Cenicienta no escarmienta Guillermo Saavedra Ilustraciones de Nancy Fiorini
www.loqueleo.santillana.com
2003, Guillermo Saavedra 2003, 2006, 2014, Ediciones Santillana S.A. De esta edición: 2016, Ediciones Santillana S.A. Av. Leandro N. Alem 720 (C1001AAP) Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina ISBN: 978-950-46-4474-3 Hecho el depósito que marca la ley 11.723 Impreso en Argentina. Printed in Argentina. Primera edición: enero de 2016 Primera reimpresión: mayo de 2005 Coordinación de Literatura Infantil y Juvenil: María Fernanda Maquieira Ilustraciones: Nancy Fiorini Dirección de Arte: José Crespo y Rosa Marín Proyecto gráfico: Marisol Del Burgo, Rubén Churrillas y Julia Ortega Saavedra, Guillermo Cenicienta no escarmienta / Guillermo Saavedra ; ilustrado por Nancy Fiorini. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Santillana, 2016. 96 p. : il. ; 20 x 14 cm. - (Morada) ISBN 978-950-46-4474-3 1. Poesía Infantil y Juvenil Argentina. I. Fiorini, Nancy, ilus. II. Título. CDD A861.9282 Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, ni registrada en, o transmitida por, un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia, o cualquier otro, sin el permiso previo por escrito de la editorial. Esta primera edición de 3.000 ejemplares se ter mi nó de im pri mir en el mes de enero de 2016, en Altuna Impresores S.R.L., Doblas 1968, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina.
Cenicienta no escarmienta y otros cuentos con pimienta Guillermo Saavedra Ilustraciones de Nancy Fiorini
A Flavia
EL VERSO DE ESTOS CUENTOS Se gún cuen tan, con tar his to rias es al go que los hom bres y las mu je res vie nen ha cien do des de siem pre, pa ra en ten der por qué llue ve o ha ce ca lor, pa ra com par tir sus sue ños y sus mie dos o, sen ci lla - men te, pa ra pa sar el ra to. Arri ma dos al fue go, ha ce mi les de años en una cue va y hoy jun to a la chi me nea de la ca sa o al la do de una mí ni ma es tu fi ta, gran des y chi cos dis fru - ta mos de de cir y es cu char aven tu ras tre men das o anéc do tas gra cio sas, con per so na jes muy pa re ci dos a no so tros o de ci di da men te ra ros, ca si im po si bles de dis tin tos. Ha cer ver sos, con rit mos y ri mas que sue nan co mo mú si ca pa re ja y sos te ni da, fue la pri me ra for - ma de de cir en voz al ta aque llas his to rias, por que así era más fá cil apren der las de me mo ria y po der con tar - las a ami gos o pa rien tes en otra oca sión.
10 Yo qui se re cor dar les, de nue vo y a mi ma ne ra, al gu nos cuen tos muy vie jos y muy her mo sos, y agre - gar al gu nos otros in ven ta dos por mí mis mo, en ho - me na je a al gu nos chi cos des pam pa nan tes que co noz co. En to dos los ca sos, pre fe rí usar ver sos y ri mas, co mo en mi li bro an te rior. No tan to pa ra que se los apren dan de me mo ria co mo pa ra com par tir con us te - des el sa bor ci to pi can te de las pa la bras cuan do se jun - tan y se cho can, con rui do de la tas des pa rra ma das o, a ve ces, con olor a jaz mín, a que so, a ca ra me lo. Es te li bro es tá de di ca do, co mo el an te rior, a to das las sa ban di jas del de sier to que tan to me acom - pa ñan y me ale gran: chi cas y chi cos allí men cio na dos, pa dres y ma dres de to dos ellos; a Amalia Sanz, que me ayudó a descubrir el placer de volver a contar los cuentos tradicionales; y tam bién, a al gu nos nue vos ami gos que han apa re ci do des de en ton ces, es tén in clui dos o no en los ver sos de es te li bro: Andrés Mayer, Ma tías y Lu - cas Grim son, To más Ou bi ña, Federica y Emilia Esteves, Ni co lás Otero Amuchástegui, Octavio De Santis y, muy es pe cial men te, a la ado ra ble Ju lia na Can dia, ra - ni ta ti bia y dor mi lo na del ba rrio de La Pa ter nal. Lar ga vi da y be llos cuen tos, a us te des, y a to - dos ellos. G. S.
CUENTOS CLÁSICOS PARA CHICOS MODERNOS
CENICIENTA NO ESCARMIENTA Se acuerdan de Cenicienta, esa pequeña harapienta cuyas hermanas mugrientas la trataban de sirvienta? Pues bien, una vez casada con el príncipe y mudada a su palacio en Posadas, no cambió nada de nada. Se le metió en la cabeza el furor por la limpieza y sale a barrer las piezas con su traje de princesa.
14 Por la mañana temprano, con un cepillo de mano, rasquetea los enanos del jardín, y a los gusanos que salen a ver qué pasa los lleva hasta la terraza para sacarles la grasa con un trocito de gasa. Limpia ventanas y pisos con el piolín de un chorizo fabricado por un suizo coloradito y petiso. Lava ropa, seca platos, lustra botas y zapatos, por la tarde baña patos mientras encera a los gatos.
15 El príncipe, Sinforoso, se empezó a poner nervioso: cuando él se pone mimoso, ella se va a planchar osos. Y es probable que algún día le diga: Querida mía, no soporto esta manía, vete a bañar a tus tías.