. PARROQUIA DE LA DIVINA PROVIDENCIA, 21 JUNIO 2012 TEMA: Santísima Trinidad. 1.- Canto: Altísimo Señor. (Dirigido por el coro Maran Atha) 2.- Oración Inicial. (Erika) Guía: Alabemos en cada instante y en cada momento. Guía y Pueblo: Al divinisimo sacramento del altar. (REPETIR DOS VECES) Guía: Padre nuestro. Guía: Dios te salve. Guía: Gloria al padre al hijo y al espíritu santo. Guía y Pueblo: ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen NOTA: la oración se repite tres veces. 3.- Canto: Dios está aquí. (Dirigido por el coro Maran Atha) 4.- Reflexión (Polilla) En el evangelio Jesús nos revela el misterio más grande que existe, es un dogma de fe, es decir, una verdad que debemos creer, si nos llamamos cristianos. Cada vez que rezamos el credo, decimos creer en un solo y único Dios, que es padre creador, que es Hijo redentor y que es Espíritu Santo, señor y dador de vida y santificador. El misterio de la Santísima Trinidad, es uno de los "misterios escondidos en Dios, que como dice el Concilio Vaticano II: si no son revelados, no pueden ser conocidos", y aun después de la revelación, es el misterio más profundo de la fe, que el entendimiento por sí solo no puede comprender 1
ni penetrar. En cambio, el mismo entendimiento, iluminado por la fe, puede en cierto modo, aferrar y explicar el significado del dogma, para acercar al hombre al misterio de la vida íntima del Dios Uno y Trino. Toda la Sagrada Escritura revela esta verdad: "Dios es Amor en la vida interior de una única Divinidad, como una inefable comunión de personas". Son Tres Personas distintas en un sólo Dios, como aprendimos en el catecismo. 5.- Canto: Nada te turbe. (Dirigido por el coro Maran Atha) 6.- Reflexión (Carolina) El misterio de la Santísima Trinidad es la revelación más grande hecha por Jesucristo. Los judíos adoran la unicidad de Dios y desconocen la pluralidad de personas en la unicidad de la sustancia. Los demás pueblos adoran la multiplicidad de los dioses. El cristianismo es la única religión que ha descubierto, en la revelación de Jesús, que Dios es uno en tres personas. Ante esta revelación divina de su íntima esencia, no nos queda otra cosa que agradecerle esta confianza y adorar a las Tres Personas Divinas. En qué consiste el Misterio. Sabemos que hay UN SOLO DIOS, en tres personas distintas entre sí, no por su naturaleza que es la divinidad misma, sí por su obrar en la historia de la salvación. Así decimos que: DIOS PADRE, es el "Principio sin principio"; no fue creado ni engendrado; es por sí sólo el Principio de Vida; es la vida misma, que posee en absoluta comunión con el Hijo y con el Espíritu Santo. DIOS HIJO, es engendrado no creado por el Padre; Jesús es Hijo eterno y consustancial (de la misma naturaleza o sustancia); Dios es al mismo tiempo Padre, como el que engendra, e Hijo como el que es engendrado. DIOS ESPÍRITU SANTO, procede del Padre y del Hijo; es como una "espiración", soplo del Amor consustancial entre el Padre y el Hijo; se puede decir que Dios en su vida íntima es amor, que se personaliza en el Espíritu Santo. 7.- Canto: Al estar en la presencia. (Dirigido por el coro Maran Atha) 2
8.- Reflexión (Carolina) Diferentes misiones. Si quisiéramos identificar a la Santísima Trinidad por sus "misiones" en el tiempo, o atribuciones, diríamos que: EL PADRE es el Principio de Vida, de quien todo procede. Se le atribuye la Creación. EL HIJO procede eternamente del Padre, como engendrado por Él, y asumió en el tiempo una naturaleza humana por nuestra salvación. Se le atribuye la Redención. EL ESPÍRITU SANTO es enviado por el Padre y el Hijo, como también procede de ellos, por vía de voluntad, a modo de amor; se manifestó primero en el Bautismo y en la Transfiguración de Jesús y luego el día de Pentecostés sobre los discípulos; habita en los corazones de los fieles con el don de la caridad. Se le atribuye la Santificación. Porque el entendimiento humano no es capaz de comprender la esencia divina, no puede penetrar en el misterio de la vida íntima de Dios, sólo puede conocer lo que Dios revela y asumirlo con la fe; se puede aplicar aquí la frase de San Agustín: "Si lo comprendes, no es Dios". 9.- Canto: Canción del espíritu. (Dirigido por el coro Maran Atha) 10.- Reflexión (Lucero) Que todos sean uno. Te preguntarás: si no lo podemos comprender, para qué entonces quiso Dios revelarnos el gran misterio de la Santísima Trinidad? En el evangelio de San Juan, Jesús ruega al Padre por lo que es su gran deseo: "Que todos sean uno como Tú, Padre, estás en Mi y Yo en Ti. Sean también uno en nosotros: así el mundo creerá que tú me has enviado". (Jn 17, 21) Cuando revela el misterio de la Santísima Trinidad, deja ver también las relaciones que hay entre las tres Divinas Personas; aunque esas relaciones son distintas, tampoco dividen la misma y única esencia de Dios. El Padre es pura Paternidad. 3
El Hijo es pura Unidad. El Espíritu Santo es puro Nexo de Amor. Son relaciones "subsistentes", que en virtud de su impulso vital salen al encuentro una de la otra en una comunión, en la cual la totalidad de la Persona es apertura a la otra. Es esto, el paradigma supremo de la sinceridad y libertad espiritual a la que deben tender las relaciones interpersonales humanas, siempre tan lejanas a este modelo trascendente. El Señor Jesús, cuando ruega al Padre que 'todos sean uno, como nosotros también somos uno' abriendo perspectivas cerradas a la razón humana, sugiere una cierta semejanza entre la unión de las personas divinas y la unión de los hijos de Dios en la verdad y en la caridad. Esta semejanza demuestra que el hombre, única criatura terrestre a la que Dios ha amado por sí misma, no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás" (Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, 24). 11.- Canto: Rio de Alabanza. (Dirigido por el coro Maran Atha) 12.- Reflexión (Polilla) El misterio de la Santísima Trinidad: Un sólo Dios en tres Personas distintas, es el misterio central de la fe y de la vida cristiana, pues es el misterio de Dios en Sí mismo. Aunque es un dogma difícil de entender, fue el primero que entendieron los Apóstoles. Después de la Resurrección, comprendieron que Jesús era el Salvador enviado por el Padre. Y, cuando experimentaron la acción del Espíritu Santo dentro de sus corazones en Pentecostés, comprendieron que el único Dios era Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los católicos creemos que la Trinidad es Una. No creemos en tres dioses, sino en un sólo Dios en tres Personas distintas. No es que Dios esté dividido en tres, pues cada una de las tres Personas es enteramente Dios. Padre, Hijo y Espíritu Santo tienen la misma naturaleza, la misma divinidad, la misma eternidad, el mismo poder, la misma perfección; son un sólo Dios. Además, sabemos que cada una de las Personas de la Santísima Trinidad está totalmente contenida en las otras dos, pues hay una comunión perfecta entre ellas. 4
13.- Canto: Vaso nuevo. (Dirigido por el coro Maran Atha) 14.- Reflexión (Cristina) Con todo, las personas de la Santísima Trinidad son distintas entre sí, dada la diversidad de su misión: Dios Hijo: por quien son todas las cosas, es enviado por Dios Padre, es nuestro Salvador. Dios Espíritu Santo: en quien son todas las cosas, es el enviado por el Padre y por el Hijo, es nuestro Santificador. Lo vemos claramente en la Creación, en la Encarnación y en Pentecostés. En la Creación, Dios Padre está como principio de todo lo que existe. En la Encarnación, Dios se encarna, por amor a nosotros, en Jesús, para liberarnos del pecado y llevarnos a la vida eterna. En Pentecostés, el Padre y el Hijo se hacen presentes en la vida del hombre en la Persona del Espíritu santo, cuya misión es santificarnos, iluminándonos y ayudándonos con sus dones a alcanzar la vida eterna. Para explicar este gran misterio, existen ciertos símbolos que son entendibles a nuestra razón: La Santísima Trinidad es simbolizada como un triángulo. Cada uno de los vértices es parte del mismo triángulo y sin embargo cada uno es distinto. También podemos simbolizar a la Santísima Trinidad como una vela encendida: La vela en sí misma simboliza al Padre, la cera que escurre es el Hijo, que procede del Padre y la llama encendida es el Espíritu Santo. Los tres son "vela", pero son distintos entre sí. Hay quienes simbolizan a la Santísima Trinidad en forma de trébol. Cada una de las hojas es "trébol" pero son distintas entre sí. 15.- Canto: Till. (Dirigido por el coro Maran Atha) 16.- Reflexión (Lucero) Que hacemos al persignarnos? "En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" Es costumbre de los católicos repetir frecuentemente estas palabras, principalmente al principio y al fin de nuestras acciones. Cada vez que hacemos la Señal de la Cruz sobre nuestro cuerpo, recordamos el misterio de la Santísima Trinidad y simbolizan: 5
En el nombre del Padre: Ponemos la mano sobre la frente, señalando el cerebro que controla todo nuestro cuerpo, recordando en forma simbólica que Dios es la fuente de nuestra vida. Y del Hijo: Colocamos la mano en el pecho, donde está el corazón, que simboliza al amor. Recordamos con ello que por amor a los hombres, Jesucristo se encarnó, murió y resucitó para librarnos del pecado y llevarnos a la vida eterna. Y del Espíritu Santo: Colocamos la mano en el hombre izquierdo y luego en el derecho, recordando que el Espíritu Santo nos ayuda a cargar con el peso de nuestra vida, el que nos ilumina y nos da la gracia para vivir de acuerdo a los mandatos de Jesucristo. 17.- Canto: Sumérgeme. (Dirigido por el coro Maran Atha) 18.- Reflexión (Erika) Algunas personas argumentan que no es verdad porque no podemos entender el misterio de la Santísima Trinidad a través de la razón. Esto es cierto, no podemos entenderlo con la sola razón, necesitamos de la fe ya que se trata de un misterio. Es un misterio hermoso en el que Dios nos envía a su Hijo para salvarnos. Santo Tomás de Aquino usaba una imagen para ilustrar el misterio de la Trinidad: Todo ungido presupone por lo menos tres elementos: El que unge, el ungido y la unción. Siendo Jesús el Mesías, el Cristo, es decir, el ungido de Dios, podemos hacer referencia a tres personas: 1. El que unge: sería Dios Padre. 2. El ungido: sería Dios Hijo. 3. La unción: sería Dios Espíritu Santo. 19.- Canto: Fanático ó Señor mi Dios. (Dirigido por el coro Maran Atha) 20.- Reflexión (Julieta) Compromiso cristiano Conocer el misterio de la Santísima Trinidad, nos involucra y compromete para adquirir ciertas actitudes en las relaciones humanas: 6
"La perfectísima unidad de las tres Personas divinas, es el vértice trascendente que ilumina toda forma de auténtica relación y comunión entre nosotros, seres humanos" (Juan Pablo II, "Creo en Dios Padre", p.170) No se trata de que queramos entender el Misterio de la Santísima Trinidad, esto es imposible. Jesús nos reveló ese Misterio para mostrarnos el modelo de lo que deben ser las relaciones humanas de los cristianos. La Iglesia universal nos invita a "glorificar a la Santísima Trinidad", como manifestación de la celebración del Jubileo. No hay mejor forma de hacerlo que revisando las relaciones con nuestros hermanos, para mejorarlas y así vivir la unidad querida por Jesús "que todos sean uno". 21.- Los invito como hermanos de Cristo y tomados de las manos, cantemos la oración que el mismo nos enseño 17.- Padre Nuestro. (Dirigido por el coro Maran Atha) 18.- Canto de Comunión: Bendición y Telón. (Dirigido por el coro Maran Atha) 19.- Canto de salida: Junto a ti María. (Dirigido por el coro Maran Atha) 7