MONICIÓN DE ENTRADA Bienvenidos a la casa del Señor! XIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 2 de Julio de 2017 Sí, nos reunimos como hermanos en la casa familiar, pues la Familia Trinitaria, en el cielo, ha querido que la Iglesia participe de su vida siendo una familia en la tierra. Y cuando escuchamos a Jesucristo decirnos que quiere ser amado más que a los miembros de nuestras familias, no es porque nos quiere alejar de ellos, sino porque sin Él no podemos amarlos bien Sí, todo lo que constituye nuestra vida humana, lo podemos vivir CON JESUCRISTO O SIN ÉL. Que esta celebración sea la ocasión de renovar nuestra elección y de decirle que le queremos: Sin ti, Señor, no podemos hacer nada. Hoy y ahora, por lo menos, te dejamos ser el primero. Sólo en ti se encuentra el Amor que puede calmar nuestra sed y dar sentido a nuestra vida. Por eso estamos aquí. Canto de Entrada En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. El Señor, que dirige nuestros corazones para que amemos a Dios, esté con todos nosotros Y con tu Espíritu. MOMENTO PENITENCIAL.- Defensor de los pobres, Señor, ten piedad..- Refugio de los débiles, Cristo, ten piedad..- Esperanza de los pecadores, Señor, ten piedad. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Se dice Gloria ORACIÓN COLECTA Padre de bondad, que por la gracia de la adopción nos has hecho hijos de la luz; concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.Amén
LITURGIA DE LA PALABRA Primera Lectura Lectura del segundo libro de los Reyes (4,8-11.14-16a): Un día pasaba Eliseo por Sunam, y una mujer rica lo invitó con insistencia a comer. Y, siempre que pasaba por allí, iba a comer a su casa. Ella dijo a su marido: «Me consta que ese hombre de Dios es un santo; con frecuencia pasa por nuestra casa. Vamos a prepararle una habitación pequeña, cerrada, en el piso superior; le ponemos allí una cama, una mesa, una silla y un candil, y así, cuando venga a visitarnos, se quedará aquí.» Un día llegó allí, entró en la habitación y se acostó. Dijo a su criado Guejazi: «Qué podríamos hacer por ella?» Guejazi comentó: «Qué sé yo. No tiene hijos, y su marido es viejo.» Eliseo dijo: «Llámala.» La llamó. Ella se quedó junto a la puerta, y Eliseo le dijo: «El año que viene, por estas fechas, abrazarás a un hijo.» Palabra de Dios Salmo responsorial Sal 88,2-3.16-17.18-19 R/. Cantaré eternamente las misericordias del Señor Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las edades. Porque dije: «Tu misericordia es un edificio eterno, más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/. R/. Glorifica al Señor, Jerusalén Dichoso el pueblo que sabe aclamarte: camina, oh Señor, a la luz de tu rostro; tu nombre es su gozo cada día, tu justicia es su orgullo. R/. R/. Glorifica al Señor, Jerusalén Porque tú eres su honor y su fuerza, y con tu favor realzas nuestro poder. Porque el Señor es nuestro escudo, y el Santo de Israel nuestro rey. R/. R/. Glorifica al Señor, Jerusalén
Segunda lectura Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (6,3-4.8-11): Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre; y su vivir es un vivir para Dios. Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. Palabra de Dios Canto al Evangelio- Aleluya. Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,37-42): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.» Palabra del Señor (La reflexión se puede tomar del botón Reflexión Dominical.) Credo de los Apóstoles Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna Amén.
ORACIÓN DE LOS FIELES: Hermanos y hermanas, elevemos hacia Dios las súplicas de la Iglesia y de la humanidad con mucha confianza diciendo: 1.- Para que Dios confirme a su Iglesia en la fe, la esperanza y la caridad, hasta la venida gloriosa de Jesucristo nuestro Salvador, Roguemos al Señor. 2.- Para que en todo lugar, los hombres sepan acoger a los extranjeros, a los más pobres, a los excluidos, y reciban en recompensa la vida eterna, Roguemos al Señor. 3.- Para que los padres cristianos aprecien y respeten la vocación propia de sus hijos y que estos no desprecien los buenos consejos de sus padres, Roguemos al Señor. 4.- Para que todos los recién bautizados y todos los recién confirmados alcancen la madurez de la fe y vivan para Dios que les eligió, Roguemos al Señor. 5.- Para que la misericordia de Dios Padre perdone nuestras faltas de bondad y conceda a los difuntos la compañía de los santos, Roguemos al Señor. Señor, ven en nuestro auxilio con tu gracia para que tomemos nuestra cruz cada día, que te descubramos en la persona de los más desamparados, y que te amemos más que todo, por Jesucristo nuestro Señor. Amén. Todo esto te lo pedimos padre por Jesucristo nuestro señor. Amén Finalizada la oración de los fieles, el animador toma la reserva Eucarística y la pone sobre el altar.
RITO DE COMUNIÓN. Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado: Padre nuestro, que estás en el cielo Antes de participar de la mesa del Señor, mostremos nuestro deseo de vivir como hermanos. Daos fraternalmente la paz. Tomando en las manos la sagrada Eucaristía y elevándola el animador dice: Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor Distribución de la Sagrada Eucaristía. ORACIÓN FINAL Ven. Señor, en ayuda de los que hemos comulgado tu santísimo Cuerpo para que tengamos la fuerza de cargar con nuestra cruz y seguirte, y que así podamos ser dignos de ti, que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos Amén. Nos entregamos en manos de la Virgen, rezando el Avemaría: Dios te salve, María Que la bendición del Señor descienda y permanezca sobre nosotros, por los siglos de los siglos. Bendigamos al Señor. Todos: Demos gracias a Dios.