Pablo Valiña Técnico INTA AER San Martín de los Andes pvalina@correo.inta.gov.ar diversificación Invernadero-cobertizo de adobe una aplicación novedosa y útil para los pequeños productores de la Norpatagonia 24
En Patagonia Norte, región donde predominan condiciones climáticas muy rigurosas (bajas temperaturas y fuertes vientos), los pequeños crianceros destinan a la alimentación familiar gran parte de su producción pecuaria y hortícola. Este tipo de construcción presenta la novedad de su doble propósito: por un lado, resguardar a los animales de las adversidades climáticas durante la noche. Por otro, garantizar la producción hortícola durante todo el año. Además, revaloriza el adobe como material de construcción. En esta nota se brindan detalles para su construcción y puesta en funcionamiento y se explican sus posibles aplicaciones para la cría de pollos parrilleros en el Alto Valle de Río Negro En este contexto, la utilización del adobe como material para la construcción de estructuras dedicadas a la producción es invalorable, ya que permite pensar en invernaderos combinados con un cobertizo, destinados a solucionar problemas por factores climáticos, tales como la mortandad perinatal de chivitos y corderos y, a la vez, garantizar la producción de hortalizas durante todo el año. Asimismo, este tipo de construcción constituye una alternativa para pequeños productores del Alto Valle de Río Negro que deseen dedicarse a la cría de pollos parrilleros El invernadero-cobertizo de adobe es un recinto cubierto con dos compartimentos, y tiene un doble propósito: el resguardo climático de animales y la producción hortícola. Su base estructural es la construcción en adobe combinado con polietileno, lo que permite maximizar el rendimiento térmico total y, por consiguiente, lograr ambos objetivos productivos. Dónde construirlo? Es conveniente ubicar este invernadero en sitios con suelos de buena calidad, nivelados, que no sean anegables, protegidos del viento y fundamentalmente soleados. Además, el lugar elegido debe disponer de agua suficiente durante todo el año, para satisfacer los requerimientos de los cultivos y de los animales. Por comodidad, deberá estar cerca de la vivienda de la persona que lo atenderá. Para mayor protección del viento, es conveniente ubicarlo al Norte de una cortina forestal de álamos o pinos, o colocar una malla rompevientos o una media sombra. Un antiguo corral es un sitio óptimo, ya que estará muy bien abonado. > Fruticultura&Diversificación Nº552007 25
La orientación ideal Vista en Planta Para orientarlo correctamente se debe tener en cuenta la dirección de los vientos predominantes. En las provincias de Neuquén y Río Negro, éstos son del Oeste y Sudoeste. Para que el invernadero-cobertizo de adobe ofrezca la menor resistencia posible y soporte la carga sin romperse, se lo deberá ubicar de espaldas al viento y con el sector de invernadero mirando al Norte o Noreste, ya que a estas latitudes el sol, en su recorrido de Este a Oeste no pasa exactamente por la vertical sino que lo hace en forma oblicua. Viento B Pared de Adobe C E A D Pared de Polietileno Salida del Sol Características de la construcción La construcción consta de un techo de madera a dos aguas, como puede verse en la vista lateral - A. El techo del cobertizo es opaco a la luz, y puede estar realizado con polietileno negro y, sobre éste, una enramada o paja colocada sobre una estructura de madera. Vista Lateral - A Enramada o techo opaco a la luz Circulación de aire cálido Techo de polietileno El techo del invernadero está construido con una estructura de madera, al igual que el cobertizo, pero se lo cubre con polietileno UVT (Ultra Violeta Térmico). Cobertizo Invernadero Entre el cobertizo y el invernadero hay una pared divisoria ( E ) de adobe, en la cual deben hacerse unas pequeñas aberturas a 30 centímetros del suelo y otras cerca de la cumbrera, lo que permite la circulación de aire entre ambos compartimentos (ver foto 1). Circulación de aire fresco Pared divisoria de Adobe E Aberturas para la circulación del aire Foto Nº 1: vista lateral de un modelo a escala - INTA Expone 2006 en Patagonia EEA Alto Valle > 26
El lado C (ver vista en planta) debe cumplir una función estructural al soportar los fuertes vientos y, a la vez, tener una forma tal que permita el ingreso de la radiación solar (ver esquema del lado C). Vista Lateral - C Pared de adobe Durante el día, el cobertizo funciona como una especie de radiador- refrigerante, ya que el aire cálido y más liviano pasa desde el invernadero al cobertizo por las aberturas superiores, allí se enfría y vuelve a pasar al invernadero por las aberturas inferiores. Lateral de Polietileno Cómo funciona durante la noche? Cómo funciona durante el día? Viento Al tener una cobertura permeable a la radiación solar, esta última (calor) es absorbida por el cultivo, el suelo y las paredes de adobe. Estos cuerpos, a su vez, emiten parte de esa energía acumulada, la cual no puede atravesar la cobertura de polietileno, y como resultado se produce un incremento de la temperatura interna durante el día. El invernadero debe tener suficiente ventilación para evitar que este aumento de la temperatura sea tal que provoque el deshidratado y muerte del cultivo. Durante la noche no hay ganancia de energía por parte del invernadero, pero los cuerpos dentro de él siguen emitiendo radiación (calor acumulado durante el día), que es retenida por el polietileno, demorando el enfriamiento respecto a la temperatura externa 1. En ese lapso los animales son encerrados en el cobertizo para evitar que permanezcan a la intemperie, sobre todo aquellas madres recientemente paridas con sus crías. Esta práctica permite disminuir la mortandad perinatal debido a las bajas temperaturas. Los animales irradian calor al ambiente, el cual también es retenido dentro del cobertizo y se complementa con el calor proveniente del invernadero, maximizando el rendimiento térmico y logrando de esta manera los dos objetivos propuestos. 1 Iglesias, Norma. 2002. Producción de hortalizas bajo cubierta Estructura y manejo de cultivo para la Patagonia Norte. INTA Centro Regional Patagonia Norte Estación Experimental Agropecuaria Alto Valle: Boletín de Divulgación Técnica Nº 49. Foto Nº 2: vista frontal de un modelo a escala - INTA Expone 2006 en Patagonia EEA Alto Valle > Fruticultura&Diversificación Nº552007 29
El Adobe El adobe es una masa de barro mezclada a veces con paja o estiércol, moldeada en forma de ladrillo y secada al aire, que se emplea en la construcción de paredes o muros. Es el material de construcción por excelencia en las zonas rurales alejadas de los centros urbanos, ya que es muy fácil de conseguir. Dimensiones El tamaño y la forma de la construcción pueden variar dependiendo de la cantidad de animales que el productor necesite guardar en el cobertizo y de la disponibilidad de los materiales de construcción. En términos generales, se puede decir que una superficie de 40-50 metros cuadrados cubiertos de huerta en el sector de invernadero, complementan muy bien la producción de 100 metros cuadrados a cielo abierto para satisfacer los requerimientos de hortalizas de una familia de cinco integrantes. Debido a su fortaleza estructural, que le da gran resistencia mecánica al invernadero - cobertizo, puede resistir los fuertes vientos patagónicos y a su vez facilita la ampliación del espacio productivo a muy bajo costo. Para el sector del cobertizo se necesitan 12 metros cuadrados por madre con cría, y considerando que el productor promedio no hace concentración del celo, se estima que aproximadamente el 10% de las madres parirá por turnos. Con tres días que permanezcan la madre con su cría en el cobertizo, se estima será suficiente para poder liberarlos reduciendo los riesgos de mortalidad perinatal 2. Basándose en estos datos, una familia tipo de la zona rural, que tiene una majada de ovejas o piño de cabras de 100 animales, necesitará un invernadero cobertizo de adobe de 80 metros cuadrados (40 para cada función). Asimismo, cumple una función muy importante en la regulación de la temperatura, ya que tiene una gran capacidad de absorción de energía durante el día, la cual libera gradualmente durante la noche. 2 Giraudo, C; Villagra, S; Losardo, P; Bidinost, F; Garramuño, J; Abad, M; Uzal, F; López, J; Bustos, C. y Gibbons, A. 2002. Manejo de la parición para mejorar la producción de corderos. INTA EEA Bariloche Centro Regional Patagonia Norte. 30
Lógicamente, si bien hay una relación óptima animal/superficie del cobertizo, en una situación de emergencia se intentará resguardar la mayor cantidad de animales posibles, y el tamaño del cobertizo también dependerá de la disponibilidad de materiales por parte del productor y de su capacidad de trabajo. Es importante que esta estructura tenga un corral anexo con un acceso directo al cobertizo (ver figura siguiente). De lo contrario, los animales pasarían al invernadero. En principio, es recomendable mejorar la luz dentro de ese sector, para lo cual se puede dejar un gran ventanal en la pared de adobe orientada al Sur o Suroeste, la que se cubrirá con el respectivo alambrado tejido hexagonal para gallineros, y se dispondrá de una cortina de arpillera plástica especial que se vende en el mercado, o en su defecto se podrán reciclar bolsas de arpillera cosidas o mallas de media sombra. Las principales funciones de este ventanal serán la ventilación y la iluminación. En la pared interior de adobe que divide el gallinero del invernadero se podrá hacer también un ventanal cubierto en este caso con polietileno UVT, similar al que se usa en este último junto con alambre hexagonal, para darle luminosidad y generar un efecto invernadero, sobre todo para la cría en invierno. Gallinero Corral anexo Cobertizo Invernadero Ventana al exterior con tejido y cortina Ventana interna de polietileno Invernadero Pared de adobe Acceso de los animales Pared de polietileno OTRA OPCIÓN Su aplicación como alternativa para pequeños productores del Alto Valle de Río Negro Este tipo de instalación puede modificarse de tal forma que el sector de cobertizo reúna las condiciones necesarias para funcionar como gallinero. Es importante cuidar detalles como el techo del gallinero, el cual para mantener una buena sanidad del plantel de aves deberá ser de polietileno negro a modo de cielorraso, y sobre éste se puede armar el techo tradicional con enramada y barro o chapas de cartón. Asimismo, es recomendable encalar las paredes y colocar en el piso viruta de álamo, para armar la cama de pollos. Entre cada ciclo de cría se aconseja volver a encalar las paredes y cambiar la viruta del piso. Los principios térmicos de su funcionamiento son similares a los explicados para el caso del invernadero combinado con el cobertizo. En un gallinero de las dimensiones mencionadas (40 metros cuadrados más otro tanto para el invernadero) se pueden criar hasta 200 pollos en aproximadamente 60 días, que con una alimentación y manejo diferenciado darán como resultado un producto bien terminado, valorizado y demandado por el consumidor. Fruticultura&Diversificación Nº552007 31