Materia : TEMAS ACTUALES DE ECONOMÍA Profesora : Dª. Mª DEL MAR RIVEIRO PÉREZ TRABAJADORES AUTÓNOMOS Alumno: Manuel González Cousillas Diciembre 2010
Índice 1. Introducción 2. Autónomos : Vocación ó alternativa obligada 3. Conclusiones 4. Bibliografía
1. Introducción Bajo el título Trabajadores autónomos, una breve introducción y sincero recuerdo, dirigidos a un sector, que quizás sin temor a equivocarme, sea el más numeroso en la vida empresarial de nuestro país. Con un afectuoso saludo, a las personas que pertenecen a este colectivo, que se enfrentan a diario a numerosos problemas, no sólo de tipo tecnológico, sino también de tipo administrativo-financiero, continúen sin caer en la desesperanza, a seguir en el camino que su profesionalidad les ha marcado. En la confianza, de que tanto con la administración actual o las futuras, puedan llegar las mejoras tan necesarias y justas que protejan esta actividad empresarial, que desde su nacimiento ha sido la eterna olvidada e ignorada, con los mejores deseos, reciban una despedida muy afectuosa.
2. Autónomo : Vocación ó alternativa obligada En todo tiempo, la sociedad necesita medidas de protección encaminadas a garantizar coberturas por parte del Estado. Esto, nos obliga a contribuir con unas cotizaciones y otros impuestos, para que de distintas formas, el ciudadano, disfrute de una serie de servicios (sanidad, educación, seguridad, pensión de jubilación, etc.) Es evidente, que la seguridad es el motor del progreso, por lo tanto, la necesidad de la seguridad social, la tenemos desde los tiempos más antiguos: La agrupación y la constitución de estados, es un deseo y una necesidad. Situando el tiempo en los primeros años del s. XX, el punto de partida lo tenemos con la aparición del Instituto Nacional de Previsión, que gestiona los seguros sociales que van surgiendo. Posteriormente, los mecanismos de protección, finalizan en distintos servicios sociales, que pronto se volvieron insuficientes. En 1963, aparece la Ley de Bases de la Seguridad Social, con la cual, todos los profesionales autónomos tendrán que cotizar en el nuevo modelo de protección. Con la implantación de la democracia y la aprobación de la Constitución, se producen una serie de reformas que configuran el sistema actual. De las distintas opciones que podemos elegir en el campo de los trabajadores autónomos, llama mi atención, la figura del autónomo profesional que ordena actividades por sus propios medios, en ocasiones con algún trabajador a cargo y con una estructura empresarial pequeña. Con una situación tan complicada como la que desde hace bastante tiempo se viene padeciendo, y con un futuro nada claro, me planteo una pregunta:
Autónomo, vocación o alternativa obligada?. Valorando tanto la situación económica, como la capacidad profesional, cada vez son más los trabajadores que cansados de esperar y llenos de incertidumbre, se deciden por una iniciativa emprendedora. Entiendo, que a corto plazo sea una buena opción: Más cotizantes, mayor número de negocios y que se puede generar más empleo. A medida que entramos en un determinado problema, van surgiendo soluciones y nuevas preguntas hacia nuevas situaciones, en mi opinión, muchas veces más complicadas que las anteriores y con respuestas nada sencillas. Una nueva pregunta es: Tienen los nuevos emprendedores, condiciones necesarias para pasar de asalariado a empresario?. Emprender algo por necesidad o de forma desesperada, no es la solución adecuada. Una época difícil como la actual puede ser momento para determinado proyecto, teniendo en cuenta que no pueden faltar bajo ningún concepto, capacidad profesional ni psicológica. Para un cierto porcentaje de trabajadores, todos quieren ser su propio jefe, pero no todos consiguen superar lo que esto conlleva. Los principios son difíciles, (inestabilidad inicial), riesgo de fracaso, tiempo que puede transcurrir sin generar beneficios, necesidad de formación profesional continua y finalmente vocación. Una preocupación importante para el empresario autónomo, considero que es su poder de cotización a la seguridad social cuando alcanza cierta edad con miras a su jubilación, pretendiendo alcanzar en muchos casos niveles imposibles por su escasa capacidad económica, encaminándose a una jubilación económicamente bastante penosa y por lo tanto bastante injusta, en especial, si se hacen algunas comparaciones.
Y, qué decir del factor riesgo? Asumir la responsabilidad ante ciertas situaciones con el patrimonio personal e incluso el del cónyuge cuando hay una situación de régimen de gananciales, puede ser motivo importante que dé lugar a muchos cambios de opinión..
3. Conclusiones Después de todo esto, qué debemos tener en cuenta para decidir?. Sin duda, valorar ventajas e inconvenientes. Es difícil, pero hay algo peor que no tener qué hacer ni a dónde ir? Evidentemente, no. Sí la decisión es vocacional, se llevará mejor, pero en cualquier caso, ser autónomo, requiere un sacrificio profesional continuo, y en el caso al que me refiero en estas líneas (no al autónomo del sector servicios), mantener una lucha continua con la tecnología. Como quedó reflejado anteriormente, se necesitan mejores coberturas, cuando menos igualadas con las de los trabajadores asalariados, lo cual facilita la decisión, sin dejar de reconocer que se ha mejorado. Con los graves inconvenientes que tiene el autónomo, con constancia y profesionalidad, siempre se sale adelante, y tengamos claro que si se cumplen estos parámetros, tenemos rendimientos superiores, de lo contrario, nadie sería empresario. Un inconveniente importante de la opción de autónomo, es tener gastos fijos sin tener ingresos fijos, y tema básico y fundamental es que su sueldo será la diferencia entre ingresos y gastos, toda vez que liquide sus obligaciones fiscales y otros conceptos, (facturas pendientes, etc.) precipitación: Como final, permítaseme una reflexión a los aspirantes con cierta En los negocios despacio. Jugar por necesidad, perder por obligación.
4. Bibliografías www.seg-social.es www.blog.sage.es