Mapas... artículos de PNL PNL... Artículos, Reflexiones, Tecnologías, Desarrollos... PNL PNL para compartir... entre amigos y familia. Si te animas, compártelo Aprendiendo del Burnout, Parte II Hacia la totalidad, un modelo para eliminar el Burnout Suzi Smith, Tim Hallbom y Randy Kunkel CÓMO RECONOCER CUANDO ESTAMOS EN BURNOUT? Existen 5 fases o estados distintivos a través de los cuales las personas pasan cuando están ingresando al burnout. Pon especial atención cuando notes un patrón repetitivo en tu vida en vez de tan solo una ocurrencia ocasional de los síntomas que son mencionados aquí. A continuación hay un cuestionario en el cual puedes hacer un balance de tus niveles actuales de burnout. CUESTIONARIO BURNOUT Pon una marca en cualquier afirmación que muestre un patrón recurrente que se aplique en ti en la actualidad. Físico Fatiga extensa Sentirse agotado y cansado con regularidad problemas físicos Menores que perduran excesos - alimentos, alcohol, dormir, trabajar, fumar siente su cuerpo como si fuera un obstáculo.
Social Irritable y severo con los demás Dificultad para hacer frente a Perder los estribos por cosas pequeñas Sentirse aislado de los demás Aplazar las interacciones en el hogar o el trabajo. Intelectual Evitar actividades que impliquen pensar Sentirse sobrecargado y abrumado Falta de concentración Comenzar a fallar en los plazos Participar en actividades pasivas que le permiten ser un espectador, por ejemplo, ver televisión Siempre mirando hacia adelante y esperando que las cosas mejoren. Emocional Se siente alejado de las personas y las tareas Desea estar solo la mayor parte del tiempo y evita a las personas Una sensación continua de aburrimiento Usted percibe que está siempre atendiendo las necesidades del otro con un costo personal. Espiritual Usted deja de conocer y apostar por otras personas Se siente amenazado por las necesidades del otro Comienza a dudar de su propio sistema de valores y creencias Usted se siente tan miserable que tiene que hacer un cambio. FASES DEL BURNOUT Luego de haber finalizado el Cuestionario de Burnout ahora tendrá una mejor idea de los diversos síntomas que se asocian con el. Puede que no tenga todos los síntomas en cada una de las fases, y cuando algunos de los síntomas aparezcan, podrían tener un impacto mayor sobre usted que en otros.
Kunkel encontró que los síntomas son acumulativos y progresivos, de modo que usted se lleva los síntomas de una fase a la siguiente, apilándose unos encima de otros. Muchos de ustedes probablemente pueden verificar esto en su propia experiencia personal. FASE I FÍSICA En esta etapa nuestro cuerpo se vuelve un obstáculo y comienza a interponerse en nuestro camino. Tenemos pequeños dolores, sufrimientos y enfermedades que se mantienen y simplemente no desaparecen. Podemos notar cansancio que es difícil de eliminar y sentirnos agotados y cansados con frecuencia. Hay una tendencia hacia los excesos en esta fase. Podría ser excesos en la comida, el alcohol, el tabaco, el sueño o el trabajo. FASE II SOCIAL En esta etapa comenzamos a tener problemas para mantener las relaciones. Nos enojamos por cosas pequeñas y nos ponemos irritables y hostiles con los demás. Tenemos una tendencia a aislarnos de los demás, especialmente de quienes encontramos desgastantes. Y también para los demás llega a ser difícil estar alrededor nuestro. Debido a que encontramos que las relaciones son desgastantes, comenzamos a posponer interacciones que son importantes, tanto en el hogar y el trabajo, y no nos damos el tiempo para socializar con los demás. Puede que tenga problemas con personas que necesitan ser atendidos, pero debido a que los percibe como desgastantes, no los confronta directamente. FASE III-INTELECTUAL En esta etapa, comenzamos a tener una sensación de sobrecarga y agobio y evitaremos las actividades de pensamiento. Debido a eso, comenzamos a fallar en los plazos y encontramos dificultades para concentrarse durante un período de tiempo. Saltamos de una cosa a otra y tenemos problemas para mantener nuestra atención en algo
el tiempo suficiente para terminarlo. Nos dirigimos hacia actividades pasivas que no requieren ninguna participación de nuestra parte. En esencia, nos convertimos en un espectador de la vida. Podemos encontrarnos a nosotros mismos viendo la televisión, aunque no estemos interesados, o disfrutando de un espectáculo - sólo porque es fácil de hacer. Podemos caer en un patrón llamado vigilancia/ observacionismo, donde siempre estamos mirando hacia adelante (hacia el final del día, al fin de semana, las vacaciones, a la jubilación) sólo esperando que las cosas mejoren y nunca estar plenamente presente en la vida. FASE IV EMOCIONAL En esta etapa, nuestras emociones alcanzan un nivel bajo en donde comenzamos a experimentar lo que se siente como paranoia y desborde total. Nada suena interesante. Nos sentimos ajenos a las personas y las tareas e incluso evitamos a aquellas personas con quienes hemos disfrutado en el pasado, profundizando así los sentimientos de aislamiento. Podemos tratar de estar a solas una gran parte del tiempo, luchando contra la sensación de constante aburrimiento. (Es casi como entrar en una cueva para hibernar). Incluso podríamos recurrir al alcohol y las drogas. Entramos en una mentalidad de víctima, en donde parece como si todo lo que hacemos es cumplir con las necesidades del otro a nuestras expensas. Una descripción perfecta de lo que se siente sería todo el mundo quiere un pedazo de la acción y nosotros somos la acción. Esto también nos lleva a sentir rencor por los demás, sintiendo que se han aprovechado de nosotros. FASE V ESPIRITUAL En esta etapa se siente como si nuestro espíritu estuviese quebrantado. Las necesidades ajenas suponen una amenaza para nosotros, así que dejamos de apostar por los demás y no hacemos esfuerzos en pro de las relaciones. Si alguien nuevo comienza a trabajar en la oficina, usted no se molesta en tratar de conocerlo. Su hijo tiene un problema
con el profesor que debería ser abordado, pero usted hace caso omiso. Podemos incluso comenzar a dudar de lo que es importante para nosotros, como nuestros valores y creencias, dando lugar a una sensación de desesperanza e impotencia. Lo que antes solía ser muy importante para nosotros ahora parece menos importante. Es algo así como, Por qué molestarse, de todos modos? A nadie parece preocuparle, así que por qué debieras preocuparte tú? En este punto, nos comenzamos a sentir tan miserables que debemos hacer un cambio.