TUTORÍA INTERGRUPAL: LOGROS Y RETOS Licenciatura Leal Pérez, Nelly María Isabel nelly.leal@correo.uady.mx Chan Chel, Leydi Carmina chanchel@correo.uady.mx Facultad de Educación/Universidad Autónoma de Yucatán RESUMEN Este trabajo presenta de modo parcial los resultados de la administración del cuestionario de evaluación de la tutoría intergrupal en la Unidad Multidisciplinaria Tizimín (UMT) de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). Los resultados muestran que los alumnos identifican beneficios a esta modalidad de tutoría los cuales son coherentes con los objetivos propuestos por la modalidad y por lo señalado por la UADY en su Modelo Educativo para la Formación Integral (MEFI) y en el Programa Institucional de Tutoría (PIT); sin embargo, aún quedan retos por vencer, los cuales se pretenden superar a través de la participación activa de los agentes implicados en el programa de tutorías.
INTRODUCCIÓN La tutoría intergrupal es una modalidad de tutoría grupal que se propone para hacer la labor del tutor compartida y enriquecida con la colaboración de sus tutorados. Surge desde 2010 en la Licenciatura en Educación de la UMT de la UADY como una alternativa que complementa las modalidades, individual y entre pares existentes. Esta modalidad de tutoría se desarrolla en dos sesiones al semestre (una al inicio y otra al final). En estas sesiones, con duración de dos horas, un profesor monitorea a sus tutorados de diversos semestres, a fin de que compartan logros, expectativas, aprendizajes y proyectos futuros. (Leal, 2012). Los objetivos de esta modalidad de tutoría son fortalecer la cohesión entre el grupo de tutorados; intercambiar experiencias que faciliten el trabajo colaborativo y la identificación de fortalezas y áreas de oportunidad en la implementación de compromisos adquiridos en cada semestre. De 2010 a la fecha que se ha implementado la tutoría intergrupal según una guía que propone la Coordinación de Orientación Educativa (COE), quien es la encargada de organizar esta actividad. En cada sesión, los alumnos tutorados tienen oportunidad de conocer a estudiantes de diversos semestres e intercambiar datos que favorezcan la comunicación y socialización entre ellos tales como correo electrónico; número telefónico, fecha de cumpleaños, entre otros. Asimismo, los alumnos en ese ambiente de intercambio comparten experiencias de aprendizaje, logros y preocupaciones en cuanto a sus competencias y desempeño académico. De igual modo el tutor debe promover que los estudiantes establezcan entre ellos un clima de respeto, colaboración y apoyo mutuo. Además a nivel individual se debe promover el establecimiento de compromisos a desarrollar a lo largo del semestre así como la revisión del logro de los mismos. El tutorado debe esperar apoyo, motivación y guía no sólo del tutor sino de sus pares de diversos semestres. DESARROLLO Para el año 2013 se observó que la asistencia a la tutoría intergrupal había descendido de manera sobresaliente a pesar que de modo informal había
buenos comentarios respecto de la modalidad y fue así que tomando en consideración lo establecido en la guía de tutoría intergrupal se decidió corroborar si se estaba cumpliendo con los objetivos propuestos; para ello, se desarrolló un instrumento de evaluación de la tutoría intergrupal (Chan, y Leal, 2013) que entre otras cosas revisaba el logro de los objetivos a través de una escala Likert y unas preguntas de respuesta abierta. Se administró este instrumento a los 25 alumnos que acudieron a la tutoría intergrupal en el año 2013. En este trabajo se describirán únicamente los hallazgos relativos a cuatro de las cuestiones revisadas en el instrumento: lo que les ha gustado de esta modalidad, lo que le ha servido, lo que consideran se puede mejorar y lo que recomiendan a la COE. De acuerdo a las respuestas proporcionadas lo que más ha gustado a los alumnos de esta modalidad ha sido que tienen la oportunidad de conocer las experiencias y logros de los compañeros de los semestres más avanzados; que les ha permitido conocer y convivir con sus compañeros de otros grupos; escuchar y expresarse ante sus compañeros; establecer retos y compromisos, que resuelven sus dudas de lo que les espera en el semestre; ayudar a sus compañeros de los demás semestres; que los motiva a seguir y a compartir sus logros; que los retroalimenta respecto de su desempeño y que reciben consejos de su tutor (a). Asimismo los alumnos señalan que, lo que les ha servido de esta modalidad de tutoría son los consejos que han recibido de los alumnos de los semestres más avanzados; el establecer compromisos; la socialización, convivencia y el apoyo otorgado por los compañeros; la motivación que reciben de los compañeros y el tutor para el logro de sus metas; el sentirse apoyado; los tips para la mejora en estrategias de estudio tales como la lectura y que esta modalidad les ha servido para conocerse más a sí mismos. Respecto a lo que se puede mejorar, los alumnos señalaron el aumento en la asistencia por parte de los alumnos, los estilos de interacción entre el tutor y los tutorados, el horario, la puntualidad en el inicio de las sesiones, incluir más temas a abordar, las características de los espacios donde se desarrollan las
sesiones y el establecimiento de un clima de confianza. Sin embargo, cabe aclarar que hubo alumnos que consideraron que todo está bien y no era necesaria alguna mejora. En lo que respecta a las recomendaciones para la organización, tarea que realiza la COE, los alumnos consideraron que se podrían proponer algunas otras actividades, además de la tutoría intergrupal, donde convivan y compartan profesores tutores y tutorados, que se realice un foro de tutores y tutorados para compartir experiencias a nivel masivo, se solicitaba que la actividad se realice con actividades más dinámicas, que se le dé mayor difusión, que haya un mayor número de sesiones al semestre, que se otorgue incentivos a quienes asistan y que se modifique el horario de realización. CONCLUSIONES De acuerdo con los datos obtenidos en el cuestionario de evaluación, los logros en la tutoría intergrupal están relacionados con los objetivos propuestos dado que los alumnos expresan que favorece la socialización y convivencia, así como la percepción de apoyo y motivación por parte de los alumnos participantes y del profesor tutor. Asimismo, se mencionó como relevante la utilidad de las experiencias compartidas. No menos importante es que esta modalidad de tutoría constituye un motor impulsor para el establecimiento de compromisos académicos en el entendido de que éstos se establecen libremente, basados en recomendaciones y motivación de pares y el profesor tutor. Asimismo, a través de esta tutoría el alumno puede proporcionar y/o recibir apoyo de sus pares en el cumplimiento de los compromisos que establece. Lo anterior, es coherente con lo señalado en el Modelo Educativo de Formación integral de la UADY que reconoce al estudiante como una persona activa y capaz de gestionar su propio conocimiento. (UADY, 2012). Asimismo, según lo expresado por los alumnos en la evaluación, esta modalidad de tutoría es consistente con lo señalado en el Programa Institucional de Tutorías de la UADY (PIT) el cual establece que se debe proporcionar atención al alumno en aquellas dificultades referentes a su desempeño escolar, rezago, administración del tiempo, hábitos de estudio, estrategias de autoaprendizaje, trabajo en equipo, motivación para el estudio,
establecimiento de metas y objetivos, entre otros (área académica), e igualmente se brinda orientación en las relaciones interpersonales positivas, reafirmar su autoestima, fortalecimiento de la identidad personal, control de sentimientos y emociones; también en los conflictos con compañeros y/o profesores (área personal) (UADY, 2013). En lo que respecta a los retos, uno de ellos es precisamente la aceptación y difusión de esta modalidad de tutoría grupal pues si bien se tiene el apoyo de la administración ubicando un horario disponible para que los alumnos de diversos semestres coincidan, este tiempo muchos alumnos lo utilizan para otras actividades en vez de acudir a tutoría. En este caso al parecer se requiere promover la modalidad a través de campañas atractivas, difusión de los logros obtenidos de modo que el alumno perciba con mayor claridad los beneficios de participar activamente. Asimismo, se requiere fortalecer la modalidad actualizando a los profesores tutores y a la COE, de modo que puedan implementar estrategias más dinámicas que por sí mismas constituyan un incentivo para la participación, más allá de los beneficios. Además, se propone explorar de igual modo las razones que puedan exponer aquellos alumnos que no asisten a las sesiones de modo que se comprenda los motivos por los que no participa y de esta manera se decidan acciones a emprender para remediar dichas ausencias. En esencia, esta es una modalidad con grandes posibilidades que, para que perdure, requerirá de la participación decidida de todos los agentes implicados en el programa de tutorías, incluyendo a los propios tutorados que con sus propuestas la actualicen día a día. REFERENCIAS Chan, L. y Leal, N. (2013). Cuestionario para la evaluación de la tutoría intergrupal. Facultad de Educación. Unidad Multidisciplinaria Tizimín. Leal, N. (noviembre, 2012). La tutoría intergrupal. Una experiencia de colaboración. Trabajo presentado en el V Encuentro Nacional de Tutorías. Recuperado de
http://www.vnacionaltutoria.uson.mx/memoria del quinto encuentro nacional de tutoría 2012.zip UADY. (2012). Modelo Educativo para la Formación Integral. Universidad Autónoma de Yucatán. UADY (2013). Programa Institucional de Tutorías. Universidad Autónoma de Yucatán.