EJERCICIOS PRÁCTICOS. LA POBLACIÓN.
Los mapas representan la estructura de la población menor de 16 años y mayor de 65 años en 1991. Analice los mapas y responda a las siguientes preguntas: 1. Nombre todas las Comunidades Autónomas que tienen una población menor de 16 años superior al 20%, y las que tienen una población mayor de 65 años superior al 15%. 2. Señale las causas de esta distribución estructural y territorial de la población española. 3. Qué consecuencias tiene esta estructura en la sociedad y en la economía de las regiones afectadas por uno u otro caso?
1. Población menor de 16 años superior al 20%: Extremadura, Andalucía, Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Ceuta, Melilla e Islas Canarias Población mayor de 65 años superior al 15%: Galicia, Asturias, Cantabria, Navarra, La Rioja, Castilla-León, Extremadura, Castilla-La Mancha y Aragón. 2. Las causas que explican el mapa actual de distribución de la población son las siguientes: 34 Los factores geográficos que representan un mayor obstáculo para el asentamiento de la población son el clima y la altitud. Un clima de condiciones extremas, como el del interior de la península, no favorece la habitabilidad ni el desarrollo de actividades económicas. La gran mayoría de las provincias con bajas densidades son las que presentan unos climas más continentalizados o están ocupadas en una gran parte por sistemas montañosos.
Los factores demográficos: es un factor que está ayudando a consolidar la oposición interior-periferia; las poblaciones del interior son las que presentan un menor crecimiento natural y una estructura de población más envejecida, frente a un litoral expansivo apoyado en una población joven. Los factores socioeconómicos: el factor básico de las desigualdades ha sido la emigración. Las corrientes migratorias internas se han originado por la concentración de las actividades económicas más productivas (industria, turismo, servicios ) en unas pocas áreas (Madrid, Cataluña, Valencia ) y la reconversión del sector agrario (Almería, Murcia)
3. Las consecuencias en la sociedad y la economía en las regiones con una población menor de 16 años son las siguientes: Tasas de natalidad y fecundidad elevadas, por tanto, crecimiento mayor de la población Población activa alta y desarrollo de las actividades económicas. Expansión económica Necesidad de equipamientos docentes Las consecuencias en la sociedad y economía en las regiones con población mayor de 65 años: Tasa de mortalidad elevada: reduce la población Baja natalidad y fecundidad Poca proporción de población activa, poco desarrollo de actividades económicas Incremento de los recursos sanitarios y hospitalarios Mejora de los servicios sociales y aumento del coste de las pensiones 35
Estructura por edad y sexo de la población española en 1960 y en 2001 (Este mapa ha aparecido como propuesta en el examen de septiembre de 2010) Las
Las pirámides muestran la estructura por edad y sexo de la población española en 1960 y en 2001. Obsérvelas y conteste: a) Compare la población de 0 a 10 años en ambas figuras y explique las diferencias que observa Qué consecuencias sociales tiene ese cambio? b) Compare la población de 65 años y más en ambas figuras. Qué diferencias básicas existen?, Qué consecuencias sociales tienen? c) Explique el modelo de estructura demográfica que representa cada una de estas pirámides. Razone la respuesta explicando brevemente las causas que dan lugar a ambos modelos.
a) En el 2001 la población joven se ha reducido entre un 25 y un 50% respecto a los valores de 1960. Cambios sociales como el retraso en la edad del matrimonio, la progresiva elevación del coste del mantenimiento de los hijos o la incorporación plena de la mujer al mundo laboral son causas que explican lo que ocurre en la pirámide de 2001. Las consecuencias sociales se cifran en la reducción de escolares en un primer momento y en el peligro de que no se asegure el relevo generacional y quiebre el estado del bienestar, asediado ya por las necesidades de una población vieja, cada vez más numerosa, como queda dicho. b) En 1960 la población anciana no llega a los 100.000, mientras que en la de 2001 supera el millón de habitantes y predomina notablemente el sexo femenino. Entre las dos fechas la esperanza de vida ha aumentado notablemente por los avances en alimentación y asistencia médica y social. Esto supone un incremento importante del gasto que cubre las necesidades socio-sanitarias de este sector de la población.
c) La pirámide de 1960 presenta una forma de campana, característica de países en vías de desarrollo con un natalidad alta y tasas de mortalidad bajas, con una población que disminuye lentamente hacia la cima y un porcentaje mayoritario de adultos. Los años sesenta se corresponden con la fase llamada «el desarrollismo» en el que la progresiva implantación de la infraestructura sanitaria hizo disminuir la mortalidad y aumentar la esperanza de vida. La natalidad se recupera en este período con el llamado «baby boom», aunque el éxodo provocó que a lo largo de la década disminuyese el tamaño de la familia. La pirámide de 2001 presenta una forma de urna, característica de países desarrollados, con una baja natalidad y una alta esperanza de vida. Este modelo de pirámide indica población envejecida (menos del 25% de jóvenes y más del 12% de ancianos). Las mejoras en higiene, hábitos alimenticios y sanidad explican que la mortalidad haya disminuido. La escasa natalidad se debe al uso de anticonceptivos y los a los cambios en la idea de familia.
En la figura siguiente se representa el peso porcentual de la población vieja en España en 2006. Analícelo y conteste a las siguientes preguntas: (Valoración: hasta 4 puntos) a) Cite las provincias en las que la población es mas joven y aquéllas en las que está más envejecida. (Hasta 1 punto). b) Cuáles son las causas del envejecimiento demográfico? (Hasta 1,5 puntos). c) A que se deben estos contrastes entre las distintas provincias españolas? (Hasta 1,5 puntos).
Provincias en la que la población es más joven: Madrid, Huelva, Sevilla, Cádiz, Málaga, Almería, Murcia, Baleares, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas, Ceuta y Melilla. Provincias en las que la población está más envejecida: Lugo, Orense, Zamora, Ávila, Soria y Teruel. Las causas del envejecimiento demográfico están relacionadas con las tendencias de la fecundidad y la esperanza de vida. El aumento de la esperanza de vida ha redundado en un mayor número de ancianos en términos absolutos, mientras que la caída de la fecundidad ha incrementado su peso relativo en la estructura de la población. La edad es una variable demográfica de gran interés, entre otros motivos, por su repercusión en un gran número de cuestiones de índole demográfica, social, política y económica. La población española presenta una tendencia hacia el envejecimiento y una importante reducción de la población joven. Según datos recientes, los mayores de 65 años representan el 16, 61%, lo que en cifras absolutas equivale a más de 7,5 millones de personas. El avance es notorio si tenemos en cuenta que en 1981 era de 1, 2% y en 1950 del 7,2%.
Este progresivo envejecimiento se ve acentuado por una reducción drástica de la población joven, consecuencia de la caída de la natalidad en la década de los noventa, así, del 19,48% que significa la población de 0 a 14 años en 1991 ha descendido al 14, 62% en 2008. Las provincias españolas con un porcentaje de población de 65 años y más menor pertenecen a las comunidades de Andalucía, Región de Murcia y Canarias, además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, mientras que las de mayor población envejecida corresponden al Principado de Asturias, Castilla León y Galicia. Existe una relación directa entre provincias con un mayor porcentaje de viejos y los valores más bajos en la tasa de natalidad e índice sintético de fecundidad y más altos, en el caso de la tasa de mortalidad. Del mismo modo, son estas provincias las más afectadas por el éxodo rural a favor de las provincias con menor porcentaje de viejos, que se vieron rejuvenecidas por la llegada de los más jóvenes. En último término, la inmigración de extranjeros, fundamentalmente de jóvenes, explica el porcentaje menor de viejos en el resto de las provincias.
A) Año 2001: Alicante, Baleares. Año 2007: Huelva, Granada, Albacete, Ciudad Real, Ávila, Soria, Burgos. Toledo, Cuenca, Valencia, Teruel, Guadalajara, Segovia, Zaragoza, La Rioja, Navarra, Huesca, Barcelona. Málaga, Almería, Murcia, Alicante, Castellón, Tarragona, Gerona, Lérida, Madrid, Baleares, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. B) El cambio entre ambas fechas en las provincias citadas se debe a un aumento del número de inmigrantes extranjeros. Esta inmigración se localiza fundamentalmente en las provincias de Madrid, Baleares, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y en la mitad oriental de la Península, destacando las situadas en la costa mediterránea. El mayor número de inmigrantes extranjeros se explica por el efecto llamada relacionado con la importante oferta de trabajo, en los sectores agrícola, industrial y de servicios, que estas provincias ofrecen.
C) Las repercusiones de las migraciones interiores se dejan sentir especialmente en los planos demográfico, social y económico. Para las zonas que actúan como focos de atracción, los emigrantes suponen un cambio positivo sobre el crecimiento real, la estructura demográfica y la dinámica natural. Los emigrantes se convierten en la base del crecimiento demográfico de muchas áreas urbanas, tanto por el aporte directo que suponen como por su repercusión sobre la fecundidad, al ser una población mayoritariamente joven. Así, la estructura por edad se ve rejuvenecida; la población activa, incrementada, y la natalidad y la fecundidad, revitalizadas. En el plano social, el aporte de nuevos contingentes es considerado como un factor que acentúa la riqueza y la diversidad cultural; en el plano económico, se produce una mejora en la oferta de mano de obra y una mayor concentración de recursos humanos. Pero también las zonas de inmigración se ven obligadas a asumir nuevos costes para satisfacer las demandas de una población en crecimiento: nuevos equipamientos e infraestructuras, mayor número de viviendas, etcétera. Los países de emisión de emigrantes sufren repercusiones de carácter más negativo que positivo. Demográficamente, se produce un descenso de la población, el envejecimiento de su estructura y la caída de la fecundidad; en el plano económico, un empobrecimiento de los recursos humanos y una reducción de las actividades económicas. La emigración supone una mejora de la renta para los que permanecen.