Amamantar Introducción La leche materna es el alimento ideal del bebé. Es nutritivamente equilibrada y proporciona al bebé las cantidades perfectas de proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y hierro. Además, cambia su composición para satisfacer las necesidades del bebé según va creciendo. El gobierno del RU apoya la recomendación de la Organización Mundial de la Salud en cuanto que la leche materna es la mejor forma de alimentación para los lactantes. La OMS también recomienda dar solamente leche materna a los lactantes durante los seis primeros meses (26 semanas) de vida. Cuando comience la alimentación con comidas sólidas, hay que seguir amamantando. Las mujeres que no puedan dar el pecho o no quieran hacerlo deben obtener información y consejos del médico de familia o la matrona sobre qué otras opciones existen. Esto es importante para garantizar que el bebé recibe la alimentación que necesita. Cómo funciona la lactancia? Los bebés tienen un fuerte instinto de mamar al nacer. Hay que darle de mamar al bebé siempre que tiene hambre para poder consolidar el aporte de leche. Después del parto, el organismo libera prolactina (una hormona) que estimula la producción de leche por la mama. Durante los primeros días, se produce una sustancia amarillenta denominada calostro. Es rica en grasa y proteínas y el bebé la digiere fácilmente. Después de 3-4 días comienza el suministro de leche. El cambio de calostro a leche puede durar hasta dos semanas. Los pechos producen dos tipos de alimento: el calostro que es diluido y sacia la sed, y a esto le sigue la leche que es espesa y llena de nutrientes. Para asegurarse de que el bebé se beneficia de ambas cosas, hay que vaciar primero un pecho antes de empezar a darle de comer con el otro pecho. Cuando el bebé se pega al pecho, hay una hormona que ordena el comienzo del flujo de la leche. Al final, esto se convierte en un acto reflejo cuando el bebé llora o cuando es la hora de mamar. Cuándo se da de mamar? Los bebés recién nacidos tienen hambre cada 2 ó 3 horas. Sin embargo, si el bebé tiene un periodo de crecimiento acelerado, puede que deba mamar más frecuentemente. Déle de mamar cuando tiene hambre e intente darle el pecho cuando crea que tiene hambre. Pídale consejos a la matrona si siente molestias al amamantar, porque dar el pecho no debería ser algo doloroso.
Deberá ponerse en contacto con el médico de familia o con la matrona si el bebé está agitado o si no engorda. Cómo se da de mamar? Al dar el pecho, tenga al bebé bien sujeto y al mismo nivel que el pecho, con el cuerpo de cara al suyo. El uso de cojines puede ser útil. El bebé debe meterse en la boca todo el pezón y lo que pueda de alrededor (aureola). Con esto se garantiza que consigue un buen flujo de leche. Tras unas chupadas cortas, los movimientos de mandíbula deben ser fuertes, seguidos y sin ruidos salvo por los de tragar. Use los dos pechos para darle de mamar, pero vacíe primero uno antes de pasarse al otro. Sin embargo, es posible que el bebé haya terminado antes de poder vaciar el segundo pecho. En ese caso, deberá comenzar la siguiente toma por ese pecho. Después de darle de mamar, ayude al bebé a eructar. Colóquese el bebé en el regazo o contra el pecho y déle un masaje suave en la espalda. Los beneficios El sistema inmunitario de un bebé recién nacido tarda en madurar y formar anticuerpos. La leche materna contiene los anticuerpos de la madre que protegen al bebé contra todo tipo de infecciones, hasta que su propio sistema inmunitario se haga cargo. Además, al bebé no le cuesta digerir la leche materna y es una leche que cambia con el tiempo para adaptarse a las necesidades del bebé según va creciendo. La leche materna reduce los riesgos de desarrollar alergias, diabetes y determinados tipos de cáncer en la infancia y más adelante en la vida. A diferencia del biberón, dar el pecho es gratuito y no es necesario esterilizar nada. Dar el pecho contribuye a que después del parto el útero vuelva a recobrar su tamaño normal. También puede ayudar a la pérdida de peso y el síndrome premenstrual. Y también anima a la madre a relajarse con el bebé y disfrutar de esos momentos juntos. Las recomendaciones: alimentación sana Al dar el pecho es importante tener un régimen de comidas variado y equilibrado, y beber mucha agua (ocho vasos al día). Esto ayuda a que la madre y el bebé se mantengan sanos. El alcohol y la nicotina pueden alterar la digestión del bebé, así que debe evitarse su consumo. Si desea combinar la leche materna con la leche maternizada, procure que primero quede bien consolidada la alimentación con leche materna. Es más difícil pasar de la leche maternizada con biberón a dar el pecho que hacerlo al revés. La leche materna puede exprimirse y guardarse en biberones, y éstos pueden
refrigerarse o congelarse para usarlos más adelante. Esto es algo práctico si tiene que trabajar y solo puede darle el pecho a determinadas horas el día.
Las recomendaciones: los anticonceptivos Dar el pecho puede impedir que se quede embarazada. Para que esto sea eficaz debe amamantar totalmente a un bebé de menos de seis meses. Y además, no podrá darle otro tipo de alimento o líquidos, para que no se pierda ninguna toma de leche materna. Y no debe haber tenido ninguno periodo normal desde el nacimiento del bebé. Incluso si cumple con todos estos requisitos, existe una probabilidad de quedarse embarazada. Por lo tanto, tome otras precauciones como usar condones, la píldora de progesterona o un DIU (dispositivo intrauterino, o espiral). Los problemas La mayoría de los problemas de dar el pecho suceden cuando la posición del bebé no es la correcta. Esto se soluciona fácilmente realizando unos cambios sencillos. La matrona podrá darle los consejos necesarios. A veces, los pechos se ponen duros y se notan como llenos de leche (hinchados), sobre todo las primeras semanas hasta que se establece un patrón de amamantamiento. Pruebe a colocarse una compresa templada (toallita) sobre los pechos y hágase un masaje con un movimiento descendente para que la leche fluya. Si después de la toma el bebé no ha vaciado el pecho por completo, puede exprimir la leche remanente usted misma. Con esto se mantiene la producción de leche y el sobrante se puede usar como suplemento en caso de tomas más frecuentes, por ejemplo si el bebé tiene un periodo de crecimiento acelerado. Si tiene síntomas parecidos a los de la gripe y los pechos calientes y doloridos con ronchas rojas, es posible que tenga mastitis. La mastitis es una infección de mama cuya causa es la obstrucción de uno de los tubos (conductos). El tratamiento normalmente consiste en la administración de antibióticos. Si continúa dando de mamar, eso no dañará la leche ni será nocivo para el bebé. Obtención de ayuda Los problemas de amamantamiento no son raros. Puede llevar un tiempo que la madre y el bebé establezcan un patrón de amamantamiento. Sin embargo, vale la pena perseverar si es posible hacerlo, porque dar el pecho tiene muchos beneficios importantes tanto para la madre como el bebé. Existen varias fuentes de consejos, información y apoyo, incluyendo: El teléfono de ayuda a la lactancia de National Childbirth Trust (NCT): 0870 444 8708 El teléfono de ayuda a la lactancia de La Liga de la Leche: 0845 120 2918 El teléfono de información y apoyo de Breastfeeding Network (BfN): 0870 900 8787
El teléfono de ayuda de Association of Breastfeeding Mothers: 0870 401 7711 Servicio de traducción confidencial NHS Direct puede proporcionar intérpretes confidenciales, en muchos idiomas, a los pocos minutos de recibir una llamada. Siga estos tres sencillos pasos: Paso 1: Llame a NHS Direct al número 0845 4647. Paso 2: Cuando contesten a su llamada, diga en inglés en qué idioma quiere hablar. No cuelgue y espere al teléfono hasta que le conecten con un intérprete por medio de quien NHS Direct podrá darle la información y los consejos sanitarios que requiera. Paso 3: Otra opción es que le pida a un familiar o amigo que realice la llamada en su nombre. Y después deberá esperarse a que haya un intérprete al teléfono para explicar el motivo de su llamada.