136 QUE ES LA PROPIE DAD?

Tamaño: px
Comenzar la demostración a partir de la página:

Download "136 QUE ES LA PROPIE DAD?"

Transcripción

1 136 QUE ES LA PROPIE DAD? en el capítulo iguiente, por la impo ibilida d de toda. de igualdad social. ué hemo demo t'rado con todo lo expuesto? Cosa. verdaderamente sencillas: Que, así como el viajero no e apr.opia el camino por el cual pasa, asimismo el labrador no se apr{)pia el campo en que siembra. Que i, no ob ta.nte, por el hecho de su indu t ria un trabajador puede apropiarse la materia que explota, 'wdo pro.ducror se convierte, por el mi mo t1tulo, en propietano. Que. siendo ~do capital,.sea material o intelectual una obra colectiva, constituye, por con iguiente una pro~ piedad oolectiva. ' Que el fuerte no tiene derecho a impedir oon sus violencias el trabajo del débil, ni el sabio a sorprender la 'buena fe del ignorante. Finalmente, que nadie puede er <>bligado a oomprar lo que n.o desea, y menos aun a pagar lo que M ha <:~mprado ; por C?nsiguiente, que no teniendo por medlda el Val<>~ canjeable de un producto ni la op inión del comprador m la del vendedor, sino la suma de t.iemp.~ Y de gastos que ha costado, la propiedad de cada uno permanece siempre igual. No son éstas verdades muy encil1a.s? Pues bien: por sencillas que te parezcan, lector, aun verás otras que las superan en sencillez. Porque a noo.otro n.os sucede lo oontrario que a los geómetras : para éstos, los problemas van siendo más difíciles a medida que a: anzan; nosotros, por el con!jrario, después de haber ~menzando por las prop.o iciones más abstrusas acabaremos por los axiomas. ' Pero ~ preciso que, para terminar este capítul(), exponga ~un u.na. de esas verdades exorbitantes que jam.i3 descubnrá.n JUrisconsultos ni economi tas. E J. P. PROUDHON 137 EL ORDEN DE LA JUSTICIA, EL TRA BAJO DESTRUYE LA PROPIEDAD E ta pr<yposici.ém es la consecuencia?e los d os par.á. grafos precedentes, que vamo a resu~:mr., El hombre aislado no puede subvemr mas que a ~na pequeña parte de sus neoesid~des ;,, to~o s ~ poder res1de en la sociedad y en la oombmacjm mtehgente del esfuerzo universal. La división y la simultaneidad del trabajo multiplican la cantidad y la v:ariedad?e los productos la especialidad de las func1ones mejora la calidad de las cosas consumibles. No hay un hombre, pues, que n:o viva del p roduct~) de muchos millares de industrias d1ferentes; no hay un trabajad<>r que no r eciba de la sociedad enter.a su C.?~sumo, y con su oon umo lo medio de reproduc1r. Qmen se atrev-ería a decir, en efecto: Yo sol~ produzco lo que ccn umo, no tengo necesida~ de nad~ e? Bl labrador. a quien los antiguos eoonoinl tas con 1derab!iA como el único productor verdadero; el labrad()'r, alojado, _a:mueblad o, vestido, alimenta, auxiliado por el alba.ml, el carpintero, el sastre, el molinero, el panadero,. el ~ nicero el abacer.o el herrero, etc. ; el labrado!, replto, pued~ lisonjears~ de producir rol?~ El consumo de cada uno es facilitado por todos. 1 os demás la misma razém determina que la producc16n de cad'a un<> suponga la prooucción de todos.. Un. producto no se da sin otro pr<>ducto: una. industna a1 lada ~. 'bl Cuál ería la cosecha del labrador Sl ~a 1mpo 1 e. ca.rros otros hpmbres TI{) construyesen para él gra~er~,. arados vestidos etc.? Qué haría el sa.bw. sm el dhbrero ' el imnresor ' sin el fund1dor Y e 1 mee án'. 1 co ' y. to vs? ' t" ellos a su vez sin una mult1tu d d e di f m tas.md dustnas f '. d~ No prolongamos esta enumeración, demas a o.!l.cl 1 entender, por temor de que e nos. acuse de, emp ear ~uga.res comunes. Todas las industnas se reunen, por

2 136 QUE ES LA PROPIE DAD? en el capítulo iguiente, por la impo ibilida d de toda. de igualdad social. ué hemo demo t'rado con todo lo expuesto? Cosa. verdaderamente sencillas: Que, así como el viajero no e apr.opia el camino por el cual pasa, asimismo el labrador no se apr{)pia el campo en que siembra. Que i, no ob ta.nte, por el hecho de su indu t ria un trabajador puede apropiarse la materia que explota, 'wdo pro.ducror se convierte, por el mi mo t1tulo, en propietano. Que. siendo ~do capital,.sea material o intelectual una obra colectiva, constituye, por con iguiente una pro~ piedad oolectiva. ' Que el fuerte no tiene derecho a impedir oon sus violencias el trabajo del débil, ni el sabio a sorprender la 'buena fe del ignorante. Finalmente, que nadie puede er <>bligado a oomprar lo que n.o desea, y menos aun a pagar lo que M ha <:~mprado ; por C?nsiguiente, que no teniendo por medlda el Val<>~ canjeable de un producto ni la op inión del comprador m la del vendedor, sino la suma de t.iemp.~ Y de gastos que ha costado, la propiedad de cada uno permanece siempre igual. No son éstas verdades muy encil1a.s? Pues bien: por sencillas que te parezcan, lector, aun verás otras que las superan en sencillez. Porque a noo.otro n.os sucede lo oontrario que a los geómetras : para éstos, los problemas van siendo más difíciles a medida que a: anzan; nosotros, por el con!jrario, después de haber ~menzando por las prop.o iciones más abstrusas acabaremos por los axiomas. ' Pero ~ preciso que, para terminar este capítul(), exponga ~un u.na. de esas verdades exorbitantes que jam.i3 descubnrá.n JUrisconsultos ni economi tas. E J. P. PROUDHON 137 EL ORDEN DE LA JUSTICIA, EL TRA BAJO DESTRUYE LA PROPIEDAD E ta pr<yposici.ém es la consecuencia?e los d os par.á. grafos precedentes, que vamo a resu~:mr., El hombre aislado no puede subvemr mas que a ~na pequeña parte de sus neoesid~des ;,, to~o s ~ poder res1de en la sociedad y en la oombmacjm mtehgente del esfuerzo universal. La división y la simultaneidad del trabajo multiplican la cantidad y la v:ariedad?e los productos la especialidad de las func1ones mejora la calidad de las cosas consumibles. No hay un hombre, pues, que n:o viva del p roduct~) de muchos millares de industrias d1ferentes; no hay un trabajad<>r que no r eciba de la sociedad enter.a su C.?~sumo, y con su oon umo lo medio de reproduc1r. Qmen se atrev-ería a decir, en efecto: Yo sol~ produzco lo que ccn umo, no tengo necesida~ de nad~ e? Bl labrador. a quien los antiguos eoonoinl tas con 1derab!iA como el único productor verdadero; el labrad()'r, alojado, _a:mueblad o, vestido, alimenta, auxiliado por el alba.ml, el carpintero, el sastre, el molinero, el panadero,. el ~ nicero el abacer.o el herrero, etc. ; el labrado!, replto, pued~ lisonjears~ de producir rol?~ El consumo de cada uno es facilitado por todos. 1 os demás la misma razém determina que la producc16n de cad'a un<> suponga la prooucción de todos.. Un. producto no se da sin otro pr<>ducto: una. industna a1 lada ~. 'bl Cuál ería la cosecha del labrador Sl ~a 1mpo 1 e. ca.rros otros hpmbres TI{) construyesen para él gra~er~,. arados vestidos etc.? Qué haría el sa.bw. sm el dhbrero ' el imnresor ' sin el fund1dor Y e 1 mee án'. 1 co ' y. to vs? ' t" ellos a su vez sin una mult1tu d d e di f m tas.md dustnas f '. d~ No prolongamos esta enumeración, demas a o.!l.cl 1 entender, por temor de que e nos. acuse de, emp ear ~uga.res comunes. Todas las industnas se reunen, por

3 13 Q UE E L A P R O P I E D A D? us relacion ' mutua, en un haz 1rnico; todas la produ cciones e sir eu recíprocamente de ú n y de medio'; todas las variedades del talento JlO son má que una erie de meta.morfo i de Jo infer ior a lo uperior. Ah<>ra bien ; el hecho incont table e in ron te tacto de la participación genera l en cada es'pecie de producto, da p<>r resultado oonver tir en comunes todas las pa rticulares : de tal modo que cada product{), al salir de las manos de u productor, se encuentra ya hipotecado 'POr la sociedad. ])1 productor mismo sólo tiene derecho a una fracción de su p~o ducto, cuyo denominador es igual al número de individuos de que la sociedad e compone. Verdad es que, en compensación, ese mi mo productor tiene derecho sobre todos los ptoducto diferentes -del suyo, de manera qoo la acción hipoteoarill. le corresponde contr a to dos, del mismo modo que corre ponde a todos contra él ; per,o, no e ob erva oómo esta. reciprocidad de hipotecas, lejo de permitir la. propiedad, destruye hasta La po esión? El trabajador no es ni siquiera poseedor de su p;z-oducto; a.p enas lo ha terminado, la sociedad lo reclama. Pero, se dir.á, aun cuando esto sea o~ts f, aun cuando el pr<>ducto no pertenezca al productor, como la sociedad da ~ cada tra:bajad<>r un equivalente de su producto, este egmvalente, sa~ario, recompensa. o a ignaci&l, se con Vle:t~ en pro~'ledad. Negaréis que testa propieda.d sea. legitima? Y s1 el trabajador, en vez de consumir enteramente s.u alari<>, hace econ10mfas quién se atreved a disputárselas? ' El trabaja.dor no es ni siquiera. propietario del precio de su tr~jo, y no puede disponer de él libremente. No nos dejemos deslumbrar por una fa.lsa justicia: lo que se concede al trabajador a cambio de su producto, no se le ~a. oomo re?ompensa de un tra.baj 0 heoho, sino com? provisión y antleipo de un trélibajo por hacer. Consumimos ~tes de producir; el trabajador, al fin del dia., puede de~1r: «He pagado mi gasto de ayer; mañana. pag.aré. ~1 gasto de hoy». En cada instante de su vida., el mdivlduo se anticipa a. su cuenta ~orden1je; muere J. P. PROUDHON 139 sin haberla podido pagar : cómo podrá hacerse un pecul io? S:e habla de economías: estilo de propietario. Bajo un régimen de igualdad, todo ahoito que no tien~ por obj eto un.a. reproducción ulterior o un g;oce es Imp~sible. Por qué? Porque este ahorro, al n.o poder ser ~pltalizado carece de o'bjeto desde ese momento, y no tiene oausa tinal. Esto se comprenderá mejor con la lectura d el capítulo siguiente. Concluyamos :. El tra'baja.dor es, con respecto. a. la soctedad, u~ de~dor que muere necesariamente ~nsolvente; el. proph~t~.no es un depositario infiel que mega el depbslto confu~oo a su guarda y quiere hacerse pagar los dias, meses Y ano ; d:e su guardianato., Como los principios que acal}amos de exponer podnan parecer aúr demasiado metafísicos a algun,os lecto~es, voy.a reproducir1os en for~a más coilcret:ja, a.seqmble a las inteligencias menos ágiles y fecunda. en consecuencias del mayor interés.. Hasta a.quí he considerado la prop1eda.d como facultad de exclusión; voy a examinarla como facultad de u.surpaciá.n.

4 J. P. PRO UDHON 141 IV La propiedad es imposible.la última razón de los propietarios, el argument.o fulm;nante cuyo. invencible poder les oonforta, es que, se ~un ello, la 1gu~?ad de condiciones e imp.o ible. «La 1guald ~d. de. condiciones es una quimera-dicen en tono de suf1c l e~c1a;-rep~rti d hoy los bienes en partes iguales, Y manan:a ~ Ig_t~~ldad habrá desaparecido». A esta. ob)eci.ón tnv1al, que repiten en toda ocasión con ~n~ mcreíble eguridad, jam.is se olvidan de añadir la Slgllloote glosa, a. modo de Gloria Patri: «Si tf.>dos los hombres. fuesen Iguales, nadie quen ía trabajar.» Es~a ant1fona se canta en diversos tjoinos: «~ todo fu.esen amos, nadie querría obedecer.» «SI no hubiesen ricos, quién haría trabajar a 1os pobres...?». Y si no hubiese pobres, quién trabajaría para los nc?s...? Pero nada de recriminaciones : tenemos alg() mejor que contestar.. Si yo demuestro que es la propiedad lo que es impo Sible ; que ~ la l,}r<>piedad lo que es contradicción, quim e~a, utop1a ; Y si lo demuestro, no ya con con ideracwn;s de metafí ic.a Y. de derecho, silljo con la razón de los numeros, con ecuacwnes y cájculoo cuál no será entonces el espanto del propietario aturdido? y tú lec tor, qué pensarás de esta redargución? ' - Los números gobiernan el muildo, mundum regunt numeri: este adagio es tan verdadero en. el mundo moral y político como oo el mundo sideral y molecular. Los elementos del derecho s.oo los mismos que las del á l gebra; la legislación y. e~ go.bierno no so?. otra cosa que el arte de hacer clasificaciones y equilibrar poderes: toda. la jurisprudencia está. en las reglas de la aritmémética. Este capítulo y el siguiente servirán para establecer los fundamentos de esta. increíble doctrina. Entonce. se descubrirá a la vista del lecoor un inmenso y nuevo horiwnte; entonces com~zare~~ _a ver en.las proporcwnes de los númer.os la umdad smtétic.a de la fll<>sofía y de las ciencias, y llenos d~ admira~. i ón. Y. de entusiasmo ante esta profunda y maje tuosa simplicidad de la Naturaleza, exclamaremos, con el apóstol : «El Eterno lo ha hecho todo con aiteglo a númen>, a peso y a medida». ComprenderemO:S que.la igualdad de, ~ndiciones no solamente es posible, smo que es la umca po ible; que la aparente imp.o ibilidad. que se le reprocha procede de que la ~cebilllios siempr~. ya ~n la pmpiedad ya en la comumdad, formas poht1cas Igualmente c<>ntrarias una y otra a la naturaleza d~l ho~bre. Reconoceremos, por último, que todos ~ (}S d1as, sm nosotros saberlo al propio tiempo que aflrmam(}s que es irrealizable, 'esa igualdad se realiza; que. se acerca el momento en que, sin haberlo procurado m aun deseado la veremos establecida. en todas partes; que con ella, 'en ella y por ella, debe manifestarse el orden político según la Naturaleza y la verdad..., He ha dicho, hablando de la ceguer3: y la o?sti.nacj:~ de las pasiones que si el hombre tuvtese algun mter~, en negar las v'erdades de la aritmética, hallal_'ía medio de alterar su exactitud. Yo rechazo la prop1 edad, no ya con sus propios aforismo, sino con el cálculo. Q~e los propietarios se dispongan, pues, a comprobar tms operaciones : porque si p'or desgtacia para ellos resu 1 tan exactas esmn perdidos. Dem~ trando la imposibilidad de la propiedad, acabaré probando su injusticia; en efecto:

5 14... QUE ES LA PROPIEDAD? Lo que es jrtst'o, oon má razón e útil. Lo que útil, oon mis razón e verdadero. Lo que _es. verdadero, oon más r az.ó.n es pf)sible. Por oons_iguientc, todo lo que sale de lo posible sale P.Ol: ello mu ~.de la. verdad, de 1?- utilidad, de la jush cla. A pnon, pues, se puede JUZgar de la justicia de una cosa PQr u imp.osibilidad ; de manera que si esa cos~.fuese completamente impo ible, ería completam~nte llljusta. La propiedad es física y matemáticamente imposible D E MO TR CION AxiOMA. La propieda& es el derecho de albarraníia que el propietario se atribwyt3 sobre una cosa S'igna.1.la por él con su firroo. Esta propo ición es un verdadem axioma. Porque: 1. a No es una definición, puesto que no exp re a todo b qu~ abarca el derecho de prop iedad: derecho de vender, de cambiar, de donar; derecho de trasfoifmar de alterar, de consumir, de de truir, de u..<:.ar y abusar,' et. Todos es~ derechos o.n otros tantos efectos diversos de la propiedad, que se pueden oon.siderar eparad;amente pero que desatendemos aquí p ara no ocuparnos más qu~ de uno solo: del derecho de albarrania. 2: 0 Est-a proposición está universalmente ::~.dmitida nadie puede n~arla sin negar los hecho, sin ser al ins~ tante desmentido por la práctica univetsal. 3.a &ta proposición es de una evidencia inmediata puesto 9ue el hecho que expre' a es inseparable, real ~ facultat~vamente, de la propiedad y por él sobre todo la. p:opi~dad se manifiesta, se ~ tituye y ~e afirma~ _4.. Fmah:~en~e, la negación de esta. proposición implica contradicción : el derecho de albarranía es real- J. P. PROUDHON 143 mente inherente a la propiedad, y de tal modo. esti unido a ella, que donde no existo la propü~dad es nula. Qbsetvaci es. L a albaitanía recibe diferentes nombres egún las cosas que la producen : si se trata. de tier;as arriendo ; si de casas y muebles, alquiler; s.i de capital~ colocados a perpetuidad, renta; si de dinero, int'erés si de cambio, b m.e/ioio, l ucro, provecho, tres cosas que es preciso no. confundir con el salario o precio legítimo del trabajo.,.. La albarranía, especie de r egaha, homenaje tangible y con umible, corre po.nde al propietario en virtu~. de su ocupación nominal y metafísica: s u sello esti fijado sobre la oo a ; est~ basta para que nadie p ueda ocuparla sin su permiw. Este permi o de ocupar la cpsa., puede concederlo ~l propietario por nac1a : de ordinario lo vende. En realidad, esta venta es un estelionato y Wl.a C(}Ucusión; pero gracias.a la ficción legal del d ominio de prop~edad, esa mi ma venta, severamente castigada, no se. sa:be. por qué, en otroo casos, e con.vierte para el pmp1 etan.o en una fuente de beneficios y d~ considera~. La retribución que el propietario exige ~or la pre~tación de su derecho, se expresa, ya en signos meta. licos ya en un. dividendo en especie del producto supuesto. De manera que, por el derecho de albarranía! el propietario aosecha y no labra, recolecta y no cultiva, consume y 110 pr1l)duce, goza y no trabaja. Muy dü~r entes a lo ídolos del salmista on los dioses de la propiedad ; aquéllos tenían. manos y no tocaban; éstlos, po-r el contrario, manus haboot et palpabunt.. Todo es misterio o y obrenatural ~n la O?mprobac16n del derecho de albarranía. Oeremomas ternbles acompañan la entrada de un nuevo propietario, ~omo en otro tiempo la recepción de un iniciado_. L-o. pnmen es la c.ornsagraoión de la co a, consa.gra.ción por la cual se hace saber a todos que deben pagar una ofrenda con 'Veniente.al p ~ropieta.rio tantas <:ouantas veces 1eseen obtener de él la concesión de usar de su proptedad. Lo segundo, el a.natema, que, exceptuando el caso pre-

6 H4 QUE ES LA PROPIEDAD? J. P. PROUDHON cedente, prohibe n absoluto tocar la cosa, aun en, ausencia del!}ropieta.rio, y declara sacrílego., infame, merecedor de er multado, digno de ser entregado al brazi) secular, a todo vi:olador de la propieda,d. Lo teroero, la dedioaci1n, por la cual el propietariij 0 el santo designado, el dio!}r.otector de la cosa, habita. en ella mentalmente, como una. divinidad en su santuario. Por efecto de esta dedicación, la sustancia de la oosa se convie1te, por decirlo así, en la persona d el pnpietario, siempre presente bajo las especies o apariencias de la oo.sa. &ta es la pura dogtrina de los jurisconsultos. «La pr<>-piedad dice 'fuullier-es una cualidad moral inherente a la co.sa, un lazo real que la une al propietario y qtm no puede romperse sin un acto ae é te.» Locke dudaba. respetuo amente si Dios podfa crear la materia p~jn. sante; Toullier afirma que el propietario la l1ace moral; qué le falta para ser divinizada? Ciertamente no son las adoraciones. ' La. propiedad e.s el derecho de albarranía es decir el poder de producir sin trabajar. Ahora bie~ p.roduci; sin trabajar es obtener algo de nada; en uzw: palabra: crear. &to no debe ser menos düícil que moralizar la.materia. Los jurisconsultos tienen, pues, razón para apbrar a los propietarios estas palabras de la Escritura: Ego dixi: Dii est'is et filii Excelsi omnes: He dich~: oi!'; dioses y todo hijos del Altísimo. La pr.opiedad es el dereohc de albarr01nía: este axioma ser~ J?ara nosotros como el nombre de la bestia del Apocahp 1, nombre en ~1 cual se encierra todo el misterio d~ e ~ bestia. Sabido es que q\uen se adenitrara en el m1steno de ese nombre obtendría el conocimitmto de!a!}rof~cí~, y vencería a la bestia. Pues bien: por la mterpretacl<m penetraj~te de nuestro axioma mataremos la e finge de la propiedad. Partiendo de este hec.ho eminentemente característico, el deh"echo de albarran.ía, v~mos a seguir en su inuo.sa marcha a la vieja serpiente contaremos los crímenes d~ esta e pan tosa tenia, cuya cabeza, con sus mil bocas, ha escapado siempre a la espada de sus más ardientes enemigos, a\janc:wnándoles inmensos pedazos de su cadáver. F~ que era preciso otra cosa que valor para vencer a l monstruo~ estaba escrito que no moriría hasta que un proletario, a.rmado. de una varita mágica, le hubiera medido. CoROLARIO l. 2 La cuantía de la, albarranp.a es proparc:ional a la cosa. Sea. cual fuere la ~ del interés, se eleve a 3'5 o 10 por 100, o se rebaje a 1 / 10, 1 / 1 o o 1/ 40, nada importa: su ley de acrecen_tamientd sigue siendo la misma. He aquí cuál es esa ley: Todo capital ev.aluad,o en numerario puede considerar e oo.mo un término de la progresión 3Jritmética que ti~me por razón 100, y la renta de este ca,pital, como el término correspondiente de otra p rogresión aritmética que tendpáj por razón la tasa del interés. Así, un capital de 500 francos, como esta en el quinto término de la progresión aritmética en que la razón es 100, su renta al 3 por 100 será indicada por el quinto término de la progresión aritmética en que la razón es 3: El oonocimiento de esta espade de logariirtujs, de los que los!}mpietarios tienen tablas formadas y calcula~ para muy altó grado, nos dara la clave de los más cunosos enigmas y nos hará marchar de oor!}resa en sorpresa. Según esta teoría loga:dtmic(z del derecho ~e. al'darr~nía, una propiedad con su renta puede defmrrse as1: Un número ~yo logaritmo es igual ~ la suma de.sus unidades dividúla por multiplwada por 1.11 r.asa del interés. Por ejemplo: una casa valorada en 109,000 francos y alquilada a razón üel 5 por 100, p'i'ooduce o,ooo loo,ooy X 5 francos de renta, según la fórmula = 5, Recípmcamente un terreno que produce 3,000 francos de renta, evalu~do al 2 1/<J. por 100, vale 120,000 francos, 3,000 X 100 según esta otra fórmula: 2 1/3 = 120, Qu~ es la propiedad?

7 1-!G ()UE E LA PROPIEDAD? ~- e1 uxión.- La albanania onocida con lo nombre d arriendo, r enta e interé, e va.o'a anualmc.:n.te; los i1!quilere e cobran pot seman, por me" e::; o p r aiios; lo lucro y beneficio- e obtien c:n ta11ta.s vet.0s como e verifican cambio. De modo que la albarranii1 existe a la ez en raum del tiempo y en razón de la cosa, lo que ha hecho decir que la usura crece como un cáncer, famus serpit síeut c.ancer. 2. o La albarranía pagada al propietar io por el detentar es co a perd ida para ést'e. Porque i el propietario tu iera obligado, a cambio de la albarranía que percibe, a algo más que al p rmiso que con c de, u derecho de p-ropiedad no seria completo; 110 p0 eería jure o tt.imo, jure perfecto; es decir: no eria realmente propietario. A í, pues, todo lo que pa a de las manos del ocupante a las del propietario a títulj de albarranía y como precio, del permi o de ocupar, es adquirido irrevo ablemente por el cgundo, y perdido p,or el primero, al que nada de ello puede vol er, i llio e como d ;l. di va, limo_na, alario de m vicioo o preci de mercancía.s por 61 entregada. En una palabra: la albarrania pere ~e p:mt el presta.t.j.rio, o, como habría dich enérgicamente el latino, res perif olvent~ El dereclw de albarmnía exü;te conirtl el propietario 1'0 mismo que contra el extraño. El Re.ñor de la. co a, distinguiendo en.sí el poseedor del p ropietario. e imp-one a sí mismo, ppr el usufructo de su pr opiedad, una ta~a. igual a la que podría recibir de un ter cero; de modo que un ca.pita.l pnoduoe interés en las m:1.no del apitalista 1o mi 1llO que en la.s del prestatario y el comanditario. En efecto; si en lugar de BJcepta.r 500 francos de alqu ilcr por mi vivienda m efiero ovupa.rla y di frutarla, es claro que me convierto en deudor mío clú ~na renta. igual a la que rehuso: e te principio es universalmente egui do en el oomercw, y considerad') como u n n.xioma por los ecoj1omista.. í lo indu ~t r i al e:> que tienen la ventaja de er propietario., de sus capitales en circulación, aunque no deben interese a nadi E', no calculan su beneücios si ll!o despué de haber des- J. P. PROUDHON 147 ~rvan en su poder el m e~ dinero. que le. es posi?ie; rque produciendo necesa.namente mterés to:io capltal, ~~ese' interés no es servido p~t ~d.ie: se ~mará del tado oon sus sueldos y us gastos, los intereses de con, capital. Por la misma razón, los pxestamlsta. oon- capital, que de esta manera d1smmmra en 1 ~ u al proporc16n. Así, pues, por. el.derecho d e albarrarua el :c~ pital se perjudica a s1 m1smo: esto es lo que Paptnien habría expresado, sin duda, oon esta f:ór mula ~a.n elegante como enérgica: Famus mordet, soltaum. P1do pe-rdón por hablar tan frecuentemente latm en este asunto: es un homenaje que rindo al p-ueblo más üsurer.o que ha existido. p R I M E R' A P R U P O S 1 C I O N La protpiedad es impo si ble, por que de nada exi g e a lg o El examen de esta pro.posición equivale a hacer ~l del origen d el arriendo, ta.n discutido por los econom1s~as. Cuando loo lo que la mayor parte de ellos ~1 an escnto, 110 puedo evitar un senti.mien.to de meno sp ~r~ c 1o, mezclado de cólera al ver ese montón de tontenas, do nde lo adi.oso pugna con lo absurdo. La hi.storia de. un elefante en la lun.a contendría, sin duda, menos. atroc i dade ~. Bus- 1 car un origen rac~onal y legítimo a.1~ que n.o es,m?uede ser más que robo, ooncusión y rapma: tal debla er el colmo de la locura propietaria,.el más alto. grado ~e encantamiento en. que la perversidad del ego~ smd' pu 0 arroj ar entendimientos por otra parte esclarecidos.. «Un cultíva. dor- d1ce S ay-es un l'-bri cante de tno'o.w.. b que entre los útiles que le sirven. para modificar la maten.' a de que hace su producto, emp lea uno. que. llamamos d campo Cuando el cultiva dor no es el pr opi etar~o e 1 campo,. 1 es un útil cuyo ser- SlllO sólo el arrenuatano, e campo

8 14 Q UE E LA P ROPI E DAD? J. P. PRO U DH O N 149 vicio productivo paga el propietario. El ancndatario se hac reembol ar este p~o'o por el comprador, é te po.r ot.rl}. y ~ í suce ivamente hasta que el producto llega al con: umtdor, que reembol a el ptimer anticip;o a crecido p(}l' todo a quello mediante los cuales 1 producto ha llegado hasta él.» Dejemo a. 1!-ll lado los anticipos ub. iguien tes mediante los cuales el producto llega a l con umid 0r, y no nos ocupemos en este momento mis que del primero de todos. de la l'enta pagada al propietarip por el a rrendatario. L{). que necesitamos saber es en qué se f unda tl prvpie: tano para hacerse pagar esa renta. Segun Ricardo, Maocullock y Mili, el arriend 01 propiamente dicho no e otra. co a que el excedente ilel prodz~to dje U: ti~rra m_á.s fértil s,ol>re el producto de la.s t~erra$ de ~nferwr ooliilad ; de ma.nera que el arriendo no c~mienza a existir en la primera sino cuando hay nece tdad, por el aumento de p ob!ación, de recurrir a. las egundas. Es difícil hallar a esto entido alguilo. Cómo de las diferentes calidades del terreno puede re ultar un der~cho sobre el terreno? Cómo puede naoer de las van e~~d es del humus -~ principio de legislación y de pohtlca? Esta metafí 1ca e para mí tan sutil o tan densa, que me pierdo siempre que pienso en eúa. Su P?ngamos que l ~ tierra A puede alimentar 10,000 ha. bttantes,.y la t1erra B solamente 9,000, siendo ambas de la m1sma exten ión : cuando, por h BJb.er aumentad<j su número, los habitantes de la tierra A. se vean obli gados a. cultivar la tierra B, los propiet'.arios territoriales de la ~1 erra A se harán pagar por los arrendatarios.de e ta tierra una r enta calculada obre la r elación de 10 a 9. ~to es-p.iens{)r-lo que dicen Ricardo Maccullock Y Mill. P ero si la tierra A alimenta tantos ha.bitant~ como cabe~ en ella, es decir, si los habitantes de la t1 e r~a A. no tienen, en razón. de su número sing lo n ec~sano para vivij;, cómo podrán pagar un ~rriendo? 81 los autores Citados se hubiesen limitado a decir que la diferencia de las tierras ha dado ocasi1n al arriendo, y oo que es la causa, habríamos obtenido d ~ esta. sencilla observa ci.ón una preciosa en eñanza : la de que el establecimiento del arriendo 'habría tenido su origen en el deseo de igualdad. En. efecto; si el derecho de todos Los hombres a. la p,ooesi.ón de las tierras buenas es igual, nadie puede, sin indemnización, ser.:>bligado a. cultivar las malas. El a rriendo, pues, según Ricard ), Ma.ccullock y Mili, habría sido una indemnización cun objeto de oompensar los beneficios y los esfu.erzos. E ste sistema de igualdad práctica es malo, preciso es convenir en ell{) ; pero, en fin, la intención habría s1do buena: qué consecuencia pod rían deducir de aquí, Ricardo, Mavcullock y Mili, en favor de la poop iedad? Su teoría se vuelve contra ellos mismos y los estrangula.. Malthus cree que el origen del arriendo hay gue buscarlo en la facultad que tiene la tierra de suministmr más subsistencia de las que son nece aria para alimentar a los hom'bres que la cultivan. Yo preguntaría a Malthus por qué el éxioo del t rabajo fundaría, en beneficio de la ociosidad, un der ecllo a la participa.ci.ón de lo!'\ productos. Pero el señor Ma.ltbus se equimca en el enunciado del hech<> de que habla : en efecto, la tierra tiene la fa.cultad de suministrar más su'bsi tencias de las que son necesarias para los que la cultivan, si ~r culii va- res se entiende solamente los colonos. El sastre también hace más t rajes de los que usa, y el ebanista más muebles de los que necesita. Pero las diversas pr-ofesiones se suponen y se sostienen una a otra, de d001de resulta que oo sólo el labrador, sino todos los arti tas Y artesanos incluso el médico y el institutor, son y deben er co~s id e rados c.omo cuuivadores de Za flierra. El principio que Malthus asigna al arriendo es el del comercio. Ahora. bien ; siendo la ley fundamen~al del comercio la equivalencia de los productos cambiados, todo lo que destruye esta equivalencia viola la ley; es un error de evajua!ción que debe corregirse.. Bucha.nam comentador de Smith, no veía en el amendo más que el 'resultado de un monopolio, y afirmaba que 1

9 150 Q E ES LA P R. OPIE D A D ( 6lo el. tra:ba.jo pr~duct ivo. En con ecuencia, pen aba que, m ese mon.opoho, lo producto costarían menos y n<' hallaba fundamento al :arriendo. siru:> en la ley civil. E ta opinión es el corolario de aquella que hace de la ley civil la base de la propiedad. M:a.s, por qué la l ~y civil, que debe ser la razón escrita, ha autorizado. ese monopol!o?. ~ui en dice ~ o nop.o lio, excluye nece an amente la JUsttcla. Ahora b1en ; decir que el arriendo es un m Jnopolio consagrado p o.r la ley, e decir que la inju ticia tiene por p rincipio la justicia, lo cual es contradictorio. ay contesta a Buchanam que el prop ietario no es un monopoli ta, porque el monopolista «es el que no añade ningún grado de utilidad a una mercélilcía». Qué grado de utilidad reci'oon las cosas producidas por el colono del p r:opietario? Ha labrado, s:embra~b es~rdado, ~ado, trillado y aechado? E as son las ope~ raciones mediante las cuales el ~ol on o y sus gentes añad ~n utilidad a las materias qu,e consumen para reprodu Cirlas. «El propietario territorial a ñade utilidad a las roercandas mediante su instrumento, que es la tierra. Este in. trumento recibe las materias de que se oompone el tngo en un estado, y las devuelve en ioltro. La acción de la tierra e. una operacilm química,.de la que resulta para la matena del. trigo una 'modificaci.ón tal, que destru Y~?o l a la multiplica. El suelo es, pues, productor de una utlhdad ; y cuando la hace pagar ( el suelo?) en forma de u_n provecho o de un arriendo a su propietario, jamás es sm.da r nada al consumidor en cambio de lo que el c on~um1dor paga. Le da un.a. utilidad producida, y produ ci~do esta utilidad es como la tierra es product-iva, lo m1smo que el trabajo.» Pongamos en claro todo esto. El herrero que con truye1 para el labrador arados; el carre~ero que le. hace un carro; el albañil que edifica su. granja ; el carpmtero, el cestero, etc., que todos cvntrl'buyen a la producción agrícola con los utensilios que J. P. P RO U DHON lgl preparan, son. productores de utilidad : con este título, tienen derecho a una parte de los productos. «in duda alguna-dice Say;-pero la tierra es también un instrumento cuyo servi.cio debe se~ pagad.ij...» Estoy de acuerdo en que la t1erra es. un.m tr um e~to ; pero quién es el obrer.o? Es el prop1etano? E.c; este el que por la virtud eficaz del derecho de p~opi.edad, por e a cualid:ad 1'/Wral infusa en el suelo, le comumca el vigor y la fecun~id ad? H e. ahí. precisamente en. qué con i te el monopolio del p rop1etano: en que no ~a~1end~ creado el instrumento, se hace pagar su servicto. 81 el Creador se pr esentase per onalmente a reclamar el importe del a rriendo de la tierra, le rendiríam.os cuentas : al propietario, que se llama su delegado, no p.v. demos rendí r elas mientras no nos muestre sus poderes. «El servicio del propietario-añade Say-es cómodo para él, convengo en ello.» Ingenua confesión. ~< P e ro no podemos prescin.dir de él. Si~ la propiedad, un labrador lucharía con otro por culttvar un carn:p'o que no tuvie e propietario, y entretanto el campo permanecería in.culto...». Así pues la misión del propietario consiste en poner de ac~e r d-o ~ los la,brado res despojándt>1os a. todos. i Oh razón 1 Oh ju ticia l Oh ciencia maravlllosa de los economista! El propietario, según ellos, es. oomo Perrin-Dandin, el cual, llamado por ~(jos cammantes. qu~ disputaban p.or ull'a o tra, la abre, e la come Y les d1ce El tribunal os cojwe<k a cada ttno una concho.. Es posible hablar peo.r de la pro>pieáa.d?. lnos explicaría Say por qué los labradores, gue S}ll los propietarios lucharían entre sí por. la posesión del suelo no luchan. hoy contra Los pr<>pieta.nos po.r esa mi m'a posesi.6n? E to ucede, posiblemente, porque les creen poseedores legítimos, y el respeto 3: _un rlerecho ima.ginario triunfa en ellos sobre la av:arlcl~. He ~~mostrado en el capitulo II que la poses1ón srn la ~ ~ piedad basta para el mantenimiento del orden socjal. GSfría, pues, más dificil poner de acuerdo a los po.-

10 152 Q E ES LA PROPIEDAD? se dores in dueños que a los arrendatario con propietarios? Los hombres de trabajo, que respetan a su co ta el u puesto derecho del ocio o, violarian el derecho natural del productor y del indutrial?!cómo! S el colono perdía sus derechos sobre la tierra d~ de el m(lmento -en que cesara de ocuparla e tornaría m~s codicioso? Y la imposibilidad de exigir una albarranía de imponer una contribución obre el trabajo de otro' sería fuente de querellas y de pro':esos? La ló!rica d~ los eoonomi tas ingular. Pero no he m() te; minado aún. Admitamo que el propietario es el dueño ab oluto de la tierra. «La tierra es un instrumento de producción», dicen; esto es verdad. Pero cuando cambiando el sustantivo en calificativo realizan esta oonvers1ón.: «La tierra es un instrumento productiyo», sien~an un pernicio o error. Se~ 9uesnay y _los antiguo eoonomi ta.s, toda produccion tiene su ongen en la tierra; Smith, Ricardo Y de. Tracy, por el oontrario, derivan la producción del tra~ajo. S~y, y la may~r parte de los economistas poste~wr es, dicen q_ue la tierra es productiva, que el trabajo es productivo, que los capitales on productivos. &to es -el eclectici mo en economía política. La. verdad e. q~e ni _la tierra es productiva, ni el trabajo es p_roductivo, m los capitale son productivo ; la. producci?n resulta de eso tres -elementos, igualmente nec~anos, pero, tomad().s separadamente, igualmente esténles..,en efecto, _la.eco~mía políti!ca 'tirata de la. pnduc ClOn, de la distnbución y del consumo de las riquezas o de l?s valores; pero de qué valores? De los valru-es producu:ios por la industria humana es decir de las tr~formaciones que el hombre hace' sufrir a 'la matena para :apropiarla a su uso, y de ni11o<tún.modo de las. produccjones espontáneas de la Naturaleza. El trab~jo del hombre no consiste ino en una simple ap,rehensi.ón de. la mano, y sólo hay valo,r producido por él cuando se realiza ese esfuerzo: hasta la sal del mar el agua de las fuentes, la hierba de los campos y 1~ madera. J. P. - PROUDHON 153 "de los bosques oon, por,él, 1o que no eran. El mar! sin el pescador y sus redes, no da pece$; el bosque, srn el leñador y su hacha, no su~inistra leña pa~a el hogar ni madera pa:r~ el tra'ba]o;. la. pradera, sm el guada.ñero, no pr oporcwna. heno m h1e:ba. La Natura_leza es oom<:> una vasta matena de explotaci,óilj y de produoción; pero la Naturaleza no produ ~e nada sino para la Naturaleza; en el sentido económico, sus productos, con respecto al hombre, no ~o.n todavia pro?uctos.. Los capitales, los utensilios y las máqmnas son.igualme.nte improductivos. El m_artil1o y el. yunq~e, sm. herrero y sin hierro, no forjan; el. molmo, SI~. molmea-!0 y sin gran.o, ~ muele, ~te. Reumd Los utens~hos ~ las primeras matenas; a.rrojad un arado y sem1llas ~obre un terreno fértil; montad una fragua, encended. el. fuego y cerrad el taller: ru> produciréi~ nad3:. La siguiente observación ha sido hecha por un economista cuyo buen stntido sup-era la mesura de sus oofrad~: «Say hace representar a los capitales. un papel ac?vo que ru> tol~ra su naturaleza.: ést{} son mstrumen.tos mertes por si IDlSmo.» (J. Droz, Eo'Jrwmía pow~ca.). Por último, el trabajo y los capitales umdos, pero mal combinados, tampo.oo producen nada. L~brad en un desierto arenos.o, agitad el agua de los nos, pasad por el harnero caracteres de imprenta: todo esto no os procurará ni trigo, ni peces, ni libros. V~estro esf~erz_o será. tan improductivo oom~ fué el trabajo del. e)ércit () de Jerjes, quien, según el dicho de Herodoto, hjzo azotar a.l Helesponto por sus tres mi~ones de soldadas, durante veinticuatro horas para castigarle por haber des~uí?o el puente de barca~ que el gran rey habí~ hecho oonstru~r. Los instrumentos y capitales, la t1erra, el trabajo, separados y considerados,a.'bstractamente, no s~n productivos sino en metá.fura. El prop1e. tar' exio'e una IO qu~ o alba.rranía como precio del servicio de su mstrument..), de la fuerza productiva de su tierra, se funda, pues, en un hecho radicalmente falso,,a saber: en qhue los cap1tales. producen algo por s 1 mis mos ' y al acerse

11 15J QUE ES LA PR O PIED A D? pagar ese producto imaginario, recibe, en efecto, algb por nada. Objeción. P ero ~ l herrero, el can etero, todo industrial, en una palabra, tiene derecho al producto en virtud d e los instrumentos que umini tra, y si la tierra es un instntmento de producción, por qué este instrumento no ha de valer a su propietario, verdadero o supiuesto una. participación en los productos, como les vale ~ los oonstructores de arados y de carros? Respuesta. Este es el arcano de la propi edad, el nudo del enigma, que es indi pen able desenredar si se quiere comprender algo acerca de los extraños cfectvs del derecho de albarranía. El obrero que construye o que repara los instrumentos d-e>l cultivador, recibe el precio "'UUJ, vez ya en el moment<> de la entrega, ya en 'Vario plazos; y una vez pagado es~c precio al ol>rer,o, los uten ilio que ha entregarte dejan de pertenecerle. J amá.s reclama do'ble salario por un mismo uten ilio, por una mi ma reparación: si tod:os los años participa del producto del arrendatario, es porque todos Los años hace algo para el arrendatario. El propietario, en cambio, no cede nada de su instrumento : eternamente se lo haoo pagar, y eternamente lo con erva. En e_fecto, el alquiler que percibe el prropietario, no tiene por objeto atender a los 'gastos de conservación y reparación del_ instrumento; estos ga to oorren a. cargo del ~rrendatano, y no oondernen a.l propietario sino ~oml' mteresad() en la conservación de la cosa. Si!e encarg~ de pwv'eer a. e1los, tiene buen cuidado de hacerse reembolsar de sus anticipos.. Este alquiler no representa tampoco el productl) del mstrumento, puesto que el instrumento pdr s.( mismo no. produce nada: lo hemos visto ya -y lo veremos mejor todavía después. '. Finalmente,. este. alquiler n~ representa. la. participa CIÓn. ~el p_ropi~tano en la producción, pue to que esta partlclpacion solo podría consistir, como la r.lel herrerv Y el carretero, en la cesión de todo o part'e de su instru- J. P. PROU,;DHON 15:' mento, en cuyo caso dejaría de ser propietario, ){1 cual implicaría oontradicción de la idea de propiedad. A i, pues, entre el propietario y el arrendata.rio no hay de ningún modo cambio de valores ni de servicios; por oonsiguiente, oomo hem{)s dic~o en el ax~oma, el arriend() es una verdadera al'barrama, una extorsión fundada únioa.mente en el fraude y la violencia de,u.na parte, en la debilidad y la ignorancia de la otra. Los prcducios-dicen los economistas- s6lo se comprcun con productos. Este aforismo es la condenación de la propiedad. El propietario, que n.o produce por si mismo ni por su instrumento, y que recibe los produdtos a cambio de nada es un parásito o un ladrón. Así, pues, si la propie.d~d no puede existir sioo oomo derecho, la propieda~ es imposible. CoROLARIOS. 1.0 La Constitución republicana de 1793, que definió la propiedad como «el derecho de ~oz a.r ~el propio trabajo», se equivooó toscamel_lte; deb16 dec1r: La. propi,edad es el derecho de goza~ y di~voner a volunt~d del bien de otro, del fruto de la mdustr1a Y del trabajo de otro.. 2.o Todo poseedor de tierr~s, casas, mu.ebles, máqumas, utensilios, plata acuñada, eto., que alqu~le su cosa por un precio que exceda los gasoos de rep '~racj_ones, las cuale~ corren a cargo del prestamista y se tma.gm.a que ~n 1?"' productos que cam'bia p<>r otros prod':lctos, es estehonano y culpable de estafa y de concus1ón. En _una palabra : iodo alquiler percibido>, a titulo de danos Y perjuicios, pero como precio de préstam(), es un acto de propiedad, un robo.. Cmnentario histórico. El tri'buto que una nación Vlctoriosa impone a una nación vencida es un ver?,adero arri-endo. Los derechos señoriales que la. revolucio~ de 17 9 abolió los diezmos, manos muertas, prestac10nes vecinales etc. eran diferentes formas del dere~o de propiedad ; y l~s que, con los nom'bires de nobles, sen_o~~~ prebendados beneficiados, etc., g~zaban de estos derec "' mo eran ot~a oosa que propietari.?s. Defendtlr la prvpiedad hoy, es condenar la revoluci,ón.

12 150 QUE ES j..a PROPI E DAD? S E G U DA PROPO ICION La propie dad e s imposi :[}le; p orque donde escá admitida la pro duocit5.n c uesfa más d ~J lo qru e va le L a prapooici.ón precedente era de orden legislati'fo : é ta es de orden eoonómioo. Servirá para. demd trar que la propiedad, que tiene poc origen la violencia, da por re ultado crear una falta de valor. «La producción-dice Say--es un gran cambio: par, que el cambio ea productivo, es pr(}ci o que el valor de tvdos Los servicios esté equilibrado poor el valor de la cosa producida. Si falta e ta oondici.ón, el cambio ser:\, de igual, el producf.o.r habr.á dado más de lo que ha recibido.» A h<>ra bien; teniendo el valor por base indisp:ensa.ble la utilidad, resulta. que todo producto inútil carece necesariamente de valor, que no puede ser cambiado; por lo tanto, que oo puede servir para ppgar los servicios de la producción. P<>r oonsiguiente, si la producción puede igualar el ccnsumo, oo lo rebasará jamás; porque no hay producci.ón real sino donde hay producción útil, y oo hay u~ilidad sino donde haya posibilidad de consumo. Así, todo producto que por su abundancia excesiva sea inagotable, es,,en cuanto a la cantidad no ~onsumida, inútil, sin valor, no cambiable; por lo tanto, imp~ropio para pa.gar nada : no es ya. un producoo. El oonsumo, a su vez, para ser legítimo, para ser un verda.dero consumo, debe ser reproductivo de utilidaru; p<>rque Sl no es reproductivo, lo productos que destruye ~n valores. anulados, co as producidas en pura pérdida., Clrcunstancta gue rebaja los productos a menos de su valor. El hombre tiene el poder de destruir, mas no con- J. P. PROUDHON 157 sume sino lo que rej)roduce. En una justa econ.()mía, hay, pues ecuación entre la producción y el consumo. S ~ntado oodo esto, imaginemos una tribu de mil familias encerrada en un cerco de territorio determinado. Esta tribu nos repre entar.á,a la humanidad entera, que, esparcida sobre la faz d el globo., esl;á verdaderamente aislada. En efecto, la diferencia de una tribu y el género 'humano oonsiste en las proporcio.nes numéricas: los resultados económicos ser.án. absolutamente los mism<>s. Supongamos, pues, que estas mil familias, entregadas exclusivamente al cultivo del trigo, deben pagar cada añc, en especie, una renta del 10 por 100 de su produc. t:> a cien particulares escogidos entre ellas mismas. 01>sé~vese que aquí el derecho de alb.arra.nia s ign~fica U?~ deducci.ón abre la producción total. Para que servirf.ll esta deducción? Para el.aprovisionamiento de la tribu, no, porque este a.pr.ovisionamiento no tiene nada de c.o.mún con el arriendg; para pagar servicios y productos, tampoco, porque los propietarios, trabajando como los dem~s, sólo ha1~ trabajado para sí. Por último, esa dedu.cc1ón carecerá de utilidad para los Pentistas, que, hab1endo coseah~do triuo en cantidad suficiente para su 'Q<msumo, Y Vlviendot> en una sociedad sin comercio y sin industria, no podrán -procurarse nill<guna (}tra cosa Y perderán, por eso mismo, el 't>enefic.io de sus rentas.. En semeja!lte ociedad, quedando el déctmo. del producto sin OOilSUmir, hay un décimo del trabajo que no es pagado.: l.a producción 'Cuesta más de lo que. vale. ConvirtaiOOS ahora 300 de los productores de tngo en industriales de toda clase: 100 hortelruws Y viñadores, 60 zapateros y sastres, 50 carpinteros Y herrero, ~O de pr-<>f esiones diversas, y, para que nada falte, 7 mae:. tro.\1 de escuela, un alcalde, un juez Y un cura: cada oficid en lo que le concierne, produce para toda. l.& d. ' tot tribu. Ahora bien; siendo 1,000 la pro ucc10n. a 1 el consumo para cada trabajador es de 1, a saber: tngo, carne: y cereales, 0,700; vino y hortalizas, 0,100; cal~ zado y vestidos 0,060; herramientas y muebles, 0,050'

13 15 QUE E LA PROPIEDAD? producto di ver o, 0,0 O; instruéc~ ' n, 0,007; admini tra. ción, 0,002; misas, 0,001. Total. l. Pero la sociedad p-aga una renta anual de 10 por 100 y ob enraremos que importa poco que la paguen única~ menu> los labradores o todos lo trabajadore : el re ultado es el mismo. El arrendatario aumenta el precio de sus mercancías en pr<>porción.a lo que paga, los industriales siguen,el movimiento de alza, y, después de algunas oscilaciones, e establece el equilibrio y cada uno ha pag~do una cantidad poco más o menos igual. Sería un grave error creer que en una nación únicamen~ lo& arrendatarios pagan los arriendo ; los paga toda la nación. Afirmo, pues, que, dada la deducción de un 10 por 100, el consumo de cada trabajador queda reducido de la manera siguiente: trigo, 0,630; vino y hortalizas 0,090; vestidos y calzado, 0,054; muebles y herramien~ tas, 0,0<:1:5; otros pmductos, 0,072; escolaje, O 0063 administración, 0,001 ; misa, 0,0009. Total, O 9. ' ' El trabaja~()r ha producido 1, y no cous'ume más que 0,~; ha perdtdo,. pues, un décimo del precio de su trabajo; su producción -cuesta más de lo que vale. Por.otra!?arte, el décimo ~ercibido p<>r lo prop~etarios carece ae va~o~ ; porque s1endo también ellos trabajadores, pueden vtv~r con los nueve décimo de su producto, come bs otr~.' srn que na?a les falte. De qué les sirve que su rac1on?e pan, Vlno, carne, vestidos, vivienda, etc., sea dcib.le, st no la pueden consumir ni cambiar? El.precio del arn~do es, pues, para ellos, como para el resto d,e los trabajadores, :un valor improductivo, y p erece entre sus manos. Amphad la hipótesis, multiplicad el número v las clases de los _productos: el re ultado será el mismo. Ha ta aquí he considerado al propietario como si tomara parte en 1~..Producció~, no solamente, como dice Say, por ~1 serv1c1o de su mstrumen to, sino de una manera clecttva, con su propio trabajo. Ahora bien fácil es su P:O~er que en semejantes condiciooes la propi~dad no existma. Q~é es.' pues, lo que u cede? El prop1etano, animal esencialmente libidinoso sin vir- ' J. P. PROUDHON 159 tud ni vergüenza, n.o se acolllqda a una vida de orden y tlisciplina; si ama la propiedad 110 es más que para hacer u gusto, ~~1.ndo quiera y como quiera. Seguro ele tener con qué VlVlr, se abandona a la futilidad y.a la molicie ; goza, bobea, y busca rarezas y sensaciones nuevas. La propiedad, para ser gozada, exige renunciar a la condición común y dedicarse a ocupaciones de lujo, a placeres inmundos. En lugar de renunciar a un arriendo que perece entre sus manos y de descargar de él el trabajo social, lo cien prc.,pietarios dejan de trabajar. Habie11do disminuido la producción absoluta en cien, p.or esta causa, en tanto quo el consumo sigue siendo el mismo, pareoe que la producdém y el consumo han de equilibrarse. Pero como los propietarios no tr abajan, su co11sumo es improductivo, según los principi.ds de la economía; por consiguiente, hay en la sociedad, no ya, como antes, cien servicios no pagados por el producto, sino cien productos consumidos in servicio ; e l déficit es siempre el mismo, cualquiera q!ie sea la. columna del presupuesto que lo exprese. O los aforismos de la economía. política son falsos, o la propiedad, que los contradice, es imposible. Los economistas, con iderando todo consumo impr<oductivo como un mal, como un robo hecho al género humano, no dejan de exhortar a los propietarios a la moderació.n, al trabajo, al ahorro; les predican la necesidad de hacerse útiles, de devolver a la producción lo que de ella reciben; fulminan contra el lujo y la pereza las l'llás terribles imprecaciones. E ta moral es muy bella, seguramente ; Lástima que no Lenga sentido común l El propietario que trabaja, o, como ~icen los c~nomistas, que se hace úw, cobra este trabajo y e ta utilidad ; es por eso meno ocioso con relación a las propiedades que no explota y cuyas rentas percibe? Su ccndición, haga lo que haga, es ser improd.ucti.vo y felón; no puede cesar de malgastar y de destru1r smo cesando de ser propietario.. Pero éste sólo es el menor de los males que la prop~edad en~endra. Se concibe que la. sociedad mél/lltenga octo-

14 160 QUE ES LA PROPIEDAD? e : siempre habrá en ella ciegos, mancos, locos e imbéciles; bien puede sostener algunos perezosos. En lo que sigue se verá cómo e complican y acumulan las irnpo ibilidades. TERCERA PROPOSI~ION La propiedad es imposiole, porque en todo capital la producci"6n está en raz6n del trabajo, no en razón de la propiedad Para pagar un arriendo de 100, a raz )n del 10 por 100 del producto, es preciso que el producto sea 1,000; para que el producto sea. 1,000, es preciso una fuerza de 1,000 trabajadores. Síguese de aquí que da.ndo permiso a. los ~00 trabajadores propietarios para que viva.n como rentistas, nos vemo en la impw;ibilidad de paga,rl~ ~u: r~n~as. En efecto, la fuerza productiva, que era en 1m.;nnc1p10 1,000, al no ser ya más que 900, reduce tall1- bién la producción a 900, cuyo décimo es 90. Es preciso, pues, o que 10 propietarios de los 100 nv cobren, ~>i los 90 restantes quieren perci'bir.su arriendo integral, o que todos se conformen a tener en él una disminución de 10 por 100. Porque no es el trabajador, que no ha fa~tado a sus funciones, que ha producido caomo siemp re, q?ien.ha de sufrir los efectos de la inactividad del propletano; es éste el que debe sufrir las c.onsecuendas de su ociosidad. Pero entonces el propietario se encuentra mis J.?bre, por el hecho mismo de que quiere gozar; a.l ejercitar su. de~ec~o, lo pierde. De tal modo la propiedad paree~ d1smmu1r y desvanecerse a. medida que trata.m~ de a.s1rla:,cuanto más la perseguimos, menos se dep. coger. Que es un derecho sujeto a variar según las J. P. PROUDHON 161 relaciones de los números, y que una combinación aritmética puede destruir? El propietario trabajador recibe : 1.2, como trabajadvr, 0,9 de salario ; 2. 2, como. propietario, 1 de arriendo. P ero dice: «Mi arriendo es suficiente; no tengo necesidad de trabajar para tener lo superfloo». Y he aquí que la renta con que oontaba ha disminuido en un 10 por 100, sin que ni siquiera imagine la causa de semejante disminución. Es que, tomando parte en la producción, él mismo creaba ese 10 por 100 que ahora no h&!la; y creyendo trabajar sólo para él, sufría, sin. advertirlo, en el cambio de sus productos, una pérdida cuyo resultado era pagarse a sí mismo un 10 poc ~00 de su pr~p~o arriendo. Oollli) cualquier otro, produc1a 1, y no reclbta má que 0,9. Si en lugar de 900 trabajadores Il:o, hubiera ~ que 500 la totalidad del arriendo se reduc1na a 50; s1 no, hubie;a más que 100, se reduciría a Podem~ senta.:, pues, como ley de coonomía pr.op.teta.na e!, axtoma siguiente: La olbarranía disminuye en pt ojmrm'jn al aumento del número de ociosos. Este primer resultado nos va a conducir a otro mucho más so.rprendente: e trata de lib~arno ~e un~ vez de todas la cargas de la propiedad, sm abolir!~, ~m ca.us~ perjuicio al propietario, mediante un proced1m1ento em1- ncnten1ente conservador.. Acabamos de ver que si el attiendo de una soc1edad de 1,000 trabajadores es 100, el de 900 se~á 90, ~1 de 800, 80, el de 100, 10, etc. De modo que. s1 la o~1edad no fuera más que de un trabajador, el arnendo ~ta 0,1, cualesquiera que fueren, por otra parte, _la..extenswn Y el valor del terreno apropiado. Por con 1~1ente, d?do e~ capil'al t erril'o11ial, la produc.c~ón estar a en razon de~ trabajo, no en razón de la prdp~ad., Según este principio, investtgaremos ~ua.l debe ser el máximun de albarranía para toda pmp1~da.d. Qué es, en su origen, el attiendo de fmcas? Un contrato por el cual el propie~ario cede a un colono la posesión de su tierra, a can1lno de una parte de lo que él, 11 Qu~ es la propiedad?

15 162 QUE E LA PR O P I E D A D? propietario, abandona. i por el aumento de u familia el colono llega a ser diez vece más f uerte que el propietario, producirá diez veces má.s : erá esto una. razón para que el propietario decuplique el a rriendo? u derecho no es: Cuanto mis p roduc, má exij '}; sino : Cuanto más abandono, más exijo. El aumento de la familia del colono, el número de brazos de que di - pone, los recursos de u iudu tria, can as del aumento de la p rod ucción, son ajenas al p r.o.pi e ~ari o; u pret en iones deben er ta adas por la fuer za productiva que él tenga, no por la f uerza productiva que tengan lo. demá. L a propiedad es el der,echo de albarranía ; ne e el derecho de capitación. Cómo un hombre, apena, capaz de cultivar alguna fa.neg.as de tierra, ha de pc.der exigir de la ociedad, porque su pr opiedad tenga 10,000 hectáreas, 10,000 vece lo que 110 puede producir una ola vez? Cómo el precio del pré tamo ha de aumentar en proporción del talento y de la f uerza del prest:ttario má bien que en razón de la utilidad que haya abandonado,el propietario? F orzo o es, pues, re::onoca e ta segunda ley econ.ómica: La albarran í.a tiene por medida una fra coión de la producción del prop ie t a ri~. ho ra bien ; e ta prod ucción, cuál e? En otros término : qué es lo que el señor y dueño de una fincl, al prestarla a un colono, puede decir con razón que abandona? i~n d o 1 la fuerza prl()duct iva de un pr,opietario, como la d e todo trabajador, el producto de qu se priva al ceder u tie rra e también l. A í, pues, si la ta a de la albarranía e 10 por 100, el máximun de toda alba.rranía eri 0,1. Pero ya hemo vi to que cada vez que tm propi e.tar~l abandona la producción, la suma de los p-roducto d1 IDlnuye una unidad; por consiguiente, iendo la albar~ a. nía que le corre ponde mientra e ti entre lo' trabajadore. igual a 0,1, seri, por u retirada, egún la ley de decrecimiento del arriendo, igual a 0,09. Lo cual no lleva a e tablecer esta última fórmula: El máximun de renta de un propietario es igual 11 la ra 3z cuadrada del J. P. PROUDHO N 163 prodwio de wn trabajador (producto que puede ex pre. arse por un número dado); la disrwinuaión. que sufre esta ~J"enta ~ el propietario no trabaja, es igual a 'tena fracción qu~ t ~ene po-r numerador la unidad y ppr tknomvruul,or el número que sirva para expresar el producto. Así, e l máx imum de renta de un propietario ocios/} o qu e trabaje por su propia cuenta fu era de la s o~ cieda.d, evaluado al 10 por 100 sobre una producción media de 1,000 francos por trabajador, será de 90 franco. P or oonsiguiente, si Francia cuenta un mill&:!. de propietarios gozando uno con otro de 1,000 francos de renta, que.los consumen improductivamente, en lugar de 1,000 millones que se hacen pagar cada año, sój.o. habría que pagarles, según el rigor del derechv y el cálculo más exacto, 90 millones. Ya es algo una reducción de 910 millones sobre las cargas que abruman principalmente a la clase trabajadora; sin embargo, n.o hemos terminaclo la cuenta, y el trabajador no conoce aún toda la extensión de sus derechos. Qué es el derecho de albarranía reducido a u ju ta medida, como acabamos de reducirlo, en el propietaril) ocioso? Un reconocimiento del derecho de ocupación. Pero.iendo el derecho de ocupación igual para todos, todos lo hombres serán, con el mismo título, propietarios; todos tendrán derecho a una renta igual a un.a fracción de u producto. Así, pues, si el trabajador esti obligadc por el derecho de propiedad a pag.ar una renta al propietario, el propietario está obligado, por el mismo drrecho, a pagar la misma renta al trabajaclor; y puest:li que todos los derechos se equilibran, la diferencia entre ellos es cero. Escolio. i el arriendo no puede ser legalmente ino tillé\. fracción del producto supue to del propietario, cualquiera que sea la xten ión y la imp<>rtancia de la propiedad, lo mi mo ucede respecto a un gran númem de pequeñas propiedades eparadas; porque i bien un hombre puede explotar separadamente cada una de ellas,

16 164 QUE ES LA PROPIEDAD? el mismo hombre n.o puede explotarlas al propio tiempo todas. Resumamos: el derecho de albarranía, que s.ólo puede exi t ir en límites muy restringidos, señalados por las leye de la producción, se anula por el derecho de ocupación. Ahora bien ; sin el derecho de albarran!a, lid hay propiedad; por consiguiente, la propiedad es imposible. ÜUARTA PROPOSICION La prgpiedad es imp osible, porq1.te es homioída Si el derecho de albarra.nía pudiera sujetarse a las leye.; de la razón y de la justicia, se reduciría.a una indemnización cuyo 71UÍa7imum no excedería jamás, para cada. trabajador, de una determinada. fracción de lo que él e capaz de p roducir: acabamos de demostrarlo. Pern, cómo el derecho de albarranía-n.o temamos uen?mi narle por su nombre: el derecho del robo-se va a dejar gobernar {l{>r la razón, oon la que no tiene nada de común? El propietario no se contenta con la albarra. nía tal como el buen sentido y la naturaleza de las cosas la e tablecen : se la hace pagar diez veaes, cien ve ces, mil veces, un millón de veces. Solo oo obtendrí& d~ u cosa más que 1 de producto, y exige que la so c1edad, que él no ha mejorado, le pague, no ya un der~ho proporcional a la potencia productiva de sí mismo,. mo un impuesto por cabeza, tasa a sus hermanos según.. su fuerza, su número y su industria. Si nace un hijo al labrador dice : «Bueno; una albarranía más.» Cómo se ha efectuado esta metamorfosis del arriendo en ca pitación? Cómo nuestros juri con ultos y nuestros teó l?gos, doctores tan astutos, no han reprimido esa exten s1ón del derecho de albarranía? J. P. PROUDHON 165 El propietario, calculando, según su capacidad productiva,. cuántos trabajadores son precisos para ocupar su propiedad, la reparte en otras tantas p.orciones y dice : «Cada uno me pagará la albarranía». Para multiplicar su renta., le basta, pues, dividir su propiedad. En lugar de evaluar el interés que debe percibir con arregle a su trabajo personal, lo evalúa con arreglo a su capital; y por esta sustituci.ón, la mi ma propiedad que en manos del dueño n.o puede jamás producir más que uno, le vale a ese dueño diez, cien, mil, un millán. Desde entonces sólo tie.ne que dis_ponerse a anotar los nombres de los trabajadores que se le ofrecen; su tarea. se reduce a entregar permisos y extender recibos. No oontento aun de un servicio tan cómodo, el propietario M quiere soportar el déficit que resulta de su inacci,ón: lo carga sobre el productor, de quien exige siempre la mi ma retribución. El arriendg de una tierra, una vez elevado a su máxima potencia, no lo rebaja jamás el propietario; la carestía de las subsistencias, la esca ez de brazos, los GOntratiempo de las estaciones, la mortalidad misma, nada le importan : por qué ha de sufrir esas desgracias, si él no triliaja? Aquí empieza una nueva serie de fenómen-os. Say, que razona divinamente cuan,do ataca al impuesto, pero que no quiere comprender jamás que el prol) pietario practica, con respecoo al colono, el mismo act(.\ de expoliación que el perceptor de aquél, dioo,. en su réplica a Malthus : «Si el co.lector de impuest.oo, sus poderdantes, etc., consumen un sexto de loo productos, obligan por este hecho a los productores a alimentarse, a vestirse, a vivir, en fin, con las cinco sextas partes de lo que producen. Esto es indudable, pero al mismo tiempo suele decirse que cada uno puede vivir con las cinoo sextas partes de lo que produce. Yo mismo, si se quiere, c.on. vendría en ello; pero preguntaría a mi vez si se cree pcsible que el productor viviera de igual modo en el caso de que se le exigiera, en lugar de un sexto, dos ~:do.;.o el tercio de su producción. No-se me diri~-pero

17 166 QUE E LA PROPIEDAD? a~~ podría vivir.,entonces volvería a preguntar si vivma aun attebatandole los do tercio... después las trel cuarta partes; pero me doy cuenta de que ya no, e con testa nada.» Si el patrón de los eoonomi tas franceses hubiese estado. meno ci~o por sus _prejuicios en favor de la propiedad, habna visto que ese es precisamente el efecto producido por el arriendo.. upongamo una familia de campesinos, compuesta de s~i~ per onas, el padre, la madre y cuatro hijos que VIven de un pequeño patrimonio explotado por 'ellas. up~ngamos a imi mo que trabajando mucho, llegan a cubnr todas us net:esidade ; que después de alojados ve tido y alimentado ', n.o contraen deudas, per') qu~ tampoco hacen eoonom1as. Sea bueno. o malo el año iyen; si. el año es.. excelente, el padre bebe un po~ ma ~ de vido, la hija e compran un vestido y lo muchacho un ombrero; comen alguna golosina, y carne de vez e~ cuando. Y_o afirmo que estas gentes acaban por hund1rse y arrumarse. Porque, según el tercer corolario d,e nuestro axioma e deben. a ~ mi mo un interés por el capital de qu~ en prop1etano : evaluando e te capital en 8,000 fran COu, a 2 1 /2 por 100 re ultan 200 franoos de interés anual. í, pue, i est.o 200 franco, en lugar de er de con.tad~ del producto bruto para con tituir un ahorro Y capitaliza r e, e invierten en el consumo existirá un d~f~cit anual de 200 francos sobre el acti~o de la familla, de mod~ que. al cabo de noventa años esta pobre gente e habra com1do u haber y habrá quebrado. E te resultado parecer á una burla: es una triste realidad. El reclutamiento llega... Qué es el reclutamienw? ~n acto de propiedad ejercido de improviso por el Gobierno.obre las familias, una expoliación de hombres Y de d~ ero. Los campesino no quieren dejar partir a. ~u. hijo : en esto creo que les sobra la razón. Fii diflcll que un hombre de veinte años gane nada con estar en el cuartel : cuando no se pervierbe, lo abo- J. P. PROUDHO N 167 rrece. Juzgad en general de la moralidad del sold ado por la aversión que tiene al uniforme; desgraciad o pervertido,: ésa es la condición del hombre en el ejército. E to no d biera ser así, per así es. Interrocrad a cien mil hombres que hayan pasado por el cuartel, y veréis como no hay ni uno que me desmienta. Nuestro campesino, para redimir a su dos hijos, desembol a 4,000 francos que toma a préstamo al 5 por 100: he aquí lo 200 francos de que hablábamos antes. Si hasta este momento la producción de la familia, generalmente equilibrada con u consumo, ha sido de 1,200 francos, o sea 200 fran.cos p.or per ona, erá preciso, para pagar ese inter és, o que Los seis trabajado.res produzcan como siete, o que con uman como cinco. Reducir el consumo no es posible; cómo reducir lo necesari-o? Producir más tampoco es posible; no hay manera de trabajar más. Intentarán el sistema mixto de con umir como cinco y medi.o, produciendo como seis y medio? Bien pronto e convencerán de que el estómago no transige; de que más abajo de cierto grado de abstinencia es imposible descender; de que Lo que pued<e uprimirsc de lo estrictamente nece ario, sin exp.oner la alud, es muy poco ; y en cuanoo al aumento de la producción, una helada, una equía, una epizootia, destruyen todas las e peranza del labrador. En una palabra: la renta no e pagará, se acumularán los intere es, la pequeña alquería erá embargada y expulsado de ella el antiguo pooeedor. Así una familia que vivió feliz en tanto que M ejerció el derecho de p ~ropi edad, cae en la miseria tan pronto se ve en la necesidad de ej ercerlo. La propiedad, para estar satisfecha, exige que el coloo.o tenga el doble poder de extender el uelo y de fecundarlo con la palabra. Simple poseedor de la tierra, el hombre halla en ella con qué subsistir; en cuanto aspira al de.recho del propietario, ya no le basta. N o pudiendo producir más de lo que consume, el fruto que co echa es.la recompensa de su esfuerzo : n.o sobra nada para el mstrumento.

18 16 Q E ES LA PROPIEDA D? Pagar lo que no puede producir: tal es la condición del colono cuan.do el propietario abandona la producción ocia.! para explotar al trabajador con nuevas prácticas. ol aioos ahora a nuestra pr imera hipótesis. Lo 900 trabajadores, eguro de haber producido tanto como iempre, e sorprenden, d pués de pagar su a.rriend<>, de ver que tienen un décimo menos que el año anterior. En efecto, este décimo era producido y pagado antes por el propietario trabajador, que entrulces participaba en la producción y oontribuía a las cargas públicas. Ahora e e décimo no ha ido pr.oducido y ha ido pagado; debe faltar, pues, en el con umo del productor. Para enjugar este incompren ible déficit, el trabajador toma dinero a préstamo, con plena. eguridad de devolverlo, egu ridad que se convierte al año siguiente en un nuevo pré tamo aumentado por l'js intere es del primero. A quién pide el préstamo? Al propietario. El propietario presta. al trabajador lo que recibe de más, y éste exceso, que debería devolver; le produce de nuevo beneficio en forma de préstamo a interés. En ese caso, las deudas aumentan indefinidamente; el propietario e cansa de hacer anticipos a un productor que no paga jamás, y éste, siempre robado, y siempre _pidiendo a préstamo lo que se le r oba, acaba por arrurnarse. uponga.mo que entonces el propietario, que para gvzar de u rentas tiene necesidad del colono, le perdona. u deudas: habrá realizad'o un acto de!!tan beneficencia, por el cual el señor cura le elogiar ' en su ermón, en tanto que el pobre colcmo confundido ante esta. inagotable caridad, in.struído por el Oateci mo para rooar por su bienhechore, e di pondrá a redoblar su ánimo Y su privaciones a. fin de cumplir oon un a.mo tan digno. Este vez el colono toma. sus medidas : eleva. el precio de u granos. El industrial hace otro tanto con us p_rod~cto ; la rea~ción llega,, despué de alguna oscila.clones, el arnendo, que el Labrador creyó imponer J. P. PROUDHON 169 al industrial, vuelve a estar equilibrado. Claro esbá, que mientras se felicita de su éxito continúa siendot pobre, pero en proporción algo menor que antes. Porque habiendo sido general el alza de la producci.ón, ha. alcanzado al propietario: de modo que Los tr.a.bajadores, en lugar de ser más pobres en un décimo, solamen'te lo S()n en nueve centésimas. Pero subsiste la deuda, aunque men.or, para sa.tisfacer la cual es pteciso tomar dinero a préstamo, pa.gar intereses, econdmizar y ayunar. Ayuno por la nueve centésimas que no se deberían pagar y que se pagan ; ayuno por la amortizadón de las deudas; ayuno por los intereses : si la cosecha. flaquea, el ayuno llegará hasta. la inanición. Se dice: es preci o trabajar má. P ero el exceso de tré!jbajo aniquila tanto CQ;mo el ayuno: qué ocurrirá si se juntan? Es preoiso tr{j)bafa.r m.ás, significa, al parecer, que es prooi.so producir más. En qué condiciones se realiza La. producción? Por la acción combinada. del trabajo, del capital y del suelo.. El trabajo, el colono se en-carga de suministrarlo.; perl). el capital sólo se forma por el ahorro. AhQra. bien; ~i el colono pudiera ahorrar al~o, pagaría sus deudas. Admitamos, en fin, que tuviera capital: de qué le serviría si la extensión de la. tierra que cultiva es siempre Ía misma? Es el suelo lo que necesita multip>licar. Se dirá, por último, que es preciso trabajar. mejor y más fructuosamente? N() se olvide que el arr1endo ha. sido calculado sobre un término medio. que no puede ser rebasad.o si 1o fuese, el propietario aumentaría el arriendo. N~ es así romo 1os grandes propietarios territoriales han aumentado sucesivamente el precio de sus maderas de construcción, a medida que el aumento de población y el desenvolvimiento de la industria les hajj. en eñado lo que la ociedad podía obtener de sus propiedades? El propietario p erma..~ece ext:año a la acción social ; pero oomo el buitre, ÍlJo los OJOO en su presa, está dispuesto a arr.:>jar e sobre ella y a devorarla. Los hechos que hemos observad.o en una sociedad. de mil personas se reproducen en grande en. cada nac16n

19 170 QUE ES LA PROPIEDAD? y en la humanidad entera, p ro oon variaciones infinita, caracteres múltiples, que no e mi prop ós ito describir. En urna, la propiedad, de pué de haber despojado al trabajador por la u ura, lo a esina lentamente por la extenuaci;án. Ahora bien; in la expoliación y el aseinato, la propiedad n.o es nada; con la expoliación y el a e inato, perece pronto por falta de so tén ; por coniguiente, es impo i'ble. QUINTA PROPO ICION La propiedad es imp osilile, porque c on ella la sociedad se >extingue Cuando el a no va demasia.do cargado, e tira al uelo: el hombre avanza siempre. En e te indomable ánimo, funda el propietario, que lo conoce muy bien, la esperanza de u especulación. El trabajador libre produce diez. «Para mí-piensa el propietario-producirá, doce.» En efecto, antes de con entir en la confiscación de su campo, antes de decir adió al hogar paterno, el labrador cuya historia hemo referido hace un e fuerzo de e perado: toma en arriendo nue a tierra. Sembrari una tercera parte más, y siendo para él la mitad de e te nuevo producto, recoo'erá una exta parte más y pagará su renta. i Qué enor! Para aumentar en una exta parte su producción, e preciso que el l.1brador aume~te, no una sexta parte, ino dos extas parte u trabajo. l.o a este precio cosecha y paga un arrienoo que ante D1o no debe. Lo que hace el colono, el industrial lo intenta a su vez: aquel m~ltiplica u labor y despo ee a sus vecino : é te rebaja el precio de u mercanoia, se esfuerza en acaparar la fabricación y la venta y en aplastar a J. P. PROUDHON 171 su competidore. Para satisfacer la propiedad, e preci 0, en primer lugar, que el trabajador pro~uzca. mis de lj que nece ita; en segundo lugar, que produzca más de Jo que permiten sus fuerzas: debido al abandono del trabajo por parte de kls trabajadores llegados a propietario, 1o uno es siempre con ecucncia de Jo otro. Pero para producir más de lo que pennitan las propia fuerzas y de l.o que se neoo ite, es. pr~ ciso ap?d 'e:ar~e de la p-roducción de otno, y, por ~OJl s igulent e, d1~mm~u el número de los productores. As1, pue, el prop1etano, de pués de haber reducido la p.yoducción, al aband:ona.r el trabajo, la reduce aún más fomentando el acaparamiento del trabajo. Veámoslo :. Siendo un décimo el déficit sufrido por el trabajador de pués del pago de la renta, según hemos visto, en esta cantidad será en la que tratará. de aumentar su producción. Para ello no ve otro med1o que acrecentar su tarea; esto es, pue, lo que hace. El desoon t..ento de lo propietarios que no han podido cob.yar íntegramente; las ofertas ventajosas y las promesas que le hacen ot~os colono qu e ellos suponen más diligentes, más la~n~so,, má formal e ; las artimañas sec~eta:s Y. la.<> mtng, determinan un cambio en. la d1 ~t nbu c1ón de lvs trabajos y la eliminación de cierto numer? de pr~du? tores. De 900, 90 erán expul ados, a frn de anadir un décimo a la producción de los dem~. Pero, aumentará por eso el producto to t~l? De mnguna manera. Habrá 810 trabajadores pr()duciendp como. 900, cu~d~ sería preciso que produj esen como 1,000: A.h.ora. 'D1~n e ta'blecido el arriendo en razón. d~l caprtal ternto~~ no en razón del trabajo, y IlJO d1 mmuyendo, 1~ deu If se!mirán como antes, con un aumento de fa:tlga. ~ aq~i pues una sociedad que se diezma p-rogresivamente. e ~iquil~ria si la quiebras, las ban c~r:ota Y l.~d catltrofes políticas y eoon.ómicas no V:1meseu pen 1 ~ mentc a restablecer el equilibrio Y a d1str~r la ttención de las verdaderas cau a.<> del tormento u.niver a. de las De pués del acaparamiento de lo capit:ajes Y _ tierras vienen lo procedimientos económ cos, cuyo re

20 172 QU E E S LA PROPIEl>AD? ultado es también colocar. a un determinado númerl.) de trabajadores fuera de la. m-oducción. El rédito 00 deja en pa.z al oolooo y al negociante, los cuales se dicen para sí : «Podría pa.gar el arriendo y los intere " ~ que debo i pagase menos mano de obra.». Entonces lo ~ admirables invento, destinados a hacer el trabajo fá il y rápido, e convierten en máquinas infernales que matan a los trabaja dores por millares. «H ace alguno año, la. conde a de Strafford expulsó a 15,000 individuos de sus tierras, de las que eran arrendatario. Este acto de a dministración privada fué repetido en 1 20 por otro gran pt Opietario escocés, c.t'd respecto a 600 familia.s de colono.» (Tisso.t, Del.~ttiaidio ry de la rebelwm. ) E l autor que acabo de citar, que ha escriw páginas elocuentes a.cerca del espfritu de rebelión que agita a las soci eda des moderna., oo dice si habría desa.pr'jbad;o una sublevación de esos pro critos. Por mi parte, declaro abiertamente que ese a oto habría sido, a mi juicio, el primero de los derechp.s y el más santo de los debere ; y lo que más de eo hoy es que sea oída mi pr.) fesión de fe. La ociedad se extingue : L o, por la supresión violenta Y periódica de loo trabajadores: acabamos de 'Verlo Y 1?. veremos de nuevo más adelante; 2. o, por la disminunon que la ociedad impone al oonsumo del p roductor. _Estas do formas de suicidio son desde luego simultáneas; pero pronto la primera recibe una nueva actividad de la segunda : el hambre se une a la usura para. hacer que el trabajo sea a la. vez más nece"ario y más escaso. S e~ún loo principios del comercio y de la economía po li~ I ca, para qu e una empresa indu trial sea buena, es pr e~ Iso que su producto sea igual : L o, al interés {)el ca~ita l ; 2.o, al gasto de conservación de ese c~lp~tal; 3., a 1 ~ suma de los salarios de todos Los obreros y ernpr~anos;. además, es preciso obtener algún benefici(), lo mas. crecido que sea po ible. Admiremos el genio fiscal y rapaz de la ptopiedad : J. P. PROUDHON 173 t Veces como la. albarrania cambia de n<>mbre, tantan as es el propleta.no.. qmere reci b Ir 1 a. 1. o, en fonna, tdas.vetecrés. 2 0 en forma de beneficios. Porque, segun e 1n, d 1 t' s d.' el interés del capital forma parle e os an H~IpiO d~ceía. fabricación. Si se han empleado 100,000 fra~cos una manufactura, y, deducidos los gastos,, se o?t~en~ en. al de francos no hay beneficios. un mgreso a.nu '.' 1 Ah b'en el hay solamente el interés del caplta.. ora I ' ro ietario no es hombre que se ocupe de nada porq~e Pi. P semejante al león de la. fábula, se hace pagar cad~ ~~o de sus títulos; de manera que de.spl_lés de que ha cobrado, no queda nada para los asociados. E 0 priman tollo, nomlntr qala leo; s:candam qala sam tortis trtbuttls m:h!: Tum uta plus valeo, me seqattur ttrt a. Malo qadflctttur, si quls quartum tttlgerlt. N o conozco nada mas gracioso que esta. fábula. Como empreaarlo, tomo la pr 1 me~a.p arte Como trabajador, tomo la segun a, Como capttollata, tomo la tercera; Como propietario, Jo tomo todo. En cuatro versos ha resumido Fedro tl)().as las formas de la propiedad.. é n mayor razón ese bene- Y<> afirmo que ese mter s, Y c.o fic io. es imposible.. r su relación entre sí? Qué son los trabajadores po d d ndustrial en-. d a gran soc1e a 1 ' Miembros d1ver os e un f de una determinada cargados, cada uno. en par ICU 1 ~r, n el principio de la parte de la produ~c~ón genera~, ~es. Supongamos que divi 1ón del trabajo Y de las unte ~~ individuos siguienesta ociedad se reduce ~ os ~n zapatero. La industes : un ganadero, un curtidor Y to i yo preguntase tria ocíal consi te en hacerd zapa du~tor en el productb cuál debe er la parte. de e:a: a!~o respon.dería, mediante de la ociedad, cualq~ier n~: compañía, que esa parte un a. regla de c?merclo o P ero no se o ata. aqui es igual al tercio del prod~cto.w tr:1bajadores convendc equilibrar los derechos e s

Art. 636. Las disposiciones de los artículos siguientes son aplicables a todos los seguros, ya sean terrestres o marítimos.

Art. 636. Las disposiciones de los artículos siguientes son aplicables a todos los seguros, ya sean terrestres o marítimos. TÍTULO IX DE LOS SEGUROS CAPÍTULO I DE LOS SEGUROS EN GENERAL Art. 634. El seguro es un contrato por el cual una de las partes se obliga mediante cierta prima a indemnizar a la otra de una pérdida o de

Más detalles

ÍNDICE GENeRAL. CAPÍTULO I El contrato de suministro

ÍNDICE GENeRAL. CAPÍTULO I El contrato de suministro ÍNDICE GENeRAL CAPÍTULO I El contrato de suministro 1. In t r o d u c c i ó n... 1 2. Fun c i ó n Ec o n ó m i c a... 2 3. Nat u r a l e z a ju r í d i c a y ca r a c t e r í s t i c a s... 4 4. Dif e

Más detalles

Resolver el examen muestra te ayudará a: Identificar cómo son las preguntas del examen. Estimar el tiempo que necesitas para resolverlo.

Resolver el examen muestra te ayudará a: Identificar cómo son las preguntas del examen. Estimar el tiempo que necesitas para resolverlo. Examen muestra Ob je ti vo Responder preguntas parecidas a las del examen de selección. Im por tan cia Resolver el examen muestra te ayudará a: Identificar cómo son las preguntas del examen. Saber cuántas

Más detalles

El Problema es que no Entiendo Que me voy a morir

El Problema es que no Entiendo Que me voy a morir El Problema es que no Entiendo Que me voy a morir I. Introducción a. Sobre las semanas anteriores i. Semana #1 - que no entiendo ii. Semana #2 - que no se trata de mi iii. Semana #3 - que es el que manda

Más detalles

EL SALMO VESPERTINO Tono 8

EL SALMO VESPERTINO Tono 8 EL SALMO VESPERTNO Tono 8 Oh Se- ñor, cla- mo a Ti: es- cú- cha- me; es- cú- cha- me, oh Se- ñor. Oh Se- ñor, cla- mo a Ti: es- cú- cha- me, a- tien- de la voz de mi sú- pli- ca. Cuan- do cla- mo a Ti,

Más detalles

Unidad 4. Los bienes y su clasificación. Desde el punto de vista jurídico, la ley entiende por bien todo aquello que pueda ser objeto de apropiación.

Unidad 4. Los bienes y su clasificación. Desde el punto de vista jurídico, la ley entiende por bien todo aquello que pueda ser objeto de apropiación. Unidad 4 Los bienes y su clasificación Desde el punto de vista jurídico, la ley entiende por bien todo aquello que pueda ser objeto de apropiación. 54 CONCEPTO JURÍDICO Y ECONÓMICO DE LOS BIENES Y CRITERIOS

Más detalles

Ín d i c e. De c u o ta. Es c r i t u r a. Fo r m u l a r i o... 662. Limitación d e g a r a n t í a. Es c r i t u r a. Fo r m u l a r i o...

Ín d i c e. De c u o ta. Es c r i t u r a. Fo r m u l a r i o... 662. Limitación d e g a r a n t í a. Es c r i t u r a. Fo r m u l a r i o... Ín d i c e TOMO IV Contrato de Hipoteca Co n t r at o s Hi p o t e c a. Es c r i t u r a. Fo r m u l a r i o 1... 649 Hi p o t e c a. Es c r i t u r a. Fo r m u l a r i o 2... 653 Hi p o t e c a. Es c

Más detalles

TEMA 11: TIPOS CONTRACTUALES BASICOS (I)

TEMA 11: TIPOS CONTRACTUALES BASICOS (I) TEMA 11: TIPOS CONTRACTUALES BASICOS (I) I.- CONTRATOS DE COMPRAVENTA Y SUMINISTRO 1.- La compraventa a. Concepto y función económica Compraventa civil: Por el contrato de compraventa uno de los contratantes

Más detalles

TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DEL DISTRITO FEDERAL nante es al contrario, algo puramente psicológico. Estas representación en el espíritu del sujeto, es la que al realizar el objeto inmediato y el objeto

Más detalles

Haciendo a Dios una prioridad y no un hobby Buscando el Reino parte 1 Marzo 2011

Haciendo a Dios una prioridad y no un hobby Buscando el Reino parte 1 Marzo 2011 Haciendo a Dios una prioridad y no un hobby Buscando el Reino parte 1 Marzo 2011 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros

Más detalles

LA ACCIÓN REIVINDICATORIA

LA ACCIÓN REIVINDICATORIA Miércoles 12 de noviembre LA ACCIÓN REIVINDICATORIA Está regulada en el artículo 889 y siguientes del Título XII del Libro II CC. Está definida en el artículo 889, que señala que: La reivindicación o acción

Más detalles

Código Civil TÍTULO VIII. DE LA SOCIEDAD CAPÍTULO PRIMERO. DISPOSICIONES GENERALES.

Código Civil TÍTULO VIII. DE LA SOCIEDAD CAPÍTULO PRIMERO. DISPOSICIONES GENERALES. Artículo 1665. Código Civil TÍTULO VIII. DE LA SOCIEDAD CAPÍTULO PRIMERO. DISPOSICIONES GENERALES. La sociedad es un contrato por el cual dos o más personas se obligan a poner en común dinero, bienes o

Más detalles

Unidad 6. Préstamos y operaciones de leasing

Unidad 6. Préstamos y operaciones de leasing Unidad 6. Préstamos y operaciones de leasing 0. ÍNDICE. 1. CONCEPTO Y ELEMENTOS DE UN PRÉSTAMO. 2. CLASIFICACIÓN DE LOS PRÉSTAMOS. 3. MÉTODOS DE AMORTIZACIÓN. 3.1. Método francés. 3.2. Método de las cuotas

Más detalles

Yo amo a toda la gente y yo soy amada por toda la gente.

Yo amo a toda la gente y yo soy amada por toda la gente. LISTA DE CONFESIONES POR JOYCE MEYER Yo amo a toda la gente y yo soy amada por toda la gente. Yo prospero en todo lo que hago. Yo tengo prosperidad en todas las áreas de mi vida: espiritualmente, físicamente,

Más detalles

Adquisición Adquisición de Bienes Raíces para Programas y Proyectos Federales y con Asistencia Federal

Adquisición Adquisición de Bienes Raíces para Programas y Proyectos Federales y con Asistencia Federal Adquisición Adquisición de Bienes Raíces para Programas y Proyectos Federales y con Asistencia Federal Junio 2005 Publicación N.º FHWA-HEP-15-031 ÍNDICE Introducción 2 Términos Importantes que se Utilizan

Más detalles

AMAMOS DE VERDAD? Ideas para reflexión y/o diálogo, especialmente para parejas y grupos.

AMAMOS DE VERDAD? Ideas para reflexión y/o diálogo, especialmente para parejas y grupos. AMAMOS DE VERDAD? Ideas para reflexión y/o diálogo, especialmente para parejas y grupos. En toda relación de pareja, y seguramente en la mayoría de las relaciones de cualquier otro tipo, como grupos, comunidades,

Más detalles

Unidad 26. Heredero y legatario

Unidad 26. Heredero y legatario Unidad 26 Heredero y legatario Hemos señalado que la sucesión puede establecerse a título universal o a título particular, y que cuando se establece a título universal, el sucesor se denomina heredero.

Más detalles

Problemas de ecuaciones de primer grado

Problemas de ecuaciones de primer grado Problemas de ecuaciones de primer grado Roberto, un compañero de clase, asegura que podrá descifrar el número que cualquiera piense. El método se basa en los siguientes pasos Piense un numero Multiplícalo

Más detalles

LA RENOVACIÓN DE LA MENTE Parte 46

LA RENOVACIÓN DE LA MENTE Parte 46 LA RENOVACIÓN DE LA MENTE Parte 46 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos

Más detalles

Tres desafíos para el servidor de hoy

Tres desafíos para el servidor de hoy Tres desafíos para el servidor de hoy Jesús Moreno Pastor CCI Proyecto 29 Panamá Mateo 24:11-12 (NTV) «Aparecerán muchos falsos profetas y engañarán a mucha gente. Abundará el pecado por todas partes,

Más detalles

7.1. Conceptos básicos. Clasificación

7.1. Conceptos básicos. Clasificación Unidad 7 Préstamos 7.1. Conceptos básicos. Clasificación 7.1.1. Elementos de un préstamo 7.1.2. El tipo de interés. Componentes 7.1.3. Clasificación 7.2. Préstamos amortizables con reembolso único 7.2.1.

Más detalles

- S o b r e los m o d e l o s de ge s t i ó n y pri v a t i z a c i o n e s.

- S o b r e los m o d e l o s de ge s t i ó n y pri v a t i z a c i o n e s. ACTO DE SALUD EN VILADECA N S, 4 DE MARZO DE 2010. B u e n a s tar d e s : E s t a m o s aq u í p a r a h a b l a r de sal u d y d e at e n c i ó n sa n i t a r i a pú b l i c a en el B a i x Ll o b r

Más detalles

8.1.- Introducción 8.2.- Activos financieros 8.3.- Los activos financieros y la financiación económica 8.4.- El dinero y la financiación de la

8.1.- Introducción 8.2.- Activos financieros 8.3.- Los activos financieros y la financiación económica 8.4.- El dinero y la financiación de la TEMA 8 El dinero y el sistema financiero Índice 8.1.- Introducción 8.2.- Activos financieros 8.3.- Los activos financieros y la financiación económica 8.4.- El dinero y la financiación de la economía 8.5.-

Más detalles

DELITOS CONTRA LA PROPIEDAD INTELECTUAL: INTERPRETACIÓN DEL ÁNIMO DE LUCRO

DELITOS CONTRA LA PROPIEDAD INTELECTUAL: INTERPRETACIÓN DEL ÁNIMO DE LUCRO Luz María Puente Aba Doctora en Derecho Investigadora Parga Pondal Universidade da Coruña La Ley de Propiedad Intelectual (Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril) concede unos derechos de explotación

Más detalles

Lic. Ricardo L. Shippritt Escala Panamá, 18 Noviembre 2011. SALÓN BAHIA, HOTEL MIRAMAR

Lic. Ricardo L. Shippritt Escala Panamá, 18 Noviembre 2011. SALÓN BAHIA, HOTEL MIRAMAR Lic. Ricardo L. Shippritt Escala Panamá, 18 Noviembre 2011. SALÓN BAHIA, HOTEL MIRAMAR Según el Diccionario de Guillermo Cabanellas, señala lo siguiente: Habrá compraventa cuando una de las partes se obligue

Más detalles

7. FLU JO D E C A JA D E L PR O Y E C TO. 7.1 E stru ctu ra g e n e ra l d e u n flu jo d e caja

7. FLU JO D E C A JA D E L PR O Y E C TO. 7.1 E stru ctu ra g e n e ra l d e u n flu jo d e caja Como se puede observar, para calcular este valor se debió necesariamente calcular el valor de desecho contable, ya que el efecto tributario se obtiene restando el valor libro que tendrán los activos al

Más detalles

Preparación para el estudio de la Biblia

Preparación para el estudio de la Biblia LECCIÓN 4 Preparación para el estudio de la Biblia Ya que hemos declarado las razones de por qué estudiar la Biblia y la hemos descrito brevemente, nos hace falta discutir cómo estudiarla. En esta lección

Más detalles

4. MICROECONOMIA: LA DISTRIBUCION DEL INGRESO

4. MICROECONOMIA: LA DISTRIBUCION DEL INGRESO 4. MICROECONOMIA: LA DISTRIBUCION DEL INGRESO 4.1 Distribución y sistema de precios Un elemento importante en todo tipo de mercado son los precios, ya que transmiten señales importantes a quienes participan

Más detalles

Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí.

Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. Éxodo 20:2-20 Por Chuck Smith Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. Usted tiene que adorar al Señor su Dios, y servirle

Más detalles

JESUCRISTO RECONCILIADOR

JESUCRISTO RECONCILIADOR JESUCRISTO RECONCILIADOR El presente trabajo tiene por finalidad poder profundizar en la realidad de la naturaleza humana, herida por el pecado original y redimida por Cristo. Haremos un recorrido partiendo,

Más detalles

ROMANOS 6:1 SEGUIREMOS PECANDO PARA QUE LA GRACIA ABUNDE?

ROMANOS 6:1 SEGUIREMOS PECANDO PARA QUE LA GRACIA ABUNDE? ROMANOS 6:1 SEGUIREMOS PECANDO PARA QUE LA GRACIA ABUNDE? I. INTRODUCCION. A. Después de que Pablo magistralmente nos habla de la justificación por la Gracia de Dios, a través de la fe en Jesús, a razón

Más detalles

Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy hombre sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la patria.

Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy hombre sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la patria. Todo poder dominicano está y deberá estar siempre limitado por la ley y ésta por la justicia, la cual consiste en dar a cada uno lo que en derecho le pertenezca! Siendo la Independencia Nacional la fuente

Más detalles

SEGURO DE FIDELIDAD DE EMPLEADOS PUBLICOS CONDICIONES GENERALES

SEGURO DE FIDELIDAD DE EMPLEADOS PUBLICOS CONDICIONES GENERALES SEGURO DE FIDELIDAD DE EMPLEADOS PUBLICOS CONDICIONES GENERALES Art. 1.- VIGENCIA DE LA POLIZA.- Las obligaciones que garantizan esta póliza son las que se produzcan a favor de la Entidad Asegurada a contar

Más detalles

Cifra El oráculo Trinity

Cifra El oráculo Trinity Matrix 1. Qué tipo de mundo es el mundo de Neo al principio de la película? Cómo experimenta la realidad en la que vive? Por qué se plantea que algo no encaja en este mundo? El mundo de Neo al principio

Más detalles

Cantos de Comunión. Coro Schoenstatt Maipú www.schoenstattmaipu.cl

Cantos de Comunión. Coro Schoenstatt Maipú www.schoenstattmaipu.cl Cantos de Comunión Coro Schoenstatt Maipú www.schoenstattmaipu.cl AQUÍ ESTOY SEÑOR Aquí estoy, Señor, arado de arriba abajo despojado de la vieja cosecha, sin una sola hierba verde sin una sola. Aquí estoy,

Más detalles

1881 LAMA, LUIS DE LA Derecho de legítima defensa (filosofía moral) Tesis (Bach) L/b29 Manuscrito 10 Fs (25.9 cm. X 20 cm) Ubicación: Archivo

1881 LAMA, LUIS DE LA Derecho de legítima defensa (filosofía moral) Tesis (Bach) L/b29 Manuscrito 10 Fs (25.9 cm. X 20 cm) Ubicación: Archivo 1881 LAMA, LUIS DE LA Derecho de legítima defensa (filosofía moral) Tesis (Bach) L/b29 Manuscrito 10 Fs (25.9 cm. X 20 cm) Ubicación: Archivo Histórico. UNMSM. T.179-126 Caja: 78(179/223) Folio: 117-126

Más detalles

7.1. Conceptos básicos. Clasificación

7.1. Conceptos básicos. Clasificación Unidad 7 Préstamos 7.1. Conceptos básicos. Clasificación 7.1.1. Elementos de un préstamo 7.1.2. El tipo de interés. Componentes 7.1.3. Clasificación 7.2. Préstamos amortizables con reembolso único 7.2.1.

Más detalles

1.3 Números racionales

1.3 Números racionales 1.3 1.3.1 El concepto de número racional Figura 1.2: Un reparto no equitativo: 12 5 =?. Figura 1.3: Un quinto de la unidad. Con los números naturales y enteros es imposible resolver cuestiones tan simples

Más detalles

En qué consiste la sociedad bienes gananciales? No serán bienes comunes los bienes obtenidos:

En qué consiste la sociedad bienes gananciales? No serán bienes comunes los bienes obtenidos: En qué consiste la sociedad bienes gananciales? Régimen económico matrimonial por el que se hacen comunes para el marido y la mujer las ganancias o beneficios obtenidos durante el matrimonio, indistintamente,

Más detalles

«Una Exhortación a la Obediencia» (Deuteronomio 4:1 9)

«Una Exhortación a la Obediencia» (Deuteronomio 4:1 9) «Una Exhortación a la Obediencia» (Deuteronomio 4:1 9) INTRODUCCIÓN En nuestros días son pocos los que aceptan la exhortación. Pero ignoran que es muy importante que seamos exhortados. En la Palabra de

Más detalles

Ín d i c e. In m u e b l e. Of e rta d e c o m p r a. Fo r m u l a r i o d o s... 5

Ín d i c e. In m u e b l e. Of e rta d e c o m p r a. Fo r m u l a r i o d o s... 5 Ín d i c e Contrato de Compraventa Bienes Inmuebles In m u e b l e. Ofe rta d e co m p r a. Fo r m u l a r i o u n o... 3 In m u e b l e. Of e rta d e c o m p r a. Fo r m u l a r i o d o s... 5 In m u

Más detalles

Coche de sustitución, consecuencias legales para el taller que no realice contrato de arrendamiento.

Coche de sustitución, consecuencias legales para el taller que no realice contrato de arrendamiento. Coche de sustitución, consecuencias legales para el taller que no realice contrato de arrendamiento. Todo taller que preste al cliente un vehículo de sustitución durante el proceso de la reparación, deberá

Más detalles

TRATAMIENTO DE PROSPERIDAD Y AFIRMACIONES PARA ATRAER EL DINERO A NUESTRA VIDA

TRATAMIENTO DE PROSPERIDAD Y AFIRMACIONES PARA ATRAER EL DINERO A NUESTRA VIDA 1 TRATAMIENTO DE PROSPERIDAD Y AFIRMACIONES PARA ATRAER EL DINERO A NUESTRA VIDA Como hijos de Dios tenemos el pleno derecho de disfrutar de toda la Abundacia que El dispuso para nosotros en el mundo Antes

Más detalles

ADÁN Y EVA. Tipos y Sombras Jason Henderson Zoe, Costa Rica 091025

ADÁN Y EVA. Tipos y Sombras Jason Henderson Zoe, Costa Rica 091025 Tipos y Sombras Jason Henderson Zoe, Costa Rica 091025 ADÁN Y EVA En las dos semanas anteriores hablamos sobre la creación, dijimos que en el principio era la Palabra, que la Palabra era Dios y que la

Más detalles

VALORES UNIVERSALES, LA PUERTA HACIA LA PAZ MUNDIAL

VALORES UNIVERSALES, LA PUERTA HACIA LA PAZ MUNDIAL VALORES UNIVERSALES, LA PUERTA HACIA LA PAZ MUNDIAL Todos los seres humanos necesitamos vivir en una SOCIEDAD. Para que esa SOCIEDAD funcione, necesitamos aprender a convivir; esa convivencia es PRODUCTO

Más detalles

Lunes San Celestino V, papa. Mayo Semana V de Pascua

Lunes San Celestino V, papa. Mayo Semana V de Pascua 19 Lunes San Celestino V, papa Jn 14,21-26 Mayo En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo

Más detalles

Hipoteca g Alimentos Preferencia

Hipoteca g Alimentos Preferencia Hipoteca g Alimentos Preferencia Por el Lic. Salvador CI-lAVEZ HAYHOE. El artículo 165 del códigó Civil, ha dado lugar a que se considere que los alimentos son preferentes a las hipotecas. Esta tesis da

Más detalles

SEMINARIO DE FINANZAS BIBLICAS HONESTIDAD, ENSEÑÁNDOLE A LOS NIÑOS Y EL PLAN DE DIOS PARA NUESTRAS VIDAS

SEMINARIO DE FINANZAS BIBLICAS HONESTIDAD, ENSEÑÁNDOLE A LOS NIÑOS Y EL PLAN DE DIOS PARA NUESTRAS VIDAS SEMINARIO DE FINANZAS BIBLICAS HONESTIDAD, ENSEÑÁNDOLE A LOS NIÑOS Y EL PLAN DE DIOS PARA I DIOS NOS DEMANDA TOTAL HONESTIDAD Los labios mentirosos son abominación a Jehová Proverbios 12:22 Seis cosas

Más detalles

Domingo de la Divina Misericordia

Domingo de la Divina Misericordia Domingo de la Divina Misericordia Llamando a todos los católicos! Esta podría ser nuestra última esperanza de salvación? Los católicos de todo el mundo están volviendo a la práctica de su fe a pesar de

Más detalles

Unidad de Aprendizaje: Anualidades y gradientes

Unidad de Aprendizaje: Anualidades y gradientes Carlos Mario Morales C 2012 1 Matemáticas Financieras No está permitida la reproducción total o parcial de este libro, ni su tratamiento informático, ni la transmisión de ninguna forma o por cualquier

Más detalles

UNIDAD 5 ÉTICA Y DERECHO. LOS DERECHOS HUMANOS.

UNIDAD 5 ÉTICA Y DERECHO. LOS DERECHOS HUMANOS. UNIDAD 5 ÉTICA Y DERECHO. LOS DERECHOS HUMANOS. 1. INTRODUCCIÓN. Has oído hablar alguna vez de Ana Frank? Ana era una niña de origen judío que se vio obligada a esconderse junto a su familia para escapar

Más detalles

Contrato de Promesa de Venta BLANCK Samuel-1918. Contrato De Promesa de Venta Numero 3229

Contrato de Promesa de Venta BLANCK Samuel-1918. Contrato De Promesa de Venta Numero 3229 Contrato de Promesa de Venta BLANCK Samuel-1918 JEWISH COLONIZATION ASSOCIATION Contrato De Promesa de Venta Numero 3229 C o l o n i a L U C I E N V I L L E Entre la Jewish Colonization Association que

Más detalles

DETERMINACION DEL IMPUESTO DEL EJERCICIO

DETERMINACION DEL IMPUESTO DEL EJERCICIO DETERMINACION DEL IMPUESTO DEL EJERCICIO Resultado fiscal El ar tícu lo 10 de la LISR in di ca que las per so nas mo ra les de be rán pa gar el im pues to apli can do al re sul ta do fis cal la tasa del

Más detalles

QUÉ COSA ES SER CATÓLICO?

QUÉ COSA ES SER CATÓLICO? QUÉ COSA ES SER CATÓLICO? ALICIA HERRSTI, S. M. Folleto EVC No. 302 Es digno de reflexión, el que, según las estadísticas, México es un País 90% católico, y tengamos, a nivel internacional uno de los primeros

Más detalles

ÍNDICE GENeRAL. CAPÍTULO I Teoría general de los contratos atípicos

ÍNDICE GENeRAL. CAPÍTULO I Teoría general de los contratos atípicos ÍNDICE GENeRAL Pre s e n ta c i ó n... xix CAPÍTULO I Teoría general de los contratos atípicos 1. In t r o d u c c i ó n... 1 2. El ti p o... 3 3. La tipicidad... 5 4. El ti p o y la tipicidad co n t r

Más detalles

1 Los Dos Linajes de la Humanidad: los Hijos de Dios y las Hijas de los Hombres

1 Los Dos Linajes de la Humanidad: los Hijos de Dios y las Hijas de los Hombres Los Dos Linajes de la Humanidad: Los Hijos de Dios y las Hijas de los Hombres En un estudio anterior vimos juntos la forma en que el pecado entró al mundo, y la semana pasada ampliamos el tema revisando

Más detalles

ANÁLISIS DE DAVID HUME DEL PRINCIPIO DE CAUSALIDAD Francesc Llorens

ANÁLISIS DE DAVID HUME DEL PRINCIPIO DE CAUSALIDAD Francesc Llorens ANÁLISIS DE DAVID HUME DEL PRINCIPIO DE CAUSALIDAD Francesc Llorens QUÉ ES EL PRINCIPIO DE CAUSALIDAD El principio de causalidad es el pilar fundamental de la epistemología de David Hume. Tras determinar,

Más detalles

3. Cuando vuelva a la tierra, qué traerá Jesús consigo? Apocalipsis 22:11, 12.

3. Cuando vuelva a la tierra, qué traerá Jesús consigo? Apocalipsis 22:11, 12. LECCIÓN 17 EL JUICIO DE LOS SIGLOS INTRODUCCIÓN En la Biblia hay una rica información en cuanto al juicio de Dios. No muchos son los que han tomado el cuidado y el tiempo requeridos, para sacar a luz todos

Más detalles

Conocer, Crecer, Servir. CONOCER Escrito por Luis y Susan Bautisa

Conocer, Crecer, Servir. CONOCER Escrito por Luis y Susan Bautisa Conocer, Crecer, Servir CONOCER Escrito por Luis y Susan Bautisa Serie: CONOCER, CRECER, SERVIR Sesión 1: CONOCER En esta serie de clases aprenderemos sobre los niveles de crecimiento espiritual. Es importante

Más detalles

CUENTOS DE HOY Y DE MAÑANA POR RAFAEL DE C. PALOMINO

CUENTOS DE HOY Y DE MAÑANA POR RAFAEL DE C. PALOMINO CUENTOS DE HOY Y DE MAÑANA POR RAFAEL DE C. PALOMINO El mundo está en tránsito violento, de un estado social a otro. En este cambio, los elementos de los pueblos se desquician y confunden, las ideas se

Más detalles

A note of the importance of depreciation systems in the Spanish mortgage market between 1998 and 2008

A note of the importance of depreciation systems in the Spanish mortgage market between 1998 and 2008 MPRA Munich Personal RePEc Archive A note of the importance of depreciation systems in the Spanish mortgage market between 998 and 2008 Daniel Fuentes Castro Universidad de Zaragoza March 200 Online at

Más detalles

Gestión Financiera. 7 > Préstamos

Gestión Financiera. 7 > Préstamos . 7 > Préstamos Juan Carlos Mira Navarro Juan Carlos Mira Navarro 1 / 64. 7 > Préstamos 1 2 Préstamo americano Préstamo americano con fondo de amortización «sinking fund» 3 Anualidad Capital pendiente

Más detalles

La imaginación es más importante que el conocimiento. Albert Einstein. Unidad 6. Suma y resta d e monomios y polinomios. Objetivos

La imaginación es más importante que el conocimiento. Albert Einstein. Unidad 6. Suma y resta d e monomios y polinomios. Objetivos La imaginación es más importante que el conocimiento. Albert Einstein Unidad 6 Suma y resta d e monomios y polinomios Objetivos mat emát ic as 1 Introducción C uando estábamos en primaria la maestra nos

Más detalles

HOJA 3 DIVISIBILIDAD

HOJA 3 DIVISIBILIDAD Conceptos de múltiplo y divisor HOJA 3 DIVISIBILIDAD 1.- El número aba es múltiplo de 3 y de 5 cuánto valdrán entonces a y b si a,b son distintos de 0? 2.- El número aba es múltiplo de 5 y de 9 cuánto

Más detalles

PRÓLOGO. Todo lo que tiene un principio, tiene un fin. Estoy seguro de haber escuchado esa frase

PRÓLOGO. Todo lo que tiene un principio, tiene un fin. Estoy seguro de haber escuchado esa frase PRÓLOGO Todo lo que tiene un principio, tiene un fin. Estoy seguro de haber escuchado esa frase en algún lado, más de una vez en mi vida. Todo lo que empieza, algún día debe terminar, no es más que una

Más detalles

Esta teoría puede resumirse en las siguientes proposiciones:

Esta teoría puede resumirse en las siguientes proposiciones: J. M. Keynes: Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero.... Tal vez un breve resumen de la teoría de la ocupación que se desarrollará en el curso de los siguientes capítulos pueda ayudar al

Más detalles

ME QUIERE ROBAR LA FE

ME QUIERE ROBAR LA FE ME QUIERE ROBAR LA FE 1 Isaías 26:3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. (LBLA) Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en ti

Más detalles

EPÍLOGO Accidente y mentira Aquí no nos ocupamos de la maldad, a la que la religión y la literatura han intentado pasar cuentas, sino del mal; no del pecado y los grandes v illanos, que se conv irtieron

Más detalles

Homenaje a fray Antonio de Montesinos y a la primera comunidad de dominicos en América

Homenaje a fray Antonio de Montesinos y a la primera comunidad de dominicos en América Homenaje a fray Antonio de Montesinos y a la primera comunidad de dominicos en América Fr. Bruno Cadoré O.P. Maestro de la Orden Casa de América 21 de diciembre de 2011 Es un honor para mí poder dirigirme,

Más detalles

Mis finanzas, mi futuro

Mis finanzas, mi futuro Mis finanzas, mi futuro Programa de Educación Financiera para Cooperativas de Ahorro y Crédito. remesas trabajando fuera, invirtiendo dentro mis finanzas, mi futuro Ninguno ama a su patria porque es grande,

Más detalles

EL MISTERIO DE LA FE LA IGLESIA Y SU MISTERIO

EL MISTERIO DE LA FE LA IGLESIA Y SU MISTERIO MADRE TRINIDAD DE LA SANTA MADRE IGLESIA Fundadora de La Obra de la Iglesia Separata del libro: 29-5-1968 EL MISTERIO DE LA FE LA IGLESIA Y SU MISTERIO Con licencia del arzobispado de Madrid 1991 EDITORIAL

Más detalles

CadaEstudiante.com explorar cuestiones de la vida universitaria y Dios

CadaEstudiante.com explorar cuestiones de la vida universitaria y Dios CadaEstudiante.com explorar cuestiones de la vida universitaria y Dios Contesta Dios nuestras oraciones? Cuáles oraciones contesta Dios? Contestará tus oraciones? Has conocido a alguien que realmente confía

Más detalles

Esta es una gran lección sobre el perdón. José

Esta es una gran lección sobre el perdón. José MIS PRIMEROS AMIGOS DE LA BIBLIA Lección 19 José perdona a sus hermanos Lectura bíblica: Génesis 42:1 45:15 Texto para memorizar: Mateo 6:12 Objetivo: Que los niños comprendan la importancia de perdonar

Más detalles

LIBRE DE PLOMO EN SALT LAKE SOLICITUD DE RENTA

LIBRE DE PLOMO EN SALT LAKE SOLICITUD DE RENTA LIBRE DE PLOMO EN SALT LAKE SOLICITUD DE RENTA Una vez completado mándelo por correo a LSSL 2001 South State St. S-2100 PO Box 144575 Salt Lake City, Utah 84114-4575 Fax a 385-468-4894 o por correo electrónico

Más detalles

Sra. Núñez-Hernández AP SPANISH LITERATURE

Sra. Núñez-Hernández AP SPANISH LITERATURE ANÁLISIS DEL POEMA He Andado Muchos Caminos Nombre del poeta: Época literaria/movimiento Antonia Machado 1875-1935 Un Poeta Modernista Critica el Siglo de Oro Asunto o tema del poema: Subtemas o ideas

Más detalles

LA LEY DEL DIEZMO. I. Num 18.31 Diezmo es Remuneración (Salario) de Levitas

LA LEY DEL DIEZMO. I. Num 18.31 Diezmo es Remuneración (Salario) de Levitas LA LEY DEL DIEZMO Resumen: El diezmo era practicado en la antiguedad voluntariamente. Luego, Dios lo hizo una ley obligatoria al pueblo de Israel. El proposito del diezmo era el sustento de los sacerdotes

Más detalles

El derecho de accesión

El derecho de accesión Universidad de Costa Rica Facultad de Derecho Material para el curso de Derechos Reales I Profesor: Marco Vinicio Alvarado Quesada Estudiantes: Juan Manuel Gómez Mora A62466 Jorge Morgan Rodríguez A63961

Más detalles

El mecanismo de la resurrección no te toca a ti de realizarlo, el mecanismo de la resurrección está en manos de Dios, podemos creer en la

El mecanismo de la resurrección no te toca a ti de realizarlo, el mecanismo de la resurrección está en manos de Dios, podemos creer en la LA RESURRECCIÓN Vamos a utilizar en esta tarde gran parte del capítulo 15 de 1ª corintios. 1ª corintios 15: 3-4, 12-17, 20-22, 35-58. Había algunos en la iglesia de corinto que enseñaban que no hay resurrección

Más detalles

Es una condición general de la contratación o un a condición particular?

Es una condición general de la contratación o un a condición particular? Guión taller de clausulas abusivas 1- Concepto de clausula abusiva Gráfico 1, 2 Definición básica de lo que es una clausula abusiva Descripción de las clausulas abusivas Clausula suelo techo En estas clausulas,

Más detalles

CURSO SOBRE EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO Mt 19, 16-22;

CURSO SOBRE EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO Mt 19, 16-22; A.M.S.E. El joven rico En este pasaje se descubre a qué deberá renunciar y qué podrá ganar quien se atreva a responder el llamado de Jesús a seguirlo de manera radical. R E V I S I Ó N D E S G L O S A

Más detalles

KARL MARX (1818-1883)

KARL MARX (1818-1883) KARL MARX (1818-1883) 1. PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO La obra de Marx es el resultado de una triple influencia: la de la filosofía hegeliana; la de la economía política inglesa y la del socialismo francés

Más detalles

El costo de leche por Nicolás Nelson

El costo de leche por Nicolás Nelson El costo de leche por Nicolás Nelson (En un apartamento básico, hay una cama, una cocina sencilla, un sofá, una tele pequeña y dos muchachos. El primer hombre es bajo, un poco gordo y tiene pelo rubio.

Más detalles

MANUAL PRACTICO DE SOCIEDADES Y ASOCIACIONES CIVILES

MANUAL PRACTICO DE SOCIEDADES Y ASOCIACIONES CIVILES MANUAL PRACTICO DE SOCIEDADES Y ASOCIACIONES CIVILES Pérez Chávez - Fol Olguín - Campero Guerrero Actualmente, un número importante de personas morales se encuentran constituidas legalmente como sociedades

Más detalles

Tres Pasos para Seguir en Pos de Cristo

Tres Pasos para Seguir en Pos de Cristo Tres Pasos para Seguir en Pos de Cristo Mateo 16.24-27 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera

Más detalles

ACTUALIDAD EN DERECHO PROCESAL.

ACTUALIDAD EN DERECHO PROCESAL. ACTUALIDAD EN DERECHO PROCESAL. LAS SENTENCIAS CON RESERVA DE LIQUIDACIÓN. LA DOCTRINA JURISPRUDENCIAL DERIVADA DEL ART.219 DE LA LEY DE ENJUICIAMIENTO CIVIL. Rafael Antuña Egocheaga Abogado. JUNIO 2015.

Más detalles

Ellos habían pescado toda la noche sin sacar nada; no iban a dejar perder esta pesca así que arrastraron la red con los peces.

Ellos habían pescado toda la noche sin sacar nada; no iban a dejar perder esta pesca así que arrastraron la red con los peces. Juan 21:1-25 Por Chuck Smith Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo,

Más detalles

Una revelación de Dios del edificio de Dios como la meta de Su salvación, provisión y revelación

Una revelación de Dios del edificio de Dios como la meta de Su salvación, provisión y revelación Mensaje uno Una revelación de Dios y del edificio de Dios como la meta de Su salvación, provisión y revelación Lectura bíblica: Éx. 3:6, 14-16, 18; 5:1; 24:8; 17:6; 25:8-9; 40:1-2, 34-38 I. En Éxodo encon

Más detalles

Por John Wesley Taylor V, PhD (JohnWesleyTaylorV@gmail.com) 1

Por John Wesley Taylor V, PhD (JohnWesleyTaylorV@gmail.com) 1 Implicaciones de una Cosmovisión Bíblico-Cristiana Por John Wesley Taylor V, PhD (JohnWesleyTaylorV@gmail.com) 1 Por John Wesley Taylor V, PhD (JohnWesleyTaylorV@gmail.com) 2 Mateo 6:26; 12:11-12 2 Pedro

Más detalles

EL SABIO Y EL NECIO: Lección 03 LECCIÓN 03 ERES HIJO SABIO O NECIO?

EL SABIO Y EL NECIO: Lección 03 LECCIÓN 03 ERES HIJO SABIO O NECIO? EL SABIO Y EL NECIO: Lección 03 Por Phyllis Osborn Escritura: Proverbios seleccionados LECCIÓN 03 ERES HIJO SABIO O NECIO? Texto para aprender de memoria: Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no

Más detalles

7. EL TRABAJO DESAFÍO PARA LA FAMILIA

7. EL TRABAJO DESAFÍO PARA LA FAMILIA 7. EL TRABAJO DESAFÍO PARA LA FAMILIA A. Canto y saludo inicial B. Invocación del Espíritu Santo C. Lectura de la Palabra de Dios 8 Luego plantó el Señor Dios un jardín en Edén, al oriente, y puso allí

Más detalles

Amor. Virtud. Afecto Fraternal. Conocimiento. Dominio Propio. Piedad. Paciencia

Amor. Virtud. Afecto Fraternal. Conocimiento. Dominio Propio. Piedad. Paciencia No dejes de Sumar 2 Pedro 1:8-10 Si todas estas cosas están presentes en su vida y aumentan, entonces no serán gente inútil y no habrán conocido en vano a nuestro Señor Jesucristo. Si a alguien le faltan

Más detalles

JESÚS ANUNCIA SU PASIÓN AMBICIONES DE LOS DISCÍPULOS LOS DOS CIEGOS

JESÚS ANUNCIA SU PASIÓN AMBICIONES DE LOS DISCÍPULOS LOS DOS CIEGOS JESÚS ANUNCIA SU PASIÓN AMBICIONES DE LOS DISCÍPULOS LOS DOS CIEGOS Introducción Mt 20,17-34 Lector 1 Hoy tenemos tres textos que, aunque no lo parezca, están relacionados entre sí. En el primero Jesús

Más detalles

QUIEN NO SE ESFUERZA EN COMPRENDER BIEN LA PALABRA DEL SEÑOR SE HACE REO DE CULPABILIDAD! - ABD-RU-SHIN

QUIEN NO SE ESFUERZA EN COMPRENDER BIEN LA PALABRA DEL SEÑOR SE HACE REO DE CULPABILIDAD! - ABD-RU-SHIN QUIEN NO SE ESFUERZA EN COMPRENDER BIEN LA PALABRA DEL SEÑOR SE HACE REO DE CULPABILIDAD! - ABD-RU-SHIN El Sexto Mandamiento: NO COMETERÁS ADULTERIO! EL HECHO DE QUE EXISTA un mandamiento que dice: No

Más detalles

Los Contratos en Derecho Civil

Los Contratos en Derecho Civil Los Contratos en Derecho Civil LOS CONTRATOS EN DERECHO CIVIL 1 Sesión No. 10 Nombre: Sociedad Civil y Aparcería Rural Contextualización Existe una gran similitud entre el contrato de sociedad civil y

Más detalles

Programa. COLEGIO DE BIBLIOTECARIOS DE CHILE A.G. Diagonal Paraguay 383 of. 122 Santiago Telefono: 56 2 222 56 52 Mail: cbc@bibliotecarios.

Programa. COLEGIO DE BIBLIOTECARIOS DE CHILE A.G. Diagonal Paraguay 383 of. 122 Santiago Telefono: 56 2 222 56 52 Mail: cbc@bibliotecarios. Programa COLEGIO DE BIBLIOTECARIOS DE CHILE A.G. Diagonal Paraguay 383 of. 122 Santiago Telefono: 56 2 222 56 52 Mail: cbc@bibliotecarios.cl Programa XVI Conferencia Internacional de Bibliotecología Buenas

Más detalles

LA DISOLUCION DE LOS PROBLEMAS MEDIANTE LA FILOSOFIA DE LA MOMENTANEIDAD Y EL MANEJO DE LOS TRES CEREBROS

LA DISOLUCION DE LOS PROBLEMAS MEDIANTE LA FILOSOFIA DE LA MOMENTANEIDAD Y EL MANEJO DE LOS TRES CEREBROS LA DISOLUCION DE LOS PROBLEMAS MEDIANTE LA FILOSOFIA DE LA MOMENTANEIDAD Y EL MANEJO DE LOS TRES CEREBROS E s necesario aprender a no forjarse problemas en la vida; es preferible, mas bien, salir al campo,

Más detalles

:: Deuda vs. Libertad (Parte 2) > Cómo eliminar la deuda?

:: Deuda vs. Libertad (Parte 2) > Cómo eliminar la deuda? :: Deuda vs. Libertad (Parte 2) > Cómo eliminar la deuda? Por: Apóstol Alberto Gloria Argueta Introducción: Aunque pueden haber muchas maneras para librarse de la deudas, yo quiero compartir contigo la

Más detalles

ELABORO:L.A.E. MARIA DE LA LUZ MARTINEZ LEON

ELABORO:L.A.E. MARIA DE LA LUZ MARTINEZ LEON 2013. AÑO DEL BICENTENARIO DE LOS SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN ELABORO:L.A.E. MARIA DE LA LUZ MARTINEZ LEON LA PAZ, MARZO 2013 Í NDICE 1 Introducción 2 Importancia de las Matemáticas Financieras Tema : 1.1,

Más detalles

BLOQUE III: INDICADORES Y RESULTADOS CERTIFICACIÓN N ISO Y OBJETIVOS DEL SEGUIMIENTO ERCA. Dr. Juan Manuel Buades Fuster

BLOQUE III: INDICADORES Y RESULTADOS CERTIFICACIÓN N ISO Y OBJETIVOS DEL SEGUIMIENTO ERCA. Dr. Juan Manuel Buades Fuster BLOQUE III: INDICADORES Y RESULTADOS CERTIFICACIÓN N ISO Y OBJETIVOS DEL SEGUIMIENTO ERCA Dr. Juan Manuel Buades Fuster Servicio de Nefrología del Hospital Son Llàtzer Palma de Mallorca Acudir a una consulta

Más detalles

para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo Efesios 4:12 PERFECCIONANDO L OS S ANTOS 1/7 por David L.

para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo Efesios 4:12 PERFECCIONANDO L OS S ANTOS 1/7 por David L. Perfeccionando a Los Santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo Efesios 4:12 PERFECCIONANDO A L OS S ANTOS 1/7 por David L. Dawson todos los derechos reservados Copyright

Más detalles