Editorial PLAGUICIDAS, A PASO LENTO. Editorial Ciencia & Trabajo

Save this PDF as:
 WORD  PNG  TXT  JPG

Tamaño: px
Comenzar la demostración a partir de la página:

Download "Editorial PLAGUICIDAS, A PASO LENTO. Editorial Ciencia & Trabajo"

Transcripción

1

2

3 PLAGUICIDAS, A PASO LENTO Desigualdad es la palabra que mejor refleja la situación mundial que se vive con el uso de los plaguicidas y su impacto en la salud humana y ambiental. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que, pese a que el 80% de los pesticidas que se distribuyen a nivel mundial es usado en naciones económicamente desarrolladas, el 99% de las intoxicaciones y accidentes con plaguicidas se produce en naciones con desarrollo intermedio y subdesarrolladas. La carencia de regulación, de educación y de higiene ambiental son los factores principales de este fenómeno (1). Tan grave es esta inequidad, que un informe de la Organización Panamericana de la Salud publicado en 2005 estimó que los habitantes de Centroamérica consumían un promedio de 1,3 kilogramos de pesticidas al año. Esta cifra es una de las más altas a nivel mundial (2). La FAO ha estimado que un tercio del total de los plaguicidas destinados a todos los cultivos de plátanos y un porcentaje similar en las plantaciones de cítricos del mundo son usados sólo en América Latina (3). Varios siglos han pasado desde que el hombre comenzó a utilizar diversas sustancias para atacar las plagas que destruían su fuente de sustento. La industrialización y el avance de la ciencia llevaron a grandes empresas a desarrollar nuevas fórmulas más eficaces en el control de las diversas plagas. A poco andar, se comenzó a detectar que el uso de estos productos tenía impacto agudo y crónico en la salud no sólo de quienes aplicaban las sustancias en los cultivos, sino también en comunidades expuestas por acción del viento y en los cursos de agua, la flora y la fauna circundante. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año se producen en el mundo más de 25 millones de envenenamientos con plaguicidas, de los cuales 20 mil terminan en muertes. Sólo en Centroamérica se estiman en las intoxicaciones, de las cuales el 40% corresponden a trabajadores. De acuerdo a la Red de Acción de Plaguicidas y sus Alternativas en América Latina (RAP-AL), en los últimos 20 años la importación de plaguicidas aumentó 469% en Chile. Sólo en 2005 ingresaron al país 26 mil toneladas, con un saldo de 19 muertos y 785 intoxicados. De enero a septiembre de 2007 se han notificado 9 muertes y 417 intoxicaciones agudas (4). Han transcurrido varias décadas desde que organizaciones ambientalistas comenzaron a advertir de estos daños y a realizar acciones para prohibir numerosas sustancias. Hasta ahora, la ciencia ha descrito efectos como aumento de los abortos espontáneos, malformaciones congénitas, daño espermático, enfermedades degenerativas y cánceres, entre otros, por la exposición a pesticidas. El año 2002, la FAO fijó un nuevo Código de Conducta sobre el uso de pesticidas, en el que hace una nueva clasificación de productos (entre los que figuran los llamados 1a y 1b o peligrosos y extrema- Editorial Ciencia & Trabajo Editorial damente peligrosos). Este código solicita a las industrias que suministren plaguicidas de calidad adecuada, con rotulación que reduzca los peligros para los usuarios y el medio ambiente. De igual forma, se pide a los fabricantes el retiro de sustancias que representen un riesgo inaceptable para personas, animales o medioambiente (5). En Chile, la situación de los plaguicidas no es nueva. A fines de los 90, polémicos estudios publicados en la Revista Médica de Chile daban cuenta del impacto que estaba teniendo la aplicación de pesticidas en trabajadores agrícolas de la Sexta Región (6). Las normativas para los trabajadores del agro los más expuestos han apuntado con más prioridad a resolver temas como la exposición al sol o algunas condiciones de trabajo como el acceso a agua potable, baños o espacios para comer. A cinco años de la recomendación oficial de FAO, Chile comienza a dar pasos lentos con el propósito de proteger a los trabajadores. Durante el presente año, organizaciones civiles y ambientalistas han solicitado acciones concretas al Poder Legislativo y los ministerios de Trabajo y Salud. Ello se tradujo en la presentación de un proyecto de ley que prohíbe definitivamente en Chile el uso de los pesticidas 1a y 1b, aprobado por una amplia mayoría en la Cámara de Diputados a comienzos de diciembre. La normativa debe pasar ahora a su próximo trámite en el Senado, donde no había fecha aún de análisis al cierre de esta edición de C&T. Además de apoyar esta prohibición, el Ministerio de Salud de Chile tomó la decisión de prohibir el uso del lindano y anunció una serie de acciones. En una carta dirigida a los representantes de las organizaciones civiles y ambientales, la ministra de Salud, María Soledad Barría, anuncia que se fortalecerá la vigilancia dado que se han detectado tres problemas: empresas que ocultan los eventos de intoxicación para reducir las tasas de accidentabilidad, falta de capacitación en el personal de la red pública para identificar estos problemas y falta de capacitación en el personal asistencial para contar con diagnósticos más precisos de accidentes laborales ligados a exposición a plaguicidas. Si bien se trata de mejorías significativas, en la medida que no aumente la prevención en los trabajadores del agro (educación permanente, protecciones obligatorias, fiscalización constante de los lugares de trabajo), no se creen sistemas de vigilancia e investigación del impacto de la exposición en trabajadores, sus familias e hijos, y mientras no se impulse el uso de pesticidas no tóxicos o su reemplazo por otras alternativas, difícilmente se podrá cumplir el objetivo político de transformar a Chile en una potencia agroalimentaria. Además, aún queda un enorme camino por recorrer en la educación de la población acerca del daño de diversos productos, no sólo en forma aguda, sino particularmente por los efectos a futuro de la exposición crónica. REFERENCIAS Un Reto Constante. Los plaguicidas y su efecto sobre la salud y el medio ambiente Mantilla M, PESTICIDAS: UN REMEDIO PEOR QUE LA ENFERMEDAD Cienc Trab, Oct-Dic; 9 (26). 4. Mantilla M, PESTICIDAS: UN REMEDIO PEOR QUE LA ENFERMEDAD, Cienc Trab, Oct-Dic; 9 (26) ROJAS R, Alejandra; OJEDA B, María Elena; BARRAZA O, Ximena. Malformaciones congénitas y exposición a pesticidas. Rev. méd. Chile, abr. 2000, vol.128, no.4, p ISSN Víctor Hugo Durán A. Editor Periodístico Ciencia & Trabajo Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A75

4 Ciencia & Trabajo Ciencia & Trabajo Director: MD Gustavo Contreras T. Editor Jefe: PhD (c) Eugenio Reyes A. Editor Periodístico: Víctor Hugo Durán Editor Científico: Ms Sonia Carlos C. Editora de Lenguaje: MD Verónica Herrera M. Editor Invitado: Ms Aldo Vera Encargada Referencias e Indización: Katherine Rivas Jefe Administración: Michael Taub S. Asistente Producción: María A. Flores Diseñador Gráfico: Corina García H. Corrector de Texto: Ramón Espinoza Traductor: Eduardo Bayas Producción y Marketing: Gary J. Núñez Ordoña AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 ISSN versión impresa ISSN versión en línea CONSEJO EDITORIAL: Dra. Luz Claudio Mount Sinai School of Medicine, New York. USA. Oscar Nieto, Saúl Ángel Vivas Fundación Iberoamericana de Seguridad y Salud Ocupacional, Argentina. Dr. Guillermo Acuña Clínica las Condes, Chile. Dr. Eduardo Algranti FUNDACENTRO, Brasil. PhD Shrikant Bangdiwala Escuela de Salud Pública, Universidad Carolina del Norte, USA. PhD Marisol Concha Asociación Chilena de Seguridad, Chile. Dra. Catterina Ferreccio Departamento de Salud Pública, Pontificia Universidad Católica, Chile. PhD Francisco Cumsille Escuela de Salud Pública, Universidad de Chile, Chile. PhD Thomas Goehl Consulting for the US National Library of Medicine and the Fogarty International Center. Arturo Juárez García Facultad Psicología, Universidad Autónoma del Estado de Morelos, UAEM. PhD Dana Loomis Escuela de Salud Pública, Universidad de Carolina del Norte, USA. PhD Steven Markowitz Queens College, New York, USA. PhD Claudio Silva Escuela de Salud Pública, Universidad de Chile, Chile. PhD Kyle Steenland Escuela de Salud Pública, Universidad de Emory, USA. Revista Ciencia & Trabajo se encuentra en las siguientes bases de datos: LILACS ( Ulrich s International Periodicals Directory Redalyc ( Latindex ( scholar.google.com ( Para revisar y descargar este y números anteriores de Ciencia & Trabajo en formato PDF, visite C&T, Ciencia & Trabajo es una publicación trimestral, propiedad de la Fundación Científica y Tecnológica Asociación Chilena de Seguridad. Derechos Reservados. Todos los textos publicados están protegidos por derecho de autor, conforme a la ley N o de la República de Chile. Se autoriza la publicación posterior o la reproducción total o parcial de los artículos, en formato impreso o electrónico, siempre y cuando se cite C&T, Ciencia & Trabajo, como fuente primaria de publicación. Vicuña Mackenna 210, piso 6, Providencia - Chile. Teléfono: (56-2) Fax: (56-2) Internet: A76 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

5 Índice Index Index Ciencia & Trabajo A75 A77 A78 Editorial Índice En este Número A75 A77 A78 Editorial Index In this Issue Artículos de Difusión A80 Sección Ehp Ácidos Perfluoroalquilos Qué Nos Está Diciendo la Evidencia? A88 A93 Transantiago y su Impacto: Transporte Público y sus Repercusiones en la Salud Exposición laboral: Pesticidas Un Remedio Peor que la Enfermedad Artículos Originales 147 Plaguicidas García A 152 Vigilancia de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas en Chile, Actualización boletín El Vigía 23, Ministerio de Salud Vallebuona C 158 El Uso de Pesticidas en la Agricultura y la Salud del Trabajador Rural en Brasil Peres F, Costa J, Meneses K, Lerner R, Claudio L 164 Percepción de Riesgo de los Agricultores con Respecto al Uso de Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil Peres F, Costa J, Meneses K, Claudio L 172 Efectos Cancerígenos y No-Cancerígenos por Exposición a Benceno y 1,3-Butadieno en Trabajadores y Población de la Ciudad de México Tovalin H, Stranberg B 178 Plaguicidas: Monitoreo Efectivo de la Exposición a Carbamatos y Órgano-Fosforados Pineda J 182 Bromuro de Metilo, Breve Descripción de su Toxicología como Fundamento Para la Vigilancia de Salud Ocupacional Molina L 186 Pesticidas en Alimentos López D 191 Variación Comparativa de Biomasa Estacional en Dos Macrófitos de la Región de Valdivia, Chile Boettcher C Artículo de Educación 200 Pruebas de Significación Estadística Salinas M Diffusion Articles A80 Ehp s Section Perfluoroalkyl Acids. What is the Evidence Telling Us? A88 A93 Transantiago and its Impact: Public Transport and its Repercussions on Health Work Exposure: Pesticides, a Cure that is Worse than the Disease Original Articles 147 Pesticides García A 152 Surveillance of Acute Pesticide Intoxication in Chile, Updating of Bulletin El Vigia 23, Ministry of Health Vallebuona C 158 The Use of Pesticides in Agriculture and the Rural Worker s Health in Brazil Peres F, Costa J, Meneses K, Lerner R, Claudio L 164 Farmer s Risk Perception Concerning Pesticide Use in an Agricultural Area of Rio de Janeiro State, Brasil Peres F, Costa J, Meneses K, Claudio L 172 Carcinogenic and Non-Carcinogenic Effects of Exposure to Benzene and 1,3-Butadiene on Workers and General Population of Mexico City Tovalin H, Stranberg B 178 Pesticides : Effective Monitoring of Exposure to Carbomates and Organophosphates Pineda J 182 Methyl Bromide, Brief description of its Toxicology as a Basis for Occupational Health Surveillance Molina L 186 Pesticides in Food López D 191 Comparative Variation of Seasonal Biomass in Two Macrophytes of the Valdivia Region, Chile Boettcher C Educational Article 143 Tests of Statistical Significance Salinas M Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A77

6 En este Número ARTÍCULOS DE DIFUSIÓN Ácidos Perfluoroalquilos: Qué Nos Está Diciendo la Evidencia? Recientes investigaciones hechas por científicos han mostrado el impacto de sustancias presentes en artículos de uso común. Cáncer, retraso en el desarrollo físico, alteración endocrina y mortalidad neonatal figuran entre los efectos en animales del sulfonato de perfluorooctanilo, tóxico al que también están expuestos los humanos. Transporte Público y Sus Repercusiones en la Salud Estrés, depresión, crisis de angustia, sofocos, infartos y lesiones a la columna son algunos de los problemas que a diario enfrentan los usuarios del transporte público, en especial los trabajadores. Expertos se refieren a los diversos trastornos que enfrentan las personas tras la implementación de un nuevo sistema en la capital chilena. Pesticidas: Un Remedio Peor que la Enfermedad Cada año más de 20 mil personas mueren en el mundo por intoxicaciones agudas causadas por pesticidas, de un total superior a 20 millones expuestos en forma aguda. Pese a que el 80% de los plaguicidas se consume en naciones desarrolladas, casi 99% de problemas se concentra en países subdesarrollados sin legislaciones, sistemas de vigilancia o notificación de estos accidentes. ARTÍCULOS ORIGINALES Plaguicidas En el artículo, el autor explica qué son los pesticidas, su tipo, sus efectos y las clasificaciones vigentes de parte de EPA. Ningún segmento de la población está completamente protegido contra la exposición y no se trata sólo de un problema de tipo laboral, sino de salud pública, dice. Vigilancia de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas en Chile. Actualización boletín El Vigía 23, Ministerio de Salud Se hace una revisión al sistema de vigilancia del Ministerio de Salud, caracterizando la situación actual de intoxicaciones agudas por exposición a pesticidas. A partir de 2004 reaparecen las muertes de tipo laboral por exposición a plaguicidas y las hospitalizaciones alcanzan más de 2 mil en el período analizado. El Uso de Pesticidas en la Agricultura y la Salud del Trabajador Rural en Brasil El autor presenta una visión del uso de pesticidas en Brasil y revela factores determinantes de los impactos de uso de pesticidas en la salud del trabajador como la migración del sistema de agricultura familiar a exportación industrial, la exposición de adultos y niños y los problemas de información y estadísticas. Percepción de Riesgo de los Agricultores con Respecto al Uso de Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil Se estudia el comportamiento de trabajadores frente a la exposición a pesticidas, detectando minimización de los riesgos, negación del peligro y desarrollo de estrategias defensivas, los que a juicio de los expertos deben considerarse para nuevas estrategias de intervención. Efectos Cancerígenos y No Cancerígenos por Exposición a Benceno y 1,3 Butadieno en Trabajadores y Poblaciones de la Ciudad de México En este artículo, se analiza el riesgo de la exposición a sustancias tóxicas en una zona específica de México, detectándose que los riesgos de cáncer y otros efectos no cancerígenos crecen en relación a la exposición crónica a Benceno y 1,3 Butadieno. Plaguicidas: Monitoreo Efectivo de la Exposición a Carbamatos y Organofosforados El autor da un panorama acerca de la forma de monitorear de manera eficaz la exposición de los trabajadores a sustancias como carbamatos y órgano-fosforados, especifica las clasificaciones internacionales y resalta las cualidades de un adecuado análisis de datos y muestras. Bromuro de Metilo. Breve Descripción de su Toxicología Como Fundamento para la Vigilancia de Salud Ocupacional Se revisa la toxicología del Bromuro de Metilo, sus efectos potenciales a la salud en condiciones de sobreexposición, intoxicaciones agudas y de exposición subcrónica. Se entregan fundamentos para la aplicación de esta sustancia como indicador biológico y su aplicación en Programas de Vigilancia de Salud Ocupacional. Pesticidas en Alimentos En el trabajo agroindustrial se buscan alternativas para reducir los riesgos de alimentos con pesticidas. A veces, la evidencia de daño por exposición a pesticidas resulta de aplicaciones a gran escala en ratones de laboratorio, lo que difiere del consumo humano, dice el autor. Variación Comparativa de Biomasa Estacional en Dos Macrófitos de la Región de Valdivia, Chile La autora evalúa la producción de biomasa de dos hidrófitos en la cuenca inferior del río Cayumapu, tributario del Río Cruces, en Valdivia. Se encontró que en ambos casos, la primera época resulta crítica para ambas especies. ARTÍCULO DE EDUCACIÓN Pruebas de Significación Estadística El autor explica que este tipo de pruebas son herramientas ampliamente utilizadas en las ciencias biológicas y médicas como argumento para demostrar que una relación existe o no. Se revisa el fundamento e interpretación de las pruebas de significación estadística en general y su interpretación. A78 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

7

8

9 ehp Qué Nos Está Diciendo la Evidencia? Fue en el 2000 cuando la comunidad científica se dio cuenta por primera vez que el sulfonato de perfluorooctanilo (PFOS), entonces el ingrediente clave del popular desmanchador Scotchgard de la empresa 3M, se estaba encontrando a niveles extremadamente bajos en el ambiente y la población humana. Desde entonces, los científicos del medio ambiente y los toxicólogos han estado poniendo mucha más atención al PFOS, a su compuesto hermano el ácido perfluorooctanoico (PFOA; conocido por su uso en los productos Teflón de DuPont), y otros miembros de la familia de los ácidos perfluoroalquilos (PFAAs). A medida que se han realizado más pruebas, la investigación ha revelado que los animales de laboratorio responden de maneras muy diferentes a los PFAAs y compuestos relacionados, lo cual puede hacer difícil determinar con precisión los mecanismos implícitos en las respuestas. Sin embargo, los toxicólogos están avanzando en su comprensión de estos compuestos, un hecho importante a la luz de nuevas investigaciones que sugieren que los niveles que se están encontrando tanto en personas como en animales pueden afectar su salud. La tremenda variación en la velocidad con la que los seres humanos y los animales de laboratorio pueden eliminar el PFOA, es un ejemplo de por qué comprender cómo se procesan los compuestos en el cuerpo plantea un desafío tan formidable. Se pasa de horas en la rata hembra, a días en la rata macho, a meses en el mono, a casi cuatro años en los seres humanos, explica Jennifer Seed, jefe de división de la Oficina de Prevención de Contaminación y Tóxicos de la EPA. Realmente no entendemos cuáles son los eventos biológicos que provocan esta diferencia, dice Christopher Lau, biólogo investigador jefe del Laboratorio Nacional de Investigación de los Efectos en la Salud y Ambiente de la EPA (NHEERL). Hay diferencias en las proteínas de aglutinamiento? Tienen los humanos un conjunto diferente de transportadores que no es igual en los animales? Lau llama agujero negro a estas brechas en la comprensión. Estas brechas hacen que la meta del toxicólogo de extrapolar de una especie a otra sea un estado de cosas muy complejo, como lo plantea Seed. Por esta razón, descifrar el riesgo humano provocado por la exposición a PFAAs es un desafío mayor, dice Lau. Necesitamos ir al siguiente nivel para identificar los eventos subyacentes que generan los efectos adversos, dice. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A80/A87 A81

10 Artículo de Difusión ehp Anatomía de un PFAA Los compuestos empleados en las formulaciones perfluorinadas comerciales son identificados a veces por el número de átomos de carbono que contienen. En general, mientras más larga es la cadena de carbono, más tiempo persiste el PFAA en el cuerpo, según Naomi Kudo, profesor asociado de toxicología y farmacología aplicada en la Universidad Josai en Japón. Por ejemplo, el sulfonato perfluorobutano (PFBS), que tiene 4 carbonos, es eliminado en poco más de 1 mes en los humanos, como promedio, mientras que el PFOA y PFOS (llamados compuestos C8 con 8 carbonos cada uno) son eliminados en 3.8 y 5.4 años respectivamente. El Perfluorohexanoesulfonato (PFHxS), con 6 carbonos, es una excepción a la regla; es eliminado en 8.5 años. 3M ya no fabrica PFOS, y el compuesto es usado ahora solamente en cantidades relativamente pequeñas en aplicaciones para las cuales no hay substituto aceptable, tal como en la fabricación de semiconductores. Las ocho empresas que actualmente están utilizando el PFOA Arkema, Asahi, Ciba, Clariant, Daikin, DuPont, 3M/Dyneon, y Solvay Solexis han acordado reducir las emisiones y niveles de PFOA en los productos en un 95% para el año 2010 y eliminar su uso para el año Los nuevos compuestos que se están introduciendo para reemplazar al PFOA y al PFOS se clasifican en tres grupos generales: los sulfonatos perfluoroalquilo (un grupo que incluye PFOS), los perfluoroalquil carboxilatos (incluyendo PFOA), y los alcoholes fluorotelomerados, los cuales se usan para producir surfactantes perfluorinados y polímeros para productos para el cuidado del cabello, productos de papel empleados en contacto directo con los alimentos, limpiadores de alfombra, y lubricantes para bicicletas, herramientas de jardín y cierres de cremallera, según la entidad sin fines de lucro Grupo de Trabajo Ambiental. 3M está construyendo sus nuevos productos PFAA alrededor de compuestos que contienen menos carbonos, incluyendo PFBS, debido a sus vidas medias más cortas en los humanos, dice John Butenhoff, científico La exposición humana a los PFAA proviene de inumerables fuentes, incluyendo agua potable contaminada y productos domésticos tratados con quitamanchas o repelentes de agua. toxicólogo del Departamento Médico de 3M. Pero algunos de los nuevos compuestos de reemplazo pueden presentar problemas propios. Más de 20 de tales compuestos fueron analizados en una reunión entre el 14 y el 16 de febrero de 2007 de la Sociedad de Toxicología (SOT) sobre la tóxico-cinética y modo de acción de las PFAAs y químicos relacionados. Por ejemplo, los alcoholes fluorotelomerados están emergiendo como la principal fuente de remanentes de PFOA en el ambiente. Éstos y otros compuestos residuales pueden ser transformados en PFOA o PFOS como resultado del metabolismo o biodegradación ambiental. En una presentación en la conferencia SOT, Butenhoff observó que un 1% de la dosis total de 8-2 alcohol fluorotelomerado administrado a ratas de laboratorio es metabolizado a PFOA. Similarmente, otros investigadores han observado que el N-etil-N-(2-hidroxietil) perfluorooctoanosulfonamida, un componente de recubrimientos empleados en papel y cartón, puede transformarse en PFOS en el ambiente. También puede producir PFOA en la atmósfera. Otros PFAAs que están siendo detectados en el medio ambiente también están recibiendo más atención. El CDC detectó no solamente PFOS y PFOA sino que también PFHxS, ácido perfluorononanoico, y perfluorooctano sulfonamida en cada muestra de sangre humana de los EE.UU. provenientes del Examen Nacional de Salud y Nutrición (NHANES) que fue analizada para buscar PFAAs, según Antonia Calafat, investigadora química principal del Centro Nacional para la Salud Ambiental del CDC. En un estudio publicado en la edición del 1 de abril de 2007 de Environmental Science & Technology, los investigadores del CDC también informaron haber encontrado dos compuestos empleados en surfactantes y revestimientos en tela, papel y tapizado 2-(N-etil-perfluorooctano sulfonamida) ácido acético y 2-(Nmetil-perfluoro-octano sulfonamida) ácido acético en más de un 90% de las muestras, afirma. Asimismo, el perfluorobutirato (un compuesto de 4 carbonos) ha sido detectado en aguas superficiales y en fuentes públicas y privadas. Lau agrega que se ha encontrado PFOS y PFOA en lugares cercanos a plantas de producción de PFAA e instalaciones de eliminación de desechos. Osos Polares, Pandas y Gente Aunque hay un creciente cuerpo de investigación enfocada en otros PFAAs, el PFOA y PFOS han sido el tema del estudio principal hasta la fecha. Ambos compuestos se encuentran en todo el ambiente desde osos polares que viven en Groenlandia, a pandas gigantes de China, a albatros en el atolón de Midway en el medio del Océano Pacífico. Los compuestos están también ampliamente esparcidos en aguas superficiales, según 3M. De arriba hacia abajo: Photodisc; istock Photo A82 A80/A87 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

11 ehp Qué Nos Está Diciendo la Evidencia? Trucha: Korban Schwab/Shutterstock; todos los otros: Photodisc Los PFAAs son ubícuos en el medio ambiente, se encuentran en todos los continentes del mundo, en numerosas especies de mamíferos, peces y aves. En la reunión SOT en febrero, investigadores del Departamento de Protección del Medio Ambiente de New Jersey (NJDEP) informaron haber detectado PFOA en muestras de agua potable en un 78% de las 23 plantas de tratamiento muestreadas y PFOS en el 57% de las plantas. El hallazgo llevó al NJDEP a recomendar en febrero de 2007 que el Estado tome medidas para la regulación del PFOA en el agua. Actualmente New Jersey recomienda que la concentración de PFOA en el agua potable sea inferior a 0.04 ppb. Este valor es significativamente más bajo que el Nivel de Acción Sitio-Específico de 0.5 ppb, desarrollado por la EPA de los EE.UU. como parte de la Orden de Consentimiento con DuPont en el 2006 para el agua potable en Ohio y West Virginia, impactadas por la instalación de Washington Works de DuPont en West Virginia. (Este nivel de acción se aplica solamente al arreglo DuPont West Virginia; no hay una norma federal para el PFOA en el agua potable). El altamente publicitado estudio C8, realizado por Edward Emmett y colegas en la Universidad de Pennsylvania, ha examinado las exposiciones del agua potable al PFOA entre residentes de Ohio y West Virginia que viven cerca de la planta Washington Works. Al inicio del estudio, la concentración de PFOA en el suero de la sangre de residentes en Little Hocking, Ohio, fue hasta 89 veces más alta que el promedio para EE.UU., según un informe de Emmett en la edición de agosto de 2006 del Journal of Occupational and Environmental Medicine. Al momento de entrar en imprenta, los investigadores participantes en el estudio esperaban publicar en cualquier momento los resultados respecto a si el uso de agua potable embotellada había reducido estas concentraciones. Los hallazgos del NJDEP sugieren que el PFOA está comúnmente presente en los sistemas de agua públicos de los cuales no se sabe que estén específicamente contaminados por una fuente puntual, dice Gloria Post, toxicóloga del departamento. Adicionalmente, el artículo de Emmett publicado en el Journal of Occupational and Environmental Medicine indica que incluso bajas concentraciones de PFOA en el agua potable pueden contribuir significativamente a los niveles encontrados en la población general. La gente también puede estar expuesta a PFOA y PFOS debido a prácticas deficientes de eliminación de desechos. En Alemania, un desecho industrial contaminado con elevadas concentraciones de PFAAs fue mezclado con tierra por una compañía recicladora. Aunque la tierra fue posteriormente declarada ilegal como mejorador de suelo, fue, sin embargo, utilizado por los agricultores en el área de Arnsberg en el estado de North Rhine Westfalia, según Martin Kraft del Ministerio de Conservación Ambiental, Agricultura y Protección del Consumidor. Cuando Kraft y sus colegas analizaron cómo el PFOA y el PFOS se habían esparcido por el medio ambiente, encontraron que las concentraciones de los dos compuestos juntos alcanzaban 148 ppb en el agua superficial y 0.6 ppb en el agua potable, según un póster que presentó en la reunión SOT. Las concentraciones en pescado comestible incluyendo trucha, cacho, y anguila alcanzaron valores tan altos como 1.2 ppm, con una mediana de 133 ppb. En comparación, peces similares de aguas no contaminadas contenían un promedio de 4 ppb. El PFOA fue el componente predominante detectado en el suero de la gente del área, cuyos niveles promedio en el suero fueron 6 a 8 veces más alto que en una región no expuesta del país, dice Kraft. En un documento gubernamental publicado en idioma alemán el 15 de marzo de 2007, Kraft y sus colegas reportaron que la concentración promedio de PFOA en el suero en niños de Arnsberg era de 22.1 ppb, en mujeres fue de 24.9 ppb, y en los hombres de 27.4 ppb. Para la población de EE.UU., los investigadores del CDC analizaron las muestras recogidas en por el NHANES para producir la primera evaluación representativa en el ámbito nacional de PFAAs, y estos datos tienen el propósito de servir como línea base, dice Calafat. La concentración promedio de PFOS en las muestras de suero recogidas de personas de 12 y más años de edad fue de 30.4 ppb, mientras que la concentración promedio de PFOA fue de 5.2 ppb. Los niveles en hombres fueron ligeramente más altos, como promedio, que los de las mujeres, y la gente con los más altos niveles de los compuestos también eran los con mayor educación. También se ha detectado PFOA y PFOS en leche materna humana y en la sangre de Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A80/A87 A83

12 Artículo de Difusión ehp datos validen la caída en concentraciones de PFAA vistas en el estudio piloto, añade Olsen. mecanismos son responsables por la mortalilos bebés. Un estudio sueco publicado en la edición de febrero de 2007 de EHP calculó que la cantidad total de PFAAs transferido a los infantes alimentados con pecho fue de aproximadamente 200 ng/día. Investigadores de 3M han recopilado alguna evidencia de que la decisión de la empresa de suspender la producción de materiales que incluyen PFOS y reducir en gran medida su uso de PFOA para fines de 2002, ya estaba comenzando a afectar los niveles de los compuestos tres años después. En un estudio piloto publicado en la edición de mayo de 2007 de Chemosphere, investigadores de 3M compararon las concentraciones de PFOA y PFOS en muestras de plasma tomadas de 40 donantes de la Cruz Roja Americana en el área de Minneapolis St. Paul en 2005 con 100 muestras tomadas cinco años antes de la misma población general. Ellos encontraron que las concentraciones promedio tanto de PFOA como de PFOS en las muestras de donantes Los ratones de laboratorio expuestos prenatalmente a PFOS y PFOA se desarrollan más lentamente y sufren una tasa más alta de mortalidad neonatal que los ratones no expuestos (izquierda). Una vez que los ratones expuestos a PFOA alcanzan la edad adulta, sin embargo, es más probable que se conviertan en obesos (arriba). cayeron más de un 50% en ese período de cinco años, dice Geary Olsen, científico del cuerpo docente del Departamento de Medicina Ocupacional Corporativa de 3M. La información extraída del estudio piloto de 3M no es directamente comparable a los datos de PFAA del NHANES porque es una muestra aleatoria y no estadísticamente representativa de la población estadounidense, reconoce Olsen. Sin embargo, señala que un estudio de concentraciones de PFOA y PFOS en donaciones a la Cruz Roja Americana en seis ciudades en el 2000, que fue publicado en la edición de diciembre de 2003 de EHP, produjo cifras que fueron casi idénticas a las que el CDC ha informado para el mismo período. 3M acaba de terminar el análisis de las muestras de un estudio de seguimiento realizado en 2006 que involucra muestras de las mismas seis ciudades, y espera entregarlas para publicación más adelante durante este año. La empresa espera que estos nuevos Efectos en la Salud en Estudios en Animales En estudios en animales, los toxicólogos han visto que elevadas dosis tanto de PFOS como de PFOA causan cáncer, atraso en el desarrollo físico, alteración endocrina, y mortalidad neonatal. Este último efecto es indiscutiblemente el resultado más espectacular de las pruebas de laboratorio con PFOS y PFOA en animales. Los animales nacen, se ven bastante saludables y rosados, y luego mueren muy rápidamente, dice Seed. Otros estudios muestran que los compuestos pueden afectar el crecimiento y desarrollo y alterar los sistemas hormonal e inmune del cuerpo. En animales más viejos, estudios toxicológicos han demostrado que los compuestos producen tumores en el hígado y páncreas. Una cantidad de estudios han demostrado la capacidad tanto del PFOS como PFOA de unirse a receptores proliferador-activado de peroxisoma (PPARs), una clase de receptores asociados con carcinogénesis. Además de ser investigado como causa de cánceres en animales de laboratorio, se cree que la activación del PPAR afecta el crecimiento fetal y la función inmune. Gran parte de la investigación realizada hasta la fecha se ha centrado en la capacidad de los PFAAs de actuar como agonistas de PPAR desencadenando una respuesta a una isoforma de receptor clave, PPAR-α. Nuevas investigaciones están comenzando a demostrar que los compuestos afectan otros aspectos de la bioquímica del cuerpo dice Seed; en efecto, tanto el PFOA como el PFOS pueden tener múltiples mecanismos de acción. Trabajando con ratones alterados genéticamente para no contener PPAR-α, Barbara Abbott, bióloga de investigación en NHEERL, sugirió esa isoforma en la mortalidad neonatal causada por exposición a PFOA. Debido a que el PFOA es un PPARα agonista bastante potente (mucho más que PFOS), el trabajo sugiere que diferentes Chris Reuther/EHP A84 A80/A87 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

13 ehp Qué Nos Está Diciendo la Evidencia? La exposición prenatal a PFOS y PFOA ha sido correlacionada con cambios en el peso corporal y circunferencia de la cabeza en infantes humanos. Las exposiciones posnatales, como a través del amamantamiento, tienen efectos desconocidos. Desde arriba hacia abajo: Don Bayley/iStockPhoto; Eyewire dad neonatal inducida por PFOS en animales. Tanto el PFOS como el PFOA causan mortalidad neonatal, y es tentador sugerir que tienen el mismo modo de acción, pero en realidad, pueden no tenerlo en absoluto, señala John Rogers, jefe de la División de Biología del Desarrollo de la División de Toxicología Reproductiva de NHEERL. En la reunión SOT, Kudo presentó datos que demuestran que la forma en que las ratas macho procesan bajas dosis de PFOA difiere de cómo ellos procesan dosis elevadas. Estos estudios muestran que el compuesto es de preferencia absorbido por el hígado y es más probable que sea excretado desde el hígado hacia la bilis solamente a elevadas dosis. La investigación de Kudo puede ayudar a explicar por qué los trabajadores de la planta 3M expuestos a bajas dosis tendían a retener el compuesto en sus cuerpos por períodos tan largos, mientras que las ratas de laboratorio expuestas a elevadas dosis rápidamente eliminaban el compuesto de sus cuerpos, dice ella. El trabajo puede explicar también por qué las ratas hembras pueden eliminar de sus cuerpos el PFOA tanto más rápido que los machos, según Butenhoff. Los científicos también han hecho algún progreso en comprender cómo el PFOA y el PFOS causan mortalidad neonatal en ratones de laboratorio. Investigadores de la EPA han determinado que los ratones recién nacidos tratados con estas substancias que parecieron incapaces de respirar, eran bioquímicamente maduros y genéticamente normales, dijo Rogers en la reunión SOT. La más reciente hipótesis es que el PFOS puede alterar la función de surfactante pulmonar endógeno necesaria para inflar los pulmones, dice. El Impacto en la Salud Humana Qué significa todo esto para la salud humana? A fin de proporcionar un contexto más útil para comparar datos humanos con los conocimientos derivados de estudios de animales, los investigadores que trabajan con animales de laboratorio deberían estar determinando las concentraciones de PFAAs en los cuerpos de sus sujetos de prueba, en vez de simplemente informar la dosis administrada, recalca Melvin Andersen, Director de la División de Biología Computacional de los Institutos Hamner para la Investigación en Salud. Aunque la mayoría de los estudios que mostraron efectos adversos en los animales de laboratorio implicaron niveles mucho más elevados de PFOS y PFOA que los que realmente han estado viendo en los seres humanos y otros animales, una investigación aún no publicada realizada en concentraciones ambientalmente relevantes, sugiere que la exposición a tales niveles puede tener un efecto en los humanos. Investigadores de la Universidad Johns Hopkins encontraron PFOA en un 100% y PFOS en un 99% de 297 muestras de suero tomadas en 2004 y 2005 de los cordones umbilicales de niños nacidos en Baltimore, según Lynn Goldman, pediatra y epidemióloga de la Escuela de Salud Pública de Bloomberg. En general, los niveles fueron más bajos que en los adultos, pero la concentración más alta de PFOS detectada fue de 34.8 ppb, dice Goldman, quien recalca que estos datos no publicados necesitan ser confirmados. La fuente de PFOA y PFOS en la sangre de los niños no estaba clara, aunque la investigación publicada online el 12 enero de 2007 en International Archives of Occupational and Environmental Health, sugiere que la transferencia transplacentaria puede ser responsable por ello. Además de revelar una correlación estadísticamente significativa entre infantes nacidos con niveles más altos de PFOS y PFOA y menores pesos de nacimiento y circunferencia de la cabeza, el estudio de Johns Hopkins reveló una correlación entre los compuestos y los puntajes que los bebés obtuvieron en el índice ponderal, el cual mide la masa corporal del feto y puede servir como una apreciación aproximada de la condición nutricional. Mientras más bajo es el índice ponderal, más alto es el PFOS [del suero del cordón] y [las concentraciones de] PFOA, dice Goldman. Otros estudios han sugerido que el bajo peso de nacimiento puede ser un factor de riesgo para la obesidad, diabetes, y enfermedades cardiovasculares posteriormente. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A80/A87 A85

14 Artículo de Difusión ehp Los investigadores de Johns Hopkins también correlacionaron las concentraciones de PFOA (pero no de PFOS) de los bebés con sus niveles totales de tiroxina circulatoria, dice Goldman. Del mismo modo, concentraciones más elevadas de PFOA y PFOS fueron vinculadas con períodos gestacionales más prolongados. Esto plantea la cuestión de si acaso estos compuestos son transportados más fácilmente en etapas posteriores del embarazo, o se acumulan con el feto durante éste, dice Goldman. A diferencia del estudio del CDC, la investigación de Johns Hopkins no encontró ninguna correlación entre el estatus socioeconómico de los padres y las concentraciones de PFOA y PFOS en los niños, lo que según Goldman es bastante notable. Debido a que los bebés nacieron en familias provenientes de un amplio espectro socioeconómico, y debido a que otra investigación apunta a productos de consumidor como la fuente de los compuestos, Goldman plantea que el nuevo estudio sugiere que si los productos del consumidor son la fuente, ellos son los que todos en nuestro grupo [de estudio] están usando. Dada la asociación encontrada en la investigación de Goldman de mayores niveles de PFOS y PFOA con puntajes más bajos de índice ponderal, algunos investigadores se preguntan si este hallazgo podría vincularse con nueva evidencia que conecte los altos niveles de PFOA en las crías de roedores con la obesidad mas tarde en la vida. La investigación a la fecha muestra que la descendencia de ratones embarazados expuestos, tienen un aumento de obesidad relacionado con la dosis, explica Rogers. Por el tiempo en que se hacen obesos, dice, tienen muy poco PFOA remanente y sus hígados han vuelto al tamaño normal. Una hipótesis de por qué está sucediendo esto es que el PFOA podría estar actuando como un agente hipolipidémico en el aumento del metabolismo de ácido graso, señala Rogers. En otras palabras, el tratamiento con PFOA es esencialmente sostener un ambiente [desnutrido] in utero. Sabemos que estos compuestos afectan el metabolismo de los ácidos grasos, dice Seed. Tal vez esté sucediendo algo en el organismo en desarrollo que está interfiriendo con el programa del metabolismo de la energía. Rogers dice que esto calza con lo que se conoce como síndrome de programación fetal en infantes humanos, en el cual los niños que experimentan un ambiente prenatal crónicamente escaso de nutrientes y que son posteriormente criados con una abundancia de alimento, son más propensos a tener sobrepeso. Sea lo que sea que esté sucediendo que medie sus efectos en el metabolismo de los lípidos, ya sea a través de PPAR-α o de otro mecanismo, podría ser muy importante, dice. Sabemos muy poco acerca de lo que está sucediendo con el feto en términos de programación metabólica. El ambiente, en un período muy crítico del desarrollo, podría afectar el metabolismo o cambiarlo para toda la vida. Sin embargo, Lau señala que el PFOA es sólo uno de una cantidad de contaminantes ambientales que están siendo vinculados a la obesidad en adultos. Se necesita una investigación de seguimiento para seguir más cuidadosamente los eventos que conducen a la obesidad, tal vez mirando a una expresión de genes o marcadores proteicos para adipogénesis más tempranamente en la vida de los animales de prueba. Se necesita más investigación, concuerda Suzanne Fenton, la bióloga de investigación de EPA que realizó la mayor parte de la investigación que vincula la exposición prenatal al PFOA en los ratones, con la obesidad adulta. Ella dice que los datos más recientes sugieren que este efecto se está viendo en dosis inferiores a 1 mg de PFOA por kg. de peso corporal (no se determinó la cantidad real de PFOA en la sangre de los animales). Sus estudios también revelaron anormalidades inducidas por PFAA en otros tejidos de ratón, incluyendo los ovarios, glándulas mamarias, y bazo. Estudios de delfines nariz de botella con algunos de los niveles más altos de PFOS en animales salvajes indican que el producto químico puede afectar la función inmune. Immunotoxicidad: El Caso de los Delfines del Atlántico A la luz de la investigación que sugiere que tanto el PFOA como el PFOS causan una potente supresión del sistema inmune adaptativo, en 2006 el Consejo Asesor de Ciencia de la EPA pidió que la inmunotoxicología fuese materia de más estudio. La EPA está actualmente realizando tales estudios y ha replicado los hallazgos demostrando que el PFOA suprime la respuesta inmune primaria, dice Robert Luebke, biólogo investigador de la Rama de Inmunotoxicología de NHEERL. Los investigadores están buscando actividad PPAR-α, pero hay algunos indicios de que algo más puede estar sucediendo, dice. Él y sus colegas han observado que las glándulas suprarrenales de ratones tratados están algo aumentadas, lo cual calza con NOAA/Nacional Ocean Service A86 A80/A87 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

15 ehp Qué Nos Está Diciendo la Evidencia? informes de que los niveles de corticoesteroides aumentan en animales tratados con PFOA. La primera investigación en sugerir que los niveles de PFAA que se están detectando en animales salvajes podrían estar impactando su sistema inmune, involucró a delfines de nariz de botella los cuales se piensa que tienen los más altos [niveles de PFOS] jamás reportados en cualquier especie salvaje, según Margie Peden-Adams, profesora asistente en el Departamento de Pediatría y Biomedicina Marina y Centro de Ciencia Ambiental de la Universidad de Medicina de South Carolina. En la reunión SOT, ella presentó un póster que mostraba su trabajo con un equipo internacional que analizó muestras de sangre tomadas de 89 delfines que viven cerca de Charleston, South Carolina, e Indian River Lagoon, Florida. Los animales albergaban concentraciones de PFOA que eran aproximadamente el doble del nivel que el CDC encontró en ciudadanos de EE.UU., pero sus niveles promedio de PFOS eran entre 20 y 40 veces más altos, según un análisis publicado por un equipo de investigadores de la Universidad de Guelph en la edición del 1 de octubre de 2006 de Environmental Science & Technology. En conjunto con colaboradores de la Universidad de Clemson y del Mystic Aquarium, Peden-Adams ayudó a desarrollar una batería de ensayos para probar la función inmune en el delfín de nariz de botella. No encontramos supresión abrumadora [asociada con PFAAs], dice ella. Por ejemplo, los investigadores no observaron alteraciones en la proliferación de células T o actividad de células NK. Sin embargo, la actividad de la lisozima estaba suprimida, la proliferación de células B estaba estimulada, y el número de diversos linfocitos aumentó. El sistema inmune es muy compensatorio, y a menudo cuando una cosa se suprime, otra cosa puede aumentar, dice ella. Es importante observar que cualquier desviación en la continuidad de posibles efectos inmunes desde homeostasis normal se considera una alteración, recalca Peden- Adams. La función inmune suprimida puede llevar a una mayor vulnerabilidad a los patógenos, pero una función inmune mejorada puede ser perjudicial también, llevando a reacciones de hipersensibilidad, alergia, y reacciones autoinmunes. Para comparación, Peden-Adams y sus colegas aplicaron una dosis de PFOS a ratones B6C3F1 en concentraciones comparables a aquellas encontradas en los delfines. Los efectos sobre la producción de anticuerpos vistos en los ratones son los que se esperarían basándose en estudios con PFOA y PFDA [ácido perfluorodecanoico] y... ocurrieron a niveles de exposición ambientalmente pertinentes comparados con los animales control, dice ella. Esta nueva investigación es digna de destacar porque ningún estudio hasta la fecha ha determinado los efectos inmunes del PFOS, y ningún otro laboratorio, que nosotros sepamos está evaluando [estos efectos], dice Peden-Adams. Lo que Viene para la Investigación de los PFAA La investigación toxicológica realizada hasta la fecha con PFAA muestra cambios profundos en la bioquímica de los animales [de prueba], dice Andersen. Yo creo que se ha hecho suficiente trabajo para elaborar la hipótesis de que la mayoría de las respuestas está proviniendo de algunos procesos mediados por receptor. Andersen, por lo tanto, propone que tiene sentido para la comunidad de investigación avanzar con estudios de bajas dosis que intentan buscar cambios genéticos o genómicos asociados con efectos tales como inmunotoxicidad y toxicidad reproductiva. Rogers está de acuerdo, aunque señala que tales estudios de bajas dosis pueden ser muy difíciles de realizar debido a que los efectos son más sutiles, y llevarlos a cabo puede implicar el uso de cientos de animales de prueba. Hacer más estudios de población humana es otro método, dice Goldman, quien agrega que una colaboración más estrecha entre toxicólogos y epidemiólogos ayudaría enormemente a tal esfuerzo. En estudios de animales, los toxicólogos pueden mirar directamente a los marcadores biológicos y cambios moleculares en el cerebro, riñones, y el hígado cualquier parte en que deseen mientras que en los estudios humanos, estamos limitados por lo que está disponible sin crear una carga excesiva en los sujetos de investigación, dice ella. Si vamos a acercar los campos, necesitamos tener investigación epidemiológica que se concentre más en los mecanismos, agrega Goldman. Por ejemplo, ella dice que la investigación de salud ambiental sería mucho más pertinente para los epidemiólogos, si los toxicólogos trabajaran en la identificación de marcadores biológicos en suero humano que fueran indicativos de riesgo. Si estamos interesados en cuáles son los efectos en seres humanos, entonces una de las cosas que yo creo necesitamos hacer mejor es comenzar a pensar acerca de los modos de acción en la gente, así como en la toxicología, concluye. Kellyn S. Betts NOTA: La leyenda en la página A85 puede ser interpretada como que implica causalidad entre la exposición prenatal al PFOS y al PFOA (ácido perfluorooctanoico) y alteración de peso corporal y circunferencia de la cabeza en infantes humanos. Esta no fue la intención de EHP. En realidad, aunque se ha demostrado una asociación, no se ha establecido causalidad. Artículo original en Environmental Health Perspectives VOLUMEN 115 NÚMERO 5 Mayo 2007 Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A80/A87 A87

16 Artículo de Difusión Ciencia & Trabajo TRANSANTIAGO Y SU IMPACTO : Transporte público y sus repercusiones en la salud Mareos, desmayos, largas filas y hasta muertos ha producido el nuevo sistema de transporte de la capital chilena: Transantiago. Mientras la autoridad se preocupa de las cifras y el dinero para subsidiar el sistema, los santiaguinos acumulan casi un año de efectos cada vez más visibles en su calidad de vida. A88 A88/A92 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

17 Ciencia & Trabajo Transporte Público y sus Repercusiones en la Salud Durante casi un año, los habitantes de Santiago de Chile han vivido uno de los más radicales cambios en su sistema de vida. Tras varios años de preparación y diseño, en febrero de 2007 se implementó Transantiago, un modelo que pretendía revolucionar el transporte de la capital, que durante años sufrió por la mala calidad de los buses y la atención, así como por la contaminación y congestión. Transantiago era, según las autoridades, un esquema que garantizaría calidad, eficiencia, rapidez, dignidad y modernidad. No obstante, nada de ello se ha cumplido y, por el contrario, los recorridos han dejado miles de sectores sin acceso a locomoción colectiva; los buses y el ferrocarril subterráneo (Metro) no dan abasto; los tiempos de viaje y el costo se han elevado para gran parte de los pasajeros y el Estado ha debido subsidiar con más de U$290 millones los primeros meses de funcionamiento del sistema. Nada de ello formó parte de las promesas gubernamentales. Peor aun, para el presupuesto de la nación en 2008, el Gobierno había solicitado un nuevo subsidio, esta vez de más de U$140 millones, que fue rechazado por el Congreso el 20 de noviembre. Mientras ello ocurría, más de mil usuarios comenzaban a iniciar demandas colectivas contra todos los responsables de la mala calidad del servicio. Y aunque lo más recordado y patente de este proceso son las interminables filas de personas esperando un bus, lo cierto es que este nuevo modelo ya ha comenzado a afectar la salud de los capitalinos. Me ahogo A días de su inicio, durante la realización del Festival de la Canción de Viña del Mar, los humoristas realizaban rutinas referentes al sistema que revolucionaría el transporte. Las risas comenzaban apenas se hacía mención al aspecto de turista que exhibían los santiaguinos, pues en la primera etapa debieron aprender a utilizar enormes mapas con los recorridos y sus diversas conexiones. Y es que de un sistema en que un pasajero podía cruzar la ciudad de un extremo a otro en un solo bus, ahora el modelo proponía un esquema de alimentadores (recorridos de bajo alcance) que se conectan con troncales (recorridos de largo alcance) para llegar a su destino. Para Alejandra Villa, el escenario no estaba para bromas. Ella vive en la comuna de Peñalolén, en el sector alto de Santiago. Alejandra sufre asma desde muy corta edad y señala que Transantiago le complica su vida diaria. Recuerda que al partir el FACTORES DE ESTRÉS EN SANTIAGO Factores que le provocan más estrés SEXO Hombre Mujer EDAD >65 ESTRATO Alto Medio Bajo Pago de matrículas, aranceles y materiales de estudios para la educación de hijos 30,0% 34,3% 0,0% 23,3% 33,1% 38,0% 7,1% 13,0% 34,7% 31,7% Pago de impuestos, patentes y contribuciones 33,1% 14,3% 0,0% 20,0% 23,8% 26,0% 35,7% 26,1% 24,3% 24,0% Inicio del año laboral 26,9% 32,1% 60,0% 36,7% 34,4% 16,0% 42,9% 52,2% 30,6% 22,1% Problemas con la locomoción colectiva 36,3% 36,4% 60,0% 36,7% 33,1% 42,0% 21,4% 26,1% 34,7% 41,3% Excesiva carga laboral o de estudios 29,4% 28,6% 40,0% 33,3% 28,5% 28,0% 28,6% 65,2% 30,6% 18,3% No se siente capaz de rendir en trabajo, en su relación de pareja, etc. 5,6% 6,4% 0,0% 3,3% 6,0% 7,0% 7,1% 0,0% 7,5% 4,8% Mal ambiente laboral 13,1% 10,7% 20,0% 16,7% 11,9% 11,0% 7,1% 8,7% 14,5% 8,7% Exceso de contaminación ambiental en el medio que lo rodea 7,5% 11,4% 0,0% 16,7% 7,3% 10,0% 14,3% 4,3% 7,5% 13,5% No tiene dinero suficiente para cumplir con los gastos de marzo 15,0% 20,7% 0,0% 6,7% 18,5% 19,0% 28,6% 4,3% 14,5% 26,0% Está cesante y no tiene posibilidades en corto plazo de encontrar trabajo 3,1% 5,0% 20,0% 6,7% 3,3% 3,0% 7,1% 0,0% 1,2% 9,6% Fuente: Estrés en marzo. Percepción de los santiaguinos Centro de Estudios de Opinión Ciudadana, Universidad de Talca. sistema, no teníamos un recorrido de microbuses y al mes siguiente recién llegó un troncal que pasa fuera del Hospital del Salvador. Para llegar a las oficinas de la empresa en que es consultora, Alejandra debía usar el Metro, lo que para ella es un impacto inmediato en su salud:...es terrible, porque en el Metro me ahogo, me obstruyo y me canso. Paulo Granata, médico del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, considera que el hacinamiento en el Metro y los microbuses llenos es un factor que no sólo puede incidir en personas como Alejandra, sino también en niños, mujeres embarazadas, personas con hipertensión, enfermedades respiratorias, y de tercera edad. Explica que el aire se enrarece, aun con las ventanas abiertas. El aire caliente estimula el sistema nervioso central y ahí puede pasar de todo ; se pueden gatillar crisis convulsivas, de histeria. En el caso de los niños, pueden ser lastimados y aprisionados por el resto de la gente; si van comiendo o mascando algo se pueden atragantar, pueden vomitar por la presión abdominal. Ya en marzo, el Presidente del Colegio Médico, Juan Luis Castro, calificaba los viajes en Metro como un riesgo para la salud. Advirtiendo que la exposición a un aumento de cinco grados en comparación con las temperaturas del exterior y la mala ventilación en los vagones del Metro causa una baja de 5% de la saturación de oxígeno al interior de los vagones, provoca un aumento del pulso y de taquicardia. Al iniciarse la primavera en Santiago, nuevamente se ha recomendado a adultos mayores y mujeres embarazadas no utilizar el tren subterráneo. Alejandra cree que el sistema no ha cambiado en los últimos meses y como una forma de evitar el uso de microbuses o el Metro busca un nuevo empleo cerca de su casa. Comenta que, de otra forma, tendrá que seguir su fórmula de traslado, irse al fondo del bus, con su aerocámara. Yo ando con mi aerocámara para todos lados, entonces imagina lo que es inhalarse en la micro toda apretada, o en el Metro. Asistencia médica Otra de las aristas de este conflicto se relaciona directamente con la posibilidad de asistir a los recintos médicos. Camilo Bass, Presidente de la Agrupación de Médicos Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A88/A92 A89

18 Artículo de Difusión Ciencia & Trabajo ANÁLISIS POLÍTICO OLVIDA LA SALUD El 21 de marzo se realizó una sesión especial sobre Transantiago en el Congreso. Aunque varios de los diputados hablaron de los efectos en la salud, lo cierto es que no se realizó ninguna propuesta específica. De hecho, el 21 de marzo se presentaron tres proyectos con propuestas destinadas a la Presidenta de la República. De ellas, se aprobó una, la 305. En ésta, antes de presentar las sugerencias se hace patente lo siguiente: el hacinamiento (en los buses), el atochamiento por espera en los paraderos, el casi colapso del Metro, el aumento de la incomodidad al interior de los vehículos, la disminución de las horas de sueño. Y, en particular, sobre el tren subterráneo señala que debido al aumento explosivo del número de pasajeros se ha transformado en un medio incómodo e insalubre por las condiciones en que se debe viajar, al extremo que su Presidente, sorprendentemente, llamó a evitar que Metro, concebido como parte central de Transantiago, sea usado por niños o mujeres embarazadas. Este párrafo hace mención al llamado hecho por el entonces presidente de Metro, Blas Tomic, quien, en entrevista con el diario El Mercurio el 18 de marzo, recomendó a un grupo de personas que utilizaran otro medio de locomoción, sobre todo en las horas punta. No quiero decir que Metro sea un peligro evidente para la salud de las personas, pero definitivamente ofrece menos ventajas a esa hora, declaró. A esa fecha habían fallecido dos personas en el tren subterráneo. Independiente de mencionar algunos hechos que afectarían la salud de las personas, las propuestas van todas por el carril de mejorar los recorridos y la cobertura por sectores, la construcción de andenes de prepago, apurar la construcción de infraestructuras urbanas, además de apoyar la creación de una Autoridad Metropolitana del Transporte, entre otros puntos destacados. La comisión especial investigadora de Transantiago la encabeza el diputado Patricio Hales y a través de ésta se han canalizado todas las inquietudes del tema. Pese a ello, quienes componen la comisión de Salud no han solicitado ningún estudio sobre los efectos del sistema de transporte en la salud de sus usuarios. Ejemplos usados a) Referente al acceso a centros asistenciales Patricio Hales: Estoy convencido de que el señor ministro sabe que hay gente que camina veinticinco o treinta cuadras ( ). Gloria Cerda parte desde Rampla. Va a los hospitales. Debe caminar a Principal y, en lugar de dirigirse hacia el sur, que es donde está el hospital San José, debe hacerlo hacia el norte. Sin embargo, como el bus que cubre ese recorrido está atrasado, le dicen que tome la B 19, vaya hacia el norte a Américo Vespucio con Independencia y después baje por la troncal de Independencia. Pero la micro va llena. Maximiano Errázuriz: En vez de acercarlos al hospital Sótero del Río, en el caso de algunas de las personas que viven en las siete comunas que atiende este hospital, el Transantiago los aleja, porque, aunque parezca increíble, frente a ese centro asistencial no hay paradero. Enrique Accorsi: Debemos cuidar los recorridos que pasen por los centros hospitalarios... Considero importante que los validadores se encuentren ubicados en centros hospitalarios y consultorios, porque a ellos concurre a diario una gran cantidad de gente. b) Sobre el uso del Metro Maximiano Errázuriz: El presidente del Metro y el presidente del Colegio Médico han llamado a no usar ese medio de transporte a los discapacitados, a los adultos mayores de 65 años, a los personas con crisis de pánico, a los epilépticos, a los hipertensos, a las embarazadas, a los lactantes y a las personas con problemas cardíacos. En total, para que no usen el Metro personas. O sea, el Metro sólo para los sanos!. Enrique Accorsi: Existe un problema de salud esbozado por el Colegio Médico, relacionado con la aglomeración y el estrés. Por lo tanto, en el Metro se requiere contar con más ventilación y con desfibriladores automáticos. Además, es necesario capacitar a su personal en maniobras de respiración y atención al público. Integrales de Atención Primaria, relata que en lugares donde no existen servicios primarios de urgencia u hospitales la gente queda desprotegida después de las 7 u 8 de la tarde. Explica también que muchos pacientes tienen problemas, pues la locomoción colectiva no los deja cerca de los centros de atención de salud, lo que es aun peor en adultos mayores, ya que a ellos les cuesta desplazarse. Alejandra Villa cuenta que, efectivamente, debe conseguir un taxi para acudir al centro primario de salud más cercano a su domicilio, al que antes podía llegar en un bus. El doctor Bass agrega que en algunas zonas a este conflicto se suma la baja seguridad para las personas, que se exponen a robos debido a la lejanía de sus casas con las rutas de los buses, trayectos que deben hacer ahora caminando. Ante este panorama plantea que las consultas han aumentado principalmente por estrés, por el traslado, la espera y viajar apretado. Entre el estrés y la depresión Bass piensa que la salud mental de los habitantes de Santiago se ha visto afectada por la suma del estrés laboral y el estrés por el nuevo sistema de transporte. Si tienes ambas cosas, la depresión es un estado lógico, afirma. Cifras entregadas por la Superintendencia de Salud señalan que las consultas por salud mental en los afiliados a Isapres han aumentado de forma considerable en los últimos meses. El incremento en el gasto en atenciones de salud mental asciende a $2.959 millones de pesos entre el 2006 y Pedro Retamal, profesor de siquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, explica que Santiago está sufriendo problemas de salud mental cada vez más serios. Agrega que en la ciudad existe un ambiente de estrés crónico y lo que preocupa es la mantención de los índices en relación al número de suicidios y consultas. Aclara que la salud mental de los chilenos, en general, está en un franco deterioro. Ello se debe, a su juicio, al entorno sociocultural, y el sistema de transporte es un elemento más que contribuye a la mala salud mental. La Universidad de Talca, mediante su Centro de Estudios de Opinión Ciudadana, realizó en marzo una encuesta sobre la percepción de los santiaguinos acerca del A90 A88/A92 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

19 Ciencia & Trabajo Transporte Público y sus Repercusiones en la Salud estrés. Un 36,3% de los entrevistados señaló que entre los factores que le provocaban más estrés estaban los problemas con la locomoción colectiva. Según las conclusiones de la encuesta, estos se encuentran probablemente asociados al caos generado por el Transantiago. Además, 40,5% señala estar irritable y de mal humor y 26,2% sufre jaquecas. Estos síntomas, dicen los encuestados, se deberían a las largas esperas y aglomeraciones, malestares que aportan más estímulos irritantes a la tensa jornada laboral y, además, al círculo de retroalimentación del estrés. Retamal explica que el estrés es una función adaptativa normal y agrega que sólo muestra síntomas de forma inmediata en personas con hipertensión, problemas arteriales o crisis de pánico. EL CRECIMIENTO DEL PARQUE AUTOMOTOR Primeras Inscripciones Información ingresada al 30 de septiembre de 2007 Mes I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII R.M. Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Totales TRANSFERENCIAS Información ingresada al 30 de septiembre de 2007 Mes I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII R.M. Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Totales Fuente: Servicio de Registro Civil e Identificación. Total País Total País Hacinamiento y crisis de pánico No sólo estrés sufren los santiaguinos producto de este sistema. Se ha evidenciado que una pequeña parte de la población la pasa aun más mal con el sistema de transporte. Se trata de quienes desarrollan crisis de pánico. Dina Armijo, bibliotecóloga, es una de las afectadas. Vive cerca de una céntrica estación del Metro y su trabajo se encuentra a unas seis estaciones. Se cuestiona todos los días la forma de llegar a su destino. Antes de entrar al Metro me pregunto, me voy en bus para evitarme la claustrofobia? Pero como es más rápido usar el Metro que el bus, uso el Metro. Viajo en el primer vagón, porque si me pasa algo le toco directo al conductor. Me voy cuatro estaciones cruzando los dedos para que no pase nada; una vez que salimos del túnel hacia el tramo descubierto, ya me siento mejor. Si el metro se detiene en la estación y se demora, me complico. Me asusta, me sudan las manos, me da taquicardia, sudo y busco a alguien que pueda ayudar. Pueden ser cinco segundos, pero para mí son horas. Lo más agobiante fue una vez que el tren subterráneo se detuvo en el túnel, recuerda. Casi me morí. Y lo peor es que nadie de la empresa nos decía por qué se detuvo, ni cuánto iba a demorar la detención. Dice que la gente está más irritable y que actúa en masa, sin pensar. El doctor Retamal explica que las crisis de pánico se dan generalmente entre los 20 y 40 años y son más habituales en las mujeres que en los hombres. Agrega que estas situaciones se pueden desarrollar en el Metro porque está cerrado y la persona siente que no puede escapar. A veces, se relacionan con la hiperventilación (respirar agitadamente), la temperatura es más alta y el aire más delgado, entonces, baja el nivel de oxígeno. Y si a ello se suma la actividad de empujar y estar luchando por subirse es muy complicado, asegura. Infartos y contaminación Teóricamente Transantiago es una medida positiva ya que irá reduciendo un 20% de material particulado por las fuentes móviles, particularmente buses, lo que es una reducción muy grande. Esto se podría corroborar el próximo invierno, explica Manuel Merino, jefe del Laboratorio de Modelación y Análisis Atmosférico del Centro Nacional del Medio Ambiente (CENMA). Recalca que una de las ideas centrales de la remodelación del sistema de transportes era desincentivar el uso del automóvil, para que las personas optaran por el transporte público. Pero eso no se ha logrado, afirma. La escasez de buses hizo aparecer más autos en las calles, nuevos y antiguos. Según cifras del Registro Civil e Identificación, entre febrero y septiembre de 2007, se inscribieron por primera vez vehículos. Y se transfirieron Merino infiere que asumiendo que efectivamente se reduzcan en 20% las fuentes móviles por Transantiago, el hecho de que se incorporen nuevas fuentes mediante el parque automotor puede ser en contra de esta medida. Independiente de si los santiaguinos compraron o no vehículos, el hecho es que se percibe una mayor circulación de autos en las calles y, por ende, mayor cantidad de polvo en suspensión. Sumado a ello, agrega el especialista del Cenma, hay dos situaciones contingentes que hicieron que este año las pre-emergencias y alertas ambientales estuvieran altas: una fue el problema energético con Argentina, lo que llevó a que las fábricas se vieran obligadas a reemplazar gas natural por petróleo o carbón. También está el hecho de que el 2007 el invierno fue uno de los más fríos en los últimos 40 años, lo que incidió en un mayor uso de calefacción y el uso de leña. Como resultado, las concentraciones de material particulado este año fueron las más altas de los últimos seis años. Y a diferencia de otros años, 2007 registra el mayor número de episodios de pre-emergencias ambientales desde el año Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A88/A92 A91

20 Artículo de Difusión Ciencia & Trabajo MICROS ENCHULADAS Y LOMOS DE TORO Muchos de los microbuses que recorrían la ciudad en el año 2000 son las actualmente conocidas como enchuladas, pues no son ni más ni menos que algunos buses viejos pintados con los colores definidos por el sistema de transporte. En esos microbuses, si uno va en el último asiento y el vehículo pasa bruscamente por un lomo de toro (reductor de velocidad), la persona salta y, al caer, la consecuencia puede ser más grave que sólo el dolor lumbar. Tanto que en el Hospital del Trabajador Santiago (HTS) se percataron que habían atendido a un grupo de personas con fractura de columna cuyo elemento común era viajar en el último asiento del bus. Y empezaron a investigar. Así nace un estudio, retrospectivo, que reúne datos de pasajeros de microbuses que fueron atendidos en ese centro, entre Aunque se buscaron accidentados en regiones no se hallaron casos. De los 31 casos registrados por el equipo de columna vertebral del HTS, 26 eran mujeres y sólo 5 eran hombres. El doctor Milan Munjin, traumatólogo del HTS, explica que esto se refiere a que las mujeres tienen una mayor relación de masa muscular grasa que ósea, al revés de los varones. Dice, además, que esta tasa de accidentabilidad no ocurre con los buses articulados nuevos, las denominadas orugas (llevan un fuelle al medio de su estructura), pues son más bajas y para pasar un lomo de toro deben disminuir la velocidad. En el caso de las micros enchuladas esto no ocurre, simplemente pasan el reductor de velocidad. Por ello el equipo que realizó la investigación plantea que, como no se han modificado las máquinas que operan en los alimentadores, esta situación persistirá, lo que implica un enorme riesgo para los trabajadores. Ante ello sugieren que en aquellas vías donde circulen microbuses antiguos se retiren los reductores de velocidad para evitar más lesiones. Según estudios de la Asociación Americana del Corazón, la exposición a altos niveles de contaminación está asociada a consecuencias cardiovasculares. De hecho, en septiembre de este año se dieron a conocer los resultados de una investigación realizada en la Northwestern University en Chicago, donde se estudiaron los efectos de la polución ambiental en ratones. Acorde a ellos, diminutas partículas presentes en el aire contaminado pueden generar la formación de coágulos en la sangre. Al respecto, Camilo Bass, Presidente de la Agrupación de Médicos Integrales de Atención Primaria, comenta que esta asociación no es nueva. Ya desde hace 50 años se observó un incremento sustancial de mortalidad cardiovascular en Londres durante un desastre por smog. Y agrega que la asociación significativa entre la exposición al tráfico vehicular y el inicio de un infarto agudo al miocardio en la hora posterior, sobre todo cuando los sujetos se mantienen más tiempo en el medio de transporte, sugiere que la contaminación ambiental por el tráfico puede tener un efecto disparador del infarto agudo al miocardio. Los efectos sociales Retamal preveía meses antes que el estado general de enervamiento de la población se podía manifestar a largo plazo. Este podría incluir personas más irritables, ansiosas e intolerantes. Hay un descontrol emocional que se traduce en reacciones violentas o conductas inapropiadas. A ocho meses de su lanzamiento, luego de tres muertes relacionadas en el Metro, algunas protestas y tomas de micros, la actitud de la población está cambiando. Basta con revisar blogs y páginas web dedicadas al tema, donde las bromas y descargos al respecto son diversos. Lo que prima son alegatos por la demora en la frecuencia de los buses, lo apretado que se viaja en ellos y la falta de recorridos hacia algunos puntos de la capital. Sin embargo, la mayoría está intentando tomar los hechos en forma divertida. Fernando Villegas, sociólogo, panelista del programa Tolerancia Cero y columnista del diario La Tercera, plantea que es parte del acostumbramiento de la gente. Yo creo que Transantiago ya se está encajando, se está adaptando, la gente ha encontrado rutinas, no es lo del principio que era un shock. Y vaticina que no se dará un efecto de ir a quemar el castillo de Frankestein. Aunque aclara que el adaptarse no significa que los santiaguinos estén contentos. Se están apaciguando, está amainando, pero siempre está el peligro de que se produzca alguna coyuntura. Nadie va a hacer una revolución porque no pasó el bus o se demoró. Nadie se va a volver loco por eso. De ahí que crea firmemente que para fin de año, Transantiago ya no será tema. Si es así o no, la última palabra la tendrán los usuarios. Lo único claro son las declaraciones del ministro de Transportes, René Córtazar, a principios de septiembre respecto a la normalización de Transantiago: Van a estar los buses para cumplir con el compromiso que tomamos, el compromiso de normalizar el sistema de transporte público antes de fines de este año. Si no cumplo, presentaré mi renuncia. Al cierre de esta edición, este tema aún no estaba resuelto. Tampoco los problemas del sistema. M. Consuelo Pelayo Correspondencia / Correspondence: Dgo. Faustino Sarmiento 192-D Tel: Recibido: 30 octubre, 2007 / Aceptado: 17 diciembre, 2007 A92 A88/A92 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

21 Artículo de Difusión Ciencia & Trabajo EXPOSICIÓN LABORAL: PESTICIDAS Un Remedio Peor que la Enfermedad Aunque nacieron para resguardar los cultivos, los pesticidas han ido cambiando su estatus de protectores a potenciales amenazas para la salud de la humanidad, debido a su alto contenido tóxico, pero también a su manejo inadecuado y libre comercialización, pese a que algunos de estos productos han sido prohibidos en muchos lugares del planeta Q ue los pesticidas son necesarios? Sí, nadie lo duda. El hombre siempre lo supo desde que vio amenazado el alimento para su supervivencia. Las civilizaciones antiguas usaron diversos tipos de sustancias extraídas de la propia naturaleza para eliminar bacterias, roedores, insectos o plantas que dañaban sus cultivos. Pero hoy en día se discute mucho la acción de pesticidas y agroquímicos, dado que no sólo están afectando la fauna y la flora de la Tierra sino que, lejos de beneficiar al hombre, han provocado el surgimiento de otras plagas y, peor aun, están deteriorando la salud humana. Los pesticidas y agroquímicos, que tanto bien han hecho a la humanidad evitando la extensión de enfermedades y posibilitando un incremento en las producciones agropecuarias, significan, no obstante, un riesgo sanitario si su manipulación no es la correcta, indica el bioquímico argentino Carlos Goldaracena. Para dar una idea de las consecuencias ocasionadas por el mal uso de los pesticidas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el número total de casos de envenenamiento por pesticidas en el mundo se sitúa, actualmente, en 20 millones al año, de los cuales tienen un desenlace fatal. No obstante, el problema puede ser aun peor. Ali Taqi, subdirector general de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) reconoció que es muy difícil demostrar con pruebas documentales las verdaderas proporciones del envenenamiento por pesticidas, aun cuando se trata de un riesgo laboral de gran incidencia entre los trabajadores agrícolas de aquellos países en desarrollo cuyas economías reposan sustancialmente en la agricultura y las exportaciones. El boom pesticida en América Latina Algunas organizaciones ambientalistas señalan que el uso de los pesticidas y otras sustancias químicas en América Latina se gestó a partir de la década de 1940, con la llamada revolución verde. Esta trajo consigo el uso de tecnología aplicada a la maquinaria agrícola, semillas híbridas y pesticidas, y en el que jugó un rol importante la gigantesca industria química trasnacional. Este nuevo modelo, que se valió de la tecnología y la química para el control de plagas, es incorporado rápidamente por los sectores agrícolas e ingresa a las aulas universitarias e institutos especializados en Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A93/A99 A93

22 Artículo de Difusión Ciencia & Trabajo Sea directa o indirectamente, todos estamos en contacto con sustancias químicas derivadas de los pesticidas. Desde el agricultor, que en la madrugada trabaja sus sembradíos y los fumiga él mismo para eliminar las plagas o las malezas, hasta el niño que en la tranquilidad de su hogar come una manzana o una naranja que provienen de campos fumigados con estas sustancias. Ello queda demostrado mediante un reciente estudio realizado por investigadores del Departamento de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada, en colaboración con la Escuela Andaluza de Salud Pública, en España, que concluye que el 100% de las personas que fueron estudiadas presentaban en su organismo, al menos, un tipo de compuestos orgánicos persistentes (COP's), sustancias declaradas internacionalmente como potencialmente peligrosas para la salud y que entran en el cuerpo humano a través de los alimentos, del agua o incluso del aire. En todo caso, hay quienes están expuestos a estos agentes químicos con más riesgos que otros. Para la Asociación de Programas de Oportunidad para Trabajadores Agrícolas (AFOP), de Estados Unidos, los individuos que laboran en campos recién tratados o se desempeñan muy cerca de áreas donde se trabaja con pesticidas, son los que más riesgo corren de sufrir envenenamiento. Según la AFOP, las formas en las que un agricultor puede ser expuesto a pesticidas en el trabajo son las siguientes: Rociada directa: cuando los trabajadores están laborando en el campo, y éste está siendo rociado con pesticidas. Corriente: es el rocío que cae fuera del área rociada y dentro del área de los trabajadores. Esta corriente puede venir en vapor, gotas o partículas. Comiendo una fruta o vegetal: después de que el campo ha sido rociado y el trabajador olvida lavar el producto o no tiene facilidades para ello. Irrigación de agua y equipo: el veneno puede afectar cuando los trabajadores intentan tomar agua que está contaminada o lavar su cuerpo o ropas. La tierra: las plantas y la tierra absorben a los pesticidas y pueden contaminar a los trabajadores desprotegidos. Tocando follaje o el producto esparcido: cuando los trabajadores vuelven a entrar al campo una vez culminado el rociado, pero las condiciones de clima no dejan que el follaje o producto se seque apropiadamente. Otras formas de exposición se presentan por almacenamiento y manejo inadecuado de estos productos. El ingeniero Luis Gomero, de la Sociedad Nacional de Ambiente de Perú, agrega que aquellos que se dedican al comercio y la distribución de productos agroquímicos están en un riesgo mayor a presentar enfermedades, a corto o largo plazo, pues absorben y manipulan los venenos durante horas. Sin embargo, los consumidores de alimentos del campo que han estado expuestos a estas sustancias, estamos también expuestos a absorberlas, aunque habría que decir que en un menor grado. LOS EFECTOS EN EL ORGANISMO HUMANO Estudios recientes Es bueno aclarar, en todo caso, que los efectos indeseados en el organismo producidos por estas sustancias dependen de varios factores a tener en cuenta: el tipo de pesticida, la dosis, la vía de contagio y el tiempo de exposición. Recientes investigaciones demuestran que los pesticidas pueden ser, cuando no causantes principales de determinadas enfermedades, factores importantes para la recurrencia de síntomas o signos que van deteriorando de a poco al organismo humano. Un estudio publicado en mayo de 2007 por la Universidad de Aberdeen (Escocia), concluyó que la exposición a los pesticidas es un factor que agrava el riesgo de contraer la enfermedad de Parkinson. La investigación se basó en el estudio a 959 pacientes aquejados de la enfermedad y señala que un alto nivel de exposición aumenta hasta 39% esta posibilidad frente a 9% para las personas que sólo están en contacto con estos productos de vez en cuando. No obstante, los expertos enfatizaron que, si bien el mayor riesgo de contraer la enfermedad del Parkinson es por vía hereditaria, la exposición a los pesticidas representa claramente un factor agravante. A partir de su propia experiencia como ingeniero ambientalista, Luis Gomero sostiene que los impactos que genera el uso de plaguicidas están relacionados con altos índices de generación de cáncer, males neurológicos, aumento de casos de leucemia y la reducción de la capacidad inmunológica de las personas expuestas. Agrega que hoy en día, existen nuevos productos que han empezado a comercializarse, que si bien no son tan tóxicos en primera instancia, sí tienen efectos a mediano plazo en el sistema endocrino: alteran las hormonas de tal manera que pueden feminizar a los hombres o masculinizar a las mujeres. Es más, hay una tendencia en la actualidad que sostiene que la exposición a plaguicidas ocasiona mayor cantidad de deformidades al nacer y mayor cantidad de abortos. En mayo de 2006, la organización Greenpeace publicó el informe Frágil: nuestra salud reproductiva y la exposición química, en el que recopila resultados de diversos estudios científicos que muestran, por primera vez, un cuadro exhaustivo sobre el incremento de desórdenes en la salud reproductiva, debido a la creciente presencia de productos químicos en nuestras vidas. El estudio enumera daños como reducción en la cantidad de esperma, aumento de la infertilidad y anormalidades genitales en bebés debido a la exposición a químicos peligrosos, entre los cuales figuran los plaguicidas usados en la agricultura. Ya en 2004, una investigación realizada por el Instituto de Investigaciones en Salud (INISA) y la Escuela de Biología, ambas pertenecientes a la Universidad de Costa Rica, concluyó que la exposición ocupacional a los plaguicidas causa daño al material genético de las personas expuestas, por lo que constituían un riesgo para la salud. El estudio se hizo a un grupo de trabajadoras que laboraban en plantas empacadoras de banano independientes, localizadas en los cantones de Guápiles y Siquirres, en Costa Rica, y que estaban expuestas directamente a fungicidas que se aplican a la fruta, y están impregnados en las bolsas que protegen los racimos en el campo. No sólo hoy, mañana también De acuerdo con un estudio efectuado por la Universidad de Navarra, España, efectos agudos como vómitos, diarrea, aborto, cefalea, somnolencia, alteraciones en el comportamiento, convulsiones, coma y muerte están asociados a accidentes donde la causa principal es la única dosis alta de estas sustancias químicas. Sin embargo, la misma fuente señala que las exposiciones repetidas pueden causar en el tiempo daños crónicos como cáncer, leucemia, necrosis de hígado, malformaciones congénitas, neuropatías periféricas, cefaleas persistentes, dolores vagos, etc. A ello habría que agregar el problema de la detección temprana de estos síntomas, porque estos recién aparecen luego de transcurrido un largo tiempo, inclusive años, después de la exposición. A94 A93/A99 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

23 Ciencia & Trabajo Pesticidas: Un Remedio Peor que la Enfermedad En julio de 2000, 16 jóvenes campesinos de la región de Kolda, en Senegal, enfermaron de pronto y en menos de una semana fallecieron. Todos presentaron los mismos síntomas: hinchazón intensa de la cara, las extremidades y el abdomen, cardialgia y dificultad para respirar. Un grupo de especialistas del gobierno senegalés detectó enseguida la probable causa: dos plaguicidas en polvo: Granox TBC y Spinox T, utilizado por las víctimas para proteger de los hongos y los insectos unas semillas de cacahuete (maní) recién sembradas. Otro trabajo realizado en la Universidad de Liverpool afirma que los contaminantes ambientales como los pesticidas sintéticos y compuestos organoclorados, como los presentes en plásticos, pueden tener influencia en aquellos tipos de cáncer con dependencia hormonal como el de mama, testicular o de próstata, ya que muchos de estos compuestos son disruptores endocrinos y, como tales, tienen efectos nocivos sobre los sistemas hormonales. John A. Newby y Vyvyan Howard, autores del artículo que se ha publicado en Journal of Nutrition and Environmental Medicine, llegaron a esta conclusión habiendo hecho una revisión de todos los trabajos publicados en revistas científicas así como de las estadísticas de la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido, de los departamentos de Medio Ambiente y Sanidad británicos, de la Organización Mundial de la Salud (OMS) o del Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU., entre otras. agronomía. Así, con los años, se va imponiendo entonces el modelo agroexportador, cuyos eslabones principales lo constituyen las exportaciones frutícolas, forestales y del sector floricultura, lo cual genera entonces un mayor uso de plaguicidas en los principales cultivos de exportación de la región. Según datos de la FAO de 2001, en los cultivos de plátanos se utilizan toneladas de tóxicos sólo en América Latina y toneladas en el mundo. En el caso de los cítricos es mayor: en América Latina se usan toneladas y en el mundo toneladas. Pesticidas: un remedio o un problema? Como ya se mencionó, los pesticidas nacieron con el fin de salvar al hombre de la inanición, pero se volvieron letales con el tiempo. Algo había pasado con estos productos, a tal punto que el remedio resultó ser peor que la enfermedad. Solo basta recordar la tragedia ocurrida el 3 de diciembre de 1984, en la población de Bhopal, en la India, en la que cerca de 20 mil personas perdieron la vida y unas 540 mil quedaron heridas, debido a la explosión de una fábrica de agroquímicos perteneciente a la Corporación Union Carbide (EE.UU.) en esta localidad. A partir de ese año cada 3 de diciembre, en todo el mundo, se conmemora el Día Mundial del No Uso de Plaguicidas, a fin de recordar a las víctimas de esta catástrofe. Pese a éste y muchos otros casos de envenenamiento masivo por agrotóxicos en todo el mundo, particularmente en los países en vías de desarrollo, la Organización Internacional para la Agricultura y la Alimentación (FAO), señala que en la actualidad se encuentran disponibles en el mercado mundial un aproximado de productos químicos diferentes, y cada año se introducen nuevos. No obstante, observa que muchos pesticidas que han sido prohibidos o restringidos en países industrializados siguen comercializándose y utilizándose en las naciones en desarrollo y que, con frecuencia, dichos productos son adquiridos por campesinos que carecen de los conocimientos adecuados para manejarlos con seguridad, por lo que a menudo sufren daños en su salud, o incluso mueren. Los tóxicos más usados en América Latina Recopilando denuncias por envenenamiento con pesticidas ocurridos en los países de esta parte del mundo en los últimos años y juntándolos con algunos datos de la Red de Acción en Agricultura Alternativa (RAAA), se puede elaborar una lista con las sustancias químicas más letales que están siendo usados en América Latina, que son las siguientes: Carbofurán: herbicida que, según reportes, ha causado gran cantidad de lesionados en algunas regiones de Centro América. Glifosato: herbicida empleado para eliminar la maleza. Metamidafos: fosforado prohibido de comercializarse por su efecto nocivo en el organismo humano. Paraquat: herbicida altamente venenoso. Su venta y mercadeo está restringido aunque en muchas partes de Latinoamérica se comercializa sin las adecuadas medidas de seguridad. Clorpirifós: insecticida de amplio uso en viviendas y la agricultura. Su exposición puede causar efectos en el sistema nervioso. Monocrotofos: insecticida organofosforado. Usarlo sin la protección adecuada puede provocar náuseas, diarrea, visión borrosa y, en casos graves, depresión respiratoria, convulsiones y muerte. Atrazina: herbicida en forma de polvo blanco. No se ha demostrado su acción dañina en seres humanos, aunque en animales provoca alteraciones hormonales. Endosulfán: insecticida organoclorado, catalogado como altamente tóxico, posee un alto nivel de persistencia en el ambiente y bioacumulación en los seres vivos. Cipermetrina: insecticida de alta volatilidad. Considerado por la OMS como moderadamente dañino. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A93/A99 A95

24 Artículo de Difusión Ciencia & Trabajo HISTORIA DE LOS PLAGUICIDAS Desde que el hombre descubrió la agricultura, su intención siempre fue la de tener en sus manos cultivos de calidad. Desafortunadamente tuvo que lidiar con plagas molestas bacterias, roedores, insectos y ciertos tipos de plantas, que lo obligaron a utilizar productos especiales para eliminarlos e impedir que consumieran su alimento diario. En la Antigua Grecia, se mencionaba la utilidad del azufre quemado como fumigante, mientras que en Roma, Plinio el Viejo, considerado el mejor naturalista de la antigüedad, recomendaba el arsénico como insecticida y alude al empleo de sosa (cenizas de barrilla) y aceite de oliva para tratar las semillas de leguminosas. En el siglo XVI, los chinos empleaban arsenicales como insecticidas y luego, empezó a usarse la nicotina extraída del tabaco. A principios del siglo XIX, en Europa se utilizaba cenizas, azufre, cobre, compuestos arsenicales, tabaco molido, cianuro de hidrógeno, compuestos de mercurio, zinc, fósforo y plomo para luchar contra los insectos que atacaban los cultivos. Pero fue en el siglo XX que despegó la utilización de pesticidas, pues la agricultura adquirió una importancia a gran escala en todo el mundo. Si en los años 20 se aplicaban aceites insecticidas a los cultivos, fue a finales de los años 40 (tras la Segunda Guerra Mundial) que los avances tecnológicos dieron origen a la industria de los plaguicidas organosintéticos e hicieron posible la aparición de los organoclorados, los organofosfatos y los carbamatos. El primer plaguicida utilizado fue el DDT (Dicloro-difenil-tricloroetano), un compuesto organoclorado que, en su momento, fue lanzado como la solución para todas las plagas y para eliminar algunos parásitos como el piojo que transmitían enfermedades como el tifus. En 1962, la bióloga y ecologista norteamericana Rachel Carson, escribió La Primavera Silenciosa, obra que dio la primera clarinada de alerta al mundo respecto de los problemas que podían causar los pesticidas sobre el ambiente y la salud de los seres humanos. Carson dio ese nombre al libro porque se sentía extrañada y triste de que las primaveras fueran cada vez más silenciosas: sin insectos (ni de los buenos, ni de los malos), aves o pequeños mamíferos morían sin aparente causa, y que se estaban perdiendo los sonidos de la naturaleza viva. Gracias al estudio de Carson y a los hallazgos continuos de daños en los seres humanos provocados por el DDT y otras sustancias químicas utilizadas en la agricultura, en 1972 el DDT fue prohibido en Estados Unidos y en casi todo el mundo, aunque hoy en día se sabe que se continúa fabricando en algunos países en vías de desarrollo. En la actualidad, los pesticidas que se utilizan en la mayor parte del mundo son los carbamatos (con propiedades insecticidas y herbicidas) y los piretroides (derivados sintéticos de un insecticida natural extraído del crisantemo). Es posible que en los próximos años persista aún la comercialización de estos productos, aunque los expertos ambientalistas libran una dura batalla para que en todo el mundo se difundan otras alternativas para luchar contra las plagas, como el uso de insecticidas botánicos, humus de lombriz, control biológico y otras prácticas culturales. CONVENIOS INTERNACIONALES Convenio de Basilea. Adoptado el 22 de marzo de 1989, entró en vigor el 5 de mayo de Fue una de las primeras convenciones internacionales orientada a alertar a la comunidad internacional de los problemas causados por la producción mundial anual de 400 millones de toneladas de desechos peligrosos para el hombre o para el ambiente debido a sus características tóxicas/ecotóxicas, venenosas, explosivas, corrosivas, inflamables o infecciosas. Protocolo de Montreal. Suscrito en 1987, en la actualidad unas 180 naciones se han comprometido a cumplir con sus metas de reducción en la producción de gases CFC (clorofluorocarbón), halones y bromuro de metilo, cuya presencia en la atmósfera es considerada la principal causa del adelgazamiento de la capa de ozono. Acuerdo de Rotterdam. Convención suscrita por más de 150 países cuyo propósito es supervisar y controlar el comercio de las sustancias peligrosas de origen agrícola industrial. Es conocida también como el Principio de Información y Previo Consentimiento (PIC), que identifica los plaguicidas más peligrosos y sustancias químicas usados en la industria para regular su comercio global. El Convenio de Estocolmo. Persigue la eliminación progresiva de los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs). El principio de precaución y sustitución de estas sustancias es la medida prioritaria que propone el Convenio para lograr este objetivo, tanto para los COPs generados de forma intencionada como no intencionada. Éstos y otros productos son considerados, en algunos círculos, como productos no peligrosos, ignorándose su toxicidad y se usan sin la correspondiente evaluación de su impacto económico, social y ambiental. Adicionalmente a esta lista, algunos expertos opinan que la introducción paulatina de semillas transgénicas son plaguicidas y/o inducen a un mayor uso de insecticidas, herbicidas y fungicidas químicos. Esto debido a que son capaces de resistir a las plagas y malezas, a los venenos, e incrementar la susceptibilidad de las plantas al ataque de enfermedades. Por consiguiente, afirman que estos organismos modificados contribuirían cada vez más al aumento dramático de intoxicaciones y muertes en el campo, a la destrucción de la biodiversidad y a la contaminación ambiental y de los alimentos. Otros problemas En el Perú, el ingeniero Luis Gomero Osorio, presidente de la Sociedad Nacional de Ambiente y miembro de la Red de Acción en Agricultura Alternativa (RAAA), afirma que pese a que toda la línea de organoclorados cuyo producto representativo es el DDT ya fue prohibida en toda América Latina desde 1991, sus restos son capaces de persistir en el medio ambiente por unos 30 años. El peligro con los clorados es que una vez que ingresan en la cadena biológica, se diseminan, y por eso pueden encontrarse residuos, aunque por debajo de los límites establecidos, de DDT en la leche materna de mujeres expuestas a esa molécula que se ha mantenido en el tiempo, advierte. A96 A93/A99 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

25 Ciencia & Trabajo Pesticidas: Un Remedio Peor que la Enfermedad Cifras recientes de la OIT indican un aumento en el porcentaje de mujeres que trabajan en el sector agrícola en el mundo entero. Actualmente, ellas constituyen cerca del 43% de la mano de obra agrícola. Esta realidad obedece principalmente a la ola migratoria que se produce sobre todo en los países en vías de desarrollo y que obliga a los hombres a marcharse a los centros urbanos en busca de mejores oportunidades laborales. Otro problema que según Gomero se da en muchas regiones de América Latina es la inadecuada ubicación de los lugares de venta de estos productos químicos. Un ejemplo de esto ocurre en la ciudad de Huancayo (región de Junín), en el que las tiendas de agroquímicos ocupan cinco cuadras de una avenida, justo en el centro de la ciudad y muy cerca de negocios de alimentos y viviendas. Esto ocurre a pesar de que las normas internacionales dictan que la venta de productos de alta toxicidad deberían realizarse alejados de los centros urbanos, agrega el experto. Las condiciones en la que laboran muchos agricultores es un problema que data de muchos años atrás y que ha sido ampliamente difundido y discutido, pero que no ha sido solucionado aún. En esta región, la mayor parte de agricultores carece de equipos protectores que deberían utilizar al momento de aplicar estas sustancias químicas a sus cultivos. No sólo eso, Gomero agrega que tampoco cuentan con seguro social de atención de salud. Por esa razón es que no son pocos los potencialmente afectados por casos de envenenamiento por estas sustancias. La OIT señala que, hoy, en América Latina los obreros agrícolas representan un 25% de la fuerza de trabajo y que la exposición a pesticidas y otras sustancias agroquímicas es uno de los mayores peligros que amenazan la integridad de éstos. Los factores ambientales también contribuyen con el envenenamiento de los agri- En América Latina, el común denominador es la existencia de leyes que norman el registro, el uso y, en algunos casos, prohíben el uso de pesticidas. Sin embargo, la realidad es que, pese a los gruesos folios de leyes y normativas, la comercialización y el libre uso de sustancias vedadas continúa. Son contados los casos en donde ha habido avances en cuanto a la reducción en el uso de plaguicidas mortales para la salud. En Cuba se ha logrado reducir en un 50% el uso de pesticidas químicos mediante la utilización de soluciones biológicas para preservar los cultivos de hortalizas y frutales de los parásitos e insectos. La especialista en agricultura orgánica Nilda Pérez Consuegra explica que esto ha sido posible gracias al desarrollo alcanzado en el país del Manejo Ecológico de Plagas (MEP) que es, en esencia, el aprovechamiento de la biodiversidad para prevenir, limitar, o regular los organismos nocivos para los cultivos. En Brasil, la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados aprobó el Proyecto de Ley 4.762/05 que prohíbe el uso de agrotóxicos que tengan como ingrediente activo el grupo químico organoclorado. La legislación brasileña contemplaba el uso de organoclorados en el tratamiento de la madera, aunque prohíbe su utilización en la agricultura. Por tanto, el nuevo proyecto de ley intenta restringir definitivamente el uso de estos productos. A nivel de la región andina, en 2004, los países integrantes de la Comunidad Andina de Naciones (Perú, Venezuela, Colombia, Bolivia y Ecuador) adoptaron la Decisión 436: Norma Andina para el Registro y Control de Plaguicidas Químicos de Uso Agrícola, para armonizar entre ellos las pautas de registro y control de plaguicidas químicos de uso agrícola, orientar su uso y manejo corrector para prevenir daños a la salud y el ambiente y facilitar su comercio en la subregión. En Colombia, en junio de 2003, el Congreso colombiano aprobó la Ley sobre los Agroquímicos Genéricos (Ley 822), para establecer los requisitos y procedimientos a estos productos, con el objetivo de minimizar sus riesgos sobre la salud humana y su impacto en el medio ambiente. El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) es el responsable de llevar a cabo el registro y control de los agroquímicos de uso agrícola y de recibir, tramitar y coordinar con las autoridades competentes las solicitudes de registro de los agroquímicos de uso agrícola previstas en la Decisión Andina 436 de SITUACIÓN NORMATIVA EN AMÉRICA LATINA En el Perú, si bien ha habido mejoras en el marco normativo, persisten aún dificultades para implementarlas. A decir del ingeniero Luis Gomero, presidente de la Sociedad Nacional de Ambiente, existen leyes muy buenas como la que reglamenta el uso, registro y comercio de plaguicidas; resoluciones gubernamentales como la prohibición de diferentes productos para que no ingresen al mercado; una ley de manejo integrado de plagas, para desarrollar alternativas no químicas para enfrentar plagas, enfermedades y malezas; y, finalmente, una Ley de Registro, la cual hace responsable a la industria agroquímica para que gestione la limpieza del terreno de los envases de plaguicidas que se desechan una vez usados y siguen contaminando. Sin embargo, el reglamento de esta ley no ha visto la luz pese al tiempo transcurrido. En México, los dos cuerpos normativos más importantes que rigen las substancias y productos químicos son la Ley General de Salud y el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Control Sanitario de Actividades, Establecimientos, Productos y Servicios que, en conjunto, estipulan las definiciones de plaguicidas, fertilizantes y substancias tóxicas, establecen un régimen de registro, licencia y permiso para plaguicidas, fertilizantes y sustancias tóxicas, además de proveer normas para el etiquetado de sustancias químicas. En Paraguay, en agosto de 2007 se publicó un estudio realizado por la Coordinadora de Vigilancia y Control de Plaguicidas, en el que se constató que, de 50 casos de intoxicaciones severas por sustancias químicas registrados en 2004, la cifra subió a 450 por año. A pesar de estas cifras alarmantes, una decisión del Parlamento paraguayo desató la ira de los grupos ambientalistas y ecologistas al no aprobar una Ley de plaguicidas o agrotóxicos que contiene normativas vigentes de protección a la salud y, en ningún momento, prohíbe la fumigación como argumentaron los agroexportadores guaraníes. El alto funcionario de la OIT, Ali Taqi, explicó que uno de los problemas con las legislaciones respecto a los pesticidas es que, aun cuando las condiciones varían mucho de un país a otro, la agricultura suele quedar al margen de las disposiciones de la legislación laboral de muchos países y tampoco está sujeta a ninguna norma internacional de amplio alcance. Dice que allí donde hay normas, éstas sólo se aplican muy de vez en cuando debido a la falta de disposiciones apropiadas para imponer su cumplimiento, a los bajos niveles de sindicación y a la insuficiencia de los servicios de inspección del trabajo. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A93/A99 A97

26 Artículo de Difusión Ciencia & Trabajo Chile ha lidiado durante años con el problema de los pesticidas. Dado que el agro es uno de los sectores que genera más empleos, la preocupación por las condiciones de trabajo de los operarios y empleados temporales ha sido objeto de preocupación de las autoridades sanitarias. Sin embargo, en cuanto al uso de pesticidas, los avances han sido aún tibios. En abril de 2000, la Revista Médica de Chile publicaba un artículo titulado Malformaciones congénitas y exposición a pesticidas, el que desató una enorme controversia. Sus autoras, Alejandra Rojas, María Elena Ojeda y Ximena Barraza, señalaban que análisis de mediados de los 90 sugieren una asociación entre la exposición y un aumento de la prevalencia de malformaciones congénitas al nacimiento. A partir de este dato, revisaron las fichas de nacimientos con malformaciones en el Hospital de Rancagua el centro asistencial base de una región mayoritariamente agrícola dado que este recinto se encontraba adscrito al Estudio Colaborativo Latinoamericano de Malformaciones congénitas (ECLAMC). Para desarrollar este estudio, fueron entrevistadas las madres de los niños con malformaciones, a quienes se les preguntó por su actividad laboral en el período preconcepcional y durante el embarazo; la actividad laboral del padre y la ubicación de la vivienda en relación a campos fumigados. En el período estudiado se registraron 453 casos de recién nacidos con malformaciones, lo que representó una tasa de 41,24 por mil. Los diagnósticos más frecuentes fueron anomalías cromosómicas; del aparato urinario; osteomusculares; del sistema nervioso central; espina bífida, entre otros. También se halló una diferencia significativa entre padres expuestos a pesticidas y los no expuestos en relación a los casos y los controles. Lo mismo se detectó en relación a si tenían sus viviendas más cercanas a zonas donde se aplicaban los pesticidas. Las especialistas, incluso, señalaron en este estudio que el Hospital de Rancagua tenía mayor prevalencia de Síndrome de Down, espina bífida e hidrocefalia en comparación al promedio de las maternidades chilenas y la de un hospital clínico universitario. En dicho estudio, las expertas pedían estudios de regresión logística para analizar el problema en forma plena. En 2004, nuevamente la Revista Médica de Chile vuelve sobre el tema con un artículo de revisión y en el que se establece la necesidad de fijar estándares o relación dosis-respuesta para establecer la toxicidad reproductiva en humanos. En el segundo semestre de 2007 se ha desarrollado una fuerte campaña de la Red de Acción de Plaguicidas para América Latina (RAP-AL) en Chile. La idea es conseguir la prohibición de distintas sustancias tóxicas catalogadas peligrosas y sumamente peligrosas. En noviembre, representantes de RAP-AL tuvieron reuniones con autoridades de LOS AVANCES CHILENOS Gobierno a quienes plantearon diversos argumentos. María Elena Rozas, una de las expertas de la organización, explicó en dichas reuniones que el auge del modelo agroexportador y los tratados de libre comercio se han transformado en un incentivo al mayor uso de agrotóxicos. Explicó que el rubro forestal y frutícola concentran el uso del 70% del total de los plaguicidas que ingresan al país. Según la organización, en los últimos 20 años la importación de plaguicidas aumentó 469,63%. Sólo en 2005 ingresaron al país 26 mil toneladas, con un saldo de 19 muertos y 785 intoxicados. Sólo de enero a septiembre de 2007 se han notificado 9 muertes y 417 intoxicaciones agudas. En el país no se respetan normativas internacionales y nacionales sobre la aplicación de plaguicidas, como los períodos de reentrada y de carencia afirmó María Elena Rozas. Los trabajadores agrícolas, que son los más expuestos a los riesgos, están indefensos. No pueden denunciar a sus empleadores, porque son despedidos y pasan a las listas negras. Durante diciembre, al cierre de esta edición, Chile anotaba dos logros importantes en la materia. El 6 de diciembre, la amplia mayoría de la Cámara de Diputados aprobó un proyecto que prohíbe la venta en el país de plaguicidas catalogados por la Organización Mundial de la Salud en las categorías 1a y 1b, es decir, los peligrosos y sumamente peligrosos. La norma, que ahora deberá pasar a tramitación en el Senado, prohíbe la internación, transporte y venta de estos productos, salvo aquellos que el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) considere de uso imprescindible e insustituible. Estos productos serán evaluados anualmente y quienes los comercialicen tendrán un registro especial obligatorio de compradores y tipo de uso. Entre los fundamentos del proyecto se considera que desde 1997 a la fecha se produce un promedio de 656 intoxicaciones anuales de trabajadores agrícolas. Sólo en 2005 hubo 19 muertes por esta causa, principalmente originadas en el uso de agroquímicos del tipo organofosforados e insecticidas pertenecientes a las categorías 1a y 1b, que la OMS califica de sumamente peligrosos y muy peligrosos, respectivamente. Estas sustancias se encuentran prohibidas o severamente restringidas en países como Argentina, Colombia, Estados Unidos y la Unión Europea. Otra novedad se concretó la segunda semana de diciembre, cuando el Ministerio de Salud resolvió prohibir la importación, producción, distribución, comercialización y uso del lindano, específicamente el utilizado para fines sanitarios, domésticos y como principio activo en preparaciones farmacéuticas para el tratamiento de la pediculosis y la sarna en seres humanos y animales. La resolución se encuentra en este momento en su trámite jurídico. A98 A93/A99 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

27 Ciencia & Trabajo Pesticidas: Un Remedio Peor que la Enfermedad cultores y la gente del campo. Por ejemplo, cuando se producen rachas de viento mientras se están aplicando pesticidas, o al estallar tormentas en plena cosecha, entre otras. Muchos niños también son afectados por estas sustancias. El trabajo infantil abunda en la agricultura, tanto en las pequeñas granjas familiares como en las grandes explotaciones comerciales. Según estimaciones de la OIT, en algunos países en desarrollo los niños de 5 a 14 años económicamente activos constituyen el 10% de la fuerza de trabajo y, de ese porcentaje, el 70% se ocupa en labores agrícolas. Aun cuando muchos de esos niños trabajan en empresas familiares, otros tantos lo hacen a tiempo completo en grandes plantaciones o explotaciones agrícolas comerciales, donde se les asignan tareas tan pesadas como cortar caña de azúcar, recoger algodón o cosechar frutas y verduras. Al respecto, la falta de capacitación de muchos profesionales de la salud para atender casos de envenenamiento significa también un asunto mayúsculo que se debe resolver. Para Luis Gomero, en el Perú y en muchas regiones de esta parte del mundo no existe una buena capacitación de los profesionales de la salud para remediar este tipo de urgencias. Refiere el caso de la muerte de 24 niños de Tauccamarca (región de Cusco), en 1999, por consumir leche contaminada con un plaguicida llamado Paratión, pero cuyas muertes se debieron principalmente a que en la posta médica del pueblo más cercano no había un fármaco denominado Atropina, que hubiera salvado la vida a la mayoría de los infantes intoxicados. Por último, cabría mencionar que el tráfico de estos productos agroquímicos se ha convertido en un negocio muy lucrativo para contrabandistas, falsificadores, así como aquellos que adulteran el producto. Mucha gente paga lo que sea con tal de eliminar plagas y malezas de sus sembradíos. Adquiere libremente productos agroquímicos, supuestamente prohibidos de comercializar y sin la debida capacitación ni conocimiento, lo que trae como consecuencia accidentes y envenenamientos que pueden ocasionar la muerte o la aparición de enfermedades, a corto o largo plazo. Correspondencia / Correspondence Miguel Ángel Mantilla Av. Vicuña Mackenna 210 piso 6 Santiago de Chile Teléfono: Víctor Hugo Durán Av. Vicuña Mackenna 210 piso 6 Santiago de Chile Teléfono: Referencias: public_information/press_releases/lang--es/wcms _008937/index.htm ble Terra / EFE ( ) &task=view&id=312&itemid= &f=news_view.php&id= file=article&sid= /suple11a.html Plaguicidas peligrosos Cumbre Mundial sobre la alimentación de junio 2002 Departamento de Agricultura Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE A93/A99 A99

28

29 Artículo Original Plaguicidas PESTICIDES Alejandro García Herrera Md. Médico del Trabajo. Jefe del Servicio de Medicina del Trabajo RESUMEN Se considera que las plagas en agricultura han sido producidas por el hombre, puesto que son el resultado de la intervención de éste en el medio ambiente. Según el Diccionario de la Real Academia de la lengua Española, se habla de plaga cuando nos referimos a algo nocivo en abundancia, que supone un azote que aflige a la agricultura. Consecuentemente, plaguicida, es la sustancia o mezcla de ellas, capaz de evitar, destruir, repeler o mitigar cualquier tipo de plaga, incluyendo los vectores de transmisión de enfermedades humanas o animales, las especies no deseadas de animales o plantas que dañan o interfieren en la producción, procesado, almacenamiento, transporte o comercialización de alimentos, productos agrícolas, maderas o alimentos para animales, las sustancias que se pueden administrar a los animales para el control de insectos, arácnidos u otras plagas en su organismo. En líneas generales se estima que las pérdidas en los cultivos son causadas en aproximadamente un 14% por los insectos, un 11% por los hongos y en un 10% por malas hierbas. Por otro lado, se sabe que el daño causado por los insectos supera unas diez veces el gasto invertido en la aplicación de plaguicidas. Se calcula que sin la aplicación de los plaguicidas se producen pérdidas de hasta el 50% de las cosechas. La EPA (1999) publicó una clasificación aún en vigencia, que separa los ingredientes inertes en cuatro listas: sustancias de probados efectos tóxicos, potencialmente tóxicas, de toxicidad desconocida y de riesgo mínimo. Los plaguicidas pueden ser clasificados según diversos criterios, los que no son excluyentes entre sí, pero los más usados son aquellos según el nombre de la plaga a la cual están destinados a controlar como los insecticidas, herbicidas, nematicidas, rodenticidas etc. y, la clasificación según el grupo químico: Organoclorados, Organofosforados (OF), Piretrinas, Organomercuriales etc. García A Plaguicidas. Cienc Trab. oct-dic;9(26):147:151). ABSTRACT Agriculture pests are considered to be generated by man, since they are a consequence of human intervention in the environment. According to the dictionary of the Real Academia de la Lengua Española, pest means Ågsomething harmful in abundance, that supposes a scourge that afflicts agricultureåh. Consequently, a pesticide is Ågthe substance or mixture of substances, capable of preventing, destroying, repelling or mitigating any type of pest, including human or animal disease transmission vectors, undesired species of animals or plants that harm or interfere with the production, processing, storing, transport or marketing of food, agricultural products, woods or animal food; the substances that can be administered to animals for the control of insects, arachnids or other pests in their body. In general it is estimated that losses in crops are caused in about a 14% by insects, an 11% by fungi and in a 10% by weeds. On the other hand, it is known that damage caused by insects is about tenfold the costs of applying pesticides. It is estimated that without application of pesticides, losses can be as high as a 50 % of the crops. EPA published( 1999) a classification, still current, that separates inert ingredients in four lists; substances producing known toxic effects, potentially toxic, unknown toxicity and those of minimum risk. Pesticides may be classified according to various criteria, which do not exclude each other, but the most used ones are those based on the name of the pest to which they are intended such as insecticides, herbicides, nematocides, rodenticides etc. and the classification according to chemical group: Organochlorides, Organophosphates(OF), Pyretrines, Organomercurial etc. Descriptors: PESTICIDES; PESTICIDES/TOXICITY; PESTICIDES/AD- VERSE EFFECTS; PESTICIDE UTILIZATION; PESTICIDE EXPOSURE; INSECTICIDES, ORGANOPHOSPHATE/ADVERSE EFFECTS; INSECTI- CIDES, ORGANOCHLORINE/ ADVERSE EFFECTS; PYRETHRINS/ ADVERSE EFFECTS Descriptores: PLAGUICIDAS, PLAGUICIDAS/TOXICIDAD, PLAGUICI- DAS/EFECTOS ADVERSOS; USO DE PLAGUICIDAS; EXPOSICIÓN A PLAGUICIDAS, INSECTICIDAS ORGANOFOSFORADOS/EFECTOS ADVERSOS, INSECTICIDAS ORGANOCLORADOS/EFECTOS ADVER- SOS, PIRETRINAS/EFECTOS ADVERSOS GENERALIDADES Correspondencia / Correspondence Alejandro García Herrera Médico del Trabajo Jefe del Servicio de Medicina del Trabajo Hospital del Trabajador de Santiago Asociación Chilena de Seguridad Vicuña Mackenna 200, piso 3 Santiago, Chile Tel.: (56-2) Fax: (56-2) e- mail: Recibido: 19 de diciembre de 2007 / Aceptado: 28 de diciembre de 2007 Se considera que las plagas en agricultura han sido producidas por el hombre, puesto que son el resultado de la intervención de éste en el medio ambiente. Cabe recordar que la primera intervención que hace el hombre en su medio ambiente es aquella que se produce cuando éste deja de ser un individuo nómada y cazador y se convierte en sedentario y agricultor. El agricultor hace tabla rasa de una superficie de terreno virgen donde convivían en perfecto estado de equilibrio una serie de especies que se regulaban entre sí, transformando la rica y Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

30 Artículo Original García Alejandro estable diversidad del suelo en una precaria e inestable uniformidad. Con esto, el hombre logra las condiciones propicias para el desarrollo de un monocultivo de interés económico, pero vulnerable a la acción de sus depredadores naturales, ahora transformados en plaga, ya que no tienen un oponente natural que los regule. A lo anterior se agrega el hecho del aumento exponencial de las superficies de monocultivos derivados del uso de la maquinaria agrícola y la tecnología agropecuaria. Antes de la revolución industrial, un hombre era capaz de cultivar sólo 1,5 hectáreas al año valiéndose de herramientas manuales como lo son el azadón y la pala. Hoy, gracias a la tecnología, ese mismo hombre es capaz de cultivar y mantener cientos de hectáreas. Esto último se traduce en un aumento significativo de las áreas de monocultivos que constituyen un asiento inmejorable para el desarrollo de plagas sin ningún control biológico natural que se les oponga (Sandoval H. Documento de Extensión, 1992). En este contexto, y dado el aumento de la población, la única opción del hombre es continuar interviniendo ese medio para mantener las condiciones artificiales creadas por él mismo, con el propósito de lograr la sobrevivencia del monocultivo de interés, para lo cual los plaguicidas se han vuelto indispensables. En consecuencia, no parece lógico dejar de usarlos, menos aun cuando no contamos todavía con una alternativa que nos asegure la eficiencia que tienen esto productos. Debemos aprender a convivir con ellos, haciendo un uso responsable de los mismos, tanto para las personas como para el medio ambiente. Qué entendemos por plaga? Existen innumerables definiciones de plaga. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, se habla de plaga cuando nos referimos a algo nocivo en abundancia, que supone un azote que aflige a la agricultura. En tanto, el Glosario de Términos Toxicológicos (Repetto y Sanz 1993), señala que plaga es el organismo que puede dañar la salud, atacar a los alimentos u otros productos esenciales para la humanidad, o que afecta de forma adversa a los seres vivos; aunque en un sentido menos estricto. Es importante destacar que esta definición incluye a todo tipo de insectos, roedores, nematodos, hongos y otras formas de vida terrestre o acuática, animal o vegetal, que sean indeseables para el hombre. Consecuentemente, plaguicida es la sustancia, o mezcla de ellas, capaz de evitar, destruir, repeler o mitigar cualquier tipo de plaga, incluyendo los vectores de transmisión de enfermedades humanas o animales, las especies no deseadas de animales o plantas que dañan o interfieren en la producción, procesado, almacenamiento, transporte o comercialización de alimentos, productos agrícolas, maderas o alimentos para animales, las sustancias que se pueden administrar a los animales para el control de insectos, arácnidos u otras plagas en su organismo. Algunas definiciones incluyen también otras sustancias, como aquellas capaces de actuar como reguladores del crecimiento de las plantas, o como exfoliantes o desecantes, los agentes que evitan la caída prematura de la fruta, las sustancias aplicadas a los cultivos antes o después de la cosecha para proteger al alimento durante su transporte y almacenamiento, y los productos empleados en la conservación de la madera. (Federal Insecticide, Fungicide, and Rodenticide Act (FIFRA). 1984, Food and Agriculture Organization of the United Nations. 1990).Otros autores se refieren a agroquímicos para referirse a cualquier sustancia usada en el agro, las que separan luego en plaguicidas propiamente tales y otras, para referirse a aquellas que no lo son como abonos, exfoliantes, promotoras del crecimiento, etc. En líneas generales se estima que las pérdidas en los cultivos son causadas en aproximadamente un 14% por los insectos, un 11% por los hongos y en un 10% por malas hierbas. Por otro lado, se sabe que el daño causado por los insectos supera unas diez veces el gasto invertido en la aplicación de plaguicidas. (Rose y cols 1999) Como hemos mencionado antes, la aplicación de plaguicidas en la agricultura constituye una de las mejores armas que posee el hombre para aumentar el rendimiento de las cosechas. Se calcula que sin la aplicación de los plaguicidas se producen pérdidas de hasta el 50% de las cosechas (Henao y Nieto (s.f.)). De esta manera, la utilización de plaguicidas ha contribuido a mantener el crecimiento demográfico experimentado en el mundo desde la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros días. Durante las últimas cuatro décadas del siglo XX, la producción y la utilización de los plaguicidas han ido aumentando en todo el mundo. La agencia de protección medioambiental estadounidense (Environmental Protection Agency, EPA) calcula que cada año se utilizan al menos dos millones de toneladas métricas de productos plaguicidas en el control de plagas y enfermedades. En Chile, durante las tres últimas décadas, la importación de plaguicidas ha sufrido un aumento exponencial. De aproximadamente 4 millones de dólares que se gastaba en la importación de plaguicidas, esta cifra ha superado los 100 millones de dólares en la actualidad, producto del aumento de la exportación de frutas y las condiciones de calidad impuestas por los mercados internacionales, cada vez más rigurosos, a nuestros productos agrícolas exportables. Algunos plaguicidas se utilizan como agentes de la lucha antivectorial en los programas de salud pública encaminados al control de las enfermedades transmisibles. Este es el caso del plaguicida organofosforado malation, empleado por la Organización Mundial de la Salud en la lucha contra la malaria, o antiparasitarios como es el caso del plaguicida organoclorado lindano, usado aún en nuestro medio en el tratamiento de la escabiosis y de la pediculosis. A pesar de los beneficios que la sociedad obtiene de la aplicación de los plaguicidas, no se puede olvidar que éstos son sustancias tóxicas capaces de eliminar a los organismos, la plaga correspondiente y que, por lo tanto, pueden presentar un impacto indeseable sobre los ecosistemas y el hombre. Por tanto, se puede afirmar que no existen plaguicidas completamente seguros. A pesar de que los nuevos insecticidas sintetizados son más selectivos y menos persistentes que los insecticidas comercializados con anterioridad, también son peligrosos si se utilizan inadecuadamente. Los episodios de exposición humana aguda a plaguicidas son relativamente raros en los países desarrollados, en parte debido a que se están utilizando sustancias de menor toxicidad hacia los mamíferos, y por las altas restricciones existentes sobre el uso de sustancias químicas tóxicas. De hecho, la mayoría de los casos de intoxicación aguda registradas en los últimos años en países desarrollados se han producido por suicidios o accidentes a causa del mal uso (incumplimiento de las normas de prevención laboral e higiénicas, y de las que obligan a respetar los plazos de reentrada y período de carencia desde la última aplicación al momento de la cosecha). Lo anterior, sumado al uso indiscriminado de plaguicidas, da lugar a la presencia de importantes cantidades de residuos de estas sustancias en los alimentos vegetales y animales. En la actualidad existe una gran preocupación sobre el hecho de que muchas sustancias puedan ejercer efectos tóxicos crónicos /151 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

31 Artículo Original Plaguicidas Ningún segmento de la población está completamente o suficientemente protegido contra la exposición a plaguicidas y sus efectos sobre la salud, de tal manera que este problema va más allá del ámbito de la salud ocupacional transformándose en muchos países en desarrollo como el nuestro en un problema de salud pública. FORMULACIONES DE LOS PLAGUICIDAS El ingrediente activo de las formulaciones de plaguicidas es el compuesto químico responsable de la acción de control o eliminación de la plaga correspondiente. Por razones técnicas la sustancia activa se mezcla con otro tipo de ingredientes que son inactivos o inertes. A la mezcla de ingredientes activos e inactivos se le conoce como formulación. Los motivos por los que el ingrediente activo necesita ser mezclado con otros ingredientes antes de su aplicación pueden residir en que sus propiedades físicas no permitan su aplicación directa sobre la plaga o que sean compuestos muy tóxicos en su forma pura o que las dosis requeridas sean difíciles de dispersar a concentraciones altas. De esta forma, los ingredientes no activos permiten la mezcla, dilución, aplicación de los plaguicidas además de proporcionar estabilidad a los mismos. Existen diversos tipos de formulaciones. Entre ellas se encuentran mezclas del plaguicida con agua o aceite en forma de polvos mojables o concentrados emulsionables, aplicaciones secas en forma de polvos o gránulos y gases o vapores como fumigantes, aerosoles o sprays presurizados (Repetto 2005) En líneas generales aquellas formulaciones líquidas son más peligrosas que las sólidas puesto que pueden contaminar accidentalmente con mayor facilidad el medio ambiente, o a los trabajadores, por derramamiento sobre la piel o escurrimiento sobre superficies de trabajo, ropas, etc. Entre los ingredientes inertes utilizados se pueden nombrar los disolventes, surfactantes, humectantes, colorantes y conservantes. De todos ellos, los más importantes desde un punto de vista toxicológico son los disolventes, principalmente los hidrocarburos que pueden ser agentes causantes de neumonías lipídicas por aspiración. Por definición, los componentes inertes de la formulación no deben poseer efectos sobre las plagas que se quieren controlar. Sin embargo, no se puede afirmar que sean inocuos y de hecho representan un riesgo potencial sobre la salud humana y los ecosistemas. Dado que el concepto de ingrediente inerte puede ser confuso, la legislación americana ha introducido en su lugar el concepto de otros ingredientes para referirse a todos los compuestos presentes en la formulación, distintos al ingrediente activo, sin que ello signifique que sean inocuos para el hombre. Por su parte, la agencia medioambiental norteamericana (EPA) ha clasificado a algunos de estos compuestos como de interés toxicológico, ya que pueden producir efectos neurotóxicos, teratogénesis, alergias, cáncer y alteraciones ambientales. En 1987 la EPA realizó una clasificación de estos ingredientes en cuatro categorías según fueran sus propiedades toxicológicas hacia el hombre o el medio ambiente. En 1994 la lista 4 fue modificada dividiéndola en dos grupos 4a y 4b. Posteriormente, la EPA (1999) publicó una clasificación aún en vigencia, que separa los ingredientes inertes en cuatro listas: Lista 1: Sustancias de probados efectos tóxicos. Se sabe que son carcinógenos, presentan toxicidad reproductiva o del desarrollo o efectos neurológicos. También se clasifican dentro de esta categoría las sustancias con efectos crónicos, que presenten bioacumulación y efectos sobre el medio ambiente. En la actualidad existen en el mercado aproximadamente 160 productos que contienen algunos de los ocho ingredientes inertes clasificados en este grupo. Existen datos que apoyan el uso de seis de ellos: dietilhexilftalato, dioactiladipato, isoforona, nonilfenol, fenol y Rodamina B. El uso del verde de malaquita cesará cuando se agoten los productos existentes y se espera que próximamente cese el uso del formaldehído. Lista 2: Sustancias potencialmente tóxicas que presentan una alta prioridad para realizar ensayos. Estas sustancias poseen una estructura química similar a la de los compuestos incluidos en la lista 1. Inicialmente se clasificaron en esta categoría 64 sustancias que estaban presentes en más de formulaciones. Algunas de ellas ya no están en uso. Lista 3: Compuestos de toxicidad desconocida. No se dispone de datos para clasificarlos en otra categoría. Existen en esta lista unos 1500 ingredientes inertes. Lista 4: Sustancias de riesgo mínimo. Esta lista se subdivide a su vez en la 4a, sustancias generalmente reconocidas como seguras y 4b que contiene sustancias que utilizadas en las concentraciones normalmente presentes en las formulaciones de plaguicidas no afectan a la salud pública y al medioambiente (EPA 1994; Repetto 2005). INTOXICACIONES POR PLAGUICIDAS MÁS FRECUENTES Durante las tres últimas décadas, como hemos dicho anteriormente, nuestro país ha asistido a un importante aumento de las intoxicaciones por plaguicidas, fundamentalmente en el medio agrícola, lo que se explica en parte por el gran incremento en el uso de estas sustancias como necesidad de cumplir las normas de calidad impuestas por el mercado internacional a las frutas de exportación. Según datos del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) el año 2006 el 40% de los plaguicidas importados eran provenientes de Argentina y los Estados Unidos (SAG. División Protección Agrícola. Chile) 2006) y como referencia de tal aumento se puede señalar que entre el año 1998 y 2005 la importación de plaguicidas se ha duplicado, con cifras de toneladas para el año Entre los años 1997 y 2005 la red de vigilancia de plaguicidas del Ministerio de Salud del Gobierno de Chile (REVEP) notificó un total de casos de intoxicación por plaguicidas con una media de 675 casos anuales.(vallebuona 2006), boletín de vigilancia en salud pública de Chile). El origen laboral de estas intoxicaciones se ha mantenido durante todo este período como la principal causa de intoxicación por estas sustancias con un 56%, seguida de las intoxicaciones accidentales no laborales con un 21% y las intencionales con un 20% (Notificaciones SEREMIS de salud recepcionadas en REVEP MINSAL al 25 de octubre de Información contenida en el Boletín Electrónico Mensual Nº 59 (BEM) del Ministerio de Salud de Chile. Los plaguicidas pueden ser clasificados según diversos criterios, los que no son excluyentes entre sí, pero los más usados son aquellos según el nombre de la plaga a la cual están destinados a controlar (Insecticidas, Herbicidas; Nematicidas; Rodenticidas, etc.) y la clasificación según el grupo químico (Organoclorados, Organofosforados (OF) Piretrinas, Organomercuriales, etc.). Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

32 Artículo Original García Alejandro Todos los plaguicidas son tóxicos para el ser humano y los animales y su toxicidad puede ser objetivada parcialmente mediante un exponente numérico denominado Dosis Letal 50 (DL50), que corresponde a la estimación estadística de la cantidad de un tóxico determinado para matar al 50% de una población de animales de experimentación. De tal manera que la toxicidad aguda de un plaguicida es inversamente proporcional al valor de su DL50. En cuanto a la forma en que pueden ingresar al organismo, éstos pueden hacerlo por cualquiera de las vías convencionales, es decir, por vía oral, respiratoria, dérmica o mucosas; sin embargo, las más importantes en Salud Ocupacional son la vía cutánea y la respiratoria, quedando la vía digestiva reservada solamente para los casos accidentales o para los intentos de suicidio. Existiendo una gran variedad de estas sustancias podemos decir que las intoxicaciones por plaguicidas más frecuentes y más graves en nuestro medio son las intoxicaciones por Organofosforados y Carbamatos (Vallebuona C. 2006), seguido por un grupo de otros, dentro de los cuales se cuentan los bipiridilos y piretroides. ORGANOFOSFORADOS Los plaguicidas organofosforados (OF.) son los más frecuentemente usados en nuestro medio y los que producen intoxicaciones más graves. Se caracterizan fundamentalmente por contener fósforo en su molécula, ser muy liposolubles y, por consiguiente, se absorben muy fácilmente por la piel. Además se caracterizan por ser de una gran toxicidad aguda y tener escasa persistencia en el lugar de aplicación, con lo que disminuye la posibilidad de contaminación de la cadena alimentaria. Su mecanismo de toxicidad sobre los seres vivos consiste principalmente en inhibir en forma permanente la acción de la acetilcolinesterasa, dando lugar a un cuadro clínico secundario a la acumulación de acetilcolina en los receptores susceptibles y su consiguiente hiperestimulación, que puede llevar al paciente en casos graves a la insuficiencia respiratoria y a la muerte. La sintomatología depende de factores tales como: Tipo de OF. vía de entrada, dosis, susceptibilidad individual, tipo de intoxicación (aguda, subaguda o crónica), entre otros. Los síntomas y signos recién pueden comenzar a hacerse presentes cuando la actividad de acetilcolinesterasa es igual o menor al 50% de la basal del individuo. La clínica entonces puede presentarse como combinaciones variadas de los signos y síntomas de la Tabla 1. El diagnóstico se realiza en base al cuadro clínico y a la medición de la actividad de la acetilcolinesterasa, que puede realizarse en terreno mediante un método colorimétrico (método de Lovibond) o con una técnica cuantitativa en el laboratorio como el método de Edson. Tabla 1. Síntomas y signos de la intoxicación por plaguicidas Organofosforados. Efectos Nicotínicos Efectos Muscarínicos Fasciculaciones Hipersudoración, salivación,epífora Debilidad muscular Hipersecreción bronquial Parálisis y calambres Náuseas, vómitos, diarrea Taquicardia e hipertensión Braquicardia y bloqueos de la conducción Hiperglicemia Miosis y visión borrosa Palidez Midriasis Cefalea, vértigo e inquietud Temblor ataxia y disartria Hipotensión Convulsiones, depresión respiratoria Coma Tratamiento de una intoxicación por plaguicidas OF. 1. Medidas generales: Como lavado de piel con agua y jabón neutro o básico cuando la intoxicación ha sido cutánea. Asegurar permeabilidad de la vía aérea, anticonvulsivantes y otras medidas de sostén. 2. Tratamiento Farmacológico a. La atropina es la base del tratamiento farmacológico de las intoxicaciones con plaguicidas OF. y debe ser administrada en forma endovenosa en cantidad suficiente, es decir 1 mg cada 2 a 3 minutos hasta la aparición de síntomas de intoxicación atropínica (midriasis, rubor, taquicardia de 120 por minuto). Los pacientes intoxicados por plaguicidas OF. desarrollan una gran tolerancia a la atropina. Existen casos en los cuales ha sido necesario administrar más de 800 mg de este medicamento como tratamiento. En el momento de recibir un intoxicado por OF. es posible estimar la magnitud de la intoxicación mediante una sencilla prueba consistente en la administración EV, de 1 mg de atropina. Si luego de la administración de dicha dosis no se produce ningún efecto atropínico, muy probablemente estamos frente a una intoxicación severa y que requerirá de grandes dosis de atropina para su tratamiento. b. Las oximas como la pralidoxima y obidoximas son sustancias capaces de desplazar al OF. que está inhibiendo a la colinesterasa. Éstas deben ser usadas después de la atropinización y antes de las primeras 24 horas desde el momento del comienzo de la sintomatología. En el mercado nacional contamos con toxogonín (ampollas de 250 mg de cloruro de obidoxima) que se administra por vía EV. diluyendo 1 ampolla en 10 cc de SF. al 5% a una velocidad de 1 ml/min, dosis que se puede repetir con intervalos de media hora hasta tres veces, sin sobrepasar los 750 mg diarios. c. Carbón activado: En caso de intoxicación por ingestión para disminuir la absorción se administra por sonda naso-gástrica en dosis de 40 a 60 g diluido idealmente en agua destilada, y en intoxicaciones graves por otra vía con el propósito de capturar OF. en circulación enterohepática. Efectos diferidos Además de los efectos ya descritos, algunos plaguicidas OF. pueden producir efectos retardados como neuropatías periféricas y encefalopatías. Dentro de las primeras podemos destacar: a) La polineuropatía periférica retardada, que se caracteriza por un cuadro que aparece alrededor de las tres semanas después de la exposición aguda y que se caracteriza por ser simétrico, de predominio distal y motor, que afecta principalmente extremidades inferiores, hiporreflexia y que puede extenderse a extremidades superiores. b) El síndrome intermedio, polineuropatía que aparece dentro de la primera semana después de la exposición aguda; afecta principalmente extremidades superiores, grupos musculares proximales, simétrica, puede comprometer musculatura del cuello y musculatura respiratoria, pudiendo llevar al paciente a la muerte por paro respiratorio. Estos dos cuadros de polineuropatía periférica son secundarios a la inhibición de otra enzima, la esterasa neurotóxica. Encefalopatía: aparece a las dos o tres semanas de la exposición y sus características son similares a la encefalopatía alcohólica. BIPIRIDILOS Al grupo de los bipiridilos pertenecen los herbicidas, siendo los más conocidos el Diquat y el Paraquat. Este último es el más usado en el /151 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

33 Artículo Original Plaguicidas medio agrícola, se absorbe por cualquiera de las vías mencionadas anteriormente. Mecanismo de acción: El Paraquat ejerce su acción tóxica al interferir con los sistemas de transferencia electrónica intracelular; inhibe la reducción de NADP a NADPH, formando radicales superóxidos que destruyen las membranas lipídicas celulares. Además aumenta la prolilhidroxilasa pulmonar, una enzima que promueve la formación de colágeno, lo que lleva a una fibrosis pulmonar irreversible. Manifestaciones Clínicas: El contacto con el producto puede producir irritación de piel y mucosas, faringitis, disfonía, tos y epistaxis si la vía de entrada es la inhalatoria. En el caso de ingestión pueden haber quemaduras químicas en lengua y esófago. El mayor riesgo en la intoxicación por Paraquat está dada por la ingestión. Una hora después de la ingesta de más de 6 g de este herbicida aparecen náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea, seguido por signología y sintomatología de shock a causa de la hipovolemia y depresión miocárdica, alteración de conciencia y convulsiones. A las 24 horas aparecen signos de insuficiencia respiratoria progresiva, edema pulmonar y muerte. La ingesta de 3 a 6 g se inicia a las 24 horas con el cuadro digestivo ya descrito, dolor bucofaríngeo, tos irritativa, odinofagia y disfagia; a las 72 horas se hace presente la necrosis hepatocelular y tubulorrenal, que se expresa como subictericia y anuria. A la semana se inician los signos de insuficiencia respiratoria por fibrosis pulmonar, que llevan al paciente a la muerte. La ingesta de 1,5 a 3 g de Paraquat produce igual sintomatología digestiva, lesión renal frecuente, pero de intensidad moderada y reversible; es raro el daño hepático, y el compromiso respiratorio tarda entre 10 a 20 días en aparecer causando la muerte 4 a 6 semanas después de la intoxicación aguda. La dosis tóxica es < 20 mg/k y la potencialmente mortal < 40 mg/k. Tratamiento: No existe antídoto para la intoxicación por Paraquat. Pero debe hacerse lavado gástrico en caso de ingestión y administrar carbón activado en las dosis habituales. En todos los casos deben adoptarse medidas de sostén cuidando el balance hídrico y electrolítico. El oxígeno se encuentra contraindicado ya que acelera el proceso fibrótico pulmonar por el incremento de radicales libres que genera su aporte. Aunque se han ensayado los antioxidantes como la Vitamina A, C y E, no ha sido comprobada su eficacia. ORGANOCLORADOS Estos plaguicidas se caracterizan por ser extremadamente persistentes en el medio de aplicación, con una vida media para algunos de ellos de alrededor de 6 años, se bioconcentran y, por lo tanto, son sustancias altamente contaminantes de la cadena alimentaria. Pueden ingresar al organismo por cualquiera de las vías, se acumulan en los tejidos ricos en grasa y se biotransforman en el hígado. Mecanismo de acción: Su principal acción tóxica la ejercen sobre el sistema nervioso central (SNC), alterando el transporte de Na y K a través de la membrana de los axones disminuyendo la velocidad de repolarización de la membrana, lo que permite la propagación de múltiples potenciales de acción por cada uno de los estímulos. Sintomatología: La intoxicación por organoclorados produce: Parestesias, cefalea, anorexia, náuseas, vómitos, y dolor abdominal. El compromiso neurológico se caracteriza por vértigos, hiperexitabilidad, fasciculaciones, temblor, alteraciones de conciencia y convulsiones tónico-clónicas. Algunos compuestos como el DDT pueden producir alteraciones del ritmo cardíaco y aplasia medular. Tratamiento: No existe antídoto específico; el tratamiento se basa fundamentalmente en medidas de sostén, siendo lo más importante el tratamiento de las convulsiones para lo que se usa diazepam en dosis habituales. PIRETRINAS Y PIRETROIDES Este es un grupo de plaguicidas de baja toxicidad, pero muy sensibilizantes. Las piretrinas son derivados del crisantemo y los piretroides son moléculas similares, pero de síntesis. Se absorben bien por vía oral y respiratoria. Se usan habitualmente como insecticidas, solos, o en combinación con otros plaguicidas. Clínica: Pueden producir dermatitis de contacto provocando prurito o sensación urente en cara, ojos y tórax. Estas manifestaciones pueden iniciarse durante o varias horas después del contacto. Estos plaguicidas también pueden producir sensibilización del árbol respiratorio, la que puede manifestarse por una gama de cuadros alérgicos, que van de una rinitis alérgica o cuadros de asma bronquial y eosinofilia al shock anafiláctico. También se han descritos manifestaciones neurológicas como parestesias, excitación psicomotora y convulsiones. La forma de evidenciar la sensibilización a piretrinas y piretroides en el contexto de un estudio de un cuadro alérgico es mediante un test de parche que resulta positivo a estos productos. Tratamiento: Se basa principalmente en la administración de antihistamínicos o corticoides dependiendo de la gravedad del cuadro alérgico, medidas generales y de sostén, anticonvulsivantes del tipo del diazepam en dosis de 5 a 10 mg ev. REFERENCIAS Centro Panamericano de Ingenieria Sanitaria y Ciencias del Ambiente CEPIS Curso de Auto instrucción en diagnóstico, tratamiento y prevención de intoxicaciones agudas causadas por plaguicidas. Disponible en internet: [Accesado en noviembre de 2007] Chile. Ministerio de Salud Boletín Electrónico Mensual (BEM). 59. Disponible en Internet: [Accesado en noviembre de 2007] Repetto M, Sanz P Glosario de terminos toxicológicos. IUPAC Curso de experto en toxicología. Universidad de Sevilla. Servicio Agrícola y Ganadero. División Protección Agrícola. (Chile) Base de Datos Nacional de Importación de Plaguicidas y Fertilizantes año Disponible en internet: 206,63276&_dad=portal&_schema=PORTAL [Accesado en noviembre de 2007] US Environmental Protection Agency - US EPA Reconocimiento y Manejo de los Envenenamientos por Pesticidas [en línea]. 5ª ed. Washington D.C.: EPA. Disponible en internet: [Accesado en noviembre de 2007 Vallebuona C Vigilancia de intoxicaciones Agudas por Plaguicidas El vigía: boletín vigilancia en salud pública. 23(9). Disponible en internet: [Accesado en noviembre de 2007] Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

34 Artículo Original Vigilancia de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas en Chile, Actualización Boletín El Vigía 23, Ministerio de Salud SURVEILLANCE OF ACUTE PESTICIDE INTOXICATION IN CHILE, UPDATING OF BULLETIN EL VIGIA 23, MINISTRY OF HEALTH Dra. Clelia Vallebuona Stagno Médico Cirujano, Magíster en Salud Pública, Mención Salud Ocupacional (c). RESUMEN El Ministerio de Salud inició el año 1993 la vigilancia de las Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas (IAP), con una notificación de carácter de voluntario desde los Servicios de Salud del país, la cual desde el año 2004 pasa a ser obligatoria e inmediata, a través del DS.88. Como resultado de esta vigilancia, entre los años 1997 y 2006, se notificó un total de casos, con una mediana anual de 679 IAP. Durante el año 2005 se notificaron un total de 803 intoxicaciones agudas por plaguicidas, con una tasa de 5 por 100 mil hab. y un 37% de casos en brotes. Estos casos tienen una presentación estacional, concentrándose entre los meses de septiembre de un año a marzo del año siguiente, período de mayor utilización de plaguicidas en el sector agrícola. Durante el año 2005, se superó el número esperado de casos (mediana) en el primer semestre, en los meses de enero y abril, y en el segundo trimestre, en agosto, septiembre y diciembre. Las regiones que presentaron las mayores tasas de IAP fueron la VI (L.B.O Higgins), VIII (Bio-Bio) y VII (Maule). En relación a la gravedad, la letalidad se mantiene igual al año 2004 en un 2% y la hospitalización en cifras similares al año anterior, con un 38%. Se mantienen los casos de origen laboral como los de mayor frecuencia, concentrando el 59% de ellos. (Vallebuona C Vigilancia de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas en Chile, Actualización Boletín El Vigía 23, Ministerio de Salud. Chile. Cienc Trab. oct-dic;9(26):152:157). ABSTRACT The Ministry of Health began in 1993 the surveillance of acute pesticides intoxication (API) with a voluntary report from Health Services of the country, which in 2004, by Decree Supreme DS.88, became mandatory and immediate. During this surveillance, conducted between 1997 and 2006, a total of 6,946 cases were reported, with an annual median of 679 API. During 2005, a total of 803 cases of acute pesticides intoxication were reported with a rate of 5 per 100,000 inhabitants and a 37% in outbreaks. These cases have a seasonal occurrence, concentrating between September and March of the following year, which is the period of higher use of pesticides in agriculture. During 2005, the expected number of cases was exceeded (median) in the first quarter, in January and April and in the second quarter, in August, September and December. The regions that showed the highest rates of PIA were the VI (L.B.O Higgins), VIII (Bio-Bio) and VII (Maule). With regard to seriousness, the lethality remains as in 2004 with a 2%, and hospitalization is similar to last year with a 38%. Cases of occupational origin and those of higher incidence remain the same, accounting for a 59% of the cases. Descriptors: EPIDEMIOLOGIC SURVEILLANCE; PESTICIDE EXPO- SURE; PESTICIDE UTILIZATION; CHILE Descriptores: VIGILANCIA EPIDEMIOLOGICA; EXPOSICION A PLAGUICIDAS; USO DE PLAGUICIDAS, CHILE. ANTECEDENTES Hoy en el mundo existe una utilización masiva de plaguicidas para el control de diversas plagas en las áreas agrícola, sanitaria y veterinaria. Si bien esto ha traído beneficios para la población, también ha provocado problemas de salud (intoxicaciones agudas y Correspondencia / Correspondance Clelia Vallebuona Stagno Encargada de la Vigilancia de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas (REVEP), Profesional de la Unidad de Estudios y Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles, Departamento de Epidemiología, Ministerio de Salud, Santiago, Chile. Mac-Iver 541, Santiago Fono: ( ) Fax: ( ) Recibido: 23 de noviembre de 2007 / Aceptado: 31 de diciembre de 2007 crónicas) y contaminación del medio ambiente. En Chile, al igual que en otros países de América Latina y el Caribe, las intoxicaciones agudas por plaguicidas son consideradas como un problema de salud pública. En análisis realizado antes de iniciar la vigilancia de las intoxicaciones agudas por plaguicidas se detectaron factores de riesgo que creaban un escenario propicio para la presencia de grupos de expuestos a plaguicidas y la aparición de daños en la salud y del medio ambiente. La participación de estos factores en la producción de los casos se ha comprobado a través de la información recogida por la vigilancia que, además, confirma que aún se mantienen presentes. Entre éstos se encuentran: Amplio uso en el territorio y libre venta de plaguicidas de todas las clasificaciones toxicológicas. Fácil acceso y uso de plaguicidas por población general y laboral. Escaso conocimiento sobre los riesgos para la salud de los plaguicidas en la población, los trabajadores, los empleadores, los agrónomos o asesores en agronomía, los equipos de salud y otros involucrados. Aplicación de plaguicidas por cualquier persona /157 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

35 Artículo Original Vigilancia de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas en Chile, Actualización Boletín El Vigía 23, Ministerio de Salud Existencia de limitadas acciones preventivas en el uso laboral y general: incumplimientos de normativas y regulaciones. Falta de regulación de medidas de prevención para la aplicación terrestre y aérea. A continuación se muestra un resumen de la situación epidemiológica de las intoxicaciones agudas por plaguicidas utilizando los criterios epidemiológicos que lo consideran como un problema de salud pública, con la información recogida por la vigilancia desde 1998 al año Magnitud En este punto se incluye la evaluación de la situación del agente, de la población expuesta y los afectados. Uso de plaguicidas: existe una amplia utilización en el territorio nacional en actividades agrícolas, veterinarias, domésticas, salud pública, entre otras. Además, se presenta una creciente utilización de estas sustancias, duplicándose la importación entre el año 1998 y el 2006, con cifras de (MINSAL 2007) toneladas para este último año. Expuestos a plaguicidas: como consecuencia de la amplia utilización de estos tóxicos existe exposición de trabajadores y población general, situación que se agrava con la libre venta de estos productos. En el país los grupos más expuestos son los trabajadores(as) agrícolas (población de trabajadores de la Rama de Actividad Agricultura, Caza y Pesca: (2006) y los habitantes de zonas rurales, hbs (2006). Intoxicaciones agudas por plaguicidas (IAP): entre los años 1997 y 2005 la red de vigilancia REVEP notificó un total de IAP, con una mediana anual de 679 casos. Los afectados fueron de todos los grupos de edad, concentrándose en hombres jóvenes. Sin embargo, en los brotes son las mujeres las que aparecen en primer lugar. Los casos se presentan durante todos los meses del año, acumulándose entre los meses de septiembre de un año a marzo de año siguiente, que corresponde a la temporada agrícola. Las intoxicaciones laborales se mantienen como la primera causa de estas intoxicaciones, afectando en especial a trabajadores aplicadores y temporales. Tipo de plaguicidas involucrados: en las intoxicaciones aparecen plaguicidas de todas las clasificaciones toxicológicas, permaneciendo en primer lugar los plaguicidas del tipo inhibidores de la colinesterasa (organofosforados y carbamatos) y los insecticidas. Cabe destacar que el grupo de otro tipo de plaguicidas (productos de grupos no tradicionales) han crecido en forma paulatina. Gravedad o severidad Tomando como indicadores de gravedad la letalidad y la hospitalización de las IAP, entre los años 1998 y 2006 se notificaron por REVEP un total de 201 muertes, en su mayoría suicidios (voluntarios); sin embargo, en el año 2004 reaparecieron muertes de origen laboral, situación que no se presentaba desde el año 2000, lo que muestra la existencia de un mayor de riesgo en los lugares de trabajo. En la hospitalización, en este período se alcanzó un total de pacientes hospitalizados. Es importante considerar también, dentro de este punto, que los más afectados son trabajadores jóvenes y que un 18% de los casos corresponde a menores de 15 años. Tendencia Desde el inicio de la vigilancia REVEP se mantenido la notificación de casos, con un incremento de notificaciones a contar del 2004, tanto de eventos individuales como en brotes. Situación esperada por el reforzamiento de la vigilancia, a través de la notificación obligatoria de estos casos; sin embargo, en algunas regiones esto podría corresponder a un aumento real de casos. La letalidad presentó una tendencia al descenso de 5% en 1999 a un 2% el 2003, cifra que se ha mantenido hasta el En la hospitalización, la tendencia fue al ascenso hasta el 2002 llegando a un 45% para luego descender a un 35% el Vulnerabilidad o ser prevenible El daño de la salud de las personas o el medio ambiente por la utilización de plaguicidas es prevenible, a través de estrategias de promoción, prevención y control. En Chile existe una amplia legislación que busca prevenir la aparición de las intoxicaciones y contaminación del medio ambiente por plaguicidas, como por ejemplo: el Código Sanitario, el Código del Trabajo, la Ley , el DS.745, el DS.40, entre otros. En materia de control del uso y manejo de estas sustancias, existe regulación tanto para su uso agrícola como doméstico. Estas múltiples normativas establecen las responsabilidades del sector público, privado y trabajadores en estas materias. Preocupación o interés local La producción de daños a la salud por las intoxicaciones agudas por plaguicidas ha producido alarma pública tanto por la aparición de brotes como por la inquietud de la comunidad de los daños crónicos a la salud asociados a estos tóxicos. Este tema es de gran interés de grupos de trabajadoras(es) del área agrícola, ONGs del tema de plaguicidas, SAG, otras Instituciones Públicas relacionadas con esta materia, Universidades, Empresas, entre otros. Las intoxicaciones producen además impacto socioeconómico para el intoxicado, su familia y para el país. Entre ellos se encuentran la utilización de importantes recursos por la atención médica de estos eventos, no solo por los casos hospitalizados, sino por la atención en urgencia de los brotes. Además, la repercusión sobre las actividades productivas a causa del ausentismo y las pérdidas en la producción, pero también por el impacto sobre la exportación del área agrícola. SISTEMA DE VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA El Ministerio de Salud inició en 1993 la vigilancia de las intoxicaciones agudas por plaguicidas, a través de la conformación de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica en Plaguicidas (REVEP). La notificación de estos eventos tenía un carácter de voluntario desde los establecimientos públicos de salud a los Servicios de Salud del país. En octubre del 2004, este sistema se refuerza con la promulgación del DS.88, que estableció la notificación obligatoria e inmediata de estos casos a la Autoridad Sanitaria (Cuadro 1). Esta vigilancia es de responsabilidad del Departamento de Epidemiología de la División de Planificación Sanitaria del Ministerio de Salud, siendo las SEREMIS de Salud las responsables como autoridad sanitaria de realizar esta vigilancia en cada región, además de las tareas de promoción, fiscalización, difusión y comunicación de riesgos en este tema. La información obtenida a través de esta vigilancia ha permitido reforzar y apoyar las acciones de prevención y control realizadas por la Autoridad Sanitaria y otras instituciones involucradas. Así como aportar en la toma de decisiones y el desarrollo de la legislación en esta materia. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

36 Artículo Original Vallebuona Clelia Cuadro 1. Sistema de Vigilancia de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas. Tipo de Vigilancia: Universal, se debe notificar todo caso sospechoso por la vía más expedita. Objetivo: Detectar tempranamente los casos y brotes epidémicos de intoxicaciones agudas por plaguicidas y aplicar oportunamente las medidas de prevención y control. Intoxicaciones a notificar: de origen laboral, accidental no laboral, voluntaria (con fines suicidas) y provocada (con fines homicidas, o de causar daño). Frecuencia de envío a la Autoridad Sanitaria correspondiente: Inmediata. Forma de presentación habitual: Casos individuales y en brotes. Responsables de la notificación: Médicos. Director del establecimiento asistencial, sean públicos o privados, o la persona designada por ellos. Otros que deben notificar mensualmente: Director de laboratorio público o privado que realiza exámenes correspondientes a indicadores de efecto o de exposición a plaguicidas o que identifiquen plaguicidas en muestras biológicas. SITUACIÓN EPIDEMIOLÓGICA 2005 Durante el año 2005 se notificaron un total de 803 intoxicaciones agudas por plaguicidas, con una tasa de 5 por 100 mil hab. y un 37% de casos en brotes. A más de un año de la publicación de notificación obligatoria (MINSAL, 2004), en el año 2005 se superó en un 27% el número de intoxicados respecto del 2003 (633 casos), situación producida principalmente por la implementación de esta legislación y el reforzamiento de esta vigilancia en las SEREMIS; sin embargo, en algunas regiones esta situación podría estar evidenciando un mayor riesgo de aparición de estos eventos. Casos mensuales de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas, REVEP. Chile, Enero-Diciembre Tasa de Intoxicacion Aguda por Plaguicidas Según Región. Chile, Enero- Diciembre 2005, REVEP. Perfil de los casos: continúan en primer lugar los hombres como los más afectados (55%), a diferencia del año 2004 donde las mujeres ocuparon este lugar. El promedio de edad de los intoxicados fue de 32 años, con un rango de 1 a 90 años. Los menores de 15 años contribuyeron con el 11% de los casos, la mayor parte de ellos fue de origen accidental no laboral (86%). Se presentaron, además, 7 casos laborales, 3 intentos de suicidio y 2 casos provocados. Características de los plaguicidas involucrados: en el tipo de plaguicidas, se mantiene el perfil de los años anteriores, con un 46% de los casos causados por plaguicidas del tipo de inhibidores de la colinesterasa (organofosforados y carbamatos), seguido por los piretriodes (14%). El grupo otros alcanzó un 27%, siendo los ingredientes activos más frecuentes el glifosato y la cianamida hidrogenada. En la toxicidad, en el 32% de los casos el plaguicida involucrado fue de toxicidad moderada (Tipo 2) y un 20% de los de mayor toxicidad (Tipo 1a y 1b). También aparecen plaguicidas con bajo peligro (Tipo 4), con un 32%. De ellos, los más frecuentes fueron el glifosato, la tetrametrina y la cipermetrina. En los ingredientes activos, el 50% de los casos se concentró en 11 grupos de ingredientes, siendo los más frecuentes el metamidofos, el clorpirifos y la alfacipermetrina. Respecto del uso del plaguicida, más de la mitad eran insecticidas (53%), seguido por los herbicidas y funguicidas, con un 10% cada uno. Cabe destacar que se notificaron 42 casos por rodenticidas (5%), cifra superior al año Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas Según Tipo de Intoxicación. Chile, , REVEP. Estos casos tienen una presentación estacional, concentrándose entre los meses de septiembre de un año a marzo del año siguiente, período de mayor utilización de plaguicidas en el sector agrícola. Durante el año 2005, se superó el número esperado de casos (mediana) en el primer semestre, en los meses de enero y abril y en el segundo trimestre, en agosto, septiembre y diciembre. Las regiones que presentaron las mayores tasas de intoxicación aguda por plaguicidas fueron la VI (L.B.O Higgins) y VII (Maule), dado principalmente por la presencia de brotes. En el caso de las regiones I (Tarapacá) y IV (Coquimbo), el aumento de casos se relaciona al reforzamiento de esta vigilancia. Gravedad de las intoxicaciones: la letalidad se mantiene en un 2% de los casos (18 casos fatales); la mayoría de los casos de origen voluntario. La hospitalización llegó a un 38%, cifra similar al año La mayor parte de los casos fueron de origen laboral, seguido por los voluntarios. Tipo de exposición: se mantienen en el primer lugar las intoxicaciones no intencionales, con un 59% de origen laboral y un 21% de accidental no laboral. Le siguen las intoxicaciones intencionales; intento de suicidio y homicidio, con un 19% y un 1%, respectivamente /157 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

37 Artículo Original Vigilancia de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas en Chile, Actualización Boletín El Vigía 23, Ministerio de Salud A continuación se describirá la situación epidemiológica de los casos según el origen de la intoxicación. Intoxicaciones de origen laboral El origen laboral se ha mantenido como la principal causa de intoxicación en casi la totalidad de los 12 años de la vigilancia; de acuerdo a la Ley (Ministerio del Trabajo y Previsión Social 1968), estas son consideradas como accidente del trabajo. Durante el año 2005 se notificaron 477 casos laborales, con una tasa de 8 por 100 mil trabajadores, levemente menor al 2004 (9 por 100 mil trab.). El 54% de los intoxicados fue hombre; sin embargo, en los brotes siguen las mujeres ocupando el primer lugar. El 28% de los casos requirió de hospitalización y no se presentaron casos fatales. Los más afectados fueron los trabajadores jóvenes, cuyo promedio de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas Laborales de la Rama Agricultura, Caza y Pesca según Región de Ocurrencia. Chile, , REVEP. Intoxicaciones intencionales: intento de suicidio El intento de suicidio o suicidio con plaguicidas ha contribuido con el mayor número de las muertes notificadas por intoxicación por plaguicidas, cifra que el año 2005 alcanzó al 83% de los casos fatales reportados. Durante el año 2005 se notificaron 150 casos de intento de suicidio, con resultado de muerte en un 10% de ellos y un 78% hospitalizados. La edad promedio fue de 35 años y más de la mitad fueron hombres (61%). En el grupo de menores de 18 años, a diferencia de lo anterior, el 62% de los casos fueron en mujeres (total de 12 casos). Las regiones que notificaron un mayor número de casos fueron la RM, VI, VII, I y VIII. De los plaguicidas utilizados, los insecticidas ocuparon el primer lugar (65%), seguido por los rodenticidas (20%) y los herbicidas (13%). Estos correspondieron a productos de uso agrícola y doméstico, ambos de fácil acceso para la población. El consumo del plaguicida fue la vía utilizada por los afectados. BROTES DE INTOXICACIÓN AGUDA POR PLAGUICIDAS edad fue de 33 años, con un rango de 13 a 74 años. Cabe destacar la notificación de 7 intoxicados menores de 15 años, que estaban realizando actividades de aplicación, preparación del plaguicida y actividades de cosecha/recolección. Llama la atención la participación de menores en la operación de cámaras de fumigación. El 64% de los afectados eran trabajadores afiliados a Mutualidades, de los cuales el 44% fue notificado por los establecimientos públicos de salud, dada su amplia cobertura de atención a nivel nacional. El 86% de los casos laborales correspondió a intoxicaciones de trabajadores de la Rama de Agricultura, Caza y Pesca (A.C.P). Durante el año 2005 se notificaron 409 casos laborales de esta rama económica, con una tasa de 56 por 100 mil trab., levemente inferior al 2004 (60 por 100 mil trab.). Las regiones que presentaron las mayores tasas fueron la Metropolitana (118 por 100 mil trab.), seguida por la VI (116 por 100 mil trab.), la VII (81 por 100 mil trab.), la IV (56 por 100 mil trab.) y la V (40 por 100 mil trab.). El 76% de los afectados de la Rama A.C.P eran trabajadores/as temporales. Las principales actividades que estaban realizando al momento de la intoxicación fueron: la aplicación de plaguicida (28%), el raleo/poda/desbrote (24%), la operación de cámaras de fumigación (16%) y la preparación/formulación de plaguicida(10%). Durante el 2005 se notificaron 60 brotes con 302 personas afectadas. El mayor número de brotes fue notificado por las Autoridades Sanitarias de las Regiones Metropolitana, VI y VII, que coinciden con las regiones de mayor número de afectados; a estas se agrega la I Región (Tarapacá) con 33 intoxicados. El 68% de los brotes fueron de origen laboral (41), seguido por los casos accidentales no laborales. Las principales causas de estos eventos fueron el incumplimiento del período de reentrada al lugar con aplicación de plaguicidas y la expansión de la nube del plaguicida más allá del lugar de la aplicación. En relación a los afectados involucrados en brotes, el 82% correspondió a casos laborales, seguido por los accidentales no laborales (18%). Un 67% fueron mujeres, en su mayoría temporeras. El 25% de los casos requirió de hospitalización y no se presentaron casos fatales. Brotes de Intoxicación Aguda por Plaguicidas Según Año de Ocurrencia y Números de Brotes. Chile, , REVEP. Brotes de Intoxicación Aguda por Plaguicidas Según Región. Chile 2005, REVEP. Intoxicaciones no laborales Este tipo de intoxicación se ha mantenido en segundo lugar durante todo el tiempo de la vigilancia, concentrando el mayor número menores de 15 años afectados. Durante el año 2005 se notificaron 169 casos, con un 32% asociado a brotes. La edad promedio fue de 26 años, con un 40% en menores de 15 años y más de la mitad en hombres (53%). El 31% requirió de hospitalización y se presentaron 2 casos fatales. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

38 Artículo Original Vallebuona Clelia Distribución de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas según Servicio de Salud y Causa de Intoxicación. REVEP. Chile Enero-Diciembre REGIÓN Causa de las Intoxicaciones Tasa Total Brotes No intencional Intencional No Total Casos Incidencia acumulada Fallecidos 2005 Laboral Accidental Voluntario Provocado especifica N o Brotes N o Casos I , II , III , IV , V , RM , VI , VII , VIII , IX , X , XI , XII , TOTAL Fuente: Notificaciones SNSS recepcionadas en REVEP MINSAL, al 28 de Febrero Ingredientes Activos y Perfil de las Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas. REVEP. Chile Enero-Diciembre Ingrediente Activo N N o Casos % Casos Letalidad Hospitalización Clasificación Uso del Plaguicida en Brote % % Toxicológica (OMS) del Plaguicida Metamidofos Ia Insecticida Cloroirifos II Insecticida Alfacipermetrina II Insecticida Glifosato IV Herbicida Cipermetrina II Insecticida Ac. Gliberelico IV Fitorregulador Metomil b Insecticida Tetrametrina IV Insecticida Azufre IV Fungicida Azinfosmetil II Insecticida Dimetoato II Insecticida Paraquat II Herbicida Diazinon II Insecticida Cianamida Hidrogenada II Fitorregulador Aldicarb b Nematicida Deltametrina II Insecticida Brodifacoum IV Rodenticida Mancozeb IV Fungicida Lambacihalotrina II Insecticida Coumaphos IV Insecticida Captan IV Fungicida Carbofurano a-2 Insect-Nemat Triadimefon IV Fungicida Fosfuro de Aluminio a Fumigante Thiabendazol III Fungicida Triclopir II Herbicida Bromuro de Metilo a Nematicida-Fumigante Anhidrido Sulfuroso III Insecticida Bromadiolona b-IV Conejos y Rodenticida Cyfluthrin II-IV Insecticida Malathion II Insecticida Permetrina IV Insecticida Warfarina II Rodenticida Miclobutanil III Fungicida Descon/sin inform Otros Total Casos a = Sumamente peligroso 1b = Muy peligroso II = Moderadamente peligroso III = Poco peligroso IV = Producto que normalmente no ofrece peligro Fuente: Notificaciones SNSS recepcionadas en REVEP MINSAL, al 28 de Febrero /157 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

39 Artículo Original Vigilancia de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas en Chile, Actualización Boletín El Vigía 23, Ministerio de Salud COMENTARIO Los resultados de vigilancia desde el año 1997 a la fecha muestran que se mantiene el perfil de los casos de intoxicación agudas por plaguicidas, de los afectados y de los productos involucrados. Los antecedentes recogidos reafirman que este corresponde a un problema emergente de salud pública, derivado del uso de plaguicidas y asociado principalmente a la existencia de falencias en las medidas de prevención, así como al limitado control y fiscalización, en especial de los lugares de trabajo. Se suma a lo anterior la falta de información y de capacitación de la población expuesta, esencialmente en el incumplimiento del derecho a saber de los trabajadores (Decreto supremo Nº 40). Todos estos factores determinan la presencia de un escenario propicio para la aparición de daños en la salud y medio ambiente por el uso de los plaguicidas. Son importantes los esfuerzos que el sector público ha realizado para avanzar en la eliminación de los factores de riesgo detectados. Sin embargo, es necesario dar un mayor impulso a las estrategias de entrega de información a la población y trabajadores, de implementación de medidas de prevención, así como el reforzamiento del cumplimiento de las norma legales vigentes, en especial en los lugares de trabajo. Además de la regulación de la aplicación terrestre y área de estos tóxicos, entre otros. Durante el año 2005 el Ministerio ha continuado con el reforzamiento de esta vigilancia en las SEREMIS de Salud del país a través de la entrega de afiches destinados a fortalecer la notificación obligatoria. Además, en octubre del 2005 se desarrolló el Taller Nacional de Vigilancia de Intoxicaciones Agudas por Plaguicidas, donde se incluyó el Curso abreviado de manejo de Brotes Epidémicos, con participación de los encargados de REVEP e invitados (Vallebuona 2005). En materia de educación a la población en riesgo, se han entregado cartillas para trabajadores agrícolas y afiches para la población general, respecto del riesgo de estos productos y las medidas de prevención. La información obtenida a través de esta vigilancia (REVEP) ha permitido a la Autoridad Sanitaria realizar acciones oportunas de control y prevención, así como la detección de nuevos casos. Además, se utiliza para comunicar situaciones de riesgo a la población y como apoyo para el desarrollo de normativas legales del Sector Salud y otros Sectores Públicos y de orientación de las acciones de prevención y fiscalización. La información está disponible a través de boletines, publicaciones e informes técnicos del Departamento de Epidemiología del MINSAL. REFERENCIAS Ministerio de Agricultura - Chile. Oficina de Estudios de Políticas Agrarias (ODEPA) [en línea]. Disponible en Internet: [Accesado en noviembre de 2007] Ministerio de Salud - Chile Aprueba reglamento de notificación obligatoria de las intoxicaciones agudas con pesticidas. Decreto Supremo Nº 88, Publicado en Diario Oficial el 5 octubre [en línea]. Santiago: MINSAL. Disponible en internet: [Accesado en noviembre de 2007] Ministerio del Trabajo y Previsión Social - Chile Ley Seguro social contra riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales. Publicada en Diario Oficial 1 febrero Vallebuona C Intoxicaciones agudas por plaguicidas. El Vigía: boletín vigilancia en salud pública [en línea] [Accesado en noviembre de 2007]; 22(8): Disponible en internet: Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

40 Artículo Original El Uso de Pesticidas en la Agricultura y la Salud del Trabajador Rural en Brasil THE USE OF PESTICIDES IN AGRICULTURE AND THE RURAL WORKER S HEALTH IN BRAZIL Frederico Peres 1, Josino Costa Moreira 2, Karla Meneses Rodrigues 3, Renata Lerner 4, Luz Claudio 5 1. Biólogo, Doctor en Salud Pública, Investigador de la Fundación Oswaldo Cruz, Río de Janeiro / Brasil. 2. Farmacólogo, Doctor en Química Analítica, Investigador de la Fundación Oswaldo Cruz, Río de Janeiro / Brasil. 3. Nutricionista, MSc en Salud Pública, Investigador Visitante de la Fundación Oswaldo Cruz, Río de Janeiro / Brasil. 4. Estudiante universitario, Universidad de California Los Angeles, Los Angeles / USA. 5. Biólogo, Doctor en Neuropatología, Profesor Asociado de la Escuela de Medicina Monte Sinaí, Nueva York / USA. RESUMEN Este articulo presenta una visión panorámica del uso de pesticidas en Brasil, el mayor consumidor de pesticidas en América Latina, y analiza los factores determinantes políticos y económicos del país con respecto al uso de estos productos. El análisis de datos reveló algunos factores determinantes de los impactos del uso de pesticidas en la salud del trabajador, tales como: la migración sistemática desde el modelo de agricultura familiar al de agricultura de exportación industrial; tanto adultos como niños cooperan en la agricultura familiar, exponiendo a niños y adolescentes a una mayor cantidad de problemas de salud ocasionados por pesticidas; la diversidad de efectos nocivos causados por la exposición a pesticidas en el trabajo rural y la variedad de determinantes socio-culturales de la exposición de estos trabajadores; y las limitaciones de los sistemas de información y estadísticas disponibles. Fuerte influencia política que incentiva la gran producción agrícola de exportación, casi toda asociada con el aumento de consumo de pesticidas y degradación natural de la tierra. Superar esta situación es más que un problema de salud, es un claro ejemplo de la necesidad de integrar los sectores de la salud y del medio ambiente en el aseguramiento de la calidad de vida de la población rural, apuntando a la sustentabilidad como el principal objetivo. Peres F, Costa M J, Meneses RK, Lerner R, Claudio L El Uso de Pesticidas en la Agricultura y la Salud del Trabajador Rural en Brasil. Cienc Trab. oct-dic;9(26):158:163). ABSTRACT This article presents a panoramic view of the use of pesticides in Brazil, the largest pesticide consumer in Latin America, and discusses the country s political and economic determinants regarding the use of these products. Data analysis revealed some determinants of pesticides use impacts on worker s health, such as: the systematic migration of the family agriculture model to the industrial export agriculture; both adults and children cooperate with each other in family agriculture, exposing children and adolescents to a larger number of pesticidesinduced health problems; the diversity of harmful effects caused by the exposure to pesticides in the rural work and the variety of sociocultural determinants of these workers exposure; and the limitations of the informational systems and available statistics. Strong political influence that incentives the large exportation agricultural production, almost all associated to the increase of pesticides consumption and natural land degradation. Overcoming this situation is more than a health problem: it is a clear example of the need of integrating health and environment sectors together in the guarantee of rural population quality of life, targeting sustainability as the main objective. Descriptors: PESTICIDES; OCCUPATIONAL HEALTH; PESTICIDE EXPOSURE; RURAL WORKERS; HEALTH VULNERABILITY; AGRI- CULTURE/HUMAN RESOURCES; BRAZIL. Descriptores: PLAGUICIDAS; SALUD LABORAL; EXPOSICIÓN A PESTICIDAS, TRABAJADORES RURALES, VULNERABILIDAD EN SALUD, AGRICULTURA/RECURSOS HUMANOS, BRASIL. INTRODUCCIÓN La Organización Mundial de la Salud estima que entre tres y cinco millones de personas se contaminan cada año en todo el mundo con pesticidas (OMS/OPS, 1993). Estos resultados sólo toman en cuenta los antecedentes registrados de notificación de intoxicación. Correspondencia / Correspondence Frederico Peres CESTEH / ENSP / FIOCRUZ Rua Leopoldo Bulhões 1480 CESTEH, Sala 29 Manguinhos Rio de Janeiro/RJ BRASIL Tel.: 55 (21) Fax: 55 (21) Recibido: 02 de octubre de 2007 / Aceptado: 28 de diciembre de 2007 Cuando se considera que, por cada caso registrado, hay al menos cincuenta no registrados, estas cifras aumentan a por lo menos 150 millones de intoxicaciones por año, un valor cercano a estadísticas encontradas en algunos estudios epidemiológicos realizados en países en desarrollo (Levien y Doull, 1993; Jeyaratnam 1990, estimaron que estas cifras podrían alcanzar los 25 millones de personas por año solamente en los países en desarrollo). La gravedad del problema es innegable, especialmente en los países en desarrollo donde, a pesar de que sólo se usa un 20 por ciento de todos los pesticidas del mundo, se produce el 70 por ciento de todas las intoxicaciones (OIT 1997). En el año 2003, el Sistema Nacional de Información Tóxico- Farmacológica de Brasil (SINITOX 2003) registró aproximadamente casos de intoxicación por pesticida en el país, un 75% de los cuales se debió a exposición a pesticida agrícola. Cuando se aplica el factor de corrección mencionado anteriormente (por cada caso registrado, hay 50 no registrados), la cantidad aumenta a 400 mil /163 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

41 Artículo Original El Uso de Pesticidas en la Agricultura y la Salud del Trabajador Rural en Brasil casos por año, incluyendo dos mil muertes, en todo Brasil. Esta estimación es alarmante, especialmente cuando se observa que desde 1997 a 2005 el gasto total en pesticida en el país subió de US$ millones a US$ millones por año, elevando al país desde el séptimo al tercer lugar en el sistema de ranking de consumidores de pesticidas en el mundo (ANVISA 2006). Sin embargo, según el Sistema Nacional de Información Tóxico- Farmacológica de Brasil (SINITOX 2003) aproximadamente el 30% del total de casos de intoxicación debidos a pesticida agrícola actualmente en uso en este país tiene origen ocupacional, haciendo de esta la segunda principal causa de morbilidad por estos agentes (la primera causa principal es el suicidio). Los pesticidas empleados en agricultura son responsables del 31% de todos los casos de intoxicación mortal en el país, convirtiéndolos en el grupo más letal de todos (2,76%) los agentes tóxicos (SINITOX 2003). Este artículo presentará una visión panorámica del uso de pesticidas en Brasil, el mayor consumidor de pesticidas en América Latina, y analizará los factores determinantes políticos y económicos del país respecto al uso de estos productos, así como sus impactos sobre la salud del trabajador rural brasileño. representa US$ 32 mil millones anualmente y emplea aproximadamente a 5.4 millones de personas (WWF 2002). La década de fue la década de la expansión de la producción de soya (Figura 1a). Brasil es actualmente el mayor mercado de producción de soya del mundo, básicamente orientado a la exportación. La adopción de este modelo, por parte del gobierno brasileño, ha tenido serias consecuencias para el ambiente, no solamente aquellos relacionados con la destrucción del Cerrado brasileño, donde se concentra la mayor parte de las plantaciones de soya, sino que también con el amplio uso de pesticidas, sobre todo herbicidas (Figure 1b). Figura 1a y 1b. Producción nacional de soya y consumo de herbicidas en Brasil (toneladas por año). TRABAJO RURAL Y DESARROLLO: BASES POLÍTICAS Y ECONÓMICAS DE UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA Brasil es un país en desarrollo, y, como consecuencia, enfrenta un espectro intermedio de problemas, entre aquellos que preocupan a los países desarrollados (tales como los de la Comunidad Europea y los Estados Unidos), así como otros que enfrentan los países subdesarrollados (tales como los problemas de países de Europa del Este, Asia y muchas partes de África). Por lo tanto, mientras el país aún lucha con serios problemas locales (saneamiento, calidad del agua para consumo y prevalencia de enfermedades parasitarias infecciosas) también lucha contra problemas más característicos de países más desarrollados, tales como tasas más elevadas de enfermedades degenerativas crónicas, más accidentes ocupacionales, más contaminaciones por aplicación accidental de agentes químicos, etc. Tales factores imponen una necesidad de considerar los problemas de salud y ambientales que enfrenta la población rural dentro del proceso de desarrollo del país, principalmente con respecto a la forma en que esta población realiza el trabajo. En los últimos años, se han observado cambios en el paradigma productivo tradicional, especialmente la migración sistemática del modelo de agricultura familiar a la agricultura industrial de exportación, principalmente basada en grandes producciones de monocultivo (soya, maíz, algodón, etc.). Estos cambios, influenciados fuertemente por el modelo de política neoliberal adoptado por el país durante los años 90, tienen como meta principal un aumento en la productividad agrícola apoyada por la implementación de nuevas tecnologías, especialmente agentes químicos utilizados tanto para el control como para el combate de plagas, así como para el crecimiento de plantas y frutos. El negocio agrícola es actualmente el sector económico más grande de Brasil, representando un 42% de todas las exportaciones del país, según estadísticas del Ministerio de Agricultura de Brasil (Ministério da Agricultura Pecuária e Abastecimiento 2004). Es el punto de equilibrio comercial y la garantía de sus resultados positivos. Según el Programa de Investigación Agricultura y el Medio Ambiente, auspiciado y realizado por WWF, la exportación de soya en Brasil Nuevamente de acuerdo con WWF (2002), el éxito comercial de la producción de soya ha traído consigo un desequilibrio tanto económico como social y ambiental: el crecimiento de áreas plantadas con soya en Brasil ha derivado en la degradación de tierra virgen, así como en la substitución de otros cultivos por la soya. Además de eso, prácticas inadecuadas de cultivo llevaron a una seria degradación ambiental, como la erosión y pérdida de tierra fértil, la obstrucción del lecho de los ríos con sedimentos, la contaminación de importantes cursos de agua, la desaparición del nacimiento de ríos y la pérdida de biodiversidad. Estadísticas de la publicación Indicadores de Desarrollo Sustentable (IBGE 2004) demuestran que las áreas del Cerrado brasileño y del Amazonas siguen siendo destruidas para usarlas en la producción de soya, contribuyendo a la degradación ambiental y a una disminución de la biodiversidad en el país. La situación se hizo aun más seria después de la implementación de la Ley 223/04 ( Medida Provisoria 223/04 ), el 14 de octubre de 2004, que autorizó el cultivo en el país de semillas de soya genéticamente modificadas. Este hecho es especialmente preocupante (sin tomar en Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

42 Artículo Original Peres Frederico consideración todos los riesgos potenciales que la difusión de plantas genéticamente modificadas trae consigo) dado que la principal semilla de soya genéticamente modificada disponible es la soya RR (Monsanto). Esta semilla es resistente a un tipo específico de herbicida, el Glyphosate Round-Up, que tampoco es, coincidentemente, producida por esta industria química. Este hecho deriva en un aumento en la cantidad de herbicida utilizado por área de soya plantada, según las estadísticas proporcionadas por el Departamento de Agricultura de los EE.UU., en un porcentaje de aproximadamente 250% en sólo tres años (desde 1996, el año en el cual se comenzó a plantar soya RR, hasta 1998). Este hecho es también responsable, actualmente, de que la soya RR ocupe aproximadamente un 90% del área total destinada al cultivo de la soya en los EE.UU. y que el Glyphosate corresponda al 94% del consumo de todos los pesticidas utilizados en el cultivo (Figura 2). Figura 2. El uso de semillas genéticamente modificadas (en %) y el consumo de Glyphosate (en % de todos los pesticidas usados) en los EE.UU. Al analizar la historia del desarrollo de la agricultura brasileña, uno de los aspectos considerados es la formación de una fuerza laboral excedente. Según Benjamin (1998): "Esto significa que se forma una masa sobrante de obreros sin destino conocido, porque el desmantelamiento de los cultivos tradicionales, que propició una ocupación estable de la tierra, se hizo sin alterar la estructura de la propiedad. En su lugar, una nueva agricultura moderna basada en producción pequeña que sería también capaz de garantizar una ocupación estable de la tierra no ocurrió. Como consecuencia, las posibilidades de empleo se redujeron, debido al crecimiento de la industria, y la urbanización de la población empleada en el uso de la agricultura aumentó, resultando en la expulsión de los trabajadores rurales. Este asunto y las estadísticas presentadas hasta ahora plantean un curioso problema para el sector salud: Qué tipos de esfuerzos debieran hacerse cuando todas las posibles alternativas son inadecuadas? Por ejemplo: a) Si se aplican pesticidas a los cultivos, la productividad aumentará, y los trabajadores pueden permanecer, aunque marginalmente, en una posición competitiva en el mercado mundial; si no, no tendrán trabajo. Sin embargo, al optar por el uso de pesticidas y por mantener la viabilidad económica de sus productos, los trabajadores aumentarán su exposición a los efectos negativos de estos agentes químicos. b) Si se intenta el uso de técnicas alternativas de controles de plaga, proyectadas para reducir la carga química en sus cosechas, se introduce un nuevo elemento de riesgo, considerando que una gran parte de estas prácticas no están bien adaptadas al suelo y a las circunstancias climáticas locales; c) La alternativa de migrar a los centros urbanos es una opción válida; sin embargo, experiencias anteriores indican que las incertidumbres son grandes y el apoyo social es pequeño. Es importante recalcar también que, con la excepción de los grandes exportadores, la agricultura cerca de los grandes centros y pequeños puertos es una actividad eminentemente familiar, que permite sólo unos pequeños espacios para asignar a esta gran cantidad de trabajadores, abandonando el trabajo en los grandes monocultivos. La fuerza laboral excedente en los grandes monocultivos es tal que si un trabajador empleado desea impedir su exposición a los pesticidas, perderá su trabajo y habrá un reemplazante inmediato, incluso en el mismo puesto peligroso. Vale la pena considerar también la co-existencia de agricultura de iniciativa familiar en el país. La agricultura familiar en Brasil crea un 74% de trabajos del campo*; es responsable de un 31% de la producción de arroz, 67% de la producción de frijoles; 52% de ganado lechero; y fue recientemente responsable de 1/3 de los 50 millones de toneladas de soya, en las últimas cosechas. Hasta el 2000, este programa involucró aproximadamente 4 millones de contratos por el precio de R$10 mil millones. En 1995, el gobierno brasileño instituyó la línea de acción PRONAF-Crédito Rural, como parte del Programa Nacional de Fortalecimiento de la Agricultura Familiar (PRONAF), con la meta de promover una mayor asistencia financiera a actividades agrícolas desarrolladas con el empleo directamente desde la fuerza laboral del trabajador agrícola y su familia. Una evaluación de los impactos de este programa realizada a través de un estudio sistemático, basado en cuestionarios aplicados a familias de pequeños trabajadores rurales con un ingreso familiar de US$ 220 que recibían y no recibían ayuda financiera por los cultivos del 2000/2001 (Kageyama 2003), que involucró 2,299 establecimientos agrícolas en 21 municipalidades en 8 estados brasileños (Alagoas, Bahia, Ceará, Maranhão, Espírito Santo, Minas Gerais, Santa Catarina y Rio Grande do Sul), confirma la asociación positiva entre PRONAF-Crédito Rural y el aumento de la erosión y la frecuencia en el uso de pesticidas, sin observar la asociación positiva entre el programa y las medidas de recuperación de las áreas degradadas. Una de las recomendaciones de este estudio fue que PRONAF debería dar una mayor atención al posible daño ambiental y humano asociado al paquete tecnológico utilizado y resultante del uso intensivo de pesticidas. Además, el estudio recomendó que PRONAF, aparte de ser un simple ayudador económico de las prácticas productivas, induzca cambios en los sistemas productivos y disminuya la dependencia de suministros externos. En cuanto a los efectos de este programa en la pobreza habitacional, no se observó una asociación significativa. Además de estos aspectos, debe considerarse que tanto adultos como niños cooperan entre sí en el trabajo de la agricultura familiar. Esto significa que los niños, así como los adolescentes, también están sometidos a una variedad de riesgos para la salud, tal como accidentes laborales e intoxicación por pesticida. Este último problema es aun más preocupante con respecto a la población dado que poco se sabe respecto a la exposición de estos químicos al cuerpo humano y aun menos acerca de la exposición del cuerpo en desarrollo, y se sospecha que estas diversas substancias utilizadas, tales como pesticidas, presentan actividad carcinogénica y hormonal (Moreira et al. 2002) /163 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

43 Artículo Original El Uso de Pesticidas en la Agricultura y la Salud del Trabajador Rural en Brasil PESTICIDAS Y LA SALUD DEL TRABAJADOR: UN PROBLEMA MÁS ALLÁ DE LA SALUD PÚBLICA Los peligros resultantes de la exposición laboral a los pesticidas son diversos, como las diversas clases químicas y toxicológicas de estos agentes. Ha habido diversas asociaciones respecto a alteraciones en el sistema nervioso debido a la exposición a pesticidas organofosfatos y carbamatos, especialmente aquellos vinculados a la neurotoxicidad de estos agentes, observados por medio de efectos neurológicos retardados (Moreira et al. 2002). En un estudio realizado en una comunidad agrícola en Nova Friburgo, Estado de Rio de Janeiro, se observó que el 30% de los trabajadores en esta comunidad presentó polineuropatía periferal y alteraciones conductuales que se debían a trastornos en el sistema nervioso central. El análisis realizado por estos autores demostró que la actividad promedio de acetilcolinesterasa del grupo que presentaba fasciculación muscular era significativamente inferior (debido a su inhibición) en relación con el grupo que no presentaba este indicio, demostrando una relación directa entre exposición a estos grupos de pesticidas y el desarrollo de enfermedades del sistema nervioso central. Este mismo estudio también demostró que un 20% de los niños en la localidad mostraron una disminución de actividad acetilcolinesterasa, indicando su exposición al pesticida. Muchos de los niños afirmaron no trabajar directamente en los campos, aparte de la ayuda ocasional a sus padres, y por lo tanto se concluyó que habían estado expuestos debido a una protección inadecuada del pesticida, dado que no estaban conscientes de los riesgos de la exposición directa. Los insecticidas orgánico clorados son agentes que tienen una capacidad de acumularse en las células adiposas de los organismos humanos y animales, o que pueden tener una serie de efectos indeseables para la salud. Además de esto, los pesticidas orgánico clorados son muy estables y pueden persistir en el organismo y en el ambiente por más de treinta años. A pesar de su prohibición hace más de veinte años, aún son utilizados en ciertos lugares agrícolas en el país. Desde los años 90, diversos estudios han estado demostrando la relación entre su exposición ambiental y ocupacional y el desarrollo de ciertos tipos de cánceres, tales como cáncer respiratorio, de tórax, de estómago, pancreático y de próstata (Parent y Siemiatycki 2001; Baris et al. 2000; Hoppin et al. 2000; Dorgan et al. 1999; Moysich et al. 1988). Un estudio realizado por Meyer (2003) en la Región Serrana del Estado de Rio de Janeiro demostró una elevada incidencia de muertes por cánceres en el estómago, esófago y laringe en trabajadores agrícolas hombres en el período de 1979 a 1998, comparado con otras poblaciones masculinas del mismo rango de edad. En este estudio, la relación entre exposición ocupacional a los pesticidas orgánico clorados y la mortalidad por cáncer se observó en trabajadores rurales. En otro estudio, este mismo grupo de investigadores indicó otra posible asociación entre exposición a pesticidas orgánico clorados con problemas de reproducción (Koifman et al. 2002) entre trabajadores agrícolas. Varios tipos de pesticidas han sido correlacionados con efectos reproductivos en animales y seres humanos. Mancozeb y Amitrol contienen actividad inhibitoria en la tiroides, y los herbicidas Triazinic se asocian con la aparición de ciertos tipos de cánceres dependientes de hormonas (Cocco 2002). La mayoría de los estudios relativos a exposición a pesticidas y síntomas en la salud apunta a la gravedad de la situación de los trabajadores rurales brasileños. Datos de estudios de casos en muchas localidades rurales brasileñas muestran que una gran cantidad de trabajadores está severa y continuamente expuestos a los dañinos efectos de los pesticidas durante todo el año. Estos estudios basados en encuestas auto-respondidas de morbilidad, y pruebas clínicas y de laboratorio han demostrado que al menos 12% de los trabajadores rurales residentes en esas localidades están intoxicados por pesticidas. Faria (2004), estima ese aumento hasta en un 62% (Delgado y Paumgartten 2004). La Tabla 1, adaptada de Faria (Faria et al. 2007), resume parte de estos estudios de casos (basados en datos epidemiológicos) y sus principales hallazgos respecto a la exposición de trabajadores rurales a los pesticidas. La lista de efectos dañinos de los pesticidas se hace más extensa con los diversos tipos de agentes químicos utilizados en Brasil (Tabla 2). Todos los agentes mencionados en el estudio son ampliamente utilizados en el trabajo rural desarrollado en este país, exponiendo a una población de aproximadamente 32 millones de personas (IBGE 2000) a una serie de efectos nocivos, muchos de los cuales tienen poca información oficial. Según Faria (2007), otra parte pertinente de los estudios de casos realizados en Brasil respecto a la exposición de los trabajadores rurales a los pesticidas se refiere a los enfoques cualitativos del problema, especialmente aquellos que involucran percepción de riesgo y determinantes socioculturales de la exposición a los pesticidas. Estos estudios aportan importantes contribuciones a la comprensión de esta exposición ocupacional, especialmente con respecto a las barreras de la comunicación, falta de conciencia acerca de los problemas de la salud y el rol limitante del bajo nivel educacional de estos trabajadores en la comprensión de los problemas de salud relacionados con el trabajo normalmente observados en estas comunidades. Peres (2004; 2005), analizando la percepción de riesgo de los trabajadores rurales en dos lugares agrícolas del estado de Río Grande, señalaron a las mujeres como grupo vulnerable que enfrenta los Tabla 1. Estudios de casos respecto a la exposición de trabajadores rurales a pesticidas en Brasil Autor Datos de Principal / Localidad Población Intoxicación Año Moreira / 2002 Nova Friburgo, trabajadores Adultos: 48% 101Rio de Janeiro rurales adultos y 76 con síntomas de State. niños/adolescentes. exposición a pesticidas. Niños: 34% con síntomas de exposición a pesticidas. Etges / 2001 Santa-Cruz, Rio 285 trabajadores 20% de síntomas de Grande do Sul rurales adultos. intoxicación reportados State. (pasado y presente). Oliveira / 2001 Magé, Rio de 55 trabajadores rurales Trabajadores rurales: Janeiro State. /adultos y 50 45% con síntomas de trabajadores no rurales exposición a pesticidas /adultos (controles). (comparando con controles). Soares / 2003 Minas Gerais trabajadores 50% intoxicados (36% State. rurales adultos intoxicación moderada y 14% intoxicación severa). Castro / 2005 Cachoeira de 40 trabajadores 22,5% síntomas reportados Macacu, Rio de rurales adultos. de intoxicación (pasado Janeiro State. y presente). Araújo / 2000 Pernambuco 186 trabajadores 26% síntomas reportados de State. rurales adultos. intoxicación (pasado y presente). Delgado / 2004 Paty do Alferes, 55 trabajadores 62% síntomas reportados de Rio de Janeiro rurales adultos. intoxicación (pasado y State presente). Faria / 2004 Antônio Prado e 1379 trabajadores 2% síntomas reportados de Ipê, Rio Grande rurales adultos. intoxicación (presente) y 12 do Sul State. episodios reportados de intoxicación en el pasado. Fuente: Adaptado de Faria et al., Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

44 Artículo Original Peres Frederico Tabla 2. Exposición a pesticidas / síntomas de intoxicación. Clasificación Clasificación Síntomas de Síntomas de del Organismo de Grupo Intoxicación Intoxicación Objetivo Químico Aguda Crónica Insecticida Organofosfatos 1) Debilidad 1) Efectos neurológicos y Carbamatos 2) Calambres abdominales 2) Aberraciones 3) Vómitos cromosómicas 4) Espasmos musculares 3) Dermatitis 5) Convulsiones Pesticidas 1) Náuseas 1) Enfermedades hepáticas Orgánicos 2) Vómitos 2) Arritmia cardiaca clorados 3) Espasmo muscular 3) Lesión renal involuntario 4) Neuropatías periferales Piretroides 1) Irritación de la 1) Alergias Sintéticos conjuntiva 2) Asma 2) Alergia (Estornudo) 3) Irritación de la mucosa 3) Convulsiones 4) Hipersensibilidades Fungicida Ditiocarbamatos 1) Vértigo 1) Alergias respiratorias 2) Vómito 2) Dermatitis 3) Temblores Musculares 3) Enfermedad de Parkinson 4) Dolores de cabeza 4) Cáncer Herbicida Dipiridilos 1) Sangramiento nasal 1) Enfermedades hepáticas 2) Debilidad 2) Dermatitis de contacto 3) Desmayo 3) Fibrosis pulmonar 4) Conjuntivitis Dinitrofenol y 1) Dificultad respiratoria 1) Cáncer Pentaclorofenol 2) Hipertermia 2) Acnés inducidos por cloro 3) Convulsiones Fuente: Peres & Moreira, efectos nocivos de la exposición a los pesticidas. Según los autores, estas mujeres tienden a tener una percepción del riesgo más baja dado que no se reconocen a sí mismas como trabajadores. Así, para estas mujeres, ellas no están expuestas a pesticidas, ya que solamente están ayudando a sus maridos/padres en actividades de protección de los cultivos. Por lo tanto para ellas, incluso si sostuvieran la manguera de goma del dispositivo de pulverización mecánico a una corta distancia de la descarga de los pesticidas, no hay riesgo, ya que entienden que solamente aquellos que portan la boquilla de la manguera de goma (normalmente los maridos o padres) están expuestos a los efectos nocivos de los pesticidas pulverizados. Como consecuencia directa, estos autores (Peres et al. 2004; 2005) informan elevadas tasas de intoxicación por pesticidas entre el grupo de mujeres. Además de la diversidad de efectos nocivos causados por la exposición a pesticidas en el trabajo rural y la variedad de determinantes socio-culturales de la exposición de estos trabajadores, deben tomarse en cuenta las limitaciones de los sistemas de información y estadísticas disponibles. En Brasil, el principal sistema de notificación de información toxicológica es el Sistema Nacional de Información Tóxico-farmacológica (SINITOX), creado por una red de Centros de Control e Información Toxicológica que totalizan 36 unidades en 20 estados brasileños (SINITOX 2003). Debido a estos motivos, y otros que están interrelacionados, se observa una serie de distorsiones en las estadísticas de intoxicación por pesticidas compiladas por SINITOX. Un ejemplo es demostrado por el autor en el mismo artículo: el perfil de intoxicación por pesticidas en general demuestra estar más cerca de la intoxicación por pesticidas debido a uso agrícola, lo cual puede explicarse por la deficiencia de concentrar la mayoría de los casos entre la intoxicación por pesticidas por modo general (41,5%). Por lo tanto, la distribución de variables circunstanciales y rango de edad se alteran y lo que es aun más grave, es que se reduce la letalidad, lo cual puede ser utilizado erróneamente para subestimar los riesgos causados por los pesticidas a la salud. COMENTARIOS FINALES El análisis de la literatura científica respecto a la exposición de los trabajadores rurales a los pesticidas en Brasil permite identificar algunos de los factores determinantes de su trabajo y condición de salud. Primero, el deficiente sistema educacional prevaleciente en el Brasil rural contribuye a la dificultad de la correcta interpretación de la información de salud y seguridad respecto al uso de agentes químicos peligrosos, tales como pesticidas, en el trabajo rural. Segundo, la mayor parte de la información disponible para los trabajadores rurales acerca de los pesticidas y sus efectos en la salud son producidos por la industria química, lo que compromete su exención* y calidad. Tercero, la carencia de políticas gubernamentales dirigidas a la asistencia y fiscalización de actividades de trabajo en comunidades rurales aleja aún más a estos individuos de un adecuado conocimiento acerca de la protección de cosechas y combate de plagas, especialmente aquellas técnicas que se basan en el uso de pesticidas orgánicos y compuestos naturales. Se agrega a estos factores la fuerte influencia política que incentiva la gran producción agrícola de exportación, casi todos fuertemente asociados al aumento del consumo de pesticidas y degradación natural de la tierra. Superar esta situación es más que un problema de salud: Es un claro ejemplo de la necesidad de integrar sectores de la salud y del medio ambiente en el aseguramiento de la calidad de vida de la población rural, apuntando a la sustentabilidad como el principal objetivo /163 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

45 Artículo Original El Uso de Pesticidas en la Agricultura y la Salud del Trabajador Rural en Brasil REFERENCIAS Agência Nacional de Vigilância Sanitária - Anvisa Nota técnica sobre livre comércio de agrotóxicos e im pactos à saúde humana. Disponible en internet: [Accesado el 18 de enero de 2007]. Baris D, Kwak LW, Rothman N, Wilson W, Manns A, Tarone RE et al Blood levels of organochlorines before and after chemotherapy among non- Hodgkin s lymphoma patients. Cancer Epidemiol Biomark Prev. 9: Benjamin C, Alberti AJ, Sader E, Stédile JP, Albino J, Camini, L et al A Opção Brasileira. Rio de Janeiro: Contraponto, Cocco P Sobre los rumores acerca de la primavera silenciosa. Revisión de la evidencia científica que vincula la exposición ambiental y ocupacional a efectos de interrupción endocrina de la salud. Cadernos de Saúde Pública. 18(2): Dorgan JF, Brock JW, Rothman N, Needham LL, Miller R, Stephenson HE et al Serum organochlorine pesticides and PCBs and breast cancer risk: results from a prospective analysis (USA). Cancer Causes Control. 10:1 11. Faria NM, Facchini LA, Fassa AG, Tomasi E Trabajo rural y envenenamiento por pesticida Cad Saude Publica. 20(5): Fassa AG, Facchini LA Intoxicação por agrotóxicos no Brasil: os sistemas oficiais de informação e desafios para realização de estudos epidemiológicos. Ciencia e Saude Coletiva. 12(1): Hoppin JA, Tolbert PE, Holly EA, Brock JW, Korrick SA, Altshul LM et al Pancreatic cancer and serum organochlorine levels. Cancer Epidemiol Biomark Prev. 9: Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística - IBGE Censo Río de Janeiro: IBGE Indicadores de desenvolvimento sustentável Brasil Rio de Janeiro: IBGE. Disponible en internet: [Accesado el 15/01/2007] Jeyaratnam J Acute pesticide poisoning: a major global health problem. World Health Stat Quaterly. 43(3): Kageyama A Produtividade e renda na agricultura familiar: efeitos do Pronaf-crédito. Agric. São Paulo. 50(2):1-13. Koifman S, Koifman RJ, Meyer A Alteraciones en el sistema reproductivo humano y exposición a pesticidas en Brasil. Cad. Saúde Pública.18(2): Levien RS, Doull J Global estimates of acute pesticide morbidity and mortality. Rev Environ Contam Toxicol. 129: Meyer A, Chrisman J, Moreira JC, Koifman S Mortalidad por cáncer entre trabajadores agrícolas de la Región Serrana, estado de Rio de Janeiro, Brasil. Investigación ambiental. 93: Ministério da Agricultura Pecuária e Abastecimiento Plano Agrícola e Pecuário 2004/ Íntegra do discurso do ministro da Agricultura, Pecuária e Abastecimento, Roberto Rodrigues, no Palácio do Planalto, em 18/06/2004. Disponible en internet: PAGE/MAPA/PLANOS/PAP_2004_2005/DEGRAVA%C7AO%20PLANO%20SA FRA%20RR% PDF [Accesado el 15/01/2007] Moreira JC, Jacob SC; Peres F, Lima J, Meyer A, Oliveira-Silva J et al Avaliação integrada do impacto do uso de agrotóxicos sobre a saúde humana em uma comunidade agrícola de Nova Friburgo/RJ. Ciência e Saúde Coletiva. 7(2): Moysich KB, Ambrosone CB, Vena JE, Shields PG, Mendola P, Kostyniak P et al Environmental organochlorine exposure and postmenopausal breast cancer risk. Cancer Epidemiol Biomark Prev. 7: Organización Internacional del Trabajo - OIT. Advertencia a los trabajadores agrícolas: Las tasas de mortalidad siguen siendo elevadas, y los pesticidas plantean un creciente riesgo para la salud. Mundo del Trabajo. 22: Organización Mundial de la Salud/Organización Panamericana de la Salud Pesticidas y salud en las Américas. Serie Medioambiental No. 12. Geneva/ Washington, DC: OMS Parent ME, Siemiatycki J Occupation and prostate cancer. Epidemiol Rev. 23: Lucca SR, Ponte LMD, Rodrigues KM, Rozemberg B Percepção das condições de trabalho em uma tradicional comunidade agrícola de Boa Esperança, Nova Friburgo, Rio de Janeiro / Brasil. Cadernos de Saúde Pública. 20(4): Rozemberg B, Lucca SR Percepción de riesgo relacionado con el trabajo en una comunidad rural del estado de Rio de Janeiro State, Brasil: pesticidas, salud, y medio ambiente. Cad. Saúde Pública. 21(6): Sistema Nacional de Informações Tóxico-farmacológicas SINITOX (Brasil) Casos Registrados de Intoxicação Humana e Envenenamento. Brasil, Rio de Janeiro: SINITOX. Disponible en internet: umanalise2003.htm [Accesado el 30/04/2007] WWF. Programa Agricultura e Meio Ambiente. Brasília: WWF-Brasil, Disponible en internet: =tema/programa_agricultura.htm [Accesado en 15/12/2006] Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

46 Artículo Original Percepción de Riesgo de los Agricultores con Respecto al Uso de Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil FAMER S RISK PERCEPTION CONCERNING PESTICIDE USE IN AN AGRICULTURAL AREA OF RIO DE JANEIRO STATE, BRASIL Frederico Peres 1, Josino Costa Moreira 2, Karla Meneses Rodrigues 3, Luz Claudio 4 1. Biólogo, PhD en Salud Pública, Investigador de la Fundación Oswaldo Cruz, Rio de Janeiro / Brasil. 2. Farmacólogo, PhD en Química Analítica, Investigador de la Fundación Oswaldo Cruz, Rio de Janeiro / Brasil. 3. Nutricionista, MSc en Salud Pública, Investigador-visitante de la Fundación Oswaldo Cruz, Rio de Janeiro / Brasil. 4. Biólogo, PhD en Neuropatología, Profesor Asociado de la Escuela de Medicina Monte Sinaí, Nueva York / USA. RESUMEN Este estudio tiene el objetivo de analizar la percepción de riesgo en los granjeros de un área rural del Estado de Rio de Janeiro, Brasil. Los métodos incluyeron observaciones participativas locales en el lugar, análisis del proceso de trabajo y entrevistas semi-estructuradas con informadores claves. El análisis de datos reveló varias materias relacionadas con la percepción de riesgo de este grupo: el desarrollo de estrategias para prevenir riesgos en el trabajo; la importancia de los determinantes culturales y sociales para la construcción de las referencias sobre el riesgo del trabajador; respuestas subjetivas a situaciones potencialmente peligrosas; y el rol de la percepción individual y colectiva acerca del riesgo para determinar la cantidad de exposición a los pesticidas. El estudio muestra que los principales aspectos relacionados con la percepción de riesgos en el trabajo rural local son: minimización de los riesgos, negación del peligro y desarrollo de estrategias defensivas, aspectos determinados por la organización del trabajo y por conductas individuales que son fuertemente influenciadas por la cultura local. Estos aspectos deben ser tomados en cuenta al desarrollar estrategias de intervención efectivas. (Peres F, Josino Costa Moreira J, Meneses Rodrigues K, Claudio L Percepción de Riesgo de los Agricultores con Respecto al Uso de Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil). Cienc Trab. oct-dic ;9(26):164:171). ABSTRACT This study has the objective of analyzing risk perception in rural farm workers of an agricultural area of Rio de Janeiro State, Brazil. Methods included on-site local participatory observations, work process analyses and semi-structured interviews with key informers. Data analysis revealed several subjects related to this group s risk perception: the development of strategies to prevent risks at work; the importance of cultural and social determinants to the construction of worker s references on risk; subjective responses to potentially dangerous situations; and the role of individual and collective perception on risk to determine the amount of exposure to pesticides. The study shows that the main aspects related to risk perception in local rural work are: minimization of risks, denial of danger and development of defensive strategies, aspects determined by labor organization and by individual behaviors that are strongly influenced by the local culture. These aspects must be taken into account when developing effective intervention strategies. Descriptors: PESTICIDES; PESTICIDE EXPOSURE; PESTICIDE UTILIZA- TION; PERCEPTION; OCCUPATIONAL RISKS, RISK ASSESSMENT; OCCUPATIONAL HEALTH; IMPACTS ON HEALTH; HEALTH EDUCA- TION; POPULATION EDUCATION; AGRICULTURE/HUMAN RESOURCES; BRAZIL. Descriptores: PLAGUICIDAS; EXPOSICIÓN A PLAGUICIDAS; USO DE PLAGUICIDAS, RIEGOS LABORALES, PERCEPCIÓN, MEDICIÓN DE RIESGO, SALUD LABORAL, IMPACTO EN LA SALUD, EDU- CACIÓN EN SALUD; EDUCACIÓN DE LA POBLACIÓN, AGRICUL- TURA/RECURSOS HUMANOS, BRASIL. INTRODUCCIÓN Brasil ocupa el tercer lugar en consumo de pesticidas en el mundo, y este comercio implica aproximadamente millones de dólares al año (ANVISA 2006). Según la FAO, Brasil utilizó toneladas de pesticidas en 2001, la mitad de todo el consumo de América Correspondencia / Correspondence Frederico Peres CESTEH / ENSP / FIOCRUZ Rua Leopoldo Bulhões 1480 CESTEH, Sala 29 Manguinhos Rio de Janeiro/RJ BRASIL Tel.: 55 (21) Fax: 55 (21) Recibido: 02 de octubre de 2007 / Aceptado: 22 de noviembre de Latina (FAO 2005). Se ha estimado que dos tercios de la población del país están expuestos a estos agentes químicos de diferentes maneras, es decir, ya sea consumiendo alimento contaminado, empleando pesticidas para combatir vectores de enfermedades infecciosas y contagiosas, o por exposiciones ocupacionales. Los trabajadores rurales son un segmento especialmente vulnerable de la población brasileña, quienes están en alto riesgo de exposición a pesticidas debido a factores determinantes, políticos y socioeconómicos, tales como el analfabetismo (30% de la población rural brasileña sobre los 5 años de edad es analfabeta; en la población urbana, el analfabetismo es de aproximadamente un 10% (IBGE 2003), carencia de asistencia técnica gubernamental, la fuerte influencia de la industria química y técnicas comerciales abusivas observadas en esas áreas (Peres y Moreira 2003). Por lo tanto, el proporcionar asistencia sanitaria y vigilancia para las poblaciones rurales, y el desarrollo de estrategias para intervenir y mitigar la exposición a pesti /171 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

47 Artículo Original Percepción de Riesgo de los Agricultores con Respecto al Uso de Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil cidas, puede potencialmente reducir la incidencia de los efectos en la salud inducidos por pesticidas en el país. En este escenario, los estudios de percepción de riesgo son estrategias importantes para comprender cuán vulnerables son esas comunidades e intervenir en los problemas relacionados. Los estudios de percepción de riesgo surgieron en las décadas del 70 y 80 como una alternativa al análisis de riesgo utilitario y técnico basado en ingeniería, toxicología, economía y ciencias actuales que ignoraban las creencias, temores y dudas de las comunidades involucradas (Gomez y Freitas 1997; Slovic et al. 1979; Starr 1969). Estos estudios se hicieron más sólidos y se convirtieron en un campo científicamente organizado con el propósito de comprender la reacción de la gente común a las nuevas tecnologías (Otway y Thomas 1982; Otway y Winterfeldt 1982). El primer paso en todo estudio de percepción de riesgo es establecer la diferencia entre las opiniones de una persona común y la de un especialista acerca de un determinado peligro (Wiedemann 1993). Aquí, el término persona común se entiende como una persona que no ha adquirido conocimiento formal sobre la materia a través de su vida. La percepción de riesgo de la gente común es por lo general bastante distinta a la de los especialistas, especialmente la de los científicos (Slovic et al. 1979). La discusión acerca de la dicotomía entre estas percepciones se ha llevado a cabo en varios grupos académicos a través de diferentes enfoques desde los años 70 (Brown 1992; Kleinman 1980; Kleinman y Good 1986; Liebow 1993; Sjöberg y Fromm 2001; Zola 1973). Aunque las controversias relacionadas con estas discusiones son importantes para entender los conflictos de interés en la gestión de problemas de salud ambiental, así como las dimensiones subjetivas co-relacionadas, en el presente trabajo se consideró que las interpretaciones de riesgo de la gente común están basadas principalmente en sus propias creencias y convicciones y no en datos empíricos, los cuales son la base de la percepción de técnicos y científicos (Brown 1992; Slovic 1987). El segundo paso es conocer los factores determinantes de la percepción de riesgo en cada grupo involucrado en el problema, fluctuando entre interpretaciones individuales y orientaciones de valor social. Sin descuidar la importancia de la discusión gente común-especialista, en el presente trabajo se priorizó esta segunda etapa. Los estudios de percepción de riesgo son, en esencia, investigación participatoria basada en la comunidad (CBPR). Arcury et al. (2001a), revisando proyectos de CBPR realizados en los EE.UU., señaló que el éxito de cada enfoque está determinado por características interconectadas, especialmente: a) tomando el tiempo para interactuar con la comunidad; b) empleando múltiples enfoques para comprometer a diferentes partes de la comunidad; c) entendiendo que distintos participantes a menudo tienen diferentes metas; e) apreciando las fortalezas de cada grupo; f) valorando el conocimiento de la comunidad; y, g) siendo flexible y creativo al realizar la investigación. Varios estudios de caso realizados por este grupo de investigación (Peres et al. 2005; Vela-Acosta et al. 2005; Peres et al. 2004; Quandt et al. 2004; Arcury et al. 2002, 2001a, 2001b,1999; McCauley et al. 2001; Hunt et al. 1999; Vaughan 1993) han demostrado que los estudios de percepción de riesgo son enfoques importantes para corregir disparidades de salud derivadas de causas ambientales, especialmente en comunidades rurales. Arcury (Arcury et al. 2001b), al estudiar la percepción de riesgo de campesinos latinos con respecto al uso de pesticidas y medidas sanitarias en Carolina del Norte, mostró que algunos campesinos mexicanos no aprovechaban algunas de las más básicas facilidades de seguridad y de higiene (por ejemplo, duchas para bañarse inmediatamente después del trabajo) debido a sus creencias sanitarias (basado en su sistema de creencia de salud, el individuo no aplica substancias frías a aquellas clasificadas como calientes, porque esto puede causar enfermedades; por lo tanto, estos trabajadores eran renuentes a ducharse hasta después que tuvieran una oportunidad de enfriarse (Arcury et al. 2001b). Hunt (1999), estudiando la percepción de riesgo de trabajadores rurales en México, descubrieron que esos trabajadores decidieron no utilizar Equipo de Protección Individual (EPI) debido, en su suposición, a que solamente la gente débil y enferma resulta dañada cuando se exponen a pesticidas. Según los autores, estos hallazgos están relacionados con un sentido de vulnerabilidad personal construido entre trabajadores rurales, lo cual será analizado posteriormente en este artículo. Otros estudios demuestran que no es posible concebir trabajador rural o granjero como una categoría homogénea. Estudiando a campesinos adolescentes hispánicos en Oregon, Salazar et al. (2004a) mostró que éstos pueden necesitar tiempo adicional y diferentes enfoques en capacitación que los adultos, dado la experiencia limitada que esos adolescentes traen al lugar de trabajo. El estudio de Salazar et al. también descubrió que los hombres tienen la percepción de que los riesgos son inherentes a aquellos más vulnerables: mujeres y niños. Resultados similares son los presentados por Goldman et al. (2004); Hunt et al. (1999); Lantz et al. (1994); Vaughan (1993), estudiando a mujeres rurales embarazadas en California, demuestrando que la mayoría de las trabajadoras rurales no toman medidas que pudieran impedir la exposición de ellas mismas y de sus familias. Según Vaughan (1993), las creencias de base cultural pueden influir en las percepciones de enfermedades, la filtración de información de riesgo y su tendencia a reaccionar a posibles amenazas para la salud. La consideración de esta afirmación, así como los hallazgos mencionados anteriormente, apunta a algunas instrucciones que deben seguirse en un estudio de percepción de riesgo con respecto al uso de pesticidas en un trabajo rural. Así, el presente estudio trató de analizar la percepción de riesgo en una comunidad de trabajadores rurales en el Estado de Rio de Janeiro, Brasil, y su relación con el trabajo y el uso de pesticidas, concentrándose en algunos factores determinantes de la construcción de percepción de riesgo en la comunidad. METODOLOGÍA Área y población del estudio Esta investigación se llevó a cabo en la localidad de São Lourenço (Figura 1), en Nova Friburgo, principal área de producción de hortalizas, donde se producen toneladas de tomates y 600 toneladas de coliflores anualmente (EMATER 2001; Peres 1999). La localidad es también una de las más grandes consumidores de pesticidas del país, promediando 124,5 libras de pesticidas por trabajador al año. Estas cifras son un 76% más altas que el promedio del Estado de São Paulo (más elevado que el promedio nacional, 68.5%) y un 1.8% más elevada que el promedio del Estado de Rio de Janeiro (Peres 1999; Peres et al. 2001). Aproximadamente, 650 personas viven en esta localidad en 120 pequeñas propiedades (con un promedio entre una y dos hectáreas). La población tiene un promedio de edad de entre 30 y 35 años, y alrededor del 30% es analfabeta (Peres 1999). El trabajo rural en São Lourenço se basa en la agricultura familiar, la que es muy característica del sudeste de Brasil. Todos los miembros de la familia participan en el proceso de trabajo, incluyendo Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

48 Artículo Original Peres Frederico Figura 1. Mapa de São Lourenço Stream Valley, Nova Friburgo / RJ Brasil. mujeres y niños. La mayoría de los trabajadores es propietaria de la tierra. En aquellos casos en que la familia no tiene su propiedad, los dueños de la tierra locales arriendan parte de sus tierras a cambio de parte de la producción de la familia. Estas familias (llamadas meeiros o aparceros) están comprometidos a cosechar de acuerdo a las instrucciones del propietario de la tierra, incluyendo aquellas relativas al uso de pesticidas. Los cultivos están ubicados cerca de las residencias (30 metros en promedio) y debido a las características productivas y climáticas, la agricultura se realiza durante todo el año. Dado que toda la familia está involucrada en el proceso de trabajo y vive rodeada por los cultivos, la exposición a los pesticidas es extremadamenta alta y continua. Investigación exploratoria en terreno El presente estudio fue organizado en cuatro etapas consecutivas: fase de investigación exploratoria en terreno; definición de categorías empíricas y criterios de selección de informantes claves; recopilación de datos; y análisis de datos. La primera fase de la investigación en terreno (llamada fase exploratoria ) abarcó el análisis inicial de características ambientales locales, diversidad de población, relaciones sociales, procedimientos de trabajo, relaciones de poder y otros aspectos sociales. En esta primera fase se realizaron doce entrevistas abiertas a líderes de la comunidad, identificados entre la población local por dos agrónomos (servidores públicos) que han estado trabajando en esa región por, al menos, 10 años. Se hicieron entre 10 y 20 preguntas a cada uno de los 12 informantes claves, respecto a cuánto tiempo han estado trabajando en agricultura, cuáles son sus actividades de trabajo, cómo realizan su trabajo y cómo manejan los pesticidas. Las entrevistas fueron grabadas y transcritas sin editar, a fin de definir mejor categorías analíticas y elegir cuáles informantes claves se utilizarían en la siguiente etapa de investigación en terreno. También se hicieron registros fotográficos participativos de procesos de observación en terreno y trabajo, así como anotaciones en terreno. Todas las entrevistas realizadas durante la investigación exploratoria en terreno fueron empleadas solamente para definir, junto con las observaciones y otros registros, categorías empíricas de estudio y criterios de selección de informantes claves. Estas entrevistas no se emplearon en la etapa de análisis de datos. Definición de categorías empíricas y criterios de selección de informantes claves La definición de categorías empíricas a emplear en la recopilación de datos se basó en los resultados de la fase exploratoria. Estas categorías fueron definidas sobre las impresiones, dudas, deseos y temores de los doce informantes claves, lo cual amplió el alcance de la investigación. Se establecieron las siguientes categorías: percepción de riesgos ambientales; percepción de riesgos para la salud; y estrategias defensivas desarrolladas debido a los peligros ocupacionales. Después que se establecieron las categorías empíricas, se definió la estrategia de recopilación de datos, a través de entrevistas individuales semi-estructuradas. También se definieron los criterios para seleccionar informantes claves: el tiempo que habían vivido en la localidad; la productividad de su granjas; si habían experimentado o presenciado un episodio de intoxicación por pesticida: o haber abandonado actividades agrícolas debido a intoxicaciones (de ellos/ellas mismos o un pariente cercano). Los informantes claves fueron seleccionados de entre 64 trabajadores vistos en el centro de salud local en cuatro días de febrero y marzo de 2005, mientras que un equipo de investigadores de la Fundación Oswaldo Cruz (FIOCRUZ) tomó muestras de sangre para análisis de exposición a pesticidas y contaminación (trabajadores que se ofrecieron voluntariamente para proporcionar muestras de sangre). Esta actividad fue parte de un programa de FIOCRUZ más amplio e integrador, que apunta a analizar la movilización de pesticida y el destino biológico en esa localidad (CESTEH 1997). Doscientos trabajadores fueron seleccionados al azar de la población loca;l con más de 15 años de edad para participar en la acti /171 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

49 Artículo Original Percepción de Riesgo de los Agricultores con Respecto al Uso de Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil vidad del programa integrado (evaluación de exposición a pesticidas a través del análisis de muestras de sangre), sólo 64 personas se presentaron en el centro de salud local para participar en el estudio. Empleando los criterios de selección establecidos previamente (trabajadores que han estado viviendo en la localidad por diez años o más; trabajadores cuyas plantaciones tienen una elevada productividad; trabajadores que han experimentado o presenciado un episodio de intoxicación por pesticidas; o trabajadores que han abandonado las actividades agrícolas debido a intoxicaciones), 27 trabajadores fueron muestreados (16 hombres y 11 mujeres). Los informadores tenían en promedio entre 35 y 40 años de edad y la mayoría no había finalizado la educación elemental. Recopilación de datos Se emplearon entrevistas semi-estructuradas cualitativas, basadas en el modelo explicativo de Kleinman (1980) para interrogar a los trabajadores seleccionados. Las entrevistas individuales fueron realizadas en un lugar privado, empleando una encuesta con 20 preguntas de interpretación abierta pre-testeadas en dos estudios anteriores (Peres 2003; Peres et al. 2004). A estas preguntas se agregaron otras, de acuerdo al progreso de la entrevista, caracterizando un sistema de entrevista semi-estructurada. El primer conjunto de cinco preguntas se relacionaban con la descripción de los procesos de trabajo local. El segundo y tercer conjunto (10 preguntas cada una de ellas) se referían a la percepción del riesgo ambiental y para la salud. Las últimas cinco preguntas se relacionaban con posibles constructos de estrategias defensivas. Todas las entrevistas fueron registradas en casettes y posteriormente transcritas por el entrevistador. Análisis de datos El análisis de datos se basó en las técnicas de análisis de discurso cualitativo que incluía categorización de contenido, identificación de recurrencias y análisis de significado (Minayo 1992). El análisis del conjunto de entrevistas comenzó con una lectura cerrada, identificando las unidades significativas. A continuación, se crearon categorías analíticas que permitieron agrupar todas las unidades significativas con un mínimo de ambigüedad. Se construyeron tres categorías analíticas principales a fin de agrupar los datos y facilitar el proceso de análisis de datos: minimización del riesgo (especialmente con respecto a los riesgos ambientales); negación del riesgo (especialmente con respecto a los riesgos para la salud); y construcción de estrategias defensivas. El siguiente paso implicó el análisis de posibles conexiones entre estas tres categorías analíticas. Primero, cada entrevista fue analizada en su totalidad y los párrafos fueron codificados de acuerdo a las categorías establecidas. A continuación, se agruparon pasajes de las entrevistas de acuerdo con la categoría y un análisis de contenido de las respuestas, como lo describen Coffey y Atkinson (1996), destacando algunos pasajes representativos. Los pasajes y párrafos seleccionados fueron finalmente revisados dentro del contexto de la entrevista. RESULTADOS Los resultados fueron agrupados de conformidad con las tres categorías analíticas definidas: minimización del riesgo, negación del riesgo y estrategias defensivas. La minimización del riesgo se observó cuando a los entrevistados se les pidió que informaran acerca de problemas ambientales. Cuando se les pidió informar acerca de riesgos para la salud, observamos que la minimización del riesgo fue tan enfática que podríamos clasificarla como negación de riesgo. Durante todas las entrevistas fue posible determinar algunas estrategias defensivas construidas a fin de mantener una cierta normalidad para enfrentar el potencial dañino representado por sus actividades de trabajo. Minimización de riesgos ambientales El principal riesgo ambiental mencionado en las entrevistas es la contaminación de los cursos de agua, seguido por la contaminación del suelo (Tabla 1). La preocupación con el río fue tan importante que algunos trabajadores informaron preferir otras formas de agresiones ambientales, concientes de contaminar los cursos de agua. Sin embargo, la única fuente de contaminación ambiental identificada fue la eliminación de envases de pesticidas vacíos. El proceso de aplicación de pesticida no fue visto como una posible amenaza para el ambiente. Según los entrevistados: Cuando fumigamos, se adhiere a la planta o se va al suelo. No se va a ninguna otra parte. (Trabajador agrícola, hombre, 36 años). Solamente afecta a la planta. (Trabajador agrícola, mujer 52 años). Cuando se les preguntó acerca de la eliminación de los envases vacios de pesticidas, estos informantes dijeron: Nosotros normalmente quemamos los envases porque no los podemos arrojar al río. Hay peces en el río y todo. De manera que no podemos arrojarlos ahí, los tenemos que quemar o botarlos. (Trabajador agrícola, 42 años). No, yo creo que no hay problema (en quemar los envases vacíos). Porque cuando uno los quema, se van. Sería peor arrojarlos al río. (Trabajador agrícola, mujer 52 años). Solamente dos de los trabajadores afirmaron haber lavado tres veces los envases y llevarlos al centro de recolección en el Centro de Abastecimiento de Alimentos (CEASA) en Nova Friburgo. Tabla 1. Problemas ambientales mencionados durante las entrevistas. Problema Número de Líneas representativas ambiental menciones Arrojamos las botellas vacías en las bolsas comunes de basura. Hay un vehículo que las recoge. Hacemos eso de manera que no contaminan el agua y ni afectan a la gente Contaminación 26 que vive en el área. del agua Mire, si la botella es de plástico, la quemo. No la boto. Hago eso de manera que no causará ningún problema al río es el peligro real. No, pienso que no hay problema (en quemar los envases vacíos). Porque cuando uno los quema desaparece. Sería peor arrojarlos al río. (Arrojar botellas vacías en un basurero normal) es una forma de liberarse del problema. Será peor si uno las arroja en el suelo o en el río. Van a causar Contaminación 12 problemas en cualquier parte que las deje. del suelo No, no creo que quemar las botellas vacías pueda causar alguna amenaza para el ambiente. Es peor cuando uno deja esas botellas en medio del cultivo, el producto (pesticidas) va directo al suelo. Sé que quemar botellas vacías puede dañar el aire. Pero no creo que sea tan peligroso como Otros 4 arrojarlas al río. Cuando uno la quema, desaparece. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

50 Artículo Original Peres Frederico Tabla 2. Problemas de salud mencionados durante las entrevistas Problema Número de Líneas representativas de salud menciones A veces, después de una o dos horas trabajando con el producto, tengo un poco de dolor de cabeza. Sabemos que fue causado por eso. Nos da Dolor de 22 dolor de cabeza, a veces nos sentimos enfermos del cabeza estómago, pero todo depende del producto que estamos usando. Cada vez que tengo que trabajar con medicina (pesticidas) tengo dolor de cabeza. Pero solamente aparece justo después de que uno la ha aplicado; después, desaparece. Normalmente siento vértigo en la mañana. No Desorientación estoy seguro si es el veneno o yo mismo. (Desmayo, 19 El año pasado tuve un episodio de desmayo. Pero Vértigo) no fue la medicina (pesticidas); había estado borracho la noche anterior. Vi a mi vecino tener un episodio de convulsiones. Convulsiones 14 Sé que el veneno provocó eso. La gente dice que eso (pesticidas) puede causar convulsiones, pero yo no lo he visto aún. A veces, cuando regreso del trabajo, siento Náuseas 14 náuseas. Tomo una taza de leche y se va. Mi mujer tiene náuseas cuando tiene que trabajar con medicinas. Las mujeres son débiles, Ud. sabe. Dificultad para 8 Los pesticidas causan dificultad para respirar, la respirar gente cree que se están ahogando (asfixiando). Vómitos 7 De vez en cuando tengo episodios de vómitos. Es bueno para mí, porque limpia mi organismo. Negación de riesgos para la salud Los entrevistados asocian los problemas de salud causados por el uso de pesticidas con episodios de intoxicación (Tabla 2). El problema o síntoma de salud más común relacionado con la contaminación por pesticidas por los productores fue el dolor de cabeza. Otros síntomas que los granjeros relacionan con el uso de pesticidas reflejan el típico escenario de intoxicación aguda clínica: desorientación (desmayo, vértigo): convulsiones; náuseas; dificultad para respirar; y, vómitos. Ninguno de los 27 granjeros entrevistados reconoció que estos síntomas eran peligrosos para su salud. En sus propias palabras, estos síntomas eran sólo una cosa común, una alteración normal. Además, ninguno de esos trabajadores alegó haber estado expuesto o haber sido intoxicado, aun cuando, en algunos casos, otros informadores confirmaron que algunos de estos trabajadores habían pasado por episodios de intoxicación con pesticidas. Según las entrevistas, ellos se consideraron a sí mismos fuertes y, por lo tanto, el veneno no les causó ningún daño. Por lo tanto, ellos pensaban que había riesgo sólo para otra gente. Pienso que esta medicina (pesticida) no puede hacerte daño. Mírame, muchacho, yo he estado trabajando con esto desde que tenía cinco años y nunca sentí nada en absoluto. Si realmente fuera peligroso, ya habría sucedido algo, correcto?. (Trabajador, mujer, 42 años). He estado trabajando con agricultura por cuarenta años y nunca he sentido nada, ni siquiera dolores de cabeza. Hay algunas personas que no lo pueden manejar, quiero decir, personas que son débiles. (Trabajador, 68 años). Mire, sabemos que no nos hace ningún bien, pero no puede ser tan malo. Quiero decir, después de todos estos años hemos estado trabajando con él sin ningún problema. (Trabajador agrícola, mujer, 31 años de edad). Tengo la impresión de que esto es una cosa personal: algunos tienen problemas con eso, otros no. Así es como lo veo. (Trabajador agrícola, 38 años de edad). Estrategias defensivas Se observó entre los entrevistados una cierta actitud de desprecio hacia el riesgo. Las frases referente a gente débil son comunes. Estas personas nunca son ellas sino que otra gente. Afirman que ellos están acostumbrados a tratar con el veneno o preparados para esa situación, como se ve en la siguiente afirmación: Escuche, yo he trabajado con el veneno por más de treinta y cinco años y nunca he tenido ninguna clase de problema. Ahora, mi hermano menor tuvo que ir al hospital una vez, porque estaba intoxicado. Por eso que le digo que hay alguna gente que es débil ante el veneno. (Trabajador agrícola, 68 años). Ninguno de los entrevistados afirmó haber tenido problemas serios de salud debido al uso de pesticidas. Todos los trabajadores minimizaron los síntomas como normales y no directamente relacionados con el uso de pesticidas. Siguieron trabajando con pesticidas casi diariamente. Las estrategias defensivas son muy sólidas en las mentes de estos trabajadores. Incluso cuando mencionan haber tenido síntomas relacionados con los pesticidas, su importancia fue minimizada: A veces, después de una o dos horas trabajando con los productos, tengo un pequeño dolor de cabeza. Sabemos que fue causado por eso. Nos da dolor de cabeza, a veces nos sentimos mal del estómago, pero depende del producto que estamos usando. (Trabajador agrícola, 38 años). Los pesticidas se convierten en el producto. El dolor de cabeza se hace pequeño. De este modo, el campesino permite su permanencia en un proceso de trabajo reconocidamente peligroso. DISCUSIÓN Desde mediados de los años 60, cuando los granjeros locales habían optado por un modelo de producción agrícola intensiva, se han estado observando profundos cambios en esta localidad, principalmente en el trabajo y la organización de la familia. Los procesos tradicionales de cultivo han sido reemplazados cada vez más por nuevas tecnologías (especialmente aportes químicos) y aquellos productores que han conservado la lógica tradicional de producción fueron atrapados en un proceso de competencia injusta. En consecuencia, la elección natural para este segundo grupo de granjeros fue la adopción del uso de pesticida como técnica de protección de los cultivos, aumentando su productividad o quedando marginados de la competencia en el mercado regional (Peres et al. 2004). Según Rozemberg & Manderson (1998), la inserción marginal de pequeños agricultores en el mercado de la economía de Brasil, subordinado a agricultura comercial, determina cambios radicales en el proceso del trabajo, contemplando el incremento de la carga de trabajo como un intento de aumentar la productividad. Esto, según estos autores, condujo a un aumento en los riesgos para la salud y el medio ambiente, especialmente aquellos relacionados con el uso de pesticidas. Hemos encontrado que el mayor riesgo ambiental mencionado en las entrevistas fue la contaminación de los cursos de aguas. Este resultado puede deberse a la presencia de muchos cursos de agua en la región. Una probable influencia es también la presencia frecuente de otro equipo de investigación FIOCRUZ en asociación con un proyecto de investigación integrado (CESTEH 1997), que /171 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

51 Artículo Original Percepción de Riesgo de los Agricultores con Respecto al Uso de Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil apunta a recolectar muestras de agua para su análisis de contaminación por pesticida. Los trabajadores rurales asociaron la toma de muestras de agua con algún tipo de problema en el agua, lo cual puede ser un hallazgo en la forma en que los proyectos de investigación influyen en la percepción de riesgo de las comunidades. Además, señala alguna dirección a las iniciativas CBPR, especialmente respecto al rol de ambos socios en la investigación participativa. Quandt et al. (2001), en su estudio con trabajadores agrícolas de North Carolina, señalaron algunas barreras al establecimiento de asociaciones académico-comunidades exitosas. Éstas incluyeron estereotipos que cada socio tiene del otro, diferencias culturales y diferencias en orientación a las estructuras de poder. Arcury et al. (2001a), revisando proyectos CBPR en los EE.UU., señalan que los enfoques basados en la comunidad no solamente mejoran el acceso a miembros de la comunidad y ayuda a los investigadores a establecer la confianza necesaria para una recopilación precisa de datos, sino que aumenta la sustentabilidad de cualquier intervención basada en la investigación. Los investigadores, según los autores, no debieran nunca ser vistos por la comunidad como miembros de su grupo, pero estos profesionales deben ganarse la confianza de las comunidades a fin de garantizar el éxito de sus acciones. Según ambos estudios, para superar estas barreras es necesario aclarar las diferentes metas de cada socio, construyendo un modelo de participación que podría involucrar a muchos segmentos de la comunidad y desarrollar sensibilidad cultural. Las comunidades deben entender el propósito de las actividades de investigación a fin de estar conscientes del problema estudiado e incorporar los hallazgos de las investigaciones en sus vidas. Los datos mostraron que algunas fuentes de contaminación ambiental no son vistas como reales amenazas para el medio ambiente por esta población. Los trabajadores descartaron la contaminación del aire causada por los pesticidas en lugares donde la producción agrícola es intensa, como en esta área. La quema de envases sigue siendo una práctica común entre los trabajadores, especialmente entre los meeiros. El Decreto Nacional (del 4 de enero de 2002), que regula la Ley Federal de Pesticidas (del 11 de julio de 1989) ordena que los envases vacíos de pesticidas deben ser recolectadosy reciclados por la empresa fabricante (cabe señalar que el centro de recolección local está a menos de 15 millas de sus granjas). Sin embargo, los trabajadores de esta área no siguen esta ordenanza, tal vez porque no visualizan la contaminación del aire como un problema. Otro punto a destacar es la minimización del riesgo por parte de los trabajadores entrevistados de la granja. Esto se evidenció especialmente cuando a los entrevistados se les pidió que informaran acerca de los aspectos ambientales relacionados con el uso del pesticida en la agricultura local. Como no querían asociar su trabajo con degradación ambiental, ellos alegaron que sus actividades de trabajo no contaminaban el ambiente, traspasando esta responsabilidad a sus vecinos. Respecto a los efectos en la salud informados durante las entrevistas, se observó que los trabajadores agrícolas solamente consideraban los efectos directos de la exposición a los pesticidas, especialmente aquellos relacionados con síntomas agudos de intoxicación. Esto refuerza la hipótesis que las experiencias previas son importantes en la percepción de riesgo de los trabajadores. Para estos entrevistados, por lo tanto, existe riesgo sólo donde se hace evidente. Entonces, cuando no hay un efecto visible de la exposición, ellos tienen la impresión de que el riesgo no existe. Un hallazgo similar se encontró en el estudio de Vaughan (1993) respecto a la percepción de riesgo y conducta de auto-protección asociada con la exposición crónica a los pesticidas. Según esta autora: Los factores de estilo de vida que aumentan el riesgo de enfermedad crónica presentan circunstancias que difieren fundamentalmente de riesgos agudos de salud. La demora de posibles consecuencias negativas, el inicio gradual de una enfermedad, la influencia de opiniones acerca del daño pasado en las percepciones de riesgo futuro, y la incertidumbre inherente en estimadas probabilísticas de riesgo han sido consideradas por los investigadores en el dominio de riesgo ambiental como factores importantes cuando se explican las percepciones de riesgo y la conducta de auto-protección relacionada con exposiciones de largo plazo. Por otro lado, los dolores de cabeza son frecuentemente asociados con el uso de pesticidas, dado que los trabajadores han presenciado (o desarrollado ) intoxicación aguda, la cual presenta una variedad de síntomas muy característicos como dolores de cabeza después de un largo día de trabajo con pesticidas. Incluso aquellos trabajadores que identificaron problemas de salud relacionados con el uso de pesticidas afirmaron que estos problemas eran menores, y que no representaban una real amenaza para su salud. Según Tucker & Napier (2001), los granjeros normalmente ven el uso de pesticidas como voluntario y familiar es decir, una actividad común que forma parte de su vida cotidiana porque son ellos los que deciden qué clase de control de plaga emplearán en su sistema de producción. Los autores sugieren que debido a que los granjeros adquieren experiencia empleando estos productos de manera intensiva y masiva a través de los años, existe un vínculo íntimo entre trabajo y pesticidas, y, como resultado, ellos asignan bajos niveles de riesgo al uso que les dan. Se identificó una estrategia de negación del riesgo en la mayoría de las conversaciones de los trabajadores. Aunque los trabajadores agrícolas percibían el potencial nocivo de estos agentes químicos, ellos negaron la posibilidad de enfermarse manipulando pesticidas durante sus propias actividades de trabajo. Esta estrategia de negación es uno de los factores determinantes que hacen posible que trabajen con pesticidas aun sabiendo que son peligrosos. Mientras afirmen que el pesticida no es un veneno, sino que una medicina para las plantas, podrán seguir trabajando. Con respecto a la minimización del riesgo y negación, hay tres posibles maneras de entender los factores determinantes de los hallazgos de este estudio. La primera manera es asociar su minimización del riesgo con la carencia de conocimiento. La carencia de acceso al objetivo o datos no distorsionados 80% de la información disponible para ellos proviene de la industria de los pesticidas y del mercado local (Peres 1999), hace que estos trabajadores sean escépticos acerca de los efectos que puedan sufrir en su salud. Generalmente se sienten bien y realizan sus obligaciones sin limitaciones, donde destacamos la invisibilidad del riesgo. El segundo punto de vista indica la creencia de una protección individual contra los efectos de los pesticidas. Cuando ellos afirman que hay gente que es débil cuando manipulan pesticidas (48% de los entrevistados lo mencionó), los trabajadores muestran la creencia de ser de alguna manera bendecidos por algún tipo de gracia que los protege contra los efectos de la exposición a los pesticidas. Los informadores nunca pensaron de ellos mismos como débiles, sino que siempre era otra gente la débil. Estudios anteriores realizados en la misma localidad (Peres et al. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

52 Artículo Original Peres Frederico 2005; Peres et al. 2004; Peres et al. 2001; Peres 1999) siempre describían narraciones de terceras personas: alguien (otro) se sintió mal; alguien (otro) no pudo acercarse al veneno, etc. Durante estos estudios se observó que se decía que los trabajadores que niegan haberse sentido enfermos habían sufrido los efectos negativos de los pesticidas. Igualmente, otros estudios realizados en los EE.UU. y México han sugerido que los trabajadores agrícolas a menudo consideran al enfermo y débil como vulnerable a la exposición a los pesticidas (Salazar et al. 2004; Hunt et al. 1999; Lantz et al. 1994). Esto da una falsa impresión de que la fisiología del individuo es responsable por los daños y enfermedades relacionadas con la exposición a los pesticidas. Una tercera forma de observar este tema apunta a los trabajadores que creen que los pesticidas pueden en realidad causarles algún daño, pero siguen negando el riesgo, como una manera de reforzarse a sí mismos y soportar el trabajo que ellos repiten todo el año. Este proceso de negación, más evidente en los discursos de los hombres, hace que los trabajadores construyan diversas estrategias defensivas a fin de mantenerse funcionando cuando se enfrentan con un proceso de trabajo potencialmente dañino. Una de las más arriesgadas presunciones que estos trabajadores hacen llegar una falsa impresión: cuando se sienten saludables, están protegidos de enfermarse después de exponerse a pesticidas y, si estos trabajadores sienten que están protegidos de enfermarse, por qué tienen que usar IPE? A través de esta suposición, el uso de IPE es el reconocimiento de que los pesticidas pueden hacer daño (Hunt et al. 1999). Según Dejours (1992), esta actitud no puede tomarse literalmente, como si el trabajador careciera completamente de conocimiento de riesgos planteados por esa actividad. Por el contrario, tales estrategias sugieren que conocen completamente el peligro. Ellos agregan sus propios riesgos al riesgo de la actividad, de manera que se minimiza o simplemente se niega, en un proceso que el autor llama ideología defensiva (en este caso, la negación de estar en riesgo o de la relación entre causa y efecto). El principal propósito de esta opinión es proporcionar al trabajador la capacidad de sobrevivir en un medio y/o proceso laboral peligroso, construyendo una instancia simbólica en la cual el trabajador controla el peligro, y no lo contrario. Según el autor, el estar altamente consciente de los riesgos relacionados con el trabajo, incluso si el trabajador no está emocionalmente involucrado con el riesgo, requeriría que el trabajador tome tantas precauciones que sería considerado inproductivo. (Dejours 1992). Hubo algunas limitaciones en el presente estudio. Primero, el grupo informante clave era muy homogéneo (blancos, descendientes de europeos, la mayoría de ellos propietarios de la tierra) y representa solamente a los trabajadores agrícolas involucrados con agricultura de familia, la cual es representativa de una porción de trabajadores en la región sudeste de Brasil. Este grupo no representa a aquellos trabajadores de granja involucrados con la actividad rural más importante en el país, la producción de soya (monocultivo extenso, grandes propiedades, trabajo asalariado, fumigación de pesticidas con aviones, etc.). En esta actividad agrícola (producción de soya) la oferta de trabajo rural es tal que si un trabajador de campo contratado desea evitar exposiciones a químicos agrícolas, significará que perderá su empleo, que alguien inmediatamente detrás de él en la fila tomará el mismo peligroso trabajo, lo que no se ve frecuentemente en el ambiente de la agricultura familiar. Así, los hallazgos del estudio no pueden generalizarse a otros grupos o lugares geográficos en el país. Segundo, no fue posible realizar focus-groups con los participantes. Los focus groups son un método útil para estudios de percepción de riesgo ya que proporciona una perspectiva multiestratos de las creencias y actitudes que no pueden obtenerse de una sola entrevista. Las interacciones entre grupos participantes normalmente revelan importantes aspectos de la estructura comunitaria local, la cual podría considerarse como factores determinantes de las percepciones de riesgo de las personas. Finalmente, como los encuestados estaban participando en un ensayo clínico antes de las entrevistas, muchos de ellos estaban asustados por la posibilidad de intoxicarse o enfermarse, lo que habría influido en sus respuestas. COMENTARIOS FINALES Los hallazgos de este estudio apuntan a algunas implicancias para los especialistas de la salud, especialmente aquellos responsables por las campañas educacionales y de comunicación de riesgo. La mayoría de estos profesionales, especialmente en Brasil, mantienen el concepto de que los peligros en los ambientes de trabajo deben ser explicados claramente (enfoque normativo) a todos los trabajadores (Salazar et al. 2004; Rozemberg y Peres 2003; Castillo et al. 1999;) lo que, de acuerdo con las creencias de estos profesionales, es suficiente educar. Como se observó en el presente estudio, las instrucciones normativas y de rutina no son suficientes para proteger la salud de los trabajadores, así como el ambiente. Esto refuerza el fundamento para incorporar los estudios de percepción de riesgo en las campañas educacionales. Si las estrategias de comunicación de riesgo se concentran en grupos específicos de población, como trabajadores de granja, e involucran barreras idiomáticas, culturales, técnicas y socioeconómicas, es probable que un enfoque integrativo basado en el uso de estudios de percepción de riesgo pueda ser una manera positiva de superar el problema de salud ambiental, uniendo el sentido común con la información de riesgo (Rozemberg y Peres 2003). La exitosa implementación de las estrategias de intervención para abordar asuntos de salud ambiental complejos, tal como la exposición a pesticidas, requerirá un desafío interdisciplinario que exponga a especialistas de muchas disciplinas a los principios básicos y contribuciones de cada campo y apunta a la necesidad de que cada profesional entienda la ciencia, métodos, preparación y lenguaje del otro. Es necesario entender que la distancia entre los investigadores y trabajadores agrícolas es la misma en ambos sentidos: mientras más distantes permanecen los investigadores de la realidad de las comunidades, más lejos estarán estos profesionales de la comprensión real de sus problemas. Así, la relación entre algunos profesionales como especialistas de salud ambiental (quienes saben cómo enfrentar el problema a través de los aspectos toxicológicos y ambientales de la exposición a los pesticidas y contaminación) y educadores de salud (quienes saben cómo movilizar comunidades y comunicarse con ellos) tiene que estar implementada antes del evento (Kegler y Miner 2004). Debido a la naturaleza compleja del problema, los enfoques tradicionales y normativos orientados al experto parecen inadecuados e inapropiados. En consecuencia, los educadores de la salud necesitan ir más allá de la instrucción de repetición mecánica y rutinaria, abriendo un espacio interlocutorio substancial que permita a los trabajadores agrícolas expresar sus sentimientos, temores, percepciones e ideas. A través de sus discursos, es posible comprender aspectos importantes de sus vidas y las representaciones que hacen /171 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

53 Artículo Original Percepción de Riesgo de los Agricultores con Respecto al Uso de Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Rio de Janeiro, Brasil de estos, señalando así soluciones respecto a cómo ellos pueden responder a las reclamaciones de otros. Solamente entonces, podremos explicar cómo sus visiones del mundo absorben y derivan significado a la tecnología de la agricultura, lo cual debería ser el punto de partida para todas y cada una de las estrategias educacionales relacionadas con pesticidas en áreas rurales. REFERENCIAS Agência Nacional de Vigilância Sanitária (ANVISA) Nota técnica sobre livre comércio de agrotóxicos e im-pactos à saúde humana. Disponible en internet: [Accesado el 18 de enero de 2007]. Arcury TA, Quandt SA & Russell GB Pesticide safety among farmworkers: perceived risk and perceived control as factors reflecting environmental justice. Environ Health Perspect. 110 Suppl 2: Quandt SA & Dearry A. 2001a. Farmworker pesticide exposure and community-based participatory research: rationale and practical applications. Environ Health Perspect. 109 Suppl. 3: Quandt SA, Cravey AJ, Elmore RC y Russell GB. 2001b. Farmworker reports of pesticide safety and sanitation in the work environment. Am J Ind Med. 39(5): Austin CK, Quandt SA, Saavedra R Enhancing community participation in intervention research: farmworkers and agricultural chemicals in North Carolina. Health Educ Behav. 26 (4): Brown P Popular epidemiology and toxic waste contamination: lay and professionals way of knowing. J Health Soc Behav. 33(3): Castillo DN, Davis L, Wegman DH Young workers. Occup Med. 14(3): Centro de Estudos da Saúde do Trabalhador e Ecologia Humana - Cesteh Programa de pesquisa O Destino dos Agrotóxicos na Microbacia do Córrego do São Lourenço, Nova Friburgo/RJ. Rio de Janeiro: Dundação Oswaldo Cruz. Coffey A, Atkinson P Making sense of qualitative data analysis: complementary strategies. Thousand Oaks: Sage. Dejours C. Abdouchely E, Jayet C Psicodinâmica do trabalho. São Paulo: Ed. Atlas A loucura do trabalho: estudo de psicopatologia do trabalho. 5a. Ed. São Paulo: Ed. Cortez. Empresa de Assistência Técnica e Extensão Rural-Emater Programa Estadual de Desenvolvimento de Microbacias Hidrográficas. Nova Friburgo, RJ: Emater. Food and Agriculture Organization of the United Nations-FAO FAOSTAT: Agriculture database. Disponible en internet: collections?subset=agriculture [Accesado el 09 de junio de 2005]. Goldman L, Eskenazi B, Bradman A, Jewell NP Risk behaviors for pesticide exposure among pregnant women living in farmworker households in Salinas, California. Am J Ind Med. 45: Gomez CM, Freitas CM Análise de riscos tecnológicos na perspectiva das ciências sociais. Hist. cienc. saude-manguinhos. 3(3): Hunt L, Tinoco R, Halperin D, Schwartz N Balancing risks and resources: applying pesticides without protective equipment in Southern Mexico. In: Hahn R (ed.) Anthropology in public health: bridging differences in culture and society. New York: Oxford University Press. Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística - IBGE Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios. Rio de Janeiro: IBGE. Kegler MC, Miner K Environmental health promotion interventions: considerations for preparation and practice. Health Educ Behav. 31: Kleinman A, Good B Culture & depression: studies in anthropology & crosscultural psychiatry of affect & disorder. Berkeley, CA: University of California Press Patients and healers in the context of cultures: an exploration of borderland between anthropology and psychiatry. Berkeley/Los Angeles: University of California Press. Lantz PM, Dupuis L, Reding D, Krauska M, Lappe K Peer discussions of cancer among Hispanic migrant farm workers. Public Health Rep. 109(4): Liebow E Who is expert at interpreting environmental hazards? A commentary on the disabling effects of an expert/layperson dichotomy. The Environmental Professional. 15: McCauley LA, Beltran M, Phillips J, Lasarev M, Sticker D The Oregon migrant farmworker community: an evolving model for participatory research. Environ Health Perspect. 109 Suppl 3: Minayo MCS O Desafio do Conhecimento: pesquisa qualitativa em saúde. São Paulo/Rio de Janeiro: HUCITEC-ABRASCO. Otway HJ, Thomas K Reflections on risk perception and policy. Risk Analysis, 2 (1): Winterfeldt DV Beyond acceptable risk: on the social acceptability of technologies. Policy Sciences. 14: Peres F, Rozemberg B, Lucca SR Risk perception related to work in a rural community of Rio de Janeiro State, Brasil: pesticides, health, and environment. Cad. Saúde Pública. 21(6): Lucca SR, Ponte LMD, Rodrigues KM, Rozemberg B Percepção das condições de trabalho em uma tradicional comunidade agrícola de Boa Esperança, Nova Friburgo, Rio de Janeiro / Brasil. Cad Saúde Pública. 20(4): Moreira JC É veneno ou é remédio? Agrotóxicos, saúde e ambiente. Rio de Janeiro: Ed. Fiocruz Onde mora o perigo? O processo de desenvolvimento de uma metodologia de diagnóstico rápido da percepção de risco no trabalho rural. [Tesis doctoral]. Campinas: Universidade Estadual de Campinas.. Rozemberg B, Alves SR, Moreira JC, Oliveira-Silva JJ Comunicação relacionada ao uso de agrotóxicos em uma região agrícola do Estado do Rio de Janeiro. Rev. Saude Pública. 35(6): É veneno ou é remédio? Os desafios da comunicação rural sobre agrotóxicos [Disertación de Master]. Rio de Janeiro: Escola Nacional de Saúde Pública Quandt SA, Doran AM, Rao P, Hoppin JA, Snively BM, Arcury TA Reporting pesticide assessment results to farmworker families: development, implementation, and evaluation of a risk communication strategy. Environ Health Perspect. 112(5): Arcury TA, Pell AI Something for everyone? A community and academic partnership to address farm worker pesticide exposure in North Carolina. Environ Health Perspect. 109 Suppl 3: Menderson L, Peres F Reflexões sobre a educação relacionada aos agrotóxicos em comunidades rurais. In: Peres F. & Moreira JC. (Org.) É veneno ou é remédio? Agrotóxicos, saúde e ambiente. Rio de Janeiro: Ed. Fiocruz. Rozemberg B, Nerves and tranquilizer use in Rural Brasil. Int J Health Serv. 26: Salazar MK, Napolitano M, Scherer JA & McCauley LA Hispanic adolescent farmworkers perceptions associated with pesticide exposure. West J Nurs Res. 26(2): Sjöberg L, Fromm J Information technology risks as seen by the public. Risk Anal. 21(3): Slovic P Perception of risk. Science. 236: Fischhoff B, Liechteisntein S Rating the Risks. Environment. 21(03): Starr C Social benefit versus tecnological risks. Science. 165: Tucker M, Napier TL Determinants of perceived agricultural chemical risk in three watersheds in the Midwestern United States. J Rural Stud. 17: Vaughan E Chronic exposure to an environmental hazard: risk perceptions and self-protective behavior. Health Psychol. 12(1): Vela Acosta MS, Chapman P, Bigelow PL, Kennedy C, Buchan RM Measuring success in a pesticide risk reduction program among migrant farmworkers in Colorado. Am J Ind Med. 47(3): Wiedemann PM Introduction to risk perception and communication. Arbeiten Zur Risko Kommunikation/Heft 38 Jülich April. Zola I Pathways to the doctor: from person to patient. Soc Sci Med. 7(9): Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

54 Artículo Original Efectos Cancerígenos y No-Cancerígenos por Exposición a Benceno y 1,3-Butadieno en Trabajadores y Población de la Ciudad de México CARCINOGENIC AND NON-CARCINOGENIC EFFECTS OF EXPOSURE TO BENZENE AND 1,3-BUTADIENE ON WORKERS AND GENERAL POPULATION OF MEXICO CITY Tovalin Horacio 1, Stranberg Bo 2 1. División de Estudios de Posgrado e Investigación, FES Zaragoza-UNAM, México. 2. Department of Occupational and Environmental Medicine, Sahlgrenska Academy at Göteborg University, Göteborg, Sweden. RESUMEN En la Ciudad de México y su zona conurbana, la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), las concentraciones de algunos de los contaminantes atmosféricos han declinado durante la última década (CO, SO 2, NOx y plomo); sin embargo, las concentraciones de ozono y partículas se mantienen elevados. Además, en la atmósfera urbana existen múltiples compuestos orgánicos e inorgánicos que hasta el momento no son evaluados de forma periódica, existiendo datos limitados sobre sus concentraciones en diferentes sitios y microambientes. Algunos de estos elementos y substancias presentes en el aire de la ciudad son reconocidas agentes cancerígenos y/o genotóxicos, entre ellos se encuentran el benceno, 1,3-butadieno, formaldehído, cadmio y otros. Los compuestos orgánicos volátiles (COV) como el benceno y el 1,3-butadieno son emitidos como vapores de los combustibles o las emisiones vehiculares. En áreas urbanas la principal fuente de emisiones de estas sustancias es los vehículos (60%) y las industrias (30%). Estos compuestos incluyen a una gran variedad de sustancias, con diferentes efectos a la salud a corto y largo plazo. En países más desarrollados sus concentraciones tienden a ser mayores en interiores que en exteriores (hasta 10 veces más), mientras que en países menos desarrollados estas pueden ser similares en ambos ambientes, debido a los altos niveles de contaminación en exteriores. Tovalin H Stranberg B Efectos cancerígenos y No-Cancerígenos por Exposición a Benceno y 1,3 Butadieno en Trabajadores y Población de la Ciudad de México. Cienc Trab. oct-dic;9(26):172:177). ABSTRACT In Mexico City and its conurbation zone, the metropolitan Zone of the Mexico Valley (ZMVM), the concentration of some of the atmospheric pollutants has decreased during the last decade (CO, SO 2, NOx and lead); however concentrations of ozone and particles are still high. Furthermore, in the urban atmosphere there are multiple organic and inorganic compounds which so far has not been evaluated periodically, and data available on their concentrations in different sites and microenvironments is limited. Some of these elements and substances present in the air of the city are known carcinogenic and/or genotoxic agents, including benzene, 1,3-butadiene, formaldehyde, cadmium and others. Volatile Organic compounds (COV) such as benzene and 1,3 -butadiene are emitted as fuel vapors or vehicles emissions. In urban areas the main sources of emission of these substances are vehicles (60%) and industries (30%). These compounds include a great variety of substances with different effects on health both in the short and long terms. In more developed countries their concentrations tend to be greater indoors than outdoors (up to 10 times more), while in less developed countries these may be similar in both environments, due to the high levels of pollution outdoors. Descriptors: RISK ASSESSMENT; AIR POLLUTION; CARCINOGENS; BENZENE/ ADVERSE EFFECTS; BENZENE/TOXICITY; BUTADIENES/ ADVERSE EFFECTS; BUTADIENES/TOXICITY; MEXICO. Descriptores: MEDICIÓN DE RIESGO; CONTAMINACIÓN DEL AIRE, CARCINÓGENOS; BENCENO/EFECTOS ADVERSOS; BENCENO/TOXI- CIDAD; BUTADIENOS/EFECTOS ADVERSOS, BUTADIENOS/TOXICI- DAD, MÉXICO. INTRODUCCIÓN Correspondencia / Correspondence Horacio Tovalín División de Estudios de Posgrado e Investigación, FES Zaragoza-UNAM, México Batallón 5 de Mayo s.n. esq. Plan de Ayala, Iztapalapa, México D.F., México, Tel.: (52-55) Fax: (52-55) Recibido: 26 de noviembre de 2007/Aceptado:26 de diciembre de 2007 La OMS en un informe concluye que cerca de una cuarta parte de las enfermedades están relacionadas o producidas por factores ambientales (OMS 1997). Esta situación se ve agravada en las megaciudades de los países menos desarrollados. En la Ciudad de México y su zona conurbada, la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), las concentraciones de algunos de los contaminantes atmosféricos han declinado durante la última década (CO, SO 2, NOx y plomo); sin embargo, las concentraciones de ozono y partículas se mantienen la mayoría de los días arriba de los máximos recomendados. La Secretaría del Medio Ambiente local reporta concentraciones de ozono que rebasan la norma de 0.11 ppm (una hora cada tres años) durante varias horas al día en uno de cada tres días durante 2002; a la vez que las concentraciones /177 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

55 Artículo Original Efectos Cancerígenos y No-Cancerígenos por Exposición a Benceno y 1,3-Butadieno en Trabajadores y Población de la Ciudad de México de PM10 rebasaron el estándar de 24 horas de 150 mg/m 3, uno de cada siete días durante el mismo periodo (SMA 2003). En la ZMVM se han reportado numerosas evidencias sobre los efectos en la salud de los contaminantes, daños respiratorios, cardiovasculares y el incremento de la mortalidad general. Por ejemplo, se ha observado que la exposición al ozono causa inflamación de las vías respiratorias y una mayor susceptibilidad a infecciones (Castillejos et al. 1992; Gold et al. 1999). Otros estudios sugieren, además, que la exposición a emisiones de tráfico pesado incrementan la susceptibilidad a presentar síntomas respiratorios y el empeoramiento de síntomas en asmáticos (English et al. 1999; Gee Sollars 1998; Romieu et al. 1995). En cuanto al efecto de las partículas, existe una asociación entre su concentración en el aire urbano y un incremento de la mortalidad en niños y adultos (Loomis et al. 1999). Agregados a los contaminantes anteriores, en la atmósfera urbana existen múltiples compuestos orgánicos e inorgánicos que hasta el momento no son evaluados de forma periódica, existiendo datos limitados sobre sus concentraciones en diferentes sitios y microambientes. Algunos de estos elementos y substancias presentes en el aire de la ciudad son reconocidos agentes cancerígenos y/o genotóxicos. Entre ellos se encuentran el benceno, 1,3-butadieno, formaldehído, cadmio y otros (IARC 2007). Los compuestos orgánicos volátiles (COV) como el benceno y el 1,3-butadieno son emitidos como vapores de los combustibles o las emisiones vehiculares. En áreas urbanas las principales fuentes de emisiones de estas sustancias son los vehículos (60%) y las industrias (30%). Estos compuestos incluyen una gran variedad de sustancias, con diferentes efectos en la salud a corto y largo plazo (Molina y Molina 2002). En países más desarrollados sus concentraciones tienden a ser mayores en interiores que en exteriores (hasta 10 veces más), mientras que en países menos desarrollados estas pueden ser similares en ambos ambientes, debido a los altos niveles de contaminación en exteriores. En la población de la ZMVM se ha estudiado la relación entre estas exposiciones y el daño en el material genético. En varios estudios de población trabajadora y no trabajadora de la región expuestas crónicamente a niveles elevados de contaminantesaire se ha detectado, por medio del Ensayo Cometa (electroforesis de células en agarosa) la presencia de un daño severo al ADN (Rojas et al. 2000; Tovalin et al. 2006). Existen diferentes grupos de población con un riesgo alto de tener daños en su salud por el nivel y frecuencia de contacto con los contaminantes atmosféricos. En particular se han desarrollado múltiples estudios en niños y recientemente se han estudiado estos efectos en adultos mayores. Ambos grupos presentan una mayor susceptibilidad biológica a estas exposiciones derivada de ciertas especificidades. Por ejemplo, en cuanto a los niños en México un 25% vive en zonas con alta contaminación (SSA/PRASA 2001), muchos de ellos se exponen simultáneamente a pobreza, carencias nutricionales y altas concentraciones de contaminantes ambientales. Los menores tienen, además, características que los hacen más susceptibles a los efectos de los contaminantes ambientales. Ellos respiran durante el día más aire, beben más líquidos por peso y son más activos que los adultos (Landrigan et al. 1998), por lo mismo, inhalan o ingieren mayores cantidades de contaminantes, los cuales, por ejemplo, pueden lesionar los nuevos alvéolos formados durante este periodo (Etzel y Balk 1999). En el caso de los adultos mayores, estos tienen también una mayor susceptibilidad a los contaminantes del aire. Durante este periodo de la vida sus defensas orgánicas descienden y a pesar de que desarrollan menos actividades en exteriores, los contaminantes los alcanzan por medio de su infiltración en interiores, que es significativa sobre todo para los compuestos orgánicos y las partículas (Pope et al. 1992; Tovalin et al. 2007b). Así, Borja- Aburto (Borja-Aburto et al. 1997) reporta un incremento de 6% de la mortalidad cada vez que se incrementan 100 mg/m 3 la concentración de las partículas suspendidas totales. Otro grupo de alto riesgo en las megaciudades de los países menos desarrollados, como la ZMVM, es el significativo porcentaje de la población trabajadora que labora en el mercado informal, permaneciendo en exteriores durante largos periodos (INEGI 2001). Esta condición también se comparte por muchos trabajadores formales de los sectores servicio y comercio que deben permanecer en exteriores muchas horas al día. Tan solo en la Ciudad de México, más de doscientos mil personas laboran como conductores de camión y taxi y no menos de cien mil como vendedores callejeros (SETRAVI 2007), teniendo una exposición directa a fuente móviles y fijas de contaminación en calles con alta densidad de tráfico (Ortiz et al. 2002). A estos se deben agregar las decenas de miles de niños que trabajan o permanecen con sus padres en exteriores mientras estos laboran en las calles. A este respecto, se ha reportado en trabajadores de exteriores niveles de exposición a partículas PM 2.5 (con diámetro menor a 2.5 um) mayores a la norma mexicana de 65 mg/m 3 y exposiciones al ozono, benceno y tolueno, entre otros, dos o más veces mayores a las de trabajadores en interiores (Tovalin et al. 2007a). En la misma ciudad, además, se reporta una relación entre la magnitud de estas exposiciones y la presencia de un grado de daño severo al ADN en trabajadores en exteriores (Tovalin et al. 2006). El objetivo de este estudio es presentar los resultados de la evaluación del riesgo de tener efectos cancerígenos y no-cancerígenos en trabajadores de exteriores y población general de ZMVM relacionados con la exposición crónica a benceno y 1,3- butadieno presentes en diferentes microambientes. MÉTODOS Para realizar la evaluación de riesgos cancerígenos y no-cancerígenos asociados al benceno y 1,3-butadieno, inicialmente se recopiló información toxicológica sobre sus efectos cancerígenos y no-cancerígenos reportados y además sobre las concentraciones y niveles de exposición personal a benceno y 1,3-butadieno en medios urbanos de países desarrollados y en vías de desarrollo. A este respecto se utilizaron los resultados de una campaña de monitoreo reciente realizada por los autores. Con esta información se identificaron los diferentes riesgos a la salud asociados con estas sustancias; se determinó el grado de exposición de diferentes grupos en la ZMVM a estas sustancias; y, finalmente, utilizando la metodología desarrollada para este efecto por la U.S. EPA (1985) se evaluó el riesgo que tiene la población de la zona de desarrollar, a lo largo de su vida, efectos cancerígenos y no-cancerígenos. El proceso de evaluación del riesgo para la salud de poblaciones expuestas a agentes ambientales se ha definido como la caracterización de los efectos potenciales en la salud humana por la Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

56 Artículo Original Tovalin Horacio Tabla 1. Lista de 33 Tóxicos en el Aire. Acetaldehido Óxido de etileno Acroleina Formaldehído Acrilonitrilo Hexachlorobenceno Compuestos de arsénico Hidracina Benceno Compuestos de plomo Compuestos de berilio Compuestos de manganeso 1, 3-butadieno Compuestos de mercurio Compuestos de cadmio Cloruro de metileno Tetracloruro de carbono Compuestos de níquel Cloroformo Bifenilos policlorinados (PCBs) Compuestos de cromo Materia Policíclica Orgánica (POM) Emisiones de coque Quinolina Dioxinas 1, 1, 2, 2-tetracloroetano Dibromuro de etileno Percloroetileno Dicloruro de propileno Tricloroetileno 1, 3-dicloropropano Cloruro de vinilo Dicloruro de etileno -- Fuente: EPA, exposición a contaminantes ambientales (U.S. EPA 1985). Esta metodología se aplica a grupos de individuos expuestos o que en el futuro podrían exponerse a un agente químico. El riesgo se define como la probabilidad de que algo ocurra, en este caso de que ocurra un efecto en la salud después de haber estado expuesto a una cantidad específica de algo peligroso. De acuerdo a la propuesta desarrollada por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los EE.UU., la evaluación de riesgo es el proceso dirigido a estimar la magnitud de aquellos riesgos que no han podido evitarse. Esta información es necesaria en la toma de decisiones para proteger la salud de la población (U.S. EPA 2005a). Con la evaluación de riesgos se determina qué tan seguro es un evento de exposición y el nivel de riesgo estimado se lo compara con un valor del riesgo considerado como aceptable expresado en las diferentes normas. El proceso de evaluación de riesgo se compone de las siguientes etapas: Identificación del riesgo: consistente en la recolección de información sobre la toxicidad de un compuesto. Evaluación de la relación dosis-efecto: el cálculo de la dosis a la cual se presentarán efectos nocivos. En esta se usan diferentes "factores de seguridad" que incorporan las diferencias en la respuesta de animales de laboratorio y humanos. Evaluación de la exposición: es la determinación de la forma es que se realiza el contacto entre el ser humano y un contaminante específico. Se estudian las fuentes, rutas de ingreso (contacto cutáneo, inhalación, ingestión, inyección), duración (aguda o crónica), frecuencia, exposiciones asociadas y otros factores como el régimen alimentario, el estilo de vida y la ocupación de la persona durante un período determinado de tiempo. La exposición se expresa en unidades de "concentración por tiempo". Determinación del riesgo para la salud: los riesgos para la salud determinados son de dos tipos: el riesgo cancerígeno y el no-cancerígeno. De acuerdo con lo publicado por el sistema IRIS de la EPA (U.S. EPA 2002), para agentes cancerígenos se establece una unidad riesgo (UR); esta expresa el número de casos de cáncer que se presentan en una población, a lo largo de su vida (70 años), por cada unidad de exposición al agente (ppm o µg/m 3 ). La UR es la pendiente estimada al analizar los resultados de diferentes estudios sobre los efectos cancerígenos de la sustancia. Los efectos no-cancerígenos se evalúan por medio de Tabla 2. Contaminantes del aire cancerígenos. Sustancia EPA IARC Fuentes Móviles Datos de Toxicidad Genética Acetaldehido B2 2B SI in vivo, in vitro, bact. Benceno A 1 SI in vivo, in vitro 1,3 Butadieno B2 2A SI in vivo, bact. Formaldehído B1 2A SI in vitro, bact. Materia Policíclica Orgánica A 1 SI bact. Fuente: IARC Tabla 3. Unidades de Riesgo del Benceno y 1, 3-Butadieno. Sustancia Tipo de tumor UR (Aire) Benceno Cuenta linfocitaria disminuida 3x10-2 mg/m 3 1,3-Butadieno Atrofia ovario 2x10-3 mg/m 3 Etilbenceno Toxicidad en el desarrollo 1 mg/m 3 Tolueno Efectos neurológicos en trabajadores expuestos 5 mg/m 3 Xilenos Coordinación motora disminuida. 0.1 mg/m 3 Fuente: IRIS.U.S. EPA. concentración o dosis de referencia (RefC) de la sustancia. Esta concentración o dosis es determinada de acuerdo a los resultados de estudios experimentales y con humanos, y representa la concentración del tóxico a la que o por debajo de la cual no se espera se presenten daños en los diferentes órganos y sistemas. Para identificar la presencia del riesgo de desarrollar estos efectos se calcula la razón Concentración observada/concentración de referencia: si esta es menor a 1 se considera que el riesgo es aceptable. RESULTADOS 1. Identificación del riesgo cancerígeno y no-cancerígeno del benceno y 1,3-butadieno. Los efectos crónicos por la exposición a los diferentes COV son diversos; incluyen neurotoxicidad, immunotoxicidad, disrupción endocrina, problemas reproductivos, del desarrollo, problemas en el embarazo (Snyder y Andrews 2000). Además, estos compuestos posiblemente juegan un papel como disparadores de ataques asmáticos en niños. La Tabla 1 presenta el listado de tóxicos en el aire seleccionado por la EPA como prioritarios para su estudio y control (U.S. EPA 2006). Algunos de estos tóxicos presentes en el aire son agentes cancerígenos reconocidos por diferentes agencias, como puede ser observado en la Tabla 2. La evaluación del grado de riesgo que representa la exposición a estos compuestos se presenta en el sistema IRIS de la EPA. Este sistema permite acceder a los diferentes elementos tomados en cuenta para determinar su potencial riesgo cancerígeno y nocancerígeno. En la Tabla 3 se tienen las UR estimadas para el benceno y 1,3-butadieno. Para el benceno se espera 2.2 a 7.8 casos de leucemia por millón de individuos por cada µg/m 3 de exposición a lo largo de su vida y para el 1,3-butadieno se esperan 30 casos por millón de expuestos por cada µg/m 3 de exposición. En cuanto a los efectos no-cancerígenos, en la Tabla 4 se presentan las concentraciones de referencia de algunos COV, así como el efecto crítico utilizado para determinarlas /177 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

57 Artículo Original Efectos Cancerígenos y No-Cancerígenos por Exposición a Benceno y 1,3-Butadieno en Trabajadores y Población de la Ciudad de México Tabla 4. Concentraciones de Referencia de COV. Sustancia Efectos Críticos RfC (Inhalación) Benceno Cuenta linfocitaria disminuida 3x10-2 mg/m 3 1,3-Butadieno Atrofia ovario 2x10-3 mg/m 3 Etilbenceno Toxicidad en el desarrollo 1 mg/m 3 Tolueno Efectos neurológicos en trabajadores expuestos 5 mg/m 3 Xilenos Coordinación motora disminuida. 0.1 mg/m 3 Fuente: IRIS.U.S. EPA. Tabla 5. Concentraciones de COV en exteriores en diferentes ciudades (mg/m 3 ). Benceno Tolueno 1,3 Butadieno Borbon et al., 2001 no Kim et al., Na et al., NR Roorda-Knape et al., NR NR NR: no reportado Tabla 6. Exposición personal a COV (mg/m 3 ) en poblaciones urbanas. Benceno Tolueno Carrer et al., Fruin et al., 2001 no 6.4 NR Wallace, NR NR: no reportado 2. Evaluación de la exposición Para efectuar esta evaluación de riesgo se recopiló información de diferentes reportes de investigación sobre los niveles de COV en zonas urbanas, sus niveles en diferentes microambientes, a bordo de vehículos de transporte y en evaluaciones de la exposición personal. Además, para tener un estimador más preciso de la exposición personal a estos tóxicos en la ZMVM, se utilizan los resultados sobre la exposición personal a benceno y 1,3-butadieno en el ZMVM obtenidos en diferentes campañas de monitoreo realizadas por los autores durante En estas campañas, para determinar la exposición personal de menores de edad y adultos trabajadores se utilizaron monitores pasivos SKC-Ultra y 3M-3500, que fueron portados por los voluntarios por periodos de 24 a 72 hrs. En una sub-muestra de voluntarios se colocaron los monitores dentro y fuera de sus hogares y escuelas para conocer los niveles locales de COV en estos microambientes (Tovalin et al. 2007b). En sitios urbanos, las concentraciones en aire de COV son diversas, tendiendo a ser más elevadas en países asiáticos, como se ve en la Tabla 5. Como una tendencia observada, las exposiciones personales reportadas de VOV tienden a ser mayores que sus niveles en exteriores, como puede verse en la Tabla 6, siendo Tabla 7. Exposición de pasajeros y trabajadores de exteriores a COV (mg/m 3 ). Benceno 1,3 Tolueno p- m- o- Butadieno Xileno Xileno Xileno Carrer et al., NR 43.6 NR NR NR Jo y Song, NR Kingham et al., NR NR NR NR NR Kim et al., Tomei et al., NR 40.7 NR NR: no reportado Tabla 8. Concentraciones de COV en exteriores en la Ciudad de México y otras ciudades de América Latina (mg/m 3 ). Ciudad Caracas, Quito, Santiago, Sao Paulo, de México Venezuela Ecuador Chile Brasil (Vega et al., (Gee et al., (Gee et al., (Gee et al., (Grosjean 2000) 1998) 1998) 1998) et al., 1978) Benceno Tolueno m.p-xileno o-xileno NR: no reportado aun mayores en el caso de los pasajeros de vehículos de transporte y los choferes (Tabla 7). En América Latina y la ZMVM las concentraciones de COV, en específico de benceno y 1,3-butadieno, fueron mayores a las reportadas en EE.UU. y Europa, pero menores a las presentadas en los estudios en Asia (Tablas 7 y 8). Esta tendencia se observa igualmente en resultados obtenidos en 2005 en la ZMVM. Los niveles de exposición personal de menores de edad a benceno y 1,3-butadieno fueron más elevados en la zona sureste de la metrópoli y superior a lo reportado en sus hogares y escuelas. Esta diferencia se debió posiblemente al patrón de actividades de los menores en exteriores y su contacto cercano con fuentes de emisión durante sus traslados. En esta megaciudad se han estudiado otros grupos de alta exposición, como son los trabajadores de exteriores y los pasajeros. En la Tabla 10 se observa que estos individuos tienen niveles de exposición a COV mayores a los que experimentan los menores de edad. Algo semejante se ve en la Tabla 11, donde se compara la exposición a COV de trabajadores de interiores y exteriores, siendo 2 o 3 veces mayor la exposición a estas sustancias en el grupo de trabajadores de exteriores. 3. Medición del riesgo La información del apartado anterior nos indica que grandes grupos de población urbana están cotidianamente expuestos a COV, siendo necesario estimar cuál es el riesgo que dichas exposiciones representan para la salud de la población de la ZMVM. La estimación de los efectos cancerígenos y no-cancerígenos del Tabla 9. Exposición personal y microambiental a 1, 3-Butadieno y Benceno en la ZMVM, NIÑOS PERSONAL HOGARES ESCUELAS 1, 3-Butadieno Benceno 1, 3-Butadieno Benceno 1, 3-Butadieno Benceno Media DE Media DE Media DE Media DE Media DE Media DE Iztapalapa San Agustín Montecillos Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

58 Artículo Original Tovalin Horacio Tabla 10. Exposición de pasajeros y trabajadores de exteriores a COV (mg/m 3 ) en la ZMVM. Benceno Tolueno m-p Xileno o-xileno Meneses et al., NR NR NR Romieu et al., Ortiz et al., NR NR NR: no reportado Tabla 11. Exposición ocupacional de trabajadores de exteriores e interiores en la ZMVM (mg/m 3 ). Exteriores (21) Interiores (23) VOC MED (DE) a MED (DE) Benceno (101.3) ( 8.47) Tolueno (305.1) (468.9) m&p-xilenos (121.0) (14.29) o-xileno (42.67) ( 5.14) Etil Benceno (39.81) ( 6.21) Metil Etil Cetona (75.00) (30.19) n-pentano (1131) (25.60) n-hexano ( 246) ( 9.87) Fuente: Tovalin et al., 2007b. benceno y 1,3-butadieno en trabajadores y población de la ZMVM fue realizada utilizando la metodología desarrollada por la EPA y los factores publicados en el sistema IRIS. Para la los menores de edad se utilizaron los factores de susceptibilidad recomendados de: 10 para menores de 2 años, 3 para individuos de 2 a 15 años y de 1 para individuos de 16 años y más (U.S. EPA 2005b). Para la estimación del riesgo cancerígeno del benceno y 1,3-butadieno en menores de 2 años se utilizó el promedio de las concentraciones benceno y 1,3-butadieno en interiores de diferentes áreas de la ZMVM (Tabla 9). Como exposición de los individuos de 2 a 15 años se utilizó datos de exposición personal en los escolares (Tabla 9) y para los adultos se utilizaron los datos de exposición personal en trabajadores de interiores de esta zona metropolitana (Tabla 11), con el objeto de obtener un estimado medio del riesgo de cáncer en adultos. En la Tabla 12 se presenta el cálculo de riesgo de desarrollar cáncer en algún momento de su vida que tiene la población de la ZMVM, dependiendo de su exposición. En el caso del benceno, dependiendo de la UR utilizada, el número esperado de casos de cáncer va de 3.9 a 13.9 por habitantes, en un periodo de 70 años. Para el 1,3-butadieno el número esperado de casos de cáncer es de 16.2 casos por habitantes. De acuerdo a estos estimados y tomando en cuenta una población de la ZMVM de aproximadamente 20 millones, el número de casos relacionados con la exposición al benceno sería de 864 a y el número de casos relacionados con el 1,3-butadieno serían En cuanto a la posibilidad de presentación de los efectos nocancerígenos de estas sustancias (ver Tabla 12), la relación de la RfD del benceno con las concentraciones observadas nos indica que para los trabajadores de exteriores hay un riesgo incrementado de desarrollar alteraciones hemáticas, mientras que el riesgo de los trabajadores de interiores y los menores de edad está dentro del rango aceptable, por tener un valor de la razón menor Tabla 12. Casos de cáncer asociados a la exposición crónica a benceno y 1,3-butadieno en la ZMVM. Edad UR Factor Exposición Casos Casos Edad (mg/m 3 ) esperados esperados de cáncer de cáncer en la ZMVM Benceno 0 - <2 2.00E E-06 2 a E E a E E E Benceno 0 - <2 8.00E E-05 2 a E E a E E E ,3-Butadieno 0 - <2 3.00E E-05 2 a E E a E E E Tabla 13. Razón Concentración Observada/Concentración de Referencia, en diferentes poblaciones. Grupos Razón CO/RefC* Benceno 0 - <2 años a 15 años 0.38 Trab. en interiores 0.40 Trab. de exteriores ,3-Butadieno 0 - <2 años a 15 años 1.78 Trab. en interiores 1.78 * Razón CO/RefC= razón de la concentración observada/concentración de referencia. a 1. La comparación de las concentraciones observadas y la RfD del 1,3-butadieno nos indica que en todos los grupos estas concentraciones son superiores a los límites aceptables (Tabla 13). CONCLUSIONES Existe información limitada sobre la exposición de la población mexicana a agentes cancerígenos en el aire, lo mismo sobre los posibles efectos relacionados. Sin embargo, los niveles de exposición reportados hacen ver la importancia de implementar programas para reducir sus emisiones y desarrollar actividades de detección temprana de los daños a la salud que pueden causar a largo plazo. Tanto los riesgos cancerígenos como los-cancerígenos relacionados con la exposición a benceno y 1,3-butadieno son significativamente altos para los trabajadores o individuos de la ZMVM que pasan periodos prolongados en exteriores. Es necesario realizar en el futuro estudios que identifiquen con mayor precisión en la población de la ZMVM sus niveles de exposición a agentes cancerígenos. Asimismo, deben implementarse programas permanentes de vigilancia y control de las poblaciones más expuestas a estos tóxicos /177 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

59 Artículo Original Efectos Cancerígenos y No-Cancerígenos por Exposición a Benceno y 1,3-Butadieno en Trabajadores y Población de la Ciudad de México REFERENCIAS Borja-Aburto VH, Loomis DP, Bangdiwala SI, Shy CM, Rascón-Pacheco RA Ozone, suspended particulates, and daily mortality in Mexico City. Am J of Epidemiol. 145(3): Castillejos M, Borja-Aburto VH, Dockery DW, Gold DR, Loomis D Airborne coarse particles and mortality. Inhalation Toxicol. 12: Carrer P, Maroni M, Alcini D, Cavallo, D, Fustinoni, S, Lovato, L. Visgalli F Assessment through environmental and biological measurements of total daily exposure to volatile organic compounds of office workers in Milan, Italy. Indoor Air.10: English P Examining associations between childhood asthma and traffic flow using a geographic information system. Arch Environ Health. 49: Etzel R, Balk S (eds.) Nueva York: Am Acad of Ped, p Gee IL, Sollars CJ Ambient air levels of volatile organic compounds in Latin American cities and Asian cities. Chemosphere. 36: Gold DR, Allen G, Damokosh A, Serrano P, Hayes C, Castillejos M Comparison of outdoor and classroom ozone exposures for school children in Mexico City. J of Air Waste Manag Assoc. 46(4): Grosjean E, Reinhold A, Rasmussen A, Grosjean D Toxic air contaminants in Porto Alegre, Brazil. Environl Sci and Technol. 33: Internacional Agency for Research on Cancer Overall Evaluations of Carcinogenicity to Humans Group 1: Carcinogenic to humans. Disponible en Internet: [Accesado en noviembre de 2007] Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. (México) Censo de Población México: INEGI. Jo WK, Song KB Exposure to volatile organic compounds for individuals with occupations associated with potential exposure to motor vehicle exhaust and/or gasoline vapor emissions. Sci of the Total Env. 269: Kim YM, Harrad S, Harrison RM Concentrations and sources of VOC s in urban domestic and public microenvironments. Environ Sci Technol. 35: Kingham S, Meanton J, Sheard A, Lawrenson O Assessment of exposure to traffic-related fumes during the journey to work. Trans Research. 3(4): Landrigan PJ, Carlson JE, Bearer CF, Cranmer JS, Bullard RD, Etzel RA Children s health and the environment: a new agenda for prevention research. Env Health Persp. 106(supl. 3): Loomis D Air pollution and infant mortality in Mexico City. Epidemiol.10: Meneses F, Romieu I, Ramírez M, Colome S, Fung K, Ashley D, Hernández-Avila M A survey of personal exposures to benzene in México City. Arch of Env Health. 54: Molina LT, Molina MJ Cleaning the air: a comparative overview, In: Molina, LT, and Molina, MJ Eds. Air quality in the Mexico Megacity. An integral Assessment. Netherlands: Kluwer Academic. Na K, Kim YP Seasonal characteristics of ambient volatile organic compounds in Seul, Korea. Atmospheric Environ. 35: Ortiz E, Alemon E, Romero D Personal exposure to benzene, toluene and xylene in different microenvironments at the México City metropolitan zone. Sci Total Environ. 287: Pope CA III, Dockery DW Acute health effects of PM10 pollution on symptomatic and asymptomatic children. Am Rev Respir Dis. 145: Romieu I, Meneses F, Sienra-Monge JJ, Huerta J, Ruiz Velasco S, White MC et al Effects of urban air pollutants on emergency visits for childhood asthma in Mexico City. Am J of Epidemiol. 141: Ramírez M, Meneses F, Ashley D, Lemire S, Colome S et al Environmental exposure to volatile organic compounds among workers in Mexico City assessed by personal monitors and blood concentrations. Env Health Persp. 107: Rooda-Knape MC, Janssen N, De-Hartog JH, Van-Vliet P, Harssema H, Brunekreef B Air pollution from traffic in city districts near motorways. Atmos Environ. 32;11: México. Secretaría del Medio Ambiente del DF La calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México Informe del estado y tendencias de la contaminación atmosférica. Gobierno del Distrito Federal, México D.F. SETRAVI Informe SETRAVI. Enero-Agosto de Gobierno del Distrito Federal. México D.F. Snyder R, Andrews L Toxic effects of solvents and vapors. En: Klaassen CD, ed. Casarett and Doull s Toxicology. 6th ed. New York: McGraw Hill. Tomei F, Ghittori S, Imbriani M, Pavanello S, Carere A, Marcon F, Martini A, Baccolo TP, Tomao E, Zijno A, Crebelli R Environmental and biological monitoring of traffic wardens from the city of Rome. Occ Medicine. 51: Tovalin H, Valverde M, Morandi MT, Blanco S, Whitehead L, Rojas E DNA damage in outdoor workers occupationally exposed to environmental air pollutants. Occup Environ Med. 63: Whitehead L, Blanco S. 2007a. Personal exposure to PM 2.5 and element composition: a comparison between outdoor and indoor workers from two mexican cities. Atmos Environ. 41(35): Whitehead L. 2007b. Personal exposures to volatile organic compounds among outdoor and indoor workers in two mexican cities. Sci Total Environ. 376;(1-3): U.S. Environmental Protection Agency Principles of risk assessment: a nontechnical review. Washington, DC.: EPA Integrated Risk Information System (IRIS) on Benceno. National Center for Environmental Assessment, Office of Research and Development. Washington, D.C.: EPA a. Guidelines for Carcinogen Risk Assessment. Risk Assessment Forum. Washington, DC: EPA b. Supplemental Guidance for Assessing Susceptibility from Early-Life Exposure to Carcinogens. Washington, DC.: EPA Air toxics. Washington, DC:EPA. Disponible en Internet: Accesado: [Accesado en noviembre de 2007] Vega E, Múgica V, Carmona R, Valencia E Hydrocarbon source apportionment in Mexico City using the chemical mass balance receptor model, Atmospheric Environ. 34(24): Wallace L Environmental exposure to benzene: an update. Environ Health Persp. 104(suppl 6): World Health Organization Health and environment in sustainable development: five Years after the earth Summit. Geneve, Organización Mundial de la Salud. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

60 Artículo Original Plaguicidas: Monitoreo Efectivo de la Exposición a Carbamatos y Órgano-Fosforados PESTICIDES : EFFECTIVE MONITORING OF EXPOSURE TO CARBOMATES AND ORGANOPHOSPHATES Jorge Pineda TM Lab ACHS Arauco Indisa. RESUMEN El continuo crecimiento de la producción agrícola y a la proyección de nuestro país como potencia exportadora de este tipo de productos, conlleva un riesgo a exposición de los trabajadores del área a plaguicidas especialmente en las regiones IV a X de nuestro País, especialmente riesgo presentan los pesticidas organofosforados y carbamatos debido a la inhibición de la colinestera presente en el organismo, los métodos de diagnóstico laboratorial más utilizados en nuestro País son los métodos de Lovibond, ph Stat y el de la Butirilcolina los cuales realizan una monitorización indirecta de la exposición a pesticidas a través de la determinación de actividad de la colinesterasa plasmatica. Chile, conciente de este creciente problema, ya a comienzos de la década de los noventa creó la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica en Plaguicidas; en este sentido el Laboratorios Clínicos ACHS/Arauco Salud/INDISA con una alta demanda de análisis de pacientes expuestos a plaguicidas ha obtenido los valores de referencia para mujeres 4,50 a 10,98 y para hombres 3,37 a 10,23 los cuales están en consonancia con lo descrito en la literatura internacional Pineda J Plaguicidas: Monitoreo efectivo de la exposición a carbamatos y organosfosforados Cienc Trab. oct-dic;9(26):178:181). ABSTRACT The continuous growth of agricultural production and the projection of our country as an export power of this type of products, brings with it the risk of exposure of agricultural workers to pesticides, specially in regions IV to X of our country. A particular risk is that presented by organophosphates and carbamates pesticides due to the inhibition of cholinesterase present in the body. The laboratory diagnosis methods more used in our country are the Lovibond, ph Stat and the Butyrilcholinesterase which perform an indirect monitoring of exposure to pesticides through determination of plasmatic cholinesterase activity. Chile, aware of this increasing problem, created back in the early 90 s the National Network of Epidemiologic Surveillance of Pesticides. In this regard Laboratorios Clínicos ACHS/ Arauco Salud/INDISA with a high demand for analysis of patients exposed to pesticides, has obtained the reference values of 4.50 and for women and a 3.37 to for men which is consistent with values described in international literature. Descriptors: INSECTICIDES, ORGANOPHOSPHATE/ADVERSE EFFECTS; CARBAMATES/ADVERSE EFFECTS; PESTICIDE EXPO- SURE; CHOLINESTERASE INHIBITORS; ENVIRONMENTAL MONI- TORING; CHILE Descriptores: INSECTICIDAS ORGANOFOSFORADOS/EFECTOS ADVERSOS, CARBAMATOS/EFECTOS ADVERSOS; EXPOSICIÓN A PLAGUICIDAS; INHIBIDORES DE LA COLINESTERASA, MONITOREO DEL AMBIENTE, CHILE. INTRODUCCIÓN Recientemente, unido al crecimiento sostenido de la agricultura en nuestra economía, el monitoreo de la exposición de los trabajadores a pesticidas, especialmente órgano-fosforados y carbamatos, ha cobrado vigencia e importancia (Chile. MINSAL 2007). Desde el año 1993 existe un plan piloto para monitorear la exposición de los operarios agrícolas, tanto temporeros como los que se desempeñan habitualmente en estas labores. De este plan se Correspondencia / Correspondence Jorge Pineda Lab ACHS Arauco Indisa Av. Vicuña Mackenna 200, piso 2, Providencia, Santiago Tel.: (56-2) Recibido: 07 de diciembre de 2007 / Aceptado: 28 de diciembre de 2007 destaca la constante preocupación que debe tener el empleador y el propio trabajador (autocuidado) en el empleo de pesticidas, así como de la exposición involuntaria por el trabajo desarrollado. Cabe destacar que los trabajadores agrícolas formales representan el 13% de los trabajadores ocupados del país, siendo aproximadamente personas, con una distribución geográfica preferente entre las regiones IV y X (SAG 2000). No son infrecuentes los reportes de casos de exposición accidental a pesticidas debido a su uso inadecuado por parte de personal no calificado, sobre todo en pequeños agricultores independientes que no están asociados a conglomerados que puedan ejercer una labor educativa y de prevención en el tema. Entre los numerosos pesticidas empleados en el país se encuentran herbicidas, insecticidas, fungicidas y nematicidas, y algunos de ellos son compuestos órgano-fosforados y carbamatos, que presentan una actividad inhibitoria de la colinesterasa (plasmática, sináptica y eritrocitaria). El empleo de estos productos se ha duplicado entre los años 1998 y 2005, con cifras de toneladas para el año Además, se debe considerar el uso doméstico de estos productos (Chile. MINSAL 2004) /181 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

61 Artículo Original Plaguicidas: Monitoreo Efectivo de la Exposición a Carbamatos y Organo-Fosforados La inhibición de la colinesterasa plasmática puede reflejar exposición a órgano-fosforados y carbamatos, pero no constituye en sí misma un mecanismo generador de trastornos. De esta enzima, la acetil-colinesterasa (AChE) se encuentra en tejido nervioso y hematíes, mientras que la butirilcolinesterasa (BuChE) se encuentra en plasma, hígado, corazón y otros tejidos. Aunque frecuentemente los órgano-fosforados y carbamatos ejercen su efecto inhibitorio sobre la acetil-colinesterasa en las terminaciones nerviosas, clínicamente se monitorea la colinesterasa plasmática debido a que su concentración es mucho mayor y los cambios en su nivel son fácilmente detectables por las técnicas de laboratorio. En la práctica, se realiza una monitorización indirecta del efecto de la exposición a pesticidas a través de la determinación de la actividad de la colinesterasa plasmática. Como hemos visto, los órgano-fosforados no inhiben del mismo modo a las dos colinesterasas, algunos presentan mayor afinidad por la AchE, y otros tienen preferencia por la BuChE. La unión con la enzima es estable, lo que permite establecer que la recuperación de la actividad crece a un ritmo estimado de 1% por día, probablemente debido a la producción de eritrocitos en la médula ósea. Los carbamatos tienen una unión débil, por lo que su efecto inhibitorio puede ser de minutos o pocas horas, y asimismo se puede obtener una recuperación rápida al cesar la exposición. Esta situación también ocurre in vitro, por lo que frente a sospechas de intoxicación por carbamatos se recomienda tomar la muestra y procesarla en las 4 horas siguientes a la exposición. La exposición a órgano-fosforados también puede ser monitoreada por la presencia de metabolitos en orina, los alquilfosfatos, ya que esta molécula es siempre de origen exógeno; sin embargo, el costo de la determinación y la demora en la obtención del resultado no presenta ventajas comparativas sobre la determinación clásica de colinesterasa en plasma, que se detalla a continuación. Existe una variada gama de reacciones químicas para realizar la determinación del nivel de colinesterasa en un individuo. En Chile se reconocen al menos 3; a saber: Método de Lovibond: También llamado método de Edson. Utiliza una muestra obtenida de un sujeto control supuestamente normal como patrón. Su resultado se expresa en porcentaje de actividad en relación a lo observado en el control. Además, requiere que el paciente analizado posea un hematocrito norma y no presente patología hepática evidente, lo que lo hace un método con demasiadas variables analíticas involucradas. Método ph Stat: Es un método de titulación, siendo la actividad de la colinesterasa proporcional al consumo de NaOH. Su resultado se expresa en µmoles de NaOH / minuto / ml. Método de la Butirilcolina: La reacción química empleada es sencilla de explicar: la colinesterasa plasmática presente en la muestra del individua analizado reacciona con el sustrato presente en el reactivo, que en este caso corresponde a butirilcolina, que es hidrolizada a tiocolina. Esta tiocolina reduce otro reactivo incluido en la determinación, el hexacianoferrato III de potasio (ferricianuro de potasio) en hexacianoferrato II de potasio (ferrocianuro de potasio). Este proceso es monitorizado mediante espectrofotometría a 400 nm y 37º C. El cambio de color es proporcional a la actividad de la colinesterasa en la muestra. Reacción: Butirilcolina + H 2 O Colinesterasa Tiocolina + Butirato 2 Tiocolina + Ditiobis (colina) + 2 Ferricianuro de Potasio 2 Ferrocianuro de Potasio Esta reacción presenta numerosas ventajas entre ellas su automatización, ser independiente del operador y de las variables fisiológicas del paciente, por lo que los resultados que se presentarán en esta revisión corresponden a los observados al emplear este método (Corey 1990; Obiols 2005a). Chile ha suscrito la agenda química internacional en materia de plaguicidas, respetándose los convenios de Rotterdam, Estocolmo, Basilea y Montreal, que tienen como fin regular el uso de pesticidas y dar cuenta de las medidas adoptadas para proteger a los trabajadores. En el año 1993 se crea la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica en Plaguicidas, REVEP, con el claro objetivo de reconocer y cuantificar las intoxicaciones agudas por plaguicidas, de origen intencional y no intencional en todos los grupos etarios. En el año 1999 la vigilancia es asumida por el departamento de Epidemiología de Planificación Sanitaria, logrando en el año 2004 la notificación obligatoria de estos eventos, con el decreto DS88. La necesidad de establecer vigilancia epidemiológica de intoxicaciones por plaguicidas se basa, entre otros aspectos, en lo siguiente: a) Puede ocasionar la muerte de quien se vea expuesto. b) Los efectos de la exposición son prevenibles con la implementación de medidas adecuadas y capacitación de los operarios. c) La exposición no controlada ocasiona daños en la economía aumentando el ausentismo laboral, disminuyendo la producción, y por el alto costo que implica el tratamiento de los expuestos. Con el fin de establecer la peligrosidad de los plaguicidas, se estableció una categoría según la dosis letal 50 (DL50), que corresponde a la cantidad en miligramos de producto tóxico que al ser ingeridos por una población controlada de roedores causa la muerte del 50% de ellos. Así, surgen 5 categorías que nos da la información de la peligrosidad de los plaguicidas utilizados (Tabla1). Tabla 1. Clasificación Toxicológica de los Plaguicidas según OMS. Clasificación DL 50 AGUDAS (RATAS) MG/KG PLAGUICIDA SEGÚN OMS OMS RIESGO COLOR ETIQUETA Por vía Oral Por vía Cutánea Sólidos Líquidos Sólidos Líquidos Ia SUMAMENTE PELIGROSO ROJO 5 ó MENOS 20 ó MENOS 10 ó MENOS 40 O MENOS Ib MUY PELIGROSO ROJO >5 HASTA 50 >20 HASTA 200 >10 HASTA 100 >40 HASTA 400 II MODERADAMENTE PELIGROSO AMARILLO >50 HASTA 500 >200 HASTA 2000 >100 HASTA 1000 >400 HASTA 4000 III POCO PELIGROSO AZUL > 500 HASTA 2000 >2000 HASTA 3000 >1000 >4000 IV GENERALMENTENO OFRECE RIESGO VERDE > 2000 >3000 Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

62 Artículo Original Pineda Jorge Tabla 2. Muscarínica Nicotínica Sistema Nervioso Central Miosis Taquicardia Agitación Diaforesis y Sialorrea Hipertensión Confusión Broncoespasmo Midriasis Delirio Náuseas y Vómito Fasciculaciones Convulsiones Bradicardia Hipotonía Coma Cólico y diarrea Calambres Depresión respiratoria (MD.Uvier Gómez, Depto Toxicología Universidad de Antioquia) Tabla 3. Indicadores Biológicos y Límites de Tolerancia Biológica según plaguicida. Químico Indicador Muestra Límite de Momento Biológico Tolerancia de Biológica Muestreo Lindano Lindano Sangre 2ug/100 ml No Crítico Pentaclorofenol PCP Sangre 5 mg/l Fin de Labor (PCP) Orina 2 mg/g Creatinina Carbamatos y Actividad de Sangre 70% de la Antes y después órgano-fosforados Colinesterasa actividad basal de la aplicación Gracias a estos datos, se puede establecer la peligrosidad toxicológica de un plaguicida, pudiendo considerar las ventajas y riesgos de su empleo en procesos agrícolas. Conocer la población expuesta a los plaguicidas posibilita orientar la prevención y fomentar medidas de autocuidado en los grupos de mayor riesgo. El monitoreo de la exposición se fundamenta cuando existen presunciones clínicas, como por ejemplo, efectos sistémicos, tales como náuseas y bradicardia; o efectos más bien locales, como dermatitis, sudoración y cefalea. Se detalla en Tabla 2. Existen indicadores biológicos de la exposición, los que se enmarcan en el Decreto Supremo Nº 88 del año 2004 (Obiols 2005b), mismo año en que se emite el Protocolo de Examen de Salud para Aplicaciones de Plaguicidas, que básicamente instruye sobre indicadores para establecer la ausencia de contraindicaciones médicas para el puesto de aplicador, como se aprecia en la Tabla 3. Entre las ventajas de establecer un monitoreo se cuenta la ayuda para estudios epidemiológicos, la evaluación actual y pasada, se relaciona con los efectos de la exposición, marca tendencias, permite establecer los límites biológicos para la población en estudio. Pese a estos avances, las principales limitantes del monitoreo biológico se deben al costo de aplicar un programa prolongado y permanente, las dificultades de aceptación por parte de la comunidad, la persistencia del efecto que dificulta evaluar una exposición reciente y que aún existen pocos indicadores biológicos. Los marcadores o indicadores biológicos, también llamados biomarcadores, son concentraciones detectables de un tóxico o su metabolito en tejidos o fluidos biológicos, que dan cuenta de la exposición. Se dividen en tres grandes grupos (ISPCH. Departamento de salud ocupacional y contaminación ambiental 2004). a) De exposición: es una sustancia exógena; su metabolito o el producto de una interacción entre un agente xenobiótico y la célula blanco. b) De efecto: corresponde a la medición de una alteración en el organismo, que puede ser bioquímica o fisiológica que, dependiendo de su magnitud, puede ser reconocida como un deterioro de la salud. Indica alteración funcional. c) De susceptibilidad: indica una limitación adquirida por la exposición a una sustancia. El principal escollo que presenta la monitorización de laboratorio de la exposición radica en la ausencia de valores de referencia para la actividad de la colinesterasa (España. Ministerio de Sanidad y Consumo 1999), ya que se ha establecido con claridad que factores tales como edad, sexo y raza, además del estado nutricional y presencia de enfermedades de base, afectan el valor de la colinesterasa plasmática. Además, en cada individuo la actividad de la colinesterasa está determinada por múltiples factores, entre ellos el factor genético, con una combinación de 7 variantes distintas de un único gen normal, lo que explica un 3% de valores basales anómalos sin exposición a plaguicidas. Esto requiere de gran compromiso por parte del equipo médico evaluador, siendo la recomendación vigente establecer un valor basal de colinesterasa, previo a la exposición, valor que debe estar dentro de los parámetros establecidos por la literatura. No obstante, este valor obtenido es crucial en la evaluación, ya que se debe considerar que un trabajador ha estado expuesto de manera importante a plaguicidas si su valor postexposición es menor al 70% del valor basal. Por ello insito en la importancia de comprender este hecho por parte del equipo médico evaluador, y así no sólo basará sus conclusiones en el valor obtenido postexposición, que muchas veces nos puede hacer omitir situaciones riesgosas al no considerar la variabilidad intra-individuo en la confección de valores de referencia. Todo este proceso consta además de una evaluación que incluye consejería, entrevista y evaluación de biomarcadores (colinesterasa y función hepática). Al final del proceso, según la normativa vigente, el médico evaluador emite un certificado de atención en que declara al trabajador con salud compatible para trabajar como aplicador de plaguicidas o salud no compatible con esta labor. EL LABORATORIO COMO APOYO DE LA EVALUACIÓN Podemos observar cómo en los últimos años la solicitud de niveles de colinesterasa ha incrementado su demanda de manera exponencial, siendo un examen cada vez más solicitado. Laboratorios Clínicos ACHS/Arauco Salud/INDISA ha marcado un claro liderazgo en la colaboración de la evaluación de trabajadores agrícolas realizando, sólo en su laboratorio central, más de 4000 determinaciones de colinesterasa este año. A esto debe agregarse lo realizado por cada laboratorio regional, empleando para ello la reacción ya antes descrita y analizadores de última generación, con entrega de un resultado rápido y confiable, contribuyendo de esta manera al cuidado de los trabajadores asociados y posibilitando, en conjunto con la evaluación médica, la oportuna toma de decisiones en beneficio de los operarios expuestos a plaguicidas. Además, se colabora desde el año pasado en el plan piloto de control de laboratorios para esta técnica diseñado por el ISP, lo que se oficializó este año con la inclusión en el PEEC (Programa de Evaluación Externa de la Calidad) de la evaluación de colinesterasa. Esto confirma el compromiso con la calidad en pos de nuestros resultados, que sean confiables, con los que nuestros médicos puedan tomar importantes decisiones con total seguridad, velando de esa manera por las empresas asociadas y cada uno de los trabajadores que a diario depositan su confianza en nuestros profesionales /181 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

63 Artículo Original Plaguicidas: Monitoreo Efectivo de la Exposición a Carbamatos y Organo-Fosforados En relación a la factibilidad de efectuar las mediciones que se solicitan (hasta 3) para establecer el valor basal del paciente, sugiero que se realice una medición previa a la exposición y otra luego de la exposición, manteniendo como estándar que esta segunda medición no debe ser inferior al 70% del nivel previo a la exposición, de acuerdo a la normativa europea vigente, especialmente la Norma NTP 661 (Carmona 2006) de España. Esto es de gran importancia pues, como se explicó anteriormente, no basta con establecer valores de referencia generales para la población, sino que se debe considerar a cada individuo como su propia referencia. Si esto no es evaluado, puede que un paciente presente en ambas mediciones un valor dentro del rango de referencia, lo que puede enmascarar una exposición indebida (Jiménez y Schosinsky 2000; Obiols 1999). Es de gran utilidad que colaboremos en la educación de los equipos de salud, ya que en más de una oportunidad se busca establecer si la exposición tuvo repercusiones para el paciente empleando para ello el valor postexposición, sin conocer la situación previa del individuo. Se omiten, de este modo, condiciones tales como sexo, raza y enfermedades de base que pueden hacer que el resultado de la medición de la colinesterasa aparezca disminuida, sin que esto se deba a la exposición inadecuada a carbamatos u órgano-fosoforados. Como avance, y luego de analizar 2620 muestras, hemos podido establecer valores de referencia para nuestra población, mediante análisis paramétrico, correspondiendo a los siguientes: HOMBRES MUJERES 4,50 a 10,98 U/L 3,37 a 10,23 U/L Resulta interesante resaltar que estos valores observados guardan una notable relación con los descritos en la literatura internacional, (Carmona-Fonseca et al. 2000) pero no existía un estudio que avalase estos resultados en nuestra población. Resulta de gran importancia porque, como hemos explicado, esta determinación presenta factores determinates como sexo y raza, por lo que establecer estos valores de referencia nos lleva a plantear que nuestro laboratorio es de gran utilidad no solo en el monitoreo de pacientes expuestos permanentemente sino que, además, es un valioso apoyo para el equipo médico frente a cuadros de intoxicación aguda en los que no es posible establecer un valor basal comparativo. También lo es en el monitoreo de aplicación de inductores de la anestesia en pacientes con una actividad disminuida de la colinesterasa. Esto nos llena de orgullo, saber que nuestro laboratorio marca un camino a seguir por otras instituciones y que podemos ser un apoyo a otros equipos que lo necesiten para desarrollar un plan de monitoreo y establecer criterios para definir técnicas y valores de referencia para su propia población. REFERENCIAS Carmona-Fonseca J, Henao S, Garcés R Valores de Referencia de actividad colinesterásica sanguínea en población activa no expuesta a plaguicidas inhibidores de colinesterasa. Rev.Fac.Nac.Sal.Publ. 18(2): Carmona J Correlación y conversión entre valores de colinesterasa eritrocitaria medida con las técnicas de Michel y EQM. Biomédica. 26(4): Chile. Ministerio de Salud Reglamento de notificación obligatoria de las intoxicaciones agudas con pesticidas. Decreto Supremo Nº 88, Publicado en diario Oficial el 5 octubre Santiago: MINSAL Aprueba Norma General Técnica No. 92, sobre vigilancia de intoxicaciones agudas por plaguicidas, REVEP. Exenta No MINSAL. Corey G Talleres de Capacitación en Epidemiología Ambiental. México: ECO/OPS. España. Ministerio de Sanidad y Consumo Protocolos de vigilancia sanitaria específica. PLAGUICIDAS. Madrid: Secretaría General Técnica. Instituto de Salud Pública de Chile. Departamento de Salud ocupacional y contaminación ambienta Protocolo: examen de salud para aplicaciones de plaguicidas. 34 p. Jiménez M, Schosinsky K Valores de referencia de colinesterasa plasmática y eritrocítica en población costarricense: comparación del desempeño clínico de ambas enzimas. Rev. costarric. cienc. Méd. 21(3-4): Obiols J NTP 513: Plaguicidas órgano-fosforados (II): toxicodinamia y control biológico. Colección Notas Técnicas de Prevención. Madrid: INSHT. Obiols J. 2005a. NTP : Control biológico de trabajadores expuestos a plaguicidas (I). Aspectos generales. Colección Notas Técnicas de Prevención. Madrid: INSHT. Obiols J. 2005b. NTP 661: Control biológico de trabajadores expuestos a plaguicidas (II): técnicas específicas. Madrid: INSHT. Ramírez M, Sánchez N, Luna JR, Peña JA, Labrador C, Ovalles JF Determinación de los niveles de referencia de la colinesterasa plasmática en el ganado vacuno de la Zona Sur del Lago de Maracaibo, Venezuela. Rev Fac Farma. 46(1):51-56 Servicio Agrícola y Ganadero (Chile) Resolución No En: Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Productos Fitosanitarios Agrícolas A.G. (AFIPA), Asociación de Importadores y Productores de Productos Fitosanitarios para la Agricultura A.G (IMPPA). Manual Fitosanitario Santiago: AFIPA, IMPPA. p. 23. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

64 Artículo Original Bromuro de Metilo, Breve Descripción de su Toxicología como Fundamento Para la Vigilancia de Salud Ocupacional METHYL BROMIDE, BRIEF DESCRIPTION OF ITS TOXICOLOGY AS A BASIS FOR OCCUPATIONAL HEALTH SURVEILLANCE Lucía Molina Lagos Médico cirujano, Departamento de Salud Ocupacional Instituto de Salud Pública de Chile. RESUMEN En Chile se utiliza el fumigante Bromuro de Metilo en los tratamientos cuarentenarios de la fruta de exportación; se ha utilizado además en la esterilización de suelos y en la fumigación de embalajes que entran al país por los puertos. Su elevada toxicidad plantea la necesidad de revisar los criterios toxicológicos aplicables a la vigilancia de los trabajadores potencialmente expuestos. En este trabajo se hace una revisión somera de la toxicología del Bromuro de Metilo, sus efectos potenciales a la salud en condiciones de sobreexposición, intoxicaciones agudas y de exposición subcrónica. Se describe algunos elementos de toxicología para fundamentar la aplicación del parámetro bromuro como indicador biológico para la valoración de exposición al químico y su aplicación en Programas de Vigilancia de la Salud Ocupacional. La normativa actual y la pronta entrada en vigencia del Reglamento de Pesticidas de Uso Sanitario y Doméstico, Decreto Nº157/2005/MINSAL, nos enfrenta al desafío de contar con criterios técnicos que permitan sustentar programas de vigilancia de los trabajadores expuestos a este fumigante. Molina L Bromuro de Metilo, Breve Descripción de su Toxicología como Fundamento Para la Vigilancia de Salud Ocupacional. Cienc Trab. oct-dic; 9(26):182:185). ABSTRACT In Chile methyl bromide fumigant is used in quarantine treatment of export fruit; it has also been used in the sterilization of soils and in the fumigation of packages entering Chile through sea ports. Its high toxicity raises the need for reviewing toxicological criteria applicable to surveillance of potentially exposed workers. This work reviews briefly methyl bromide toxicology, its potential effects on health under overexposure conditions, acute intoxications and subchronic exposure. Some toxicology elements are described for warranting the application of bromide parameter as a biological indicator for the estimation of exposure to the chemical and its application in Occupational Health Surveillance Programs. Current regulations and the coming entry into effect of the Reglamento de Pesticidas de Uso Sanitario y Doméstico, (Regulation for Health and Domestic Use of Pesticides) Decree Nº157/2005/ MINSAL, faces us with the challenge of having technical criteria that allow to support surveillance programs of workers exposed to this fumigant. Descriptors: PESTICIDE/TOXICITY; PESTICIDE/ADVERSE EFFECTS; PESTICIDE EXPOSURE; HYDROCARBONS, BROMINATED/TOXICITY; TOXICOLOGY; HEALTH SURVEILLANCE; OCCUPACIONAL, HEALTH. Descriptores: PLAGUICIDAS/TOXICIDAD; PLAGUICIDAS/EFECTOS ADVERSOS, EXPOSICIÓN A PLAGUICIDAS; HIDROCARBUROS BROMADOS/TOXICIDAD; TOXICOLOGÍA; VIGILANCIA SANITARIA; SALUD LABORAL. El bromuro de metilo, BM, se utiliza como fumigante en tratamientos fitosanitarios; en nuestro país el uso más relevante se asocia a los tratamientos cuarentenarios de frutas de exportación. Se sabe que, además, se aplica en fumigaciones de embalajes de Correspondencia / Correspondence Lucía Molina Lagos Departamento de Salud Ocupacional Instituto de Salud Pública de Chile Maratón 1000, Ñuñoa, Santiago Fono / Fax: Recibido: 03 de diciembre de 2007 / Aceptado: madera que entran al país; últimamente se ha estado instalando la idea de ampliar este uso a rollizos de madera previo a la exportación y no se puede excluir que aún se utilice este químico en la esterilización de tierra para cultivos de almácigos. El bromuro de metilo, bromometano, CH 3 Br, es un líquido incoloro, extremadamente volátil, que a temperatura normal se encuentra en estado gaseoso; a bajas concentraciones es inodoro. Es extremadamente tóxico (según clasificación de la OMS: grupo 1 A) (Van den Oever et al. 1982). En la Enmienda del Protocolo de Montreal aprobada en Copenhague en 1992, se incluyó al bromuro de metilo entre las sustancias que agotan la capa de ozono sujetas a la supresión progresiva que estipula dicho protocolo. Sin embargo, el uso de bromuro de metilo para aplicaciones de cuarentena está excluido actualmente de dicha disposición de supresión progresiva, debido a la dificultad para identificar alternativas que sean tecnológicas y económicamente viables. Actualmente, no hay /185 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

65 Artículo Original Bromuro de Metilo, Breve Descripción de su Toxicología como Fundamento Para la Vigilancia de Salud Ocupacional límite o tope para la cantidad de bromuro de metilo que se puede utilizar para dichas aplicaciones. Por el peso que tiene en nuestro país la exportación de frutas, el riesgo toxicológico asociado al uso de este químico es un tema de importancia sanitaria asociado a situaciones de exposición laboral y frente a la posibilidad de accidentes químicos. Esta revisión pretende describir la toxicología del BM, así como analizar los fundamentos de una vigilancia sanitaria de los trabajadores que se desempeñan en tareas de fumigación. En el período , profesionales del Departamento de Salud Ocupacional del Instituto de Salud Pública, ISP, llevamos a cabo un estudio de terreno con apoyo del Departamento de Medicina Comunitaria del Centro Médico Mount Sinai, New York, lo que facilitó el desarrollo del parámetro bromuro en orina y sangre en nuestro laboratorio con el fin de disponer de un indicador biológico de apoyo a acciones de vigilancia de la exposición de trabajadores expuestos a BM. TOXICOLOGÍA DEL BROMURO DE METILO Toxicocinética Su principal vía de ingreso al organismo es la inhalatoria; en incidentes laborales se ha observado, además, la ocurrencia de absorción por vía dermal. Si existe contaminación de la ropa de trabajo, la ruta de ingreso dermal puede tener importancia (Horowitz et al. 1988; Zwaveling et al. 1987). El bromuro de metilo es rápidamente distribuido a todos los tejidos después de la inhalación y rápidamente metabolizado y eliminado. Estudios en diseño animal Se describe que el bromuro de metilo alcanzó, en todos los tejidos, una concentración máxima una hora después de comenzada la exposición y se mantuvieron casi las mismas concentraciones durante toda la exposición (30 minutos de duración). Las concentraciones de BM encontradas en el tejido adiposo fueron mayores que las concentraciones en la sangre y otros tejidos, tales como cerebro, hígado, músculo y riñón. Después de la inhalación, el bromuro de metilo es rápidamente metabolizado en tejidos y fácilmente eliminado. Los niveles de BM disminuyeron rápidamente después de la exposición; a los 30 minutos después del cese de exposición se encontró sólo la mitad de las concentraciones iniciales en el tejido adiposo y la sangre. Cuarenta y ocho horas después de la exposición, no se determinaron BM en ningún tejido examinado (Kato et al. 1986; IPCS 1995). En contraste con el estudio de la cinética del bromuro de metilo, las concentraciones máximas del ión bromuro en la sangre, los riñones y el hígado se determinaron 4 a 8 horas después de la exposición al CH 3 Br. La vida media del ión bromuro en sangre en seres humanos es de más menos 12 días. El ión bromuro se excreta por vía urinaria (IPCS 1995). Se describe una relación lineal entre los niveles de bromuro sanguíneo y los niveles de exposición a BM (Kato et al. 1986). Esto apoya la propuesta de valorar exposición a BM a través de las determinaciones de bromuro, parámetro que presenta una vida media más prolongada y que se puede determinar en sangre y en orina. Además se ha descrito una correlación significativamente positiva entre los niveles urinarios de bromuro y los niveles ambientales de CH 3 Br (Iwasaki et al. 1989). Efectos biológicos del CH 3 Br El CH 3 Br reacciona con la cisteína de la hemoglobina, Hb, para formar aductos de S-metilcisteína. En muestras sanguíneas de trabajadores expuestos a BM se ha descrito presencia de aductos de Hemoglobina y de albúmina sérica (Iwasaki et al. 1989). La evaluación de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, IARC, en 1986 y actualizada en 1987, clasificó al BM en categoría 3; en ese momento existía evidencia inadecuada de potencial cancerígeno en humanos y una limitada evidencia cancerígena en animales. EFECTOS EN LA SALUD HUMANA Por contacto directo, es un irritante potente A nivel dermal se ha descrito lesiones irritativas con formación de vesículas disecantes, cuadro que requiere un manejo similar a quemaduras. Las lesiones pueden presentarse después de un período de latencia de algunas horas posteriores al contacto. El daño cutáneo empeora en condiciones de humedad de la piel (Zwaveling et al. 1987). Este último antecedente, debe ser considerado cuando se selecciona la ropa de protección, especialmente los guantes. Efectos sistémicos El Sistema Nervioso Central es el blanco más importante del efecto del CH 3 Br. La intensidad del cuadro clínico de la intoxicación aguda se asocia a la intensidad de la exposición. Los síntomas principales asociados a una intoxicación moderada son: cefalea, mareos, somnolencia, apatía, no siendo síntomas específicos. En algunos casos, el primer síntoma es la aparición de ataxia. En los casos más graves se ha descrito sopor y convulsiones tónicoclónicas. Las convulsiones se presentan algunas horas después de la exposición y no ceden con la terapia habitual, lo que puede llevar a un desenlace fatal (Behrens y Dukes 1986) Algunos trabajadores encuestados en nuestro estudio relataron la ocurrencia de cefalea, la cual se presentó horas después a la exposición con BM, esto debido a incidentes por fuga de ésta sustancia, llamándoles la atención la intensidad del dolor. Los síntomas no neurológicos de la intoxicación aguda que se han descrito son: compromiso pulmonar (edema pulmonar en situaciones extremas), compromiso de la función renal y síntomas digestivos como dolor abdominal, náuseas o vómitos (Hustinx et al. 1993; IPCS 1995). En resumen, el cuadro clínico de la intoxicación aguda puede debutar con cefalea y mareos acompañados de síntomas digestivos y respiratorios, seguido por dolores musculares y adormecimiento de piernas. En los casos más severos puede ocurrir pérdida de conciencia y convulsiones (Horowitz et al. 1998; Hustinx et al. 1993). En los casos severos no fatales, es posible queden secuelas tales como alteración de la visión, del lenguaje, de la memoria, pérdida de coordinación a nivel muscular y neuropatía periférica por axonopatía. Se ha descrito además la ocurrencia de atrofia del nervio óptico después de una intoxicación aguda severa; el sitio del daño es a nivel del axón (Chávez et al. 1985). Exposición subcrónica En trabajadores expuestos se han descrito cambios en la personalidad y en el humor con síntomas como depresión, irritabi- Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

66 Artículo Original Molina Lucía lidad, pérdida de la iniciativa, disminución de la coordinación (IPCS 1995). Como expresión de neurotoxicidad se ha descrito ceguera temporal, visión borrosa y en extremidades inferiores: adormecimiento, debilidad, dolores y/o calambres. VALORACIÓN BIOLÓGICA DE LA EXPOSICIÓN En nuestro trabajo pudimos comprobar que los niveles de bromuro en sangre y orina de trabajadores de cámaras de fumigación, estaban aumentados durante el período de tratamiento cuarentenario comparado con los niveles de esos mismos trabajadores en el período previo al uso de CH 3 Br. El monitoreo de rutina realizado a fumigadores en Inglaterra durante un período de 8 años (entre 1971 y 1979), permitió establecer una correlación entre los niveles de bromuro en sangre y el número de cilindros de BM utilizados, independientemente del tipo de fumigación realizado (IPCS 1995). Este antecedente, describe una asociación entre niveles del indicador biológico y una valoración indirecta de exposición al fumigante, nos permite fortalecer la idea de la utilidad del parámetro bromuro en expuestos a BM. Se ha descrito una relación positiva y lineal entre los niveles de exposición a CH 3 Br y la concentración de bromuro excretado por orina (Iwasaki et al. 1989). La no especificidad del parámetro bromuro es un elemento que dificulta la interpretación de los resultados en su aplicación como indicador biológico de exposición a CH 3 Br. Existe una variación interindividual importante en los niveles de bromuro ya que los niveles están determinados, además, por la dieta y la ingesta de medicamentos que contienen bromo o bromuro (Ej.: Jarabes utilizados como expectorantes, sedantes y el antidepresivo: Citalopram). Por ello es indispensable asociar a las determinaciones de sangre u orina una encuesta que permita identificar estos factores para interpretar los resultados del monitoreo biológico. No es adecuado plantear la realización de una vigilancia en Salud Ocupacional a partir de un parámetro aislado. Las determinaciones de bromuro en sangre u orina deben interpretarse en el contexto de la descripción del trabajo, luego de un análisis de la información personal del trabajador obtenida con la encuesta que acompaña la toma de la muestra biológica de los trabajadores. Es necesario realizar una determinación basal del parámetro bromuro, previo a la temporada de fumigaciones y con un tiempo de no exposición a CH 3 Br de a lo menos 15 días, esto permitirá contar con un valor de referencia individual para establecer una comparación con el valor obtenido en el período de exposición potencial; la diferencia encontrada puede ser atribuible al factor exposición al BM. Otro aspecto necesario a considerar es, cuál es el grupo objetivo de la vigilancia: de acuerdo a nuestra experiencia están potencialmente expuestos al BM no sólo el supervisor y los operadores de cabina de fumigación sino también el personal que moviliza la mercadería posfumigación: horquilleros-grueros, tapadores, ayudante de tractorista, bodegueros, camarero e instalador. En la evaluación de exposición se considera que el CH 3 Br puede liberarse de los materiales tratados después de finalizada la operación en el interior de la cabina. En situaciones de sobre exposición y presencia de sintomatología compatible con una intoxicación aguda, la literatura da cuenta de la determinación de niveles de bromuro sanguíneo elevados: en la descripción de cuatro casos fatales de personas intoxicadas por bromuro de metilo, las concentraciones de ión bromuro en suero o plasma estaban en un rango entre 40 a 583 mg/l (IPCS 1995). ALGUNOS ASPECTOS DE VIGILANCIA DE LA SALUD DE LOS TRABAJADORES POTENCIALMENTE EXPUESTOS A BROMURO DE METILO De manera similar a lo que se plantea frente a la exposición a otros plaguicidas, es necesario establecer una evaluación de salud a través de una historia médica y un examen físico, con el fin de identificar alguna condición personal que constituya una vulnerabilidad del trabajador frente a la función que desarrollará. De acuerdo al criterio médico se realizará exámenes complementarios. Esta evaluación inicial puede integrar determinaciones de bromuro en orina y en sangre para establecer una línea basal para una vigilancia ulterior y para el monitoreo biológico. Se establecerá una evaluación de salud periódica durante los períodos de fumigación y cuando exista una exposición accidental, focalizándose esta evaluación en los sistemas y órganos blanco de la acción del fumigante: efectos irritantes a nivel respiratorio y neurológicos. Vigilancia de la exposición al Bromuro de Metilo Como hemos señalado, los niveles del parámetro ión bromuro se asocian a la exposición a CH 3 Br, pero no es un parámetro específico. Los niveles de bromuro pueden estar determinados por ingesta de bromatos en alimentos y la presencia de bromuro en medicamentos. El aporte de la dieta no debiera tener cambios importantes entre una determinación basal y la periódica en la misma persona. Por el contrario, la ingesta de fármacos sí puede ser un hallazgo en cada toma de muestra. Por ello debe integrarse una encuesta al momento de la toma de muestra para eliminar este último factor de confusión para la interpretación del valor encontrado. La consulta principal debe estar referida a medicamentos que contengan bromuro. Periodicidad de la valoración biológica de exposición Se debe contar con un valor personal basal, en el período de evaluación (año productivo). Los muestreos periódicos programados deben realizarse a lo menos una vez durante el período de fumigación. Momento del muestreo: la vida media del ión bromuro asociado a la exposición al CH 3 Br es cercana a 12 días, situación que debe considerarse para determinar el momento del muestreo; la toma de la muestra en período de trabajo debe estar relacionada con los períodos peak de fumigaciones, pero a lo menos después de una semana de trabajo. El disponer de un parámetro urinario facilita la vigilancia, puesto que se deben realizar a lo menos dos determinaciones en momentos diferentes, en cada trabajador. Las determinaciones urinarias se pueden complementar con mediciones en plasma cuando los niveles de bromuro urinario durante el período de fumigación se encuentren aumentados /185 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

67 Artículo Original Bromuro de Metilo, Breve Descripción de su Toxicología como Fundamento Para la Vigilancia de Salud Ocupacional respecto a la determinación basal, o cuando haya presencia de sintomatología. Valores de referencia Es esperable encontrar diferencias según los hábitos alimenticios y el contenido de bromuro de las dietas locales o nacionales. De acuerdo a nuestros resultados, en el período libre de fumigaciones 60 trabajadores de la V y VI región evaluados tuvieron valores de bromuro urinario en un rango de mg /g. Valores semejantes a los descritos por Tanaka et al. (1991) en trabajadores no expuestos. En el plasma de personas que no están expuestas al bromuro de metilo es esperable determinar menos de 10 mg/l de ión bromuro 7; en nuestro trabajo el rango fue de mg /L. Si los niveles de bromuro en sangre exceden 10 mg/l, se recomienda revisar el puesto y los procedimientos de trabajo para fortalecer las medidas de prevención. Cuando la única fuente de bromuro es la proveniente del bromuro de metilo y el bromuro sérico excede 100 mg/l, se debe considerar que este nivel es compatible con la ocurrencia de síntomas de intoxicación aguda grave y se debe disponer de asistencia médica (Hustinx et al. 1993; IPCS 1995). Si bien las determinaciones de bromuro urinario facilitan la vigilancia de la exposición, en los análisis en muestras puntuales de orina las variaciones del volumen urinario afectan los resultados. Las orinas muy diluidas o muy concentradas no son utilizables para la vigilancia y se debe realizar un nuevo muestreo. La orina se considerará muy concentrada si la densidad es >1,030 y/o la creatinina es >3 gr/l; se considerará muy diluida una orina con densidad <1,010 y/o creatinina < 0,3 gr/l. COMENTARIOS FINALES En nuestro rol de laboratorio prestador, los análisis realizados en el marco de programas de vigilancia han entregado valores de Bromo poco elevados. Cuando excepcionalmente se han obtenido valores de ión bromuro en plasma >10 mg /L, los afectados han resultado asintomáticos, según la información entregada por el médico a cargo del programa de vigilancia respectivo. El recientemente promulgado Reglamento de Pesticidas de Uso Sanitario y Doméstico, Decreto Nº 157/2005 del Ministerio de Salud, en el Art. 105 señala que los trabajadores de empresas dedicadas a la aplicación de plaguicidas estarán integrados en un programa de vigilancia de exposición a plaguicidas del organismo administrador del seguro de la Ley N Por la importancia del riesgo asociado a la exposición al BM, la vigilancia de los trabajadores debería contar con criterios técnicos homogéneos a nivel nacional; esta revisión pretende ser un aporte a ello. REFERENCIAS Behrens RH, Dukes DCD Fatal methyl bromide poisoning. British Jour Ind Med.43: Chávez C, Hepler R, Staatsma B Methyl bromide optic atrophy. Am Jour Ophtalmol.99: Horowitz BZ, Albertson TE, O'Malley M, Swenson EJ An unusual exposure to methyl bromide leading to fatality. J Toxicol Clin Toxicol. 36(4): Hustinx WN, van de Laar RT, van Huffelen AC, Verwey JC, Meulenbelt J, Savelkoul TJ Systemic effects of inhalational methyl bromide poisoning: a study of nine cases occupationally exposed due to inadvertent spread during fumigation. Br J Ind Med. 50(2): Iwasaki K, Ito I, Kagawa J Biological exposure monitoring of methyl bromide workers by determination of hemoglobin adduct. Ind. Health. 27: Kato N, Morinobu S, Ishizu S Subacute inhalation experiment for methyl bromide in rats. Ind Health. 24: Tanaka S, Abuku S, Seki Y, Imamiya S Evaluation of methyl bromide exposure on the plant quarantine fumigators by environmental and biological monitoring. Ind Health. 1991;29(1):11-21 Van den Oever R, Roosels D, Lahaye D Actual hazard of methyl bromide fumigation in soil desinfection. British Jour Indus Med. 39: International Programme on Chemical Safety Methyl bromide. Environmental Health Criteria 166. Geneva: WHO/ILO/UNEP. Disponible en Internet: SectionNumber:5.3. [Accesado en noviembre de 2007] Zwaveling JH, de Kort WL, Meulenbelt J, Hezemans-Boer M, van Vloten WA, Sangster B Exposure of the skin to methyl bromide: A study of six cases occupationally exposed to high concentrations during fumigation. Human Toxicol. 6: Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

68 Artículo Original Pesticidas en Alimentos PESTICIDES IN FOOD Daniel López Angulo Doctorado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. RESUMEN El uso de productos químicos y su relación con la seguridad alimentaria continuará siendo una cuestión compleja. Algunos estudios han demostrado que los pesticidas pueden afectar las capas de agua subterránea, la vida silvestre y a los agricultores si es que los productos químicos no se utilizan de acuerdo con lo que se establece en las leyes. Pero, el futuro parece prometedor ya que los científicos, los investigadores y los funcionarios gubernamentales y fabricantes no dejan de buscar nuevos métodos para mejorar las técnicas agrícolas y reducir los riesgos que se relacionan con los pesticidas. En la actualidad, los consumidores pueden elegir con confianza una variedad abundante y segura de alimentos. (López D Pesticidas en alimentos. Cienc Trab. octdic;9(26):186:190). ABSTRACT The use of chemical agents and its relationship to food safety will continue being a complex issue. Some studies have shown that pesticides may affect ground water, wildlife and farmers if chemical products are not used according to regulations. But the future appears promising since scientists, investigators, governmental officials and manufacturers keep looking for new methods for improving agricultural techniques and reducing risks associated with pesticides. At present consumers may choose confidently from a plentiful and safe variety of food. Descriptors: PESTICIDES; PESTICIDE UTILIZATION; PESTICIDE EXPOSURE; CONSUMER PRODUCT SAFETY; FOOD. Descriptores: PLAGUICIDAS, USO DE PLAGUICIDAS, EXPOSICIÓN A PLAGUICIDAS, SEGURIDAD DE PRODUCTOS PARA EL CON- SUMIDOR, ALIMENTOS. DEFINICIONES Y UTILIZACIÓN El término pesticidas se refiere a una amplia clase de productos químicos para la protección de los cultivos: insecticidas que se usan para controlar a los insectos, rodenticidas que se usan para controlar a los roedores, herbicidas que se usan para controlar a las malezas y fungicidas que se usan para controlar a los hongos y el moho. Los herbicidas son los productos químicos que más se usan en la agricultura ( NRC 1993). Los pesticidas ayudan a controlar cientos de especies de malezas, más de un millón de especies de insectos dañinos y aproximadamente 1500 enfermedades que afectan a las plantas (NACA 1993). El problema que representa controlar las plagas varía a lo largo y ancho del país sobre la base del clima, los tipos de suelos y muchas otras condiciones. Como resultado, el control químico de las plagas se ha ganado un sitio de privilegio en la agricultura Correspondencia / Correspondence Daniel López Angulo Universidad de Santiago Tel: (56-2) Cel: Recibido: 02 de octubre de 2007 / Aceptado: 10 de diciembre de 2007 moderna y mucho contribuye al aumento de los rendimientos de los cultivos que se fueron registrando en las últimas décadas en campos de frutas y verduras ( NRC 1987). Gracias al uso de los pesticidas, los agricultores pueden producir ciertos cultivos de manera rentable en tierras que de otra manera serían no aptas, pueden ampliar las temporadas de cultivo, mantener la calidad de los productos y aumentar la vida de estante (Universtity of California 1992). Algunos de los pesticidas que se utilizan en la actualidad son productos químicos que existen naturalmente como el azufre. Ciertas plantas también producen niveles bajos de pesticidas naturales que les sirven para autoprotegerse contra los insectos y otras invasiones (Chaisson et al. 1991). Los agricultores usan productos químicos naturales y sintéticos según sus necesidades para controlar las malezas, los insectos y las enfermedades. El uso de productos químicos representa un costo significativo de la producción agrícola. Por lo tanto, los agricultores tienen un incentivo para aplicar menos cantidad de pesticidas y más planificada. Los agricultores no usan pesticidas a menos que sepan que los beneficios potenciales como mejor calidad, aumento de producción, mejor cosecha y prevención de pérdidas superen a los costos de aplicación (Chaisson et al. 1991; Hotchkiss 1992). La ley exige a los que usan y a los que aplican pesticidas a cumplir con las instrucciones de uso del fabricante. Ciertos pesticidas pueden ser aplicados legalmente sólo por personas certificadas y matriculadas, los cuales están sujetos a pago de multas o a la pérdida de sus licencias si no cumplen con las instrucciones de la etiqueta (Hotchkiss 1992) /1 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

69 Artículo Original Pesticidas en Alimentos Además de usarse en la producción de alimentos y fibras, los pesticidas ofrecen una cantidad de usos beneficiosos. Los consumidores los utilizan en el hogar o en el jardín para controlar las plagas de termitas y cucarachas, limpiar el moho de las cortinas de baño, destruir las malezas que crecen en el pasto, aniquilar las pulgas de las mascotas y desinfectar el agua de las piscinas. Los pesticidas también se utilizan en hospitales, hoteles, restaurantes y hogares para destruir bacterias, hongos y gérmenes (NACA 1993). TOLERANCIA A LOS PESTICIDAS El registro y uso de los pesticidas está regido por la Ley Federal de Insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas (FIFRA) y por la Ley Federal de Alimentos, Drogas y Cosméticos (FFDCA). Conforme a lo que se estipula en la ley FIFRA, la Agencia de Protección Ambiental (US EPA) es la encargada de determinar si un pesticida puede registrarse o aprobarse para su uso en los Estados Unidos (NCR 1987). Por cada producto químico aprobado para su uso en un cultivo en particular, la EPA establece una tolerancia. Se denomina tolerancia al nivel máximo de residuos de pesticidas que está permitido legalmente y puede aparecer en un alimento, alimento para animales o componente alimenticio (Chaisson et al. 1991). Las tolerancias se basan en estudios que realiza el fabricante del producto químico. En ellos, el producto se utiliza en diferentes sitios, en índices máximos y con la máxima cantidad de aplicaciones que se permiten por año, y los intervalos más cortos entre la última aplicación y la cosecha. El nivel de tolerancia se fija en el nivel de residuo máximo superior observado al finalizar los estudios. Para establecer la tolerancia de los productos agrícolas crudos, la ley FIFRA permite que la EPA tome en cuenta los riesgos y los beneficios que se podrían obtener si es que se usa el pesticida. Las pruebas deben ser realizadas por el fabricante para determinar si un pesticida tiene el potencial de causar efectos adversos en los seres humanos, la vida silvestre, los peces o las plantas, sobre todo las especies en peligro de extinción (US EPA 1991). Se pueden requerir más de 140 estudios diferentes sobre la toxicología, los residuos que quedan en los cultivos y los efectos ambientales de los productos químicos (NACA 1993). En razón de que el desarrollo de un nuevo pesticida puede costar tanto como US$ 70 millones y requerir años de investigaciones, en contadas oportunidades los fabricantes asumen este gasto a menos que el nuevo producto químico pueda ser registrado para un cultivo importante, como ser el maíz, el trigo o la soja (University of California 1992). Antes de registrar un producto químico, la EPA también examina cuidadosamente las investigaciones sobre su potencial para causar cáncer, defectos en el nacimiento, trastornos reproductivos, efectos neurológicos u otros efectos negativos en la salud (US EPA 1993a). Usando una base de datos computarizada que se conoce como el Sistema de Evaluación de Riesgo Dietético (DRES), la agencia combina datos de consumo de alimentos con datos de residuos de pesticidas para estimar la posible exposición en la dieta de la población a un pesticida en particular (NRC 1993; US EPA 1993a). El sistema DRES analiza datos de 22 subgrupos de población entre los que se incluye a los bebés recién nacidos, niños y otros grupos etarios, diferentes grupos étnicos y poblaciones regionales. La EPA también calcula una exposición acumulativa durante toda la vida que integra los índices de exposición experimentados desde la infancia y la niñez, hasta los 70 años de edad. Si los riesgos se ubican en un nivel inaceptable, la EPA ya no registrará al pesticida o bien requerirá acciones para reducir los riesgos. Debido a que una gran cantidad de personas comen alimentos crudos o parcialmente cocidos, se establecen tolerancias para los alimentos crudos. Sin embargo, durante el proceso de registro, la EPA también examina datos sobre los efectos de procesar los residuos de pesticidas. La mayoría de los pesticidas comienzan a descomponerse con la exposición a la luz solar, a la lluvia y a otros elementos rápidamente después de que se los aplica, y por lo general se ubican por debajo de los niveles de tolerancia antes de abandonar la granja (Elkins 1989; Hotchkiss 1992). En la mayoría de los casos, los métodos de procesamiento de alimentos como el lavado, enlatado, congelado y secado ayudan a disminuir los niveles de rastros de residuos de pesticidas en los alimentos que se consumen. Los residuos que permanecen en la superficie de los productos frescos se reducen aun más con el lavado, el pelado u otros métodos de preparación hogareña. SUPERVISIÓN DE LOS RESIDUOS DE PESTICIDAS Conforme a lo que se estipula en la ley FFDCA, la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos comparten la responsabilidad de supervisión de los niveles de residuos de pesticidas en los alimentos. La FDA exige el cumplimiento de los niveles de tolerancia de los pesticidas a todos los alimentos producidos dentro del país y que intervienen en el comercio interestatal y a los alimentos importados, con la excepción de la carne vacuna, la carne de ave y algunos productos derivados de los huevos, que son supervisados exclusivamente por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (FDA 1994). Muchos estados con cultivos intensivos, como California y Florida, también aplican amplios programas de supervisión de residuos de pesticidas. La FDA aplica tres enfoques a la supervisión de residuos de pesticidas: 1) Supervisión de incidencia/nivel, 2) Supervisión regulatoria, y 3) Estudio total de la dieta (FDA 1994). La supervisión de la incidencia/nivel se realiza principalmente para obtener información sobre materias primas, pesticidas específicos o una combinación de ambos. Se recolectan muestras en los centros de empaque, establecimientos mayoristas o en otros sitios que estén lo más cerca posible al punto de producción en la cadena de los alimentos. La supervisión regulatoria es realizada por la EPA para hacer cumplir los niveles de tolerancia. Si las pruebas confirman que algún alimento contiene residuos de pesticidas que exceden el nivel de tolerancia o residuos para los que no se han establecido tolerancias, la FDA puede confiscar el cargamento, impedir otros cargamentos, retirar los productos de la venta e iniciar acciones penales. El estudio total de la dieta proporciona estimaciones sobre la ingesta de residuos de pesticidas en los alimentos que se consumen o preparan. En 1993, el programa de supervisión regulatoria de la FDA analizó muestras de alimentos producidos en el país y alimentos importados de 107 países, 1266 fueron muestras de supervisión, es decir, no existían conocimientos previos de que Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

70 Artículo Original López Daniel un embarque de alimentos en particular contenía residuos de pesticidas ilegales (FDA 1994). No se hallaron residuos de pesticidas en 64% de los 5703 muestras de supervisión de productos del país, 34% tenía residuos detectables por debajo de las tolerancias, menos de 1% tenía residuos que excedían las tolerancias de la EPA y 1% tenía residuos que no tenían una tolerancia establecida para ese pesticida o materia prima en particular. De las 6463 muestras de supervisión de productos importados, 69% no tenía residuos detectables, 27% tenía residuos detectables por debajo de las tolerancias, menos del 1% tenía residuos que excedían las tolerancias y 3% tenían residuos que no tenían una tolerancia establecida. En el Estudio Total de la Dieta de la FDA, los alimentos se recolectan cuatro veces al año, una vez de cada una de las cuatro regiones geográficas de los Estados Unidos (FDA 1994; Yess et al. 1993). Los niveles de residuos de pesticidas hallados, en combinación con los datos de consumo de alimentos, se usan para estimar la ingesta dietética estimada, de residuos de pesticidas correspondiente a ocho diferentes grupos de edad/sexo. Posteriormente, las ingestas dietéticas estimadas se comparan con un estándar de seguridad que se conoce como Dosis de Referencia (RfD) que es fijado por la EPA o con otros estándares de seguridad que fijan los cuerpos internacionales. La dosis RfD es la cantidad de productos químicos que, de ingerirse durante toda la vida, no se espera que causen efectos adversos en la salud en ningún subgrupo poblacional (Chaisson et al. 1991). Está basado en la dosis máxima de producto químico que se puede exponer a los animales de prueba sin que se produzcan efectos biológicos observables. Esta dosis máxima, también conocida como el nivel de efecto no observable (NOELL) se divide posteriormente por un factor de 100 para proporcionar un margen adicional de seguridad para los seres humanos. Este factor de seguridad toma en cuenta las variantes individuales de susceptibilidad a las sustancias tóxicas y las diferencias de especies que existen entre los seres humanos y los animales de laboratorio. Cada colección de muestras del estudio total de la dieta desde 1987 a 1993 contenía más de 200 artículos representativos de aproximadamente 5000 alimentos diferentes que se consumen en los Estados Unidos, entre los que se incluyen alimentos frescos, congelados o empacados, vinos y comidas rápidas (FDA 1994). Cada artículo fue analizado en busca de unos 200 residuos de pesticidas diferentes. Los hallazgos de los informes de los últimos siete años continúan demostrando que los niveles de residuos de pesticidas en los alimentos están por debajo de las tolerancias de la EPA y que no representan una amenaza a la salud pública. POSTURA DE LOS CONSUMIDORES De acuerdo con una encuesta de consumidores del Instituto de Comercialización de Alimentos (FMI) de 2004, 7 de cada 10 compradores confían casi completamente en la seguridad del abastecimiento de alimentos (FMI 1994). Cuando se les preguntó qué opinaban sobre las amenazas a la seguridad de los alimentos, los consumidores mencionaron la descomposición de los alimentos como la principal causa de preocupación. Aunque los pesticidas no figuran al tope de la lista de preocupaciones de los consumidores, igualmente los toman en cuenta. Cuando se les preguntó específicamente sobre los residuos de pesticidas, 72% de los encuestados mencionaron que lo consideran una amenaza muy importante para la salud. Este hallazgo supera a las preocupaciones sobre los antibióticos y las hormonas, los nitritos, los alimentos irradiados y los aditivos de alimentos. Otras encuestas muestran que los estadounidenses reducirán su consumo de frutas y verduras cuando las cuestiones relacionadas con los pesticidas destruyan la confianza que tienen en la seguridad alimentaria (Auld 1990). Por qué las actitudes de los consumidores con respecto a los pesticidas y a otros riesgos de la salud difieren de las de las autoridades sanitarias? Según el Consejo Nacional de Investigación, los expertos basan su determinación de la gravedad de un riesgo sobre las evaluaciones cuantitativas de riesgo o probabilidades numéricas (NRC 1989). Las percepciones de riesgo de los consumidores tienden a basarse en los atributos cualitativos de los riesgos, tales como si el riesgo era conocido o no previamente, si era voluntario o involuntario, controlable o incontrolable. Un informe de 1989 preparado por el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (NRDC) fue la gota que derramó el vaso en la crisis de la confianza de los consumidores con la seguridad de los alimentos en los Estados Unidos (Auld 1990). El Consejo NRDC declaró que el Alar, un regulador del crecimiento que se utiliza principalmente en las manzanas, era un potente agente cancerígeno. Pese a que los expertos del gobierno y especialistas en salud disputaron las denuncias del consejo NRDC, la inseguridad pública con relación a las manzanas continuó durante muchos meses y las ventas de manzanas cayeron drásticamente. Para los consumidores, el Alar representó un riesgo involuntario, incontrolable e invisible con supuestas consecuencias graves para la salud. Tiempo después, el pesticida fue retirado voluntariamente del mercado por su fabricante. Muchos años más tarde, después de realizarse nuevos exámenes, la EPA llegó a la conclusión de que los riesgos asociados con el Alar habían sido exagerados (IFIC Foundation 1992). Con menos de dos millones de familias estadounidenses involucradas activamente en la agricultura, muchos consumidores han perdido el contacto con las complejidades de la cadena alimenticia. Como consecuencia, ya no están familiarizados con las técnicas agrícolas y no pueden saber lo peligroso que pueden ser las plagas, las malezas y los insectos que devastan plantaciones íntegras. Más aun, la información que publican los medios sobre los pesticidas puede no ser correcta, puede ser confusa o incompleta. Muchos periodistas carecen de suficiente comprensión de la agricultura o de los métodos científicos como para analizar críticamente los nuevos informes (Cohn 1990; Moore 1989). Son pocas las ocasiones en que los riesgos relacionados con el cáncer adquieren la perspectiva apropiada. La evidencia que se cita con más frecuencia es que los pesticidas representan un riesgo significativo que proviene de malas interpretaciones de los estudios de toxicidad en animales (Hotchkiss 1992). Son estudios que demuestran que aproximadamente el 20% de los pesticidas puede causar cáncer cuando se suministra a diario en grandes cantidades a los animales de laboratorio durante toda la vida. Muchas de las preocupaciones que vinculan a los pesticidas con el cáncer, por ejemplo, surgen de los resultados adversos en los que se prueban altas dosis de pesticidas en ratas y ratones de laboratorio. Según la AMA, no existen evidencias científicas que respalden la existencia de vínculos entre la adecuada aplicación de los pesticidas y cualquier efecto adverso para la salud de los seres humanos (AMA 1994, 1993). Más aun, la epidemiología humana /190 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

71 Artículo Original Pesticidas en Alimentos no respalda la hipótesis de que el cáncer u otras enfermedades de los seres humanos se relacionen con los pesticidas que aparecen como residuos en los alimentos (Doll y Peto 1981; Hotchkiss 1992) Pese a que la mayoría de los residuos de pesticidas están por debajo de los niveles de tolerancia antes de abandonar el establecimiento agrícola, los consumidores pueden adoptar otras medidas para reducir aun más su posible exposición a cualquier residuo remanente en las frutas y verduras. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, la FDA y la Asociación Dietética de los Estados Unidos recomiendan lavar los productos frescos con agua potable antes de servirlos. Esto ayuda a remover microorganismos, suciedad y cualquier residuo de pesticida que pudiera haber quedado en el producto fresco. Los consumidores también deberían pelar y botar las hojas externas, cáscaras o cortezas y cepillar las verduras más duras como las papas y zanahorias, si es que desean comer sus cáscaras ricas en fibra. CÁLCULO DE RIESGOS POR EXPOSICIÓN A PESTICIDAS RIESGO = Exposición X Toxicidad El riesgo de daño derivado de un producto químico depende del nivel de exposición y de la toxicidad del producto (Chaisson et al. 1991). Por lo tanto, para cuantificar los riesgos potenciales del consumo de cantidades mínimas de los residuos de productos químicos en los alimentos, los científicos toman en cuenta la toxicidad del producto en cuestión, el contenido de residuos de los alimentos y la cantidad de tales alimentos que son consumidos por los subgrupos de la población. Los subgrupos de la población tales como recién nacidos, niños, mujeres, mujeres en edad de procrear y otros subgrupos etarios pueden tomarse en cuenta a la hora de evaluar los riesgos, además de considerar el total de la población. Los grupos que se consideren dependerán de las características toxicológicas de un producto químico en particular. También se realizan evaluaciones de riesgo que toman en cuenta las variaciones regionales y estacionales. EXPOSICIÓN = Concentración del residuo en el alimento X Cantidad de alimento consumido La exposición potencial a un producto químico en un alimento específico se puede evaluar multiplicando las concentraciones de residuos en el alimento por la cantidad de alimento que consume cada persona de la población. Esta exposición se expresa en miligramos de residuo por kilogramo de peso corporal por día (mg/kg peso/día). La exposición potencial dietética a un producto químico se evalúa sumando las ingestas de residuos de todos los alimentos. Las diferentes suposiciones respecto a las concentraciones de residuos en el alimento se pueden usar para evaluar la exposición. El peor escenario puede calcularse usando los niveles de tolerancia para los pesticidas en el alimento. Esta evaluación de exposición es la contribución teórica máxima del residuo. La exposición también se puede calcular usando los niveles anticipados de residuos (Chaisson et al. 1991) REDUCCIÓN DE RIESGOS POR EL USO DE PESTICIDAS (MEDIDAS DE CONTROL) Qué están haciendo los agricultores para reducir los riesgos de los pesticidas? Un enfoque líder, la Administración Integrada de Plagas (IPM), se centra en el uso cuidadosamente administrado de un conjunto de tácticas para el control de plagas, entre las que se incluyen métodos biológicos, culturales y químicos que resulten apropiados, para lograr los mejores resultados con el menor daño al medio ambiente (AMA 1994; NFIPME 1994.) Algunos ejemplos de métodos de la Administración Integrada de Plagas (IPM) son el cultivo de variedades de plantas resistentes a las plagas, ajustar los tiempos de plantación para evitar las manifestaciones de plagas, usar insectos benéficos o predadores como las mariquitas y las avispas parasitoides para controlar a los pulgones que destruyen los cultivos, establecimiento de trampas con feromonas para interrumpir los ciclos de reproducción de los insectos y destrucción de las áreas de anidación de las plagas arando por debajo de los cultivos ya cosechados o diseminando desechos de hojas sobre los suelos de las huertas (US EPA 1993b). Cuando se usan pesticidas en cualquier programa de la Administración Integrada de Plagas (IPM), esta, por lo general, es sólo una medida de rutina para explorar el terreno en busca de plagas. La fumigación con productos químicos sólo se realiza cuando las mencionadas plagas alcanzan niveles de umbral predeterminados, y no se realiza de acuerdo con un programa regular (Sorensen 1992; US EPA 1993b). Pese a que el concepto de Administración Integrada de Plagas tiene sus raíces en la década del 50, recientemente comenzó a adquirir un renovado interés. Muchos de los principales fabricantes de alimentos del país están trabajando junto con los agricultores para investigar y desarrollar nuevas estrategias de IPM (Hotchkiss 1992; Natchipolsky et al. 1994). Las compañías consideran que el programa IPM es una oportunidad para reducir los riesgos que representan los productos químicos para los trabajadores agrícolas, y al mismo tiempo mejorar la confianza en la seguridad de los alimentos. Mucho se ha escrito sobre los beneficios potenciales de la biotecnología en los programas de administración integral de las plagas. La biotecnología permite a los investigadores seleccionar un rasgo genético específico de una planta u otro organismo y mudarlo al código genético de otra planta (IFIC Foundation 1993). Después de mudar el rasgo, la nueva planta modificada exhibe una característica específica y no la alteración aleatoria que sucede cuando se utilizan técnicas de cruzamiento tradicionales. Los potenciales beneficios al medio ambiente que podría tener la biotecnología en la administración integral de las plagas en todo el mundo son muy significativos. Por ejemplo, se puede usar la biotecnología para modificar los cultivos y protegerlos contra los insectos, en vez de confiar solamente en la aplicación superficial de pesticidas. Los cultivos que sean naturalmente resistentes a los virus pueden reducir la necesidad de uso de insecticidas para controlar a los áfidos (pulgones) que propagan tales virus, y de esa manera reducir los riesgos que se derivan de los pesticidas a los trabajadores y medio ambiente. Se deben realizar muchas más investigaciones para identificar cuáles son las técnicas IPM que se adaptan a los diferentes cultivos, climas, condiciones del suelo y aparición de plagas y Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

72 Artículo Original López Daniel malezas (NCIPM 1992; Sorensen 1992). Hasta el momento, la mayoría de las técnicas IPM se han desarrollado para controlar a los insectos y a las enfermedades de las plantas. Los científicos que estudian las malezas necesitan más información sobre la biología y ecología del control alternativo de malezas para desarrollar más técnicas de IPM que se adapten a sus necesidades (Horstmeier 1994). A medida que se vayan conociendo los resultados de nuevas investigaciones, los agricultores deberán capacitarse para adaptar los hallazgos a sus cultivos y establecimientos agrícolas específicos. Cómo reducir los riesgos de los pesticidas? La mayoría de los pesticidas comienzan a descomponerse poco después de ser aplicados, bajo los efectos de la luz solar, la lluvia y otros elementos. Sin embargo, para proporcionar una medida adicional de seguridad, los consumidores pueden adoptar estos pasos que se basan en el sentido común: Seleccionar productos frescos que no estén sucios ni cortados, que no tengan hoyos de insectos u otros signos de corrupción. Lavar los productos frescos con agua (sin jabón), refregar la cáscara o pelar las capas externas; y comer alimentos variados. REFERENCIAS American Medical Association (AMA) Educational and informational strategies for reducing pesticide risks, (CSA Report 4-I-94). Adopted at the Interim Meeting, Honolulu, HI Diet and cancer: where do matters stand? Arch Intern Med. 153(1): Auld ME Food Risk Communication: Lessons from the Alar Controversy. Health Education Research, 5(4): Chaisson CF, Petersen B, Douglass JS Pesticides in Food, A Guide for Professionals. Chicago, IL: American Dietetic Association. Cohn V Reporting on Risk Getting it Right in an Age of Risk. Washington, D.C.: The Media Institute. Doll R, Peto R The causes of cancer: quantitative estimates of avoidable risks of cancer in the United States today. J Natl Cancer Inst. 66: Elkins ER Effect of commercial processing on pesticide residues in selected fruits and vegetables. J Assoc Off Anal Chem. 72(3):533. Food and Drug Administration (FDA) - Pesticide Program Residue Monitoring Washington, D.C.: FDA. Food Marketing Institute (FMI) Trends in the United States Consumer Attitudes and the Supermarket. Washington, D.C. Horstmeier G Up in Arms Over IPM. Top Producer. Hotchkiss JH Pesticide residue controls to ensure food safety. Crit Rev Food Sci Nutr. 31(3): International Food Information Council Foundation (IFIC Foundation) What is Food Biotechnology? Food Biotechnology Fact Sheets. Washington, D.C Alar's health risks revised. Food Insight. Washington, D.C.: International Food Information Council Foundation. Moore M Health Risks and the Press Perspectives on Media Coverage of Risk Assessment and Health. American Medical Association, The Media Institute, Washington, D.C. Natchipolsky M, Caldwell D, Auld E Parents + pesticides = panic? School Foodservice and Nutrition, 48(9): National Agricultural Chemicals Association (NACA) From Lab to Label The Research, Testing, and Registration of Agricultural Chemicals. Washington, D.C. National Coalition on Integrated Pest Management (NCIPM) A Working Blueprint. Austin, TX: NCIPM. National Foundation for IPM Education (NFIPME) Integrated pest management. IPM Monitor. Austin, TX, Winter. National Research Council (NRC) Committee on Pesticides in the Diets of Infants and Children. Pesticides in the Diets of Infants and Children. National Academy Press, Washington, D.C Improving Risk Communication. Washington, D.C.: National Academy Press Committee on Scientific and Regulatory Issues Underlying Pesticide Use Patterns and Agricultural Innovation. Regulating Pesticides in Foods The Delaney Paradox. Washington, D.C.: National Academy Press. Sorensen A Proceedings of the National Integrated Pest Management. Forum, Arlington, VA, June 17-19, DeKalb, Illinois, USA. America: American Farmland Trust Center for Agriculture in the Environment. 86 p. University of California, Division of Agriculture and Natural Resources Beyond Pesticides Biological Approaches to Pest Management in California. Oakland, CA: Agriculture and Natural Resources Publications. US Environmental Protection Agency (US EPA). 1993a. Prevention, Pesticides and Toxic Substances. For Your Information: Protecting The Public From Pesticide Residues in Food. Washington, D.C.: US Environmental Protection Agency b. Prevention, Pesticides and Toxic Substances, For Your Information: EPA Efforts to Encourage Alternatives To Traditional Chemical Pest Control. Washington, D.C.: US Environmental Protection Agency Prevention, Pesticides, and Toxic Substances. Washington, D.C.: US Environmental Protection Agency. Yess NJ, Gunderson EL, Roy RR Chemical contaminants monitoring: U.S. Food and Drug Administration monitoring of pesticide residues in infant and adult foods eaten by infants/children. J. AOAC Int. 76(3): /190 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

73 Artículo Original Variación Comparativa de Biomasa Estacional en Dos Macrófitos de la Región de Valdivia, Chile COMPARATIVE VARIATION OF SEASONAL BIOMASS IN TWO MACROPHYTES OF THE VALDIVIA REGION, CHILE Carola Boettcher Fuentes Licenciada en Ciencias Biológicas con mención en Botánica. Instituto de Botánica, Facultad de Ciencias, Universidad Austral de Chile. Proyecto DID-UACH S RESUMEN Se comparó la producción estacional de biomasa de Egeria densa (hidrófito arraigado y sumergido) y de Limnobium laevigatum (hidrófito flotante libre en superficie), en la cuenca inferior del río Cayumapu, tributario del río Cruces en Valdivia, Chile. Durante el estudio, ambas especies competían en los bañados aledaños al río Cayumapu; sin embargo, después de terminado el muestreo en terreno sufrieron una brusca reducción de sus poblaciones. Mensualmente se cosechó la biomasa de las dos especies, la que después de lavada fue separada en los diferentes órganos que constituyen el cormo de cada una (raíces, estolones, tallos, hojas sumergidas, natantes y aéreas). Ambas especies presentaron una alta variación estacional de biomasa y un aumento de la necromasa en primavera, insinuando un factor que destruye la biomasa formada en esa época favorable. La biomasa de raíces de Limnobium laevigatum es superior a la de Egeria densa, lo que está de acuerdo con las funciones de cada una. La relación estacional biomasa/necromasa fue distinta en ambas especies, indicando una estacionalidad diferente en sus crecimientos. Las dos especies presentaron altos contenidos de ceniza y de proteína, común a todos los macrófitos. Las poblaciones de Limnobium laevigatum completan su ciclo de vida, desarrollando flores masculinas y femeninas, que forman frutos y semillas. Por el contrario, las de Egeria densa son líneas vegetativas formadas únicamente por individuos masculinos. El valor calórico resultó ser superior en Egeria densa, lo cual le da una mayor eficiencia ecológica frente a Limnobium laevigatum. Para esta última, se constató sin embargo una mayor agresividad, determinada al parecer por la forma de vida flotante que inhibe el desarrollo de las plantas sumergidas por sombreado. (Boettcher FC Variación Comparativa de Biomasa Estacional en Dos Macrófitos de la Región de Valdivia, Chile. Cienc Trab. oct-dic; 9(26):191:199). ABSTRACT A comparison was made of the seasonal production of biomass of Egeria densa (rooted and submerged Hydrophyte) and of Limnobium laevigatum (hydrophyte floating free on the surface ), in the lower basin of Cayumapu river, a tributary of Cruces river, in Valdivia, Chile. During the study, both species competed in the swamplands close to Cayumapu river; however, after completion of the on-site sampling there was a sharp reduction of their populations. The biomass of the two species was collected on a monthly basis, which, after being washed, was separated in the different organs making up the cormus of each (roots, stolons, stalks, submerged, natant and aerial leaves). Both species showed a high seasonal variation of biomasss and an increase of necromass in spring, suggesting a factor that destroys the biomass formed during that favourable time. Biomass of Limnobium laevigatum roots is higher than that of the Egeria densa, which correlates with each one functions. Biomass/necromass relationship was different in both species, indicating a different seasonability in their growths. Both species showed high contents of ash and protein, common to all macrophytes. Limnobium laevigatum populations complete their life cycle, developing male and female flowers, which form fruits and seeds. On the contrary, those of Egeria densa are vegetative lines formed exclusively by male individuals. Caloric value turned out to be higher in Egeria densa, which gives it a higher ecological efficiency as compared with Limnobium laevigatum. For the latter, however a higher aggressiveness was established, determined apparently by the form of floating life that inhibits the development of submerged plants by shadowing. Descriptors: MACROPHYTON; HYDROCHARITACEAE; AQUATIC FLORA; BIOMASS; CLIMATIC CHANGES. Descriptores: MACROFITOS, HYDROCHARITACEAE, FLORA ACUÁTICA, BIOMASA, CAMBIO CLIMÁTICO. CONFLICTO DE INTERÉS Correspondencia / Correspondence Carola Boettcher Fuentes Instituto de Botánica, Facultad de Ciencias, Universidad Austral de Chile. Salvador Sanfuentes y Torres #4351 Los Fundadores, Valdivia. Tel.: (63) Recibido: 02 de octubre de 2007 / Aceptado: 06 de noviembre de 2007 El trabajo de terreno del presente estudio se realizó en el año 2001 en el marco del Proyecto de Investigación DID-UACh Nº S-98-22, que trataba de establecer las razones por las cuales Limnobium laevigatum amenazaba la existencia, entre otras plantas, de Egeria densa en los bañados mencionados. Sin embargo, cuando dicho estudio todavía estaba en ejecución, en el año 2004, se produjo una repentina reducción de las poblaciones de ambas especies en el Santuario (Ramírez et al. 2006). Esta reducción poblacional provocó también la drástica disminución de las poblaciones de cisnes de cuello negro existentes en el Santuario. Además, los pantanos ribereños a los bañados comenzaron a sufrir transformaciones ecológicas, que aún persisten y que señalan la búsqueda de un nuevo equilibrio, sin dichas malezas. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

74 Artículo Original Boettcher Carola INTRODUCCIÓN Los macrófitos acuáticos, también llamados hidrófitos, juegan un rol fundamental en la estructura de los ecosistemas límnicos, incrementando su complejidad espacial y ecosistémica (Pelicice et al. 2005). Actualmente, los macrófitos acuáticos representan menos del 1% del total de la flora vascular terrestre (Hauenstein et al. 1992; Ramírez y San Martín 2006b) y, a pesar de ello, constituyen un grupo biológicamente interesante por su alto grado de especialización y por su simpleza corporal (Rodríguez et al. 1987). Ellos tienen importantes aplicaciones, entre las que destacan el servir como alimento, como fertilizante, para producción de biogás, como purificadores de aguas servidas o como indicadores ecológicos de condiciones límnicas (Hauenstein et al. 1999; Ramírez y San Martín 2006a). Por estas razones han sido considerados importantes componentes de las comunidades dulciacuícolas y salobres (Roberts et al. 1999). Sin embargo, un excesivo desarrollo de macrófitos por eutrofización de un cuerpo acuático puede causar serias alteraciones en estos ecosistemas y dificultar el uso de ellos por el hombre (Ramírez et al. 2004). Entre las características biológicas relevantes de este grupo de plantas, están las diferentes formas de propagación que una misma especie puede presentar, otorgándoles en algunos casos el carácter de maleza muy agresiva (Tanaka et al. 1997). En general, en plantas acuáticas existe una tendencia a la sustitución de la forma sexual de reproducción, que lleva a la propagación mediante semillas, por mecanismos de reproducción vegetativa, que favorecen la dispersión de diásporas. Este último carácter reproductivo es una ventajosa adaptación, llevándoles en muchos casos a colonizar rápidamente los ambientes acuáticos (Zambrano 1980). El crecimiento de las poblaciones de hidrófitos puede variar ampliamente de un año a otro, respondiendo a cambios hidrológico-climáticos de las cuencas de captación y a factores ambientales de los propios ecosistemas acuáticos, lo que se refleja en incrementos o disminuciones de sus coberturas (Braga et al. 1999; Getsinger y Dillon 1984). En cualquier cuerpo acuático dulciacuícola es posible distinguir una zona litoral o ribereña de poca profundidad y una zona pelágica, alejada de la orilla, de mayor profundidad y con un espejo de agua visible (Ramírez et al. 1982a). La zona litoral se presenta como un lugar de transición o ecotonal entre el cuerpo acuático y el medio terrestre. Es en esta zona donde los macrófitos acuáticos encuentran su lugar de vida, allí se disponen en franjas paralelas a la orilla, que en conjunto conforman la llamada zonación litoral. En ella se suceden diferentes tipos de plantas, comenzando por aquéllas acuáticas sumergidas más cerca del espejo de agua para terminar en un pantano de plantas palustres o helófitos (Ramírez y Añazco 1982b), que limita con la vegetación terrestre. Entre estas dos franjas se disponen otras de menor tamaño, conformadas por plantas acuáticas flotantes libres y plantas acuáticas con hojas natantes (San Martín et al. 1999). La vegetación que forma cada una de estas franjas va modificando el fondo acuático que constituye su hábitat, con su crecimiento y con el atrape de sedimento. Esto hace que la zonación comience avanzar hacia el centro del cuerpo acuático en un proceso dinámico llamado sucesión, y el cual terminará por cegar el ambiente límnico, si no existe una corriente que se oponga. El terremoto de 1960 (Watanabe y Karzulovic 1960), que cambió drásticamente el paisaje valdiviano creando gran cantidad de bañados como producto de los hundimientos de tierra, entregó nuevos lugares de vida a la vegetación acuática (Ramírez et al. 2003). Una de las primeras especies en extenderse fue Egeria densa (Luchecillo) macrófito sumergido que colonizó todos los bañados someros y las orillas de los cauces más profundos (Gunckel 1963). Su desarrollo fue tan explosivo que muy pronto se transformó en una maleza molesta, que impedía el uso antrópico de los cuerpos de agua (San Martín et al. 2000). En muchos lugares hubo que demarcar y limpiar vías de navegación para botes y zonas de balnearios. Sin embargo, su explosión poblacional entregó una excelente fuente de alimentación para aves acuáticas, entre ellos el Cisne de cuello negro (Cygnus melancoryphus), que pasó a ser un emblema de la región (Schlatter et al. 1991). Para proteger la flora y la fauna de los bañados valdivianos, en 1981 se creó el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter en el río Cruces y humedales adyacentes, designándolo además como sitio Ramsar (Davis et al. 1996; Salazar 1989). Posteriormente, en el año 1995 apareció una segunda maleza acuática, Limnobium laevigatum (Hierba guatona), en este caso un hidrófito flotante libre. Esta planta, que también sirvió de alimento a los cisnes, comenzó a extenderse por los bañados de los ríos Pichoy y Cayumapu, desplazando las poblaciones de Ludwigia peploides (Clavito de agua), un hidrófito natante nativo y, también, las de Luchecillo existentes en el lugar, amenazando desde allí invadir el Santuario de la Naturaleza con su eficiente dispersión vegetativa hidrócora. MATERIAL Y MÉTODOS MATERIAL Egeria densa Planchon (Hydrocharitaceae) luchecillo Comúnmente llamado luchecillo, se caracteriza por ser una planta acuática sumergida que crece arraigada al sustrato por medio de raíces adventicias, manteniendo su cuerpo vegetativo, por donde absorbe los nutrientes, totalmente sumergido en ambientes límnicos (Rubilar 2002). Aunque soporta algo de salinidad, no puede prosperar en ambientes salobres, lo que limita su distribución (Hauenstein y Ramírez 1986). Sus tallos se fragmentan fácilmente y flotan libremente formando nuevos individuos, cuando logran establecerse y arraigar en aguas someras con fondos limosos. Es una planta Monocotiledónea nativa del Sur del Brasil, de Uruguay y del Norte de Argentina (Saint John 1961). Se supone que llegó acci /199 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

75 Artículo Original Variación Comparativa de Biomasa Estacional en Dos Macrófitos de la Región de Valdivia, Chile dentalmente a la región de Valdivia a comienzos del siglo pasado, seguramente al ser introducida para ser utilizada como planta de acuario. Esto justifica la presencia de flores masculinas y ausencia de femeninas (Saint John 1967), que obliga a esta planta a una reproducción vegetativa, por trozos de vástagos que se desprenden de la planta madre con ayuda de agentes externos, principalmente aves, mamíferos acuáticos y también por las actividades humanas. Posteriormente, estos trozos son dispersados por las corrientes. En nuestro país el Luchecillo se distribuye puntualmente en cuerpos acuáticos límnicos entre Valparaíso y Valdivia (Ramírez et al. 1986). Limnobium laevigatum Heine (Hydrocharitaceae) o hierba guatona Es un hidrófito flotante libre en superficie, de origen sudamericano, asilvestrada en ambientes dulciacuícolas lénticos de Chile (San Martín y Boettcher 2005). Tiene hojas en roseta, pecioladas y dispuestas sobre largos estolones, que al fragmentarse forman nuevos individuos. Se desarrolla en ambientes lénticos, soportando altos grados de eutrofización y de contaminación con materia orgánica. Si las condiciones son favorables (preferentemente baja radiación solar), puede llegar a florecer. Son plantas dioicas, con flores trímeras inconspicuas. Posee dimorfismo foliar con dos tipos de hojas: hojas natantes (flotantes) y hojas emergentes (aéreas) (San Martín y Boettcher 2004). Las hojas natantes son de forma redondeada levemente cordiforme, de corto pecíolo, de color verde oscuro y lámina brillante. Este tipo de hoja, en su cara inferior, posee un desarrollado tejido esponjoso o aerénquima (1,5 cm de grosor) que, junto con facilitar el intercambio de gases, permite a las hojas flotar y mantener el cuerpo de la planta en la superficie del agua. Por el contrario, las hojas emergentes son erguidas, aéreas y largamente pecioladas, característica que le permite acomodar la lámina a sus requerimientos de luminosidad. También poseen tejido esponjoso, pero menos desarrollado (0,5 cm. de grosor). Sólo en primavera, época de dispersión, dominan las hojas natantes. Posee flores monoicas que yacen en la superficie del agua. Las raíces son finas y profusas (Cook 1998). Posee fructificación extendida en el tiempo con semillas viables, prácticamente durante todo el año. Su dispersión, realizada mediante embalsados formados por varios individuos y que pueden alcanzar a más de 1.0 m de diámetro, es favorecida por la corriente. Presenta un crecimiento vegetativo prolongado, que se extiende a todo el año. En nuestro país Limnobium laevigatum se distribuye entre Coquimbo y Valdivia, siendo las principales cuencas hidrográficas que coloniza: Río Elqui, Estero Mantagua, Río Aconcagua, Estero Limache, Curacaví, Concepción, Mulpún y Cayumapu. MÉTODOS Determinación de biomasa La biomasa fue determinada utilizando el método gravimétrico (Steubing et al. 2002). El material utilizado fueron los ítemes sorteados en cada planta (material verde: hojas y tallos; y raíces) y puestos en bolsas de papel. Los órganos separados se secaron por 5 días a 80 ºC en estufa con circulación de aire. El material se dejó enfriar durante 24 horas, antes de determinar el peso seco. En el caso de los órganos muertos se prefiere hablar de necromasa (material pardo), en lugar de biomasa (Ramírez y Añazco 1982b). Análisis Químico Proximal Los análisis químicos de la composición proximal fueron hechos moliendo las muestras en un mortero, siendo previamente limpiado después de cada muestra para evitar contaminación. Materia orgánica, hidratos de carbono, fibra cruda, extracto etéreo, proteína bruta y fibra cruda fueron determinados por las técnicas tradicionales (San Martín et al. 1994). RESULTADOS Productividad de Egeria densa La producción mensual de biomasa, separada por ítemes (materia verde: hojas y tallos, necromasa y raíces) y total de Egeria densa se presenta en la Tabla 1. La biomasa más alta se presentó en el mes de noviembre con 841,4 g/m 2, lo cual permite suponer que en este mes las condiciones ambientales son las más favorables para la planta. Por el contrario, el mes más desfavorable, con un receso del crecimiento vegetativo, se determinó en el mes de julio con sólo 188,6 g/m 2. Tabla 1. Producción anual de biomasa (g/m 2 ) de Egeria densa. Mes Materia verde Necromasa Raíces BiomasaTotal Marzo 433,6 273,6 16,5 723,7 Abril 216,8 90,4 5,3 312,5 Mayo 246,2 134,3 22,9 403,4 Junio 266,9 161,6 8,6 437,1 Julio 172,5 15,0 1,1 188,6 Agosto 200,8 18,2 11,5 330,5 Septiembre 229,0 221,3 21,8 472,1 Octubre 285,6 132,5 16,8 434,9 Noviembre 370,4 427,8 43,2 841,4 Diciembre 230,6 154,7 15,4 400,7 Enero 367,5 214,6 18,6 600,7 Febrero 382,1 170,1 25,4 577,6 Al graficar estos valores de biomasa mensual (Figura 1), llama la atención la gran variabilidad de ellos. Contrariamente a lo esperado, no se observa un aumento progresivo de la producción de biomasa de primavera a verano, sino tres épocas anuales de crecimiento. La primera va de julio a noviembre, cuando se alcanza la más alta productividad; la segunda va desde diciembre, mes en que produce un considerable descenso en la biomasa superior a 50%, hasta marzo, en que nuevamente vuelve a subir, pero con una producción Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

76 Artículo Original Boettcher Carola siempre menor a noviembre. El último período de crecimiento va de abril a junio, mes de la mayor productividad invernal. Llama la atención que a cada vértice de mayor productividad le sigue un mes con un brusco descenso de ella, hecho muy difícil de explicar. Figura 1. Producción mensual de biomasa de Egeria densa. La relación estacional biomasa/necromasa en Egeria densa presenta su menor valor en primavera, cuando la producción de necromasa alcanza su valor más alto (Tabla 2). Curiosamente, la mayor relación se presenta en invierno cuando la biomasa y la necromasa son menores. Se esperaría que en invierno esta relación fuera más baja, por la mayor mortalidad de la época desfavorable. En la Figura 3 se aprecia que, efectivamente, en primavera se alcanzan los mayores valores de biomasa y necromasa; lo de la última, no es esperable. Tabla 2. Relación estacional Biomasa/Necromasa (g/m 2 ) en Egeria densa. Estación Otoño Invierno Primavera Verano Biomasa 479,9 285,4 582,8 526,3 Necromasa 166,1 64,9 260,5 179,8 Total 646,0 350,3 843,3 706,1 Biomasa/Necromasa 2,89 4,40 2,24 2,93 Figura 3. Relación estacional Biomasa/Necromasa en Egeria densa. La Figura 2 muestra gráficamente la producción mensual de biomasa separada en los tres ítemes que fue posible separar: material verde vivo (biomasa), material pardo muerto (necromasa) y raíces. En este caso, la producción de biomasa verde sigue una curva esperada, con un aumento sostenido de invierno a primavera, pero su mayor altura se alcanza en marzo. Lo normal sería que la mayor productividad se presente en primavera-verano, pero no en marzo. Este hecho denuncia la presencia de un factor que está afectando la producción de biomasa en los meses de primavera y verano. Lo anterior se confirma al analizar la curva de producción de necromasa, que en realidad corresponde a la muerte de los órganos verdes (tallos y hojas). Dicha curva muestra un vértice en el mes de septiembre, que alcanza a la curva de biomasa, y otro, en el mes de noviembre que la sobrepasa. De lo anterior se desprende que junto con un aumento de la biomasa en primavera se produce una considerable muerte de ella, causada por un factor desconocido. Finalmente, la producción de raíces se mantiene siempre baja debido a que ellas cumplen principalmente una función de sostén, porque la planta puede absorber nutrientes por toda su superficie. Figura 2. Producción mensual de biomasa de Egeria densa. En el Santuario del río Cruces sólo se han encontrado individuos masculinos de Egeria densa y, por ello, es difícil establecer un calendario fenológico para ella. Por tratarse de una planta acuática sumergida, viviendo en un ambiente muy estable como es la columna de agua, esta especie no presenta cambios estacionales en su aspecto, actuando como un homeófito típico. Sin embargo, su forma de ramificación puede cambiar estacionalmente en climas fríos (Haramoto e Ikusima 1988). La floración en Valdivia se inicia en el mes de diciembre, alcanzando su mayor valor a comienzos de enero (Tabla 3). Dentro de este mismo mes se produce un marcado descenso de la floración, que vuelve a aumentar en febrero, para terminar en el mes de marzo. De manera que en Valdivia se encuen- Tabla 3. Número de flores masculinas por m 2 de Egeria densa en el río Cruces, de noviembre 1995 a marzo Día Mes Promedio Estándar 04 Noviembre 0 11 Diciembre 20,8 ± 10,1 06 Enero 127,0 ± 31,3 21 Enero 107,0 ± 22,0 30 Enero 42,3 ± 11,0 19 Febrero 98,9 ± 32,2 21 Febrero 27,0 ± 20,0 25 Febrero 18,3 ± 7,6 30 Marzo 8,4 ± 3,3 20 Abril /199 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

77 Artículo Original Variación Comparativa de Biomasa Estacional en Dos Macrófitos de la Región de Valdivia, Chile tran flores masculinas de esta especie entre diciembre y marzo (Figura 4). Posteriormente, no hay frutos ya que, como se indicó, faltan los pies femeninos. Figura 5. Biomasa total estacional de Limnobium laevigatum. Figura 4. Cantidad promedio de flores masculinas por m 2 de Egeria densa en el río Cruces, de noviembre 1995 a marzo Productividad de Limnobium laevigatum La biomasa total de Limnobium laevigatum presentó su mayor valor en verano, con 683,65 g/m 2 (27, 83%), pero el valor más bajo fue medido en primavera, llegando a 555,72 g/m 2 y no en otoño e invierno, cuando se presentaron valores intermedios (Tabla 4). En primavera sólo se alcanzó al 22,63% de la biomasa. Para Limnobium laevigatum se aprecia, entonces, una paulatina disminución de la biomasa desde otoño a primavera y, posteriormente, un fuerte aumento en verano (Figura 5). Lo anterior corresponde a una situación anómala que no era dable esperar, ya que la menor biomasa debería presentarse en invierno, estación que sería la más desfavorable (Tabla 5). anomalía, en el sentido de que uno esperaría un menor valor en invierno y un máximo en primavera. En Limnobium laevigatum las raíces tienen gran importancia como contrapeso para la mantención erguida del cuerpo de la planta en la superficie del agua. Por lo anterior, raíces y biomasa verde presentan un curso estacional bastante coincidente. Los estolones hacen su mayor contribución a la biomasa de Limnobium laevigatum en invierno, lo que indica que en esa estación la planta comienza su proceso de reproducción y expansión vegetativa. Figura 6. Producción estacional de biomasa de Limnobium laevigatum. Tabla 4. Producción estacional de biomasa (g/m 2 ) de Limnobium laevigatum. Estación Materia Verde Necromasa Raíces Estolones Biomasa (hojas) Total Otoño 286,39±22,35 40,89±7,21 240,48±45,71 72,96±25,36 640,72 Invierno 188,73±5,87 75,30±7,70 145,46±9,56 166,08±19,28 575,57 Primavera 205,80±11,66 186,40±92,69 81,28±25,01 82,24±13,58 555,72 Verano 285,01±8,19 48,00±3,07 281,54±21,74 81,28±1,37 683,65 Tabla 5. Biomasa total estacional de Limnobium laevigatum. Estación Peso seco (g/m 2 ) % Otoño 640,72 26,10 Invierno 575,57 23,44 Primavera 555,72 22,63 Verano 683,65 27,83 Al graficar la producción estacional de biomasa por ítemes de Limnobium laevigatum (Figura 6), se comprueba que aunque la biomasa verde y viva aumenta paulatinamente de invierno a primavera y verano, la necromasa aumenta desde otoño a primavera, estación donde alcanza su mayor valor (186,40 g/m 2 ) (Tabla 6). Se observa, además, que en Limnobium laevigatum tiene gran importancia la biomasa radical, que aunque alcanza su valor mínimo en primavera (81,28 g/m 2 ), en verano tiene su máxima expresión con 281,54 g/m 2 de peso seco. En este caso también se aprecia una clara La relación estacional biomasa/necromasa de Limnobium laevigatum presentó una gran variación en las diferentes estaciones del año; su valor más alto se midió en otoño con 14,67 y el más bajo en primavera con 1,98 (Tabla 6). Al graficar los valores de bio- y necromasa se aprecia que ambas tienen un recorrido inverso de otoño a primavera, es decir, mientras la biomasa disminuye la necromasa aumenta en el mismo sentido (Figura 6). Curiosamente, en verano se presenta el valor más alto de biomasa y el más bajo de necromasa. Lo anterior indica que la época más favorable para Limnobium laevigatum es verano, mientras que la más desfavorable es primavera. Al parecer, igual que en Egeria densa, estaría actuando un factor que provoca la muerte de la biomasa formada en primavera. Tabla 6. Relación estacional Biomasa/Necromasa (g/m 2 ) en Limnobium laevigatum. Estación Otoño Invierno Primavera Verano Biomasa 599,83 500,27 369,32 635,65 Necromasa 40,89 75,30 186,40 48,00 Total 640,72 575,57 555,72 683,65 Biomasa/Necromasa 14,67 6,64 1,98 13,24 Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

78 Artículo Original Boettcher Carola Figura 7. Relación estacional Biomasa/Necromasa en Limnobium laevigatum. que les confiere una extraordinaria capacidad de invasión, llegando a cubrir completamente los cuerpos de agua. Se mantienen en la superficie gracias a una roseta de hojas, que presentan abundante aerénquima. Los eichhornidos son muy abundantes en países tropicales y suelen transformarse en malezas peligrosas en los ambientes acuáticos, cuya utilización impiden. En Chile son más bien escasos, ya que además de Limnobium laevigatum sólo se encuentra Eichhornia crassipes (Jacinto de agua) restringido a la zona central. La estructura del cuerpo vegetativo de estas formas de vida y su disposición en el hábitat acuático se esquematizan en la Figura 9. Figura 9. Esquema del cuerpo vegetativo en su hábitat de parvopotámidos (izquierda) y de un eichhornido (derecha). Contrariamente a Egeria densa, Limnobium laevigatum completa su ciclo de vida en la región de Valdivia, por lo que fue posible establecer un calendario fenológico para él. El mayor receso estacional en la actividad vegetativa de esta planta se presenta de junio a septiembre, época en que comienza un vigoroso crecimiento. De enero a marzo se desarrollan las flores y los frutos maduros se encuentran hasta en invierno (Figura 8). Figura 8. Calendario Fenológico de Limnobium laevigatum. El círculo interno muestra el desarrollo vegetativo y el externo, el reproductivo. DISCUSIÓN FORMAS DE VIDA La forma de vida de Egeria densa es la de un típico parvopotámido (sinónimo elodeidos), es decir, una planta acuática sumergida, con pocas raíces, capaz de absorber nutrientes por toda su superficie, los que en el agua están siempre disponibles. Los elodeidos tienen un cuerpo con muchas hojas, muy simplificadas y, por lo tanto, son afectados por la sequía, deshidratándose rápidamente. Los parvopotámidos son la forma de vida más frecuente entre las plantas acuáticas chilenas (Ramírez y Steigmeier 1982c). Sin embargo, ellos también pueden ser afectados por un excesivo sombreamiento de plantas acuáticas que flotan libremente sobre la superficie del agua. Lo anterior los hace poco competitivos y, por ello, a pesar de que forman grandes poblaciones, éstas sufren drásticos cambios con alteraciones del clima, del nivel del agua y por la competencia con otras especies. Al rellenarse el fondo donde viven, disminuyendo la columna de agua, ellos deben penetrar al espejo de agua, donde es más profundo. Limnobium laevigatum corresponde a un eichhórnido, es decir, plantas acuáticas grandes que flotan libremente sobre la superficie del agua en cuerpos acuáticos lénticos. Son hierbas estoloníferas, lo Basándose en los resultados de productividad se puede afirmar que en la región de Valdivia existe una marcada variabilidad mensual en la producción de biomasa de Egeria densa (Carrillo et al. 2006). Además, a cada vértice de mayor productividad le sigue un mes con un brusco descenso de ella, como sucede por ejemplo en el mes de noviembre, el de mayor productividad y la que contrasta con aquella del mes de diciembre, que desciende bruscamente. El análisis realizado permite confirmar también que la necromasa de Egeria densa sobrepasa su producción de biomasa verde en el mes de noviembre (primavera) y que la biomasa verde es mayor en marzo (fines de verano), aunque lo normal sería esperar que la mayor productividad se presente en primavera-verano y no en marzo. Estos hechos, bastante desconcertantes, confirman que en época primaveral se presenta un fenómeno natural que altera la producción normal de biomasa en Egeria densa, lo que provoca la muerte exagerada de biomasa verde (tallos y hojas) recién producidos. Este fenómeno no esperado y cuyas causas son desconocidas, deja en claro que en la época primaveral existe un factor que produce la muerte del Luchecillo (Ramírez et al. 2006). La producción de biomasa estacional de Limnobium laevigatum presenta un curso diferente al de Egeria densa. En este caso hay un marcado descenso de ella hacia primavera, mientras que en verano se alcanza la más alta productividad. Sin embargo, la necromasa sigue el mismo curso de aquella de Egeria densa, es decir, aumenta hacia primavera y vuelve a disminuir en verano, en un recorrido claramente opuesto a la producción de biomasa. El peso seco estacional de Limnobium laevigatum fue siempre supe /199 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

79 Artículo Original Variación Comparativa de Biomasa Estacional en Dos Macrófitos de la Región de Valdivia, Chile rior al producido por Egeria densa, con la única excepción de primavera, cuando esta última alcanzó su valor más alto. En todo caso, la biomasa total promedio anual de la Hierba guatona fue siempre mayor a la del Luchecillo. Este hecho otorga una mayor eficiencia y capacidad de competencia a la Hierba guatona y justifica por sí sólo el desplazamiento del Luchecillo. Sin embargo, hay que considerar que Limnobium laevigatum estaba restringido a los bañados y cauces de los ríos Pichoy y Cayumapu, mientras que Egeria densa se extendía por todo el Santuario del río Cruces, alcanzando a cubrir 23 Km 2, con un peso total de Kg. (San Martín et al. 2000). En Limnobium laevigatum ocurre un curso estacional bastante coincidente en la biomasa de raíces y biomasa verde, pero se aprecia una anomalía en la distribución estacional de la primera, que alcanza su valor mínimo en primavera, cuando se esperaría que este valor mínimo se presentara en invierno, época más desfavorable. Seguramente esta anomalía tiene que ver con la formación de diásporas vegetativas, que diseminan la planta en esa época. En el caso de Limnobium laevigatum, una planta acuática flotante libre, las raíces presentan gran importancia como contrapeso para mantener erguido el cuerpo de la planta (San Martín y Boettcher 2003). Para Egeria densa la biomasa radical no es de mucha importancia por el hecho de que sólo cumple la función de fijación, ya que la planta absorbe nutrientes por toda la superficie del cormo (Rubilar 2002). Lo anterior justifica el recorrido inverso de ambas curvas de necromasa. La biomasa total estacional en Egeria densa alcanza su mayor valor en primavera, lo que en el caso de Limnobium laevigatum ocurre en verano, época de mayor productividad (San Martín 2001). La relación estacional biomasa/necromasa de Egeria densa presenta un mayor valor en invierno, cuando la biomasa y necromasa son menores y, por lo tanto, se esperaría que esta relación fuera más baja, por ser ésta la estación más desfavorable. Limnobium laevigatum presenta una mayor relación en otoño, pero, curiosamente, es en verano donde se observa la mayor biomasa y la menor necromasa, en forma similar a Egeria densa. Aun cuando la producción de biomasa es bastante diferente en ambas especies, ambas sufren una fuerte reducción de su cuerpo vegetativo, con un aumento de la necromasa en primavera, lo que indicaría que un mismo factor estaría actuando sobre las dos especies al provocar la mortalidad de la biomasa que se forma en primavera. Es importante señalar que en la época de primavera se esperaría un rápido aumento de la biomasa y que ella sobreviviera hasta la temporada de verano; sin embargo, esto no sucede y en la misma forma como se produce la biomasa, va muriendo. En consecuencia, se puede asegurar que la primavera es una época crítica para ambas especies, a pesar de las grandes diferencias que muestran en su hábito y hábitat. Egeria densa es una planta sumergida, mientras que Limnobium laevigatum flota libremente en la superficie del agua. En la composición química proximal estacional, tanto Egeria densa como Limnobium laevigatum presentaron altos valores de cenizas. El alto contenido de cenizas es algo común en hidrófitos, por lo que no es recomendable su utilización como planta forrajera debido a su bajo contenido energético (Correa et al. 2003), ya que los altos porcentajes de ceniza que poseen perjudican su palatabilidad. Además, esta ceniza puede llegar a ser tóxica para los animales (Pinochet et al. 2005). Un alto valor de proteína cruda es característico en los macrófitos, y las dos especies estudiadas así lo confirman. Aun así, el alto porcentaje proteico no hace a estas plantas acuáticas recomendables como forraje por la falta de algunos aminoácidos esenciales para los animales. El bajo porcentaje de lípidos que presentaron ambas especies, sobre todo en Egeria densa, no superó el 1% anual; este hecho es común también en plantas terrestres. Egeria densa presenta un menor porcentaje de fibra cruda que Limnobium laevigatum, lo que coincide con el hecho de que ella no necesita gran cantidad de tejidos de sostén ricos en fibra, porque el empuje del agua ayuda a sostener su cuerpo susceptible de quebrarse con facilidad (Bowner et al. 1995). Esta baja producción de fibra es común en plantas acuáticas. En la variación estacional del contenido proximal de peso seco, Egeria densa presenta en invierno el mayor valor de ceniza, proteína bruta y extracto etéreo, mientras que en Limnobium laevigatum los mayores valores corresponden a materia orgánica e hidratos de carbono. Por el contrario, en verano y otoño Limnobium laevigatum produce más fibra cruda y ceniza. Sólo en otoño los hidratos de carbono son favorables para Egeria densa. En primavera Limnobium laevigatum produce mayor extracto etéreo y proteína bruta. De lo anterior se desprende que existe una clara diferencia entre los contenidos proximales de Egeria densa y Limnobium laevigatum, que siguen cursos estacionales opuestos. El valor calórico de Egeria densa es superior al de Limnobium laevigatum que, en todo caso, es un porcentaje muy bajo en relación con los valores que presentan las plantas terrestres, debido a la mayor proporción de cenizas que presentan los hidrófitos (Ramírez et al. 1991). Existe una marcada variación con respecto a la energía estacional entre Egeria densa y Limnobium laevigatum, ya que para la primera ésta aumenta en otoño y, por el contrario, en Limnobium laevigatum disminuye en esa época, para aumentar en invierno y primavera. Este comportamiento tiene relación con el desarrollo de la biomasa y la necesidad de acumular energéticos para las épocas desfavorables (San Martín et al. 1994). Se destaca la energía calórica contendida en los órganos de Limnobium laevigatum, ya que el mayor valor calórico aparece en las hojas aéreas, lo que concuerda con el hecho de que en ellas se realiza la fotosíntesis, por lo tanto la producción de energía debe ser mayor. El mayor valor calórico de Egeria densa le entrega una mayor eficiencia ecológica, la cual seguramente puede ser utilizada para desplazar especies de la misma forma de vida y hábitat (Ramírez et al. 1979). En la competencia con Limnobium laevigatum, el Luchecillo es desplazado principalmente por sombreado. En Limnobium laevigatum la mayor cantidad de ceniza se concentró en las raíces y, la menor, en las hojas; esto corresponde al comportamiento normal de los hidrófitos y de plantas terrestres, en cuyas raíces se acumulan minerales. La proteína bruta muestra valores interesantes, especialmente en las hojas, lo que justifica el consumo de ella por aves y mamíferos acuáticos. La fibra cruda es baja en hojas, lo que las hace palatables y digeribles (San Martín y Boettcher 2002). Los valores más altos se presentan en estolones y raíces. Limnobium laevigatum completa su ciclo de vida en la región de Valdivia y no así Egeria densa, la que por presentar sólo individuos masculinos se reproduce vegetativamente. Limnobium laevigatum se ve favorecida en relación a su fenología, ya que puede desarrollar todas las etapas de su ciclo de vida. Esta especie logra su floración y fructificación en la etapa de receso, y se desarrolla vegetativamente en la etapa de crecimiento. En la literatura se menciona el hecho de que las poblaciones de Limnobium laevigatum no forman semillas (Matthei 1995). Sin embargo, en este estudio se pudo constatar que en Valdivia sí las forma y que, además, ellas son viables. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

80 Artículo Original Boettcher Carola CONCLUSIONES De acuerdo a los resultados expuestos y discutidos en el capítulo anterior, no es posible asegurar que la mayor productividad de Limnobium laevigatum sea la razón de su mayor capacidad de competencia frente a Egeria densa, ya que en la menor biomasa producida por esta última hay un mayor contenido energético, que la hace más competitiva en épocas desfavorables. Por otro lado, en ambas especies se comprobó que en la época primaveral se presenta una situación desfavorable que destruye la biomasa producida, es decir, esta estación es una época de crisis para ambas especies. A lo mejor, un aumento en este factor desconocido provocó la brusca reducción de sus poblaciones constatada en octubre del Los resultados confirman el hecho de que en la competencia entre plantas acuáticas es muy importante el hábito o forma del vida del cuerpo vegetativo, el que en el caso de la Hierba guatona puede flotar y cubrir las plantas sumergidas, lo que le otorga una gran capacidad de competencia frente a Egeria densa. REFERENCIAS Bowner K, Jacobs SWL, Sainty GR Identification, Biology and Management of Elodea canadensis, Hydrocharitaceae. J Aquat Plant Manage. 33: Braga J, Gómez E, Barreto S, Esquinazi M, Grillo M Programa de Controle de Macrófitas Aquáticas no Complexo Hidroeléctrico de Paulo Alfonso e Na Uhe Itaparica. Paraná, Brasil: Grupo de Estudios de Impactos Ambientais (Gia). 4 p. Carrillo Y, Guarin A, Guillot G Biomass Distribution, Growth and Decay of Egeria Densa in a Tropical High-Mountain Reservoir (NEUSA, Colombia). Aqua Bot. 85(1): Cook CDK Hydrocharitaceae. En: Kubitzki K, editor. The Families and Genera of Vascular Plants. New York: Springer Verlag. P Correa MR, Velini ED, Arruda DP Composicao Química e Bromatológica de Egeria Densa, Egeria Najas e Ceratophyllum Demersum. Planta Daninha. 21:7-13. Davis J, Blasco D, Carbonell M Manual de la Convención Ramsar: Una guía a la Convención sobre Humedales de Importancia Internacional. Suiza: Gland. 211 p. Getsinger KD, Dillon CR Quiescence, Growth and Senescence of Egeria Densa in Lake Marion. Aqua Bot. 20(3-4): Gunckel H Revisión de las Especies de la Familia de las Calitricáceas (Callitricaceae). Bol. Univ. Chile. 39: Haramoto T, Ikusima I Life Cycle of Egeria Densa Planch., An Aquatic Plant Naturalized in Japan. Aqua Bot. 30(4): Hauenstein E. González M, Leiva L, Falcón L Flora de Macrófitos y Bioindicadores del Lago Budi (IX Región, Chile). Gayana Botánica. 56(1): Ramírez C, González M, San Martín C Comparación de la Flora Macrofítica de Tres Lagos del Centro-Sur de Chile (Budi, Llanquihue y Cayutue). Revista Geográfica de Valparaíso. 22/23: Ramírez C The Influence of Salinity on the Distribution of Egeria Densa in The Valdivia River Basin, Chile. Arch Hydrobiol. 107(4): Matthei O Manual de las Malezas que Crecen en Chile. Santiago: Alfabeta Impresiones. 545 p. Pelicice FM, Agostinho AA, Thomaz SM Feeding Ecology of Fishes Associated with Egeria in a Tropical Reservoir: investigating the Effects of Plant Biomass and Diel Period. Acta Oecologica. 27:9-16. Pinochet D, Ramírez C, Mac Donald R, Riedel L Concentraciones de Elementos Minerales en Egeria Densa Planch. Colectada en el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, Valdivia, Chile. Agro Sur. 32: /199 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

81 Artículo Original Variación Comparativa de Biomasa Estacional en Dos Macrófitos de la Región de Valdivia, Chile Ramírez C, Carrasco E, Mariani S, Palacios N La Desaparición del Luchecillo (Egeria densa) del Santuario del Río Cruces (Valdivia, Chile): una hipótesis plausible. Cien Trab. 8: San Martín C. 2006a Ecosistemas Dulciacuícolas. En: CONAMA, editor. Biodiversidad de Chile: patrimonios y desafíos. Santiago: CONAMA. p San Martín C. 2006b. Macrófitos. En: CONAMA, editor. Biodiversidad de Chile: patrimonios y desafíos. Santiago: CONAMA. p San Martín C, San Martín J Colmatación por Macrófitos del Complejo Lacustre Vichuquén (VII Región, Chile) y Clave de Determinación. Revista Geográfica de Chile Terra Australis. 49: Amigo J, San Martín C Vegetación Pratense Litoral y Dinámica Vegetacional Antropogénica en Valdivia, Chile. Agro Sur. 31: San Martín C, Medina R, Contreras D Estudio de la Flora Hidrófila del Santuario de la Naturaleza Río Cruces (Valdivia, Chile). Gayana Botánica. 48(1-4): Contreras D, San Martín J Distribución Geográfica y Formas de Vida en Hidrófitos Chilenos. Acta VIII Congreso Nacional de Geografía. Publicación especial. Inst. Geográfico Militar de Chile. 1: Godoy R, Contreras D, Stegmaier E. 1982a. Guía de Plantas Acuáticas y Palustres Valdivianas. Valdivia: Chile: Instituto de Botánica. Facultad de Ciencias, Universidad Austral de Chile. 42 p.. Añazco N. 1982b. Variaciones Estacionales en el Desarrollo de Scirpus californicus, Typha angustifolia y Phragmites communis en pantanos valdivianos, Chile. Agro Sur. 10(2): Steigmeier E. 1982c. Formas de Vida en Hidrófitos Chilenos. Medio Ambiente. 6(1): Romero M, Rivero M Habit, Hábitat, Origin and Geographical Distribution of Chilean Vascular Hydrophytes. Aqua Bot. 7: Roberts DE, Church AG, Cummins SP Invasion of Egeria into the Hawkesbury-Nepal River, Australia. J Aquat Plant Manage. 37: Rodríguez R, Dellarossa V, Muñoz M Egeria Densa Planchon (Hydrocharitaceae) en la Laguna Grande de San Pedro, Concepción, Chile: Anatomía de los órganos vegetativos y aspectos ecológicos. Bol. Soc. Biol. Concepción. 58: Rubilar H Estudio de los Humedales Urbanos de la Ciudad de Valdivia. Tesis de grupo para optar al título de Licenciado en Ciencias Biológicas. Instituto de Botánica. Facultad de Ciencias Universidad Austral de Chile, Valdivia. 230 p. Saint John H Monograph of genus Egeria Planchon. Darviniana. 12(2): The pistillate flowers of Egeria Densa Planch. Darviniana 14(2-3): Salazar J El Santuario de la Naturaleza Río Cruces. Chile Forestal 160: San Martín C, Boettcher C Colonización, auge y declinación de Limnobium laevigatum en el Río Cayumapu (Valdivia, Chile). XXI Congreso Nacional y XI Internacional de Geografía; 2005 oct 24-28; Santiago, Chile. Resúmenes. p Boettcher C Importancia ecológica de la heterofilia en Limnobium laevigatum. VII Jornada de Investigación Científica, Universidad Austral de Chile, Valdivia, Chile. Resúmenes. p Boettcher C Importancia Ecológica de la Heterofilia en Limnobium Laevigatum. XXIX Jornadas Argentinas de Botánica y XV Reunión Anual de la Sociedad de Botánica de Chile. San Luís (Córdoba, Argentina). Bol. Soc. Arg. Botánica. 38(Supl): Boettcher C Composición Química y Valor Calórico en Órganos del Hidrófito Limnobium Laevigatum. XLV Reunión Anual de la Sociedad de Biología de Chile. Puyehue. Biol Res. 35(3-4): Desarrollo Estacional de Limnobium laevigatum y su Hábitat en Valdivia, Chile. XIII Reunión Anual de la Sociedad de Botánica de Chile. Gayana Bot. 58(1): Contreras D, Ramírez C El Recurso Vegetal del Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter (Valdivia, Chile). Revista Geográfica de Valparaíso. 31: Ramírez C, Ojeda P Distribución de Macrófitos y Patrones en la Cuenca del Río Valdivia, Chile. Revista Geográfica de Valparaíso. 30: Ramírez C, Barrera J Chemical Composition and Caloric Content of Aponogeton Distachyon L.f. in Valdivia, Chile. Python International Journal Experimental Botany. 56(12): Schlatter R, Salazar J, Villa A, Meza J Reproductive Biology of Black-Necked Swans (Cygnus Melancoryphus) at Three Chilean Wetland Areas and Feeding Ecology at Río Cruces. Wildfowl Suppl.1: Steubing L, Godoy R, Alberdi M Métodos de Ecología Vegetal. Santiago, Chile: Editorial Universitaria. 345 p. Tanaka N, Setoguchi H, Murata J Phylogeny of the Family Hydrocharitaceae Inferred from rbcl and matk Gene Sequence Data. J Plant Res. 110: Watanabe T, Karzulovic J Los Movimientos Sísmicos del Mes de Mayo de 1960 en Chile. Anales de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. 17: Zambrano JC Formas de Propagación en Hidrófitos. Revista de la Facultad de Agronomía (LUZ). 6(1): Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

82 Artículo de Educación Pruebas de Significación Estadística TESTS OF STATISTICAL SIGNIFICANCE MD Mauricio Salinas MD, MPH (c) Director Unidad de Epidemiología y Estadística Fundación Científica y Tecnológica ACHS. RESUMEN Se ha interrumpido la serie sobre regresión para introducir el tema de pruebas de significación estadística, antes de ver su aplicación específica a modelos de regresión. El fundamento y los conceptos más importantes para entender y aplicar pruebas de significación y del valor-p se presenta en este artículo. Se explica en qué consisten los errores tipo I y II. Se utiliza un ejemplo sencillo para explicar los conceptos. Se coloca énfasis en cuál es el lugar de las pruebas de significación y cómo se mal utilizan en la actualidad. (Salinas M Pruebas de significación estadística. Cienc Trab. octdic; 9(26):200:203). ABSTRACT The series on regression has been discontinued to introduce the subject of tests of statistical significance, before seeing its specific application to regression models. This article presents the basis and the most important concepts to understand and apply tests of significance and of p-value. An explanation is given on type I and II errors. A simple example is used to explain the concepts. Emphasis is put on which is the place of significance tests and how they are misused at present. Descriptors: REGRESSION ANALYSIS; DATA INTERPRETATION, STA- TISTICAL; SAMPLING, STUDIES. Descriptores: ANÁLISIS DE REGRESIÓN; INTERPRETACIÓN ESTADÍS- TICA DE DATOS; MUESTREO INTRODUCCIÓN En el marco de la serie de artículos sobre Modelos de Regresión y Correlación, se publicará un artículo sobre pruebas de significación estadística. Sin embargo, se ha considerado más apropiado publicar algunos artículos sobre este tópico, para posteriormente abordar de mejor manera su aplicación específica al caso de la regresión. Las pruebas de significación estadística son herramientas ampliamente utilizadas hoy en el ámbito de las ciencias biológicas y médicas como argumento para demostrar que una relación existe o no existe. En muchas ocasiones se pasan por alto elementos mucho más relevantes del análisis de los datos que el resultado del valor p (p value) y sólo se centra la discusión en el resultado de esta prueba. En este artículo se revisa el fundamento e interpretación de las pruebas de significación estadística en general y su interpretación. Correspondencia / Correspondence Mauricio Salinas F. Fundación Científica y Tecnológica ACHS Vicuña Mackenna 210 piso 6, Providencia, Santiago Tel.: (56-2) Recibido: 03 de diciembre de 2007 / Aceptado: 17 de diciembre de 2007 MARCO TEÓRICO Para entender los fundamentos de las pruebas de significación, se debe tener claro ciertos conceptos. Las pruebas de significación estadísticas surgen de la premisa que existe un universo, donde se encuentran todas las observaciones existentes de un fenómeno, del cual se pueden tomar infinitas muestras aleatorias, que representan a ese universo. Las muestras aleatorias son las más representativas del universo; las muestras no aleatorias generalmente no son representativas, por la presencia de sesgos en la selección de los individuos (Polit y Hungler 2000). Los valores que existen en el universo (promedio, desviación estándar, etc.) se denominan Parámetros; habitualmente se desconocen y se representan por letras mayúsculas. Los valores que se obtienen en las muestras aleatorias y pretenden estimar al parámetro respectivo se denominan Estimadores y se representan con letras minúsculas (Taucher 1997). Cuando se analizan los resultados encontrados en la muestra obtenida, habitualmente se desea realizar una prueba de significación estadística, para ver si lo que se observa en la muestra representa al universo y con qué margen de error lo hace. Es decir, se está cuantificando con qué probabilidad lo encontrado en la muestra se debe al azar o el fenómeno que se encuentra en la muestra es real, entendiendo que lo real es lo que ocurre en el universo. El hecho de que un fenómeno visto en la muestra aleatoria no sea real se explica porque el muestreo aleatorio es susceptible de errores dados por el azar. Imagine que se toman 10 muestras aleatorias de trabajadores chilenos y se calcula la edad promedio para cada una de las muestras; con seguridad las edades promedios serán distintas en todas las muestras, pese a /203 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

83 Artículo Educación Pruebas de Significación Estadística que todas ellas son aleatorias y representan al universo. Este fenómeno está dado por simple azar. Entonces, podemos decir que cuando se aplica una prueba de significación estadística se está probando con qué seguridad (o inseguridad) el fenómeno que se observa en esta muestra ocurre en el universo al cual representa. Figura 1. Concepto de Universo y Muestra. El universo incluye todos los individuos con la variable en estudio. Las muestras son subconjuntos del universo y pueden ser aleatorias o intencionadas (Ver texto). El otro concepto fundamental a entender es el de distribución de probabilidades. Los fenómenos en la naturaleza de distribuyen de manera probabilística y eso permite estimar la posibilidad de error (Polit y Hungler 2000). Existen distintas distribuciones de probabilidades en estadística, pero la más conocida y utilizada es la distribución normal y por ello utilizaremos ésta para la explicación y ejemplos. Existen muchas variables que presentan distribución normal. Por ejemplo, la estatura de los seres humanos. La estatura presenta distribución normal si utilizamos los valores absolutos de medida, pero para las curvas normales se llevan estos valores a medidas estándar de promedio cero y desviación estándar uno. Esto es para evitar cálculos complejos para cada escala de valores de cada variable. Los valores de la curva normal estandarizados se encuentran fácilmente en tablas en libros de estadística. La curva normal tiene en su eje x el valor estandarizado de la variable (valor Z) y el área bajo la curva representa la probabilidad asociada a ese valor. Por ejemplo, si el valor cero representa el promedio, la mitad de la población tendrá valor cero o menor, lo cual se muestra gráficamente en la Figura 2B. Nótese que la probabilidad de que un individuo tenga valor cero exacto es una línea imaginaria delgada que une el punto cero con la parte superior de la curva, es decir, es muy improbable encontrar a ese individuo. Si en nuestra población la estatura media de la mujer es 1,60, el cero de la Figura 2A, equivaldría a 1,60 m. Podríamos decir que el 50% de la población tiene estatura de 1,60 m o menos, lo cual se muestra gráficamente en la Figura 2B. Si la estatura ubicada una desviación estándar por debajo fuera 1,50 m, eso se representa gráficamente con la Figura 2C; si dos desviaciones estándares sobre el promedio se ubican 1,75 m, eso se representa con la Figura 2D. De tal forma que la curva normal da cuenta de la probabilidad de encontrar un valor dado de una variable que tiene esta distribución, en una población conocida. Figura 2. Distribución de probabilidades normal. Sería mucho mejor, de acuerdo a lo explicado anteriormente, trabajar siempre con el universo, pero ello generalmente es difícil. Si se desea estudiar a todos los trabajadores afiliados a la ACHS (poco más de un millón y medio) que están identificados, un investigador podría entrevistarlos a todos; sin embargo, es mucho más barato y rápido tomar una muestra aleatoria de ellos. En otros casos, no se conoce el universo con certeza y por lo tanto no es posible estudiarlo por completo. Por ejemplo, el universo de trabajadores que pueden sufrir mal agudo de montaña (MAM); obviamente involucra todos los trabajadores en sistema de turno en mineras sobre 3000 m.s.n.m. Sin embargo, hay trabajadores que tienen MAM con alturas menores; hay trabajadores que viajan una vez al mes o menos; hay especialistas a honorarios o extranjeros que podrían estar subiendo ocasionalmente, etc. Por eso en la práctica de la investigación se trabaja con muestras, que deben ser aleatorias para poder utilizar pruebas de significación en el análisis de estos datos. Muchas veces esto no se cumple y se aplican pruebas estadísticas en muestras no aleatorias o intencionadas y se pueden cometer errores de interpretación graves. EL VALOR-p Para determinar con qué probabilidad lo observado en la muestra es real o se debe al azar del muestreo, se puede realizar estimación de parámetros y/o aplicar una prueba de significación estadística. La estimación de parámetros implica que a partir del valor de una medida de la muestra (promedio de la muestra) se estima entre qué valores puede estar el parámetro en el universo (promedio real). Es otra forma de cuantificar el error de muestreo (Taucher 1997). La estimación de parámetros no se discutirá en esta oportunidad, pero los interesados pueden consultar la bibliografía. La aplicación de pruebas de significación implica calcular el valor-p (o, en inglés, p-value) ampliamente conocido en investigación. Para aplicar una prueba de significación se requiere plantear dos hipótesis que corresponden a los posibles resultados de la comparación que se va a desarrollar: Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

84 Artículo Educación Salinas Mauricio Hipótesis nula (H 0 ): estimador grupo 1 = estimador grupo 2 Hipótesis alternativa (H 1 ): estimador grupo 1 estimador grupo 2 En términos prácticos esto significa comparar la media de dos grupos o la proporción de dos grupos. Las pruebas de significación se plantean siempre para aceptar o rechazar la hipótesis nula. Cuando se plantea aplicar una prueba estadística, debe definirse previamente un nivel de significación o nivel alfa. Esto significa que arbitrariamente se decide con qué probabilidad de error se rechazará la hipótesis nula. El valor más usado es el de 0,05 y casi todos los que trabajan en investigación, saben que si el valor cae bajo 0,05 la asociación o diferencia encontrada es significativa. El nivel alfa define una región de rechazo en la curva de distribución de probabilidades para el problema en estudio. Se fundamenta en que es improbable que se obtenga un valor en esa región y, por lo tanto, permite el rechazo de la hipótesis nula. Al mismo tiempo cuantifica la probabilidad de rechazar la hipótesis nula cuando ésta es verdadera, lo que se denomina error Tipo I (Tabla 1) (Polit y Hungler 2000). El valor 0,05 quiere decir que se ha decidido previamente que se rechazará la hipótesis nula cuando el valor de probabilidad asociado a la estadística respectiva sea inferior a 0,05. En términos prácticos esto quiere decir que si repetimos 100 veces el mismo experimento, se rechazará la hipótesis nula en forma errónea 5 veces. Concordante con lo anterior, parecería muy apropiado definir un valor alfa mucho menor, para disminuir la probabilidad de aceptar una diferencia que no existe en el universo. Se podría definir un alfa de 0,01. Sin embargo, surge el problema inverso: al aplicar un nivel de significación tan exigente, se puede aceptar la hipótesis nula, aun cuando existe una diferencia real (en el universo). Esto se denomina error Tipo II (Tabla 1). Tabla 1. Posibilidades al aplicar pruebas de significación estadística. Resultado Prueba Situación real (Universo) estadística (Muestra) Hipótesis Nula Verdadera Hipótesis Nula Falsa Acepto Hipótesis Nula Sin error Error Tipo II Rechazo Hipótesis Nula Error Tipo I Sin error Gráficamente el nivel alfa indica en qué zona de la distribución normal de probabilidades deberá caer el valor p de la prueba que se está haciendo para rechazar la hipótesis nula. Esto determina que la zona de rechazo pueda tomar tres formas, como se muestra en la Figura 3 (zonas de rechazo en color rojo). Figura 3. Regiones de rechazo para pruebas de significación. Las zonas de rechazo de hipótesis nula se muestran en color rojo (Ver texto). Esto significa que la hipótesis alternativa puede plantearse en tres escenarios: El estimador 1 es mayor que estimador 2 (Figura 3A), estimador 2 es mayor que estimador 1 (Figura 3B); los valores son distintos, pero la diferencia podría ir en cualquier dirección (Figura 3C). El planteamiento de la hipótesis alternativa está definido por el conocimiento previo del problema en estudio. Generalmente el investigador espera diferencia, pero no puede asegurar en qué dirección será y plantea la hipótesis a dos colas teniendo dos regiones de rechazo (Figura 3C). Si el valor de la estadística calculada cae en la región de rechazo (en la zona de color rojo) se rechaza la hipótesis nula; si el valor de la estadística cae en la otra zona de la curva se acepta la hipótesis nula. Aplicando los conceptos Se desea comparar si la estatura de los trabajadores de una mutualidad es distinta a la estatura nacional, utilizando cifras de referencia de un estudio nacional. Se plantean dos hipótesis: Hipótesis nula (H 0 ): Promedio estatura mutualidad (µ 1 ) = Promedio estatura nacional (µ 2 ) Hipótesis alternativa (H 1 ): Promedio estatura mutualidad (µ 1 ) Promedio estatura nacional (µ 2 ) Se obtiene una muestra aleatoria de 100 individuos para ver la estatura media en un universo de 500 empresas afiliadas a una mutualidad. La estatura media de esta muestra es de 1,70 con una desviación estándar de 0,1 m. Se sabe que la media nacional es 1,68 con una desviación estándar de 0,05 m, la que se obtuvo de un estudio nacional en 5000 varones. La estatura de esta muestra parece ser diferente a la estatura nacional. Calculemos el valor p comparando la estatura de este grupo con los valores del estudio nacional. La hipótesis está planteada y define que la prueba que ocupemos será a dos colas. No es posible tener certeza si la estatura de los trabajadores será mayor o menor que la estatura nacional, así que se mantendrá ese planteamiento. Se utilizará un nivel de significación de En el caso de este ejemplo se utilizará una estadística t de Student, por ser bastante conocida y porque su cálculo es sencillo. Se asumirá que los dos grupos tienen la misma varianza (uno de los supuestos de la prueba). El cálculo se puede hacer en programas de estadística o en Si se busca el valor t crítico asociado a este valor p a dos colas para esta muestra, los valores son y ; es decir, la región de rechazo está bajo 1.96 y sobre Si el valor t calculado está en esos extremos se rechazará la hipótesis nula. Los valores críticos de la estadística t dependen de los grados de libertad (g.l.), concepto bastante difícil de definir en el que no se profundizará. Si desea conocer el valor t para este caso, puede buscarse en un libro de estadística, descargarlo desde internet ( o entrar a la siguiente página web surfstat-home/tables/t.php donde debe seleccionar la figura con la prueba a dos colas, valor probability 0.05 y 5098 g.l. y se entregará el valor en forma inmediata. El cálculo da un valor t de 3.85, que está en la región de rechazo por /203 AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE 2007 Ciencia & Trabajo

85 Artículo Educación Pruebas de Significación Estadística sobre el valor El valor p asociado es Por lo tanto, se rechaza la hipótesis nula y se acepta que existe diferencia entre la estatura de los trabajadores y la población del estudio nacional, en base a esta muestra. El que exista diferencia significativa quiere decir que esta diferencia difícilmente se debe a error en la muestra; no implica que la diferencia sea importante o trascendente. De hecho, existen diferencias estadísticamente significativas que son irrelevantes en la práctica, como la de este ejemplo. Que la estatura de los trabajadores sea dos centímetros más, difícilmente tiene relevancia. CONCLUSIONES Las pruebas de significación estadística son herramientas que permiten cuantificar la probabilidad de que una asociación o diferencia encontrada en una muestra se deba al error de muestreo. Para que sean aplicables la muestra debe ser aleatoria y por lo tanto representativa del universo de donde proviene. El valor-p (p-value) es la probabilidad de que la diferencia encontrada se deba a error de muestreo y permite tener una aproximación a la realidad que ocurre en el universo de donde se obtuvo la muestra. Por lo tanto, el valor p no garantiza que la diferencia encontrada sea real o absoluta, sólo dice con qué probabilidad de error el investigador lo asume como real. Es importante que el investigador se dé cuenta que el valor-p es una herramienta útil, pero que en ocasiones hay datos que resultan mucho más importantes que la significación estadística. En otras ocasiones hay diferencias estadísticamente significativas, que en términos prácticos son irrelevantes. REFERENCIAS Polit D, Hungler B (ed.) Estadística inferencial. En: Investigación científica en ciencias de la salud: principios y métodos. 6ª ed. México: Mc Graw Hill. p Taucher E Bioestadística. Santiago: Editorial Universitaria. Ciencia & Trabajo AÑO 9 NÚMERO 26 OCTUBRE / DICIEMBRE /

86