Síndrome de estrés postraumático Haciendo una diferencia hoy Usted presenció un crimen o un ataque terrorista. Con el tiempo esperaría que ese recuerdo desapareciera, pero por el contrario persiste. Y persiste, quizás incluso intensificándose. Experimentar o haber sido testigo de un crimen, una guerra o ataque terrorista, o haber sido victima de abuso sexual, puede causar una forma de estrés que puede perdurar toda la vida. El llamado síndrome de estrés post traumático, o PTSD (por sus siglas en inglés), es una enfermedad que aflige anualmente a 5.2 millones de estadounidenses entre los 18 y 54 años. Sus costos sociales y económicos pueden ser devastadores. Casi la mitad de los excombatientes de la guerra de Vietnam que padecen PTSD han sido arrestados o encarcelados. Por su parte, los civiles que sufren de este trastorno no sólo pierden muchos días de trabajo, sino también la posibilidad de llevar una vida normal. De acuerdo con algunos estudios, los ataques terroristas han incrementado la incidencia del PTSD. Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, se duplicó el número de personas con síntomas semejantes a los del PTSD en esa ciudad. El PTSD puede afectar la seguridad de la nación en formas que sólo hasta ahora están siendo reveladas. Algunos empleados de los servicios de emergencia y soldados que han desarrollado PTSD después de un trauma pueden reaccionar tan fuertemente a traumas futuros, que no pueden ayudar a otras víctimas en un desastre o servir efectivamente en una batalla. Hasta hace poco, las personas que habían vivido o presenciado una situación traumática se veían atacados por recuerdos repetitivos e inoportunos del suceso y problemas de memoria que generalmente perduraban por toda su vida. Pero nuevas investigaciones están encontrando maneras de evitar estos efectos a largo plazo del PTSD.
El PTSD es un trastorno cerebral serio Por años se creyó que quienes vivían o eran testigos de una situación traumática debían ser capaces de superarlo y continuar con sus vidas. Pero los estudios científicos financiados por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, National Institutes of Health) de los Estados Unidos ayudaron a revelar que el PTSD es un trastorno cerebral serio que tiene un sustento biológico. Por ejemplo, los científicos determinaron que las personas con PTSD tienen una disminución en el tamaño de la región del cerebro involucrada en el aprendizaje, la memoria y el desarrollo de las emociones, así como una alteración en los niveles de algunos químicos del cerebro. Se cree que estos cambios son causados por un incremento de las hormonas del estrés producidas durante el evento traumático y durante los numerosos momentos en que se revive el evento. La investigación trae nuevos tratamientos Los avances en la comprensión de este trastorno han preparado el terreno para el uso de los llamados inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina, para tratar el PTSD. Estudios financiados por los NIH encontraron que estos medicamentos disminuyen los síntomas de la depresión y la ansiedad. Estos son los únicos medicamentos actualmente aprobados para tratar los síntomas del PTSD. Platicar con un consejero o terapeuta también puede ayudar a las víctimas a enfrentar exitosamente su situación. Gracias a la identificación del PTSD como un verdadero trastorno cerebral, cada vez más y más personas están solicitando ayuda a sus médicos en lugar de tratar de luchar solos contra su severo estrés. Con una continua investigación de las bases biológicas de esta enfermedad, los médicos tendrán una mayor gama de tratamientos dirigidos para ayudar a estas personas.
La respuesta de nuestro cuerpo al estrés normalmente nos da la fuerza y la energía necesarias para enfrentarlo exitosamente. Pero el estrés que dura por periodos prolongados, como en el PTSD, eleva repetidamente esta respuesta corporal al estrés causando estragos en el cerebro y en otras partes del cuerpo. El financiamiento continuo para la investigación puede llevar a: El desarrollo de mejores fármacos dirigidos hacia las bases biológicas del PTSD. Un mejor uso de los medicamentos y la terapia para el PTSD, que puedan maximizar los beneficios de ambos, y reducir los costos del cuidado de los pacientes. Tratamientos para prevenir la aparición del PTSD después de un trauma.
Trastorno de estrés postraumático Haciendo una diferencia para el mañana Gracias a la investigación de los últimos 20 años, los médicos pueden ahora, mejor que nunca, ayudar a la gente a superar un evento traumático. Pero aún queda mucho por hacer. Sabía usted que: Cada año cerca de 5.2 millones de estadounidenses entre los 18 y los 54 años padecen el síndrome de estrés postraumático? No hay estadísticas disponibles para personas menores o mayores. Cerca del 30% de los veteranos de la guerra de Vietnam y el 8% de los de la guerra del golfo desarrollaron PTSD? El 8% de los hombres y el 20% de las mujeres expuestos a un evento traumático desarrollan PTSD? El número total de personas con PTSD en toda la nación se duplicó en el área metropolitana de Nueva York después de los atentados del 11 de Septiembre de 2001? De las personas que vivían lejos del World Trade Center y del pentágono, el 44% también presentó síntomas de estrés. Con un financiamiento continuo por parte de los NIH, la investigación básica y clínica encontrará mejores maneras de ayudar a aquellos que han sufrido un trauma a enfrentar la situación exitosamente.
La investigación equivale a nuevos tratamientos Los estudios financiados por los NIH sobre las sustancias y estructuras cerebrales alteradas en el PTSD, ofrecen una particular esperanza para el desarrollo de tratamientos efectivos. Una posibilidad es dirigir el tratamiento hacia el factor de liberación de corticotropina, un químico cerebral que desempeña un papel crucial en la coordinación de la respuesta del cuerpo al estrés. Además, los estudios financiados por los NIH mostraron que los medicamentos llamados inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina mejoran la memoria de los pacientes con PTSD y reducen el encogimiento de la región cerebral involucrada en la memoria y la emoción, ayudando a los pacientes con PTSD a lidiar mejor con sus recuerdos traumáticos. Una mejor prevención Reducir la exposición al estrés traumático sería la mejor manera de prevenirlo. Sin embargo, el estrés traumático generalmente no se puede anticipar y es difícil de controlar. Por esto, los científicos están estudiando la manera de prevenir el inicio del PTSD después de un trauma. Algunos compuestos llamados bloqueadores beta adrenérgicos están siendo intensamente estudiados por su habilidad para prevenir que las victimas de PTSD se sobresalten excesivamente cuando son expuestos a situaciones que les recuerdan el trauma original. Otra manera de prevenir el PTSD puede ser identificar a las personas con mayor riesgo de desarrollarlo y mantenerlas alejadas de situaciones de alto estrés. En un estudio, los científicos mostraron que la forma en que una persona responde al estrés en una situación anterior puede ayudar a predecir cómo responderá a él más adelante. Los militares que habían sufrido de abuso sexual durante su niñez fueron cuatro veces más propensos a desarrollar PTSD durante un combate. Con un financiamiento continuo, la investigación ayudará a disminuir el costo económico y social que ocasiona el PTSD y a que nuestra nación esté más preparada para luchar contra el terrorismo.
Después del 11 de septiembre de 2001 se duplicó el número de adultos con PTSD entre las personas que vivían al sur de la calle 110 de Manhattan. Mientras los Estados Unidos enfrenten la continua amenaza del terrorismo, es probable que aumente la incidencia del PTSD.. La investigación ya ha permitido: La identificación del PTSD como un verdadero trastorno biológico. El uso de inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina para tratar el PTSD. Una mejor comprensión de los efectos a largo plazo del estrés en el cerebro. Responsable de la versión en Español: Francisco Fernández de Miguel