H. CONGRESO DEL ESTADO P R E S E N T E. Los suscritos en nuestro carácter de Diputados de la Sexagésima Tercera Legislatura del H. Congreso del Estado e integrantes del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, en uso de las atribuciones que nos confiere el artículo 68, fracción I, de la Constitución Política del Estado de Chihuahua y los artículos 97 y 98 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, proponemos a esta Soberanía, la presente Iniciativa con carácter de Proyecto de Decreto por el que se reforman los artículos 8, fracción XX y 9, fracción III y se adiciona un segundo párrafo al artículo 67 de la Ley Estatal de Educación, para prevenir, detectar y atender los casos de violencia y abuso escolar o bullying que se presenta en las instituciones educativas, capacitando a docentes y padres de familia al respecto a fin de estar en posibilidad erradicar con oportunidad estas conductas. Lo anterior con base en la siguiente EXPOSICIÓN DE MOTIVOS Nos hemos convertido en ciudadanos pasivos e indolentes a los hechos que suceden día a día, nos hemos hecho inmunes a actos delincuenciales, preocupados en perseguir y no en formar, una sociedad donde resulta común escuchar y enaltecer hechos fuera del orden legal, quizá por sentirnos ajenos, al no ser parte de grupos delictivos, nos volvimos permisivos en la realización de conductas fuera de orden y respeto, en donde los fuertes se sobreponen a la voluntad de los que no tienen manera de defensa. En esta descomposición social, es que algunos menores se han desarrollado con la idea en la que es normal y válido lastimar a otros, ya que no trae consigo graves consecuencias, por lo que cada vez es más frecuente que niños ó niñas sean objeto de abuso, ya sea por ser más jóvenes, pequeños, por formar parte de alguna etnia, tener alguna discapacidad o por razones de sexualidad, y con ello se vuelven vulnerables ante la violencia. Siendo los centros escolares, donde los menores pasan gran parte del día y se relacionan con personas fuera de su entorno familiar, es que encontramos en mayor medida las conductas de abuso escolar, recientemente conocido por el término en ingles bullying, que el psicólogo sueco Dan Olweus, define como la ejecución de conductas de persecución física o psicológica que realiza un alumno o alumna contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente pueden salir por sus propios medios.
Situación que debe tener nuestra atención, ya que no podemos soslayar las consecuencias que estas conductas a la larga podrían tener en quienes lo realizan, para nosotros como sociedad, pero sobre todo para las víctimas que al padecerlo sufren un deterioro en el sano desarrollo que como individuo en formación merecen y que nosotros como autoridades debemos garantizarles. Encontramos que en ocasiones padres y docentes que no pueden atender estos hechos por no contar con herramientas suficientes, o peor aún aquellos que no le dan importancia a las conductas agresivas que comúnmente realizan sus hijos o alumnos, consintiendo el abuso, por no estar sensibilizados en las consecuencias que trae consigo tanto para quien lo infringe como quien lo padece. Si bien es cierto, el abuso escolar ha sucedido desde hace mucho tiempo y que desde antaño parecía normal padecer burlas o molestias por parte de compañeros de escuela, sin embargo, lo es también que ha aumentado y se han diversificado las formas que se emplean para provocarlo, encontrando el envío de mensajes vía celular, por mensajería instantánea, correos electrónicos, las redes sociales, así como los sitios donde pueden subirse videos o fotografías, resaltándose que resulta más difícil el control y seguimiento adecuado ante estas amenazas, razón por la que las personas abusadas, resultan afectadas de manera permanente, ya que la continuidad de estas acciones provoca efectos negativos como la disminución de autoestima, estados de ansiedad e incluso cuadros depresivos, lo que complica su adaptación al medio escolar y el desarrollo normal en cuestión de aprendizaje y de su entorno, llegando a casos extremos en que pueden optar por suicidarse a fin de no seguir siendo víctimas de mas abusos. De acuerdo a los resultados de la Primera Encuesta Nacional Exclusión, Intolerancia y Violencia en Escuelas Públicas de Educación Media Superior, los Niveles de Intolerancia a la diversidad son altos: Mas del 50% de estudiantes no les gustaría tener como compañeros en sus aulas a Enfermos de Sida, Personas no Heterosexuales y Personas con Capacidades Diferentes. Sin embargo más del 30% preferentemente hombres ha abusado de sus compañeros; Insultándolos, Ignorándolos, poniéndole apodos ofensivos, y rechazándolos. Más del 50% de los estudiantes, preferentemente mujeres, al ser víctimas sintieron: Ganas de llorar, Que no podían dejar de Estar tristes, Se sintieron solos, que no gustaban a la gente y temerosos.
Lo mismo sucede en casos extremos, preferentemente mujeres han tenido la sensación de que no vale la pena vivir, que desean dejar de existir, y han pensado que vale más morir que vivir. Por ello, observamos que no es una situación que se resuelva con el tiempo, como anteriormente pensábamos, debido al daño que representa para quienes lo sufren y las múltiples formas de infringirse; debe considerarse la capacitación de padres y docentes a fin de estar en posibilidad de detectar conductas e identificar tanto a agresores como a víctimas, a fin de estar en posibilidad de resolver esta situación de violencia y asi dar la atención necesaria para cada caso. No debemos permitir estas conductas agresivas entre niños y jóvenes, ya que podemos estar fomentando la aparición de probables delincuentes, que en un futuro no van a realizar solo abusos o maltratos sino delitos graves; por lo que es necesario atender a tiempo a los menores encausándolos a ser seres humanos respetuosos de los demás, que vivan con valores y fortalecidos en su autoestima. Seamos consientes que en la dinámica en la que se desarrollan los menores en la actualidad, existen estereotipos, en donde el abuso y daño a los demás está aceptado como forma de sobresalir y ganar fama, sin esfuerzos ni respecto a la humanidad; por ello debemos asumir que es nuestra responsabilidad como sociedad, de los ciudadanos que formemos y dando soluciones a este problema de manera integral, donde alumnos, autoridades educativas, maestros y padres de familia tendrán que involucrarse en el tratamiento y control de este fenómeno. No debemos olvidar que la familia como núcleo de formación, dota las bases en donde los individuos aprenden como sociabilizar y relacionarse con la sociedad; es ahí donde se dan los primeros acercamientos con los valores y las normas, así como la imposición de correctivos o consecuencias cuando ocurren malos comportamientos; destacando que es en los centros educativos donde al desarrollarse la convivencia con otros individuos fuera de su entorno primario, se debe prestar atención a fin de prevenirse y detectarse conductas violentas entre compañeros, ocupando este espacio para corregir y encausar hacia una cultura de no violencia y respecto, de ahí la importancia del establecimiento de programas especializados donde se dote de herramientas a padres, docentes y a los estudiantes a fin de prevenir, detectar y atender la problemática del acoso escolar o bullying. Ya que es a través de la educación como se lograrán buenos resultados, por ser pieza fundamental en la prevención de la violencia en cualquiera de sus modalidades,
fortaleciendo principios como la inclusión, aceptación y el respeto a las diferencias y los valores fundamentales. Por lo anterior y preocupados por los individuos en formación, proponemos modificar la Ley Estatal de Educación en el Estado, a fin de que se fortalezcan sus fines a efecto de favorecer ambientes libres de violencia y discriminación, ampliando la difusión de los programas dirigidos a erradicar la violencia, reforzando las acciones en contra del abuso escolar comúnmente conocido como bullying. En suma, debemos sumar esfuerzos para que la práctica del bullying sea eliminada en todas las escuelas de nuestro país, fomentando tanto en casa como en los colegios modelos sociales positivos y solidarios, y de comportamiento basados en la tolerancia y el respeto. En razón de lo anteriormente expuesto, en términos de lo previsto el artículo 68, fracción I, de la Constitución Política del Estado de Chihuahua y los artículos 97 y 98 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, sometemos a la consideración de este Cuerpo Colegiado el siguiente proyecto de DECRETO PRIMERO.- Se reforman los artículos 8, fracción XX y 9, fracción III y se adiciona un segundo párrafo al artículo 67 de la Ley Estatal de Educación, a fin de prevenir, detectar y corregir las conductas de maltrato, violencia o abuso psicológico, verbal o físico entre escolares o bullying, fomentando con ello, una cultura de no violencia y de respeto para quedar de la siguiente manera: ARTÍCULO 8.- I al XI.- XX.- Promover la convivencia del respeto fomentando la educación libre de cualquier forma de maltrato físico, psicológico o verbal entre estudiantes, promoviendo el desarrollo de la cultura por la paz y la no violencia, así como el respeto a las demás personas, la igualdad entre hombres y mujeres y a los principios de equidad y no discriminación, de conformidad a lo establecido en las leyes en la materia. ARTÍCULO 9.-
I al II.- III.- Contribuirá a la mejor convivencia humana y a la resolución no violenta de conflictos sociales a través de la participación social, tanto por los elementos que aporte a fin de robustecer en el educando, junto con el aprecio por la dignidad de la persona y la integridad de la familia, la convicción del interés general de la sociedad; así como por el cuidado que ponga en sustentar los ideales de fraternidad e igualdad de derechos de todos los hombres, evitando los privilegios de raza, género, religión, grupo e individuo, donde se evite cualquier forma de maltrato y violencia entre escolares y educadores. ARTÍCULO 67.- El proceso educativo se basará en los principios de libertad y responsabilidad que aseguren la convivencia de respeto y armonía en condiciones de igualdad y libre de cualquier forma de maltrato, violencia o abuso entre escolares y educadores, y promoverá el trabajo en grupo para asegurar la comunicación y el diálogo entre educandos, educadores, padres de familia e instituciones públicas y privadas. TRANSITORIOS PRIMERO.- El presente decreto entrara en vigor al día siguiente de su publicación en el Periódico Oficial del Estado. SEGUNDO.- Para dar pleno cumplimiento a la reforma, la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte del Estado de Chihuahua, implementará los mecanismos necesarios para prevenir, detectar y atender los casos de violencia y abuso escolar que se presentan en las instituciones educativas, capacitando a docentes y padres de familia al respecto a fin de estar en posibilidad erradicar con oportunidad estas conductas; así como para que publicite los programas relativos a la prevención de la violencia entre los estudiantes y solo en casos de extrema gravedad y agotados los recursos pedagógicos, psicológicos y de atención a los agresores escolares, considerar su expulsión de los centros escolares. TERCERO.- En el proceso de seguimiento a los casos de violencia, maltrato o abuso escolar se atenderá tanto a agresores como a los estudiantes agredidos y participaran activamente padres y docentes a fin de estar en posibilidad de contar con el tratamiento adecuado y suficiente para obtener resultados efectivos.
ECONÓMICO.- Aprobado que sea, túrnese a la Secretaría para que elabore la minuta de acuerdo en los términos correspondientes. Dado en el Salón de Sesiones del Poder Legislativo del Estado en la Ciudad de Chihuahua, Chihuahua, a los once días del mes de mayo del año dos mil once. A T E N T A M E N T E DIP. LIZ AGUILERA GARCÍA DIP. RENÉ FRANCO RUÍZ DIP. FERNANDO MENDOZA RUÌZ DIP. RICARDO ALÀN BOONE SALMÒN DIP. FRANCISCO GONZÀLEZ CARRASCO DIP. FRANCISCO SALCIDO LOZOYA DIP. GABRIEL SEPÙLVEDA REYES DIP. ALEX LEBARÒN GONZÀLEZ DIP. ELIAS GABRIEL FLORES VIRAMONTES DIP. CÈSAR ALEJANDRO DOMÌNGUEZ DOMÌNGUEZ DIP. JESUS JOSÈ SAENZ GABALDÒN