Generalidades de Windows XP Sobre Windows XP Windows se caracterizó por la implementación de un sistema operativo que funciona a partir de ventanas, iconos y menús (Figura l). Todas sus versiones presentaban interfaces pulidas, y a partir de la versión 2000 y Millennium, los elementos de Windows adquirieron una imagen tridimensional muy bien trabajada con relieves altos y bajos. La nueva versión XP supera a sus predecesoras (Figura 2), tanto en el aspecto estético como funcional de la interfaz, como puede observarse al comparar ambas imágenes. De hecho, las características tridimensionales del Escritorio y su combinación de colores indican que XP es un sistema operativo pensado para la comodidad del usuario, y tiene en cuenta que no es raro pasar delante de una pantalla muchas horas al día, por lo cual es necesario evitar el cansancio y funcionar rápida e intuitivamente. Por eso, incluye dos novedades: el diseño y la posibilidad de modificar la presentación de la pantalla. Figura 1.
Figura 2. La interfaz Al entrar a Windows XP, se presentan en la pantalla de monitor el Escritorio la superficie sobre la cual se ubicarán luego los iconos, herramientas, ventanas y todos los programas que abra. El escritorio de Windows XP muestra de manera predeterminada solamente dos elementos: La barra de tareas (figura 3), y la Papelera de reciclaje (figura 4). La barra de tareas se encuentra en la parte inferior de la pantalla, contiene el botón de Inicio a la izquierda. En esta barra se irán acumulando, como botones, las aplicaciones minimizadas que estén en ejecución en Windows. Figura 3 Figura 4 Al mover el mouse, en el Escritorio se desplaza una flecha blanca que recorre la pantalla: es el cursor del mouse (puntero).
La actividad principal de ese puntero es seleccionar y mover elementos. Si se hace un clic sobre el botón Inicio con el botón izquierdo del mouse, se despliega su contenido en forma de menú que muestra en forma organizada la mayoría de las tareas que pueden realizarse con Windows (Figura 5). Figura 5 En la columna de la izquierda se presentan los accesos directos a algunos programas habituales o de reciente uso. En la parte inferior, al pasar el cursor del mouse sobre la flecha verde con el texto Todos los programas, se despliega un menú con el listado de las aplicaciones instaladas (Figura 6). A medida que las utilice por primera vez, cambiarán su fondo amarillo por el blanco. Por otra parte, algunos de los ítems de este menú son un conjunto de aplicaciones coordinadas o catalogadas por uso. En estos casos, al pasar el cursor del mouse por encima de ellas, se despliega un submenú con más opciones; para iniciar una, es necesario seleccionarlo y hacer un clic sobre el elemento.
Figura 6 Volviendo a la presentación del menú Inicio (Figura 5), se observa que la columna de la derecha cuenta con tres zonas bien diferenciadas. Al principio se encuentran las carpetas personales del usuario para Mis documentos, Mis imágenes y Mi música. Siguen las unidades de almacenamiento de información, tanto las comprendidas en Mi PC, que son locales, como las ubicadas en red, a las que se llega con la opción Mis sitios de red. Los que restan de este menú son el Panel de control (personaliza la configuración y las funciones de la PC), Ayuda y soporte técnico, Buscar (abre un cuadro de diálogo para definir opciones de búsqueda) y Ejecutar (abre cualquier programa, o carpeta). En la misma línea inferior del menú Inicio se encuentra la Barra de sobre la que se irán ubicando los indicadores de las ventanas abiertas, estén o no activas. Las abrazaderas se pueden tomar con el puntero mouse, y cuando éste cambia de forma, es posible aumentar o reducir el espacio dedicado a tal efecto. Lo mismo se puede hacer con la Barra de idioma, donde figura del lenguaje activo. Finalmente, el panel del reloj a todos los procesos en desarrollo (Figura 7). Figura 7 El segundo elemento en el Escritorio de Windows XP, que se presenta predefinida al instalar el programa, es la Papelera de reciclaje, que sirve para agrupar a los elementos que se quieren borrar. El método para realizar esta tarea: con el Explorador de Windows se busca el archivo en cuestión, se lo selecciona y, finalmente, se lo arrastra con el mouse hasta la Papelera.
En las ventanas de Windows se pueden observar los botones de maximizar, minimizar y cerrar, que se encuentran juntos en la esquina superior derecha de la ventana. Por otra parte, el cursor del mouse puede cambiar según la región de la pantalla en la que se ubica, la ventana sobre la que esté posado o la función que va a cumplir. Uno de los cambios más notorios que realiza el mouse es cuando el cursor cambia de flecha a reloj de arena y es porque está procesando, y entonces no se puede seguir con la tarea que se estaba llevando a cabo. Cuando el puntero se transforma en una flecha junto a un reloj de arena, significa que está procesando una operación en segundo plano dentro de esa ventana; allí deberemos esperar a que termine, pero podremos seguir trabajando en otras ventanas. Windows es un sistema operativo basado en las ventanas, los menús y los iconos. Cada vez que Windows ejecuta alguna orden, lo hace dentro de una ventana, a la cual generalmente se accede haciendo un doble clic sobre un icono o seleccionando la opción de un menú, siendo estas rutinas homogéneas dentro de todo el sistema operativo (Figura 8). Figura 8 Lo mismo se aplica a las ventanas que muestran carpetas de archivos u otros elementos. Supongamos que abrimos la ventana correspondiente al icono Mi PC, dentro del menú Inicio. La ventana Mi PC (Figura 9) presenta características especiales. En principio muestra en forma de iconos los discos y unidades de almacenamiento; con un doble clic en cualquiera de ellos, podremos visualizar el contenido de estas unidades dentro de otra ventana.
Figura 9