Primer Domingo de Adviento Al comenzar este sagrado tiempo de Adviento, oremos al Señor Jesús que venga a nuestro mundo para la salvación de todos los hombres. Por la Iglesia, para que reciba alegremente a su Redentor encarnado, en los pobres y los humildes de este mundo, Por todas las naciones, para que durante este tiempo de esperanza abandonen viejos desacuerdos y conflictos y caminen juntos por el camino de la paz, Por quienes no tienen hogar, para que con la gracia de Dios y nuestra ayuda puedan disfrutar, durante estos meses de invierno, de una comida caliente y de un lugar seguro donde dormir, Por nuestros seres queridos difuntos, especialmente por para que, perdonados todos sus pecados, sean conducidos a la paz de la presencia de Dios, Por nuestra comunidad parroquial, para que el año litúrgico que comenzamos sea de gracias abundantes para cada uno de nosotros y para todos los que influyen en nuestras vidas, Dios de eterna luz, abre nuestro corazón para amar, nuestras manos para compartir, para que estemos dispuestos a la llegada de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.
Segundo Domingo de Adviento Presentemos nuestras necesidades al Dios que, en Jesucristo, se hizo uno de nosotros. Por la Iglesia, para que sea una voz que proclame consuelo, esperanza y paz a los pobres y afligidos de nuestro mundo, Por las naciones del mundo, para que escuchen la voz de Dios, quien los llama a la paz y a la reconciliación, Por quienes han dejado de practicar su fe, para que regresen al Señor durante este tiempo de gracia, Por quienes han fallecido, especialmente por para que disfruten de las alegrías del reino de Dios, Por cada uno de nosotros, para que ayudemos a preparar el camino del Señor mediante nuestras constantes oraciones y nuestro servicio de amor hacia nuestros hermanos y hermanas, Dios de amor, ayúdanos a preparar un lugar en nuestra vida y en nuestro corazón donde acoger a tu Hijo, para que así Jesús regrese y se quede entre nosotros, trayendo consigo las riquezas de tu gracia. Por el mismo Cristo, nuestro Señor.
Tercer Domingo de Adviento Oremos con alegría a Dios, quien nos ha dado una vida nueva mediante nuestro Bautismo en Jesucristo. Por la Iglesia, para que los gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los más pobres sean compartidos solidariamente por todos los bautizados, Por el mundo, para que cesen todas las guerras y desaparezcan todas las armas del odio, Por quienes no se sienten amados o queridos, para que experimenten la alegría y el gozo de este tiempo sagrado, Por todos los difuntos, especialmente por para que gocen eternamente del rostro de Dios, Por todos nosotros, reunidos en este lugar santo, para que, viviendo vidas de paz, alegría y amor, ayudemos al mundo a preparar la venida de Cristo, Dios fiel, escucha las oraciones de tu pueblo que espera ansiosamente la venida de Cristo y de su reino de amor y vida. Que venga pronto y no se retrase. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.
Cuarto Domingo de Adviento Oremos con confianza y amor a Jesucristo, nacido pobre entre los pobres. Por la Iglesia, para que, como la Virgen María, esté totalmente abierta a la voluntad de Dios, Por nuestro mundo, para que las naciones encuentren la paz mediante el diálogo y el entendimiento mutuo, Por los pobres, por los que están solos y por todos los que sufren, para que la próxima celebración de la Navidad les traiga alegría y paz, Por nuestros seres queridos que han fallecido, especialmente por para que reciban en el cielo la recompensa a su fidelidad, Por todos los aquí reunidos en oración, para que, mediante la intercesión de la Santísima Virgen María, digamos sí a Dios cada día de nuestra vida, Ven pronto, Señor, y bendice a nuestro mundo con tu paz. Ven y bendice a nuestras familias con tu gracia. Ven y bendice nuestro corazón con tu amor. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Solemnidad de la Natividad del Señor (para todas las Misas) 24 y 25 de diciembre [Esta noche santísima/este día santísimo,] los cielos se regocijan y la tierra se alegra, porque el Verbo se ha hecho carne; Cristo ha nacido de la Virgen María. Con confianza, oremos. Por todos los cristianos, para que la celebración del nacimiento de nuestro Salvador nos renueve en la fe y nos una en el amor, oremos. Por quienes sufren a causa de la muerte y de la guerra, para que la paz anunciada por los ángeles la noche de aquella primera Navidad se haga realidad en nuestro mundo, oremos. Por los niños, para que Dios, quien se encarnó en el niño Jesús, los bendiga a todos con los dones de la sabiduría, el amor y la gracia, oremos. Por los que se sienten sin esperanza, solos o abandonados, y han perdido la fe, para que durante estos días santos de Navidad se llenen de la paz y de la alegría de Cristo, oremos. Por nuestros seres queridos difuntos, especialmente por N, para que disfruten de la luz, el descanso y la paz eternos, oremos. Por todos nosotros, para que acojamos al Señor Jesús cada día del año en los pobres, en los que no tienen hogar y en todos aquellos a quienes nos cuesta amar, oremos.. Dios del amor hecho carne, al nacer de la Virgen Madre, los ángeles proclamaron la paz a todos los hombres de buena voluntad. Concédenos la paz en nuestros días, para construir un mundo más justo y bondadoso. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.