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2 INTRODUCCION "La realidad del mundo, de un ser humano, es esencialmente fragmentaria, como si estuviera reflejada en un espejo roto..." Augusto Roa Bastos El Fiscal El presente trabajo intenta aportar elementos de significancia analítica sobre comportamientos electorales que surcan la sociedad argentina de fin de siglo. Como tradicionalmente se realiza desde este Instituto, la Primera Sección del estudio propone el análisis de tres fenómenos relevantes de las nuevas prácticas electorales argentinas: la evolución del voto en blanco, el ausentismo electoral y el deterioro del dispositivo bipartidista PJ/UCR a nivel nacional. En la Segunda Sección se observa la construcción del consenso electoral justicialista y sus modalidades dominantes de articulación social en relación con lo ocurrido el pasado 14 de mayo de 1995 en las elecciones presidenciales a lo largo de una muestra multidistrital cuya representatividad abarca 79 de las 25 localidades consideradas por el INDEC para realizar la Encuesta Permanente de Hogares. En esta misma Segunda Sección se incorpora un Apéndice sobre clientelismo político en segmentos poblacionales NBI analizando sólo algunas de las modalidades contractuales consideradas relevantes que atraviesan el segmento de pobreza estructural. Finalmente en la Tercera Sección se analiza la principal fuerza de oposición electoral, el FREPASO, particularmente sus modalidades de implantación electoral y social a nivel nacional en general y en el Conurbano bonaerense en particular, según lo acontecido con esta fuerza en mayo de Cierra la Sección una caracterización de la situación existente en Capital Federal mediante el análisis de las elecciones a senador porteño del pasado 3 de octubre de

3 PRIMERA SECCION 3

4 El Gráfico Nº 1 permite observar la evolución del Ausentismo Nacional en la década 85/95. Tal como se señalara en otros trabajos de este Instituto 1, a partir de la asunción del Gobierno por parte del Dr. Menem, el Ausentismo Nacional trepa de un 14.7% en 1989 a un 19.7% en 1991, índice de ausentismo que ya no disminuyó en cada una de las convocatorias electorales acontecidas durante la gestión justicialista. En 1995, el índice de Ausentes Absolutos fue del 19.73%, en línea con la tendencia de la década. De esta forma, sobre un padrón nacional de electores en términos Absolutos, se ausentaron al comicio ciudadanos. Si tal como es característico en los estudios de este Instituto al evaluar el fenómeno de ausentismo electoral descontamos a los Absolutos, los Ausentes Estructurales (aplicando el índice de ausentes histórico anterior a la actual gestión de gobierno que representaba el 14,8% del padrón nacional), los Ausentes Relativos aquellos ciudadanos que mediante una decisión política deciden no concurrir al comicio como manifestación de rechazo a la oferta política nacional ascienden a ciudadanos, distribuidos a lo largo de todo el territorio nacional. GRAFICO Nº 1. Evolución del Ausentismo Nacional Período 1985/ ELECTORES AUSENTES CONVOCATORIAS ELECTORALES AUSENTES Series1 Series2 AUSENTES Series3 AUSENTES ESTRUCTURALES ABSOLUTOS RELATIVOS Elab. ppia. ATE/IDEP. 1 No votarás, Cuaderno ATE/IDEP Nº 24, noviembre de

5 Al igual que con el ausentismo electoral, el Gráfico Nº 2 muestra cómo a partir también de 1989, el Voto en Blanco, trepó por sobre sus valores históricos de manera sostenida tras cada convocatoria electoral. Así, si en 1989, votaban en blanco a nivel nacional ciudadanos, en las pasadas elecciones presidenciales de mayo, por la fórmula presidencial votaron en blanco ciudadanos, en tanto a nivel de diputados optaron por el Voto en Blanco como modalidad de rechazo a la oferta política nacional disponible ciudadanos, cifra récord en la historia política nacional reciente en convocatorias electorales sin proscripciones. GRAFICO Nº 2. Voto en Blanco Nacional Evolución 1985/ VOTOS EN BLANCO CONVOCATORIAS ELECTORALES VOTOS EN BLANCO Elab. ppia. ATE/IDEP. El Gráfico Nº 3 compara el No Voto Absoluto constituido por la totalidad de ciudadanos que no votan sumados a los que votan en blanco que acumula en mayo de 1995 un total de ciudadanos, el segundo acumulado electoral nacional luego del justicialismo. Igualmente, si consideramos solamente los Ausentes Relativos aquellos que no concurren a votar por decisión política sumados a los votantes en blanco, observamos que el No Voto Relativo, constituido por la totalidad de ciudadanos que rechazan la oferta política nacional no votando o votando en blanco, alcanza a electores. El cuarto acumulado electoral nacional, que en 1989 representaba a ciudadanos. 5

6 Un crecimiento espectacular del 41% de esta variable en apenas seis años de rutinas democráticas, síntoma claro de la profunda crisis de representatividad que impacta sobre el sistema político/partidario nacional. GRAFICO Nº 3. Rechazo a la oferta política Elecciones presidenciales ELECTORES PJ NO VOTO ABSOLUTO FREPASO UCR NO VOTO RELATIVO UCDE MODIN ACUMULADOS ELECTORALES PJ NO VOTO ABSOLUTO FREPASO UCR NO VOTO RELATIVO UCDE MODIN ELECTORES Elab. ppia. ATE/IDEP. Para finalizar esta Primera Sección, el Gráfico Nº4 muestra el deterioro del dispositivo bipartidista PJ/UCR en la década 1985/1995. Como se observa, la aparición del Frente Grande primero, en 1994, y el FREPASO, en 1995, logró alterar el tradicional perfil bifronte del sistema político/partidario nacional. Así las cosas, en 1995, el dispositivo PJ/UCR logra atrapar el 61.1% de los sufragios emitidos, el más bajo porcentaje obtenido en la historia política reciente bajo períodos de normalidad institucional sin proscripciones. Muy pobre rendimiento bipartidista, consecuencia directa de la inédita erosión electoral de la UCR, que en 1995 materializó la peor performance electoral desde su fundación como partido. 6

7 GRAFICO Nº4. Deterioro Bipartidismo Período 1985/1995 Medición Nacional 1 INDICE ATRAPAMIENTO DE VOTOS PJ/CR (%) CONVOCATORIAS ELECTORALES INDICE ATRAPAMIENTO Elab. ppia. ATE/IDEP. CONCLUSIONES PARCIALES DE ESTA SECCION Intentar imprimir sentido político al desencanto electoral tan cabalmente expresado en el importante aumento del Voto en Blanco y el Ausentismo tras una década de democracia es tarea que excede largamente los márgenes de este trabajo. Sin embargo, más allá de la utilización subalterna que de estos fenómenos hicieron, hacen y harán los discursos maximalistas de todo signo, es indudable que el sistema político/institucional argentino debe incorporar como novedad este síntoma de creciente estrechez comunitaria en su oferta electoral global. En rigor, el inusitado índice de rechazo ciudadano a la oferta electoral disponible y el inevitable angostamiento social que el incremento vertiginoso del Ausentismo electoral y el Voto en Blanco indican, en una perspectiva menos impactante pero más útil al análisis, expresan claramente la imposibilidad teórica de caracterizar al argentino como un sistema político de partido hegemónico. En efecto, las prácticas electorales de Ausentismo y Voto en Blanco que surcando NES muy heterogéneos son al mismo tiempo de rápido y sostenido crecimiento, al impactar sobre un sistema político tradicionalmente bipartidista como el argentino, lejos de estereotipar modalidades de 7

8 funcionamiento, a mediano plazo transforman los equilibrios electorales estables en potencialmente inestables, refuerzan las condiciones de aparición de terceras fuerzas con eficacia electoral y resuelven el funcionamiento global del sistema político/electoral vía predominios partidarios, y nunca hegemonías. Así las cosas, lejos de consolidar los actuales equilibrios electorales, la hipótesis que aquí se sostiene es que el crecimiento del Ausentismo y el Voto en Blanco sienta condiciones estructurales afines a la aparición a futuro de predominios cada vez más inestables que diseñen el nuevo funcionamiento del sistema político partidario nacional. CUADROS DE VALORES (Primera Sección) EVOLUCION DEL AUSENTISMO NACIONAL PERIODO 1985/1995 CONVOCATORIAS ELECTORALES AUSENTES ESTRUCTURALES AUSENTES ABSOLUTOS AUSENTES RELATIVOS Fuente: Elab. ppia. ATE/IDEP. VOTO EN BLANCO NACIONAL PERIODO 1985/95 CONVOCATORIAS ELECTORALES VOTOS EN BLANCO RECHAZO A LA OFERTA POLITICA 1995 ACUMULADOS ELECTORALES VOTOS PJ NO VOTO ABSOLUTO FREPAS UCR NO VOTO RELATIVO UCDE MODIN Fuente: Elab. ppia. ATE/IDEP datos DNE. DETERIORO BIPARTIDISMO PERIODO 1985/95 AÑO VOTOS PJ+UCR (%)

9 Fuente: Elab. ppia. ATE/IDEP datos DNE. SEGUNDA SECCION 9

10 En esta Segunda Sección, se intenta analizar algunas de las múltiples modalidades de construcción del consenso electoral justicialista de fin de siglo. A tal fin, se han tomado como referencia los índices de población con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), índice de Desocupados Abiertos 1994/1995 (medidos como personas que no teniendo trabajo, lo buscan activamente en relación con la Población Económicamente Activa), índice de Empleo Público (medido sobre la PEA), y el índice de performance electoral justicialista del pasado 14 de mayo de 1995 a lo largo de las 19 localidades ya mencionadas al inicio de este trabajo, distribuidas en todo el territorio nacional, medido sobre fórmula presidencial. 2 El cruzamiento de las variables seleccionadas a través del ya conocido método de Curvas de Implantación Electoral y Social, permite aproximar precisiones cualitativamente significativas para elucidar el tipo de consenso dominante desarrollado por el justicialismo sobre segmentos poblacionales juzgados significativos. Al respecto, la lectura de este trabajo permitirá una mayor precisión sobre el tipo de votante justicialista de fin de siglo, particularmente en referencia al comportamiento electoral de segmentos poblacionales críticos en épocas de reestructuración económico/social, como son los Desocupados Abiertos, los sectores NBI y los empleados públicos regionales. Por otra parte, en el curso de esta investigación se intenta precisar el tipo de VOTO POBRE que manifiesta mayor adhesión a la oferta electoral justicialista, así como aquel que ofrece mayor dificultad para ser receptado por el oficialismo. En rigor, se busca precisar la extensión de la fórmula: "AL PJ lo VOTAN LOS POBRES". Desde luego, los trabajos que ha desarrollado este Instituto desde hace años han demostrado el tipo de implantación social del voto justicialista y, en particular, su articulación fuerte con los sectores de peor posicionamiento socioeconómico. Esta característica del voto justicialista en general no ha variado, sin embargo, y dadas las profundas transformaciones sociales que el Plan de Convertibilidad ha impreso y continúa profundizando sobre la comunidad nacional, han surgido fenómenos nuevos como el inédito índice de Desocupados Abiertos que asciende al 18,6% de la PEA según datos del INDEC para mayo de En este punto, el presente trabajo intentará mostrar que la extensión de la fórmula VOTO PJ = VOTO POBRE = VOTO DESOCUPADO no es pertinente. En definitiva, la tesis que intentaremos validar es que el PJ de fin de siglo muestra un perfil de implantación electoral y social del tipo populista/conservador, fuertemente articulado con las franjas alto/medio-alto nivel económico social (NES) así como los conglomerados de peor ubicación 2 Las localidades consideradas en el curso de la Segunda Sección de este trabajo son según el orden numérico con que aparecen sobre el eje de abscisas de cada gráfico: 1- Bahía Blanca; 2- La Plata; 3- Catamarca; 4- Córdoba; 5- Corrientes; 6- Paraná; 7- Formosa; 8- La Rioja, 9- Mendoza; 1- Posadas; 11- Neuquén; 12- Salta; 13- San Luis; 14- Rosario; 15- Santa Fe, 16- Santiago del Estero; 17- Tucumán; 18- Capital Federal; 19- Conurbano bonaerense. 1

11 económico-social, cuyo paradigma son los segmentos poblacionales NBI. En este sentido, ambas franjas poblacionales (tanto alto/medio-alto como bajo NES) que constituyen el electorado justicialista dominante, no resultaban hasta mayo de 1995 mayoritariamente desocupados abiertos, por el contrario, aún en el caso paradojal de los segmentos NBI son normalmente segmentos ocupados muy precariamente en al menos cuatro sectores dominantes. 1) Sector primario de baja productividad, con epicentro en el trabajo rural. 2) Sector Servicios informalizado, con fuerte impacto del trabajo doméstico. 3) Bajo empleo público regional. 4) Programas de generación de empleo estatales (PIT, PROCOPA etc.). Todas modalidades de empleo muy mal pagas al punto de no cubrir necesidades básicas en su mayoría precarias, pero promotoras de vínculos ocupacionales que muy particularmente en los dos últimos casos mencionados resultan ser responsables directos de las tradicionales prácticas políticas clientelísticas, típicas de los gobiernos provinciales oficialistas en particular y de los populismos conservadores en general, para los cuales la existencia de vastos segmentos en situación NBI resulta paradojalmente funcional a sus modalidades contractuales, tan arcaicas como eficaces de construcción de consenso electoral. En el Gráfico Nº 5 se muestran las Curvas de Desocupación Abierta en las 19 localidades de referencia en el período 94/95. Como resulta claro, la simetría evidente entre ambas curvas indica que el mapa de Desocupación Abierta no ha cambiado aún su morfología habitual entre 1994 y 1995, en tanto la gran novedad resulta el incremento del índice que, como se observa para las 19 localidades analizadas, alcanza a un 8% promedio por sobre sus valores de 1994, lo que lo transforma en un índice de Desocupación Abierta doblemente inédito, tanto por sus valores insólitos, como por la velocidad de su crecimiento (apenas 365 días). 11

12 GRAFICO Nº 5. Desocupados Abiertos Período 1994/ POBLACION (%) LOCALIDAD Series1 POB. DESOC. 94 Series2 POB. DESOC. 95 Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNB/INDEC. El Gráfico Nº 6 muestra la distinta morfología entre Curvas de Población NBI y Desocupados Abiertos. Como puede observarse, la asimetría es muy manifiesta entre ambas curvas, pudiéndose encontrar sobre 19 puntos de referencia comunes, 12 de asimetría absoluta donde: a mayor NBI, menor Desocupación Abierta y viceversa. 12

13 GRAFICO Nº6. Desocupados Abiertos versus NBI Período 1994/ POBLACION (%) LOCALIDAD Series1 POB. NBI Series2 POB. DESOC. 95 Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNB/INDEC. Esta singular diferenciación entre Curvas de Pobreza y Desocupación en nuestro país, observada hasta 1995, permitirá obtener precisiones útiles a la hora de analizar el tipo dominante de articulación social del consenso justicialista de fin de siglo. Al respecto cabe acotar inicialmente: 1) Hasta 1995, segmentos poblacionales NBI no necesariamente resultan desocupados; más aún, muy probablemente según lo muestran las curvas, resulten en proporciones significativas ciudadanos ocupados o subocupados con remuneración insuficiente para cubrir lo que técnicamente se consideran Necesidades Básicas. 2) Hasta 1995, los segmentos poblacionales en Desocupación Abierta no necesariamente se ubican bajo condiciones NBI, de hecho, las curvas señalan, por el contrario, que mayoritariamente los Desocupados Abiertos no se integran con el segmento NBI. Esta paradoja aparente debe atribuirse a la velocidad relativamente rápida de reinserción laboral aún existente hasta el período 1994/95, lo que imprimió al segmento en Desocupación Abierta una alta rotación de sus integrantes, que impidió colocarlos como segmento poblacional en situación de NBl. Sin embargo, es necesario acotar que de persistir en el tiempo los altos índices de Desocupación Abierta, que hoy sacuden a la sociedad argentina, las curvas de NBI y Desocupación Abierta irán adquiriendo una morfología idéntica, lo que supone que los segmentos poblacionales en desocupación abierta se integrarán, también, bajo condiciones NBl. 13

14 En el final de este proceso de integración entre Pobreza NBI y Desocupación Abierta se encuentra la forma más dura de la exclusión social: la Marginalidad Estructural. El Gráfico Nº 7 muestra la simetría entre Curvas de Población NBI y tasa de Empleo Público sobre la Población Económicamente Activa (PEA). Como puede observarse, sobre 19 puntos de referencia comunes, las curvas muestran la totalidad con simetría absoluta: a mayor tasa de Empleo Público, mayores índices NBI y viceversa. Esta correspondencia directa entre tasa de Empleo Público e índice NBI ofrece una perspectiva útil para el análisis del vínculo entre pobreza NBI y empleo público. No es aleatorio que en aquellas provincias donde la tasa de empleados públicos sobre la PEA supera la media nacional del 11,8% (caso típico de las provincias del NOA), el índice NBI crezca simétricamente en tanto la tasa de Desocupación Abierta, como lo mostró el Gráfico Nº 2, normalmente desciende por debajo de la media nacional del 18,6%. Contrario sensu, cuando la tasa de Empleo Público baja respecto a la media nacional, la desocupación normalmente supera la media nacional y la tasa de NBI desciende en aparente paradoja. Como casos paradigmáticos obsérvese lo acontecido en Rosario y Bahía Blanca, fenómeno que se repite a lo largo de todo el territorio nacional con excepción de Neuquén y Salta donde la tasa de Desocupación, Empleo Público y NBI son todas superiores a las medias nacionales respectivas. De esta forma, puede afirmarse de manera provisional y como tendencia que, hasta las mediciones de 1995, el índice NBI se correlaciona positivamente más con la tasa de Empleo Público mal remunerado que con la tasa de Desocupación Abierta, lo que supone la existencia del bajo empleo público regional como una de las modalidades contractuales presentes en los segmentos NBl. Luego, hasta 1995, la población NBI resulta constituida mayoritariamente por pobres ocupados o subocupados en proporción significativa también en los Estados Provinciales junto a los vínculos contractuales primarios, de servicios y de trabajo promovido remunerados con salarios que no alcanzan a cubrir necesidades básicas. 14

15 GRAFICO N* 7. NBI versus Empleo Público Período 1994/ POBLACION / E. PUB.-PEA(%) LOCALIDAD Series1 POB. NBI Series2 E. PUB./PEA Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNB/INDEC. LOS ALTIBAJOS JUSTICIALISTAS ALTOS Desde este Instituto de Estudios sobre Estado y Participación se ha señalado, a lo largo de años, la gran eficacia del justicialismo de fin de siglo para receptar votos provenientes de los sectores sociales de mejor nivel económico social (NES). Como ejemplos paradigmáticos de este fenómeno reciente, recuérdese que al menos un 4% del actual acumulado electoral justicialista en la Capital Federal proviene de ex votantes de la UCD porteña que a pesar de encontrarse hoy reducida a la nada por la mayoritaria migración de sus votos hacia el justicialismo en 1989 supo acumular el 21.67% del total de votos emitidos en el distrito, los que en su mayoría provenían de ciudadanos ubicados en franjas de alto y/o medio-alto NES. En igual sentido puede observarse la performance electoral óptima del justicialismo reciente en partidos emblemáticos del Conurbano, poblado por franjas de alto y/o medio-alto NES como Vicente López y San isidro, donde los niveles de pobreza descienden a valores de un digito, muy por debajo incluso de la mayoría de las circunscripciones electorales de Capital, y en los cuales el 15

16 justicialismo integró a buena parte de sus votantes tradicionales una amplia franja de votantes del centro derecha distrital. 3 Así las cosas, consideramos suficientemente analizado este tipo de electorado justicialista de alto y medio-alto NES como para insistir en este punto. BAJOS No ocurre lo mismo con los segmentos de bajo NES. Recurrentemente, tras cada convocatoria electoral reciente, en tapas de diarios y revistas de actualidad puede leerse, inevitable, la sentencia: "Al PJ lo votaron los pobres". Afirmación cierta si las hay, pretendiendo decir mucho corre el serio riesgo de decir nada, mas aún si tenemos en cuenta que, tras las pasadas elecciones del 14 de mayo de 1995, bajo la emblemática categoría "pobres" se apilan segmentos poblacionales diversos como: población NBI, empleados públicos mal pagos, privados precarizados y fundamentalmente desocupados abiertos, todos ellos con comportamientos electorales específicos y muchas veces diferenciados. En este sentido la sentencia que motiva este comentario fue ampliada recientemente hasta el límite máximo de lo paradojal: "Al PJ ahora lo votan los pobres y los desocupados". Observemos esto más de cerca. QUE POBRES SON LOS POBRES? Como se analizó antes, existen diferencias y similitudes estructurales importantes entre los segmentos de Desocupados Abiertos, NBI y el caso analizado de Empleados Públicos provinciales con remuneración insuficiente para cubrir Necesidades Básicas. El Gráfico Nº 8 vincula índices de población NBI y performance Electoral Justicialista para la fórmula presidencial el pasado 14 de mayo en las 19 localidades de referencia a lo largo de todo el país. Como se observa, la simetría entre curvas es manifiesta: sobre 19 puntos de referencia, 16 son simétricos absolutos. Al igual que en otras convocatorias electorales, es posible inferir una fuerte adhesión a la oferta electoral justicialista por porte de la población NBI. 3 Ver El nuevo mapa electoral argentino, Cuadernos Nº23 y 3, ATE/IDEP, 1992/

17 GRAFICO Nº 8. Modalidades de Representación Política Justicialismo versus NBI Período POBLACION / ELECTORES (%) LOCALIDAD Series1 POB. NBI PJ Series PRESIDENCIAL Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNB/INDEC. El Gráfico Nº 9 muestra la performance justicialista respecto a la tasa de Empleo Público regional. Como se observa, la simetría entre curvas diseña una correlación positiva entre los índices comparados, siendo sobre 19 puntos de referencia comunes 18 los de simetría absoluta. Es posible inferir entonces una buena adhesión a la oferta electoral justicialista por parte de este segmento poblacional que guarda relación de dependencia en los estados provinciales, situación que a la postre se revela como núcleo de sentido central en la cultura política clientelística típica del voto oficialista en amplios conglomerados del interior del país. 17

18 GRAFICO Nº 9. Modalidades de Representación Política Justicialismo versus Empleo Público Período ELECTORES / E. PUB.-PEA (%) LOCALIDAD Series1 E.PUB. / PEA PJ Series PRESIDENCIAL Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNB/INDEC. Para un mejor análisis de las causas que justifican las simetrías entre Curvas de Tasa de Empleo Público Regional y performance electoral justicialista en las pasadas elecciones de mayo de 1995, y siguiendo los estudios regionales que Roberto Feletti realizara para este Instituto, el Cuadro A señala el crecimiento nominal del 54,2% en los recursos provinciales en el período 91/94, en tanto en igual lapso se materializa un aumento nominal en las erogaciones provinciales promedio de un 53,2%. Deflactados ambos índices con respecto a la tasa de inflación de igual período, se observa que los niveles de gastos y recursos provinciales no descienden hasta el 14 de mayo de

19 CUADRO A EVOLUCION COMPARADA DE LAS FINANZAS PUBLICAS PROVINCIALES 1991/1994 Recursos Propios Recursos Nacionales Recursos Totales Erogaciones PROVINCIAS mill. de $ mill. de $ mill. de $ mill. de $ % variacriacriac. % va- % va % variac. Buenos Aires , , , ,8 Catamarca , , , ,7 Córdoba , , , ,4 Corrientes , , , ,3 Chaco , , , ,3 Chubut , , , ,4 Ent. Ríos , , , ,1 Formosa , , , ,5 Jujuy , , , ,7 La Pampa , , , ,3 La Rioja , , , ,1 Mendoza , , , ,7 Misiones , , , ,2 Neuquén , , , (,4) Río Negro , , , ,2 Salta , , , , San Juan , , , ,1 San Luis , , , ,2 Santa Fe , , , ,2 Santa Cruz , , , (1,1) Sgo. del Estero , , , ,6 Tucumán , , , ,1 T. del Fuego , , , ,2 TOTAL , , , ,2 Fuente: IDEP en base a datos de la Subsecretaría de Relaciones Fiscales con las provincias (M.E. y O.S.P.) Para finalizar esta breve fundamentación de las causas por las cuales contra lo que pareciera indicar el sentido común la performance electoral justicialista mejora sobre los segmentos de bajo NES cuya modalidad contractual es el empleo público regional, el Cuadro B permite observar la participación de los gastos en personal sobre las erogaciones corrientes en 23 provincias. Se deduce de este Cuadro que el índice de incidencia promedio 1991/94 se mantiene constante en casi el 6% de las erogaciones corrientes. Cabe concluir entonces que según la información disponible, el ajuste salarial sobre el empleo público regional (como oportunamente lo mostraran las respectivas Curvas de Implantación) no tuvo efectos electorales erosivos para el oficialismo en mayo de 1995, pues sencillamente aún no se había realizado ya que fue oportunamente pospuesto hasta pasadas las elecciones nacionales. 19

20 CUADRO B INCIDENCIA DEL GASTO EN PERSONAL SOBRE LAS EROGACIONES CORRIENTES PROVINCIA Año 1991 Año 1994 Personal s/erog. Ctes. % Personal s/erog. Ctes. % Buenos Aires 58, 52,2 Catamarca 45,3 61,3 Córdoba 58,6 57,1 Corrientes 69,7 75,1 Chaco 66, 73,1 Chubut 63,8 67, Entre Ríos 56,7 65, Formosa 72,7 67,1 Jujuy 68, 61,7 La Pampa 54,2 59,4 La Rioja 67, 64,4 Mendoza 59,5 58,4 Misiones 68,1 69,8 Neuquén 66, 67,1 Río Negro 7,6 7,9 Salta 67,1 75,1 San Juan 57,7 65,9 San Luis 74,7 77,2 Santa Fe 55,7 59,7 Santa Cruz 61,6 66, Santiago del Estero 61, 68,8 Tucumán 57,1 61, T. del Fuego 48,4 65, Fuente: IDEP en base a datos del CFI. El Gráfico Nº 1 vincula los índices de Desocupación Abierta y Performance Electoral justicialista sobre las 19 localidades de referencia a lo largo del territorio nacional. Como se puede ver la asimetría entre curvas es notoria: sobre 19 puntos de referencia comunes, el Gráfico muestra 12 de asimetría absoluta. Así las cosas y como tendencia, el análisis gráfico permite inferir: 1) Que no se comportan igual respecto de la oferta electoral justicialista distintos segmentos poblacionales de bajo NES analizados (NBI, empleados públicos regionales y el segmento considerado Desocupados Abiertos). 2

21 2) Los tramos poblacionales en desocupación abierta (18,6% de la PEA) muestran una muy notoria peor adhesión a la oferta electoral justicialista que los segmentos NBI y de Empleo Público regional. Es singularmente importante remarcar las asimetrías entre índices, pues permiten señalar límites precisos a la extensión de la fórmula "VOTO JUSTICIALISTA = VOTO POBRE = VOTO DESOCUPADO". Se infiere de esta investigación que no registran similares perfiles de implantación electoral todos los segmentos poblacionales que habitualmente son encorcetados bajo la categoría de "pobres". Los Desocupados Abiertos son más refractarios a la oferta electoral justicialista que los sectores NBI y de Empleo Público provincial. En definitiva, se concluye que el actual voto justicialista está fuertemente articulado con sectores de alto/medio-alto NES y es opción preferencial para segmentos poblacionales de bajo NES en situación NBI, bajo empleo público provincial o privados precarizados. Con respecto a los Desocupados Abiertos, es el segmento de menor adhesión a la oferta electoral justicialista entre los sectores comunitarios de bajo NES. GRAFICO Nº 1. Modalidades de Representación Política Desocupados Abiertos versus Justicialismo Período POBLACION / ELECTORES (%) LOCALIDAD Series1 POB. DESOC. 95 PJ Series PRESIDENCIAL Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNB/INDEC. 21

22 CONCLUSIONES PARCIALES DE ESTA SECCION Con posterioridad al triunfo electoral del pasado 14 de mayo de 1995, y frente al fortísimo incremento del desempleo abierto en los últimos doce meses, el discurso oficial pretende minimizar los múltiples efectos sociales que traerá aparejado este nuevo fenómeno social, negando en principio que esta inédita situación hubiera producido algún efecto electoral erosivo a la fórmula gubernamental. La módica maniobra consiste en encorcetar bajo la categoría "pobre" a muy diversos segmentos poblacionales de bajo NES, intentando así ampliar al límite la fórmula de construcción de consenso electoral justicialista. Sujetos al nuevo discurso oficial, ya no serían los segmentos en pobreza estructural sino incluso la pobreza tardía, cuyo segmento emblemático resultan los flamantes desocupados abiertos, el electorado dominante del partido de gobierno. Para fundar esta afirmación, políticos y técnicos oficiales sugieren revisar los resultados electorales en zonas donde la desocupación es mayor a la media nacional y observar la performance electoral justicialista, e incluso compararla con los rendimientos de Proponen en suma un análisis cuantitativo de prácticas electorales. Sin embargo, como en este estudio se ha visto, un análisis más detenido de los comportamientos de cada segmento social específico permite descubrir diferencias cualitativas con sustancia analítica a la hora de proyectar comportamientos electorales. En esta Segunda Sección, se observaron tanto las simetrías como las asimetrías pronunciadas entre curvas de Desocupación Abierta, tasa de Empleo Público regional y pobreza NBI, al tiempo que se destacaron las diferencias cualitativas relevantes entre el tipo de implantación electoral de segmentos NBI y desocupados abiertos respecto a la oferta justicialista el pasado 14 de mayo. Pretender desconocer diferencias estructurales tan manifiestas al amparo de los indiscutiblemente altos rendimientos electorales de la fórmula gobernante, es tanto picardía política como torpeza analítica: En la sociedad Argentina actual, no existe una tipología única de "la pobreza", y esta categoría difusa está conformada por segmentos poblacionales específicos y en continua transformación, promotores de prácticas sociales diversas, incluidas obviamente las electorales. En este sentido resulta pertinente reiterar que dada la generalización del desempleo abierto que oscurece el futuro inmediato de la sociedad argentina y si tal como se concluye en esta sección del trabajo, la desocupación abierta conforma el segmento social peor adherido a la oferta electoral justicialista entre los segmentos de bajo NES, la producción y reproducción de consenso a futuro por parte del partido de gobierno puede encontrar en los desocupados abiertos a diferencia de la pobreza NBI un núcleo social electoralmente disfuncional a su consenso cuyo devenir incierto bien podría reformatear el escenario político-institucional nacional de cara al Tercer Milenio. 22

23 CUADRO DE VALORES (SEGUNDA SECCION). MODALIDADES DE REPRESENTACION POLITICA. DESOCUPADOS ABIERTOS/NBI/EMP. PUBLICOS LOCALIDADES POB. DESO- CUP. 94 POB. NBI PJ 94 E. PUB./ PEA POB. DESO- CUP. 95 PJ 95 PRE- SIDENCIAL 1 BAHIA BLANCA 2 LA PLATA 3 CATAMARCA Cap. 4 CORDOBA 5 CORRIENTES Cap. 6 PARANA 7 FORMOSA Cap. 8 LA RIOJA Cap. 9 MENDOZA Cap. 1 POSADAS 11 NEUQUEN Cap. 12 SALTA Cap. 13 SAN LUIS Cap. 14 ROSARIO 15 SANTA FE Cap. 16 S. DEL ESTERO Cap. 17 TUCUMAN Cap. 18 CAPITAL FEDERAL 19 CONURBANO

24 APENDICE SOBRE CLIENTELISMO POLITICO (Nuevas Modalidades Contractuales Promovidas sobre población NBI) En el Gráfico Nº 11 se puede observar la modalidad de distribución del seguro de desempleo en relación a la tasa de Desocupación Abierta regional para el período 92/primer trimestre de Como se observa, sobre 23 puntos de referencia comunes a ambas curvas que representan 23 localidades extendidas a lo largo del territorio nacional, la totalidad, 23 puntos, muestra simetría absoluta, permitiendo inferir la existencia de correlación positiva entre ambas variables, respondiendo el par a un mismo patrón de distribución a mayor tasa de Desempleo Abierto, mayor índice de Seguros de Desempleo distribuidos. 4 GRAFICO Nº 11. Desocupación versus Seguros de Desempleo Distribución Nacional 2 DISTRIBUCION (%) LOCALIDAD Series1 DESOCUP. ABIERTA Series2 SEGURO DE DESEMPLEO Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos INDEC/MTSS. 4 Las 23 localidades considerados en el curso de este Apéndice sobre clientelismo político son según el orden numérico con que aparecen sobre el eje de abscisas de cada gráfico : 1- Capital Federal; 2- Catamarca; 3- Córdoba; 4- Corrientes; 5- Chaco; 6- Chubut; 7- Entre Ríos; 8- Formosa; 9- Jujuy; 1- La Pampa; 11- La Rioja; 12- Mendoza; 13- Misiones; 14- Neuquén; 15- Rio Negro; 16- Salta; 17- San Juan; 18- San Luis; 19- Santa Cruz; 2- Santa Fe; 21- Santiago del Estero; 22- Tierra del Fuego; 23- Tucumán. 24

25 Por el contrario, el Gráfico Nº 12, para igual período y territorio permite visualizar la gran dispersión existente entre la distribución de los Programas Intensivos de Trabajo (PIT)/Programas de Trabajo Coparticipado (PROCOPA) respecto a la Tasa de Desocupación Abierta regional. La asimetría manifiesta entre ambas curvas sobre 23 puntos de referencia 14 son asimétricos absolutos permite inferir una correlación inversa marcada entre las modalidades de distribución nacional de los Desocupados Abiertos y los Programas PIT/PROCOPA. En rigor, tras visualizar las curvas respectivas, parece quedar claro que ambas variables no responden a un mismo patrón de distribución nacional, luego, cabe concluir que los PIT/PROCOPA no son asignados mayoritariamente sobre población desocupada. GRAFICO Nº 12. Desocupación versus Programas PIT/Procopa Distribución Nacional 2 DISTRIBUCION (%) LOCALIDAD Series1 DESOCUP. ABIERTA Series2 PIT / PROCOPA Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos INDEC/MTSS. Descartando a los Desocupados Abiertos que, como vimos, no receptan como segmento social programas PIT/PROCOPA, el Gráfico Nº 13 muestra que entre los sectores de bajo NES restantes es posible inferir que los Programas Oficiales de Trabajo Promocionado en sus múltiples variantes reconocen un patrón de distribución simétrico al desarrollo de segmentos en situación NBI. 25

26 GRAFICO Nº 13. Población NBI versus Programas PIT/Procopa Distribución Nacional 3 DISTRIBUCION (%) LOCALIDAD Series1 NBI Series2 PIT / PROCOPA Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos INDEC/MTSS. El trabajo promocionado ejecutado por el Estado en cada uno de sus niveles según el programa que se trate nivel Nacional, Provincial o Municipal se constituye entonces en una de las modalidades ocupacionales características de los sectores NBI, que como se observó anteriormente también reconocen correlación positiva con las modalidades contractuales del bajo empleo público regional. Igualmente, observando la respuesta electoral obtenida por el partido de gobierno sobre cada segmento de bajo NES específico, la pobre respuesta de los Desocupados Abiertos en relación a la alta adhesión de los sectores NBI, permite inferir prácticas de tipo clientelísticas cuyo soporte estructural está dado también por las modalidades de contratación dominantes en el segmento NBI: bajo empleo público regional y programas de trabajo promocionados. En efecto, si analizamos detenidamente el Gráfico Nº 13 observaremos que sobre 23 puntos de referencia comunes, la curva de distribución de Programas PIT/PROCOPA reconoce 2 de simetría absoluta con la distribución nacional de los segmentos NBI considerados para este estudio (que representan una base de análisis de ciudadanos con Necesidades Básicas Insatisfechas, distribuidos en 23 localidades nacionales. 5 5 Según se desprende del estudio CEPA/INDEC, Documento de Trabajo Nº4, marzo de

27 Los tres puntos asimétricos son sintomáticos para observar el uso clientelístico de los Programas de Trabajo Promocionado. El punto 3 de referencia, donde la asimetría se hace manifiesta, responde a la capital de Córdoba, provincia gobernada por la UCR, que reconoce muchos mayores niveles de población NBI que Programas PIT/PROCOPA, motivo por el cual las curvas se distancian. Contrario sensu, los puntos de referencia 1 y 11, donde la asimetría entre curvas sucede por causas inversas al punto 3 (existen más Programas PIT/PROCOPA distribuidos que lo que hubiera correspondido por los niveles de NBI de ambas localidades), corresponden a las capitales de la Pampa y la Rioja, ambas provincias con gobiernos justicialistas y ampliamente privilegiadas en su relación con el Gobierno Nacional. El Cuadro C, por su parte, indica según la escasa información oficial disponible el número de puestos de trabajo promocionados creados hasta el primer semestre de Al respecto cabe acotar que los puestos de trabajo distribuidos en el período comprendido entre el segundo semestre de 1994 y el primero de 1995 surgen de proyectar cifras oficiales anteriores descartando cualquier crecimiento en el número de beneficiarios de los programas, a pesar de ser el período proyectado francamente preelectoral. Como se observa, en el período 1991/1995, se distribuyeron según proyección de cifras oficiales al menos puestos de trabajo promocionados sobre segmentos poblacionales NBI. 6 CUADRO C Modalidades contractuales promovidas. Cantidad de contratos registrados, según tipo de contrato,hasta junio de 1995 Período Modalidades contractuales promovidas Fom. empleo Nueva Prác. S/PIT PIT Act. Labor Trab. Form. TOTAL Sem. I Sem. II 94/I 95* *Proyección s/cifras oficiales 1993/94, ATE-IDEP. 6 Entre los programas de fomento de empleo principales, si guiendo al respecto el estudio de O. Cetrángola y L. Gobert Desempleo y Política en las Provincias Argentinas, publicado por el CECE en la Serie Notas de Julio de 1995, se pueden consignar: PIT: Programa Intensivo de Trabajo, teóricamente para Desocupados Abiertos con dificultades de inserción. PEP: Programa de Empleo Privado, para la creación de puestos de trabajo a través del subsidio salarial. PROCOPA: Programa de Empleo Coparticipado, similar al PIT pero financiado también por las provincias. PRIDIS: Programa Institucional de Interés Social, promueve empleo transitorio siendo ejecutado por diversos organismos que participan del Plan Social. PROEDIS: Programa de Empleo de Interés Social, con estructura similar a los PIT pero ejecutados por ONGS. 27

28 Fuente: MTSS, Revista de Trabajo, Año 1, Nº 4 en O. Cetrángolo y 1. Golbert Desempleo en Argentina, Serie Estudios Nº8, CECE, mayo CONCLUSIONES PARCIALES DE ESTE APENDICE Este estudio parcial, acotado a un grupo de nuevas modalidades contractuales promovidas, demuestra claramente la existencia de prácticas clintelísticas sobre segmentos poblacionales NBI. Son puestos de trabajo precarios que, según la información disponible, fueron creados mayoritariamente sobre segmentos NBI mediante modalidades contractuales promovidas por algún nivel del aparato estatal nacional o provincial, cuyo patrón de distribución regional fue modelado por prioridades de orden político-electoral antes que como paliativo al Desempleo Abierto, tal como hubiera correspondido. No es patrimonio del gobierno justicialista promover vínculos contractuales subalternos sobre segmentos NBI para orientar el sufragio. En líneas generales la mayoría de los gobiernos provinciales y municipales obran, a escala, de igual manera. Igualmente, de modo alguno se pretende encorcetar la alta performance justicialista sobre segmentos de bajo NES (que en este segmento superó los 5.. de electores en mayo de 1995) en las prácticas clientelísticas materializadas a través de nuevas modalidades contractuales promovidas o el bajo empleo público regional. Sin embargo, en este país donde continúa sorprendiendo corroborar lo obvio, es necesario mostrar el costado más mundano del "voto popular", no para alimentar cierto cinismo de época. Todo lo contrario, se trata de promover discusiones ajustadas a lo realmente existente acerca del tipo de racionalidad funcional que diseña también buena parte de la prácticas electorales de un segmento muy representativo y no sólo en número de nuestra fragmentada sociedad civil: La pobreza NBI. 28

29 CUADRO DE VALORES* (APÉNDICE) DESOCUPACION VERSUS SEGUROS DE DESEMPLEO DISTRIBUCION NACIONAL LOCALIDADES DESOCUP. ABIERTA (%) NBI (%) SEGURO DESEMPLEO (%) PIT/ PROCOPA (%) 1 CAPITAL FEDERAL CATAMARCA CORDOBA CORRIENTES CHACO CHUBUT ENTRE RIOS FORMOSA JUJUY LA PAMPA LA RIOJA MENDOZA MISIONES NEUQUEN RIO NEGRO SALTA SAN JUAN SAN LUIS SANTA CRUZ SANTA FE SGO. DEL ESTERO TIERRA DEL FUEGO TUCUMAN TOTAL (%) Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos INDEC/CEPA/MTSS. * Para elaborar los gráficos de este Apéndice, no se ha considerado a la Provincia de Buenos Aires. Esta omisión ocurre puesto que, por su magnitud, el distrito bonaerense corre de escala al resto de los distritos analizados, haciendo imperceptible observar lo que ocurre en provincias más pequeñas. Cabe acotar que nada de lo que aquí se concluye es alterado en absoluto al incorporar al distrito bonaerense en el análisis. Finalmente, para el seguimiento de este Apéndice téngase en cuento que en la columna 1, Desocupación Abierta, la base de cálculo porcentual la constituyen personas que según lo informara el INDEC, en octubre de 1994, estaban en situación de Desocupación Abierta en las 23 localidades de referencia. En la columna 2, NBl, el total de habitantes NBI sobre los que se calcularon los índices parciales asciende a ciudadanos, según información oficial suministrada por el CEPA/INDEC en el Documento de Trabajo Nº 4 de marzo de 1994 para las 23 localidades estudiados. La base 1 de la columna 3 del Cuadro de valores, correspondiente a los Seguros de Desempleos, está constituida por 5.63 Seguros otorgados en las localidades referidas durante el mes de octubre de 1994, segun información del MTSS. Por último, la columna 4, PIT/PROCOPA, toma como base de cálculo los contratos distribuidos en las localidades analizadas durante el año 1994, según cifras del MTSS. 29

30 TERCERA SECCION 3

31 A diferencia del anterior, el Gráfico Nº 14 indica la simetría entre perfiles de implantación electoral de la UCR y el FREPASO sobre el Conurbano bonaerense en mayo de Si bien la pobre performance cuantitativa de la UCR tiende a aplanar su curva de implantación electoral, opacando las simetrías, una mirada más atenta permite observar la totalidad de puntos de referencia simétricos para ambas curvas de implantación, confirmando en el Conurbano la competitividad de ambas fuerzas según el patrón de distribución de sus electores. GRAFICO Nº 14. Implantación Electoral Conurbano bonaerense 1995 UCR versus FREPASO 5 ELECTORES (%) PARTIDOS DEL CONURBANO Series1 FREPASO Series2 UCR Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNE/INDEC. El Gráfico Nº 15 muestra los perfiles de implantación electoral del PJ y el FREPASO sobre el Conurbano bonaerense en mayo de Como se observa, se confirma la tendencia nacional de fuerte asimetría en la distribución de los electores propios. Sobre 18 puntos de referencia comunes para ambas curvas, el 1% de los mismos muestra asimetría absoluta con lo cual se reafirma, una vez más, una tendencia singular del sistema político nacional: la escasa competitividad en la distribución de electores entre oficialismo y oposición y tal como lo demostró el Gráfico Nº 14 la fortísima competitividad en el patrón de distribución de electores entre las principales fuerzas de oposición, FREPASO-UCR. 31

32 GRAFICO Nº 15. Implantación Electoral Conurbano Bonaerense 1995 PJ versus FREPASO 8 ELECTORES (%) PARTIDOS DEL CONURBANO Series1 PJ Series2 FREPASO Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNE/INDEC El Gráfico Nº 16 muestra el tipo de implantación social del PJ en referencia a la población NBI en mayo de 1995 sobre el Conurbano bonaerense. Las simetrías absolutas en la totalidad de los puntos de referencia comunes son evidentes, confirmando en el distrito bonaerense, al igual que en anteriores convocatorias electorales, la alta adhesión al PJ por parte del segmento NBI entre los sectores de bajo NES, fenómeno de adhesión electoral que, como ya se observó trasciende el ámbito distrital bonaerense, para proyectarse nítidamente sobre todo el territorio nacional. 32

33 GRAFICO Nº 16. Implantación Electoral y Social Conurbano bonaerense 1995 PJ versus población NBI 8 ELECTORES / POBLACION (%) PARTIDOS DEL CONURBANO Series1 POBLACION NBI Series2 PJ 95 Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNE/INDEC. El Gráfico Nº 17 indica la asimetría absoluta (1%) entre la distribución de segmentos NBI e implantación electoral del FREPASO en mayo de 1995 sobre 18 Partidos del Conurbano bonaerense. Se confirma en la región la tendencia nacional que permite inferir una muy pobre adhesión del segmento NBI al FREPASO, la peor entre los segmentos de bajo NES. 33

34 GRAFICO Nº 17. Implantación Electoral y Social Conurbano bonaerense 1995 FREPASO versus Población NBI. 5 ELECTORES / POBLACION (%) PARTIDOS DEL CONURBANO Series1 FREPASO Series2 POBLACION NBI Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNE/INDEC. El Gráfico Nº 18 muestra las Curvas de Implantación electoral del FREPASO y la UCR, tal como se construyeron con los resultados de octubre de 1995 en Capital Federal, tras las elecciones a senador porteño, en que resultara electa Graciela Fernández Meijide. Sobre 28 puntos de referencia comunes, 21 son simétricos, confirmando en el distrito la tendencia nacional en la comparación de ambas fuerzas: la similar distribución de sus electores, lo que los transforma en fuerzas altamente competitivas entre sí. 34

35 GRAFICO Nº 18. Implantación Electoral y Social Capital Federal, octubre de 1995 FREPASO versus UCR 6 ELECTORES (%) CIRCUNSCRIPCIONES Series1 FREPASO Series2 UCR 95 Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNE/INDEC. El Gráfico Nº 2 muestra la asimetría absoluta entre las Curvas de Implantación electoral del PJ y el FREPASO en el distrito porteño, en las pasadas elecciones de octubre de Sobre 28 puntos de referencia comunes, la totalidad muestra asimetría absoluta, evidenciando la profunda diversidad en la distribución de los electores de ambas fuerzas, tendencia distrital que, como se observó en el curso del presente trabajo, también se materializa a nivel nacional. 35

36 GRAFICO Nº2. Implantación Electoral y Social Capital Federal, octubre de 1995 FREPASO versus PJ 6 ELECTORES (%) CIRCUNSCRIPCIONES Series1 FREPASO Series2 PJ 95 Elab. Ppia. ATE/IDEP, datos DNE/INDEC. Si incorporamos al análisis la distribución distrital de la población NBI por circunscripciones electorales, el Gráfico Nº 21 indica las asimetrías manifiestas entre la Curva NBI y el perfil de implantación electoral del Frente Grande en 1994 y del FREPASO en 1995 en Capital Federal. Por otra parte, en el mismo gráfico, puede observarse la simetría manifiesta de todos los puntos de referencia comunes entre distribución de población NBI porteña e implantación electoral del PJ en 1994 y Se confirma así en Capital Federal, la tendencia nacional que supone que entre los segmentos poblacionales de bajo NES, el NBI es el mejor adherido a la oferta electoral justicialista. 36