Clase 2
Lucas 18:9-14 Santiago 1:21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. 22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. 23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. 26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. 27 La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
Hechos 2:36-38 Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo
Ahora me gozo, no porque hayáis sido entristecidos, sino porque fuisteis entristecidos para arrepentimiento, porque habéis sido entristecidos según Dios, para que ninguna pérdida padecierais por nuestra parte. La tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de lo cual no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. Esto mismo de que hayáis sido entristecidos según Dios, qué preocupación produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto. 2 Corintios 7:9-11
Entonces Judas, el que lo había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Pero ellos dijeron: Qué nos importa a nosotros? Allá tú! Entonces, arrojando las piezas de plata en el Templo, salió, y fue y se ahorcó. Mateo 27:3-5
Dolor y reconocimiento del pecado Salmo 51:1-4 Ten piedad de mí, Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. 2 Lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado!, 3 porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. 4 Contra ti, contra ti sólo he pecado; he hecho lo malo delante de tus ojos, para que seas reconocido justo en tu palabra y tenido por puro en tu juicio. Cambio de dirección Santiago 4:8 Acéquense a Dios, y Dios se acercará a ustedes. Limpien sus manos, pecadores! Purifiquen sus corazones, ustedes que se portan con doblez!
Es un nuevo comienzo de vida Lucas 15:17-20 Entonces recapacitó y se dijo: Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, mientras yo estoy aquí muriéndome de hambre! 18 Volveré a mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti, 19 y ya no merezco que me llames hijo; trátame como a uno de tus jornaleros. 20 Inmediatamente se puso en camino para volver a casa de su padre
Porque todos somos pecadores Romanos 3:23 puesto que todos pecaron y todos están privados de la gloria divina. Porque la paga del pecado es la muerte Romanos 6:23 Porque el salario del pecado es la muerte, mientras que el don que Dios nos hace es la vida eterna por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro. Porque Dios no quiere que nadie se pierda 2 Pedro 3:9 No es que el Señor se tarde en cumplir lo que prometió como piensa la gente. Lo que pasa es que Dios es paciente porque no quiere que nadie sea destruido sino que todos cambien su vida y dejen de pecar..
Desobedecer los mandamientos divinos 1 Juan 3:4 Todo el que peca viola la ley de Dios porque pecar es vivir en contra de la ley de Dios. Todo aquello que hacemos que no agrada a Dios 1 Juan 3:4 Todo aquello que hacemos y que no deberíamos hacer (comisión) O todo lo que no hacemos y que deberíamos hacer (omision) Todo aquello que pensamos o que decimos que no agrada a Dios Proverbios 24:9 El pensamiento del necio es pecado, Y abominación a los hombres el escarnecedor
Reconocer: que soy pecador 1 Juan 1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.. Confesar: declarar a Dios, con nuestras palabras, los pecados cometidos Apartarnos de: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad Amistades negativas. Conversaciones malsanas. Objetivos pecaminosos. Lugares de maldad. Efesios 4:22-32: En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Restituir Arreglar el mal hecho a otra persona Levítico 6:4: entonces, habiendo pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló
El arrepentimiento nos lleva a disfrutar la experiencia de una Nueva Vida, vida que mejora en la medida que entendemos su verdadera proporción Restablecer la comunión con Dios Romanos 5:1: Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo y Job 22:21 Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; Y por ello te vendrá bien Restablecer la comunión consigo mismo Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Salmo 32:1-2: Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño.
Restablecer la comunión con el prójimo No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Mateo 6:14-15 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas
Paz con Dios
Paz con el prójimo
Paz con nosotros mismos
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