Amnistía Internacional REINO UNIDO Ha llegado el momento de abolir las leyes penales contra los gays Mayo de 1998 Distr: SC/CO/GR SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDRES WC1X 8DJ, REINO UNIDO TRADUCCIÓN DE EDITORIAL AMNISTÍA INTERNACIONAL (EDAI), ESPAÑA
REINO UNIDO Ha llegado el momento de abolir las leyes penales contra los gays Amnistía Internacional ha pedido al gobierno del Reino Unido que iguale la edad de consentimiento y revoque o enmiende todas las leyes penales que imponen restricciones discriminatorias a las actividades homosexuales entre varones. 1 Se espera que el Parlamento vote en junio a favor de igualar la edad de consentimiento en las relaciones heterosexuales y homosexuales. No obstante, el gobierno no ha propuesto cambios legislativos complementarios para abolir las disposiciones que penalizan actos sexuales entre varones que no son ilegales entre personas heterosexuales. La aplicación de estas leyes puede conducir a la detención o encarcelamiento de hombres a quienes Amnistía Internacional consideraría presos de conciencia. En su definición de preso de conciencia, Amnistía Internacional incluye a personas que han sido detenidas o encarceladas en virtud exclusivamente de su orientación sexual. Esta definición incluye también a aquellas personas encarceladas por haber tenido relaciones homosexuales de mutuo acuerdo y en privado. Entre estas leyes se encuentran aquellas que: establecen que la edad de consentimiento para las relaciones sexuales entre varones es de 18 años, mientras que para las actividades heterosexuales o las relaciones sexuales entre mujeres es de 16 años; 2 definen la intimidad en las actividades sexuales entre varones de forma diferente a como se establece en el caso de varones y mujeres o solo mujeres. Las Leyes de Delitos de Naturaleza Sexual de 1956 y 1967 declaran ilegales los actos sexuales realizados entre varones con consentimiento mutuo y en privado (definidos como sodomía o abusos deshonestos) si: uno de los participantes es menor de 18 años; o más de dos varones toman parte voluntariamente o están presentes en el lugar privado donde se realizan los actos. Estas leyes violan las normas internacionales que prohíben la discriminación y la intromisión arbitraria en la intimidad personal (véase recuadro más abajo). No obstante, se siguen aplicando para 1 Estas leyes no son las únicas que discriminan o niegan igualdad de protección o tratamiento a las personas en función de su orientación sexual. Varias organizaciones no gubernamentales de todo el Reino Unido, entre ellas Stonewall, están presionando para acabar con este tratamiento desigual. 2 Aunque en la ley no se menciona explícitamente el sexo entre mujeres, a las menores de 16 años no se las considera capaces de consentir en realizar un acto sexual. Así pues, si una persona mayor de 16 años, varón o mujer, practica el sexo con una menor de 16 años, puede ser procesada por «agresión sexual a una menor de 16 años». Amnistía Internacional, mayo de 1998
2 Reino Unido: Abolición de las leyes penales contra la homosexualidad procesar a hombres que han mantenido relaciones sexuales con personas de su mismo sexo de mutuo acuerdo y en privado. En 1996 se declaró a un hombre culpable de abusos deshonestos por el hecho de haber mantenido relaciones sexuales de mutuo acuerdo en el domicilio propio, hallándose voluntariamente presentes o participando más de dos varones mayores de 18 años. En enero de 1998, siete hombres, entre ellos uno que tenía entonces diecisiete años y medio conocidos como los Siete de Bolton fueron declarados culpables de mantener relaciones sexuales de mutuo acuerdo en domicilios particulares. Amnistía Internacional se unió a dirigentes religiosos, parlamentarios, otras organizaciones no gubernamentales y centenares de personas para expresar su preocupación por el caso. La organización adoptó la postura de que, en el caso de que alguno de los hombres fuera encarcelado, lo declararía preso de conciencia por habérsele condenado si así ocurriera en efecto debido exclusivamente a la naturaleza homosexual de sus relaciones. Aunque no fueron encarcelados, a dos de ellos se les impusieron condenas condicionales. A los demás se les impusieron penas que suponían prestación de servicios comunitarios y libertad vigilada. Entre estos se encontraba el más joven de los siete, a quien las leyes relativas a la edad de consentimiento supuestamente deberían proteger, y que sin embargo fue declarado culpable y castigado como un delincuente. En ambos casos, todo los actos se realizaron con consentimiento mutuo. Los actos solo pudieron verlos quienes estaban presentes y nadie resultó perjudicado. Ninguno de los que estuvieron presentes o participaron en cada uno de los casos se quejó a las autoridades. Fueron «delitos sin víctimas». En realidad, los hombres fueron declarados culpables debido exclusivamente a la naturaleza homosexual de sus relaciones. En lugar de gozar del derecho a la intimidad y a no ser discriminado, estas y otras personas han sido declaradas culpables y condenadas y han visto dañada su reputación personal y profesional por la aplicación de leyes vigentes en el Reino Unido que violan las obligaciones contraídas por el gobierno en el ámbito del derecho internacional. Derecho Internacional El Reino Unido ha firmado el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) y el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (Convenio Europeo). El artículo 2(1) del PIDCP y el artículo 14 del Convenio Europeo obligan al gobierno del Reino Unido a garantizar todos los derechos reconocidos en el PIDCP y en el Convenio Europeo a todas las personas sin discriminación alguna, ya sea basada en razones sexuales o de otra índole. El artículo 26 del PIDCP obliga al Estado a garantizar que todas las personas son iguales ante la ley y reciben la misma protección legal sin discriminación alguna, como la basada en razones sexuales. En la causa Toonen contra Australia, el Comité de Derechos Humanos, órgano que vigila el cumplimiento por parte de los Estados de las obligaciones contraídas en virtud del PIDCP, aclaró que considera que la prohibición de la discriminación por razones sexuales recogida en los artículos 2(1) y 26 del PIDCP incluye la prohibición de la discriminación en razón de la orientación sexual. El Comité de Derechos Humanos y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos han llegado a la conclusión de que las leyes que penalizan las relaciones sexuales entre varones con consentimiento mutuo y en privado constituyen una injustificable falta de respeto al derecho a la intimidad y conculcan el artículo 17 del PIDCP y el artículo 8(1) del Convenio Europeo. En la causa Sutherland contra UK, la Comisión Europea dictaminó que la desigualdad de la edad de Amnistía Internacional, mayo de 1998
Reino Unido: Abolición de las leyes penales contra la homosexualidad 3 consentimiento en las relaciones sexuales entre varones en el Reino Unido viola los derechos a la intimidad y a no ser discriminado garantizados por el Convenio Europeo. Recomendaciones Amnistía Internacional ha instado al gobierno del Reino Unido: a igualar la edad de consentimiento respecto a las relaciones homosexuales y heterosexuales; a adoptar de forma simultánea las medidas necesarias para que la legislación que regula los delitos sexuales entre varones en el Reino Unido cumpla las obligaciones contraídas por este país en el ámbito del derecho internacional relativas a la prohibición de la discriminación y de la intromisión arbitraria en la intimidad. Esto supondría abolir las disposiciones que penalizan los actos realizados entre varones con consentimiento mutuo y en privado en el caso de que participen o estén presentes más de dos personas. Se deberían reformar las Leyes de Delitos de Naturaleza Sexual para que exista una legislación única susceptible de aplicarse de forma coherente y sin discriminaciones en razón del sexo o de la orientación sexual. PALABRAS CLAVE: HOMOSEXUALES1 / LEGISLACIÓN / PIDCP Amnistía Internacional, mayo de 1998