Productos 2018 DECK PROJECT
Madera Natural Qué es el Mader Natural? La madera natural fue el primer material de construcción del que dispuso el hombre. Además de usarla como combustible y como arma defensiva, la cabaña con estructura de madera y cubierta de ramas le proporcionó una defensa contra la intemperie. Desde el siglo XX a. de C. hasta el siglo XIV d. de C. fue uno de los materiales favoritos para la construcción de templos, palacios y casas; después con el descubrimiento de nuevas técnicas y materiales para la construcción (hormigón armado, hierro, cristal, etc.), se disminuyó en gran medida el uso de madera natural. La madera natural añade una dimensión atemporal y un toque de distinción singular a cualquier ambiente abierto. Un suelo de madera natural ofrece un valor añadido indiscutible a cualquier espacio abierto. En un porche, una terraza, un patio, alrededor de una piscina la calidez de la madera natural aporta una elegancia, comodidad y bienestar inigualables a cualquier entorno exterior, independientemente de su estilo. Las tarimas de exterior de madera natural se adaptan perfectamente a cualquier tipo de decoración, ya sea clásica, rústica, moderna, recargada o minimalista.
Formatos: Liso y antideslizante. Instalación: Se instala atornillada sobre rastreles. Tipos de unión: Grapa vista, fijación oculta o atornillada. Medidas: Las medidas más habituales son: Ancho: 95, 100, 125, 130, 140, 145 mm. Grosor: 22 mm. Especies: Ipe, Kumaru, Elondo, Ir oko, Pino Norte tratado, Merbau, Teka Accesorios: Remates, faldones, mamperlam, curvas, grapas, etc. Madera Natural - Exterior Formadas por tablas de madera maciza, normalmente de especies tropicales, que ofrecen un óptimo comportamiento y durabilidad para las condiciones de exterior. Estas cualidades de las maderas empleadas junto a un especifico sistema de instalación hacen de las tarimas de exterior el producto ideal para la decoración de espacios al aire libre tales como terrazas, jardines, piscinas, porches, paseos, fachadas etc., sin necesidad de realizar obras engorrosas. Las tarimas de exterior aportan un toque de calidad, elegancia y distinción que integra este tipo de espacios con la naturaleza.
Ipé 1.050 kg/m 3 madera muy pesada. 0,41 % madera estable. contracciones 1,27% sin tendencia a deformarse. Meudon) 8,5 madera muy dura La madera de IPE es con mucha diferencia una de las más utilizadas en la confección de tarimas para exterior. Se trata de una madera muy dura de contracción nerviosa con una densidad de 1.050 kg/m3 que procede de América Central y América del Sur. Su color varía del pardo aceituna al pardo más o menos oscuro en el duramen y blanco amarillento en la albura (parte joven de la madera que corresponde a los últimos anillos de crecimiento del árbol). Sus usos son muy variados, desde la producción de tarimas y suelos tanto de interior como de exterior, traviesas, construcción naval, tornería, talla, etc. El comportamiento de la madera de IPE en exteriores es muy estable siempre y cuando ésta haya sido secada correctamente.
Elondo 960 kg/m 3 madera muy pesada. 0,52%. Madera nerviosa a muy nerviosa. contracciones 1,7% sin tendencia a deformarse. Meudon) 8,5 madera muy dura La madera de ELONDO (Bolondo, Talí o Roble Africano) es una madera muy dura de contracción medianamente nerviosa con una densidad de 960 kg/m3 que procede en mayor medida del África Central. Su color varía del pardo amarillento al pardo rojizo en el duramen y del blanco amarillento al rosáceo en la albura. Al igual que el IPE sus usos son muy variados, desde la producción de tarimas y suelos tanto de interior como de exterior, traviesas, jardinería, construcción pesada como puentes y plataformas, etc. El comportamiento de la madera de IPE en exteriores es bastante estable dependiendo de un buen secado previo.
Iroko 650 kg/m 3 madera semipesada 0,36 % madera estable. contracciones 1,57% sin tendencia a deformarse Meudon) 3,9 madera semidura. La madera de IROKO, también conocida como Teca Africana, es una madera semi-ligera sin tendencia a deformaciones con una densidad de 650 kg/m3 que procedente del África Tropical. Su color varía del marrón al marrón asalmonado en el duramen y blanco amarillento en la albura. Sus aplicaciones van desde la producción de tarimas de exterior a puertas, ventanas, tonelería, ebanistería y construcción en general.
Cumarú 1.020 kg/m 3 madera muy pesada 0,49 % madera nerviosa contracciones 1,4% sin tendencia a deformarse Meudon) 11,0 madera muy dura La madera de CUMARU es una madera extremadamente dura, de contracción nerviosa y una densidad de 1.020 kg/m3 procedente de América Central y del Sur. Su color varía del pardo amarillento al pardo rojizo en el duramen y blanco amarillento en la albura. Sus aplicaciones van desde la producción de suelos a carpintería interior y exterior, chapa decorativa, etc. Es la madera de Sudamérica más parecida al Elondo africano. Especie muy adecuada para tarima exterior. Una buena alternativa al Ipé.
Pino 500 kg/m 3 madera semiligera 0,44 % muy estable contracciones 1,5% sin tendencia a deformarse Meudon) 2,15 madera semiblanda La madera de PINO es una madera muy utilizada por su gran abundancia y fácil mecanización, factores ambos que la convierten en la opción más económica. Se trata de una madera semi-dura de contracción poco nerviosa y una densidad media de 500 kg/m3 que procede en mayor medida del centro y norte de Europa, aunque posteriormente fue introducida artificialmente en el suroeste de Europa. Su color varía considerablemente entre el amarillo al amarillo rojizo claro en el duramen y del blanco crema al blanco rojizo en la albura. Los anillos de crecimiento están muy marcados por los cambios bruscos de color entre la madera de primavera y la de verano. Los radios leñosos son visibles en los cortes radiales. El veteado varía de medio a basto o grueso. Tiene canales resiníferos y numerosas bolsas de esta sustancia. Su uso es aplicable en casi cualquier ámbito de la decoración y construcción en general. El comportamiento de la madera de PINO en exteriores es medianamente estable.
Tarima Exterior Termotratada Maderas que se pueden termotratar: Álamo, Haya, Fresno blanco, Pino marítimo, Pino silvestre, Abeto, Chopo, Abedul, Arce. El termotratado consiste en un proceso que se basa en someter la madera a temperaturas que oscilan entre los 180 y 220 grados centígrados en hornos especialmente diseñados a tal efecto. Mediante la aplicación de este proceso, en el que no intervienen productos químicos (solo se utiliza calor y vapor de agua), se consiguen forzar ciertos cambios en la estructura celular de la madera que la hacen más resistente y estable frente a las inclemencias del tiempo, como son las variaciones de temperatura y humedad, las cuales tienen siempre una gran influencia en el comportamiento de los materiales situados en el exterior. Además de los efectos comentados anteriormente también se obtienen las siguientes ventajas: una tonalidad de color más oscura, reducción de la absorción de humedad, reducción de deformaciones y reducción de la conductividad térmica.