FUNCIONES Y PRIORIDADES DEL IMES
FUNCIONES Y PRIORIDADES DEL IMES Las funciones del Instituto de las Mujeres del Estado de San Luis Potosí, son implementadas de acuerdo a los planes Estatal y Nacional, y empatadas con el Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y No Discriminación contra las Mujeres (PROEQUIDAD), presentado por el Instituto Nacional de las Mujeres. El Instituto tiene como principales funciones las siguientes: 1. Institucionalización de la Perspectiva de Género La incorporación de las políticas de equidad en el quehacer institucional de la administración pública implica reformar y transformar parte del aparato público e impulsar cambios de fondo en las culturas institucionales predominantes dentro de la organización pública. Se requiere un programa de institucionalización que permita incrementar la capacidad del aparato público para incorporar este nuevo paradigma en el proceso de planeación, pero también en las rutinas y en los valores que norman a las organizaciones públicas. Con base en el principio de transversalidad, se impulsará la vinculación de los lineamientos del programa anual del Instituto en los Programas de cada dependencia y entidad de la Administración Pública del Estado, así como en el de los sectores privado y social. Lo que se traduce en qué dependencias federales y estatales, además de las administraciones municipales incluyan en su planeación programas de participación mixta y específicos para las mujeres. 2. Difusión de la Cultura de Igualdad La inequidad entre géneros se da en todos los ámbitos, pero el renglón que merece más la atención es la difusión de la cultura de igualdad entre hombres y mujeres. Lo que implica emprender acciones para formar conciencia en los sectores público y privado, y sobre todo en la sociedad de la trascendencia de crear oportunidades equitativas para hombres y mujeres. Es importante que la sociedad reconozca las situaciones de inequidad que enfrentan las mujeres con respecto a los hombres, y que la propia sociedad con apoyo de los sectores privado y social, generen las condiciones necesarias para superar esta situación de desigualdad. En materia de equidad entre mujeres y hombres, el instituto actuará como órgano de consulta, capacitación y asesoría de las dependencias y entidades de la administración pública, así como de los poderes Legislativo y Judicial, de los municipios y de los sectores social y privado.
3. Reformas Legislativas Una de las prioridades del Instituto es revisar el marco legal del estado y promover en su caso las iniciativas de Ley o reformas necesarias, para garantizar la igualdad de derechos y oportunidades de desarrollo para hombres y mujeres en el estado, y erradicar en la ley, toda forma de discriminación. Evaluar el avance legislativo Estatal a favor de la tutela de los derechos de las mujeres, los niños y las niñas, tomando en consideración tanto las obligaciones internacionales de México como las recomendaciones que han hecho los mecanismos de control de Derechos Humanos y proponer proyectos de reformas necesarias a fin de atender los compromisos adquiridos, así como difundir los resultados obtenidos. 4. Difusión de los Derechos de las Mujeres Para lograr una sociedad respetuosa de los derechos de todas las personas y sobre todo respetuosa de los derechos de las mujeres, y que estas puedan ejercerlos con libertad, es importante emprender campañas de difusión de los mismos, así como difundir las garantías individuales que otorga el orden jurídico mexicano para fomentar en la sociedad una cultura de legalidad, con especial énfasis en las que determinan la igualdad del hombre y la mujer ante la Ley. 5. Educación La educación es una condición primordial para promover la dignidad, capacidad y aptitudes de las mujeres del estado y su acceso a mejores oportunidades de desarrollo. La educación es un indicador de bienestar social, y es bien sabido que en este ámbito la mujer no incursiona en igualdad de condiciones que los hombres, por lo que es indispensable impulsar y apoyar a la población femenina, ya que a través de la educación a largo plazo se asegura una mayor visión y por ende una mejor calidad de vida para las mujeres. La educación debe buscar el cambio y la transformación permanente de las realidades en las que vivimos, esto quiere decir, que en todos los centros educativos y fuera de ellos, con una firme voluntad política, debemos educar en el sentido más amplio de la palabra con justicia y equidad. En la vida cotidiana de las escuelas y, particularmente en las aulas es donde se establecen relaciones que promueven y transmiten valores, reglas, normas y formas de comportarse al prescribir y reforzar de manera estigmatizada los estereotipos de género. Por ello para elevar la calidad de la educación y responder a las necesidades de aprendizaje de las personas, se deben considerar, desde una posición abierta, todos aquellos factores internos y externos, a las escuelas que son producto de una
estructura social que excluye y discrimina a las niñas y a las mujeres, a la población indígena quienes viven en situaciones de pobreza y a las personas con necesidades especiales. 6. Salud Una población sana es una población con potencial de desarrollo, es por ello que uno de los objetivos específicos del Instituto es hacer conciencia de la importancia de lograr una atención equitativa en los servicios de salud, a través de convenios con las autoridades competentes para asegurar que en materia de salud se logre una atención equitativa; además de promover que las mujeres y los hombres reciban información clara, objetiva, sin prejuicios y tolerante sobre la sexualidad. La solicitud de servicios de salud por parte de la población femenina es diferente a la de los hombres, y desafortunadamente existe una gran demanda insatisfecha de estos servicios en el estado, y sobre todo una falta de cultura del autocuidado de la salud por las mismas mujeres. El disfrute del derecho al más alto nivel posible de salud física y mental, es esencial para la vida y el bienestar para todas las mujeres, al mismo tiempo que favorece su participación constructiva en todas las esferas de la vida pública y privada. La salud no es sólo ausencia de enfermedad, es un estado pleno de bienestar físico, mental y social, y que existen factores biológicos, políticos, sociales, económicos y ambientales que determinan el estado de salud. En este contexto, la desigualdad entre hombres y mujeres es uno de los obstáculos más importantes a salvar en el logro del más alto nivel de salud posible que debe ser logrado mediante políticas públicas desde una perspectiva de género. 7. Mujer y Desarrollo Económico La incorporación de las mujeres en la actividad productiva se ha dado en un marco de desigualdad de acceso a la capacitación y a los recursos financieros y tecnológicos. Sin embargo las mujeres representan un papel relevante en la micro y pequeñas empresas, ya sea como propietarias o administradoras y aún como operadoras por lo que es importante contribuir al fomento del desarrollo económico en el Estado procurando la inclusión equitativa de hombres y mujeres en los diversos ámbitos de la vida laboral y productiva. Respecto de las mujeres, se destaca un elemento: Su contribución a la economía familiar y comunitaria, mediante el trabajo remunerado y no remunerado. En este contexto, es imperativo apoyar a las mujeres para que logren un desarrollo y crecimiento económico. La sustentabilidad en el caso de las actividades micro empresariales depende fundamentalmente de la adopción de programas que responden a los requerimientos de las poblaciones objetivo. Conscientes de ello, su diseño e instrumentización será en coordinación con estas.
La pobreza de las mujeres se agudiza por su ubicación en los procesos productivos y a su posición desventajosa frente a ciertos ordenamientos jurídicos y a ciertos usos y costumbres. También de la relación desigual que las mujeres tienen con los mecanismos y recursos que fortalecen las oportunidades económicas como la educación, la capacitación, la propiedad, la herencia, la profesión, la participación en la toma de decisiones y los derechos. 8. Combate a la Violencia Intrafamiliar. Sabemos que uno de los principales problemas que impide el desarrollo de las potencialidades de la población femenina es la violencia Familiar. La violencia familiar es una variante de la violencia contra las mujeres, la problemática se refiere al abuso de poder por el hombre. Atenta contra sus derechos, su integridad y su dignidad, y afecta tanto a mujeres como a niños, niñas y a personas discapacitadas. La violencia familiar sólo es el reflejo cultural de las relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres. Una de las prioridades del Instituto es combatir la violencia contra las mujeres y propiciar condiciones sociales donde la población femenina se desenvuelva con la confianza de que ejerce sus derechos libremente. La violencia es una constante en la vida de muchas mujeres mexicanas y sus profundas raíces son inherentes a las desigualdades estructurales entre hombres y mujeres. Cruza todas las esferas de la vida: económica, social, política y religiosa. La edad, la identidad cultural, la discapacidad y la orientación sexual pueden influir en el desarrollo de la violencia contra las mujeres, así como los patrones culturales y los estereotipos sexistas que fomentan y agudizan el problema de la violencia contra las mujeres y la niñez. Eliminar estos estereotipos y corregir las desigualdades son dos imperativos para erradicar la violencia contra las mujeres. 9. Mujer Trabajadora A pesar del notable incremento de la participación de las mujeres en la actividad económica, persisten obstáculos que limitan su potencial como trabajadoras, como es la doble jornada de trabajo ya que además de cumplir con esta, sigue siendo la encargada de realizar el trabajo doméstico y de la crianza y educación de los hijos. Por lo que uno de los objetivos específicos del Instituto de las Mujeres del Estado de San Luis Potosí, es lograr que las oportunidades de trabajo para las mujeres se desarrollen en igualdad de oportunidades con respecto de los hombres, y que gocen de retribuciones justas a trabajo igual. Así como promover que se le brinden los servicios de guardería, acceso a capacitación y acceso a servicios de salud, entre otros. 10. Mujer y Familia
La familia es la célula fundamental y básica de la sociedad, ámbito donde se debe promover la igualdad de derechos y oportunidades, así como fomentar los valores de tolerancia, solidaridad e igualdad con el fin de formar hombres y mujeres responsables y productivos. La mujer representa el papel más importante de la familia, ya que históricamente es ella la encargada de transmitir la cultura y los valores. Actualmente la mujer incursiona cada vez mas en la actividad productiva, por lo que es indispensable que en el seno familiar las tareas domésticas y extradomésticas se redistribuyan para que las realicen todos sus miembros. 11. Imagen de la Mujer Se debe rescatar la imagen de la mujer, ya que a través de los años se ha utilizado de manera que la muestra como el sexo débil, denigrando sus capacidades y devaluando su gran participación en la sociedad, además minimiza el terreno que ha logrado ganar frente al hombre en las ultimas décadas. Se debe impulsar un cambio cultural, promoviendo una imagen femenina equilibrada, que reconozca la participación de las mujeres en el desarrollo de toda la sociedad, sin discriminarla en ningún sentido.