TESIS DE GRADO PARA OPTAR AL TÍTULO DE DOCTORA EN SALUD PÚBLICA DIANA PAOLA BETANCURTH LOAIZA ENFERMERA. ESP. MSC.

Tamaño: px
Comenzar la demostración a partir de la página:

Download "TESIS DE GRADO PARA OPTAR AL TÍTULO DE DOCTORA EN SALUD PÚBLICA DIANA PAOLA BETANCURTH LOAIZA ENFERMERA. ESP. MSC."

Transcripción

1 LA CRIANZA EN SITUACIÓN DE INJUSTICIA EXTREMA: UNA COMPRENSIÓN DESDE UN GRUPO DE CUIDADORAS SIGNIFICATIVAS QUE VIVEN EN EL ASENTAMIENTO ALTOS DE ORIENTE II DE BELLO (ANTIOQUIA, COLOMBIA) EN EL MARCO DE UN PROCESO DE EDUCACIÓN POPULAR TESIS DE GRADO PARA OPTAR AL TÍTULO DE DOCTORA EN SALUD PÚBLICA DIANA PAOLA BETANCURTH LOAIZA ENFERMERA. ESP. MSC. DIRECTOR: DR. FERNANDO PEÑARANDA CORREA MD. MSC. PHD. PROFESOR FACULTAD NACIONAL DE SALUD PÚBLICA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA COMITÉ DE TESIS: DRA. BEATRIZ ELENA ARIAS VANEGAS UNIVERSIDAD DE SAN BUENAVENTURA DRA. LAURA SANTILLÁN UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA FACULTAD NACIONAL DE SALUD PÚBLICA HÉCTOR ABAD GÓMEZ MEDELLÍN

2 LA CRIANZA EN SITUACIÓN DE INJUSTICIA EXTREMA: UNA COMPRENSIÓN DESDE UN GRUPO DE CUIDADORAS SIGNIFICATIVAS QUE VIVEN EN EL ASENTAMIENTO ALTOS DE ORIENTE II DE BELLO (ANTIOQUIA, COLOMBIA) EN EL MARCO DE UN PROCESO DE EDUCACIÓN POPULAR DIANA PAOLA BETANCURTH LOAIZA ENFERMERA. ESP. MSC. DIRECTOR: DR. FERNANDO PEÑARANDA CORREA MD. MSC. PHD. PROFESOR FACULTAD NACIONAL DE SALUD PÚBLICA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA 2

3 A mis amados Juan, Camila y David, por ser tan amorosamente pacientes durante mis ausencias por tantos años. En memoria de mi abuela Ana. A las mujeres valientes de Altos de Oriente II: porque solo alguien fuerte puede criar a alguien fuerte. 3

4 Altos de Oriente II. Tomada por: Juan Esteban Hernández

5 Tabla de contenido p. Resumen Introducción El punto de partida Mis inquietudes por la crianza, la justicia social y la salud pública La escritura del texto Crianza, justicia social y salud pública La crianza como complejo histórico, sociocultural y ontológico De qué crianza hablamos? La crianza desde una dimensión sociocultural La crianza desde una dimensión ontológica La crianza desde una dimensión histórica Justicia y crianza Justicia y capacidades humanas La injusticia extrema La crianza en situación de injusticia extrema La crianza: asunto relevante para una salud pública alternativa Las limitaciones de la salud pública convencional y hegemónica para abordar la crianza La crianza moviliza una salud pública alternativa Otra concepción de salud fundada en la vida Otra concepción de ciencia que promueva el diálogo de saberes Lo público de la crianza y la salud pública Altos de Oriente II de la vereda Granizal: el contexto Características demográficas Características de los hogares y la población Características generales y situación de mujeres y hombres Características migratorias en Colombia y en la vereda Granizal Del problema de la realidad al método Tránsito del problema a las preguntas de investigación Objetivo general Objetivos específicos Un estudio de orientación etnográfica desde una perspectiva hermenéutica crítica La etnografía: una concepción plural Una etnografía con influencia interpretativa y crítica Una etnografía particularista Criterios de calidad

6 4.4.5 Consideraciones éticas El Campo, las instancias y las participantes El campo Los antecedentes Por un tinto : el ingreso al campo y el inicio de la construcción de relaciones Construcción de la información y el análisis Observación participante Consulta de fuentes secundarias Diario de campo interpretativo y reflexivo El proceso de análisis interpretativo y crítico Las cuidadoras significativas Significados de las crianzas vividas, las que realizan y las valoradas Las vidas y las crianzas experimentadas por las mujeres de Altos de Oriente II: familias expulsoras y familias expulsadas Norma, una vida entre múltiples desplazamientos Esperanza y su crianza vivida en su búsqueda de salir del cascarón El relato de Juanita, una infancia en soledad Ser bonita fue la cruz de mi familia : la crianza vivida de Antonia Entre las violencias y el amor materno: las crianzas que realizan las mujeres de Altos de Oriente II Uno intenta conformar por fin un hogar y no seguir rodando de mano en mano : la vida y las crianzas antes de llegar a Altos de Oriente II Florencia, una crianza realizada entre la búsqueda de servicios de salud y la inminente muerte de su hijo Yo no lo quería, pero por mis hijos me fui con él La experiencia de llegar a Altos de Oriente II Llegar es muy duro pero nos tocó Altos de Oriente II: un territorio que lo da todo, pero a la vez lo quita todo Las crianzas en el marco de la vida cotidiana de Altos de Oriente II Quiénes crían?: desde las voces de las cuidadoras significativas Cómo crían? El brazo bueno y el brazo malo : el apoyo y las presiones sociales para criar Yo volvería a tener a mis dos hijos, aunque a veces me saquen la rabia : las paradojas de las crianzas en las vidas de las mujeres de Altos de Oriente II 132 6

7 El amor no se va solo en lo querendón: las luchas de las madres y abuelas de Altos de Oriente II Las crianzas valoradas que las mujeres de Altos de Oriente II anhelan para sus hijos: no Quiero que mis Hijos Vivan lo que yo Viví, Quiero que sean Alguien en la Vida Antonia y la importancia de tener una vivienda para sus hijos: que no vivan de casa en casa como me tocó a mí Sofía, una madre que quisiera darles a sus hijos lo que más pueda Florencia y su necesidad de contar con un apoyo para su crianza: usted por lo menos tiene marido, yo estoy sola Esperanza y su deseo de una buena crianza: yo siento cariño, pero no soy capaz de expresarlo a mis hijos La crianza en situación de injusticia extrema: aportes para una salud pública alternativa Las crianzas de las mujeres: las luchas en medio de la injusticia extrema El sustrato de las violencias configura una injusticia extrema que limita las oportunidades del sujeto concreto que cría Tensión entre la crianza correcta y aquella que se construye a partir de la experiencia en una situación de injusticia extrema La crianza y el florecimiento humano: entre injusticia y posibilidades Una crianza valorada requiere de condiciones de justicia social Narrar historias: reconstrucción de vidas Hacia una salud pública alternativa que reconozca la crianza como un asunto pertinente La emergencia del sujeto que cría para una salud pública alternativa Educación desde la crianza en el ámbito de la salud pública Conclusiones Las huellas que se dejan en el camino Aprendizajes de este estudio Los pasos que faltan por recorrer para una salud pública alternativa. 172 Agradecimientos... Referencias Anexos

8 8

9 Lista de figuras p. Figura 1. Bucle de confluencia entre las violencias y la injusticia extrema a lo largo del tiempo 42 Figura 2. Distribución de la zona rural y urbana del municipio de Bello, Antioquia 59 Figura 3. Distribución de la población según sexo. 60 Figura 4. Distribución de los asentamientos en la Vereda Granizal 61 Figura 5. Distribución de la población según condición 65 Figura 6. Reporte general del RUV Figura 7. Rango de edades de las personas desplazadas Figura 8. Población infantil desplazada 202 Figura 9. Población por género y áreas geográficas Figura 10. Distribución de la población según rangos de edades Figura 11. Tasa de natalidad. 204 Figura 12. Tasa de fecundidad según grupo de edad de la madre. 205 Figura 13. Mortalidad general por grupos de edad 206 Figura 14. Personas expulsadas, recibidas, y declaradas 207 Figura 15. Personas expulsadas Figura 16. Rango de edades de personas desplazadas

10 Lista de tablas p. Tabla 1. Reporte General de Víctimas, desagregado por hechos. 200 Tabla 2. Población desplazada según género Tabla 3. Tasa de fecundidad según grupo de edad de la madre 204 Tabla 4. Tasa de mortalidad. 205 Tabla 5. Diez primeras causas de mortalidad Tabla 6. Diez primeras causas de morbilidad según zona de ubicación y género (corte 2015) 207 Tabla 7. Vigilancia de la salud pública - año

11 Lista de anexos p. Anexo 1. Situación de desplazamiento en Colombia Anexo 2. Indicadores sociodemográficos del municipio de Bello.. Anexo 3. Indicadores sociodemográficos del municipio de Bello (características migratorias).. Anexo 4. Las etnografías.. Anexo 5. Consentimiento informado y aval por el comité ética.. Anexo 6. Memoria metodológica: qué hay detrás de los escenarios de la investigación?... Anexo 7. La historia de María Teresa

12 Listado de siglas y abreviaciones ACNUR: Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. APS: Atención Primaria de Salud. BUPPE: Banco Universitario de Programas y Proyectos de Extensión. CDI: Centro de Desarrollo Integral. CODHES: Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento. CODI: Comité para el Desarrollo de la Investigación. EDA: Enfermedad Diarreica Aguda. ENDS: Encuesta Nacional de Demografía y Salud. ICBF: Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. INDER: Instituto de Deportes y Recreación. (De Medellín). IRA: Infección Respiratoria Aguda. JAC: Junta de Acción Comunal. (Figura organizativa). OMS: Organización Mundial de la Salud. OPS: Organización Panamericana de la Salud. RUV: Registro Único de Víctimas. SDF: Situación de Desplazamiento Forzado. 12

13 Glosario 1 Asentamiento: establecimiento ilegal en un territorio por parte de un grupo humano, el cual construye precariamente sus propias viviendas y no cuenta con el acceso completo a los servicios públicos. Convite: llamado también minga, y hace relación al trabajo en grupo para resolver los problemas colectivos y superar los grandes obstáculos que la naturaleza les pone, para obtener alimento, mejora de vías o para construir los asentamientos. Departamento: división subadministrativa de Colombia que agrupa a un conjunto geográfico, político y cultural particular que compone el país. Modelo biomédico: modelo que considera que la mente y el cuerpo son elementos aislados uno del otro, así que la enfermedad se produce por factores físicos. Este modelo logra examinar, clasificar y tratar las enfermedades, y obtuvo avances en métodos y diagnósticos. Este enfoque deja afuera todo lo relacionado con la esfera psicosocial. La cultura, la religión y los hábitos no tendrían participación en el proceso de salud/enfermedad (Menéndez, 2005). Municipio: división subadministrativa interna de los departamentos en Colombia. 1 Algunas de las palabras definidas en este glosario corresponden a construcciones propias de acuerdo a conocimientos relacionados con la distribución territorial del país. Otros de los significados los dieron las personas involucradas en la investigación y corresponden a la jerga local. 13

14 Resumen Introducción: Muchas familias en Colombia viven en condiciones de desigualdad e inequidad, por ello no todos los grupos gozan de las mismas posibilidades de promover una crianza satisfactoria para padres-hijos. Tal es el caso de las familias desplazadas y destechadas del asentamiento Altos de Oriente II de la vereda Granizal (Bello, Antioquia), cuyas crianzas han sido estigmatizadas por algunos discursos hegemónicos de la salud pública. Objetivo: Comprender los significados de la crianza desde las dimensiones históricas, socioculturales y ontológicas en un grupo de cuidadoras significativas que viven en situación de injusticia extrema, en el marco de un proceso de educación popular, como una contribución a la teoría de la salud pública. Método: Se realizó una metodología de orientación etnográfica siguiendo como horizonte la corriente interpretativista crítica, mediante observación participante. Se convocó a gestantes y cuidadoras de niños menores de 5 años. Los registros escritos fueron codificados y categorizados de forma simultánea al análisis reflexivo. Resultados: Los hallazgos describen las diferentes experiencias respecto a la crianza que vivieron las cuidadoras significativas participantes, aquellas crianzas que realizan como madres o abuelas y las que anhelan para sus hijos o nietos. Estas mujeres, a pesar de tener historias situadas en medio de extrema injusticia experimentada desde sus infancias, luchan por realizar la crianza que valoran. Conclusiones: Este estudio es un aporte a la sustentación teórica en tanto amplía la comprensión sobre los significados de crianza que tienen las cuidadoras significativas que han vivido y viven en medio de diferentes violencias que configuran una injusticia social extrema, lo que permite identificar aquellos aspectos que pueden orientar la praxis de la salud pública que no profundice en las situaciones de injusticia de las poblaciones, y rompa con la estigmatización, la falta de reconocimiento de las luchas, las capacidades y la exclusión del sujeto. Palabras clave: crianza del niño; cuidador; salud pública; justicia social; salud. (Fuente: DeCS, BIREME). 14

15 Abstract Introduction: Many Colombian families live in inequality and inequity conditions, which is why not all the groups enjoy the same possibilities to promote a satisfactory child-rearing for parents and children. This is the case of homeless and displaced families of the settlement Altos de Oriente II of the Vereda Granizal (Bello, Antioquia), were the parenting has been stigmatized by some hegemonic discourses of the public health. Objective: To understand the meanings of the child-rearing from the historical, sociocultural and ontological dimensions in a group of important caregivers who live in extreme injustice, in the setting of a popular education process, as a contribution to the health public theory. Methods: Methodology of ethnographic orientation following the critical interpretative stream as the horizon, through participant observation. Pregnant women and caregivers of children under 5 years old have been summoned. Written registers were coded and categorized simultaneously with reflexive analysis. Results: Findings describe the different experiences about parenting lived by the meaningful caregivers who participated, that parenting perform as mothers or grandmothers and the childrearing wishes for their children or grandchildren. Despite these women have stories placed in the middle of extreme injustice experienced since their childhood, they fight to carry out the parenting they value. Conclusions: This study is a contribution to the theoretical support as it broadens understanding about child rearing meanings for the meaningful caregivers that have lived and are currently living in the middle of different types of violence that configured an extreme social injustice, which allows to identify aspects that can guide the health public praxis that does not deepen the situations of injustice of the populations and breaks with the stigmatization, lack of recognition and exclusion of the subject. Key words: child Rearing; caregiver; public health; social justice; health. (Source: DeCS, BIREME). 15

16 16

17 1. Introducción 1.1 El punto de partida Las preguntas de investigación surgen de inquietudes existenciales que de manera implícita o explícita se muestran a quien decide comenzar su proceso investigativo (Brown, 2010). Concibo la investigación como una acción contextualizada, en la que se elige una realidad a observar, desde una posición ética y política particular (Denzin, 2009; Charmaz, 2016). En respuesta a esa concepción, inicio esta introducción con un relato autobiográfico, en el que expongo las razones que me llevaron a formular el problema de la realidad a la que se refiere mi trabajo de investigación. En este recuento, reflexiono sobre mi implicación como mujer y madre en la mirada situada que tengo sobre la crianza, y cómo esa mirada se expresa en mi toma de posición epistemológica y metodológica de este trabajo. Este proyecto de investigación surgió de una combinación de mis intereses personales y profesionales por comprender el fenómeno de la crianza en escenarios particulares. De manera provisional, la crianza la defino como una realidad culturalmente construida en el marco de un proceso complejo que tiene en cuenta las dimensiones históricas, ontológicas y socioculturales de quienes la realizan (Peñaranda, 2011a). En mi experiencia personal, como madre en Colombia, estuve rodeada de discursos de expertos y asistí a varios controles para la detección temprana de las alteraciones del crecimiento y desarrollo del niño, donde me decían que el bajo peso de mi hija se relacionaba con desnutrición, lo cual generó en mí frustración al presentarme ante una situación que no mejoraba a pesar de mis esfuerzos. Vivencias como esas, me hicieron pensar que no siempre los discursos de las instituciones respondían a las necesidades, expectativas y deseos de contextos y procesos singulares, cuestión que también había podido observar en otras crianzas. Como padres y madres estamos expuestos a constantes demandas sociales, además de las exigencias que trae en sí misma la crianza. Como enfermera magíster y docente del área de salud pública en Colombia, he estado vinculada a la línea materno-infantil en programas de promoción y educación para la salud. Mi formación biomédica convencional influyó en el enfoque de mis trabajos orientados a los comportamientos de las madres y sus hijos en programas como control prenatal, lactancia materna, detección temprana de las alteraciones del crecimiento y desarrollo del niño, y Atención Primaria en Salud (APS) desde la perspectiva de expertos institucionales. Durante mi práctica, estaba completamente convencida de que las normas, programas, contenidos, lineamientos y prácticas que respaldaban mis acciones 17

18 eran buenas para las madres y los niños, aunque frecuentemente eran contrarias a mi experiencia personal de madre. Desde mi posición de autoridad sanitaria llegué incluso a juzgar las prácticas de ciertas madres. Recuerdo con tristeza las ocasiones en las que, como enfermera del programa de crecimiento y desarrollo, llegué a ser testigo de los comportamientos de varias madres que, después de haber logrado nivelar el peso de sus hijos, que al principio no cumplían con las medidas de peso y talla para la edad, se veían obligadas a restringir su dieta con el propósito de continuar vinculadas a los programas que les brindaban ayudas alimentarias estatales. Para mí, en ese entonces, era una actuación reprochable. Tras el acercamiento a los contenidos de formación doctoral en salud pública, la vinculación a los seminarios de línea de investigación en Crianza, Niñez, Familia y Educación para la Salud, y el hecho de pertenecer al Grupo de Investigación Salud y Sociedad de la Universidad de Antioquia, me permitieron reflexionar sobre los conceptos arraigados desde el modelo biomédico hegemónico tales como la salud, la salud pública y la crianza, para repensarlos de forma crítica y comprenderlos a la luz de la ética y la justicia social. De esta manera, comprendí que la salud pública convencional y hegemónica tiene una mirada, la de la crianza instrumental, fraccionada, regulada y homogénea, que se abstrae de los sujetos, su historicidad y contexto social, y que es necesario analizar el agotamiento de este modelo. Desde allí, surgió mi interés por mirar las crianzas desde una perspectiva crítica de la salud pública, orientada a la comprensión de cómo los cuidadores significativos 2, que han vivido y viven en un territorio en condiciones específicas de violación de derechos e injusticia, conciben la crianza. Las aproximaciones epistemológicas y metodológicas con las que había trabajado, principalmente aquellas de corte epidemiológico, resultaban ser muy limitadas para acercarme a las crianzas que han vivido, realizan y conciben los cuidadores significativos, particularmente en contextos de injusticia social y desde una visión de la salud pública alternativa con una concepción de salud como vida 3 (Granda, 2000a). Con la intención de superar esas limitaciones me aboqué a buscar enfoques metodológicos interpretativos, reflexivos y críticos, que me 2 En el presente apartado, y en los capítulos 1, 2 y 3, defino a qué le llamaré cuidador en esta comunicación. A la categoría cuidador se añade la de significativo, tomada de adultos significativos que realizan el proceso de socialización primaria propuesto por Berger y Luckmann (1968), pero que en la crianza también cumplen funciones de cuidado. No se utiliza el término adulto, pues es necesario enfatizar en que sujetos no adultos (madres, padres y otros familiares) también son cuidadores significativos (Betancurth & Peñaranda, 2016, p.472). En los capítulos 4, 5 y 6 hago referencia directa a las participantes de este estudio: las cuidadoras significativas. 3 Esta visión hace referencia al giro epistemológico antes orientado desde la enfermedad y la muerte, hacia la salud y la vida. Desde esta perspectiva los seres vivos son autopoiéticos producen sus propias normas, en este orden de ideas la salud pública se relaciona con sujetos, quienes tienen el derecho y la capacidad de transformar el entorno natural y social (Granda, 2000a). 18

19 permitieran contribuir en la comprensión más amplia del fenómeno en relación con los entornos económicos, políticos y sociales. Mi implicación en la construcción de mi objeto de estudio me facilitó el acercamiento con quiénes crían, y la interpretación de los significados que tienen de sus crianzas vividas, aquellas que realizan y las que valoran. 1.2 Mis inquietudes por la crianza, la justicia social y la salud pública Las inquietudes, aprendizajes y reflexiones que surgieron en mí sobre el fenómeno de la crianza convergieron en diferentes preguntas iniciales: si la crianza es compleja per se, cómo será en aquellas crianzas que se realizan en un escenario de injusticia social?, cómo se realiza la crianza en un contexto de injusticia? y cuál es el papel del Estado en dicha crianza?, cuál es la crianza que los actores de las familias del territorio llevan a cabo y cuál es la que valoran?, las familias destechadas y en Situación de Desplazamiento Forzado (SDF) qué valoran como fundamental para reproducir en sus hijos?, todos valoran lo mismo para criar?, podemos hablar de condiciones contextuales mínimas para el ejercicio de la crianza?, podremos establecer normas para la crianza? A partir de dichas preguntas me propuse, como objetivo principal para esta investigación, mejorar mi comprensión sobre los significados de las crianzas desde sus dimensiones históricas, socioculturales y ontológicas en un grupo de cuidadores significativos de niños menores de 5 años y madres en periodo de gestación que viven en un asentamiento marginal, quienes voluntariamente decidieron participar en los círculos de cultura en el marco de un proceso de educación popular. Un objetivo que responde a la necesidad de dimensionar la crianza más allá de un conjunto de pautas y prácticas, para situarla en un marco amplio de reflexión para la salud pública. Es decir, en el contexto que incluye las condiciones humanas y materiales de vida, las familias y lo que son capaces de ser y hacer las mujeres que allí se encuentran. En consonancia con lo anterior, la propuesta de investigación fue desarrollada en la vereda Granizal, ubicada en el municipio de Bello, departamento de Antioquia, la cual es el segundo asentamiento más grande del país, compuesto en su mayoría por población en SDF debido al conflicto armado que vive Colombia, y provenientes de diferentes partes del país. En este sentido, se trata de la comprensión de otras crianzas, alejándose de los planteos que suelen circunscribirla a categorías predefinidas, instrumentales y de pretensión normalizadora, lo que permite trascender esa limitada comprensión de la crianza en poblaciones que han sido azotadas por el sufrimiento a causa del desplazamiento por violencia o empobrecimiento, un problema de injusticia que sigue siendo vigente en nuestro país, un paso importante para facilitar la lucha por el reconocimiento de su identidad, la 19

20 exigencia del derecho a la salud y la ruptura de procesos que silencian a los sujetos individuales y colectivos, así como para contribuir a la teoría y a la praxis de una salud pública más crítica. En esta investigación los significados se entienden como fuentes de información, dan cuenta de un modelo de procesos exteriores que los seres humanos utilizamos para organizar nuestras experiencias y relaciones sociales, constituyen modelos de realidad interpretaciones y representaciones de la realidad y para la realidad en tanto ofrecen información y guía para organizarla (Geertz, 2003). En este sentido, dichos significados fueron analizados desde la dinámica de los círculos de cultura, es decir, aquellos significados que emergieron en los discursos y narraciones de los participantes. Para delimitar el fenómeno y plantear la pregunta de investigación se tuvo en cuenta un concepto de crianza que destaca sus dimensiones históricas, ontológicas y socioculturales (Peñaranda, 2011 a), junto con las transformaciones en las vidas de quienes crían, las condiciones de vida, las demandas sociales, y las repercusiones para la sociedad (Stern, 1997), así como los vacíos que presenta la salud publica frente a la comprensión de esas otras crianzas. En Colombia, la salud pública desde su marcado enfoque biomédico y funcionalista ha tratado de manera superficial la crianza, enfocada solamente en la enfermedad, y no ha tenido en cuenta los referentes mencionados que configuran la crianza como cuidado y educación (Peñaranda, 2011a). Como resultado, la crianza no constituye un eje integrador de ninguna de sus políticas como puede observarse en la Ley 1122 de 2007 Por la cual hacen algunas modificaciones en el Sistema General de Seguridad Social en Salud (Congreso de Colombia, 2007), la Ley 1438 de 2011 Por medio de la cual se reforma el Sistema General de Seguridad Social en Salud (Congreso de Colombia, 2011) y el Plan decenal de Salud Pública (Ministerio de Salud y Protección Social, 2013). En este sentido, los discursos oficiales y las políticas de la salud pública siguen imponiendo una visión de la crianza como un asunto del ámbito privado y doméstico (Santillán, 2010), en el cual se ejerce un control coercitivo mediante pautas fijas, la implementación de reglamentos y regulaciones a las conductas especialmente de los cuidadores significativos (Otálvaro, 2011), mas no brindando soportes reales y pertinentes. De igual manera, esta desatención a la crianza también se relaciona con ese enfoque poblacional de la salud pública, que no reconoce los problemas concretos de las familias en una perspectiva relacional (Bastidas, Torres, Arango, Escobar, & Peñaranda, 2009), lo que termina por invisibilizar la crianza al considerarla como algo privado e individual y por ende al sujeto que cría. Por otro lado, las acciones estatales en salud se implementan directamente con los niños, con visión niñocéntrica, vis-a-vis paidocéntrica, que instrumentaliza e invisibiliza a los cuidadores (Peñaranda, 2011a) para centrarse en los cuerpos 20

21 biológicos de los niños, en el hallazgo temprano de alteraciones prevalentes de la infancia y la prevención de enfermedades (por ejemplo, véanse los lineamientos de la Resolución Ministerio de la Protección Social, 2000) 4, pero no involucra las necesidades de los cuidadores significativos, la importancia de sus culturas y sus proyectos de vida (Oates, 2007). Los discursos institucionales del sistema de salud son basados en la imposición de significados donde priman los contenidos biomédicos, en la regulación y normalización de cómo se debe criar, que entran en tensión choque cultural (Bernstein, 2000) con la crianza que conciben y llevan a cabo los cuidadores significativos de acuerdo a sus lógicas particulares. Estos agentes institucionales no tienen en cuenta los contextos y saberes de los cuidadores significativos, ignorando su experiencia y saber con lo que desconocen y estigmatizan sus crianzas, ejerciendo una violencia simbólica (Bourdieu & Wacquant, 2005) o control simbólico (Bernstein, 2000) al imponer sus propias pautas en función de valores y criterios predominantes (Santillán, 2009 a; Peñaranda, Torres, Bastidas, Escobar, Arango, & Pérez, 2011; Ierullo, 2015), con lo cual se configura una doble arbitrariedad: que impone significados y un arbitrio cultural determinado (Bourdieu & Passeron, 1998). De este modo, las acciones educativas de la salud pública, que emergen bajo un discurso limitado para reconocer los problemas de la crianza en situación de injusticia, terminan por agravarlos. Así, los actores de la crianza son asumidos como pasivos en la construcción de las alternativas que nuestra sociedad propone para hacer una crianza en condiciones de justicia, desde visiones educativas centradas en el sujeto que pretende cambiar sus prácticas, porque no tienen en cuenta las condiciones materiales y las oportunidades para realizar la crianza. Además, no asumen a quienes crían como personas que realmente están preocupadas por las crianzas de sus niños, ven los conocimientos de ellos como un problema y no como una oportunidad para realizar una crianza valorada, no los reconocen como actores centrales en sus crianzas: desconocen sus potencialidades. Para problematizar lo anterior, esta investigación se posiciona dentro de una mirada crítica de la crianza, la cual cuestiona el modelo dominante que ha legitimado una crianza ideal desde unos valores biomédicos ( Del Olmo, 2013) como expresión de una postura que busca perfeccionar la especie humana y ordenar la naturaleza. En este sentido, dicha mirada reflexiona respecto a una crianza en condiciones de justicia social, que sea comprendida y valorada por los cuidadores significativos. 4 Con el programa de Detección Temprana de Alteraciones de Crecimiento y Desarrollo de los niños menores de 10 años se establecen cuatro actividades básicas: la evaluación del crecimiento, la evaluación del desarrollo, el exámen físico y la eduacación a los cuidadores significativos (Ministerio de la Protección Social, 2000). 21

22 Desde la propuesta de justicia de Sen (2010) y Nussbaum (2012 ), que orbita alrededor de las capacidades humanas, los cuidadores significativos deberían tener las oportunidades para realizar una crianza más acorde con sus expectativas y valoraciones, y que no pueden hacer debido a situaciones como la pobreza, el conflicto político armado colombiano y las desigualdades sociales, que configuran un escenario de injusticia social. Además de los principios y expectativas que tienen los expertos, portadores de saberes científicos, quienes a través de discursos institucionales basados en el conocimiento biomédico culpabilizan al cuidador significativo, concentrándose únicamente en el control sobre la crianza, como el caso del personal de atención en salud, que a su vez la regula desde el sistema de salud. Esto, sin reconocer las dimensiones socioculturales que afectan la crianza, lo que atenúa el marco de injusticia donde se desarrolla, pues tienden a mantener la situación de injusticia e incluso agravarla debido en parte a que sus conocimientos juzgan, sancionan y descontextualizan las crianzas. Esta mirada crítica no trata de llevar a ningún cuidador significativo a un tipo de crianza establecida, ni es un proceso donde se educa al otro (Freire, 2005). Comprender los significados de la crianza dentro de un aprendizaje mutuo implica una visión más estructural, que se requiere para la acción, para la transformación no solo del sujeto sino también de las condiciones socioculturales que limitan las oportunidades de los cuidadores significativos para hacer la crianza que se valora, una crianza realizada en condiciones de justicia. Precisamente, para comprender los significados de la crianza, planteé un estudio construido desde la perspectiva epistemológica interpretativa-crítica, una metodología desde una perspectiva etnográfica, enfocada en la comprensión de los significados de crianza de los cuidadores significativos que voluntariamente decidieron participar. Para realizar el trabajo de campo la investigación se anexó al proyecto: Investigación Acción sobre la crianza en el marco de un proyecto de atención primaria en salud en la vereda Granizal, Bello, , de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia. Este estudio buscó comprender una porción de la realidad particular de las personas en una situación concreta. Estuvo marcado por un profundo compromiso ético y político, que ha permitido que los resultados no queden reducidos solamente a los requerimientos académicos, sino que también se conviertan en una forma de visibilizar realidades de injusticia que pueden quedar inadvertidas en investigaciones desde otros acercamientos epistemológicos. Esta investigación contribuye a la sustentación teórica de la crianza a partir de mejorar la comprensión sobre los significados de crianza de personas particulares en contextos adversos, lo que permite identificar aquellos aspectos de las prácticas institucionales orientadas a la crianza que pueden ser incompatibles con esos significados, además de orientar a las instituciones en la formulación de programas eficientes. 22

23 1.3 La escritura del texto Alerto a los lectores sobre tres aspectos de la escritura de esta comunicación de tesis: 1) Utilizo en distintos momentos fragmentos autoetnográficos y autobiográficos como parte de la reflexividad (Bourdieu & Wacquant, 1997). 2) Escribiré en primera persona en los momentos en que la intención argumentativa lo requiera. Así, a la vez que distingo entre lo que es de mi autoría y lo que no lo es, asumo la responsabilidad de mis dichos. 3) Utilizaré palabras genéricas como niños, los cuidadores significativos, abarcando a su vez a los dos géneros. Esto no reproduce un sexismo lingüístico porque, como afirma la Real Academia Española, no se puede generalizar el genérico masculino como una forma de exclusión, ya que si bien se debe evitar su uso, hay casos válidos y necesarios que hacen inteligible los procesos de comunicación. Como autora prefiero no forzar las estructuras lingüísticas para que constituyan un espejo de la realidad, ni impulsar políticas normativas que separen el lenguaje oficial del real (Bosque, 2012, p.16). El texto que encontrará a continuación corresponde a las construcciones teóricas que realicé para la comprensión del fenómeno en estudio en un contexto particular, el asentamiento Altos de Oriente II. La intención es comunicar de manera clara y reflexiva mis aprendizajes en una estructura argumentativa conformada por seis capítulos. En la introducción hago una presentación global de la comunicación y el problema de investigación. El texto se inicia con un primer capítulo ( Crianza, justicia social y salud pública ) sobre la construcción del problema, fundada en las categorías teóricas utilizadas para la problematización del objeto de estudio: crianza, justicia social y salud pública. En este primer capítulo doy a conocer investigaciones que se han desarrollado sobre la crianza desde posturas tradicionales hasta las críticas, para partir de un marco ampliado de la crianza como un complejo histórico, sociocultural y ontológico. Posteriormente, realizo un acercamiento teórico de la justicia social y la crianza, para luego proponer una conceptualización respecto a la injusticia extrema. De esta manera, paso al análisis de las condiciones socioeconómicas e históricas en un contexto de pobreza, marginalidad y violencia, en el cual muchas familias del país realizan la crianza en una situación de injusticia extrema. En el último apartado, expongo el papel que tradicionalmente ha tenido la crianza en la salud pública colombiana, y por qué se requiere una perspectiva alternativa para que la crianza adquiera una mayor relevancia y pueda asumirse como uno de sus asuntos fundamentales. El contexto en que el estudio tuvo lugar se presenta en el capítulo dos ( Altos de Oriente II de la vereda Granizal: el contexto ). Corresponde a la 23

24 presentación del contexto en el que desarrollé la investigación, el asentamiento Altos de Oriente II, ubicado en la vereda Granizal de Bello (Antioquia, Colombia). La descripción de las condiciones sociodemográficas, los contextos habitacionales, la composición de los hogares y las características migratorias de Colombia y la vereda Granizal, aportan los elementos para la caracterización del territorio y sus condiciones socioambientales, así como de la población a la cual pertenecen quienes participaron en la investigación. Es importante aclarar que, más allá de un análisis epidemiológico, la elaboración de este capítulo obedece a la necesidad de mostrar las relaciones que se establecen entre la crianza y las condiciones de injusticia social en que viven las mujeres participantes de este estudio. En el tercer capítulo ( Del problema de la realidad al método ) presento el tránsito del problema de la realidad al método. En la primera parte muestro la forma como las preguntas y los objetivos son el resultado de un proceso de problematización teórica y de la posición epistemológica asumida, que configuran la manera de comprender el objeto de estudio. En la segunda parte exhibo cómo dicha perspectiva para el análisis de la realidad se concreta en un estudio de orientación etnográfica desde una perspectiva hermenéutica crítica. En el capítulo cuatro ( El campo, las instancias y las participantes ) expongo la forma en que se desarrolló el estudio, el acceso al campo y la construcción de las relaciones con quienes hice la investigación. Además, enuncio la forma como se realizó la construcción de la información conjunta y emergente, el proceso de análisis participativo y la presentación de las participantes, las cuidadoras significativas. En el quinto capítulo ( Significados de las crianzas vividas, las que realizan y las valoradas ) presento los hallazgos. Doy paso a la interpretación de las voces de las mujeres a través de una serie de apartados que abarcan los relatos de las crianzas vividas por madres y abuelas en sus infancias, las experiencias de la crianza que realizan en el asentamiento con sus hijos y sus nietos, y aquellas crianzas que anhelan para ellos. Enseguida, en el capítulo sexto (La crianza en situación de injusticia extrema: aportes para una salud pública alternativa ), de discusión, y como producto del conocimiento elaborado, expongo la comprensión lograda en torno a las complejas crianzas que realizan las cuidadoras significativas en medio de la injusticia, así como respecto a la crianza que valoran. De esta manera, presento cuatro tesis para comprender la crianza en situación de injusticia extrema: a) El sustrato de las violencias configura una injusticia extrema que limita las oportunidades del sujeto concreto que cría. b) Tensión entre la crianza correcta y aquella que se construye a partir de la experiencia en una situación de injusticia extrema. c) La crianza y el florecimiento humano: entre injusticia y posibilidades. d) Una crianza valorada requiere de condiciones de justicia social 24

25 Lo narrado por ellas nos permitió comprender los retos y capacidades de las mujeres de Altos de Oriente II ante las adversidades de sus contextos, y también aprender sobre la manera como el proceso de narración se convierte en un medio para la reinterpretación de las vidas de los sujetos. En el apartado final de este capítulo destaco la contribución que este estudio hace a la teoría y a la práctica de la salud pública. Por último, destaco en las conclusiones los principales aportes en la comprensión del fenómeno de la crianza, lo que enuncio como las huellas que se dejan en el camino, los aprendizajes de este estudio como producto del proceso reflexivo llevado a cabo, y los pasos que faltan por recorrer, esto es, las recomendaciones para la investigación y la praxis en salud pública. 25

26 2. Crianza, justicia social y salud pública En este capítulo expongo el entramado de diversos conceptos en relación con la crianza, la justicia social y la salud pública. Es una propuesta que se basa en mis comprensiones y reflexiones alrededor de dichos aportes teóricos. En este sentido, de entrada realizo una revisión respecto a las posturas que abordan la crianza y desarrollo las dimensiones del concepto de crianza como complejo histórico, ontológico y sociocultural. Elaboro un andamiaje conceptual a partir del cual explico el enfoque de justicia desde las capacidades humanas y su relación con las crianzas en situación de injusticia extrema, la violencia estructural simbólica y cotidiana, así como la concepción de crianza valorada guiada por principios de justicia social. Por último, doy a conocer los argumentos teóricos por los cuales la crianza es relevante para la salud pública alternativa. 2.1 La crianza como complejo histórico, sociocultural y ontológico El propósito de este apartado es presentar la crianza desde una perspectiva menos reduccionista en relación a otras posturas presentadas de manera habitual en el sector salud, comprende a los sujetos como constructores de la realidad en el marco de un contexto social y cultural que también los afecta, por lo cual se requiere analizar esta interacción De qué crianza hablamos? La crianza de los humanos es un fenómeno que tiene grandes impactos en todas las dimensiones del desarrollo humano. En la siguiente revisión 5 expongo diferentes estudios cuyos resultados configuran significativos aportes para comprenderla, de donde identifico dos tipos de abordajes: desde una visión tradicional con una mirada de la crianza como prescripción, con leyes y reglas universales, y una perspectiva cultural y crítica de la crianza, que la considera como un fenómeno situado, sujeto a las particularidades de quienes la viven. A partir de estas miradas distingo mi punto de partida. En este primer grupo de investigaciones, desde la mirada tradicional, predomina la comprensión de la crianza bajo una óptica reduccionista e instrumental, que ha fomentado un tipo de argumentación basada en la regulación, 5 Para la revisión sobre la crianza se tomaron algunas de las investigaciones más recientes sobre la crianza en el contexto iberoamericano, es decir, estudios provenientes de países como Portugal, España, Brasil, Argentina, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay y Venezuela, considerando la cercanía contextual en términos socioculturales, pertinente para comprender de manera situada el fenómeno. Es importante aclarar que en el análisis no se tuvieron en cuenta estudios anglosajones, en la medida en que en su mayoría investigan la crianza de acuerdo a enfoques positivistas predominantemente cuantitativos (Álvarez, 2016), elementos que se alejan de mi concepción sobre la crianza. 26

27 es decir en el deber ser de la crianza, a manera de decálogos, que intentan proponer una sola forma de criar y por lo tanto una visión homogénea de la familia y el niño en dogmas inamovibles imposibles de contrastar con la situación real de las familias (Triana, Ávila, & Malagón, 2010; Álvarez, 2016), configurándose así una visión hegemónica de la crianza, que no tiene en cuenta otros saberes, no reconoce otras crianzas y solo abarca algunos aspectos del cuidado infantil 6. En algunos estudios ( Builes, Múnera, Salazar, & Schnitter, 2006; Genta, 2006; Posada, Gómez, & Ramírez, 2008; Torres, Garrido, Reyes, & Ortega, 2008; Palma, 2009; Torras, 2010; Velasco, 2012), se destacan aquellas crianzas relacionadas con la psicopatología y la puericultura, disciplinas que proponen la necesidad de objetivar la crianza, y analizarla a través de métodos cuantitativos en una propuesta cercana a las ciencias naturales, orientadas por determinismos biológicos y psicológicos. Otros estudios ( Franco & Mendoza, 2002; Máiquez, Rodríguez, & Rodrigo, 2004; Rey, 2006; Solís & Díaz, 2006; Martin & Oates, 2009; Martínez & Becedóniz, 2009; Casado & Sanz, 2012; Cardona, 2013; Mendoza & Etopa, 2013; Gutiérrez et al., s.f.), relacionados con esta visión tradicional de crianza, tienen que ver con la racionalidad moderna que busca el control y la dominación de su objeto de conocimiento: la relación entre padres y niños, lo que termina homogeneizando la crianza a partir de la construcción de formas de hacer, una suerte de recetarios, como ejemplo de ello: lactancia natural, control de esfínteres, límites y normas, crianza con amor, crianza feliz, entre otros temas que además definen la manera de ser familia y ser padres al imponer una idea de estabilidad que soslaya la experiencia singular de crianza. También se destacan aquellos estudios más clásicos, que cuantifican las competencias parentales, los patrones o pautas de crianza, definen lo patológico y lo normal en una lógica predictiva, unidireccional, que termina por establecer relaciones causales entre la crianza y ciertos comportamientos adolescentes o adultos ( Vega, Morales, & Vera, 2005; Raya, Herreruzo, & Pino, 2008; Gibert, 2009; Manzano, 2009; Raya, Pino, & Herruzo, 2009; Herraiz, 2010; Mauricio, Stelzer, Mazzoni, & Álvarez, 2012; Serrano, 2013). Esta concepción determinista de la crianza continúa con algunas investigaciones de la psicología positiva que asume la crianza como factor de protección (Mestre, Samper, Tur, & Díez, 2001; Ramírez, 2005; Velásquez, Barrera, & Bokowski, 2006; Mestre, Tur, Samper, Náche, & Cortés, 2007; Aguirre, 2010; Cuervo, 2010; Stelzer, Mazzoni, Cervigni, & Martino, 2011; Isaza & Henao, 2012). En síntesis, dicha perspectiva tradicional de la crianza propia de Occidente se ha sustentado en: a) Entenderla como un proceso que se inclina a situar la 6 Es importante aclarar que en la escritura de esta investigación se utilizarán de manera indistinta los términos niñez e infancia. Cabe reconocer que en otros contextos hay diferencias y matices de significado, por ejemplo, en los ordenadores de la Política de Primera Infancia, Infancia y Adolescencia que marcan la diferencia existente entre niños e infantes de acuerdo a sus ciclos vitales. Mientras que en otras disciplinas obedece a diferencias de orden etimológico. 27

28 provisión del cuidado de los niños como un asunto femenino (Grau, 2013). b) Bajo una mirada clásica de separación naturaleza-ser humano, que define la crianza como algo natural para las mujeres, un acontecimiento que ocurre de manera instintiva, y cuyo estudio está orientado a la dominación del comportamiento de los niños (Álvarez, 2016). c) La exaltación de las tareas de reproducción y, por ende, de las prácticas de crianza como propias del mundo doméstico familiar (Santillán, 2009a). d) La orientación familiarista que asumieron las políticas a través de las cuales, además de proveer diversas prestaciones y servicios sociales a los implicados, se han desarrollado procesos de regulación sobre las prácticas de crianza en los sectores populares, particularmente en las familias más pobres (Ierullo, 2015). e) El énfasis de aquellos discursos reguladores de la sociedad, que han tratado de normalizar las crianzas para sostener el statu quo a través de políticas de control de crecimiento y desarrollo. En este segundo grupo presento aquellas investigaciones que comienzan a abrir otras perspectivas y lecturas de la crianza al tener en cuenta los contextos socioculturales y las condiciones económicas particulares, con abordajes metodológicos cualitativos que producen un conocimiento situado de la crianza. Se destacan estudios como los de Rodrigo, Ortale, Sanjurjo, Vojkovic y Piovani (2006) y Santillán (2009a, 2010, 2012), que abordan el fenómeno más allá de las concepciones universales de infancia, familia y crianza, al proponer un análisis contextualizado, y aquellos estudios que investigan la crianza en relación con las condiciones materiales de vida de las familias en situaciones de desigualdad social y construyen su eje analítico en el marco del cuidado comunitario e institucional de niños y adolescentes en pobreza urbana persistente (Ierullo, 2015), e incluso se acercan a las realidades del trabajo infantil desde una perspectiva cultural (Otálvaro, 2011). De igual manera, es preciso recoger algunos estudios que complejizan y amplían la definición de la crianza en torno a sus dimensiones contextuales, socioculturales y políticas ( Santillán, 2009a; Peñaranda, 2011a; Martínez & García, 2012; Grau, 2013; Colangelo, 2014), educativas ( Blanco, 2009; Escobar, González, & Manco, 2016; Otálvaro, Peñaranda, Bastidas, Torres, & Trujillo, 2016), y el papel del Estado en la construcción de discursos sobre la crianza a través de instituciones o modelos que reproducen subjetividades y tensiones entre las formas de criar y quienes la realizan (Botero, Salazar, & Torres, 2009; Tuñón, 2010; Barrios, 2013; Otálvaro et al., 2016). Esta visión crítica de la crianza también tiene en cuenta otros enfoques multidisciplinares que plantean nuevas formas de comprender la diversidad familiar en relación a la crianza, definiéndola de manera plural como una experiencia conjunta de aprendizaje y transformación (Gallego, 2012 a), en el que también interesan las perpeciones de los cuidadores padres y madres (Infante & Martínez, 2016), reivindican la diversidad de sus saberes, valores y recursos inmersos en el proceso de crianza (Remorini & Palermo, 2012), y se acercan a una concepción más amplia en la que se comprende la maternidad de acuerdo a 28

29 la experiencia de los sujetos y también se deconstruyen los roles preestablecidos para padres o madres (Betancur, 2012; López, Molina, Martínez, Frutos, & Molina, 2012; Salvo & Gonzálvez, 2015). La crianza no es solo un asunto familiar, también tiene en cuenta otras esferas y redes inmersas en los procesos de cuidado y educación de los niños, en una lógica de colectivización del cuidado, entendido como un bien común, que está por fuera de la lógica mercantil, y cuya colectivización puede nivelar las cargas económicas y emocionales de quienes la realizan (ver por ejemplo los trabajos de Del Olmo, 2013; Grau, 2013; Araiza & Gonzales, 2016). Otros estudios le dan un lugar preponderante a la dimensión cultural que tiene la crianza, entre ellos destacan los de crianza en comunidades indígenas y rurales, en los cuales se develan las responsabilidades y oportunidades de las mujeres de acuerdo a un análisis comparativo que reconoce las convergencias y cambios en las representaciones asociadas a la maternidad y la crianza, como parte de un acercamiento intercultural, que además permite la deconstrucción de la idea esencialista de cultura infantil, que oculta el carácter relacional de la vida social y la crianza (Remorini, Ibarguen, Butron, Hanlon, & Jacob, 2008; Remorini, 2009, 2013; Massó, 2010; García, Hecht, & Enriz, 2015). Otras investigaciones reconocen en esas prácticas de crianza alterna, realizada por comunidades indígenas y afro, saberes y formas diferentes de conocimiento que deben reconocerse para complementar esos saberes de la ciencia moderna occidental (Álvarez, Pemberty, Blandón, & Grajales, 2012). En la revisión de la literatura también encontré trabajos con miradas de la sociología o la antropología, con posiciones alternativas que plantean una comprensión más amplia sobre las implicancias culturales que tiene la crianza ( Tenorio, 2000; Vera & Peña, 2005; Goncálvez & Franco, 2009; Robles & Rojas, 2009; Triana et al., 2010; Luna, 2011; Grajales, Pemberty, & Blandón, 2012; Coronel, 2013; Gross-Loh, 2013). Estas últimas problematizan las concepciones reduccionistas para situar las prácticas y experiencias de crianza en relación con los contextos socioeconómicos, políticos, culturales e institucionales en los que se encuentran inmersas las familias. En esas posiciones críticas se relaciona la crianza con los cambios en las estructuras familiares, los saberes populares sobre las crianzas, las dinámicas del territorio, la historicidad de los sujetos que participan en las crianzas, las redes de apoyo, así como las realidades en salud de las personas y las debilidades del sistema de salud colombiano, entre otros, teniendo en cuenta tanto las significaciones que tienen para los sujetos, como la racionalidad de la vida cotidiana, cuestiones fundamentales para comprender la crianza desde una mirada crítica. Como se ha mencionado, la crianza ha sido estudiada desde múltiples perspectivas. Para este estudio en particular se plantea reconocerla como una realidad cultural, la cual se comprende como una trama de significados que los sujetos construyen en sus interacciones (Geertz, 2003). Dicha trama de significados está atravesada por el conocimiento cotidiano que se gesta en las 29

30 experiencias de vida de los sujetos ( Chapela & Jarillo, 2001; Chapela, 2008; Santillán, 2010; Peñaranda, 2011a), del cual hacen parte las representaciones sociales del conocimiento biomédico. A partir de este entendimiento, recogí la propuesta de la crianza como un complejo en donde se ponen en interacción complejas relacionales de los cuidadores significativos y las tres dimensiones teórico-conceptuales: la sociocultural, la ontológica y la histórica (Peñaranda, 2011a), que lo explico a continuación La crianza desde una dimensión sociocultural Esta dimensión de la crianza hace referencia al contexto simbólico en el que emergen las prácticas de crianza, que se encuentra directamente mediado por fricciones entre diferentes discursos y prácticas de agentes sociales (las familias 7, las instituciones estatales y los medios de comunicación), los cuales configuran un entramado de significados al alrededor de las crianzas. En esta dimensión se trasciende una lectura funcionalista de la crianza, que considera erróneamente la existencia de unos roles naturalmente fijados, esto a razón de que encontramos más bien cómo estos procesos son sumamente dinámicos y heterogéneos, por lo que no se encasillan en roles culturales obviados de lo que se creería es el significado del ser madre o padre. Es importante aclarar que la categoría rol no necesariamente implica una lógica funcionalista, la naturalización de los roles como esencias dadas o el mantenimiento de un status quo. Pensar este concepto de manera crítica permite comprender que los roles no son solo una pauta de conducta exigida, sino que también incluyen ciertos valores y sentimientos culturalmente apropiados, es decir, lo que la gente considera que se debe sentir y hacer como madre o padre (Peñaranda, 2011a). En este sentido, dichos roles son construcciones socioculturales (Santillán, 2009a), como puentes entre el individuo y la sociedad, cuyo análisis implica el estudio de los conocimientos, valores y pautas desde sus significados sociohistóricos (Peñaranda, 2011a). Así, la crianza no se restringe a una serie de pautas o conductas esperadas, sino que hace referencia a una relación social particular que desempeñan las personas que realizan las prácticas de crianza, es decir, los cuidadores significativos. De modo que, al no haber roles enteramente definidos, no existe un cuidador significativo igual a otro, por lo tanto tampoco existen significados iguales en relación a sus crianzas (Peñaranda, 2011a). 7 Es necesario aclarar que no entiendo a la familia como una unidad cerrada independiente de la sociedad, sino más bien como una articulación heterogénea y dinámica de individuos que responde a las influencias de relaciones culturales (Bourdieu, 1994). 30

31 Las ideas expuestas permiten entender cómo el tipo de crianza que se lleva a cabo está íntimamente relacionado con los grupos culturales a los cuales pertenecen los cuidadores significativos y los niños, sus valores, la cultura del lugar donde viven y las vinculaciones que se gestan en sus barrios, proveen una impronta que define categorías que permiten comprender y dar significado a los acontecimientos relacionados con sus crianzas (Santillán, 2009a; Gallego, 2012a).. Las iniciativas parentales y las prácticas discursivas acerca de la crianza rebasan la familia y lo institucional, circulan y se traman como un conjunto denso de vinculaciones o redes de interdependencia que los cuidadores significativos establecen con sus diversos espacios de interacción instituciones, el barrio, con actores colectivos familiares, amigos y vecinos y demás actores sociales de la comunidad, por cuanto exceden el ámbito doméstico (Santillán, 2009b). De esta manera, los cuidadores significativos, en este caso madres y abuelas, asumen sus prácticas de crianza en relación con otros, pues requieren una red de apoyo denominada por Stern (1997) matriz de apoyo y por Del Olmo (2013) tribu para la crianza. La crianza es más que un conjunto de prácticas cotidianas de atención y cuidado del niño, pues tiene un papel central en la sociedad (Colangelo, 2014) que implica hacerse cargo de alguien, y estrechar lazos afectivos que se instauran en el amor. Responde a un momento histórico y a un orden social concreto, noción que se relaciona con la realidad social en la que coexiste tanto una realidad objetiva, como subjetiva, y para comprenderla deben abarcarse también los procesos subjetivos, la experiencia humana y la práctica social (Grau, 2013). El punto de partida de este proceso es la internalización (Berger & Luckmann, 1968), entendida como la interpretación inmediata de un acontecimiento objetivo, manifestado en los procesos subjetivos de otros que se vuelven significativos para los sujetos, se introyectan y se vuelven propios. El proceso ontogenético por el cual se realiza esta internalización es la socialización. De acuerdo a Berger y Luckmann (1968), existe una socialización primaria, por la que el individuo atraviesa en la niñez y se hace miembro de la sociedad, y otra socialización secundaria, un proceso posterior que induce al individuo ya socializado a nuevos sectores del mundo social (Berger & Luckmann, 1968, p.166). Sin embargo, esta concepción de socialización primaria y secundaria (Berger & Luckmann, 1968), representa la trayectoria del individuo, como un tránsito de un mundo familiar homogéneo internalizado, que se externaliza en los múltiples universos sociales ya constituidos y que resiste las fuerzas tendentes a modificarle (Lahire, 2006). Para Lahire (2006), la sucesión primaria-secundaria es a menudo cuestionada por la acción socializadora muy precoz y, en algunos casos, cada vez más precoz de unos universos sociales distintos del ámbito familiar o de actores extraños al mismo (p.27). 31

32 En este sentido, es preciso repensar el proceso de socialización, cuestionando el peso determinante de la socialización primaria en la formación de identidades y la homogenización de comportamientos, y la verticalidad de su concepción. Repensar este concepto también implica tener en cuenta la complejidad del aprendizaje humano más allá de la interiorización (Rockwell, 1996). Para responder a estas cuestiones desde una perspectiva crítica se propone el concepto de apropiación, que se centra en la relación activa entre el sujeto particular y la multiplicidad de recursos y usos culturales a los que está expuesto. La apropiación es un proceso continuo en la vida humana, a través de la cual los sujetos responden a los condicionamientos a partir de la recuperación de los recursos con los que cuentan a mano, en vista de su experiencia social, colectiva e historia social, y vincula la cultura tanto a la reproducción del sujeto como a la reproducción social, y a la vez permite la selección, reelaboración y producción colectiva (Rockwell, 1996). Esto refuerza la idea de que la crianza colectiva no hace alusión a espacios fragmentados, sino que implica comprenderse en medio de diferentes configuraciones de relaciones de interdependencia entre los distintos actores, sea del universo familiar, el de las redes sociales o el de las institucionales. La crianza precisa ser entendida como un proceso dinámico generador de nuevas interpretaciones y de sentidos construidos, producto de las particularidades de cada familia, del medio sociocultural, que configuran contextos familiares diferentes, de sus miembros y las heterogeneidades del mismo entorno familiar, cuestiones que trascienden la visión de las familias como entidades homogéneas, con voluntad propia, superiores a los miembros que la componen (Bourdieu, 1994). Dicha diversidad requiere entenderse también en el marco de un proceso de cambio psicológico, afectivo y social que sufren el hombre y la mujer con el nacimiento de los hijos (Stern, 1997), por un lado, y por el otro en medio de profundos cambios culturales y sociales La crianza desde una dimensión ontológica La dimensión ontológica de la crianza hace referencia a las implicaciones existenciales que tiene la crianza para los cuidadores significativos. Es decir, el cómo ellos desarrollan habilidades para sortear los retos de estas prácticas, tejen relaciones afectivas con los niños, transforman sus concepciones sobre la realidad y dotan de sentido dicha experiencia. En suma, da cuenta de cómo los cuidadores se construyen como sujetos sociales a partir de su compromiso e inmersión en el mundo de la crianza (Peñaranda, 2011a). Por lo señalado, lo ontológico como referencia al ser nos invita a pensar que los sujetos exploran y confrontan diferentes facetas de sus personalidades a 32

33 través del proceso de crianza. Por ello, la experiencia, entendida como esa realidad vivida y dotada de sentido por los sujetos cuidadores significativos a través de acciones que para ellos tienen significado (Thompson, 1992), constituye otra fuente de análisis. Es decir, sus vivencias como personas, sujetos, hijos, como miembros de una familia y de un barrio, cambian como resultado de su experiencia al convertirse en madre/padre, lo cual produce una transformación trascendental, cultural y social. De esta forma, la experiencia como proceso activo y formativo (Rockwell & Mercado, 1986) se relaciona con los cambios en los significados, la estructura psicológica, afectiva y relacional, ante las demandas de orden individual, familiar y social que implican la atención del niño (Stern, 1997; Peñaranda, 2011b, p.4027), de manera que las prácticas de crianza son el resultado de las experiencias de los cuidadores significativos y de sus referentes culturales (Stern, 1997), además de contextuales, de sus propias historias, deseos, emociones y motivaciones, aspectos que en conjunto fundamentan la relación de las madres y abuelas con los niños que van más allá de prácticas culturales interiorizadas e inmutables: son sentidos construidos en contextos variables y relacionados con las experiencias dinámicas, renovadas, de los sujetos (Santillán, 2010) La crianza desde una dimensión histórica La dimensión histórica se considera fundamental para la comprensión de la crianza. En este caso, constituye las relaciones temporales en las que se inscribe la crianza, las cuales comprendo desde dos puntos de vista: una Historia con mayúscula inicial y una historia en minúsculas. La Historia tiene relación con las visiones de la crianza del hijo, madre, padre, entre otros, que se van transformando permanentemente en cada época. Una historia amplia que reúne los cambios en las experiencias y discursos en torno al papel del Estado en las crianzas, y su relación con las familias que las realizan (Donzelot, 1979; Elías, 1998). En virtud de ello, la maternidad no es un asunto estático, prueba de ello es la diversidad que impera en las modalidades de crianza, tanto desde el punto de vista histórico como cultural. Este proceso está atravesado por los cambios de las épocas donde hay nuevas infancias, formas de cuidado, familias y cambio en los roles tanto de la mujer y la maternidad (subjetividades femeninas), como el de los hombres y la paternidad (subjetividades masculinas), determinadas por las necesidades y los valores dominantes de una sociedad dada. Así, la maternidad abre el horizonte a lo plural, a lo múltiple, a nuevas interacciones y relaciones (Gallego, 2012b), que pueden ser difícilmente atribuibles a impulsos innatos o comprendidas como componentes de la identidad femenina, y obliga a analizar la crianza desde un posicionamiento epistemológico, que la acepte como un entramado complejo de dimensiones o práctica social cambiante, sujeta a las 33

34 fuerzas sociales que sacuden a la sociedad y promueven el cambio social (Grau, 2013). Frente a estas transformaciones Históricas, Badinter (1981) nos muestra cómo la práctica de la maternidad ha trasegado desde la indiferencia materna hasta la concepción de la nueva madre, cuyas prácticas están establecidas por discursos y moralidades sociales que orientan la relación de los cuidadores significativos con los niños que crían. Al respecto, las antropólogas Ruth Benedict y Margaret Mead opinan que la infancia y la crianza de niños y niñas constituyen elaboraciones socioculturales que se enmarcan en contextos estructurales e idearios sociales propios de cada comunidad (Grau, 2013, p.56). Mientras que la historia en minúsculas se refiere a la historia particular de cada individuo en relación a su propia crianza. En otras palabras, se refiere a la historia de sus años de infante, de la crianza que realiza como cuidador significativo. Un devenir histórico del sujeto que participa de la crianza en el presente, sintetizando su pasado y proyectándose en el futuro ( Benjamin, 1980; Otálvaro et al., 2016), y que junto con la historia de sujetos colectivos, representados en instituciones y discursos biomédicos o medicalizados, configuran a largo plazo la Historia de la crianza. Para recapitular este apartado, puedo decir que los significados de la crianza que tienen los cuidadores significativos también se construyen en relación a su contexto ontológico, es decir, desde las experiencias y valores que como sujetos concretos (Benhabib, 1992) poseen para realizar sus crianzas. De la misma manera, tiene que ver con un contexto histórico, tanto del fenómeno de la crianza como tal, que se ha transformado a lo largo de las épocas, como de las historias particulares de los cuidadores significativos, dimensiones fundamentales para comprender la crianza (Peñaranda, 2011a). Por ello, parto de la crianza como un proceso dialéctico entre cuidadores significativos y niños, como un complejo histórico, sociocultural y ontológico (Peñaranda, 2011a, p.954), lo que constituye una aproximación teórica más amplia y dinámica. 2.2 Justicia y crianza Fundamento la perspectiva de justicia social desde el enfoque de las capacidades para comprenderla más allá del acceso a los derechos de bienes materiales. De esta manera, realizo el análisis de la injusticia extrema que se produce cuando convergen diferentes tipos de violencias a las cuales deben enfrentarse los cuidadores significativos y sus familias, lo que las limita en cuanto a las oportunidades que tienen para realizar la crianza que valoran. 34

35 2.2.1 Justicia y capacidades humanas La crianza que se realiza en medio de la marginalidad, y en condiciones de injusticia social extrema, me remite a una preocupación en torno a este tema. El abordaje lo hago reconociendo la existencia de una diversidad teórica, ética y política existente respecto a la justicia social, por lo cual retomo algunos rasgos de la teoría de las capacidades humanas. Venkatapuram (2011), filósofo y epidemiólogo indio, sostiene que los desarrollos teóricos de la salud pública tradicional han estado desprovistos de una reflexión sobre la justicia social considera que tiene en su base una idea de justicia pero no se explicita, lo que ha sido responsable de orientar un camino de una práctica que perpetúa situaciones de desigualdad e inequidad. Así que se requiere de una salud pública que nos remita a pensar necesariamente en cómo buscar condiciones de una vida digna y que considere el buen vivir de la humanidad a través del desarrollo de las capacidades, el acceso a los bienes sociales que permitan el disfrute placentero de la existencia humana, y la garantía de los derechos fundamentales (Franco, 2011). Hay una mirada de la salud pública convencional hegemónica que ha orientado la reestructuración de los sistemas de salud, la cual ha sido dominante en estas últimas décadas y podría decirse que ha estado centrada en una justicia social utilitarista (Rueda, 2012). Esta visión entiende la salud como una mercancía al generar políticas que acepten unos sacrificados a cambio de la mejoría de todos. El problema radica en permitir que muchas familias sigan en condiciones de marginalidad, por lo que el Estado subsana la situación hasta que puedan regresar a condiciones favorables con acciones focalizadas y asistencialistas, centradas en el costo beneficio, en el ahorro, siempre justificadas en el crecimiento económico y no en la atención del sufrimiento humano (Santos, 2007). Las políticas que orientan los programas focalizados, plantean que los recursos son escasos y las necesidades ilimitadas, por lo tanto es necesario definir las acciones públicas con base en la priorización (Sottoli, 2002). Entonces, las políticas sociales, lejos de compensar las inequidades, se concentran en las poblaciones con más dificultades económicas, pero más como un asunto de caridad y no de obligación estatal, y no suplen las necesidades de asegurar condiciones de vida y de calidad que garanticen una vida digna (Menanteau, 2002; Sottoli, 2002; Machado, González, & Palella, 2009). Esta visión de justicia utilitarista, basada en el liberalismo radical, se suscribe oficialmente en la maximización de la riqueza como un fin racional, y persiste en la actualidad con la aceptación de la sociedad y las instituciones. Por consiguiente, es evidente la correspondencia que existe entre esta noción de justicia y su marcada influencia en el desarrollo de la salud pública convencional y hegemónica (Rueda, 2012). 35

36 Incluso, la teoría kantiana contemporánea de John Rawls (1997) circunscribe la riqueza y la renta entre los bienes primarios de los que más es siempre mejor. Este autor, propone la distribución de un conjunto de bienes primarios 8 suficientes para realizar el proyecto de vida que valoran. Estos bienes primarios incluyen los derechos, las libertades, el ingreso, la riqueza, y las bases sociales del respeto a sí mismo, y se configuran como índices de distribución que nos permiten identificar a las personas menos favorecidas en una sociedad, evaluando a menudo sus desventajas en términos de la privación de renta (que es una medida objetiva, distinta de la subjetiva calidad de vida ). Según Sen, esos bienes financieros son solo medios para la actuación humana (Nussbaum, 2013) y la igualdad promovida debería centrarse en las capacidades de los sujetos y no solo en el carácter de las instituciones (Sen, 2010). La propuesta del enfoque de capacidades de Sen (2010) y Nussbaum (2012) se orienta a superar las deficiencias de la base de información sobre la cual apoyan sus juicios tanto el enfoque utilitarista como el rawlsiano. Proponen una justicia distributiva basada en el enfoque de las capacidades y de la igualdad de oportunidades, al considerar que no todas las personas tienen las mismas posibilidades para llevar la vida que valoran, entonces, habrá personas que necesitarían más que otras. Para Sen (2010), no es tan importante lo que tienen los sujetos sino que se pregunta: qué es capaz de hacer y ser cada persona? Este enfoque concibe cada persona como un fin en sí misma y no se pregunta por el bienestar total o medio, sino por el conjunto de oportunidades disponibles para que los sujetos puedan elegir y actuar (Nussbaum, 2012). Sen llama a las capacidades libertades sustanciales, mientras Nussbaum prefiere llamar a estas libertades sustanciales como capacidades combinadas 9, distinguiendo, inicialmente en su teoría, las capacidades humanas internas y las capacidades humanas combinadas 10. Las primeras, se refieren a aquellas aptitudes desarrolladas por la persona interactuando con su medio social, más allá del equipamiento innato, y las segundas, entre las cuales se incluyen los derechos y los programas, apuntan a las oportunidades que ese mismo medio social pone a disposición de la persona para hacer valer las primeras (Nussbaum, 2012, p.42). Para la autora, estudiar el mundo interior y su relación con las condiciones sociales es al menos una tarea necesaria, si no suficiente, para toda filosofía política que aspire a ser práctica. En este sentido, interpreto que las oportunidades también son habilidades. Las habilidades no se pueden desarrollar sin oportunidades si no se tienen oportunidades para elegir y actuar no se desarrollan las habilidades. Es una relación sinérgica en doble vía. El enfoque de capacidades aboga por no esperar el cambio de las instituciones sociales para actuar sobre las injusticias concretas al dar 8 Bienes primarios: derechos, libertades, ingreso, riqueza, y las bases sociales del respeto a sí mismo. 9 La realización activa de una o más capacidades (Sen, 2010). 10 Nussbaum usa normalmente el plural, capacidades, para enfatizar que los elementos más importantes de la calidad de vida de las personas son plurales y cualitativamente distintos. Sen también hace especial hincapié en esta idea. 36

37 preeminencia al sujeto sin desconocer las estructuras sociales: es una propuesta centrada en los sujetos y en las oportunidades reales para vivir. Sen (2010) considera que las personas pueden construir las condiciones para que el desarrollo humano sea posible, poseen la libertad para elegir lo que consideran valioso y lo que son capaces de ser y hacer. Se devela un sujeto concreto, como un fin en sí mismo, sin preguntar por el bienestar total o medio, sino por las oportunidades con las que cuenta. Benhabib (1992) sostiene que las miradas dominantes de la justicia convencional se olvidan del sujeto. Kant (1987) se sustenta en un sujeto, autónomo, racional, capaz de tomar sus propias decisiones, un sujeto sin arraigo sociocultural que se olvida de otras dimensiones de lo humano, como lo emocional y relacional. Rawls (1995) parte de una posición original llamada velo de la ignorancia, que supone un sujeto sin género, clase social, raza, edad, condición de salud y capacidades. En contraposición a un sujeto perdido, considero necesario reconocer un sujeto que no pierda historia e identidad, y además que no deba desprenderse de su esencia afectivo-emocional. De ahí la necesidad de una visión de justicia que considere el sujeto concreto, con todas las dimensiones de su ser, su individualidad, con necesidades, motivaciones y capacidades específicas. Rescatar ese sujeto concreto de la idea de las capacidades (Sen, 2010) es una propuesta alternativa emancipadora ante las hegemonías de las políticas públicas, reivindica su historicidad y las libertades para alcanzar las vidas que quieren. Mientras que las visiones dominantes, como las de los utilitaristas, están interesadas en ayudar a un mayor número de personas (coberturas) a costa del sufrimiento de otras. Es un abordaje que desconoce que cada uno de los seres humanos tenemos un derecho moral a estar saludables, tenemos necesidades, somos dignos y moralmente iguales. Es necesario hablar del sujeto, pero no podemos asumir una posición ingenua trasladando la responsabilidad a las personas para que desarrollen sus capacidades, porque el Estado tiene responsabilidades con los derechos sociales como la salud y la educación entre otros. Desde allí la importancia de trabajar en lo micro con las personas, pero a la vez con el interés de cambiar el orden macro para garantizar los derechos y las oportunidades. Nussbaum (2012), en esta misma línea de pensamiento y haciendo uso del neoaristotelismo, se preocupa por el florecimiento de los sujetos. En este sentido, establece que una vida humana que florece exige de 10 capacidades centrales 11 como condiciones mínimas necesarias para llevar una vida que sea deseable vivir y que libremente se decide llevar. Estas condiciones hacen referencia a un nivel mínimo de cada capacidad, por debajo del cual no puede darse una vida digna. 11 Capacidades centrales: vida; salud física; integridad física; sentidos, imaginación y pensamiento; emociones; razón práctica; afiliación; otras especies; juego; y control sobre el propio entorno político y material (Nussbaum, 2012). 37

38 Esta se convierte en la principal diferencia entre ella y Amartya Sen, quien no conviene con una lista de capacidades centrales. La génesis de esta idea de florecimiento humano, que plantea Nussbaum (2013) 12, se remonta a los planteamientos aristotélicos, aceptando la creencia de que el bien es la eudaimonía la felicidad como bien supremo. Aristóteles insiste en trascender la gnosis teórica, para comprenderse como lo que es bueno para la vida (Calvo, 2005). Nussbaum (1994), en su obra La terapia de los deseos, opta por evitarse implicaciones engañosas o malentendidos con el concepto felicidad y lo plantea bajo la idea del florecimiento humano. Coherente con esta postura, Peñaranda (2015) comprende el florecimiento humano como: Un proceso integral, esto es, sinérgico, interactivo e iterativo, por lo que no puede abordarse de manera fraccionada. Concibo un mundo dialéctico que supera una visión dualista de la realidad y, desde la cual, sin desconocer la injerencia de lo estructural y lo social, se rescate al sujeto en su singularidad. (p.993) Nussbaum avanzó en esta concreción del buen vivir o la vida que libremente deciden llevar los individuos a través de las capacidades centrales y que, una vez identificadas, deben ser el punto de partida de las políticas sociales. Su posición comprende los fines que persiguen los sujetos en el marco general de la vida humana. En su concepto, al rechazar la noción de las oportunidades esenciales, rechazaríamos una guía crucial para construir una teoría de la justicia distributiva que nos sirva para implementar las políticas públicas (Vélez, 2012). Esto es, en crianza, acercarse a una crianza valorada por los cuidadores significativos, aquella que va más allá de la que realizan y requiere de una ampliación de oportunidades necesarias para poder ser y hacer de acuerdo a sus contextos. Para Sen (2010) es importante que los b ienes sociales se distribuyan teniendo en cuenta el contexto en el que llegan a tener más o menos relevancia para las personas particulares. Por ello, es fundamental la deliberación y tratar de no de conformarse con un modelo de justicia social idealizada, sino considerar la concepción compartida sobre la justicia que resulte más convincente para todos. Convertir la capacidad en funcionamiento 13 no es igual para todo el mundo, pues hay que comprender los problemas o situaciones concretas. Es el punto esencial para alcanzar crianzas reales vividas desde contextos marginales, atravesados por condiciones precarias y por dinámicas sociales totalmente distintas. 12 Otros autores son fieles a los planteamientos de Marx y defienden el florecimiento humano desde la necesidad de cambiar las estructuras políticas y económicas, mientras que Nussbaum se basa en Aristóteles. 13 Si la capacidad es una cara de la moneda, la otra es el funcionamiento. Un funcionamiento es la realización activa de una o más capacidades, dice Nussbaum (2012, p.491). 38

39 Desde la justicia comprendo que una crianza que los cuidadores significativos valoren y que no es la que siempre pueden realizar es aquella que, mediante una reflexión comprensiva problematizada 14 de las crianzas que practican, les permita avanzar (es un acto singular), más acorde con sus expectativas, necesidades y deseos. O sea, en consonancia con lo que los cuidadores significativos pueden ser y hacer, bajo realidades más alcanzables que superen la crianza ideal del enfoque biomédico contemporáneo, es una postura que comprende la crianza de manera equilibrada, dado que también tiene en cuenta el bienestar de los niños, sus derechos y las oportunidades que tienen para su desarrollo integral. El enfoque de capacidades tiene elementos relevantes relacionados con mi postura en esta tesis. En primer lugar, esta sitúa al sujeto en el centro de análisis, punto importante para comprender el sujeto de la crianza, el cual no solo es el niño, sino también el cuidador significativo. En segundo lugar, destaca las libertades para alcanzar las vidas que quieren. Esto es, alcanzar la crianza que valoran los cuidadores significativos y los ideales para ellos, no para el sistema socioeconómico dominante. Finalmente, es una opción para leer las realidades concretas de un contexto complejo, altamente inequitativo y excluyente, como es el caso colombiano. Para estos dos autores, la diversidad de contextos sociales, culturales y ambientales puede modificar el efecto que un mismo paquete de bienes ofrece a personas distintas. Esta perspectiva del enfoque de capacidades de Sen (2010) y Nussbaum (2012) permite comprender a los sujetos concretos (con sus saberes, intereses, deseos y valores), y visibilizar crianzas reales, que en muchas familias se dan en medio de condiciones de injusticia social. Pero a la vez, reconozco que debe haber un cambio a nivel estructural, un Estado que garantice condiciones de índole sociocultural e individual, de modo que se incentive y se aseguren oportunidades de desarrollo para que los cuidadores significativos tengan la capacidad de comprender y actuar sobre el mundo. De esta manera, habría una visión de justicia que resuena con una visión de salud pública desde una visión convencional hegemónica, pero también otras concepciones de justicia coherentes con una salud pública alternativa como el enfoque de capacidades ( Sen, 2010) que no tolera sacrificados al concebir que debe haber vida digna y desarrollo humano para todas las personas. Esta última podría presentar una propuesta más coherente con los planteamientos defendidos en esta tesis, en relación con una idea de crianza singular, comprendida y valorada por los cuidadores significativos. 14 Una crianza problematizada podría superar las situaciones límite de las que habla Freire (2005). 39

40 2.2.2 La injusticia extrema Buena parte de las familias en Colombia viven en medio de múltiples violencias, enmarcadas en condiciones graves de pobreza y violación de sus derechos fundamentales, situaciones que he llamado en este estudio de injusticia extrema 15. En este sentido, identifico tres tipos de violencias que los cuidadores afrontan a la hora de realizar sus crianzas: estructural, simbólica y cotidiana (Galtung, 1981; Bourdieu, 1995; Scheper-Hughes, 1997; Bourgois, 2009), circunstancias que han experimentado múltiples familias de nuestro país, lo que influye en la restricción de oportunidades para llevar la vida y la crianza que valoran. El reconocimiento de diferentes tipos de violencias precisa exponer teóricamente cada una de sus definiciones y relaciones conceptuales. Realizar esta aproximación a las violencias, de forma particular a la violencia estructural, simbólica y cotidiana categorías teóricas habitualmente invisibles, posibilita develar las formas en que convergen en el modo de vida cotidiano y la forma como configuran una injusticia extrema. La violencia estructural es definida por Galtung (1981) como aquellas afrentas evitables. Situaciones en las que se produce un daño a la satisfacción de las necesidades humanas básicas (supervivencia, bienestar, identidad o libertad) y se limita el aporte a las realizaciones potenciales de las personas. Es la forma como las grandes fuerzas económicas y políticas, históricamente incrustadas, causan estragos en sectores de la población socialmente vulnerada a través de instituciones, campos de fuerza y relaciones de inequidad (Bourgois, 2009). Esta violencia engloba la pobreza condicionada. Es decir, el hecho de no tener garantizadas la vivienda, la comida, el vestido, la escolaridad; la represión política, en relación a la prohibición de la libertad de expresión, de reunión, protección jurídica, movilización, formación de conciencia o trabajo; y la obstaculización de procesos sociales y personales, como la vida en comunidad, el compañerismo, la solidaridad y el poder dar sentido a la propia vida. Los efectos de este tipo de violencia son supremamente nocivos, y pueden llegar a ser permanentes al acortar la vida o hacerla más difícil de vivir (Jiménez, 2012). Para algunos autores como Galtung (1981), Fernández (2005) y Jiménez (2012), esta violencia estructural no puede soslayar una dimensión simbólica 15 La injusticia extrema es entendida como una categoría que no se construye bajo una escala estratificada grave, moderada o leve. Mi propósito no fue definir una gama detallada de niveles de injusticia, sino más bien llamar la atención utilizando el calificativo de extrema, puesto que encuentro problemático el hecho de que la categoría común de injusticia posee el riesgo latente de convertirse en un cliché retórico, por lo que esta palabra puede homogenizar y normalizar de forma desapercibida actos inhumanos graves que atentan contra la dignidad humana. 40

41 relacionada directamente con la noción de violencia simbólica 16 propuesta por Bourdieu y Wacquant (1995). De acuerdo a los planteamientos de estos autores, el concepto de violencia simbólica no puede comprenderse sin ampliar la definición del poder simbólico, entendido como la capacidad de determinar socialmente el valor de las representaciones simbólicas sociales. En otras palabras, se refiere a la definición de qué actos son más valiosos que otros o qué formas de acción social tienen mayor influencia para un determinado grupo social (Jiménez, 2012). Este tipo de poder necesita una legitimación reconocida impuesta o no, pues es dicha legitimación la que determina el carácter simbólico de la violencia, que en este caso actúa bajo mecanismos de imposición y mantenimiento del poder, que operan y se enmarcan en las estructuras y disposiciones sociales asimétricas (Martín, 2004) para transformar las relaciones de dominación y de sumisión en relaciones afectivas al utilizar el poder del carisma. Un poder que construye mundo, al contribuir de manera disfrazada a la reproducción intergeneracional de acuerdos sociales desigualitarios (Fernández, 2005). Desde allí surge la violencia simbólica, definida como esas humillaciones y legitimaciones de desigualdades, y jerarquías internalizadas que incluyen desde el sexismo y el racismo, hasta las expresiones más íntimas del poder de clase. Se ejerce a través de la cognición y el desconocimiento del saber, con el consentimiento inconsciente de los dominados (Bourdieu & Wacquant, 1995; Bourdieu, 1998, 2005). Así, se convierte en una violencia que ni siquiera se percibe como tal al estar apoyada en expectativas colectivas o en creencias socialmente inculcadas, con las que quienes la sufren llegan a creer que merecen los agravios que padecen y que las jerarquías de status que los dominan son legítimas, por lo que terminan culpándose a sí mismos por su dominación (Bourgois, 2009). Esta violencia, además de estar relacionada con procesos estructurales y sociales, tiene que ver con la aceptación de la denominada violencia cotidiana (Scheper-Hughes, 1997; Bourgois, 2009). Este concepto, acotado por Nancy Scheper-Hughes (1997), se centra en las prácticas y expresiones diarias de violencia en el nivel microinteraccional, que se configuran en pequeñas rutinas y actos de violencia que son practicadas de forma normativa en cuerpos vulnerados en familias, escuelas y diversas administraciones burocráticas. Una mezcla entre la violencia diaria, estructural e institucional (Bourgois, 2009). A este tipo de violencia, Phillipe Bourgois (2009) la propone como una violencia normalizada. Según el autor, esta violencia es definida como la producción social de indiferencia ante las brutalidades institucionalizadas, una suerte de cultura del terror (Taussig, 1984), por la cual la omnipresencia de la 16 Este concepto presenta amplias similitudes con el de violencia cultural propuesto por Johan Galtung (1969), quien la define como aquellos aspectos de nuestra cultura que pueden utilizarse para justificar o legitimar violencia directa o estructural (p.7). 41

42 brutalidad y las violaciones de derechos humanos crean espacios de muerte y silenciamiento. El propósito de exponer este concepto radica en limitarlo a las nociones, prácticas y expresiones de agresión interpersonal rutinarias, para explicar cómo termina por crearse un sentido común que normaliza la violencia a un nivel micro como el conflicto doméstico, delictivo y sexual (Bourgois, 2009). A pesar de los límites conceptuales de las violencias, es posible afirmar que se encuentran interconectadas en un continuo en el cual se permean una sobre otra, se traslapan de manera horizontal y se replican en la sociedad a través de los sistemas de poder injustos de los cuales provienen, la fomentan e impulsan (Bourgois, 2009). Ahora bien, con base en las reflexiones anteriores es posible entender el bucle de confluencia entre las violencias tipologizadas y la injusticia extrema (ver Figura 1), experimentadas como un continuo en la vida de las personas, sobre todo en aquellas que no cuentan con las posibilidades de elección, donde las violencias se repiten casi como una constante (Scheper-Hughes, 1997). La reproducción de las diferentes violencias genera directamente condiciones de injusticia extrema porque limitan ampliamente las capacidades humanas (Nussbaum, 2009), llevándolas a estar por debajo de umbrales de justicia, lo cual, a su vez, impulsa la continuidad de estas violencias. Fuente: elaboración propia. Figura 1. Bucle de confluencia entre las violencias y la injusticia extrema a lo largo del tiempo. Esta confluencia señalada se materializa directamente en la pobreza porque, como sostiene Nussbaum (2009), Las diferentes libertades de elección 42

43 tienen precondiciones materiales, sin cuya presencia estamos ante un simulacro de elección (p.101), y por ello, por ejemplo, el repertorio de acciones posibles de las mujeres para criar pueden estar de antemano constreñidas por las condiciones materiales de sus contextos. Pero, esta pobreza no estaría reducida solamente a lo económico porque, como señala Sen (2000), la pobreza debe concebirse como la privación de capacidades básicas y no meramente como la falta de ingresos, que es el criterio habitual con el que se identifica la pobreza (p.114). Para ampliar esta idea tomemos las 10 capacidades sustanciales que señala Nussbaum (2012): 1) Vida. 2) Salud corporal. 3) Integridad corporal. 4) Sentidos, imaginación y pensamiento. 5) Emociones. 6) Razón práctica. 7) Afiliación. 8) Otras especies. 9) Capacidad para jugar. 10) Control sobre el entorno de cada uno. La restricción por múltiples circunstancias de dichas capacidades enriquece a las violencias que generan la injusticia, porque la violencia y la injusticia extrema terminan siendo dos caras de una misma moneda, a razón de que cada una es la condición de la persistencia de la otra. Si bien esto afecta lo económico, simultáneamente influye en dimensiones existenciales que van más allá de lo económico, dado que limitan las capacidades humanas de los sujetos. Así, la relación entre los diferentes tipos de violencia y la injusticia extrema se comprende desde una perspectiva dialéctica, lo que permite entender la confluencia recíproca de diferentes tipos de violencias en dichas condiciones de injusticia. Las expresiones puntuales de esa injusticia extrema, en este caso, se relacionan con la SDF 17 y las dificultades económicas que dejan a familias completas sin dónde vivir destechadas y todo lo que se teje alrededor de estas problemáticas. Colombia representa uno de los casos más dramáticos de crisis humanitaria del mundo, ya que se encuentra entre los países con mayor desplazamiento interno (cifras que describo en el capítulo 2). Esta situación se convierte en la tragedia social más grave que produce el conflicto armado (Torres, 2011; CODHES, 2012; González & Bedmar, 2012) porque afecta los derechos a la vida, a la integridad personal, a la libertad, a la seguridad, a tener una familia y a no ser separado de ella (ICBF & ACNUR, 2010). La dinámica del desplazamiento interno en Colombia tiene unas características particulares, pues las personas en SDF no pierden sus derechos 17 A diferencia de los refugiados, los desplazados internos no cruzan fronteras internacionales en busca de seguridad y protección, sino que permanecen dentro de su propio país. Se entiende como desplazado a toda persona que se ha visto forzada a migrar dentro del territorio nacional abandonando su localidad de residencia o actividades económicas habituales, porque su vida, su integridad física, su seguridad o libertad personales han sido vulneradas o se encuentran directamente amenazadas, con ocasión de cualquiera de las siguientes situaciones: conflicto armado interno, disturbios y tensiones interiores, violencia generalizada, violaciones masivas de los derechos humanos, infracciones al Derecho Internacional Humanitario u otras circunstancias emanadas de las situaciones anteriores que puedan alterar o alteren drásticamente el orden público (CODHES, 2012). 43

44 nacionales y ciudadanos por un acto legal, pero el desarraigo se sustenta sobre una orden, un acto de fuerza de un poder armado que impone su ley, y que obliga a las personas a obedecer y huir para proteger sus vidas, considerando la existencia de un Estado que no tiene soberanía sobre estos territorios, el cual se muestra insolvente para proteger sus derechos y para sancionar a quienes los violen. Por estas razones, los desplazados serían apátridas de facto y su expulsión sería el resultado de un acto soberano de un poder alternativo (Uribe, 2000, p.54). Uribe (2 000), retomando los postulados de Arendt y analizándolos en nuestro contexto colombiano, considera que la apatricia en los desplazados colombianos significa tres pérdidas fundamentales: 1) La del hogar patrio, que es la pérdida de la trama societal que le da sentido a la existencia de los sujetos, donde arraigan las memorias y los recuerdos. Por lo general, las personas en SDF están expuestas no solo a un desplazamiento, sino también a múltiples desplazamientos. 2) La de la protección de su propio Estado 18, que los sitúa en condición de liminalidad, un estado de desprotección que los induce al silenciamiento, al abandono de la vida pública, y a la renuncia a cualquier forma de acción política, de participación y organización social. Un estado que además de hacer referencia a la desorientación, el anonimato y la invisibilidad (Uribe, 2000), comprende ese sentido caótico y desastroso (Castillejo, 2000) que les dificulta adaptarse a un nuevo territorio, pues han perdido sus costumbres, su cultura, elementos básicos que les permitirían habitar y transformar su mundo. 3) Condenados a vivir por fuera del redil de la ley, que en el caso colombiano no se trata de la ausencia de ley sino de la co-presencia de varios sistemas punitivos que buscan organizar a los grupos sociales de acuerdo con requerimientos que no tienen que ver con los derechos de los habitantes, sino con las demandas tácticas y estratégicas del conflicto armado (Uribe, 2000, p.16). Como forma de dar respuesta a esta compleja situación, se cuenta con un amplio marco jurídico establecido por la normatividad internacional y nacional 19, tendiente a disminuir el conflicto y garantizar el reconocimiento de los derechos de la población que ha sido desplazada, especialmente aquella con niños. Aunque esta normatividad es de gran beneficio para estas familias, recibe fuertes críticas por su notable déficit de aplicabilidad, orientación asistencialista y paternalista, que solo ofrece respuestas simples, pasajeras y limitadas que se convierten en medios 18 Los desplazados colombianos también carecen de la protección de su propio gobierno, pero sin que medie para ello un acto legal. De ahí que no sean apátridas de jure pero podrían serlo de facto (Uribe, 2000). 19 Para ampliar este aspecto se mencionan algunas normas: Directriz para la atención diferencial de los niños, niñas y adolescentes víctimas de desplazamiento forzado en Colombia (ICBF & ACNUR, 2010); Ley 12/1991 Convención sobre los Derechos del Niño (art ) (Congreso de Colombia, 1991); Resolución 48/157 Protección de los niños afectados por los conflictos armados (Asamblea General de las Naciones Unidas, 1994); Resolución 1709 Derechos de los Niños en los Conflictos Armados (Asamblea General de la OEA, 2000) y Criterios de atención diferencial para niños, niñas y adolescentes víctimas de desplazamiento forzado en Colombia (ICBF & ACNUR, 2010). También, por actos administrativos en el nivel nacional: Ley 1098 de 2006 Código de la Infancia y la Adolescencia (art. 7-20) (Congreso de Colombia, 2006); Ley 387/1997 (Congreso de Colombia, 1997); Decreto 250 de 2005 (Congreso de Colombia, 2005) y el Código Penal (Ley 599 de 2000) (Congreso de la República de Colombia, 2000). 44

45 paliativos para el logro de su subsistencia (Torres, 2013). Pero, no se resuelven los problemas de la existencia humana, lo que riñe con un enfoque que garantice derechos en condiciones de dignidad, oportunidades y desarrollo de las potencialidades para la vida y las crianzas. La injusticia extrema también la viven las familias destechadas, quienes conviven con los desplazados en asentamientos urbanos y suburbanos. Se les define como pobres residentes a aquellas personas en situación de pobreza que moran en las mismas zonas que los desplazados, sin haber sufrido una movilización forzada (OIM, 2011). Son habitantes empobrecidos obligados a habitar en asentamiento marginales, que se ven forzados a buscar nuevas formas de vivir en medio de la precariedad, porque sus condiciones económicas no les permiten acceder a una vivienda. Las dimensiones simbólicas de estas familias empobrecidas, que han vivido regularmente en la ciudad, son diferentes a las familias desplazadas que pierden abruptamente su territorio, su lugar de arraigo e identidad. Estas personas constituyen un colectivo humano con características y necesidades particulares, pues aunque su situación no sea tan compleja como la de las personas en SDF, quienes huyen de la muerte y la violencia, ellos también sufren pérdidas significativas en sus vidas (Gómez, 2007). Para las familias en SDF y las destechadas, el desplazamiento mismo es injusto. Estas personas han vivido las pérdidas de los hogares de diferente manera, pero coinciden en que han perdido no solamente lo físico (la vivienda o el lugar) sino también el sentido y el significado, lo histórico, el entorno doméstico, el entramado social en el que habitaban, los afectos, las querencias, las costumbres, la geografía, la memoria y, sobre todo, la desaparición de su lugar en el mundo (Uribe, 2000, p.51). En medio de esta crítica situación, ni el Estado ni la sociedad facilitan al desplazado y al destechado las herramientas concretas para superar esta tragedia. Por el contrario, existe una débil presencia, una marcada ausencia de políticas y mecanismos para garantizar la inclusión económica, social y política (Gómez, 2007). Los abordajes se empeñan en dirigir sus vidas, cuando se obtendrían mejores resultados con un acompañamiento que dejara espacio para que aquellos tomaran su iniciativa y pudieran desplegar ese saber popular que les ha permitido sobrevivir en condiciones precarias (Uribe, 2000; Barrios, 2013). Estas personas son tachadas como víctimas con sentido de carencia. Sin embargo, pueden ser también sujetos éticos y políticos, de otra realidad histórica y social que los lleve a dignificar sus vidas (Gaviria & Luna, 2013). Son estas familias, que han atravesado situaciones de desplazamiento forzado y destechadas, las que realizan sus crianzas en asentamientos marginales. Estas crianzas se caracterizan por constantes dinámicas de reajuste, al vivir en condiciones de carencia continua, con grandes limitaciones para la 45

46 satisfacción de sus necesidades, tales como vivienda digna, comida, acceso a servicios públicos, entre otros. En su caso, las circunstancias se complejizan porque son familias que se ven abocadas a soportar condiciones menos favorables para realizar sus crianzas, no solo por situarse en un lugar extraño, sino también por las bruscas y lentas transformaciones en la configuración de sus familias, el resquebrajamiento de redes de apoyo producto de la ruptura de lazos de su lugar de origen, y la exclusión de participación en los lazos sociales y políticos a la que deben enfrentarse en los nuevos lugares que habitan (Torres, 2011; González & Bedmar, 2012). Por otro lado, estas familias se asocian a problemas sociales (violencia, alcoholismo, prostitución, abandono y desorganización doméstica), edificándose sobre ellas un estigma y discriminación por la falta de capacidad para atender el desarrollo infantil ( Torres, 2011; González & Bedmar, 2012). Por tanto, son situadas por fuera de los lineamientos hegemónicos que establecen los parámetros de una buena crianza (Santillán, 2010; Barrios, 2013), lo que se relaciona con el desarrollo de mecanismos exhaustivos de control y vigilancia sobre las crianzas en los sectores populares, particularmente en las familias más pobres (Ierullo, 2015). Teniendo en cuenta lo anterior, al develar conceptualmente los diferentes tipos de violencias y su relación con la injusticia extrema en la que viven las familias de Altos de Oriente II en situación de desplazamiento y destecho es posible comprender cómo las experiencias de los cuidadores significativos en este caso madres y abuelas, que viven en situaciones tan complejas, influyen en los significados particulares sobre las crianzas que se realizan en estos contextos injustos La crianza en situación de injusticia extrema Si aceptamos que la crianza debería ser un fenómeno central para la salud pública, es necesario comprender la existencia y producción de situaciones de injusticia que limitan las oportunidades para que los cuidadores significativos realicen la crianza que valoran, dado que no todos los grupos gozan de las mismas condiciones sociales para promoverla de forma satisfactoria tanto para los cuidadores significativos como para los niños y la sociedad misma (Bastidas et al., 2009). En este sentido, propongo retomar algunas investigaciones que la abordan en contextos surcados por la pobreza, la violencia, la marginalidad, y la SDF. La pobreza y su relación con la crianza ha sido un tema emergente en investigaciones, de las cuales se destacan aquellos autores que abordan la problemática desde una perspectiva amplia, que define la pobreza como una situación social en la cual existen carencias que afectan el desarrollo del ser humano y por ende de la crianza (Estefanía & Tarazona, 2003; Rodrigo et al., 46

47 2006; Santillán, 2010; Montoya, Díaz, & Toro, 2011). Algunos resultados de investigación afirman que la situación de pobreza afecta el apoyo afectivo, las relaciones intrafamiliares, las formas de ejercer el control que tienen los padres frente a sus hijos, y acentúa sus dificultades para romper las situaciones de maltrato en sus hogares (Pulido, Castro, Peña, & Ariza, 2013). Cuestiones que no pueden comprenderse de manera causal, sino relacional entre las condiciones de vida y las crianzas que pueden realizar las familias. Aguirre (2002), Pulido et al. (2013), Burela, Piazza, Alvarado, Gushiken y Fiestas (2014), entre otros autores, han realizado estudios que analizan la crianza en contextos de conflicto armado. Los mismos develan cómo la violencia verbal, física y emocional que han sufrido las madres desde su infancia tanto en sus familias como en sus contextos más próximos, se relacionan con las interacciones conflictivas y las formas agresivas de castigo que tienen con sus hijos. En casos revelados por los autores, la violencia física se justifica como la mejor forma de educar a los niños, de acuerdo con patrones culturales de transmisión generacional en los que el niño aprende que el castigo físico es una forma de corrección aceptable. Esta manera de educar a los niños, con castigo físico, se integra como normal en su convivencia familiar y demás contextos sociales (Bautista, 2015). Otras investigaciones arguyen sobre la baja tendencia de los participantes a resolver los conflictos de manera violenta, a lo que Martínez, Robles, Amar y Crespo (2016) contraargumentan que, de acuerdo con sus propias investigaciones, la tendencia a la violencia familiar es alta y problemática y que afirmar lo contrario solamente reivindica a las familias en medio de situaciones de vulneración de sus derechos. Las condiciones de violencia familiar y de conflicto armado también se relacionan con las situaciones de desigualdad social y marginalidad que afectan la crianza de ciertas familias que padecen la insatisfacción de sus necesidades básicas, la intolerancia, la inequidad o la exclusión ( Scheper-Hughes, 1997; Wacquant, 2001; Merklen, 2005; Kessler, 2009; Barrios, 2013; García & Salazar, 2013; Clemente, 2014; Bautista, 2015). Algunos de estos estudios comprenden que la crianza se encuentra atravesada por distintos determinantes estructurales de orden político, económico, cultural, institucional, gubernamental, entre otros, que participan de manera activa en la modificación de sus prácticas, proceso que ocurre con las que se realizan en condiciones de marginalidad, entendidas como aquellas que se efectúan fuera de los mecanismos hegemónicos de regulación y control social (Barrios, 2013). Como el caso de las mujeres prostitutas, cuya función maternal está condicionada por las representaciones sociales, ya que no cumple con el estereotipo tradicional, esa madre de familia, lo que en estas mujeres termina generando dobles roles como mujeres-prostitutas y como madres, cuyos procesos de crianza son más controlados e institucionalizados (Díaz, Barrios, & Vásquez, 2012). 47

48 Otras aproximaciones a las crianzas en condiciones de marginalidad se reúnen en las experiencias investigativas de orientación etnográfica, en las que se analizan las que realizan madres recluidas en centros carcelarios, quienes sufren el aislamiento de su familia, en una dinámica de intranquilidad y angustia (Varela, 2007). Resultados similares se mencionan en una investigación realizada en cárceles argentinas, en las que el sistema legal interviene en este aspecto a través de dos economías afectivas, en las que estas mujeres son consideradas como reproductoras y la maternidad definida como un intercambio biológico, pero a la vez representan la contaminación moral, agentes indeseables de transmisión cultural a futuras generaciones, razón por la cual sus hijos son trasladados fuera de prisión, situación que termina regulando los intercambios con los guardias, y el acceso a bienes y visitas, lo que incide en la dinámica de sus crianzas (Tabbush & Gentile, 2015). Estas condiciones de marginalidad se concentran particularmente en las familias que se encuentran en SDF y familias destechadas (Barrios, 2013). Algunas de las investigaciones que tratan dicha realidad se enfocan en la primera infancia y la familia como entorno protector durante y luego del conflicto armado, a pesar de que los padres se sientan profundamente afectados y traumatizados por sus experiencias, lo que influye en el cuidado de sus hijos, situaciones que producen estrés en la crianza que reduce la capacidad de las familias para afrontar las demandas parentales, lo que termina afectando las relaciones y el cuidado materno, asociados con el apego de los niños (Carbonell, Plata, Bermúdez, Suárez, Peña, & Villanueva, 2015). Del mismo modo, ciertas investigaciones exponen la importancia de la agencia social de madres e hijos en SDF, como un desafío en la construcción de iniciativas, relacionadas con el conocimiento de sus derechos y el empoderamiento como actores sociales, como una oportunidad para reconocerse como sujetos autónomos que pueden descubrir sus potencialidades colectivas (Castillo & Navarrete, 2015). Desde otra perspectiva, algunos estudios han develado las complejas condiciones que enfrentan las familias sobre todo las mujeres a la hora de reclamar sus derechos debido a los innumerables trámites, la declaración de los dolorosos hechos, la desconfianza en los organismos oficiales, cuestión que ahonda su marginalidad y pobreza, y son condiciones por las que terminan ubicándose en zonas periféricas de las ciudades, asentamientos marginales en el marco de la ilegalidad que también comparten con familias destechadas, donde no encuentran las oportunidades para reconstruir sus vidas ( Agudo, 2009; Klinkert, 2011; Chávez & Bohórquez, 2012; González & Bedmar, 2012; Leinaweaver, 2012). La SDF también disgrega y fracciona las familias, razón por la cual la solidaridad entre quienes han padecido esta experiencia tiende a desaparecer, así como sus relaciones culturales y sus redes de apoyo se fragilizan al punto de perderse. Llama la atención que, después de los asesinatos o desapariciones de 48

49 los padres y parientes, sean las mujeres quienes asuman las tareas del hogar y se encarguen de buscar la seguridad y sobrevivencia de sus hijos, lo que las convierte en cuidadoras y proveedoras, incluso cuando llegan con sus compañeros son ellas las que se ubican en oficios para sostener a sus familias, ya que los hombres por lo general les cuesta emplearse y adaptarse a estas dinámicas, sin contar con las dificultades que tienen para sobreponerse de la tragedia del desarraigo (Bautista, 2015; Castillo & Navarrete, 2015). Las condiciones mencionadas, en relación a las familias que enfrentan la SDF, tienen injerencia en tanto las pautas y prácticas de crianza de ellas se relacionan con su cultura y región, es decir, no son acciones o reacciones estáticas de los padres e hijos, sino que se transforman por efecto del desarrollo de los integrantes de la familia y los cambios del medio social (García & Salazar, 2013). En últimas, en esta situación las personas se ven obligadas a vivir con carencias para lograr el cuidado y educación de los niños, lo que hace sus crianzas aún más complejas al no contar con las suficientes oportunidades para llevarlas a cabo. Los aportes de las investigaciones revisadas permiten comprender cómo la crianza en este tipo de grupos poblacionales, tanto las familias que viven en SDF que de acuerdo al estimado de cifras globales, nuestro país representa uno de los casos más catastróficos en el mundo, posicionándose entre los países con mayor desplazamiento por violencia (IDMC, 2015), como las familias destechadas asumidas aquí como aquellas que se movilizan por ellas mismas, generalmente por un asunto de pobreza extrema, por el cual no logran satisfacer sus necesidades básicas ( Agudelo, Isaza, Bustamante, Martínez, & Martínez, 2006), suele ser las más estigmatizada porque en ellos se concentra la mayoría de los problemas sociales: situaciones económicas adversas, abandono, hacinamiento, violencia familiar y de barrio, dificultades para acceder a los servicios básicos, escasas posibilidades laborales, analfabetismo, y drogadicción, entre otros (Barrios, 2013). Siguiendo a Santillán (2009a), en estos grupos existe una forma de marginación en donde, a los cuidadores significativos, los agentes institucionales les recalcan un mundo con obligaciones y cumplimientos que están fuera de su alcance, impidiendo con ello el desarrollo de su capacidad para construir sus propias posiciones y discursos frente a la crianza que realizan en sus condiciones particulares. Estas condiciones de pobreza, violencia y exclusión limitan inhumanamente las oportunidades a quienes crían y reducen sus posibilidades de llevar a cabo la crianza que valoran o que desearían. Precisamente, aquella que se realiza en tal situación de marginalidad, estigmatización e injusticia, merece una categoría conceptual, por lo que la denomino: crianzas en condiciones de injusticia extrema. 49

50 2.3 La crianza: asunto relevante para una salud pública alternativa En el esfuerzo por cumplir con la garantía de los derechos de los niños y generar mejores oportunidades para la crianza, vale la pena destacar los programas en los cuales la crianza es importante en otros países con unas perspectivas más amplias e integrales que abordan las familias. En Estados Unidos se destacan: Incredible Years, programa centrado en el fortalecimiento de las competencias parentales y fomentar la participación de los padres en las experiencias escolares de los niños, para promover sus habilidades sociales, emocionales y académicas, en un trabajo mancomunado entre cuidadores, niños y docentes ( The Incredible Years, 2017). El plan Triple P System, que tiene en cuenta a los cuidadores de niños hasta de 16 años desde un enfoque multidisciplinar, cuyo propósito es prevenir los problemas en la familia, el colegio y la comunidad, además de crear ambientes familiares que estimulen a los niños a desarrollar su potencial ( Triple P System Implementation, 2017). ACT Raising Safe Kids y Safe Environment for Every Kids programs, programas que proponen una paternalidad positiva en una dinámica dialógica con padres, madres y cuidadores de niños y adolescentes con el propósito de construir un ambiente de protección en situaciones de violencia (ACT, 2017). Por último, los programas de AAP Periods of Purple Crying (2017) and Nurse-Family Partnership, que trabajan directamente con las madres primerizas ofreciéndoles consejería y asistencia en relación a las primeras etapas, tanto del embarazo como de los primeros meses de vida de sus hijos (Nurse Family Partnership, 2017; The Period of Purple Crying, 2017). En América Latina, en países como Chile, Uruguay y Perú, se han construido iniciativas donde el trabajo en crianza es importante, pues logra articular las dimensiones emocionales, sociales y culturales de cuidadores y niños, como lo exponen los programas de Chile y Uruguay Crece Contigo, las Casas de Espera y Buen Inicio en Perú, que atienden a familias en situación de vulnerabilidad de diversas comunidades incluyendo las indígenas (UNICEF, 2012). En Colombia, con la creación en 1968 del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), se fortalece la política de apoyo a las familias colombianas para mejorar el cuidado de la infancia. Se generaron múltiples programas asistenciales para beneficiar a las familias más necesitadas. Los hogares comunitarios tradicionales y hogares FAMI (Familia, Mujer, e Infancia) (ICBF, 2014) tuvieron una orientación explícita de apoyo a la crianza, mediante procesos educativos y suministro de alimentos. La Estrategia Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia denominada De Cero a Siempre (Ley 1804 de 2016) (Congreso de Colombia, 2016), en la cual se establecen una serie de acciones intersectoriales para atender la infancia temprana. Y algunos programas asumen la crianza como 50

51 uno de sus asuntos centrales. Entre otros programas implementados por la Alcaldía de Medellín, como el de Buen comienzo que atiende integralmente a los niños y sus familias durante sus primeros cinco años de vida, en alianza con el ICBF, el Ministerio de Educación Nacional y la empresa privada. Estos programas han asumido la crianza como un asunto central y con una perspectiva amplia y de derechos de la infancia. Si se miran los programas que tienen que ver con la crianza en Colombia desde el sector salud como Detección Temprana de las Alteraciones del Embarazo (Ministerio de Salud, 2000a) y el programa dirigido a niños menores de 10 años, denominado Detección Temprana de las Alteraciones del Crecimiento y Desarrollo en el Menor de 10 Años (Ministerio de Salud, 2000b), ambos programas se centran en una visión biomédica y están encaminados a la prevención y atención de las enfermedades en estos grupos humanos, como resultado de una salud pública hegemónica convencional. No contemplan la crianza como categoría que oriente la teoría y la acción. Además, se ha encontrado que la calidad de estos programas es deficiente, aun para cumplir con los propósitos restringidos que se han trazado (Peñaranda, Bastidas, Ramírez, Lalinde, Giraldo, & Echeverri, 2002). Como resultado de las limitaciones encontradas en una mirada convencional, hegemónica y funcionalista de la salud pública para asumir una perspectiva de crianza como la planteada en este estudio, se evidencia la necesidad de promover otras perspectivas contrahegemónicas (Almeida & Silva, 2000), por lo que aquí me referiré a la relevancia de la crianza vista desde una salud pública alternativa 20 que resignifique la salud como vida (Betancurth & Peñaranda, 2016) Las limitaciones de la salud pública convencional y hegemónica para abordar la crianza Las dicotomías salud pública/clínica y público/privado, así como la perspectiva biomédica de la salud pública, han llevado a dejar la crianza como un asunto propio de otras disciplinas, especialmente a las ciencias sociales, o incluso a la psicología, a las que se les delega la teorización sobre este campo del conocimiento. Generalmente también desde una visión biomédica, la pediatría asume algunos elementos de la crianza que, bajo la connotación de un saber experto, es presentada como puericultura, en referencia a una adecuada forma de hacer la crianza como resultado del conocimiento científico, principalmente el biomédico. 20 Edmundo Granda (2008) no utilizó el término salud colectiva, sino que en sus reflexiones se refiere la mayoría de las veces a una salud pública diferente o alternativa. Con esto podría pensarse que no quiso, a pesar de contar con un término distinto, ceder a la denominación de salud pública. De un lado, por considerarla adecuada y, de otro, para no cedérsela al campo positivista, y más bien dar la pelea lingüística. 51

52 Así, bajo un proceso de medicalización, las acciones de salud pública relacionadas con la órbita de la crianza se sustentan fundamentalmente en supuestos biomédicos, con una visión técnica o visión disciplinar de la crianza que, por lo general, ni la nombra como tal. Desde esta orientación de la salud pública, por lo general se toma la crianza como un conjunto de normas y pautas de comportamiento guiadas por un ideal de crianza correcta que, en el marco de un proceso de medicalización, pretende homogenizarla. Las acciones promovidas por los diferentes programas de salud, en relación con la crianza, se han dirigido a modificar comportamientos y concepciones, cuando estos no concuerdan con los conocimientos disciplinares de los técnicos, con lo que se impone una idea de buen vivir. Podría decirse que cobra preeminencia una monocultura del saber, bajo el supuesto de que el único saber verdadero es el saber científico, que posee el poder hegemónico para silenciar otras formas de conocimiento. No se admite que los cuidadores significativos también cuentan con saberes propios y disponen de procesos para la producción, distribución y consumo de conocimientos y prácticas válidas para ellos, así como de resistencia ante las imposiciones, pues ellos también construyen su propia experiencia y vivencia de ser un cuidador significativo. Santos (2010) denomina este proceso de rechazo del conocimiento no científico como epistemicidio o muerte de conocimientos alternativos, lo que conlleva a un desperdicio de experiencia y, por lo tanto, al cierre de la gama de posibilidades del mundo. Este marginamiento del conocimiento de los cuidadores significativos genera una condición de indiferencia ante el otro, al que no se reconoce (Stern, 1997; Peñaranda, 2011a; Chapela, 2013) La crianza moviliza una salud pública alternativa Con una tendencia contrahegemónica, el movimiento latinoamericano propone un enfoque integrador en el marco de diversas corrientes críticas, que contribuye de manera importante a la conformación de una salud pública diferente (Franco, 2006). Recibe influencias de la medicina social latinoamericana que, a su vez, retoma aspectos de la medicina social europea del siglo XIX para reconocer la salud como proceso político y social (Valencia, 2011). También, es necesario destacar los aportes de la salud colectiva brasileña, los cuales, como disciplinas y prácticas, se mueven y se desarrollan en íntima relación con los contextos social, económico, cultural y político, y cuyo eje central es el proceso salud/enfermedad/atención (Almeida & Silva, 2000). Este no es un movimiento homogéneo y en su seno también existen desencuentros epistemológicos, teóricos y políticos ( Breilh, 2003; Granda, 2008). Aun así, es posible recoger elementos valiosos de las diferentes perspectivas para construir propuestas alternativas de la salud pública, en el marco de una reconfiguración teórica y epistemológica que se produce de manera constante. 52

53 Según Granda (2011a, p.16), la salud pública alternativa se sustenta en el siguiente trípode: 1) Un presupuesto filosófico-teórico de la salud y la vida, sin descuidar la prevención de la enfermedad. 2) Un método que integra diversas metáforas, que hace variadas hermenéuticas, incluida la científica positivista. 3) El reconocimiento de los poderes locales que promueven la salud, controlan socialmente el cumplimiento de los deberes encomendados al Estado y entran en acuerdos y desacuerdos con los poderes supra e infranacionales. Adecuando este trípode, planteado por Granda, argumento a continuación la pertinencia de una propuesta alternativa de la salud pública que dé cabida a la crianza desde sus dimensiones socioculturales, históricas y ontológicas como un fenómeno favorable para su praxis Otra concepción de salud fundada en la vida En el ámbito del movimiento latinoamericano de la salud pública, Franco (1993), Campos (2009), Granda ( 2011b), Breilh (2013), y muchos otros, han planteado una concepción de salud como reflexión de la vida. En palabras de Granda (2000a), la salud es una forma de vida autónoma y solidaria, consustancial a la cultura humana, dependiente y condicionante de las relaciones que se establecen con la naturaleza, la sociedad y el Estado (p.6). El especialista, haciendo una apertura epistemológica, no restringe la salud al campo de la ciencia, en la medida en que la acerca a la cotidianidad de la vida y la comprende como la capacidad de romper las normas impuestas para construir nuevas normas bajo los requerimientos de adaptación al cambiante mundo, expresión de Canguilhem (citado por Granda, 2000a, p.7). Entre tanto, Chapela (2013) nos propone pensar la salud como: una capacidad humana corporeizada para decidir y construir futuros viables y realizarlos (p.87). Esta definición se encontraría a travesada por dimensiones también históricas, sociales, filosóficas, psicobiológicas, políticas y económicas. Se plantea el compromiso con la vida a través del tránsito de una razón instrumental fundada en objetos alopoiéticos cifrados por la enfermedad y la muerte a una de carácter autopoiético de la vida 21 en que la salud es una producción (Granda, 2011a). Por su parte, Campos (2009) concibe la salud como una coproducción entre un campo particular inmanente al sujeto (factores biológicos y subjetivos) y un campo universal que lo trasciende (contexto económico, sociocultural y político, institucional y organizacional, y ambiental biofísico). La síntesis de los campos, particular y universal, constituye el campo de lo singular e implica un proceso dialéctico entre las regularidades de la estructura y lo imprevisible del acontecimiento singular, con lo cual emerge el sujeto para la salud pública (se supera la dicotomía entre salud pública y clínica). 21 Para Granda (2011a), los seres vivos son autopoiéticos, es decir, producen sus propias normas y estructuras de autoproducción, elemento tomado de Humberto Maturana y Francisco Varela. 53

54 Aquí, el sujeto es central en sus condiciones históricas concretas y no en una subjetividad abstracta para comprender la crianza. Es un acercamiento más humano para conocer el contexto individual y social, y reconocer su participación con necesidades específicas (Santos, 2006), por lo que la salud pública alternativa no puede pensarse de ninguna manera sin el sujeto. La salud pública alternativa requiere de procesos dinámicos y vitales que le permitan interpretar y organizar propuestas de cuidado de la vida natural y social (Granda, 2011a), manteniendo una praxis en continua construcción dialéctica. De ahí que la crianza constituya un eje integrador que demanda una visión de síntesis entre lo particular del sujeto y lo estructural/social, y que no está detenida en atomizaciones, ya que no es posible abordarla de manera fraccionada. En esta línea de pensamiento, la potencia de la crianza está en promover un pensamiento más allá de la enfermedad, pues constituye un proceso vital que tiene relación con todas las dimensiones de la vida humana. Entonces, no es solo que la salud pública alternativa sea más pertinente para asumir la crianza como complejo histórico, sociocultural y ontológico, sino que esta visión de crianza demanda pensar más allá de la enfermedad, en tanto este es un asunto central para la salud del sujeto y la sociedad Otra concepción de ciencia que promueva el diálogo de saberes En un mundo configurado por acontecimientos y no solo por leyes, Granda (2011b) propone otra concepción de ciencia que promueva un diálogo intercultural. Esto es, pasar de una ciencia explicativa y utilitaria a una interpretativa, bajo una visión hermenéutica de la investigación. Así, en una ciencia entendida como experiencia social se antepone la comprensión a las intervenciones impositivas y mecanicistas para defender un proceso intersubjetivo de carácter relacional, que lleve consigo a una práctica reflexionada o praxis (Gramsci, 1970). Una ciencia basada en un paradigma praxiológico participativo que no privilegie el conocimiento científico sobre otros conocimientos, pues todos son saberes históricos y valiosos. De esta manera, por medio de un proceso reflexivo se permite escuchar silencios o visualizar no existencias (Santos, 2006). Sería entonces una ciencia que reconoce al otro y su verdad, con lo cual se promueve un diálogo intercultural (Santos, 2000; Freire, 2007) Lo público de la crianza y la salud pública La crianza ha soportado una continua tensión entre lo público y lo privado, como consecuencia de una larga evolución de transformaciones en la historia de la 54

55 infancia, que muestran diferentes configuraciones de las familias y las formas de cuidado infantil (Badinter, 1981). Con la Revolución Industrial inglesa del siglo XVIII, se consolidó una división tajante entre lo público y lo privado, que atribuía a lo privado (hogar, lugar cálido), entre otros, la función de la crianza, desarrollada principalmente por las mujeres (en particular, lo referente al cuidado de los niños), mien tras que en lo público (trabajo, lugar frío) se situaba la responsabilidad laboral y política de los hombres, relacionada con la dimensión coactiva/colectiva, en expresión de Bobbio (citado por Santillán, 2009a). Esta dicotomía se acentuó con el proyecto de la modernidad (urbana y occidental), con lo cual se profundizó la distribución de responsabilidades y obligaciones en torno al cuidado y la educación de los niños. Esta distinción de lo público y lo privado cobra relevancia por el impacto que ha generado en el imaginario social la legitimación del ejercicio generalizado del poder de los hombres y la invisibilización de las mujeres y sus actividades. Las normas de libertad, igualdad y reciprocidad se detenían en las puertas del hogar. La familia quedó reducida al orden de lo natural y lo moral, con la idea de una separación entre lo doméstico y la estructura política de la sociedad (Santillán, 2009b). De esta manera, lo referido al orden doméstico, que incluye la crianza, estuvo hasta hace poco fuera del alcance de la justicia (Benhabib, 1992). Esta condición dicotómica de lo público y lo privado, que invisibilizaba y relegaba responsabilidades que se les habían asignado a las mujeres como la crianza, fue cuestionada por los movimientos feministas. Benhabib (1992) criticó este razonamiento dualista que separa, como antagónicas, la justicia de la vida buena; la esfera pública de la justicia (histórica) de la esfera privada del hogar, la familia, el cuidado y la intimidad (ahistórica); la ley de la razón de las inclinaciones naturales; la brillantez del conocimiento de la oscuridad de las emociones; la autonomía de la crianza; la independencia del vínculo; la soberanía del ser de las relaciones con los demás. Asimismo, rechazó este razonamiento que excluye de la vida pública la relación con el cosmos, la esfera íntima doméstica familiar, la crianza, las relaciones de parentesco y de amistad, el amor y el sexo. Para Benhabib, el ámbito de lo público es siempre una lucha por la justicia (Peñaranda, 2015). Por lo tanto, se precisa comprender la crianza en un escenario que supere la polarización entre lo público y lo privado, esferas que paralelamente pueden recrearse en lo cotidiano para rescatar espacios más amplios de legalización de los derechos (Botero et al., 2009). Se replantea así la marginalidad de la crianza para darle la relevancia que se merece al dimensionar lo privado en estrecha relación con lo público (Arendt, 2007). Entonces, la crianza como producto de un tejido social complejo no se reduce al mundo privado de la familia y de las instituciones formales. También, habría que entenderla en el mundo común al que se refiere Arendt (2007), en la vida misma, en el devenir de las interacciones sociales y en la cotidianidad. Sus 55

56 significados se construyen en una relación intersubjetiva, dialéctica y experiencial entre lo personal-subjetivo y lo colectivo-social (Arendt, 2007). En contraste con lo público de la crianza, Granda (2000b) retoma a Castells para sustentar la necesidad de transformar la salud pública en un campo disciplinar, en una práctica social / multidisciplina / potencial poder en el flujo, donde el Estado es un nodo más y muy importante (p.14). Esto no quiere decir que el Estado pierda sus obligaciones sobre la salud de la población, sino que, ante la pérdida de su poder y soberanía como resultado de su transformación como intermediador, ya no puede decidir qué acciones de salud pública deben ser o estar presentes. El cumplimiento de sus deberes depende de la aceptación de las fuerzas supra y subnacionales (más allá de la esfera burocrática), idea que permite contemplar que lo público de la salud pública no puede restringirse, ni tampoco excluirse de lo estatal: debe abarcar también el mundo de la vida individual y colectiva donde se forjan los poderes locales que promueven la salud y controlan socialmente el cumplimiento de los deberes encomendados al Estado. Por lo general, lo público se ha relacionado de manera antagónica con lo privado, lo que determina que el primero llegue hasta los límites del segundo y viceversa, según la lectura de Vélez (citado por Molina, Ramírez, Ruiz, & Muñoz, 2013). Sin embargo, la idea de lo público es más compleja y esta mirada la reduce, por esto resulta decisivo demandar un sentido más amplio o más acorde con nuestra posición de lo público. Para trascender esa idea clásica reduccionista, y entender la salud pública como la situación en la que cualquier persona tiene el derecho a ser y vivir con bienestar, compartimos la visión de Rabotnikof (1993), quien sostiene que deben fluir en lo público elementos estatales y no estatales. Por ello, en el espacio público se reivindicaría la singularidad del sujeto que hace parte de un colectivo a través del reconocimiento recíproco, el respeto por la diferencia y no en el aislamiento del ámbito privado. Sería así el lugar de expresión de la sociedad civil plural, con sus deseos, necesidades, expectativas, valores, propuestas y relaciones de fuerza. Teniendo en cuenta lo dicho por Arendt (1997), lo público significa dos fenómenos relacionados. Por un lado, su función es iluminar los sucesos humanos al proporcionar un espacio de visibilidad en que hombres y mujeres pueden ser oídos, y por el otro revela quiénes son. Se comprende como lo manifiesto para la sociedad, la voz del sujeto entendido como esa comunidad de cosas que se une y separa a través de relaciones que no suponen la fusión. O sea, lo común, lo que atañe a todos. En este sentido, aunque se reconoce que la familia constituye un escenario esencial de la crianza, también habría que aceptar que no es su único nicho, pues demanda un escenario comunitario donde confluyan la acción de los miembros de 56

57 las familias y la articulación de actores sociales e institucionales como redes de apoyo social (Botero et al., 2009). Es en el espacio público donde pueden atenderse intereses y necesidades, que requieren tramitarse a través de organización y participación para la generación de oportunidades en las localidades concretas. Así, sin desconocer la responsabilidad del Estado en la garantía de los derechos y las condiciones necesarias para lograr crianzas satisfactorias, se precisa una visión articulada entre lo estatal y lo no estatal, para lo cual se requiere desvanecer la dicotomía público/privado. En consonancia con lo anterior, lo público de la salud pública alternativa puede permitir que se asuma la crianza como un complejo histórico, sociocultural y ontológico. Constituye un asunto trascendental en tanto es un proceso vital que abarca todas las dimensiones de la vida humana, la familia y la sociedad en su totalidad. Corresponde a un proceso crucial para el desarrollo humano tanto de los niños como de los adultos, por lo que resulta esencial luchar para que se realice en medio de condiciones de vida digna. En efecto, se precisa situar el proceso de crianza en relación con acontecimientos sociopolíticos, económicos, culturales y técnicos (Botero et al., 2009). En este orden de ideas, la crianza como complejo histórico, sociocultural y ontológico y una salud pública alternativa desde una perspectiva vital integral se relacionan de manera sinérgica para promover una praxis transdisciplinar y una concepción de ciencia que reconoce las múltiples verdades y propicia el diálogo de saberes y, por lo tanto, el desarrollo de acciones más pertinentes para los sujetos y los grupos sociales. Finalmente, el reconocimiento de la crianza como un asunto público que precisa la superación de las dicotomías sujeto/sociedad y clínica/salud pública, en el marco de una racionalidad dialéctica, impulsa una salud pública alternativa que responda a las regularidades de lo universal y a las contingencias de lo singular. 57

58 3. Altos de Oriente II de la vereda Granizal: el contexto Los espacios de socialización, incluida la familia, están permeados por las dinámicas intrincadas de la vida. En la vereda Granizal se observa una compleja realidad marcada por las desigualdades e inequidades sociales. A continuación presento cuatro características de esta vereda: la demográfica, la de los hogares y la población, la de la situación de mujeres y hombres, y la migratoria. Entre las familias que viven en la vereda Granizal, del municipio de Bello (Antioquia, Colombia), se encuentran las del asentamiento Altos de Oriente II. Advierto a los lectores que la caracterización sociodemográfica oficial es la correspondiente al municipio de Bello, pues dado el carácter ilegal de la vereda Granizal no se tienen fuentes de información oficiales de entidades gubernamentales. Sin embargo, para tener una información más contextualizada que la de Bello, y más reciente que la disponible en la caracterización del año 2010 en Altos de Oriente II que por necesidad retomaré en algunos momentos (Gómez, López, & Rúa, 2010), recojo datos de la vereda Granizal de un informe realizado por la Universidad Autónoma Latinoamericana en el año (UNAULA, 2013). El municipio de Bello, fundado en el año 1676, con una extensión de 151 km 2, se compone por habitantes, y su zona rural se encuentra conformada por 15 veredas (Figura 2) entre las cuales está la vereda Granizal (Gobernación de Antioquia, 2016), (ver Anexo 2. Indicadores sociodemográficos del municipio de Bello). 22 La caracterización es un estudio no experimental mediante una muestra aleatoria simple, con referencia a cantidad de unidades de vivienda, según registro de contadores instalados (4129), por fuente indirecta. 58

59 Fuente: Universidad de Antioquia (2016). Figura 2. Distribución de la zona rural y urbana del municipio de Bello, Antioquia. 3.1 Características demográficas La vereda Granizal se ubica en la parte más alta del sureste de las laderas orientales del municipio de Bello, con límites entre los municipios de Medellín y Copacabana. Se pobló en el año 1995 en el sector actualmente conocido como El Pinar (Universidad de Antioquia, 2016). Esta vereda se destaca por ser la más grande del Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Estiman que la misma cuenta con una población de alrededor de personas originarias de la zona, víctimas del desplazamiento forzado y habitantes destechados, pobladores que llegaron de Medellín, de la región del Urabá y de otros lugares del país tratando de conseguir una casa propia (ACNUR, 2013 b). Está conformada por ocho asentamientos humanos que comparten características similares: El Regalo de Dios, Manantiales, Oasis de Paz, El Pinar, Altos de Oriente I, Altos de Oriente II, sector Kilómetro 7 y Portal del Oriente, los cuales se establecieron a partir de un proceso de invasión que aún no está legalizado(universidad de Antioquia, 2016). Los estudios hechos en la zona evidencian que la población femenina es significativamente superior a la masculina (Figura 3), es de anotar que los 59

60 porcentajes no representan la totalidad de la población asentada de la vereda (UNAULA, 2013). DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN SEGÚN SEXO 81% 19% HOMBRE MUJER Fuente: UNAULA (2013). Figura 3. Distribución de la población según sexo. El Estudio Sociodemográfico y Caracterización Vereda Granizal (UNAULA, 2013), informa en relación a la composición familiar que aproximadamente el 58% de las familias están compuestas por 4 personas, generalmente 2 padres y 2 hijos y el 38,1% están conformadas entre 5 y 8 personas, y por último el porcentaje restante entre 9 y 13 personas. 3.2 Características de los hogares y la población Se estima que la vereda Granizal cuenta con 415 viviendas distribuidas en el sector, las cuales se ubican al lado derecho de la carretera principal. A la izquierda está la ladera que da cara a la ciudad de Bello y, en un corto tramo, algunos de los ranchos del sector de Regalo de Dios. El primero de los asentamientos es Manantiales, seguido de él está El Pinar que es el más antiguo. Más al norte se ubica el sector de Oasis de Paz, en la zona alta. Debajo de Oasis de Paz, saliendo del asentamiento en el costado izquierdo de la carretera, está el sector Regalo de Dios, conocido también como El Albergue, en el que se alcanza a observar una mayor cantidad de casas en ladrillo y con mejor acabado. Ya en la salida oriental del asentamiento está el sector Kilómetro Siete. Siguiendo el camino se puede observar Portal de Oriente. Arriba, en el sector más rural de Granizal, entrando por unas carreteras aún más ásperas y difíciles, están los sectores de Altos de Oriente I y II. Altos de Oriente II, lugar donde se realizó este estudio, es el último asentamiento, el más alejado de todos (Castrillón, 2007). (Figura 4). 60

61 Fuente: Universidad de Antioquia (2016). Figura 4. Distribución de los asentamientos en la Vereda Granizal. No se tienen datos actualizados del número de dormitorios por vivienda, lo que sí puede decirse es que en Altos de Oriente II se han construido las casas principalmente con madera y cartón (Gómez et al., 2010). El acceso a los servicios básicos de las familias que habitan en la vereda Granizal es deficiente. Según indicadores, los servicios de energía aunque no son los mejores sí tienen cobertura. Casi la totalidad de viviendas tienen acceso a la energía eléctrica, solo un 1,2% no tienen acceso a la misma y un 3,6% tienen acceso pero no pagan (UNAULA, 2013). En cuanto al servicio de agua, la misma es tomada de una tubería que baja de la represa Piedras Blancas, la cual se almacena en unos tanques ubicados en la parte alta del asentamiento y llega a las casas a través de unas mangueras que dispuso allí la Junta de Acción Comunal hace varios años y que cubre a la mayoría de los habitantes del asentamiento (88,4%). El costo de este servicio no varía. Hay que decir que es agua no tratada y no apta para el consumo humano. Es de anotar que el 8,7% de la población, que tiene acceso al agua mediante esta tubería, no paga el servicio y que el 1,7% de la misma obtiene el agua de un pozo (UNAULA, 2013). Además, no hay servicio adecuado para la recolección de basuras, y no existe manejo de aguas residuales. Por lo tanto, estas aguas circulan por cunetas que se encuentran a lado y lado de las calles construidas por los mismos pobladores a través de los convites. Los residuos orgánicos son llevados a pozos sépticos, letrinas y sumideros, y los inorgánicos son recogidos, algunos reciclados y otros llevados al camión de basura que pasa una vez por semana (ACNUR, 2013b). No existen vías de acceso que permitan la conexión directa con el municipio de Bello. El municipio más cercano al que pueden acceder es el de Medellín, y el 61

Fernando Peñaranda Correa

Fernando Peñaranda Correa LA INVESTIGACIÓN COMO PROCESO EDUCATIVO EN LA EDUCACIÓN PARA LA SALUD LA INVESTIGACIÓN SOBRE LA CRIANZA EN LA VEREDA GRANIZAL BELLO, ANTIOQUIA Fernando Peñaranda Correa Red de Educación para la Salud Facultad

Más detalles

Nota de aceptación: Firma del presidente del jurado. Firma del jurado. Firma del jurado

Nota de aceptación: Firma del presidente del jurado. Firma del jurado. Firma del jurado Nota de aceptación: Firma del presidente del jurado Firma del jurado Firma del jurado Medellín, 23 DE julio de 2007 DEDICATORIA A mi esposa Martha y mis dos hijas Isabel y Sofía. AGRADECIMIENTOS A la Dra.

Más detalles

El papel de las familias en la reducción de la violencia y de toda forma de maltrato en los niños y niñas de 0 a 3 años

El papel de las familias en la reducción de la violencia y de toda forma de maltrato en los niños y niñas de 0 a 3 años El papel de las familias en la reducción de la violencia y de toda forma de maltrato en los niños y niñas de 0 a 3 años Sara Victoria Alvarado Centro de Estudios Avanzados en Niñez y Juventud CINDE-Universidad

Más detalles

Los sentidos de las narrativas en la comprensión de las infancias y las juventudes: fotografía, oralidad y el cuento

Los sentidos de las narrativas en la comprensión de las infancias y las juventudes: fotografía, oralidad y el cuento Código taller: T1 Los sentidos de las narrativas en la comprensión de las infancias y las juventudes: fotografía, oralidad y el cuento Duración del taller: 8 Horas Descripción del taller Observar y escuchar

Más detalles

VII CONFERENCIA IBEROAMERICANA DE EDUCACIÓN EN ENFERMERÍA

VII CONFERENCIA IBEROAMERICANA DE EDUCACIÓN EN ENFERMERÍA 1 VII CONFERENCIA IBEROAMERICANA DE EDUCACIÓN EN ENFERMERÍA PROMOCIÓN DE LA SALUD Coordinadora: Claudia Patricia Toro Ramírez Universidad de Antioquia, Colombia Medellín, Octubre 6, 7 y 8 de 2003 2 El

Más detalles

Medellín Colombia Mayo 21, 22, 23 de 2015

Medellín Colombia Mayo 21, 22, 23 de 2015 XV Foro Internacional de Educación Inicial y VI Congreso Latinoamericano ACDEP-OMEP La identidad de la Educación Inicial, Currículo y Prácticas Socioeducativas Medellín Colombia Mayo 21, 22, 23 de 2015

Más detalles

PROGRAMA DE POSTGRADO PROGRAMA DE ESTUDIOS AVANZADOS ANÁLISIS DEMOGRÁFICOS PARA EL DESARROLLO

PROGRAMA DE POSTGRADO PROGRAMA DE ESTUDIOS AVANZADOS ANÁLISIS DEMOGRÁFICOS PARA EL DESARROLLO PROGRAMA DE POSTGRADO PROGRAMA DE ESTUDOS AVANZADOS ANÁLSS DEMOGRÁFCOS PARA EL DESARROLLO Área académica: Ciencias Administrativas y de Gestión Denominación: Análisis Demográfico para el Desarrollo Clasificación:

Más detalles

La educación de la sexualidad es competencia del sector educativo

La educación de la sexualidad es competencia del sector educativo La educación de la sexualidad es competencia del sector educativo Elvia Vargas Trujillo Grupo Familia y Sexualidad Departamento de Psicología Universidad de los Andes La educación de la sexualidad es un

Más detalles

Universidad del Quindío Facultad de Ciencias de la Salud

Universidad del Quindío Facultad de Ciencias de la Salud Universidad del Quindío Facultad de Ciencias de la Salud Programa de Enfermería Enf.Espc.Mg ADIELA HENAO BURITICÁ. Enf.Espc.Mg CARMEN AYDE FERNÁNDEZ R. PROCESO DE SISTEMATIZACION Programa de Enfermería

Más detalles

P A I S E S D E L P R O Y E C T O MEXICO. COLOMBIA Población: Total P.R: 24% P.I: 3.4% Población Total: P.R: 25% P.

P A I S E S D E L P R O Y E C T O MEXICO. COLOMBIA Población: Total P.R: 24% P.I: 3.4% Población Total: P.R: 25% P. P A I S E S D E L P R O Y E C T O MEXICO Población Total: 97.483.412 P.R: 25% P.I: 11%% GUATEMALA Población Total: 13.300.000 P.R: 54% P.I: 60 % COSTA RICA Población Total: 4,509,290 P.R: 40% P.I: 1.8%

Más detalles

Presentación de las asignaturas que comprenden el plan de estudios de la Maestría en Investigación en Problemas Sociales Contemporáneos

Presentación de las asignaturas que comprenden el plan de estudios de la Maestría en Investigación en Problemas Sociales Contemporáneos Presentación de las asignaturas que comprenden el plan de estudios de la Maestría en Investigación en Problemas Sociales Contemporáneos Teoría social contemporánea I Créditos: 4 Primer semestre El enunciado

Más detalles

UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA FACULTAD NACIONAL DE SALUD PÚBLICA Héctor Abad Gómez Departamento de Ciencias Específicas Página 1 de 8

UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA FACULTAD NACIONAL DE SALUD PÚBLICA Héctor Abad Gómez Departamento de Ciencias Específicas Página 1 de 8 Página 1 de 8 APROBADO EN EL COMITÉ DE CARRERA ACTA NRO. PROGRAMA DE PROGRAMA ADMINISTRACION EN SALUD SEDE MEDELLÍN El presente formato tiene la finalidad de unificar la presentación de los programas correspondientes

Más detalles

AREA(S): SOCIOHUMANISTICA Y PROBLEMÁTICAS FUNDAMENTALES DE LA PSICOLOGÍA SOCIAL

AREA(S): SOCIOHUMANISTICA Y PROBLEMÁTICAS FUNDAMENTALES DE LA PSICOLOGÍA SOCIAL AREA(S): SOCIOHUMANISTICA Y PROBLEMÁTICAS FUNDAMENTALES DE LA PSICOLOGÍA SOCIAL OBJETO ARTICULADOR DE LA FORMACIÓN OBJETO PARA LA FORMACIÓN Sujeto en interacción Con los contextos REALIDADES SOCIALES Conceptualización

Más detalles

PLAN DE ACCION BARRIOS DEL MUNDO BOGOTÁ

PLAN DE ACCION BARRIOS DEL MUNDO BOGOTÁ PLAN DE ACCION BARRIOS DEL MUNDO BOGOTÁ PRESENTACION Barrios del Mundo se constituye en un proceso en el cual los jóvenes juegan un papel fundamental en su concepción y consolidación. Esta iniciativa busca

Más detalles

Consejo Nacional de Trabajo Social Y Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social CONETS 2017

Consejo Nacional de Trabajo Social Y Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social CONETS 2017 CONSEJO NACIONAL PARA LA EDUCACIÓN EN TRABAJO SOCIAL Consejo Nacional de Trabajo Social Y Consejo Nacional para la Educación en Trabajo Social CONETS 2017 La fundamentación epistemológica y teórica de

Más detalles

Estad. Beatriz Pérez.

Estad. Beatriz Pérez. Estad. Beatriz Pérez. MacMahon-Pugh: Es el estudio de la distribución de la enfermedad y de los determinantes de su prevalencia en el hombre. Payne: El estudio de la salud del hombre en relación con su

Más detalles

Propuesta de Trabajos Prácticos 2015

Propuesta de Trabajos Prácticos 2015 Propuesta de Trabajos Prácticos 2015 Metodología de la Investigación Social (cátedra I) Facultad de Periodismo y Comunicación Social Universidad Nacional de La Plata PROPUESTA DE TRABAJO La materia se

Más detalles

BACHILLER EN ECONOMÍA Y ADMINISTRACIÓN

BACHILLER EN ECONOMÍA Y ADMINISTRACIÓN BACHILLER EN ECONOMÍA Y ADMINISTRACIÓN Presentación La orientación en Economía y Administración se propone ofrecer a los estudiantes una formación que les permita acceder a marcos interpretativos para

Más detalles

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA MAESTRIA EN POLÍTICA SOCIAL PLAN DE ESTUDIOS

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA MAESTRIA EN POLÍTICA SOCIAL PLAN DE ESTUDIOS PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES MAESTRIA EN POLÍTICA SOCIAL PLAN DE ESTUDIOS Análisis de políticas públicas El curso está diseñado para servir

Más detalles

1. Objetivos o propósitos:

1. Objetivos o propósitos: Proceso De Problematización En Proyectos Educativos Formulados Por Profesores en Formación. Ferreira da Silva, Gilberto; Scheffer, Natacha. Unilasalle, Brasil. gilberto.ferreira65@gmail.com Resumen: El

Más detalles

Alcances y limitaciones en la información en salud

Alcances y limitaciones en la información en salud Taller de discusión Insumos para el diseño, implementación y seguimientos de políticas y planes de salud para la Juventud Indígena OPS-CEPAL Santiago, Chile, 30-31 octubre de 2017 Alcances y limitaciones

Más detalles

Plan de estudios Educación Básica

Plan de estudios Educación Básica VI. CAMPOS DE FORMACIÓN PARA LA EDUCACIÓN BÁSICA 1 Los campos de formación para la Educación Básica organizan, regulan y articulan los espacios curriculares; tienen un carácter interactivo entre sí, y

Más detalles

Primera Infancia en el Plan de Desarrollo Prosperidad para todos

Primera Infancia en el Plan de Desarrollo Prosperidad para todos Seminario Regional sobre Políticas Públicas de Protección Integral en Primera Infancia Colombia Estrategia de atención integral a la primera infancia Ciudad de Panamá Noviembre 15 de 2011 Contexto Primera

Más detalles

APORTES AL CAMPO DE ESTUDIO Y AL CONCEPTO DE CALIDAD DE LA EDUCACIÓN. Mirada global

APORTES AL CAMPO DE ESTUDIO Y AL CONCEPTO DE CALIDAD DE LA EDUCACIÓN. Mirada global APORTES AL CAMPO DE ESTUDIO Y AL CONCEPTO DE CALIDAD DE LA EDUCACIÓN Mirada global Como se mencionó en la introducción de este trabajo, la participación social que tiene como finalidad mejorar las condiciones

Más detalles

RESUMEN ANALÍTICO RAE. TIPO DE DOCUMENTO: Trabajo investigativo para optar al título de Magíster en Educación.

RESUMEN ANALÍTICO RAE. TIPO DE DOCUMENTO: Trabajo investigativo para optar al título de Magíster en Educación. RESUMEN ANALÍTICO RAE TIPO DE DOCUMENTO: Trabajo investigativo para optar al título de Magíster en Educación. AUTORA: CASTRO Sánchez, Clara Patricia. PUBLICACIÓN: Bogotá, Julio 2012. Universidad Pedagógica

Más detalles

Marco conceptual Diseño de investigación Objetivos Enfoque metodológico Muestreo Instrumentos Plan de campo Cronograma de actividades Presupuesto

Marco conceptual Diseño de investigación Objetivos Enfoque metodológico Muestreo Instrumentos Plan de campo Cronograma de actividades Presupuesto Marco conceptual Diseño de investigación Objetivos Enfoque metodológico Muestreo Instrumentos Plan de campo Cronograma de actividades Presupuesto Resultado o impactos esperados Aspectos éticos MARCO CONCEPTUAL

Más detalles

Programa de Estudio Ciencias Naturales Eje: Biología Segundo Medio Unidad 2

Programa de Estudio Ciencias Naturales Eje: Biología Segundo Medio Unidad 2 Programa de Estudio Ciencias Naturales Eje: Biología Segundo Medio Unidad 2 SUGERENCIAS DE EVALUACIÓN EVALUACIÓN 1 Cada estudiante ordena las siguientes imágenes según su ocurrencia temporal. Luego responde

Más detalles

Para pensar y hacer investigación cualitativa

Para pensar y hacer investigación cualitativa Para pensar y hacer investigación cualitativa Iván Galvani * Reseña de: Adrián Scribano, El proceso de investigación social cualitativo. Buenos Aires, Prometeo, 2008. Este libro de Adrián Scribano, con

Más detalles

LA PRIMERA INFANCIA EN COLOMBIA APORTES DESDE LA OEI 13/12/2011 1

LA PRIMERA INFANCIA EN COLOMBIA APORTES DESDE LA OEI 13/12/2011 1 LA PRIMERA INFANCIA EN COLOMBIA APORTES DESDE LA OEI 13/12/2011 1 LA POLITICA PÚBLICA DE PRIMERA INFANCIA EN COLOMBIA 1. 1985 Plan de Supervivencia y Desarrollo Infantil SUPERVIVIR 2. 1986 HCB FAMI 3.

Más detalles

CUNDINAMARCA: HACIA UNA MEJOR Y SANA CONVIVENCIA EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS

CUNDINAMARCA: HACIA UNA MEJOR Y SANA CONVIVENCIA EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS CUNDINAMARCA: HACIA UNA MEJOR Y SANA CONVIVENCIA EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS Como parte de la gestión integral liderada desde la Secretaría de Educación Departamental de Cundinamarca, en el contexto

Más detalles

Los ejes de la ESI. Reconocer la perspectiva de género. Respetar la diversidad. Valorar la afectividad. Ejercer nuestros derechos.

Los ejes de la ESI. Reconocer la perspectiva de género. Respetar la diversidad. Valorar la afectividad. Ejercer nuestros derechos. Los ejes de la ESI La ESI está atravesada por cinco ejes para asegurar un abordaje integral de todas las dimensiones humanas. Si bien aquí se trata cada eje por separado con fines pedagógicos, en la práctica

Más detalles

Salud, Tiempo, Trabajo y Bienestar. Rosario Aguirre Universidad de la República Uruguay

Salud, Tiempo, Trabajo y Bienestar. Rosario Aguirre Universidad de la República Uruguay Salud, Tiempo, Trabajo y Bienestar Rosario Aguirre Universidad de la República Uruguay Hoy se está en construcción una nueva matriz de Protección Social como conjunto articulado de políticas universales

Más detalles

Terapias conductuales de tercera generación Facultad de Psicología Salud. Diplomado presencial

Terapias conductuales de tercera generación Facultad de Psicología Salud. Diplomado presencial Diplomado presencial Intensidad horaria. 100 horas Horarios. Martes, miércoles y jueves de 6:00 a 9:00 pm Presentación Las terapias de tercera generación conductual o terapias contextuales están basadas

Más detalles

Construyendo territorios: Una mirada desde la arquitectura y la antropología

Construyendo territorios: Una mirada desde la arquitectura y la antropología Construyendo territorios: Una mirada desde la arquitectura y la antropología Natalia Cardona Rodríguez Arquitecta Candidata a Magíster en Antropología Docente Ocasional Institución Universitaria Colegio

Más detalles

LA SALUD PÚBLICA: DE OBJETO A MÉTODO

LA SALUD PÚBLICA: DE OBJETO A MÉTODO LA SALUD PÚBLICA: DE OBJETO A MÉTODO Carlos Mauricio González Posada Docente Universidad de Antioquia Mesa de Salud Mental Facultad Nacional de Salud Pública Septiembre de 2013 Una aproximación a los conceptos

Más detalles

Estrategia de Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia. Organización Panamericana de la Salud

Estrategia de Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia. Organización Panamericana de la Salud 4 Abreviaturas ACS Agentes Comunitarios de Salud AIEPI Estrategia de Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia ODM Objetivos de Desarrollo del Milenio OPS OMS Organización Mundial

Más detalles

Instituto Superior de Formación Docente Nº 98

Instituto Superior de Formación Docente Nº 98 Instituto Superior de Formación Docente Nº 98 Algunos conceptos relevantes Construido sobre la base de un proceso participativo desarrollado durante el periodo 2008. Hoy el docente es un actor clave para

Más detalles

No existen potenciales conflictos de intereses

No existen potenciales conflictos de intereses No existen potenciales conflictos de intereses VIOLENCIA DE GÉNERO, LA INEQUIDAD DEL PODER Fuentes Consultadas: Fondo de Población de las Naciones Unidas UNFPA Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

Más detalles

ACCESO Y DISFRUTE DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES DEL MÁXIMO NIVEL POSIBLE DE SALUD

ACCESO Y DISFRUTE DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES DEL MÁXIMO NIVEL POSIBLE DE SALUD ACCESO Y DISFRUTE DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES DEL MÁXIMO NIVEL POSIBLE DE SALUD Tipo de acción Principales retos Lo que nuestra organización considera como los mayores retos relacionados con la

Más detalles

Inequidad y Desigualdad Infantil. Obstáculo para el bienestar y los derechos I Congreso Internacional EDUCO Octubre 2015, Madrid

Inequidad y Desigualdad Infantil. Obstáculo para el bienestar y los derechos I Congreso Internacional EDUCO Octubre 2015, Madrid Inequidad y Desigualdad Infantil. Obstáculo para el bienestar y los derechos I Congreso Internacional EDUCO 22-24 Octubre 2015, Madrid Alberto Minujin The New School - Equidad para la Infancia Temas Infancia

Más detalles

Materiales Curriculares. Orientación: Agrario. Ciclo Orientado de la Educación Secundaria. Versión Preliminar

Materiales Curriculares. Orientación: Agrario. Ciclo Orientado de la Educación Secundaria. Versión Preliminar Materiales Curriculares Orientación: Agrario Ciclo Orientado de la Educación Secundaria Versión Preliminar 2 0 1 3 Fundamentación La propuesta formativa de la Orientación Agrario conforma una propuesta

Más detalles

MUJERES Y ENVEJECIMIENTO: ACERCAMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA SOCIODEMOGRÁFICA. Dra. Sandra Huenchuan CEPAL/CELADE

MUJERES Y ENVEJECIMIENTO: ACERCAMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA SOCIODEMOGRÁFICA. Dra. Sandra Huenchuan CEPAL/CELADE MUJERES Y ENVEJECIMIENTO: ACERCAMIENTO DESDE LA PERSPECTIVA SOCIODEMOGRÁFICA Dra. Sandra Huenchuan CEPAL/CELADE Contenidos Aspectos conceptuales relacionados con género y envejecimiento El proceso de envejecimiento

Más detalles

ESTUDIO DE CASOS: PROCESOS DE TRANSICIÓN QUE VIVEN LOS NIÑOS Y NIÑAS RURALES, INDÍGENAS Y DE FRONTERAS Ofelia Reveco Vergara

ESTUDIO DE CASOS: PROCESOS DE TRANSICIÓN QUE VIVEN LOS NIÑOS Y NIÑAS RURALES, INDÍGENAS Y DE FRONTERAS Ofelia Reveco Vergara ESTUDIO DE CASOS: PROCESOS DE TRANSICIÓN QUE VIVEN LOS NIÑOS Y NIÑAS RURALES, INDÍGENAS Y DE FRONTERAS Ofelia Reveco Vergara OBJETIVO GENERAL DEL PROYECTO Apoyar a los países miembros en sus esfuerzos

Más detalles

EDUARDO AGUIRRE DÁVILA Y ERNESTO DURAN STRAUCH. Socialización: prácticas de crianza y cuidado de la salud

EDUARDO AGUIRRE DÁVILA Y ERNESTO DURAN STRAUCH. Socialización: prácticas de crianza y cuidado de la salud EDUARDO AGUIRRE DÁVILA Y ERNESTO DURAN STRAUCH Socialización: prácticas de crianza y cuidado de la salud Socialización: prácticas de crianza y cuidado de la salud Un estudio con familias y niños que inician

Más detalles

CONGRESO ESTATAL DE TRABAJO SOCIAL ESTADO DE MÉXICO MTRA. LAURA ORTEGA GARCÍA

CONGRESO ESTATAL DE TRABAJO SOCIAL ESTADO DE MÉXICO MTRA. LAURA ORTEGA GARCÍA CONGRESO ESTATAL DE TRABAJO SOCIAL ESTADO DE MÉXICO 2014 MTRA. LAURA ORTEGA GARCÍA TANATOLOGIA SALUD MENTAL REHABILITACIÓN FÍSICA ASISTENCIA SOCIAL TRABAJO SOCIAL EN LA SALUD TRASPLANTES ENFERMEDADES INFECTO

Más detalles

Cómo iniciar una investigación?

Cómo iniciar una investigación? Cómo iniciar una investigación? Se debe traducir en un problema de investigación las preguntas y preocupaciones que se tienen acerca de la realidad Identificar un tema delimitarlo sobre preguntas iniciales

Más detalles

UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL MAESTRÍA EN EDUCACIÓN BÁSICA GUÍA PARA PRESENTAR EL PROYECTO DE INTERVENCIÓN

UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL MAESTRÍA EN EDUCACIÓN BÁSICA GUÍA PARA PRESENTAR EL PROYECTO DE INTERVENCIÓN UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL MAESTRÍA EN EDUCACIÓN BÁSICA GUÍA PARA PRESENTAR EL PROYECTO DE INTERVENCIÓN INTRODUCCIÓN Un proyecto es un proceso que describe la idea dinámica de una acción organizada

Más detalles

Proceso de Modificación del Plan del Estudios Licenciatura en Trabajo Social

Proceso de Modificación del Plan del Estudios Licenciatura en Trabajo Social Universidad Nacional Autónoma de México Escuela Nacional de Trabajo Social Proceso de Modificación del Plan del Estudios Licenciatura en Trabajo Social Avances 2015 Noción de Currículum Enfoque curricular

Más detalles

http://maguare.gov.co/caja-de-musica/canciones/el-bebeleon-grupo-la-vida-es-un-cuento Desde antes de nacer, ya se preocupan por mi Fotos: Buen Comienzo - Alcaldía de Medellín El País se compromete, con

Más detalles

PROGRAMA DE ESTUDIO MÉTODOS PARA EL ANÁLISIS DE PROCESOS DE COMUNICACIÓN INTERPERSONAL

PROGRAMA DE ESTUDIO MÉTODOS PARA EL ANÁLISIS DE PROCESOS DE COMUNICACIÓN INTERPERSONAL Universidad Autónoma de la Ciudad de México Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales Licenciatura en Comunicación y Cultura Ciclo Superior, Séptimo Semestre (Optativa) PROGRAMA DE ESTUDIO MÉTODOS PARA

Más detalles

PROGRAMA ANALÍTICO DE CURSO

PROGRAMA ANALÍTICO DE CURSO PROGRAMA ANALÍTICO DE CURSO Datos Básicos Código 115105140-136106148 Nombre Del Curso Políticas Públicas en Educación Número de Créditos 2 Programa Académico PEDAGOGÍA INFANTIL EDUCACIÓN ESPECIAL Prerrequisitos

Más detalles

La Antropología y el Desarrollo

La Antropología y el Desarrollo La Antropología y el Desarrollo Oscar Espinosa De Rivero Lima 21 agosto 2008 IMAS (IUED Desco) La Antropología y las Ciencias Sociales La antropología como ciencia social vs. la antropología filosófica

Más detalles

Enfoque de GÉNERO. Programas de Infancia y Derechos

Enfoque de GÉNERO. Programas de Infancia y Derechos Enfoque de GÉNERO Programas de Infancia y Derechos CORPORACIÓN SERVICIO PAZ Y JUSTICIA UNIDAD DE INFANCIA Y DERECHOS 2010 Página 2 La perspectiva de género resulta consonante e ineludible desde los principios

Más detalles

Demografía: -Se configura como un campo de estudio de carácter cuantitativo. Demos (pueblo) y grapen (dibujar o escribir)

Demografía: -Se configura como un campo de estudio de carácter cuantitativo. Demos (pueblo) y grapen (dibujar o escribir) Demografía: Es la ciencia social que estudia la población humana dentro de un territorio determinado, tanto en lo referente a su estructura como en sus aspectos dinámicos. -Se configura como un campo de

Más detalles

GRADO DE EDUCACIÓN SOCIAL- TALAVERA RESULTADOS DE APRENDIZAJE MÓDULOS- MATERIAS

GRADO DE EDUCACIÓN SOCIAL- TALAVERA RESULTADOS DE APRENDIZAJE MÓDULOS- MATERIAS GRADO DE EDUCACIÓN SOCIAL- TALAVERA RESULTADOS DE APRENDIZAJE MÓDULOS- MATERIAS MÓDULO I: BASES TEÓRICAS Y CONTEXTUALES DE LA EDUCACIÓN SOCIAL MATERIA: Bases Pedagógicas de la Educación Social Conocer

Más detalles

Sobre la actividad de aprendizaje de las medidas de tendencia central desde las actividades orientadoras de enseñanza

Sobre la actividad de aprendizaje de las medidas de tendencia central desde las actividades orientadoras de enseñanza Sobre la actividad de aprendizaje de las medidas de tendencia central desde las actividades orientadoras de enseñanza LUZ CRISTINA AGUDELO-PALACIO cristiagud7@gmail.com Universidad de Antioquia (Estudiante

Más detalles

ANÁLISIS CUALITATIVO Y CUANTITATIVO A LA LUZ DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO WASHINGTON D. C. 28 Y 29 DE MAYO DE 2003

ANÁLISIS CUALITATIVO Y CUANTITATIVO A LA LUZ DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO WASHINGTON D. C. 28 Y 29 DE MAYO DE 2003 ANÁLISIS CUALITATIVO Y CUANTITATIVO A LA LUZ DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO WASHINGTON D. C. 28 Y 29 DE MAYO DE 2003 ANÁLISIS CUALITATIVO Y CUANTITATIVO A LA LUZ DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS

Más detalles

Prácticas de crianza en madres adolescentes: una aproximación a sus concepciones

Prácticas de crianza en madres adolescentes: una aproximación a sus concepciones Prácticas de crianza en madres adolescentes: una aproximación a sus concepciones Autora: Nadia Milena Henao García Coautora: Mónica María Villa Gil Tomado de: http://www.revistadeprimera.com/images/nacion_jul.jpg

Más detalles

GUÍAS. Módulo de Investigación en Ciencias sociales SABER PRO

GUÍAS. Módulo de Investigación en Ciencias sociales SABER PRO Investigación en Ciencias sociales investigación en ciencias sociales Este módulo evalúa competencias para diseñar proyectos de investigación, formular problemas, identificar métodos y referentes conceptuales,

Más detalles

MEMORIAS SEMANA DE LA FACULTAD DE ARQUITECTURA E INGENIERÍA

MEMORIAS SEMANA DE LA FACULTAD DE ARQUITECTURA E INGENIERÍA MEMORIAS SEMANA DE LA FACULTAD DE ARQUITECTURA E INGENIERÍA 7a Muestra de producciones académicas e investigativas de los programas de Construcciones Civiles, Ingeniería Ambiental, Arquitectura y Tecnología

Más detalles

Transformaciones familiares y empobrecimiento femenino

Transformaciones familiares y empobrecimiento femenino Conferencia Estadística de las Américas CEPAL DANE Reunión de especialistas sobre la medición de la pobreza con perspectiva de género Desafíos conceptuales y metodológicos Bogotá, 21 y 22 de abril de 2008

Más detalles

LICENCIATURA EN EDUCACIÒN INFANTIL FACULTAD DE EDUCACION DEPARTAMENTO DE PSICOPEDAGOGIA UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL BOGOTÁ, D.

LICENCIATURA EN EDUCACIÒN INFANTIL FACULTAD DE EDUCACION DEPARTAMENTO DE PSICOPEDAGOGIA UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL BOGOTÁ, D. LICENCIATURA EN EDUCACIÒN INFANTIL FACULTAD DE EDUCACION DEPARTAMENTO DE PSICOPEDAGOGIA UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL BOGOTÁ, D.C ALGO DE HISTORIA El origen del programa de Educación Infantil como educación

Más detalles

UNIVERSIDAD MARÍA AUXILIADORA - UMA

UNIVERSIDAD MARÍA AUXILIADORA - UMA CARRERA PROFESIONAL DE ENFERMERIA I. DATOS GENERALES: SILABO DE ETICA, BIOETICA Y DEONTOLOGIA EN ENFERMERIA Carrera Profesional : Enfermería Semestre Académico : 2015 - I Créditos : 03 Ciclo Académico

Más detalles

Esperamos que cada artículo presentado aporte a las reflexiones personales y profesionales de los lectores y se conviertan en motivación para que

Esperamos que cada artículo presentado aporte a las reflexiones personales y profesionales de los lectores y se conviertan en motivación para que EDITORIAL Esperamos que cada artículo presentado aporte a las reflexiones personales y profesionales de los lectores y se conviertan en motivación para que desde sus oficios escriban para seguir construyendo

Más detalles

SEMINARIO INTERNACIONAL DEL MERCOSUR AMPLIADO SOBRE BUENAS PRÁCTICAS EN POLÍTICAS GERONTOLÓGICAS

SEMINARIO INTERNACIONAL DEL MERCOSUR AMPLIADO SOBRE BUENAS PRÁCTICAS EN POLÍTICAS GERONTOLÓGICAS SEMINARIO INTERNACIONAL DEL MERCOSUR AMPLIADO SOBRE BUENAS PRÁCTICAS EN POLÍTICAS GERONTOLÓGICAS Un nuevo Paradigma en Políticas Sociales Buenos Aires, 16 de junio de 2010 ARGENTINA: UN NUEVO PARADIGMA

Más detalles

Temas de la sociedad uruguaya

Temas de la sociedad uruguaya Temas de la sociedad uruguaya Observatorio de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia en Uruguay Unicef. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, 2007. Autores: Alvaro Arroyo, Gustavo De Armas,

Más detalles

UNIVERSIDAD MARÍA AUXILIADORA - UMA

UNIVERSIDAD MARÍA AUXILIADORA - UMA SILABO DE ETICA, BIOETICA Y DEONTOLOGIA EN ENFERMERIA I. INFORMACIÓN GENERAL 1. Escuela Profesional : Enfermería 2. Semestre Académico : 2015 - II 3. Ciclo : IV 4. Pre-Requisito : Ninguno 5. Créditos :

Más detalles

Guía de apoyo para presentar el Examen Extraordinario de: "Sociedad y Salud"

Guía de apoyo para presentar el Examen Extraordinario de: Sociedad y Salud UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO ESCUELA NACIONAL DE ENFERMERÍA Y OBSTETRICIA SISTEMA UNIVERSIDAD ABIERTA Y EDUCACIÓN A DISTANCIA Guía de apoyo para presentar el Examen Extraordinario de: "Sociedad

Más detalles

Discurso científico, político, jurídico y de resistencia. Análisis lingüístico e investigación cualitativa

Discurso científico, político, jurídico y de resistencia. Análisis lingüístico e investigación cualitativa RESEÑAS Discurso científico, político, jurídico y de resistencia. Análisis lingüístico e investigación cualitativa Tito Hernando Pérez * Irene Vasilachis de Gialdino Barcelona: Gedisa Primera edición,

Más detalles

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NAYARIT

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NAYARIT UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NAYARIT SECRETARÍA DE EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR C.P. Juan López Salazar Rector Lic. Ricardo Chávez González Secretario de Educación Media Superior Ing. José Manuel Muñoz Gradilla

Más detalles

Mujeres indígenas en América Latina: dinámicas demográficas y sociales en el marco de los derechos humanos

Mujeres indígenas en América Latina: dinámicas demográficas y sociales en el marco de los derechos humanos Mujeres indígenas en América Latina: dinámicas demográficas y sociales en el marco de los derechos humanos Fabiana Del Popolo Fabiana Del Popolo Oficial de Asuntos de Población CELADE-División de Población

Más detalles

Materiales Curriculares. Orientación: Comunicación. Ciclo Orientado de la Educación Secundaria. Versión Preliminar

Materiales Curriculares. Orientación: Comunicación. Ciclo Orientado de la Educación Secundaria. Versión Preliminar Materiales Curriculares Orientación: Comunicación Ciclo Orientado de la Educación Secundaria Versión Preliminar 2 0 1 3 Fundamentación La comunicación es una dimensión fundamental en el proceso de constitución

Más detalles

Introducción a los métodos y estudios cualitativos del. estudio Niños del Milenio. Vanessa Rojas Arangoitia y Jimena Vargas Componente Cualitativo

Introducción a los métodos y estudios cualitativos del. estudio Niños del Milenio. Vanessa Rojas Arangoitia y Jimena Vargas Componente Cualitativo Introducción a los métodos y estudios cualitativos del estudio Niños del Milenio Vanessa Rojas Arangoitia y Jimena Vargas Componente Cualitativo Objetivos: Mejorar la comprensión de causas y consecuencias

Más detalles

Reunión de Áreas de. Conocimiento. Enero

Reunión de Áreas de. Conocimiento. Enero Reunión de Áreas de Conocimiento Enero 2017 Orden del Día 1. Bienvenida. 2.Informe de los avances de los trabajos de modificación del Plan de Estudios al H. Consejo Técnico de la ENTS. 3. Conformación

Más detalles

I. Objetivo general del curso: Conocer los conceptos y terminología propia de la Etnografía.

I. Objetivo general del curso: Conocer los conceptos y terminología propia de la Etnografía. ASIGNATURA: ETNOGRAFÍA Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN ANTROPOLOGICA Año Académico: 2008/2009 ANTROPOLOGÍA SOCIAL Y CULTURAL (2º. ciclo) Profesor-Tutor: Mary Roscales Sánchez Email: mroscales@santander.uned.es

Más detalles

Diagnóstico situacional de Niñas, Niños y Adolescentes del municipio de La Piedad

Diagnóstico situacional de Niñas, Niños y Adolescentes del municipio de La Piedad Ayuntamiento La Piedad 2015-2018 Diagnóstico situacional de Niñas, Niños y Adolescentes del municipio de La Piedad Sistema Municipal de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes. 1 NOTA DE CONTENIDO:

Más detalles

PRIMERA CIRCULAR Noviembre ENCUENTRO DE LA REGIÓN CONO SUR DE ALAEITS (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay)

PRIMERA CIRCULAR Noviembre ENCUENTRO DE LA REGIÓN CONO SUR DE ALAEITS (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay) PRIMERA CIRCULAR Noviembre 2017 ENCUENTRO DE LA REGIÓN CONO SUR DE ALAEITS (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay) DILEMAS Y DESAFÍOS PARA LA FORMACIÓN Y LA INTERVENCIÓN EN CONTEXTOS NEOLIBERALES.

Más detalles

Competencias generales (CG) del Modelo Educativo de la UANL a nivel de Doctorado

Competencias generales (CG) del Modelo Educativo de la UANL a nivel de Doctorado Competencias generales (CG) del Modelo Educativo de la UANL a nivel de Doctorado CG1. Aplica estrategias de aprendizaje autónomo en los diferentes niveles y campos del conocimiento en el terreno de la

Más detalles

PREPARADO POR MARCELO REYES, SOBRE LA BASE DEL TRABAJO REALIZADO POR D. PORTALES Y S. RABI EN DICIEMBRE DE 2011.

PREPARADO POR MARCELO REYES, SOBRE LA BASE DEL TRABAJO REALIZADO POR D. PORTALES Y S. RABI EN DICIEMBRE DE 2011. ABSTRACTS PROGRAMAS DE ASIGNATURAS. MAYO DE 2013 PREPARADO POR MARCELO REYES, SOBRE LA BASE DEL TRABAJO REALIZADO POR D. PORTALES Y S. RABI EN DICIEMBRE DE 2011. Para este trabajo se tomaron además en

Más detalles

Seminario Migración en Chile: Integración y cambio cultural Antofagasta, 18 y 19 de octubre 2017

Seminario Migración en Chile: Integración y cambio cultural Antofagasta, 18 y 19 de octubre 2017 Seminario Migración en Chile: Integración y cambio cultural Antofagasta, 18 y 19 de octubre 2017 ESTRATEGIA DE TRABAJO INTERSECTORIAL PARA LA INTERCULTURALIDAD Y MIGRACIÓN Dr. Alejandro Bustos Cortés Director

Más detalles

Diplomatura en Salud Mental en el primer nivel de atención

Diplomatura en Salud Mental en el primer nivel de atención Diplomatura en Salud Mental en el primer nivel de atención FUNDAMENTACIÓN La Ley 26.657 define a la salud mental como un proceso determinado por componentes históricos, socioeconómicos, culturales, biológicos

Más detalles

Modelo de Atención en Salud: Modelo de Atención Integral de Salud con Enfoque Familiar y Comunitario

Modelo de Atención en Salud: Modelo de Atención Integral de Salud con Enfoque Familiar y Comunitario Modelo de Atención en Salud: Modelo de Atención Integral de Salud con Enfoque Familiar y Comunitario Antecedentes Cambios en el perfil sociocultural, epidemiológico y demográfico Mayor expectativa de vida

Más detalles

ATENCIÓN INTEGRAL PARA LA PRIMERA INFANCIA

ATENCIÓN INTEGRAL PARA LA PRIMERA INFANCIA ATENCIÓN INTEGRAL PARA LA PRIMERA INFANCIA Panorama de las niñas y los niños hasta los 6 años FUENTE: OSAN COLOMBIA-ENSIN 2010 1de cada 10 presenta bajo peso al nacer 13.2% presentan desnutrición crónica

Más detalles

Centro Colaborador de la OMS/OPS en Evaluación, Capacitación y Abogacía en Promoción de la Salud

Centro Colaborador de la OMS/OPS en Evaluación, Capacitación y Abogacía en Promoción de la Salud Centro Colaborador de la OMS/OPS en Evaluación, Capacitación y Abogacía en Promoción de la Salud GOBERNACIÓN DEL VALLE DEL CAUCA SECRETARIA DEPARTAMENTAL DE SALUD Estamos navegando en datos y con hambre

Más detalles

POLÍTICA NACIONAL DE SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA. Subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows Santiago, febrero de 2018

POLÍTICA NACIONAL DE SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA. Subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows Santiago, febrero de 2018 POLÍTICA NACIONAL DE SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA Subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows Santiago, febrero de 2018 VISIÓN Principal reservorio: La Política de Salud Sexual y Salud Reproductiva aspira

Más detalles

REFLEXIONES EN TORNO A LA INVESTIGACIÓN EN PRIMERA INFANCIA. Nisme Yurany Pineda Báez Mg. Desarrollo Educativo y Social

REFLEXIONES EN TORNO A LA INVESTIGACIÓN EN PRIMERA INFANCIA. Nisme Yurany Pineda Báez Mg. Desarrollo Educativo y Social REFLEXIONES EN TORNO A LA INVESTIGACIÓN EN PRIMERA INFANCIA Nisme Yurany Pineda Báez Mg. Desarrollo Educativo y Social Por qué es necesaria la investigación en primera infancia? Los vacíos que se perfilan

Más detalles

km 2 - ± km 2 Entre y ( ,3 km 2 ) 15 Regiones 51 Provincias 346 comunas

km 2 - ± km 2 Entre y ( ,3 km 2 ) 15 Regiones 51 Provincias 346 comunas MESA REDONDA Situación actual de la salud infantil en el Cono Sur (II) Septiembre 15. 10:15 11:45 Salón Catalinas 2.006.096 km 2 - ± 8.000 km 2 Entre 17 30 y 56 30 (756.096,3 km 2 ) 15 Regiones 51 Provincias

Más detalles

LA FAMILIA EN COLOMBIA

LA FAMILIA EN COLOMBIA LA FAMILIA EN COLOMBIA NORMA 8: Brindar Atención Integral A La Persona Y La Familia Con Relación A Etapa Del Proceso Vital Y Contexto Social, Político, Cultural Y Ético MARTHA LILIANA GÓMEZ ROJAS ENFERMERA

Más detalles

ESTRUCTURA DE LOS MODELOS MENTALES QUE SE MANIFIESTAN EN LA CONSTRUCCION DE IDENTIDAD EN LOS JOVENES ADOLESCENTES DEL INSTITUTO TECNICO COMFAMILIAR

ESTRUCTURA DE LOS MODELOS MENTALES QUE SE MANIFIESTAN EN LA CONSTRUCCION DE IDENTIDAD EN LOS JOVENES ADOLESCENTES DEL INSTITUTO TECNICO COMFAMILIAR ESTRUCTURA DE LOS MODELOS MENTALES QUE SE MANIFIESTAN EN LA CONSTRUCCION DE IDENTIDAD EN LOS JOVENES ADOLESCENTES DEL INSTITUTO TECNICO COMFAMILIAR NOHORA APONTE GUTIERREZ CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS

Más detalles

UNIVERSIDAD NACIONAL JOSE FAUSTINO SANCHEZ CARRION ESCUELA DE POSGRADO

UNIVERSIDAD NACIONAL JOSE FAUSTINO SANCHEZ CARRION ESCUELA DE POSGRADO MAESTRÍA EN SOCIOLOGÍA PERFIL DE COMPETENCIA DEL EGRESADO(A) DE LA MAESTRÍA EN SOCIOLOGÍA, MENCIÓN EN GERENCIA EN RELACIONES COMUNITARIAS Competencias del egresado de la Maestría en Sociología, Mención

Más detalles

1. DATOS DE LA ASIGNATURA

1. DATOS DE LA ASIGNATURA 1. DATOS DE LA ASIGNATURA Nombre: Estudios de familia en Colombia: En comunidades indígenas, afrocolombianas, urbanas y rurales. Código: ED6B4 Créditos Académicos: 4 Tipo de Curso: Teórico Área de Formación:

Más detalles

en el Sistema de Salud de Andalucía Proyecto

en el Sistema de Salud de Andalucía Proyecto Promoción n de la parentalidad positiva en el Sistema de Salud de Andalucía Proyecto APEGO M. Victoria Hidalgo Universidad de Sevilla I Encontro Clínico Algarve-Andaluzia, Marzo 2012 Objetivos Diseñar

Más detalles

Caminos recorridos, caminos por recorrer: hacia el cálculo de la cuenta satélite del trabajo no remunerado en los hogares en América Latina

Caminos recorridos, caminos por recorrer: hacia el cálculo de la cuenta satélite del trabajo no remunerado en los hogares en América Latina Seminario de Cuenta Nacionales de América Latina y el Caribe: Implementación regional del Sistema de Cuentas Nacionales y cuentas satélite Caminos recorridos, caminos por recorrer: hacia el cálculo de

Más detalles

Ra Ximhai ISSN: Universidad Autónoma Indígena de México México

Ra Ximhai ISSN: Universidad Autónoma Indígena de México México Ra Ximhai ISSN: 1665-0441 raximhai@uaim.edu.mx Universidad Autónoma Indígena de México México Abarca Obregón, Gloria María LOS DOCENTES COMO CONSTRUCTORES DE PRÁCTICAS DE PAZ Ra Ximhai, vol. 10, núm. 2,

Más detalles

CÓDIGO: PLAN DE ESTUDIOS: GRADO EN ENFERMERÍA (PLAN 2009) CARACTER: OBLIGATORIO CURSO: CUARTO CUATRIMESTRE: PRIMERO

CÓDIGO: PLAN DE ESTUDIOS: GRADO EN ENFERMERÍA (PLAN 2009) CARACTER: OBLIGATORIO CURSO: CUARTO CUATRIMESTRE: PRIMERO A) DATOS BÁSICOS DE LA ASIGNATURA NOMBRE: PRACTICUM VIII CÓDIGO: PLAN DE ESTUDIOS: GRADO EN ENFERMERÍA (PLAN 2009) CARACTER: OBLIGATORIO CURSO: CUARTO CUATRIMESTRE: PRIMERO CRÉDITOS ECTS: 12 HORAS DE PRÁCTICAS

Más detalles

UNA EXPERIENCIA DE CONSULTA INFANTIL EN TRES CENTROS DE ACOGIMIENTO RESIDENCIAL

UNA EXPERIENCIA DE CONSULTA INFANTIL EN TRES CENTROS DE ACOGIMIENTO RESIDENCIAL UNA EXPERIENCIA DE CONSULTA INFANTIL EN TRES CENTROS DE ACOGIMIENTO RESIDENCIAL XII CONFERENCIA INTERNACIONAL DE LA RED LATINOAMERICANA Y DEL CARIBE CHILDWATCH. CIUDAD DE MÉXICO, OCTUBRE 2016. CONTEXTO

Más detalles

Concepciones y prácticas pedagógicas de los profesores de matemáticas sobre la teoría de las situaciones didácticas

Concepciones y prácticas pedagógicas de los profesores de matemáticas sobre la teoría de las situaciones didácticas Concepciones y prácticas pedagógicas de los profesores de matemáticas sobre la teoría de las situaciones didácticas Belki Yolima Torres Rueda * RESUMEN El presente trabajo de investigación se está desarrollando

Más detalles