PROGRAMA No. 1292 APOCALIPSIS Capítulo 7:2-4 Continuamos hoy, amigo oyente, avanzando por este libro de Apocalipsis. Llegamos hoy al versículo 2 del capítulo 7 de este libro. Y queremos declarar una vez más que nos encontramos estudiando un libro que no puede ser comprendido, porque hay algunos que dicen que esto es nada más que un montón de símbolos. Eso no es correcto! No hay ningún otro libro que haya sido dividido tan matemáticamente como éste. No hay ningún otro libro que tenga divisiones más claras que las que encontramos en este libro de Apocalipsis. Si nos empantanamos en algún lugar, y tratamos de tomar estos símbolos y mezclarlos, y tratar de cambiarlos de posición para que entren a algún sistema que nos guste, entonces, sí que vamos a tener verdaderos problemas. Pero, debemos permitirle a Juan que él nos informe al leer y al avanzar en el estudio de la sección en la que estamos, y que hemos llamado la Gran Tribulación. No podemos decir que nosotros le hemos dado este título porque fue el Señor Jesucristo mismo quien lo hizo. Este período tiene lugar después de la partida de la iglesia, como ya hemos dicho. Estas son las cosas que son después de éstas cosas, después que la iglesia haya concluido su misión y sea sacada del mundo para estar con el Señor. No sólo pensamos que esa es la forma razonable de ver esto, sino que personalmente opinamos que es muy clara. No sólo aquí, sino que ninguna profecía es de interpretación privada. El Apóstol Pedro fue quien dijo eso. O sea que, uno no saca algún versículo y lo ubica donde quiere, ni aun en el libro de Apocalipsis, y esa es la razón por la cual este libro puede ser difícil, porque sucede que es el último libro de la Biblia, y hay 65 libros antes de este. Y uno debe conocer un poco por lo menos, en cuanto a aquellos libros que le preceden, si es que queremos comprender lo que el Apocalipsis nos dice. Ahora, esto no quiere decir que al entrar aquí en detalle Juan va a detallar todo en cuanto a lo que se refiere al período de la Gran Tribulación, porque este período no ha sido elaborado de ninguna manera, en ningún otro lugar en la Escritura, con la excepción del discurso que pronunció el Señor Jesucristo allá en el monte TTB 5258 Página 1 de 8 Programa No. 1292
de los Olivos. Juan sencillamente está amplificando aquello y dándonos información adicional. Lo que él dice está basado en el Señor Jesucristo y lo que Él tuvo que decir. Hemos visto, pues, que se había abierto ya seis sellos, y éstos seis sellos tenían para nosotros un verdadero mensaje, y éstos en realidad revelan el gran plan del período de la Gran Tribulación. Estos sellos, como vimos, comenzaron con cuatro grandes tragedias que vendrán sobre la tierra, al comienzo del juicio, y luego el quinto sello nos habla de aquellos que fueron martirizados. Fue una gran cantidad de personas las que sufrieron esto. Tuvimos luego, el sexto sello, y allí se nos presentó algunos de los signos o señales de anarquía que vendrán sobre este mundo impío, en el período de la Gran Tribulación. Se presentó la pregunta de si algunos serían salvos en este período. Y vimos que había gran multitud de gente que iba a ser salva. En esta ocasión se salvarán tantos, que no se puede comparar con ningún otro período de la historia, con la cantidad de gente que será salva entonces. No hay ningún otro período, es decir, siete años en los cuales tantas personas acudan a Dios. Y eso revela que estos juicios o castigos lograrán un propósito para Dios. Provocarán que multitudes de personas se vuelvan a Él en este período, y también causará que otras multitudes se vuelvan contra Él. Esto es como esa ilustración que se presenta del sol, brillando sobre un pedazo de barro blando. Qué le hará al barro? Lo endurecerá. Qué efecto tendrá un rayo de luz sobre un poco de cera? Bueno, la derretirá. Tiene un resultado opuesto. Así es que, con los juicios de Dios ocurre lo mismo; y pensamos que nuestras vidas en el día de hoy como creyentes, cuando se nos presentan dificultades y problemas, y eso lo podemos observar en nuestra propia vida, o lo lleva a uno más cerca de Dios, o le separa de Él. Y es necesario que nos acerquemos más a Él. Esa es la razón por la cual el Señor permite que algunos de nosotros suframos enfermedades. Él quiere que nosotros nos acerquemos más a Él. Así es como Él obra. Ahora, queremos observar este primer grupo de personas que van a ser salvos en el período de la Gran Tribulación. Es imposible explicar cada detalle que tenemos aquí, por lo menos, no lo podemos hacer nosotros. Y a veces nos irrita un poco el darnos cuenta de que no sabemos tanto como aquellos así llamados maestros proféticos del día de hoy, porque parecen tener alguna información privada de parte del Señor. Ellos conocen hasta la fecha de cuándo vendrá el Señor, TTB 5258 Página 2 de 8 Programa No. 1292
y no sólo eso, sino que pueden interpretar algunos pasajes de una manera sorprendente. Donde la Escritura dice que la sangre llegó hasta los frenos de los caballos en la batalla de Armagedón, algunas de estas personas pueden hasta decirnos qué tipo de sangre era ésta. Y eso nos molesta porque para nosotros es sencillamente imposible recibir esta clase de información. Y después de haberla recibido nos preguntamos: qué valor tiene eso? La iglesia debería comprender claramente que hemos sido librados de pasar a través de este período. En el evangelio según San Juan, capítulo 5, versículo 24, el Señor Jesucristo dijo: De cierto, de cierto os digo: El que oye mi Palabra, y cree al que me envió, tiene (en este instante) vida eterna; y no vendrá a condenación, en el juicio de la Gran Tribulación. Nosotros no vamos a pasar por eso. Él lo presentó claramente a la iglesia de Filadelfia. En Apocalipsis, capítulo 3, versículo 10, leemos: Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba... Él dijo que los libraría de esa hora. De cuál hora? De lo que Él está hablando en este momento. Amigo oyente, si nosotros sencillamente permitiéramos que la Escritura hablara por sí misma. Bueno, vamos a dejar que hable por ella misma, porque ya hemos hablado demasiado nosotros y no hemos leído nada del pasaje que vamos a considerar. Leamos pues, los versículos 2 y 3 de este capítulo 7 de Apocalipsis, que nos dicen: 2 Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, 3 diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. (Ap. 7:2-3) Juan dice aquí: Vi también a otro ángel, y esto quiere decir que había un quinto ángel allí. Aparentemente tiene un rango superior a los otros cuatro porque les está dando órdenes. Como pudimos ver en el libro de Daniel, y también en la epístola a los Efesios, hay ciertos grados de ángeles, buenos y malos. Satanás tiene el mundo de los demonios bien organizado. Tiene Generales, tiene Tenientes Generales, Coroneles, Tenientes, y Sargentos, y muchos soldados rasos. Así es que, del otro lado, Dios tiene lo Suyo también bien organizado. Así es que, este ángel le da órdenes a los otro cuatro. Dice aquí: y clamó a gran voz. Y en el griego esta palabra es fonea-mega. Si usted invierte el orden de estas dos palabras fonea y mega, entonces, resulta TTB 5258 Página 3 de 8 Programa No. 1292
megá-fonea. De allí es donde obtenemos la palabra megáfono. Mega quiere decir grande. Fonea indica voz. Y aquí tenemos una indicación de que es un juicio terrible el que se está preparando a derramarse sobre la tierra. Por tanto, es necesario asegurar a los siervos de Dios. Si Él no los sella, entonces, no podrán pasar a través de ese período. Tienen que ser guardados en este día de la ira que viene sobre la tierra. El Señor Jesucristo mismo mencionó esto. Veamos lo que dice allá en el evangelio según San Mateo, capítulo 24, versículos 21 y 22: Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. Note usted:... mas por causa de los escogidos. O sea, de los sellados. Ese es un momento terrible verdaderamente. Ahora, cuál es la señal que se coloca sobre su frente? Bueno, amigo oyente, hemos llegado a un punto donde debemos confesar y espero que usted no le cuente a nadie, porque hay personas que creen que sabemos cuál es esta señal, - que no sabemos en realidad, lo que es. Solamente podemos hacer una sugerencia. Reconocemos que hay muchos que saben cuál es esa marca. Lo interesante de todo esto es que uno no puede lograr que dos de ellos se pongan de acuerdo sobre lo que es, en realidad. Así es que, alguno tiene que estar equivocado. Y hemos llegado a la conclusión de que todos están equivocados. Por qué? Porque a nosotros no se nos dice lo que es. Y no creemos que esto sea importante para la iglesia, el conocer cuál es esa marca. Aquí se nos dice que van a ser sellados o marcados. Con qué clase de marca? No lo sabemos. Se nos dice que durante ese período habrá aquellos que no podrán comerciar, cuando el anticristo llegue al poder, a no ser que tengan la marca de la bestia. Esta marca aquí es en contraste a esa marca de la bestia. Pensamos que esta marca es una marca espiritual que estará en sus vidas. Recuerda usted que el Señor Jesucristo dijo: Por sus frutos los conoceréis, por sus vidas. Creemos que será la marca de los que pertenecen a Dios, durante ese período, porque los impíos van a ser impíos verdaderamente. No nos podemos imaginar cómo pueden ser peores que los impíos del presente. Pero la Palabra de Dios dice que van a ir mucho más lejos, es decir de lo que han ido en nuestro propio día. TTB 5258 Página 4 de 8 Programa No. 1292
Ahora, Dios va a salvar al remanente de Israel. Se nos ha presentado algo en primer lugar en este capítulo, y queremos demostrarle cuán sencillo es dividir aun este capítulo. Nosotros lo hemos dividido en tres partes. Tenemos la razón para el interludio entre el sexto y el séptimo sello. Por qué? Para estar seguros de que ellos pasarán por este período. El Señor Jesucristo lo expresó claramente, que ellos iban a poder pasar a través de este período. Luego, comenzando con el versículo 4, tenemos que el remanente de Israel es sellado. Luego, en los versículos 9 al 17 tenemos la multitud de redimidos de los gentiles. Así es que la razón para el interludio es el remanente de Israel, y la multitud de los redimidos entre los gentiles. Ahora, observemos el remanente de Israel. Cuando Dios trata con Israel, hemos notado que siempre lo hace con fechas, y aquí lo hará con números. Cuando Dios trata con la iglesia no utiliza ni números ni fechas. Esa es la razón por la cual nosotros nunca publicamos en este programa, de que ha habido tantas personas salvas en tal y cual año. En cierta ocasión, una de las secretarias nos mostró que habían llegado quince cartas de personas que decían que habían sido salvas a través del programa. Y pensábamos entonces, que podría ser un buen momento para comenzar a señalar el número de personas que habían sido salvas. Pero, luego pensamos que después del día de Pentecostés, nunca se mencionó cantidades en la Biblia. El Apóstol Pablo nunca entregó un informe a nadie de cuántos habían sido salvos. Se nos dice, aunque se habla de multitud de gentiles salvos, que el número exacto no se da. Pero cuando Dios trata con Israel, Él trata mencionando números y también fechas, pero con la iglesia no lo hace, y esa es la razón por la cual este asunto de señalar fechas perjudica el estudio de la profecía. Lo lleva a un nivel muy bajo, cuando es un tema que debería ser mantenido en un nivel lo más alto posible, como cualquier otro tema de la profecía. Bien, en el versículo 4 de este capítulo 7 de Apocalipsis, leemos: 4 Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. (Ap. 7:4) TTB 5258 Página 5 de 8 Programa No. 1292
Este grupo puede ser identificado sin ninguna necesidad de especular. Para nosotros es casi una insensatez el escuchar de algún grupo que viene y dice: Nosotros somos los ciento cuarenta y cuatro mil. Hubo dos cultos o dos sectas que hicieron esto al principio, y luego pasaron esta cantidad de ciento cuarenta y cuatro mil. Parece que no eran muy optimistas cuando comenzaron, pero ahora han pasado esa cantidad y ya no lo mencionan más. Porque ellos dicen que tomaban esto literalmente, pero ahora no saben qué hacer porque han pasado ya de ese número. Tendrían que haber dejado de trabajar cuando llegaron a los ciento cuarenta y cuatro mil, pero no lo hicieron. Continuaron su marcha. Pero lo interesante de todo esto, amigo oyente, es que esto no se refiere a ningún grupo del día de hoy, o a ningún grupo de la iglesia tampoco. Esto es algo que sucederá durante la Gran Tribulación, cuando serán salvos ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. Así es que, si usted se encuentra entre esos ciento cuarenta y cuatro mil, amigo oyente, no sólo está usted diciendo que pertenece a Israel, sino que tiene que identificar también su tribu, porque eso es lo que se estará haciendo. Es necesario presentar claramente que Dios tendrá un remanente de Su pueblo. Ellos van a ser salvos. Ahora, quizá esto le parezca a usted una cantidad muy grande. Sin embargo, es muy pequeña en realidad, porque en el día de hoy, hay como doce millones en este mundo. Fueron reducidos a unos diez millones bajo Hitler. En ese entonces había unos dieciséis millones; pero en contraste con esta cantidad usted puede ver que el remanente va a ser verdaderamente un número muy pequeño de los hijos de Israel, es decir, comparativamente. Es necesario ser claro. No hay necesidad de especular aquí tratando de presentar algunos símbolos. Hay personas que dicen que esta cantidad de ciento cuarenta y cuatro mil hasta es un símbolo, de otra cantidad. Bueno, no puede Dios decir lo que quiere decir? No puede contar Él? Por cierto que lo puede hacer. Si Él dice que son ciento cuarenta y cuatro mil, pues, no creemos que quiera decir ciento cuarenta y cinco mil. Creemos que quiere decir exactamente eso. Y luego, tienen que ser de cada una de las tribus de Israel. Hay algunas cosas que necesitamos conocer aquí. Este remanente ha sido verdadero siempre. Desde el momento en que Él llamó a Abraham, siempre ha habido un remanente. Y hay un remanente en el día de hoy también. Conocemos a algunos creyentes judíos maravillosos. No sabemos por qué decimos esto, esta expresión de cristianos o creyentes judíos, pero debemos decir esto de Israel por el TTB 5258 Página 6 de 8 Programa No. 1292
hecho de que existe un remanente hoy. No es un remanente muy numeroso, pero tampoco hay un remanente que es numeroso de los gentiles. Suponemos que es una gran minoría el grupo de aquellos que son verdaderos creyentes en Cristo. El Apóstol Pablo dice en su epístola a los Romanos, capítulo 9, versículo 8: Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes. Y eso es cierto en el día de hoy. En Romanos, capítulo 11, versículos 4 y 5, dice: Pero qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. El Apóstol Pablo dijo que en su día había un remanente que estaba en la iglesia. Hoy hay un remanente que está en la iglesia, y solamente un remanente de los gentiles. Ahora, durante la Gran Tribulación se nos presenta aquí una cantidad del remanente. Se nos dice aquí que ellos van a testificar en el período de la Gran Tribulación. El Señor Jesucristo dijo allá en Mateo, capítulo 24, versículo 14: Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. Él estaba hablando aquí del período de la Gran Tribulación, y del evangelio del reino. Ahora, alguien quizá diga, que ese es un evangelio diferente. Por supuesto que no lo es. Dios nunca tuvo sino un sólo camino, una sola manera de salvar a los pecadores. Y es por medio de la muerte de Su Hijo, el Señor Jesucristo. Si usted hubiera tenido la oportunidad de preguntarle a Abel, cuando él ofreció ese corderito a Dios, le hubiera usted dicho: Abel, piensas tú que este corderito puede salvarte? Él era un hombre inteligente. Y él hubiera contestado: Por supuesto que no. Este pequeño cordero está señalando hacia lo que Dios le dijo a mi madre, que vendría del linaje de la mujer, Alguien que sería el Salvador del mundo. Ese pequeño corderito señalaba eso. Y Juan el Bautista casi se aparta de su papel cuando dijo: He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. El evangelio del reino es el evangelio de la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo; y ese evangelio va a alertar a la nación de Israel, y muchos se volverán a Cristo, y ellos predicarán eso. Pero ellos tendrán algo que decir, que nosotros no tenemos el TTB 5258 Página 7 de 8 Programa No. 1292
derecho de decir en el día de hoy. Dirán: No pasará mucho tiempo hasta que Él regrese aquí. Ellos sí podrán decir eso. Nosotros no podemos decir eso porque no sabemos ni el día ni la hora cuando Él vendrá. Aquí ellos están divididos en tribus, y se nos dice aquí cuántos serán de cada tribu. Vamos a tratar con esto más adelante. Es algo fastidioso y técnico, pero vamos a pasar a través de esto, y vamos a tratar de demostrar por qué necesitamos tener cuidado en ser dogmáticos, porque la Palabra de Dios no nos da la respuesta. La Palabra de Dios no nos dijo cuál sería la señal que sería puesta sobre los creyentes en aquel día, aquellos que serán los siervos de Dios. Y amigo oyente, sencillamente, no lo sabemos. TTB 5258 Página 8 de 8 Programa No. 1292