TSUNAMIS
Características del Fenómeno Un tsunami se desplaza fuera de su región de origen como una serie de ondas. Su velocidad depende de la profundida del agua y por consiguiente, las ondas sufren aceleraciones o desaceleraciones al pasar por las diferentes profundidades del oceano..
En el océano profundo, las olas del tsunami viajan a velocidades de 500 a 1000 kilómetros por hora. Sin embargo, cerca de la orilla disminuyen su velocidad a unas decenas de kilometros por hora.. Un tsunami que sólo tiene un metro de altura en el océano profundo puede crecer a decenas de metros de la costa. Cerca de la costa, esta energía se concentra en dirección vertical al reducirse la profundidad del agua y en dirección horizontal al reducirse la longitud de onda debido a la aminoración de velocidad.
Un tsunami que se aproxima a la costa de forma similar a una rápida marea creciente puede inducir sólo una inundación relativamente benigna. En otros casos puede llegar a la costa en forma de una pared vertical agua de turbulenta con desechos que pueden ser muy destructivos. Una disminución del nivel del mar precede a las crestas de las ondas del tsunami lo que ocasiona que la línea de agua costera retroceda un kilómetro o más.
La destrucción y los daños causados por un tsunami son el resultado directo de tres factores: inundación, impacto de las ondas en las estructuras y erosión, los tsunamis han llevado a la erosión de cimientos y al derrumbe de puentes y diques. Los incendios, resultado del derrame de aceite o de combustible de barcos destrozados, pueden causar daños mayores que los infligidos directamente por el tsunami.
Maremoto Término español que designa un tsunami Microtsunami Tsunami de amplitud tan pequeña que debe ser observado instrumentalmente.
Paleotsunami Tunami que ha ocurrido antes de la existencia de un registro histórico. La investigación ha servido para ampliar el registro histórico de tsunamis que servirá para la evaluación de dicha amenza. Tsunami local Tsunami proveniente de una fuente cercana con efectos destructivos en costas situadas a una distancia inferior a 100 kilómetros del origen. Normalmente, este tipo de tsunamis son generados por terremotos y han sido los causantes de un 90% de muertes.
Sedimentos de tsunami Los Sedimentos depositados por un tsunami, puede utilizarse para trazar mapas e inferir la distribución de una inundación y el impacto del tsunami.
Sismo-tsunami Terremoto que produce un tsunami extraordinariamente grande en relación con la magnitud del sismo.
Teletsunami tsunami generado a distancia Tsunami originado por una fuente distante, generalmente a más de 1,000 km o más de 3 horas de tiempo de vieje de las ondas de tsunami desde su origen. Este tipo de tsunamis son menos frecuentes que los tsunamis regionales pero más peligrosos.
Teletsunami En los últimos 200 años se han producido al menos 28 tsunamis destructivos de este tipo. El tsunami transoceánico más destructivo de la historia reciente fue generado por un potente terremoto frente a la costa de Chile el 22 de mayo de 1960. Todos los pueblos chilenos costeros fueron destruidos o fuertemente dañados En el pueblo costero de Corral (Chile), las alturas de las ondas fueron estimadas en 20 metros.
La peor catástrofe de la historia ocasionada por un tsunami ocurrió en el océano indico el 26 de diciembre de 2004, cuando un terremoto de magnitud 9,3 con epicentro mar adentro de la costa noroeste de Sumatra (Indonesia) generó un tsunami transoceánico que azotó por el este Tailandia y Malasia, y por el oeste Sri Lanka, la India, las islas Maldivas y África. El 11 de Marzo de 2011, un tsunami afectó dramáticamente las costas de Japón, con olas de hasta 40.5mts con consecuencias que perdurarán todavía varios años
Alrededor de 228.000 personas perdieron la vida, lo que condujo al desarrollo del Sistema de Alerta contra los Tsunamis y Atenuación de sus Efectos en el Océano indico
Prepararse para un tsunami a gran escala como el provocado en el 2011 por el Terremoto de la Costa del Pacífico de Tohoku requiere de un esfuerzo continuo para desarrollar comunidades resistentes a un tsunami mediante el uso de protecciones múltiples que combinen tanto medidas estructurales como no estructurales, estos esfuerzos deben basarse en la lección de que los desastres no tienen límites. La guía puede utilizarse como material de referencia que permita a los gobiernos determinar el potencial de inundaciones de un tsunami. Debe tomarse en cuenta a la forma como se usan las tierras bajas en lugar de imponer regulaciones uniformes sobre uso del suelo y desarrollar sistemas flexibles que consideren la seguridad del sitio mientras reflejen diversos aspectos de las necesidades de las comunidades.
Estos sistemas deberán incluir regulaciones sobre el uso del suelo y construcción de estructuras, así como otros factores como son el área de la superficie y la inundación que puede esperarse de un tsunami, lo cual se determinará a partir del conocimiento científico, basándose en detalles sobre las comunidades y su seguridad para poder elaborar un mapa de riesgo del tsunami y el cual se diseminará en las zonas. Se tomará en cuenta la regeneración y revitalización de las comunidades locales mediante la utilización de la infraestructura social de los residentes locales mientras estén coexistiendo con los riesgos de un tsunami. Es necesario un sistema que permita desarrollar comunidades resistentes a un tsunami y deberá incluir un plan de evacuación para la zona de seguridad ante desastres producidos por tsunamis así como medidas que tomen en cuenta la regulación de ciertos desarrollos así como actividades de la construcción.
Deberá determinarse el potencial de inundación de un tsunami; básicamente en la superficie y la profundidad que se espere durante la inundación y el cual requiere correr una simulación de inundación por tsunami a fin de poder predecir con exactitud las áreas y profundidades a esperar. Así como también se deberán hacerse esfuerzos para asegurarse que los habitantes locales y otros tengan todo el tiempo un alto sentido de conciencia relativo a los tsunamis. Se llevarán a cabo levantamientos topográficos, batimétricos y estudios de las condiciones geológicas relacionados con terremotos y tsunamis que hayan ocurrido en el pasado, así como el estado del uso del suelo, etc. Se creará un modelo de fallas relacionas con tsunamis el cual se calculará retroactivamente a partir de los resultados de los levantamientos así como de huellas de tsunamis anteriores.
Cuando un tsunami penetra en una bahía puede ser que crezca en función de la topografía y características de resonancia de la bahía. El Gran Terremoto del Oriente de Japón nos enseñó una lección: los desastres no tienen límite. No siempre los terremotos más grandes corresponden a los mayores tsunamis. De no haber datos disponibles históricos sobre tsunamis a pesar de contar con registros de terremotos habrá que recurrir a los resultados de levantamientos topográficos sobre los depósitos dejados por tsunamis anteriores para determinar la amplitud de la inundación. Los tsunamis no solamente son generados por terremotos que producen movimiento de las fallas sino también por erupciones volcánicas, intrusión de arena, tierra y cascajo que fluyan al mar, así como por deslizamientos submarinos de tierra, impactos de meteoritos y muchos otros fenómenos topográficos.
Entre más alto esté el nivel de la marea lo más probable será que sea mayor éste cuando entre a tierra después de llegar a la costa y consecuentemente la profundidad será mayor. Uno deberá siempre recordar que los desastres no tienen un límite superior Cualquier estructura a sobre tierra que estén el trayecto de la propagación del tsunami tendrá alguna influencia sobre el comportamiento del tsunami. Hay que hacer notar que existe la posibilidad de que el tiempo de ocurrencia resulte más corto para llegar a la costa que para un tsunami menor que el de uno de mayor escala.
El gran terremoto del Gran Este de Japón (9.0 de intensidad en la costa del Océano Pacífico de Tohaku) que ocurrió a las 14:46 JST en marzo 11 del 2011 generó un tsunami masivo el cual provocó gran devastación en los pueblos costeros de la región del Pacífico. La inundación cubrió una superficie de 500 hectáreas con una población de 600,000 personas. El desastre cobró 20,000 vidas y 100,000 casas fueron total o parcialmente destruidas. El costo estimado del daño debido al terremoto estimado por la Oficina del Gabinete de Japón fue de 16 a 26 trillones de Yens ($ US 200-1,200 billones). El Instituto de Puertos y Aeropuertos (PARI) llevó a cabo inmediatamente después del terremoto una investigación para el Ministerio de Tierra, infraestructura, Transporte, y Turismo que incluyó estudios de campo como preparación para los trabajos de recuperación a lo largo de los puertos y partes de la costa en la región afectada.