Rendimiento Bajo Presión Manual del curso escueladelamemoria.com
Semana 2.4 POSIBLES PROBLEMAS Interferencias Denominamos interferencia a la intervención, interrupción o rechazo de una sugestión por parte del sujeto que practica un procedimiento sugestivo. En muchos casos el sujeto interfiere sin saberlo, y en otros lo hace conscientemente. Existen diferentes motivos por los que una persona puede interferir, a continuación exponemos algunos: Miedo a practicar sugestiones: Durante los ejercicios debemos mantener nuestra mente abierta a sentir las sensaciones propuestas por las sugestiones. No hay que temer a ningún resultado adverso ni a ninguna complicación, pues en todo momento vamos a controlar la situación. Debemos tener en cuenta que en los procedimientos sugestivos toda sugestión es en cierto modo autosugestión y que no podemos perder el control de nuestra voluntad, además de que no vamos a entrar en ningún trance o sueño extraño. Partiendo de este hecho no hay nada que temer. Simplemente hay que dejarse llevar por el ejercicio e introducirse mentalmente en la fantasía que nos propone, y disfrutar de todo aquello que podemos experimentar en cada momento. Recordemos que es importante conocer los mitos y falsas creencias antes de practicar un procedimiento basado en sugestiones, porque por el contrario, si mantenemos alguno de estos mitos, podremos interferir, y puede que nos resulte muy difícil seguir trabajando. Actitud pasiva durante los ejercicios. Mantener una actitud pasiva puede hacer que nuestra mente no lleve a cabo las sugestiones. Es posible, que algunas personas simplemente esperen a que todo suceda sin tener que hacer nada, pero las sugestiones no funcionan de este modo. Debemos tener siempre presente que la autosugestión es una herramienta que funciona solo si nos concentramos y nos esforzamos por trabajar las sugestiones. Una actitud pasiva puede producirnos desconcentración, sensación de sueño, y quizás relajación pero solo estaremos perdiendo el tiempo, ya que la implicación intencional es fundamental para que un procedimiento sugestivo tenga unos resultados positivos y produzca las respuestas deseadas. Por el contrario, tampoco debemos tener una sensación de esfuerzo, porque esto también puede ser contraproducente. Si nos esforzamos en exceso no permitiremos que las cosas sucedan de forma natural, y probablemente estaremos interfiriendo y dificultando el proceso. Lo que debemos hacer es simplemente dejarnos llevar por las sugestiones que se plantean en el protocolo o procedimiento, buscando las sensaciones sugeridas, y manteniéndonos receptivos, concentrados y curioso durante todo el proceso. Déjate llevar igual que lo haces cuando ves una película, lees un libro y verás que no es una práctica tan complicada.
Impaciencia o expectativas excesivas. Como ya hemos dicho en el punto anterior si nos esforzamos en exceso en sentir cada experiencia sugerida, puede que también estemos interfiriendo. Por este motivo debemos ser pacientes, y ser conscientes de que el proceso lleva su tiempo, y debemos aprender a experimentar poco a poco los cambios que se producen a través de las sugestiones del procedimiento, y no adelantarnos con impaciencia pensando que tendremos sensaciones espectaculares o extraordinarias por estar practicando sugestiones. Pensar que tendremos este tipo de experiencias tan espectaculares puede generar la sensación de frustración o desengaño cuando nos damos cuenta de que las sensaciones no llegan solas por arte de magia, sino que hay que permanecer activos, buscándolas o generándolas, y para esto hace falta estar receptivo, pero también tener unas expectativas realistas. Hay que tener en cuenta que un protocolo sugestivo es una técnica que en muchos casos genera rápidamente sensaciones y cambios en los sujetos, pero no es milagrosa. Los resultados se consiguen con la práctica y el trabajo. Lo habitual es que las personas que practican con sugestiones (sobre todo en el campo de la relajación y la autorregulación de la ansiedad y el estrés), tengan una experiencia positiva con esta herramienta, y suele producir resultados más rápidos que otras estrategias. Pero si por el contrario no obtenemos buenos resultados en un principio es posible que sea porque estamos interfiriendo de algún modo, por lo que deberíamos trabajar más el manejo de la técnica y analizar las posibles causas del problema o problemas, las cuales en la mayoría de casos tienen que ver con las creencias erróneas (que ya hemos explicado), con unas expectativas poco apropiadas, o con la falta de práctica. Problemas con las sensaciones de pesadez. Es posible que algunas personas sientan su cuerpo más ligero y liviano durante los ejercicios o procedimientos sugestivos, lo cual puede dificultar los ejercicios que utilizan sugestiones de pesadez e inmovilidad, como son el caso de los procedimientos que vamos a trabajar en este curso. Realmente esto no tiene por qué ser un problema en sí mismo, ya que podemos adaptar los procedimientos para aquellas personas que prefieran trabajar con las sensaciones de ligereza en lugar de las de pesadez. Si consideras que este es tu caso y que te resulta complicado trabajar con sugestiones como las que hemos descrito en los procedimientos anteriores, simplemente debes hacer el ejercicio potenciando estas sensaciones de ligereza y flotabilidad. Antes de utilizar un procedimiento que se apoya en estas sensaciones (de flotabilidad y ligereza), debes tener claro que te resulta bastante complicado trabajar las sugestiones de pesadez e inmovilidad, ya que son sensaciones más coherentes para los objetivos para los que vamos a utilizar estos ejercicios. Si por el contrario después de probar con el protocolo que describimos a continuación, no sientes que te resulta mucho más fácil asumir las sugestiones, continua trabajando el procedimiento estándar (el que trabaja con sugestiones de pesadez e inmovilidad). Pero si te resulta mucho más fácil trabajar este nuevo procedimiento, utilízalo y practica con él. El nuevo procedimiento sería muy similar al anterior, pero con algunos ligeros cambios (los hemos señalado en negrita, para que puedas verlos con facilidad). Este sería el procedimiento de que deberías seguir:
El primer paso del protocolo, y segundo, son idénticos a los descritos en el procedimiento anterior, pero en el tercer paso haremos algunas modificaciones, por lo que este último paso quedaría de la siguiente manera: 1. Cuando acabes las respiraciones que debes hacer en el primer paso, deja caer bruscamente las manos sobre las piernas, y seguidamente déjate caer hacia atrás. 2. Ahora, después de hacer este proceso, probablemente notarás una sensación de que tu cuerpo se encuentra más ligero. Pero todavía vamos a sentirnos más y más ligeros, casi como si tu cuerpo pudiese flotar. Esta será la señal de que ya estamos en sugestionados, y podemos darnos las sugestiones pertinentes. 3. Muy bien, céntrate en tus manos y observará cómo una de ellas, está cada vez más y más ligera..., más y más ligera..., tanto que sentirás como tiende a levantarse como si flotara..., incluso puede que llegue a levantarse en el aire. Puedes notar que cada vez se vuelve más ligera, y tu cuerpo también se encuentra más liviano y ligero... 4. Sabes que podrías romper este efecto cuando quisieras, pero ahora permite que tu cerebro te provoque estas sensaciones. Para experimentar mejor cada sensación, puedes ayudarte de imágenes. Por ejemplo, que hay unos globos de helio atados a tus muñecas y tiran suavemente hacia arriba, o que en tus brazos están llenos de gas y casi pueden flotar en el aire, etc. 5. Llegados a este punto, si ya experimentas estas sensaciones, tu cerebro está activado y preparado para cumplir con las instrucciones que le demos en este momento sabes que te encuentras sugestionado 6. Bien, ahora para terminar el ejercicio y salir de la sugestión, sólo tienes que contar hasta tres, muy despacio, y abrir los ojos. Cuando lo hagas sentirás que vuelves a tener las sensaciones físicas habituales, y perderás las sensaciones de ligereza. Simplemente tienes que contar: 1..., 2..., 3 y podrás abrir los ojos y retomar tu actividad y sensaciones habituales. En resumen, encadena los pasos del apretón de manos y los de la caída hacia atrás, y después céntrate en las sensaciones de ligereza y flotabilidad de uno de tus brazos. Cuando consigas sentir este brazo muy ligero y disociado, sabrás que te encuentras sugestionado y abierto a otras sugestiones.
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