron por realizar una encuesta entre los consumidores de heroína localizados en la calle y, fundamentalmente, entre los que frecuentan los servicios sociales (comedores, albergues, etc.) y los recursos comunitarios no sanitarios (programas de intercambio de jeringuillas, comisiones ciudadanas Antisida, entidades sin fin de lucro, etc.). En total, se obtuvieron datos de 12 entidades distintas, entre las que cabe destacar las Comisiones Anti Sida de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, el Centro de Día Estrada de Vitoria-Gasteiz, los Talleres Ikatz Kale de Cáritas en Donostia o el centro Agiantza de Bilbao. Se contactó a través de esas entidades con un total de 141 consumidores de heroína, de los cuales el 76% fueron entrevistados en Bizkaia, el 15% en Araba y el 8,5% en Gipuzkoa. Teniendo en cuenta que el número de personas que inician al año tratamiento por consumo de heroína en la CAPV supera las 800 personas, la muestra obtenida para la investigación supone el 15% de la población estudiada y tiene un margen de error del 6,5%. Para el análisis de los datos, los 141 cuestionarios analizados se dividieron en tres grandes grupos: los consumidores de heroína en tratamiento (que constituyen el 48,9% de la muestra), los consumidores que nunca han estado en tratamiento por toxicomanías (el 14,2%) y los consumidores que han realizado algún tratamiento pero que no lo realizan en la actualidad, es decir, aquellos que han fracasado en su tratamiento (el 36,9%). El porcentaje de consumidores que actualmente está fuera de tratamiento llega pues al 51% de la muestra. Los drogodependientes que no reciben tratamiento son más jóvenes y tienen un historial de consumo de drogas más corto que quienes participan en programas terapéuticos. La edad media de quienes no están en tratamiento es de 33 años y la de quienes nunca lo han estado de 31, mientras que quienes reciben tratamiento tienen en la actualidad, de media, 36 años. Estos tienen un historial de consumo medio de catorce años, frente a los diez de quienes han fracasado en anteriores tratamientos y los siete de quienes nunca han participado en un programa terapéutico. El uso de heroína es generalizado entre quienes no reciben tratamiento: el 98% de ellos consumieron esa droga en el mes previo a la encuesta. Aunque entre los que sí reciben tratamiento el porcentaje de consumo en el último mes es mucho más reducido del 56,5%, para los autores del estudio no deja de ser un porcentaje muy elevado si se tiene en cuenta que participan en un programa terapéutico. Más alta es aún la prevalencia del consumo de cocaína entre los drogodependientes en tratamiento: casi tres cuartas partes de ellos reconoció haber consumido esa sustancia en el mes anterior a la encuesta. Tan sólo ocho personas un 11% de las personas en proceso de tratamiento señalaron no haber consumido ni heroína ni cocaína en el último mes. Por otra parte, el estudio de las pautas de policonsumo de los tres grupos analizados pone de manifiesto que las personas que no reciben tratamiento y muy especialmente los que lo han recibido pero no en la actualidad presentan una mayor prevalencia de consumo de sustancias ilegales. Utilizan sin embargo vías de administración de la droga menos dañinas que los usuarios en tratamiento: sólo tres de cada diez heroinómanos fuera de tratamiento dicen utilizar regularmente la vía inyectada, cuando entre los consumidores en tratamiento el 61% utiliza esa vía. Por el contrario, quienes no acuden a tratamiento son quienes con mayor frecuencia reutilizan jeringuillas utilizadas por otras personas, aunque también utilizan con frecuencia las jeringuillas que se les proporcionan en las farmacias, los centros de salud y los Programas de Intercambio de Jeringuillas. Condiciones de vida Las ayudas sociales (36,4%), el robo (24,3% y la mendicidad (22,1%) son las principales fuentes de ingresos del conjunto de los drogodependientes analizados. Un 11,4% tiene como fuente de ingresos un trabajo remunerado, un 7,1% recibe ayuda de la familia y un 10% dice carecer de ingresos. En cualquier caso, una parte importante de los entrevistados combinan diversas fuentes de financiación, alternando el robo, con el trapicheo, la mendicidad y la percepción de ayudas sociales. Con todo, lo más significativo es que las fuentes de ingresos son muy distintas en función del grupo analizado: así, mientras las ayudas sociales son un recurso más frecuente entre las personas en tratamiento, el robo, la mendicidad y la prostitución son recursos utilizados en mayor medida por las personas no adscritas a tratamiento. Para los autores del estudio, parece evidente que la participación en un tratamiento posibilita el acceso a otras ayudas sociales y reduce la utilización de fuentes de financiación ilegales y la comisión de delitos. Los datos sobre el número de veces que los miembros de los diferentes grupos han sido detenidos dan buena prueba de ello: de media, quienes participan actualmente en un programa de tratamiento fueron detenidos 2,1 veces el pasado año. Quienes no han participado nunca en tratamiento fueron detenidos 3,9 veces y quienes 8