MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN ECOLÓGICOS CONCIENCIA SUSTENTABLE ABI IA Tomado de: http://conciencia-sustentable.abilia.mx/10-materiales-de-construccion-ecologicos/ ARQUITECTURA SUSTENTABLE La arquitectura sustentable es una de las alternativas que varios países han emprendido para disminuir el uso de recursos naturales y aprovechar los residuos producidos por el ser humano; muestra de ello es la utilización de algunos materiales de construcción menos dañinos para el medio ambiente. Decenas de científicos y empresarios han desarrollado materiales ecológicos aprovechando desechos como botellas de plástico, vidrio, cartón reciclado y hasta fibras obtenidas de la mezclilla. También se han creado opciones a partir del aprovechamiento de residuos agrícolas, de los desechos producidos por las industrias minera y azucarera, así como elementos totalmente naturales como el cáñamo y la leche. Conozcamos algunos de ellos. Una compañía mejoró una antigua fórmula para hacer pintura casera, mezclando proteína de leche, cal, arcilla y pigmentos minerales. La pintura resultante puede usarse en arte y en decoración de interiores, es biodegradable, durable y no tóxica.
Kirei, una empresa que produce materiales de construcción sustentables, ha creado paneles que pueden reemplazar a la madera a partir de los desechos del cultivo de sorgo y trigo. También comercializa azulejos hechos con cáscaras de coco. Científicos mexicanos de Veracruz, Hidalgo, Chihuahua y Nuevo León, sustituyeron el cemento Portland por cenizas de bagazo de caña de azúcar para hacer más fuerte al concreto. El concreto que contenía desechos de caña resultó ser más resistente a la corrosión.
Otro material verde que ha ido ganando popularidad es el vidrio reciclado. Después de haber sido reutilizado y reciclado varias veces, el vidrio considerado inutilizable puede procesarse para ser usado como recubrimiento de muebles y paredes. Un investigador de la UAEH creó ladrillos y tejas a partir de residuos de minería, conocidos como jales. Los ladrillos pueden durar 250 años, y permitirán aprovechar los más de 100 millones de toneladas de desechos mineros que se han producido en los últimos 450 años.
La ecología y el buen diseño no tienen por qué estar peleados. Se han creado paneles y azulejos a partir de botellas de plástico (PET), que además pueden aislar el sonido. Utilizando este mismo material, hace un par de años, un alumno de la UAQ desarrolló un tabique reforzado con PET. Cada construcción realizada con este tipo de material podría permitir aprovechar unas 4 mil botellas de plástico.
Otra alternativa al concreto prefabricado es el llamado Hempcrete, que consiste en una mezcla de cáñamo, cal y agua. Su poca densidad favorece la circulación del aire y la humedad. La empresa que lo fabrica también ofrece otros materiales a base del vegetal. Qué pasa con tus jeans cuando los tiras a la basura? Una empresa norteamericana creó un recubrimiento para paredes a partir de mezclilla. No es muy estético, sin embargo, impide el desarrollo de hongos y puede ayudar a regular la temperatura de una habitación.
En Nueva Zelanda recientemente se construyó una catedral de cartón reciclado para sustituir la que se destruyó tras un terremoto. Además, 8 contenedores reutilizados le dan fuerza a la estructura. El arquitecto, Shigeru Ban, ha construido otros proyectos similares.
El diseño está fragmentado en 5 volúmenes, con una importante capa de tierra en su azotea que permite el crecimiento de árboles tropicales y sirve para retener gran cantidad del agua de lluvia.
La Casa de los Árboles está en Ciudad Ho Chi Minh (Vietnam), un lugar donde tan solo el 0.25% de la superficie está ocupada por vegetación, y con un elevado tráfico de motos que hace que el aire esté bastante contaminado. Para entender mejor este proyecto también hay que tener en cuenta que está ubicado en un distrito residencial con una alta densidad, y en un solar rodeado de viviendas que tiene una estrecha salida a una pequeña calle peatonal. La Casa de los Árboles es un prototipo de bajo presupuesto (156,000USD) que pretende cambiar esta situación, llevando la vegetación a la ciudad. Para lograr este objetivo, el diseño está fragmentado en cinco volúmenes, con una importante capa de tierra en su azotea que permite el crecimiento de árboles tropicales, y que además sirve para retener gran cantidad del agua de lluvia, colaborando a reducir el riesgo de inundaciones. Cada uno de esos volúmenes se abre al patio central mediante una gran puerta acristalada y ventanas que favorecen la iluminación y ventilación natural, estando bastante cerrados por las otras caras, con el fin de aportar la máxima privacidad. En la planta baja está la cocina, el comedor, una biblioteca, una pequeña habitación y un módulo compartido por el cuarto de baño y la escalera. Las conexiones entre cada una de estas piezas se realiza a través de corredores, que en la planta superior funcionan como puentes. Arriba hay dos dormitorios, otro cuarto de baño y un almacén, es decir, que uno de los cinco volúmenes tan solo tiene una planta de altura.
La construcción se ha realizado con materiales naturales y de procedencia local, con el fin de reducir al máximo la huella de carbono. Los muros están hechos con hormigón armado (fabricado in situ), habiéndose utilizado encofrados de bambú, lo que le proporciona una textura bastante peculiar. Dentro abunda el acabado de ladrillo rojo.