Hasta ahora hemos admitido que podemos trabajar con la red de cores de nuestro sólido usando una aproximación clásica lo que nos ha permitido determinar los «modos normales de vibración» en el sentido clásico de la mecánica. En este apartado vamos a formalizar el estudio del problema pasando de una formulación clásica a una cuántica usando el principio de correspondencia. El objetivo es determinar como es el Hamiltoniano del sistema de la red y encontrar sus autovalores y estados propios. Haremos los cálculos para una cadena mono-atómica unidimensional Los pasos que se dan son: 1. Se parte de la energía del sistema como suma de la energía cinética más la potencial en la aproximación armónica. 2. Se hace un cambio de coordenadas, para pasar a las denominadas coordenadas normales. 3. Se usa el principio de correspondencia (pasando de magnitudes clásicas a operadores cuánticos) para establecer el Hamiltoniano del sistema 4. Se introducen los operador de Bose de creación y aniquilación para disponer de un H más fácilmente comprensible, manejable e interpretable. 5. En base a los resultados se define los posibles estados usando dos aproximaciones
La energía de la cadena lineal mono-atómica en la aproximación armónica es: En estas expresiones la energía potencial es no diagonal lo que es una complicación matemática. Buscamos entonces unas nuevas coordenadas en las que podamos «diagonalizar» estos términos. Se introducen entonces las denominadas coordenadas normales P q y Q q, donde q va a cumplir las condiciones de contorno cíclicas y estará contenido en la primera zona de Brillouin. En este nueva descripción cada coordenada P q y Q q va a representar un modo normal de vibración independiente para cada q y eventualmente para cada rama j.
Las nuevas coordenadas normales se relacionan con la iniciales a través de las expresiones Sustituyendo estas expresiones en la energía cinética y potencial se obtiene la expresión siguiente (se prueba en clase de problemas):
1 2 1 2 4 2 Lo que obtenemos es que cada uno de los H q se corresponden con un oscilador armónico de masa M y frecuencia propia ω(q). Donde ω(q) se corresponde con la relación de dispersión encontrada para esta cadena mono-atómica unidimensional. El sistema por tanto se comporta como un conjunto de N (numero de celdillas del cristal) osciladores armónicos (tantos como q posibles hay) cada uno con una frecuencia propia dada por la relación de dispersión ω(q).
Para pasar ahora al Hamiltoniano cuántico del sistema se usa el principio de correspondencia pasando de las magnitudes clásicas a las correspondientes cuánticas. Si bien antes se debe demostrar que las coordenadas normales P y Q son canónicas conjugadas, de forma análoga como son los operadores posición y momento.,,!,,, 0,, 0 Desde el punto de vista de la mecánica cuántica tendremos que resolver una ecuación del tipo Donde 1 2 1 2 Y la función de onda se podrá escribir como:
En las condiciones previas la ecuación para cada ϕ será 1 2 1 2 " Donde se tienen (en el caso más general) 3 nn ecuaciones. (nn en el caso unidimensional y solamente N si además el sistema es monoatómico) Las funciones son estados propios del Hamiltoniano del oscilador armónico q los siendo n q es un número cuántico que identifica cada uno de estos estados. La energía total del sistema de osciladores armónicos es: ε Por tanto las oscilaciones individuales acopladas de los iones, son formalmente reemplazadas por un conjunto de osciladores armónicos desacoplados.
En lugar de trabajar en la representación mencionada, basada en el uso de «coordenadas normales», es útil hacer una transformación matemática adicional muy usada en mecánica cuántica cuando se trabaja con osciladores armónicos. Esta nueva trasformación consiste en pasar a usar los operaciones de Bose de creación aniquilación a q + y a q
Ecuación idéntica a la de un oscilador armónico unidimensional de frecuencia ω q en mecánica cuántica (Cohen, página 481).
Por tanto y tras todas estas trasnformaciones tendríamos que el hamiltoniano total viene dado por Y representa una colección de N osciladores distinguibles e independientes, de los que sabemos calcular las funciones de onda o de forma equivalente n 1, n 2, n 3,.., n q,...>= n 1 > n 2 > n 3 > n q > así como su energía, que vendrá dada por: 1 2 El estado fundamental, de energía E 0, vendrá será aquel en el que n q =0 para todos los q y será $ 1 2 Y será el punto de energía cero del cristal
Hay dos formas alternativas de interpretar el resultado obtenido. Forma 1: Tenemos un conjunto de 3nN (en el caso general) osciladores independientes y distinguibles de los que sabemos calcular su función de onda y su energía. En esta descripción el número cuántico n qj define el estado de excitación del oscilador q,j y puede tomar un número infinito de valores. Forma 2: Tenemos un conjunto de partículas indistinguibles e independientes. El número cuántico n qj será ahora el número de tales partículas con energía % en el estado de vibración especificado por q,j. A estas partículas (cuasi-partículas) se les conoce con el nombre de fonones y es un ejemplo típico de excitaciones colectivas.
j=3n j=3 j=2 j=1 3n-3 ópticos (2 transversales y 1 longitudinal) para n=2 3 acústicos (2 transversales y 1 longitudinal) q Descripción cuántica del estado del sistema: forma 1. Para describir globalmente el estado del sistema debo especificar para cada q,j, el estado propio asociado a este oscilador armónico. Es decir debo dar el valor de n qj El estado del sistema será entonces n 1j, n 2j, n 3j,.., n q,j...> Y la energía Descripción cuántica del estado del sistema: Forma 2. Fonones Para describir el estado del sistema debo especificar el número de fonones n qj que ocupan el estado q,j y tienen energía % estado del sistema será entonces n 1j, n 2j, n 3j,.., n q,j...> Y la energía % 1 2 % % % 1 2 % %
Estas cuasi-partículas obedecen a la estadística de Bose y su definición implica un representación específica de una onda viajera de la cual la información esencial está contenida en el número cuántico n q, definido por la citada estadística cuántica. Los fonones van a ser independientes entre si en la aproximación armónica. La inclusión de términos de orden superior en el potencial dará lugar a las denominadas interacciones fonón-fonón.
Resumen de resultados 1. En un cristal con N celdillas y n átomos por celdilla, hemos encontrado que existen 3nN modos propios de vibración 2. Cada modo propio de vibración (o modo normal) es una onda plana progresiva de vector de onda q 3. Los distintos modos normales se obtienen considerando los N posibles valores de q en la primera zona de Brillouin y las 3 n posibles ramas asociadas a cada q. A las 3n ramas se la designa con el índice j. 4. La pulsación w qj asociada a cada modo es la relación de dispersión que se puede obtener por métodos clásicos. Esta relación va a ser el puente entre las características microscópicas y las propiedades macroscópicas. 5. De las 3n ramas posibles, existen tres en las que ω tiende a 0 cuando q tiende a 0 (ω(q)=vq). A estas ramas se las denomina ramas acústicas; v depende para cada rama de su polarización (transversal o longitudinal) y de la dirección de propagación. 6. Las 3n-3 ramas restantes son las ramas ópticas en las que ω tiene un valor finito cuando q=0. 7. El cálculo teórico de las relaciones de dispersión exige el conocimiento de las constantes de fuerza entre cores. Es un problema teórico complejo que es solo abordable en determinados casos. En muchos casos las relaciones de dispersión se obtienen de forma experimental mediante experiencias de espectroscopia Raman o de difracción de neutrones.
Resumen de resultados 8. Mediante la transformación a coordenadas normales es posible expresar el Hamiltoniano del sistema de forma sencilla, como un conjunto de osciladores armónicos. 8. Mediante el paso al sistema cuántico (principio de correspondencia) se puede decir que: a) Nos encontramos ante un sistema de 3nN osciladores independientes cada uno asignado al modo (q,j) y de los que sabemos calcular sus funciones de onda y su energía. El número cuántico n qj define el estado de excitación del oscilador. b) Estamos ante un sistema de partículas independientes e indistinguibles (fonones). El número cuántico n qj, da cuanta del número de partículas con energía % en el estado vibracional representado por q y j. En esta segunda forma de hablar a estas partículas se las denomina fonones y son partículas definidas en la estadística de Bose y su número en el cristal puede expresarse en función de a q + y a q La energía de una onda vibracional recibe el nombre de fonón, en analogía con el fotón de las ondas electromagnéticas. La mayor parte de los conceptos, tales como al descripción onda-partícula, que se aplican a los fotones se van a poder usar también para los fonones. Por ejemplo, podemos decir que las ondas sonoras en los cristales se componen de fonones o que las vibraciones térmicas en los cristales son fonones excitados térmicamente, análogos a los fotones excitados térmicamente que componen la radicación electromagnética de un cuerpo negro en una cavidad.