Como cuidar Orquideas Como cuidar orquideas La orquídea tiene fama de ser una planta difícil de cuidar, sobre todo para hacer que florezcan una vez que han perdido sus primeras flores. No se puede olvidar que hay muchos tipos de orquideas y por lo tanto es difícil dar consejos sobre su cuidado que sirvan para todas ellas. Sin embargo hay géneros de orquideas que se consideran más fáciles de cuidar, como por ejemplo las Cymbidium, Phalaenopsis, Cattleya y Dendrobium. Puedes comenzar por ellas y poco a poco continuar con las que requieren mas cuidados. Video con fotos de los diferentes tipos de orquideas
A continuación les mostramos algunos consejos básicos sobre como cuidar orquideas que son aplicables en la mayoría de tipos de esta especie. Cuidados de las orquideas La mayoría de las orquídeas necesitan un lugar bien iluminado pero sin que le de el Sol directamente. Para tener la luz necesaria dentro de casa, las orquideas deben estar cercanas a ventanas o puntos luminosos. La orientación sur es preferible a otras orientaciones. Unas 4 horas de Sol al día bastan para tener un buen porte. Las hojas, normalmente de un tono verde oliva, nos mostrara si la orquídea está recibiendo la luz adecuada o no. Las hojas oscurecen ante una luminosidad deficiente y amarillean con el exceso de luz. Humedad Como norma, las orquídeas necesitan bastante humedad ambiental. Las calefacciones y aire acondicionados de las casas pueden acabar con nuestra planta. Es aconsejable poner recipientes con agua cerca de las plantas y pulverizar hojas y raíces habitualmente (nunca las flores).
Ubicación A las orquídeas no soportan los ambientes cerrados o contaminados y es conveniente tenerlas en un ambiente aireado sin que le de corrientes de aire directas, que son perjudiciales para sus flores y capullos. Temperatura La temperatura óptima de las orquídeas cambia de especie a especie pero por norma podemos afirmar que todas las orquídeas, siendo plantas tropicales, necesitan calor. Las temperaturas óptimas serian unos: Temperatura máxima día: 28 C Temperatura mínima noche: 10 C Tipo de tierra Requieren un sustrato ligero y bien aireado, con un buen drenaje. Si el drenaje no es bueno y la tierra no esta bien aireada, las raíces de la orquídea pueden pudrirse con facilidad y ocasionar la muerte de la planta. Para no fallar, lo mejor es usar los sustratos especiales para orquideas que se comercializan. Como regar las orquideas Se debe regar moderadamente y se debe dejar secar el sustrato entre riegos. El agua estancada es fatal: asfixia la planta y terminan pudriéndose las raíces. Las orquídeas soportan mejor periodos de sequía que el exceso de agua. Es preferible que el agua no tenga cloro y no sea un agua dura (con mucha cal), por lo que la mejor seria el agua de lluvia. También es importante utilizarla a temperatura ambiente. Como abonar las orquideas Existen en las tiendas abonos especiales para orquídeas que
deberemos utilizar según las dosis indicadas, ya que un exceso de abono quemaría las raíces y mataría la orquídea. Es importante abonar la orquídea con el sustrato húmedo y no dejar nunca secar completamente el sustrato para evitar la concentración de minerales y nutrientes. Podar Una vez terminada la floración de la orquídea podemos proceder a podar las varas florales. También se puede dejar que la planta de manera natural siga creciendo a través de estas varas o las seque para sacar nuevas. Al podar favorecemos una nueva floración. Para hacer la poda contaremos desde donde nacieron las flores hacia la base tres o cuatro nudos y cortaremos por encima de uno de ellos. Haremos un corte limpio y transversal con una tijera de podar o navaja. Como transplantar una orquidea Trasplantar cada 1-2 años, para renovar el sustrato. No hace falta aumentar el tamaño de la maceta a menos que queramos el desarrollo de otros bulbos. Regalar orquideas: un mensaje de belleza Hablar de orquídeas es hablar de una gran familia de especies, siendo más de 50 las que se agrupan en ella y en realidad muy pocas las que encontramos en el mercado de forma relativamente fácil. Y hablar de regalar una orquídea, es sinónimo de trasmitir un mensaje de belleza a quien se le regala.
Procedentes mayoritariamente de zonas de climas cálidos y sin heladas, como son las regiones húmedas o lluviosas de Asia tropical y subtropical (norte de India y Birmania, China, Japón, Malasia, las Filipinas, Borneo y norte de Australia), han sido el valor ornamental de sus flores y las facilidades de su cultivo, los conceptos que han favorecido o no su presencia en el mercado. Regalar orquideas De las especies más importantes que podemos encontrar en floristerías, centros de jardinería, tiendas especializadas en el envío de flores a domicilio por Internet, etc. se encuentra la Cattleya, la Phalaenopsis y el Cymbidium. En todas ellas se han desarrollado un gran número de variedades orientadas a buscar singularidades dentro de tamaños y colores de sus flores. Como anécdota, todas las
variedades no se encuentran disponibles de igual forma en todos los mercados ya que son los gustos y modas de cada país, las que dictaminan que variedades se venden en cada uno de ellos.
Centrándonos en los Cymbidium, una de las más populares y deseadas orquídeas del mundo debido a sus bellas flores, se pueden adquirir de diversas maneras según nuestro interés final. Entre ellas: Una de las formas clásicas es ya incorporada en un conjunto floral. Como planta completa cultivada en maceta, aunque esta modalidad no es muy frecuente. En la modalidad de flor natural cortada, en varas florales en forma de racimo de flores que suelen superar perfectamente los 50 centímetros. En flor individual protegida mediante una cajita que demás de protección al Cymbidium le realza si cabe aun más su belleza.
En este último caso, circula un dicho que dice que las cajitas con regaladas Cymbidium no se tiran ya que al final tantas cajitas tienes tantas veces te recuerdan lo bella que eres. Cuidar Orquideas: sólo para entendidos?
Cuidar orquideas En los últimos años, aparecieron en la Argentina nuevos orquidiófilos apostando al cultivo de esta flor. Es que la enorme diversidad de orquídeas combinada adecuadamente con otros factores económicos, puede desembocar en un emprendimiento productivo. Aunque estas flores son originarias de regiones tropicales y subtropicales, se las puede encontrar en cualquier parte del planeta, con excepción de las zonas de hielos permanentes. Por ello, el país ofrece condiciones naturales adecuadas para sus plantines. Incluso, algunos expertos consideran que esta producción intensiva concentra ya un gran capital en un espacio reducido, en el ámbito local. El negocio de las orquídeas no es fácil, demanda mucho conocimiento e inversión inicial. Pero no es imposible, advierte Damián Sancho, socio gerente de Orquídeas Austral. En la actualidad, esta actividad ofrece dos posibilidades: la comercialización de plantines y plantas, o el cultivo y mejora de las diferentes especies en laboratorios. En líneas generales, la mayoría de los emprendedores se dedica a la venta del producto terminado. Por eso, existen entre 20 y 25 revendedores especializados por cada cinco productores, sin contar a los viveros.
Los grandes productores (alrededor de siete en toda la Argentina) no poseen laboratorios propios sino que tercerizan ese servicio, recalcó Sancho. Y, hoy por hoy, la clonación y la producción in vitro ofrecen las mejores posibilidades a los emprendedores. Para el productor Javier Tarillo Egner, el actual mercado de productores de orquídeas posee espacio para nuevos jugadores. Sólo existen cinco laboratorios comerciales y uno experimental en la ciudad de Corrientes, en todo el país, enfatiza. Como todas las plantas, las orquídeas que son epífitas, es decir viven sobre otras plantas se reproducen por semilla. Y se debe considerar que el plantín tarda en crecer al menos tres o cuatro años. Su reproducción se hace in vitro en un laboratorio, ya sea por semilla o por clonación, explica Tarillo Egner. Por ese motivo, uno de los puntos fundamentales de la actividad es el conocimiento que permite mejorar las especies. Con la clonación se obtienen dos ejemplares iguales. Y mucho se logra por medio del método de prueba y error, subraya Sancho. Así, la puesta en marcha de estos emprendimientos demanda una inversión de capital de entre $ 50.000 y 60.000. Pero, su desembolso se puede ir adecuando al crecimiento del negocio. Más del 50% de ese monto se lo lleva la instalación del laboratorio, sin olvidarse de otros gastos de peso como drogas, frascos con tapas de biopore, estanterías con tubos fluorescentes y aire acondicionado, entre otros, enfatiza Tarillo Egner. Pocos imaginan que un laboratorio para producir orquídeas es similar a un quirófano. Es que esta tarea se asemeja a la de los cultivos bacteriológicos, donde todo debe ser estéril.
Por ejemplo comenta Tarillo Egner, no debe faltar un flujo laminar para filtrar el aire, cuyo costo ronda los US$ 6.000, ni un autoclave para esterilizar que cuesta $ 5.000. La floración El éxito de un buen producto radica no sólo en el conocimiento sino además en la utilización correcta de factores primordiales. Por ello, se manipulan en el laboratorio y después en el invernadero, la ventilación, la luz, el riego, el abono, los sustratos o mantillo, el microclima, etcétera. Sin duda, el objetivo del orquidiófilos (sea amateur o profesional) debe ser contar con la mayor cantidad de plantas de alta producción. Pero estas plantas comienzan a florecer, en promedio, a partir del quinto año de vida. En ese punto reside uno de los principales motivos que encarecen a estos productos. De ese modo, su costo oscila entre $ 50 y 150. Los expertos afirman que cuánto más exótica y más añeja la planta, más costosa será. Si bien no existe una organización que agrupe a las empresas del sector y pueda dar cifras oficiales, los datos que manejamos indican que se producen anualmente entre 50.000 y 60.000 plantas, informa Sancho. En la actualidad, la exportación de orquídeas argentinas es muy limitada. Naciones como Taiwán, Holanda y Brasil llevan la delantera. Esta situación obedece mucho a que esos países poseen una experiencia de más de 40 años en el negocio. En cierto modo, el clima de ciertas regiones de la Argentina influye en el precio final creando una barrera para la venta de la producción nacional en mercados externos. Diferente es la situación de los orquidiófilos brasileños, que cuentan con beneficios climáticos. Es que estas plantaciones necesitan para desarrollarse no más
de 25ø en verano, ni tampoco menos de esa temperatura en invierno. Y el clima de Brasil facilita cumplir esa regla, mientras que en algunas zonas de Argentina se debe reproducir con calefacción. De ese modo, una flor nacional puede costar US$ 10 en el mercado internacional, mientras una brasileña vale US$ 3. Cuidar y mantener Orquideas en casa cuidar y mantener orquideas en casa Tener una orquídea no es tan difícil como parece. Lo importante es el cuidado que se le proporcione. Posiblemente muchas personas habrán intentado tener en su casa o jardín una orquídea, aquellas flores de diversos tamaños y colores que pueden ir desde el blanco al azul y que por su singular belleza son bien cotizadas en el mercado. Tal vez por la falta de conocimiento de esta planta y los cuidados que deben dársele, algunos desisten de adquirirla y
cultivarla. Para preservar las orquídeas naturales, el mercado ofrece una variedad de orquídeas híbridas, planta manipulada genéticamente en laboratorios para obtener flores de mejor textura, color y tamaño. En Guayaquil, alrededor de 300 personas cultivan la orquídea híbrida. De este total, 100 son orquideólogos que pertenecen a la Asociación Ecuatoriana de Orquideología, que incursionó en la importación en 1979, y el resto son aficionados, dice el biólogo James Pérez, director de la fundación Jardín Botánico. Estos híbridos se pueden adquirir en exposiciones que realiza el gremio o a los que se dedican a su cultivo. Mientras que las naturales solamente se las puede comprar a las personas que tienen los respectivos permisos del Ministerio del Ambiente. En estado natural, la orquídea crece adherida sobre ramas y troncos de árboles o arbustos a diferentes alturas, aunque hay otras especies terrestres que crecen bajo la sombra, las rocas o en medio del musgo en los cortes de la cordillera. En Ecuador se registran 4.000 especies, de las cuales 1.200 son endémicas (solo crecen en determinadas zonas del país). De ese total, 506 son nativas de la Costa y se distribuyen a una altura que va de 0 a 900 metros sobre el nivel del mar. Al país llegan orquídeas híbridas de países como Tailandia y Singapur, Estados Unidos y Colombia. El aficionado opta por adquirir el híbrido con flor a precios onerosos, porque se siente atraído por su extraña forma y belleza. En cambio, el cultivador compra la planta pequeña y sin flor porque solo le basta con leer la etiqueta donde se indican los géneros que la componen y son más económicas, dice Pérez. Lo importante, agrega, es aprender a reconocer el género y el cuidado que requiere para que la planta sobreviva y florezca.
En Guayaquil, las híbridas tropicales (viven en temperaturas de 18 y 34 ) que más se comercializan son la Cattleya, Vanda, Dendrobium, Phalaenopsiss, Oncidium y Brassabola. Estas orquídeas, dependiendo la especie, se venden en macetas con un sustrato que imita su medio natural. Otras se expenden adheridas con sus raíces en ramas de café, corchos o cortezas de árboles obtenidas en los aserríos y que actúan como su sustrato. Pérez señala que la clave en el mantenimiento de las orquídeas híbridas está en el control de luz, agua y humedad, según el género. También en la aplicación de fertilizantes y control de insectos. La inversión en el cuidado no es tan alto como el costo de la planta que con flor bordea entre 15 y 25 dólares, indica. Muchas personas cultivan orquídeas para admirar la belleza de sus flores y otras para la venta de esas flores a las florerías. Las orquídeas son las plantas más evolucionadas, por las adaptaciones que tienen en sus órganos florales para atraer a los animales polinizadores y la adecuación al medio donde se desarrolla. Flores de Orquideas exclusivas de Bolivia
Flores de orquideas exclusivas de Bolivia En Bolivia existen más de tres mil especies, de las cuales el 60 por ciento son endémicas. Sus exóticos colores brillan más a partir de los 1.500 metros sobre el nivel del mar y es que ellas sólo viven en Bolivia. Pero, quizá por su exclusividad territorial, se encuentran en peligro. Manos codiciosas y máquinas indiferentes arrancan de cuajo a las orquídeas, mermando con cada ataque la población de estas flores tan delicadas. Para los productores agropecuarios que buscan expandir la frontera agrícola a como dé lugar, la presencia de estas flores en los campos es sólo un estorbo que debe ser eliminado. Por otro lado, los colores y las bellas formas de las orquídeas bolivianas pueden ser causas de su desaparición. La bióloga Marcia Martínez Álvarez explica que muchos campesinos recolectan estas flores de forma indiscriminada para venderlas, porque la gente quiere tenerlas sólo porque son lindas. Así, cientos de especímenes que sólo se pueden encontrar en nuestro país, van desapareciendo frente al arrollador avance humano. Por ello es que la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN-Bolivia) instaló un vivero especializado para el estudio
y conservación de 2.384 orquídeas en su Colección Viva. En el criadero, los científicos cuidan y analizan algunas de las especies de orquídeas más exóticas de larga tradición en el país o las que fueron descubiertas recientemente en territorio nacional. Una de estas últimas es la Masdevallia chaparensis, especie endémica de Cochabamba. Exclusivas en peligro Como su nombre lo indica, la Masdevallia chaparensis sólo florece en una localidad de los Yungas de Corani, en Cochabamba. El biólogo Saúl Altamirano Azurduy, especialista de la FAN, explica que el estado de esta orquídea es crítico, ya que su hábitat se encuentra muy afectado. Esta especie está en peligro y es que actualmente sólo florece en una localidad: los Yungas de Corani. Este hábitat está severamente fragmentado porque hay una actividad agropecuaria muy fuerte que está provocando la deforestación de los bosques y la pérdida de poblaciones de esta especie que crece sobre los árboles, explica el experto. La planta mide alrededor de 30 centímetros de largo, tiene flores rosadas con manchas cafés, pero Altamirano reconoce que no se conoce mucho de su ecología. La razón de esta ignorancia es simple: la Masdevallia chaparensis es una especie que ha sido recientemente descubierta. Cada cierto tiempo los científicos hallan flores que no se conocían o que, en su tiempo, fueron mal clasificadas por su parecido con otras plantas que pertenecen al mismo género, explica la bióloga Marcia Martínez. Por ello, los científicos que trabajan con la Colección Viva de la FAN están siempre atentos ante posibles descubrimientos. La extensa variedad de ecosistemas de Bolivia parece garantizar la existencia de orquídeas cada vez más exóticas. Ayuda que muchas de las regiones del país están aisladas y, como pocos humanos pusieron pie en ellas, han conservado sus ecosistemas. Eso pasa en los parques nacionales, donde los investigadores de la FAN están al acecho de descubrimientos como fue el caso de la cotizada Maxillaria gorbatschowii. La flor de Gorbachov La Maxillaria gorbatschowii fue descubierta el año 2001 por
los biólogos R. Vásquez, C. Dodson & P. L. Ibisch. Como la mayoría de las flores que son estudiadas en la colección de la FAN, la gorbatschowii es endémica de Bolivia. La primera descripción de la especie fue publicada en la revista de la Sociedad Boliviana de Botánica, en octubre del 2001. En esa edición también se reveló un curioso dato sobre su nombre. A diferencia de muchos otros ejemplares, esta orquídea no fue bautizada con referencias al lugar de donde procede como la Masdevallia chaparensis, por ejemplo ni con el nombre de los investigadores que la hallaron. El apelativo de la flor es un homenaje a uno de los personajes mundiales más importantes de la década de los 80: el premier soviético Mijaíl Gorbachov. Marcia justifica la elección del nombre por el apoyo que realizó la figura histórica a las iniciativas de conservación. El nombre de gorbatschowii es en honor a Mijaíl Gorbachov por su contribución a la paz y a la conservación de la naturaleza como presidente de la Fundación Cruz Verde, en el marco de la iniciativa Padrinazgos para la Biodiversidad (BIOPAT por sus siglas en inglés). No es la única flor en el inventario de la FAN que lleva el nombre de una personalidad comprometida con la conservación del medio ambiente. El otro ejemplo es la Deuterocohnia gableana, una bromelia que fue bautizada en honor a la señora Caroline Gable, una de las financiadora de la fundación. Al igual que la gorbatschowii, ésta es una flor endémica del país. El patrimonio natural Pero la Colección Viva no trabaja sólo para la clasificación de nuevas especies de flores. Su principal función es la de profundizar los estudios botánicos del país y buscar la mejor manera de trabajar en la conservación de los exóticos y delicados especímenes, que forman parte del patrimonio natural boliviano. Los biólogos de la Fundación Amigos de la Naturaleza trabajan para que la población boliviana en general comprenda lo dañino y absurdamente caro que resulta el arrancar orquídeas endémicas indiscriminadamente, afectando el medio ambiente, sólo para usarlas de adornos.