La mosca doméstica en el tambo: Evaluación de larvicidas para su control.

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1 La mosca doméstica en el tambo: Evaluación de larvicidas para su control. Massoni, Federico y Jorge Frana Sección Entomología INTA EEA Rafaela Introducción El manejo de la abundancia de moscas puede ser prevenida mediante la implementación de técnicas de saneamiento ambiental, dentro de las que se destacan la recolección sistemática del estiércol y restos de alimento diseminados en interiores y alrededores de las instalaciones. En épocas de altas densidades los productos químicos son la herramienta más utilizada para reducir sus poblaciones, sin embargo si se las pretende controlar únicamente con insecticidas, resulta muy costoso por las repetidas aplicaciones y los problemas de resistencia, representando una estrategia ineficaz. Los insecticidas deben ser empleados dentro de un plan de manejo, integrando una pieza del conjunto de alternativas para reducir la infestación y no como un método rutinario de control. El tratamiento químico puede realizarse combinando adulticidas y larvicidas. Los primeros pueden ser asperjados en forma de neblinas para lograr una reducción temporal y mínima de adultos, por acción de contacto, y que tiene sentido para el bienestar animal y de los operarios: ciflutrina, lambdacialotrina, deltametrina, cyalotrina. También pueden aplicarse cebos tóxicos con atrayentes (feromonas y azúcares) que estimulan la alimentación, y un insecticida: thiametoxam, imidacloprid, spinosad, los cuales se presentan en forma de polvo, gránulos o líquidos y pueden ser distribuidos mediante bandejas en puntos específicos o aplicarse con pinceladas, según el caso. Los tratamientos deben realizarse en los sectores más frecuentados, detectables por los característicos puntos oscuros residuo de las manchas del vómito y la materia fecal. Para el control de adultos además existen otras herramientas como los baldes trampas o mosqueras. Estos contienen un cebo líquido, con atractivos sexuales y genéticos, donde las moscas se almacenan y mueren, aunque tienen el inconveniente que se saturan rápidamente en períodos de crisis y deben ser colocadas alejadas de la sala de ordeñe para evitar concentrar las poblaciones de moscas en las mismas instalaciones. Otra estrategia de control consiste en el uso de larvicidas. La tendencia actual es el uso de IGR s (del inglés Insect Growth Regulator) por su baja toxicidad y selectividad hacia organismos no blanco. Estos productos interfieren con el proceso normal de muda del insecto e impiden que la larva que lo ingiere, llegue a ser adulto. Existen disponibles marcas comerciales a base de cyromazina (mímico de la hormona juvenil), diflubenzurón y triflumurón (inhibidores de síntesis de quitina) entre otras, que pueden asperjarse en sectores con presencia de larvas, previamente detectadas mediante el monitoreo. El objetivo de este trabajo fue evaluar la eficacia de control de cuatro insecticidas químicos para estados inmaduros de la mosca doméstica, en condiciones de laboratorio. 1

2 Desarrollo de larvas y pupas de moscas sobre restos de ración en comederos. Materiales y Métodos Se realizaron dos ensayos en la EEA Rafaela del INTA. El primero: Ensayo 1 (E1) se desarrolló en el mes de diciembre de 010 y el segundo: Ensayo (E), en el mes de febrero de 011. En ambos estudios, se implementó un diseño experimental completamente aleatorizado; con 4 tratamientos y 10 repeticiones para el E1 y 5 tratamientos y 10 repeticiones para el E, con sus testigos correspondientes. En el cuadro 1, se detallan los productos utilizados en cada tratamiento y las dosis empleadas. Cuadro 1. Tratamientos evaluados y dosis utilizadas para cada ensayo. Tratamientos Dosis de producto comercial Cyromazina 1 g/m (SP - 50%i.a.) Triflumurón 3 1 cm /m (SC - 48%i.a.) Diflubenzurón 5 ml/m (SC - 10%i.a.) DDVP 5 g/10 m (SC - 100%i.a.)* Testigo sin tratar --* Sólo se evaluó en el Ensayo

3 Para el E1 se emplearon bandejas de plástico color blanco PLASÚTIL, de 33,5 x 47,5 x 10 cm. En su interior, se agregó un sustrato con el propósito de atraer hembras de moscas oviplenas y dispuestas a desovar. El atrayente consistió en 100 gr de ración destinada a la nutrición de las vacas en ordeñe del Tambo Experimental de la estación experimental, equivalente a silaje de sorgo (66,7 %), heno molido (7,7 %), granos de maíz partido (15,4 %) y algodón molido (10, %). El preparado fue mezclado en Mixer y posteriormente colocado en los recipientes. En el Ensayo, se utilizaron bandejas de menor tamaño con respecto al E1 (0 x 30 x 5 cm); y el sustrato utilizado fue similar, a excepción de la incorporación de expeller de soja (4,9 %). En ambos estudios, el contenido de las bandejas fue humedecido con 00 cm3 de agua y luego, fueron expuestas a la oviposición. Se distribuyeron en forma aleatorizada y se ubicaron frente a las piletas de decantación de efluentes del Tambo Experimental, para garantizar la presencia de un elevado número de moscas adultas. En el E1, permanecieron en el ambiente durante 48 hs. y en el E, 4 hs. antes de su recolección (Figura 1). Después de este período, las bandejas se trasladaron al laboratorio, donde se mantuvieron a temperatura ambiente y humectadas, durante 7 hs. Se espero la emergencia de larvas y pupas de moscas (Figuras y 3); y posteriormente se efectuaron las aplicaciones químicas en los distintos tratamientos, utilizando una mochila de aire comprimido, con barra de 4 picos distanciados a 50 cm. Se usaron pastillas de cono hueco y una presión de 4 BAR. Luego, los recipientes se cubrieron con una maya de tul, hasta lograr la emergencia de los adultos. La densidad de moscas se estimó mediante el recuento directo del número de adultos emergidos por bandeja. Se aplicó un modelo de regresión de Poisson: Figura 1: Distribución de las bandejas en el ambiente. 3

4 Figura : Pupas de moscas en desarrollo (testigo). Figura 3: Larva de M. domestica en el sustrato, previo a la aplicación. Resultados En el Ensayo 1, se encontraron diferencias significativas entre los distintos tratamientos, con un valor α < 0,001 (Tabla 1). El promedio de insectos fue de 860 moscas/bandeja. Tabla 1: Resultados del análisis de regresión, correspondientes al Ensayo 1. Parámetros Constante Trat_cyromacina Trat_diflubenzurón Trat_triflumurón Est E.E p-valor Del análisis de regresión de Poisson se obtuvo un 67, 60 y 33% menos de moscas en los tratamientos con Cyromacina, Triflumurón y Diflubenzurón, respectivamente, en relación al testigo. En el Ensayo, también se encontraron diferencias significativas entre los tratamientos (Tabla ). El promedio de insectos fue de 150 moscas/bandeja. En los tratamientos con Cyromacina, Triflumurón y Diflubenzurón, se encontraron 98, 98,5 y 4

5 87,3% menos moscas respectivamente, en relación al testigo. El tratamiento con DDVP, no difirió del testigo (p = 0,097), encontrándose 4,9% menos de moscas. Tabla : Resultados del análisis de regresión, correspondientes al Ensayo. Parámetros Est. E.E. p-valor Constante Trat_cyromacina Trat_DDVP Trat_diflubenzurón Trat_triflumurón Ensayo 1 Ensayo Moscas por tratamiento (E1) Moscas por tratamiento (E) 0 Testigo Diflubenzurón Triflumurón Cyromacina 0 Figura 4: Promedios de adultos de moscas emergidas post-tratamiento, en ambos ensayos. En el Ensayo 1, se observaron valores medios superiores respecto del Ensayo. Esto podría explicarse por el mayor tamaño de los recipientes utilizados en el primer estudio (E1), que permitió ofrecer una mayor superficie disponible a las posturas; y por el mayor tiempo de exposición en el ambiente, con respecto al E. Así mismo, en ambos se presentó un efecto similar, que evidenció el menor número de moscas emergidas en los tratamientos que recibieron Triflumurón y Cyromacina, con respecto al Diflubenzurón y al testigo. Consideraciones finales Los insecticidas reguladores de crecimiento Triflumurón y Cyromacina fueron efectivos para el control químico de los estados inmaduros de la mosca doméstica, siguiéndole en segundo lugar, el Diflubenzurón. El DDVP no mostró un resultado satisfactorio. Si bien el estiércol y los restos de alimentos deben ser procesados, antes de que las moscas se reproduzcan, ciertas veces implica una actividad difícil de cumplir en la rutina semanal. Al tratarse de insectos oportunistas, una falla en las prácticas sanitarias semanales determina una amplia oferta de recursos ambientales disponibles, que junto a una adecuada humedad, posibilitan el desarrollo de altas densidades en corto tiempo. Para estos casos, al conocerse los focos de infestación mediante el monitoreo previo, sería recomendable la aplicación localizada de larvicidas. 5