Reflejo de búsqueda. Reflejo de succión. Reflejo de deglución. Reflejo de protrusión. Dificultad para manejar la sobrecarga de solutos a nivel renal. Fomentar la lactancia materna exclusiva durante esta etapa. Los cólicos son fisiológicos en los primeros meses de vida. El llanto no es sinónimo de hambre (especialmente con progreso de peso adecuado). El crecimiento es más rápido el primer trimestre, y luego hay cierta desaceleración. La introducción temprana de otros alimentos puede originar alergias, intolerancias o infecciones. Recordar los beneficios de la lactancia materna tanto para el bebé como para la mamá. Recordar la posibilidad de reiniciar la lactancia materna si se discontinuó o se redujo. Asesorar sobre técnicas de extracción y conservación de la leche materna. La lactancia materna exclusiva cubre todos los requerimientos de energía y proteínas hasta los 6 meses de vida. Energía: los lactantes autorregulan su ingesta en alrededor de 80 a 90 kcal/kg/día. Proteínas: aproximadamente 9 a 12 g/día (7 a 8 % de las calorías totales). Hidratos de carbono: aproximadamente 60 g/día. Grasas: 40 a 60% de las calorías totales. Calcio: aproximadamente 210 mg/día. Vitamina A: 400 μg/día. La concentración en la leche materna de vitaminas B6, B12, A y C se ve afectada por la ingesta y/o reservas maternas, mientras que las concentraciones de ácido fólico, vitamina D, calcio, hierro, zinc y cobre no son afectadas por la ingesta o los depósitos maternos. Por lo tanto la madre es más vulnerable a la depleción de estos últimos nutrientes durante el período de la lactancia, siendo la que se beneficia en caso de suplementación. Lactancia materna exclusiva. De no ser posible, recurrir a las fórmulas infantiles. No se requieren líquidos extras (pueden interferir y desplazar a la lactancia). Suplemento con vitaminas A, D y C a partir de los 2 meses de vida. Suplemento con hierro a partir de los 2 meses de vida en pretérmino o desde los 4 a 6 meses en niños nacidos a término.
Desaparece el reflejo de protrusión. Aparecen movimientos laterales de la mandíbula (tipo masticatorio). Buen sostén del tronco. Se llevan objetos a la boca. Introducir el alimento en el centro de la lengua para evitar que el niño lo escupa. Las primeras veces que reciba alimento con cuchara tenderá a sacar la lengua (como lo hace para succionar) dando una falsa sensación de rechazo. Asegurarse de que la introducción de semisólidos no disminuya la calidad nutricional desplazando a la Lactancia Materna con alimentos de baja densidad energética y nutricional. Neofobia: rechazo inicial a los alimentos nuevos o desconocidos. Se supera con la reiteración y la experiencia. Energía: aproximadamente 745 kcal/día. Proteínas: aproximadamente 11 g/día. 50% de alto valor biológico. Hidratos de carbono: aproximadamente 95 g/día. Grasas: aproximadamente 30 gr/día (30 a 40% de las calorías totales). Calcio: 270 mg/día. Hierro: 11 mg/día. Vitamina A: 500 μg/día. Zinc: 3 mg/día. Continuar con la lactancia materna agregando alimentación complementaria. Papillas espesas de hortalizas, cereales o legumbres enriquecidas con aceite, leche, queso o carne bien cocida. No agregar sal. Para beber, utilizar agua o jugos naturales. Indicar suplementos con vitaminas y hierro. así como gaseosas y miel.
Mayor interés por la comida. Movimientos laterales de la lengua que llevan el alimento hacia los molares. Mayor capacidad motriz (prensión con pinza superior). Pueden comer con la mano. Expresan sus gustos y disgustos. Berrinches: no permitir que utilicen el llanto como método de persuasión (poner límites necesarios). Asegurarse de que la introducción de semisólidos no disminuya la calidad nutricional desplazando a la Lactancia Materna con alimentos de baja densidad energética y nutricional. Neofobia: rechazo inicial a los alimentos nuevos o desconocidos. Se supera con la reiteración y la experiencia. Energía: aproximadamente 745 kcal/día. Proteínas: aproximadamente 11 g/día. 50% de alto valor biológico. Hidratos de carbono: aproximadamente 95 g/día (no superar 1 g de fibra cada 100 grs de alimento porque interfieren en la absorción de hierro y zinc). Grasas: aproximadamente 30 gr/día (30 a 40% de las calorías totales). Calcio: 270 mg/día. Hierro: 11 mg/día. Vitamina A: 500 μg/día. Zinc: 3 mg/día. Continuar con la lactancia materna y la alimentación complementaria. Papillas espesas incluyendo algunos trozos pequeños para aumentar la textura. No agregar sal. Para beber, utilizar agua o jugos naturales. Indicar suplementos con vitaminas y Hierro. así como gaseosas y miel. Agregar: huevo entero bien cocido, tomate sin piel ni semilla, pastas, dulce de batata o membrillo, y pescado hacia el final del período.
Movimientos rotatorios de la mandíbula (tipo masticatorio). Explora a su alrededor, se lleva objetos a la boca. Imita acciones. Aprende a usar la cuchara. Aprende a usar la taza. Berrinches: no permitir que utilicen el llanto como método de persuasión (poner límites necesarios). Gran irregularidad en el apetito. El aumento de peso es menor que antes (y es normal que así sea). Riesgo de anemia: fomentar el consumo de alimentos ricos en Hierro y/o fortificados. Supervisar la alimentación por riesgo de aspiración. Prevenir caries: no utilizar el pecho o la mamadera para conciliar el sueño. Energía: aproximadamente 990 a 1046 kcal/día. Proteínas: aproximadamente 13 g/día. 50% de alto valor biológico. Hidratos de carbono: aproximadamente 130 g/día (no superar 1 g de fibra cada 100 g de alimento porque interfieren en la absorción de hierro y zinc). Grasas: 30 a 40% de las calorías totales. Calcio: 500 mg/día. Hierro: 7 mg/día. Vitamina A: 300 μg/día. Zinc: 3 mg/día. Puede continuar con la lactancia materna además de alimentación variada. Si no toma pecho, ofrecer aproximadamente 750 ml. de leche por día. Si utiliza mamadera, suspender paulatinamente y reemplazarla por la taza o el vaso. Ofrecer alimentos ricos en hierro. así como gaseosas.
Mejora su coordinación motriz fina y gruesa. Utiliza cubiertos para comer (aún no el cuchillo). Imita a los mayores (especialmente a los padres). Mayor comprensión y manejo del lenguaje. Reconoce colores, formas y texturas. Responde mejor a opciones que a imposiciones. Aprende normas y modales en la mesa. Rebrote de la neofobia, esta vez asociada más a un período de rebeldía y desarrollo del Yo. Gran irregularidad en el apetito, ingiere menos comida en comparación a un niño más pequeño. El aumento de peso es menor que antes (y el crecimiento se vuelve más lento). Influencia de la figura de sus padres en cuanto a preferencias, rechazos y formas de comer. Supervisar la alimentación por riesgo de aspiración. Prevenir caries. Energía: es variable y depende del metabolismo basal, la velocidad de crecimiento, actividad física, tamaño corporal y sexo. Proteínas: de 13 a 19 g/día. Hidratos de carbono: aproximadamente 130 g/día. Grasas: 30 % de las calorías totales. Calcio: 500 a 800 mg/día. Hierro: 7 a 10 mg/día. Vitamina A: 300 a 400 μg/día. Zinc: 3 a 5 mg/día. Dieta balanceada, variada y de alto valor nutritivo. Insistir en la ingesta de frutas, verduras, legumbres, cereales y pescado. Ofrecer 500 ml de leche más otros lácteos (postres, yogures, quesos). así como gaseosas.
Habilidades motoras más desarrolladas. Manejo de utensilios con mayor eficiencia. Mayor capacidad de atención y control de impulsos. Asume algunas responsabilidades, es más obediente. Se interesa por conceptos educativos sobre nutrición. Etapa marcada por el ingreso escolar. Aumenta el apetito progresivamente. Etapa de riesgo de posible instalación de sobrepeso y obesidad. Respetar horarios de las comidas (especialmente el desayuno). Si realizan comidas fuera de casa, intentar balancear con la dieta del hogar. Fomentar hábitos de alimentación saludable, actividad física y buen descanso nocturno. Prevenir caries. Energía: es variable y depende del metabolismo basal, la velocidad de crecimiento, actividad física, tamaño corporal y sexo. Proteínas: aproximadamente 19 g/día. Hidratos de carbono: aproximadamente 130 g/día. Grasas: 30 % de las calorías totales. Calcio: 800 mg/día. Hierro: 10 mg/día. Vitamina A: 400 μg/día. Zinc: 5 mg/día. Dieta balanceada, variada y de alto valor nutritivo. Insistir en la ingesta de frutas, verduras, legumbres, cereales y pescado. Asegurar una suficiente ingesta de lácteos a través de leche, postres, yogures, quesos, etc. Controlar el consumo de gaseosas, jugos artificiales, golosinas y grasas. Fomentar actividad física y buen descanso nocturno.
Mayor habilidad y coordinación neuromotriz. Busca modelos identificatorios en personas que no pertenecen al grupo familiar. Aparecen los grupos de pares (amigos del mismo sexo). Cambios rápidos y significativos a nivel físico y psicológico. Preocupación e inseguridad cuando se siente diferente a sus pares. Gran preocupación por el aspecto corporal: riesgo de instalación de desórdenes o trastornos alimentarios. Respetar horarios de las comidas (especialmente el desayuno). Si realizan comidas fuera de casa, intentar balancear con la dieta del hogar. Fomentar hábitos de alimentación saludable, actividad física y buen descanso nocturno. Prevenir caries. Especial atención al aporte adecuado de calcio (etapa de calcificación ósea). Energía: es variable y depende del metabolismo basal, la velocidad de crecimiento, actividad física, tamaño corporal y sexo. Proteínas: aproximadamente 34 g/día. Hidratos de carbono: aproximadamente 130 g/día. Grasas: 30 % de las calorías totales. Calcio: 1300 mg/día. Hierro: 8 a 10 mg/día. Vitamina A: 600 μg/día. Zinc: 8 mg/día. Dieta balanceada, variada y de alto valor nutritivo. Insistir en la ingesta de frutas, verduras, legumbres, cereales y pescado. Asegurar una suficiente ingesta de lácteos. Al haber mayor requerimiento puede ser útil recurrir a lácteos descremados (leche, yogur) fortificados. Controlar el consumo de gaseosas, jugos artificiales, golosinas y grasas. Fomentar actividad física y buen descanso nocturno.