PROGRAMA No. 1291 APOCALIPSIS Capítulo 7:1 Continuamos hoy, amigo oyente, nuestro viaje por el libro de Apocalipsis, y llegamos al capítulo 7. Y este es un capítulo que hemos llamado: Dios sella al remanente de Israel. Y Él salvó para redimir a los gentiles durante la Gran Tribulación. Bien, manteniendo ante nosotros la idea de que nos encontramos en un libro que ha sido llamado difícil de comprender, y otros han dicho que es un galimatías, y donde hay mucha visión que es en realidad extraordinaria, y que uno no puede comprenderlo, nosotros, en cambio, hemos dicho con anterioridad que este libro es muy lógico y que está dividido de una manera tan sencilla que nadie puede equivocarse. Ahora, sucede que Apocalipsis es el último libro de la Biblia. Cuando uno estudia en la escuela, comienza con aritmética: dos más dos son cuatro. Ahora, uno no comienza enseñando física atómica a los niñitos en primer grado; uno no les enseña altas matemáticas. Pues bien, Apocalipsis es el último libro de la Biblia; y el único requerimiento para estudiarlo, es un conocimiento práctico de los sesenta y cinco libros que le anteceden. Cuando uno hace eso, descubre que este libro tiene mucho sentido, y que es muy lógico. Eso lo vamos a poder apreciar ahora al entrar en este capítulo 7. Hemos estado observando la apertura de los siete sellos. Debemos aclarar que hasta ahora sólo hemos visto la apertura de seis sellos. Pudimos ver los cuatro jinetes del Apocalipsis. Y esta es la apertura o comienzo del período de la Gran Tribulación. Hemos llegado a un período donde la iglesia ya no se menciona por nombre. Y la razón por la cual no se menciona nunca por nombre, es porque se está indicando aquí lo que ocurre en la tierra, y la iglesia ya no está en la tierra en este tiempo. En los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis, se le dijo a Juan que escribiera las cosas que había visto. Y él vio la visión del Cristo glorificado. Y también se le dijo que escribiera acerca de las cosas... que son. Ese es el período de la iglesia; aún nos encontramos en ese período en el presente. Y por cierto que TTB 5257 Página 1 de 7 Programa No. 1291
esperamos que ese es el período en el cual estamos en el día de hoy. Si el rapto ha estado teniendo lugar, amigo oyente, entonces, usted y yo nos hemos quedado. Pero, opinamos que la iglesia aún está en el mundo, y que estamos en este período de las cosas... que son. Ahora, la iglesia va a ser sacada de este mundo, y cuando eso ocurra, ya no será mencionada más aquí en Apocalipsis. El tema de los capítulos 2 y 3, es en cuanto a la iglesia en Éfeso, la iglesia en Esmirna, la iglesia en Pérgamo, la iglesia en Filadelfia, etc. Pero aquí en esta sección donde nos encontramos ahora, ya no se habla de la iglesia. La iglesia ya no está aquí en la tierra, como pudimos ver en los capítulos 4 y 5, sino que se encuentra en el cielo. Allí es donde ha ido la iglesia, y vamos a tratar más adelante, este punto de por qué la iglesia no puede pasar por el período de la Gran Tribulación. Aquí tenemos en realidad un problema moral. Habría un problema teológico si la iglesia siquiera entrara a una fase del período de la Gran Tribulación. Así es que, el tema ha cambiado. Ahora estamos hablando en cuanto a otras cosas, y luego introduciremos el séptimo sello, el libro con los siete sellos y los sellos que están siendo abiertos. Ya hemos visto seis de estos sellos. Opinamos que estos jinetes están introduciendo el período de la Gran Tribulación, y los siete sellos están presentando un cuadro completo de este período de siete años de la Gran Tribulación. Y el último sello habla de la última parte del período, de los últimos tres años y medio del período de la Gran Tribulación. Ya veremos cómo esto ha sido dividido más adelante, pero aquí se nos ha presentado el hecho de que un cuarto de la población de esta tierra ha sido destruida en juicio, fue destruida por la muerte. Estamos seguros de que cualquier persona que esté leyendo Apocalipsis, se da cuenta del hecho de que va a ser muy difícil pasar a través de este período, especialmente si uno se vuelve a Dios, si uno acepta a Jesucristo como su Salvador personal, y si se mantiene firme por Él. Pero debemos preguntarnos si será posible para una persona, mantenerse firme por Él durante ese período. Hay algunas preguntas que se presentan en cuanto a esto. Ahora, Juan establecerá aquí otro principio que él seguirá, porque él sabe que usted y yo vamos a tener problemas con la revelación. Así es que, lo ha hecho bastante sencillo para nosotros. Y él presenta aquí una serie basada en el número siete; ya ha sido introducido esto al TTB 5257 Página 2 de 7 Programa No. 1291
comienzo. Ahora, él tiene 7 sellos, el libro de 7 sellos, pero la manera en que él trata con esto, es importante de notar de nuestra parte. Entre el sexto y el séptimo sello se produce siempre un intervalo donde notamos algo que parecería un asunto extraño. Sin embargo, es un asunto de explicación. Explica la acción. Responde a ciertas preguntas. Eso es lo que este capítulo va a hacer para nosotros. Ya tenemos el principio establecido entre lo sexto y lo séptimo de cualquier cosa. Será lo mismo con las trompetas. Ocurre lo mismo con las siete copas de ira, con las siete personas que se presentarán, y usted podrá encontrar que Juan siempre sigue este principio a través de toda esta sección en particular del libro de Apocalipsis, para que no perdamos el camino. Ahora, vamos a responder una pregunta que surge naturalmente. Estamos seguros que cualquier persona inteligente puede hacer esta pregunta en este momento. Qué en cuanto a la gente que se está salvando? Qué en cuanto a la gente que se vuelva a Dios durante este período de la Gran Tribulación? Cuando estuvimos estudiando la Segunda Carta a los Tesalonicenses, el Apóstol Pablo presentó claramente en esa sección, que el Espíritu Santo, el que detiene el mal, es quitado de la tierra. Él ha sacado a la iglesia para presentarla a Cristo. Así es que, es imposible que ninguna persona se vuelva a Dios sin la obra del Espíritu Santo. Se salvará entonces, alguna persona, sin que esté presente el Espíritu Santo? Bueno, amigo oyente, el Espíritu Santo está presente. Ahora, alguien quizá diga: Bueno, pero eso no es lo que usted acaba de decir. No hemos dicho que el Espíritu Santo haya dejado al mundo. Lo que dijimos es que Él ya no detiene, o ya no restringe. Amigo oyente, el Espíritu Santo bajó en el día de Pentecostés. Y lo hizo para llevar a cabo este ministerio específico de derramar un cuerpo de creyentes en la iglesia, y eso es llamado el cuerpo de Cristo; y cuando la iglesia sea quitada, ese ministerio en particular del Espíritu Santo, finaliza. Y uno de los ministerios de esa época en particular es el de restringir, el de detener. Creemos que era absolutamente esencial que Él restringiera, porque el evangelio iba a penetrar a un mundo controlado y enceguecido por Satanás. Es necesario que el Espíritu de Dios detenga el mal para que la Palabra de Dios pueda esparcirse. Piense usted, amigo oyente, en las fuerzas del mal que hoy vienen obrando contra el esparcimiento de la Palabra de Dios. Cuando comenzó este programa, en los primeros dos años, todo andaba como con viento en popa. Pero luego, TTB 5257 Página 3 de 7 Programa No. 1291
aparecieron los problemas; enfermó el autor de estos estudios bíblicos, el Dr. J. Vernon McGee, y sucedieron muchas cosas. Y luego, cuando volvimos a lograr el equilibrio y logramos ver a nuestro alrededor, nos dimos cuenta de lo que estaba pasando. El enemigo estaba muy activo. Amigo oyente, si el Espíritu Santo obrando como Aquel que detiene el mal, no hubiera estado trabajando, estamos seguros que hubiéramos desaparecido de esta escena. Ahora, durante el período de la Gran Tribulación cómo va a ser salva la gente? Porque ya no habrá quien restrinja el mal. El período de la Gran Tribulación es una época cuando todo le sale bien al diablo. Ese será un día cuando él tendrá libertad de hacer como le plazca. Y vamos a ver por qué Dios va a permitir eso. Es un período de juicio de parte de Dios, contra un mundo que ha rechazado a Cristo. Puede salvarse alguien, entonces, en el período de la Gran Tribulación? Amigo oyente, creemos que en este período de siete años habrá más personas que se salven, que en cualquier otro período de la historia. Ahora, alguien quizá pregunte: Cómo es que va a suceder eso? Bueno, el capítulo 7 de Apocalipsis nos dirá eso. El Espíritu Santo está en el mundo. Él estuvo en el mundo antes de Pentecostés. Usted encuentra al Espíritu de Dios obrando en el Antiguo Testamento, en los corazones y vidas de hombres y mujeres. Multitudes fueron llevadas a Dios. Pero Él no estaba deteniendo, o restringiendo, o impidiendo el mal en el mundo, y Él no estaba bautizando a los creyentes en el cuerpo de la iglesia en el Antiguo Testamento. Eso es lo que está haciendo en el día de hoy. Ese ministerio cesará, entonces. Pero Él aún está en esta tarea de llevar a hombres y mujeres a Cristo. Y Él deberá tener un programa especial, un programa especial fuera de lo común, durante este período. Ahora, cuál será ese programa? Bueno, Juan nos lo va a decir. Y vamos a leer lo que dicen los primeros cuatro versículos de este capítulo 7 de Apocalipsis, para tener una idea de lo que se nos presenta aquí. Los primeros cuatro versículos de Apocalipsis capítulo 7, dicen: 1 Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. 2 Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, 3 diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus TTB 5257 Página 4 de 7 Programa No. 1291
frentes a los siervos de nuestro Dios. 4 Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. (Ap. 7:1-4) Esa cantidad mencionada es de la nación de Israel, pero ya vamos a ver que de la tierra habrá un número de las naciones gentiles que uno ni siquiera puede contar, ya que habrá tantos que serán salvos de entre ellos. Podemos notar que muchos evangelistas en el día de hoy y muchos predicadores, son capaces de presentar el número o cantidad de personas, y muchos quizá presentan una cantidad un poquito mayor de lo que es en realidad. Pero aquí tenemos una multitud que no se podía contar. Y nos agradaría saber dónde está el predicador o aquel evangelista que puede contarlos en el presente. Aparentemente en el período de la Gran Tribulación habrá una gran cantidad que van a ser salvos. Ahora, cómo van a ser salvos? Van a ser sellados. Y, cómo serán sellados? El Espíritu Santo estará allí, no sólo para regenerarlos sino que Él tendrá un ministerio especial en ese período para sellarlos. Y, qué es un sello? Bueno, eso garantiza que ellos serán entregados. Amigo oyente, usted puede ir a la oficina de correos y decir que quiere registrar o certificar una carta. Allí se le pone un sello, y uno tiene que pagar un poquito más por eso. Ahora, quiere decir que todo el departamento de correos va a estar detrás de esa carta para ser entregada? Bueno, quizá se demore un poquito, pero ellos garantizan que esa carta va a ser entregada. Ahora, eso es lo que quiere decir sellado. El Espíritu Santo garantiza que ellos podrán pasar a través del período de la Gran Tribulación. Y si Él no estuviera allí para sellarlos, entonces, ellos no podrían pasar por ese período. Amigo oyente, hablando francamente, debemos decirle que nosotros tampoco podríamos pasar hoy, si no fuera por el Espíritu Santo. Nos preguntamos si nos damos cuenta de lo débiles que somos. Amigo oyente, nosotros podríamos negarle a Él antes de que se ponga el sol, si no fuera por Su obra. Todos tenemos esta naturaleza que está en rebelión contra Dios. Así es que, esta gente va a ser sellada. Eso es lo que acabamos de oír. Amigo oyente, usted puede notar que aquí tenemos un interludio antes que se abra el séptimo sello. Aquí tenemos a un ángel, y quizá es un poquito más que un sargento. Quizá sea un Teniente Coronel, o aun un General. Él dio la orden de que se detuviera todo. Que se detuvieran TTB 5257 Página 5 de 7 Programa No. 1291
los vientos, los vientos del juicio, los vientos de período de la Gran Tribulación, porque era necesario sellar a esta gente; de otra manera, no lograrían pasar por ese período. Y habrá dos grandes multitudes: de la nación de Israel y de las naciones gentiles. Ahora, alguien quizá pregunte: Dónde está la iglesia? Bueno, amigo oyente, le acabamos de decir que la iglesia no está aquí. Se encuentra con Cristo, y creemos que en la nueva Jerusalén porque Él dijo que iba a preparar un lugar para aquellos que eran Suyos, y ahora los ha sacado de esta tierra, y están con Él, y esa ciudad descenderá de Dios, más adelante, y vamos a poder verla. Vamos a dedicar bastante tiempo a esto, porque allí es donde nosotros vamos a pasar a través de toda la eternidad. Y es bueno, y siempre nos ha gustado saber a dónde es que vamos a ir a vivir. No sabemos por qué, pero hay muchos santos hoy, que hablan de ir al cielo, y ni siquiera tienen una idea del lugar donde van a ir. Bueno, debemos decir que la Biblia en realidad no nos dice mucho en cuanto a esto, pero hay algo que nos dice, y es muy interesante, y muy importante; todo eso lo tenemos aquí en el libro de Apocalipsis. Esa es la razón por la cual este libro es tan importante. Volvamos ahora a leer lo que nos dice el primer versículo de este capítulo 7 de Apocalipsis: 1 Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. (Ap. 1:7) Ahora, note usted que dice: Después de esto. Después de los cuatro jinetes del Apocalipsis, y creemos que aquí se nos ha dado como si fuera una vista panorámica del período de la Gran Tribulación, y ahora vamos a ver algunos detalles de esto. Leamos una vez más el versículo 1: 1a Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, (Ap. 7:1a) En cierta ocasión, uno de los jóvenes que creen que lo saben todo, interrumpió al predicador, el Dr. Ironside, cuando él estaba hablando y le dijo: Ya había dicho yo con anterioridad que la Biblia no era algo científico. La Biblia enseña que la tierra es plana, por qué aquí dice que tiene cuatro ángulos? El Dr. Ironside le contestó a este joven: Mi amigo, me sorprende usted. No sabía usted que la tierra tiene cuatro ángulos? Y este joven respondió: No. Y agregó: No TTB 5257 Página 6 de 7 Programa No. 1291
sabía que la tierra tuviera cuatro ángulos. Dónde están? Y el Dr. Ironside respondió: Norte, sur, oriente y occidente. Esos son los cuatro ángulos de la tierra. Y esa es la dirección de esos cuatro ángeles. Uno en el norte, uno en el sur, uno en el oriente, y uno que está en el occidente. Y continuamos aquí leyendo en este versículo 1 del capítulo 7 de Apocalipsis, que dice: 1b que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. (Ap. 7:1b) Aquí se refiere a los vientos de juicio. Dios juzga al viento en el juicio, porque lo controla. Dice allá en el Salmo 148, versículo 8: El fuego y el granizo, la nieve y el vapor, el viento de tempestad que ejecuta su palabra. Así es que, los vientos del juicio son detenidos. Y nada puede moverse hasta cuando Dios logre Su propósito. Y, cuál será este propósito? No creemos que Dios permitirá que pase algún tiempo en esta tierra, sin que haya alguien que se vuelva a Dios, porque ese es Su propósito. No creemos que Él permitiría que este mundo continuara, creemos que lo cerraría, lo apagaría, pronunciando una sola palabra, lo dejaría sin existencia, si es que no hubiera gente que estuviera volviéndose a Él, que estuviera acudiendo a Dios. Así es que, este será un período donde multitudes acudirán a Él. Bien, amigo oyente, vamos a tener que dejar este estudio aquí por hoy; apenas hemos puesto nuestro pie en el umbral, digamos, de esta puerta, pero nos hemos dado cuenta con esto, que nos encontramos en un capítulo muy importante por cierto, este capítulo 7 de Apocalipsis. Estamos seguros que usted querrá continuar con nosotros mientras proseguimos nuestro recorrido por este y los capítulos restantes de este libro. TTB 5257 Página 7 de 7 Programa No. 1291