Falling Under. Gwen Hayes

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2 2 Falling Under Gwen Hayes

3 3 TRADUCCIÓN: Júlia Esther Amaya Andrea Laura Marta CORRECCIÓN: Celia Eva Noemi DISEÑO: Celia Itziar Eder Maialen Vicky Angelica Sofia Si quieren ser parte del equipo de traducción, corrección i/o diseño de Perfect Dream, no duden en unirse a nosotros enviando un mensaje a este Dígannos en que quieren participar y ayúdennos en la evolución del Blog, necesitamos gente para cualquier cosa. Cuanta más gente, más libros.

4 4 Índice Sinopsis..6 Glosario Tienes miedo de mí? Capítulo 1 10 Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo 8 75 Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo

5 5 Capítulo Capítulo Arriba es abajo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Capítulo Abajo es arriba de nuevo Capítulo

6 6 Sinopsis En sus sueños es irresistible, seductor, encantador y peligroso, sin duda. Pero cuando se le aparece mientras está despierta y la cautiva de la misma manera que en los sueños, ella no está segura de qué dirección es arriba y cuál abajo. Theia Alderson siempre ha llevado una vida protegida, no se le permiten las mismas libertades que al resto de los adolescentes de la pequeña ciudad californiana de Serendipity Falls. Pero cuando un chico devastadoramente hermoso aparece en los pasillos de su escuela, se siente atraída por la menor mirada de Haden Black. Theia sabe que ha visto antes Haden, no por la ciudad, pero sí en sus sueños. No entiende cómo podía soñar con Haden antes de que se hubiesen conocido, pero cada noche se han encontrado en un inquietante mundo de espeluznante fantasía. Y como Haden tanto de la noche y el día atrae hacia adelante en un momento y la empuja lejos de la siguiente, lo único que Theia sabe a ciencia cierta es que la increíble atracción que siente hacia él es más fuerte que su miedo. Y como poco a poco descubre lo que verdaderamente es Haden, Theia no está segura de si quiere resistirse, incluso si el precio a pagar es el de su alma.

7 7 Glosario En traducción y corrección nos hemos dado cuenta de que hay palabras que no tienen traducción propia al español o de significado extraño. A continuación, encontrarán aquellas palabras que nosotros consideramos que deben estar para que no se pierdan durante la lectura del siguiente libro. Sneetches: con esta palabra hacen referencia a la gente de clase social más alta en el instituto. Under: es el mundo de Haden. Lure: se puede traducir con varios significados; se refiere a que Haden tiene como un poder de atracción para que las chicas, menos Theia, se fijen en él. Updo: es una especie de pinza para el pelo. Kryptonita: es un mineral ficticio que aparece en las historietas de Superman de DC Comics, así como en las de otros personajes relacionados con este, y sus adaptaciones a otros medios y cuya principal característica es la de ser el único material capaz de debilitar a Superman anulando sus poderes. Charmed: Embrujadas en España y Hechiceras en Latino América. Narra la vida de tres hermanas brujas que luchan contra el mal y salvan a los inocentes.

8 8 Tienes miedo de mí? - Por supuesto que no, y si, con todo mi corazón y alma espeté sin pensar. Él río y me miró directamente a mí por primera vez en muchos minutos. No estoy seguro que eso se califique como una respuesta, es más bien una contradicción. - Arriba es abajo, recuerdas?, además todo sobre ti es una contradicción reflexionando un poco más las palabras que iba a escoger, agregué- No quieres herirme. El cómo yo lo sé, no te lo puedo decir. Pero lo que tú me haces sentir, Haden, esto es lo que me da miedo. Sé que serías mi perdición avancé un paso hacía él, pero él retrocedió. - Con quién fue tu primer beso? El calor se abalanzo sobre mi cara. Me halagaba pensar que quizás él quería besarme. Deseé que quisiera besarme.- No he tenido -Cerré los ojos con fuerza y volví a empezar- No he tenido mi primer beso. Aún. - Por qué? Rodé mis ojos ante su inocencia.-obviamente tú sabes que no soy como las otras chicas. Soy tímida y no pierdo mi tiempo con chicos. Mi padre es estricto y - Eso no es un porqué. Él pensaba que me conocía muy bien Bien, dime tú porque nunca me han besado. Me arrepentí de mis palabras y mi tono al instante. Qué si él me decía lo que yo ya sabía? Que yo era sosa. No lo suficiente interesante o bonita. - Tú estás esperando.

9 9 Para Hayley Nicole, quién siempre será la pequeña chica que amo y quién se está convirtiendo en una joven mujer que admiro mucho.

10 10 Capítulo 1 Todo cambió la noche que vi al hombre en llamas cayendo del cielo. Estaba leyendo después de que pasara una hora razonable, la blanca colcha cubría mi IPhone para evitar que la luz se filtrara hacía fuera hasta saber que mi padre estaba completamente sumido en soñar en nuevas formas para mantenerme a salvo. El móvil era un compromiso tuve que hacer clases extras de música en mi poco tiempo libre para conseguir el móvil. Según él todos ganábamos; las pocas horas al día yo no estaba con él o encerrada en la segura rosa y marfil habitación, decorada por un prestigioso diseñador para dorar mi jaula, nos permitía accesibilidad instantánea. Además, a las pocas horas yo ya había encontrado un problema. Él no sabía que podía leer libros en el teléfono; no sabía que libros habían. Mi padre pensaba que por fin me había quitado el hábito de leer con lámpara. Nunca se le habría ocurrido que no había roto esa costumbre, yo era muy lista. Todas las noches iba a algún lugar nuevo y pretendía ser alguien diferente, alguien interesante, gracias al dispositivo que él me había comprado para controlarme más aún de lo que ya lo hacía. Una inapreciable libertad a una chica con acento británico viviendo en la pequeña ciudad Serendipity Falls, California, bajo la mirada atenta de su padre. Pero el hombre en llamas cayendo desde el cielo me sacó de mi lejano mundo. Mi mirada se fijó sobre la ventana instantes antes que él apareciera. Y entonces, lentamente, como una pluma llevada por un viento ligero, cayó más allá de mi ventana, girando su grotesca cabeza hacía mi, su boca abierta en un silencioso grito. Él estaba más que en llamas. Él era fuego. Naranjas y rojas llamas ardían juntas entorno al hombre, pero eran sus ojos los que me hicieron detener mi respiración y sostenerla mientras corría hacía la ventana. Sus ojos, asustados e implorantes, decían cosas oscuras y agonizantes que yo no podía llegar a entender. Me incliné más sobre la ventana, el cristal estaba caliente des de que él había pasado. Cómo si lo hubiese tocado directamente. Mientras él terminaba su relajado y tortuoso descenso hacía el césped, siguió con su mirada fija en la mía. Suplicándome por algo que no podía darle por las llamas que lo consumían. Demasiadas cosas debería haber sentido, preguntado o preocupado, pero yo solo miré, fascinada y obligada a verlo hasta el final. Aterrizó en el patio todavía en llamas. El césped virgen de mi padre iba a ser arrasado.

11 11 Iba a estar muy decepcionado. Tenía miedo de dejar mi posición, insegura de que hacer a continuación. Seguramente lo que había visto era producto de mi hiperactiva imaginación. Un sueño causado por leer demasiado y no dormir suficiente. Pero, si él estaba sufriendo mientras yo no hacía nada? Me di la vuelta y corrí, tan silenciosamente como pude, fuera de mi habitación, bajando las escaleras y finalmente a la puerta trasera. La hierba cubierta de rocío bajo mis pies me recordó mi falta de ropa. Mi camisón se sentía fino y revelaba más de lo que mi padre pretendía cuando él lo aprobó. Me estremecí, no por el frio si no por los nervios. Las llamas del hombre ardiendo chispearon y se enfriaron, revelando huesos carbonizados y trozos de carne. Aun así, seguía moviéndose y gimiendo. Hundí mis rodillas, horrorizada de que Dios pudiera ser tan despiadado como para permitir al pobre humano soportar tal miseria. El olor a carne cocinada me provocó nauseas. La carne desnuda estaba llena de quemaduras que mostraban huesos aquí y allá, pero sus ojos sus ojos se mantenían completamente lucidos, dándole la llamativa apariencia de un muñeco de Halloween. El olor a sulfuro llego a mis fosas nasales, dificultándome respirar. El hombre ardiendo seguía gimiendo y quemándose. Cómo era posible? Sus pulmones debían estar incinerados. Por primera vez, me di cuenta de que todavía sostenía el móvil. Estúpida. Debería haber llamado al 911 hace rato. Presioné 9 cuando él habló por primera vez. - No te molestes. Gemí ante el sonido raspado de su inhumana voz necesitas una ambulancia. El esqueleto gorgoteaba un poco, el sonido era ronco y crudo Demasiado tarde. No me queda mucho tiempo. Él no debería tener ni un solo segundo. Miré al cielo, pero no había signos de humo o cualquier otra cosa cayendo. Él gimió de nuevo. - Lo Lo siento tonta y estúpida chica no sé qué hacer. Me gustaría poder hacerlo más cómodo. - Debes estar muy asustada susurró, lentamente con mucho cuidado Siento que hayas tenido que ver esto.

12 12 Cómo podía estar preocupado por mí en este momento? - Quieres que um rece o algo? - No. Su respuesta llego rápida, muy vehemente. - Quieres quedarte? preguntó, no, imploró- No tengo derecho a pedirte esto, pero tengo miedo de estar solo ahora. Podrías quedarte hasta - Por supuesto. La humedad del frío, humedecía la hierba filtrándose en el material del camisón, provocando manchas feas en el blanco sudario virginal. Sentí el peso de la decepción que se llevaría mi padre. - Quieres que llame a alguien por ti? Para decir adiós? - No hay nadie su voz se debilitaba con cada palabra. Nadie se iba a poner de luto por él? Me obligué a mirarle, la muerte estaba en sus ojos, cada vez más cerca, bloqueando la repulsión por su grotesca apariencia. Su última visión iba de ser de alguien a quién le importara que muriera. Alguien que fuera a llevar luto por él. Elevó sus dedos huesudos como si fuera a tocarme y me armé de valor para no apartarme de su mano, que seguía latente junto a mi cara. Se sacudió y dijo sus últimas palabras valía la pena la caída. Su mano cayó y la hierba bajo él chisporroteó. Entonces su cuerpo se convirtió en polvo, dejando sólo una marca negra en el césped de mi padre. Le di la espalda a la luz del amanecer que se filtraba por mis cortinas de encaje y metí la cabeza debajo el cojín. Solo fue un sueño. Tuvo que serlo. Hombres quemándose no caen del cielo. Los esqueletos no hablan un minuto y al siguiente se convierten en polvo. Froté mis ojos y miré al techo. Tenía que comprobarlo. Resignada, caminé la distancia desde mi cama hasta la ventana y mientras más me acercaba, parecía que más me alejará, cómo en las pesadillas. Toqué el cristal, estaba frío, por supuesto. Separé los dedos y me incliné más sobre la ventana, mirando abajo, deseando encontrarme con el perfecto césped que conocía

13 13 ayer. Pero la perfección estaba estropeada y la hierba cauterizada ahí donde él cayó. El hombre en llamas. Los latidos de mi corazón se detuvieron durante un momento, golpeando apasionadamente a un ritmo rápido. Mi mente buscaba una explicación que no incluyera un cadáver ardiente con ojos asustados y un alma solitaria. Qué tipo de personas caen desde el cielo? Aliens? Ángeles caídos? Paracaidistas? Puede que su avión explotará. Pero eso no explicaría su habilidad para hablar sin pulmones o piel, o órganos, o No. Tuve que soñarlo. No hay otra explicación. Mejor olvidarlo. Las pesadillas no tenían control sobre mí y no había nada que temer. Además, nada ocurre en una ciudad tranquila como es Serendipity Falls. Por eso papá compró una casa aquí. Su viaje hasta la ciudad no era tan malo, a tan solo media hora de que la niebla lo cubriese todo. Él hacía cosas que hacían los abogados en sus oficios todo el día y volvía para la cena cada noche. Escogió esta ciudad precisamente por su falta de drama, me reconforté a mi misma mientras cogía mi túnica rosa del perchero. Qué cosa mala le podría ocurrir a una chica en una casa victoriana falsamente alegre? No hay duda alguna de que las cornisas pesadas y los adornos de jengibre eran una buena protección contra el mal. No fue hasta que encendí la luz del baño que recordé que día era. El familiar entumecimiento que me recorría de arriba abajo cuando pensaba en este día cada año. Un pie en frente el otro, una rutina, después la siguiente, cepillar, enjuagar, repitiendo siempre lo mismo. Bajé las escaleras, bebí mi zumo de naranja, tomé las vitaminas, anduve hacía la escuela. Era tan solo un día como cualquier otro. Mi padre debería haberse ido hacía su oficina en San Francisco. Era más fácil de esa forma, por lo menos esta mañana. No tener que enfrentarnos el uno al otro no significaba que no notáramos el significado de este día, en este mismo día. El aniversario de la muerte de mi madre. Luché contra mi pelo. Los rizos salvajes preferían estar sueltos y se resistían a las gomas de pelo o a los clips. El desenfreno de mi melena, era un maleficio, según mi padre, quien trataba sucesivamente de convencerme para que lo llevara liso y corto, tal cual lo llevaba mi madre. La fiereza de mi corazón era otra herencia maternal no deseada. Mi padre trataba de convencerme para que

14 14 viviera la vida con cuidado, y luchar para refinar mi espíritu, y tener bien el cabello, provocaba una lucha diaria. Querer complacer a mi padre siempre mantenía mis impulsos bajo control. Él me necesitaba. Seguramente podía ser brusco e imposiblemente estricto, pero él era todo lo que yo tenía. Las cosas hubieran sido diferentes si mi madre no hubiera muerto, pero no tenía sentido ir por ese camino. Especialmente hoy. Corrí bajando las escaleras para luego castigarme a mi misma por mi imprudencia, ya que mi padre no estaba ahí para hacerlo. Tomé la vitamina que había dejado fuera, bebí el zumo que él había vertido y me comí un panecillo, quiero decir la galleta, solo después de verificar que él realmente se había ido, y de que no quedara ninguna miga que me delatara. Evité la tarjeta de felicitación a la izquierda en el centro de la mesa pulida tanto tiempo como pude. Mis manos temblaban mientras abría la única excepción para olvidar que este día existía si quiera. Feliz 17 Cumpleaños, Theia. Con amor, papá. Puse la tarjeta en mi mochila, cogí un suéter y caminé hacía la escuela. Nadie en el Serendipity High me felicitó ya que así lo quise yo. Mis amigos, ahora que los tenia, me dispararon miradas clandestinas todo el día, pero respetaron mi petición. Tenía suerte de tener su amistad; mi vida había cambiado mucho en solo cuatro años, cuando nos trasladamos por primera vez a Estados Unidos. La vida en Londres había sido muy solitaria. Nuestra finca era un lugar frío, histórica por Alderson pero no con amor ni risas. Después de todos esos años estudiando en casa con un aburrido tutor, me sorprendí que papá entrara en razón y me inscribiera en una escuela pública en América. Sorprendida y agradecida, hasta que descubrí que la chica extraña con un divertido acento no iba a ser bienvenida fácilmente en la pequeña escuela con grupos formados. Toda yo era diferente a mis compañeros americanos, empezando, pero no cerca de terminar, por mi acento. Tampoco había pasado mucho tiempo con mis compañeros en Gran Bretaña, yo era tan torpe como un potro dando sus primeros pasos a la hora de interactuar.

15 15 - Tierra llamando a Thei. Parpadeé hacía Donny des de el otro lado de la mesa de la cafetería Lo siento, qué decías? Donny, Donatella para aquellos que se atrevían a llamarla así, rodo sus ojos y me cogió otro Tater Tot de mi comida- te preguntaba si tenias algún plan para escapar de tu prisión este fin de semana. Mi padre prefiere que no pasé mucho tiempo con Donny. Lo cual, siendo honesta, es parte de una súplica. Donny era irreverente y un poco salvaje. Bueno, muy salvaje. Por qué quería amigos como yo, una chica que trabajaba duro y era completamente aburrida, era un misterio. Cada vez que lo preguntaba, ella respondía con un comentario sobre lo mucho que le gustaba mi acento estirado, y después me guiñaba un ojo con picardía. Me llevaba bajo su ala des de una experiencia realmente mala el año pasado en Educación Física, y haría cualquier cosa por ella. La familia de Donny era del tipo en el que yo solía soñar. Vivian en una casa muy pequeña, alegre y a veces muy ruidosa. Siempre había alguien riéndose o gritando. Nunca estaba completamente limpia, pero siempre había de comer y alguien para escuchar cómo te va el día. Incluso la envidiaba por su hermano pequeño, tan travieso y destructivo, y por sus padres, quienes no eran muy tolerantes pero lo hacían con sentido de humor. También, envidiaba lo cómoda que estaba con su cuerpo. Era un par de centímetros más alta que yo, gracias a sus piernas, Donny mostraba un aura de confianza en su apariencia que yo nunca tendría. Todo lo que vestía lo escogía cuidadosamente, en un ademan por exhibir sus atributos. Su pelo marrón estaba cortado alrededor de su cara para marcar sus pómulos altos, y partido a un lado, acentuando su orgullosa frente. Siempre llevaba pendientes que se lucían a hurtadillas cuando su pelo se movía, lo cual solo era un vistazo de lo que había si te tomabas tiempo para mirar. - Por qué es tan importante que vaya a ese club contigo? pregunté. Donny es muy social, a diferencia de mí. A veces tenía planes para los fines de semana en los que no me incluía, y eso estaba muy bien para mí. - Porque necesitas salir más. Tengo a Dios por testigo, un día explotarás si no te rebelas de vez en cuando. Sabe tu padre que pasa cuando las hijas de padres excesivamente estrictos y tensos cuando reciben la primera libertad en la universidad? - No, qué?

16 16 - Se vuelven salvajes, eso pasa. La idea de mi misma mostrando los pechos ante una cámara a cambio de un gorro de camionero nos hizo reír tan duro que no podíamos respirar. Lo más gracioso era que ambas sabíamos que Donny lo haría solo por un chicle. Nuestra tercera mosquetera, Amelia, se nos unió mientras nuestra risa terminaba. Estaba vestida como lo que Donny llamaba Gótica rebelde. A Ame le gustaban los estilos alternativos de los jóvenes emos/góticos, pero odiaba el negro y los colores oscuros. En lugar de eso, ella vestía como un arco iris lleno de accesorios de calaveras y arañas. - De qué os reís? Quiero saberlo? - No quieres, Créeme Donny palmeó el banco junto a ella- Ame, ayúdame a convencer a Theia de que necesita salir con nosotras este fin de semana ella mordió la punta de su pizza, estirando el queso una milla antes de romperse. Solo Donny puede hacer que eso sea sexy. Cuando yo comía pizza, tengo que cortarla en trozos de un bocado. Ame sacó su almuerzo de su bolsa reciclable que traía cada día. Ella era muy consciente de la contaminación Theia, si tu no sales con nosotras este fin de semana, tendré que escuchar a la zorra de Donny hablando de ti toda la noche y no me lo pasaré nada bien. Y no tendré con quien hablar cuando ella se deshaga de mí para irse con el primer chico guapo que vea. Tienes que venir. Amelia no bromeaba. Donny disfrutaba pasando el rato con chicos guapos. Amelia, por otro lado, había anhelado desesperadamente por el mismo tío desde que se traslado a nuestra escuela en séptimo, el mismo año que yo. Se había quedado estancada en un estado de tan solo es un amigo y se negaba a decirle acerca de sus sentimientos o darle a otra persona una oportunidad. Ame se comportaba diferente a Donny. Donny era gatuna y sigilosa, mientras que Ame era un cachorrito. Solía ir dando saltitos y usaba todo su cuerpo cuando hablaba. Era hermosa, pero no se lo podías decir a ella. Ahora que Amelia se había dejado crecer el pelo a su natural y brillante café oscuro, y no ese rubio roto que había intentado mantener, Donny y yo pensábamos que era la más guapa de las tres. Amelia, como sea, tan solo veía defectos en aquellas cosas que nosotras pensábamos que la hacían exótica y destacar. Ame nació en Corea y fue adoptada por una familia quizás aún más blanca que la mía. La mayoría del tiempo, consideraba que ella manejaba la diversidad mejor. A veces actuaba como si no quisiera que nosotras viésemos sus orígenes. Otras veces, sin embargo, habla de ir a Corea algún día, no para

17 17 conocer a sus padres reales pero si para caminar por dónde ellos pudieron hacerlo. Pero cuando estábamos solo nosotras tres juntas, los orígenes no eran un problema. Donny juntos sus manos a modo de plegaria Preciosa por favor, di que vendrás con nosotras el viernes. Vas a amar el club. Es el único club para menores de dieciocho que he estado que no me ha hecho preocuparme por nuestra generación. Es muy divertido. Y no es nada aburrido. - No tengo nada que ponerme para un club y no lo tenía. El comprador personal de papá eligió mi armario siguiendo la estricta lista de recomendaciones y ninguna incluía nada que se pudiera poner para un club. - Tengo tu atuendo ya elegido contestó Donny un poco demasiado contenta- Oh, sí, y Sandra Dee llamó, quiere sus suéteres de vuelta. Eso fue malvado, pero no del todo erróneo. El asistente de mi padre creía que la etiqueta de la caja que decía manga tres cuartos era manga larga. Y tengo todos los suéteres en diferentes tonalidades color caqui. Ya sabes, para mis días alocados y despreocupados. De todos modos, Donny no era la única que pensaba que debíamos reemplazar al asistente Tus ropas no me irán, Donny. Tus piernas son una milla más largas que las mías. - Son mejores para envolverlas alrededor de los chicos. Hablando de - ella hizo una pausa para que Amelia y yo pudiéramos gemir. Donny era realmente alocada. Yo no tenía tales aspiraciones. Además de mi acento extraño británico, mi verdadero problema con los chicos no tenía nada que ver con mi apariencia, pero si con mi educación. Y mi padre diciendo: no. Había sido alejada de los chicos durante toda mi vida, no había tenido permitido hacer fiestas mixtas ni cuando era una niña. Y una cita era impensable. Yo era intocable. Él solo quería que estuviera feliz, y le preocupaba que los chicos me hicieran temeraria y me distrajeran de mis estudios de música, lo que era más importante para él que no para mí. Amaba el violín, de verdad lo hacía, pero debo admitir que a veces es aburrido por todo el trabajo en mantener la habilidad. Como sea, la peripecia musical era importante.

18 18 Para papá. No tiene importancia que haya empezado a sentirme menos alegre con la música. Mientras más me impulsaba, menos me importaba. Además, prefiero tocar música moderna pero solo puedo hacerlo si él no está en casa. Porque la música moderna no es respetable. No rendían homenaje a mis raíces familiares. Los Aldersons eran los mejores en cualquier cosa. Papá lo demostraba cada día en el trabajo, o eso decían sus colegas en las salidas que hacíamos una vez al año. Su empresa lo había transferido dos veces a Estados Unidos para arreglar las peores oficinas el primer año conoció a mi madre, y el segundo cuando yo tenía trece años. Él era insuperable jugando a racquetball y en vela. Yo debía seguir con la magnífica tradición de todos los Alderson anteriores y sobresalir. Aún si lo deseaba o no. Donny continuaba hablando, ignorando nuestros gemidos Mis fuentes en administración me han dicho que mañana llega carne fresca. Viene des de la ciudad de Nueva York. Dios, espero que sea guapo. Necesitamos nueva gente guapa en este instituto. Amelia picó su ensalada. Ella odiaba la ensalada pero estaba en medio de algo a lo que Donny llamaba dieta Solo necesitamos nueva gente guapa porque tú has agotado a la población guapa de aquí. Tómatelo con calma con el chico nuevo, quieres? - Probablemente sea un sneetch dijo Donny. Nosotras llamábamos Sneetches a los ricos de la escuela que discriminaban a los pobres. Los llamábamos así por la historia del Dr. Seuss en la cual los Sneetches, que eran aquellos que nacían con una estrella verde en el estomago, pensaban que eran mejores que los que no tenían estrellas verdes, o en este caso, dinero verde. Según los estándares, yo poseía todas las características para ser una sneetch, excepto que aquellos que lo eran debían aceptarme. Para gran consternación de mi padre, los hijos de sus socios y de los del club de golf no eran los hermanos escogidos por su hija. Por supuesto, él tampoco me había ayudado a que fuera aceptada, desde que él me alejó de sus actividades y reuniones sociales, pero trata de decirle eso a él. Donny sacó su maquillaje, comprobando daños inexistentes antes del cuarto periodo Amelia, dime qué quieres al chico nuevo, sneetch o no, y yo estaré alejada de él. Pero tienes que prometer que hablaras con él. No solo te sentaras nostálgicamente lejos de él. Las repeticiones aburren.

19 19 - No estoy remotamente interesada en el chico nuevo, pero gracias por la oferta. Sé como de difícil tiene que ser esto para ti. Donny empezó a girarse hacía mí, pero la detuve levantando la mano -Alto. No estoy remotamente interesada en el nuevo que no hemos visto aún, todavía y debido al capricho les pregunte a ambas Habéis escuchado algo sobre un accidente de avión anoche? O quizás un meteorito? - Has tenido sueños sobre aliens explorando tus sitios secretos, Thei? dijo Donny, de nuevo demasiado contenta. - No, no no importa. Sonó el timbre, recordándome que la clase de mi cuarto periodo era en la otra punta del campus, pero al menos olía mejor que la cafetería. Tuvimos que esperar a que un paquete de sneetches, varios de ellos animadoras, pasaran por nuestra mesa. Como tenían por costumbre, ni siquiera nos miraban sin que tuviéramos estrellas en nuestros traseros. Cuando uno de los jugadores de básquet trató de pasar sin ni siquiera mirarnos, Donny trazó la línea Hola Bill, te he dicho lo mucho que significa para mí el hecho de que hayas hecho popular mis necesidades aún cuando tu no funcionabas? Eso te hace un verdadero caballero. Por supuesto, Bill no dijo nada de eso. Oh, él en realidad tenía un problema pero dejó que Donny terminara las cosas por ella misma cuando él no puso mucho de su parte en su relación. Él gruño, alguien murmuró PERRA y todo estaba bien en nuestro mundo. Al final de la noche, desaparecí. Practiqué durante dos horas después de la escuela con mi nuevo tutor, quien a los diez minutos se dio cuenta que yo era mejor que él, entonces, como alguien con un sentido exagerado de ego, me castigó con ejercicios inútiles y tiempo adicional de práctica. La cena fue sombría, como siempre. Muriel, nuestra ama de llaves y cocinera, intento colar un pastel como postre para apaciguar su culpabilidad por falta de celebración debido a mi cumpleaños, y mi padre leyó su periódico durante toda la comida, deteniéndose solo para decidme: Siéntate derecha y Deja de moverte tanto. - Papá empecé cautelosamente me gustaría pasar el fin de semana con Donny. - Ya veremos contestó. Ese fue el final de la discusión.

20 20 No estoy segura como mi madre pudo haberse enamorado de él. Él era tan frio. Y lo peor, pensé que él estaba tratando de asegurarse de que yo fuera tan fría como él. A veces sentía cristales formándose dentro de mí, escarchándose dentro de mi corazón, y pensé que sería más fácil seguir su camino, que no salirme de él. Si yo fuera cuidadosa y cautelosa, prudente y obediente, quizá podría detener los anhelos caprichosos que tenía. Aquellos en los que creía, Allí tiene que haber más. Más que este incomodo silencio en medio de una mesa demasiado grande para dos personas que comían ahí cada noche. Pero si había algo más allí, mi padre no quería nada de eso. Se retiró a su estudio y yo a mi adornada celda decorada, terminé mis deberes, miré mi violín y consideré tocarlo por una hora, después me metí en la cama sin la esperanza de dormirme. Pero me quedé dormida. O eso creo. Y ahí fue cuando todo empeoro.

21 21 Capítulo 2 Me desperté en la oscuridad del jardín, arrodillada en el césped cubierto de rocío cerca de donde había estado el hombre en llamas sin recordar cómo había salido de casa. Mi padre estaría furioso si me encontrara fuera con tan solo el camisón en medio de la noche. Este comportamiento impulsivo fue de lo que me había estado protegiendo toda mi vida. Él gritaría, se quejaría y me diría que terminaría igual que mi madre. Y después, en cuanto esas duras palabras escaparan de su boca, se lamentaría y daría media vuelta. Al día siguiente aparecería un collar nuevo o entradas para el ballet sobre mi tocador. Papá no era para nada impredecible. La niebla llegaba a raudales, desplazando la sensación de familiaridad de mi propio patio trasero. Aunque fue la oscuridad de la noche, el brillo de la luna veteaba los árboles, creando las sombras más largas que lo que las recordaba. Y había música. Los sonidos apagados de una orquesta capturaron mi interés por que no venían de casa, si no de lo más profundo del terreno. El patio de mi padre era enorme, y solo él dirigía a los trabajadores para su mantenimiento. Papá no se manchaba las manos con el suelo, pero pasaba mucho tiempo inspeccionando el terreno buscando defectos. El césped y yo teníamos mucho en común. Aunque vivíamos en Bay Área, los terrenos parecían claramente británicos, tal y como a mi padre le gustaba. El césped que rodeaba nuestra casa era una pasión lo único que se permitía a sí mismo. Solamente con el seto, los trabajadores tardaban horas en darle forma. Intercalados como huevos de Pascua, había rosas inglesas especiales que él mismo había cultivado. No eran muy resistentes y a menudo no lo lograban, aunque todavía había algunas ahí aun así, uno tenía que esforzarse para encontrarlas. Seguí caminando. Cuanto más cerca estaba de la música, más desconocido se me hacia el terreno. Podrían haber sido las mismas plantas y arbustos con los que había crecido, pero las sombras distorsionabas sus formas y las hacía siniestras. Nunca había notado cuantas espinas había en el jardín o como las vides se retorcían y sostenían el entramado en una camisa de fuerza. Comenzó a costarme respirar y mi corazón latió cada vez más rápido.

22 22 Por mucho que avanzaba hacia la música, no conseguía acercarme. Siempre parecía estar cerca, pero en el fondo estaba más y más lejos, hasta que me di cuenta que estaba en un laberinto de arbustos. Un laberinto. Aunque no debería haber ninguno en los jardines. Vuelve atrás. Pero era demasiado tarde. Lo intente, pero el camino cambiaba mientras caminaba y tuve la sensación de que estaba caminando hacia el centro del laberinto en vez de al jardín trasero por mucho que lo intentara. El inolvidable sonido de una melodía desconocida se filtraba a través de las ramas. Mi entrenada oreja para la música reconoció un cuarteto. La melodía tenía un tono gótico y estaba aumentando a un crescendo cuando llegué a un gazebo encendido con velas. Debería estar asustada. Pero la atracción fue tan fuerte que me atrajo como una polilla a la luz. Cautelosamente, subí las escaleras. Las velas estaban atadas a las ramas espinosas, espeluznante y aun así bonito. Froté mis brazos, pero los escalofríos continuaron. Un camisón era poca protección. - Siempre esperé que vinieras, pero nunca me atreví a esperarte. Mi respiración se aceleró ante la voz masculina. Me giré hacia ella en vez de alejarme, como una chica lista hubiera hecho. El muchacho hizo una profunda reverencia Theia. Vestía un traje gris anticuado, con faldones en la chaqueta y un pañuelo negro y un alfiler con un símbolo que no reconocí. Su pelo oscuro era espeso y parecía tan suave que tuve que resistirme a la urgencia de tocarlo. Mirando sus ojos oscuros fue como si cayera des de las estrellas, haciéndome sentir ingrávida y desorientada. - Quién eres? pregunté, ante lo rara y avergonzada que me sentía con que él vistiera tan formalmente cuando yo tan solo llevaba un camisón. - Estoy tan feliz de que vinieras contestó- Ahora puede empezar la celebración. Le miré de reojo. Era más alto que yo y el corte de su chaqueta podría haber distorsionado su figura, pero no creo que lo hiciera. Hombros anchos y una cintura estrecha, como la espalda de un atleta. Su cara era perfecta pero no. Sobrenatural, pero hermosa. Él aplaudió dos veces, y espacios del césped verde alrededor del gazebo se encendieron al instante con candelabros y antorchas, iluminando lo que pareció una fiesta en progreso.

23 23 Un cáliz de peltre enjoyado fue puesto en mi mano, y estudié la escena maravillo. Mesas forradas con telas rojas y negras estaban llenas de comida y bebida. Los fiesteros, disfrazados de seda y encaje, sonrieron llamativamente entre ellos y mantenían conversaciones mudas sin mover sus labios, sus caras hechas como espeluznantes payasos. El cuarteto orquestal atrajo mi mirada en cuanto empezaron a tocar una nueva canción similar a la otra que me había dirigido hacia el gazebo. Pero no fue la canción lo que atrapo mi atención, sino su apariencia. Igual al hombre de pie junto a mí, iban vestidos formalmente esmóquines negros y sombreros altos. Pero donde deberían estar sus caras, había tan solo carne sin facciones. Jadeé por el horror Qué está ocurriendo? Me giré hacía mi anfitrión, y su cara se nublo por un momento con lo que pareció remordimientos. Rápidamente, volvió su elegante mascara sobre sus facciones Estás preciosa. Quería llorar o gritar de la frustración. Estaba asustada de lo que veía, de lo que sentía, pero en lugar de eso tan solo respondí Gracias. Él sonrió y fue lo más hermoso y horrible que vi. Esperanza que no debería haber nacido y deseo que nunca pudiera dar frutos. Si eran mis sentimientos o los de él, no lo sabía. Mis dedos se relajaron en el pie de mi copa y esta se deslizo fuera de mis manos. A velocidad lenta, la copa cayó al suelo, derramando un líquido rojo sangre en su descanso. Desperté en mi cama, con mi camisón bañado en rojo. Me apoye en las taquillas esperando a que Amelia buscara su cuaderno. Estaba tan cansada que necesitaba darle un nuevo significado a la palabra cansada. Cada vez que parpadeaba, parecía que el fondo mis párpados estaban hechos de lija. Ser amigas de Donny, quien trabajaba en la secretaria y sabia cosa, quería decir también que Ame y yo teníamos taquillas en el Principal en vez de encima de en los montes y las barrancas donde los otros junior que quedaban entre clases. Era favorable ya que normalmente solo los sénior y los sneetches eran capaces de conseguir un sitio como este. El Principal era el verdadero instituto viejo un monstruo de dos plantas hecho de ladrillos. Hace muchas décadas, ellos expandieron el campus, añadiendo

24 24 edificios que hacían más difícil llegar a tiempo a clase porque estaban muy apartados. Cuanto más cerca estabas del último año, mas clases tenías en el Principal. La biblioteca, la secretaria, la tienda de estudiantes, y la sala de estudiantes también conocido como el centro sneetch- en el pasillo fuera de la biblioteca, se encontraban en el Principal. - Mañana tengo entreno después de clase si quieres venir dijo Ame, parándose- estás pálida, seguro que te encuentras bien? Asintiendo, salí del pasillo de taquillas es solo que no he dormido bien las últimas dos noches. Busco en su bolsillo y me tendió un cristal de cuarzo Restaura la energía. Si puedes mantenerlo sobre tu piel, va mejor. Asentí, haciendo ver que la creía. - Hablo enserio dijo ella, leyendo mi ambivalencia Incluso me bañe en los poderes curativos de las cascadas. No quería tratarla con condescendencia, de verdad no quería. Pero no me creía todas esas cosas acerca de cascadas místicas como ella lo hacía. Nuestro pueblo, Serendipity Falls, fue llamado así por las cascadas cercanas con el ese nombre. Eran el tesoro de nuestra ciudad nuestra atracción para los turistas. No solo eran hermosas, tenían varias viejas leyendas conectadas a ellas, el encanto una de ellas. Ninfas de agua, poderes curadores, pociones de amor la piscina en la que caía el agua de la cascada se decía que tenía todo de eso y más. - Ponte el cristal en el sujetador me sugirió, sabiendo que yo no haría dicha cosa Cómo están las cosas con tu padre? - Igual que siempre, supongo. Amelia siempre se sentía increíblemente triste por la forma en que mi padre me sobre compensaba por la falta de una madre. Ella crea excusas sobre su comportamiento irracional basándose en la perdida de su único y verdadero amor. Supongo que era la romántica de nuestro grupo. Donny prefiere pensar que mi padre es el demonio. A mí nunca se me ha ocurrido pensar en él ni de un modo, ni del otro. Papá es lo que es. Mi mente volvió a vagar hacia los extraños sueños de las últimas dos noches. Ellos eran, por supuesto, sueños. Aunque no descartaba el sonambulismo, ya que había dos camisones arruinados como prueba de que había estado fuera. Lo que era realmente un disturbio. Pensé que podría a la secretaria de papá que me pidiera una visita al doctor. Andar dormida fuera era peligroso.

25 25 Mientras andábamos por el vestíbulo, me saqué la diadema de mi cabello para calmar el dolor de cabeza y peiné mis rizos con los dedos. Cuando pasamos por delante de la ventana de secretaría, el tiempo empezó a moverse a cámara lenta. Me estremecí y un escalofrío me recorrió los huesos como si alguien hubiera pisado sobre mi tumba. Y bailado en ella también. Era él. Había cambiado su abrigo y faldones por unos tejanos y una camiseta ajustada de Abercrombie&Fitch, pero era él. Lo hubiera reconocido en cualquier lugar. Parpadeé lentamente, creyendo que era un espejismo. Un hermoso espejismo. Pero yo no tenía el poder de dar vida a los chicos guapos de los sueños. Cuando él no desapareció, parte de mi corazón cantó y la otra se preocupo de que no volviera a ser la misma nunca más. Me miró directamente a los ojos. No sonrió, pero tampoco desvió su mirada. La vida seguía a nuestro alrededor, pero nosotros estábamos atrapados en un mundo diferente al del resto de los estudiantes en el vestíbulo abarrotado o en la oficina. El ruidoso pasillo se volvió tranquilo de golpe, como si alguien hubiera pulsado Mute. Aunque él no se movió físicamente, sentí como me hacia una reverencia, profundamente, como la noche anterior. Oh, nunca iba a ser la misma de nuevo. Su presencia en mi mundo despierto agitó todos mis sentidos. Aun a cámara lenta, retomé mi caminata, ardiendo ahí donde sus ojos me tocaban. Cuando finalmente rompí el contacto visual, el mundo me alcanzó o al revés. Ame agarró mi brazo Estás bien? Pareces un fantasma. - Por favor, sigue andando chillé. Ella colocó un brazo protector a mi alrededor y me guio hacía al baño. Caí contra la pared, tratando de calmar mi respiración, pero mis pulmones no querían trabajar, y exhalé cuando debería haber inhalado. - Qué te ocurre? Necesitas a la enfermera? Debería llamar a tu padre? Sacudí mi cabeza, lo que no hizo nada por mi mal equilibrio No, solo necesito un minuto. La puerta se abrió de golpe y la oleada de energía que siempre seguía a Donny vino con ella Oh, Dios mío. Dime que lo habéis visto. Él es sin lugar a dudas hey qué está mal? Amelia contestó Perdió el control. Fue algo muy raro. Estábamos andando por el vestíbulo y todo estaba bien. Después ella

26 26 - Lo viste, verdad? mi voz sonaba rara desesperada. Seguía sin poder respirar bien el chico de la oficina. Estaba ahí de verdad? - El hermoso chico nuevo? Sí, lo vi la cara de Donny se iluminó- Oh, wow! Finalmente te has fijado en alguien. Estaba empezando a pensar que ibas por el otro camino, si sabes a lo que me refiero. Esto es genial, Quiero decir, estoy un poco perturbada de que no lo consiguiera primero pero ya sabes, estoy dispuesta a sacrificar un chico por un bien mayor si eso significa que finalmente echaras un polvo. - Eres todo lo opuesto a una persona con clase, Donny Amelia seguía agarrando mi brazo Eso es lo que ocurría? Amor a primera vista? siempre la romántica. - Oh, Jesús, Ame Donny abrió su bolso, sacando su maquillaje. Se giro hacia mi vamos a darle un poco de color a tu cara y luego iros a hablar con Hottie McTightPants antes de que alguien lo enganche. - Espera, aquí hay más Ame y Donny intercambiaron miradas, miradas preocupadas. Supongo que estaba empezando a ser un poco dramática, pero quién no lo estaría? tuve un sueño muy raro anoche. Y él estaba ahí. - Soñaste con él. Oh, eso es fantástico. Eres tan afortunada Amelia prácticamente se desvaneció es como un cuento de hadas. - Eres tan retrasada Donny empujo a Ame con su bolso y la aparto para poder agarrarme de los hombros cuéntame el sueño. Fue pervertido? - No, no lo fue. Bueno, puede que lo fuera No lo sé, fue algo raro pero estas perdiendo el punto. Soñé con él antes de verlo. Amelia estaba a punto de caerse eso es genial. Puede que estuvierais predestinados a encontraros el uno al otro Amelia no solo era romaica, también era una drogadicta metafísica. Cartas de Tarot, interpretación de los sueños, cristales, regresión a vidas pasadas si lo hacía para la estantería metafísica, Ame era una alumna atenta. A Donny no la perturbo mi declaración ni la de Ame Probablemente ha estado en la ciudad uno o dos días antes de empezar a la escuela. Quizá lo viste cuando comprábamos un helado o algo. Exhalé y toda la tensión desapareció de mi cuerpo Tienes razón. Estoy segura que la tienes eso tenía mucho más sentido que soñar con un chico cayendo del cielo. Lo que me recordó al hombre ardiendo, y volvi a sentirme mal Me siento como si mi vida hubiera dado un giro extraño.

27 27 Donny estaba aplicando coloretes a mis mejillas por mucho que intentara apartar la cabeza Para de moverte. Darte cuenta que te gusta algún chico no quiere decir que tu vida sea extraña. Quiere decir que finalmente tus hormonas han crecido. Ahora fuera y consíguelo, tigre. Ella y Amelia me agarraron cada una de un brazo y me llevaron al pasillo, a pesar de que mis pies se arrastraban. En cuanto llegamos a la oficina, mi corazón se desplomó. Él estaba rodeado de estudiantes dos animadoras, una de ellas sosteniendo su horario, obviamente preparada para enseñarle su clase. Por mucho que odiara admitirlo, él parecía natural en el centro de la gente guapa. - Oh, Dios mío dijo Amelia, arrugando el rostro- Está yendo con los sneetches. Cuánto más podría caer mi corazón? Solo caía más y más, haciendo que todo a mí alrededor se viese en un tono gris No importa dije, pero no lo quería decir. De repente todo sobre él me importaba mucho. Demasiado. El hueco donde mi corazón solía estar dolía. Nunca pensé que pudiera ver a alguien tan atractivo. Deseé que sus ojos oscuros me miraran. Quise empujar a todas las otras chicas de su alrededor y ser a la única a la que le sonriera de esa manera. Quise saber sus sueños, sus secretos su nombre. Donny me dio un ligero apretón Estoy moralmente en contra de los sneetches igual que vosotras pero démosle una oportunidad. Es nuevo él no sabe cuán viriles son. Además, probablemente descenderán sobre él como una manada de lobos sobre un conejo. En ese momento, el conejo miro hacia arriba justo a mis ojos. No había ninguna mirada pidiendo ayuda. Ni siquiera de cerca. Sus ojos estaban cerca del negro y lo hacían parecer más peligroso que cualquier depredador en un bosque. Un escalofrió involuntario recorrió mi cuerpo haciendo que él sonriera por mi reacción. No era una sonrisa de felicidad, o de placer. Era una expresión de orgullo, como si hubiera hecho un movimiento estratégico en un tablero. O puede que haber atrapado a un Bambi en una esquina. Me convertí en su botín de caza. Aunque me estaba mirando, parecía como si mirara a través de mí. Y entonces él puso su brazo alrededor de una sneetch y dijo algo en su oreja sin alejar su mirada de la mía. Y lo sentí.

28 28 Jadeé ante tal sensación. Fue como si yo hubiera sido la chica junto a él, sentí su respiración en mi cara, caliente junto a mi oreja. Él la miró. Theia no se movía al igual que los otros estudiantes. Consideraba cada movimiento cuidadosamente, como si ella estuviera preocupada de que su cuerpo hiciera algún movimiento sin su consentimiento. El tipo de control que él nunca tendría. Ella dejó caer sus libros en su taquilla, lanzando alguna que otra mirada por encima de su espalda de tan en cuanto. No había ninguna duda de que ella sentía su presencia. Calmó su impulso de intentar conseguir su atención. No sabía si podría soportar otro interludio como el de esa mañana. No sin perder el control. Él deseó que ella soltara su pelo de nuevo. Los rizos ámbar y miel eran una contradicción para su cuidado. Atrapaban la luz, los colores girando en un remolino de caramelo y azúcar moreno. En vez de eso, dejo la diadema en su sitio, apartándose el cabello de su cara ovalada. Sus cejas marrones estaban ligeramente arqueadas sobre sus precavidos ojos, ojos color pizarra. La profundidad del sus ojos cambiaban de color según sus emociones. A veces sus ojos le recordaban una violenta tormenta. Otras veces eran tan grises como las lápidas de los cementerios. Cerró sus ojos. Lo que le había hecho pensar que venir aquí era una buena idea lo abandono tan rápido como su buen juicio. La última noche había cometido un error. Uno que él había deseado ser lo suficiente fuerte como para no hacerlo de nuevo. Ella no tenía sitio en su mundo, igual que él no lo tenía en el de ella. Retrocedió sin dejar de mirarla, deseando que su debilidad no lo hiciera sentir como un acechador. Incluso eso habría sido mejor para ella que él. Más seguro. Había cosas que debía hacer y su propósito estaba claro. No podía afrontar esa distracción; el precio sería más del que podría soportar, y no sería sólo para él. Por su bien, tenía que ponerle fin a este devaneo rápidamente. Si ella lo odiaba, era mejor.

29 29 Pero aun así siguió mirándola. El corazón que se suponía que no tenia, floreció en su pecho, llegando a ella por mucho que no debiera. Nunca debería. Su cuidadoso plan de estrategia había cambiado por ella. Gastaría su último aliento asegurándose de no contaminar la única cosa de verdad que él conocía. El silencio de la cena con papá me dio la oportunidad de empujar mi comida alrededor del plato y revivir el momento cuando el chico nuevo, quien se llamaba Haden Black, me tocó sin tocarme. No importaba cuanto intentara sacarlo de mi mente, el sentimiento de su respiración en mi oreja mientras le susurraba a otra chica se mantuvo ahí una y otra vez. El modo en el que me miro Podría haber jurado que sabía lo que causaba en mí. Del mismo modo que me asustaba, me intrigaba. Afortunadamente, había sido sencillo evitarlo durante el resto del día. Tan solo teníamos una clase juntos y nuestros pupitres estaban en lados opuestos. No es que yo no fuera híper-consciente de él, pero al menos no lo veía. Papá hizo una llamada por negocios en la mesa. Raramente hacia eso. A veces cuando lo veía hablar con extraños, me daba cuenta que no se parecía mucho a mi padre. Conmigo, él era severo, reservado. Cuando él hablaba por teléfono, aunque fuera por trabajo, se relajaba. Sus rasgos se suavizaban. Sus ojos marrones se calentaban. Mi padre tenía un gusto impecable para las ropas, su pelo, aunque disminuía, seguía teniendo un poco de ondas y tan solo estaba un poco gris, y siempre pensé que sus manos eran casi elegantes de la forma en que las usaba en una conversación. Pero era solo cuando no hablaba conmigo que parecía ser un hombre guapo. - Por favor, pásame las zanahorias dije cuando termino su llamada. Papá me lanzo una mirada perpleja mientras me tendía el bol. Por nuestro distanciamiento, él sabía mis hábitos alimentarios, y las zanahorias no eran mis preferidas. La mayoría de las veces solo quería una razón para interactuar con él. - Gracias. - Hmmm contestó. Puede que fuera la falta de sueño lo que nublo mi juicio, pero una pequeña bola de ira se formo en mi pecho por el modo en el que él me trataba, y quise provocarlo con algo cualquier cosa- además de esta asociación estoicamente cordial que teníamos. Así que pregunté A mamá le gustaban las zanahorias?

30 30 Él reaccionó de la misma manera que yo esperaba, como si le hubiera abofeteado el rostro. El shock empalideció su cara, y después el rojo lo remplazó Qué importa el tipo de comida que prefiriera tu madre? él puntualizó cada palabra con un golpe de entereza. Papá no apreciaba las cosas que venían de ningún sitio en concreto- - Yo sólo Yo sólo quiero conocerla mejor. Él se recuperó y volvió a enmascarar su rostro con una fría expresión de indiferencia Amé a tu madre, Theia. Me duele hablar de ella. No le gustaban las zanahorias, por lo que yo recuerdo Papá se limpió las comisuras de su boca, por mucho que no fuera necesario, él comía con una precisión que un cirujano envidiaría A tu madre no le gustaba mucho lo que no era comida basura. Eso había salido de ella, mi amor por la comida basura. Me hizo sonreír. Papá se levantó de la mesa Puede que si ella se hubiera cuidado mejor, pudieras hacerle estas preguntas directamente. Mi sonrisa fue rápidamente remplazada por un tirón de anhelo en mi corazón. Él sabía que eso dolería. Me lo merecía, supongo, por haberla mencionado. Mi madre era un tema prohibido a menos que mi padre lo sacara para reprenderme de algo. Él la culpaba por morir. Suponía que me culpaba a mí por haberla matado. Me dejo sentada en la mesa sola, aunque no me sentía más sola que cuando él estaba en la sala. Decidí practicar con el violín una hora después de cenar. Me prometí una hora tocando lo que yo quisiera o lo que se me había pedido para practicar. Perderme en la música significaba que no tendría que pensar en mi padre, el hombre ardiente, mi sueño o Haden Black. Como un niño, toqué la música rápidamente y con muy poco esfuerzo a los ojos de otra persona. Nunca podría explicarles que lo más difícil de tocar el violín no son las notas o donde poner los dedos, o los callos. Era un precio que había de sacrificar de su cuerpo para poder sacar la música fuera. Cuando tocaba yo para mí misma, me entregaba a la música, y la música mostraba a la verdadera Theia. Sin un tutor o audiencia, mi mundo propio se abría. Un mundo en el que la única que vivía era yo. Un lugar en el que yo no me sentía obligada a las expectativas o los fallos. Cuando tocaba para una audiencia, era todo lo contrario. Las canciones que tocaba en público no abrían mi mundo; aunque, yo desaparecía por un camino, y era capaz abrir el de ellos.

31 31 Era algo emocionante, ser conocida como una chica que llegaba a lo más profundo de las personar. Extraños. Me habían dicho que era una dotada, pero normalmente parecía que lo que yo daba era un don a los demás- Por lo tanto pasaba mucho tiempo sola con mi violín, para escapar y liberar a la chica que quería ser dentro de su cautiverio de la chica que de verdad era. Solía. Últimamente, ya no me sentía obligada a hacer mi propia música, pero los dos últimos días me habían agotado. Necesitaba unas vacaciones. Mientras el sol se hundía en el horizonte, toqué de memoria la melancólica melodía que me había atraído al laberinto la noche anterior. Había escogido tocar en la terraza de la cocina, con los muebles de mimbre y los helechos, porque tenía la mejor vista de la puesta de sol; había escogido la canción si darme cuenta de haberlo hecho hasta que la había estado tocando durante diez minutos. Entonces, me di cuenta que también estaba llorando. Lagrimas verdaderas caían por mis mejillas, cayendo sobre mi violín, pero no paré de tocar. La canción se había adentrado dentro de mí, como una invasión. Cada nota que tocaba se sentía como si estuviera buscando algo; si pudiera llegar hasta el núcleo de la canción ya lo sabría. Sin embardo, cuanto más tocaba, más misterioso y elusivo se hacía aquello que estuviera buscando. Mientras tocaba, me convertí en una con la canción y sin cargas en mi vida. Mientras más me dejaba llevar por la melodía más me desvanecía del mundo. De repente, me acerqué a través de los setos y olí el aire de la noche. Estaba soñando despierta. Una parte de mí sabía que todavía estaba en la casa, pero parte de mí había sido puesta en libertad. Pisé una ramita y se rompió bajo mi pie. El ruido sobresaltó a los pájaros que se habían escondido, las sombras de cientos de palomas, negras y blancas, ascendieron de sus ramas a la vez. El sonido de las multitudes de aves tomando vuelo tronó profundo en mis oídos, y la masa de ellas cubrió la luz de la luna. Dejándome en la oscuridad. Me cubrí la cabeza y me agaché, tratando de protegerme de la nube de pájaros. La falta de luz me desorientó y bajó la temperatura de la noche en varios grados. Que la luz de la luna era cálida en mi sueño me pareció extraño. Latidos de mí corazón se aceleraron y lo mismo hizo la canción. Se hizo más y más rápido hasta que el sonido me mareó. - Theia, para de una vez! Volvía a estar de vuelta en la terraza acristalada, sudando. Mi padre estaba en la puerta, gritándome que dejara de tocar.

32 32 No podía dejar de tocar, a pesar de que me estaba ordenando que me detuviera. Todo mi cuerpo se sacudía, y lo que estaba tocando parecía más un ruido que no música. Más rápido, más rápido. Debía parecer que estuviera teniendo una convulsión. Mi violín echaba humo, provocando una reacción en mi padre para que entrara en la habitación y obligó a mi brazo a parar. - Theia, qué demonios estás haciendo? cogió el instrumento de mi mano y me desplomé en la silla. No podía responderle. No podía estar segura de que realmente estaba en la sala con él. Había sido poseída por algo. Algo implacable que buscaba hacerse cargo de mi vida. Mi padre me miró fijamente durante unos segundos. Me pregunto qué es lo que vio, lo que estaba pensando. Estoy segura de que mi cara estaba ruborizada y mis ojos eran salvajes. Una persona no toca un instrumento tan rápido que esté empieza a echar humo sin que su aspecto cambie. Tal vez me había imaginado el humo en realidad yo no podía hacer eso, podía? Me miró a los ojos. - Theia comenzó, y entonces, volvió a enmascarar sus facciones- Por el amor de Dios, siéntate derecha. Y salió de la habitación.

33 33 Capítulo 3 Aquella noche, el laberinto no era un seto verdoso, pero en su lugar muros de retorcidas ramas amenazaban con espinas, y no había signos de vegetación... o de vida. Los nudosos y puntiagudos palos estaban trenzados juntos con fuerza, impidiendo el paso de la luz a través de los muros, pero algunos palos se clavaban y arañaban mi piel si pasaba demasiado cerca. Una canción nueva atravesaba el aire nocturno. En la esclavitud de la música no había escapatoria, no para mí, pero continué caminando lentamente, cada paso cuidadosamente coreografiado, cautelosa de no mover nada como los pájaros que antes encontré. Envolví mis brazos a mí alrededor, sin ninguna otra protección contra el frío o contra las ramas afiladas como navajas. Realmente no quería estar aquí. A pesar de mi fascinación por Haden Black, las aventuras nocturnas me asustaban. No debía estar muy lucida si sólo estaba soñando. Y si era sonámbula, me preocupaba que realmente pudiese hacerme daño. Creo que papá siempre supo que yo tenía la capacidad para meterme en este tipo de problemas. Por eso debe ser que siempre había intentado aplacar mi inclinación natural hacia ser un espíritu libre como mi madre. Quizá él tenía razón en intentar sofocar esta predilección solo hay que ver lo que pasa cuando sigo mis propias ideas. La atracción del centro del laberinto tiró de mi demasiado fuerte como para negarme, como un eco de los latidos de mi propio corazón. Cuando alcancé el claro, busqué a mi anfitrión medio esperanzada y medio temiendo su reaparición. En un estrado, el mismo cuarteto sin rostro que tocaba su inolvidable y malhumorada canción. Frente a ellos, un salón de baile donde se mostraban parejas de macabros bailarines. Llevaban trajes de seda y encaje, el cabello de las damas lucían elaborados montículos y cascadas de rizos. Los caballeros, todos muy elegantes, también vestían de manera formal, llevaban esmóquines con fajas de tonalidades semejantes a joyas y corbatas. Pero sus caras... cada una era a su manera única y completamente horrible. Algunos eran esqueletos sin carne, huesos con cuencas vacías. Otros eran peor, con rasgos mal formados o totalmente perdidos. Narices como picos. Bocas donde deberían estar las narices, ojos demasiado separados. Y aun así bailaban maravillosamente como si fueran encantadores y no horribles. Como si fuera absolutamente normal que una boca abierta muestre dos conjuntos de dientes nudosos. Deseé no poder ver los bailarines y sus mórbidas expresiones. Hasta ahora nadie me había echado un vistazo, hecho que agradecí. Entonces los bailarines se apartaron como si hubiese un muro invisible que los hiciera moverse fuera del centro. Él. Mi pulso martilleó muy fuerte, mi piel se tensó. Intenté respirar profundamente, pero no podía llenar mis pulmones con suficiente aire. Era como si él controlara todo el oxígeno, como una aspiradora o como un agujero negro. A su alrededor sus felices demonios bailaban alegremente.

34 34 Esta noche él llevaba un sombrero de copa, el cual se quitó haciendo una reverencia con una floritura, recordándome al cruel Mr. Darcy. Él era definitivamente travieso y peligroso. Gracias a mi estricta educación mi etiqueta era impecable, así que por supuesto hice una reverencia en respuesta y entonces me sentí estúpida e infantil. La palpitación de mi pecho repentinamente me avergonzó. Yo no llevaba sujetador para dormir y su sonrisa sugería que podía ver muy bien desde su sitio en el centro del suelo de parqué. Cruzar mis brazos sobre mi pecho habría sido aún más obvio, así que me estuve quieta. Muy, muy quieta. Tragué mientras él se volvía a poner el sombrero y lentamente desfiló ante sus mórbidos fiesteros. Ellos le sonrieron con adoración parecía algo similar a una sonrisa y rápidamente llenaron el centro sin perder nunca un paso de su intrincado vals. Haden paró delante de mí, el material de su negro traje formal brillaba como el cielo nocturno. - Theia, un placer tenerte como compañía otra vez. Su voz causo que por mi espina dorsal bajase un temblor. - Quién eres? En respuesta, él solo sonrió mientras su mirada vagaba por mi cuerpo. - Te vi hoy... en el colegio Ladeó su cabeza lo hiciste. Ahora Te gustaría bailar? Él camino hacia mí, y yo instintivamente retrocedí un paso. - No. - sacudí la cabeza, y él río de la manera que ríen los adultos cuando un niño les divierte. A pesar del frío en mis huesos, mi piel ardió al rojo vivo. - Yo no... bailo. De todos modos no sé cómo. - Entonces te enseñaremos. Tú de todos los humanos deberías ser una bailarina maravillosa. - Humanos? - Perdóname. Me equivoqué no? - Me dedicó un exagerado encogimiento de hombros. - aun así, el baile será algo natural para alguien como tú. - Qué significa «alguien como yo»? - He oído tu violín, Theia. Canta como un ángel en tus manos. Había estado en un concierto? Le había visto antes y ese es el porqué de que soñara con él antes de conocerlo? Pensé que esta explicación parecía más segura que las otras que podía conjurar, sabía que no era cierta. Nada de esto se podía explicar con una sencilla coincidencia, y este conocimiento me provocó escalofríos. Tragué todo el miedo que se había formado en mi garganta como una bola. - Tocar música y bailarla son dos talentos diferentes... Haden. Fingió no haberme escuchado decir su nombre. - Tonterías. Dos instrumentos diferentes, tal vez. - Yo no soy un instrumento. Haden fijó su mirada en mis labios hasta que sentí un hormigueo. - Tú transmites valor a la música desde tu alma y con ello alimentas tu violín.

35 35 - Pero... Él me rodeó. El calor que desprendía me envolvió como una cinta, igual que su aroma. Intente reconocerlo, pero no pude identificarlo. Por segunda vez lo seguí. Como si hubiese un poste entre nosotros, nos rodeamos lentamente, nuestros ojos se encontraron. - Pon tus brazos a los lados Seguí su orden sin pensar Mírame a los ojos y muévete conmigo Ordenó. No me tocó como las otras parejas que bailaban el vals, aunque se movía en los mismos pasos que ellos habían hecho, elegante y ágil. Y yo me movía con él, tenuemente al principio. Sus ojos anclaron mi espíritu a ellos, y mi cuerpo siguió adelante. Aún sin tocarme, relajamos nuestros brazos y pusimos nuestras manos palma con palma mientras nos movíamos entre la multitud. La energía entre nuestras manos chispeaba, cargando el aire a nuestro alrededor y provocando que el vello de mi nuca se erizara. Y yo bailaba. La sensación de libertad de mi espíritu debía abrumarme, desatándome. Pero yo bailaba. No me importaba vestir un camisón blanco de algodón a un baile formal. No me importaba estar bailando con el diablo. En lugar del miedo sensato, me alegraba de la libertad física que nunca había tenido. Y alimenté con la música a mi cuerpo. Esto no era tan diferente de cuando me pierdo en mis canciones, excepto que la sentía en más lugares que mi corazón y mi cabeza. Mi cuerpo se sentía tan vivo. Podía sentir la sangre fluir por mis venas, llevando el ritmo con la percusión de la orquesta. La amenazadora conexión entre Haden y yo se fortaleció. Mientras miraba fijamente a sus ojos, sabía exactamente donde estaba el siguiente paso al que me llevaría. Mi corazón tartamudeó brevemente, y cuando recobró el ritmo, supe que estaba sincronizado con los latidos de él. La expresión en su cara se ablandó y pareció bajar la guardia ante mí por primera vez - Lo sientes? - susurró. - Sí contesté Cómo no me había fijado antes en lo joven que parecía? No era mayor que yo. Y ciertamente no era amenazante. - No su voz cortante me atravesó como si hubiese dicho mi nombre. - No qué? - No caigas - cerró sus ojos y giró otra vez su cabeza, rompiendo el vínculo. Caí en la oscuridad, despertando en mi propia cama con el corazón de un extraño latiendo en mi pecho. Amelia tenía un plan. Era horrible.

36 36 Habíamos estado sentadas en nuestro usual banco en la cafetería. Como por sobrentendida costumbre, le había dado mi comida sensata, nutritiva y casera a Donny cambiándola por la comida caliente de la cafetería. Ella creía que soy rara pero yo nunca había conseguido tener comida americana grasienta cerca de mi padre. Y entonces, agarrando en su mano un trozo de papel de libreta doblado, Ame soltó su complot para enganchar a Mike Matheny, el objeto de su amor eterno. Donny agarró dicho plan de las manos de Ame y lo miró con disgusto. - Qué demonios te pasa? - Donny le preguntó. - Deja de pretender que tienes siete años y limítate a ir a decirle que quieres saltar encima de él. Para de enviarle mensajes por notas. Ame cogió de nuevo el papel a Donny. - No es una nota. Es un poema. No todo está relacionado con sexo sabes? Nunca has querido un romance en tu vida? - No si eso significa que tendré que ver la misma cara durante cuatro años. - Donny y Amelia discutían como una vieja pareja casada, pero no había ningún veneno en el modo en que lo hacían. Eso era parte de su encanto. Donny abrazó a Ame con un brazo Cariño, sabes que te adoro. Eres guapa, divertida e inteligente. Cualquier chico sería afortunado de tenerte. Si Mike Matheny no lo ha notado ya, significa que no es lo suficiente inteligente para estar contigo. Yo abracé a Amelia por el otro lado. - Realmente eres guapa, divertida e inteligente. Y también me gusta tu poema de verdad. - Así que vosotras no creéis que debería darle el poema? Donny gimió y fingió tirarse sobre la mesa golpeándose la cabeza. Yo apreté el hombro de Ame Solo creemos que pasarle notas de amor anónimas eh... poemas es demasiado... um... sutil. Ella suspiró y tiró su pesada trenza sobre un hombro para poder jugar con el extremo de esta. - Bueno, a mí me gusta mi plan. - Cada una de sus uñas estaba pintada de un color diferente. - Amelia eso no es un plan, es una excusa. Vas a poner las notas en cajas donde las pueda ver sí o no? Donny no levantó la cabeza de la mesa, así que sus palabras sonaron apagadas. - Oh, lo siento. Debería seguir totalmente tu consejo y simplemente arrojarme sobre él. Esto te funciona muy bien a ti. Dónde está tu novio, Donny. Oh, exacto. Tú no tienes novio. Donny se sentó Si eso tenía que herirme, fallaste. Yo no quiero un novio. Por qué comprar la vaca? - Huh? - pregunté. - Por qué comprar la vaca cuando puedes conseguir la leche gratis. Mi abuela me dijo que no le gustaba mi vestido en las fotos de graduación porque era demasiado corto. - Donny agitó sus cejas hacia mí Creo que quería decir que me estaba rindiendo a ser una chica fácil, pero así funciona mejor para mí.

37 37 - Ame te hemos convencido ya de no introducir sonetos anónimos en su taquilla? - Deseé que ella solo se lo dijera. - No. Además tú no eres quien para hablar. Mis mejillas se calentaron - Qué quieres decir? - No he podido evitar notar como mirabas furtivamente la entrada por el nuevo sneetch durante todo el día. - Yo... - Él solo lleva aquí dos días Contestó Donny por mí. - No su secundaria entera. Buen intento, Ame. - Ella me dejó clavada con una mirada No es que te libres tu tampoco. Le saqué la lengua. Haden Black hoy había demostrado ser muy escurridizo. Yo sabía que él estaba en el colegio y sabía cada vez que estaba cerca porque el aire a mí alrededor se paraba como si el mundo se reordenara para acomodarle en él. A veces cuando miraba hacia arriba captaba un instantáneo destello de él y entonces la atmósfera volvía a ser normal. Qué haría si verlo seguía siendo un misterio? Quiero decir, había soñado que él era algún tipo de maestro de ceremonias en un circo macabro. Y que bailábamos un vals sin tocarnos. Y que nuestros corazones latían como uno solo. Yo no gasto mucho tiempo hablando con chicos, pero sabía que esto era demasiado, demasiado pronto. Ni mencionar que sospechaba que mis sueños no eran sueños y que habían sucedido realmente y esta rareza me estaba pasando todo el rato. Impaciente por pretender que todo era normal fruncí el ceño a la ensalada de Ame - Quieres la mitad de mi hamburguesa? Ella sacudió la cabeza - No estás gorda argumenté, conseguí decir mi replica antes de que ella me diera la suya. - Tampoco estoy delgada Amelia no era pequeñita, no como su americana madre, quien vestía una talla dos y era tan rubia como una supermodelo. Ame conservaba una capa de grasa bebé que para mí le hacía parecer totalmente adorable., pero para ella esto era la señal de un fracaso total. La gente tendía a ir hacia ella porque era amable con todo el mundo. Ella también era muy divertida. - Rápida para reír y abrirse a nuevas ideas y experiencias. Había un montón de chicos que rondaban a su alrededor, suficiente inteligentes para notar como ella resplandecía, queriendo estar cerca si ella les dejaba. Ella no parecía entender que podía haber potencial para algo más que una amistad con cualquiera de ellos. Ella solo notaba que Mike Matheny no la notaba. El móvil de Ame pitó Oh, dios mío, casi lo olvido dijo después de tirar para abrirlo. - Mañana después del colegio tengo una lectura de tarot. Chicas

38 38 deberíais venir. Madame Varnie se supone que es increíble. Quizá ella pueda leernos las cartas a todas. - Madame Varnie? Hablas en serio? Suena como alguien a quien puedes encontrar en una carpa de circo. - Donny no tenía mucha paciencia para las lecturas psíquicas de Amelia. - Nunca he entendido porque vas. La mitad del tiempo vuelves contenta por una desafortunada lectura porque te dicen que el futuro no está escrito en las piedras, así que si es malo no te preocupes. Por qué te molestas en conseguir una lectura si no es necesariamente exacta de todas formas? Ame suspiró Porque me gusta tomar contacto con mi intuición. - Pero tú no lo estás Dijo Donny Tú tomas contacto con la intuición de alguien más sin una promesa de precisión. Sin mencionar que podrías ahorrar el dinero que te gastas en una intuición falsa para tu matrícula universitaria. La matrícula universitaria era una gran preocupación para Donny. Su familia no podía guardar dinero para esto cada mes. - Hola Donny. - un sneetch con una chaqueta de letras se paró en frente de nuestra mesa. Por voluntad propia. Las cejas de Ame casi se tocaban. Hizo una dura mueca. - Gabe Erickson? Gabe sonrió a Donny, mientras sus dientes relucían bajo la luz de los fluorescentes de la cafetería. Me preguntaba cómo se vería bajo una luz negra. Donny intencionadamente no dijo «hola» de vuelta. Ella estiró sus piernas, poniéndolas sobre el banco con un plaf, y bostezó. - Te he traído esto él le tendió una bolsa de papel. Su pelo marrón arenoso formaba una perfecta onda en su frente como un comercial del chico adolescente ideal. - Me has traído un libro Donny arrugó su nariz - Por qué? - Es El guardián entre el centeno explicó - Y? El bronceado impecable de Gabe se sonrosó. - Bueno te oí decir que habías perdido el tuyo. Y lo necesitamos para inglés. Tenía una copia extra. Él empujó el libro hacia ella otra vez. Donny miro a Ame y a mí por consejo, ambas nos encogimos de hombros. Ella exhaló sonoramente y agarró el libro como si pensara que este tenía dientes. Él sonrió. - No planeaba leérmelo de todos modos, pero gracias. Supongo. Ella nos miró a nosotras otra vez ya que él no se iba. - No quiero entretenerte de tus importantes deberes, Gabe No encabezas la brigada torbellino? No dejas atrás a los estudiantes de primer curso y todo eso? La sonrisa de Gabe se desvaneció No. Yo no... No importa. Nos vemos.

39 39 De vez en cuando Donny dejaba salir su lado más vulnerable a través de la máscara de despreocupación que normalmente llevaba. Esta no era una de esas veces. Mantuvo su frente alzada mientras miraba como él caminaba lejos. - Eso ha sido raro dijo Ame, haciendo una magistral y sencilla valoración del encuentro. - Pero amable añadí Donny me miró Nunca confíes en un sneetch, chica. Obviamente historia de Estados Unidos no era mi asignatura más fuerte. Aunque he nacido en Estados Unidos, después de la muerte de mi madre, mi padre y yo regresamos a Inglaterra hasta que los negocios le trajeron de vuelta cuando yo tenía trece años. Intenté no retrasarme pero a menudo me confundía. Yo tenía que aprender mucho más que los otros estudiantes para llevarme un reconocimiento, mucho más de lo que ya era parte de su cultura popular. Y mi padre era lo opuesto a servicial cuando se trataba de cualquier cosa americana. Donny lo llamaba Amerifóbico. El Sr. Frank, el profesor de historia, estaba agrupando a la clase para un proyecto. Esto nunca era algo bueno. El Sr. Frank no entendía sobre el abismo entre los que tenían estrellas en sus estómagos y el resto de nosotros. Tampoco comprendía que emparejarme con alguien era totalmente malo, pero emparejarme con un chico reducía mi coeficiente intelectual a un solo dígito. Mientras leía en voz alta las parejas, mi piel picaba con el calor y mis oídos empezaron a sonar. Porque solo había dos nombres, yo estaba escuchando pero no los había oído aún. Por favor, Dios, no. - Y por último Theia y Haden él leyó de sus notas Mis nervios bailaban como si estuvieran intentando salir de mi piel. Me giré lentamente hacia la silla de Haden intentando tragar e intentando no lucir como si quisiera perder el conocimiento. Él miró fijamente hacia mí, su expresión ilegible y sus oscuros, oscuros ojos tan fascinantes como siempre. El resto de la clase dejaba sus asientos, haciendo el camino hacia sus respectivos compañeros mientras nosotros estábamos sentados mirándonos fijamente el uno al otro. Deseé que sonriera, pero entonces recordé la forma en que me sonrió en el salón La malvada y conocida sonrisa de satisfacción que me hizo incluso más consciente de lo que ya era. No, era mejor que no me devastara. Él elevó su frente como si preguntara e indico el pupitre en frente de mí ahora vacío. Yo asentí y me giré de nuevo en mi asiento. Unos pocos segundos antes en mi cara se podría haber frito un huevo pero ahora, de repente, mi piel estaba como piedra fría y húmeda. Estábamos destinados a sacar una F en el proyecto. No había otra forma de verlo.

40 40 Yo no le miraba pero supe cuando se sentó hacia atrás en la silla. En cambio, toda mi atención se centró en la profunda ranura rasgada en mi pupitre. El aire entre nosotros desapareció. Lo sintió? Intenté recobrar mi aliento pero contra más intentaba inhalar más consumida me sentía. - Vas a estar bien? - me preguntó - Claro respondí como si nada en la habitación hubiese cambiado en los últimos treinta segundos. Me obligué a mirarlo. Llevaba una camisa azul zafiro con un ligero brillo y unos tejanos muy gastados. La camisa se moldeaba a su cuerpo y me rogaba que lo tocara. Mi corazón latía llenando mis oídos, al principio con un ritmo de rápido staccato que se volvió más profundo, un resonante golpeteo, como demasiados bajos en el estéreo de un coche. Era consciente de mi sangre entrando y saliendo de mi corazón del modo que la luna dirige la marea. Y entonces el hiposo martilleo y el latido no duraron más que los míos propios otra vez. Lo había sentido también? Sabía que el resto del mundo seguía lo largo, el tiempo avanzaba muy lentamente y las vidas eran dirigidas todas a mí alrededor, pero yo estaba en el ojo del huracán mientras todo se iba lejos. Sin tiempo, y aun así nos mirábamos por encima del pupitre vacío entre nosotros. Sus ojos estaban bordeados por exuberantes pestañas y sus labios eran abundantes, rellenos, prohibidos. Me imagine besándolo y mi lengua barrió a través de mi boca como si él hubiese despertado mi apetito. Él silbó y se reclinó en su asiento, espantándonos ambos con su reacción y arrojándonos de vuelta al presente. Estaba avergonzada. - Mira, ni siquiera he leído los capítulos aún. Quizá debería hacer esto primero y luego podemos hablar sobre el proyecto vale? - Haden propuso, su voz sonó metálica y un poco falsa. Asentí. Tenía sentido. Después de todo, él acababa de empezar el colegio aquí. Claro que necesitaba alcanzarnos. Sin embargo probé la decepción que sabía a palomitas secas y atascadas en mi garganta. Se giró de nuevo y miré fijamente su cuello, queriendo arrastrarme por encima de mi pupitre y besárselo. Su nuca se volvió roja en el punto en que yo miraba fijamente, él recogió sus cosas y se fue de vuelta a su pupitre. Como si supiese lo que yo había estado pensando. Y no pudiera alejarse de mí lo suficientemente rápido.

41 41 Capítulo 4 Despertar otra vez en el jardín me hizo enfadar. No había pedido esto. Las macabras noches y los humillantes días parecían injustos. No era como si la vida que dirigía me llevase directamente a este punto. Nadie estaba trabajando tan duro como yo para estar fuera de problemas. Así que, Por qué me acechaban en mis sueños? El laberinto me llamaba, y como empezaba a ser habitual respondí. Aunque el follaje había relevado a los espinosos palos, la atmosfera no era amistosa. De hecho, el camino era más complicado y encontré más formas de acabar muerta, a pesar de la fuerte atracción del centro. Topiarios de la medida y la forma de un humano me asustaron y ojos rojos me miraban desde las profundidades de los arbustos y matorrales. Mi camisón se pegó a mi cuerpo donde transpiraba a pesar del frío. Me preguntaba qué pasaría si rehusara continuar. Me despertaría de un mal sueños o las consecuencias serían más nefastas? Aunque los demonios no me habían amenazado aún, no eran tiernos ni dulces tampoco. Algo me decía que cruzarme con las criaturas de las pesadillas podía significar cosas muy malas para mí, y que, por el momento, toleraban mi existencia aquí porque Haden deseaba mi aparición. Excepto que quizá él no lo hacía. Continué yendo porque necesitaba respuestas. Si esto era un sueño, Qué intentaba decirme mi subconsciente? Y si esto era real Tosí cuando el olor a humo llenó mi nariz. Contra más me acercaba al centro, más caliente se volvía el aire, hasta que al final llegué al claro. Una hoguera había remplazado la pista de baile de parqué. Esta noche no había damas bailando con sus mejores galas y joyas. De hecho, no había ningunas ropas, a parte de un sombrero o dos, porque no había carne en absoluto. Esqueletos animados se reunían alrededor del fuego en un círculo, riendo estridentemente. Chirriaron y traquetearon mientras se movían, el sonido perturbador y espantoso. Muchos de ellos bebían de copas, y el líquido se derramaba por sus cuellos y costillas mientras tragaban. Uno de ellos se fijó en mí y sobre la multitud cayó un silencio hasta que todos se empezaron a mover a la vez para conseguir una mejor vista, estirando sus cuellos. El sonido era una sinfonía de crujidos y chasquidos. Estaba demasiado asustada para correr, demasiado asustada para gritar, demasiado asustada

42 42 para parpadear. Un débil maullido escapó de mi garganta y la parte posterior de mis rodillas tembló. Tras de mí, una voz masculina dijo Si tanto te asustan, Por qué sigues volviendo? Por qué su voz calmó mi miedo, no lo puedo entender. Me tocaba como una manta recién salida de la secadora, caliente y suave. Mis nervios se calmaron y él dio un paso a mí alrededor hasta que quedamos cara a cara. Sonrió y eso me devastó, desgarrando pequeñas partes de mí que no sabía que tenía hasta que él empezó a despedazarlas. - Qué eres, Haden? Hizo un gesto descuidado con una mano hacia su jardín de huesos y ellos reanudaron su fiesta. Apaciguados, supongo, de que mi compañía no fuese poco grata. Los chirriantes sonidos de todos ellos moviéndose a la vez volvieron a enviar escalofríos a través de mi columna. - Qué desearías que fuese, Theia? - Desearía que fueras honesto Porque no sabía que más desear. - Sí? Inclinó su barbilla y me evaluó No estoy seguro del todo. - Por favor - Honesto? Se dobló por la cintura y me habló suavemente al oído, su voz baja y cálida. Te encuentro absolutamente encantadora. Los temblores viajaron desde mis oídos hasta los dedos de mis pies, con un interesante recorrido que me hizo alegrarme de haberme acordado de llevar sujetador para ir a la cama. Busqué la mentira en sus oscuros ojos, pero en su lugar encontré una expresión sincera. Se enderezó suntuosamente y retrocedió un paso, disminuyendo la intimidad entre nosotros. Entonces fue cuando me di cuenta de que esta noche no llevaba su traje formal, aunque lo que llevaba difícilmente podría considerarse moderno. Su camisa blanca, demasiado grande, estaba arrugada y por fuera de los pantalones. Como si acabara de salir de un barco pirata. La calurosa multitud de esqueletos aumentó el volumen, pero el rechinar de sus articulaciones de provocaba dolor de cabeza y me froté mis sienes. - No estoy seguro de que debas estar aquí, Theia. Eso nos hacía dos - Dónde es aquí?

43 43 - Este es mi mundo. hizo un gesto hacia las criaturas alrededor de la hoguera, como el líder de un circo. Mi legado. - Por qué estoy aquí? Cómo he llegado hasta aquí? - Desearía saberlo. Me inmovilizó con una intensa mirada, una que debería haberme asustado. En cambio, me electrificó. Tienes el camino de la luz de la luna sobre ti. Como si estuvieras hecha de rayos de luz plateada. Después de otra inspección, añadió. No perteneces a aquí. Sus palabras se sintieron como un corte a través de mi pecho. Todo era tan contradictorio. Entonces, no me quieres aquí? - Eso es lo que he dicho? - Me hablas en círculos. - Supongo que lo hago. Tú no eres mejor que yo, mi corderito. Dime, Por qué estás aquí? Me introdujo otra vez en el laberinto, y de vuelta a la fiesta de huesos, parándonos en una larga esquina de una fuente iluminada con velas. - No lo sé, creo que tú lo haces. Estoy soñando? Qué pasa en el colegio? Finges que no me conoces. Y qué pasa con el hombre en llamas? Las preguntas salieron en una ráfaga de aire. Debía sonar como una lunática. Haden, si realmente era Haden, respondió a mi bombardeó con - El hombre en llamas? Exhalé ruidosamente Contestas preguntas con más preguntas. - No te gusto. - No te conozco. - No creo tampoco que te guste más si consigues conocerme. Este sitio, florece con tu presencia como una flor con el sol. Pero no es bueno para ti. Deseo que uno de nosotros sea suficiente fuerte para mantenerte lejos. Caminé hacia él, no conscientemente, pero sin embargo ahí estaba Entonces me quieres aquí. - Theia advirtió estas hecha para alguien más. Este no es tu destino. Se sentó en un banco que podía jurar que no estaba ahí un minuto antes. Caer bajo el hechizo de esto solo te traerá dolores de cabeza.

44 44 - No estoy soñando verdad? - Crees que lo estás? Hice rodar mis ojos, y se río de mi reacción A veces las respuestas son más preguntas. A veces abajo es arriba. Alcanzó el follaje y arrancó una rosa negra. Aunque antes no noté ninguna flor en los arbustos. Inhaló el aroma y luego la tendió hacia mí. Coloqué mis dedos con cautela sobre el tallo hasta que me di cuenta de que no tenía espinas y acepté su ofrecimiento, sin estar segura de sí debería hacerlo pero a la vez incapaz de resistirme. Gracias él no soltó el tallo y ambos miramos fijamente a la flor entre nosotros. Una extraña sensación me pilló desprevenida y hablé sin pensar Puedo sentir los latidos de tu corazón, Haden. Aflojó su sujeción sobre la rosa Es difícil imaginar que no me perteneces cuando la atracción es tan fuerte. Tal vez tú tienes que ser la más fuerte de nosotros. - No sé cómo ser fuerte. No sé cómo ser nada. Chasqueó su lengua y despachó mi comentario Sabes más de lo que piensas. - Me gustaría saber dónde estamos. Olí la rosa, sorprendida de que el aroma no fuese como el de ninguna flor que haya olido antes. En su lugar, tenía una fragancia picante con matices de vainilla. Olía como Haden. - Quizá no tenga un nombre su característica sonrisa destelló. Quizá sea diferentes cosas para diferentes personas. - Creo que es un sueño. - Quizá para ti lo sea alargó su mano hacia mi pelo, pero el mismo se detuvo. Quizá deberías despertar. Y entonces lo hice. Me senté, aturdida por la luz del sol y no tan aturdida como debería haber estado al encontrar una rosa negra de tallo largo sobre la almohada junto a mí. Donny me pasó su bebida de moca - Sostén esto sí? Se dobló por la cintura y ahuecó sus dedos a través de su cabello. Batiéndolo hacia atrás, me recordó a una supermodelo con mechones perfectamente despeinados Dios. Mi

45 45 madre ha cambiado de champú y mi pelo esta tan apagado ahora, me está volviendo loca. - Tu pelo se ve bien. Estábamos esperando a Amelia, en nuestro lugar usual frente al Principal. Mi mente se mantenía viajando de vuelta a la rosa y a Haden, intentando darle algún sentido y fallando miserablemente. Amelia llegó junto a mí y arrancó el moca de mi mano, devolviéndoselo a Donny después de haber tomado un trago No olvidéis que hoy después de la escuela tenemos a Madame Varnie. - Ugh. No podemos conseguir que nos arranquen las muelas del juicio en su lugar? respondió Donny, y luego se sentó recta Diviso, con mi ojito sneetch fresco a las nueve en punto Justo antes de que dijera eso, la parte izquierda de mi cara se calentó como si el sol estuviera brillando en ella. Rápidamente, me incliné y fingí excavar en mi bolsa en el suelo y robé una fugaz mirada. Efectivamente, Haden se dirigía directamente hacia nosotras. Lo que estaba buscando en mi bolsa realmente se volvió difícil de encontrar. Hurgué a través de ella, maldiciendo mi estúpida incapacidad para actuar como una persona normal. De ninguna manera iba a hacer contacto usual. Tampoco era como si no se fuese a detener antes de alcanzarnos. Nuestro sitio solo era un banco cercano a las puertas delanteras. Mi cara se fue calentando y calentando y mi búsqueda del esquivo objeto en mi bolsa se volvió ridículamente intensa. Cuando Haden se paró directamente en frente de mi bolsa mi mirada hizo lentamente el recorrido desde sus pies hacia arriba. Inclinada sobre mi bolsa, tenía los ojos al nivel de su entrepierna y no lo pude evitar pero mi mirada se detuvo en ella un segundo demasiado largo, como si mi piel no estuviera ya en llamas con el rubor del infierno. Imagina mi sorpresa cuando se agachó a mi altura Hola, compañera. Té de Char. Así es como olía. Un poco exótico, un poco dulce. Sus rasgos se suavizaron esperando mi respuesta, pero no pude formar una. Sus labios estaban tan cerca que apenas podía reprimirme de probarlos, lo que era una idea insólita e inoportuna, pero igualmente atravesó mi mente. Donny reanudó su practicado andar, y Ame suspiró ligeramente. Su presencia me daba un poco de coraje y me permitió hablar, finalmente - Te um acabaste la lectura? La voz de mi padre me regañó en mi cabeza por el «um». - Lo hice. Tal vez podemos trabajaren alguna de las preguntas durante el almuerzo? Sonrió. No estaba preparada para mi reacción ante el arma más potente que tenía Haden en su arsenal. Una sonrisa autentica, una que llegó hasta sus ojos. Una genuina emoción fue

46 46 suficiente para arrancar mi vida de la seguridad de todo lo que había conocido. Durante diecisiete años, había intentado vivir a la manera de mi padre. Cada paso mesurado, mis palabras cuidadosamente escogidas. En su fortaleza del miedo me hice mayor, pero no fuerte. Añoraba remplazar e agujero en su corazón dejado por mi madre, así que mi vida nunca me perteneció. Mi corazón era mi musculo más débil, nunca ejercitado, nunca siquiera flexionado. De repente, comprendí que milagrosamente seguía funcionando. Y estaba lleno. Tan lleno que sentí como si rayos de luz solar estuvieran estallando a través de mi pecho saliendo de mí en un radiante esplendor. Haden me había hechizado y la vida cambió a tecnicolor. En su sonrisa, sentí las ataduras que sujetaban mi espíritu desgarrarse. Quería ser temeraria. Quería ser como mi madre. Medio esperaba que el campus estallara en una canción y un número de baile coreografiado. - Te veré en la biblioteca fue lo que contesté, aunque lo que quería decir era mucho más prolífico y habría sido mucho más vergonzoso. - No puedo esperar dijo, ruborizándose tan ligeramente que quizá lo había imaginado, se levantó lentamente, estirándose, sin perder nunca el contacto visual conmigo. Mantuvo la conexión incluso cuando Brittany y Noelle se le echaron encima, las animadoras del primer día. Lo flanquearon, colocándose sobre él, y tocándolo como yo nunca lo había hecho. - Ahí estás. dijo Brittany, acariciándole el brazo e ignorando al resto de nosotros intencionadamente. Tenemos una sorpresa para ti. Brittany sujetaba una cesta de muffins y de los dedos de Noelle colgaba un termo. Algo cambió. Una expresión extraña se instaló en su cara, como un ladrón robando mi más preciada posesión. El picante aroma sin nombre que normalmente le rodeaba se chamuscó, y en su lugar olía a azufre. Haden envolvió sus brazos alrededor de Brittany y Noelle y apenas asintió una despedida hacia mí mientras se alejaba. Me corazón se marchito en una minúscula pasa seca. Cómo he podido ser tan estúpida? Mi padre se merecía créditos extra por al menos intentar mantenerme lejos de los chicos, puesto que no entendía una sola cosa sobre ellos. Haden probablemente estaba riéndose y diciéndole a la asociación de sneetch como prácticamente había caído a sus pies. Se estarían riendo de mi ingenuidad mientras se quejaban de lo difícil que era encontrar ayuda buena en estos días. Era una broma. - Para. Donny siguió con los ojos al trío hasta el edificio. Está siendo un imbécil. No te tomes esta mierda de forma personal.

47 47 - No lo hago. - Lo haces. El aire que dejaron tus llantas tan pronto como esas chicas aparecieron. Estoy tan cansada de ellas. De todos ellos. Apestan. Creen que el dinero de sus papis los hace especiales, y no es así. Ame no estaba de acuerdo. Ciertamente hace sus pechos especiales. Noelle está en mi clase de E.F. Hace dos semanas, sus chicas eran estudiantes de B, ella por lo menos ahora parece de C +. Donny resopló. Oh Dios Mío. Tienes razón. Qué tipo de padres pagan por una operación de pechos para una chica de diecisiete años? Los míos ni siquiera me pagarían las mechas. Mis apenas Bs se tensaron bajo el pensamiento de estar bajo un cuchillo. Ni siquiera para conseguir la atención de Haden haría eso. Si eso era lo que quería, lagrimas escocieron en mis ojos, si realmente era lo que él quería, mi corazón se iba a romper. - No llores por él. me advirtió Donny No vale ni una sola lágrima. Es una caricatura de lo que piensa que es un hombre. Asentí. Ella estaba en lo cierto. Los sneetches no valían ni una lágrima. Ame abrió su móvil. Mierda. Llegamos tarde a clase. - Nunca van a arreglar el timbre para que realmente suene de vez en cuando? Donny bebió lo que quedaba de su café y tiró la taza. El timbre del colegio había estado fuera de servicio durante todo el año. A veces sonaba sin ninguna razón aparente; pero la mayoría de las veces no hacía absolutamente nada. La mayoría de los profesores dejaron de permitirnos usar la campana como excusa por llegar tarde desde las vacaciones de invierno. - Hola, chicas. Hola, Donny. Levantamos la voz sorprendidas por la procedencia de la voz. Gabe con su siempre perfecto pelo, se nos había unido. - Qué quieres? preguntó Donny. Para ser justa, seguía sin haberlo visto hacer nada que no fuese ser amable. - Nada realmente se encogió de hombros Supongo que deberíamos ir a clase huh? - Las damas primero espetó ella, gesticulando para que nos precediera. - Eres siempre tan perra, o te lo guardas para mí en especial? preguntó él. Ame y yo intercambiamos miradas con los ojos abiertos de par en par.

48 48 - Este es el nivel uno de perra, gilipollas. Quédate cerca si quieres ver la demostración completa. Él murmuró algo en voz baja y empezó a caminar hacia la puerta que deberíamos haber atravesado hace cinco minutos. Donny cruzó sus brazos y le miró fijamente hasta que se giró y gritó Te guardaré un asiento en Inglés. Antes de que ella pudiera repicar algo, él exhibió una sonrisa y salió corriendo hacia las escaleras. El rastro de una sonrisa cruzó la cara de Donny antes de preguntar - Qué demonios está pasando aquí? Medio esperé que me dejara plantada en la biblioteca. Me prometí a mí misma que no estaría defraudada si él se saltaba su sesión de estudio. Y si él aparecía, me mantendría distante y desinteresada por todo excepto por nuestro mutuo beneficio. En su lugar, Haden estaba ya haciéndome una pregunta mientras se deslizaba en la silla en el otro lado de la mesa, frente a mí. - Quién eres exactamente, Theia Alderson? Me robó el aliento, agotó mis sentidos, e interrumpió los latidos de mi corazón. Ahora quería que fuese coherente? Me encontré mirando fijamente su manzana de Adam para evitar mirar sus ojos Solo soy una chica. Las ropas de Haden, aunque completamente diferentes a la que suele llevar en mis sueños, se adaptaban a él muy bien. Un cuello blanco asomaba fuera de un suéter con escote en V azul marino, impecable pero aun así de alguna forma casual. Sus tejanos, como los recordaba de mi encuentro demasiado cercano de esta mañana, eran azul marino oscuro también, pero eran estrechos y se ajustaban mostrando sus delgadas líneas. Completamente cómodo en una pose perezosa que me recordó los andares de Donny, Me contempló por lo que me pareció un momento demasiado largo He preguntado sobre ti. - Oh? ordené los papeles frente a mí Por qué estaba preguntando sobre mí? - Dime, Cómo es que la única chica que no ha vivido en esta ciudad toda su vida no tiene ningún tipo de estatus en absoluto? Nadie sabe nada sobre ti. Es como si fueses un fantasma. - Más como una don nadie. Las palabras se me escaparon.

49 49 - Lo encuentro difícil de creer Haden se inclinó hacia delante, ocupando mi espacio, sacándome de balance. Dios, su olor me hacía estremecer. Los chicos en este colegio deben ser los más imbéciles de su clase. Solo tu acento debería hacerles volverse completamente locos por ti. La bonita rosa inglesa. - He notado que la mayoría de jóvenes de por aquí se distraen fácilmente con otro tipo de chicas Me sonrojé violentamente. Esperaba que fuese lo suficiente humano para no burlarse de mí por eso. Haden sonrió con satisfacción Empecé a preguntarme si quizá era el único que podía verte Esa no es la chica que toca el violín? Es lo máximo que obtuve de cualquiera. Me encogí de hombros. Podía para en cualquier momento. No necesitaba que me recordase lo invisible que era. Deberíamos abordar alguna de las preguntas. - Solo me preguntaba como la chica más guapa del colegio se las arregla para volar tan por debajo del radar. Me acomodé en mi silla Ahora sé que te estás burlando de mí. Él sonrió, no el tipo que me desarmaba completamente, sino una que marcaba un cambio de poder a la vez. Las otras chicas se esfuerzan mucho por brillar. Tú tú simplemente resplandeces sin ningún esfuerzo por tu parte. Me mordí el labio. Saber que no era la chica más guapa del colegio no cambiaba la euforia que sentí cuando dijo que lo era. Haden estaba fuera de mi liga, lo sabía. Si iba a empezar el tipo de jugos que los chicos y chicas jugaban en el instituto, debería haber empezado con un chico agradable que no me hiciese sentir como Caperucita Roja a solas con el Gran Lobo Malo. Quería tan desesperadamente creer que pensaba que era especial que estaba dispuesta a fingir que no lo conocía mejor. - Nada que decir a eso? - No puedo pensar nada que decir que no vaya a sonar estúpido. No tengo mucha practica con - Cumplidos? Asentí. Cumplidos. Chicos. Conversaciones. Seducción. Como lo llamases, era inexperta. - Te pongo nerviosa? Asentí otra vez. - Supongo, que a la larga, esto es probablemente algo bueno. - Haden? pregunté vacilante.

50 50 - Sí, Theia. Se inclinó otra vez hacia delante, sonriéndole a mi agitación. No pude evitarlo pero le devolví un poco la sonrisa. - Nada te pone nervioso? Ladeó la cabeza a un lado. Midiéndome a mí a su respuesta cuidadosamente No mucho. Por qué lo preguntas? - Supongo que solo quiero conseguir algunas condiciones que nos igualen. Parece que te guste mantenerme fuera de balance. Su sonrisa se volvió lobuna. Supongo que lo hago. De todas formas no es muy bueno para ti sentirte demasiado cómoda a mí alrededor. Elevó una ceja como un villano muy bien experto. No soy muy buena persona. - Quieres que esté asustada de ti? Sacudió su cabeza. Quiero que seas inteligente. Su voz fue tan baja que me acerqué instintivamente. - Entonces, eres muy peligroso? La distancia entre nuestros rostros disminuía con cada respiración No soy como los otros chicos bromeó - Me alegro susurré. Haden suspiró y sus párpados bajaron, su mirada descansaba sobre mis labios Es en serio, Theia. Nunca estarás a salvo conmigo. - Si vas a decirme que eres un vampiro que brilla con la luz del sol, yo Se río, una risita sofocada en realidad, pero no fue practicada. No fue una emoción que sacó a recluir para impresionarme a mí o a alguien más. Me animó a querer más de él. Su mano trazó la mesa junto a la mía, y extendí mis dedos, esperando un contacto real. Él consideró nuestra cercanía cuidadosamente, pareció. Deseaba mucho saber que estaba pensando. Nuestro momento fue interrumpido por una voz femenina - Haden? Nos enderezamos y me sonrojé en dieciocho tonos de rojo mientras él contestaba Hola, Brittany. Decepción y humillación se enroscaron en mis entrañas mientras veía a Brittany. Ella era perfecta de todas las formas que contaban para atraer a un chico. Brillaba en los lugares adecuados y se mantenía mate en los demás. Dieciséis años aparentando veintitrés en el exterior, mientras en el interior retrataba una chica sana de valores familiares. Aunque, tal vez en el exterior también. No sé qué había en su interior. Un enigma. No era muy amable, pero tampoco se la veía siendo abiertamente desagradable.

51 51 - Mi taquilla está trabada. Puedes venir a ayudarme? Ella ya estaba tirándole de la mano. La mirada que me lanzó tenía escrita la palabra territorial sobre él. Todos vamos a ir a Hootenanny s después del partido. Puedes venir? Hootenanny s era nuestra respuesta provinciana a los TGI Friday s y el lugar que los sneetches más amaban en el mundo después de las actividades Deportivas. Donny, ame y yo evitábamos Hootenanny s, prefiriendo los lugares más pequeños y menos frecuentados de la ciudad. - Claro que te ayudaré - respondió él. - Trabajaremos en esto más tarde? Me preguntó mientras lo iban alejando. - Correcto Caminó hacia atrás algunos pasos más y se llevó la mano de Brittany a los labios sin aparatar la vista de mí. Mi mano cosquilleó donde él la besó. Y el bastardo lo sabía.

52 52 Capítulo 5 Después, esa misma tarde, Donny a regañadientes sacó su coche en frente del precioso bungaló, Ame apuntó hacia la derecha Realmente creo que esto no es muy convincente dijo Donny quejándose una vez más en caso de que alguna de nosotras no estuviera segura de cómo se sentía ella respecto a esta visita a la psíquica. Amelia se abrazó a los asientos Lo sé. Gracias por venir conmigo de todos modos. No podía evitarlo, sonreí ante la emoción apenas contenida de Amelia. Ella dio palmadas pero el sonido se ahogó debido a sus guantes sin dedos pintados a rayas como el arco iris que subían por sus brazos. Miré mi insólito traje de color beige y fruncí los labios. No estaba exactamente emocionada por esta pequeña aventura, pero era una distracción y necesitaba una desesperadamente. Haden se había enredado en mi interior con sus bonitos cumplidos seguidos por su total indiferencia. Y entonces estaban mis sueños. Tuvimos un sustituto en historia, así que vimos otra película de guerra. Mi piel se sentía caliente la hora entera, pero no me atreví a volver a mira si Haden estaba mirándome. Después de clase, el despareció por el pasillo antes de que pudiera echarme la mochila sobre la espalda. Estaba desilusionada y aliviada a la vez. Donny y Amelia seguían hablando en el asiento de delante. Me di cuenta de que volvía a estar soñando despierta. - No esperarás que me gaste dinero en esta estafa. - Donny recordó a Amelia Y no me digas que tengo que tener la mente abierta. Estoy abierta a nuevas experiencias... solo que no a unas que me incluyan a mi pagando a algún estafador para que me diga cosas sobre mí que ya sé. - Eres la chica más abierta de todo el colegio.- Ame bromeó mientras abría de par en par la puerta y salía del coche. - No creo que lo haya dicho en el buen sentido. - Donny encontró mis ojos por el espejo retrovisor. - Vamos Inglesa. Si yo tengo que ir, tú también lo harás. Asentí en señal de aprobación, pero salí del vehículo mucho más lentamente que Amelia, quien estaba ya a mitad de camino por la acera hacia la puerta. Volvió rápidamente y cogió nuestros brazos mientras rodeábamos el coche. - Chicas Podríais daros prisa?

53 53 Llegamos al porche frontal con ella presionándonos los brazos mientras tiraba. Ame pulsó pulso el timbre y dio saltitos mientras esperaba a que Madame Varnie contestara. Desde que no tenía expectativas de cómo sería Madame Varnie, no tengo ni idea de por qué me sorprendí tanto de su apariencia. Decir que ella nos dejó pasmadas a nosotras tres y en silencio cuando abrió la puerta sería quedarse corto. Supongo que la primera cosa que sobresalía era su turbante lila que combinaba con el vestido sin forma definida que llevaba. La brillante tela formaba una larga colmena en su cabeza, y en el medio estaba un ojo de cristal del color de las plumas de un pavo real y rodeado de piedras preciosas falsas. Tenía aproximadamente veinticuatro pulgadas de otras tonterías pero desgraciadamente, no eran las cosas más extrañas de ella. La cara de Madame Varnie estaba demasiado maquillada. Demasiado polvo, demasiada sombra y demasiada barra de labios estaba esparcido por una cara que claramente no era la de una mujer de mediana edad, como su vestimenta parecía sugerir. En su lugar, Madame Varnie era sin lugar a dudas un hombre joven travestido. - Bueno, hola ella dijo con voz entrecortada, afeminada. Amelia bizqueó mirando con dificultad a la persona que había frente a nosotras. - Um. Madame Varnie. Soy Amelia. Tengo una cita. He traído a mis amigas, espero que esto esté bien. - Por supuesto, querida. - Madame abrió la amplia puerta y nos hizo pasar a dentro de la casa. Amelia entró con decisión, Donny y yo, sin embargo, permanecimos en silencio mirándonos fijamente a los ojos. La primera habitación que encontramos la sala de estar, supongo estaba llena de cajas en varios estados de empaquetado o desempaquetado. No pude estar segura. Madame nos dirigió hacia otra área de la casa a través de una puerta decorada con cuentas. Esta habitación estaba considerablemente menos transitada que la otra. Tuve que dar crédito a la observación que Donny había hecho ayer; podías sentirte como en una carpa de circo. El techo estaba cubierto de tela artísticamente colocada, que ondeaba en tonos púrpura y rojo. Luces blancas se extendían alrededor del perímetro de la habitación como estrellas resaltando contra la oscura pared. En el centro de todo, una mesita cubierta con terciopelo azul sostenía una bola de cristal iridiscente. Esta era prácticamente de la misma medida que una pelota de baloncesto y descansaba en una base de peltre. Donny dejó escapar un suspiro exasperado. - La única cosa que le falta a esta gran carpa es la increíble mujer-perro que come fuego. - dijo en voz baja.

54 54 La atmósfera era excesiva, pero no era desagradable. Froté su brazo, recordándole comportarse. Estábamos aquí por Ame. Ella asintió, probablemente recordando todas las veces que la habíamos acompañado en expediciones de búsqueda de la casa del chico que le gustaba, las cuales realmente no nos interesaban. Madame Varnie sentó a Amelia en una silla y trajo otra a la mesa. Vi otra silla contra la pared y la cogí para mí. Nos congregamos alrededor de la pequeña mesa, con Ame entre Donny y yo y Madame frente a nosotras. - Querida Amelia, Con que tipo de adivinación te sientes más cómoda? Podemos utilizar el tarot o la bola de cristal... o simplemente puedo leer tu mano Madame Varnie afirmo con su falsete. Pude sentir la mueca de Donny ante la falsedad de la voz aunque no pude verla. La tensión aumentó en la pequeña habitación. Incluso si Madame no era una autentica psíquica, debió sentir el desdén que provenía de nuestro lado de la mesa. - Cartas Quizá? - Ame respondió Me estremecí. Las imágenes de las cartas del tarot siempre me habían asustado. Incluso las de la baraja de Hello Kitty de Amelia. Ella a veces intentaba leer nuestro futuro con ellas pero tenía que usar un libro para buscar el significado de cada carta. A la mitad del proceso, nada de lo que decía tenía sentido para nadie y recorríamos a comer chocolate y pintarnos las uñas durante el resto de la noche. Madame Varnie no tenía un libro de referencias Que más está en tu mente? - Madame empezó a barajar la baraja, el sonido de esto hizo que los dedos de mis pies se rizaran. No sé por qué odio tanto las cartas - Tú eres la psíquica Donny dejó escapar Dinos tú que hay en su mente. - Donny! gritó Ame Estás siendo grosera - Lo siento, solo que no me lo trago. La señora Doubtfire aquí, te va a hacer preguntas capciosas y entonces tú quedarás muy impresionada cuando sugiera que conoce a fondo tu carácter. Estaba avergonzada por Ame. Esto era importante para ella, pero Donny era un perro guardián rabioso cuando se trataba de protegernos. No había nada que no fuese capaz de hacer por nosotras, y no podía ni contar las veces que me había ayudado diciéndome cosas como que debería trabajar en mi propio coraje.

55 55 Ame ahogó una protesta, pero la psíquica solo sonrió Está bien, Amelia. Tu amiga solo tiene un interés, el cual es protegerte. Deberíamos ser muy afortunadas por tener a alguien tan valiente de nuestro lado. Donny cruzó sus brazos al frente desafiante. Madame Varnie se volvió a sentar y se quitó el turbante de la cabeza, revelando las puntas rubias y desordenadas de su pelo que estaban escondidas bajo este. No podía tener más de veinte años, pero era difícil decirlo debajo del maquillaje En su propia voz, cien octavas inferior que madame habló directamente a Donny. A muchos de mis clientes les gusta el espectáculo. Ellos no tomarían en serio a un chico como yo. Necesitan el teatro y el entretenimiento. No quieren saber que me pasé la mañana tallando olas con mi tabla de surf antes de leerles el futuro. Se encogió de hombros De todos modos voy a dejar la ciudad pronto, así que realmente no me importa si me veis. - Te están haciendo huir? Quieren lincharte quizás? Donny preguntó y luego ofreció Ahora que lo pienso, vi una horca de oferta en la ferretería. Él se río. No. Digamos que el ambiente en Serendipity Falls no es tan acogedor para las personas que pueden ver la verdad. Además, las olas son más grandes en la costa hizo una pausa Yo soy el auténtico negocio. Dame tu mano y te lo demostraré. Donny miró fijamente a su mano con la misma expresión en su cara que cuando Gabe intentó darle un ejemplar de El Guardián entre el Centeno Creo que no Ella entonó. - No estas siendo justa, Don. Dijo Ame, claramente molesta Dale una oportunidad. Donny le lanzó a Amelia una mirada que prometía venganza en el futuro y entonces empujó su mano hacia el Travesti con la palma hacia arriba. Bien. En vez de mirar las líneas de su palma, hizo girar su mano un par de veces, inspeccionándola como si intentara elegir un buen melón. La chica que se sienta detrás de ti se copió tu examen. - Eso es todo lo que tienes? Dime algo que no sepa. - No estoy leyendo a la chica, te estoy leyendo a ti. La razón de que sepa que ella se copió es porque tú escribiste expresamente tres respuestas mal para que ella las tuviera mal, y luego las cambiaste en el último minuto después del timbre. Era en geometría, creo. Donny le arrebató la mano y no se la devolvió.

56 56 Ame la miró a ella y luego a mí con los ojos agrandados antes de estirar su brazo sobre la mesa. Mi turno, Madame Varnie. Cogió su mano con cautela. Puedes llamarme solo Varnie, cariño, si quieres claro. Ya que parece un poco menos ridículo bajo las circunstancias. Ame se sonrojó. Así que él era un halagador, travesti, adivino surfista? Mientras inspeccionaba la mano de Ame, me di cuenta de que no importaba como le llamáramos, eso no haría que esta situación fuera menos ridícula. Donny, no obstante, seguía estando quieta, probablemente intentando lograr entender cómo se las había arreglado él para extraer esa información sobre ella. Estaba segura de que ella no admitiría que él era realmente un psíquico, aún. Su mente debía estar batiéndose mientras buscaba una excusa plausible. - Señorita Amelia él empezó, y aunque sus palabras transmitían un acento sureño, él no lo tenía. - Por qué no hiciste la prueba para formar parte de la obra? Ella tragó con dificultad - Qué quieres decir? - Habrías sido una increíble Liesl. Te habrían cogido. - Puedes probar eso? le preguntó Donny Pensé que te ibas a presentar. Amelia había pasado semanas practicando constantemente para la prueba de Sound of Music. Había llegado un punto en el cual Donny y yo habíamos memorizado todas las letras y las escenas solo por haber estado en su presencia. - Cambié de idea. Su voz, débil y encogida, me entristeció. - Por qué? pregunté. - Las otras chicas que se presentaron a la prueba eran muy buenas. No pensé que tuviera una oportunidad. No realmente. Quiero decir, una chica se parecía mucho a la actriz de la película, quedé muy sorprendida de que ella no consiguiese el papel. Se quitó una pelusa imaginaria de la manga. - Quién ha oído hablar alguna vez de una Liesl coreana? Donny apretó el hombro de Ame. Eres tan tonta. La única que se preocupa por ese tipo de cosas eres tú. Clavabas la canción cada vez que la cantabas. Eché un vistazo sobre la mesa y encontré a Varnie mirándome fijamente de una forma extraña. No sé cuánto rato hacía que estaba haciendo esto, pero no apartó la mirada después de que le pillara. Creo que deberíamos usar las cartas contigo dijo, su frente estaba surcada de arrugas de preocupación.

57 57 - Yo no - Sí, hagámoslo Amelia se enderezó inclinándose hacia Donny, impaciente por cambiar el tema hacia algo metafísico otra vez. - Solo relájate. me dijo él mientras recogía las cartas Intenta no pensar en absolutamente nada. Eso era raro. Todos los libros del tarot de Amelia nos habían dicho que nos concentrásemos en una pregunta o en un problema. Inhalé profundamente. El oxígeno alivió a mis pobres pulmones, dejándome con la sospecha de que mis respiraciones habían sido muy superficiales desde que habíamos llegado. Él paró de barajar, aunque no le había pedido directamente que parara. La primera carta que colocó sobre la tela de terciopelo, envió escalofríos a través de mí. Era roja roja sangre con una figura con una capa negra y una guadaña en el medio. Era la carta de la muerte. Ame tomó mi mano y la apretó. Recuerda, es una representación visual de una transformación, no necesariamente de la muerte. Asentí, y él echó la siguiente carta. Era la misma que la primera. Ame me aferró la mano con fuerza y la carne de gallina invadió mi piel. Solo debería haber una carta de la muerte en la baraja. - Es imposible Varnie palideció debajo de todo el maquillaje blanco que había en su cara. El vello en mis brazos se alzó como si intentara huir lo más lejos de mí posible. No podía conseguir apartar mis ojos de las dos carta idénticas, aunque quisiera. M instinto de supervivencia me decía que empezara a correr lejos de aquí, pero estaba pegada al asiento. Varnie estampó otra carta sobre la mesa como si estuviese enfadado porque sus cartas le estaban traicionando. Otra vez apareció la misma carta. Retrocedió. Donny se levantó, empujando la mesa al hacer palanca y esta se tambaleó. Nos vamos. No podía apartar mis ojos de las cartas.

58 58 Donny me dio un golpecito en el hombro Vámonos. Es un artista de la estafa. Obviamente tiene un montón de barajas para asustarnos y que le demos más dinero por las lecturas. Elevé mis ojos hacia Varnie. Estaba más asustado de lo que lo estaba yo. - Yo no he hecho esto dijo Alguien debe haber venido y revuelto en mi baraja Mientras sus palabras se iban apagando, nos dimos cuenta de que él no se creía lo que veía más de lo que nosotras lo hacíamos. - Necesito una cerveza Se apartó de la mesa y salió dando zancadas. No quería estar en la habitación con las cartas, así que tiré de Ame conmigo y se levantó también. Donny cogió mi otra mano. Para cuando nosotras tres estábamos de vuelta en la sala de estar, él tenía una cerveza en sus manos y se paseaba ansiosamente de un lado para otro. Varnie estaba lleno de energía acumulada. Todo lo que había pasado allí no era bueno. Definitivamente no lo era. - Me alegro tanto de que pronto voy a dejar este pueblo olvidado por Dios. murmuró a nadie en particular. - A dónde vas? Ame sonó perdida. - Lejos, muy lejos Paró de pasearse y me apuntó con su cerveza Tú podrías ir pensando en hacer lo mismo - Eres suficiente mayor para beber cerveza? preguntó Ame. Los tres giramos nuestras cabezas para mirarla. - Qué? preguntó a la defensiva. Varnie se limpió la boca con el dorso de la mano, esparciéndose el pintalabios Cariño, tenemos unas cuantas cosas más importantes que discutir que las leyes sobre el alcohol de California. Ame cruzó sus brazos sobre el pecho Eso significa no, no lo eres. Qué edad tienes de todos modos? Es difícil decirlo con todo el - Maybelline? terminó Donny por ella. Ame, céntrate. Donny tiró de su capucha Nos vamos. - Tengo diecinueve contestó Varnie.

59 59 Ame caminó hacia él, le miró a los ojos como si estuviera mirando a través de las ventanas de una casa. Hay algo extraño en ti murmuró. - Tú crees? respondió Donny - Podemos irnos ya? - Hay algo extraño en todo el mundo, señorita Amelia dijo Varnie en voz baja. - Qué pasó allí? pregunté, señalando la habitación de la que habíamos salido. Aunque estaba completamente segura de que en realidad no quería saberlo. - Mirad, chicas - Cuando Varnie tuvo nuestra atención, parecía incomodo, como si no supiese que hacer ahora con ella. Esta ciudad está cambiando. Hay un mojo malo y está empeorando. - De qué demonios estás hablando? Esa era Donny. Por supuesto. - Un Juju maligno él respondió, sin realmente contestar del todo. La oscuridad está ganando. - Yo también lo he sentido susurró Amelia, sus ojos brillaron fijos en Varnie. Donny, no prestando tanta atención como Ame, contrarió su lógica Un juju maligno te está echando de la ciudad? Varnie se sentó en una de las cajas de cartón, sus piernas abiertas en una postura muy poco femenina bajo su falda. Es difícil ver algo aquí con claridad. Hay muchas cosas que simplemente no puedo ver. Y no puedo permanecer aquí. Miró hacia mí Parte de la energía es salvaje - Por qué me miró al decirlo? Hay muchas cosas pasando en esta ciudad sobre las que no sabéis nada. Cosas malas. Es prácticamente un faro para las cosas que pasan durante la noche. Su atención volvió a Ame Ha ido empeorando con los años. Solía pensar que se podía parar, pero ya no estoy tan seguro. Los proveedores de la oscuridad - Puedes dejar de actuar, Varnie. No te creemos. Como si las bravuconadas de Donny pudieran deshacer el miedo y los temblores que nos estaban afectando a todos. - Entonces, Qué pasó allí? repetí, asintiendo hacia la habitación esperando no volver a colocar nunca un pie en ella. - Eres tú Respondió Algo en ti - Qué quieres decir? preguntó Ame

60 60 - Algo está vinculado a ella. Algo oscuro y peligroso. La quiere. La quiere de muy mala forma. Yo? La carta de la muerte. Pensé en las tres extendidas sobre la mesa, y entonces pensé en los esqueletos y en los mórbidos demonios de mis sueños. Mi visón se nubló hasta que paso a ser solo un pequeño alfiler de luz. El martilleo de mi corazón se apresuró en mis oídos, llenando mi cabeza con el rugido. Me senté rápidamente para evitar caerme. Donny y Ame se unieron a mí, aguantando mi espalda. Obviamente estaba dejando que todos esos extraños eventos llegaran a mí. Tenía que haber una explicación razonable. Qué hubiese dicho mi padre? Él me habría castigado por involucrarme en este galimatías esotérico. Haría que el doctor me prescribiera un fuerte somnífero para evitar futuros paseos estando sonámbula y luego me recordaría que los chicos son una forma insensata de perder el tiempo. Empecé a respirar con más facilidad. Sí, por supuesto. Todo esto ha sido una serie de desafortunadas exageraciones de mi excesivamente desarrollada imaginación. Si solo hubiese escuchado a mi padre. El sol de la tarde se iba desvaneciendo, formando largas sombras sobre las paredes. Sentí frío, aunque la temperatura no había cambiado. - Así que estás huyendo Amelia acusó a Varnie Todo lo que está pasando a Theia y a nuestra ciudad y tú solo te marchas? El abrió los brazos. Lo que ves es lo que hay. Mira, toda mi vida he tenido que esconder que soy diferente. Cuando tenía nueve años, me pase dieciocho meses en el pabellón de psiquiatría para que me arreglaran y los doctores dijeran que mis visiones se habían ido. Bajó un poco la voz Yo solo era un niño sabes? dejó sus ojos a la deriva mientras se recomponía. He estado huyendo durante mucho tiempo, cariño. La única persona que ha cuidado de Varnie ha sido Varnie. Se quitó sus pendientes de clip. Las cosas que he estado viendo por aquí últimamente no puedo simplemente no verlas. Estoy asustado. Y tú deberías estarlo también. Yo? preguntó Ame Estás tan ocupada pretendiendo que eres una aficionada que has pasado por alto la comprensión de que tienes talento De algún modo lo siento porque no estaré por aquí para verte descubrirlo. Dios, bueno. Eso es. Nos vamos de aquí Donny se levantó y tiró de Ame primero, luego ambas me tendieron una mano.

61 61 Quizá deberíamos dejarle acabar avanzábamos hacia la puerta. Ame argumentó, mientras Creo que Madame Varnie ya ha hecho suficiente daño por esta tarde no crees? Varnie no había bajado aún de su caja. Esperé que nos dijera algo una explicación o un intento de consuelo o cualquier cosa pero solamente se sentó en su caja y nos dejó marchar. Cuando Donny se detuvo delante de mi casa, repitió una vez más que él era un falso, un farsante, y que amañó aquella baraja para asustarme. Yo asentí y fingí que estaba de acuerdo con ella. El problema era que Varnie estaba en lo correcto. Algo en mí ya no estaba bien. Algo se había vinculado a mí en mis sueños y no me iba a dejar ir. Una parte de mí tampoco quería.

62 62 Capítulo 6 Algo me hacía cosquillas en la nariz. Abrí los ojos, sorprendida al sentir el cálido son en mi cara. Mientras me apoyaba sobre mis codos, temí encontrarme con Haden, mi querido Haden de todas formas, acostado a mi lado en una cama de suave hierba verde. Sostenía otro tallo largo de rosa negro, y dibujaba lentamente con él en mi brazo. - Creí que nunca te despertaría sonrió y sus ojos se encendieron con picardía. Vestía su mejor traje de la era de la Regencia otra vez, pero noté que hoy su uñas estaban pintadas de negro. Mi propio Sr. Darcy gótico. Jane Austen estaría tan orgullosa. Doblé las piernas de tal forma que abrazaba mis rodillas, inquieta sobre la tarde con Varnie. Haden sonrío y me presentó con la rosa ónice. Era difícil imaginar esto tan peligroso cuando Haden me sonreía de esa manera. Fingió tímidamente, miré hacia otro lado por un momento intentando apartar el fuerte deseo que nos unía. Mi lugar soñado era muy diferente bajo la luz del sol. Estábamos en el banco de un desconocido río sin laberinto a la vista. En cambio, parecía como si alguien hubiera pintado naturaleza con el tinte de un Huevo de Pascua. Cada hoja de hierba tenía un tono diferente de verde de verde oscuro a turquesa. Flores de extrañas formas brotaban en pequeñas áreas y setas del tamaño de un escabel crecieron en colores primarios con patrones como puntitos y zigzags en ellos. El agua de río, que fluía con rapidez, era del color de un granizado de frambuesa azul de un 7-Eleven. Quise meter mis pies, pero como todo en la tierra a de mis sueños, me hizo se cautelosa a pesar de su encanto. - Estamos solos Anuncié en voz alta mientras el pensamiento pasó por mi cabeza. Ningún demonio a la vista Sentí la necesidad de ser egoísta de tu tiempo respondió. No hice caso del comentario. Ya había tenido suficiente halago prediseñado y vacío como para provocarme con sus juegos Me gusta esto. Es precioso Seguí adelante y di un paseo hasta la orilla del rio. Haden se unió a mí en el banco, colocándose cerca pero sin tocarnos. Sin tocarnos nunca. Siendo consciente de que aún llevaba mi camisón, sobre todo más a la luz del día, me abracé fuertemente. Sin mirarle directamente, reuní todo mi valor.

63 63 Antes de que las palabras salieran, Haden se adelantó, Sé que tienes preguntas, corderito. Qué te parece si cambiamos respuesta por respuesta? - Qué quieres decir? - Esa ha sido tu primera. Quería decir, responderé a una pregunta por cada pregunta que tú me respondas. Es mi turno ahora Cuándo empezaste a tocar? Le miré de reojo. No recuerdo no haber tocado el violín. Encontré el de mi madre en un arcón cuando tenía 3 años. Mi madre no fue virtuosa para nada, pero me dijeron que disfrutaba tocando de vez en cuando. Ella escuchaba a violinistas en CD, especialmente cuando estaba embarazada de mí. Mi padre no hablaba mucho de ella, pero él solía usar esa historia para obligarme a practicar más de vez en cuando. Era mi turno de preguntar. Desconocía tantas cosas que no sabía por dónde empezar - Eres real? - Si respondió. Su voz, áspera como la grava, me sorprendió. Le miré de cerca. Quería mirarle para siempre, decidí. Era una tontería, lo sabía. Las apariencias no son nada, y últimamente lo son menos, en este sitio. Cosas que deberían haber sido más bellas eran duras con el tipo de horror normalmente guardado para Halloween. Pero Haden era diferente. Podría haber sido modelo, pero había una cualidad en el que la cámara nunca podría capturar. No eran sus oscuros ojos o las negras ondas del pelo lo que me atrajo de él. Él era misterioso con su perverso encanto y su carisma pícaro, por supuesto, pero era su soledad lo que más me atraía, creo. Quizá era la única que lo veía. O tal vez me lo inventé. Pero Haden Black era la persona más solitaria que había conocido. No estaba segura de sí el entendió lo que estaba preguntando. Quiero decir si eres real aquí? En este sitio lo eres? Negó con su dedo. Sé lo que has querido decir, pero no es tu turno. - Bueno, pregúntame algo entonces. Negó con la cabeza. No sé qué preguntar primero. Quiero saberlo todo. Completamente todo Sus labios se movieron peculiarmente hasta una sonrisa tímida y miró pensativo a sus pies.

64 64 Aunque me prometí no caer en sus juegos mentales, el pareció convincente. Todo en mi interior quería creerle. Y mientras el agua pasaba en el soleado banco del río, una parte del barniz estaba descolorido. Su lenguaje corporal cambió él parecía reticente y de pronto inseguro de sí mismo. - Así que pregunto provoqué, un poco intimidada de que en alguna forma, a pesar de toda lógica, la fuerza dinámica de esta relación estaba de repente a mi favor. - Cuál es tu comida favorita? - Helado - De qué sabor? Negué con la cabeza Tsk-tsk, Haden. No es tu turno. - Ten piedad de un pobre cabrón, Theia De nuevo la sonrisa. La que me llevó casi a explotar con repentina alegría. - De acuerdo, fresa. Mi turno La sensación de vértigo chisporroteaba en mi estómago como cerveza sin alcohol hasta que sentí la efervescencia Cuando estábamos en el colegio, en el otro mundo A punto estuve de decir en el mundo real, las líneas son tan borrosas. Recuerdas lo que pasó aquí conmigo? Ambos mundos colisionan para ti como lo hacen para mí? La duda le carcomía, y su buen humor se esfumó. No estoy seguro que este juego fuera acertado después de todo. El viento apareció de la nada, dejando un amargo escalofrío bajo mi camisón. Y desapareció de repente como una ráfaga. - Es eso lo que es? Un juego? pregunté. - Ya has hecho tu pregunta. - No has contestado. - No, esto no es un juego Aflojó su corbata. Oh, pero lo era. El juego me frustró. Preguntas de las que necesitaba respuestas por respuestas que suplicaban por una pregunta que tenía metida en la cabeza, pero tenía que esperar. Esperar mi turno. El silenció permaneció demasiado tiempo. La inquietud creó una a perturbación en mí hasta que cobró vida propia una tercera persona en esta conversación. Por fin, preguntó Me tienes miedo?

65 65 - Por supuesto que no, y si, con todo mi corazón y mi alma espeté sin pensar. Río, y me miró directamente a los ojos por primera vez durante varios minutos. No estoy seguro que eso sea una respuesta es más una contradicción. - Arriba es abajo, Recuerdas? Además, todo sobre ti es una contradicción. Reflexionando un poco más en lo que iba a decir, añadí Tú no me harías daño. Cómo sé eso, no lo puedo decir. Pero la forma en que me haces sentir, Haden es lo que me asusta. Sé que serás mi perdición. El ambienté creció más de lo posible, como si esperara algo más. Raramente, es exactamente lo mismo que diría yo de ti Acarició mi rostro con su mirada. Adorándome, memorizando cada parte. Se paró en mis labios, permaneció allí. Mi turno de nuevo. Por qué nunca me tocas? Un muro se alzó, un escudo invisible e intocable para mí. No es que se viera, pero se sentía sin duda No es una buena idea. - Por qué? Me acerqué a él pero el retrocedió. - Es mi turno. Quién fue tu primer beso? El calor se abalanzó sobre mi cara. Me halagaba pensar que quizá el quisiera besarme. Deseé que quisiera besarme. No esperaba esa pregunta, y estoy segura de que él sabía la respuesta. No he Cerrando los ojos fuertemente, comencé de nuevo. No me han besado todavía. - Por qué? Haden salió de su escudo invisible y antes de que volviera a acordarse, como si quisiera alcanzarme. Por qué no? preguntó, pero entonces recordó sus propias reglas. Alentada por su desconcierto, pregunté Por qué es una mala idea tocarme? - Obviamente sabes que no soy como otros chicos. Nuestros mundos no están destinados a mezclarse de esta manera. - Aun así, aquí estamos. - Olvidaste responder. Por qué no te han besado? Rodé mis ojos ante su inocencia Obviamente sabes que no soy como las otras chicas. Soy tímida y no paso el tiempo con chicos. Mi padre es estricto y

66 66 - Eso no es un por qué. Él pensaba que me conocía tan bien. Bien. Dime tú por qué no me han besado Me arrepentí de mis palabras y mi tono en ese mismo instante. Y si me decía lo que yo ya sabía? Lo que me faltaba. No era suficientemente interesante o guapa. - Estabas esperando. Mi sangre se apresuró, y miré sus labios ahora. Los estudié. Como si fueran las respuestas que buscaba Me vas a besar? - No. La bofetada de rechazo me hirió, y me tambaleé. Tuve que apartar mi mirada. No podía mostrarle cuánto daño él podía causar sobre mí con tan solo una palabra. - Estás equivocada. El peso de sus manos sobre mis brazos se estableció físicamente, aunque no las puso físicamente en mí. Fue una pobre sustitución, pero otra vez, me encontré con sus ojos y estaba asombrada por la determinación que vi en ellos. Es verdad que no quiero herirte nunca. Pero no puedo prometer que nunca lo haré. Quiero besarte, Theia, pero no lo haré. - Quiero que lo hagas. Le deseaba. El anhelo, como una enredadera, se apoderó de mí y me llevó hacia él, queriendo entretejernos juntos. Necesitaba algo más que una caricia. Le necesitaba. - No puedo. Musitó pero aun así se movió más cerca de mí. Estábamos los suficientemente cerca para hacer que pasara ahí mismo. Ladeé mi cabeza un poco y susurré Quiero que seas el primero. Nuestros cuerpos intentaron que pasara, llevándonos increíblemente cerca, nuestros alientos mezclándose y nuestros corazones latiendo al unísono. - Eres tan bella. susurró. A veces sueño despierto con tu boca con forma de corazón durante horas. Su voluntad se estaba rompiendo. Se hizo añicos poco a poco. El me deseaba y, rodeada de su aroma, deseé perderme en el completamente. Nada más tenía sentido que esto. Todavía él tenía una pelea interna, aun así me ofrecí libremente. La angustia en sus ojos disparó un destello u otra cosa que había visto antes. Algo reciente algo

67 67 Grité y me tambaleé hacia atrás. Había visto el sufrimiento en esos ojos una vez antes. - Eres el hombre en llamas.

68 68 Capítulo 7 Un impacto me sacó de la cama antes de que siquiera yo me diera cuenta de que estaba despierta. Observé mi habitación descabelladamente, tratando de reconocer el lugar en el que me encontraba. Mi corazón se estrelló contra mi caja torácica como un animal atrapado desesperado por escapar, y yo temblaba violentamente mientras mi yo consciente se unía al resto de mi. Esta noche no soñaría más. Después de mi declaración, Haden había retrocedido con una mirada de horror. En un abrir y cerrar de ojos, había desaparecido apareciendo a varios metros de distancia y diciéndome que despertara. No era posible que Haden fuera el hombre en llamas. Ese hombre había muerto delante de mí y yo lo había visto convertirse en polvo. Si es que eso había ocurrido. Todo era muy confuso. Arriba es abajo, abajo es arriba. Lo que no podía descartar era el profundo sentimiento de que Haden había sufrido y que eso de alguna manera había tenido que ver conmigo. No podía quedarme sentada. Era demasiado tarde para tratar de dormir más, y demasiado temprano para prepararme para la escuela. Las paredes se sentían como una jaula, y de repente odiaba toda mi habitación. Oh, nunca me había gustado mucho era bonita para un catalogo pero no para una chica de verdad. Pero ahora se burlaban de mí. Dónde estaban mis posters, mi ropa sucia? Una pequeña concesión se encontraba por medio de un panel de corcho con algunas fotos y entradas de cine. El resto de la habitación estaba perfectamente organizada como para una sesión de fotos o un tour de bienes raíces. Vacío de todo lo que se definiría como real. Así era como me sentía a veces. Vivía en un mundo hecho para mostrar que no había profundidad, no había sentimientos. Y entonces llegó Haden. Haden se quedó mirando el espejo del baño en vez de ir a clases. La cara que se reflejaba era lo que el resto veía cuando lo miraban, pero su reflejo mentía. Si ellos supieran porque estaba aquí lo que tenía planeado hacer ellos lo verían como realmente era. Un monstruo.

69 69 Él había estado esperando esta oportunidad toda su vida. Experimentar la humanidad. Ser parte de ella, comprender los sentimientos con los que había nacido pero nunca había podido expresar. Y ahora en este encargo del diablo, él había aprendido que había otra experiencia que él no conocía. Una consciencia culpable. Haden no apareció en clase. La decepción coloreó de gris mi mundo de nuevo, y trabajé en solitario las preguntas del capítulo que se suponía que estábamos haciendo juntos. Si pudiera olvidarme de él, tan solo un par de segundos, podría conseguir terminar algún trabajo. Pero mi mente no estaba pensando lógicamente, sin embargo, no dejé de pensar en Haden. Me preguntaba si nosotros compartíamos los mismos sueños. Y luego me reprendía a mí misma. Solo porque soñara en caer por la madriguera del conejo como Alice no quería decir que realmente hubiera encontrado un país de las maravillas gótico por la noche. Como en la vida real poner distancia entre yo y mis sueños me pareció más fácil que aceptar la diferencia. Por supuesto, yo soñé con Haden. Él era incuestionablemente hermoso y el primer chico fomentar una conversación conmigo. Estaba enamorada. Soñé que el chico por el que tenía sentimientos me correspondía. Y mientras yo estaba en esto, había exagerado un poco de peligro para añadir a su solicitud. Honestamente, eso era más patético que yo tratando de hacerlo más de lo que ya era. Entre clase, me detuve en la fuente de la Principal. Mientras esperaba, busque a Haden pero la falta de hormigueo y la piel de gallina probablemente significaban que él se había saltado el resto de las clases, también. El estudiante que estaba en la fuente terminó y cuando se volvió me di cuenta de que era Mike Matheny, el único y amor verdadero de Amelia. Él era guapo. Supuse. Como la mayoría de nuestra escuela, llevaba unos pantalones de mezquilla y una camiseta de chico. No hace mucho, él se había rapado el pelo por solidaridad cuando su entrenador de lucha libre comenzó la quimioterapia, pero le estaba creciendo de nuevo. Nunca había tenido el pelo tan bonito como Gabe, por supuesto, pero la mayoría de los humanos no lo tenían. Aun así era guapo, aunque un poco vacante. Siguiendo mi usual costumbre cuando me encontraba con un chico de mi edad, dirigí la mirada a mis zapatos mientras él pasaba por mi lado. Pensé en Ame.

70 70 Cómo su amor platónico había durado tantos años sin recompensa o ser correspondida? Era su compromiso hacia él valiente o invalido? Y era él consciente de que estaba cometiendo una estafa? Estaba tratando de ser amable o de verdad no sabía cuánto tiempo llevaba ella tras de él? Un sentimiento inusual me recorrió. No era justo. No era justo que ella invirtiera tanta energía y gran parte de su corazón para nada. Merecía tener a alguien en su vida, un novio de verdad. Alguna de nosotras debía tener algo de felicidad. No era justo. - Mike le grité antes de que se hubiera ido muy lejos. Él se giró y me miró, confuso. Y quién no lo estaría? Estaba muy bien establecido que Theia Alderson no socializaba con los chicos. Pero Ame se merecía una oportunidad, no? - Amelia va venir después de la escuela para estudiar Trigonometría. Quieres venir? - Um. Mi lengua se sentía torpe, pero perseveré. Él era solo un chico. Si yo podía bailar un vals en una fiesta de zombis, podía hablar con un chico en el que nunca había estado interesada La prueba del lunes se supone que es brutal. Tenemos la esperanza de que grandes cantidades de cafeína ayudaran. - Umm. Está bien respondió, todavía claramente perplejo. Como yo lo estaba. Creo que solo quería que alguien tuviera algo en que trabajar. No me atrevía a esperar de que yo tuviera la misma oportunidad con Haden. Quizás debería invitar a Gabe también y no decírselo a Donny hasta que estuviéramos ahí. No sería algo? Escribí mi dirección en una esquina del papel de la libreta y lo rompí. A medida que se lo di, me di cuenta del calor que provocaba una mirada fija en mi espalda. Me comencé a dar la vuelta hacia la fuente cuando todas las puertas de las taquillas de la sala se abrieron y golpearon violentamente a la vez. El impulso de la fuerza provoco algún vaivén varias veces, golpeando a algunos de los estudiantes que habían ido a recuperar sus libros. Mi adrenalina pinchó, y Mike y yo intercambiamos una mirada confusa. La gente salía de las clases para ver por si mismos que había causado ese ruido. Un maestro dijo que había sido el aire y guio a los estudiantes de nuevo a clase; otro fue acosado por todos nosotros quienes no creíamos eso. Parpadeé y vi a Haden al otro lado del pasillo, mirando a Mike.

71 71 - Estás bien? me preguntó Mike. Asentí con muy poco entusiasmo y sonó la campana. En lugar de un par de toques, el sonido se hizo cada vez más fuerte. Los que aun estábamos en el pasillo nos cubrimos los oídos. El ruido era horrible y parecía como un destornillador eléctrico de hacer agujeros en los huesos de la mandíbula. No podía pensar con claridad, el chillido impidiendo que pensara, y teniendo en cuenta a el resto de jóvenes empujándose para salir, intuí que todos estábamos igual. Mike me agarró de la manga y echo a correr hacia la salida. Una vez fuera siguió corriendo. Todos nosotros teníamos que escapar de los gritos estridentes. Teníamos que hacerlo. El ruido era tan desconcertante que no podía recordad a donde iba o que hacia. Muchos de nosotros cruzamos la calle, los coches chirriaron y un olor a goma quemada asalto mi nariz. El constante bombardeo en mis tímpanos me mareó y las nauseas se apoderaron de mi con fuerza, pero no me atrevía a parar aún. Cuando llegue lo suficiente lejos como para poder destapar mis oídos, mi vista se filtro como si estuviera bajo el agua. Los niños caían a mí alrededor, y yo había perdido de vista a Mike en algún momento después de salir fuera. Me atragante con la bilis y busque entre la multitud a mis amigos. Y a Haden. Cruzando la calle, la gente tiraba las sillas de las ventanas al segundo piso para salir. Había escaleras de emergencia, pero la gente entro en pánico y no se acordó de ellas. El ruido seguía en marcha. Nosotros, los que habíamos conseguido escapar, recorríamos el lugar, aturdidos. Lo la campana había sido bastante malo, pero nosotros habíamos sido los magullados y maltratados. Algunos niños lloraban y trataban de llamar a sus padres a pesar de que no podían oír lo que decían al otro lado. Tenían el teléfono y decían algunas palabras. Puede que gritaran. Era incapaz de escuchar nada. Los vehículos de emergencia llegaban de todas las direcciones. Habíamos practicado por si algún día llegaba esta situación: los simulacros de evacuación y bloqueo eran obligatorios en todas las escuelas americanas. Aun así, siempre había asumido que seria capaz de escuchar las instrucciones del equipo enviado para salvarnos. En vez de eso, todos estábamos confundidos. Estábamos bien? Cómo responderías a eso? Encontré a Donny y Ame en el mismo momento en que subí al autobús escolar que llevaba a la zona de emergencias. Nos apretujamos en un asiento y nos cogimos de las manos. Ninguno de nosotros hablaba, ya que no podíamos oír. Estábamos agarrados, y el peso del temor tácito lleno el autobús como un globo lleno de aire.

72 72 Las vibraciones de las ruedas me hacían cosquillas en los tímpanos, pero el sonido prácticamente no me llegaba. Nunca había escuchado sobre una escuela en la que todos se quedaban sordos. Quién hubiera pensado que eso era posible? Cuando bajamos, busqué a Haden entre la multitud que aún no estaba en los autobuses, casi aliviada de no encontrarle. Parte de mí se preguntaba si había tenido algo que ver con el desastre lo que era una locura. Parte de mi recordó también el peligro del que habló Varnie. Mis oídos petaron un par de veces y el dolor se multiplico dos veces. Ame me frotó la espalda hasta que sentí su cuerpo atormentado por lo que debía ser el mismo dolor. Me concentre en respiraciones cortas y trate de mantenerme consciente. Pensé en mi violín y como seria la vida que tendría sin la música. En medio de todas esas sensaciones, parecía que cuanto más me alejaba de la escuela, más escuchaba poco a poco, aunque solo ciertos tonos eran audibles. Cuando llegamos a Emergencias, ellos ya habían montado un vestíbulo para evaluar serosamente a cada estudiante todos los que sangrabas y tenían alguna herida habían sido enviados al hospital. El resto de nosotros, quienes estaban en diferentes grados de dolor mientras nuestro oído volvía en medio del dolor, teníamos que esperar bajo tiendas. Pasó el tiempo en un borrón. Clavé los ojos en el suelo por que el movimiento rápido de los trabajadores empeoraba mi vértigo. No se cuánto tiempo estuve ahí hasta que mi padre apareció delante mío, su boca dibujaba una firme línea y su frente arrugada por la preocupación. Estallé en lágrimas, y me abalancé a sus brazos. El me agarro torpemente, pero firmemente y dejé restos de lágrimas y mocos en su suéter de cachemira. Él no me soltó hasta que dejé de llorar. La última vez que él hizo esto yo tenía siete años. Papá me sentó en una silla y se fue a buscar un doctor. Él parecía mayor de cincuenta años, más solemne de lo que nunca lo había visto, rara vez lo había visto en otro estado que no fuera solemne. No puedo decir lo que ellos dijeron, ya que mi mirada se había desviado a mis compañeros. Cada uno se había retirado lo más cerca posible de sus asientos. Los padres empezaban a aparecer, y eso parecía ser lo único que nos sacaba de nuestros miedos. Madres y padres eran, de repente, lo más importante de nuevo. Como cuando éramos pequeños. Contábamos con ellos para saber qué hacer, como solucionarlo. Como evitarlo de nuevo. Observé la multitud buscando a Haden de nuevo, preguntándome como serían sus padres. Que habían hecho. Una pequeña brisa acarició mi mejilla y me giré hacia ella, sorprendiéndome al ver a Haden a metros de distancia. Me miraba con una expresión muy parecida a la culpa.

73 73 Me relaje entre las sabanas de mi cama y suspire cansada por la pesadez de mi cuerpo. No más pensar me prometí a mí misma. No descifrar las incoherencias y tratar de dar sentido a lo que no tiene. Muriel me había consentido con un coulant de chocolate, mi preferido. Papá no me reprendió cuando me la comí en lugar de cenar. Tampoco leyó el periódico durante la cena. No hablamos mucho, incluso cuando mi oído había vuelto. Pero eso tampoco era nuestra costumbre. Habíamos tenido un silencio sociable. Después del pastel, me sumergí en ducha hasta que el agua dejo de estar caliente. Por una vez, el camisón tradicional de niña era una comodidad. Y la sala en la que yo había comenzado el día odiando parecía confortable. Familiar. Segura. Cuando llegué a la luz de mi mesita de noche, papá tocó la puerta. Él no era un visitante frecuente, y francamente, parecía ridículo entre mis cosas. Los adornos y los rosas contra su austeridad habrían sido divertidos en una comedia, pero no en mi vida. Papá se sentó en mi cama en una pose incomoda de solo mirar Tú esto necesitas algo más? Siento decir que pestañeé en respuesta. Eso era inusual y poco frecuente en él. - Theia dijo él, su cara volviéndose pálida- tu audición está volviendo a empeorar? Negué con la cabeza No. No, lo siento. No quería preocuparte. Creo que solo estoy cansada. Él volvió a respirar más fácilmente Muy bien. Te dejo descansar se levantó para marcharse, pero se paró Estoy contento de que ya te encuentres mejor. - Gracias. - Te dejaré descansar. - Buenas noches, papá. El asintió y cruzó el cuarto que parecía más largo ahora que no antes. - Papá lo llamé antes de que pasara por el umbral. - Sí? - Gracias por ir hoy. Y por venir a verme.

74 74 - Por supuesto su respuesta me sonó normal, pero su voz se rompió ligeramente. Esa noche no soñé. Al menos que yo recuerde. Me desperté fresca y sin efectos duraderos de una sordera temporal. Me desperté con pétalos de rosas negras esparcidos en mi cama.

75 75 Capítulo 8 Por la mañana, la casa tranquila acogía en sus manos una quietud sobrecogedora. Padre no estaba en casa; Lo supe incluso antes de ver la nota. Su ausencia pesaba fuertemente en mis sentidos. Estuvo bien que padre me visitara anoche, a pesar de la incómoda situación. Las cosas extrañas que estaban pasando parecían menos aterradoras. Mi vida no era tan precaria y desarticulada, y me sentí como un niño a salvo de nuevo. Muriel no trabajó con nosotros el fin de semana. No me hubiera importado que me distrajera esa mañana. Ella era todo lo contrario de mi padre todo eran abrazos cariñosos y de lágrima fácil. Siempre olía a limones y azúcar moreno. Quería algo que me quitara de pensar, saqué mi violín, pero era incapaz de tocar una sola nota. Después de dejarlo, consideré la lectura, pero las palabras tampoco conseguían captar mi atención. Estaba inquieta por ello, la quietud de la casa dejó de ser sobrecogedora y se convirtió en opresiva. Encendí el ordenador en el estudio, decidí tomar el control donde lo dejé desde la noche que vi, o creí ver, al hombre en llamas cayendo del cielo. Busqué en google soñar despierto primero. Evitando diarios personales, encontré un sitio médico que hablaba de la Parálisis del sueño y empecé a relajarme incluso aunque la palabra parálisis era aterradora. Una explicación médica de mis síntomas, que no indicara mala salud o desequilibrio sicótico, era bien recibida la verdad. Todo parecía encajar bastante bien. En los viejos tiempos, había leyendas que explicaban este fenómeno. Una mujer a veces una bruja, otras veces un bello demonio se arrodillaba en el pecho de un hombre y lo paralizaba, tomando su fuerza vital o algo así. A veces la llamaban Mara venía de nightmare, pesadilla. El hombre no podía moverse hasta que ella le dejaba. Pero realmente, era fácilmente explicado por hechos médicos actuales. A veces la gente es incapaz de transicionar sin problemas del profundo sueño a estar completamente despierto. En un sueño profundo, el cuerpo relaja los músculos para impedir que se dañe a sí mismo mientras está durmiendo. Durante este tiempo es cuando ocurren las alucinaciones. La mente está despierta pero el cuerpo está todavía durmiendo. No estoy lista para rendirme, lo siguiente que busqué fue sonambulismo lúcido, sin embargo donde habría encontrado una rosa negra mientras estaba sonámbula, no podría decirlo. Ni si quiera sabría donde encontrar una mientras estoy consciente, y Padre por seguro que no las cultivaba en el campo. Desafortunadamente, los sitios más relevantes coincidían que los sonámbulos no recuerdan sus momentos de fuga, y yo recordaba cada detalle de los míos intensamente.

76 76 No estaba preparada para abandonar la explicación completamente. Internet no es la fuente más fiable para conseguir información después de todo. Las cosas que vi en mis viajes sonámbulos deben haber encontrado su camino hasta mi estado de sueño. Asentí a mi propia racionalización y busqué rosas negras. Fue ahí cuando aprendí que las rosas negras no existen en la naturaleza. Eso era imposible. Sostuve la rosa, olía a una extraña fragancia; En este momento se estaba secando en un cajón. Los pétalos no eran de seda o hechos a mano. La flor era real, y aun así no podía existir. Las preguntas se arremolinaban en mi cerebro y me encontré pensando en la negación. Cerré los ojos fuertemente, aceptando lo que había intentado tanto negar. No tenía sentido fingir. La memoria me fastidiaba. No había estado despierta en la terraza mientras tocaba el violín desde hace unos días, y Padre claramente me había visto, en mi mente, estaba en el laberinto. Si de alguna manera estaba viajando a otro lugar, por qué no iba el resto de mi cuerpo? Escribí experiencia fuera del cuerpo en el ordenador. El alcance de resultados era demasiado amplio. Había demasiadas creenciaproyección astrales, espíritus andantes, almas viajeras. Tuve que cerrar la ventana. Pensé en Varnie. Él era mi mejor fuente de información. Me duché y vestí en tiempo récord. Ahora que había decidido abrazar mi educación, tenía prisa por ello. La cabeza me daba vueltas mientras caminaba por la ciudad. Incluso me prometí no volver a que me leyera las cartas otra vez. Saltando los escalones de la casa de Varnie, me recordé a mi misma a Ame con su infinito entusiasmo. Un gran peso se ha quitado de mis hombros sabiendo que es lo que me llevaba hasta Haden, o que traía Haden hasta mí. Llamé a la puerta y me incliné a mirar por la ventana de la entrada. Las cajas ya no estaban. Temor congelado sobre mi anterior optimismo. La casa parecía vacía. Farfullé unas palabras que aprendí de Donny y me senté entristecida en la entrada. Varnie había hecho bien en su proclamación de salir de la ciudad. Me levanté y envié una mirada más abatida a la puerta principal. Mientras acepté lo inevitable, noté la esquina blanca de un sobre saliendo por debajo del felpudo. Tiré de él y salió el resto. Tenía mi nombre en el. Lo abrí y me senté en el escalón de nuevo, lo rompí antes de recordar que era un Alderson y estaba por encima de ese tipo de comportamiento indecoroso. Mis manos temblaron mientras leía un garabato indescifrable de Varnie. Theia,

77 77 Siento no haberte visto. Sabía que volverías a venir ( lo ves? Te dije que era de verdad) pero era demasiado arriesgado quedarme por aquí. Ojalá tuviera todas las respuestas que necesitas. No sé lo que te pasa. El problema de ser vidente, incluso uno bueno, es que no siempre pues controlar que es lo más visible y que permanece en las sombras. Tú, pequeña, eres una de las personas más sombrías que haya conocido. He intentado conseguir una visión más clara de ti, pero simplemente no puedo. Todo lo que te puedo decir es lo que te dije el otro día. Algo te quiere, y mucho. Necesitarás un talismán. No te protegerá, pero necesitarás uno igualmente. Habla con la señorita Amelia. Ella podrá ayudarte con eso. Mucha suerte para ti y tus amigos. Ojalá pudiera estar ahí para ayudar, pero no sé si te valdría de todas formas. En otras palabras, estoy demasiado asustado de quedarme y averiguarlo. Varnie Anduve durante una hora por la ciudad, dejando que las palabras de Varnie entrecruzaran mi mente una y otra vez. Donny me envió un mensaje para tomar un café, pero todavía no estaba lista para hablar todavía y ella me conocía tan bien que no fui capaz de esconder lo que sentía, así que la rechacé la invitación alegando que tenía deberes. Me fui por la carretera para que Donny no pudiera verme mientras se dirigía hacia la cafetería. Me escribió de nuevo para recordadme que íbamos a bailar en Chasm esa noche y que no me permitía echarme atrás. Y de nuevo otra vez para decirme que se encontró con esa zorra con el libro otra vez. Esta vez, ella le dejó mirar bajo su camiseta antes de que accidentalmente derramara su café en sus zapatillas de moda. Suspiré mientras tecleé Jaja aunque lo que quería decir es Pobre Gabe. Pensé que debía ir a casa o preguntar a Amelia lo que Varnie quiso decir con lo del talismán, pero todavía no quería ir. Estaba asustada, enfadada y confusa. No quería hablar de ello, ni siquiera quería pensarlo. Solo necesitaba un descanso de mi propia vida. Una camioneta grande con llantas llenas de barro me adelantó, después paró y volvió hacia mí marcha atrás. Tenía el corazón en la garganta. Haden bajó la ventanilla del pasajero. No era exactamente le coche que esperaba verle conduciendo. Parecía más un tío de coches deportivos. De esos bajitos cromados y con pintura brillante. En vez de eso, una gran camioneta me eclipsaba con su tamaño y su excesivo toque de masculinidad.

78 78 - Theia? - Haden presionó un botón y escuché como se desbloqueaba la puerta. - Necesitas que te lleve? Le miré de reojo, furtivamente. - No estoy segura de donde voy. - Entonces entra -dijo la araña a la mosca. La duda se asentó en mi estómago. Las advertencias de Varnie y mi padre se entremezclaron juntas en un malestar de guisado medio hecho. - No sé - Para ser sincera, quería entrar, a pesar del posible peligro. Quizá por él. - De acuerdo - Decidí. - Gracias. Dudé en la puerta. Una persona de mi altura necesitaba una escalerilla para subir en esta camioneta, pero me las arreglé para saltar sin romperme nada. - A dónde vas? -Pregunté mientras cerraba la puerta. Hade me lanzó una sonrisa. - alguna vez has hecho Stumping? - Eh Ni si quiera sé lo que es eso. - Incluye caminos barrosos, conducir a tracción, y amarrarse a la puerta diciendo joder!. -Su sonrisa era infecciosa, pero sus palabras me asustaron. Suavizó su tono. - No tienes que ir. Puedo dejarte en otro sitio. Es solo algo que me gusta hacer. Me hace sentir... vivo, supongo. - Miró a la señal de la carretera forestal. te apuntas o no? Tenía un gran problema. Hacer stumping me aterraba, pero también todo lo demás. El peligro tenía su atractivo. Haden me ofreció un respiro del vacío interior, algo tangible. Podía agarrar el tirador de la puerta y saber, por primera vez esta semana, exactamente qué es lo que me asustaba. - Me apunto. Sonrió. - Estás segura? Asentí. - Estoy segura Serendipity Falls no presumía de ningún centro comercial o tiendas. Era un sitio pequeño, cerca de 5000 habitantes. La falta de sofisticación estaba llena de naturaleza. Cerca de las montañas de la playa, por no mencionar las cascadas, los estudiantes tenían la oportunidad de alejarse del estrés del colegio y sus padres. Mis amigos y yo normalmente escogíamos la playa, pero otros chicos, como Hade, les encantaba las colinas y las carreteras dejadas en el bosque. Su camioneta subía por el sinuoso camino de tierra de gran inclinación, mi boca estaba ya seca. Las manos de Haden estaban seguras en el volante, y su domino en las curvas medio cierta tranquilidad, pero no lo suficiente como para respirar por mí misma.

79 79 - Haces mucho esto? - Pregunté, intentando evitar cualquier conversación que pudiera realmente ser de lo que más quería hablar. Sobre las rosas, y el sueño, y si estaba loca o realmente el me cazaba mientras dormía. Si acaso él tuvo algo que ver con el timbre de la escuela. Durante la siguiente hora, solo quería vivir el momento. - No todo lo que me gustaría, pero casi siempre que puedo.- Había alegría en su tono; Haden estaba lleno de adrenalina y el rugido que su camioneta hizo antes de cambiar. - Donde vivía, solía coger la camioneta para apartarme de mi madre antes de que me volviera loco. Hace que todo lo demás parezca más pequeño sabes? - Me miró, el estómago se me hizo un nudo. - Tú lo entiendes, creo, la necesidad de dejar de ser lo que todo el mundo espera, y solo ser? - No estoy segura de que alguna vez haya hecho eso - respondí honestamente. - Mi padre ha sido bastante bueno suprimiendo ese tipo de comportamiento en mí. Oigo su voz en mi cabeza incluso cuando no está cerca. Haden asintió, sus nudillos empalidecieron mientras agarraba el volante más fuerte. - Mi madre, ella es igual. Muy controladora. Nunca seré lo que ella quiere, pero eso no la detiene de intentarlo. Pero cada vez que hago stumping, ni si quiera la oigo. Ya verás. Se alejó de la carretera principal y se abalanzó sobre lo que parecía más un carril bici. Algo obstruía la carretera, pero en vez de frenar, Haden pisó más fuerte, zarandeándome contra el cinturón. Tenía el corazón en la garganta y él soltó una carcajada como un paleto. Se río de mi expresión. - Vas a estar bien? - preguntó, haciendo eco de la pregunta que me hizo hace unos días. - Creo que dejé mi estómago allí atrás. - Te llevo a casa? Me agarré al tirador con firmeza. - Absolutamente no. - La emoción corría por mis venas, remplazando el miedo por un bendito cambio. Haden río. - Estás lista para divertirte realmente? Con la otra mano, me quité la cinta del pelo. Mi padre me hubiera dicho Eres como tu madre pero ni si quiera me importaba. - Estoy lista. Volamos, y cada vez que aterrizábamos sentía como alguien me ponía sobre una mecedora. Pronto empezaría a decir mis propias frases de Dos Chalados y muchas curvas. Nunca me imaginé gritando Yi-Ja! antes, pero me encantaba. La adrenalina sabía dulce como la ambrosia, y estaba asqueada

80 80 de volver a casa. En la siguiente hora, no medí mis palabras, mis pasos o mis sentimientos. Viví el momento, lo que sentí era alegría. Y terror en ocasiones, pero mayormente alegría. Haden me dejó frente a mi casa. El primer chico en hacerlo. Estuvo bien sentirse normal. - Gracias Haden. Realmente me lo pasé bien. - Pareces sofocada -respondió. Haden también parecía sofocado. La cabina estaba de repente llena de todas las cosas que no dije. Preguntas que no hice. Él se apresuró a llenar el silencio. - Quizá la próxima vez puedas conducir. - Oh cielos, no - Respondí. - Nos mataría a los dos. Quise acercarme, pero Haden se estremeció y rápidamente miró por la ventana del conductor. Le miré apartarse como siempre hace. - Tengo que irme - dijo sin mirarme. - Te veré por ahí. Su rechazo me remordía. Claro - murmuré y abrí la puerta. Tuve que saltar para llegar al suelo. Parecía bastante largo el camino abajo. No pensé en mirar quien me llamaba al móvil cuando sonó. Asumí que sería Donny llamando sobre sus planes de por la noche. Nunca esperé oír a un hombre joven al otro lado. - Theia? - Sí? - La voz era familiar, pero no mucho. - Soy Gabe. Del colegio? - Como conozco a tantos Gabes. - Ehh Hola, Gabe - Respondí cautelosamente - Chao - Perdona? Gabe resopló nerviosamente en el teléfono. - No es eso lo que decís en tu país? Chao?

81 81 La conversación cayó en picado desde ahí, una vez que le había explicado que solamente algunos decían Chao como saludo, supongo. Después de más incómodos umms, ehhs y ahhs que intercambiamos, Gabe acabó diciendo - Te preguntarás porque te llamo. - La pregunta se me ha ocurrido, sí. - Tú amiga - Donny - supuse. - Si, mira, no tengo como habito el obtener información sobre una chica que me gusta de sus amigas, bueno, no desde sexto. Es solo que, ella está siendo... - Difícil - respondí. Gabe río. Me gustó su voz; era profunda y sincera, segura. Me gustaba Gabe por las mismas razones. El siguió hablando de Donny, alternando entre adoración suprema y sublime irritación. En algún momento, me di cuenta de que estaba andando en la habitación y riéndome y hablando con un chico sintiéndome completamente a gusto. - Alguna vez ella habla de mí? - Ella reniega mucho de hablar de ti la mayor parte del tiempo.- Manteniendo el ánimo - Creo que es una buena señal. - Sí? - Si. Donny me hubiera matado si supiera que estaba hablando de ella. Gabe sería bueno para ella sin embargo. Lo sabía en mi corazón. - Vamos a Chasm esta noche. Si te... pasas por ahí. - Sí? - Respondió. - Si. - Gracias, Theia. - Chao Gabe Más tarde esa noche, por un momento deseé volver a la pista con los monstruos en vez de mirar a la pista llena de otra gente de mi edad. El retumbante sonido de del bajo sacudía mi sensibilidad musical, las cuales admito que son bastante sensibles. Mi mente se aceleró al sonido de la armonía de las cuerdas y la melodía, pero lo que más sentía eran los latidos en mi pecho.

82 82 Donny me tocó el hombro desnudo. - Así que dime, cómo es que has salido esta noche? Qué le has dicho a tu Querido Papi? - Ella tenía el máster en el arte de hablar en un tono en el cual podía oír su voz por encima de la música. Yo no era tan afortunada. - Le dije buenas noches - Grité sintiéndome como una tonta. Por naturaleza, gritar no era algo que yo hacía, y ciertamente no me salía bien. Mi voz se rompió.- El vuelo de mi padre se retrasó, así que no volverá a casa hasta por la mañana. - No me tientes así. Puede que te tenga aquí toda la noche. - Incluso cuando me hablaba, ni si quiera me miraba. Los ojos de Donny estudiaban el escenario, buscando a alguien. Me pregunto si sería Gabe. - Deja de tocarte el pelo - me regaño. Ni si quiera me estaba mirando, Cómo lo sabía? - No puedo evitarlo. Está raro. Ella me lo arregló, por supuesto. Yo era, para todos los intentos y propósitos, una creación de Donny aquella noche. Sentía mi pelo pesado para mí, pero tengo que admitir que arregló mis rizos en una especie de obra de arte y los mechones sueltos no solo quedaban estupendos pero sí que me hicieron soltarme un poco. El maquillaje era otra experiencia completamente diferente. Compacto e intenso, protesté cuando me puso tanto, pero mis objeciones fueron obviadas. Como también fueron excluidas mis protestas. Sobre la camiseta roja que me puso diciendo que era un vestido. Si mi futuro incluyera una esquina y un chulo llamado Ice Money, ya estaba lista. Como ya había una chica de la calle en el grupo, Donny salió con muy poco maquillaje y dos trenzas, y lo que supuse que era un uniforme de colegio para adultos. Ella parecía más alta estos días. El conjunto asombró a todos los tíos que la miraban. De vez en cuando, intentaba apartarme hacia la pared para pero Donny me pillaba. Por primera vez, deseé que me dejara plantada por un chico guapo. Si Ame hubiera estada, al menos los castigos habrían quedado solo entre las dos, pero la madre de Ame tuvo una repentina llamada noche en familia. Preocupada por la falta de apoyo psicológico esta semana, ella quiso aprovechar la oportunidad para tener una charla entre padres e hijos. Tales eran los peligros de ser la hija de un psicólogo, Amelia se lamentaba a menudo. A decir verdad, envidiaba que sus padres al menos quisieran tener una estrecha relación. Así que Ame se quedó en casa como una buena chica, y yo me escapé como la mala. Ya anhelaba un buen libro y mi edredón. Busqué a Haden en la multitud desde que llegamos, pero no estaba segura si el vendría hasta que sentí el frío de su mirada. Lancé una mirada al balcón

83 83 para encontrarme con sus ojos fijados en mi, su expresión ceñida en ira. Vestía todo de negro, perfectamente tallado. Perfectamente peligroso. Y enfadado. Parecía muy, muy enfadado. La frialdad de su mirada, como un cubito de hielo en mi espalda, me hizo temblar. Me preguntaba cómo sería volver a verle otra vez después de nuestro pequeño respiro de diversión que tuvimos, se volvió frío de nuevo. Ni si quiera sabía por qué estaba tan enfadado, pero por alguna razón me gustó. Como si tuviera algún poder precario sobre él. Incluso si era una mala idea usarlo. No hubo un oh, mierda que decir, así que agarré la mano de Donny y la apreté con fuerza. - Qué pasa? preguntó. Nada salió cuando traté hablar. Él no había dejado de mirarme fijamente. Mi cuerpo respondió a su ira con deseo, haciéndome notar las zonas erógenas de las que Donny solía hablar cuando yo la suplicaba que se callase. Donny se inclinó y me dijo al oído. - Estrellita mía, Gabe está aquí. Hay dios! - Intentó hacerse la graciosa, pero yo no era tonta y la conocía demasiado bien. - Genial, viene hacia aquí. Dios Por qué no sabe pillar una indirecta y dejarme en paz de una vez? Gabe se hizo paso entre la multitud con propósito, pero cuando llegó a nosotras, el cogió mi mano e ignoró a Donny. - Theia, estás impresionante. Si no bailas conmigo, me romperás el corazón. Donny se asombró y después se recuperó, sin embargo ya nadie se sorprendía del papel que interpretaba. - Tu bondad no tiene corazón. Él atacó de vuelta, - Tú no sabes nada de lo bueno que soy. Cuando estés lista para descubrirlo, ya me verás - Apretó mis dedos suavemente - Por favor? El baile parecía mucho menos complicado que el macabro vals al que acompañé a Haden. La gente solo se movía de un lado para otro y movían sus cabezas al ritmo de la música. Algunos se apegaban a otros, como el sexo de la música, pero no todos sentían la necesidad de molestar a los otros. Miré hacia arriba. Haden todavía estaba agarrado a la barandilla del balcón fuertemente. Atraída por su oscura mirada, luché contra la alarma que golpeaba mi corazón. El pánico no era una sola emoción con la que tratar. El me excitaba también. Parte de mí, la parte más misteriosa, cantaba para provocarle más. Acepté la invitación de Gabe mientras dirigía mi sonrisa a Haden. En el transcurso hacia la pista, justifiqué mi pequeña revolución. Haden no me

84 84 poseía. Me ignoraba cuando le convenía y solo me hacía caso cuando quería cumplir algún propósito... sin importarle lo demás. Quizá necesité forzar su mano. La acústica era mucho mejor en la pista en realidad, pero Gabe intentó hablar y no pude oírle. - Qué? - Grité. Apoyó sus manos en mis brazos y habló despacio en mi oído. - Parece que ella está a punto de atacar. No se equivocaba. Donny rodeó el borde de la pista como un león acechando a una gacela. Y señor, si que parecía sexy. Ojalá yo tuviera ese poder. No solo era la ropa, no ayudaban a la causa, pero ella despilfarraba una seguridad sexual tan ardiente como la lava. Se me ocurrió que ella sería mejor pareja para Haden que yo. Un toque de celos se hizo paso. Y dolió. Gabe miró a Donny deslizar su cuerpo entre una pareja desconocida que estaba bailando. El chico disfrutó la nueva distracción de falda corta, la otra chica desapareció en un soplido. Donny le acercó hacia ella, pero era a Gabe a quien ella miraba. Ella le quería. A Gabe se le desencajó la cara y las venas de sus sienes se hicieron visibles. Una mirada al balcón mostró a Haden con una similar postura rígida. La furia desnuda en sus ojos se apresuró en mis venas como agua fría. Parecía de repente como el canalla peligroso de mis sueños y no como el chico calmado de la camioneta Cuando Donny se abalanzó sobre su pareja de baile de forma provocadora como si él fuera una barra de striptease, supe que el todo estaba a punto de descontrolarse. Agarré la barbilla de Gabe, forzándole a mirarme. - Si te pierdes ahora, la perderás - Grité. Asintió, cerrando sus ojos por un momento para volver a su puesto. - Por qué ella tiene que ser así? He intentado mostrarle... que me importa. Es más que un rollo. Quiero ser algo más que un simple rollo. - Gabe, ve y ponte en medio. Sacudió su cabeza. - Solo quiero irme a casa.

85 85 Mientras Gabe perdía fuerza ante mí, me di cuenta de que había perdido a Haden. Dejó su sitio, poniéndome nerviosa. Hacerse cargo de toda la testosterona de la discoteca estaba siendo agotador. - Ve y ponte en medio - Me eché hacia atrás, dando a Gabe la salida que necesitaba de dejar de bailar conmigo y reclamar lo que de verdad quería. Gabe la miró una vez, ella le sonreía, retándole. Él se plantó ante Donny, físicamente apartándola del otro chico y amoldándola a su cuerpo. Ella no tuvo nada que objetar y rodeó su cuello con sus brazos, olvidado al otro chico del que había sido liberada. Y como a mí por el resto de la noche también. Ojeé el balcón. Lo próximo en mi agenda era encontrar a Haden. Él no había vuelto, pero todavía podía estar en la parte de arriba. No debería haber jugado a su juego. No entendía las reglas. Al principio sentí el momentáneo cosquilleo de poder, pero ahora parecía raro. Distraído, sin terminar. Trozos de piel y ocasionados choques con extraños mientras pasaba me llevaron a sentirme como en otro mundo. La gente bailando me retrasaba mientras me sumergía en la multitud. El olor a sudor y perfume, las luces me desorientaban, y el zumbido de la música me hizo sentir fundamental. Olas de energía sexual me cubrían, colándose dentro de mi propia piel. Y anhelé por algo difícil de alcanzar, y el aire espesaba ante la promesa de ello. Me sorprendió es nuevo sentir tan potente. Y era la sorpresa lo que me aterraba más que la subida de hormonas. No podía controlar los sentimientos que aparecían de la nada. Las escaleras eran traicioneras con los inviables tacones que Donny me había hecho llevar, y a la hora que llegué al sitio donde había visto a Haden por última vez, supe que se había ido. Un largo suspiró se escapó de mis pulmones. Qué estaba haciendo aquí? No debí haber dejado a Donny que me convenciera para venir. Aunque mi padre puede que sea demasiado severo algunas veces, esta experiencia no valía la pena montar una rebelión. Me apoyé en la barandilla y mi corazón se paró. Haden me miró desde abajo mientras se dirigía hacia una rubia lista en la pista llena de adolescentes girando. Ella le miró fijamente, atemorizada como si él fuera una estrella de rock. Dios, pensé que ella podía tener razón. El susurró algo en su oído, pero me sonrió a mí, esa clase de sonrisa que señala de desaparición del canario a caprichos del gato.

86 86 Enganchó un brazo alrededor de su cintura y alzó una ceja hacia mí. Quería odiarle; el fuego quemaba mi corazón. Cuando él la volvió para que estuviera cara a mí, el aire se me quedó en la garganta. Ella no tenía ni idea que él la estaba usando como marioneta para afirmar su control sobre mí, pero no estoy segura de que a ella le importara incluso si lo hubiera sabido. Dudo que me hubiera importado, las tornas habían dado la vuelta. Estar envuelta en sus brazos, bañada en su olor, guiada en un baile por sus seguras manos... No, yo hubiera estado encantada de ser la marioneta. Ella se apartó de él, al contrario que Donny pero sin la finura de Donny. O encanto, para que conste. Pero supongo que el encanto no contaba en este tipo de baile. Apreté más fuerte la barandilla intentando contener mis emociones, pero nada me hacía mirar hacia otro lado. Él me había atrapado en su mirada pecadora diseñada para debilitar mi voluntad, para subir las apuestas en la batalla de mi corazón. Quizá mi alma. Él quería que supere lo que me está perdiendo incluso si ya había dejado claro que no podía tenerlo. Y estaba lo suficientemente depravada para dejarle. La música cambió de tiempo y apagaron todas las luces menos las estroboscópicas. El efecto aumento el sentimiento de desplazamiento e hicieron que su baile pareciera hecho a cámara lenta y de sincronizado a la percepción. Haden se agarró las caderas de la rubia, sujetándola fuertemente contra su pelvis. Ella dejó que su cabeza cayera hacia un lado, dejando ver la larga columna blanca de su cuello. El me lanzón una sonrisa aún más malvada y besó su cuello. Mis rodillas se doblaron. Sentí la sensación de sus labios en mi piel. El beso fue como un shock que empezó en mi cuello y viajó hasta abajo por mis nervios acabando en los dedos de los pies. Su mano pasó suavemente de su cadera a su estómago... mi estómago. Mientras la sensación subía lentamente hacia mis pechos, dejé de respirar. Quería echar mi cabeza hacia atrás, pero podía. Estaba parada en medio de la multitud yo sola. Él no me estaba tocando, sabía eso lógicamente, pero no físicamente. Los colmillos de la lujuria estaban afilados y no tenían piedad. Por fin fui capaz de romper el hechizo y mirar hacia otro lado. Miré otra vez, encontrándome con sus ojos, y me solté de la barandilla y me aparte del enjambre de cuerpos. Él me había vaciado por completo. Todo en lo que podía pensar era salir de allí. Necesitaba aire fresco y silencio.

87 87 Capítulo 9 La chica es sus brazos se retorcía contra él decorosamente. Lástima que no podía satisfacer la oscura necesidad de su interior. El dolor creció en mí como si me lamieran llamas. Solo había una persona que podía llenar ese vacío. Y Theia ahora no quería tener nada que ver con él, se había asegurado de ello. Era mejor así. Mejor para ella que le odiara. Más seguro para los dos. Apenas había comenzado la familiar discusión consigo mismo cuando se encontró siguiéndola hasta la puerta. Sabía todas las razones por las que debería dejarla ir, sabía que esto acabaría mal. Si la tocaba que Dios los ayudara a todos si la tocaba. No había suficiente espacio en mi corazón para todos los sentimientos que Haden intentaba poner en él. El anhelo luchaba contra la rabia en una violenta batalla por la supremacía. Sería mucho más fácil si simplemente pudiera odiarle. Salí a través de las puertas, y el frío choque del aire impulsó la piel de gallina a través de mi desnuda piel instantáneamente. Maldecí Donny y a su cambio de imagen que me dejó en un oscuro aparcamiento pareciendo una puta mientras ella seducía al único chico agradable con el que yo había pasado algún tiempo. Maldecí a Gabe por no ser el chico que me interesaba. Maldecí a Haden por ser el que lo hacía. - Es un nuevo aspecto para ti. Di media vuelta, un error con esos ridículos tacones. Intentando recuperar el equilibrio y la dignidad, se me cayó el bolso. Haden caminó hacia mí, agachándose para recuperar mi bolso. Enderezándose, me ofreció el bolso, colgando de su mano mientras sus ojos recorrían mi cuerpo peligrosamente. Me preguntaba con qué Haden estaba tratando, el de mis sueños o el del colegio. Su mirada sugería cosas pecaminosas allí donde aterrizaba de mi piel y me pregunté si después de todo había un tercer Haden. Cogí el bolso y me encogí de hombros, intentando recordar que estaba enfadada con él. No te acostumbres a ello. Volveré a ser un ratón a medianoche. - Tú no eres un ratón, Theia. Hizo una pausa. Tampoco he dicho que me guste tu nuevo aspecto. No me importa mucho de todos modos. Me encogí de hombros una vez más. Que amable por su parte machacarme en el suelo antes de que me aplastara con su zapato.

88 88 - Qué haces aquí sola? preguntó Realmente no es seguro. Era imposible hallar una respuesta coherente para eso. Lo miré fijamente como si estuviera fuera de su mente. Por qué en la tierra siempre fingía preocuparse? - Hay una gran cantidad de actividad de la droga aquí. Explicó, como si la cosa más espantosa de mi mundo fueran traficantes de drogas. - Últimamente no me siento especialmente segura en ningún lugar. Ni siquiera en mi propia cama. me burlé. No intentaba ser sexual, aunque estoy segura de que sonó así. Esperaba que dijera algo que demostrara que él era consciente de los sueños. No mordió el anzuelo, pero le hizo arquear una ceja. Quizá necesites un sistema de seguridad mejor. - No deberías volver con tu cita? - No he traído una cita. Eso no significaba que no se fuera a ir con una. Sopló el viento y sentí un escalofrío. Iba a tener que volver al club y realmente, realmente no quería. Sin embargo, Haden estaba en lo cierto, no estaba segura sola en el estacionamiento, incluso aunque no hubiera distribuidores de drogas y otros proveedores de la oscuridad vagando alrededor. Había permitido que mi frustración me empujara a un comportamiento irracional. - Debería irme. Hice el esfuerzo de caminar a su alrededor a su derecha, pero se movió a la vez bloqueándome. Pensando que fue un erro, fui hacia el otro lado y me volvió a bloquear. - Lo siento. dijo, sin ninguna señal de arrepentimiento. - Vas a tirarme de las coletas a continuación? Se echó a reír. Probablemente. No sé lo que tiene que ver contigo, Theia. Parece que sacas al chico malo de mí. - Hay otro tipo de chico en ti, Haden? Me miró a los ojos mientras sacudía la cabeza. El escrutinio me hizo más consciente de mi misma. Intenté tragar, pero mi boca estaba muy seca. Sin pensarlo, me lamí el labio inferior. Era como si la acción pulsara un botón y abriera una puerta. Dio un fuerte paso hacia mí, salvaje y sin consolidar. Me estremecí de miedo y de emoción a partes iguales. Y luego no paró a punto de poner sus manos sobre mí.

89 89 Alguien había encendido un coche, y las luces brillaron sobre nosotros como un foco. Vi la misma batalla en sus ojos que yo luchaba conmigo misma. Él no quería quererme, pero lo hacía. Sin pensarlo, alcancé un mechón de su pelo negro azabache. Solo pensaba en quitarlo lejos de sus ojos, pero se alejó rápidamente. No me toques. gruñó. Nunca me toques. Mi mano seguía suspendida en una pose inútil donde había estado su cara un momento antes. Me lo arrebató de vuelta, y el familiar ardor cerca de mi pecho señalaba que otro le había dado otro duro golpe a mi autoestima. Deseaba que el escozor de las lágrimas esperara. Que simplemente esperara. No ahora, no delante de él. - Por qué me odias tanto? No pude retener las palabras, aunque me hubiese gustado. Todo lo que estaba haciendo le estaba proporcionando más munición. - No te odio. - Simplemente no entiendo por qué te resulta tan divertido ser amable conmigo un minuto y burlarte de mí al siguiente. La forma en que me mirabas desde el balcón Por qué estabas tan enfadado? Qué te he podido hacer para volverte tan loco? Las manos de Haden presionaron sus sienes como si estuviera intentando detener un dolor de cabeza La verdad, es que no me gustaba la forma en que te estabas alardeando delante de todos. Tu vestido el modo en que luces esta noche es descarado. Exhalé un bufido muy poco femenino que habría obligado a las sienes de mi padre a palpitar con desagrado. Pero que estaba bien. Por una vez, mi propio desagrado era más importante para mí. Lo que yo me ponga no es de tu incumbencia, Haden. - No, no creo que lo sea. - No estaba vestida de manera diferente a cualquier otra chica en ese club. argumenté, a pesar de que acababa de estar de acuerdo conmigo. - Pero tú eres diferente a todas las otras chicas. sus pupilas dilatadas, oscurecieron sus ojos de un modo extraño. - Sí, lo sé. No tienes que seguir recordándomelo. crucé los brazos instintivamente. Si me disculpas, voy a quitar mi ingrata persona de tu vista.

90 90 - Ingrata? se burló él. sigues sin entenderlo. dio un paso lejos de mí. - Es eso lo que piensas? Qué no estoy tentado? Qué no te encuentro más deliciosa que la fruta más dulce? - Es eso lo que la rubia era en la pista de baile? La fruta más dulce? Qué clase de adolescente habla así, Haden? Qué eres? No contestó. Por supuesto. - Sabe que la tocas por mi beneficio? Haden miró hacia otro lado No. No creo que lo haga. Estaba inhalando en jadeos demasiado grandes para consumirlos. Eres un usuario. Juegas con la gente por diversión. Yo, la chica en el club, Brittany, Noelle, todas nosotras somos como peones para ti. No sé realmente quien eres, Haden, o de dónde vienes realmente, pero creo que eres el diablo. - Tienes toda la razón. No me había imaginado esto, sus ojos estaban cambiando. Quedaba absolutamente muy poco blanco en ellos. He intentado mantenerme alejado de ti, Theia. No creo que pueda, pero Dios sabe que lo he intentado. Su expresión, salvaje y sin límites, puso un terror frío en mi corazón. Retrocedí un paso. Empezó a moverse hacia mí y luego se detuvo. Detuvo una respiración irregular y pareció como si la palabra no se escapara de sus labios antes de que las ventanas de todos los coches del aparcamiento se destrozaran. El sonido de la explosión me hizo perder el equilibrio sobre los estúpidos tacones de aguja y caí al suelo. Cristal pulverizado, llovió en brillantes fragmentos sobre nosotros, yo de rodillas y Haden teniendo poder sobre mí, con la mirada del diablo en sus ojos. No entendía lo que estaba sucediendo. Hubo más explosiones cuando las bombillas de las farolas y letreros de neón estallaron de sus marcos. - Haden? grité. Un rayo acuchillo el cielo y el viento azotaba el polvo y el cristal a mí alrededor. Me cubrí la cara con una mano, e intenté llegar a él con la otra. Haden, ayúdame, por favor. Miré hacia arriba a través de mis dedos, pero se había ido. Me cubrí la cabeza con los brazos cuando el cielo retumbó tan alto como si la Tierra hubiera chocado contra otro planeta. Granizo del tamaño de guisantes derramado del cielo. Me había dejado de rodillas mientras le pedía ayuda. Sola.

91 91 Donny y Gabe me encontraron unos minutos más tarde, hecha un ovillo y estremeciéndome. Gabe colocó su abrigo sobre mí. Debería haber dicho gracias pero creo que no lo hice. Me llevó a casa antes de que llegaran las autoridades, me aseó, e hizo té sin pedirme que hablara o que le contestara una sola pregunta. En uno de mis hombros había caído una buena cantidad de cristal, pero los cortes eran superficiales. Capté las miradas de preocupación de todos, pero fingí no darme cuenta y permití que el adormecimiento tomara forma sobre mí como una segunda piel. Me quedé mirando la violenta tormenta a través de la ventana, bebiéndome el té y sacando de mi mente los murmullos de sus voces hasta que me di cuenta de que Donny estaba diciéndole a Gabe que se fuera, que ella se quedaría conmigo esta noche - No interrumpí. Estoy bien. Deberíais iros los dos. - Theia, no te voy a dejar así. Algo te pasó allí Me encogí de hombros en la suave manta que había puesto sobre mis hombros. Sí, allí me pasó el tiempo. Fue una tormenta aterradora si te coge dentro. Pero ahora estoy bien. Necesitaba estar sola. Mi mente no podía procesar mientras ellos estuvieran cerniéndose sobre mí. - Thei - empezó ella. - Necesito dormir, Donny. Por favor, estaré bien. Después de algunos minutos más de discutir la convencí, aunque seguía reacia a irse. Gabe comprobó todas las puertas y ventanas mientras Donny y yo caminamos hacia la puerta. - Cómo he podido acabar con el puto Sir Galahad, Thei? ella no había perdido su gracia en el lenguaje, pero la cara de Donny ya me parecía suavizada. - Parece un tipo muy agradable. Generalmente, sus ligues del club la convencían para dejar a sus amigos atrás. Gabe había insistido en verme en casa y en asegurar las cerraduras. Ella puso los ojos en blanco. Sabes, me ha dicho que no va a dormir conmigo? Mientras estábamos bailando, por el amor de Dios. Simplemente anunció que no habría sexo hasta que no estuviera convencido de que no le estaba utilizando por su cuerpo. La primera sonrisa de la noche barrió mi cara. - Pero tú lo estás utilizando por su cuerpo no? jugué duro.

92 92 - Por supuesto. Ahora solo me va a llevar un poco más de tiempo. Donny agarró mis hombros con suavidad y me miró conmovedoramente a los ojos, buscando grietas en mi fachada, yo estaba segura. - Estás segura de que estas bien? Podemos quedarnos. El cielo sigue meando lluvia y no creo que el final de los truenos llegue pronto. Es una mala noche para estar sola en esta casa enorme. No mencionó todos los parabrisas rotos en el club. El suyo solo tenía una grieta larga, irregular. El coche de Gabe no fue tan afortunado. Yo ya sabía que el periódico echaría la culpa a la tormenta. - Dormiré con ello. Vamos Quieres? Quizá por lo menos puedes aún consigues llegar a la segunda base esta noche. - Cariño, llegamos a la segunda base en la pista de baile. Mi turno de ponerle los ojos en blanco, y luego nos despedimos. Cerré la puerta tras ellos, después me deslicé lentamente mientras el agotamiento, físico y emocional, rodaba sobre mí en olas. Tan cansada como estaba, sabía que no podría vivir. El viento aulló, cruel y malévolo. Arbustos arañaban y sacudían las ventanas. Extraños golpes y crujidos retumbando y raspando a través del techo. La luz parpadeó dos veces, después se cortó, dejándome en la oscuridad hasta que el relámpago iluminó estroboscópicamente la habitación y mostró extrañas sombras largas en la pared. Aunque nuestra Victoriana no era antigua, solo construida para parecerlo, seguía sintiéndose encantada, llena con algo más. Palpé mi camino a través de la habitación, tropezando y buscando la pared. La casa debería haber sido familiar, pero la ominosa oscuridad cambiaba incluso mi percepción de la casa. Cuando llegué al cajón para coger la linterna, la puerta de la cocina golpeaba sobre sus goznes debido a la tormenta. Bang! Bang! Bang! Gemí y luego me reprendí por mi estupidez. Tenía dos opciones: Cerrar bien la puerta o escuchar el choqué contra el marco durante toda la noche. Me giré con la linterna y lentamente me deslicé a través de mi cocina como un ladrón. Mi mano vaciló en el picaporte, y tomé una respiración profunda para calmar mis nervios. Es solo un portazo por el viento. Pero aun así, dije una pequeña oración, una de mi infancia, la única que podía recordar en este momento. Le pido al señor que cuide de mi alma. Abrí la puerta y alcancé en busca del pomo de la puerta con mosquitera. El viento gemía agonizante, pero yo agarré el pomo, cerrando con gran esfuerzo, y giré la cerradura. Trabajando rápidamente, hice lo mismo con la puerta de la cocina y después lloré de alivio tras lograr mi objetivo.

93 93 Alentada por mi victoria, y el haz de la linterna, crucé la cocina normal y mi corazón se desaceleró a un ritmo estándar. Hasta que llegué a la sala de estar y el vello de mi nuca se levantó como si hubiera sido frotado el camino equivocado. Me congelé, dejándole al resto de mis sentidos averiguar que estaba mal. Está todo en tu cabeza, Thei. Claro que lo estaba. Como todo lo que ha pasado durante la semana. Tensé mi agarre sobre la linterna, sabiendo que sería de poca utilidad como arma. Sospechaba que contra lo que tendría que pelear no respondería a ningún tipo de fuerza que yo pueda ofrecer. Me tragué el miedo y reanudé el movimiento. Seguí adelante, subí las escaleras y luego, por un capricho, pasé mi habitación hacia el final del pasillo y a la escalera que conducía al piso superior. Varnie había dicho que necesitaría un talismán. No estaba segura de que significaba exactamente. Asumí que era un tipo de amuleto, algo personal, y el instinto me atrajo al tercer piso. Miré la escalera, deteniéndome por un momento de temor antes de subir el corto tramo. El ático no me asustaba como algunos. No era oscuro, bueno, excepto ahora, sin electricidad. No había telarañas o extrañas ventanas. Era una simple habitación adicional con una alfombra igual a la de mi propia habitación. Y sin embargo, siempre lo había sentido vacío y sin alma, quizá porque nunca se ha utilizado, nunca se había habitado. Si las casas tuvieran sentimientos, toda nuestra negligencia habría sido almacenada en esta habitación. La habitación que contenía las cosas de mi madre muerta. El aullido del viento parecía peor en el tercer piso. La tormenta, la oscuridad, y mis propios miedos combinados como un campo de fuerza encantada que me presionaba para que pasara a través. Desafortunadamente, las palabras de Varnie conectaron algo en mí y faltando algo muy malo no me iba a calmar. Lo más sensato habría sido acurrucarme abajo e intentar dormir a pesar de la tormenta. Mi gen sensato estaba en un viaje de negocios, sin embargo, en su lugar escogí enfrentarme a la oscuridad del ático para encontrar algo innecesario. Temblando por el exceso de adrenalina y la falta de ropa, corrí a través de la habitación sin hacer brillar la luz en las esquinas. Si algo se escondía allí, decidí, prefería no saberlo. Encontré rápidamente la caja que estaba buscando, nadie había movido nada en el ático, así que me senté delante de ella y aflojé la tapa. Desde el rabillo de mi ojo, vi una sombra arrojándose a través de la pared y mi corazón se estrelló contra mi caja torácica. Me quedé muy quieta, inmóvil y reacia a respirar. Volvió a pasar. Demasiado rápido para seguir el rastro, la

94 94 sombra se deslizó alegremente, aunque nada en la habitación se movió y no había luz para crear sombras, y mucho menos ver una. Mi sangré se heló de miedo, pero mis manos temblorosas terminaron de quitar la tapa de la caja y busqué el joyero, agarrándolo contra mi pecho cuando lo encontré. Corrí a través de la habitación hasta la puerta. Tuve que morderme el labio para no chillar, porque cuando cerré la puerta, fríos dedos intentaron atraerme de vuelta. Volé por las escaleras hasta mi habitación, tomando grandes bocanadas de aire. Me caí al suelo y volqué el contenido de la caja de madera. No sé por qué tenía tanta prisa y era tan descuidada con las joyas de mi madre; solo sabía que necesitaba encontrar el colgante que estaba buscando. Era una simple piedra negra engarzada en plata en una cadena. Mis dedos temblaron con el cierre, pero me las arreglé para finalmente cerrarlo alrededor de mi cuello. Me preguntaba cuando se lo habría puesto por última vez. Nunca había sabido que clase de piedra era o si significaba algo especial para ella. Quizá solo era un colgante barato que había conseguido en una feria callejera. Casi no se parecía a nada que mi padre le hubiera comprado. La había visto llevándolo en varia fotos, pero nunca parecía ser su favorito. El peso de la piedra en mi pecho me tranquilizó. Para bien o para mal, había encontrado mi talismán. Rodeada por el calor, abrí los ojos y estaba cegada por el sol brillante, caliente. Bizqueé y dejé que mis ojos se adaptaran a radiante luz. Bajos mis pies, la arena caliente quemaba mi piel y hacia evidente que estaba sola en un vasto, desolado desierto. Sin saber qué hacer, me senté. Cuando el sol cocía mi cuerpo como un asado en un horno, me pregunté dónde estaba Haden. No había ningún sitio para mí al que ir, la arena se extendía por millas en todas direcciones. Nada alteraba la visión ni imprimía en la arena ninguna alusión a otro tipo de vida cercana. Vacante, caliente y árido. Maldita sea, Haden. Apareció como si siempre hubiese estado ahí, encantador en sus faldones y sombrero de copa. Como si fuéramos a tomar el té en el calor sofocante. El destello de sus dientes blancos, todo lo mejor para morderme, me desconcertaba. No contento con cernirse sobre mí mientras yo volvía a permanecer en el suelo, estiré mis rodillas debajo de mí para ponerme de pie.

95 95 - Todavía estás vestida como una ramera comentó Y haces mala cara. Ciertamente no tenía mala cara. Por qué no me había cambiado de ropa? Supongo que había asumido que no me quedaría dormida. Recuerdo estar sentada en una mecedora en mi habitación descansando un minuto antes de llegar a la cama. Y después me desperté en el desierto. Miré a Haden, recordando con frialdad como me había dejado en la tormenta después de su ataque de celos. Y ahora, para colmo, me ha llamado ramera. - Cuántos años tienes, Haden? - Diecisiete. Esa es una pregunta extraña, Theia. - No tienes diecisiete. - Tengo casi dieciocho. - Utilizas palabras como ramera. Qué edad tienes realmente? - Tú también hablas muy formal, corderito. Debo cuestionarme tu edad también? Mi padre solo me permitía leer literatura clásica. Por mucho que me gustó Jane Austen, sabía que la constante inmersión en el siglo XIX era otra barrera del idioma entre mis compañeros y yo. No sentía que le debiera una explicación a Haden, sin embargo, le regalé una oscura mirada. Quería respuestas. Las necesitaba, y Haden me debía mucho. - Qué eres? Nuestros ojos se encontraron y en ellos me reconocí su soledad. Quería decírmelo; quería abrirse a si mismo. En su lugar me dijo que me despertara.

96 96 Capítulo 10 La voz de mi padre al otro lado de la línea telefónica era cansada y quebradiza. Al parecer, el retraso en su viaje de negocios era menos por las aerolíneas y más por «los malditos idiotas quienes no atienden a razones» en sus reuniones. En todo caso, mi padre no estaría en casa en todo el sábado tampoco. Esperaba que la conferencia telefónica del lunes por la mañana volviera a poner esto a dormir, lo que sea que esto fuera. Colgué y suspiré. La electricidad había sido restaurada en algún momento de la noche, y el patio estaba lleno de escombros y ramas de árboles que deben haber volado como misiles en el viento. Sin embargo, el cielo estaba libre del desorden de la mañana. El sol brillaba y no había ningún indicio de la niebla, de hecho el aire tenía esa suave sensación de después de una tormenta. Esto debería haberme hecho sentir mejor, pero no lo hizo. La furia que arrasó nuestra ciudad ayer por la noche no fue un evento meteorológico. Mi inquietud no se disipó, tenía la sensación de que no había terminado. Había una frustración desesperada en el viento, en los relámpagos eléctricos que habrían grietas en el cielo. El cielo quizá era claro ahora, pero la emoción sobrante todavía se sentía fuerte. Quería hablar con Ame sobre el collar, el talismán que me había puesto anoche. Varnie había dicho que sabía qué hacer. También había dicho que lo iba a necesitar, pero que no me protegería y, francamente no tenía ni idea de que significaba eso. Ame siempre llevaba cristales para cosas diferentes, como una mejor concentración o anti-cansancio, pero pensaba que un talismán se suponía que era más una protección que un buen suplemento de salud. Vagaba por la casa, llena de inquietud y con ganas de algo. Necesitaba una buena distracción. Y tuve una idea. O algo así. Solo esperaba que mis amigas no me mataran por ello. Me desplacé a través de la corta lista de contactos en mi iphone, encontrando el número que Gabe había utilizado ayer para llamarme. Me paseé durante un momento o dos, con mi dedo cerniéndose sobre el botón LLAMAR. Nunca antes había llamado a un chico. Nunca. Estaba haciendo el ridículo. Un producto de la crianza sobreprotectora de mi padre. No era diferente llamar a Gabe de lo que lo era a Donny o Ame. Apreté mi dedo contra la pantalla táctil y escuché la música mientras esperaba a que contestase. - Yo respondió - Gabe? Soy Theia.

97 97 Un borde alineaba su voz. - Estás bien? Puedo estar allí en cinco minutos. Sonreí con alivio. Estoy bien, de verdad. Gracias por anoche. Necesito tu ayuda, más o menos. Si eso está bien. - Eso depende. Si se trata de que necesitas ayuda para mover cosas pesadas, soy tu hombre. Me reí, preguntándome otra vez por qué era tan fácil hablar con Gabe y por qué Donny intentaba resistirse tanto a él. Necesito invitar a Mike Matheny a mi casa, pero no sé su número. - Matheny eh? Ya has superado lo del chico nuevo? Bueno. Parece ser un idiota. Sentía extraño pensar en Haden como «el chico nuevo». Él era tan indefinible para mí que una explicación tan fácil parecía equivocada. No estoy interesada en Mike de esa manera. Él está en mi clase de trigonometría con Amelia. Me gustaría invitarlo a estudiar, bueno, quiero decir, ya lo hice el otro día. Pero entonces todo el colegio terminó en la sala de emergencias, por lo que no pasó. Quiero decir, me gusta Mike. Simplemente no me gusta Mike de esa manera. Hice una pausa de mi nerviosa diarrea verbal y seguí adelante y tomé aliento. Así que, de todos modos pensé que le gustaría estudiar con nosotras. Con Amelia. Insistí en su nombre, alargando las silabas con la esperanza de que lo entendiera. Él y Amelia es probable que se lleven bien no crees? - Uh-huh respondió él, lo que debe ser una palabra de chico para algo. El sonido debería haber sido sin compromiso, pero no había capas en el mismo. - Donny no está en trigonometría este año. Mencioné Pero tengo la sensación de que va a venir de todos modos. - Uh-huh - Quiero decir, a menos que los dos hicieran planes para hoy. - Nop. Ella está siendo ella misma. Sonó resignado. Lo tomé en el sentido de que ella lo había despachado, a pesar de la noche anterior. Si quieres venir y asegurarte de que todavía estoy haciendo las cosas bien en la gran casa, esta tarde sería un buen momento para hacerlo. - Lo tendré en cuenta. le oí abrir una lata de refresco. Ni siquiera era mediodía aún. - Así que siempre has sido una casamentera o se trata de algo nuevo para ti?

98 98 - Nuevo, obviamente. No soy muy buena en eso no? - Sonaría como un auténtico imbécil si te dijera que llegué mucho más lejos con tu amiga de lo que habría podido si no te hubieras metido, así que voy a callar y darte el número de Matheny. Me sonrojé con el mismo miedo de siempre. Gabe, um, ahora no sé si puedo llamar a dos chicos en un día. - Realmente eres una chica rara. Lo llevaré yo. Veremos qué pasa. - Y si está ocupado? - No lo va a estar. Hay un protocolo. - Qué tipo de protocolo? - No puedo cederte los secretos comerciales, Inglesa. sonreí por el uso del apodo de Donny para mí. Oí como se abría un cajón. Se estaba vistiendo? Me sonrojé más caliente. Si Matheny piensa que lo necesito como una excusa para ir a tu casa, ya que no estoy en tu clase de trigonometría, vendrá a ayudarme con la puntuación. Es lo que hacemos. Hice una pausa. Ayudarle con la puntuación? Entonces me di cuenta de que era una metáfora deportiva. No era muy halagador, pero me sentí orgullosa de mi misma por ser capaz de comprender la forma de hablar de los chicos. Terminamos la llamada, y a continuación llamé a las chicas. No le dije a Ame que los chicos estarían aquí, y olvidé mencionar que Gabe probablemente estaría con Mike cuando le pedía a Donny que viniera. Debe haberse escapado de mi mente. Donny tomó prestado el coche de su madre, ya que su parabrisas estaba roto y trajo tanto a Ame como a una enorme bolsa de aperitivos. Amelia nos miraba a las dos con recelo en la cocina. - Qué pasa con las cortezas de cerdo? preguntó a Donny mientras descargaba la bolsa de comestibles. - Sé que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que comiste algo que no fuera ensalada, pero las cortezas de cerdo son lo que nos gusta llamar un refrigerio. Y por qué te has puesto tantos relojes? Amelia tenía cuatro en el brazo, todos de colores brillantes con dibujos animados No podía decidir cuál sentía que debía llevar hoy. Desde cuándo comes cortezas de cerdo? Y ni siquiera me digas que son para Theia.

99 99 No estaba muy segura de lo que era una corteza de cerdo, así que leí el paquete mientras discutían y entonces deseé no haberlo hecho. Hice una mueca muy poco femenina que habría hecho aumentar la presión sanguínea de mi padre. - Por qué compraste esto? Donny imitó la señal de corte del cuello y me encogí de hombros. Sonó el timbre y Amelia entrecerró los ojos hacia nosotras. - Iré yo ofreció Donny Eso no era una buena idea. No necesitaba que derribara a Gabe antes de que tuviera la oportunidad de entrar en la casa. Di un salto delante de ella. No, iré yo. - Quizá debería abrir la puerta yo. dijo Amelia, dándose cuenta claramente ahora de que algo estaba pasando - Noooo respondimos Donny y yo, porque eso hubiera sido desastroso. Y entonces empezó la carrera. Las tres corrimos hacia la puerta, riéndonos, empujándonos y tirándonos las unas a las otras por el camino. Yo caí primera, pero agarré a Ame conmigo, bueno, después de que agarrara su zapato. Donny sacudió sus caderas con la victoria y abrió la puerta, sin aliento y riéndose. La risa murió rápidamente - Haden? Qué estás haciendo aquí? Haden? Me levanté rápidamente, secándome los ojos y aclarando mi garganta, avergonzada y completamente fuera de lugar. Qué estaba haciendo aquí? Haden levantó una caja de color rosa de la pastelería, como una ofrenda y miró por encima del hombro de Donny hacia mí antes de contestarle. Tenía la esperanza de que Theia estuviera en casa. Tenemos un proyecto de historia. Pensé que podíamos trabajar hoy en él. - Llamaste primero? - No. respondió tímidamente. Ella se apoyó en el marco de la puerta, cruzando los brazos. - Acabas de llegar a su casa pensando que ella iba a dejar estar todo para estudiar contigo? Wow. Haden no tenía ninguna posibilidad. Estaba derivando ya hacia el nivel dos de perra. - He traído pasteles respondió él, con un tono humilde que no había oído nunca antes en él. Debería haber llamado.

100 100 - Trajiste suficientes para todos nosotros? Bueno, él tenía la más mínima oportunidad aquí. Su practicada sonrisa se deslizó por su rostro Hay una docena de pastelitos terciopelo rojo en la caja. Donny asintió. Por supuesto. dijo ella, señalando hacia la habitación. Adelante. Déjame coger la caja por ti. Donny enganchó la manga de Ame de camino a la cocina y me dejó a solas con él. Incómodamente solos. Él parecía fuera de lugar en mi casa. Incluso parecía fuera de lugar en los pantalones vaqueros y la camisa que llevaba. Se movía de forma diferente, incomoda. Entonces me miró directamente a mí y tragué saliva con dificultad. Haden se estaba sonrojando. No me lo podía creer. Al parecer el rubor es contagioso, ya que mi cara se calentó y hasta mi cabello también. Durante un momento muy largo no dijimos nada y luego intentamos hablar a al mismo tiempo. Después de un par de salidas en falso, sujete mi mano contra mi boca y le indiqué que empezara - Siento haber sido un poco imbécil anoche. No sabía cómo responder a eso. Realmente no sabía. Cuándo no había sido un imbécil conmigo? y por qué se disculpaba ahora? Aunque había sinceridad autentica en su voz. Hoy parecía tan diferente, casi triste. - Un poco?- pregunté - Cierto. Si hubiera habido un agujero Haden se habría metido en él. Siento haber sido un gran imbécil anoche. Eres una buena chica y yo no soy un buen tipo. No me miraba mientras hablaba. Me encuentro sin saber cómo actuar ante ti, supongo. No eres como no eres como pensé que serías. Sentí como mis cejas se alzaban - Cómo que sería? El timbré volvió a sonar y Haden dejó escapar el aliento de alivio. Sera mejor que vayas. Por fin me miró a los ojos, revelando una sonrisa suave. Antes que una de las chicas te derribe para llegar primero. - Oíste todo eso? - Sonaba como una estampida desde el otro lado de la puerta. Me cubrí la cara brevemente. Fue vergonzoso, pero no humillante. Fue muy agradable. Hay comida en la cocina. Me apresuré hacia la puerta y deje pasar a Gabe y a Mike.

101 101 Desde detrás, oí a Donny Thei, trasladamos los aperitivos a la terraza acristalada. Es la única habitación que no parece la muestra de un museo. Hizo una pausa. - Qué demonios estás haciendo tú aquí? - Hey, Donny Gabe se quitó el abrigo y se lo metió en el hueco de su brazo. Estamos aquí para estudiar. Ella dejo caer el abrigo al suelo y se volvió con una rabieta. - Cristo. murmuró Gabe mientras sonreía. - Se pintó encima esos tejanos? Hice las presentaciones más dolorosas del mundo entre los tres chicos, aunque estaba segura de que ya se conocían los unos a los otros. Alcancé a ver a Ame entrando y saliendo rápidamente de la habitación tan pronto como vio a Mike. Intenté conducirlos de nuevo hacia la terraza, pero Haden se estremeció cuando me acerqué demasiado y se quedó mirando a Mike y Gabe con ojos hostiles. Se dio cuenta de que lo observaba y sonrió, cubriendo su angustia. Theia, tienes compañía. Debería haber llamado. - Quédate, hombre. dijo Gabe fácilmente. De todos modos solo la mitad de nosotros tenemos una prueba de trigonometría. Mike parecía confundido. Me sentía mal por él. Él era el único que realmente no tenía ni idea de que trataban todas las extrañas corrientes, pero una vez llegamos a la terraza, se fue derechito hacia los aperitivos. Me encantan las cortezas de cerdo. dijo, y eso pareció hacerle suficientemente feliz. Donny sonrió con satisfacción de que su secreta inteligencia había sido creíble. Sin embargo, Mike y su felicidad por la merienda aparte, el resto de la sala crujía con la tensión. Ame estaba sonrojada y no podía decir si estaba contenta o enfadada porque había invitado a Mike. Sabía que Donny solo fingía estar enfadada por la presencia de Gabe, pero eso no significaba que no tendría que pagar por ello más tarde. Haden desconfiaba de ambos chicos, y Gabe solo quería que Donny le mirara, cosa que ella se negaba a hacer. Entonces, Theia, Cómo podemos ayudar? Gabe se sentó en el sofá de mimbre y me llevó junto a él. - Haciendo tarjetas o algo así? Donny frunció el ceño cuando él puso un brazo a mí alrededor. Todos sabíamos que era amable y destinado a irritarla. Bueno, la mayoría de nosotros lo sabíamos. Mike seguía crujiendo las cortezas de cerdo, y no pareció darse cuenta, pero Haden parecía claramente agitado. Donny empujó a Ame al asiento doble y sentó a Mike a su lado. Haden se posó en la silla. Cuando el mimbré crujió al sentarse, me acordé de mi violín humeando cuando yo tocaba en esa silla. Y entonces pensé en la rosa negra en mi cajón y en el hombre en llamas cayendo del cielo. Y luego la campana de la escuela y las cartas del tarot. Y la tormenta de anoche. A pesar de la calidez

102 102 de Gabe a mi lado, yo estaba helada de pies a cabeza. Sin embargo, tengo que admitir que olía bien. Donny no se sentó. Porqué había tomado demasiado café o porque la habitación se sentía demasiado rara. Nadie dijo nada. A excepción del crujir de Mike y del ruido de la bolsa de cortezas de cerdo, la habitación estaba extrañamente tranquila. Parecía como si alguien debiera sacar el tema del timbre del colegio que nos ensordeció, Pero en Serendipity Falls la negación prevalecía. Amelia fue la única que hizo algún intento por sacar el trabajo escolar. - Dónde está el tuyo? preguntó Donny a Haden. - Disculpa? - Tus libros. Dijiste que estabas aquí para trabajar en vuestro proyecto, pero no trajiste ningún libro ni papel. Ella arqueó una ceja perfectamente, y me prometí que algún día aprendería a hacerlo. Haden se reclinó en su silla. Su sonrisa era oscura. Mentí. Entonces, él tenía toda nuestra atención. Enfocó la suya en Amelia. Algo se apoderó de su rostro como una sombra, como esa mañana en el patio. Una especie de electricidad estática zumbaba a su alrededor y sentí olor a azufre. Me estremecí, pero nadie pareció notarlo. Excepto tal vez Amelia, aunque en lugar de mostrar temor, se enderezó y ladeó la cabeza hacia Haden. Sus ojos se volvieron vidriosos y su respiración cambió, volviéndose más profunda. Volvía a mirar a Haden, en ese momento me parecía tan feo, pero no podría explicar el porqué. Él solo estaba mal. - Ya basta. mi voz era baja, pero firme. La carga en el aire se evaporó al instante. La cara de Haden volvió a ser, bueno, demasiado guapa para las palabras y Amelia parpadeó un par de veces. Todo el mundo me miró como si se preguntaran que estaba intentando detener exactamente. - Deja de interrogar a Hade, Don. Le dije rápidamente, disimulando. Haden me miró, realmente me miró entonces. En su rostro, reconocí al muchacho tímido y al hombre peligroso todo mezclado. Sabía, en mi alma, que él era en realidad el Haden de ambos mundos. Estaba lejos de ser inocente y al mismo tiempo, de alguna manera era tan ingenuo como yo. - Podría hablar contigo en la cocina, Haden? Me levanté, mis piernas se tambaleaban un poco. - Por supuesto. respondió, con el tipo de gracia que la gente normal simplemente no tenía.

103 103 Cuando llegamos a la cocina, me dirigí a él para iniciar una conversación poco natural, probablemente porque no tenía ni idea de que le iba a decir, pero me detuve antes de que ninguna palabra escapara de mis labios. Él estaba justo ahí, tan cerca, con solo aire entre nuestros cuerpos. Parpadeó lentamente y respiró hondo, como si estuviera oliendo una flor. Yo ardía de deseos de presionar mis labios contra sus parpados, para sentir la espesura de sus suaves pestañas en mi piel. Cuando abrió los ojos, el momento se detuvo, atrapándonos a los dos en una extraña ternura que aún no habíamos experimentado juntos. Metí la mano en el bolsillo de mi pantalón caqui y saqué un pétalo negro que había guardado de la otra mañana. Se apoyaba suavemente en la palma de mi mano, en perfecto estado de conservación, aunque no estaba hecho de seda, y lo puse entre nosotros, obligándolo a verlo. Se quedó mirando el pétalo en forma de lágrima. Hoy no, Theia. lanzó un suspiro. Bajó su tono de voz hasta que tiró de mi corazón con su tono de súplica. No podemos solo olvidarlo por un par de horas? Sé que es mucho pedir, pero por favor. Por favor, Podemos tener solos una tarde? La voz de Haden tembló. Sería un regalo, y me gustaría tratarlo como tal, si me permites que sea yo un poco más. - No lo entiendo. Deseas una tarde de qué, exactamente? - Solo de ser normal. Solo para estar aquí. Contigo. Tus amigos. No puedo explicar lo mucho que significaría para mí si puedes, en tu corazón olvidarte de todo lo demás solo por una tarde. Busqué en sus ojos algo que explicara su petición. Tienes que prometer no hacer eso lo que le estabas haciendo a Amelia. Asintió con la cabeza, pareciendo esperanzado. - Me contestarías una pregunta? - Supongo que dependerá totalmente de que preguntes. Me dije otra vez que tenía diecisiete años, porque ciertamente no hablaba como si los tuviese. - Por qué no me tocas? Lo evitas como si te fuera a quemar. - Me creerías si te digo que es por tu propia seguridad? Mi expresión debe haber dicho que no. Haden se inclinó hacia mi cabello, su aliento calentando mi oído, y desencadenando el rastro de una sensación de calor por todo mi cuerpo. Susurró No puedo tocarte porque quiero tocarte más que nada en el mundo. Me tragué de vuelta mi corazón, que superó su camino a través de mi garganta.

104 104 - Si me rindo en eso, - continuó todo estará perdido. Aprender a escuchar tu intuición es algo importante en la vida, que te mantendrá fuera de peligro, salvará tu vida y te hará ganar un gran montón de pastelitos. O eso, o Amelia estaba haciendo trampas en el póker. Después de una hora o así de no conseguir estudiar nada, a Gabe se le ocurrió la idea del póker. Donny sugirió que jugáramos por ropa, pero Haden pensó que tal vez pastelitos y galletas podrían ser suficiente como fichas. Yo nunca antes había jugado al póker. Además, como demostraba mi pequeño montón de galletas, no era lo que podríamos llamar una natural. Todo lo que me quedaba eran galletas de animales, que me gustaban, sobre todo las de color rosa, pero codiciaba las galletas de chocolate que todos los demás tenían. En cuanto a mis cartas, era obvio que en esta mano tampoco iba a ganar ninguna. - Ni siquiera pienses en ello, Theia dijo Haden. Su voz, aún llena de maldad, también sonaba relajada. - Qué no piense que? - Te he visto mirando mi montaña de virutas de chocolate. - No lo hacía. - protesté. Débilmente. Compartió una pequeña sonrisa conmigo y se derramó sobre mi alma como el sol asomando entre las nubes. Donny empujó dos galletas hacia el centro de la mesa de la cocina. Te dije que deberíamos haber jugado por ropa, Theia. Basta pensar, que podrías estar comiendo pastelitos justo ahora. Por supuesto, estarías completamente desnuda y comiendo pastelitos, pero al menos habría azúcar involucrado. Haden se ruborizó de nuevo e intentó esconderse detrás de sus cartas. Yo estaba acostumbrada a los descarados comentarios de Donny y normalmente no me molestaban. Cuando le saqué la lengua me di cuenta de que tampoco me molestaban delante de compañía. Se refirió a la desnudez, mi desnudez, delante de tres chicos, uno de ellos Haden y no me importó. Me estaba divirtiendo demasiado. La cocina parecía más familiar, agradable y bien iluminada. Traje el soporte de mi iphone y pusimos el teléfono de Donny en él para poner música. La mesa era pequeña para nosotros seis, pero nos amontonamos a su alrededor agradablemente. Mike y Ame fueron los más silenciosos del grupo, aunque una parte de mi pensaba que era porque Ame estaba poniendo todas sus energías en ser una

105 105 tramposa. Gabe era realmente bueno en hacernos sentir a todos a gusto y se mantenía bromeando y destacó en mantener a Donny en línea. Haden estaba sentado junto a mí. Me sentía feliz. - Por lo tanto, Mike comenzó Donny. si no estuvieras aquí siendo desplumado por Amelia, Qué estarías haciendo esta noche? Amelia y yo nos inclinamos hacia delante. Era una pregunta interesante. Él había estado tan tranquilo, en realidad sin volver a la vida a menos que los alimentos fueran mencionados. Entendía la trigonometría, por lo que tenía células en du cerebro funcionando, pero no pude evitar pensar que su personalidad era algo así como un bloque de tofu. No tenía una propia, sino que absorbía la de los demás. Mike se encogió de hombros por respuesta, y yo me volví a sentar en mi silla intercambiando una mirada exasperada con Donny. Ame, por otro lado, la inmovilizó con una mirada de cállate ahora, pero Donny fingió no darse cuenta. - Qué te gusta hacer? Donny probó de nuevo. Además de comer. Porque Dios sabía que había hecho lo suficiente de eso para calificarse en un evento olímpico. - Me gustan los videojuegos. Donny esperó por más palabras que no llegaron, y luego respondió Ame puede patear el culo de todo el mundo en Call of Duty. - En serio? respondieron los tres chicos, muy interesados de repente en la ruborizada Ame. Era otra de sus contradicciones. Ella estaba muy preocupada con la paz mundial, sin embargo, destacaba en los juegos de tiroteos en primera persona. - Creo que elegí a la chica equivocada. murmuró Gabe. No pude ver la mano de Donny, pero a juzgar por la maldición que soltó él, ella debía haberle pellizcado por debajo de la mesa. Mike miró a Amelia un poco más de lo normal, la piel por encima de su nariz hendida como si se sorprendiera de verla o algo así. Ella miró por encima de sus cartas y le sonrió con timidez. Me pregunté si sería todo lo que haría. Otra mano. Otra mala mano para mí. Doblé. Una vez más. Y después de que Haden puso su último pastelito, se inclinó hacia mí con una galleta de chocolate entre sus dedos. Me incliné hacia él también, como si estuviéramos solos en la habitación llena de gente. - Me estás tomando el pelo?

106 106 Nuestras caras estaban muy cerca, y él sonrió, sin precaución y sin un soplo de su sardónica actitud. Lo siento por ti, eso es todo. Tomé la galleta de sus manos, y aunque no nos tocamos una caricia de su mano no podría haberse sentido más eléctrica. - Amigo, no puedes darle tu galleta. se quejó Mike. Tomé un bocado rápido antes que alguien me obligara a devolverla. - Tramposa bromeó Mike. - Vas a ser la ruina para el resto de nosotros, hombre. dijo Gabe, mirando directamente a Donny. Ahora todas van a esperar ser mimadas. Donny puso los ojos en blanco y apostó otra galleta. Al final de la mano, todo el mundo reconoció que Amelia fue de lejos la mejor de nosotros. Con nuestra admisión de no ser dignos, nos concedió un pastelito a cada uno, ya que ella los había ganado todos. No recordaba haber pasado un mejor momento que mientras escuchaba a Gabe y a Haden discutir sobre beisbol mientras limpiaban la cocina. Mike, todavía un poco despistado si me preguntas, y Amelia se habían impuesto limpiar la terraza, y Donny me acompañó a dejar la música en mi habitación. - Los sneetches están creciendo en mí. dijo Donny, dejándose caer sobre la cama. Me siento tan sucia. - Cómo crees que lo lleva Ame con Mike? le pregunté - Es un poco lento en la captación. No estoy segura de entender la atracción. Tuve que estar de acuerdo, por desgracia. - Qué piensas de Haden? - Honestamente? se levantó y caminó hacia la puerta. Yo contuve la respiración. - Está fuera de mi liga. No puedo conseguir manejar al hombre. A veces parece interesado en ti y otras es una especie de Anticristo. - Eso le resume bastante. estuve de acuerdo, uniéndome a ella. Llegamos a las escaleras y ella me detuvo. - Cómo te sientes acerca de él? Eso es lo importante Me encogí de hombros. Arriba es abajo. Abajo es arriba. - Y eso significa?

107 107 - Probablemente estoy medio enamorada de un chico que no me gusta Donny asintió. Tuve la sensación de que había entendido muy bien lo que estaba diciendo.

108 108 Capítulo 11 No debería haber estado sorprendida al levantarme en un lugar que no era mi cama, pero sin embargo esto siempre me sorprendía. - Tengo que admitir, que el vestido era favorecedor, pero encuentro que tu camisón inocente empuja la sangre a través de mis venas con mayor fuerza. Recompensé a Haden con una mirada de costado. No tan elegante con sus tejanos, otra vez parecía mayor en sus galas de la era de la Regencia. Y el definitivamente no tenía mirada de chico tímido de todas modos era de nuevo a su ser desviado, aunque le teñía la tristeza. - Gracias respondí como si fuese un cumplido y no un codazo a mí siempre clara timidez. Si era completamente honesta conmigo misma yo llevaba el largo vestido con un pequeño objetivo. Podía haber ido a dormir en chándal y botas de combate, pero elegí seguir llevando el camisón. Lo capté. Otra vez la ribera, decidí, aunque en lugar de la luz del sol, el crepúsculo emitía una luz azul en el paisaje. El río es hermoso. - Así es? rastrilló una mano a través de su espeso cabello. Estaba en contra, otra vez. Se llama Fleuve des Larmes. Es un río de lágrimas, corderito, las lágrimas de las madres. Notarás que nunca se aleja de los bancos, ya que hay siempre un montón de miseria que lo alimentan. Una generosidad sin fin de dolor siempre ha sido entregada a las madres. Inhalé profundamente por su descripción. - Mi mundo no es un lugar para ti, Theia. Enderecé la espalda, dejé a un lado la mirada de angustia en su rostro y perseveré. Háblame de la noche en que caíste del cielo. Los negros ojos de Haden brillaron. Me gustaría que no hubieses visto eso nunca. Cerró los ojos contra la memoria no deseada, pero ambos sabíamos que él seguía viéndola. Los dos lo hacíamos. - Yo te di la tarde, Haden. Es hora de que me lo expliques todo. Merezco saber lo que está pasando. Sé que hay miles de millones de cosas que no entiendo de donde estoy ahora mismo frente a donde estábamos esta tarde. Y sé que, para ti y para mí, esto empezó contigo cayendo del cielo.

109 109 Como para demostrar que tenía todo el tiempo del mundo, me relajé en mi sitio, doblando el codo y apoyando mi cabeza en la mano. Resignado, pero no derrotado, él se sentó en el suelo delante de mí. Fue una especie de penitencia. Para llegar a tu reino. La primera vez que una persona pasa por el velo que separa nuestros mundos, se quema. Y ahora habrá otro tipo de penitencia, solo me temo que tú serás quien tendrá que pagar el precio. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal. - Cuál es mi precio? Haden negó con la cabeza. No lo sé. Es por eso que yo esperaba que te quedaras fuera. - Por qué no puedo recordar la primera vez que estuve aquí? - No estás realmente aquí. Ya lo sabes Negué con la cabeza. Las rosas mi camisón manchado si yo no estoy aquí - Vas a tener que apartar tu incredulidad lo suficiente como para aceptar que tu cuerpo no está aquí, pero tú estás. No se ajusta a los parámetros de la ciencia de conocer y entender a partir de tu mundo, apenas encajan los parámetros de lo que entiendo del mío. No se supone que podamos estar aquí juntos, pero estamos. A veces las líneas que separan nuestros reinos deben sangrar un poco para permitirlo. Supongo que es por eso que puedes conservar las rosas. Suspiré. Está bien. Voy a intentar entender que nunca entenderé esto completamente. Pero por qué? Por qué tú? Por qué eres tan cada vez que nos acercamos? Me interrumpió Pensé que si te empujaba suficientemente lejos, estarías a salvo. Empujarme suficientemente lejos. Es eso lo que hacía cuando besó el cuello de aquella chica para que yo sintiera la sensación de sus labios, sin la recompensa de su amor? Haden, tú me empujaste lejos solo después de atraerme hacia ti, una y otra vez. - Yo nunca pretendí ser muy bueno en mantenerme alejado. - Por qué? - Mi propósito original, la misión que me trajo a tu universo, es de origen muy oscuro. Cuanto más nos acercamos, más enredada en mi futuro me temo que estás. No pasará esto.

110 110 El sonido del agitado río llenaba el silencio mientras me armaba de valor para preguntar lo que parecía que no quería dar a conocer, sabiendo que en el fondo él solo me había dicho que no me quería en su futuro. En una inestable exhalación, le pregunté, - Cuál es tu misión? Apretó los ojos, y tensó su expresión. Estoy en busca de una novia. Una novia humana. Mi corazón se contrajo. Una novia. Así es como todos los cuentos de hadas góticos acaban, con una chica de blanco. Y por supuesto no me quiere a mí. Deberías tener más cuidado con tus pensamientos. Uno puede leerlos con facilidad solo mirando tu cara. Ya te he dicho que quiero, corderito. No raptarte a los infiernos como mi novia secuestrada no es un rechazo, aunque puedo ver que te lo tomas como uno. Mi mente paró de intentar procesar y simplemente todo pensamiento se detuvo - Esto es el infierno? - Parte de esto, sí. - Y tú vas a secuestrar a un ser humano la novia? - Una vez más, sí. - Qué te hace esto entonces, Haden? - Pues, supongo que me convierte en un monstruo, Theia. Hizo una pausa. Llegué a tu reino para llevarte. No debería haberme sorprendido. O sea que él era de un mundo que yo no comprendía o mi salud mental estaba en peligro. En cualquier caso, no había salido nada bueno de la noche que vi caer del cielo al hombre ardiendo. ÉL deseó poder mostrarle el recuerdo de la primera vez que había puesto sus ojos sobre ella. Un momento al azar, su ventana a su mundo, y aun así le había proporcionado la excusa para una alma como si fuese su destino. Como si ella fuese su destino. Miles de veces había mirado a través de los reinos, pero una fugaz mirada había cambiado sus caminos para siempre. Y ahora, ella se recostó en el césped delante de él, pura y celestial. Como un regalo, un regalo para abrir, una ofrenda, mientras su sangre zumbaba con incalificables impulsos.

111 111 Pero por debajo de su apetito, un anhelo de algo más que solo apagara su sed prosperaba a pesar de toda razón. Él daría su vida por ella. Para garantizar su seguridad, su felicidad, su alma. Solo Dios sabía que al final la compulsión sería más fuerte. Sus ojos se oscurecieron y su mirada se intensificó, provocando en respuesta un alboroto en el fondo de mi vientre. Mis pensamientos estaban dispersos justo cuando necesitaba estar más vigilante. Cerrar mis ojos ante la embestida de su mirada, me dio la esperanza de recuperar el equilibrio necesario para conseguir algunas respuestas, unas tangibles. Con mis ojos aún cerrados, Haden me dijo Mi padre era humano, pero mi madre no lo es. Tomó aliento Ella es un demonio. Mis ojos se abrieron de golpe como una persiana. - Demonio? Desvió la mirada con timidez, avergonzado por su herencia. - Qué significa eso? - Significa que soy medio demonio. Y vivo en el inframundo. Y tú estás justo en el medio de él. Qué tal si el sonido te despierta ahora? Negué con la cabeza, aturdida. No, dime que significa realmente. - No sé lo que significa. Alcanzó a sacar una hoja de hierba de mi pelo. Yo no pertenezco a ninguno de los dos mundos, sin embargo estoy vinculado a ambos. Los demonios, por naturaleza, no tienen una amplia gama de emociones. Somos impulsivos y egocéntricos. Algunos tienen mayores asuntos que otros. Mi capacidad humana de las emociones humanas junto con mi capacidad demoniaca para Digamos que los demonios no son conocidos por controlar sus impulsos. Es una mala combinación. Muy, muy mala. - El timbre del colegio. - Sí, el timbre del colegio. Al principio yo ni siquiera sabía que lo estaba haciendo. Miró a las nubes en busca de respuestas. Le diste tu número a Mike y vi rojo, Theia. No era consciente de poner el ruido del infierno en el movimiento; este solo estalló de mi furia. Haden bajó la cabeza avergonzado. Así que mucha gente es herida por mí. Antes de que me pudiera detener, toqué su brazo. La sensación de su piel en las yemas de mis dedos fue eléctrica. Él se estremeció, pero yo le agarré del brazo y lo sujeté. Miramos el lugar donde nuestra piel se encontraba y su pecho palpitó.

112 112 - Me gustaría que no hubieras hecho eso. dijo simplemente, y sin embargo el mundo no se había derrumbado a nuestro alrededor. Mis sentimientos por ti, corderito Te juro que no quiero hacerte daño, pero no sé cómo refrenarme. Los celos, la alegría, la lujuria un segundo de descuido y nos podría arruinar a los dos. Destruyendo todo y a todos los que nos rodean. Él estaba obviamente alterado, y yo sabía que él quería que lo entendiera y estuviera de acuerdo con él. Por supuesto, descubrir que tenía una parte de demonio debería haberme enviado corriendo por la salida más cercana. Lo que fuese o no fuese, por debajo, en su interior, era un chico asustado. Un chico humano. Uno que no entendía sus propias emociones mejor de lo que yo entendía las mías. - Tienes una cola? Soltó una risita. No. - Cuernos? Hice una mueca, pero él sacudió la cabeza - Escamas? Presionó sus dedos contra mis labios, la primera vez que me tocaba por voluntad propia. No pies hendidos, no piel descolorida, o apéndices extraños de ningún tipo. - Colmillos, entonces? - No dijo con una carcajada. - Entonces, qué te hace un demonio eeh? - Aparte del hecho de que vivo en un reino del infierno, quieres decir? - Sí, aparte de eso. puse mis ojos en blanco. Estaba poniendo a prueba mi paciencia, y no era agradable. Después de todo, yo no era la que había lanzado la bomba del demonio en la conversación; lo menos que podría haber hecho era darme una explicación razonable. Obviamente sabía que eras diferente, Haden. Antes de hoy, la palabra demonio significaba algo más para mí. - Mis atributos demoniacos están en el interior, amor. Yo empleo el Atractivo para atraer a otros hacia mí. No tenía necesidad de explicar lo que era el Atractivo. Su embriagador aroma, picante, la promesa de pecado en sus ojos color chocolate, la forma en que sus músculos estaban esculpidos en su cuerpo, era la encarnación de la tentación. La forma en que incitaba un torbellino de imprudente necesidad a través de mi cuerpo. Por lo tanto, yo era un juguete, como las otras chicas. El Atractivo es nuestra arma de elección. Los seres humanos no pueden resistirse a la tentación, ya ves. Los de mi clase no recurren a la violencia o al derramamiento de sangre. Tenemos lo que necesitamos, ofreciéndonos a nosotros mismos. - Qué necesitan los de tu clase, Haden? El aire era muy denso, como si estuviera húmedo con un significado en lugar de por la humedad. Haden me acarició la mejillas ligeramente, su dulzura en contraste con sus peligrosas palabras. - Nuestro poder es alimentado por los de tu tipo. Tu energía, tu esencia con el tiempo, tu alma.

113 113 Su magia, lo que él llamaba Atractivo, arremolinada a mi alrededor, suave como la seda pero tensa y fuerte. Descansé mi mejilla en su mano y tomé aliento en la tentación que ofrecía, mi esencia ya no me importaba. Cuando Haden me tocaba, sentía una paz que nunca antes había conocido. Supuse que había peores formas de ir, sin embrago, me molestó que no fuera la primera ni la última para él. Soup du jour. A pesar de que yo estaba claramente ahogada, las palabras se formaron y las dije. - Cómo te alimentas? Habló en voz baja, inclinándose hacia mí, y murmurando en mi pelo. Como si fuéramos enamorados normales, robando un momento junto a la orilla de un río, y no un demonio robando el alma de una inocente en un montículo de hierba en el infierno. Nosotros tomamos lo que se ofrece a través del tacto, las caricias y los besos íntimos, pero sobre todo Vaciló y entonces su mano acarició mi brazo Mi madre es un tipo de súcubo. Sabes qué es eso? - No. susurré. Estar tan cerca de él era embriagador. - Ella es un demonio del sexo. Ella - Lo entiendo. No quería oír hablar de demonios del sexo. Deseaba que se estirara a mi lado y me pusiera entre sus brazos. Quería estar rodeada, sin salida. - Vas a? Cogió mi mano, me besó los nudillos, sus rasgos llenos de malicia. No, corderito. No, no me voy a alimentar de ti. Así que, no era lo mismo que todas las demás chicas, después de todo. Lo eché a faltar. No. Sí. - Tus ojos me están quemando agujeros en mi carne, Theia. Preferirías que soltase al demonio y te devorase? sus palabras fueron amenazantes, pero su tono era en broma y juguetón. Su cara cambió. Una máscara de Haden tomó brevemente su lugar y yo me aparté. Una incómoda electricidad estática zumbaba entre nosotros, un precursor del inminente alto voltaje. Como ayer, cuando miró a Amelia, y como el otro día en el patio con Noelle y Brittany. No como la carga eléctrica que normalmente siento a su alrededor. En su lugar, me puso los nervios de punta, provocándome náuseas. Poco a poco me alejé de él. A continuación, con la misma rapidez, se había ido. Haden sonreía alegremente, otra vez solo. Se desplomó de repente sobre su espalda, riendo como un loco. Estiró los brazos hacia los lados y tomó una respiración profunda Eres gloriosa, Theia. Se respaldó, imitando mi pose con un codo. No tienes ni idea de lo maravillosa que eres.

114 114 - De qué estás hablando? - Jekyll o Hyde? Quién era este chico junto a mí? - No lo ves? Volvió a acariciar mi cara. Eres inmune al Atractivo. Eres rechazado por él. Añadió de forma enfática y con una alegría que no entendía. - De qué estás hablando? Le volví a preguntar. Era evidente que, de acuerdo con cada hormona de mi cuerpo, que yo no era inmune al atractivo de Haden. - No puedo ponerte en una esclavitud. Ignoró mi expresión de incredibilidad y sonrió tan brillante como luz solar, complacido consigo mismo. No te gustaría. - Haden, yo no tengo experiencia en muchas formas, así que tal vez yo no reacciono como otras chicas a las que estás acostumbrado. Pero, honestamente, yo no soy rechazada por ti. No estoy segura de que estoy haciendo para hacerte pensar que soy yo. Quiero decir, hago todo pero babeo por ti. El calor en mis mejillas me recordó lo idiota que sonaba y aparté la mirada rápidamente, solo para que él girara con ternura mi barbilla y atrajera mi atención de nuevo hacia él. - Eres el regalo más preciado. Habría ardido unas mil veces para ver si mi presencia en tu mundo no era peligrosa para ti y quienes te rodean. Se extendió todo lo que le quedaba hasta que su espalda tocara el suelo y miró fijamente a las nubes. Seguí su mirada, y mientras él las miraba, las formas cambiaban, transformándose en mullidos corazones de diferentes tamaños. - El Atractivo es algo que produzco. No, eso no es todo. Yo la llevo, como un aura. Cuando lo uso en tu presencia, te congelas. De hecho tú haces esa bonita cara como si acabaras de oler una cebolla en tu jardín de rosas. - Cuándo tu cara cambia, que significa? Es entonces cuando estás usando el Atractivo? - Sip. Aunque la mayoría no ve un cambio físico. La mayoría de las mujeres se sienten obligadas a estar cerca de mí, pero tú retrocedes. - Obligadas. Cómo Brittany y Noelle? Mis ojos se estrecharon. - Y Amelia? Se río de mi tono celoso. Y las secretarias, y las profesoras, y las chicas de la banda y - Es suficiente, Romeo. Me hago una idea. Sorprendiéndonos a ambos, me acerqué más a él y apoyé mi cabeza en su pecho. Los constantes latidos de su corazón eran el mejor tipo de música, y me consideraba un oído muy bueno. Haden sujetó mi mano sobre sus labios, y el ritmo de nuestros corazones se redujo hasta la medida de que podían estar

115 115 igualados. En este doloroso momento de claridad, la consciencia se deslizó a través de mi alma como una sombra. Estaba enamorada de un demonio y esto acabaría mal. Sus brazos se apretaron a mí alrededor. Así que entiendes lo que estoy diciendo verdad, Theia? Tus sentimientos por mí no son fabricados por el mal. Lo que tú ves cuando me miras es lo que realmente ves, lo que realmente sientes. Nunca me había atrevido a desear tanto una libertad. No sabes lo que ha significado para mí, lo mucho que ha valido la pena. Pasó un momento mientras absorbí sus palabras. Mientras me deleitaba con la perfecta sensación de estar en sus brazos. Él se sentía desesperanzado sobre nuestro futuro. La duda irradiaba de él en ondas, incluso mientras me abrazaba. Él llevó mi mano hacia el centro de su pecho, su otra frotaba círculos en mi espalda. La intimidad, la inmediatez de su corazón y sus manos, sacudió mis sentidos, ya que no tenía recuerdos de ser abrazada. Los abrazos de mi padre eran funcionales, pero incomodos. Las únicas otras personas que me habían tocado eran Donny y Amelia, y mientras ellas estaban con cariño desatado, esto era totalmente diferente siendo abrazada por otra persona como si yo fuera preciosa. Besó la parte superior de mi cabeza, tal vez sintiendo mi inquietud. Yo solía mirar tu mundo desde un espejo, desde que era un niño. Las cosas han ido cambiando en los últimos ciento setenta años las cosas que he visto eran maravillosas y terribles. Tenía ganas de poder vivir como un ser humano, para entender las cosas que yo sentía y que nadie más en mi reino sentía. Por qué me sentía triste o feliz, por qué necesitaba cosas que nadie más a mí alrededor parecía necesitar para sentirme bien conmigo mismo. - Pensé que habías dicho que tenías diecisiete años. - Los tengo, en su mayoría. El tiempo pasa de manera diferente en este reino. Diez años más o menos por cada año humano. No soy inmortal, pero la extensión de mi vida es muy larga. Intenté entender que envejeciera tan despacio. No me podía imaginar estar en el instituto durante cuarenta años. Seguramente eso era una maldición. Qué hay sobre tu padre? pregunté. No añadí «el humano», pero ambos sabíamos que era lo que quería decir. Haden suspiró. Mi padre lo intentó, pero él estaba aún más perdido en Abajo, mi reino, de lo que yo lo estaba. Nunca fue feliz allí, la muerte pareció que por fin lo aligeró. Creo que mi madre intentó, con su capacidad, hacer que se sintiera cómodo. Pero él era su prisionero, él estuvo sin espíritu la mayor parte de du cautiverio. Sus palabras volvieron a atormentarme. Estoy en busca de una novia. Una novia humana. Igual que su padre había sido llevado?

116 116 Empujé lejos el pensamiento para hacerle frente más tarde. El momento en que estaba en sus brazos era el que quería conservar. Sabía que ese crepúsculo perfecto se habría ido muy pronto, y yo tendría mucho tiempo para pensar en los impensables pensamientos cuando desapareciera la luz. - Así que veía tu mundo como si fuera mi cine continuó Veía bodas y guerras con la misma fascinación. Y un día, te vi a ti. Volvió a besar mi cabeza, lentamente agarrotándome por la confusión. Estabas perdida en tu música, no tocando para nadie sino por el placer de tocar. Dejas tu alma libre con tu música. La mayoría de gente no tiene este talento. O tal vez no lo quieren. Pero tú capturaste mi corazón ese día. - No estoy segura de cómo me siento acerca de que me miraras cuando yo no era consciente de que estaba siendo observada. - Yo nunca he afirmado que yo sea bueno para ti, amor. Encuentro divertido donde has decidido finalmente trazar la línea. Apenas te inmutaste cuando te dije que era un demonio. - Todas las chicas sueñan con tener su propio demonio, pero un acosador es otra historia. - Oh, ella hace una broma se río Yo no te acosaba. Puede que te mirara de vez en cuando. parecía indignado. De todos modos intenté no inmiscuirme en momentos privados. Momentos privados? Me encogí - Intentaste? Significa eso que no siempre tuviste éxito? - Nunca me he entrometido contigo cuando estabas completamente sola. Te lo juro. - Puedes ver mi rubor justo ahora? - No. Dejé escapar el aliento sin darme cuenta de que lo estaba reteniendo. Entonces cuéntame más sobre el espejo. Haden se río entre dientes. Muy bien. Mi ventana, por así decirlo, me mostraba humanos riendo y luchando enamorándose, celebrando todo esto. Deseaba llegar a la ventana, para tener contacto con alguien que tuviera sentimientos. Quien pudiese amar y ser amado sin engaños. Me mostró todas las cosas que quería pero no podría tener nunca. Y luego me mostro a ti. Levantó nuestras mano y las abrimos juntos, palma con palma, la mía mucho más pequeña que la suya. Un dolor se propagó a través de mi pecho. - Qué pasó entonces, Haden?

117 117 - Y entonces lo convertí en una miserable excusa para un humano o demonio. Me puso mala cara y se enfurruñó y fue maleducado con cualquiera que tuviera la mala suerte de pasar cerca de mí. - No son la mayoría de demonios, um, maleducados? - Muchos, sí. La mayoría de los demonios del sexo no tienen mucho de lo que quejarse, la verdad. Aunque no estábamos seguros de ningún modo, teníamos cuidado de ser imparcialmente agradables, siempre y cuando sigamos en nuestro camino. - Pero tú eras infeliz. - Sabes que es ser solo la mitad de ti mismo durante todo el tiempo? Sin nunca expresar lo que parece estarse muriendo por salir? Pensé en mi constante batalla para cumplir con los estándares imposibles de mi padre. Para ser su hija y olvidar que la sangre de mi madre también corre por mis venas. Para aplacar mi espíritu cuando anhela volar. Sí, lo entendía. Me enderecé, aunque recaía a romper el encantador hechizo. El aire estaba cambiando, y nuestro tiempo acabaría pronto. La temperatura descendió, pero mi ardor no lo hizo. Me levanté, tirando de Haden conmigo. - Me gustaría que mi primer beso fuera ahora. puse mi mano en sus labios cuando intentó discutirlo. Moví mi mano hacia su mejilla, buscando comprensión en sus ojos. Sé que debes haber soñado como sería este beso, besar una chica que te ve cómo eres, no solo cómo te muestras. Sacudió su cabeza. No. Nunca soñé con besar una chica, yo solo soñaba con besarte a ti. Mi aliento se atascó en mi garganta, y sonreí, sintiendo el calor de mi rubor que siempre regresaba. Entonces una punzada de frío siguió al calor. Nuestro tiempo se acorta no? Agarró mi mano sobre su mejilla, tirando de mí hacia él mientras hablaba. Debería dejarte estar. Cerré mis ojos y esperé, frunciendo los labios. Un casto toqué de labios punteó mi frente. Intenté memorizar todo. El modo en que él olía, el toque de sus labios, suave y caliente sobre mi piel, el sonido del río gorgoteando contento tras nosotros. El siguiente roce fue aún más suave, pero su mano empujó en mi pelo. Sus labios trazaron un débil camino hasta mi sien. Luego mi mejilla. Todavía suavemente, vagaban como susurros. Hizo una pausa y mis parpados se abrieron. Sus ojos eran promesas oscuras, enseñándome. - Bésame, Haden.

118 118 - Sí. Ambas manos se movían hacia mi mandíbula, y se inclinó. Sus labios encontraron los míos, un débil toque. Podía sentir su nerviosismo. Esperaba que pudiera sentir mi deleite. Por el beso más dulce que nunca se había concedido a una chica. Ni en libros de cuentos ni en la vida real. Ni en el cielo ni en el infierno. Gentilmente, ejerció para mi cada sueño que había tenido con un débil barrido de su boca. Se retiró brevemente, luego se sumergió de nuevo, profundizando la caricia, partiendo mis labios dulcemente. El placer floreció dentro de mí, sus raíces fuertes y seguras. Haden me atrajo con fuerza en un abrazo, sus besos menos tentativos, y la respuesta de mi boca cada vez más audaz. No robó nada de mi esencia, sino que me dio la suya. - Buenos días, Theia. murmuró. Y me desperté en un nuevo día.

119 119 Capítulo 12 Saltaba susurrando por las calles de Serendipity Falls mientras caminaba hacia el colegio el lunes por la mañana. El aire me parecía más rico y dulce, el sol brillaba más. Yo llevaba una blusa rosa que antes odiaba, de hecho lo hacía la semana pasada, pero refleja exactamente como percibo el mundo hoy, femenino y con cariño, como los cerezos en flor. Rechacé la oferta de Donny de llevarme al colegio para así poder disfrutar un poco más de tiempo conmigo misma. Había una fuerte promesa en la brisa, pero también era afilada con potencial para una catástrofe. Mientras los besos de Haden ocupaban mi corazón y mi alma, él seguía amenazándome con dejarme expuesta. Él era un demonio, y estaba aquí para coger una novia. El peligro acechaba en lugar al que yo deseaba otorgar mi confianza. Cuando llegué a nuestro banco junto al edificio principal, me di cuenta de que yo era la única perdida en las nubes. Los estudiantes pasaban por allí de camino a clase, hablando como es normal, pero su tono no era ligero ni despreocupado. Aunque todo el mundo intentaba actuar con normalidad, todos traicionaban la farsa con vacilantes miradas hacia la campana situada sobre las puertas que dan al colegio. Estaba cubierta con una bolsa marrón para esconder los orificios de bala. Un francotirador finalmente el viernes había sacado cada campana con un rifle de alto calibre porque era la única forma de detener el ruido. Algunas campanas habían requerido más de dos o tres disparos. O eso decían los rumores. Amelia salió de esas puertas en vez de desde la dirección del aparcamiento donde Donny y yo la habíamos estado esperando. Se apresuró a llegara junto a nosotras. Wow, esto es realmente raro aquí. Dejándose caer en el banco junto a mí, Ame agarró el moca de Donny para dar un corto trago antes de empezar a hablar Llamaron a mi mama. Estamos aquí desde hace ya una hora. - Llamaron a tu mama? Por qué? preguntó Donny. Ame le devolvió la bebida a Donny. Llamaron a cada consejero y psicólogo del área para que vinieran. Y audiólogos de todo el estado están en el gimnasio para hacernos una prueba auditiva. Creo que el colegio está debatiendo sobre cuestiones de seguridad. - Genial. Donny se desplomó sobre su asiento. Eso significa una estúpida asamblea y sensibleras conferencias sobre emociones durante todo el día. Por qué no se limitan a arreglar su estúpido equipo y nos dejan en paz?

120 120 Yo odiaba tanto como Donny hablar sobre emociones, pero a juzgar por las cuidadosas expresiones de nuestros compañeros cada vez que pasaban bajo la campana, podía entender porque la administración debía hacer control de daños en nuestra psique. Me alegraba de que mi padre fuera abogado y no psicólogo como la madre de Amelia. No le podía imaginar tratando mi inestabilidad, y mucho menos la de todo el colegio. - Cómo está Mike? Preguntó Donny a Amelia. Ame se encogió de hombros. Bien, supongo. Me crucé con él en el vestíbulo y me dijo hey. Amelia giró sus ojos hacia mí. - Cómo está Haden? Vosotros dos parecíais bastante cómodos ayer. Pensé en nuestro perfecto beso de anoche y miré hacia mis zapatos. Intentando llegar a una respuesta que no me avergonzara por completo o empezara con Por cierto, es un demonio. Está está - Está saliendo del coche de Noelle. acabó Donny por mí. Por supuesto que lo estaba. Sentí la humillación como una piedra en mi garganta que no se iría. No levanté la vista. No lo necesitaba. Yo había sido una interesante diversión, pero eso fue todo. Qué me había hecho pensar que hoy iba a ser diferente? No me podía creer que le hubiese dejado a un demonio besarme. En que estaba pensando? Qué tenía algún tipo de magia para dominar las fuerzas del mal? Le dejé que me usara le dejé jugar con su comida. Como expresar emociones estaba infravalorado en mi educación, había pasado mucho tiempo desde la última vez que me había permitido sentir algo. Bueno, no, eso era mentira. Yo sentía cosas, pero las dejaba pasar a través de mí sin prestarle atención siempre que fuera posible. En este momento, sin embargo, estaba enfadada. Y decepcionada. Y celosa. A medida que la tempestad de emociones se reunía en mi interior, pensé en mi madre. Ella era temeraria y salvaje, igual que yo me sentía. Ella era todo lo que mi padre me enseñó a no ser. Su entusiasmo incontrolado era la razón de que estuviera muerta Cuántas veces había sido advertida? Y entonces su collar calentó la piel cerca de mi corazón. Mi vida había sido dirigida lejos de su influencia, empujando lo que venia de forma natural, y apartada del exceso de emociones. Ella reía con rapidez y encontraba todo y a todos interesante. Pero también era testaruda. Según se dice, mi padre, aunque él nunca me haya hablado de esto, había sido atrapado por su entusiasmo desde el primer

121 121 momento que puso sus ojos en ella. Ella aplastó todas sus reglas y expectativas y le obligó a quererla a pesar de su buen juicio. Qué poseía que le permitió mantenerse alegre en la penumbra de la templanza de mi padre? Toqueteando mis salvajes rizos, solo tenía una idea de su fortaleza. Eso tendría que hacer. Intenté imaginarme lo que mi madre haría si se enfrentara a un chico el cual era tan caliente y frío. Era difícil saberlo, ya que no la había conocido, pero creo que durante toda mi vida he retenido mis primeros impulsos y en su lugar me comportaba de la forma en que sabía que esperaba papa. Nunca había visto una barandilla que no me provocara el deseo de deslizarme por ella, aunque nunca me había permitido la diversión. Las cosas que me había abstenido de decir, los sueños que había evitado de formular, era agotador estar todo el tiempo oponiéndome a lo que sentía por naturaleza. Una visión del mundo girando a mi alrededor mientras yo bailaba con Haden haciendo girar mi mente. A veces cuando, cuando estaba con él, sentía que finalmente me iba a permitir ser yo. De repente no importaba mucho lo que mi madre haría o lo que esperaría mi padre. Empujé el banco y salí disparada por la acera hacía Haden y Noelle, decidida a encontrar de una vez por todas donde mi mundo, mi sueño y mi despertar, se reunían. No más apisonar mis impulsos. Podría ser también una apisonadora. Haden paró de caminar, mirándome con recelo. Yo, en cambio, no me paré. Ni siquiera fui más lenta. Como el primer día en el vestíbulo, pareció que el mundo se detenía. Cuando lo alcancé, lo tiré en la hierba y cogí su sorprendido rostro entre mis manos. Te he echado de menos. dije, y antes de que pudiera responder, le bese con todo el ardor inexperto que poseía. - Qué demonios? - oí decir a Noelle, pero para entonces Haden estaba sonriendo por mi beso y me lo devolvía. Pasó su mano por debajo de mi cabeza y me atrajo más cerca. Noelle se fue con una rabieta. - Eres una descarada dijo cuando le permití tomar aire. Y vas a conseguir que los dos vayamos a detención por PDA y caminar por el césped. - Tenía que asegurarme de que no era otro sueño, de que me reconoces en ambos mundos. aunque era mucho más que eso. Necesitaba saber que le afectaba del mismo modo que él a mí y necesitaba dejar de ser lo que todo el mundo esperaba y empezar a serme fiel a mí misma.

122 122 - No soy un sueño. Y sí sus ojos buscaron el horizonte te reconozco; recuerdo cada segundo. Soy consciente de ti constantemente, de mi peligro, tanto aquí como allí. - Entonces por favor deja de utilizar otras chicas para ponerme celosa. Es muy duro. Le besé rápidamente una vez más. Te veo en clase. Le dejé allí y volví con Donny y Amelia., quienes me miraban con la boca abierta mientras me echaba la mochila sobre los hombros y fingía no darme cuenta de su confusión. Supongo que deberíamos ir a clase. dije. Donny se recuperó. Tía, ese era el séptimo signo del apocalipsis. No estoy tan segura de ir a clase el último día del mundo. - Ja-ja. Ame estaba de acuerdo con Donny. En serio, si mi mama no estuviera allí, me las saltaría totalmente. Le acabas de meter la lengua al caliente chico nuevo. Quién quiere pasar las últimas preciadas horas en la tierra haciendo un examen de trigonometría? Todas miramos hacía la campana que no había sonado, escalofriante e inestable. Un pequeño malestar se arrastró sobre nosotras. Ame murmuró Cuando llegué a aquí con mi mama, estaban cubriendo todas las campanas con papel marrón. Y todo el mundo estaba súper quieto. Era espeluznante. Entonces, Haden nos alcanzó y me di cuenta de lo que estábamos mirando. La oscuridad ensombrecía sus rasgos, y se apartó de mí. En tensión, como una bobina, retorció las manos en un puño y cuadró la mandíbula apretando. Cogí su mano. Estiro los dedos y los entrelazó con los míos. No me miró, pero me apretó la mano. Alivié su carga. Theia le sorprendió. Su tranquila fuerza que lo defendió cuando menos se lo merecía. Su audacia cuando menos lo esperaba. En el sol, sus rizos batían a su alrededor como cintas de caramelo. El sol bailaba fuera de ella, deslumbrándolo. Se había puesto en su camino, hipnotizado la palidez de su piel y sus labios en forma de capullo de rosa.

123 123 Había olvidado su determinación de apartarla, su gran plan para cortar el cordón que la unía a él. Había hecho lo que había podido para aprovechar su atracción. A veces, simplemente no era lo bastante fuerte para conducirla lejos. Especialmente cuando se dio cuenta de que no era el Lure lo que la atraía a él. Que, a decir verdad, el Lure realmente la repelía. Sin embargo él no merecía su confianza. Y ella no se merecía el montón de destrucción que acompañaría cualquier relación que ellos intentaran forjar. Y aun así, ahora su pequeña y suave mano le tranquilizaba. Estaban condenados. SI él fuera inteligente, o por lo menos fuerte, acabaría esto esta noche. Una vez su oscura acción estuviera lograda, por lo menos uno de ellos podría estar tranquilo. Se comprometió a encontrar la fuerza para poner fin a esto. Esta noche, sería la noche en que se olvidaría de Theia Alderson y seguiría el camino para el que había nacido. Esta noche tomaría lo que no le pertenecía a fin de reclamar lo que si lo hacía. Su herencia por así decirlo. Pero si esta iba a ser su última noche en la tierra, si tenía que sacrificar todo, debía si por lo menos probar lo que iba a perder para siempre? No se merecía un momento para si mismo antes de condenarse al infierno para toda la eternidad? El día transcurrió. Hicimos, efectivamente, una sensiblera asamblea después en la sala de actos. Y a cada estudiante se le dio una cita en el gimnasio para las pruebas de audición y una cita en la biblioteca para hablar con un consejero. Por lo tanto todas las clases se truncaron y no hicimos el examen de trigonometría. Eso también significaba que no había Haden en historia. Había soportado sola la astuta mirada y los susurros de nuestros compañeros de clase. La historia del infame beso en el jardín de la escuela viajó rápidamente y, como la mayoría de suculentos chismes, había sido embellecido tanto que incluso empecé a disfrutar con él. Su desaparición del campus solo añadía sabor al plato. Al parecer habíamos estado enamorados en secreto durante años, enviándonos s y mensajes en secreto. Intentábamos fingir que no nos conocíamos el uno al otro, pero era obvio para todo aquel que nos había

124 124 prestado atención en clase o en la biblioteca que éramos como Romeo y Julieta. O eso decía la historia. Ese era el por qué yo nunca había hablado con chicos, la escuela había decidido, porque yo ya hablaba con él. Esta mañana frente al colegio, yo había sufrido una especie de avería y no pude mantenerme alejada de él ni un momento más. Romeo y Julieta eso no era muy reconfortante, teniendo en cuenta lo bien que salió todo para ellos. No tenía manera de ponerme en contacto con Haden. I siquiera sabía donde vivía o cual era su número de teléfono. Donny me echó extrañas miradas durante todo el día después de que yo le dijera esto. Después del colegio, me entregó una fotocopia de su tarjeta de registro de la oficina de administración. - Esto es muy inmoral dijo Ame, mirando a la flagrante invasión de la intimidad en mi mano. Sin dejar que nadie se pusiera en nuestro camino, añadió - Entonces, dónde vive? - Park Place respondió Donny En realidad no hay un Park Place en Serendipity Falls. Sino que hay un hotel Parkerhouse. Su número de piso indicaba un ático. - Vive en un hotel? Eso es un poco raro. Ame me miró puntualmente, el brillo de su máscara de pestañas reluciendo al sol. - Quizá sus padres están construyendo una casa. respondió Donny por mí. - Quizá. reflexioné. O quizá los demonios tienen dificultades para conseguir hipotecas. Me encogí de hombros. Como he dicho antes, nunca hablamos de donde vivía. No quería pasarme por su hotel. Parecería obsesivo. Que es lo que era, pero no quería que pareciera así. Entraré en el coche si queréis ir a algún sitio más. - Playa? contestaron Donny y Ame a la vez. Asentí rápidamente. Sí, por favor. Nos encantaba nuestra playa. Cuando estábamos nosotras tres solas, la arena y las rocas nos sacaban los secretos. Planeábamos nuestras vidas y derramábamos nuestros miedos en la irregular costa. También bebimos una vez cerveza allí antes de que Donny tuviera su licencia. Su padre nos había dejado allí durante tres horas, y ese fue el tiempo que nos llevó a las tres para

125 125 compartir la que pudimos. Parecieron como otras tres horas antes de que pudiera obtener el sabor de mi boca. Nos instalamos en un tronco, y podía decir por la forma en que me miraban que estaban esperando a que empezara a contarles los detalles de lo que había estado llevando a cabo durante todo el día. Habían sido pacientes durante el colegio, soportando los rumores con buen sentido del humor teniendo en cuenta que en realidad ellas tampoco conocen la verdadera historia. El hecho de que haya besado a Haden delante de todo el mundo en el colegio y sin embargo no tenía ni idea de cómo llamarlo era algo más que extraño. Más extraño aún, la última vez que nos habían visto estábamos sonriendo tímidamente por encima de las galletas, nada más lejos de los besos. Ellas no estaban al tanto de los viajes que había hecho con Haden a Under, especialmente la última noche cuando todo cambió. Era probablemente el momento de confiar en ellas. Pero me creerían? - Haden no es exactamente un chico normal. Ame y Donny se lanzaron miradas cómplices la una a la otra, pero no me interrumpieron. - Recordáis la cosa el mal juju del que Varnie nos habló? Ame se acercó y Donny se echó hacia atrás cruzando los brazos sobre el pecho y visiblemente cerrada. - Haden es de algún otro lugar, un lugar oscuro. Varnie tenía razón, las cosas pasando, las cartas, las cosas raras él tenía razón. Donny no me creía, pero no lo dijo en voz alta. Podía verlo por la expresión de su cara. Ame me miraba como si acabara de leer los cinco números ganadores de los seis en su número de la lotería y estuviera esperando con impaciencia el último. Lo intenté otra vez. - Recordáis el sueño que tuve sobre Haden antes de verlo? En realidad era él. Nos encontramos por casualidad en su reino, él lo llama Under, cuando estoy dormida. Es como Oz o Wonderland o incluso Narnia, solo que es al otro lado de los sueños, supongo, y el viene ha este reino cuando estoy despierta. - Cariño - Donny cubrió mi mano con la suya Oz, Wonderland y Narnia son ficción. Sabes esa parte no? Eso estaba bien. Esperaba que fuera difícil convencerla, la historia entera me parecía ridícula incluso a mí. Y pasamos la última noche en su reino. Todo es muy complicado y realmente no entiendo mucho de esto. Excepto que bueno, se supone que tiene que secuestrar a una chica humana como mujer.

126 126 Seguí adelante rápidamente, para que no tuvieran aún la oportunidad de lanzarme preguntas difíciles. Intenté visitar a Varnie - Oh, Dios. murmuró Donny. - Pero él ya se había ido. Sin embargo me había dejado una nota. Dijo que necesitaba un talismán y que tú me podrías ayudar, Ame. En vez de estar emocionada por el talismán, Ame me sorprendió con - Has dicho secuestrar a una chica human? - No creo que realmente lo haga. No hemos tenido oportunidad de hablar de ello. - Te estás escuchando siquiera? Donny ya no era capaz de contener su Donnyez, explotó fuera del tronco. Un escalofriante acosador amenaza con secuestrarte! - No. respondí. estoy bastante segura de que no me quiere. - Theia, él es peligroso. Igual que no-está-bien-de-la-cabeza, es un psicópata peligroso. No creo en esa cosa del reino, pero si él está amenazando con secuestrar a alguien, es necesario decírselo a la policía. - Bueno, ya que él me lo dijo en un sueño que tú insistes que no es real, tal vez yo soy la psicópata aquí. - No es como tú. Quiero decir, me alegro de que finalmente hayas encontrado a un chico que engrase tus ruedas, pero esto parece una forma muy poco saludable de empezar una relación. Donny no era la más indicada para hablar sobre relaciones saludables. Quiero decir, está muy bueno y tiene todo ese aire-de-misterio a su alrededor. Pero toda esta charla sobre - Es un demonio. le interrumpí. Bueno, mitad demonio. Su padre era un humano. Y tiene ciento setenta años más o menos. Ame respiró profundamente. - Su padre tiene ciento setenta años? - No, Haden los tiene. Envejece más lentamente allí. Él dice que tiene dieciséis, pero nació hace ciento setenta años, en nuestros años, supongo. - Te estás escuchando? Thei, estás totalmente fuera de lugar como una fritura francesa en un Happy Meal. - Te ha mordido? preguntó Ame.

127 127 - Deja de animarla. le pidió Donny. - No es un vampiro.- me parecía mal decirle que era un demonio del sexo justo ahora. Esto era demasiado que procesar, y Donny se aferraría a la parte del sexo y no escucharía ninguna otra palabra. Entiendo que todo esto parece muy complicado ahora - Tú crees? - Haden no quiere hacer daño a nadie. Quiere experimentar el ser un humano. Con tono de falsete Donny chilló Quiere ser un chico de verdad. Le lancé una mirada que había aprendido sobre las rodillas de mi padre y continué No me quiere llevar a su mundo. - Entonces, A quién se va a llevar? Y por llevar queremos decir secuestrar verdad? - No lo sé. en ese momento la brisa empezó a sentirse mucho más fría. - Por qué Varnie te dejó una nota? preguntó Amelia. - Porqué él sabía que yo iba a volver. - Entonces, El realmente es psíquico? Nadie habló durante un minuto, dejando que las olas produjeran una banda sonora relajante. - Realmente lo es, Ame. Ella miró el agua dura te otro minuto. - Encontraste un talismán? Tiré del colgante sacándolo de mi camisa. Era de mi madre. Sabes que hacer? El viento levantó algunos mechones de pelo suelto alrededor de la cara de Amelia. He leído sobre talismanes. Almacenan energía sobrenatural, a veces protegen. Tenemos que echar una bendición sobre él. Para la protección. su normal exuberancia se relajó en algo que parecía tranquilizadora sabiduría. - Por qué has elegido esta pieza? Por qué lo había hecho? Mi madre ella era muy fuerte. Ella ella confiaba en su corazón. Amelia asintió. No soy como una autentica bruja, ya lo sabes, yo apenas me intereso por ello. Quiero decir, he leído muchos libros sobre metafísica, así que

128 128 no estoy solo, a veces me siento como si acabara de conocer las cosas. Pero esto podría ser un pensamiento por desearlo - Ame la paré. confío en ti. Ella asintió. Vale, sé algunas palabras, del tipo como hechizos, que he leído hace poco, pero tú tienes que creer en que las palabras tienen el poder o no valdrá para nada. Donny resoplo, pero yo dije Vale. Me quité el colgante e intenté dárselo a Amelia, pero ella negó con la cabeza. Justo ahora solo debes tocarlo tú. La miré fijamente - Por qué? - Concentrará tu energía en él. Lo sostuve en las palmas de mis manos frente a mí, y Amelia puso una mano en mi hombro y otra en el de Donny. Donny puso los ojos en blanco, pero cerró el círculo. Amelia cerró los ojos y su cara adquirió realmente una expresión muy pacifica. El viento revoloteó su oscuro cabello, y me di cuenta de que ella creía en todas las cosas locas que me habían pasado últimamente, yo también creía en este momento que mi amiga se había convertido en alguien muy poderoso. Ame abrió los ojos y nos dijo que repitiéramos después de ella: Aunque en la sombra, se esconde la oscuridad, Este hechizo protege y proporciona tres veces, Para a quien confié la oscuridad se divida, Pero a quien amo mi voluntad decida. Lo hicimos tres veces. Donny puede que no creyera en ello, pero yo sentía los latidos del amuleto en mi mano. Varnie me advirtió de que no me protegería, pero me sentía más fuerte

129 129 Capítulo 13 La cena con papá pasó como si nada hubiera ocurrido. Traté de empezar una conversación; él trató de desviarla. Curiosamente, a su manera, era reconfortante. Él no sospechaba de mi salida el sábado por la noche, ni tampoco parecía tener idea de haber tenido la casa llena de gente el día anterior. Sin duda, no discutimos nada sobre el otro viernes a parte de mi prueba de audición aprobada. Él fue a su estudio para ponerse al día con el trabajo que había tenido que aplazar a causa de su improvisado viaje de negocios, y yo fui a mi habitación con la idea de practicar. No te asustes. Hay un chico en tu habitación. El texto ligeramente siniestro me detuvo a poca distancia en el pasillo de la puerta de mi habitación. No reconocí el número ni pensé que fuera Donny tomándome el pelo. Nunca había habido un chico en mi habitación, por lo que sería justo de lo que a ella le gustaría burlarse de mí. Salvo que ahora no era gracioso. Donny no había decidido todavía si es que yo estaba loca y Haden fue solo un flechazo inofensivo o si yo estaba sana y corría un grave peligro. Abrí la puerta con cautela, decidida a que si había alguien en mi habitación, cosa que yo dudaba, por qué él me advirtió antes de que yo entrara? Encendí la luz mientras cerraba la puerta. - Realmente no tienes habilidades de auto-preservación en todo, verdad? Mi corazón se dilató en mi pecho, llenando la cavidad con abundancia, como Haden girándose lentamente de la ventana, el diablo en sus ojos y una sonrisa traviesa en sus labios. - Ninguna en absoluto crucé la hitación como si flotara en ella, como si encontrar chicos en mi habitación fuera algo que ocurría a menudo Soy una chica siempre con la necesidad de ahorrar energía. Supongo que tú tendrías que hacer lo mismo. Haden se río entre dientes y colocó su brazo alrededor de mi cintura, acercándome a su forma solida Yo soy un tipo malo, cordero. - Te eché de menos hoy le contesté antes de que se lanzara a besarme. Sus labios se adaptaban perfectamente a los míos. No se como lo había hecho estos diecisiete años sin besar. Fue la mejor cosa que jamás había conocido. Al igual que caer del cielo. Él agarró mi cara entre sus manos y me atesoro a caricias suaves pero firmes con la boca. Suspiré, el placer de este nuevo baile

130 130 me invadió, y yo me esforcé más en él, una suplica silenciosa para más. Su cuerpo tan diferente al mío, todos los planos duros en él eran suaves y me hacían sentir bien y en peligro de extinción a la vez. Haden gimió, el sonido me llenó de asombro al ver lo que yo podía provocar. Pero él me empujo e inhalo profundamente, rasposo Tenemos que hablar dijo por fin y me sentó en mi cama, poniendo música para tapar nuestras voces antes de sentarse a mi lado. - Dónde estabas hoy? Pensé - Tenía que pensar. Necesitaba encontrar la manera de mantenerte a salvo. - A salvo de qué? De ti? Me has hablado de este peligro, pero yo no lo veo. Me dijiste que nunca te tocara, pero lo he hecho y estoy bien. Tú estás bien. - Tú ciertamente no estás bien. Tenía miedo de que si te tocaba, no seria capaz de parar y tomar tu esencia. - Pero no lo has hecho, verdad? - Mi control de mi lado demoniaco es más tenue en el mejor de los casos. Todavía estás en un grave peligro. - No te entiendo, Haden. - Espero que nunca lo hagas. Este es la última vez que me veras, Theia, me voy acarició mi mejilla, luego la sacó Estoy tratando de mantenerte a salvo. - A dónde vas? lo acababa de encontrar. La soledad se apoderó en mi interior ante el pensamiento de él marchándose. Acababa de pasar. Porque sabía que si se marchaba, sería como si nunca antes hubiera estado. - No puedes saber a dónde. Deseé estar lejos de ti dejar de pensar en ti durante una hora, un minuto. Pero no pude. Lo intenté. Te necesito tanto que estoy seguro que me matara si no te entrego a ella pero te matará igualmente si lo hago. Algo me llamo la atención. El miedo pulsaba en mí a través de sus palabras. Su mandíbula se tensó Finalmente, tienes miedo. Esperemos que no sea demasiado tarde, de acuerdo? - Por qué quieres que te tenga miedo?

131 131 - Para salvarte. Para salvarnos, por que si no lo tienes, los dos estamos condenados. Como si estuviéramos los dos en la misma cadena, algo encerrándonos juntos. Él nunca había parecido tan vulnerable, tan perdido Tienes que dejarme ir. Levanté la barbilla, dispuesta a que me besara. No pensé que fuera hacerlo, así que susurré: -Por favor. Haden gimió y hundió los dedos en mi pelo, tirando de mi hacía él, como si estuviera peleando con él. Me dejé llevar de buena gana, lanzando mis brazos alrededor de su cuello, desesperada por tocarle y sentirlo contra mi piel. Su boca buscó la mía y mi alma se prendió. Este beso era diferente a los otros, lleno de desesperación. Como si él me hubiera lanzado una cerilla encima, yo estaba en dulces llamas que me quemaban por dentro. Nos agarramos con más fuerza y mis labios se abrieron para su insistente lengua. Aún me encendí más, sabiendo que lo arrastraba conmigo, pero todo lo que importaba era estar cerca de él, manteniéndolo. Quería demasiado tenerlo. Con la misma hambre con el que él empezó, me alejó. Había ira en sus facciones, y dolía mirarle. - No tienes el sentido de protegerte. Todo el mundo podría decirte que no soy bueno para ti. El peligro es muy real. Voy a hacerte daño, y eso me llevara a mí también a la perdición. Gemí Por qué me dices estás cosas a mí? me estaba sintiendo como un yo-yo. Él tomó mi cara entre sus manos, forzándome a mirarle a los ojos, mientras su voz se levantaba y sacudía Lo que siento por ti podría hervir el océano si yo lo permitiera. Te alejo por que soy un demonio Sacudió su cabeza para pararme antes que lo interrumpiera Soy un demonio, créeme. Estoy asustado de no poder detenerme. Cuanto más me acerco a ti, más pierdo el control. - No lo entiendo Excepto, que en verdad, tampoco lo quería entender. El dolor ensombreció su rostro La oscuridad vive en mi, Theia. Dentro de mí. Como una enfermedad. Y justo a su lado, entrelazados con ella, están mis sentimientos hacía ti. Si dejo actuar a uno, dejo actuar al otro- la oscuridad en mi te quiere del modo que un agujero negro se come las estrellas. Sueño con probarte, devorarte Sus ojos se oscurecieron terriblemente. - Haden, para de asustarme.

132 132 Siguió como si no me hubiera oído Esto no es un flechazo; es una obsesión. Nunca dejas de estar en mis pensamientos. Tu olor esta en toda la habitación y me paraliza con nostalgia. No quiero tomar tu mano. Una parte de mi quiere prender fuego y cogerte para que la llama nos consuma a los dos, quiere comer tu corazón así sabré que solo yo te poseeré. Estás asustada ahora? Comprende tu mente humana el peligro ante esto último? No soy como tu. No soy humano, al menos no del todo. Él dejo ir mi cara, y yo me aparté de él. Sus palabras dieron en el blanco con una precisión impresionante. Cada parte de mi cuerpo que había estado encendida hace a penas unos minutos ahora era hielo frio. Sin embargo, a pesar de sus amenazas, pensé en todas las veces que podría haberme hecho daño pero no lo hizo. - Soy un demonio, Theia. Tienes que parar de pretender que no lo soy. Si alguna vez te hago daño, me mataré. Pero no puedo controlarlo. - Estás mintiendo pero te dejaré ir. Crees que si me asustas, que si creo que me quieres matar o llevarme, yo desearé que te vayas? Ya que provocar que yo te odie por salir con otras chicas no funciona, piensa así entonces. Él cerró sus ojos, pero no lo negó Vuelvo hacía Under. Para siempre. - Entonces, ya has encontrado prometida? Los celos recorrieron mi espalda en besos pulsantes en un soplido. Quería saber a quién escogería ya que a mi no podía tenerme? No quería tenerme? Se puso de pie Theia, ambos sabemos que no encontraremos el modo de estar juntos. No quiero que sufras más. Estas tomando riesgos tontos con tu corazón y tu cuerpo. No quiero poner en peligro tu alma. No por mí. - Y tu ausencia parara mi sufrimiento? Sabiendo que seguirás tu vida con alguien que no soy yo tengo que sentirme mejor? Sabiendo que secuestraras a otra chica me mantendrá tranquila? Se pasó las manos por el pelo Eres como una vena abierta para mi, Theia. - A quién te llevaras? un hilo que nos conectaba se rompió. Tenía la esperanza que el resto se rompieran a la vez o yo me iría perdiendo con cada uno lentamente Una de las animadoras? Te llevaras a alguien que odio? De verdad crees que lo haces más fácil para mí? - No. - Entonces quién? - No me estoy llevando una prometida.

133 133 Eso era una oportunidad? Todo este tiempo me has estado atormentando y podías tener la oportunidad de no llevarte a nadie? Por qué no solo me lo dijiste? - Mi madre no estará contenta. Viniendo de un demonio, justo el que te dio la vida, debe ser toda una garantía. Me puse de rodillas sobre la cama Qué hará? - Ella no lo sé. Es por eso que tengo que romper todos los hilos contigo. Esta noche. Ahora. - No puedes estar aquí? - Ella me encontrará, lo que lo haría peor. Quiere que heredé su reino. Nunca me dejará ir. Me permitió venir aquí solo para que encontrará una victima. Asumí que serías tú, dada mi terrible obsesión por ti. Porque esto es lo que soy. Lo pensé des de que te tenía, que debería tenerte. Pero la primera noche, cuando me quemé Hizo una pausa y yo ahogué el llanto. - Fuiste tan compasiva. Fuiste como bálsamo para mí. Decidí que no quería herirte, así que pensé que podría tan solo coger alguien más, pero aun así estar cerca de ti mientras estuviera aquí. Pero cuanto más cerca de ti estoy, más quiero ser lo que no soy. Pero mi madre ella no lo entenderá. Llegué a sus hombros No puedes solo renunciar. Ella es tu madre te quiere. Solo tenemos que convencerla de que tú eres feliz aquí. Apretó su frente contra la mía Es un demonio, Theia. Ella no razona y sin duda alguna no ama Él intento sacar mis manos lejos de él Y no hay un nosotros. Tú nunca estarás cerca de mi madre. Nunca. - Así que te vas a Under, nunca volverás. Cómo ayuda eso a alguna cosa? Estaba lejos, detrás de sus ojos, su expresión era tan sombría Nadie más pagará mi legado, no es suficiente? Él se sentó de nuevo en la cama No voy a arruinar tu vida o la de cualquier otro. Llevar a una chica al infierno es un error. - Y no llevar una a tu madre llevara la ira del infierno a ti, verdad? - Puedo manejar a mi madre. - Llévame susurré.

134 134 - No su voz se quebró. - Por favor. He estado en Under una docena de veces. No hay dificultades. Podemos estar juntos. - No. - Ni siquiera me escucharás? Haden, tiene que haber alguna razón por la que he sido capaz de ir y venir entre los dos mundos, por qué no sucumbir el Lure? agarré su cara y le obligué a mirarme Quizá es mi destino, no lo ves? Tal vez se supone que tengo que irme contigo. Tu madre estará feliz, y nosotros también. Por qué no? Él me miró a los ojos, sus ojos como dos charcos profundos en los que me ahogaría si él me dejará - Cómo puedes preguntarme por qué no? Theia, qué hay de tu futuro? Tus amigos y tu familia? Seguí con mi orgullo y subí a su regazo - Qué si tu eres mi futuro, Haden? Cómo puedes pensar que yo encontrare la felicidad si sé que estás siendo miserable? Si sé que estás solo? Sus dedos se deslizaban por mis rizos, mis malditos rizos de todas las cosas. A él parecían gustarle; los tocaba con mucha frecuencia. En definitiva, me parecía que Haden disfrutaba de muchas cosas de mi que yo odiaba. Él me acarició el pelo mientras hablaba la idea de ti desapareciendo me duele más que cualquier cosa que mi madre pueda soñar en hacerme como castigo. Y te marchitarías ahí, tal y como mi padre. Si quieres hacerme un favor, prométeme que vivirás una vida real. - Haden, danos más tiempo. Podemos llegar a una solución. No tenemos que rendirnos tan rápidamente. Por favor. - No puedo controlar mis impulsos. Cuando siento como un humano, se inflama me lado demoniaco. Y si te hiero a ti o a alguien más? Recuerdas el día que dejé a la escuela sorda, no? Cerré mis ojos ante el recuerdo. Él se iba a ir, y yo no podía detenerlo. Mi corazón me dolía tanto que me dolía hasta respirar, pero necesitaba que él me entendiera. Tenia que decirlo bien. Haden debía saber, antes de marcharse, que él en mi vida había significado algo Antes de que llegaras, era diferente. Me has cambiado. He aprendido a levantarme por mi misma, y a no ser tan tímida me sonrojé un poco Todavía estoy trabajando en ello. Haden me acarició la cara Yo también estoy diferente. Antes de conocerte, nunca me habría alejado de algo que deseo tanto. Pensaba que merecía tener todo lo que deseaba. No sabía como era preocuparse de la felicidad de alguien más antes que la mía. Nunca pensé que sabría como era enamorarse.

135 135 Sus palabras estallaron algo dentro de mí. La injusticia de su sacrificio, que el único modo en el que podía mostrar su humanidad era dejando de ser humano, me hacía querer gritar. Él se merece mucho más. Le besé entonces. Fue promesa de la angustia. Algo tiro de mi desde dentro, aflojando el nudo de deseo que había mantenido oculto, y desatando oscuros, misteriosos zarcillos de nostalgia. La respiración de Haden cambio, provocando una llamarada de rojo vivo en la conciencia de mi corazón. Le necesitaba, necesitaba estar más cerca, tocar su piel. Nos lleve de vuelta a la cama, ignorando sus protestas, y caímos sobre la colcha blanca de novia. - Theia, disminuye la velocidad. - No lo arrastré de vuelta a otro beso. Aunque al principio se resistió, me arqueé contra él, provocándole un gemido de placer y tal vez derrota. Sus manos recorrían mi torso, y trate de hacer la mía bajo su camisa. Entonces paró, y me agarró las muñecas para mantenerlas juntas con una mano por encima de mi cabeza No podemos hacer esto. Nunca me lo perdonaría Respiró irregularmente contra mi cuello, su cuerpo sobre el mio y situado entre mis rodillas dobladas. Inhaló profundamente por una última vez en mi cuello y tiró de si para levantarse de la cama. Inmediatamente me senté, abrazando mis rodillas y esperando. Esperando las espinas de púas de sus palabras empujadas en mi carne. Porque venían. Besó mi frente Se buena, Theia. - Espera Las palabras no llegaban, todas las razones por las que era necesario que se quedara, que no me dejara. Acababa de encontrarle, Cómo podía decirle adiós para siempre? Quería contarle todos los secretos de mi corazón, pero el único que importaba Haden creo que te quiero Tal vez no debería haberlo dicho, pues parecía demasiado pronto, demasiado rápido. Pero se estaba yendo y quizá nunca lo sabría. Él apretó mi hombro con fuerza y desapareció. Solo se evaporó. Mi corazón volvió a su propio ritmo. Roto e inútil.

136 136 Capítulo 14 No recuerdo haberme quedado dormida, aunque recuerdo haberlo intentado, con la esperanza de volver a encontrar a Haden en mis sueños. En lugar de eso, ahogué la almohada con mis lágrimas y noté cómo dolía el agujero donde antes estaba mi corazón, antes de que él se lo llevase. Recuerdo haber soñado que estaba atrapada en mi habitación. Cada vez que conseguía salir me despertaba sobresaltada. Dormí intermitentemente durante toda la noche, intentando escapar de mi habitación sin tener éxito nunca. La última vez que me desperté me di cuenta de que era cosa de Haden. Era él quien me impedía de alguna forma viajar. Había conseguido aislarme. Oí el coche de mi padre saliendo a la calle, y me di la vuelta hacia la ventana. Una densa niebla lo envolvía todo. Un reflejo de cómo me sentía. Aunque debería haber empezado a arreglarme para ir a clase, en lugar de eso aparté las sábanas y empecé a buscar debajo de mi cama la caja con las fotos de mi madre. No estaba segura de que mi padre supiera siquiera que las tenía. Mi tía me las dio. Eran de antes de que se casasen. De niña miraba las fotos cada vez que la soledad me estrujaba demasiado el corazón. Solía hablar con mi madre mientras miraba las fotos, imaginaba que la caja contenía su alma; no estoy segura de cuándo dejé de hacerlo. Abrí lentamente la caja, sin saber lo que esperar. Consuelo, probablemente; que el fantasma de mi madre viniese a salvarme, posiblemente. Sin embargo, era sólo una caja llena de fotos. Fotografías de una mujer a la que ni siquiera conocía, que murió al darme la vida a mí. Parecía muy pequeña porque todo lo que la rodeaba era muy grande. Gran melena, grandes pendientes y grandes hombreras. A mi madre le encantaban los vaqueros manchados de lejía y las bandas melenudas de rock. Y los animales, adoraba los animales, sobre todo a los perros. Estaba trabajando de camarera para poder pagarse la carrera de veterinaria cuando le tiró un plato de patatas fritas encima a mi padre. Mi tía dijo que se quedó impactado, pero no puedo creérmelo. Seguro que estaba que echaba chispas y le reprendió su torpeza. Le diría que tuviese más cuidado. Y sin embargo, de alguna manera, se enamoraron. Todos dicen que mi padre quiso mucho a mi madre, y ella a él. Él siempre se había mostrado reacio a hablar de ella como su mujer, mi madre. Ella era un modelo de peligro, no la mujer que él amaba. Mi tía una vez me contó la historia de la juventud de mi madre. Jennifer Hadley, lista, bonita, divertida y atrevida. Cuando era una niña ella estuvo enferma y perdió un riñón. Cuando entró en remisión y su salud mejoró, se prometió que viviría: vivir de verdad. No se acobardó nunca y encaraba cada día con la pasión que debió cegar a mi padre. También se suponía que no iba a tener hijos.

137 137 Qué habría hecho mi madre si fuese yo?, me preguntaba. Qué consejo me daría sobre salvar a un chico del demonio que vivía dentro de él? Me advertiría de lo peligroso que era o me diría que nada es más importante que lo que el corazón me dijese? No importaba. Jennifer Hadley estaba muerta. No iba a volver a ayudarme a decidir qué hacer con mi vida. Y tampoco iba a arreglar el corazón de mi padre. No quería vivir su vida. Iba a dejar de ser tan cuidadosa. De repente me encontré en la habitación de mi padre. Era particularmente amenazador el mobiliario inmenso y masculino, lleno de marcados ángulos, y el perfume del jabón de mi padre, una señal subconsciente de que debía de ser cuidadosa. Gateé por su mullida alfombra como si no estuviese sola en la casa porque sabía que colarme en su habitación estaba mal. Quizás me estaba ocultando de mis propios juicios. El bote de las pastillas para dormir de mi padre que había en su mesita se agitó en mis manos mientras intentaba abrirlo. Echarse atrás no entraba en los planes. Necesitaba volver a Under. Esta vez Haden no podría deshacerse de mí tan fácilmente. Les mandé un mensaje a las chicas para decirles que tenía cosas que hacer y que no iría a clase. Y luego me volví a la cama a esperar. Cuando abrí los ojos, estaba en otra cama. Me senté sobresaltada, y me quité las sábanas que me cubrían de encima. La habitación olía a Haden, parecía suya. Era casi como cualquier habitación normal de un adolescente. Un adolescente muy mimado. Caminé por ella con piernas temblorosas, tocando las esquinas de los muebles, esperando que eso me hiciese sentir más cercana a él. Me hacía sentir como una intrusa. O como un fantasma, quizás. La cama estaba deshecha, las sábanas arrugadas en un bulto rojo y negro. Tal vez cuando nos encontrábamos en mis sueños, eran también sus sueños. Nunca pensé en preguntar, siempre había tantas preguntas. No sé por qué, pero empecé a alisar las sábanas. Parecía algo muy privado hacer su cama. El dolor empezó en mi estómago y llegó hasta mi corazón. Encontré su edredón en el suelo, y, mientras lo sacudía, su olor se mezcló con la brisa que creaba el movimiento. Ahuequé sus almohadas, cuestionándome si me estaba volviendo loca. Por qué estaba haciendo su cama? Seguro que había cosas mucho más importantes que hacer. Sin embargo, mi cabeza estaba llena de algodón, así que coloqué las esquinas junto a las de la manta. Si las cosas fuesen diferentes, si nos casásemos en un futuro, me gustaba imaginar que haríamos la cama juntos por las mañanas. Probablemente me

138 138 sonrojaría, como en ese momento mientras pensaba en nuestra cama. Nuestras alborotadas sábanas. No podía controlar mis propios pensamientos. Las pastillas para dormir, supuse. Me forcé a apartar la vista de la cama y miré el resto de la habitación. Tenía una gran televisión de pantalla plana en la pared opuesta a su cama, con estanterías y estanterías llenas de películas debajo. Había una doble fila en cada estantería. Había tanto películas actuales como antiguas que ni siquiera conocía, lo cual no era de extrañar teniendo en cuenta que mi padre y yo no veíamos demasiado la televisión, incluyendo películas. Por lo visto Haden sí lo hacía, y le gustaban especialmente las películas del espacio. Había una fila dedicada a ese género, en la que estaban desde E.T. hasta Mars Attacks! Ordenada con un sistema distinto había otra estantería donde tenía varias videoconsolas y cientos de juegos. Aquí también parecían dominar los relacionados con el espacio. No había ni una mota de polvo en todo ese espacio. O los sirvientes limpiaban a menudo pero no hacían la cama, o a Haden le gustaba tener las cosas limpias. La habitación era casi fantasmagórica y eso me rompía el corazón. Todo lo que Haden quería era ser un chico normal. Y aun así apenas se le permitía participar en el mundo que tanto anhelaba. Esa habitación parecía una farsa, un venda que cubría la herida pero que nunca la curaría. No había ropa sucia en el suelo. Incluso si él limpiaba su propia habitación, probablemente necesitaría a alguien que le lavase la ropa, todas sus corbatas y los cuellos almidonados. Y aunque admito que encontraba sexy sus tejanos ajustados y sus camisetas, su ropa más formal me removía algo por dentro. Saber que debajo de esas prendas tan refinadas y anticuadas había un chico joven lleno de deseo y pasión (pasión por mí) hacía que su aspecto distinguido y respetable fuese incluso más desenfadado. - Qué haces aquí? Despierta. Haden estaba de pie en la entrada, pálido y desarreglado. Muy inusual en él. - Hola, Haden. La palabra se quedó en mi boca. Más algodón. No me encuentro demasiado bien. Todo mi alrededor se convirtió en olas, como si la habitación estuviese sumergida. Mis piernas se convirtieron en fideos y empecé a hundirme. - Te tengo. La voz de Haden sonaba muy lejana, pero noté que él me sostenía. - Qué has hecho? Preguntó. Sonaba preocupado. - Estoy bien, suspiré sólo quería hacerte una visita rápida. No importaba lo mucho que lo intentase, arrastraba las palabras. Abrí los ojos y parpadeé ante mi Príncipe Encantador. Hola, Haden. A pesar de que la preocupación cubría su rostro, se río:

139 139 - Hola, Theia. - Tu cama es muy agradable. - Vaya, gracias. Es muy amable de tu parte darte cuenta. - Oh, me doy cuenta de muchas cosas. Tienes hoyuelos. Lo sabías? Oh, cómo me pesaba la cabeza. - Sí, lo sabía. Abrió la puerta de la terraza y me sacó fuera. - Estás borracha? - Noooo. El aire fresco era muy agradable. Sólo estoy muy bien marinada. - Marinada? - Espera, no, esa no es la palabra adecuada. Pero empieza por m. - Respira hondo, cordero. - Medicada! Esa era la palabra. Seguro que estábamos encantadores allí en la terraza. Me habría gustado abrir los ojos para comprobarlo, pero de repente se me hizo muy difícil. Lo seguí intentando hasta que al final conseguí ver algo muy borroso. Haden iba todo de negro y me llevaba como si no pesase nada. Estaba buenísimo. Creo que estábamos en una montaña. Había muchas rocas a nuestro alrededor. Estamos muy altos, no es así? - Desde luego tú lo estás. Theia, necesito que te despiertes. - Sabes que nunca he visto un pene? Él se volvió a reír. - Cuando te despiertes, te odiarás a ti misma. Algo mojado cayó en mi nariz. Al principio pensé que Haden estaba llorando, pero luego me di cuenta de que era lluvia. Cada gota que caía sobre mi me devolvía un poco más de mi consciencia. - Sabes cómo hacer que llueva? Le pregunté - No, cariño, no soy yo. Mi visión se aclaró un poco más y me di cuenta de que parecía afligido. Repasé sus labios con mis dedos:

140 140 - Deberías besarme dije. - Nunca debí besarte contestó, pero lo hizo igualmente. Empezó a llover con más fuerza, las gotas caían sobre nosotros como si fuesen lágrimas del cielo. Como caía de forma constante, nos perdimos en la búsqueda del beso perfecto. El agua empapaba nuestra ropa, que se pegaba a nuestros cuerpos y chorreábamos agua cuanto más nos acercábamos. Cada vez hacía más frío, y yo temblaba entre sus brazos. No me importaba. No había un lugar en el mundo en el que prefiriese estar. Y entonces noté cómo desaparecía. Lo agarré con fuerza, intentando estirar de su camiseta pero incapaz de atrapar otra cosa que no fuese aire. - Haden? Sus labios se movieron, pero no le salió la voz. Nos escurríamos sin importar lo que hiciésemos. El dolor en sus ojos me atravesó. - Haden, qué está pasando? Él articuló la palabra adiós y sé que se refería a para siempre. Algo me sujetaba firmemente, pero nada que pudiese ver o combatir ya que me alejaba de él, mi corazón. Empujé y tiré para liberarme mientras todo se volvía blanco, pero la lluvia continuaba cayendo sobre mí sin cesar. - Theia! gritó una voz desde algún lugar: detrás de mí, dentro de mí, debajo de mí no sabría decirlo. El agua obstruía mi nariz y mi boca y no podía ver. - Theia! La voz era insistente, cada vez más fuerte. Con renovadas energías, hice un último intento y jadeé en busca de aire. Mis manos finalmente dieron con algo y sollocé cuando no pude moverlo. - Theia! - Papá? abrí los ojos. - Gracias a dios. Estaba llorando. No podía despertarte. La lluvia seguía golpeándome, pero entonces me di cuenta de que provenía de la ducha, y que estaba tirada en la bañera con mi camisón puesto. La cara de mi padre, llena de preocupación, se acercó a la mía mientras el agua helada seguía mojándome. - En qué estabas pensando? Cuántas te has tomado?

141 141 Seguí su mirada hacia el bote de pastillas para dormir que había en la encimera. Las que había cogido de su habitación para que Haden no pudiese despertarme. - Contéstame! Cuántas pastillas, Theia? Intenté sentarme pero me resbalaba. Me agarré al borde de la bañera y vomité en el suelo de pizarra italiana.

142 142 Capítulo 15 Fui a descansar. En el solárium con un afgano y una pila de libros, bebí los PG que Muriel me había traído regularmente y miré por la ventana. Mi piel parecía extraña, como un escudo desencajado. No me habían dejado salir de casa en tres días. Estaba agotada, física y emocionalmente. Dormir no me proporcionaba descanso alguno. Esperaba volver a Haden, per mis sueños no acudían. En vez de eso, me sentía como una pared inmóvil separada del sueño profundo en el que solía perderme en Under. Le echaba terriblemente de menos. El hecho de ser apartada lejos de él me dejó una herida abierta y no el no saber que lo había pasado le echaba sal a la herida. Preguntas, preguntas, preguntas, y ninguna repuesta. El limbo era como nadar en gelatina. Mi padre, mi obediente carcelero, entró en la habitación He hablado con el médico. - Te dije que estaba bien le contesté, con mi voz lo más monótona posible. - La gente que está bien no abusa de las pastillas para dormir. Cerré los ojos, deseando echarle pero no era capaz. No fue una sobredosis, papá. Te lo he dicho. - Si no hubiera llegado antes... - Entonces habría dormido toda la tarde y me habría despertado atontada pero bien. Mi tono le extrañó. Me extrañó a mi también No fue una sobredosis. - No te habrías despertado, Theia. Tuve que meterte bajo la ducha con agua fría. Me encogí de hombros. Era todo lo que conseguiría de mí. Quería ir a la escuela, salir de casa. La opresión era insoportable. - Encontré esto en tu habitación. Él sacó una arrugada tela roja de detrás de su espalda. Te importaría explicarme esto? Volví a la ventana. Es un vestido. Había escondido el vestido de Donny en la parte trasera de mi armario después de la desastrosa noche en el Chasm. - Este trozo de tela no es un vestido. Me estás diciendo que llevaste esto? Para que demonios ibas a llevar algo así, jovencita?

143 143 Técnicamente, supongo que lo llevé brevemente en el infierno, pero esa no era la mejor respuesta si esperaba evitar otra visita con el médico. Lo llevé en un club. Apenas pude reunir suficiente energía para mirar fuera de la ventana así le proporcionaba su momento de rabia. Mi letargo me paralizó, y estoy segura de que mi falta de participación solo empeoraba las cosas. Imagina, mi padre estando sobrexcitado. - Un club? Me voy del pueblo por unos días y tú tiras todo en lo que creemos por una ventana? El entumecimiento me amortiguó la preocupación. Supongo que desde que no crees que yo pueda tener mi propia vida y tomar mis propias decisiones aun cuando tengo diecisiete años, supongo que lo tiré todo por la borda. Tenías razón. Mi padre no entendía el sarcasmo, y cuando lo había hecho? Fui a bailar. Con mis amigos. No rompí ninguna regla. Él tiró el vestido por la habitación, aunque la tela era demasiado ligera para cumplir s objetivo y flotó por el suelo a solo unos pasos de él. Te crie para algo mejor que esto. Su cara enrojecida y sus venas se hincharon. - Que tiene de malo pasárselo bien, papá? No es un crimen. - Suenas igual que tu madre él rugió. - Bien. Una palabra exprimió su cólera completamente hacia fuera, dejándolo más delgado, demacrado, y mucho, mucho más mayor que hace un minuto Theia. - Debería disculparme, pero no lo haré, estoy cansada de hacer como si nunca hubiera nacido. Él se derrumbó en una silla. De que estás hablando? - A quien odias más, papá? A mi madre o a mí? Las paredes del sentido común había caído. La batalla perdida con el sueño aparentemente me había hecho perder mis pensamientos que normalmente hubiera guardado para mi misma. - De donde sale este sinsentido? No soy un hombre que muestre sus sentimientos a la ligera, pero tú sabes que te quiero. Él bajó su voz. Sabes que la quería. - Por supuesto. Volví la mirada hacia la ventana. - Que sentido tiene esta rebelión? Me preguntó mi padre. Hemos trabajado muy duro para hacerte razonable. Que ha pasado?

144 144 - Quizás estaba destinada a ser irrazonable. - No lo creo. Tu madre... ella no entendía el mundo real. Ella sólo veía lo que quería ver. Nada malo le podía pasar--hasta que le pasó. Pero tú no eres como ella, Theia. Tú eres pragmática. Tú entiendes las consecuencias. Tu sabes que es mejor ser cuidadosa que... - No lo sé en absoluto. Y no lo sabía. Ser cuidadosa no me había aportado ninguna alegría, pero tampoco había sido imprudente. - Esta rebelión sin sentido se acaba ahora. Mi padre se encontraba con energía renovada por la discusión. Si tú no aprendes de sus errores, entonces su muerte no habrá servido para nada. - Y para que fue su muerte, papá? A que gran propósito sirvió? Quizás deberíamos preocuparnos más por que aprenda de sus éxitos que de sus errores, así su vida no habrá sido para nada. Lágrimas en la punta de mis pestañas. Su muerte no fue para nada, aunque, lo fue? Fue por mí. Porque yo la maté. Él no se apresuró a llenar el silencio. - Es verdad, entonces. Es lo que tú crees. Que yo la maté. Es mi culpa que esté muerta. - No - No? Si yo no hubiera nacido, ella habría vivido. Mi padre se tranquilizó, rebosante de energía en vez de apaciguado control. Sabes que es bastante más complicado que eso. Ella tomó sus decisiones, su alma descansa con Dios, y nos dejó para vivir con ellas. Si yo fuera un hombre diferente, quizás podría haber manejado esto mejor. Quizás nunca debería haberte llevado de vuelta a este país. - La culpa de que quiera tener una vida no es del país, papá. O llevar el pelo suelto o ir a bailar con mis amigos. No puedes prohibírmelo para siempre. Que haré cuando tú no estés alrededor? Algunas decisiones deben ser mías. Él se agachó hasta mi nivel, surcos profundos de su cara en los que nunca me había fijado antes del relato de una vida de dolor. Apenas conocía al hombre anterior a mí. Ella me deslumbró. No hablo mucho de ella, Theia, porque el dolor todavía es reciente. Cada mañana, me levanto y entonces el dolor viene para recordarme que no, ella no está allí. No ha disminuido en diecisiete años. No conocía absolutamente nada del amor antes de ella, y se fue tan pronto que no tuve oportunidad de aprender todo lo que necesitaba para seguir, mucho menos para criar a un hijo.

145 145 Exprimí el final del afgano. Háblame de ella? Necesitaba escucharlo, en sus palabras, procedentes de su corazón. Su semblante se mantuvo firme, pero el brillo de sus ojos cambió. Ella era hermosa. Cerró los ojos para saborear el momento Estaba en Estados Unidos por negocios y me habían dicho de visitar un buffet que presumía de hacer las mejores tortitas de América. El lugar era horrible, mal iluminado, mala comida. Ella no era nuestra camarera; ella se había estado encargando de la mesa situada detrás de mí cuando tropezó y derramó sobre mi regazo patatas calientes grasientas. Estaba lívido, como puedes imaginar. Aunque lo hubiera escuchado antes, el indigno encuentro parecía imposible de imaginar. Mi padre no era una persona en la que se le derramaran cosas. Ella se disculpó y deambulaba de un lado a otro mientras recogía una a una las patatas en mis pantalones. Estaban calientes, quemando sus dedos, y yo estaba furioso, y por supuesto el lugar del desastre nos avergonzaba a ambos. Y él todavía sonreía. Intenté quitarme sus manos de encima, en vano, por supuesto. Ella solía bromear sobre esa noche--no sabía que le había ocurrido para no poder quitar sus manos de mis pantalones a primera vista. Entrecerré mis ojos fuertemente. Papá, por favor. - Demasiado? Yo asentí, y él sonrió. La luz de Jenny era muy brillante, Theia. Ella corrió impetuosamente en todo lo que hizo. Enamorarse no fue una excepción. Por supuesto, me resistí. No era práctico. Yo estaba solo de visita; y vivía en otro país, por el amor de Dios. Teníamos gustos diferentes en música, política, entretenimiento... pero cuando ella me sonrió... tu madre era un ángel. Mi estómago apretado por la injusticia. Un ángel. Y ella cayó a fin de que yo pudiera vivir. Por qué todo el mundo tenía que caer para poder amarme? - No te odio. Mi padre llegó hasta mí, acariciando mi pelo torpemente. Nunca podría odiarte. Seguro que lo he hecho todo mal, Theia. Pero te prometo que no te odio. Intenta entenderlo. Si ella no hubiera muerto, no te habría tenido--pero si no te hubiera tenido, ella no habría muerto. La angustia de su muerte está igualada solo por la alegría de tu nacimiento. Nunca he sabido que hacer con ninguna, supongo. La angustia la veía claramente. Él vivía con ella día a día y la lanzaba sobre mí la mayor parte del tiempo. La alegría era lo que nunca había visto, por lo tanto nunca la creí. Lo anhelaba, ser amada completamente y gozosamente por mi padre, pero sabía que el respiro de esta tarde de su dura naturaleza era sólo temporal. Un paso, seguramente, pero no todo la milla. De igual manera como amar a Haden trajo poca alegría para cualquiera de nosotros. Quizás ningún amor lo haría. Quizás mi madre estaba equivocada al creer que el amor podía alterar algo, hacer algo mejor. A mi madre le habían dicho los médicos que un embarazo podría poner

146 146 demasiada presión sobre su riñón. El riñón era débil y el otro había sido extirpado durante una enfermedad en su infancia. Tampoco sus otros órganos fueron nunca tan fuertes como deberían haber sido, aunque su espíritu los mantenía funcionando la mayor parte del tiempo. - Por qué le permitiste tenerme, papá? Él se desplomó en una silla. No existía tal cosa como permitir en lo que a Jenny se refería. Ella me lo dejó claro desde el principio. Pero no afirmaré que no lo intenté. Sus ojos hirieron mi corazón. Oh, Theia, me avergüenza decir esto, pero le ordené, supliqué, lloré... Tú eras un accidente para mí, pero un milagro para ella. Mi padre le ordenó que abortara. Incluso esperándolo, sabiéndolo, no podía estar preparada para escucharlo. Esta conversación puede haber sido idea mía, pero producía agujeros en mis entrañas. - Tienes que entenderlo. Tomamos precauciones. Tenía una operación cuando me di cuenta como de seria era su situación médica. Yo no quería que toda la responsabilidad del control de la natalidad fuera de ella, pero la operación no tuvo lugar. Al menos no lo suficientemente pronto. Mi padre se detuvo, cerrando sus ojos para retirarse a su propio doloroso mundo. Ella dijo que tenías que nacer. Que si habías pasado por dos formas de controlar la natalidad, tú estabas destinada a estar aquí y ella quería tenerte. Amenazó con dejarme si alguna vez volvía a sacar el tema del aborto. No debería haber nacido. Había sido desplazada desde el momento en que fui concebida. Y ahora estaba caminando, haciendo ejercicio de forma angustiosa. Si mi padre me quería, traicionaba el amor que tenía por su mujer. Si no lo hacía, traicionaba el amor de su mujer por él. Y pobre Haden, forzado a tomar una decisión sin las respuestas correctas. Quererme y ser miserable, ese era mi legado. Y aun así sabía que si alguna vez le volvía a ver, podría precipitarme en sus brazos sin pensar en las consecuencias. - Ella nunca fue más feliz que cuando te llevaba. El rumbo de sus palabras me llevó hasta la carretera donde mis propios pensamientos viajaban y me sorprendieron. No me atreví a hablar y esperé a que él continuara. - Ella nunca te tuvo en sus brazos, pero amaba pasarse la mano por su vientre redondeado. Tú lo eras todo para ella. Era como si hubiera vivido toda su vida sólo por esos nueve meses. Mi padre me alcanzó provisionalmente para acariciar mi mejilla. Ella estaría muy orgullosa de ti. Especialmente tu música--pero realmente, por todo. Ella tendría mi cabeza por todas mis transgresiones contra ti."

147 147 - Tú querías protegerme contesté. - Quería quererte también. Es sólo que es... difícil. Sabía antes de enamorarme de ella que el amor era imprudente y cruel. Lo evitaba tanto como podía, pero entonces conocí a tu madre, y algo me hizo querer intentarlo. Pero fracasé, Theia. El amor me venció. Mi consuelo era que quizás podría evitar que te rompieran el corazón. Desprotegido, mi formidable padre me recordó a un chico de mi edad. Por el contrario me temo que te he roto el corazón varias veces. Por lo que te pido perdón. - Hiciste bien en intentarlo, papá. El amor es imposible. - Desearía que los cuentos de hadas fueran reales. Él acarició mi mano. El médico dijo que puedes volver a la escuela mañana. Él hizo una pausa. Estaré en mi estudio si necesitas algo. Después de que él se fuera, suspiré profundamente. Mucho había cambiado, pero realmente nada lo había hecho. Me preguntaba si alguna vez dejaría de desear que yo fuera diez años mayor. Como una muchacha joven, con ferviente esperanza, que diez años eran como una especie de fórmula mágica. Que si tuviera diecisiete en vez de siete, sabría como manejarme mejor en una situación. Que una década pasada llenaría todas las grietas donde dolían, añadiendo sabiduría o, al menos, comprensión. Pero los diecisiete habían llegado, y allí me senté, no más acostumbrada a que me rompieran el corazón que cuando empecé. Y más confusa por ello. Pensaba que estaría contenta por salir de casa, por volver a la escuela--a la vida normal. Estaba equivocada. Todo el mundo sabía que el instituto es lo contrario a un bálsamo para el alma, pero aparentemente tenía que descubrirlo por mí misma. La última vez que había estado en el campus, los susurros y miradas habían sido casi humorísticos. Había estado recientemente enamorada de un chico que sentía lo mismo, y posiblemente florecieron en todas las partes en las que miraba unas cuantas malas hierbas en mi jardín de esperanza. Todo era diferente ahora. Me bajé del coche de Donny, y el agotamiento apareció en mis huesos inmediatamente. - Estás bien? preguntó ella. - No. Cada paso parecía llevarse la energía que no tenía. - Theia, quizás estás todavía demasiado enferma. Quieres que te lleve a

148 148 casa? Negué con la cabeza pero no podía mirarla. Mi ausencia había sido explicada por la gripe, aunque no creo que Donny o Amelia se lo creyeran. No estaba preparada para hablar de ello. Todavía no. Ellos no sabía nada acerca del retorno de Haden a Under, o de las pastillas para dormir que había tomado, o que mi padre le había pedido a mi madre que acabara conmigo antes de nacer. Mis entrañas estaban demasiado crudas para una discusión justo ahora. El hecho era que Haden hubiera dejado de venir a la escuela sobre el mismo tiempo que yo había tenido la gripe era demasiada coincidencia para la fábrica de rumores de la escuela, la cual fabricaba historia tras historia, cada una más espeluznante que la anterior. Cuando yo iba por el abarrotado pasillo en dirección a la oficina de administración con mi nota de enfermedad, los susurros y miradas no fueron más humorísticas. Ellos debían saber que les podía oír, pero los estudiantes continuaron como si no les importara. Yo escuché que tuvo mononucleosis. No, es cáncer. Y Haden estaba tan destrozado que escapó. No, su papá lo echó. Descubrió su romance. Yo escuché que ella se metió en problemas y su padre le hizo ir a la ciudad y, bueno--ya sabes--deshacerse de él. Ese susurro hirió mi corazón como si de una daga se tratara, la reciente herida de averiguar que mi padre había intentado convencer a mi madre de deshacerse de mí. Apuesto a que Haden no habría podido con ello. Apuesto a que nunca volverá al pueblo. Quizás él es un demonio. Me paré, y toda mi sangre se volvió helada, y mi piel se erizó al oír la palabra. El susurro había sido sólo un aliento en mi oído, y sin embargo nadie estaba allí. De todas maneras debí haberlo malinterpretado, me mentí. Abracé mis brazos más cerca de mi pecho y miré a los estudiantes a mí alrededor un poco más de cerca. El susurro, sin embargo, todavía parecía estar acariciando mi oído, una señal de lo dejado atrás. Temblé y continué hacia la oficina de administración. El día iba a ser largo. En el almuerzo Amelia me miraba con una mirada firme. Me enervaba, y el límite de mi carácter ya era corto. Qué? Finalmente pregunté, exasperada. Dejé mi Tater Tot de nuevo en la bandeja. Qué? Intenté de nuevo, con un toque de urbanidad.

149 149 Ella sacó un zumo de naranja de su bolsa de almuerzo. No deberías comer tanta comida basura si has estado enferma. Bebe esto. - Estoy bien le contesté tercamente, cerrando mis ojos. Lo siento. No debería haber intentado morderte. Dije las palabras, incluso las pensaba, pero mis dedos todavía apretaban la tela de mis pantalones debajo de la mesa. Me sentí como una tetera a punto de silbar. Las emociones rodaban por dentro en ebullición lenta, desprendiendo vapor y preparándose para el gran espectáculo. No sabía como pararlas. Sólo giraban y acercándose cada vez más a una pérdida de control. Quería gritar--chillar, realmente. Echaba de menos a Haden. Y quería a mi madre. Amelia empujó el zumo hacia mí cuando no lo cogí de su mano. Está bien. Sabes que no te sientes bien. - No es una excusa para volverme amargada, silbando como una arpía alrededor de mis mejores amigos. Lo siento. Ame acariciaba mi cabeza, y entonces ella giró su cuello bruscamente para mirar hacia la puerta situada detrás de nosotras. Yo me giré para ver que llamó su atención. Unos diez segundos después que mirara, Mike entró por la puerta de la cafetería luciendo igual que siempre. Tejanos, camiseta, chaqueta de piel, aburrido. Qué me pasaba? Eso era grosero. Mike era un buen chaval. Sólo porque no le encontraba consumista no quería decir que fuese aburrido. Mejor para Amelia que él fuera blando que un demonio que quisiera comerse su corazón, después de todo. Fue entonces cuando me di cuenta de que algo en el momento de su entrado fue desactivado. No crees que es extraño? le pregunté. - Qué es extraño? - Qué supieras que Mike estaba viniendo antes de que llegara a la puerta? El rosa comenzó a aparecer en sus mejillas hasta que toda su cara se enrojeció. No lo sabía. - Sí, lo sabías. Tu cuello casi se rompió, te giraste muy deprisa, y él no había llegado hasta después de que yo intentara ver lo que tú estabas mirando. Te estás convirtiendo en una psíquica? Cómo dijo Varnie? Ella negó con la cabeza. No lo creo. Quiero decir, quizás a veces, pero todavía no puedo hacer lecturas. Presionó sus labios juntos formando una firme línea. De tanto en tanto, aunque, siento algo muy fuerte. Rebeló. Es

150 150 raro. No puedo controlarlo o dirigirlo, y no es una visión--sólo una sensación. Mike no se paró en nuestra mesa, pero saludó con la mano y dijo, Hey mientras pasaba. Los hombros de Ame se desplomaron después de que él pasara. Deseaba que Donny no llegara tarde a almorzar. No estaba de humor para animar a Amelia, pero eso es lo que los amigos hacen, así que golpeé su pie por debajo de la mesa. Beberé tu zumo de naranja sangrienta si tú comes algunos de estos Tater Tots. Nos sonreímos la una a la otra. Aunque ninguna de las dos tenía intención de hacerlo. Aproximadamente una semana después de que hubiera cogido la "gripe", pasaba por mi rutina diaria y, como de costumbre, mi pelo no cooperaba. Se me ocurrió dejarlo suelto--y eso hice. En la escuela nadie se dio cuenta, pero la frente de Donny se arrugó cuando me vio por primera vez. Mi padre no lo mencionó durante la cena, aunque sabía que quería hacerlo. Él había estado marcadamente más cuidadoso con sus comentarios desde nuestra conversación sobre mi madre. Y así al día siguiente y todos los días que vinieron después, mis rizos fueron libres. No más dolores de cabeza de bandas demasiado apretadas, no más mechones sueltos--sólo algunos y ligeramente enredados rizos. Sólo para saber que pasaría, una mañana había rebuscado en mi armario hasta que encontré un par de pantalones que Donny me había dado el año pasado porque accidentalmente se había comprado unos etiquetados "cortos". Los llevé a la escuela. Donny y Amelia alzaron sus cejas la una a la otra, pero no me dijeron nada a mí. Era como ahora. Los tres fuimos de puntillas sobre cáscaras de huevo alrededor unos de otros. Desde que Haden se había ido, había mantenido todos los más superficiales pensamientos y sentimientos para mí misma. Ellos parecían entender que necesitaba espacio, pero al mismo tiempo, telegrafiaban lo que querían decirse unos a otros como si no les pudiera entender. Unos días más tarde, dejé de hacer mis deberes. Todo parecía un sin sentido. También dejé de tocar el violín. No me importaba ser agradable con nadie en absoluto nunca más. Si a ellos no les gustaba, podían largarse. Una noche, que mi padre iba a llegar tarde, Muriel se quedó a cenar conmigo. La engañé para que pidiera comida China. No preparamos para cenar en la

151 151 cocina, como siempre hacíamos cuando mi padre se había ido. Mientras ella sacaba los platos, comencé a sacar los recipientes de comida de la bolsa. Cuando abrí uno, un movimiento captó mi atención. Me asomé a la caja blanca y encontré retorciéndose una masa de gusanos blancos alrededor unos de otros tratando de llegar a la parte superior. Grité y con una mano me tapé la boca mientras con la otra mano tiré los gusanos. Muriel corrió hacia mí cuando yo di un paso hacia atrás. - Qué es esto, Theia? ella gritó. Ahogué mis mordaces ruidos y simplemente señalé el desastre, sabiendo que se estaban arrastrando hacia mis zapatos. - Calabaza, qué tiene de malo? preguntó de nuevo. Ella no podía verlo? Miré al suelo. Nada se movía. No había gusanos, sólo fideos. - Esto es imposible. Me incliné hacia abajo. Se estaban moviendo. Eran... gusanos o algo y estaban vivos. La mano de Muriel golpeó mi espalda. Alguien ha estado viendo demasiadas películas nocturnas. - No, protesté. Te lo juro. No eran... fideos. Los he visto. - Sólo un juego de la mente, Thei. Limpiaré esto. Por qué no te echas un poco de agua fría en la cara? Has tenido un buen susto. Asentí, pero no podía quitar mis ojos de los fideos que todavía quedaban en el suelo. Esperé a que se movieran otra vez, para probar que no estaba loca. El pelo de mi nuca se erizó y sentí como si estuviera siendo observada. Entonces, de repente, el sentimiento desapareció. Después de la noche con los fideos, estaba hiperventilando. Todo me hacía desconfiar. Fuera del rabillo del ojo seguía viendo cosas que se movían. Cosa que no estaban allí. Muchas veces, las canciones de mi iphone sonaban rayadas y casi podía ser capaz de distinguir las voces--como cuando la recepción de la radio pierde fuerza y tienes dos canales al mismo tiempo. No podía oír que decían las voces, pero de todas maneras me daban escalofríos. Solía dormir con las luces encendidas, pero algunas veces era peor. De vez en cuando, las sombras parecía que se movían in lugares donde no deberían. Cada día me volvía más paranoica e introvertida. Un día en la escuela, Amelia tocó mi brazo y ambas retrocedimos de la descarga eléctrica que produjo.

152 152 - Lo siento, dijo. Dios, he estado haciendo esto todo el tiempo últimamente. No puedo imaginarme que está pasando. Es como si fuera un pararrayos o algo. Todo lo que toco me produce una descarga. - Tu madre te ha cambiado el champú? preguntó Donny. Donny le daba mucha importancia al champú. - Mm, no. Dijo Ame con una sonrisa. Decidimos comer fuera ese día. El tiempo estaba siendo extraño, alternándose entre lluvia y un sol cálido, pero era soleado al mediodía y a todos nos interesaba la terapia de la vitamina D, como Donny la llamaba. No estaba comiendo, aunque miraba mi comida intensamente, algo que me había encontrado que hacía con frecuencia. - Donde está Gabe? le preguntó Amelia a Donny. Se encogió de hombros. Cómo debería saberlo? No fue hasta que Donny me miró burlona que me di cuenta de que la estaba mirando a ella. No--la estaba deslumbrando. Cambié mi cara de enfado por una agradable deprisa y le devolví la mirada a mi comida. Es sólo que era difícil, a veces, no enfadarse con ella. Gabe la trataba muy bien, y todo el mundo sabía que ella tenía sentimientos hacia él. Me parecía un despilfarro que ella siguiera negando algo que la hacía feliz--o que la haría feliz si dejaba de ser tan cabezota sobre ello. Echaba de menos a Haden. Mil veces al día. Deseaba que él volviera. Gabe estaba ahí mismo, y ella le mantenía alejado. Mike paseaba, sorprendiéndonos cuando se paró en nuestro banco. - Hey dijo él. Como siempre solía decir. - Hey contestó Amelia. Asentí a un pequeño saludo de Donny con la mano, sin levantar la vista de lo que estaba escribiendo. Probablemente estaba escribiendo a Gabe para averiguar donde estaba. A pesar de que no le importaba. - Ame, me preguntaba si querrías repasar las jugadas de anoche. Mike no me incluyó; todos los de la clase sabían que mi nivel estaba cayendo porque había dejado de rotar en las asignaciones. Necesitaba organizarme. Mientras una parte de mí disfrutaba no viviendo de acuerdo con las ideas preconcebidas que todo el mundo tenía de mí, realmente no quería ser la chica cuya vida se vino abajo por un chico. Era demasiado... tópico. También era realmente, realmente fácil que pasara. - Seguro contestó Ame. Su sonrisa le iluminó la cara, y yo sentí una

153 153 puñalada de envidia. Entonces Mike miró mi hamburguesa. Vas a comerte eso? preguntó. Negué con la cabeza y le entregué la bandeja entera, pidiendo disculpas a todo el mundo por tener que irme a hacer algo. No me quedé a explicarlo-- simplemente me levanté y me alejé de mis amigos, algo en lo que era muy buena. Debí haberlo visto venir. - Donde vamos? pregunté cuando Donny conducía por delante de la esquina de mi casa. - Te estamos pillando contestó Amelia. Mis ojos daban vueltas. A duras penas había soportado el día entero en la escuela. No quería ser pillada; no quería nada más que arrastrarme bajo mis mantas y dormir. Tal y como había hecho cada día últimamente. Parecía más seguro dormir durante las horas del día. Ella había dicho que me llevaría a casa. No es la primera vez que maldigo a mi padre por no dejarme obtener mi licencia. Demasiado peligroso, por supuesto. Y para que la necesitaba? Serendipity High estaba a poca distancia andando de casa y el aire fresco era "bueno para mi constitución". Los padres de Donny le habían comprado un coche--un viejo Honda Accord--pero ella también tenía que hacer de taxi de su hermano pequeño y llevarlo y recogerlo de los entrenamientos y hacerse cargo de la compra. Me parecía justo. Todo lo relacionado con sus padres parecía racional y justo. Sus reglas, aunque ella las rompía frecuentemente, tenían sentido. Y sus privilegios, cuando se los ganaba, eran más que justos. Si yo quería dinero para algo, tenía que pedirlo y explicar por qué. Para qué lo necesitaba? Muriel preparaba mi almuerzo por las tardes, mi padre compraba toda mi ropa, y su decorador hacía pequeñas modificaciones a mi habitación dos o tres veces al año que me impidiera aburrirme del diseño. Él no entendía que quisiera tener algo de dinero para gastármelo del que no tuviera que darle cuenta. Me habría encantado hacer tareas domésticas o incluso tener un trabajo--si él me hubiera dejado. Ame también tenía su licencia, pero no tenía coche. El cual le otorgaba mucho poder a Donny en nuestra relación. Que ella sin duda aprovechó, pero sin llegar a abusar. - Mira, tú has estado siendo toda una Emo Barbie y estamos cansadas de ello. Te vamos a llevar a la playa. Donny se encontró con mi mirada en el espejo retrovisor. Y antes de que lloriquees y digas, 'yo no quiero ir a la playa,' debes saber que no me importa.

154 154 - Eres muy amable, Donnatella, puse mi cara de desprecio y los brazos cruzados. Me alegro de que hayas encontrado una manera de llevar esto. - Puedes ser una bruja cuando quieres, pero aun así vamos a ir a la maldita playa. Amelia se dio la vuelta para mirarme desde el asiento del acompañante. Por favor no peleéis, chicas. Nosotras sólo estamos preocupadas por ti, Thei. No has hablado más con nosotras. No desde el día en que Haden dejó de ir a la escuela. Te echamos de menos. Me abracé y miré por la ventana. Bien, él se ha ido. Hablar de ello no hará que vuelva. El viaje a la costa duró sólo diez minutos, pero parecieron más. Amelia salpicó a Donny con una conversación tonta para alejarla de mi espalda. Debí haber sido más agradecida. En vez de eso, sólo deseaba con nostalgia mi cama. No sé por qué las rechazaba tan duramente, o por qué buscaba activamente una discusión con Donny. Mi corazón dolía, y lo pintaba todo mí alrededor de negro. No quería nada porque no podía tener lo única cosa que realmente quería. Y supongo que una parte de mí no quería que nadie más tuviera lo que quería si yo no podía. Algún amigo, verdad? - Sal del coche, me dijo Donny. - Estoy bien aquí. Vosotras iros, contesté. - Sal. Del. Coche. Dibujé en mi boca una línea sombría que lastimaba mi mandíbula con su fuerza congelada. Salí a empujones del coche y las adelanté en la arena, sin cerrar la puerta detrás de mí. El viento amargo de la primavera azotaba a mí alrededor mientras caminaba penosamente hacia la línea donde el mar se encuentra con la tierra, y allí me quedé deseando que el agua me reclamara y acabáramos de una vez. Qué se sentiría al ahogarse? No podía doler más que mi diezmado corazón, no? Podría doler más que quemar hasta las cenizas como Haden hizo la primera noche? Donny y Amelia se reunieron conmigo en la orilla, situándome entre ellas. Las tumultuosas olas se estrellaban sobre ellas mismas; la incesante repetición no debe haber sido efectiva, a pesar de eso así es como fue formada la costa, como fue transformada. Era como me sentía yo allí de pie--como si fuera azotada sin cesar por las olas y me estuvieran cambiando in unos aspectos casi imperceptibles. Aunque a juzgar por la manera en la que había tratado a mis mejores amigas, la imperceptibilidad era cuestionable.

155 155 El invierno aún no se había ido por completo, a pesar de las tempranas horas de sol. La playa todavía estaba fría e implacable. Inhalé profundamente el aire salado, de repente muy alegre de estar allí. El mar siempre desbloqueaba algo en mí, un hecho que Donny conocía bien. Os pido perdón. A las dos. No he estado siendo yo misma y me avergüenzo por el modo en que he tratado nuestra amistad últimamente. - Estábamos muy preocupadas por ti. Has estado intratable últimamente. Asentí. Haden se ha ido para bien. Sé que nunca volveré a verle, pero realmente lo quiero y duele... me duele respirar. Ellas estaban conmigo en un segundo. Allí estaban y no era tan malo, apoyándome y manteniéndome fuerte. Mejor todavía, siendo fuertes por mí. Ame se quitó un mechón de pelo de su boca. Theia, no llegamos a conocerle muy bien, pero él también te quería, verdad? Me refiero que no se fue con nadie, no? Negué con la cabeza, les expliqué que él todavía podía estar en peligro por enfadar a su madre. Que él parecía realmente inflexible y que ella no podía ser comprensiva. No sé si él está bien. Me refiero, que si supiera que él está feliz o bien, yo podría sobreponerme a esto. - Oh, Dios, creo que estáis empezando a hacerme creer en toda esta tontería dijo Donny. Y nos reímos. Apiñadas juntas, las tres, nos sentíamos importantes. Nuestro pequeño círculo contra el mundo. Les hablé de mi padre. Como finalmente habíamos hablado sobre mi madre, como había dolido pero que me había sentido bien al mismo tiempo. Les hablé sobre la última que fui a Under, que tuve tomarme las pastillas de dormir de mi padre. - Eso no está bien, dijo Donny mientras me pellizcaba. No dejamos que los problemas de chicos nos vuelvan drogadictas de acuerdo? Su tono era suave, pero su mensaje severo. - No creo que pueda volver a tomar ese camino otra vez. Él ha hecho algo para que no pueda ir allí nunca más. Quizás... miré a Ame. Ella puede saber un camino. Ha estado estudiando muchas cosas metafísicas. Iba a preguntarle su opinión cuando un extraño viento apareció. No era sólo frío, era malvado. Gritamos y en la confusión instintivamente empezamos a separarnos de nuestro círculo, pero la cara de Amelia adoptó una expresión de cabezonería y nos sujetó con más fuerza, así Donny y yo pudimos resistir. El viento traía voces, susurros y siseos de palabras girando alrededor de nosotras, más y más rápido. Donny se volvió pálida mirando hacia el horizonte. Amelia y yo seguimos su mirada más allá del agua y vimos como las oscuras

156 156 nubes que yo nunca había visto juntas, volvían el cielo de color púrpura. Una fuerza de vendaval soplaba y las moteadas nubes avanzaron a través del cielo directamente hacia nosotras. No era sólo el color o la velocidad lo que nos espantaba, había un olor, un tinte de sulfuro que acompañaba su caída rezumbadora. Amelia nos gritó que resistiéramos, y así lo hicimos, sin pensar en las consecuencias. El malvado viento soplaba contra nosotras, intentando separarnos, pero también atrajo otra fuerza. El colgante--mi talismán--parecía brillar caliente contra mi piel, al propagarse, la calidez golpeaba el impacto de la tormenta. Las gotas de lluvia caían como balas del cielo pero no nos tocaban. Miré hacia arriba y me di cuenta de que las negras nubes estaban sobre nosotras, con un agujero en el centro como el de un donut. El viento todavía no azotaba, y esporádicamente aterrizaban relámpagos a nuestro alrededor, pero de alguna manera sabíamos que teníamos que aguantar. Así que plantamos cara a la inusual tormenta, y se disipó tan rápido como había venido. Sin juegos. Sólo se fue. - Bueno, eso fue raro, dijo Donny escuetamente. - Thei, empezó Ame, no creo que esto se haya acabado. Sea lo que fuera, creo que te quería a ti. Temblé, Amelia estaba temblando, pero ella parecía... bajo control, preparada. Donny también miró a Amelia cuidadosamente. Ame, que demonios está pasando? Ella se encogió de hombros. No lo sé exactamente, pero creo que ha llegado la hora de empezar a prestarles atención a mis cartas del tarot de Hello Kitty. Después de volver de la playa, tenía que soportar una ardua cena en la cual mi padre y yo intentaríamos hacernos creer que las cosas estaban ahora más relajadas entre nosotros. Quizás han sido mejores, pero era duro de decir teniendo en cuenta la situación de "vamos a aparentar". Vamos a aparentar que tú no querías que mi madre abortara. Vamos a aparentar que no te importa que lleve pantalones tejanos y mi pelo suelto. Vamos a aparentar que tenemos una relación diferente ahora que nos entendemos mutuamente. Una vez que nos quedamos sin charla, insistiendo en los insignificantes detalles de nuestro día que a ninguno de los dos nos importaban, volvimos al incómodo silencio. Yo no podía parar de pensar en la tormenta, en la advertencia de Amelia. Qué significaba? - Estás teniendo un escalofrío? me preguntó mi padre. Debí de parecer

157 157 confusa, porque remarcó la pregunta con, tú estás temblando. - Oh, contesté. Estoy segura de que estoy bien. Debe de haber sido una impresión tuya. Volvimos al silencio. Como habría sido la cena si mi madre estuviera viva? Apostaría a que comeríamos en la cocina más a menudo. - Papá? Un puñetazo de pánico no me dejaría ir más allá. Simplemente pretendía llenar el silencio con algo, cualquier cosa. Pero tan pronto como mi boca pronunciaba su nombre, me di cuenta de que quería hablar sobre algo real. - Sí? - He estado llevando uno de los colgantes de mamá por un tiempo. Lo encontré en el ático, confesé. El tenedor se detuvo en el aire. Él lo dejó cuidadosamente en el plato. Ya veo. - Estás enfadado? - No, me aseguró. Debí haber pensado en bajarte su joyería hace un tiempo. Ella habría querido que a tuvieras. Él se aclaró la garganta. Quiero que tú lo tengas. Le sonreí. Una sonrisa genuina. Me sentí... más cerca de él en ese momento de lo que nunca había estado. Después de nuestra comida, intenté tocar el violín. Mi padre había despedido a mi tutor sin preguntar por qué no quería tocar nunca más después... bueno, después de la noche de las pastillas. Pero de repente deseaba tocarlo otra vez. Lo cogí, su peso era extraño pero familiar a la vez. Me arreglé mi descuidado moño y entonces tranquilamente empecé a tocar una canción. No parecía agitar mi alma. Eran sólo notas mecánicas. Una práctica superficial. Aburrida. Lo dejé. Tomé un baño, largo y caliente. Traté de no pensar en nada, pero mi mente seguía dándole vueltas a la ocurrido en la playa. Cuando Varnie me dijo que algo oscuro me había atacado, asumí que era Haden. Independientemente de lo ocurrido en la playa--no había sentido a Haden. Había sentido algo malvado. El agua del baño se volvió congelada. Cuánto tiempo había pasado? Parecía caliente hacía sólo un instante. Me preparé para ir a la cama, todavía temblaba después de mi baño e ignoraba que tenía una tonelada de trabajos escolares que recuperar. Entonces al

158 158 atravesar el dormitorio, la vi. Una rosa negra de tallo largo descansaba sobre mi almohada. Haden? Me aproximé a la cama lentamente, como si la flor fuera a huir como un animal asustado. Mi corazón latía a un ritmo frenético, desigual y enviaba la sangre rápidamente a mi cabeza. Cogí el tallo y me pinché el dedo con una espina. Haden nunca antes me había dejado una rosa con espinas. Mientras la sangre me caía por mi mano, me llevé mi dedo a la boca, noté el sabor cobrizo de la sangre en mi lengua mientras era testigo de mi propia sombra moviéndose lejos de mí en el lienzo de la pared. Me sacudí la sensación antinatural de verme a mí misma desasida. Mi sombra se volvió para mirar atrás y entonces corrió frenéticamente. Yo la miraba fascinada como dibujaba un círculo alrededor de la habitación, atrapaba en la pared pero extrañamente ya no estaba conectada a mí. Tropecé buscando por la habitación alguna fuerza malvada que hubiera podido asustar a mi sombra tanto que había sido capaz de abandonarme. Me sentí atrapada. Un acre de alfombra me separaba de la seguridad de la puerta de mi habitación y posible huida. De repente, paró de correr y empezó a girar arriba y abajo como un molinillo, haciéndose cada vez más pequeña. Entonces las otras sombras de la habitación empezaron a dirigirse hacia un lugar en el que desaparecer, y giraron como el agua en un desagüe. Presa del horror, vi como se arremolinaban alrededor de una señal y desaparecían. Una habitación sin sombras es una abominación de las leyes del universo, aunque yo nunca había pensado en ello hasta que me quedé de una pieza. Me dio picor. La puerta parecía muy lejana, pero tenía que intentarlo. Ante mis nervios, corrí en esa dirección, sólo para detenerme justo delante de mi espejo. No estaba en él. No tenía reflejo, a pesar de que todo lo que tenía detrás era claramente visible. Cuando oí los crujidos y pasos aproximándose, era perfectamente consciente de la situación en la que me encontraba. Recordaba ese sonido, que detestable, horrible ruido, procedente de la hoguera del mundo de Haden. Estar asustada no era nunca más una opción. El miedo había evolucionado en algo más primario. No era Haden quién había venido a buscarme. Ahora lo sabía. Esperé a que los esqueletos se materializaran, mi instinto de lucha o huida estaba sometido por la comprensión de que ninguno me haría ningún bien. El infierno había venido a buscarme, y prefería que me encontrara sola a que se llevara a alguien más de la casa para pasear conmigo. Click. Click. Clack. Chirrido.

159 159 El ruido se hizo más fuerte. Entonces ellos llegaron a través de la pared. Materializándose desde el lugar en que habían desaparecido todas las sombras, cuatro esqueletos arrastrándose fuera de la pared de mi dormitorio. Me quejé pero no chillé, esperando poder salvar la vida de mi padre y Muriel con mi último acto de valentía, haciendo frente yo sola a los cadáveres que habían cobrado vida. Uno se abrió pasó a través de mi habitación, alzando su dedo huesudo hacia mí, yo me encogí sobre mí misma para evitar el contacto. Sus uniones reventaron mientras envolvía sus secos huesos alrededor de mi cintura, sorprendentemente fuerte. Un último esfuerzo por apartarme de él me hizo recibir una bofetada en la cara. El escozor y la repulsión de su contacto con mi piel lucharon por la supremacía de mis sentidos, pero yo no luché contra él de nuevo cuando él me arrastró hacia la pared. Me colocó delante de la apertura que había absorbido a mi sombra. Cuando miré en ella, vi a través de ella y me di cuenta de que podía ver mi habitación, sólo que sin mí en ella. Me habían llevado al otro lado. Todavía no había terminado el viaje para mí, ni mucho menos. Atrapada en la oscuridad, perdí la orientación. No era sólo el negro o la ausencia de luz. Me habían fijado en la sombra. Mucho más alarmante que mi experiencia previa con la ruptura de las leyes del universo en mi dormitorio. Me habían tirado en un vórtice hecho de sombras robadas de mi propio mundo. La sombra era diferente de la oscuridad. Tenía profundidad, tenía densidad. Mi nariz me picaba por el exceso de sulfuro, tan asfixiante que suponía que se trataba de azufre. Esto me hizo ahogarme y obstruyó mis pulmones, cuanto más tosía, más se llenaba mi pecho de azufre. El calor se extendió lentamente desde los dedos de mis pies hasta el resto de mi cuerpo. El calor no era desagradable. No al principio, o quizás no lo noté como tal porque tenía arcadas y estaba amordazada por el vil olor del humo del infierno. En algún punto me di cuenta de que el calor se había intensificado y que lentamente se estaba prendiendo fuego. Me aterroricé. No fui con cuidado como el ardiente hombre que flotaba por delante de mi ventana. Chillé y me agarré a mi propia piel. Queriendo deshacerme de ella como si fuera ofensiva. Vulgar. Perdí la pista de mis escoltas así como de mi entorno. Quizás me estaba moviendo, quizás todavía seguía quieta. Sea cual fuera el caso, me estaba quemando viva. Aunque estaba a oscuras, podía ver mi huesos carbonizados por al luz de mi carne encendida. No había ningún tipo de justicia allí, mis ojos deberían haber ido primero. Aun cuando ya no tenía piel, y por lo tanto no tenía nervios para poder sentir dolor, todavía sentía los insoportables efectos. Supliqué piedad, para poner fin a mi sufrimiento. Mis últimos pensamientos coherentes fueron de Haden ardiendo como yo sólo por verme. Partes de mi cuerpo que deberían haberse ido dolían con agonizante intensidad.

160 160 Capítulo 16 Mi piel se estiraba sobre mis huesos tensamente. Los volvía a tener mal puestos. Suponía que lo más importante era que los tenía todos juntos de nuevo. No recuerdo nada antes de desmayarme hasta que desperté en el frio suelo de piedra, mi cabeza palpitando y cada molécula de mi cuerpo protestando por cualquier nueva disposición el que se habían alineado. Levanté mi cabeza pesada y traté de concentrarme en el entorno que me rodeaba. Cualquier pensaría que el frescor húmedo a mi alrededor era una bienvenida tras el calor y las llamas que había soportado, sin embargo, la escena que me saludo me parecía totalmente incomoda. El suelo debajo de mi estaba recubierto con una sustancia viscosa a la que no me atreví a darle nombre. Había poca luz, pero la suficiente para distinguir las sombras e iluminar los restos de dos personas encadenadas a la pared. Habían estado aquí des de hace mucho tiempo, si la longitud de su pelo era una indicación. No creo que ellos llegaran a la vida como los esqueletos huesudos que me habían cogido de mi habitación pero no podía decidir si eso me hacía sentir mejor o peor. Dónde estaba? No recuerdo nada después del fuego. La bilis se revolvió en mi estómago. Tenía que salir de aquí. Las cosas estaban llegando a mí. Cosas que no podía ver; pensé que dentro de poco estarían bajo mi piel. Gateé hacía la celda de metal en la que me habían aprisionado con la muerte. Un pasadizo escondido se extendió tanto a mi derecha como a mi izquierda. Tiré de las barras de la puerta y traté de buscar un ángulo para encontrar una mejor vista, pero no encontré ninguno. Solo un triste y oscuro salón. Estaba en una especie de mazmorra. Pero por qué? Estaría el mismo tiempo que el resto de cadáveres con los que compartía celda? Me quedé ahí esperando a que sucediera algo. Estuve ahí tanto tiempo que empecé a preguntarme si estaba muerta y me encontraba en una especie de purgatorio. Mi estómago se quejaba por el vacío en él, pero hubiera sido incapaz de comer aunque mis secuestradores me hubieran dejado algo. El olor a azufre mezclado con la decadencia se había ocupado de ello pero fue peor el olor a miedo. Nunca había sabido que el miedo tenía un olor que se le atribuye. Era palpable y abrumador. Este lugar estaba lleno de ese olor. Se quedaba en el aire y era tan potente que caí en que no solo era mi miedo o el de las dos personas anteriores. Cientos de personas habían tenido miedo por su vida en esta mazmorra. Podía sentirlos a todos.

161 161 Por qué estaba aquí? A medida que pasaba el tiempo, pensé que tal vez era mejor si nunca lo descubría. Quizás mi gran final era ser olvidada y dejada. Tuve el sentimiento de que eso era mejor de lo que habían tenido cualquier de mis predecesores. Recuerdo cuando Haden me contó que la primera vez que había entrado en mi mundo, ardió. Asumí que eso significaba que yo estaba Abajo pero eso no explica porque estoy encerrada en una celda. Me quedé ahí hasta que no pude aguantar más. Me deslicé lentamente sobre un montón de suelo fangoso, perdí lo que me quedaba de dignidad y derramé mi vejiga. Ya no importaba. Empecé a orar por la muerte. Click. Clack. Click. Rasguño. No abrí los ojos. Sabía que estaban ahí. Los esqueletos. Había soñado con Haden. Sueños de verdad, no los lucidos viajes que acostumbraba a tener. Los sueños eran dislocados e inolvidables, pero todo eso era una mejor alternativa que mi cruda realidad. Dos esqueletos subordinados me cogieron, cada uno de un brazo, y me arrastraron fuera del salón. Finalmente, abrí mis ojos y me quede en shock al ver que había personas como yo cambiando en corridos, cada uno en diferentes estatus de fe perdida. Justo antes de que girara por una esquina, me fije en una persona y mi corazón paró. Haden. Saltó fuera del pasillo cuando me vio, acercándose y gritando mi nombre. Pero mis secuestradores no se detuvieron o disminuyeron la velocidad, así que pateé las piernas y me sacudí para girarme hacía él. Estaba flaco y sucio, pero vivo de otra manera. Si iba a la tumba, me llevaría este pensamiento conmigo. Los esqueletos no eran conscientes del estado de mi piel mientras me seguían arrastrando fuera de la mazmorra. Me empujaron y tiraron de mí, raspándome alguna vez contra las paredes y alguna vez sus propios huesos. Nos movimos hacía arriba, cada piso más lujoso que el anterior. Tal vez me iban a torturar con fuego. Tan pronto como el pensamiento cruzo mi mente, lo aparté. Los jirones de mi cordura dictan que lo seguirán negando el mayor tiempo posible. Finalmente paramos de subir escaleras, y me arrastraron por un vestíbulo de moqueta. Las paredes de piedra tenían velas encendidas, el corredor

162 162 demasiado luminoso tras mi tiempo de oscuridad. Abrieron una pesada puerta y me llevaron dentro, y cerraron tras ellos. Caí sobre mis rodillas, sacudiéndome de arriba abajo. Creo que no podía parar, así que rodé hasta quedar sentada para poder contemplar mi entorno. Necesitaba un nuevo término para la palabra sorpresa pues no bastaba para explicar mi asombro por la habitación de un cuento de hadas. A mi derecha, un gran hogar que olía a canela. A mi izquierda, una biblioteca que iba desde el suelo hasta el techo. Trate de levantarme para investigar el resto, pero mis espinillas se sentían frágiles y fuertes, según el momento. Fue entonces cuando mire mis propios brazos. Eran crudos y llenos de machas, no parecían los míos. Cuánto tiempo había estado en la mazmorra? La puerta detrás de mí se abrió de nuevo, y me preparé para un tratamiento más áspero. En lugar de esqueletos, estaba rodeada de vestidos. Me rodearon sin hablar, finalmente levanté la vista para ver mujeres dentro de ellos. Cada mujer iba vestida de negro, como si hubieran sido cosidos juntos poco a poco. Dio un grito ahogado al ver todas sus bocas cosidas con hilo cerrado negro y espeso. Todas llevaban el mismo vestido, pero de diferentes tonos, y sus cabezas se movían inestablemente en el cuello, cicatrices cruzando sus gargantas. Recordé como me había sentido al despertar en la celda, lo mal que me sentía, y esperaba que ellas no vieran en mi lo que yo veía en ellas. Tenía suturas ahora yo también? Señalaron la bañera en el centro de la habitación, y me di cuenta de que el vapor salía de ella. Traté de levantarme de nuevo, ya que tomar un baño hubiera sido increíble, a pesar de mi situación, pero solo fue un espejismo. Ya no podía subir por mi cuenta. Las mujeres se reunieron a mí alrededor y suavemente me sostuvieron y me ayudaron a llegar a la bañera. Estaba agradecida de su trato hacia mí y traté de no reaccionar con disgusto cuando los puntos de sutura en sus brazos. Me cogieron y me metieron en la enorme bañera, quitándome la ropa manchada. Dejé a un lado mi modesta. El agua caliente irritaba mis rasguños, pero se sentía genial al enjuagar la suciedad y la mugre que parpadeó el cosquilleó momentáneo. Un aroma de rosas celestes llegó a mi nariz y por un momento me pregunté si me estaban empapando con té de un mal desconocido. Y luego me miro la tambaleante cabeza de las damas de honor y me doy cuenta que mis pensamientos puede que no estén muy lejos de su marca. Flotaron a mí alrededor, tirando pétalos de flores en mi bañera y observé que se sentían complacidas de hacer esa tarea. Como si fueran algún tipo de

163 163 esposas de Stepford. Fue después del análisis que hice que me di cuenta poco a poco de que sus vestidos reflejaban un nivel de clase, uno mórbido. Las cicatrices de una hacían juego con las de la otra. Ninguna llevaba sombra de ojos, pero cada uno era diferente de la misma manera. Los tres eran una mezcla el uno del otro. Alguien había cortado tres mujeres separadas y las había juntado como una mezcla y combinación. Me estremecí. Iban a comenzar su aventura quirúrgica en un baño de rosas perfumadas? Estaba siendo preparada y esterilizada para una cita con el Dr. Frankestein? Una de ellas me empujo bajo el agua, me entró el pánico y empecé a patalear, sólo para que unas manos masajearan el jabón sobre mi pelo suavemente. Me relaje un momento y volvió a sumergirme. El áspero tratamiento fue más desagradable que una agresión real. Nunca supe lo que pasaría para mantenerme a guerra. Las cabezas se tambalearon ligeramente y los ojos sostuvieron la mirada demoniaca mientras me enjuagaban y susurraban, el sonido extraño capturado en la garganta, ya que sus bocas estaban cosidas. Dos mujeres me arrastraron violentamente desde la bañera, y la tercera me envolvió en una toalla suave, cálida, como si acabaran de salir de la secadora. Ellas me adulaban, acariciándome con suavidad y maullando como gatos, y luego me sentaron en una silla de madera, golpeando mi curcusilla. Un cepillo empezó a peinar mi cabello, mientras que me aplicaban bálsamo en la piel. - Por qué hacéis esto? pregunté, aun sabiendo que no podían responderme. Una lima plateada apareció, ominosa en longitud y la agudeza de la punta. Durante un momento dejé de respirar, esperando a que se hundiera en mi corazón. En cambio, la mujer vestida con la toga rosa se arrodilló frente a mí y empezó a hacerme la pedicura. Había más polvos y lociones que seguían con el tratamiento. Recogieron mi pelo en una intrincada updo con trenzas, perlas y gemas relucientes. Mientras que trabajaban en lo que parecía un cambio de imagen diabólico, permanecí sentada y llorando silenciosamente. Me sacaron de la silla y me arrastraron hacia un armario enorme. En él había tan solo un vestido. Me quitaron la toalla y me pusieron una camisa sobre mi cabeza sin ni siquiera rozar mi pelo. Me metí en una falda y me quedé mirando fijamente el vestido, mientras que envolvían un corsé alrededor de mi pecho. El vestido de señas pecaba. Era obvio que se había hecho especialmente para me, prácticamente llevaba mi nombre escrito. Satén rojo sangre. Algo que yo nunca hubiera escogido para mí, pero que me había escogido a mí.

164 164 Finalmente, la mujer de la toga azul sacó mi vestido. Latía con vitalidad y me di cuenta de que estaba saltando un poco sobre la punta de mis pies y de pie sin ayuda. Tendría el baño poderes curativos o era la atracción por ese hermoso y enorme vestido? Me metí en el vestido y lo empujaron hacia abajo siguiendo mi figura. Se moldeaba en mi cuerpo perfectamente. Lo sabía perfectamente sin ni siquiera mirar. El collar de mi madre se encontraba caliente sobre mi piel mientras ellas me ajustaban el vestido. En cuanto terminaron, una de las mujeres tiro de mi muñeca hacía un espejo, sus uñas sucias de sangre. Me sorprendí ante el reflejo del extraño espejo. Todas mis heridas se habían curado de alguna manera. Ya no tenía marcas o cicatrices de sutura, y mi cara me recordaba a mí, pero en cierto modo, diferente. Me encontraba diferente. Me sentí como si me mirara desde el lado equivocado del espejo. Pero estaba hermosa. Los esqueletos entraron a la habitación y sacaron la bañera. La mujer de la toga amarilla me sentó en un sofá de terciopelo y me dejo ahí, esperando. Para qué, no lo sabía. Eso me dio tiempo para observar el resto de mi entorno, por primera vez, des que había llegado. Yo había crecido en una casa preciosa, pero nunca había experimentado tal opulencia. Carmesí, ciruelo y telas exquisitas color oro como sabanas en la cama y cortinas para las ventanas. En las paredes, tapices de colores ricos con la misma opulencia y lujo que el resto de la decoración de la habitación. No podía comprender como era posible que antes hubiera estado arrojada en un calabozo y ahora me encontrará entre tal lujo. No me atrevía a cuestionar mi fortuna. De repente, todo el mundo me dejo sola. Me quedé en el sofá durante mucho más tiempo del que me hubiera gustada, temiendo que esto fuera un truco, haber sido abandonada para asegurar mi propia desgracia. Tras un tiempo largo, me puse de pie lentamente, preparándome para empezar a moverme. Mi corazón latía rápidamente contra mi pecho, parecía que iba a salir de mi cuerpo. Ande de puntillas a través la enorme habitación y apoye la oreja con la puerta cuidadosamente. Era demasiada gruesa como para escuchar, cosa que me puso aún más nerviosa e intenté abrirla. Cerrada, por supuesto. Siendo un poco más valiente, corrí a la ventana, retirando las pesadas cortinas para encontrar barras de hierro como las que había visto en mi calabozo. La vista desde mi nueva sala había mejorado. Fuera del castillo, una niebla turbia rodeaba la mayoría de los escenarios, pero había una cosa que me extraño completamente. Parecía que el castillo se encontraba sobre la punta de una

165 165 montaña. Una peñascosa. Un rayo salió del cielo en ese mismo momento, y el trueno me sacudió a varios metros de la ventana. La idea de Haden todavía encerrado en la celda me agitó. Tendría que esperar a que abrieran la puerta y tratar de inventarme algún guion, algún movimiento o algo. Mientras andaba por la habitación, miraba con nostalgia la cama. El edredón me llamaba. Era de terciopelo rojo oscuro y tan ridículamente lleno y suave que las plumas se sobresalían por las costuras. Una siesta, sin duda, seria increíble, pero no estaba segura de que debiera bajar la guardia. Estaban atados a mí por alguna razón, no podía permitirme el lujo de dormir mis sentidos hasta que supiera lo que estaba ocurriendo. La biblioteca podría haber servido como distracción, pero cada libro que tome estaba escrito en un idioma desconocido. Mi estómago se quejó fuertemente, recordándome que había pasado mucho tiempo des de mi última comida. No tenía ni idea de cuánto exactamente. Haden me había dicho que el tiempo funcionaba de forma diferente aquí. Pacíficamente, una vez más, dejé que mi mente vagara a la primera vez que vi a Haden en el laberinto. La malicia y lo extraordinario que era él se veía de arriba abajo. Si yo hubiera sabido como acabaría, hubiera embarcado igualmente en este viaje? Sí. En cuanto me hice la declaración a mí misma, la cerradura de la entrada a la prisión sonó. Me quedé de pie con la espalda erguida, los hombros altos y preparándome para hacer frente a mi destino con coraje. Mis agallas vacilaron un poco cuando un hombro sin rostro y vestido con un esmoquin perfectamente pulido, entró y cruzó la habitación hacía donde yo estaba. Me hizo una reverencia como buen caballero, y yo se la devolví, un quejido escapando de mis labios. Sin ojos, cómo era posible que viera? Donde debería tener rasgos faciales, tan solo había piel estirada. Extendió su brazo hacía mí, y apoyé mi mano sobre él. No es que hubieran muchas más opciones disponibles. Él me iba a llevar a algún lugar, si no, habría enviado a los esqueletos en vez de haber venido él. La marcha de mi acompañante era suave y me llevo con elegancia por los pasillos del castillo. La torre era magnifica y llamativa. Finos muebles y tapices decoraban los pasillos, aunque con toques macabros que se entrelazaban con el lujo un cuenco de cristal lleno de ojos, las articulaciones humanas lacado en la madera, retratos de la muerte, frío intenso.

166 166 Tuve que dejar de mirar. Mantuve la mirada fija en el suelo, confiando en que mi guía no me permitiría vacilar. Voces se oían más fuertes a medida que avanzaba, acompañadas de las risas y el sonido de utensilios y platos. Nos detuvimos en un arco, y todo el ruido disminuyó con nuestra entrada. Un banquete esplendido cubría la larga mesa de madera. Los invitados alineados en un solo dado y dos asientos vacíos al otro lado de la mesa. Las velas brillaban intensamente, brillando como en la gran China y plata pulida. Enormes canastas llenas de fruta, y jarras de bebidas brillando con condensación. Me llevo a una silla vacía. Sacó mi asiento mientras el resto de los invitados susurraban en voz baja. Había interrumpido su alegría, pero a pesar por la entrada en bandeja de plata, la fiesta acababa de empezar. Mi estomagó se retorció ante la visión de un animal totalmente desconocido para mi retorciéndose contra las cuerdas que lo mantenían sujeto a la mesa. Aún me retorcí más cuando me encontré con la mirada de mis compañeros de cena. Los bailarines me habían mirado con las miradas en los viajes anteriores que había hecho. Mi pulso se aceleró. Debería haber tratado de huir antes de sentarme. Cada nervio de mi cuerpo gritaba peligro. Los pelos de mi nuca se erizaron, instándome a salir corriendo. Traté de tragar, pero el miedo obstruyó en mi garganta, nauseas en mi cuello hasta que casi me ahogo en ellas. - Que todo el mundo le dé la bienvenida a nuestro más honrado invitado a Theia, por favor. Me gire al hablante en la cabecera de la mesa. Ella era hermosa y muy, muy perversa. No tenía ninguna duda que bajo esa fachada hermosa era la más peligrosa de los depredadores. Y los humanos eran su presa elegida. Su pelo ónix cayó hacía su cintura, brillante como un reflejo. Sus ojos negros me traspasaron al mismo momento que me sonreía sin alegría con sus labios demasiado rojos. La semejanza con Haden brillaba bajo la superficie. En ese momento me di cuenta, algo fugaz. Era evidente que era su madre, pero había algo diferente de él. Un susurro en la puerta trajo nuestra atención hacía otra huésped siendo escoltado por tres guardias esqueletos. Luchó con fiereza, pero lo sacaron de todos modos. - Haden, qué te he dicho sobre los juegos bruscos en la mesa? preguntó su madre. Él levantó la cabeza bruscamente y jadeó su nombre.

167 167 Sus ojos brillaban y paró de luchar en cuanto me vio. Cerró sus ojos, como si sufriera. - Mamá, qué has hecho?

168 168 Capítulo 17 La madre de Haden sonrió sin alegría. Ahora que nuestros dos invitados de honor han llegado, podemos comenzar los festejos. Dijo cada palabra con la confianza que tiene alguien a quien atienden todos sus caprichos. Haden seguía luchando para ignorar sus guardias, pero paró en seco, con un nuevo temor en sus ojo. Seguí su mirada hacia la cabecera de la mesa, donde su madre había cogido un imponente cuchillo mientras me miraba directamente con un brillo en sus ojos. - Haden, siéntate. Odiaría que tu prometida sufriera un vicioso accidente. - Prometida? Cuando él se movió lentamente, añadió Ella es una cosa hermosa, y una delicada joven después de todo. Sus palabras, aunque educadas y formales, fueron tan efectivas como alambre de púas. Los guardias trajeron a Haden a la mesa sin más incidentes. Él se sentó en la silla junto a mí pero no me miró, y de repente me sentí más sola que cuando estaba en el calabozo. Por debajo de la mesa, cogió mi mano. Sus dedos, fuertes y seguros, envolvieron los míos brevemente, lanzándome una corta ráfaga de confort antes de que apretara de nuevo. Su mensaje fue claro. No quería que su madre supiera sus sentimientos hacia mí. Ella estaba en peligro en un vestido largo y negro. - Madre, no quiero casarme. Encerrarme en el calabozo no me hizo cambiar de opinión; tampoco lo hará que desfilen mujerzuelas en satén por delante de mí. Entonces, ella se echó a reír, sin rastro de alegría cruelmente. Todos sabemos que ella no es una mujerzuela, mi querido chico. El olor de su inocencia es muy estimulante. Estoy segura de que no soy la única en esta mesa interesada en una golosina de ella. Pero la hemos guardado para ti. Sus ojos se oscurecieron hasta que no se pudo ver el blanco, solo profundas esferas negras. Si no la quieres, te aseguro que no se va a desperdiciar. Ni una sola gota. El frío se filtró en mis poros, enfriando mi sangre y mis huesos, trasladándose por mi cuerpo hasta que se asfixió con mi aliento congelado. Me aferré a la pierna de Haden bajo la mesa aterrorizada. - Madre, para. Y entonces el frío desapareció y yo tosí. - Qué quieres? espeté - Solo la felicidad de mi hijo, gatito. Se sirvió de una jarra en un vaso alto. El líquido era de un rojo más profundo y más espeso que el vino. Mi hijo se lamenta de su herencia, por lo que sus sentimientos humanos

169 169 puso los ojos en blanco con disgusto le devoran desde el interior. Él nunca será lo que quiere. Tú y yo sabemos eso. Pero yo puedo darle la siguiente cosa mejor. Será feliz aquí, si te tiene. Así que os quedareis los dos. - Yo no la quiero. Mi mano seguía en su muslo, y la aparté con timidez cuando él habló Ella es una diversión, nada más. Una novia humana sería un error. Acabaría como mi desafortunado padre. Sus palabras eran feas y su tono fuerte, cortando mi corazón aunque me decía a mi misma que él estaba mintiendo. No quería decir eso. No podía. Solo estaba intentando dejar a su madre fuera de pista. Esperaba. Su madre frunció el ceño al recordar Tú padre era débil. Pudo haber sido un rey, pero en su lugar eligió ser un mártir. - Mi padre tuvo muy pocas opciones, pero eso no viene al caso. Yo soy demasiado joven para casarme y no quiero una humana. Ellos son se estremeció son caóticos. Todas sus emociones me agrian el estomago. Parpadeé para evitar las lágrimas. Se suponía que no quería que él me quisiese, pero me temía que no estaba dando un espectáculo demasiado creíble. El desorden era cierto. La oscura señora lo miró con tristeza, mientras golpeaba suavemente sus uñas rojo sangre contra la mesa. Tu estomago no me preocupa, Haden. Tú falta de responsabilidad con este reino lo hace. Eres el heredero de su totalidad. Ya es hora de que dejes de pedirle deseos a las estrellas y suspirar por insignificantes cuestiones de tu corazón humano. - Se bebió su bebida y me miró desde más cerca. Theia, he sido negligente con mis modales. Deberías haberme llamado la atención por no presentarme. Me llamo Mara. Soy la madre de Haden, por supuesto. Como vamos a ser familia, me complacería que también me llamases madre. Hizo una pausa. Puedo ver por tu expresión que te hace infeliz. No hay duda de que echas mucho de menos a tu propia madre. Muy bien, llámame Mara. - Nunca digas su nombre en voz alta. me advirtió Haden. Los nombres son poder aquí. Tú no quieres darle nada del tuyo a ella. Mara volvió a reír. Su vulgar placer por mi ingenuidad se arrastró sobre mí. No había lugares seguros donde pasear en este mundo. Con cada pisada tenía la posibilidad de caer al suelo de cara o peor. Toqué el colgante de mi madre, ahora mi amuleto, ya que parecía que era la única cosa que me anclaba a la realidad. La piedra parecía viva bajo mis manos.

170 170 - Dime otra vez que ella no significa nada para ti, Haden. - No me voy a casar con ella, Madre. - Entonces tenemos un cambio en el menú, hijo. Mañana iremos a elegir una nueva. Y continuaremos comiéndonos las que descartes hasta que crees un heredero y tomes el lugar que te corresponde como príncipe de este reino. Los ojos de Mara brillaron con malicia y se humedeció los labios mientras me miraba. Gatito, el olor de tu miedo mezclado con tu inocencia te hace el bocado más deseable que hemos tenido en tiempo, en mucho tiempo. Chasqueó sus dedos hacia el esqueleto centinela que hacia guardia en la puerta. Haden salió disparado de su silla. - No la tocarás! - Entonces lo harás tú. Asintió hacia los guardias para que dieran marcha atrás. - No necesito alimentarme. los dedos de Haden rastrillaban a través de su pelo. No quiero alimentarme. Simplemente vuelve a meterme en el calabozo y deja que Theia se vaya a casa. - Quizá no necesites tomar esencia humana para sobrevivir, pero siempre la anhelarás. Mara se limpió las comisuras de la boca con una servilleta. Veo que te estoy mimando. No puedes ser lo suficiente amable para agradecérmelo? Vi lo que realmente querías, Haden, y te la he traído, envuelta para regalo, no menos. Crees que ella tenía tan buen aspecto cuando la saqué de su mundo? Ella podía ser apetecible antes, pero no puedes discutirme que ahora es suculenta. Se puso de pie sosteniendo la copa en alto Invitados, por favor uniros a mí en un brindis por los novios. Los demonios alzaron sus copas, sus ojos saltones, y caras deformadas más horribles al retratar su euforia. - Por Haden y Theia. Que seáis siempre tan felices como lo sois en este momento. Los invitados aplaudieron, Haden se recostó en su silla, y yo me puse a llorar. A medida que la juerga se desvaneció, los lacayos trajeron soperas llenas de sopa a la mesa. Mi estomago rugió con el olor de la comida, pero Haden puso una mano en mi muñeca para calmarme cuando intente alcanzar mi cuchara. - Haden, me muero de hambre. No puedo recordar la última vez que comí. Puede que tú no necesites alimentarte, pero yo sí. Me apretó la muñeca, estrechándola hasta que deje caer la cuchara Confía en mí, no quieres comerte eso.

171 171 Él le hizo una señal a uno de los hombres que estaba de piel y le susurró algo al oído, bueno, donde su oreja debería haber estado si hubiera tenido una. Se llevó nuestra sopa y regresó a la cocina. Mis lágrimas no se detuvieron, sin importar cuanto lo intentara ellas seguían. Todas las emociones que alguna vez he tenido estaban cerca de la superficie, listas para salir en una avalancha. Estaba hambrienta y cansada y no tenía ni idea de si iba a vivir para ver un nuevo día. El chico que quería estaba sentado a mi lado como un extraño, y no estaba segura de si se nos consideraba ya casados porque lo dijese Mara. El lacayo sin rostro volvió a aparecer y colocó un plato cubierto entre nosotros. Él levantó la tapa y yo comencé a llorar de nuevo. Un montón de pan y una jarra de jalea y crema de cacahuete estaban colocados artísticamente sobre el plato, junto con dos untadores. - Gracias le dije al criado. Y luego también a Haden. - Estás en un buen lío por mi culpa, Theia. PB&J no nos va a sacar de él. Yo ya había untado la crema de cacahuete sobre una rebanada de pan y tomado un bocado para entonces, así que solo asentí. No creo que nada de lo que haya probado hasta ahora fuera así de bueno. Tragué con avidez y hablé. Podemos hacer lo mejor de esto verdad? - No se puede hacer lo mejor estando aquí suspiró - Vas a dejarme uno de esos? - Hazte el tuyo propio. contesté. Se río de eso, y mientras se hacía su bocadillo, supe que él estaba equivocado. Podíamos hacer lo mejor de esto. Solo esperaba que quizá pudiera hacerlo en otro lugar. Cuando llegó el momento del plato principal, fije mi mirada en el extraño animal que aún se retorcía en la mesa. Todos los demás huéspedes cogían sus cuchillos afilados y miraban con impaciencia al plato principal que aún respiraba. La bilis se levantó y deseé no haberme comido los bocadillos. Detectando mi angustia, Haden pregunto si podíamos ser excusados. - Deseosos de comenzar vuestra luna de miel? Mara arqueó una ceja. Qué dulce. He preparado la suite nupcial. formó una sonrisa pecadora. Ambos debéis disfrutar mucho de ella. Haden se ruborizó. Prefiero esperar para empezar nuestro matrimonio en mí, más bien nuestra, habitación.

172 172 - Esta noche os quedareis en la suite nupcial. Quiero asegurarme de obtener un nieto pronto. Me estremecí Un niño? Quiere que tengamos un hijo ya? - Estamos ya casados? pregunté. - Las bodas son diferentes aquí, gatita. Tendréis una ceremonia de unión después de demostrar ser fértiles. Sin pensarlo, volví a coger mi amuleto. La piedra se sentía caliente contra mi palma. Me permití imaginar, solo por unos segundos, que mi propia madre estaba aquí, mirándome. El familiar sonido del clic y de raspar anunció la llegada de nuestros acompañantes hechos de hueso. Esta vez no iban a maltratar a ninguno de nosotros, siempre y cuando nos fuéramos a donde fuimos invitados. Haden sujeto mi mano mientras hacíamos lentamente el camino de regreso a la habitación donde yo me había dado un baño. Cuando la cerradura hizo un clic, un fino polvo malva cayó del techo y se convirtió en una niebla a nuestro alrededor y por toda la habitación. - Qué es eso? pregunté - El seguro de mi madre. respondió Haden, dejando caer mi mano y acechando la ventana Es un hechizo. - Qué tipo de hechizo? - Uno que ella espera que funcione mejor que el Lure. Es un vapor afrodisíaco. - Oh la comprensión se dibujo en mi podrido cerebro. Oh dije con más énfasis - Cuánto tardará el hechizo en hacer efecto? Se paso una vez más las manos por su oscuro y poblado pelo. La cerradura cayó en un desaliñado y atractivo lío. No mucho. Siento mucho no haberte protegido mejor, Theia. Todo esto es culpa mía. - Por qué quiere tan seriamente que tengas una novia humana? Haden me miró, el peso del mundo sobre sus hombros se reflejaba en sus ojos. Los demonios no se pueden reproducir. Solo podemos crear vida de tu tipo. Los vampiros hacen otros vampiros, cogiendo un ser humano, algunos demonios pueden impregnar los seres humanos. No todos, por suerte, o los demonios tendrían sobrepoblación. Yo ardía de deseos de aliviar su carga. Cargaba con tanta culpa por el simple hecho de haber nacido. Sabía lo que sentía.

173 173 Él continuó Mi madre está especialmente fascinada por los seres humanos, pero también está celosa, todos los demonios lo están, de verdad. - Por qué? - Los humanos son los elegidos. Sacudí la cabeza Qué significa eso los elegidos? - Tenéis almas. respondió con una reverencia en su voz que me hizo estremecer. Los demonios codician la humanidad porque tenéis almas. repitió. Apretó la mandíbula y presionó los labios firmemente, como si estuviera ocultando algo. Esto nos hace añoraros. Es por eso que anhelamos ser humanos y tomar vuestra esencia, vuestra sangre, vuestras vidas pero nunca se puede conseguir lo que necesitamos lo que más deseamos. Sus palabras hicieron que los huecos en mi corazón dolieran. Nunca antes había pensado demasiado sobre tener alma. - Tú los de tu clase los de la clase de tu madre, cogen almas verdad? Es eso la esencia? - Yo no lo necesito, no para sobrevivir, porque soy también humano, mi madre es más voraz de lo que necesita, pero ni siquiera drenar un alma le da una. Theia, una alma humana es lo más bonito, lo más deseable, lo más todo. - Y tú no crees que tengas un alma? Su expresión se volvió a suavizar. Dudo mucho que la tenga. - Eres mitad humano, Haden. Él negó con la cabeza, no queriendo discutirlo ahora.- Mi madre, finge que odia a los humanos, y aun así gastó la vida de muchos hombres intentando concebirme. Este sitio, la forma en que maneja las cosas, es un testamento de su deseo de emular tu mundo. - Este lugar no es nada como mi mundo. - Oh, lo sé. Lo sé mejor que nadie. La voz de Haden tenía un borde amargo. Me he pasado la mayor parte de mi vida centrado en las diferencias entre los dos. Los seres humanos son sus juguetes. Le gusta jugar con sus mentes, excavar en sus mentes y ver que puede sacar. Pensé en la mujer coser-juntos y sabía lo que había sido para ellos. Un experimento. Eran sus muñecas.

174 174 - Ahora entiendes por qué no te quiero aquí, corderito. Under es el origen, el lugar de nacimiento, de las pesadillas. Cada noche de terror que experimenta un ser humano está sacado de este lugar y mi madre es la maestra de ceremonias de tus malos sueños. Incluso si consigo que vuelvas No sé como o por qué tú pudiste viajar libremente hacia delante y hacia atrás, pero ella encontrará un modo de mantenerte si puedes. Puedo bloquear tu sueño más profundo mucho más. Eres demasiado vulnerable. Incluso mientras me centraba en sus escalofriantes palabras, pude sentir algo más sucediendo en mi interior. Mi cuerpo se sentía más lento. Incluso empezó un maldito, bochornoso, y lánguido movimiento. Una nueva sensibilidad tarareaba mis terminaciones nerviosas cuando me encontré con su oscura mirada. Mi lengua se sumergió para mojarme los labios, y apartó la mirada rápidamente, ahogando un pequeño gemido. El hechizo estaba empezando a funcionar. Y no solo en mí. Tomando unas pocas respiraciones uniformes solo se intensificó la conciencia de mi pecho, la forma en que el vestido empujaba por arte de magia mis pechos hacia arriba y afuera en lugar de mi normal preferencia de minimizarlos y ocultarlos. Los sentía apretados y hormigueaban con la tela. Me aparté de Haden para que no pudiera ver el rubor de mi piel, y me encontré a mi misma mirando mi reflejo en un gran espejo. Una vez más, mi imagen en el espejo me sorprendió con su irreconocible imagen. La chica que me miraba fijamente desde el espejo no era una niña en absoluto. Era una mujer, con secretos, necesidades y deseos femeninos que nunca antes había entendido. Mi piel adquirió un tono rosa, mi pelo se había aflojado lo suficiente del updo que parecía que ya hubiera forcejeado en la gran cama, y mis ojos brillaban intensamente. Detrás de mí, Haden levantó su cabeza y nuestras mirada se encontraron en el reflejo. El familiar ritmo de su corazón encantó el mío sincronizándolos. El tiempo se quedó en punto muerto, no realmente parado pero ya no en el mismo plano que el resto del mundo. Haden tragó saliva y sus fosas nasales se ensancharon simplemente con un toque. Su mirada viajo lentamente hasta mi pecho, enmarcado como un regalo en satén rojo. Volvió a encontrar mis ojos. Me atravesó con una mirada hambrienta. Su respiración ahora era inestable, él combatía los efectos del hechizo. Me di cuenta por la forma en que volvió a apretar los puños. Apretar, soltar, apretar, soltar. Me imaginé lo que sentiría si él me tocara en este momento. Mi piel se sentía tan caliente, que sospechaba que se podría quemarle. Pero habíamos estado

175 175 ardiendo por el otro desde que nos conocimos, y anhelaba sucumbir a la combustión en sus brazos, bajo sus manos. Por las esquinas de mi mente rondaban, tenues pensamientos que intentaban introducirse entre la hermosura, fluyendo sentimientos que habían tomado el poder. Haden cruzó la habitación como en un sueño, parándose justo detrás de mí. Me quedé tan quieta como una piedra, aguantando la respiración, esperando por el eléctrico momento en que finalmente me tocará. Trajo sus temblorosas manos a mi hombro, solo a un centímetro de mi piel. Expulsé la respiración contenida y jadeé en voz baja. Una voz lejana, la mía, creo, me llevó lejos de él. Aléjate, pon distancia entre vosotros, lucha contra la magia negra. Hice esto con la misma facilidad con que una ola puede ser contenida con un paraguas. - Tócame susurré. - No debo. soltó. Sin embargo las puntas de sus dedos trazaron mis hombros. Me estremecí con el contacto. Theia su voz nunca había sido tan rica, como si la palabra la hubiera dicho directamente desde su alma. Suavemente, mientras yo miraba en el espejo, sus labios remplazaron sus dedos. Tan tiernamente, viajo lentamente el camino de mi hombro a mi cuello mientras sus manos me agarraban los brazos con firmeza. Entendía que necesitara sostenerme con fuerza para mantenernos a los dos flotando lejos. Arqueé mi cuello, dándole un mayor acceso, y apoyé mis hombros en su cuerpo. Sus cálidos besos en mi cuello convirtieron mis huesos en gelatina. Mis manos se alcanzaron tras de mí y apreté su formal abrigo para evitar deslizarme al suelo en un charco. Incluso sabiendo que era mi perdición, me apreté contra él. Instándole a un camino oscuro. Luego me mordió, ligeramente, cubriendo la punzada con sus suaves labios. Entonces gemí, y el tirón del deseo chocó con el frenesí. Girándome hacia él, saboreó mi boca en un beso, un beso feroz. Estaba mareada con las sensaciones rebotando por todo mi cuerpo. Intenté aflojar su corbata, pero se enredó en mis dedos, y tuvo que apartarme mientras la deshacía él mismo. Tan pronto como su cuello estuvo al descubierto, me abalancé de nuevo sobre él, tirando de su camisa abierta, explorando su cuello y sus hombros con mis besos. Nos topamos con la cama, Haden susurrando palabras de amor mientras me daba besos. Nunca antes había sentido tanto mi cuerpo. Era como si fuera consciente de cada pestaña, cada célula.

176 176 - Theia, espera. Necesitamos - Hizo una pausa. Intentaba alejar la niebla, intentaba ser bueno, pero yo no quería que parase. Lo vi en sus ojos. La maravilla, el amor, el deseo. Mi corazón se rompió con el poder de esto, sangrando amor como sangre por mis venas. - No podemos hacer esto. No puedo hacerte esto. Volví la cabeza cuando el movimiento atrajo mi atención. Aunque el espejo daba a la cama, el reflejo de Haden, y solo Haden, era visible. Donde yo debería estar había espacio vacío. Mi corazón se detuvo y me sentí a mi misma desapareciendo otra vez. Intenté agarrarle contra mí, pero mi mano se dirigió a través de él y me hundí en un remolino de hilo. Sola Otra vez.

177 177 Capítulo 18 El mundo era un sitio borroso. Estuve viajando a través de una suave extensión nebulosa-cayendo, dando vueltas, girando. No era como cuando yo encantada. No había llamas, no había azufre ni dolor. Tampoco había nada abajo, ni arriba. Sólo un torbellino que daba vueltas en el abismo. Mi cuerpo parecía estar separado de mí. No podía ver nada, pero yo supe que no estaríamos juntos nunca más. Mi cuerpo había sido un peso pesado; una vez que lo hice más ligero, floté más suavemente. - Mierda. No puedo creer que esto haya funcionado Donny? La voz sonó muy lejana. Un hombre respondió Aún no funciona. Ella necesita volver enteramente a su cuerpo. - Pero está aquí mismo La voz de Donny sonó más fuerte. Esto significa que está asustada. - Su cuerpo está aquí. No sé dónde está Theia La voz del hombre otra vez. Lo conocía? La rotación paró. Yo continué navegando en las olas, indefinidamente y turbiamente por la oscuridad. Extrañamente, esto no me hizo asustarme. Una paz que nunca había conocido me invadió. Nada importaba ahora. Sentí un busco giro. Algo me sacó fuera de la flotación. No pienso que sea la gravedad. Empecé a resentirme. Florar sobre el universo debería ser más increíble. El giro se volvió más brusco. Un torrente de sensaciones vino hacia mí. Estaba cayendo. Rápido. La oscuridad estaba siendo remplazada por dos grandes focos y una rueda de colores giratoria. Cada sonido que yo había oído, se agolparon en mis oídos y algo me golpeó ruidosamente. Yo. Fui golpeada por mí misma. Mi cuerpo se sentía confinado y engarrotado. La gravedad física, dolía. La necesidad de oxígeno se asomó en mis pulmones con cada aliento y el sabor de la bilis me abrumó. - Thei? Dime que estás completamente ahora mismo Empezó Donny Yo gemí en respuesta. - Oh gracias a Dios Parecía Amelia.

178 178 Con mucha concentración, fui capaz de abrir un ojo. Por supuesto suficiente para que Donny estuviera de rodillas al lado de mi cuerpo estirado. Yo tenía que entrecerrar los ojos por el brillo. Amalia estaba al otro lado mío, traumatizada por todo y pálida. Las dos miraban a la persona que estaba sentada bajo mi cabeza. Me volví para mirar, pero el mundo volvía a ser pesado otra vez y tuve que resistirme. Puse mis manos sobre mis ojos - Qué está pasando? Qué ha pasado? - Nosotros te hemos rescatado dijo Donny Por cierto, bonito vestido. - Quién me ha golpeado con un camión? pregunté. Amelia me acarició el brazo Oh, está de vuelta. Incluso está hablando británico de nuevo. Camiones, cariño, quieres saber quién te ha golpeado con un camión. - Cómo he llegado aquí? Y cuando dejara de doler? - Convencimos a Varnie de que nos ayudara a encontrarte. - Convencer es una buena manera de decirlo, señorita Donnie Ah, está era la voz. Varnie Ahora que os he ayudado a traerla de vuelta, podrías llamar a tus matones y dejarme marchar? Matones? - No lo creo, madame. Tal vez Theia necesita más ayuda. Me levante con los codos muy lentamente. Estaba vistiendo el vestido del banquete Dónde está Haden? miré a mis amigas Lo habéis dejado ahí, verdad? Ame mordió su labio No sabíamos que estaba contigo. - Bien, podemos traerlo ya? No podíamos solo dejarlo ahí. Mara estaría muy enfadada cuando descubriera que me había escapado. Tal vez se descargaba en él. - No podemos traerlo del mismo modo que te trajimos a ti. Esto era un hechizo para encontrar seres queridos. Seres queridos humanos. Ame estaba tratando de decir las cosas políticamente correctas. - Él es medio humano! protesté. - Qué mitad? preguntó Donny Sólo estoy preguntando. Le lancé una mirada de sorpresa por que ella pudiera bromear en este momento con algo así Su vida está estacada, Donny. No es momento para bromas de anatómicas.

179 179 - De nada. Puedes parar de saltar por como salvamos tu vida y te rescatamos del inframundo. Donny se sentó sobre sus tacones y me miró fijamente. - Lo siento... Respondí. lo siento mucho, muchísimo. Solo estoy asustada busqué su mano, y ella agarró la mía fuertemente. - Estábamos muy preocupados por ti Ame agarro mi otra mano Varnie dijo qué que el hechizo funcionara era una posibilidad remota. También dijo algo sobre un rodeo, pero no tiene importancia. Varnie suspiró profundamente Dije que seria como un giro de rodeo sin una ola jugosa. - Estamos hablando de surf? preguntó Donny - Por qué estamos hablando de surf? - No solo de surf si no el santo grial del surf Sacudió la cabeza Lo que significa que no hay ninguna manera de que un travesti psíquico y una entusiasta novata puedan sacar a Miss Theia de esa dimensión fuera de los límites de Richter. - Cómo lo habéis hecho? pregunté. - Había leído hace poco sobre senderos del aura Son como cintas sobrantes de luz que trazan los espíritus de la gente. Ame se fue animando mientras hablaba. Es realmente increíble, sabes como y cuando alguien muere o se marcha, Pero sientes como si aún estuvieran a tu alrededor? - Cómo fantasmas? pregunté - Un poco pero no realmente. Cómo puedo explicarlo? Has tocado alguna vez algo que te ha hecho sentir que una última persona lo tocó? No es como algo inquietante; sino más como un presentimiento? Toqué mi talismán Quizás. - Tengo un suéter de Gabe que no le quiero devolver. admitió Donny. Está ahí desde que lo limpié pero puedo sentir Dios, apestáis. No puedo creer que os esté diciendo esto. Cuando me lo pongo, es como si él me estuviera cogiendo o algo. Ame resopló. Si, vale, dime de nuevo que no te gusta. De cualquier modo, hemos una mezcla de algunos hechizos para encontrar y un poco de vudú. Ah, y polvo de hadas. - Polvo de hadas? pregunté.

180 180 Ame cogió una bolsita brillante. Lo conseguí en Target. De cualquier modo, es bastante bonito. Varnie abrió sus canales, yo dije algunas palabras cogiendo tu libro de trigonometría que cogí de tu taquilla, y luego tiré un poco de polvo en el aire y en lugar de caer al suelo flotó en el aire y formó una pluma encima del libro. - Sí, y entonces, - Donny interrumpió. Ame tenía todo eso encantado y raro, como si estuviera medio ida, y la pluma se volvió hacia esta larga cinta de niebla. Fue tan extraño, fue como si la cinta se fuera y te encontrara y entonces tú empezaste a aparecer justo en frente de nosotros. - Pero no crees que funcione con Haden? pregunté. Ame sacudió la cabeza. Haden es un demonio. Podemos invocarlo, quizá. - De ningún modo Varnie se alejó de mi cabeza No voy a hacer nada para llamar a demonios. Chicos vais por vuestro camino. Lo intentare por mi mismo con los matones. Donny me ayudo a sentarme, e intente descubrir donde estábamos mientras Varnie y Amelia se levantaban y discutían. - Quiénes son esos matones de los que él no deja de hablar? le pregunté a Donny en voz baja. - Hemos vestido a Mike y Gabe como Dog the Bounty Hunter. Ellos llevan pelucas color salmón dijo Cogimos a Varnie. No fue difícil tiene una Web. Citamos un punto de encuentro utilizando un nombre falso, y los chicos me ayudaron a convencerle para que viniera con nosotros. Wow. He estado mucho tiempo fuera? Mi padre. Oh, dios mio, esto iba a ser complicado. - No has venido a la escuela hoy Un día. Sólo había estado fuera un día. Parecía que hubieran pasado días. Donny continuó Cuando no contestaste al teléfono, Ame habló con Muriel. Tu padre esta fuera de la ciudad de nuevo. Lo que, por lo visto, está haciendo mucho. - Papá nunca me creería. Cómo sabias donde ir a buscarme? - Quieres decir fuera del mapa? dijo Donny Ame tuvo un presentimiento. Me estaba volviendo loca con toda su actividad paranormal. Bueno, ambas. Volteamos las dos a mirar a Ame discutiendo discutiendo de todo con Varnie. Ame odiaba las confrontaciones.

181 181 - Podemos hacerlo sin ti, Varnie. Sabemos el nombre del demonio y tenemos algo Ame se detuvo y me miro con una expresión irónica Tenemos algo que ha tocado. - Invocar a un demonio es ridículamente peligroso. No tienes ni idea de lo que quieres hacer. Solo porque hayas leídos acerca de eso en la pagina de alguien en MySpace no lo hace seguro. - Bien, no podemos dejarlo ahí. Y si no quieres ayudarnos - Una persona tiene que ser muy hábil para lograr invocar a un demonio. Es una puerta abierta a cualquier cosa que pueda venir con él. - Una vez más argumentó Ame si no quieres ayudarnos Estábamos en una cabaña. En una muy áspera. La lluvia caía como piedras sobre el tejado de hojalata, y el interior parecía funcional, aunque poco. Las paredes eran tablones de madera irregular, y Donny y yo estábamos sentadas en una alfombra tiradas sobre un suelo de madera contrachapada. - Dónde estamos? le pregunté. No reconocía nada de la cabaña. - En la cabaña de caza del hermano de Gabe. Supongo que él y Gabe la construyeron por si mismo Ella se encogió de hombros y señalo un viejo, desgastado sofá Casi lo hicimos en el sofá. Levanté la mano De verdad, Donny. Demasiada información. - Tú y Haden? Sacudí mi cabeza con vehemencia No demasiada vehemencia, a juzgar por su mirada angular hacia mi Bien, quizá. Varnie estaba al acecho por la cabina, andando y discutiendo. Ame se detuvo y le permitió hablar des de la esquina de la que no podía salir. Ella se veía tan diferente de mí. Las últimas semanas la había cambiando. En comparación con Varnie, ella estaba serena y totalmente en control, como si ella lo tuviera en una codena de yo-yo y esperara el momento correcto para traerlo de vuelta con un movimiento de la muñeca. Dudaba que su control tuviera algo que ver con que Mike Matheny finalmente entrara en la orbita de su atmosfera. Parecía que más bien se acercaba a su mística, y a la confianza interna que había florecido. Varnie dejó de caminar No tienes ni idea de lo que me estás pidiendo que haga. Ame se encogió de hombros No te he pedido que hagas nada.

182 182 - Pero sabes que lo haré Se pasó las manos por su pelo rubio. Él era algo mono cuando no llevaba sombra de ojos Sabes que no me puedo ir y dejarte hacer algo que simplemente os puede matar a todos, o peor. - Voy a traer a los matones. Probablemente se están helando ahí fuera Donny paso entre Varnie y Ame, quienes continuaban jugando con un pollo con sus ojos. Me acurruqué, llevando las rodillas a mi pecho, y mirando a Varnie tratando de hacer entrar en razón a Ame. Echaba mucho de menos a Haden. Estaba segura que si se le preguntará, estaría totalmente de acuerdo con Varnie. Abrir una puerta a los demonios era probablemente tonto. Excepto que al único al que se invitara fuera ingenuo. Sin embargo, parecía que los demonios estuvieran ya en Serendipity Falls, así que Por qué debería importar? Tuve una extraña sensación. Los chicos volvieron con Donny. Estaban irreconocibles. Llevaban pelucas de pelo largo y negro con capas cortas en la parte superior. Gabe llevaba una trenza. Llevaban pantalones de camuflaje y camisetas sin mangas con chalecos de cuero negro encima. Gabe también llevaba un cinturón de utilidad, pero parecía que Mike llevaba uno de herramientas, el tipo que lleva un manitas. Supuse que un martillo era tan buena herramienta como cualquier otra cuando se trataba de perseguir fugitivos, pero era un poco extraño. Gabe tenía muchos más músculos de los que yo le daba crédito, y pude ver como los chicos podrían haber engañado a Varnie haciéndole creer que le estaban amenazando. Especialmente con sus grandes negras botas. Varnie se estremeció cuando Gabe pasó por su lado, y me di cuenta de una sombra de contusión bajo su ojo. Tal vez no le habían engañado; tal vez tuvieron que convencerle. Me estremecí. No quería que hirieran a Varnie. Cuánto les había contado Donny a los chicos? Me pregunté. No era una buena idea difundir el hecho de que mi novio no era humano, pero aun así, era reconfortante de que estuvieran de mi lado. Especialmente con las botas grandes, negras. Varnie intento entrar en razón con Donny. Mala elección, por supuesto, des que la razón era un idioma que no hablaba. - Donny, sería como abrir la puerta de un granero durante una estampida y esperar a que la única vaca marrón con el cuello azul entré. No puedes controlar una estampida.

183 183 Donny alzó los brazos Bien, yo no puedo, pero apuesto a que tu tienes la habilidad de hacerlo. Vi lo que hiciste para traer de vuelta a Theia. No eres solo un tuerco de trabajo, sino un chiflado realmente talentoso. - Nunca podría haberlo hecho solo. Sin la fuerza de la Señorita Amelia hubiera fallado Se dio cuenta del error que había cometido justo en el momento en que lo dijo. - Bueno, es bueno que la Señorita Amelia siga aquí dijo Ame. Intenté levantarme del suelo, pero mi vestido y la gravedad estaban en duelo por quién me humillaba. Gabe se abalanzó sobre mí y me ayudo a levantarme. - Cheerios, Inglesa dijo. A pesar de todo, sonreí Cheerios para ti también, Gabe. - No tengo ni idea de que está pasando dijo pero estás realmente preciosa. Sus ojos brillaron y supe que él estaba teniendo mejor comprensión de la situación de la que estaba fingiendo. A veces es más fácil hacerse el tonto. Mike todavía estaba junto a la puerta luciendo confuso. No creía que estuviera jugando a hacerse el tonto como Gabe. De hecho, Mike tenía la misma mirada aturdida siempre. Qué demonios pudo ver Amelia en él? Siendo seis personas en la pequeña habitación de la cabaña me estaba provocando claustrofobia. Y nadie parecía estar más cerca de conseguir una manera de salvar a Haden. - Varnie, si no quieres invocar a Haden aquí, puedes volver a enviarme ahí? Es un reino llamado Under. Donny y Ame intervinieron con un rotundo NO, pero Varnie me miro como si tuviera una segunda cabeza o algo. - No lo puedo dejar ahí solo. Solo no puedo. Mike habló finalmente Hay algo para comer. - Donny miró a Gabe con una mirada exasperada. Gabe pareció entender lo que esa mirada significaba, y que pasaba si no conseguía sacar a Mike de ahí. Donny iba a hacer saltar un fusible Bien, parece que la broma ha ido bien dijo Así que será mejor si llevo a Mike a casa ahora. Gracias por jugar tanto, Varnie. Estamos totalmente sorprendidos, amigo. No puedo creer que de verdad pensaras que éramos cazadores de recompensas.

184 184 Gabe le dio unas palmadas en el hombro y Varnie se estremeció Broma? - Llevar a Mike a casa es una gran idea dijo Donny Te veo mañana. Gracias por la ayuda. Gabe besó su mano Estaré aquí de nuevo en una hora, cariño. Le cogió la mano No hay necesidad, cariño. Estamos bien aquí. Te veo mañana en la escuela. Cerraremos con llave cuando nos vayamos. - Sesenta minutos, bombón se inclinó para darle un beso. - Haz uso de tu piel artificial, de pelo largo Gabe la besó profundamente, cortando su protesta. Cuando se alejó, ella estaba tranquila No queméis la cabaña Le pasó un dedo por la mejilla Ten cuidado, de acuerdo? Ahora vuelvo. Donny asistió. Sus dedos estuvieron en ella mucho tiempo considerando la forma indiferente en que le pasó después. Varnie miró a Donny El matón es tu novio? - Diablos, no Ella tenía sus manos en sus caderas Pero Ame, cuando esto termine, necesitamos tener una conversación seria sobre Mike. Creo que tiene que helar mucho sus escamas. - Lo sé, lo sé respondió Ame, con las mejillas un poco rosas. Varnie se volvió hacia Ame El otro es tu novio? preguntó incrédulo. - No, todavía no. respondió Ame. - Te gusta? Varnie parecía un poco enfadado. - El salmonete es solo una peluca Ame cruzó los brazos sobre su pecho Además, quién me gusta no tiene nada que ver con nada en este momento. - No me importa si es calvo. Es prácticamente mudo. Donny y yo intercambiamos una mirada. Del tipo que decía: Bueno, no es esto interesante? - No es mudo. Es tímido. Y por qué te importa con quién salgo o dejo de salir? Varnie levantó sus manos No me importa. Solo creo que podrías escoger mejor.

185 185 - Por lo menos él no es un travesti Ella golpeó su boca al darse cuenta de lo que había dicho, avergonzada de que hubiera dejado que saliera. Él sacudió la cabeza con tristeza. Empezó a hablar, luego se detuvo des veces antes de finalmente decir Tienes talento natural, Amelia. Tu vida solo va a estar volviéndose más extraña a medida que crezca. Chicos como ese no serán capaces de soportarlo. Donny me envió otra mirada cautelosa Así que, chicos Qué hay de esa convocatoria demoníaca? Listos para empezar?

186 186 Capítulo 19 Haden vio como la nieve caía fuera de su ventana, sabiendo que la previsión del tiempo dependía del estado de animo de su madre. No tenía muchas ganas de saber que vendría después, como carámbanos cayendo como puñales junto a los copos de nieve. Por lo menos ella lo había encerrado en su habitación esta vez, en lugar de en la mazmorra. Y por suerte, Theia había escapado de alguna manera. La echaba de menos. Siempre la echaría de menos. Había abierto un cráter en su corazón que la reclamaba siempre que sentía su ausencia. Algo se agito en su interior. Un fuerte deseo de ir a cualquier lugar desconocido llego a él y fue creciendo hasta convertirse en una necesidad urgente. Le llamaban o mejor dicho, le estaban convocando. Agarró el poste de la cama cuando algo empezó a abrasar sus órganos internos y le falto la respiración. No era posible Seguramente nadie Una vez más, un dolor que se aprovechaba de él. Se quedó sin aliento al ver como su carne se hacía transparente, desapareciendo de un segundo a otro. Era cierto, entonces, alguien le estaba invocando. Rezo por que no fuera Theia, pero él no tenía por qué hacerlo, verdad? Se castigó a si mismo por no haberla advertido de esto. Era demasiado tarde para castigarse, sin embargo, ella lo sabría muy pronto. Su cuerpo desapareció, a causa de una invocación cumplida. Por desgracia para aquel que le hubiera llamado, Haden se mantuvo en Under. La anticipación nos golpeó con látigos picadura de sensación. Funcionaria? Quería que funcionara? Por la mirada que había en la cara de Varnie, lo más seguro era que no. El último canto fue dicho, el aire se calmó, la llama de cada vela chisporroteo, y esperamos. La lluvia azotaba la cabina y el viento rugía ferozmente, silbando a través de las grietas de los muros poco resistentes. Un rayo rompió el cielo y donde antes no había habido nada, apareció Haden. - Hola, corderito. Me echabas de menos? Donny dio un salto Encenderé las luces. Varnie puso una mano sobre mi brazo cuando yo instintivamente me moví hacia Haden Espera.

187 187 Un objeto iluminó toda la habitación y mis ojos buscaron a Haden. Era tan hermoso que dolía mirarlo. Tragué, el alivio recorriéndome entera Gracias a Dios que estás bien. Haden me miró a los ojos No creo que tengamos que darle las gracias a Dios por esto, verdad? Empecé a avanzar hacia él, necesitando estar en sus brazos, escuchar el latido de su corazón, pero Varnie me detuvo. Haden no apartó su mirada, si no que entrecerró sus ojos, como si me estuviera mirando por primera vez. Y entonces sonrío. La sonrisa maliciosa. Enderecé mi espalda a pesar de la repugnancia que sentía al hacerlo. Algo no estaba bien. Haden se levantó del suelo y salió de nuestro circulo Que afortunado soy de que me rescatarais. Gracias a todos por este encantador cambio de los acontecimientos. Un escalofrío me recorrió, y un zumbido ruidoso sonó en la pequeña habitación. Las hermosas facciones de Haden cambiaron por una máscara depredadora, y tomó la mano de Amelia, besando cada nudillo con picardía. Mi corazón se desplomo cuando me di cuenta que estaba utilizando el Lure con mi mejor amiga. Varnie la tiro lejos de Haden, anteponiéndose entre ellos, levantándose lentamente. Haden chasqueó la lengua Ah, entonces, esa es la respuesta? Una lástima, todo ese poder seria refrescante en estos momentos. Podría pelear contigo por ella, supongo, pero todo ese trabajo seria solo el aperitivo. Me puse de pie con las piernas temblorosas Haden, Qué está pasando? Él se quitó la máscara cuando me miro, así que me acerqué más Sabes quién soy? Te acuerdas de mí? - Por supuesto que sí, muñequita. Tú me salvaste toco mi cabello con cuidado, reverentemente Eres preciosa, realmente lo eres pero eres más bien Bueno, digamos que tu esencia no es tan robusta como la de tus amigos. Estoy seguro que llegare a ti con el tiempo. Con cada palabra horrible, mi corazón se rompía en más piezas Haden, no lo entiendo. Pensé pensé que tenías sentimientos por mí. Río y miro al otro lado de la habitación hacia Donny como si fuera un regalo en una tienda de dulces Soy un demonio. No has aprendido nada? Los demonios no aman; especialmente no aman a estúpidas niñas que se esconden de cualquier cosa que no es cuidadosa o seguro para Papá. Tu

188 188 pragmatismo me aburre y me lleva a las lágrimas. Fuiste una diversión, por un tiempo, pero eso es todo lo que serás. Baje mi mirada hacia el vestido de baile que seguía llevando, y me sentí intolerablemente estúpida. Había estado jugando conmigo todo este tiempo? No, seguramente no. Pero sus palabras me destrozaron y su cara ya no se parecía a la del chico que había besado. Tal vez si lo había hecho. Yo le había permitido la entrada, venir a mi mundo y causar sus destrucciones. Cuando pensé en lo fácil que se lo había puesto, me sentí avergonzada. Todo lo que él tuvo que hacer fue decirme que le parecía encantadora y me tenía colgando de una cuerda. De verdad fui su muñequita. Y ahora, del modo en el que él miraba a Donny, iba a herir a la gente que más quería porque yo había sido una idiota con un corazón totalmente enamoradizo. Por qué había dejado de escuchar a mi padre? Él tenía razón. Acerca de mí, acerca de todo. Y ahora estaba atrapada en la cabina del diablo porque había sido tan imprudente como mi madre. - Es posible que todo esto fuera mi culpa dijo Varnie, manteniendo cuidadosamente a Ame tras su espalda, mientras se acercaba a la puerta, donde se encontraba Donny atípicamente callada al lado del interruptor de la luz Tal vez debería haber usado un canto más específico. - Tú crees? le respondió Donny. Haden sonrió, y mis piernas se volvieron de goma a causa del miedo. No había rastro de la persona que yo pensaba que era Quizá tienes razón, señor. Parece que has traído a un demonio pero se te olvido algo agitó su dedo como si Varnie fuera un niño precoz. Varnie se froto la barbilla, pensativo Si, sí. Ya veo mi error claramente había cruzado toda la habitación hasta estar frente Amelia y Donny, dejándome en el centro de la habitación con Haden. Quizá confiaba en poderlas proteger a las dos. Tuve la sensación de que estaba condenada. Entonces Varnie, el cobarde confeso, miró a Haden a los ojos y dijo Siéntate en esa silla señaló una silla de comedor de madera gastada. Haden cumplió de inmediato con una expresión de confusión. - Soy nuevo. Inexperto. Pero de verdad crees que te llamaría a mi reino sin haber escuchado antes las advertencias?

189 189 Varnie prácticamente le escupió las palabras a Haden. Haden se sumió en el silencio. Todos lo hicimos. - Tú solamente estás aquí por mi edicto, no harás nada que yo no te diga que hagas Por lo general Varnie no proyectaba sus cualidades de liderato, y Haden se tragó cualquier respuesta que tuviera preparada. No le había sido ordenado hablar, así que al parecer no lo haría. Varnie me llamo. No entendía la dinámica de lo que estaba ocurriendo, pero el punto era que yo estaba más que lista para escapar. Agarre la falda de mi vestido, preparada para cruzar la habitación rápidamente. En cambio, me quede congelada. Las sombras de mis amigos desapareciendo y cruzaron la pared. No, no otra vez. No a mis amigos. Miré las formas presentándose a través de la pared. Algo se acercaba. - Salid! les dije- Corred! Donny se resistió, pero Varnie y Ame parecieron darse cuenta que estaba habiendo un cambio en la atmosfera de la cabina. Tuvieron que arrastrarla, pero llevaron a Donny fuera de la puerta antes de que se cerrara en un golpe cerrado, como la tapa de mi ataúd. Me estremecí por el sonido, pero no podía mover mis piernas seguirles. Era como si hubiera sido sujeta al suelo. Haden no se había movido de la silla. No creía que él no fuera hacer nada como Varnie deseó un efecto en esa convocatoria que yo seguía sin entender. No parecía preocupado. Probablemente era su madre viniendo a rescatarle, después de todo. Él me sonrío, y yo quise odiarlo. Pero no lo hacía. Un olor a azufre llego a mi nariz, y esperé a escuchar los ruidos raspados de los esqueletos. Pero no llegaron esqueletos por un portal en la pared, en cambio, parpadeé y me encontré de nuevo en la vacía sala del banquete del castillo de Mara. Sola. Aunque la experiencia de viajar de un mundo al otro había sido mucho más agradable esta vez que cuando todo se incinero, no me atreví a sentirme aliviada al pensar que estaba de vuelta en Under. Especialmente, sin un aliado.

190 190 El dolor de la traición de Haden volvía a estar presente al recordar que él nunca había sido un aliado. Miré las sillas vacías a lo largo de la mesa, recordando cómo me había engañado su madre al haber fingido tan estoicamente que no significaba nada para él. Que buen actor era mi demonio. Me preguntaba por qué no se había unido a mí. Espere un par de minutos para que Mara me convocara en algún lugar. Ella me había traído aquí, después de todo. Cada vez que parpadeaba, la criara retorciéndose en el plato se proyectaba en mi mente, los demonios haciéndose pasar por juerguistas. No podría estar en esta sala mucho rato más. Salí al pasillo a ver que oportunidades tenía. Trate de encontrar la habitación donde había sido preparada como un premio para ser un regalo para el aparente heredero la habitación estaba cerca de donde casi había perdido mi virtud y ser un monstruo. El corredor hacia muchas vueltas, ninguna que yo recordara. Para un castillo tan grande, había muy pocas puertas. Solo un pasillo sin fin. Después de seguirlo por un rato, empecé a pensar que era un laberinto. Una vez más, yo era el entretenimiento, al parecer la rata en el laberinto. Quizás Mara me estaba acechando y aparecería de un salto en algún momento. Tal vez, preferiblemente, quería desenredar mi cordura como un ovillo de lana al pasar horas y horas interminables de viaje durante el desarrollo de su juego. Finalmente encontré una puerta. Estaba abierta, así que la empuje con el pie. La habitación de Haden. Razón por la que no me acababa de atrever a entrar. Una ola de emoción me impulso hacia dentro. Qué me había llamado? Una niña tonta. Aburrida. Repetí cada momento con él con este nuevo filtro desfavorable. Di un paso hasta lo más profundo de la habitación, un puño doloroso con cada recuerdo que empezaba. Cada roce, cada beso. Pase la mano por sus muebles mientras dolía con remordimientos y nostalgia. Aun lo echaba de menos, producto de mi imaginación de niña. Una camisa de seda colgaba en el respaldo de una silla. La lleve a mi nariz e inhale la esencia de mi amor muerto. Haden vio cómo su corazón se rompía en frente suyo. Impotente para secar sus lágrimas, solo podía ser un fantasma andando por la habitación en un ataque infructuosa contra su impotencia. Theia cogió su camisa y se hundió en el suelo. Ella estaba perdiendo la esperanza. Ya no creía en él.

191 191 Por primera vez en su vida, Haden era libre de su lado demoniaco, de todos sus horribles impulsos, y sin embargo quería recuperarlo su eso significaba tenerla ahora cuando ella más lo necesitaba. Su madre la encontraría pronto, de eso estaba seguro. Él no podía proteger a Theia. Nunca la protegió. No realmente. Qué lio había hecho con la vida de ambos? Se sentó delante del suelo enfrente de ella. No es que importara. Él era etéreo ahora. Probablemente era mejor de este modo, hasta que ya tuviera su cuerpo, el demonio que ellos habían invocado había sido incorpóreo y muy complicado de contener. Por el bien de Serendipity Falls, tenía esperanzas de que consiguieran contenerlo. Haden besó la mejilla de Theia. A hablarle para que ella pudiera escucharlo. Él la amaba. Nunca se lo había dicho, no en voz alta. Había pensado que sería más fácil para ella de esa manera, pero ahora estaba lleno de remordimientos porque ella nunca lo sabría. Nada había cambiado en la habitación, sin embargo yo sentí un cambio. Algo agradable y cálido me rodeaba como un rayo de sol, tocándome entera a la vez. Mire a mi alrededor, pero no había nada. Y entonces lo sentí. Un golpe ligero como una pluma en mi mejilla. Trague saliva y espere. Podría ocurrir de nuevo? Cuando cerré mis ojos, vi a Haden arrodillado frente a mí. Cuando los abrí llena de sorpresa, no había nada. Los cerré de nuevamente y lo vi de nuevo antes de que me estremeciera y retrocediera. El corsé que llevaba me dificultaba poder respirar profundamente. Había sido una noche larga y terrible. Estaba asustada y muy cansada. Seguía llevando el vestido en el que probablemente moriría, echaba de menos a mi padre y a mis amigos. Haden me los había quitado mi mundo entero, mi seguridad. Y entonces, lo vi durante un segundo, y también lo eche de menos. Cerré mis ojos de nuevo, resistiendo la urgencia de abrirlos cuando apareció frente a mí, dulce y cuidadoso. Llevaba el mismo traje que había llevado durante nuestro banquete de bodas, arrugado a diferencia de él. Líneas de inquietud y preocupación cruzaron su frente. Cómo que estaba el aquí y porque podía verle solo con mis ojos cerrados? Él pronuncio las palabras Te amo.

192 192 Mi corazón, mi tonto, triste y estúpido corazón, latió a toda velocidad. Lo sabía mejor. - No más juegos susurré- No amas a nadie. Los demonios no aman abrí mis ojos ya que así no tendría que mirarlo más-. De alguna manera encontré mi voz me pones enferma, Haden. El modo en el que utilizas a la gente, en el que me utilizaste a mí. No necesitaste poner mucho empeño en él, ya lo sabes. Creo que te pertenecí en el momento en el que me diste la bienvenida a tu infierno. Me levante del suelo. Estaba cansada de revolcarme. - Como debiste reír por mi humillación. El viento con Theia y mirarla hacer su baile estúpido mi voz se hizo más fuerte- mira como brillan sus ojos de inocencia cada vez que habla de que él es especial. Mira cómo se encoge cuando Haden toca a otras chicas. La rabia se sentía como un buen bálsamo para mi piel irritada por la humillación. - Bueno, has sacado todo lo que quedaba de esa niña estúpida, Haden. Ahora estoy hueca era eso lo que querías? tiré su camisa al otro lado de la habitación, enfadada de que fuera tan blanda como para volar muy lejos. Dios mi voz se rompió cuando pienso en cómo te pedí que me dieras mi primer beso. Ese beso lo había significado todo para mí. Todo. Mi labio inferior tembló. No era posible que fuera a llorar de nuevo, verdad? No te mereces mis lágrimas, Haden y ellas llegaron Pero yo, yo me merezco todo lo que me has hecho por ser tan ingenua. - Asegúrate de guardar alguna lagrima, niña la voz escalofriante de Mara llevo mi mirada hacia la puerta Tu sufrimiento apenas ha empezado.

193 193 Capítulo 20 Mara estaba sola, pero yo sabía instintivamente que era más poderosa que todos los guardias que enviaban para cumplir sus órdenes. Era de mediana estatura, y delgada, pero el poder que ejercía no tenia nada que ver con la fuerza bruta. Llevaba un vestido de terciopelo azul que pretendía ser adecuado y victoriano, pero estaba cortado por abajo para no dejar mucho a la imaginación. Me quedé inmóvil en mi lugar, pero Mara se me abalanzo, un halcón y un ratón en un campo. He estado esperando por una charla de chicas a solas contigo, gatita. Solo sé que seremos amigas rápidamente Hizo una pausa y levantó la esquina de su boca en una sonrisa sardónica No crees que será divertido? Dirigí mi mirada al suelo. - Estoy acostumbrada a que la gente me responda cuando hablo, niña. Mara me agarró de la barbilla como si me estuviera aplicando unas mordazas y me obligo a mirarla. Sus ojos se oscurecieron hasta que el blanco fue absorbido en sus pupilas. Pareció como si ella no tuviera ojos, solo los agujeros en los que deberían haber estado. - Si susurré. Soltó su agarre un poco y retrocedí atrás un paso antes de tropezar con mis pies. - Mucho mejor, mascota. Me estremecí, recordando perfectamente lo poco que le importaban sus mascotas. Mara flotó por toda la habitación en su vestido, inspeccionando las cosas de los estantes de Haden con curiosidad animada Tal vez te sorprenda que nunca he tenido una conversación de chicas antes ángulo la barbilla y miro hacia arriba como si estuviera intentando recordar algo Tiendo a pensar que es por que les quito la laringe demasiado pronto Tomó uno de los videojuegos de Haden y aparentó leerlo Es desdichado, pero cuando los humanos pierden la cabeza, tienden a gritar sin cesar o divagar incoherencias. Es agotador. Nunca he tenido a ninguno con el que pudiera tener una conversación decente se volvió hacía mi Crees que perderás tu mente, Theia? El cabello de mi nuca se erizo. Tenia que contestar No lo se. - Has sido una astilla en mi carne mucho tiempo, gatita. Estoy muy ilusionada con tu eliminación.

194 194 Mi cuerpo se empezó a congelar de nuevo, como en el banquete. La sangre de mis venas y el aire de mis pulmones se cristalizaron dolorosamente. Sabía que esto solo era un comienzo. Sabía que tenía la intención de empujarme por el borde de la cordura y que yo era solo como el resto de su colección de animales salvajes macabros. Si fuera fuerte, encontraría el modo de detener su juego pronto, si aun tenía la capacidad de hacerlo. Como respuesta a ese pensamiento, sentí esa sensación de calor de nuevo. Cerré los ojos y Haden estaba frente a mi, como si me estuviera cogiendo. Tal vez había perdido el juicio, por eso lo deje ir- Su madre no podía verle, pero estaba seguro que ella sabia que estaba allí. Paró su tortura y dejo a Theia jadeando sobre el hielo. Theia no era lo suficientemente fuerte para enfrentarse cara a cara con su madre. Nadie lo era. Y sin formas él era tan útil como la niebla. Se sorprendió de que Theia pudiera verlo, aún más cuando sintió su toque, siendo un fantasma. Él no podía tocarla físicamente y eso le cortaba como un cuchillo. Haden recordó las cosas que Theia le había dicho y el dolor que había en su voz. Ella había conocido al demonio, incluso antes de que volviera a Under. Él deseo que ella no lo hubiera hecho. Ella iba a necesitar toda la fe posible si tenía que venir a través de este, y pudo ver lo que el demonio le había robado. Había matado el amor que ella sentía por Haden. Y ahora nadie tenía nada. Caí de rodillas y me estremecí con cada respiración. Mara cruzo la sala y se puso frente a mí. - Comprendes que no te matare hasta dentro de muchos, muchos años, verdad? Pero cuando lo hago, morirás lentamente. - Si, lo entiendo respondí con voz temblorosa, al recordar que ella la obligaba a contestar. - No soy el oponente que tú y tus amigos habéis asumido, gatita. He gobernado Under desde la aparición del hombre. Cada miedo que has tenido en tu cabeza lo he puesto yo. De verdad crees que puedes ser mejor que yo? - No, señora grazné.

195 195 Los ojos de Mara eran una cosa terrible Estoy segura de que Haden te ha explicado que él envejece muy lentamente, el tiempo pasa de diferente manera aquí. Sin embargo, mi pequeña rosa, no hay sangre humana corriendo por mis venas. Soy inmortal se acercaba cada vez más a mi. Su voz cambio. La voz suave, creció en un borde y ligero eco Sabes lo que como? Sacudí la cabeza Robo los sueños de los hombres. Me siento en sus pechos, y mientras ellos sueñan en mi, filtro la esencia que lo une con tu mundo, Theia. Hizo una pausa Pero así es como sobrevivo, como como. Sobrevivir no es mi única preocupación gatita. No es mi trabajo. Mi real vocación es sembrar la semilla de tu reino terrorífico mientras duermes ella se agachó y me habló directamente en la oreja Soy la yegua, Theia. El origen de toda pesadilla creada y tengo la intención de llevarte con todos ellos. Entonces susurro. Un horrible sonido que le hablo a todos los miedos primordiales que yo poseía. - Los humanos son débiles y patéticos. Mi hijo había estado orgulloso de su sangre, pero de repente quería echarlo todo a perder como una especie en extinción. Levántate. Levántate antes de que decida jugar con tus amigos en tu lugar. Me esforcé manejándomelas para conseguir quedarme de pie con las piernas temblorosas. No podía dejar que los arrastraran a esto. - Que, no quieres compañía? Solo de pensar como podrías compartirlo todo con ellos. No te gustaría ver el mundo a través de los ojos de Donatella por un instante? Gemí. Las mujeres que me atendieron antes del banquete veían el mundo por otros ojos. - Por favor, no les hagas daño. Ellos no saben nada. Todo esto es mi culpa por favor. - Débil, débil, débil contestó ella. Traté de recurrir a su instinto maternal Se que amas a Haden y que quieres lo mejor para él. - Niña su voz ya no sonaba como la de una mujer. Se raspo como un susurro áspero y crujió como una apertura en la puerta del terror Los demonios no aman. Haden no ama. Yo solo quiero lo mejor para mi. - Debiste amar a su padre. Le dejaste vivir. - Fue un experimento. Quería un heredero. - Por qué?

196 196 - Eres muy impertinente un rato de luz entrando por la ventana no favoreció a Maya. Cayó sobre su belleza engañosa como un suero de la verdad, iluminando su apariencia real por debajo de los espejismo que ella misma se había creado para recubrir y apaciguar su vanidad y confundir a todos a su alrededor. Se dio cuenta de que mii visión se había despejado, que ya no veía lo que ella quería, sino la fealdad de quien realmente era. La inmoralidad es sorprendentemente pobre. Su voz se volvió culta No ame al padre de Haden entonces igual que no amo ahora a Haden Mara se burlo de mi, pero por un momento estuvo indefensa Pensé que tal vez lo haría añadió en voz baja. Fingí no darme cuenta de su pequeña debilidad, eso solo serviría para que se pusiera más a la defensiva. Tuve el presentimiento de que lo que ella quería decir era que ella hubiera deseado que la ellos la amaran. Volvi a sentir el calor que indicaba que Haden estaba cerca de mí. No entendía como se había vuelto invisible o por que se quedo de esa forma. Aun así me era más fácil entender porque eligió consolarme cuando hace poco puso mi corazón en un triturador de madera y le sonrió a la confusión. Qué había querido decir en la cabaña? Qué había olvidado Varnie en su conjuro? Nada tenia sentido. Por qué Haden había gastado tanto tiempo seduciéndome solo para herirme antes de conseguir lo que realmente quería? Seguro que Mara habría estado feliz de que él hubiera recorrido los pasillos del Serendipity High absorbiendo la esencia a donde fuera. Entonces por qué el subterfugio? - Vas a ayudarme a que Haden vuelva proclamo Mara. Tapando su momento de debilidad, continuó Entonces te quedarás embarazada. No quiero cometer los mismos errores con este. Pero no te preocupes, te permitiré ver como tu bebe se convierte en un demonio digno de este reino. Y no creo que haden os rescate a ti o a tu niño condenado. No estaba segura de que pensar sobre Haden, no realmente. Había demostrado ser tan insensible como su madre. Y sin embargo no podía olvidar que él prefería haber sido humano. Tal vez solo había sido un acto como los otros. Dejaría a otro niño creciendo en este lugar? No lo sabía. Pero no lo haría. - Corderito dijo Mara, y me estremecí ante el cariño de Haden viniendo de su boca Probablemente crees que podrás ponerlo en mi contra mía

197 197 como hiciste en el pasado. No pasará. No esta vez. La primera cosa que vamos a hacer juntas es asegurarnos de que el alma humana de Haden esta verdaderamente eliminada antes de traerlo de vuelta. No tiene sentido correr el riesgo de una reunión. Mi cabeza se irguió por la sorpresa Su alma? Mara entrecerró los ojos Estás jugando a hacerte la tonta o realmente eres esta estúpida? Tenía que contestar Soy realmente esta estúpida, señora. Ella se río. No una placentera risa, más bien del tipo que hace que se te ponga la piel de gallina y tu corazón correr una carrera Tú y tus amigos invocasteis un demonio, Theia. Un alma humana no puede viajar en un hechizo de invocación. Él sigue aquí, atrapado como tú. Como un temblor de mi corazón, la realización me golpeó. Haden estaba aquí. El Haden que yo amaba, el que me amaba. Había estado tratando de hacerme entender. Y tenía un alma. El calor de él rozó mi brazo, y por un momento me permití deleitarme con la vista del amor. Y luego, por supuesto, me di cuenta de que tenía mucho que perder. - Estaba preparada para quedarme me aventure a decir. Mara solo arqueó una ceja y me hizo señas para que continuara Le quiero mucho. Me habría quedado. Si pudiéramos estar juntos. Todavía quiero. - Eres muy tonta para estar admitiendo tu debilidad, Theia. El colgante de mi madre se sentía pesado sobre la piel de mi esternón Tengo muchas buenas debilidad, señora. Amar a Haden no es una de ellas. - Por qué me estás diciendo esto? Crees que me darás pena? Olvidas quien soy. Cerré mis ojos para poder verlo. Él me negó con la cabeza, preocupado de que me estuviera poniendo aún en más peligro. Qué más peligro podía haber? No podía quedarme con él, aunque quisiera, así que abrí mis ojos hacia Mara de nuevo ninguno de nosotros pedimos ser rescatados por mis amigos. Me sentía rota en dos cuando me apartaste de él. No quería irme. Quería estar aquí, con él. No tienes que forzarme a quedarme aquí, a casarme con Haden.

198 198 - No tienes que convencerme. No me importa lo que quieras una pequeña inclinación de su cabeza me permitió creer que por una pequeña parte si le importaba. No sobre mi, por supuesto, sino Haden. - Yo puedo hacerlo feliz aquí. Se quedaría de buena gana. Formaremos una familia y tu legado se hará realidad. Tomará su lugar, justo como tú quieres. Ella se encogió de hombros Por supuesto que lo hará. Ahora que tus amigos se han encargado de la peor parte separando su lado humano débil, estará más que dispuesto Exhalé. Tenia que andarme con mucho cuidado Ganarás, no importa eso, pero no le gustaría ganar en términos originales? Haden, como solo un demonio, hará lo que tu digas, por que no le cuesta nada. No significaría más si tuviera la capacidad de elegir y lo eligiera de buena gana? Si abandonaba el reino humano, por que él quería quedarse? Estaba bailando sobre una capa de hielo muy fina. - Me diviertes, Theia. Crees que no puedo saber que estás mintiendo? - No estoy mintiendo, lo juro. Lo amo y hare cualquier cosa por salvarlo. Me quedare. - Juras que te quedaras? Haden rugió furiosamente, pero no sirvió de nada. Trató de agarrar a Theia, pero su mano fue a través de ella. Le estaba ignorando, en medio de una batalla inútil por su alma. No podía pararla. Era inútil. No podía advertirla. Tenia que hacerle una advertencia. Nunca se hacen tratos con el diablo. Haden lo intento con su madre. Se lanzó sobre ella, tratando de distraer la atención en la conversación y fue arrojado a través de la habitación hasta la pared por la voluntad de ella. Ella sonrío con frialdad a Theia Repítemelo, amor. Prométeme que te quedaras. Pasarás el resto de tu vida en Under? No trataras de escapar? Jamás? Haden, aunque no tenía cuerpo, sintió una punzada en su espina dorsal y las chispas iniciaron un baile por los nervios. Algo estaba pasando. Se arrastró hacía Theia, luchando contra la sensación de agredir su propio cuerpo. Tenia que llegar antes de que fuera demasiado tarde.

199 199 Theia llevo las manos a su corazón Te lo juro. Respuesta el alma de Haden y me quedaré. Voy a ser una hija obediente tuya Las lágrimas corrían por sus mejillas Solo pido que no se les haga daño a mis amigos y a mi familia. - Vamos a necesitar sangre dijo su madre, tirando de una chincheta en el tablón de anuncios de Haden. Dios, no. - Es solo un ritual, corderito. Sonrió, y Theia se estremeció para enlazar nuestras promesas la una a la otra Le tendió la mano a Theia, pinchando cada una con un golpe alegre de la espiga Te juro que no se le hará daño al alma de Haden o a cualquier de tus amigos o familiares. Te lo prometo, Theia. Voy a ser la madre que nunca tuviste. Theia se mordió los labios y trató de contener las lágrimas. Como una valiente, su chica. Haden vio con horror como su madre tocaba el dedo de Theia y mezclaba su sangre. No importó lo fuerte que gritó, Theia no lo escucho. Su advertencia se perdió para siempre. - Tú, Theia, me prometes que nunca trataras de escapar. Te quedaras aquí, como mi nuera. Lo juras? Algo estaba tirando de él fuertemente. No podía dejar a Theia, no ahora. Ella no sabia lo que estaba prometiendo; no podía entenderlo. Pero estaba luchando contra la gravedad. La llamo por su nombre y se sintió como si se estuviera desintegrando. La escucho decir: Lo prometo. Y entonces ya no había nada.

200 200 Arriba es abajo

201 201 Capítulo 21 Haden El confuso momento entre dormir y despertarme era mi peor momento. Siempre me hacia sentir como si estuviera plantado en el borde del mundo, como si pudiera solo agarrar algo familiar para sostenerme, y sería yo otra vez. Pero nunca lo sería. No sería nadie. Me dijeron que tenía un nombre, Haden. Les llevó un rato antes de contarme el resto. Está vez lo sentí diferente incluso antes de abrir los ojos. La sorpresa por el matorral de espinas a mi alrededor en lugar de las aburridas paredes blancas a las que me estaba empezando a acostumbrar, me desperté y estaba de rodillas sobre el húmedo césped de manos y rodillas en vez de estar extendido sobre el colchón de aire en la habitación de invitados de Varnie. Esto podía ser un sueño, pero no lo sentía como uno. Empuje el suelo, pasando mis mojadas manos por los pantalones de franela que llevaba para dormir. Aún estaba oscuro, aunque antorchas resplandecían cada pocos pasos, iluminando lo que parecía un camino a través del seto de malas hierbas. Tomé una de las antorchas y giré en un lento círculo, intentando iluminar la oscuridad. No estaba exactamente asustado, pero estaba receloso. La niebla se arremolinaban en bucles a mí alrededor, como si estuviera pintada en el aire. En la distancia oía la dulce melodía. Al principio era el tintineo de un sonido, pero cuando llegó a mis oídos, se mantuvo allí, acariciando el interior de mi cabeza con el más placentero, y balsámico de los sonidos. Me moví hacia la música, pensando brevemente en el capítulo de mi libro del colegio sobre leyendas de sirenas que atraen a los hombres al mar hacia su muerte con canciones. A una parte de mi no le importaba. Me sentía como si hubiese estado esperando para esto. Como si lo necesitara. El camino angosto cuando caminé hacia el otro extremo entre las zarzas. Ramitas con púas del tamaño de mi pulgar me empujaban con puntas muy afiladas. Me giré para mirar donde estaba, pero el camino tras de mi ya no estaba iluminado. Solo las oscuras sombras permanecían, como oscuros agujeros perforados en el mundo. Los deja vús me seguían con cada paso que daba, pero entonces, que era más o menos como había sido mi vida desde que había despertado en la cabina. Siempre en la cúspide de recordar, pero sin darme cuenta nunca de los recuerdos. Seguí por el estrecho camino, intentando esquivar las espinas de

202 202 las zarzas. No pude hacer un buen trabajo con esto; mis brazos y mi pecho desnudo eran vulnerables. No me gustó esa sensación. Cuanto más me acercaba a la música, más cerca de ella quería estar. Ya no era una canción dulce. Tenía un estado de ánimo melancólico en ella, y todas las notas se mezclaban en una sinfonía de sonidos diseñados para romper un corazón, parecía. Detrás de mí, las ramas se habían cerrado por completo. Delante de mí, el camino se había reducido a un túnel bajo. Tuve que ir de rodillas y a veces tenía que arrastrar el estomago. De todos modos no podía volver; solo podía ir hacia delante. Con cuidado por la llama, avancé por la pequeña abertura mientras los palos cogían mi ropa y mi pelo y arañaban mi piel. No creí que pudiese hacerlo. Estaba atrapado y pensé que moriría entre los arbustos. Y entonces, de repente, el sol estaba brillando. Rodé sobre mis pies, sorprendiéndome al encontrarme en un mundo de colores vibrantes. Los arbustos de los que había salido habían desaparecido y había colinas de hierba verde y flores de colores brillantes hasta donde alcanzaba la vista. Y la música se oía. Me subí a una pequeña colina que había delante de mí. Cuando llegué a la cima, la vista de la chica me robó el aliento. Estaba sentada en una silla de madera con vistas a un río que brillaba como si fuera una costra de diamantes. No se dio cuenta de mi llegada mientras tocaba el violín. Sus ojos estaban cerrados y estaba en su propio mundo, mientras el mío se derrumbaba a mí alrededor. Theia. Me habían enseñado fotos de ella, y pensaba que era guapa. Qué más se puede pedir? Las imágenes no me habían provocado ningún recuerdo, aunque todo el mundo esperaba que lo hicieran. Ella para mí solo era una chica bonita en una fotografía. En carne y hueso, era mucho más que bonita. Tenía el aspecto de una ninfa de jardín, la sensación de que todo en el mundo era fresco y puro. Una guirnalda de margaritas rodeaba su pelo, sus elásticos rizos del color de la miel y el caramelo. Vestía una sencilla funda blanca y zapatillas como las que llevan los bailarines. Me di cuenta de que debía estar soñando. Nadie podía ser tan hermosa. Era como si tirase de la luz del sol y bailara sobre su piel y su pelo, lanzando destellos de brillantez pura sobre mí. Y su canción la música que envolvía mi

203 203 interior y que me había traído hasta ella no era dulce. Ahora no sabía como había podido confundirla con tal. Era de una tristeza conmovedora e hizo que mi corazón se tambaleara con su propio latido. Sus ojos se abrieron. Sabía que ahora Theia me notaba. Bajó su instrumento y giró la cabeza para mirarme. La distancia entre nosotros pulsaba con energía. No me movía, no respiraba, no me atrevía a parpadear. Tenía miedo de que desapareciera. Aunque ni siquiera la recordaba, sentí como si pudiese reconocerla en cualquier reino, en cualquier vida. Theia se había entretejido en mí: era parte de mí, en mi sangre. Sabía que gusto tenía, la sensación del rubor de su piel bajo mi palma. Sabía que nos podía volver a juntar, el enigma del chico que no era. Esperé una señal, que hiciese o que dijese algo. Pero ella solo me miró. Tragué saliva. Dirigí la mirada a su hermosa y esbelta garganta. Dios, sabía como olía. - No deberías haber vuelto. dijo finalmente. Aunque sus palabras se hundieron en mi intestino como un puño, el sonido de su voz era mágico, despertando cada célula de mi cuerpo. - Eres Theia. dije sin convicción. Hubiese querido recordar la arrogancia que me habían dicho que solía tener. Sabía que había sonado sencillo. Tonto. Ella esbozó una sonrisa irónica ante mi torpeza Si. Di un paso hacia ella y ella sacudió la cabeza. - Por favor. dije. - No, Haden. Ni un paso más. Por qué? Deberías volver conmigo. Su voz se quebró No puedo. Por favor, tienes que irte. - No puedo dejarte aquí. Te acabo de encontrar. - No es seguro. me advirtió. Sacudí la cabeza. Lo sé. Por eso necesitas venir conmigo. Se levantó lentamente, colocando su instrumento y el arco en el asiento de la silla. Se giró para mirarme de frente. Quería tocarla más de lo que quería respirar.

204 204 - No me puedo ir. Pero no te preocupes, estoy perfectamente bien aquí. Sonrió con la boca, pero la sonrisa no llegó a sus ojos. No soy yo la que está en peligro de todos modos. se lamió los labios, su lengua lanzó una sugerencia que me hizo sentir las rodillas débiles. No es seguro para ti, corderito. inclinó la cabeza y me miró con la mirada de un cazador Después de todo, la oscuridad en mi te quiere del mismo modo que un agujero negro come estrellas. Cuando la alarma chirrió escandalosamente, creí que mi corazón se iba a detener. Salí disparado de la baja cama e intenté ponerme al día. Un sueño. Había sido un sueño. Uno malo, sin embargo, extrañamente erótico. Entré en la cocina donde Varnie estaba sirviendo café, ya vestido excepto por su turbante. - Te ves como una mierda. dijo, y me dio una taza de humeante tostado Francés Eso viniendo del imitador de mujeres más malo del mundo Gracias. Eres la chica más fea que he visto en mi vida, por cierto. le respondí. - No, en serio. Qué demonios te pasa? gesticuló hacia mi pecho desnudo. Miré hacia abajo y lo vi, estaba cubierto de arañazos y de sangre seca de las zarzas. Mi mano buscó a ciegas la taza y salpiqué café caliente sobre mi piel. Cristo. grité y cogí una toalla. Me encontré con los ojos de Varnie. Entonces no era un sueño. La he visto. Varnie me devolvió la mirada durante unos larguísimos segundos. Sus ojos eran salvajes con emoción y un poco de temor, se entrecerraron con la sombra azul que intentaba hacerle parecer una matrona. - Theia? Fuiste a Under? - Eso creo. - Está viva, entonces? Está bien? - Es hermosa. solté. Dios, odiaba cuando las cosas salían volando de mi boca de esa manera. Casi siempre era algo estúpido. Parecía sana. Dijo que no estaba en peligro.

205 205 Varnie dejó la taza y empezó a caminar. - Intentaste traerla de vuelta contigo? Qué paso? Las chicas se van a molestar cuando se enteren de que la viste y la dejaste allí. - No tenía muchas opciones. Me dijo que no se podía ir. No creo que sea exactamente como vosotros la describisteis. Era lo más diplomático que podía conseguir antes de mi primera taza. - Ha estado viviendo en un reino del infierno. Varnie me miró como si fuese un idiota Eso suele afectar a la gente. Pensé en la mirada en sus ojos y la forma en que se humedeció los labios. Theia no era la tímida ingenua de la que ellos me habían hablado. Aunque era sexi como el infierno. Literalmente. Varnie, creo que está pasando algo más. Ella... podríamos decir que me advirtió. Dijo que no estaba a salvo de ella. Varnie se puso su turbante, completando la inquietante transformación a Madame Varnie. - Tengo que aprovechar la próxima cita. Trae a las chicas aquí después del colegio. Ya veremos lo que esto significa. Asentí. Gracias, hombre. Quería decir gracias por todo lo que había hecho por mí, que sigue haciendo por mí. Me pregunté si él lo sabía. Varnie me había recogido poco después de que me despertara en un círculo en el suelo y se hizo evidente que no podía hacerlo por mi mismo. No aún. No tenía las habilidades suficientes para sobrevivir en su mundo, o en cualquier otro reino. En la cima de la perdida de memoria, no tenía dinero. Yo era capaz de conseguir la ropa de la cara suite del ático en la que había estado viviendo pero no podía permitírmela por más tiempo. También tenía un camión. Eso era todo. Lo vendí después de la primera semana para ayudara Varnie con el alquiler y los gastos. Creo que Varnie se sentía culpable por todo lo que pasó esa noche. Por más que quería irse de Serendipity Falls, aún quería más hacer las paces. Así que se mudó a la casa que acababa de dejar y puso un techo sobre mi cabeza. Le debía más de lo que podía decir. Donny me vino a buscar para ir al colegio, como había hecho cada día durante el último mes. A Gabe no le gustaba eso. No era precisamente mi mayor fan. Varnie se culpaba a si mismo por la perdida de Theia. Gabe me culpaba a mí.

206 206 - Recuerdas algo? - me preguntó ella mientras nos alejábamos de la acera. Me lo preguntaba cada día. Era una especie de versión de Buenos días, Haden. - No. Sigo teniendo amnesia. contesté. No estaba seguro de si debía contarle que fui a Under la última noche. Probablemente era mejor decírselo a todos a la vez, después del colegio. Donny no era exactamente sensata y decírselo ahora significaría que no sería razonable en todo el día. Técnicamente no estaba mintiendo cuando le dije que no, no había recordado nada. Pero me sentía como si estuviera mintiendo. Ame sería más complicada. Sería mejor para mí evitar pasar demasiado tiempo con ella. Era espeluznante, la forma en que sabía las cosas. Varnie lo llamó su Talento natural. Todo lo que hacía, seguía siendo insuficiente para traer a su amiga de vuelta. Aunque no podían parar de intentarlo. No eran nada excepto tenaces. Me escapé de la biblioteca en el almuerzo, sobretodo para evitar a Ame. Aunque esa no era la única razón. A veces eran demasiado amables conmigo. No es una cosa de la que la mayoría de gente se queje, pero yo no merecía su bondad. Theia se había ido por mi culpa. Hasta hoy, ni siquiera sabía nadie que seguía viva. Sabía que los estaba defraudando porque no podía recordar. Tenía la cabeza llena de conocimientos, de cosas que la mayoría de chicos de diecisiete años no sabían, pero no recuerdos que nos pudieran ayudar. Les dolía que no pudiese recordar a Theia. Y también me dolía a mí. Theia había arriesgado todo para salvarme. Ellos decían que me quería. Y había devuelto su sacrificio por no poder recordarla. - Aquí estás. pensaba que había sido bastante inteligente encontrando la mesita escondida entre las estanterías de la biblioteca, pero mi fortaleza de solitud no era un reto para Brittany. Desfiló hacia mí. Te he estado buscando por todas partes. - Aquí estoy. respondí, sin convicción, claro. Todos los chicos del colegio sabían que yo tenia amnesia, pero me seguían tratando como si fuera el mismo Haden de antes del accidente. Donny me dijo que era porque los Sneetches nadaban en agua poco profunda. Ella siempre miraba directamente hacia Gabe siempre que hacia comentarios de ese tipo. A su favor, el la ignoraba.

207 207 Se oían murmullos por arriba y debajo de los pasillos que hice ver que no podía oír. La desaparición de Theia y mi amnesia alimentó el molino de rumores hasta que se convirtieron en cuentos tórridos. Otro punto delicado para los llamados Sneetches era la deserción de Gabe y mía al lado oscuro. Fingían que no les molestaba, pero gastaban mucho tiempo intentando atraerme de nuevo a su multitud. Yo no quería especialmente formar parte de su multitud. Yo no encajaba allí ni en ninguna parte. Brittany se encaramó a la esquina de la mesa, su corta falda se subió demasiado arriba para no darse cuenta. Tragué saliva e intenté no mirar de ninguna manera. - Deberíamos hablar sobre le baile, Haden - Deberíamos? Ella asintió. Su pelo no se movió cuando su cabeza lo hizo. Eso fue de lo más extraño. Laca, supuse. Se acerca. Lo sabía, por supuesto. Donny se pasaba mucho tiempo diciéndole a Gabe que no iban a ir juntos, y Ame se pasaba mucho tiempo intentando convencerse para invitar a Mike. Yo no tenía intención de ir al baile. Sentía como una traición el pensar en divertirme o pasar tiempo con otras chicas. Una traición hacia la chica que no conocía, que no podía recordar, y quien seguramente nunca volvería. Brittany atrajo mi barbilla con su dedo. Pregúntame. - Preguntarte qué? - Por el baile. La mano de Brittany recorrió a lo lago de mi mejilla y en el pelo alrededor de mi oreja. Nos divertiremos. Ella era tierna, juguetona. Nadie me había tocado recientemente. Y antes de hace poco no lo podía recordar de todos modos, por lo que fue abrumador lo bien que se sintió. Brittany olía dulce, como algodón de azúcar. Estuve tentado. Dios, estaba tentado. La miré a los ojos, y ella sonrió tímidamente. Podía ser fingida, su timidez. El modo en que Donny y Ame pasaron de las animadoras, ellas estaban supuestamente en la misma clase de demonio que exorcizaron de mi cuerpo esa noche en la cabaña. Quizá Brittany y Noelle era superficiales, pero quizá solo eran chicas que se escondían tras su popularidad de la misma forma que Donny se escondía tras su sarcasmo. Brittany parecía genuinamente nerviosa al preguntarme por el baile, pero que sabía yo sobre sentimientos genuinos? Especialmente de los sentimientos de las chicas.

208 208 No conseguí nada de esto, y salir con Gabe y Varnie me había enseñado que mi ignorancia no tenía nada que ver con mi amnesia. Las chicas simplemente era difíciles de entender. Era una de las cosas que las hacían chicas. Brittany se mordió el labio. No me vas a pedir verdad? Llevé una mano a su mano, la que me tocaba, y la sostuve gentilmente en la mía. Realmente no puedo. - Antes de que tuvieses amnesia, pensé que tú y yo quizá - su voz se apagó. - Lo siento mucho, Brittany. - Es por la inglesa verdad? - Theia? pregunté. Ella asintió. La cosa es, Haden. Ella no está aquí pero yo sí. No, la cosa era que yo estaba aquí y Theia no, pero Brittany no lo entendería. No va a funcionar. Lo siento. Nos sentamos así durante un minuto, tranquilos en nuestro mutuo pesar. Suspiró y me dio un beso en la frente, dándome una vista de la V de su top. Lo vas a sentir aún más cuando me veas en mi vestido. Lo dijo con buen humor, y sentí que ella tenía razón. Entonces fue cuando sentí una mirada ardiendo. Amelia. No sabía cuanto hacia que estaba aquí. Sabía que debía habernos mirado mal desde donde estaba. El choque de la traición era claro en sus expresivos ojos. - Ame. dije. Apretó la mandíbula y me miró antes de girar sobre sus talones. Sabía que sería mejor no seguirla. Lo arreglaría más tarde. Esperaba.

209 209 Capítulo 22 - Bien dijo Varnie, pasándose la mano por el pelo Esto va a estar bien. Yo estaba lleno de ampollas. De dentro hacía afuera. Ame y Donny se turnaban. No había policía bueno y policía malo. Solo un policía malo y un policía peor. Me criticaban sin cesar. De todo: Sneetches, estanque de escoria, inmoral, demonio, traidor. Incluso Gabe intentó ayudar Señoras, permitir que el hombre se defienda. - No, está bien. Deja que lo saquen contesté. Todos lo necesitábamos. Yo era todas esas cosas, incluso cuando intentaba no serlo, incluso cuando trataba desesperadamente de ser alguien más. La noche llegó en la cabaña, habían perdido algo, a alguien, muy importante. Las chicas siempre fueron muy cuidadosas para hacerme saber que ellas no me culpaban. Pero deberían. Deberían ir de puntillas sobre mis sentimientos, diciendo excusas por mi falta de utilidad. Cuando finalmente dejaron su enojo sobre mi, sentí el primer sentimiento humano que había tenido con ellos. Creo que nos purgo. Después de la última palabra dura, todos se miraron los unos a los otros, la sala llena de silencio. Varnie me miro en silencio como si sintiera lastima por que sabia que no habían terminado. No tenía sentido sacarlo a relucir Anoche vi a Theia. - Qué? Amelia agarro la muñeca de Donny Dónde? Cómo? Pensé que habías dicho que - Señorita Amelia, deje al señor hablar intervino Varnie. - Soñé excepto que no era un sueño. Fui a Under, el lugar del que me dijiste que ella hablo, la ultima noche. Ella sigue ahí mantuve mis manos juntas para evitar que me lanzaran preguntas ella no volvió conmigo. Dijo que no podía. - No podemos solo dejarla ahí Donny se levanto y empezó a caminar No puedo creer que no la arrastraras contigo. - No tengo ningún poder especial, Donny. No se como funciona, le pedí que viniera conmigo. Se negó. Se giro y miro a Gabe Me habrías sacado, no?

210 210 - Por el pelo respondió. Ella cruzo los brazos y me miro de nuevo, reivindicando por su respuesta. - Quería traerla, lo juro. Ame miro a Varnie esperanzada Podemos probarlo? Tal vez las cartas o la bola de cristal? - Por supuesto le contesto, tomándola de la mano y llevándola a otra habitación, sin lucir tan optimista como ella. Donny y Gabe se quedaron en la sala conmigo fingiendo que estaban bien, hasta que Donny se encadeno tan fuerte, que pensé que explotaría. Era como una goma estirada hasta el límite, lista para tomar. La frente de Gabe se tensó por la preocupación Cariño, necesitas relajarte. - Estás bromeando? replico Mi mejor amiga ha estado viviendo en el infierno todo un mes. Un mes, Gabe. Dios, todo un mes, ni si quiera me creo toda esta mierda. Luche por algo que decir Se veía bien, sana, quiero decir. Estaba hermosa y estaba tocando el violín. Donny me miro como si estuviera tratando de escoger las palabras que había entendido de lo que yo le había dicho Ella lucía bien? - Realmente parecía no sabía como decirlo sin que sonara mal Parecía tener suerte encajando ahí. Como, de acuerdo con ello. que estaba totalmente dispuesta a cazarme como a su presa no lo dije. - Tu madre es una maldita demonio y Theia es su prisionera. No creo que ella este bien. Hemos tratado de buscar a tu madre, como ya sabes. Si es como Varnie cree, ella es el santo patrón de los terrores nocturnos. Hice una mueca Lo se. Había visto la misma demonología. Si Mara era mi madre, y Varnie creía que lo era, Theia no podía estar tanto tiempo ahí Pero aun así parecía estar bien. Gabe me miro como si fuera idiota. Él estaba en lo correcto Tienes que aprender mucho sobre chicas, chico amnesia. Estuve de acuerdo y fui a la cocina a tomar una Coca-Cola para que él pudiera calmar a Donny en privado. La podía oír gritándole a Gabe y él tranquilizándola con voz calmada. Parecía que yo era la kryptonita de su grupo. Los hice débiles, separándolos. Y si, podía recordar lo kryptonita que fui, pero no como conocí a la chica que me amaba tanto que fue al infierno en mi lugar.

211 211 Era una maldición. Después de una hora, Ame salió de la habitación como un cachorro al que le habían dado una patada. Los tres se fueron sin decir adiós. Le pregunte a Varnie con los ojos, pero solo negó con la cabeza solemnemente. Lo seguí a la cocina donde cogió una cerveza. - Tomare una de esas. - No lo creo Sin embargo, me cogió otra Coca-Cola. - Pensaba que era cierto lo de los ciento setenta años de edad argumenté. - Tu ID dice diecisiete años. - Tu ID dice diecinueve. - No hay tarjetas de Madame Varnie y no las había. Él uso el traje descaradamente para llenar la nevera de cervezas. Cerveza que no me dejaba beber. - Por lo tanto, no hubo suerte para encontrar a Theia? le pregunté, aunque era obvio que no la había encontrado. Varnie negó con la cabeza Ninguno puede encontrar nada de ella. Es frustrante. Especialmente ahora que sabemos que solo tenemos que enfocar nuestra energía en Under. Antes eran disparos en la oscuridad, pero esto ya esta trabajado. No entiendo como no podemos llevarlo a cabo. Tomo un largo trago de la botella Estas bien, tío? Fueron un poco duros contigo. - No tanto como me merezco. Tienen razón. Debería estar yo en el infierno, no Theia. - Qué le hiciste para golpearla así? Le lance una mirada de esas que dicen estás-bromeando? Nada. Ella quería que le pidiera de ir al baile. Yo dije que no lo haría. Cuántas veces tenia que repetirlo? Varnie se sentó sobre el mostrador Va a ir Ame al baile? Me atraganté con mi bebida Wow. Eso fue sutil. - Qué quieres decir? pregunto Mr. Evidente. - Estás interesado en Amelia? - No se burlo mientras pelaba la esquina de su sello Por qué? Ha dicho algo de mí?

212 212 Realmente no quería entrar en el hecho de que Ame solo tenia ojos para Mike Matheny, el chico que apenas podía juntar tres palabras en una frase pero comía todas las comidas como si hubiera pasado una semana desde la última. Así que solo dije Soy la última persona con la que hablaría de esto. Él asintió con la cabeza, dándose cuenta de que tenía razón. Cuando Amelia me vio en la esquina siendo acariciado por Brittany, dejo de confiar en mí. Aunque yo no estaba seguro de cómo me había ganado su confianza en primer lugar, no tenia ni idea de cómo la iba a recuperar. O si me la merecía. - Háblame de la noche en la cabaña le dije, pensando que tal vez me había perdido algo. La clave de mis recuerdos. - Qué quieres saber? pregunto. - Siempre haces eso. Es muy frustrante. Mira, entiendo que nadie quería hablar de ello cuando me desperté. Lo se, pero he estado por aquí por un tiempo. No parece que vaya a recuperar la memoria yo solo. Varnie se encogió de hombros Te he dicho todo lo que se. Te invocamos, pero no sabíamos que solo el demonio y tu cuerpo podían hacer el viaje, lo que significa que tu alma se quedaría en algún lugar por el camino. Por suerte, como yo te llame, el demonio estaba destinado a mí, aunque estoy seguro de que ha descubierto una forma de evitar eso con el tiempo. Algo pasó, suponemos que se trataba de tu madre, y Theia nos echo. Hizo una pausa, recordando la última vez que había visto con vida a Theia Cuando regresamos, ella se había ido y nos quedamos atrapados con el demonio. - Pero todavía no se sabe donde esta mi alma? Varnie negó con la cabeza. No, y eras un hijo de puta. Bueno, me refiero a tu parte demoniaca. Donny comento que debería haberle prestado mas atención a El Exorcista, lo que hizo que Ame creyera que debíamos darle una oportunidad al exorcismo. - Bien me rompí. Así que cuando exorcizasteis al demonio del cuerpo, yo, bien, mi alma, volvió a él. - Sin memoria agrego. Hizo una mueca y miro a la lejanía Todavía no puedo entender lo que salió mal. Una palabra perdida en el canto, o demasiados ojos de tritón? No tiene sentido. Dónde van los recuerdos? - Estoy más preocupado por el demonio que se fue, Varnie. - Fuera Se acabó la botella y la lanzó por la habitación, por falta de una papelera de reciclaje, y este cayo sobre el linóleo.

213 213 - Fuera dónde? - No tengo ni idea. Si recuerdas, lo que no haces, por supuestos, ese era uno de mis argumentos para no exorcizar al demonio esa noche. Por supuesto, tampoco lo había querido convocar, en primer lugar, pero las Betties tenia otra opinión. Cogí su botella y la puse encima de otra copa Así que mi mitad demoniaca esta solo ahí, dando vueltas alrededor, esperando la oportunidad para hacerse una casa en mi cuerpo. Que supongo, es técnicamente una mitad suya. - Bueno, lo arrojaron fuera de ese ámbito, por lo que tendría que ser invitado de nuevo. Creo. - Eso crees? - Lo siento, no soy experto en el exorcismo. O en lanzamiento de hechizos. Soy un psíquico. Es como pedirle a un podólogo realizar una cirugía del cerebro. Varnie se froto la cara con desesperación Por cierto, odio los hechizos. Preferiría no volver a hacer ninguno en mi vida. No me importa hurgar en mis visiones, estoy acostumbrado a eso. Pero no estoy realmente interesado en una audición para Charmed. - Lo anotare. - Tal vez debería actualizar mi pagina en Facebook Nos reímos, pero las líneas en su frente volvieron No se donde esta el demonio, amigo. La noticia no era tranquilizadora Estás seguro que no puedo coger una de esas cervezas? pregunté. - Ves a la cama. Tienes escuela por la mañana. Asentí con la cabeza y pase por su lado hacia la habitación de invitados Si, mamá. Me di una larga ducha, llena de vapor. El agua caliente cayendo en picado raspaba, pero parte de mi quería una quemadura, la penitencia. Una vez en la cama, mire al techo durante mucho tiempo, esperando a quedar dormido.

214 214 Capítulo 23 Escuché una risa y vi un destello rojo precipitándose entre los árboles. Parpadeé con fuerza. Qué demonios? Dónde estaba? Estaba rodeado de árboles tan anchos aproximadamente como alto era un hombre adulto. Se extendían hacia el cielo tan lejos que no podía ver la parte superior, las ramas proporcionaban un dosel exuberante, como una húmeda y verde tienda de campaña sobre mí y creando un extraño, insular mundo. Musgo se envolvía en algunas ramas como una malla, y en otros sitios se aferraba como una densa alfombra. El aire estaba cargado de humedad, pero la temperatura era moderada, casi fresca. Vi el destello rojo de nuevo con el rabillo del ojo. Era una persona envuelta lanzándose ente los árboles gigantescos. Quizá Theia? Esperaba que lo fuera, así que seguí a la figura. Tuve que parar varias veces, cuando perdía de vista lo rojo y escuché por ramas rompiéndose. Tuve un vislumbre de la capa y me di cuenta de que era una chica seguro, pero reapareció detrás de los árboles, no era posible que hubiera llegado sin que yo la viera. Ella seguía apareciendo aquí y allá, y cada vez que conseguía acercarme, en su lugar estaba detrás de mí. Empecé a perder la paciencia, así como la respiración, y me detuve para apoyarme en uno de los grandes árboles. Cuando mi corazón se desaceleró, la corteza cambió bajo mis dedos. Extraño, pensé y miré más cerca. Este se transformó en un rostro humano y yo arrebaté mi mano y tropecé hacia atrás. Todo el árbol estaba compuesto por rostros apretados en la corteza como máscaras. Enfadadas, tristes y malas caras me miraban, me gruñían y me gritaban sin sonido, moviéndose alrededor de una manera macabra mientras seguían atrapados en la superficie del árbol. El miedo se apoderó de mí y corrí a ciegas lejos del árbol, chocando con otro, dándome cuenta cuando me golpeó el árbol que era el mismo. Todos los árboles a mi alrededor eran los mismos. La corteza se retorcía y latía como si los rostros estuvieran moviéndose debajo de una manta. Su dolor e ira me consumían. La locura descendió sobre mí, ahogando todo pero el tipo de miedo que hace a un hombre ver su propia pierna para escapar de una trampa. Dondequiera que miraba, los rostros me obsesionaban. Me avergüenza decir que me hice un ovillo en el suelo. No quería ver lo que ellos iban a hacerme. Ya no miraba hacia ellos y con mis ojos abiertos no podía ver nada más.

215 215 Entonces sentí a alguien más, delante de mí. Me asomé y vi unas botas negras de montar. Seguí el cuero por la pantorrilla de una mujer hasta que llegué al dobladillo de un manto rojo. Me enderecé rápidamente. - Mi Haden, que ojos tan grandes que tienes. Theia se quitó la capucha y se agachó a mi nivel. No deberías haber vuelto. Ella se veía tan fresca y recogida en medio del horror, y allí estaba yo, hiperventilando y goteando sudor frío por el miedo. Apenas podía respirar. Por lo menos los rostros se habían ido. Por ahora. - Este no es lugar para ti. Ya no. Tragué. Este tampoco es lugar para ti. - Oh, yo no sé nada de eso Miró alrededor como si estuviera valorando una casa que ella creía que tenía movimiento dentro. Esto tiene muchas promesas. Me gusta esto. Theia se levantó. El vecindario es un poco peligroso a veces, pero tiene buenos huesos. Se río de eso. Yo no sabía por qué. - Me gustaría ayudarte, pero probablemente es mejor que no te toque Mientras me levantaba, se acercó a un árbol y tocó la corteza ligeramente, reverencialmente. Ellos fueron humanos una vez. Todos ellos. Ella los enloquecía y los recogía como insectos en un frasco. - Theia me miró. Estoy hablando de tu madre. No la recuerdas verdad? Negué con la cabeza. - No me recuerdas a mí tampoco? Ella miró lejos antes de que pudiera sacudir la cabeza de nuevo. Es lo mejor, supongo. - No te recuerdo, Theia, pero aún tengo sentimientos por ti. Sentimientos que no puedo explicar, solo sé que están ahí. - Deshazte de ellos. Su respuesta me aturdió. Sentimientos como esos no te ayudarán. No ahora. Es mejor si simplemente sigues adelante desde aquí. - No puedo seguir adelante sabiendo que tú estás atrapada aquí. Dime como sacarte. Theia chasqueó la lengua. He elegido quedarme. - Por qué hiciste eso? Y entonces, simplemente miré su rostro, lo supe. Es por mi culpa. Ella se encogió de hombros. He hecho un trato.

216 216 - Por mí. Se sentó en un tronco, envuelta en esa capa con capucha roja de cuento de hadas. Solo que yo no era el lobo. Ya no. Sin embargo creo que tal vez ella podría haberlo sido. - Mara, tu madre, iba a hacerle algo a tu alma. No sé qué. No sonaba bien. Hicimos un juramento de sangre, pensé que eso significaba que tú y yo estaríamos juntos. Creía que era el único modo. Y entonces, mientras yo estaba jurándole mi vida y ella estaba dándome la sangre de los demonios. Theia apretó los ojos con fuerza ante el recuerdo. Ellos encontraron una manera de traerte de vuelta. Pero me tengo que quedar. Me reuní con ella en el tronco, mirando primero a las almas atrapadas en la madera. Ellas exorcizaron el demonio. Varnie y Amelia. Y cuando estuvo fuera de mi cuerpo, mi alma se desplomó de nuevo en ello. Me desperté y no recordaba nada. Quiero decir, sé algunas cosas sé que odio la música rap y recuerdo lo que el mundo era mientras duraba la Segunda Guerra Mundial. Pero no tengo recuerdos personales. Como si hubiese hecho borrón y cuenta nueva. - Cómo están ellos, mis amigos? su voz era muy baja. Quería ponerla entre mis brazos y no dejar que nunca nadie volviera a hacerle daño. Como iba a hacer eso, no lo sabía. Pero la sensación que se instaló en mi corazón no aceptaría ningún otro resultado. - Te echan de menos. Te echan de menos como locos. - Mara me dijo que podía ver el mundo, como tú solías hacer, a través del espejo que tenías. Pero yo simplemente no puedo. Me dolería demasiado. Extendí un brazo a su alrededor, pero ella saltó lejos. Por favor. Rogó por favor no me toques. - Por qué? - Tenías décadas para practicar ser un demonio y un humano, y seguía siendo duro para ti controlar tus impulsos. Yo no tengo el beneficio del tiempo. Podría herirte podría matarte aunque no quisiera. - Theia, Qué estás diciendo? - He tomado un juramento de sangre con un demonio. Me lanzó una mirada como si debiera entenderlo, como si me estuviera perdiendo una gran pieza de un puzle - Qué crees que le pasa a alguien con la sangre de un poderoso demonio en su interior, Haden?

217 217 Arqueó las cejas, y me di cuenta. Lo que yo no había querido aceptar, pero había sospechado desde la primera vez que me advirtió lejos de ella. La sangre drenada de mis mejillas. Oh, no. Theia, no. - Pasó tan rápido. Al principio pensé que era solo el ritual de la sangre que me hacía sentir extraña ajena. Le prometí que nunca escaparía. ella alzó su mano y la miró. Pero puedo sentirlo dentro de mí, separado pero uno. Siempre está ahí, esperando a que me debilite. Cerré los ojos. Lo siento. Desearía no haber oscurecido nunca tu puerta. - Ahora ves porque no puedo salir se apartó, para poner más distancia entre nosotros. El demonio está dentro de mí. Quiere cosas horribles. Me hace querer cosas horribles. - Lo sacaremos de ti. Simplemente volverá conmigo. Encontraremos un modo. Me froté la cara para no alcanzar la suya, pero quería tocarle tan seriamente para tranquilizarla, para tranquilizarme. Por favor Theia, déjame abrazarte. No me harás daño. Un suspiro exasperado salió de sus pulmones. Me gustaría que fuera verdad. Se echó a reír, de la forma en que se ríe la gente cuando una cosa es lo opuesto a divertido. No te acuerdas, pero hemos tenido esta conversación antes. Solo que eras tú diciéndome que me quedara lejos y yo pensando que el amor puede conquistarlo todo. - Ya no crees eso? Su mirada quebró la mía con una intensidad feroz. Lo haría de nuevo. Por salvarte. No me arrepiento que ahora tengas una oportunidad. Vete. Vete y se el tipo que te has pasado toda la vida deseando poder ser. - No sin ti. Dejé que pusiera los ojos en blanco antes de preguntar - Te ha hecho daño Mara? - Sorprendentemente, no. Theia empezó a alejarse de mí por el sendero, así que salté para seguirla. Los bosques eran pacíficos otra vez, ahora que ella estaba conmigo. Ella realmente ha sido muy complaciente. Te echa de menos, creo, aunque nunca lo admitiría. Sabe que no puedo irme, pero creo que quiere que yo quiera quedarme. Quiero decir, no somos exactamente amigas, pero hemos caído en un extraño tipo de convivencia. Piensa que es solo cuestión de tiempo hasta que yo sea como ella. - No confío en ella ella me miró interrogante. También me sorprendió lo que dije. Ni siquiera recuerdo como luce. Pero simplemente no confío en ella.

218 218 Inclinó la cabeza ligeramente. No te fíes de mí tampoco. Tragué saliva. Había algo muy caliente sobre estar asustado de una chica. - Nunca confiaré en Mara. continuó Theia. No te preocupes. Incluso cuando está siendo complaciente, no es exactamente agradable. Además, no creo que haya renunciado a conseguir hacerte volver aquí para siempre. No podemos dejar que eso suceda nunca, Haden. Volvió a empezar a caminar, y yo tropecé un poco con mis pies hasta cogerla. Nadie ha renunciado a ti. dije cuando la alcancé. Ella necesitaba entender que todos nosotros queríamos su regreso. Todos los días intentamos encontrar una manera. Hemos encontrado alguna gente realmente interesante durante algunas de las sesiones de espiritismo y localización de hechizos. Solo que nunca a ti. - Háblame de ellos. Mis amigos no de la gente que has conocido durante las sesiones de espiritismo. - Está bien. Donny sigue sin admitir que Gabe es su novio. - Ella ha conectado con alguien más? - No, aunque amenaza con ello todo el tiempo. Lo consideró con cuidado. Bueno, eso es bueno. Él es bueno para ella. Qué pasa con Ame? - Creo que Amelia te sorprendería. Varnie la llama un talento en bruto. Theia paró de caminar. Varnie todavía está alrededor, entonces. - Sí. Se está asegurando de que no me caiga de culo. Estos días soy algo así como un recién nacido, solo tengo que ir al instituto y actuar normal. De todos modos, pone un techo sobre mi cabeza. Y trabaja con Ame, desarrollando sus habilidades psíquicas. Theia se abrazó a sí misma, pero sonrió. Dios, todas sus lecturas de su Hello Kitty eran horribles. Me alegro de que esté entrando en ella misma. Hizo una pausa. - Mike? Solté mi aliento Sigue hambriento. - Están saliendo? - En realidad no. Es difícil para ella. En realidad ella no lo puede incluir en las cosas que hacemos. Él no lo entiende. Asintió. Pero Gabe lo sabe.

219 219 - Sí, tiene la mente bastante abierta. Más que Donny. Todos me ayudan. Uno pensaría que me aborrecerían, pero todos ellos intentan ayudarme a adaptarme. El colegio, todos los demás, piensa que tuve un accidente y que tengo amnesia. esperé a que me lo preguntara, pero no lo hizo - Piensan que te escapaste. Bajó la mirada rápidamente. - Mi padre? - Está alterado. - Cree que me escapé - Sí. Él llama a Donny y a Amelia cada día para ver si las has llamado. Él no sabe nada de mí - Mi voz se apagó. No deberías estar aquí, Theia. Todo es mi culpa. Comenzó a caminar otra vez. Encontré tu camión. - Mi camión? - Tienes uno aquí. Está bastante golpeado. Si hubiese visto lo que le habías hecho antes de que me dejaras totalmente perpleja contigo, podría haber dicho que no. Había llevado a su perplejidad? Una lágrima rodó por su mejilla en un lento camino que me hizo sentir fuerte y débil al mismo tiempo. Se limpió los ojos y apretó los labios. Duermo en tu habitación. Realmente soy bastante patética por ello. Uso tus camisetas para dormir y veo tus películas. Hizo una pausa Y tú ni siquiera me recuerdas. Esta vez dejé de caminar. - Crees que es fácil para mí? Ella estaba unos pasos por delante de mí y se volvió para mirarme. No, no te recuerdo. No recuerdo abrazándote o hablando contigo o enamorándome de ti, pero ando con un gran agujero en el corazón todo el rato. Siento tu ausencia a cada segundo del día. Duele y no se alivia. Perderte es suficiente malo, pero no tengo ni siquiera el consuelo de recordar que una vez yo te había tenido. Pensé que lo entendió, por un segundo. Y entonces algo cruzó su cara, una expresión que no podía nombrar, tal vez fue la desesperación. Eso no importa. Cerré la distancia entre nosotros. Lo hace demasiado. - Creo que siempre has sido el chico más solitario del mundo. dijo en voz baja.- Cuando vivías aquí y mirabas el mundo y deseabas formar parte de él, y ahora sigues sin formar parte de él verdad? Se quitó la

220 220 capucha. No quieres formar parte de mi mundo, Haden. Confía en mí. Tiró del collar alrededor de su cuello hasta que lo liberó. Lo sujetó hacia mí hasta que puse mi mano. Si tienes los sentimientos que dices tener, diles a los otros que paren de intentar encontrarme. - Theia Dejó caer el collar en mi mano. Muéstrales esto. Diles que soy feliz aquí. Que no quiero volver. Nunca. Apreté los dedos alrededor de la joya. Estaba caliente. No voy a renunciar a ti. Me sorprendió porque se agarró a mis hombros y se estiró hacia mí en un beso. La presión de sus labios en los míos llenó de energía cada célula de mi cuerpo. Era como volver a casa, solo que yo nunca antes había sentido esto hasta ahora. Mi sangre entraba y salía de mi corazón a un ritmo distinto, uno que se había emparejado al instante con el suyo. La agarré con más fuerza, decidido a no dejarla ir. Nunca más. Y entonces me desperté.

221 221 Capítulo 24 No sé si había estado en un baile de instituto alguna vez, pero estaba bastante seguro que nunca iría a otro. Nosotros cuatro, Gabe, Donny, Amelia y yo nos pusimos en la esquina con tazas de zumo de naranja calientes y rezando por que el reloj se moviera. - Por lo menos nos ven bien reconoció Donny mientras tomaba un sorbo de zumo. Nos veíamos bien. Excepcionalmente bien. Donny vestía de blanco, su idea de una broma, pero el largo vestido se moldeaba a su cuerpo en los lugares correctos con una abertura en una pierna y un baño tan bajo en la espalda que Gabe se colocó de pie detrás de ella para bloquear la vista de todos los chicos. Amelia llevaba un vestido azul eléctrico más corto que el de Donny. En vez de joyas, tiño las puntas de su cabello color azul y se puso algún tipo de zafiros de la piel cerca de los ojos. Ame era mi cita. Mike nunca le había preguntado, y sabia que Donny no querría ir se Ame no tenia una cita. Y si Donny no iba, entonces Gabe no podía ir, y lo mas lejos que podía decir, Gabe era el único que realmente quería estar aquí en primer lugar. - Quieres bailar? le pregunté a Ame. Ella se encogió de hombros Supongo. - Ouch. Ella me miró de lado y una pequeña sonrisa se formó en sus labios Lo siento. Es sólo que - Lo sé Yo no era la cita que quería, y Theia seguía viviendo en el Inframundo. Después de regresar con el collar de Theia y las noticias inquietantes acerca de la sangre de demonio que habitaba su cuerpo, Ame admitió a regañadientes que podría haber sido un poco dura conmigo. Obviamente no estaba engañando a Theia, estaba tan ocupado mirando el talismán que no había hecho nada para proteger a Theia o como para pensar en otras chicas. Puse su colgante en un cordón negro y lo llevaba puesto todos los días. No recuerdo amarla, pero la amo al mismo tiempo. No era algo que yo siguiera cuestionando, no después de ese beso. Quizá mi cerebro no recordaba, pero mi corazón si.

222 222 - Esto es estúpido dijo Gabe, y todos lo miramos esto probablemente es tan bueno como lo que bien que vestimos, y no estamos disfrutándolo. - Theia querría que nos lo pasáramos bien dijo Ame en voz bajo. - Theia odiaría este baile tanto como nosotros hacemos dijo Donny. El gimnasio había sido transformado, bien, no mucho. La música siguió sonando, la decoración consistía en algunas banderas de purpurina, u la relación de adulto a estudiante estaba cerca de dos a uno mientras la multitud se marchaba. - Entonces, qué queréis hacer? preguntó Gabe. - Comer dije, recordándome a Mike, pero era verdad. La comida parecía una muy buena solución. - Los pancakes son una buena solución para una noche salvaje dijo Donny. - Oh, hombre podría comer pancakes estuvo de acuerdo Ame, dejándonos en shock a todos, solo la había visto comer ensalada. Media hora después, asaltamos la puerta frontal de la casa de Varnie vestidos formalmente, cargando bolsas de bollería para el desayuno. Él salió de su habitación pareciendo confuso. - Me he perdido algo? miró sus pantalones cortos y su camiseta Debería subir y ponerme una corbata? - Por favor, dime que sabes cocinar le dijo Donny a Varnie, y él río cuando vio la bolsa de su mano. Varnie comía muchos sándwiches. En vez, conteste yo Yo se cocinar. - Siiiiiii dijo Donny. - No, de verdad. Incluso a mi me pareció extraño. Por qué iba yo a saber como hacer panqueques? Eran todos los demonios fans del desayuno, o solo yo? Sin embargo, la receta estaba en mi cabeza, así que puse a Donny y Ame a freír bacón, lo que podría haber sido un error, a Gabe a mezclar la masa, y a Varnie a poner la mesa, y yo me enrolle las mangas y calenté la plancha. Algo pasó en esa cocina mientras trabajábamos en torno a nosotros y tratábamos de no ensuciar los hermosos vestidos de las chicas. Donny se quitó los zapatos de tacón, dándole un aspecto aún más caliente. Ame hablaba y

223 223 reía, sin saber que Varnie le daba miradas incomodas cuando le era posible, y cada vez que ella reía, él sonreía. Gabe y yo jugábamos a la pelota con un rollo de papel con mi habilidad de lanzamiento, y Donny nos decía de parar. Todos sentíamos la ausencia de Theia, pero al mismo tiempo, me sentía como si fuera parte de algo. Tenia un lugar en el que pertenecía. Nos sentamos en la mesa como una familia, pasándonos las cosas y comiendo. Comí hasta estar lleno que pensé que el botón de mi pantalón se rompería. Todo lo que comí estaba buenísimo. Ame se echo hacía atrás Dios, estoy llena. - Yo no quiero ni pensar en todos estos platos dijo Donny Oye, ahora que creo en los demonios y los hechizos de magia, quién me contará sobre los elfos pequeños que vienen y limpian la mesa mientras hago una siesta? - Hay una clase de hadas llamadas Nibs que hacen eso, pero vienen con un conjunto de problemas. Nunca vale la pena la molestia que provocan respondió Varnie. - Estaba bromeando, pero Donny lo miro con recelo Espera, me estás tomando el pelo? En realidad no existen los Nibs, verdad? Varnie sonrió evasivamente. - Ame, existen los Nibs? Amelia se mordió el labio para no reírse. Nunca había oído hablar de ellos, pero eso no quiere decir que no existan. - Chico amnesia? Levante las manos Si, lo siento. Amnesia. - Chicos apestáis hizo un puchero- Fue divertido conseguir que trabajara. Donny vivió cerca de la superficie de algunas palabras bien escogidas para girar en un frenesí. Por supuesto, a veces era una maldición, también. Gabe miró la mesa con disgusto Casi que prefiero hacer otra sesión de espiritismo antes de limpiar este desastre. Ame miró hacía arriba Deberíamos. No hemos vuelto a probarlo en días. - Estaba bromeando Gabe volvió a sentarse en su silla No me gusta. Es escalofriante.

224 224 Amelia ignoró a Gabe y parpadeó dulcemente hacía Varnie Tu qué piensas Varnie? Varnie, la savia de los pobres, hubiera hasta saltado de un puente si ella se lo hubiera pedido con esos hermosos ojos. Donny ladeó la cabeza y miró atentamente a Amelia, entonces lentamente inclinó la cabeza y miro a Varnie, estrechando los ojos Hey, espera un momento Gabe la interrumpió con un beso. Estaba empezando a pensar que el chico tenia más poderes psíquicos que los de Ame y Varnie junto. Actuaba como si la mayoría del tiempo no estuviera pendiente, pero parecía que sabía exactamente lo que no se estaba diciendo. Y la manera en la que manejaba a Donny sin que ella fuera menos Donny. - Podemos hacer una sesión de espiritismo de localización, Señorita Amelia, si quiere. Una vez más no haría daño a nadie. Varnie parpadeó varias veces, al darse cuenta de que estaba actuando como marica. Por lo menos, yo esperaba que se diera cuenta En cuanto limpiemos este desastre. Todos nos quejamos. Después de limpiar los platos, volvimos a nuestros lugares alrededor de la mesa en la sala de guerra. Así la llamo Gabe para que sonara menos espeluznante que nos sentáramos alrededor de una mesa y cantáramos mirando una bola de cristal. Después llegó el momento de silencio. Se suponía que teníamos que dejar en blanco nuestras mentes. Mayoritariamente, nos lo tomábamos en serio y no soltamos comentarios sarcásticos los unos a los otros, no sabía si mi mente se habría calmado. El silencio solo duro dos minutos. De pronto, Varnie habló Cerrad todos los ojos, abrid vuestras mentes, y respirar profundamente. Trate de relajarme. Nunca había estado cómodo en una sala con una bola de cristal. Y odiaba esas cartas. Eran inquietantes para mi. Predecían los desastres. - Dejad vuestras mentes ir. Pensad en un cielo oscuro de noche y un manto de estrellas. Imaginad todos esos puntos de luz, encontrad uno que os hablé y focalizaros en él La voz de Varnie se iba profundizando mientras hablaba. Ya no era el imitador femenino o el amigo internauta, quien adquirió una resonancia que parecía salir solo cuando trabajaba así. Nos llevo de viaje a través de una galaxia en nuestras mentes. A medida que nos íbamos más hacía la noche dentro de nuestras cabezas, el collar de Theia se hacía más cálido en mi piel. Juntar todos

225 225 vuestras manos. Una vez formemos el circulo, recordad no romperlo hasta que yo os lo diga. Ese era un paso importante. Si rompíamos el circulo, podían pasar cosas muy malas. Varnie nunca nombro que cosas malas, pero estábamos completamente seguros de que no era necesario preguntar. Cosas malas era una advertencia suficiente. - Estoy abriendo los canales dijo Varnie, no a nosotros sino al mundo espiritual Para preguntar La mesa empezó a temblar. Abrimos los ojos y nos miramos los unos a los otros. - Bien continuo Varnie, su voz reclamando calma Alguien esta aquí, lo cojo. La tabla golpeó más duro. La bola en el centro su base se tambaleó y rodó hacía mi. Mi primer instinto fue cogerlo, pero me contuve. Donny y yo utilizamos nuestras manos entrelazadas para amortiguar la bola, evitando que cayera de la mesa. La baraja de cartas del tarot en el aparador empezaron a arrastrarse como si una entidad invisible las tuviera agarradas de un lado a otro. Donny lloriqueó un poco, y luego, una a una, las cartas empezaron a volar por los aires como misiles hacia nosotros. Nos encogimos, pero una de ellas me golpeo lo suficientemente fuerte en el hombro como para cortar mi camisa. Ame se puso de pie, su pelo flotando en el aire como si estuviera junto a un viento fuerte. Sin soltar a Varnie y Gabe o romper el circulo, miro las cartas. Parad. Su voz era tranquila, pero intensa, y las cartas detuvieron su vuelo en el aire. Solo colgaron ahí. El viento invisible se mantenía junto a ella, pero creo que podría ser algo creado por ella misma, no algo dirigido a ella. Era como si esa extraña energía se hubiera detenido ante ella, y a consecuencia ante el resto de nosotros. Dulce, Amelia parecía una diosa en un túnel de viento. - Esto no me gusta susurró Donny. - Si, a mi tampoco Varnie se aclaró la garganta Vamos a seguir adelante y Lo que fuera que iba a decir fue cortado por las letras teñidas de rojo en la pared, como si alguien estuviera pintándolas con un espray de sangre. Haden

226 226 A medida que cada letra aparecía, mi estomago se retorcía un poco más. Algo empezó a golpear la puerta cerrada y todos nos estremecimos con cada choque. - Qué demonios está pasando? pregunto Gabe. La mano de Donny tembló en la mía Creo que deberíamos detenernos. Esto no está bien. Estuve de acuerdo. Nunca había experimentado algo tan fuerte u oscuro antes. - No os dejéis ir nos recordó Varnie Tenemos que cerrar los canales. Era difícil mantener la calma. Las letras de color rojo empezaron a gotear un los patrones alargados, y una embestida en la puerta provocó que mi corazón golpeara en cada golpe. Mis músculos se tensaron, y quería golpear algo o esconderme debajo la mesa. Amelia cerró los ojos y la habitación estallo en una explosión de luz blanca. Como un relámpago, tan caliente como el sol, la luz parecía iluminar cada grieta dónde una sombra podría ocultarse. En ese segundo de calor, la pintura desapareció, las tarjetas volvieron al aparador y los golpes se detuvieron. Ame abrió los ojos Whoa! - Si, Ame, Whoa repitió Gabe. Un silencio cayo sobre la sala. Nuestros intentos por respirar eran los únicos sonidos. - Varnie susurró Qué he hecho? - No estoy seguro, pero puedo decir que acaba de evitar un apocalipsis, Señorita Amelia su tono era seco, pero su mano no estaba. - Podemos romper ya el circulo? Aún tenia miedo, pero tampoco disfrutaba la mano mojada de Varnie. - Estás bien, nena? le preguntó Gabe a Donny. Estaba pálida, muy pálida, y le temblaba el labio inferior, pero no dijo nada. Rompimos el circulo y de inmediato rodeamos la silla. Ella se estremeció sin control. - Donny, Qué ocurre? preguntó Ame. Donny trató de hablar pero parecía que tenia hipo con cada respiración. - Nena? Gabe la sacudió suavemente Por favor dime que estas bien.

227 227 Sus ojos estaban vidriosos y un poco vacíos. Varnie y yo compartimos una mirada de preocupación. Ella abrió la boca en una bocanada La vi finalmente lo logró. Theia. - A quién? preguntó Varnie. - Me estaba mirando por el otro lado de un espejo. Se veía tan triste y luego y luego toda su piel se arrugo y estaba esa cosa del esqueleto Ella se estremeció de nuevo y Gabe la atrajo a su regazo. - Probablemente fue un truco dijo Varnie con calma Al igual que los ruidos y el mensaje en la pared. Trucos para asustarnos- O tal vez no, quería gritar. Salí disparado de la silla y deje la habitación esforzándome por mantener la rabia escondida. Estaba cansado de sentirme indefenso. Todo el mundo estaba en peligro, y todo por mi culpa. Estaba escrito en la pared, literalmente. Y lo peor de todo, estaba celoso. Estaba furioso de que Gabe pudiera coger a Donny cuando estaba asustada, y que Varnie pudiera pasar tiempo con Amelia, aunque ella no supiera que él estaba por ella. Y de que la chica de mis sueños estuviera fuera de mi alcance. Esa noche me levante, todavía en mii habitación, incapaz de respirar. Me sentía como si estuviera bajo el neumático de un coche. No me podía mover, pero era muy consciente de que estaba despierto y que no estaba solo. Daba miedo, incluso más que mi nombre en la pared o los rostros de espectros en las cortezas de los arboles. Por lo menos en el bosque podía correr. Me las arregle para abrir y cerrar los ojos hasta que se acostumbraron a la oscuridad. Fue entonces cuando me di cuenta de que Theia estaba de rodillas sobre mi pecho. Lo había visto antes, en el libro de demonología que Varnie me mostro. Así era como el demonio yegua cogía a sus presas. En las imágenes, a veces era una hermosa doncella y otras una bruja. Ningún dibujo representaban a alguien tan desamparada como Theia. Ella lloraba en silencio y su labio inferior temblaba. Apartó la mirada de mi, como si no pudiera soportar que viera su vergüenza. - Lo siento tanto susurró. O podía hablar ni moverme. Ella brillaba como si tuviera un filo de luz suave. - No quiero hacer esto, Haden. Dios, por favor, ayúdame a detenerme. Y entonces ella se había ido, como si nunca hubiera estado ahí.

228 228 Y me pregunté si ella estaba demasiado lejos para salvarla. Theia se sentó en la esquina de la habitación de Haden, haciéndose tan pequeña como podía. La vergüenza de lo en que se había convertido la ponía enferma. Ella solo necesitaba probarlo. Lo necesitaba muchísimo. Había perdido toda razón, todo el sentido común. Apretó los ojos para cortar la memoria, pero se quedaba tan fuerte en la cabeza. Era fácil crear excusas, poner sus necesidades por delante a todos los demás. Por qué no iba a tener lo que quería? No lo había sacrificado todo? Ella no lo mató, al fin y al cabo. Y si quería, podía hacer que él disfrutara la experiencia, placer exquisito, placer tortuoso. Theia tapó sus oídos. No, eso era Mara hablando. Mara susurrando todas esas palabras en su cabeza. Lo que ella estaba haciendo estaba mal. Había permitido que el demonio en ella ganara la batalla. Haden tuvo suerte de que ella hubiera podido detenerse. Ambos la tenían. Mara jugó a este juego muy bien. Prometiéndole a Theia que podría salir, ver a Haden, pero no había penitencia por el privilegio. Nunca más. Los tratos traicioneros de Mara significaban que Theia había perdido, en todo momento. Ella había estado esperando que Theia cometiera un error que traería a Haden de vuelta a Under. Theia sería más fuerte la próxima vez. Tenia que ser mas fuerte.

229 229 Capítulo 25 Ya estaba sentado en la mesa cuando Varnie se levantó al día siguiente. - Te has levantado temprano. dijo, cogiendo su taza favorita del armario. Le gustaba ir a la playa al amanecer los fines de semana. Yo había estado mirando mi café, hasta que se había enfriado, tratando de encontrarle sentido a la sesión de espiritismo, mis sueño que no había sentido como un sueño, y al hecho de que mi novia había intentado comerse mi alma anoche. - Qué pasa? preguntó Varnie dándose cuenta de mi estado de ánimo. - Theia estuvo aquí - Aquí? Así como, ella vino aquí y tú no te fuiste allí? él se sentó enfrente mío. - Estás seguro? Me encontré con sus ojos al otro lado de la mesa. Creo que ella iba a comerme. dije estas palabras a sangre fría. Quería tener pánico, explotar en rabias, hacer algo. Cualquier cosa. Varnie miró su taza evitando mis ojos tanto tiempo como fuera posible. Lo siento, tío. Esto no mola. - Mola? Repetí. Varnie, necesitamos sacarla de ahí. Necesito mis recuerdos de vuelta ahora. Ella se paró a si misma anoche. Pero, y si ella no puede la próxima vez? Ella se odiara. Y la próxima vez, pensé pero no lo dije, y si no soy yo al que ella va? - Qué propones? Enterré mis dedos en mi pelo, la frustración comiéndome por dentro. No lo sé. Puedes hipnotizarme o algo? - No sé cómo hipnotizar a gente. Dejó la mesa y volvió con un trozo de pizza fría de los últimos cuatro días. - Qué hay de retroceder a vidas pasadas? - Mira, lo mejor que epodo hacer es dejarte en un estado de meditación profunda. Pero no estoy seguro de que sea una buena idea. Hizo una pausa. Por supuesto, nadie me escucha cuando digo que algo no es una buena idea, así que supongo que tú no serás diferente. - No puedo hacer nada por ella de este modo. Si pudiera recordar lo que sabía cuándo era un demonio, tal vez pudiera salvarla.

230 230 - Haden - Por favor. Asintió Está bien. Pero cuando el mundo vuelva a estallar en tu cara, me gustaría que por lo menos una vez alguien dijera Deberíamos haber escuchado a Varnie Exhalé el aliento que había estado reteniendo durante mucho rato - Cómo lo haremos? - Volviéndote a sentar en la silla y relajándote. Bien. Hice lo que me pidió, pero no pensé que me fuera a relajar pronto. Tenía los nervios de punta, mis nervios rebotaban como una pelota en una máquina de pinball. - Inspira profundamente. Piensa en el paso del aire por tu nariz y síguelo a lo largo de todo tu cuerpo. Visualiza como pasa por todo el camino hasta tus pies, hasta los dedos de tus pies, y luego, exhala desde los dedos hacia arriba de nuevo. Y después repítelo. Hice lo que me dijo, solo realizándolo estaba visualizando mi cuerpo completamente vacío excepto por el aire porque era como me sentía. Yo era un caparazón, inerte de vida. Excepto que ahora era como un balón. Varnie se mantuvo diciéndome que mirara las cosas, estrellas en el cielo, otra vez, hojas de hierba en un prado, los granos de arena en la playa. Estaba a punto de decirle que no funcionaba, que no me relajaba, cuando me di cuenta de que estaba en un cementerio de lápidas muy antiguas El cementerio no era muy alarmante ni especialmente mórbido. No se sentía como Under, pero estaba definitivamente lúcido. Me pare en una piedra rodeada de arbustos de rosas negras y sentí que se me erizaban los pelos de la nuca. JENNIFER ANNE ALDERSON La madre de Theia. Justo debajo de mi nuez de Adam, el talismán vibró luminosamente. Qué tuvo que hacer la Sra. Alderson para devolverme los recuerdos? La única conexión que se me ocurría era que Theia había escogido el brazalete de su madre como el talismán que llevaba yo ahora. Un talismán que había sido hecho para protegerla de mí. - Hola, Haden.

231 231 Me volví buscando la voz. Una mujer con un vestido blanco apareció entre la niebla. Su pelo, oscuro contrastaba con la palidez de su piel, y sus labios se veían más rojos de lo que deberían ser. - Hola? contesté. No la reconocí, pero en estos momentos no reconocía a mucha gente. Se movió con una gracia antinatural, y la niebla se elevaba a su alrededor mientras caminaba hacia mí. Eso era una etérea cualidad de ella, y no pude desviar mi mirada de ella. - Estoy muy preocupada por mi hija. dijo lentamente con una cadencia ligera. Está en un grave peligro. - Tu hija? Miré de nuevo a la lápida. - Eres la madre de Theia? - Llámame Jenny. me dijo con una voz tranquilizadora. Hablarle a un fantasma era algo que debería haber hecho antes de todas las sesiones en casa de Varnie, pero hablarle al fantasma de la madre de Theia era un nuevo nivel de extrañeza. Los espíritus que nosotros buscábamos nunca habían parecido tan reales. Eran transparentes si podías verlos del todo. La madre de Theia era del tipo que brillaba, pero era corpórea. - Por qué estás aquí? - le pregunté sin educación. Se suponía que estaría en mi subconsciente, no donde ella estaba. - Mi hija está en un problema muy grande. Ella no pertenece a donde está. La culpa me abrumaba. Sra. Alderson, tendría que saber que yo nunca quise que le ocurriera esto. Si pudiera intercambiarme con ella lo haría. - No sabes cómo me alegro de escuchar eso. Que chico tan caballeroso. sonrió Y, por favor, ya te lo he dicho. Llámame Jenny. Jenny no se parecía a Theia en nada. Sus pómulos eran demasiado esculpidos, su pelo demasiado oscuro y su boca completamente diferente. Eran sus labios, quizá, que no estaban bien. Los labios de Theia eran gruesos y perfilados como un arco, pero Jenny tenía los labios delgados y una boca ancha. Aun así, a pesar de las diferencias, había algo tranquilizador en ella. Me relajé desde el primer momento en el que la vi hacía mucho tiempo. Quizá ella era más que un fantasma, quizá un ángel guardián de algún tipo, porque su presencia era muy pacifica para mí. Mis músculos, todo mi cuerpo, empezó a sentirse lánguido. Todo iría bien ahora. Jenny lo arreglaría.

232 232 Jenny caminó a mí alrededor y suspiró mientras pasaba la mano por la lápida que marcaba el lugar donde descansaban sus restos. Pobre Theia, atrapada en una pesadilla. Sacudió la cabeza, su cara mostraba preocupación. - Podemos sacarla de ahí? - No, no podemos. Miró hacia mí como si mirara a través de mí. Pero tú puedes. El modo en que ella dejó ir las palabras me llenó de una sensación de calma. Yo podía salvar a Theia. De repente, me sentí como si fuera una chispa. Jenny me miró como si pudiera hacer cualquier cosa. Y empecé a creerla. Desde que me desperté en la cabina, me había sentido inseguro de mí mismo. Me llené de una confianza abrumadora y paz increíble. - Tú puedes ser su héroe, Haden. Tú eres el único que puede salvar a Theia ahora mismo. Holas de coraje me recorrieron. Ella tenía razón. Yo era el único. - Qué debo hacer? Cualquier cosa, cualquier cosa que ella me pidiera, lo haría. Jenny sonrió, y me fijé de nuevo en como de diferentes eran ella y Theia. El pelo de Jenny era oscuro y los rizos de Theia eran y entonces la chispa se encendió de repente y se sintió como un jarro de agua helada. Los rizos de Theia habían sido heredados de su madre. El pelo de Jenny era totalmente liso. Donny me dijo acerca de cómo Theia odiaba sus rizos porque eran completamente salvajes. Ella dijo que nunca se lo alisaría hasta que yo volviera. Que yo había ayudado a Theia a perdonar a su madre y a aceptar las cosas de ella que eran diferentes a su padre. Era extraño que un fantasma perdiera una hora alisando su pelo antes de encontrarse conmigo en el cementerio. Esta mujer no era Jenny. Era Mara. No sé cómo lo supe, pero la claridad del sentimiento parecía ignorar mis pensamientos de segundos anteriores. La calma, alentadoras vibraciones estaban manufacturadas por Mara para manipularme. En cuanto la reconocí estas desaparecieron y me quedé con solo un nudo de miedo frío. Tragué saliva e intenté que no se notara el miedo que tenía. Lo Mejor era que ella pensara que yo aún la creía.

233 233 Mara parpadeó graciosamente hacía mí, jugando su papel como una especie de guardián benevolente enviado contra el mal. Solo que ella era el mal. No sabía cómo lo había pasado por alto antes. Ella estaba cubierta de inmundicia, visible cuando mirabas más allá de su masacra. - Yo puedo ayudarte a recordar, pero primero necesito que me des el collar. Mi mano se dirigió a él automáticamente Por qué? Me sentía más seguro con la protección de él contra mi piel, a pesar de que no me había demostrado ser muy útil. - Es un símbolo. Magic lo requiere. Mis ojos se movían buscando una vía de escape. Pero, estaba yo realmente aquí, o seguía en la mesa en la cocina de Varnie? Qué harás con él? Le pregunté Cómo van a regresar mis recuerdos? Mire a nuestro alrededor, el resto del cementerio desapareció. Nos quedamos en lo que parecía una cumbre de montaña, tan solo Mara, la lápida de Jenny y yo. - Haden, dame el collar exigió, su ya no era tan tranquila. - Por qué quieres tanto esto, mamá? Mara se echó a reír Ese es mi chico. Incluso sin memoria, todavía conoces a los de tu propia especie. Es hora de que regreses a casa, Hijo. - Ya no soy un demonio. No soy de tu especie. Los ojos de Mara se ensombrecieron Podemos arreglar eso. Vuelve a casa. - Deja ir a Theia. Ella rodó sus ojos Estoy medio tentada. Honestamente, ella es aún molesta de lo que tú fuiste. Haden Mara hizo un puchero Vuelve. No había ningún lugar al que ir en este momento, a menos que saltara por el acantilado, por lo que me quedé ahí, esperando que no quisiera matarme o comerse mi alma. Cómo de maternales eran los demonios? Miré la lápida de nuevo y me pregunté si mi madre me amaba Qué pasa si vuelvo contigo? Mara ladeó la cabeza, intrigada por mi interés Obtienes tus recuerdos. - Y Theia? - Te quedas con Theia, también el veneno estaba cubierto de azúcar, pero estaba ahí.

234 234 Cerré los ojos Déjala ir. - Te estás poniendo pesado, Haden. Todos sabemos cómo acabara esto. Tú y tus amigos no sois lo suficiente fuertes como para detenerme. Theia ha hecho su elección, ella se comprometió conmigo, y ahora mi sangre corre por sus venas. Confía en mí, todo el mundo está mejor con ella en Under. - Por qué quieres el talismán? le pregunté de nuevo. - Ya te lo dije. Es un símbolo. Tenía que haber más ahí escondido Cómo puedo tener mis recuerdos de vuelta? Se cruzó de brazos y arqueó una ceja. Cuando parpadeé, me pareció ver que sus pómulos sobresalían de su piel, pero su cara parecía normal. - No encuentras el cuerpo humano limitado, Hijo? Mara no espero a obtener una respuesta- Se puede tener todo, ya lo sabes. Como un demonio, puedes tener más poder del que te puedes imaginar en este momento. El único poder que yo quería era la posibilidad de salvar de Theia, pero no me atrevía a expresar mi deseo. - Solías ser especial, Haden. No lo echas de menos? Era como si Mara me hubiera clavado un cuchillo y lo girara con cada palabra. Si, echaba de menos ser especial. No recordaba cómo era exactamente, pero sabía cómo solía ser algo más. Lo que no habría dado solo para ayudar a alguien. - Cuando eras como antes, eras fuerte. Tus amigos envidiaban tu velocidad y fuerza. Querían hacer las cosas increíbles que tú hacías Ella ando a mí alrededor lentamente- Pero en su lugar tú querías ser un don nadie. No lo entiendo. Podías gobernar este reino y el tuyo propio, pero tú te revolcaste en la oscuridad y abatiste sobre una chica que nunca será tan buena como tú lo fuiste. Mi corazón latía rápidamente, pensé que acabaría saliendo de mi pecho Si ella no es buena para ti, Por qué no la dejas irse? - Hice una promesa de la misma manera que ella me prometió a mí. Tengo que honrarla, no? Además, Qué harías con ella ahora en la Tierra? No podrías controlarla, no en esta lamentable condición en la que estas. Necesitaras tu otra mitad o ella te comerá vivo. Literalmente.

235 235 Miré mis piernas como si enredaderas subieran por ellas. Recogiendo mis pies no hizo nada para desunir los tallos de púas. Y entonces no pude mover mis pies de ningún modo. Estaba atrapado, anclado en el suelo con la madre de las pesadillas dando vueltas a mí alrededor. - Estás empezando a aburrirme, gatito. Trate de no entrar en pánico, pero odiaba estar inmovilizado A dónde van los demonios? Le pregunté Después de exorcizarlos? - No importa a dónde fue, solo dónde está ahora Mara sacó un colgante de su corpiño. Coincidía con el que Theia me había dado. Ella sonrió ante mi reacción mientras los colgaba juntos Soy una fanática de la simetría. No sabía que tenía planeado a hacer. Quizá si yo hubiera seguido pensando que era Jenny, se lo habría dado cuando me lo pidió y ella los habría cambiado sin que yo lo supiera. - Entonces, tan solo tendrás que poner eso en mí y volveré a ser un demonio dije, mientras luchaba contra las enredaderas que tenía en mis piernas y me obligaban a seguir en el lugar. - No es tan simple como eso. Tienes que aceptarlo Aceptar una posesión demoníaca? Entonces por qué me atas? Mara se encogió de hombros. Porque es divertido Ella caminó hacía mí, pero sus pies no tocaban el suelo. Ella se deslizaba en el aire y cada vez se me acercaba más y más Y entonces escuché la voz de Varnie, llamándome des de donde estaba y donde necesitaba estaba. La cara de Varnie no era exactamente lo que normalmente quería ver al despertar, pero en este momento estaba realmente feliz de verle. - Estaba un poco preocupado, parecías más profundo en el estado de meditación de lo que creo que es normal. Mi garganta trabajo para contestar Agua dije finalmente. Mientras él agarraba una botella de la nevera, yo trataba de entender lo que había sucedido. El talismán vibraba en lo que parecía baja tensión.

236 236 - Creo que estuve en Under le dije a Varnie después de haberme bebido la mitad de la botella. - Yo no lo creo dijo él. - Pero vi a Mara le explique. - Haden, cerré cualquier canal en el que pudiera aparecer otra persona dentro. Se trataba solo de ti y tu subconsciente. Sabía lo que había visto. - En serio, tío dijo nadie más dentro o fuera. - No estabas ahí. - Ni tú. Estabas en tu cabeza. Exhalé. Varn Y si él estaba en lo cierto? Qué pasaría todo había sido una escena elaborada por mi subconsciente para decirme algo? El talismán volvía a vibrar. Solo tú puedes salvarla. Tienes que aceptarlo. Cuando eras quien eras, eras muy fuerte. Como demonio, tenías más poder del que te puedes imaginar ahora mismo. Deje el talismán en mi palma. Era cierto? Sería más útil si aceptaba ser como yo había nacido? Y entonces mi mano quemó. El talismán. Lo había tenido contra mi piel, sin quitármelo y creyendo que tenía algún tipo de poder sin ser descubierto aún. Estaba probablemente en lo cierto. Que tenía poder. Mi poder. La piedra se movió como si estuviera viva. - Varn, Por qué Theia tenía un talismán? Él negó con la cabeza Ojalá lo supiera. Cuando husmeaste alrededor, me llago un mensaje de que ella necesitaba un talismán, pero que no intervenía directamente en su protección. No tenía mucho sentido, lo que no es nada nuevo. No pude descifrar el mensaje, así que lo pasé lo mejor que pude. Por qué?

237 237 - Quizá podría descifrarlo. Parpadeó, esperando pacientemente a que se lo explicara. Eliminar el collar no fue fácil por el temblor de mis manos a causa de la adrenalina corriendo por mi cuerpo El colgante no puede protegerla, pero lo que hay en él sí que puede. - Qué hay en el colgante? La única cosa en la que había pasado más de un siglo deseando. La única cosa con la que podría ser lo suficiente fuerte como para proteger a Theia de la pesadilla de su nueva familia. Lo dejé en el medio de la mesa Yo. Varnie empujo su silla unos centímetros, poniendo distancia entre el colgante y él El demonio está ahí dentro? Asentí. - Cómo? - Mara tiene que haberlo hecho. Quizá fue el primero por sí mismo. No lo sé. Dudo que Theia supiera lo que contenía cuando me lo dio. Pero de esto me di cuenta cuando fui a buscar mis recuerdos. - Así que tenemos que enterrarlo o esconderlo ahora? él lo miro como si no fuera a tocarlo ni con una grúa, y mucho menos enterrarlo. - No, lo tenemos que dejar escapar. Él tiro la silla hacia atrás Estás loco? - Llama a las chicas le dije tenemos que hacer otro exorcismo, esta vez en sentido inverso.

238 238 Abajo es arriba... otra vez.

239 239 Capítulo 26 Theia Todo volvió a cambiar la noche que el hombre en llamas cayó del cielo. Trepé desde la colcha hasta la ventana. Esta vez no me miró como lo había hecho en el pasado. Su descenso fue lento, otra vez tortuoso, y sé que mi corazón se detuvo, capturando a mis costillas como una piedra. Mientras lo miraba, esperando a que llegara a tierra, volví a vivir su horror, mi horror. Era Haden? Qué estaba pasando? No tocó el suelo, en su lugar se desintegró y desapareció en la nada delante de mis ojos. Tragué saliva. Y entonces mi corazón encogido empezó a galopar. No sabía qué hacer, qué pensar. Seguramente, si era Haden, no había muerto. Yo no me morí la primera vez que fui a Under, y él no se murió la primera vez que vino a mi mundo, así que todavía estaba vivo. Tenía que estarlo. Me mantuve repitiéndomelo para convencerme a mí misma. Pero Haden no debería haber vuelto a arder no? Me paseaba como un león enjaulado intentando hacer trabajar a mi cabeza. Era alguien más? Intenté abrir la puerta pero estaba cerrada. No había sido Mara quien me había encerrado, sino que fue uno de los mayordomos sin rostro que había sido amable conmigo. Algunos de los habitantes de Under seguían siendo leales a Haden, a pesar de su temor por Mara. Cuando le expliqué al mayordomo que no confiaba en mi misma para no herir a su antiguo maestro, encontró una manera de bloquear la puerta por las noches. Horas más tarde, seguía sin poder dormir, seguía paseándome, me acerqué a la terraza. La vista no era nunca exactamente la misma; las montañas siempre estaban cambiando de forma. Una cosa más que me dejaba fuera de balance. El aire nocturno era frío, pero un poco suave. Olía como el mar. Efectivamente, entre los picos de dos montañas, había un océano que por lo general no era visible. La luz de entorno a dos lunas se reflejaba en la superficie en una dorada imitación del sol. No me permití pensar sobre regresar a casa. Era peligroso querer cosas. Estaba volviendo a la habitación de Haden, mi habitación, cuando escuché un sonido. E vello de mi nuca se erizó. Una cosa que había aprendido durante mi estancia en Under fue que no podía encogerme de miedo. El miedo era apreciado y cultivado, mi mejor arma hasta ahora ha sido imitar la actitud formidable de mi padre ante la mayoría de las situaciones. Enderecé la espalda y me dirigí hacia el borde de la terraza,

240 240 deseando haberme puesto algo más que una camiseta pirata de Haden. Respiré hondo y miré por encima de la barandilla. Al mismo tiempo, apareció Haden, escalando a la terraza. Mi primera reacción fue de sorpresa, después alegría, después miedo. - Qué estás haciendo aquí? pregunté. Qué pasaría si Mara podía sentirlo? Saltó por encima del borde con un practicado movimiento. - Qué has hecho? Cómo lo? - He estado escondido dentro y fuera de mi habitación durante medio siglo. sus ojos brillaron con un oscuro humor. Hay clavos de hierro colocados estratégicamente desde el suelo. - Has escalado la pared? Y si te hubieses caído? Podrías haberte matado. Hice una pausa cuando un nuevo pensamiento destelló por mi mente. Espera te acuerdas? Haden sonrió. Me acuerdo de ti. Recuerdo cada segundo. Cogió mi mano, ajeno al peligro que yo representaba para él, y besó la punta de mis dedos en un gesto que me recordó a Haden, me lo recordó todo muy bien. Uno que era ambos, un demonio y un chico. Mariposas revoloteaban en mi estómago, cancelando con un dulce momento la fealdad que yo había sentido desde que el demonio había fijado su residencia bajo mi piel. Quería advertir a Haden, de ser fuerte y de hacer lo correcto, pero egoístamente, en su lugar, me estiré apretándolo en el momento. - Sigues teniendo el camino de la luz de la luna sobre ti. dijo, recordándome la emoción de nuestros primeros encuentros. Me sentí hermosa cuando le miré a los ojos. No se había rendido conmigo, con nosotros. Ni siquiera cuando no podía recordar que me amaba. Me preguntaba si yo tenía esto en mí por el desafío y la esperanza de nuevo. Miró por encima de su hombro a la luz menguante de la luna. He venido a llevarte a casa. - No, Haden, deberías - No te marchitarás aquí, no mientras quedé aliento en mi cuerpo. - Pero tu madre... - La noche que hiciste el juramento de sangre con Mara. Prometiste que nunca intentarías escapar. - Lo sé. Por eso debes irte. Ahora, antes de que nos encuentre. El pánico crecía en mi pecho. Nunca había sido una buena idea para mí

241 241 ser demasiado emocional. Yo tenía menos control sobre la oscuridad en mi interior cuando estaba sobrexcitada. - No vas a romper el juramento si eres secuestrada. Di un paso atrás. Haden, no. - Bueno. Sí, si luchas contra mí será más creíble. Intenta correr si te gusta. su sonrisa lobuna regresó. Me gusta una buena persecución. Me alejé de él. Esto no es un juego. Tienes que irte. No puedo ir contigo. - No te lo estoy pidiendo, Theia. Las pupilas de Haden se oscurecieron y se me ocurrió que seguía siendo peligroso. Se abalanzó contra mí una vez y me sopesó sobre su hombro como a un saco de harina. La antigua Theia se ruborizó en mi precaria posición. A la nueva Theia le dolió el trato. Bájame. ordené. - Mantente retorciéndote. Esta noche se pone cada vez mejor, corderito. Golpeé mi puño contra su espalda, pero él nunca perdió la calma. Cuando la puerta no se abría, él la pateó. Como si pasáramos los trozos de un baile, la situación comenzó a aclararse. - Vuelves a ser un demonio. susurré con miedo de llamar la atención más sobre mi secuestro. - Tú eres uno para hablar. bromeó - Cómo? - Más tarde, Theia. Cogió un conjunto de escaleras en el extremo dela sala, todavía me llevaba como si no pesara nada. Subían en espiral y subimos por el torreón hasta que llegamos a la habitación de la torre que sostenía los espejos en los portales. Me permitió bajar, finalmente, delante de la ventana de los mundos. A primera vista era un simple espejo dorado, la única cosa en la habitación. Buscar en ella, sin embargo, era siempre como romper mi corazón. - No puedo volver allí. En el reflejo estaban Donny, Ame, Gabe y Varnie cogidos de la mano, en la misma cabina que los había visto la última vez - Qué pasa si daño a alguien? Apretó la punta de sus dedos suavemente contra mis labios. Calla. Erase una vez, tú me dijiste que tenemos que luchar para estar juntos. Tú creíste en mi entonces, Theia. Podrías buscar en tu corazón para tener fe en otra oportunidad? Ya no era la misma chica.

242 242 Era más fuerte. Quité sus manos de mis labios. Prométeme que nunca más me harás callar. Se río. - Lo digo en serio, Haden. A partir de ahora, voy a decir exactamente lo que quiero y nadie me va a decir cómo debería o no debería sentirme o que puedo o no puedo decir. - Muy bien. prometió. En cualquier minuto vamos a chocar otra vez contra ese mundo, siempre y cuando el hechizo salga bien esta vez. Dime, entonces, corderito, en caso de que ambos perdamos la memoria esta vez, Hay algo que quieras decirme? su sonrisa estaba llena de promesas muy oscuras y con mucho encanto. - Tengo que decir que tienes que irte antes de que te atrapen. - Eso no va a pasar. Miré a mis amigos. Quería seriamente reunirme con ellos, pero estaba aterrorizada de intentar vivir en la Tierra con sangre de demonio corriendo por mis venas. - Sé que está asustada, pero encontraremos un modo, Theia. Juntos. Sentí el tirón de los hechizos, ambos, el del otro lado del portal y el que Haden había tejido a mi alrededor. No sabía si era lo suficiente fuerte para luchar contra cualquiera de ellos. - No dejes que hiera a nadie. - Nos hieres manteniéndote alejada. Miré con nostalgia a la puerta. Si pudiera encontrar el valor para correr - Theia. declaró, sus mano ahuecando mi mandíbula gentilmente y girándome hacia él. Se inclinó hacia mí y yo hacia él. Sus ojos buscaron los míos y, encontraron lo que buscaban, sus labios siguieron el ejemplo. Su beso fue tierno, pero lleno de anhelo, que reconocí de mi corazón. Empecé a ahogarme en todo lo que me ofrecía, amor, esperanza, fe. Todo estaba allí, a pesar de que estaba mezclado con una fuerte dosis de oscuridad que ahora vivía en mí. No sería fácil. Y Mara no se rendiría. Eso era cierto. Sin embargo, Haden se había alejado de lo que más quería, ser humano, para venir a por mí. No podía luchar contra él, no quería. En su lugar, me entregué a

243 243 él y a la marea que me arrastraba su corazón. Nos besamos cuando nuestros cuerpos perdieron el peso y nos arrojamos hacia otro mundo. Y caímos juntos.

244 244 Perfect Dream Muchas gracias!

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