MÓDULO 2: LAS SEMILLAS DEL ENFADO
TEMA 4 LA AUTOESTIMA 2
1 LA AUTOESTIMA (EL YO POSITIVO): La autoestima no es más que la definición o el auto concepto que tenemos de nosotros mismos, este auto concepto viene de: Las experiencias que hemos vivido. De cómo nos vemos a nosotros mismos. De la comparación subjetiva de nosotros mismos frente a los demás. De lo que lo demás nos dicen. De las conductas que tienen hacia nosotros. Si nos dirigimos a nosotros mismos con adjetivos positivos, potenciadores y talentosos tendremos una buena autoestima. Pero si nos referimos a nosotros mismos con adjetivos limitantes, negativos e incapacitantes, tendremos una baja autoestima de nosotros mismos. Muchas veces y aún más cuando somos pequeños, no tenemos conciencia de nuestra autoestima. No sabemos ni tan siquiera como nos dirigimos a nosotros mismos, ni como nos tratamos. Es fundamental tomar conciencia de ello, para saber cuál es nuestro nivel de autoestima. Y más importante aún como educadores, es saber qué nivel de autoestima tienen nuestros educandos. Es pues de significativa importancia que los padres y educadores fomenten en los niños y adolescentes una buena visión y valoración de sí mismo, para tener una adecuada identidad positiva que les permita tener una buena autoestima, con todos los efectos beneficiosos que ya sabemos. 3
Una persona con baja autoestima: Suele ser alguien inseguro, que desconfía de sí mismo, de sus propias facultades y que le da miedo tomar decisiones por temor a equivocarse. Tiene muchos complejos, por lo que necesita de la constante aprobación de los demás para auto identificarse. Tiene una imagen distorsionada de sí mismo en todos los sentidos, de sus rasgos físicos, capacidades intelectuales, etc. Tiene miedo al rechazo, al que dirán de él y al ser abandonado. Le cuesta mucho expresar sus sentimientos, por miedo al rechazo, a no ser correspondido. Se siente culpable, cuando en una relación algo no va bien, se auto culpa. Tienen baja tolerancia a la frustración. Una persona con una buena autoestima: Posee una visión de sí mismo realista y positiva, no necesita de la aprobación de los demás. Tiene una mayor facilidad para gestionar las emociones y de expresarlas. Tiene una buena tolerancia a la frustración, toma los obstáculos como oportunidades de aprendizaje. Se comunica con facilidad, y es buen hacedor de relaciones sociales y buen amigo de sus amigos. Posee una mayor aceptación de las responsabilidades personales. Es una persona independiente en todos los sentidos. Tiene una mayor capacidad de escucha activa y empatía. Disfruta de estar acompañado y también de la soledad. Aumenta su sentido del humor, la confianza y la creatividad. Posee un mayor entusiasmo e ilusión por disfrutar de las pequeñas cosas y placeres de la vida. 4
1.1 EL OPTIMISMO: El optimismo, es la interpretación positiva, favorable, esperanzadora y confiada de lo que nos acontece en la vida y en el futuro. Afrontar la vida con optimismo nos da una energía poderosa y nos anima a la acción. El pesimismo, es todo lo contrario, es la interpretación negativa, desfavorable, en la que únicamente se ven las dificultades y los inconvenientes de lo que acontece en la vida y en el futuro. Es importante tener en cuenta que el ser optimista incluye ser también realista y tener una buena tolerancia a la frustración, porque dentro de las circunstancias de la vida, puede pasar lo que nosotros esperamos que suceda, pero también puede pasar que no sucedan las cosas como esperamos. Tenemos que estar bien preparados para afrontar esa situación y ser optimista y saber que de esa situación también se aprende. Además, no vale con solo ser optimista para que las cosas sucedan como queremos que sucedan, pensar en positivo, es un gran empuje para ello, pero no es lo único. Ejemplo: Tu hijo no aprobará el examen solo con pensar en positivo, tendrá que estudiar y prepararse la materia, si a eso, además, se le añade el pensar en positivo, yo puedo, voy a aprobar, seguramente ese será el resultado que obtenga. Es importante observar cual es el discurso de tu hijo, si tiene un discurso positivo y optimista, o si tiene un discurso negativo o pesimista. Si se da el caso de que es negativo y pesimista, habría que estar atento a qué se debe. Si se debe a que tiene una mala imagen de sí mismo, es decir, una baja autoestima, habrá que reforzarla antes de intentar hablarle de discursos negativos o positivos. 5
Si quieres ayudar a una persona a que cambie su discurso negativo a positivo, no sirve para nada decirle habla en positivo pues no lo va a cambiar por el simple hecho de que le digamos esto. Pero si le podemos preguntar sobre las razones que tiene para pensar en negativo, con esto hacemos que se cuestione su discurso. También le podemos ayudar encontrando razones para pensar que pueda salir bien, o para cambiar su interpretación. Ejemplo: Niño: Dibujo fatal! Nunca voy a poder hacer este dibujo. Padre: Qué es lo que te hace pensar eso? Niño: Pues que no me sale! Ves? Está fatal hecho! Padre: Cómo te gustaría que estuviera? Niño: Pues igual que el original. Y no me sale y no me va a salir nunca. Padre: Mira este cuadro! A ti te parece que sea una mujer sentada? Niño: No! Padre: Pues para este pintor, es una mujer sentada! A él cuando la pinto no le quedo igual que la mujer sentada que tenía en frente, pero le gusto lo que hizo, la interpretación que hizo su mano del original, así que lo firmó, llamo al cuadro la mujer sentada y ahora es una obra famosa. Niño: Entonces esto podría ser una interpretación del original y podría estar bien? Padre: Si a ti te gusta sí! Niño: Si le pongo más color aquí y el cielo de este color, si me gusta! 6
Otra técnica muy eficaz, es jugar al como si, le haces visualizar a la persona como si ya hubiera sucedido aquello. Ejemplo: Niño: No voy a aprobar nunca el examen!. Padre: Pero si has estudiado mucho! Qué es lo que te hace pensar que no vas a aprobar? Niño: Que me pondrá algo que no sepa hacer o que me bloquee y no lo haga bien. Padre: Vamos a hacer un juego. Cierra los ojos, e imagina: o como si estuvieras haciendo el examen, y o como si están todas las preguntas que te sabes perfectamente, y o como si lo haces súper bien y contestas a todas, y o como si sales del examen súper contento de lo bien que lo has hecho o como si ya te hubieran dado las notas y te hubieran puesto un sobresaliente Cómo te sientes? Niño: genial, me he sentido genial! Gracias papá, lo voy a aprobar! 7