Un Testamento Agrícola

Tamaño: px
Comenzar la demostración a partir de la página:

Download "Un Testamento Agrícola"

Transcripción

1 Sir Albert Howard, C.I.E., M.A. Un Testamento Agrícola I m p r e n t a U n i v e r s i t a r i a Santiago 1940 Chile. Digitalizado JaFM - España Edición en LATEX Revisión

2 Si detecta algún error o cree que se ha errado en la transcripción, ruego lo indique al correo electrónico siguiente: Términos y condiciones para la Copia, Distribución y Modificación Este texto pertenece a Dominio público por haber expirado la protección de derechos. Por Dominio público se entiende la situación en que quedan las obras literarias, artísticas o científicas al expirar el plazo de protección de los derechos patrimoniales de autor y que implica que pueden ser utilizadas en forma libre, respetando los derechos morales (básicamente la paternidad). Esto sucede habitualmente trascurrido un término contado desde la muerte del autor (post mortem auctoris). Las obras protegidas por el derecho de autor pasan al dominio público pasados 70 años desde la muerte de su autor según nuestra legislación en vigor: La extinción de los derechos de explotación de las obras determinará su paso al dominio público. Las obras de dominio público podrán ser utilizadas por cualquiera, siempre que se respete la autoría y la integridad de la obra, en los términos previstos en los apartados 3 y 4 del artículo 14: (Exigir el reconocimiento de su condición de autor de la obra apartado 3 y Exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación apartado 4 ) Por tanto, aquellas obras que se encuentren en dominio público podrán ser copiadas distribuídas y modificadas siempre y cuando se reconozca quién es el autor de la misma, así como nunca sean perjudiciales para los intereses del propio autor o menoscasbo a su reputación.

3 Índice general Bibliografía La fertilidad del suelo Introducción Los métodos que tiene la naturaleza para manejar el suelo La agricultura de las naciones desaparecidas Las prácticas del Oriente Los métodos agrícolas del Occidente Bibliografía En qué consiste la fertilidad del suelo Bibliografía El restablecimiento de la fertilidad Bibliografía El procedimiento de Indore El procedimiento de Indore Las materias primas que se necesitan Zanjas o montones Cómo se cargan las zanjas o los montones Cómo dar vuelta a la masa El almacenamiento del humus Cantidades producidas i

4 ii ÍNDICE GENERAL Bibliografía Aplicaciones prácticas El café El Té La Caña de Azucar El Algodón El Sisal El Maíz El Arroz Las Hortalizas La Vid Bibliografía Aplicaciones prácticas Los abonos verdes La conservación de las reservas de nitratos La producción de Humus La conservación de los nitratos seguida por la elaboración de humus La reforma del método de aplicación de los abonos verdes Bibliografía Aplicaciones prácticas El tratamiento de las praderas Bibliografía Aplicaciones prácticas Utilización de detritus Bibliografía Salud en agricultura La aireación del suelo

5 ÍNDICE GENERAL iii La acción de la aireación del suelo sobre los árboles y los pastos El sistema radicular de los árboles de hojas caducas El sistema radicular de los árboles de hojas perennes El efecto dañino del enherbado Efecto de las zanjas de aireación sobre árboles nuevos bajo enherbado Los resultados obtenidos Las causas del efecto dañino del césped Los árboles forestales y el césped La aireación del subsuelo Bibliografía Algunas enfermedades del suelo La erosión de los suelos La formación de tierras alcalinas Bibliografía Bibliografía Retirada de la planta y del animal ante el parásito El humus y la resistencia a las enfermedades La asociación micorrizal y las enfermedades La investigación del mañana Bibliografía Fertilidad del suelo y salud de la Nación Bibliografía La Investigación Agrícola Crítica de la investigación agrícola Bibliografía Éxito de una investigación agrícola Bibliografía

6 iv ÍNDICE GENERAL 5. Conclusiones y sugerencias Recapitulación final Apéndices Elaboración de humus en Bengal Elaboración de humus en Chipoli Humus con desechos urbanos El Proceso de Indore Fabricación de Humus en Tollygunge, Calcuta Una instalación simple para un pueblo Algunos Desarrollos posteriores Bibliografía

7 ÍNDICE GENERAL 1 Palabras de uso común en Chile y su equivalente en España En el documento se ha modificado parcialmente algunas expresiones idiomáticas chilenas (de la primera traducción del inglés al español) por expresiones idiomáticas españolas. Aún así pueden quedar algunas entre el texto, lo que en absoluto dificulta la lectura. Botaderos : Vertederos de basura. Camellones : Caballones. Chacras : Jardín, Huerto. Chacareros : Jardineros, hortelanos. Esteros : Arroyo, riachuelo. Terreno pantanoso. Faldeo : Ladera. Fréjol : Fríjol. Fundo : Hacienda, Granja, casa de labranza, heredad, finca rústica. Galpones : Cuadras, establos. Guano : Estiercol. Latiguda : Correoso. Obra de mano : Mano de obra. Papas : Nombre de verdad del cultivo que por parecido fonético del Pater Putativus se renombró como patata. Pastadas : Prados. Pasto : Hierba, enherbado. Potrero : Bancales, Campo, finca rústica rodeada de árboles, nombre que deriva del uso habitual para cuidar caballos. Parcela. Talajera : Capacidad tajalera : capacidad de pasto. Zancudos : Mosquitos.

8 2 ÍNDICE GENERAL Grupos sociales a que se hace referencia en la publicación Específicamente se menciona al grupo C3, pero ampliamos la clasificación para mejor comprensión. Grupo A: Constituido por aquellos hogares que gozan de las más altas rentas en la comunidad, pueden darse lujos y gozan de todas las comodidades. Grupo B: Constituido por aquellos hogares que gozan de altas rentas en la comunidad, pueden darse casi todos los lujos y gozan de todas las comodidades. Grupo C-1: Hogares que tienen rentas que les permiten cubrir sus necesidades sin problemas. Grupo C-2: Hogares que tienen para cubrir sus necesidades de alimentación, vestuario, vivienda y sólo algunas comodidades. Grupo C-3: Hogares que tienen ingresos para cubrir sus necesidades de alimentación, vestuario y vivienda y pocas comodidades. Grupo D: Hogares que disponen de un ingreso fijo y estable, pero reducido. Por este motivo viven con mucha estrechez. Grupo E: El no poseer un ingreso fijo y la extrema pobreza es la característica de los hogares de ese grupo.

9 ÍNDICE GENERAL 3 Acerca de la versión digital En numerosas publicaciones de contenido agricultura ecológica se hace eco del libro Un Testamento Agrícola como un referente excepcional para sentar bases y comprender este modelo de agricultura. Animado a profundizar en el tema decidí leerlo, ya que si tan útil resultó a los autores de dichas publicaciones, también a los técnicos de campo nos podrá aportar ideas que mejoren nuestra labor. La sorpresa para mí fue que este libro no está disponible en ninguna librería, ni tampoco en ninguna biblioteca a las que he podido acceder. Casi se podría afirmar que quienes hubiesen leído ese libro disponían de alguna de las raras copias que quedaban del mismo. Es mas, casi he llegado a pensar que algunos incluían dicha cita bibliográfica sin que realmente hubiesen podido acceder a ninguna publicación. Tras mucho buscar, y durante largo tiempo, encontré en internet una versión digital en inglés de dicho libro, publicado por Journey to Forever : comprobado que existe alguna versión accesible al público en general. Para mí, que soy castellano-parlante, y la lengua inglesa la leo, pero me cuesta bastante esfuerzo, no terminaba de satisfacerme; la lectura se me hacía lenta y pesada. Las circunstancias hicieron que en un momento determinado encontrase en internet un ejemplar en español, una traducción publicada en Chile en 1945, y que estaba a la venta en un establecimiento de antigüedades de Santiago de Chile, regentada por Carlos E. Barría, al cual debo agradecer las facilidades que dispuso para gestionar la compra del libro. Una vez recibido el libro, con extremo cuidado de su integridad, lo escaneé y tras un proceso de OCR y las correcciones necesarias de edición, realicé el código fuente de esta publicación. L A TEXse encargó de la maquetación y darle el característico formato a la publicación. Debo añadir que, dado que el libro utiliza numerosas palabras de uso en Chile, pero que en España no son tan usuales, me he permitido (sin ánimo de ofender a nadie) reemplazarlas por las que me parecen mas comprensibles en el lugar donde vivo. La RAE 1 reconoce chacra como un vocablo particular de Chile para referirse a lo que en España se conoce como huerto. Por lo tanto estaría correctamente de ambas formas, pero prefiero utilizar la segunda ya que aquí nadie utiliza la expresión Chilena. Esta versión digital se publica como dominio público, ya que han expira- 1 Real Academia de la Lengua Española

10 4 ÍNDICE GENERAL do todos los derechos de la publicación, realizada en Aún el mismo Sir Alber Howard, expresó en el capítulo 2.1 acerca de su opinión de aplicar patentes a métodos y a conocimientos, haciendo referencia a un procedimiento de elaboración de humus que se patentó:...más aún, el hecho de patentar un procedimiento (aun cuando como en este caso la patente no produce ningún beneficio económico al inventor) constituye una amarra para el investigador, que lo hace esclavo de su propio método, le hace perder su flexibilidad y dificulta cuando no hace imposible los adelantos. El procedimiento ADCO fué patentado en 1916: en 1940 sus pormenores de aplicación no habían cambiado un ápice. No creo que el autor con tal valoración de la importancia de difusión del conocimiento y los métodos, claridad de su compromiso social y buen hacer pueda objetar que su publicación se mantenga viva 75 años después, rindiendo los honores de ser un clásico de magna importancia para la agricultura, y un hito para un colectivo cada día más marginado por políticos y lobbys empresariales a juzgar por sus actos : el colectivo de la agricultura ecológica.

11 ÍNDICE GENERAL 5 Nota sobre la edición Chilena Desde hace algunos años es conocida en nuestros círculos científicos la obra Un Testamento Agrícola, de Sir Albert Howard; en la esfera directiva de la Sociedad Nacional de Agricultura han llamado poderosamente la atención las interesantes ideas de un libro que, por muchos conceptos, hará época. El interés por Un Testamento Agrícola, se ha extendido gracias al entusiasta esfuerzo del Consejero de la Institución, don Juan d Etigny, quien ha divulgado sus más importantes capítulos, en resúmenes publicados por la revista de la Sociedad Nacional de Agricultura El Campesino, en disertaciones ofrecidas a los miembros del Directorio de nuestra Corporación y a importantes grupos de agricultores del país. El señor d Etigny, ha querido completar su importante esfuerzo con la traducción completa de la obra de Howard, trabajo que la Institución ha acordado publicar como un justo reconocimiento de la iniciativa de su autor. Los que se impongan de la obra de Mr. Howard, podrán darse cuenta de que ella envuelve la más poderosa ofensiva contra algunas ideas y tendencias que han dominado por largos años el terreno de la investigación profesional agronómica y de la práctica agrícola. Es posible que algunos consideren la crítica del autor británico exageradamente dura y teman que traiga desprestigio para la labor experimental realizada en los últimos años, y a la cual se vinculan muy importantes esfuerzos de la Sociedad Nacional de Agricultura. Este temor sería fruto de una observación superficial; tanto las autoridades gubernativas de la agricultura de Gran Bretaña, que han recibido con amplitud las fundadas observaciones de Howard sobre la labor científica oficial, como los servicios técnicos de Chile y otros países, deben agradecer todo lo que signifique libre examen de los procedimientos en boga y mejoramiento de los métodos que se aplican a las labores del campo; éste es el criterio que la Sociedad Nacional de Agricultura ha puesto en práctica invariablemente para cumplir la finalidad de progreso que le dictan sus estatutos y fines propios. Réstanos solamente hacer votos por que la obra que hemos editado se divulgue entre los agricultores y constituya un poderoso auxiliar para el éxito de sus actividades. SOCIEDAD NACIONAL DE AGRICULTURA

12 6 ÍNDICE GENERAL Prefacio del traductor Gracias a los buenos oficios del Consejo Británico en Chile, la SOCIE- DAD NACIONAL DE AGRICULTURA ha obtenido de Sir Albert Howard la autorización necesaria para publicar esta traducción en castellano de su obra maestra UN TESTAMENTO AGRÍCOLA. Sir Albert Howard realizó la mayor parte de sus experimentos y de su investigación agrícola en zonas tropicales: las Indias Occidentales y sobre todo la India británica. Los ejemplos que cita son, en su mayoría, tomados de la agricultura tropical. Surge entonces la pregunta, de por qué ha tomado la iniciativa de esta traducción al castellano la principal organización agrícola de Chile, país de clima relativamente templado. La respuesta es que la obra tiene un interés universal y de ninguna manera limitado a los trópicos. Sus preceptos y sus enseñanzas son de aplicación general en el mundo moderno. Por desgracia, Chile sufre, como tantas otras naciones, las consecuencias de la pérdida de fertilidad de sus campos: La erosión, las mermas de rendimientos, las enfermedades cada día más numerosas que afectan a las siembras y a los ganados, para no hablar aquí de la salud de sus habitantes, son pruebas de que no todo anda bien en su agricultura. Y los remedios para esta situación, los proporciona Sir Albert Howard en una forma tan clara, tan convincente, que cada lector puede asimilarlos sin esfuerzo a su caso particular. En seguida, los ejemplos tomados de la agricultura tropical, como lo observa el autor, son más fuertes, más dramáticos y por consiguiente más gráficos, que los proporcionados por los cultivos de climas templados: con ellos, se comprende mejor la lección. El lector no podrá menos de apasionarse por muchas ideas revolucionarias que contiene este libro. Solamente mencionaremos aquí dos más importantes: la primera es la influencia esencial de la Asociación micorrizal en la alimentación de las plantas y la explicación consiguiente de la manera cómo el Humus confiere a los seres vivos que viven de un suelo fértil, el vigor y la salud. La segunda es la afirmación de que las enfermedades causadas a los seres vivos por los parásitos hongos, insectos, bacilos, virus son únicamente una manifestación de la desnutrición que a su vez se origina en una merma de fertilidad de los suelos; y que los seres criados a base de un suelo fértil, es decir rico en humus, no son atacados en forma apreciable por enfermedades. Las enseñanzas y conclusiones de este libro deben ser motivos de reflexión para determinar una política sanitaria nacional, para estudiar problemas como el regadío, la mecanización agrícola, el empleo de los detritus de las ciudades y aldeas, la política ganadera problemas todos de actualidad en

13 ÍNDICE GENERAL 7 Chile como en tantos otros países. Y por esta razón, la lectura de este libro no debería ser limitada a todos los agricultores del mundo; en él pueden encontrar sabias reflexiones los médicos, los economistas y sobre todo los gobernantes. Sir Albert Howard insiste a cada paso sobre la necesidad si queremos seguir viviendo como naciones libres de no malgastar nuestro capital más precioso, que es la FERTILIDAD del suelo. Explica en qué consiste esta fertilidad, su carácter esencialmente orgánico, biológico. Y su mayor contribución a la restauración y al mantenimiento de esta fertilidad ha sido seguramente el sistema ideado por él para elaborar grandes cantidades de Humus con los detritus de los campos y de las ciudades. Este PROCEDIMIENTO DE IN- DORE está descrito en detalle en el Capítulo 2.1 y se mencionan también numerosas aplicaciones a distintos cultivos. En resumen, es ésta una obra que cautiva al lector, que lo transforma en un adepto de sus ideas, en un propagandista entusiasta; pues ella contiene los verdaderos principios de toda agricultura sana, que a su vez es la fuente del vigor y de la salud de los pueblos. Santiago de Chile, Diciembre de J. d ETIGNY.

14 8 ÍNDICE GENERAL Prefacio Desde, el advenimiento de la revolución industrial los procesos del crecimiento han sido acelerados para producir los alimentos y las materias primas pedidos por la población y por las fábricas. Nada efectivo se hizo para reemplazar la pérdida de fertilidad que significó este vasto incremento de producción animal y vegetal. Las consecuencias han sido desastrosas. La agricultura ha dejado de ser equilibrada: la tierra se rebela; las enfermedades de todas clases van en aumento; en muchas partes del mundo la naturaleza arrasa el suelo gastado, por medio de la erosión. El propósito de este libro es atraer la atención del mundo hacia la destrucción del capital agrícola el suelo ; indicar algunas consecuencias de ello; y sugerir métodos que permitan reconstituir y mantener la fertilidad perdida. Este plan ambicioso está basado en el trabajo y la experiencia de cuarenta años, consagrados principalmente a la investigación agrícola en las Antillas, la India y Gran Bretaña. Es la continuación de un libro anterior Los Residuos de la Agricultura, publicado en 1931, en que se describía el método de Indore para mantener la fertilidad del suelo mediante la elaboración de humus a base de residuos animales y vegetales. Durante los últimos nueve años, el Método de Indore ha sido experimentado por muchos centros agrícolas en el mundo entero. Se ha obtenido mucha información suplementaria sobre el rol desempeñado por el humus en la agricultura. He tenido también tiempo para estudiar los sistemas de práctica agrícola existentes y la organización y los propósitos de la investigación agrícola. He prestado asimismo cierta atención a los métodos de agricultura biodinámica de Holanda y Gran Bretaña, pero no puedo convencerme que los discípulos de Rudolph Steiner[?] sean capaces de ofrecer una explicación real de las leyes de la naturaleza, ni que hayan presentado hasta ahora algún ejemplo práctico que pueda demostrar el valor de sus teorías. Los resultados generales de todo esto se encuentran descritos en mi Testamento Agrícola. No se hizo tentativa alguna para disfrazar las conclusiones alcanzadas o para expresadas en lenguaje diplomático. Muy al contrario, han sido presentadas con la mayor franqueza. Es de esperar que sean discutidas con la misma libertad y que abran nuevos horizontes al pensamiento, provocando así, eventualmente, una efectiva acción práctica. No podría haber escrito este libro sin la ayuda de un excolega de la India, Mr. George Clark, C. I. E., quien desempeñó el puesto de Director de Agricultura de las Provincias Unidas durante diez años ( ). Puso muy generosamente a mi disposición sus anotaciones privadas sobre la agricultura de las Provincias durante un período de más de veinte años, y

15 ÍNDICE GENERAL 9 discutió conmigo en el curso de los últimos tres años, prácticamente, todo el contenido de este libro. Leyó muchos de sus capítulos en cuanto fueron redactados e hizo numerosas sugerencias que fueron incorporadas al texto. Muchas personas que trabajan prácticamente en agricultura en el mundo entero y que han adoptado el Método de Indore, han aportado su colaboración a este libro. Se ha mencionado en algunos casos este concurso en el texto. Es imposible hacer referencias a todos los corresponsales que han proporcionado informes sobre los adelantos alcanzados en forma tan liberal, aportando una colección de hechos y observaciones valiosos que han confirmado ampliamente mi experiencia personal. Se ha hecho gran hincapié en un factor hasta ahora desconocido en la nutrición de las plantas la asociación micorrizal el puente vivo de hongos entre el humus del suelo y la savia de las plantas. La existencia de esta simbiosis me fué sugerida por primera vez al leer una cuenta de los notables resultados obtenidos con coníferas por la Dra. M. C. Rayner, en Wareham, condado de Dorset, en conexión con las actividades de la Comisión de Bosques. Si el micorrizado ocurre en forma general en las plantaciones y siembras, entonces tendríamos una explicación de los hechos siguientes: el desarrollo de la calidad, la resistencia a las enfermedades y a la degeneración de la variedad, así como la lenta deterioración del suelo consecutiva al uso de los fertilizantes artificiales. En consecuencia, me preocupé de recolectar numerosos ejemplares susceptibles de contener micorriza, en toda la agricultura tropical y templada. Debo agradecer a la Dra. Rayner y a la Dra. Ida Levisohn por el examen detallado que hicieron de este material. Me proporcionaron muchos informes técnicos sugestivos y valiosos. Soy el único responsable de la interpretación de estos resultados de laboratorio, tal como aparece en las páginas siguientes. Debo agradecer a numerosas Sociedades el haberme permitido reproducir informaciones y también ilustraciones que habían sido ya publicadas. Otras dos organizaciones me autorizaron para hacer uso de resultados que podrían haber sido considerados como confidenciales. La Royal Society de Londres me permitió insertar en el Capítulo sobre Aireación del Suelo, un compendio de un folleto ilustrado que había sido publicado en sus Actas. La Royal Society of Arts me proporcionó los clichés para la sección sobre residuos de sisal. El Royal Sanitary Institute aceptó la publicación íntegra de un trabajo leído en el Congreso de Sanidad celebrado en Portsmouth, en Julio de El British Medical Journal puso a mi disposición las informaciones contenidas en un artículo del Dr. Lionel J. Picton, O. B. E. Los editores de la monografía del Dr. Waksman sobre humus me autorizaron para reproducir dos largos extractos relacionados con las propiedades del humus. Messrs. Arthur Guinness, Sons & Co., Ltd., aceptaron la publicación de los detalles de la fermentación de residuos de ciudad en su chacra de oblón de Bodiam.

16 10 ÍNDICE GENERAL Messrs. Walter Duncan & Co. autorizaron al Administrador de la plantación de Té de Gandrapara para contribuir con un artículo ilustrado sobre la fermentación de los residuos en esta hermosa explotación. El Capitán J. M. Moubray me ha enviado un resumen muy interesante del trabajo que está realizando en Chipoli, Rodesia del Sur, el que aparece en el Apéndice B. Numerosos diarios han hecho acto de patriotismo al difundir en el público los procedimientos del Método de Indore. En Gran Bretaña, el Times y el Journal of the Royal Society of Arts, publicaron una serie regular de cartas y artículos. En Africa del Sur, el Farmers Weekly ha urgido desde el principio a los miembros de la comunidad agrícola para que aumenten el contenido de humus del suelo. En América Latina los hacendados deben mucho a la Revista del Instituto de Defensa del Café de Costa Rica. Algunas de las principales compañías de Té en Londres, Messrs. James Fintay & Co., Walter Duncan & Co., the Ceylon Tea Plantations Company, Messrs. Octavius Steel & Co., y otras, tomaron muy generosamente a su cargo por un período de dos años, gran parte de los gastos de oficina relacionados con la realización y la aplicación del Método de Indore a las plantaciones. Tomaron también por su cuenta los gastos de una gira por las plantaciones de té de la India y de Ceilán, en Estos arreglos fueron hechos en beneficio mío por Mr. G. H. Masefield, presidente de la Ceylon Tea Plantations Company. En lo referente al trabajo de ordenar la enorme masa de correspondencia, de anotaciones sobre fertilidad del suelo que se había acumulado, y a la labor de dar al libro el último retoque, debo mucho a la habilidad y abnegación de mi secretaria privada, Mrs. V. M. Hamilton. BLACKHEATH A. H. 1. o de Enero de 1940.

17 ÍNDICE GENERAL 11 Sir Albert Howard 2 Nació el 8 de Diciembre de 1873 en Bishop s Castle, Shropshire, Inglaterra. Nacionalidad Británica. Murió el 20 de Octubre de 1947, a la edad de 73 años en Blackheath, Londres. Su residencia estubo entre Reino Unido y la India Británica. Trabajó en el campo de la Botánica, para la Universidad de Cambridge. Sus esposas fueron Gabrielle Matthaei y posteriormente Louise Matthaei. Sir Albert Howard fue un botánico Inglés, un pionero de la agricultura ecológica, y una figura principal en el movimiento orgánico precoz. Es considerado por muchos en el mundo de habla Inglés como el padre de la agricultura orgánica moderna. Su vida Albert Howard nació en el castillo Bishop s (del obispo), Shropshire. Él era el hijo de Richard Howard, un granjero, y Ann Howard, en Kilvert. Fue educado en Wrekin College, Royal College of Science, South Kensington, y, como becario de la Fundación, en el Colegio de San Juan, Cambridge. En 1896, se graduó en Ciencias Naturales en Cambridge, donde también obtuvo un Diploma de Agricultura en En 1899, fue profesor en Ciencias Agrícolas en Harrison College, Barbados, y en 1899 y 1902, fue un micólogo 2 From Wikipedia, the free encyclopedia

18 12 ÍNDICE GENERAL y profesor Agrícola de la Departamento de Agricultura Imperial de las Indias Occidentales. A partir de , él era botánico de la Escuela de Agricultura del Sur-Este, Wye y desde , fue botánico del Imperial Economic Botanist del Gobierno de la India. En 1914, se creó la Compañía del Imperio de la India, y recibió la Medalla de Plata de la Real Sociedad de las Artes en De 1924 a 1931, Howard fue director del Instituto de Industria de Plantas, Indore, y Asesor Agrícola a los Estados en India Central y Rajputana. Fue nombrado miembro de la Royal Asiatic Society en 1928, y en 1930 recibió la Medalla de Barclay conmemorativo de esa sociedad. Fue nombrado caballero en 1934, e fue un miembro ilustre del Colegio Imperial de Ciencia en De forma temprana en su carrera abandonó las restricciones de la ciencia agrícola convencional con su creciente y excesiva especialización, aprender cada vez más sobre menos y se dispuso a aprender cómo hacer crecer un cultivo sano en condiciones habituales del campo, en lugar de las atípicas condiciones de laboratorios. Howard trabajó en la India como asesor agrícola y estaba a cargo de una granja de investigación del gobierno en Indore. Trabajó junto a Gabrielle Matthaei, y su hermana Louise. Se casó con Gabrielle en Después de su muerte, se casó con Louise en Gabrielle era ella misma una botánico profesional capacitada y competente, y de hecho se dice que la contribución de estas mujeres a la agricultura ecológica está subestimada. Howard observó y llegó a apoyar las prácticas agrícolas tradicionales indias sobre la ciencia agrícola convencional. A pesar de que viajó a la India para enseñar técnicas agrícolas occidentales se encontró con que los indios podrían de hecho enseñarle más. Un aspecto importante que se dio cuenta de era la conexión entre la salud del suelo y de los pueblos y poblaciones saludables, el ganado y los cultivos. Patrick Holden, director de la Soil Association del Reino Unido cita a Howard diciendo que la salud de suelo, planta, animal y el hombre es uno e indivisible. Fue presidente de la 13 sesión del Congreso Científico de la India en Howard ha sido llamado el padre del compostaje moderno, por su refinamiento de un sistema de compostaje tradicional de la India en lo que hoy se conoce como el método Indore. Luego pasó a documentar y desarrollar técnicas de agricultura orgánica, y se extendió a su conocimiento a través de la Soil Association del Reino Unido, y el Instituto Rodale en los EE.UU.. Su libro de 1940, El Testamento Agrícola, es un texto clásico de la agricultura ecológica. Fue su primer libro dirigido al público en general y es su obra más conocida popularmente. Sin embargo su libro de 1931 Los productos de desecho de la agricultura, basada en 26 años de estudio de la producción de cosechas mejoradas en minifundios indígenas, es considerado por algunos

19 ÍNDICE GENERAL 13 como la publicación científica más importante. Su libro de 1945 La agricultura y la jardinería para la salud o la enfermedad también fue pensado para un público general, y fue reeditado en 1947 como el suelo y la salud: un estudio de la agricultura orgánica. El trabajo de Howard influenciado e inspirado a muchos agricultores y científicos agrícolas que promovían el movimiento orgánico, incluyendo Lady Eve Balfour (the Haughley Experiment, The Living Soil) y J.I. Rodale (Rodale Institute). Howard abogó por estudiar el bosque para cultivar como el bosque. Él dedicó la última parte de su carrera a la comprensión de ello, presagiando los ecologistas contemporáneos que defienden el entendimiento de la relación entre la ecología y la agricultura. De hecho, a Howard se le vincula, junto con Sir Robert McCarrison y Richard St. Barbe Baker, como uno de los tres promotores del movimiento de la agricultura orgánica. Publicaciones La siguiente es una selección de las publicaciones de Albert Howard, incluyendo sus obras más conocidas, y algunas publicaciones menos conocidas. Su grado de caballero fue conferido en 1934, por lo que en publicaciones anteriores a eso, no se le conoce como Sir. Incluso después de eso, no siempre se refiere a sí mismo como Sir, como en su contribución a la Naturaleza en 1936, y su correspondencia con el British Medical Journal en En los listados siguientes, por lo que sabe, en los de 1945 en adelante, que se cita como Sir Albert Howard, por lo tanto, su autoría no se duplica a partir de entonces. Véase también la sección de enlaces externos, donde otras publicaciones de su autoría se pueden leer en línea. 1. Howard, Albert y Howard, Gabrielle LC, Nota sobre trigos inmunológico, The Journal of Agricultural Science 2: , doi: /S Howard, Albert; Howard, Gabrielle LC, y Khan, Abdur Rahman, la importancia económica de la fertilización cruzada natural en la India, la India del Departamento de Agricultura. Memorias. Series Botánico, vol. III, Calcuta: Thacker, Spink y Co., London: W. Thacker y Co.. Listado en la Biblioteca Abierta 3. Howard, Albert, La influencia de los factores del suelo sobre la resistencia a la enfermedad, Anales de Biología Aplicada 7: , doi: /j tb05525.x 4. Howard, Albert, El efecto de la hierba de los árboles, Actas de la Royal Society de Londres. Serie B, que contiene los documentos de carácter biológico 97: , doi: /rspb , JSTOR 81054

20 14 ÍNDICE GENERAL 5. Howard, Albert, y Howard, Gabrielle LC, el desarrollo de la agricultura india, la India de hoy, vol. VIII, Londres: Humphrey Milford y Oxford University Press, recuperado 09 de agosto Howard, Albert, y el taco, Yeshwant D, los productos de desecho de la agricultura: su utilización como Humus, Oxford: Humphrey Milford y Oxford University Press, recuperado 09 de agosto Howard, Albert, Fabricación de humus por el Proceso de Indore, Naturaleza 137: , doi: /137363b0, recuperado 09 de agosto Greenwell, Sir Bernard, Howard, Sir Albert, y Llave, GT, Discurso a una reunión de Club Diario de los agricultores a los agricultores. Club de Desconocido parámetro Simposio = ignorado 9. Howard, Albert, Testament Medical en la nutrición, British Medical Journal 1: 1106, doi: /bmj Howard, Albert, Testamento Médico en la nutrición, British Medical Journal 2: 251, doi: /bmj Howard, Sir Albert, Un Testamento Agrícola, Oxford, Reino Unido: Oxford University Press, archivado desde el original, el 2 de julio de 2010, recuperado 09 de agosto 2010 pdf por Rodale Press Special Edition, Howard, Sir Albert Howard y, Louise E, Agricultura y Jardinería para la Salud y la Enfermedad,, London: Faber and Faber Ltd, recuperados 10 de agosto Howard, Sir Albert, Introducción, la formación de moho vegetal a través de la acción de gusanos con la observación de sus hábitos, London: Faber and Faber, Consultado el 9 de agosto de El aprovechamiento de la lombriz de tierra, Organic Gardening Campaña Ecológica, Organic Gardening El Animal como nuestro socio agricultura, Organic Gardening 11, recuperado 09 de agosto Cómo evitar una hambruna de la Calidad, Organic Gardening El suelo y la salud: un estudio de la agricultura orgánica, University Press of Kentucky, ISBN , recuperados 09 de agosto 2010

21 BIBLIOGRAFÍA 15 Bibliografía [1] Barton, Gregory Sir Albert Howard y los Roots forestales del Movimiento de Agricultura Orgánica, Historia de la Agricultura 75: , doi: /ah , JSTOR , PMID [2] Howard, A. Medical Testamento: la nutrición, la fertilidad del suelo, y el Sistema Nacional de Salud, Condado de Palatine de Chester: Comité Médico y el panel Local, 22 de marzo de 1939, Consultado el 9 de agosto de [3] Lockeretz, William Agricultura Orgánica:. Una Historia Internacional, Oxfordshire, Reino Unido y Cambridge, Massachusetts: CAB International, ISBN , recuperado 10 de agosto 2010 ebook ISBN [4] Howard, Louise E. Sir Albert Howard en la India, Londres: Faber y Faber, recuperado 09 de agosto 2010 Versión en PDF [5] Rodale, J. J. Sir Albert Howard: In Memoriam, Organic Gardening 2 [6] Organic Gardening Sir Albert Howard Memorial de Emisión, la revista Organic Gardening 13 de septiembre de 1948, Consultado el 9 de agosto de 2010.

22 16 ÍNDICE GENERAL

23 Capítulo 1 El rol de la fertilidad del suelo en la agricultura 17

24 18 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO 1.1. Introducción La conservación de la fertilidad del suelo es la primera condición de todo sistema permanente de agricultura. En los procedimientos corrientes de producción de cosechas la fertilidad se va perdiendo continuamente; es, por consiguiente, imprescindible reconstituirla por medio de abonos y de un manejo adecuado del suelo. En el estudio de la fertilidad del suelo, el primer paso consiste en pasar revista a los distintos sistemas de agricultura desarrollados hasta ahora. Estos pueden ser comprendidos en cuatro grupos: 1. Los métodos de la naturaleza el agricultor supremo como se observan en la selva virgen, en la estepa y en el mar; 2. la agricultura de las naciones desaparecidas; 3. las prácticas del oriente, hasta ahora no afectadas por la ciencia Occidental; y 4. los métodos de moda en regiones como Europa y América del Norte que han sido objeto de una gran investigación científica durante los últimos cien años Los métodos que tiene la naturaleza para manejar el suelo La literatura agrícola se ha preocupado muy poco de los métodos según los cuales la Naturaleza maneja el suelo y lleva a cabo su cultivo. Sin embargo, estos métodos naturales del manejo del suelo deben formar la base de todos nuestros estudios sobre su fertilidad. Cuáles son los principios básicos que fundamentan la agricultura de la Naturaleza? Ellos pueden ser observados con la mayor facilidad en acción en nuestros bosques y montañas. La agricultura mixta o combinada es la regla general: las plantas se encuentran siempre juntas con animales; muchas especies de plantas y de animales viven reunidas. En las selvas se encuentran todas las formas de vida animal, desde los mamíferos hasta los invertebrados más rudimentarios. El reino vegetal exhibe semejante diversidad: nunca hay ninguna tendencia al monocultivo; la regla general es la de cosechas combinadas y de agricultura mixta. El suelo se encuentra siempre protegido de la acción directa del sol, de la lluvia y del viento. La consigna para este cuidado del suelo es de estricta

25 1.1. INTRODUCCIÓN 19 economía; nada se pierde. La totalidad de la energía solar es utilizada por el follaje del palio de la selva y de los matorrales. Las hojas dispersan también la lluvia en forma de fina pulverización, a fin de que pueda ser utilizada más convenientemente por la capa de restos animales y vegetales que constituye la última línea de defensa del precioso suelo. Estos métodos de protección, tan eficientes en sus relaciones con el sol y la lluvia, reducen también la fuerza de los más violentos huracanes a suaves corrientes de aire. La provisión de agua lluvia en particular es almacenada con cuidado. Una elevada proporción de ella es retenida en el suelo superficial; el exceso es transferido sin violencia al subsuelo y de allí a las vertientes y a los ríos. La fina pulverización formada por el follaje es transformada por la capa de residuos protectores del suelo en delgadas películas de agua que se mueven suavemente hacia abajo, primero en la capa de humus y en seguida en el suelo y en el subsuelo. Estos últimos han adquirido porosidad por dos medios: por la creación de una estructura esponjosa bien marcada y por una red de galerías de aireación y drenaje labradas por las lombrices y otros animales escarbadores. El espacio de poros del suelo de la selva abarca el máximo, de tal suerte que exista una gran superficie interna sobre la cual las delgadas películas de agua puedan arrastrarse. Hay también una amplia cantidad de humus para la absorción directa de la humedad. El exceso es drenado lentamente por medio del subsuelo. El escurrimiento es extraordinariamente reducido, aún en la selva de lluvias tropicales. Y el escurrimiento es prácticamente de agua clara. Nada del suelo es arrastrado. No ocurre nada parecido a la erosión del suelo. Las vertientes y los ríos de la selva virgen son siempre perennes debido a la enorme cantidad de agua en tránsito lento entre el aguacero y el mar. En consecuencia, no hay casi nunca sequías en las regiones de bosques, debido a que la mayor parte de las lluvias es retenida exactamente donde se necesita. No hay pérdidas en ninguna parte. La selva se fertiliza a sí misma. Elabora su propio humus y se provee de elementos minerales. Si observamos una sección de bosque, encontramos que una constante y lenta acumulación de restos animales y vegetales se va formando en la superficie del suelo y que estos residuos son convertidos por hongos y bacterias en humus. Los procesos en juego al principio de esta transformación dependen enteramente de la oxidación; después, prosiguen sin contacto con el aire. Son sanitarios. No hay molestias de ninguna clase, ni olores, ni moscas, ni carros de basuras, ni hornos crematorios, ni red artificial de desagües, ni enfermedades debidas a aguas sucias, ni municipios ni tampoco impuestos. Muy al contrario, el bosque proporciona sitios ideales para vacaciones de verano: sombra suficiente y abundancia de aire fresco y puro. Sin embargo, en toda la superficie de los bosques la transformación de los residuos vegetales y animales en humus ocurre en forma más intensa y rápida durante estos meses de verano.

26 20 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO Los elementos minerales que necesitan los árboles y la vegetación secundaria se obtienen del subsuelo. Ellos son recogidos en forma de soluciones acuosas diluidas, por las raíces más profundas, las que también ayudan a afirmar los árboles en el suelo. En un capítulo ulterior estudiaremos más en detalle la distribución de las raíces y la forma en que se efectúa la extracción de los minerales del subsuelo. Aún en los suelos claramente deficientes en fósforo, los árboles no encuentran dificultad en conseguir amplios suministros de este elemento. La potasa, el fosfato y demás minerales son siempre recogidos in situ y transportados por la corriente respiratoria para ser usados en las hojas verdes. Posteriormente estos elementos promueven el crecimiento o son depositados en el piso de la selva en la forma de residuos vegetales uno de los constituyentes necesarios para la síntesis del humus. Este humus a su vez es utilizado nuevamente por las raíces de los árboles. La agricultura de la Naturaleza, tal como se observa en las selvas, se caracteriza por dos factores: 1. una circulación constante de la materia mineral absorbida por los árboles; 2. una adición constante de materia mineral nueva extraída de las vastas reservas contenidas en el subsuelo. En consecuencia, no se precisa agregar fosfatos; no se necesitan más sales potásicas. No ocurre deficiencia mineral de ninguna clase. El suministro de todo el fertilizante necesario es automático y procurado ya sea por el humus, sea por el suelo. Existe una división natural entre lo orgánico y lo inorgánico. El humus suministra el fertilizante orgánico y el suelo la materia mineral. El suelo conserva siempre una amplia reserva de fertilidad. En la agricultura de la Naturaleza nunca se hace sentir la estrechez. Las reservas son llevadas en las capas superiores del suelo en forma de humus. Sin embargo, toda acumulación innecesaria de humus se evita al mezclarlo automáticamente con el suelo superior mediante las actividades de los animales escarbadores, tales como lombrices y otros insectos. Solamente se puede apreciar la extensión de estas enormes reservas cuando se corta el bosque y se utiliza el suelo virgen para la agricultura. Cuando se cultivan plantas como té, café, caucho y plátanos en terreno recién limpiado, pueden obtenerle buenas cosechas sin uso de fertilizantes durante diez o más años. La Naturaleza, como todo buen administrador, dispone de fuertes reservas líquidas debidamente invertidas. Estas reservas no se malgastan en ninguna forma. Las siembras y el ganado se cuidan solos. La Naturaleza nunca estimó necesario inventar nada parecido a la bomba pulverizadora ni a la pulverización con veneno para controlar las pestes de insectos y hongos. No existe en la naturaleza nada similar a los sueros y vacunas para la protección del ganado.

27 1.1. INTRODUCCIÓN 21 Es cierto que pueden encontrarse toda clase de enfermedades entre las plantas y los animales de la selva, pero nunca alcanzan grandes proporciones. La idea es que tanto las plantas como los animales pueden perfectamente protegerse a sí mismos, aún cuando aparecen parásitos en su medio. La norma de la Naturaleza es vivir y dejar vivir. Si ahora estudiamos la estepa y el mar, encontramos la aplicación de principios similares. La alfombra de pastos maneja el agua lluvia en forma muy parecida a lo que hace la selva. No hay erosión del suelo; el escurrimiento es prácticamente de agua límpida. Aquí también el humus es almacenado en la capa superior del suelo. Las mejores pampas de América del Norte estaban cubiertas de pastos naturales mezclados, que mantenían inmensas hordas de bisontes. No había ningún servicio veterinario para mantener estos animales con vida. Cuando estas tierras fueron puestas bajo cultivo por los primeros colonos, sus reservas de fertilidad eran tan grandes que produjeron, enormes cosechas de trigo durante muchos años, sin presencia de ganado y sin ayuda de fertilizantes. En los lagos, los ríos y el mar, la agricultura combinada sigue siendo la norma: una gran variedad de plantas y animales viven juntos; nunca encontramos ejemplos de monocultivo. Los residuos animales y vegetales son aquí también tratados con la mayor eficiencia. Nada se pierde. El humus desempeña otra vez un papel importante y se encuentra presente en todas partes, en solución, en suspensión y en los sedimentos de barro. El mar, como la selva y la pampa, se fertiliza a sí mismo. Las características de la agricultura natural pueden ser ahora resumidas en pocas palabras: la Madre Tierra nunca intenta trabajar sin ganado; siempre produce cosechas mixtas o combinadas; hace grandes esfuerzos para preservar el suelo y evitar la erosión; los residuos combinados vegetales y animales. son convertidos en humus; nada se pierde; los procesos de crecimiento y de desintegración se equilibran entre sí; las reservas de fertilidad son siempre amplias; se almacena el agua lluvia con el mayor cuidado; tanto las plantas como los animales se protegen solos contra las enfermedades. Al considerar los varios sistemas de agricultura humana ideados hasta ahora, será interesante ver hasta dónde los principios de la Naturaleza han sido adoptados, si han sido o no perfeccionados y lo que sucede cuando no se toman en cuenta La agricultura de las naciones desaparecidas Las dificultades inherentes al estudio de la agricultura de las naciones que han dejado de existir son obvias. Al revés de lo que pasa con sus edificios, donde un estudio crítico de las ciudades sepultadas permite reproducir un

28 22 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO aspecto de las civilizaciones pasadas, los campos de cultivo de los antiguos no han sido conservados, en general. O bien los campos han vuelto a la selva, o han sido utilizados por otros sistemas de agricultura sucesivos. En un caso, sin embargo, los propios bancales de un pueblo desaparecido han sido conservados junto con los sistemas de irrigación que los hicieron productivos. Desgraciadamente ningún documento escrito nos ha llegado sobre los cultivos en terrazas de los antiguos peruanos, probablemente una de las formas más antiguas de la agricultura de la Edad de Piedra. Ella se presentaba sea en los cerros, sea en las altas planicies cubiertas de pasto debido a la dificultad antes del descubrimiento del hierro de remover la densa vegetación de la selva. En el Perú, la agricultura en terrazas parece haber alcanzado el mayor desarrollo conocido. Hace más de veinte años, la National Geographic Society, de los Estados Unidos, envió una expedición para estudiar las reliquias de este antiguo sistema de agricultura. Un informe fue publicado al respecto por O. F. Cook, en la Revista de la Sociedad correspondiente a Mayo de 1916, bajo el título: Haciendas en terrazas de los antiguos. El sistema del pueblo megalítico del Perú antiguo, consistía en la construcción de una escalera de bancales en terrazas a lo largo de la ladera de los cerros, fila sobre fila, a veces hasta cincuenta gradas en total. Los muros de retención externos de estas terrazas eran hechos de grandes piedras ajustadas con tanta precisión, que hasta el día de hoy, al igual de lo que pasa con las pirámides de Egipto, no se puede insertar una hoja de cuchillo entre ellas. Una vez construido este muro externo de contención, se preparaba la base del futuro bancal con piedras brutas cubiertas con arcilla y sobre ellas se colocaban varias capas de tierra vegetal, de varios pies de espesor, traídas desde allende la Cordillera, las que eran en seguida niveladas para el regadío. El resultado final era un pequeño bancal plano con exactamente la pendiente necesaria para su irrigación artificial. En otras palabras, una serie de enormes maceteros, cada uno provisto con amplio drenaje, era preparada para sus siembras a costa de un trabajo increíble por este pueblo antiguo. Tales eran las realizaciones agrícolas megalíticas de esa raza desaparecida, frente a las cuales nuestras empresas parecen insignificantes. Los pisos angostos y las laderas de gran pendiente de valles rocosos que aparecerían como enteramente sin valor y sin remedio a los ojos de nuestros ingenieros, fueron transformados, literalmente hechos de nuevo hasta constituir tierras fértiles, donde hervía una numerosa población en los tiempos prehistóricos (O. F. Cook). Los ingenieros del Perú antiguo hicieron esto bajo el impulso de la necesidad, porque el hierro, el acero y el hormigón armado no había sido inventados, ni tampoco las unidades de fuerza motriz modernas. La labranza del suelo de la selva estaba fuera de su alcance. Las terrazas debían ser regadas. El agua tuvo que ser traída a ellas desde

29 1.1. INTRODUCCIÓN 23 enormes distancias por medio de acueductos. Prescott indica que uno de ellos, trazado a través del distrito de Condesuyu, medía entre cuatrocientas y quinientas millas. Cook da una fotografía de uno de estos canales, como una línea obscura y delgada cruzando un barranco rocoso del cerro a varios centenares de pies sobre un profundo valle. Estos antiguos métodos de agricultura son representados hoy día por los cultivos en terrazas del Himalaya, de las zonas montañosas de la China y del Japón, y de los bancales arroceros regados, tan comunes en los cerros del Sur de la India, de Ceilán y del Archipiélago Malayo. La descripción dada por Coriway en 1894, de las terrazas de Hunza en la frontera Nor- Occidental de la India y del canal, llevado por largas distancias a través de la pared de los precipicios hasta el único surtidor de agua permanente el torrente que nace del ventisquero de Ultor coincide casi exactamente con lo que encontró en 1901 en Los Andes Bolivianos. El distinguido profesor y alpinista consideraba que la población indígena de Hunza vive en la época actual en un grado de civilización que probablemente es muy similar al de los peruanos bajo el gobierno de los Incas. De suerte que un ejemplo de este antiguo método de agricultura ha sido preservado a través de los siglos. En un capítulo posterior discutiremos la relación existente entre el valor nutritivo de los alimentos cosechados en estas terrazas regadas y la salud de la población. Esta reliquia del pasado es interesante desde el punto de vista de la calidad de los alimentos, además de su valor histórico. Algunos otros sistemas de agricultura han llegado hasta nosotros por medio de documentos escritos que han proporcionado un amplio material para la investigación constructiva. En el caso de Roma, por ejemplo, hay disponible un compendio bastante completo sobre la situación de la agricultura desde el período de la monarquía hasta la caída del Imperio Romano. Los hechos pueden ser estudiados en las obras de Mommsen, Heitland y otros. En el caso de Roma, la Reforma Agraria de Servius Tullius ( a. C.) muestra claramente que no sólo la clase agrícola dominaba en el Estado al principio, sino que también se hacía un esfuerzo constante para mantener a la clase de los campesinos propietarios como médula de la comunidad. El concepto de que la constitución misma descansaba sobre el sistema del campesinado libre, impregnaba toda la política de guerras y conquistas de Roma. El propósito de la guerra era el aumento del número de sus terratenientes. La comunidad vencida, o bien era obligada a fundirse completamente con el campesinado romano, o bien, cuando no era reducida a este extremo, se le exigía ya no el pago de una contribución de guerra o de un tributo fijo, sino la cesión de una porción, generalmente, un tercio, de su tierra, la que era entonces ocupada legalmente por haciendas romanas. Son muchas las naciones que ganaron victorias y que realizaron conquistas, como los romanos; pero ninguna puede vanagloriarse de haber igualado a éstos, en

30 24 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO el arte de hacer suyo el suelo conquistado con el sudor de su frente y de asegurar, mediante el arado, lo que había ganado con la lanza. Lo que ha sido conquistado en la guerra puede ser arrancado al conquistador con otra guerra, pero no sucede igual cosa con las conquistas hechas por el arado. Mientras que los romanos perdieron muchas batallas, casi nunca cedieron suelo romano al firmar la paz y esto lo debían a la tenacidad con que los campesinos se aferraban a sus campos y hogares. La fuerza del hombre y del Estado reside en su dominio sobre el suelo; la fuerza de Roma estaba construida sobre el dominio más extensivo e inmediato de sus ciudadanos sobre el suelo, y sobre la unidad férrea del cuerpo que adquiría una posesión tan firme. (Mommsen)[5]. Estos ideales espléndidos no se sostuvieron. Durante el período comprendido entre la unificación de Italia y la derrota de Cartago, se efectuó una desintegración gradual de los campesinos; las pequeñas parcelas dejaron de producir utilidades substanciales; los cultivadores enfrentaron uno tras otro la ruina; el espíritu de moralidad y de frugalidad de los primeros tiempos de la República había desaparecido y la tierra de los campesinos italianos fue absorbida por los grandes haciendas. El terrateniente capitalista fue el personaje más importante de la época. No sólo producía más barato que el campesino porque disponía de más tierra, sino que también comenzó a utilizar esclavos. La misma superficie que en los tiempos pasados, cuando prevalecían las parcelas pequeñas, había mantenido entre cien y ciento cincuenta familias, era ocupada ahora por una sola familia de ciudadanos libres y más o menos cincuenta esclavos, en su mayoría solteros. Si éste era el remedio destinado a restaurar la economía en desintegración; tenía por desgracia todos los aspectos de la enfermedad. (Mommsen). Las causas principales de esta decadencia parecen ser cuatro: el tributo humano constantemente pedido por las legiones a los campesinos, especialmente durante las dos largas guerras con Cartago; las operaciones de los terratenientes capitalistas romanos que contribuían tanto como Amílcar y Aníbal a disminuir el vigor y el número de los ciudadanos italianos (Mommsen); la falta de una agricultura equilibrada entre siembras y ganadería y la falta de mantenimiento de la fertilidad del suelo; el empleo de esclavos en lugar de trabajadores libres. Durante este período la totalidad del comercio al por mayor del Lacio estaba en manos de los grandes propietarios, quienes eran al mismo tiempo los capitalistas y especuladores. La consecuencia natural fue la destrucción de las clases medias, especialmente de los pequeños propietarios, y el desarrollo por una parte de grandes señores adinerados y por la otra de un proletariado agrícola. El poder del capitalista era grandemente realzado por el crecimiento de la clase de los contratistas de impuestos, a los cuales el Estado arrendaba por una suma fija la cobranza de sus rentas indirectas. Los conflictos políticos y sociales subsiguientes no daban mucha ayuda a la comunidad agrícola. Las colonias fundadas para asegurar la sobe-

31 1.1. INTRODUCCIÓN 25 ranía de Roma sobre Italia procuraban nuevas haciendas para el proletariado agrícola, pero las causas profundas de la decadencia agrícola persistían a pesar de los esfuerzos de Catón y demás reformadores. Un sistema capitalista, cuyos intereses a la vista estaban en contraposición con un sano manejo agrícola, era amo y señor de la situación. La última parte del segundo siglo presenció una decadencia cada vez mayor. Entonces vinieron Tiberio Graco y la Ley Agraria, con el nombramiento de una Comisión Oficial para contrarrestar la disminución de la clase campesina, mediante el establecimiento comprensivo de nuevas pequeñas propiedades tomadas en la totalidad de la propiedad agraria italiana a disposición del Estado: ochenta mil nuevos agricultores italianos fueron dotados de tierras. Estos esfuerzos para restablecer a la agricultura en su verdadero lugar en el Estado, fueron acompañados por muchos perfeccionamientos en los métodos agrícolas romanos, los que eran especialmente adecuados para las haciendas grandes. El suelo que ya no podía producir trigo, fue dedicado al pastoreo; el ganado ahora cubría extensos campos y la viña y el olivo eran cultivados con buen resultado comercial. Estos métodos agrícolas, sin embargo, tenían que ser realizados con esclavos suministrados por constantes importaciones. Tales métodos de cultivo extensivos no pudieron naturalmente proporcionar los alimentos suficientes para la población de Italia. Se recurrió a otros países para conseguir los productos alimenticios esenciales; se conquistó provincia tras provincia para suministrar trigo al proletariado creciente. Estas zonas a su vez caían en la misma decadencia que se había producido en Italia. Finalmente, las clases adineradas abandonaron los restos despoblados de la madre patria y se construyeron una nueva capital en Constantinopla. La situación tuvo que ser salvada mediante una migración a tierras vírgenes. La vida de la nueva capital romana estaba asegurada por la fertilidad ilimitada del Egipto y también por la del Asia Menor, de las provincias Balcánicas y del Danubio. Al juzgar conforme a las normas corrientes de las empresas, se concluye que la historia agrícola del Imperio Romano terminó en un fracaso, debido a la incapacidad para comprender el principio fundamental según el cual el mantenimiento de la fertilidad del suelo y las aspiraciones legítimas de la población agraria nunca deben estar en conflicto con las operaciones de los capitalistas. La más importante posesión de una nación es su población. Si se la mantiene en buena salud y vigorosa, todo lo demás viene por sí solo; si se la deja entrar en decadencia, nada, ni siquiera las riquezas más grandes, podrán salvar al país de la ruina, ya que el soporte más sólido del capital debe ser una población rural próspera y contenta. Debió haberse ideado, pues, un compromiso entre la agricultura y las finanzas. Por no haberío encontrado, ambas provocaron su propia ruina.

32 26 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO Las prácticas del Oriente En la agricultura del Asia nos encontramos frente a un sistema de cultivo campesino cuyas características esenciales llegaron luego a la estabilización [2]. Lo que ocurre hoy día en los pequeños bancales de la India y de la China sucedía ya hace mucho, siglos. No hay necesidad de estudiar documentos históricos ni de visitar los restos de la agricultura megalítica de los Andes. Las prácticas agrícolas del Oriente han enfrentado la prueba suprema; son casi tan permanentes como las de la selva virgen, de la estepa o del océano. Las pequeñas huertas de la China, por ejemplo, mantienen siempre una firme producción y no aparece disminución alguna de su fertilidad después de cuarenta siglos de cultivo. Cuáles son las características principales de esta agricultura oriental? Las haciendas son muy pequeñas. En el caso de la India, por ejemplo, la relación entre el poder humano utilizado y la superficie cultivada se encuentra como sigue, en el Informe del Censo de 1931: Por cada agricultor, hay 2,9 acres (1,32 hectáreas) de tierra cultivada, de los cuales 0,65 acres (0,3 hectáreas) es de riego. Las cifras correspondientes para el año 1921 son 2,7 y 0,61. Estas cifras ilustran la intensidad de la lucha por la vida en esta parte de los trópicos. Estas pequeñas haciendas son a veces cultivados por métodos de cultura extensiva (adecuados para grandes haciendas) que no hacen uso ni de toda la energía de los hombres y animales ni de la fertilidad potencial del suelo. Si miramos hacia el extremo Oriente, hacia la China y el Japón, un sistema similar de pequeñas propiedades se encuentra acompañado de una presión aún más intensa de la población, tanto humana como bovina. En la introducción de Farmers of Forty Centuries[3], King indica que las tres principales islas del Japón tenían en 1907 una población de habitantes, mantenida por millas cuadradas de tierras cultivadas. Esto da una densidad de habitantes por milla cuadrada, o sea más de tres habitantes por acre (cerca de 7 por hectárea). Además, el Japón alimentaba con cada milla cuadrada de cultivo una numerosa población animal 69 caballos y 56 vacunos, casi todos empleados en los trabajos; 825 aves de corral; 13 cerdos, caprinos y ovinos. Aún cuando no hay estadísticas precisas en China, los ejemplos indicados por King revelan un estado de cosas similar al del Japón. En la provincia de Shantung, un agricultor con una familia de doce personas mantenía un burro, una vaca y dos cerdos en 2,5 acres (1,13 hectárea) de tierra cultivada, o sea una densidad de población de personas, 256 burros, 256 vacunos y 512 cerdos por milla cuadrada. El término medio de siete haciendas chinas visitados, daba una capacidad de mantenimiento de personas, 212 vacunos o burros y 399 cerdos casi consumidores y 400 transformadores de forrajes por milla cuadrada

33 1.1. INTRODUCCIÓN 27 de campo cultivado. Comparados con estas cifras notables, los Estados Unidos indicaban en su estadística correspondiente para el año 1900, por milla cuadrada: 61 personas y 30 caballares y mulares. Las cosechas de alimentos y forrajes predominan. La función primordial de la agricultura del oriente es el suministro de alimentos a los campesinos y a su ganado. Esta es una consecuencia inmediata de la presión de la población sobre la tierra. El hambre primordial que debe apaciguar el suelo es la del estómago. Una necesidad secundaria está constituida por las demandas de materias primas para la industria fabril; aunque nueva, esta necesidad. ha tenido un considerable desarrollo desde la apertura del Canal de Suez en 1869 (lo que puso en contacto efectivo a los pequeños bancales de los labriegos con los mercados del Occidente) y el establecimiento de industrias locales, como las del yute y del algodón. Una larga experiencia nos enseña que los campos de la India son capaces de satisfacer el hambre del estómago. Pero está aún por probarse si serán susceptibles de atender la creciente demanda de la máquina. El Canal de Suez ha estado en servicio solamente durante setenta años. La primera hilandería de algodón fue, abierta en 1818, en Fort Gloster, cerca de Calcuta. La industria del yute en Bengala ha crecido en el espacio de un siglo. El yute fue importado por primera vez en La primera planta elaboradora de yute en el Hoogly inició sus operaciones en Estas industrias locales, así como el comercio de exportación de materias primas para las fabricas del Occidente, son un tributo suplementario sobre la fertilidad del suelo. Su prosperidad futura y en realidad hasta su existencia misma son posibles solamente si se toman medidas para mantener esta fertilidad. Es evidente que no tendría objeto establecer plantas algodoneras y de yute en la India, instalar agencias comerciales como las de Calcuta, ni construir buques para el transporte de materias primas, si estas empresas no fueran estables y permanentes. Sería locura y traería una evidente pérdida de capital emprender estas actividades si tuvieran por única base las actuales reservas de fertilidad en el suelo. Todos los interesados en esta hambre de la máquina el gobierno, los financieros, los industriales y los distribuidores deben hacer lo necesario para que los campos de la India puedan soportar la nueva carga que se les ha impuesto desde los cincuenta años últimos, más o menos. La demanda del comercio y de la industria por una parte y la fertilidad del suelo por la otra deben ser mantenidas en relación correcta una con la otra. La forma en que la India satisface las dos hambres la del estómago y la de la máquina se ilustra con el estudio del cuadro 1.1, en que se compara la superficie destinada a cosechas para alimentos y forrajes con la que produce cosechas para venta a la industria. Las cosechas principales para alimentos, por orden de importancia, son el arroz, las leguminosas, los mijos, el trigo y los garbanzos. Las cosechas industriales son más variadas: algodón, semillas

34 28 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO Cuadro 1.1: Estadística Agrícola de la India Británica [1] SUPERFICIE EN ACRES, CULTIVADA PARA ALIMENTOS Y FORRAJES Arroz Mijos Trigo Gramíneas Garbanzos y otros granos para alimentos Forrajes Condimentos, especias, frutas, verduras y alimentos diversos Cebada Maíz Azúcar Total alimentos y forrajes SUPERFICIE EN ACRES: CULTIVADA PARA COSECHAS INDUSTRIALES Algodón Semillas oleaginosas, principal) neme maní, sésamo, nabo, mostaza y linaza Yute y otros textiles Tinturas, tanino, drogas, narcóticos y diversos productos industriales Tabaco Té Café Indigo Opio Total cosechas industriales oleaginosas y en seguida el yute y otras textiles, el tabaco, el té, el café y el opio. Se puede ver que las cosechas para alimentos y forrajes abarcan el 86 por ciento de la superficie total cultivada y que las plantas industriales, en cuanto a extensión cultivada se refiere, son de menos importancia y abarcan solamente la séptima parte de la superficie total cultivada. Ha ocurrido un cambio interesante en la producción de las cosechas para alimentos de la India, durante los últimos veinticinco años. La producción de azúcar era generalmente insuficiente para las ciudades y grandes cantidades eran importadas desde Java, la Isla Mauricio y el continente europeo. Hoy día, gracias a la labor desarrollada en Shahjahanpur en las Provincias Unidas, a las nuevas variedades de caña creadas y a la protección de que goza

35 1.1. INTRODUCCIÓN 29 la industria azucarera, la India llena casi completamente sus necesidades en azúcar. El término medio de azúcar importada antes de la guerra en 1914, era de toneladas; en el total bajó a toneladas. Las cosechas mixtas o combinadas son la regla general. A este respecto, los agricultores del Oriente han seguido el método de la Naturaleza como lo hemos descrito al hablar de la selva virgen. Las siembras mixtas son adoptadas con mayor amplitud cuando el constituyente principal es un cereal. Cosechas como las de sorgos, trigo, cebada y maíz son combinadas con una leguminosa adecuada, a veces una especie que madura bastante más tarde que el cereal. La arveja de paloma (Cajanus indicus, Spreng) probablemente la cosecha leguminosa más importante del aluvio del Ganges, se siembra con el sorgo o con el maíz. La mezcla de la leguminosa con el cereal redunda aparentemente en una ayuda mutua, pues el carácter de la vegetación mejora. Será que las raíces de estas plantas secretan materias útiles para una y otra? Será la asociación micorrizal que se encuentra en las raíces de estos cereales y leguminosas tropicales, el agente determinante de tales secreciones? Hasta este momento, la ciencia no es capaz de contestar estas preguntas, está recién empezando a estudiarlas. Tenemos aquí otro ejemplo de cómo los labriegos del Oriente se han anticipado y han utilizado la solución de uno de los problemas que la ciencia del Occidente principia a reconocer. Cualquiera que sea la razón que hace que las plantas prosperen más, asociadas en combinaciones adecuadas, el hecho es que las mezclas dan generalmente mejores resultados que el monocultivo. Esto puede verse en Inglaterra[4], en las siembras mixtas de trigo con frijoles, de vescias con centeno, de trébol con ballico y en el cultivo intensivo de verduras bajo vidrio. Los productos obtenidos bajo luz holandesa han mejorado mucho desde que fueron copiadas las prácticas de siembras mixtas de los chacareros chinos de Australia 1. Se mantiene siempre cierto equilibrio entre las siembras y el ganado. Aún cuando las siembras tienen generalmente más importancia que el ganado en la agricultura oriental, raras veces o nunca encontramos siembras sin animales. Esto es debido a que los bueyes son necesarios para los cultivos y los búfalos para la leche 2. Sin embargo, los residuos animales tal como ocurre a menudo en otras partes del mundo no siempre son utilizados completamente para mejorar el suelo. Los chinos han reconocido desde tiempos 1 Mr. F. A. Secrett fue, a mi parecer, el primero en introducir este sistema en gran escala en Gran Bretaña. Me informó que lo había visto por primera vez en Melbourne. 2 La hembra del búfalo es la vaca lechera del Oriente y proporciona no solamente una labor útil en el cultivo del arroz, sino que también produce grandes cantidades de leche rica, con una ración que resultaría de hambre para las mejores vacas lecheras de Europa y América. La aclimatación del búfalo en los campos de los trópicos Africa, América Central, las Antillas en particular haría mucho para mejorar la fertilidad del suelo y la alimentación de los habitantes.

36 30 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO remotos la importancia de la orina de los animales el gran valor de los residuos animales para la preparación de los abonos compuestos. En la India, se presta mucho menos atención a estos desperdicios y una alta proporción de las bostas del ganado se quema en lugar de leña. Por otra parte, en la mayoría de los países del Oriente los residuos humanos son devueltos al suelo como fertilizante. En la China, son recogidos para abonar directamente a las siembras. En la India, se concentran en la zona de suelo altamente fertilizado que rodea inmediatamente a cada población. Si los habitantes o parte de ellos pudieran ser convencidos de esparcir detritus en una zona más distante durante unos pocos años, la superficie de suelos cultivados en forma intensiva podría ser fácilmente duplicada. Aquí está la oportunidad que se ofrece al nuevo sistema de gobierno de la India para aumentar la producción sin gastar una sola rupia. En la India hay unas aldeas, cada una de las cuales está rodeada de una zona de suelo muy fértil, constantemente abonado en exceso por los detritus de sus habitantes. Si examinamos las cosechas obtenidas en este suelo, encontramos que los rendimientos son altos y que las plantas son notablemente sanas. Aunque podemos encontrar en la India un medio millón de ejemplos de la conexión entre la fertilidad del suelo y la salud de las plantas, y que estos experimentos naturales, han estado ocurriendo durante siglos antes que siquiera se pensara en establecer Estaciones Experimentales al estilo de Rothamsted, la ciencia agrícola moderna ignora sus resultados y se niega porfiadamente a considerarlos como una prueba, en gran parte porque no tienen la base de las altas matemáticas. Ellos, sin embargo, echan por tierra una de las ideas difundidas por los discípulos de Steiner y según la cual el empleo de los residuos humanos en la agricultura es nocivo. Las plantas leguminosas son muy comunes. Aun cuando fue solamente en 1888, después de una discusión que duró más de treinta años, que la ciencia del Occidente aceptó como comprobado el importante papel desempeñado por las plantas leguminosas para enriquecer el suelo, siglos de experiencia habían enseñado a los labriegos del Oriente la misma lección. La introducción de una leguminosa en la rotación cultural es una de sus más antiguas y universales prácticas. En algunas zonas, como en el llano del Ganges y del Indus, una de estas leguminosas la arveja de paloma se utiliza también como cultivador del subsuelo. Su sistema radicular profundo y ancho realiza la aireación del suelo compacto, tan parecido a los terrenos de la División de Holland, en el condado de Lincoln, en Gran Bretaña. Los cultivos son generalmente superficiales y efectuados con arados de madera con punta de hierro. Los arados de vertedera, como los usados en el Occidente para destruir las malezas, nunca fueron diseñados por los pueblos del Oriente. Aparentemente hay dos razones para ello: 1) la inversión del suelo para la destrucción de las malezas es innecesaria en un clima cálido

37 1.1. INTRODUCCIÓN 31 donde el mismo trabajo es realizado sin costo por el sol; 2) la preservación de la nivelación de los bancales es esencial para el drenaje superficial, para evitar las pozas de agua y realizar el regadío. Últimamente, se ha dado otra razón para explicar los fundamentos de este cultivo superficial. Las reservas de nitrógeno en el suelo, en forma de materia orgánica, deben ser cuidadosamente conservadas: son parte del capital de trabajo del agricultor. Los cultivos exagerados y la penetración profunda del arado producirán la oxidación de estas reservas y el equilibrio de la fertilidad del suelo quedaría pronto destruido. El arroz se produce en todas partes. Por un amplio margen, el cultivo más importante del Oriente es el del arroz. En la India, como lo hemos visto ya, la producción de arroz sobrepasa la de dos cosechas de cualquier otro cultivo. Dondequiera que el suelo y el agua disponible lo permiten, se cultiva invariablemente el arroz. Un estudio de esta siembra ofrece lecciones interesantes. A primera vista, el arroz parece contradecir uno de los grandes principios de la agricultura occidental, o sea la dependencia de los cereales de los abonos nitrogenados. Grandes cosechas de arroz son producidas en muchas partes de la India en el mismo terreno, año tras año, sin adición de ningún abono. Los campos de arroz del país, exportan paddy en enormes cantidades, sin que exista una importación correspondiente de nitrógeno combinado 3. De dónde saca el arroz su nitrógeno? Una probable fuente se encuentra en la fijación del azote atmosférico que se realizaría en la película de algas sumergidas en la superficie del barro. Otro origen sería el almácigo mismo, donde las plantitas son criadas en un suelo fuertemente abonado con estiercol de vacunos. Grandes cantidades de nitrógeno y otros elementos serían almacenadas en la plantita misma y en el momento del trasplante este arsenal de reservas permitiría a la planta pasar por esta prueba con éxito y probablemente también disponer del nitrógeno necesario durante el crecimiento ulterior. La abonadura de estos almácigos de arroz ilustra un principio muy general en agricultura, o sea la importancia de iniciar una siembra en un suelo verdaderamente fértil y de arreglar las cosas para que la planta pueda absorber gran parte de lo que le es necesario, desde el comienzo de su desarrollo. 3 Tomando el ejemplo de Burnia como región exportadora de arroz durante los años , más o menos de toneladas de paddy fueron exportadas de una superficie de más o menos de acres. Como el arroz sin pelar contiene más o menos 1,2 % de nitrógeno, la cantidad de este elemento embarcado por mar durante estos 20 años, o destruido al quemarse el hollejo, es de más o menos toneladas. Como esta constante exportación de nitrógeno no fue compensada por ninguna importación de fertilizantes, deberíamos esperar una disminución de fertilidad. Sin embargo, esto no sucede ni en Burna ni en Bengala, donde el arroz ha sido producido en los mismos campos año tras año durante siglos. Es evidente que el suelo debe obtener suministros frescos de nitrógeno de alguna parte, pues de otra manera no habría más cosechas. La única fuente de nitrógeno es la fijación de la atmósfera por la película de algas, lo que ahora se está investigando.

38 32 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO Hay abundante mano de obra en todas partes, como se puede pensar dada la gran densidad de la población rural. En realidad, en la India esta abundancia es tan grande que si pudiera expresarse en dinero el tiempo sobrante de los agricultores y de sus animales de trabajo durante un solo año, se llegaría a cifras verdaderamente colosales. Este tiempo sobrante, sin embargo, no está del todo perdido. Permite a los campesinos y a sus bueyes recobrarse de los períodos de trabajo intensivo que preceden a la siembra y se repiten durante la cosecha. En estos momentos, el tiempo es todo: todo el mundo trabaja desde la madrugada hasta la noche. La preparación del suelo y la ejecución de la siembra necesitan el mayor cuidado y la mayor pericia: el trabajo debe ser terminado dentro de un plazo muy reducido, de suerte que es esencial disponer de un gran número de trabajadores. Se observará que en esta agricultura de labriegos, la gran presión de la población sobre el suelo conduce a la pobreza, especialmente en las regiones en que, como ocurre en la India, se emplean métodos de cultivo extensivo en pequeñas granjas que, en realidad, necesitarían cultivo intensivo. Resulta admirable que, a pesar de este factor desfavorable, la fertilidad del suelo haya sido preservada durante siglos; esto se debe a que se han usado medios naturales y no fertilizantes artificiales. Las siembras pueden soportar las incursiones de hongos e insectos sin necesidad de una película delgada de veneno protector Los métodos agrícolas del Occidente Si dirigimos una amplia mirada sobre la tarea en que están empeñados los campos del Occidente, encontramos que están tratando de satisfacer no menos de tres formas de hambre: 1. el hambre local de la población rural, incluso su ganado; 2. el hambre de las crecientes poblaciones urbanas, las que son improductivas desde el punto de vista de la fertilidad del suelo; y 3. el hambre de la máquina que pide constantemente una corriente de materias primas para elaborar. La población urbana ha crecido, durante el último siglo, fuera de toda proporción; las exigencias de la máquina crecen a medida que aumenta su eficiencia, la reducción de las utilidades unitarias se compensa con una mayor producción de artículos manufacturados. Todo esto aumenta la carga del suelo y la contribución sobre su fertilidad. Es interesante hacer un análisis crítico de la agricultura occidental para ver como se está adaptando a su creciente tarea. Examinemos, pues, sus principales características.

39 1.1. INTRODUCCIÓN 33 La superficie de las haciendas tiende a aumentar. Existe una gran diversidad entre los tamaños de las granjas del Occidente, desde la pequeña unidad familiar de Francia o Suiza, hasta las inmensas haciendas colectivas de Rusia y las grandes estancias de Argentina y Estados Unidos. Paralela a este aumento del tamaño, se produce la disminución del número de hombres por milla cuadrada. En el Canadá, por ejemplo, el número de trabajadores por cada acres de tierra cultivada bajó de 26 en 1911 a 16 en Desde la publicación de estas cifras, el número de trabajadores ha disminuido todavía más. Este estado de cosas se ha originado por la escasez y la carestía de la obra de mano lo que, naturalmente, llevó a estudiar máquinas para ahorrar brazos. El monocultivo es la regla general. Casi en todas partes las siembras se realizan en cultivos individuales. Con la excepción de algunas praderas de temporada, las siembras mixtas son escasas. En las ricas tierras de prairies de América del Norte hasta la rotación es desconocida; las siembras de trigo se siguen una a otra y, no se hace nada para convertir la paja en humus por medio de la orina y del estiércol del ganado. La paja es una molestia y se quema anualmente. La máquina reemplaza rápidamente al animal. La creciente mecanización es una de las características del campo occidental. Dondequiera que pueda ser inventada una máquina susceptible de ahorrar obra de mano o trabajo animal, su fabricación resulta un éxito. La electrificación de la agricultura está principiando. Los motores de todos clases están a la orden del día en todas partes. La marcha incontrarrestable de la cosechadora combinada en todas las zonas productoras de trigo del mundo, es uno de los últimos ejemplos de la mecanización de la agricultura occidental. Los cultivos tienden a ser más rápidos y más profundos. Existe la creencia de que mientras más profundamente se remueve el suelo, mejor resultará la cosecha. El invento del girocultivator-fresadora, una pesada y cara máquina para mullir el suelo, es una solución dada a esta nueva exigencia. Los esclavos del Imperio Romano han sido reemplazados por esclavos mecánicos. El reemplazo del caballo y del buey por el motor a combustión interna y por el motor eléctrico tiene sin embargo una consecuencia fatal. Estas máquinas no eliminan orina ni estiercol y en consecuencia no aportan ninguna contribución al mantenimiento de la fertilidad del suelo. En este sentido, los esclavos de la agricultura del Occidente son menos eficientes que los de la antigua Roma. Los fertilizantes artificiales tienen amplio uso. La característica de la fertilización del Occidente es el empleo de abonos artificiales. Las fábricas ocupadas durante la guerra en 1914 en la fijación de nitrógeno atmosférico para la elaboración de explosivos, tuvieron que encontrar nuevos mercados; el uso de los fertilizantes nitrogenados en la agricultura aumentó, hasta el punto que hoy día la mayoría de los agricultores y hortelanos basan su

40 34 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO programa de fertilizantes sobre las formas más baratas de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) que existen en el mercado. Tanto en la estación experimental como en las granjas particulares, la agricultura está dominada por lo que podemos llamar la mentalidad NPK. Intereses industriales creados, firmemente establecidos en épocas de emergencia nacional, no pueden desalojarse. Los abonos artificiales suponen menos trabajo y menos molestia que el estiercol de corral compuesto. El tractor es superior al caballo en fuerza y en velocidad de trabajo; no necesita alimentos ni cuidados caros durante las largas horas de descanso. Estos dos factores hicieron más fácil el manejo de una hacienda. La cuenta de pérdidas y ganancias se presenta más favorable. Temporalmente la agricultura resultó un negocio provechoso. Pero este asunto tiene también otro aspecto. Los productos químicos y las máquinas no contribuyen en nada a cuidar la salud y conservación del suelo; su uso hace imposible el equilibrio entre los procesos de crecimiento y los de desintegración, y todo lo que consiguen es transferir el capital del suelo a una cuenta corriente. Se hará ello mucho más evidente aún, cuando las tentativas, ahora en su principio, de trabajar el campo sin ningún animal, lleven a la agricultura al fracaso completo. Las enfermedades están en aumento. Con el incremento del abono artificial y el agotamiento de las reservas originales de humus contenidas en todo suelo fértil, ha habido un aumento correspondiente de las enfermedades de las plantas cultivadas y de los animales que se alimentan de ellas. Si se compara el desarrollo de la fiebre aftosa en Europa con su relativa benignidad entre los animales bien alimentados del Oriente, o si se hace la comparación entre diversas zonas de Europa, debe llegarse inevitablemente a la conclusión que tiene que haber una conexión íntima entre ciertos métodos equivocados de cultivo y las enfermedades animales. En siembras o plantaciones como las de papas y frutales, el uso de las pulverizaciones con venenos ha crecido en proporción a la disminución de los suministros de estiercol compuesto de corral y a la merma de la fertilidad. Los procedimientos para conservación de los alimentos están también en pleno desarrollo. Una característica de la agricultura del Occidente es el invento de nuevos procedimientos de conservación de los alimentos, mediante los cuales se alarga el trayecto de productos como carne, leche, verduras, y frutas, entre el suelo y el estómago. Esto se consigue por frigorización, por el uso de ácido carbónico, por desecación, y por elaboración de conservas. Aun cuando es evidente que los alimentos son conservados durante cierto tiempo en esta forma, cuál será el efecto de estos procedimientos sobre la salud del pueblo durante un período, digamos de veinticinco años? Será posible conservar la frescura primitiva de los alimentos? De ser así, la técnica habría realizado una verdadera hazaña.

41 1.1. INTRODUCCIÓN 35 La ciencia ha sido llamada en auxilio de la producción. Otra característica de la agricultura occidental es el desarrollo de la ciencia agrícola. Se han hecho esfuerzos para disponer de la ayuda de numerosas ciencias separadas para el estudio de los problemas agrícolas y del aumento de la producción del suelo. Esto ha tenido como consecuencia la fundación de numerosos centros de experimentación que, anualmente, publican un gran caudal de consejos en forma de impresos. Sin embargo, estas ideas callampas sobre agricultura han fracasado; la madre tierra, privada de sus derechos de fertilización, se está rebelando; el suelo se pone en huelga y su fertilidad declina. Un examen de las zonas que alimentan la población y las máquinas de un país como Gran Bretaña, no deja dudas de que el suelo ya no puede soportar el esfuerzo; algo semejante ocurre en los Estados Unidos, el Canadá, Africa, Australia y Nueva Zelanda. En Inglaterra misma la verdadera agricultura ha sido ya abandonada, excepto en las mejores tierras[4]. La pérdida de fertilidad en el mundo entero se evidencia con la amenaza creciente que constituye la erosión. La gravedad de esta situación está comprobada por el interés prestado ahora a este asunto en la prensa y por las diversas Administraciones. En los Estados Unidos, por ejemplo, todos los recursos del Gobierno están siendo movilizados para salvar lo que queda de los buenos suelos. Hemos estudiado la situación agrícola brevemente desde el punto de vista de la fertilidad del suelo, y hemos resumido las principales características de los diversos sistemas de agricultura. El más significativo entre ellos es el de la Naturaleza tal como lo podemos observar en la selva. Allí se hace el más completo empleo de la luz solar y de la lluvia para la producción de grandes cosechas y al mismo tiempo, no solamente para mantener la fertilidad del suelo, sino para formar grandes reservas de humus. Los labriegos de la China, que prestan la mayor atención a la devolución de todos los residuos al suelo, son los que se acercan más al ideal indicado por la Naturaleza. Han conseguido mantener una numerosa población sobre el suelo, sin ninguna disminución de la fertilidad. La agricultura de la Roma antigua fracasó porque no pudo conservar la fertilidad del suelo. Los agricultores del Occidente están repitiendo los errores cometidos por la Roma Imperial, y sin embargo los suelos del Imperio Romano debían satisfacer únicamente las necesidades de una población poco densa. Las exigencias de la máquina eran prácticamente inexistentes. En el Occidente hay relativamente más estómagos que llenar y el hambre creciente de la máquina es una nueva carga para el suelo. El Imperio Romano duró once siglos. Cuánto durará la supremacía del Occidente? La contestación depende de la sabiduría y del valor con que la población pueda resolver los problemas que realmente tienen importancia. Puede la humanidad regular su vida en tal forma que su bien más preciosola fertilidad del suelo sea conservado? De la contestación a esta pregunta

42 36 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO depende el futuro de la civilización. Bibliografía [1] Estadística Agrícola de la India, I, Delhi, [2] Howard, A., y Howard, G. L. C. The Development of Indian Agriculture, Oxford University Press, [3] King, F. H. Farmers of forty centurias or permanent Agriculture in China, Korea and Japan. Londres, [4] Lymington, Viscount. Famine in England. Londres, [5] Mommsen, Theodor. The History of Rome. Trad. Dickson, Londres, [6] Wrench, G. T. The Wheel of Health. Londres, 1938.

43 1.2. EN QUÉ CONSISTE LA FERTILIDAD DEL SUELO En qué consiste la fertilidad del suelo Cuál es el verdadero significado de la palabra fertilidad? En qué forma influye la fertilidad sobre el suelo, la siembra o el animal? Haremos en este capítulo un esfuerzo para contestar estas preguntas y demostrar por qué la fertilidad del suelo debe ser la pregunta de todo sistema permanente de agricultura. La naturaleza íntima de la fertilidad del suelo puede ser comprendida solamente si se considera en relación con el ciclo de la Naturaleza. Debemos eliminar, para este estudio, el método acostumbrado, que consiste en abordar los problemas agrícolas mediante estudios fragmentados basados en ciencias distintas y debemos sobre todo hacer caso omiso de las pruebas estadísticas obtenidas a partir de los experimentos corrientes de las Estaciones Experimentales. En lugar de desmenuzar el problema en fragmentos y de estudiar la agricultura con el método analítico apropiado solamente para el descubrimiento de hechos nuevos debemos adoptar un método sintético y considerar la rueda de la vida como un solo gran conjunto y no como un conglomerado de partes sin mutua conexión. Todas las fases del ciclo de la vida tienen una íntima relación entre sí; todas contribuyen a integrar la actividad de la Naturaleza, son de igual importancia y ninguna puede ser omitida. Debemos en consecuencia estudiar la fertilidad del suelo en relación con un sistema natural de trabajo y adoptar métodos de investigación en relación íntima con este sistema. No debemos impresionarnos solamente con resultados cuantitativos; a menudo podremos usar mejor los cualitativos. Debemos mirar la fertilidad del suelo en la misma forma en que estudiaríamos un negocio comercial en que deben tomarse en cuenta por igual las cuentas de pérdidas ganancias, el balance, la situación comercial de la firma y su sistema de administración. El conjunto es el que tiene importancia en los negocios y no determinada transacción o la utilidad del ejercicio en curso. Lo mismo sucede con la fertilidad del suelo. Debemos considerar el bosque y no al árbol individual. La rueda de la vida la forman dos procesos: el crecimiento y la desintegración. Uno es la contrapartida del otro. Veamos primero el proceso de crecimiento. El suelo produce cosechas; éstas constituyen alimentos para los animales; cosechas y animales son a su vez ingeridos por el cuerpo humano y digeridos por él. El ser humano perfectamente desarrollado, normal, vigoroso, es la producción natural más perfecta que se conoce. No hay discontinuidad en la cadena entre el suelo y el hombre; esta sección de la rueda de la vida corre sin interrupción; constituye también una integración; cada paso depende del paso anterior. Debe, en consecuencia, ser estudiada como un organismo que trabaja en

44 38 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO conjunto. La energía necesaria para mover la maquinaria del crecimiento la proporciona el sol; la clorofila de las hojas verdes es el agente mediante el cual se capta esta energía; la planta puede, gracias a ella, elaborar alimentos con la síntesis de hidratos de carbono y de proteínas a partir del agua y otras substancias extraídas del suelo por las raíces y del ácido carbónico de la atmósfera. La eficiencia de las hojas verdes resulta, pues, de la mayor importancia; de ella depende el suministro de alimentos de este planeta, nuestro bienestar y nuestras actividades. No hay otra fuente de alimentación. Sin el sol y las hojas verdes nuestras industrias, nuestro comercio, y nuestras riquezas resultarían luego inútiles. Los principales factores que determinan el funcionamiento de las hojas verdes son la condición del suelo y su relación con las raíces de la planta. La planta y el suelo enchufan una con el otro por intermedio de las raíces en dos formas: por los filamentos de las raíces y por la asociación micorrizal. La primera condición para esta penetración recíproca es que la superficie interna del suelo el espacio de sus poros sea la mayor posible durante toda la vida de la planta. Sobre las paredes del espacio poroso, tienen lugar las principales actividades del suelo. Es en estas paredes recubiertas con delgadas películas de agua, donde se desarrolla la vida de los pobladores del suelo, es decir principalmente de las bacterias, hongos y protozoarios. El contacto entre el suelo y la planta se realiza en primer lugar por medio de los filamentos de las raíces. Estas son prolongaciones de la capa externa de células de la raíz nueva. Su oficio consiste en absorber el agua de las delgadas películas que cubren las paredes de los poros y con esta agua las sales que contiene ella en disolución y que son necesarias para el funcionamiento de las hojas verdes. Ningún alimento verdadero puede llegar a la planta en esta forma, sino únicamente materiales sencillos que necesitan las hojas verdes para sintetizar alimentos. Las actividades de los espacios porosos dependen de una debida aireación que suministre el oxígeno necesario para la respiración. El subproducto consiguiente es el ácido carbónico. Para mantener este suministro de oxígeno y eliminar los sobrantes de ácido carbónico es indispensable que los poros queden debidamente abiertos y en contacto con la atmósfera. El suelo debe ser ventilado. De allí la importancia de las labores culturales. Como la mayoría de los organismos del suelo no tienen clorofila y además trabajan en la obscuridad, deben recibir un suministro de energía, la que se obtiene mediante la oxidación del humus, nombre dado a un residuo complejo de materia animal y vegetal en parte oxidada y de substancias sintetizadas por las bacterias y los hongos que desintegran estos detritus. Este humus proporciona también el cemento que aglomera las diminutas partículas de

45 1.2. EN QUÉ CONSISTE LA FERTILIDAD DEL SUELO 39 la tierra mineral en otras partículas compuestas y de mayor tamaño y en esta forma mantiene abierto el espacio de los poros. Si el suelo es deficiente en humus, el volumen del espacio poroso disminuye; la aireación del suelo se dificulta y falta materia orgánica para su población; la máquina del suelo se echa a perder; se reduce el suministro de oxígeno, agua y elementos minerales en disolución que necesitan los filamentos de las raíces; la síntesis de los hidratos de carbono y de las proteínas prosigue en las hojas con un ritmo más lento; el crecimiento sufre. El humus resulta, por consiguiente, uno de los materiales esenciales para el funcionamiento de la primera fase del ciclo de la vida. Existe otra razón que confiere importancia al humus. Su presencia en el suelo se hace indispensable para que pueda funcionar debidamente la segunda forma de contacto entre el suelo y la planta, la asociación micorrizal. Consiste esta asociación en el hecho que ciertos hongos del suelo, que viven del humus, puedan invadir las células vivas de las raíces nuevas y establecer allí una íntima conexión con las plantas. Los pormenores de esta simbiosis son actualmente objeto de investigaciones y discusiones. Estos hongos del suelo y las células de las plantas viven juntos en una unión más íntima que la existente entre las algas y los hongos que constituyen el liquen. Queda por aclararse todavía en qué forma los hongos se benefician con esta unión. Es más fácil comprender cómo las plantas salen favorecidas con ella. Si se examina al microscopio una preparación adecuada de raíces en simbiosis, pueden observarse todos los grados de digestión del micelio de los hongos. Al final de esta asociación, la raíz consume el hongo y en esta forma puede absorber los hidratos de carbono y las proteínas que los hongos han obtenido en parte del humus contenido en el suelo. De manera que la asociación micorrizal es el puente vivo que une un suelo fértil (o rico en humus) con la planta, en forma directa y que permite la transferencia de alimentos listos para ser aprovechados del suelo a la planta. La manera como esta asociación influencia el trabajo de las hojas constituye uno de los problemas de mayor interés que se ofrece a la investigación científica. Depende la síntesis efectiva de hidratos de carbono y de proteínas realizada en las hojas verdes, de los productos de la digestión de estos hongos del suelo? Ello es más que probable. Influencian o determinan estos productos de digestión las características de calidad y de resistencia a las enfermedades de las plantas? Sí, como parece, la respuesta es afirmativa, habría que concluir que la salud y el bienestar de la humanidad han de depender de la eficiencia con que se realiza esta asociación micorrizal[1][2]. Hemos visto que en un suelo fértil, el suelo y las plantas entran en comunicación por dos caminos simultáneos. Para establecer y mantener esta comunicación doble, el humus resulta esencial. Constituye, en consecuencia, la clave del ciclo de la vida. Sin su presencia, la rueda de la vida no puede

46 40 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO funcionar debidamente. Los procesos de desintegración que cierran el ciclo y completan la rueda de la vida, pueden ser observados en acción en el suelo de cualquier bosque. Lo hemos examinado anteriormente y hemos visto como los detritus mezclados de animales y vegetales son transformados en humus y cómo la selva se fertiliza a sí misma. Tales son los hechos esenciales en la rueda de la vida. El crecimiento por un lado; la desintegración por el otro. En la agricultura de la Naturaleza, se alcanza y se mantiene un equilibrio entre estos (los procesos complementarios. Los únicos sistemas de agricultura humana que han enfrentado con éxito la prueba del tiempo los del Oriente han copiado al pie de la letra esta regla de la Naturaleza. De allí que el primer principio de una agricultura floreciente consiste en establecer y mantener una relación adecuada entre el proceso de crecimiento y el de desintegración. La agricultura debe siempre ser equilibrada. Si apuramos el crecimiento, debemos también apurar la desintegración. Cuando, en cambio, las reservas del suelo se malgastan, la producción de cosechas deja de constituir una práctica agrícola valiosa y se transforma en algo muy distinto. El agricultor pasa entonces a ser el autor de un verdadero despojo. Podemos ahora dar una definición más clara de lo que significa la fertilidad del suelo: es la condición que tiene un suelo rico en humus en que, el crecimiento se realiza en forma rápida, suave y efectiva. La palabra fertilidad sugiere entonces tales cosas como la abundancia, la alta calidad y la resistencia a las enfermedades. Un suelo que produce a la perfección una cosecha de trigo el alimento del hombre es descrito como fértil. En la misma categoría debe incluirse una pradera en que se producen carne y leche de primera clase. Una chacra de la cual se obtienen verduras de la más alta calidad, ha alcanzado el tope, en lo referente a la fertilidad. Por qué tiene la fertilidad tanta influencia sobre el suelo, la planta y el animal? Por obra del humus que contiene. La naturaleza de esta substancia y los productos de su desintegración son, pues, del mayor interés. Qué es el humus? Encontramos una contestación perfecta a esta pregunta en la segunda edición, publicada en 1938, de la admirable monografía de Waksman [3] sobre el humus, en la cual han sido ordenados no menos de folletos originales sobre esta cuestión. Waksman define el humus como un conglomerado complejo de substancias amorfas entre pardas obscuras, y que han sido formadas por residuos animales y vegetales descompuestos por la acción de microorganismos, bajo condiciones aerobias y también anaerobias, generalmente en ciertos suelos, estercoleras, pantanos a turba y lagos. Química-

47 1.2. EN QUÉ CONSISTE LA FERTILIDAD DEL SUELO 41 mente, el humus se compone de elementos del material original resistentes a una mayor descomposición; de substancias en descomposición; de elementos complejos resultantes de procesos de descomposición, sea por hidrólisis, sea por oxidación y reducción; y de varios compuestos sintetizados por los micro-organismos. El humus es un cuerpo natural; es una entidad compleja, exactamente como lo son las substancias vegetales, animales y microbianas; es aún químicamente mucho más complejo que ellas, ya que todas ellas contribuyen a su formación. El humus posee ciertas propiedades físicas, químicas y biológicas específicas que lo hacen distinto de otros cuerpos orgánicos naturales. El humus, por sí mismo o por acción recíproca sobre ciertos constituyentes inorgánicos del suelo, forma un sistema coloidal complejo, cuyos distintos elementos constituyentes son mantenidos unidos por fuerzas de tensión superficial; este sistema se adapta a condiciones variables de reacción, humedad y acción de electrolitos. Las numerosas actividades de los micro-organismos del suelo se desarrollan en forma amplia dentro de este sistema. Mirado desde el punto de vista de la química o de la física, el humus está formado por un grupo de compuestos orgánicos muy complejos, los que, a su vez, dependen de la naturaleza de los residuos que han servido para formarlo, de las condiciones bajo las cuales la descomposición ha tenido lugar y del grado alcanzado por el proceso de desintegración. El humus no es idéntico en todas partes y sufre variaciones según las circunstancias. Además, es algo vivo, dentro de lo cual hierve una gran diversidad de microorganismos que se nutren de él. El humus en su estado natural es dinámico. Desde el punto de vista agrícola, por consiguiente, estamos manipulando, ya no una simple materia muerta, como lo seria un saco de sulfato de amonio, susceptible de ser analizado y valorizado conforme a su composición química, sino un vasto complejo orgánico en que se encuentran almacenadas gran parte de las fuerzas de trabajo invisibles de que dispone el agricultor, los organismos vivos que lo secundan en el trabajo del suelo. Es indispensable que, llegados a este punto, prestemos cierta atención a las propiedades tan variadas del humus y nos demos cuenta de cuán profundamente difiere de un fertilizante químico. En este momento, en todas partes del mundo se están realizando experimentos basados en el mero contenido de nitrógeno para comparar el efecto del humus por un lado y de distintos abonos artificiales por otro, sobre las siembras más corrientes. Una simple mirada a las propiedades del humus nos demostrará que tales experimentos son basados sobre un mal entendido fundamental acerca de lo que involucra la fertilidad del suelo y que, en consecuencia, conducirán a conclusiones erradas e inútiles.

48 42 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO Las propiedades del humus han sido condensadas por Waksman como sigue[3]: 1. El humus es de un color que puede variar entre pardo obscuro y negro. 2. El humus es prácticamente insoluble en el agua, aún cuando parte de él puede formar una solución coloidal con agua pura. El humus es soluble en gran parte en soluciones alcalinas diluidas, especialmente al punto de ebullición, dando un extracto de color obscuro; gran parte de este extracto precipita al ser neutralizada la solución alcalina por ácidos minerales. 3. El humus contiene una proporción de carbón algo más elevada que la contenida en los cuerpos animales, vegetales y microbianos; este contenido es generalmente de 55 a 56 % y alcanza a menudo 58 %. 4. El humus contiene bastante nitrógeno, generalmente de 3 a 6 %. Esta concentración puede ser inferior y bajar, como en el caso de ciertas turbas, a 0,5-0,8 %. Puede también ser superior, especialmente en el subsuelo y alcanzar a menudo 10 a 12 %. 5. La proporción entre el carbón y el nitrógeno contenidos en el humus es próxima a 10 por uno; esto sucede en muchos suelos y en el humus del fondo del mar. Esta relación varía, sin embargo, mucho según la naturaleza del humus, el grado de descomposición, la naturaleza y profundidad del suelo de que se ha extraído y las condiciones climáticas y otras que han rodeado su elaboración. 6. El humus no se encuentra en un estado estático, sino más bien dinámico, ya que se está elaborando constantemente a base de residuos animales y vegetales y que su descomposición prosigue bajo la acción de los microorganismos. 7. El humus es la fuente de energía que sirve para el desarrollo de varios grupos de microorganismos, y durante su descomposición, emite constantemente ácido carbónico y amoníaco. 8. El humus se caracteriza por una gran capacidad para intercambio de bases, para combinar con otros elementos constituyentes del suelo, para absorber agua, para hincharse y otras propiedades físicas o físicoquímicas que le confieren un gran valor como constituyente de los substratos que soportan la vida animal y vegetal. A esta lista de propiedades debemos agregar el rol del humus como cemento para formar y mantener la aglomeración de las partículas del suelo

49 1.2. EN QUÉ CONSISTE LA FERTILIDAD DEL SUELO 43 en el deseable y tan importante estado de mullido. Los campesinos y jardineros que viven en estrecho contacto con la Naturaleza pueden decir con solo mirar una siembra si el suelo es o no rico en humus. El efecto del humus sobre las plantas es muy profundo. La planta toma un aspecto que se asemeja a la personalidad; el follaje cobra apariencia característica, las hojas adquieren el brillo de la salud; las flores desarrollan en sus colores tonos profundos; los diminutos caracteres morfológicos de la planta en conjunto se hacen más agudos y más claros. El desarrollo de las raíces es abundante; las raíces las activas muestran no solamente turgescencia, sino también un estado floreciente. La influencia del humus sobre la planta no se limita a dar un aspecto externo especial a sus distintos órganos. La calidad del producto es también afectada. Las semillas toman un mayor desarrollo, producen así mejores cosechas y procuran al ganado una satisfacción que no encuentra con los productos de los suelos desgastados. Los animales necesitan menos alimentos cuando éstos provienen de un suelo fértil. Las verduras y las frutas producidas en un suelo rico en humus son siempre de calidad, gusto y capacidad de guarda superiores. La calidad de los vinos, también enriquece. Cada campesino en países como Francia sabe el valor de estos puntos de vista y los discute libremente con su propio criterio. En el caso del forraje, se ha investigado recientemente un ejemplo muy interesante de la relación entre la fertilidad del suelo y la calidad. Esto fue observado en las praderas de la Crau, entre Salon y Arles, en Provence. Allí, los bancales son regados con agua turbia, que contiene finas partículas calcáreas traídas en suspensión por el río Durance; son abonados principalmente con estiércol fermentado. Estos suelos son abiertos y permeables y tienen un buen drenaje natural. Se encuentran presentes a la vez todos los factores de que depende la fertilidad de la tierra; un suelo aireado con bastante materia orgánica, bastante humedad y un clima ideal para el crecimiento. Cualquier pastero que vea por primera vez estas praderas queda impresionado por ellas: un paseo por los bancales en el momento de la cosecha de heno le permite comprender por qué los criadores de animales de calidad compran su forraje en esta zona, aunque sea recorriendo grandes distancias. Los cortes de pasto de las praderas de la Crau gozan de tal fama que los fardos son enviados por ferrocarril a los distintos preparadores de caballos de carrera de Francia y aun exportados hasta Newmarket. El pequeño estómago de los caballos de carrera necesita disponer del mejor alimento en el menor volumen posible. El origen de estas praderas regadas sería materia de una interesante historia. Fueron formadas ellas como resultado de una serie de experimentos permanentes en fertilizantes sobre el modelo de Broadbalk, o por el trabajo de algún pionero local dotado de un excepcional espíritu de observación?

50 44 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO Sospecho que la segunda hipótesis debe ser la verdadera. Sería muy, interesante conocer una contestación definitiva a esta pregunta, porque en una reciente discusión en Rothamsted, acerca de la conexión entre la fertilidad del suelo y la calidad de sus productos, alguien emitió la opinión que no podía encontrarse ninguna prueba de tal conexión en la literatura agrícola. Sin embargo, los agricultores de Provence han suministrado esta prueba y han obtenido también el reconocimiento de la calidad por medio del sobreprecio. La mejor manera de avaluar la calidad consiste en venderla, ya que ella no puede ser pesada ni medida por los actuales métodos de laboratorio, y aunque algunas estaciones experimentales no han tropezado todavía con este factor, los campesinos lo reconocen y proclaman. La influencia de la fertilidad del suelo sobre el ganado puede ser observada en el campo; los caracteres de las plantas que sirven para la nutrición son transferidos a los animales. La influencia de un suelo fértil puede ser notada inmediatamente por el estado del ganado. Esto puede observarse muy bien en los novillos engordados en algunas de las más famosas zonas de pastoreo de Gran Bretaña. Los animales muestran un aspecto floreciente, el pelo y la piel son inmejorables a la vista y al tacto, los ojos son claros, brillantes y llenos de vida. La postura de los animales denota salud y bienestar. No hay necesidad de pesarlos o medirlos; la sola mirada del ganadero experimentado o del abastero acostumbrado a comprar animales de gran calidad, basta para determinar si todo está bien o si algo falla en el suelo o en el manejo de los animales o en ambos. Los resultados de un suelo fértil y de un buen manejo son medidos con los precios que alcanzan estos animales en feria y por la fama del engordador en el mercado. Debería obligarse a incluir en la formación de nuestros investigadores agrícolas, la vigilancia de algunos lotes del mejor ganado inglés desde el bancal hasta la feria. Descubrirían inmediatamente que los campos más fértiles producen los mejores animales, que los compradores descubren ellos también sin demora la calidad, y que tales animales encuentran siempre compradores a los más altos precios. La fama de estos campos llega finalmente hasta el abastero y sus clientes. El humus confiere también resistencia a las enfermedades producidas por insectos y hongos. Es probable que en el Oriente esto pueda demostrarse mejor. En la India, las siembras efectuadas en los suelos altamente fertilizados que rodean a los villorrios, no son afectados por plagas. Desarrollaremos este tema en forma más completa en un capítulo posterior, al discutir el retroceso de la siembra y del animal ante los parásitos. La fertilidad del suelo influencia no solamente las siembras y el ganado, sino también la fauna de la localidad. Esto puede observarse en forma contundente en los peces de los ríos que atraviesan zonas de fertilidad muy variable. Un ejemplo de ello es citado al final del capítulo 5 de la obra de Isaac Walton: Compleat Angler[4], en los siguientes términos:

51 BIBLIOGRAFÍA 45 Entonces, les diré ahora que es efectivo que ciertos campos cerca de Leominster, ciudad del condado de Hereford, producen ovejas que engordan mejor que los de campos vecinos y producen también lana de mejor calidad: este mejoramiento coincide con el año en que se alimentan en estas fincas y, si los abandonan, se nota inmediatamente el decaimiento de su estado en general y de la lana en especial. Y para que Uds. vean mejor que estoy cierto de lo que les digo, les contaré que si pesco una trucha donde el río atraviesa cierta finca, ella será blanca y débil y probablemente llena de parásitos; mientras tanto, frente a otra finca cercana pescaré otra fuerte, de color rojo y llena de vigor y de mucho mejor sabor. He pescado muchas truchas en una finca determinada, cuyo color esmaltado y tamaño eran un gozo para mis ojos: y he sacado esta conclusión salomónica: Todo es hermoso en su tiempo. La fertilidad del suelo es la condición que resulta del funcionamiento del ciclo de la vida, de la revolución ordenada de la rueda de la vida, de la adopción y del fiel cumplimiento de este primer principio de la agricultura: debe siempre existir un equilibrio entre los procesos de crecimiento, y los de desintegración. Las consecuencias de tal estado de cosas son un suelo con vida, cosechas abundantes y de buena calidad, y un ganado que respira salud: La base de un suelo fértil y de una agricultura próspera es el Humus. Bibliografía [1] Rayner, M. C. La Microrriza; un informe sobre una infección nopatógena por hongos en las plantas vasculares y briófitos. Londres, [2] Rayner, M. C. La Micorriza en los bosques. Revista Forestry, VIII, X, 1936; XIII, [3] Waksman, S. A. El Humus, su origen, su composición química y su importancia en la Naturaleza. Londres, [4] Walton, I. Compleat Angler. London, 1653.

52 46 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO 1.3. El restablecimiento de la fertilidad Desde el momento en que el hombre emprendió la realización de siembras y la crianza de animales, se alteró el curso normal de los procesos naturales. La fertilidad del suelo fue puesta a contribución para producir alimentos y materias primas tales como lana, pieles y fibras vegetales necesarias para vestir a los hombres. Hasta la aurora de la Revolución Industrial del Occidente, las pérdidas de humus ocasionadas por estas operaciones agrícolas se compensaron sea mediante la devolución de residuos al suelo, sea mediante el cultivo de tierras vírgenes. En las zonas en que la devolución de los residuos equilibraba las pérdidas de humus, los sistemas de agricultura correspondientes se estabilizaron y no hubo pérdidas de fertilidad, como lo vimos en el caso de la China. La antigua agricultura combinada de gran parte de Europa, incluso Gran Bretaña caracterizada por un equilibrio razonable entre siembras y ganadería, por la transformación de los residuos en estiércol fermentado compuesto, por los métodos de pastoreo de ovinos, por el abundante uso de las praderas temporales, es otro ejemplo de la reposición del humus. La constante explotación de nuevas zonas para reemplazar las tierras gastadas ha contribuido por siglos y sigue contribuyendo al equilibrio agrícola; para estas conquistas de nuevas zonas se recurrió frecuentemente a la guerra; en otros casos solamente bastó con explotar tierras de bosques y pampas dondequiera que se encontraban. El método primitivo para ingresar nuevos terrenos al acervo agrícola es el roce, de montañas; la reserva de humus es transformada en cosechas, mientras que las tierras cansadas son devueltas a la reforestación natural y vuelven a formar una nueva reserva de humus; así, en forma elemental y sencilla se conserva la fertilidad, pero ello es únicamente posible cuando la población es reducida y la tierra muy abundante. El roce ha sido aún introducido en sistemas permanentes de agricultura y ha adquirido gran importancia en el cultivo del arroz en el Oeste de la India. Allí, los suelos difíciles deben ser preparados durante la última parte de la temporada seca para que las plantitas de los almácigos de arroz se encuentren listas para el trasplante en cuanto principie el monzón. Esto se realiza cubriendo las canchas para almácigos con ramas escogidas en la selva, a las cuales se prende fuego en seguida. El calor destruye los coloides, mulle el suelo y hace posible en esta forma las operaciones de abonar y cultivar la tierra del almácigo[4]. En cuanto aumenta la demanda por alimentos y materias primas y se obtienen buenos precios por los productos del suelo, se hace sentir una presión intensa sobre su fertilidad y comienza entonces el desequilibrio de la empresa agrícola; el productor no resiste la tentación de transformar la fertilidad en dinero. La agricultura del Occidente sometida a esta tensión por el

53 1.3. EL RESTABLECIMIENTO DE LA FERTILIDAD 47 desarrollo muy rápido de la industria, ha estado impulsada particularmente por el descubrimiento del motor de vapor, del motor de combustión interna, de la electricidad y por el mejoramiento de los medios de comunicación y transporte. Una tras otra se levantaron las fábricas; como consecuencia, se produjo una mayor demanda de mano de obra; la población urbana aumentó. Todas estas actividades procuraron nuevos mercados siempre crecientes para los alimentos y las materias primas. Estos últimos se suministraron de tres maneras: por el uso simple de la fertilidad del suelo; mediante el empleo de un substituto temporal de la fertilidad en forma de abonos artificiales y por una combinación de ambos sistemas. El resultado neto de esto es que la agricultura perdió su equilibrio y, en consecuencia también su estabilidad. Revisemos brevemente las operaciones de la agricultura del Occidente, desde el punto de vista de la utilización de los residuos, para darnos cuenta si existe una posibilidad de reducir o de suprimir el abismo que se abre entre las pérdidas y las ganancias de humus, y que se trata de salvar actualmente por el puente de los fertilizantes artificiales. Existen muchas fuentes de materia orgánica en el suelo, como ser: 1. las raíces de las plantas cosechadas y las malezas y los residuos de cosechas sepultados mediante las labores culturales; 2. las algas que se encuentran en la superficie del suelo; 3. las praderas temporales, las champas de los pastos agotado, las siembras rápidas y para abonos verdes; 4. la orina de los animales; 5. el estiércol compuesto; 6. las basuras de las ciudades; 7. los detritus de la población urbana; 8. los residuos de algunas fábricas que elaboran productos agrícolas; 9. las plantas acuáticas. Examinemos, por ahora, brevemente estas distintas fuentes de materia orgánica, reservando para capítulos posteriores su estudio más detenido. Los residuos enterrados por las labores culturales. Conviene darse cuenta que más o menos la mitad de cada cosecha formada por sus raíces queda en el suelo y constituye en esta forma una constante restitución de materia orgánica al terreno. Esta fuente se encuentra aumentada por las malezas y sus respectivas raíces enterradas por las labores culturales corrientes.

54 48 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO Si estos residuos, suplementados con la fijación del nitrógeno atmosférico, son tratados mediante una prolija y sabia administración del suelo destinada a salvar las preciosas reservas de humus, la producción puede ser mantenida, aunque sea a un nivel relativamente bajo, sin que haya necesidad de emplear otros fertilizantes que no sean las excreciones ocasionales del ganado y de los pájaros. Puede observarse un buen ejemplo de esta agricultura sin fertilizantes en los suelos de aluvión de las Provincias Unidas de la India: allí, los datos estadísticos desde diez siglos atrás demuestran que la tierra produce pequeñas cosechas, año tras año sin disminución de la fertilidad. Se ha alcanzado un equilibrio perfecto entre las exigencias de las siembras en materia de abonos y los procesos naturales que recuperan la fertilidad. Sin embargo, debemos observar que los hindúes tienen siempre el mayor cuidado de no cultivar en exceso, de no realizar cultivos fuera de tiempo, y de no emplear abonos artificiales como estimulantes. Tales sistemas de agricultura, por imperfectos que sean, proporcionan una base para el desarrollo de una agricultura equilibrada. Encontramos en la parcela permanente de trigo de Rothamsted un ejemplo similar, aunque no convincente. Allí se ha cosechado trigo en el mismo suelo, sin fertilizantes, desde Esta parcela, que no ha sido abonada desde 1839; tuvo un lento descenso de su producción durante los dieciocho primeros años; desde entonces, los rendimientos han permanecido prácticamente estacionarios. En este caso, es evidente que las reservas de humus constituidas durante la época en que se practicaba agricultura combinada, duraron cerca de veinte años. Este experimento tiene, sin embargo, dos puntos débiles: esta parcela no representa un sistema de agricultura, solamente se representa a sí misma; además no fue un experimento absolutamente aislado. En efecto, nada se hizo para impedir que las lombrices y demás animales aportaran una constante provisión de elementos fertilizantes desde las parcelas circundantes con sus deyecciones. La escala del experimento es demasiado reducida para representar algún resultado convincente. Las algas del suelo constituyen un factor mucho más importante en los trópicos que en las regiones templadas. Sin embargo, suelen encontrarse en todas clases de suelos y allí desempeñan un papel importante en el mantenimiento de la fertilidad. En países como la India, al término de la temporada de lluvias, el suelo se encuentra cubierto de una gruesa película de algas, las que retienen gran parte del nitrógeno combinado; a no mediar esta circunstancia este nitrógeno se vería disuelto por las aguas y se perdería. Mientras se forma esta película, se suspenden las labores de cultivo y se dejan crecer las malezas. Justo antes de sembrar las cosechas de Invierno, en Octubre, se cultiva el terreno en forma prolija; así esta materia orgánica, rica en nitrógeno y fácilmente accesible a la descomposición, se transforma en humus y en seguida en nitratos. Queda por investigar todavía hasta qué punto puede adaptarse un método similar a los países más templados. En el Oriente, las

55 1.3. EL RESTABLECIMIENTO DE LA FERTILIDAD 49 labores culturales encuadran en el ciclo de la vida en forma admirable. En el Occidente, se considera el cultivo como un fin en sí y no como un factor de la rueda de la vida. Europa tiene mucho que aprender del Asia en materia de cultivos. Las praderas temporales, los abonos verdes y las champas de praderas viejas son probablemente la mayor fuente de humus en la agricultura del Occidente. Todas las plantas comprendidas en este grupo tienen un sistema radicular muy desarrollado; las praderas permanentes y las temporales producen muchos residuos de materia orgánica que se acumulan en la superficie del suelo. Los abonos verdes proporcionan cierta cantidad de tejidos blandos y fácilmente descomponibles. Siembre que sean usados en forma conveniente, permiten agregar una gran cantidad de humus al suelo. La orina de los animales, o sea el drenaje de las glándulas y células activas de los animales, constituye la substancia clave para la elaboración del humus a base de residuos vegetales. Contiene en forma soluble y debidamente proporcionada el nitrógeno y las substancias minerales, y según toda probabilidad, también las demás substancias accesorias que necesitan las bacterias y los hongos para desintegrar la celulosa, es decir para realizar el primer paso en la síntesis del humus. Contiene, además todas las materias primas, conocidas y por conocer, necesarias para formar un suelo fértil. Gran parte de esta substancia vital para la reconstitución de la fertilidad se desperdicia o se utiliza en forma imperfecta. Este solo hecho bastaría para explicar la desintegración de la agricultura occidental. Aunque el estiércol compuesto de corral ha constituido siempre uno de los principales medios para compensar las pérdidas del suelo, su elaboración no ha progresado y se realiza en forma deplorable. La preparación del estiercol compuesto de corral es uno de los eslabones más débiles en la agricultura de los países del Occidente. Durante siglos, ha constituido la falla fundamental de esta agricultura, falla completamente inadvertida por la mayoría de los investigadores agrícolas. Las basuras. Prácticamente, no se utiliza en la agricultura esta celulosa impura ni los residuos de cocina que van al carro de basuras en las ciudades. Sencillamente son incinerados o enterrados. Los residuos animales. Numerosos subproductos de la elaboración de alimentos y de algunas de las materias primas usadas en la industria son utilizados en el campo y tienen bastante demanda. Los residuos animales incluyen la sangre seca, las plumas, el sebo, pelos, pezuñas y astas, residuos de conejos, subproductos de matadero y de fábricas de elaboración de pescado. Hay una gran demanda por todas estas substancias, pues dan muy buenos resultados en los cultivos. Su único inconveniente es la pequeña cantidad disponible. Los residuos orgánicos de las fábricas consisten principalmente

56 50 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO en tortas oleaginosas dañadas, residuos de curtidurías y de preparación de las lanas. Estas dos clases de subproductos, animales e industriales, son aplicados directamente al suelo y sus precios son en general mucho más altos de lo que corresponden a sus leyes de nitrógeno, fósforo y potasa. La razón es que el suelo se encuentra verdaderamente hambriento de humus y que la demanda de estos elementos resulta muy superior a la producción. Es probable que en el futuro el mejor empleo de estos subproductos sea como componentes de los montones de fermentación del abono natural, en los que reemplazarán a la orina para conseguir la desintegración de las basuras, en las zonas escasas en estiercol de corral. Las plantas acuáticas. El empleo de las plantas acuáticas como fertilizante ha sido hasta ahora limitado. Probablemente las más útiles son las algas marinas, arrojadas a las playas en grandes cantidades en ciertas épocas del año y que contienen yodo y residuos animales necesarios para transformar los detritus vegetales en humus. Muchas de nuestras poblaciones costeras podrían fácilmente elaborar a base de algas marinas y basuras de ciudad las grandes cantidades de humus necesarias para los huertos de sus alrededores, equilibrando en esta forma la agricultura local. Sin embargo, no se hace nada o muy poco en este sentido. El algunos casos, los agricultores recogen las algas marinas én las bahías cercanas con buenos resultados; pero su empleo en forma sistemática en los montones de fermentación de abonos naturales, pende todavía de una realización futura. Los ríos y esteros que drenan el agua excedente de las lluvias contienen también apreciables cantidades de nitrógeno combinado y de elementos minerales en disolución. Gran parte de sus aguas podría ser empleada para el cultivo de determinadas plantas en las orillas de estos ríos, lo que proporcionaría grandes cantidades de materias fáciles de desintegrar para la elaboración del humus. Los residuos de desagües de las ciudades son actualmente casi enteramente perdidos para la fertilización, entre otras causas debido a que se tropieza con la dificultad de disponer de las extensiones suficientes para esparcirlos y orearlos. Este inconveniente se puede subsanar en las poblaciones rurales donde no existen obstáculos infranqueables que se opongan al empleo de los residuos humanos. Hemos visto que en casi todos los casos los residuos vegetales y animales de la agricultura Occidental son, o bien completamente perdidos o bien utilizados en forma imperfecta. Se ha producido un gran desequilibrio entre la cantidad de humus extraída para la producción de cosechas y la cantidad de humus agregada al suelo en forma de fertilizante. Esta diferencia ha sido saldada mediante fertilizantes químicos. El principio de su empleo, basado en las enseñanzas de Liebig, consiste en que toda deficiencia encontrada en el suelo puede ser suplida mediante el agregado de substancias químicas adecuadas, lo que resulta absurdo ya que dicho principio no toma para

57 BIBLIOGRAFÍA 51 nada en cuenta la vida del suelo, ni la asociación micorrizal este puente vivo que conecta el suelo con la savia. Los abonos artificiales conducen inevitablemente a la alimentación artificial de las plantas y de los animales, produciendo animales artificiales y probablemente, en última instancia, hombres y mujeres artificiales también. Por otra parte, la facilidad con que pueden ser usados los abonos químicos para la producción de cosechas, ha hecho abandonar u olvidar el empleo necesario de los residuos naturales. A los que creen que el bajo precio y la facilidad con que se dispone de abonos artificiales justifica un preferente o exclusivo empleo, hay que observarles, en primer lugar, que los fertilizantes químicos no podrán nunca constituir un substituto del humus, porque la Naturaleza ha ordenado que el suelo debe tener vida y que la asociación micorrizal debe ser el eslabón esencial en la alimentación de las plantas; y en segundo lugar, que el uso de tal substituto no puede ser realmente barato, porque la fertilidad del suelo uno de los factores más importantes en la vida de todo país se pierde, porque las plantas artificiales, los animales artificiales Y los hombres artificiales no son sanos; que la nutrición artificial hace indispensable proteger a esos seres contra los parásitos mediante el uso de pulverizaciones envenenadas, vacunas y sueros y un sistema carísimo de remedios específicos, médicos, hospitales, etc. Una vez que la gente se resuelva a contemplar en conjunto el financiamiento de la producción agrícola con el de los distintos servicios sociales creados para reparar los daños causados por métodos agrícolas errados, y una vez que se tenga presente que nuestra mayor riqueza es una población sana y vigorosa, se reducirá a sus verdaderas proporciones la propaganda sobre la economía y la facilidad de los abonos químicos. En el futuro, los fertilizantes químicos serán considerados como causa de desequilibrio agrícola y como la gran locura de la época industrial, y se rechazarán como superficiales las enseñanzas de muchos economistas agrícolas de este período. En la parte siguiente de este libro, expondremos los métodos mediante los cuales puede reformarse y equilibrarse la agricultura del Occidente, sustituyendo los abonos artificiales. Bibliografía [1] Clarke, G. Algunos aspectos del mejoramiento del suelo, relacionados con la producción agrícola. Actas del 17 o Congreso Científico de la India. Asiatic Society of Bengal, Calcuta p. 23. [2] Hall, Sir Daniel El mejoramiento de la agricultura indígena y sus conexiones con la problación y la salubridad. Oxford University Press, 1936.

58 52 CAPÍTULO 1. LA FERTILIDAD DEL SUELO [3] Howard, A. Los residuos de la Agricultura: su empleo en forma de humus. Oxford University Press, [4] Mann, H. H.,Josht, N. V. y Kanitkar, N. V. El método Rab de cultivo del arroz en el oeste de la India. Mem. del Dept. de Agricultura de la India (publ. químicas) 1912, p [5] Abonos y abonaduras. Boletín N. 36 del Ministerio de Agricultura y Pesca, HM. Stationary Office, 1937.

59 Capítulo 2 El procedimiento de Indore 53

60 54 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 2.1. El procedimiento de Indore Este procedimiento para elaborar humus a base de desperdicios vegetales y animales fue ideado en el Instituto de Industria Vegetal de Indore, India Central, entre los años 1924 y 1931, y su nombre es un homenaje al Estado de Indore y una muestra de agradecimiento hacia el Darbar de Indore por todo lo que hizo para facilitar y hacer agradable mi tarea. Si bien demoré solamente siete años en elaborar el procedimiento tal como existe hoy día, la preparación de sus bases fue obra de más de un cuarto de siglo. En ella intervino primeramente un orden de ideas y de estudios referente a la naturaleza de las enfermedades que más adelante figura en detalle en el Capítulo XI, bajo el título de La retirada de la planta y del animal ante el parásito. Durante estos estudios, observé que la verdadera base de la salud de la resistencia a las enfermedades no era otra que la conservación de la fertilidad del suelo y que la acción de los distintos parásitos se hace peligrosa, solamente a raíz del quebranto de un sistema biológico complejo el suelo en sus relaciones con las plantas y animales causado por métodos agrícolas inadecuados o por el empobrecimiento de la tierra y también por la concurrencia de ambos factores. El segundo grupo de pensamientos que me llevó a idear el procedimiento de Indore, tomó cuerpo durante los diecinueve años ( ) que dediqué a la genética vegetal en Pusa. Allí me di cuenta paulatinamente que todas las ventajas que procura el mejoramiento de la variedad se evidencian solamente cuando el suelo en que se crían los nuevos tipos contiene una cantidad adecuada de humus. Las variedades mejoradas, por sí solas, daban generalmente rendimientos no superiores en 10 por ciento a los de variedades comunes; pero las variedades mejoradas, combinadas con mejores condiciones del suelo, daban aumentos de 100 por ciento y más. Ahora bien, si la variedad mejorada procura en un suelo corriente un aumento de 10 por ciento del rendimiento, esto equivale a imponer a la tierra un incremento de tributo de 10 por ciento también, carga pesada para los suelos ya empobrecidos de la India y que llevaría finalmente a su agotamiento. La conclusión era que para obtener un éxito duradero era necesario desarrollar los cultivos genéticos agregando constantemente humus a los pequeños bancales de los labradores de la India. El verdadero problema residía, pues, en aumentar a la vez la eficiencia de la variedad y del suelo. Alrededor del año 1918 aparecía perfectamente claro que estos dos caminos tan distintos para llegar a la solución del aumento de la producción la vía de la patología y la de la genética debían empalmar. Se hizo también más y más evidente la necesidad de reformar la organización y los métodos de investigación agrícolas, responsables de la falta de reconocimiento de las cosas que tienen importancia en agricultura; que debía abandonarse la

61 2.1. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 55 división del trabajo en compartimentos distintos, como ser la genética, la micología, la entomología, etc...; que las plantas debían ser estudiadas en sus relaciones con el suelo por una parte y con las prácticas agrícolas locales por la otra. Abordar la solución del problema sobre un plan tan vasto era evidentemente imposible en un instituto de investigación como el de Pusa, en que el estudio de las plantas estaba dividido en no menos de seis secciones separadas. La elaboración de un procedimiento para manufacturar humus a base de los desperdicios vegetales y animales y el estudio de la reacción de las siembras frente al mejoramiento de las condiciones del suelo habrían entrabado o interferido todas las labores del Instituto. Y como no hay ejemplo de que se hayan realizado adelantos en la ciencia sin una libertad de acción completa, se hizo evidente que la única manera de estudiar la fertilidad del suelo como un solo problema, era la fundación de un nuevo instituto en que la planta fuese el centro de la investigación y en que la ciencia y la práctica intervinieran solidariamente en las diversas fases del problema, sin preocuparse de la actual organización de la investigación agrícola. Gracias al apoyo prestado por un grupo de Estados de la India Central y al importante apoyo financiero del Comité del Algodón de India Central, el Instituto de Industria Vegetal fue fundado en Indore en el año Se escogió la India Central como sede del nuevo centro de investigaciones por dos razones: 1. el ofrecimiento hecho por el Darbar de Indore de cederle por 99 años una superficie de 300 acres de terreno adecuado; y 2. el hecho de no existir en la Agencia de India Central ninguna organización de investigación agrícola similar a la que existía en toda la India Británica. De suerte que se encontraban reunidos el suelo necesario y la completa libertad de acción para la elaboración de nuevos métodos, basados sobre el contenido del suelo en humus, para la solución de los problemas que afectan a la producción de cosechas. El trabajo realizado en Indore llegó a dos resultados concretos: 1. demostró el carácter anticuado de la organización y de la investigación agrícola: 2. descubrió un método práctico para elaborar humus. El procedimiento de Indore fue descrito por primera vez en 1931 en el Capítulo IV de Los desperdicios de la Agricultura. Desde entonces este procedimiento ha sido puesto en práctica por la mayoría de las grandes plantaciones y también por muchas haciendas y huertas en el mundo entero.

62 56 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE En este libro, no se ha agregado nada a los dos principios fundamentales que forman la base del procedimiento, a saber 1. el empleo de desperdicios vegetales y animales con una base destinada a neutralizar la acidez; 2. el tratamiento de la masa en tal forma que los microorganismos que realizan la transformación puedan funcionar con la mayor eficiencia. Sin embargo, se han insinuado varios cambios de segunda importancia. Algunos de ellos han demostrado ser convenientes para aumentar el rendimiento. En lo que sigue nos hemos atenido a la descripción original, previa incorporación de todos los perfeccionamientos, lo que deja su técnica al día Las materias primas que se necesitan 1. Los desperdicios vegetales. En los países templados como Gran Bretaña, éstos comprenden la paja, la chala de maíz, el heno dañado, las ramitas de poda de los cercos, las malezas, incluso las de mar y de agua dulce, guías de oblón, plantas de papas, residuos de huertas y de conservatorios, hojas, serrín, y viruta de madera. En la vecindad de las grandes ciudades se encuentran también en cantidad limitada cáscaras de semillas de algodón, de cacao, de maní, cáscaras o palos de racimos de plátanos. En los trópicos y subtrópicos los desperdicios vegetales son formados por materiales similares y también la vegetación de vastas áreas, hierbas, plantas de sombra, plantas para abones verdes, hojas y champas de cañas de azúcar, todos los residuos de cosechas no consumidos por el ganado, los tallos del algodón, malezas, serrín y viruta, y las plantas sembradas en las orillas de los bancales y de los caminos y otros rincones disponibles, precisamente con el objeto de proporcionar material que pueda ser descompuesto en humus. Un suministro continuo de desperdicios vegetales debidamente desmenuzados, durante todo el año, constituye el factor principal para la realización del proceso. La composición química ideal de estos materiales sería tal que, después de haberlos usado como cama para el ganado, la relación entre carbón y nitrógeno sea próxima a 33:1. El estado físico del material debe ser tal que los hongos y las bacterias puedan tener un fácil acceso a los tejidos y desintegrarlos rápidamente. La corteza, que constituye la protección natural de las celulosas y ligninas contra los ataques de los hongos, debe ser destruida en primer lugar. Es por esta razón que en la Estación de Indore, todos los materiales leñosos, como ser los tallos de algodón y de arvejas de paloma, eran colocados en los caminos, donde el tráfico de carretas y animales los aplastaba y los ponía en un estado de división suficiente para iniciar en seguida su fermentación.

63 2.1. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE Los residuos animales. Los residuos animales disponibles son más o menos los mismos en el mundo entero: la orina y el estiercol del ganado, las excreciones de las aves de corral, los desperdicios de cocina. En las explotaciones en que no se crían animales y no hay residuos, pueden usarse como substitutos la sangre seca, los desperdicios de mataderos, las astas y pezuñas, la harina de pescado etc. Pero los desperdicios de origen animal, en una y otra forma, son esenciales para elaborar verdadero humus, debido a las dos siguientes razones: observando el proceso natural vemos que siempre es superior el efecto fertilizante del humus elaborado con residuos animales que del humus hecho con activadores químicos como la cianamida cálcica y las distintas sales de amoniaco. Basta tomar entre los dedos y oler un puñado de material fermentado por los dos sistemas para comprender la razón de la preferencia que tienen las plantas por el humus elaborado con residuos animales. Este es suave al tacto con un olor a rica tierra de hojas; el otro es áspero al tacto y de olor agrio. A menudo, los análisis de humus hechos con idénticos residuos vegetales y las dos clases de activadores, resultan favorables al activador químico. Pero en la práctica del campo, las plantas se encargan de anular el veredicto del laboratorio. La Dra. Rayner se refiere en los siguientes términos a este conflicto entre la Madre Tierra y la química, en el caso de algunos abonos fermentados usados para los criaderos de árboles forestales: Tenemos actualmente análisis completos de numerosos abonos fermentados o compuestos, y es de interés recordar que en los primeros tiempos de estas investigaciones un profesional competente calificó uno de ellos que posteriormente demostró ser uno de los más eficaces a base del análisis comparativo, como un abono orgánico de valor relativamente inferior; mientras que otro que posteriormente resultó ser el metros eficiente de todos fue clasificado come abono orgánico de primera clase. El activador usado en el primer caso era sangre seca y en el segundo una sal amoniacal. Por otra parte, no se ha concebido ni realizado nunca un sistema permanente de agricultura sin la participación del animal. Muchas tentativas fueron hechas, pero fracasaron tarde o temprano. El reemplazo del ganado por los abonos químicos es siempre seguido por enfermedades desde el momento en que se encuentra agotada la reserva inicial de fertilidad del suelo. En las explotaciones en que hay ganado, la recolección de sus desperdicios, es decir de la orina y del estiercol, debe realizarse a toda costa en la forma más eficiente. En la Estación de Indore, los animales de trabajo eran alojados en galpones bien ventilados con pisos de tierra y diariamente se les colocaba una

64 58 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE cama de residuos vegetales mezclados con más o menos 5 por ciento en volumen de materiales resistentes a la fermentación, como ser serrín y viruta de madera. Los animales dormían sobre esta cama durante la noche, desmenuzándola aun más y dejándola impregnada de orina. A la mañana siguiente, se llevaba esta cama y el estiercol de los animales a las zanjas de fermentación; se barría completamente el piso de tierra y se cubrían las manchas húmedas con tierra seca, después de raspar las muy mojadas. En esta forma, toda la orina de los animales estaba absorbida; se evitaba todo mal olor en los galpones y al mismo tiempo el desarrollo y reproducción de moscas. Se colocaba entonces una nueva cama para el día siguiente. Cada tres meses se cambiaba la tierra del piso de los galpones; este suelo impregnado de orina era desintegrado en un mortero y guardado bajo techo al lado de las zanjas de fermentación. Esta tierra orinada, mezclada con todas las cenizas de madera disponibles servía de activador combinado y de base para neutralizar toda acidez en la fermentación. En los países tropicales, donde la mano de obra es abundante, no habrá dificultad para repetir exactamente lo que se hacía en Indore. En países como Gran Bretaña y América del Norte, donde la mano de obra es escasa y cara, se harán inmediatamente críticas al sistema seguido en Indore. Allí se utilizan los pisos de cemento o de asfalto y las deyecciones de los animales son a menudo llevadas a los desagües con un chorro de agua. Sin embargo, en tales casos la orina tan indispensable podría ser absorbida sobre el mismo piso mediante el agregado a la litera de alguna substancia tal como turba o el serrín mezclado con un poco de tierra; o también la orina podría llevarse por acequias a pequeñas fosas de cemento o mampostería ubicadas al lado fuera de los galpones y llenadas con una substancia absorbente que pueda sacarse y renovarse periódicamente. En esta forma, se evitan los estanques para estiércol líquido, y no se elimina del proceso la orina, que es esencial para la fermentación. 3. Las bases para neutralizar el exceso de acidez. Durante la elaboración del humus, la mezcla en fermentación toma luego una reacción ácida. Es indispensable neutralizar esta acidez, porque de lo contrario el trabajo de los microorganismos no podría realizarse a la velocidad requerida. Conviene agregar, pues, una base. En los lugares en que se puede disponer de carbonatos de calcio o de potasio, en forma de tiza o carbonato de calcio molidos, o de cenizas de madera, tales materiales aisladamente o mezclados entre sí o con tierra, proporcionan una base conveniente para mantener la reacción general dentro de los límites aceptables (ph 7,0 a 8,0) que necesitan los microorganismos para desintegrar la celulosa. En los lugares donde no se puede obtener carbonato de calcio ni tiza, se puede emplear tierra sola. Puede usarse también cal apagada, pero no resulta tan conveniente como el

65 2.1. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 59 carbonato. En cuanto a la cal viva, ella resulta demasiado fuerte y no debe ser empleada. 4. El agua y el aire. Se necesita agua durante todo el plazo de elaboración del humus. Durante el principio de la reacción una abundante aireación es también indispensable. Cuando se agrega un exceso de agua, la ventilación de la masa se detiene, la fermentación cesa y corre el peligro de transformarse anaeróbica en exceso. Si, en cambio, se usa poca agua, la actividad de los microorganismos se hace más lenta y luego cesa completamente. El estado ideal al principio de la operación es el de la media saturación, o sea un estado similar al de una esponja escurrida. Por muy sencillo que ello parezca, no lo es tanto en la práctica, al mantener al mismo tiempo la humedad y la ventilación de un montón de estiercol compuesto en fermentación y a un grado ideal para el mejor trabajo de los microorganismos. La tendencia es a exagerar la humedad de la masa. El sistema más sencillo y eficaz para procurar al mismo tiempo agua y oxígeno, consiste, cuando ello resulta posible, en aprovechar las lluvias que no son sino soluciones de oxígeno saturadas y mantener siempre abierta la masa al principio para que el aire atmosférico pueda entrar y el ácido carbónico pueda ser eliminado. Una vez terminada la acción preliminar de los hongos y realizada en forma suficiente para que las bacterias puedan hacerse cargo de los residuos vegetales así transformados, la síntesis del humus prosigue bajo condiciones anaeróbicas y no hay necesidad ni tampoco posibilidad material de tomar medidas especiales para la aireación de la densa masa en fermentación Zanjas o montones Existen dos métodos para transformar en humus, los residuos ya mencionados: la fermentación puede efectuarse en zanjas o bien en montones. Cuando existe la posibilidad de que la masa en fermentación se reseque o se enfríe rápidamente, debe efectuarse la elaboración en zanjas poco profundas. Se consigue así una notable economía de agua. La temperatura de la masa se mantiene alta y uniforme. A veces, sin embargo, la fermentación en zanjas presenta inconvenientes debido al exceso de agua causado por grandes aguaceros o por el aumento del nivel del agua subterránea: en estos casos la masa se humedece demasiado, se torna compacta y no es posible ventilarla debidamente. Para evitar este exceso de agua, se emplean los dispositivos siguientes: 1) se rodean las zanjas con una acequia colectora para aislarlas del escurrimiento superficial;

66 60 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 2) las zanjas se ubican debajo de techos de totora en los lugares en que las precipitaciones son abundantes y donde hay fuertes lluvias de monzón; 3) se les arreglan desagües, inclinando ligeramente hacia ellos el piso de las zanjas. En todo caso las zanjas deben ser ubicadas en tal forma que no resulten invadidas durante la temporada de las lluvias por el agua del subsuelo. Se realiza también la fermentación en montones, para evitar el gasto de hacer las zanjas, o en los lugares donde por una u otra causa no puedan efectuarse excavaciones. Hay mucho que hacer todavía para mejorar el resultado de los montones, mediante drenajes, techos y cortavientos que los amparen de los vientos y aseguren una fermentación ininterrumpida. En los países templados, los montones deben siempre tener protección por los lados Norte y Poniente (esto se refiere al hemisferio norte). El efecto de una fuerte lluvia sobre la velocidad de la fermentación puede ser reducido aumentando el tamaño del montón hasta donde sea posible. Los montones grandes son siempre mejores que los chicos, desde el punto de vista de la regularidad de la fermentación. En las zonas donde el monzón trae grandes precipitaciones, como Assam y Ceilán, se protege el montón con un techo de pasto verde para que la fermentación pueda proseguir a una velocidad constante, sin que la producción anual sea influenciada por excesos momentáneos de agua. Después de servir durante uno a dos años, el techo mismo está transformado en humus. En Gran Bretaña se recomienda una protección de paja o de totora Cómo se cargan las zanjas o los montones Las dimensiones standard de las zanjas de fermentación (para una producción anual de más o menos toneladas) son de 30 pies de largo por 14 pies de ancho por 3 pies de profundidad y paredes inclinadas (9 m 4,20 m 0,9 m.). La profundidad es la dimensión más importante debido al factor aireación. El aire penetra la masa en fermentación hasta una profundidad de 18 a 24 pulgadas solamente (45 a 60 cm.) de suerte que para una profundidad de 36 pulgadas debe procurarse una ventilación extra. Esta se obtiene mediante hoyos verticales practicados cada 4 pies (1,20 m.) con una barreta, a medida que se carga cada sección de la zanja. La carga de una zanja de 30 pies de largo se efectúa en 6 secciones, de 5 pies de ancho (1,50 m.) cada una. Sin embargo, se deja vacía la primera sección, para permitir que se dé vuelta el contenido de la zanja. Se carga en primer término la segunda sección. Se coloca en el piso de la zanja una capa de residuos vegetales de más o menos 6 pulgadas (15 cm.) de espesor,

67 2.1. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 61 a todo lo ancho de la zanja y con un ancho de 5 pies (1,50 m.). En seguida, viene una capa de cama impregnada o de estiércol de corral de 2 pulgadas (5 cms.) de grueso. Ahora, se esparce por parejo una mezcla de tierra orinada, cenizas de madera o de tierra sola, teniendo cuidado que el grueso de este material no pase de un octavo de pulgada (3 milímetros). Si se agregara demasiado, la ventilación no sería buena. La masa se rocía entonces, cuando ello es necesario, con una manguera provista de una boquilla pulverizadora para desmenuzar el chorro. Se prosigue en seguida la carga y rociado en la misma forma anterior, hasta que el grueso total de la sección alcance 5 pies (1,50 m.). Se practican entonces en la masa tres hoyos verticales y de ventilación de más o menos 4 pulgadas (10 centímetros) de diámetro, con una barreta que se corre de lado a lado. El primer hoyo se encuentra al centro y los otros dos a la mitad de la distancia entre el centro y los costados. Como el ancho de la zanja es de 14 pies y hay tres hoyos, éstos se encuentran distantes 3 pies 6 pulgadas (1,05 metros) uno del otro. Se carga entonces la sección siguiente de la zanja con el mismo ancho de 5 pies (1,50 m.) junto a la anterior y en la misma forma. Al completar 5 secciones, la zanja se encuentra llena. Las ventajas resultantes de la carga de la zanja o del montón por secciones de 5 pies de ancho son: 1. la fermentación comienza inmediatamente en cada sección y no hay pérdida de tiempo; 2. no hay necesidad de pisar la masa para cargar y en esta forma, no se apreta; 3. los hoyos de ventilación pueden hacerse en cada sección sin necesidad de subirse encinta de la mezcla. En los climas secos, la parte de la zanja que ha sido cargada en el día debe ser rociada nuevamente con agua en la tarde y también en la mañana siguiente. En esta forma, el primer rociado en el momento de la carga, se realiza en tres tiempos: uno en el mismo momento de la carga, otro en la tarde y el tercero en la mañana siguiente, doce horas después del segundo. El objeto de este fraccionamiento es dar a la masa el tiempo necesario para absorber el agua. La cantidad total de agua que debe ser agregada al principio de la fermentación depende de la naturaleza del material, del clima y de las lluvias. La manera correcta de agregar agua es más bien materia de condiciones locales y de criterio personal. En forma general, el rociado es innecesario en Gran Bretaña. Si el material contiene más o menos un cuarto en volumen de materia verde fresca, la cantidad de agua puede ser considerablemente

68 62 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE reducida. Con tiempo lluvioso, no hay necesidad de rociar artificialmente. La masa no debe estar pasada de agua en ningún momento y nunca debe dejarse secar del todo la zanja. En el criadero de plantas de Iceni, en el condado de South Lincoln en Gran Bretaña, la precipitación anual es de más o menos 24 pulgadas y se hace fermentar una buena proporción de residuos verdes de jardinería, sin necesidad de rociar los montones en ningún momento. En Indore, India Central, donde la precipitación es de más o menos 50 pulgadas y se encuentra repartida en 4 meses, era siempre indispensable rociar la masa, excepto durante la temporada de lluvias. Estos dos ejemplos demuestran que no se puede establecer ninguna regla general para determinar la cantidad de agua que es necesario agregar para la fermentación. Esta cantidad depende de las circunstancias. El volumen de agua indispensable en Indore era de 200 a 300 galones (900 a litros) por cada yarda cúbica (o metro cúbico) de humus preparado y listo. En cuanto se termina de, cargar cada sección de la zanja, todo se encuentra listo para el desarrollo de una activa vegetación de hongos, primer término en la elaboración del humus. De costumbre, esta vegetación se encuentra debidamente desarrollada entre el segundo y el tercer día después de la carga. Luego después de manifestarse el desarrollo de los hongos, la masa principia a perder altura y a los pocos días esta llena exactamente la zanja, habiéndose reducido en consecuencia su espesor a 36 pulgadas, o sean 3 pies en lugar de los 5 pies iniciales. Hay que vigilar y prevenir dos cosas esenciales durante la priniera fase de la fermentación: 1. el establecimiento de rendiciones anaeróbicas causadas generalmente por un exceso de agua o por falta de cuidado en los pormenores de la carga; estas condiciones son reveladas inmediatamente por el olor y por la aparición de las moscas que tratan de multiplicarse en la masa; si esto sucede, hay que dar vuelta inmediatamente a la masa; 2. la fermentación puede detenerse por falta de agua; en tal caso, hay que rociar la masa. La experiencia hará ver pronto cuál es la cantidad de agua necesaria en el momento de la carga Cómo dar vuelta a la masa Con el objeto de asegurar una mezcla y una desintegración uniformes y de suministrar la cantidad de agua y de aire necesaria para completar la fase aeróbica, es necesario dar vuelta dos veces al material. Primera vuelta. La primera vuelta debe darse entre dos a tres semanas

69 2.1. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 63 después de cargar la zanja. El espacio de más o menos 5 pies de ancho, que se había dejado vacío al final de la zanja, permite ir dando vuelta a toda la masa desde una punta, por medio de horquetas. Se apila el material en fermentación suelto contra la punta vacía de la zanja, teniendo cuidado de revolver la capa inalterada que se encontraba en contacto con la atmósfera al medio del nuevo montón. A medida que se revuelve la masa, hay que rociarla, si ello fuera necesario, en la misma forma que cuando se cargó, teniendo cuidado que la masa quede húmeda pero no pasada de agua. El propósito es suministrar la cantidad de humedad suficiente para hacer posible la fermentación hasta la segunda vuelta. Para conseguirlo, hay que dejar tiempo suficiente para la absorción del agua. La mejor manera consiste en efectuar el rociado en dos tiempos: en el momento de dar vuelta al material y después en la mañana siguiente. Se practicarán nuevamente hoyos verticales de ventilación, con el mismo distanciamiento que en la carga inicial. Segunda vuelta. Más o menos cinco semanas después de haber sido cargada, se da vuelta nuevamente a la masa pero esta vez en sentido contrario. Entre tanto los hongos habrán prácticamente terminado su labor, la masa estará tomando un color más obscuro y el material presentará indicios de desintegración. Desde este momento, las bacterias timan un papel cada vez más iniportante. en la elaboración del humus y el proceso continúa bajo condiciones anaeróbicas. La segunda vuelta proporciona una oportunidad adecuada a fin de suministrar el agua necesaria para terminar la fermentación. Esta cantidad de agua debe ser agregada durante la vuelta y otra vez en la mañana siguiente hasta que la masa adquiera el estado óptimo el de una esponja escurrida. A medida que la fermentación prosigue, la masa toma la consistencia de migajón y disminuye la dificultad para mantenerla húmeda. Esto se debe a dos causas: 1. se necesita menos agua para la fermentación misma; 2. aumenta rápidamente el poder de absorción y conservación de la humedad de la masa a medida que se aproxima al estado de humus acabado. Luego después de la segunda vuelta principia la fase de maduración. Es durante, este período que se produce la fijación del nitrógeno atmosférico. Bajo condiciones favorables se puede fijar hasta un 25 por ciento de nitrógeno libre en esta forma. La observación de la temperatura permite seguir la marcha de las actividades de los microorganismos. Al principio, se establece una alta temperatura de más o menos 65 C. (149 F.), la que va bajando paulatinamente hasta 30 C. después de noventa días. Es precisamente dentro de estos límites que se desarrollan mejor los microorganismos que desintegran la celulosa. Las bacterias aerobias termófilas tienen su mayor desarrollo entre 40 C. y

70 64 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 55 C. Antes de cada vuelta, se produce un claro detenimiento de la fermentación, acompañado por una bajada de la temperatura. En cuanto se rehace la masa, con una mezcla más completa y una copiosa aireación, se renueva la actividad mientras se produce la desintegración de las partes aún no descompuestas de la materia vegetal ubicada anteriormente en la parte externa del montón. Esta actividad está acompañada de una clara alza de temperatura El almacenamiento del humus Tres meses después de la primera carga, los microorganismos habrán terminado su labor y la síntesis del humus estará completamente acabada. Este humus se encuentra ahora listo para ser usado en la tierra. Cuando hay necesidad de almacenar el humus, conviene guardarlo bajo techo y darle vuelta de vez en cuando. Si se conserva en montones, después de haberse completado su maduración, se producirán pérdidas de eficiencia. Los procesos de oxidación proseguirán. Comenzará la nitrificación con formación de nitratos solubles. Estos, a su vez, serán perdidos al ser lavados por las grandes lluvias, o bien al proporcionar a los organismos anaeróbicos el oxígeno que necesitan. Tales pérdidas no ocurren en la misma escala cuando el humus se incorpora al suelo. El humus recién preparado constituye la parte más importante del capital con que trabaja el agricultor y por consiguiente conviene cuidarlo como si se tratara de dinero efectivo. Forma también parte del ganado con que cuenta la hacienda, y si bien este ganado puede ser visto solamente con la ayuda del microscopio no por esto debe recibir menos atención y cuidado que otros ganados mayores Cantidades producidas La producción anual de abono fermentado depende evidentemente de las circunstancias. En el Instituto de Indore, donde las disponibilidades de estiércol y orina eran siempre mayores que las de residuos vegetales, con cada yunta de bueyes se podían producir 50 carretadas, cada una con 27 pies cúbicos, de humus maduro; esta cantidad equivale a un total de 50 metros cúbicos más o menos al año y habría podido ser duplicada al disponerse de mayor cantidad de residuos vegetales. Los animales de trabajo de Indore eran de raza Malvi, cuyo tamaño corresponde a más o menos los tres cuartos de la vaca lechera mediana en países como Gran Bretaña. En consecuencia, la orina y el estiercol de una vaca o de un toro de Inglaterra, una vez debidamente fermentados con bastantes residuos vegetales, produciría 60 carretadas de humus al año, o sean pies cúbicos o más o menos 60 metros cúbicos.

71 2.1. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 65 Como el contenido de humedad del humus varía durante el año entre 30 y 60 por ciento, es imposible calcular la producción en toneladas, salvo que se determinen los porcentajes de humedad. Se subsana la dificultad expresando la producción en metros cúbicos o pies cúbicos. La cantidad a aplicar por hectárea debe ser expresada también en la misma forma. Al idear el Procedimiento de Indore, se recurrió en alto grado a la experiencia, adquirida en la agricultura, incluso la del pasado. Después de las de la Naturaleza como las hemos descrito en la selva, las prácticas que permiten estudiar mejor la elaboración del humus son las del Oriente, descritas por King en Farmers of forty centuries. El espíritu observador de los campesinos de la China ha encontrado métodos sencillos para retornar al suelo todos los residuos vegetales, animales y humanos disponibles. La consecuencia es que ha podido mantenerse en el país una densa población, sin disminución de la fertilidad del suelo. En cuanto a las investigaciones realizadas en laboratorio, dos de ellas fueron de gran utilidad para perfeccionar el Procedimiento de Indore: 1) los escritos de Waksman, en que se insiste enfáticamente sobre la importancia primordial que tienen los microorganismos en la elaboración del humus; y 2) el trabajo de H. B. Hutchinson y E. H. Richards sobre el abono de corral artificial. El estudio de Waksman y su insistencia sobre el rol de los microorganismos y la importancia de la composición adecuada de los residuos que han de ser puestos a fermentar, hicieron mucho para sacar el asunto de la confusión de detalles químicos y empíricos para llevarlo al terreno de la biología a que en realidad pertenecen. Una vez aceptado que la fermentación dependía del trabajo de los hongos y de las bacterias, la reforma de los diversos sistemas de fermentación encontrados en las distintas partes del mundo, podía ser emprendida con éxito. Lo esencial en la elaboración del humus consiste en poner a disposición de los microorganismos las materias primas adecuadas y en seguida procurarles condiciones de trabajo también adecuadas. Hutchinson y Richards son los que más se aproximaron al Procedimiento de Indore, pero incurrieron en dos equivocaciones fatales: 1. recomendaron el uso de productos químicos en lugar de orina como activadores para la desintegración de los residuos vegetales; y 2. hicieron patentar el procedimiento ADCO. La orina es el producto del drenaje de cada célula y de cada glándula del cuerpo animal y contiene, además del nitrógeno y de las sales minerales

72 66 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE que necesitan los hongos y las bacterias que se encargan de desintegrar la celulosa, todas las substancias de crecimiento accesorias. Los polvos ADCO suministran solamente unos cuantos productos químicos sintéticos, además de la cal que, sea dicho de paso, es una base muy inferior a la ceniza de madera o a la tierra usadas en el Procedimiento de Indore, para el objeto requerido. Estos autores concentran la atención sobre el rendimiento mas bien que sobre la calidad, e introducen en la elaboración del humus la misma equivocación fundamental que hemos encontrado en la agricultura, o sea el empleo de productos químicos en lugar de estiércol natural. Más aún, el hecho de patentar un procedimiento (aun cuando como en este caso la patente no produce ningún beneficio económico al inventor) constituye una amarra para el investigador, que lo hace esclavo de su propio método, le hace perder su flexibilidad y dificulta cuando no hace imposible los adelantos. El procedimiento ADCO fue patentado en 1916: en 1940 sus pormenores de aplicación no habían cambiado un ápice. La prueba de fuego de todo procedimiento para transformar los residuos de la agricultura en humus es su flexibilidad y su adaptabilidad a todas las condiciones posibles. El procedimiento debe también producir y ser capaz de incorporar nuevos descubrimientos y nuevos puntos de vista. Finalmente, debe ser sugestivo e insinuar nuevas y prometedoras líneas de investigación. Si el Procedimiento de Indore puede resistir con éxito estas pruebas, se encontrará luego incorporado a lo más profundo de la práctica agrícola. Se hará entonces permanente y habrá alcanzado su propósito, o sea la restitución al suelo de este planeta de sus derechos de fertilización. Describiremos en los cuatro capítulos siguientes los adelantos realizados en camino a este ideal durante los últimos ocho años. Bibliografía [1] Howard, A., Howard, G. L. The application of Science to Crop- Production. Oxford University Press, [2] Howard, A., Wad, Y. D. The Waste Products of Agriculture: Their Utilization as Humus. Oxford University Press, 1931.

73 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS Aplicaciones prácticas del procedimiento de Indore Después de la publicación, en 1931, de una descripción completa del Procedimiento de Indore, éste fue puesto en práctica rápidamente en numerosos centros. Los primeros resultados obtenidos se resumieron en una conferencia que publicó el Journal of the Royal Society of Arts, en su número del 8 de Diciembre de Más o menos ejemplares extra de esta conferencia circularon en los dos años siguientes. A fines de 1935 el método había ganado mucho terreno en el mundo entero y se daba cuenta de una corriente creciente de resultados del mayor interés. Estos fueron descritos en una segunda conferencia dada el 13 de Noviembre de 1935, la que publicó el Journal en su número del 22 de Noviembre de 1935, y que apareció también en un folleto, del cual se han distribuido en total ejemplares. De la segunda conferencia se han hecho traducciones en alemán en Der Tropenpflanzer de Febrero de 1936, y en castellano, en la Revista del Instituto de Defensa del Café de Costa Rica de Marzo de Durante 1936 fueron realizados nuevos adelantos de los que dio cuenta en forma resumida el Journal of The Royal Society of Arts en su número del 18 de Diciembre del mismo año; se imprimieron ejemplares. Estas publicaciones hicieron, mucho para dar a conocer el Procedimiento de Indore en el mundo entero y para promover la formación de numerosos y activos centros de fermentación. La situación alcanzada en julio de 1938 fue descrita en forma breve en el número de Agosto de ese año del Journal of the Ministry of Agriculture de Gran Bretaña. En este capítulo y en los siguientes. trataremos de hacer un balance de los éxitos alcanzados hasta el momento de entrar en prensa este libro. Comenzaremos por clasificar esta información por cultivo El café El primer centro que ensayó el Procedimiento en Africa fue la hacienda Kingatori, cerca de Kyambu, a pocas millas de Nairobi; la experiencia se inició en Febrero de Por una mera casualidad, presencié los comienzos de las operaciones de fermentación en esta hacienda, en el curso de una gira por África que comprendía una visita al Valle del Gran Rift. Como, yo iba a salir de Nairobi para esta expedición, me visitó el mayor Belcher, Administrador de Kingatori y me informó que había recibido instrucciones del mayor Grogan, dueño de la hacienda, de iniciar la aplicación del Procedimiento de Indore y de convertir en humus la mayor cantidad posible de residuos. Me pidió ayuda y discutí con él varios pormenores prácticos en el

74 68 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE terreno, renunciando a mi expedición al Valle del Gran Rift para pasar el día en la hacienda Kingatori, donde me pareció evidente que, dadas las características de los arbustos y la contextura del suelo, un suministro continuo de humus recién elaborado cambiaría sustancialmente las condiciones de esta hacienda que según fui informado era típico como plantación cafetera de los alrededores de Nairobi. En una carta de fecha 19 de Septiembre de 1933, el mayor Belcher me dio cuenta de los primeros resultados como sigue: Tengo ahora 30 zanjas en uso normalmente, y saco de cada zanja un término medio de 5 toneladas. Esto me dará una densidad de abono de 3 1 / 2 toneladas por acre (8,75 toneladas por hectárea) por año y espero ir en esta forma mejorando paulatinamente el suelo. He abonado hasta ahora 30 acres, pero es todavía temprano para ver los resultados. Son 30 acres de cafetales nuevos de 4 años de edad, con una fuerte producción. Si se mantiene el aspecto espléndido que ahora ofrece esta plantación hasta la recolección en Diciembre y hay un gran rendimiento en el año próximo, la bondad del abono compuesto no ofrecerá duda. Los cafetales nuevos con una fuerte producción están muy expuestos a que los ganchos primarios se sequen y que el año siguiente las cerezas sean vanas y la producción nula. Nada de esto se observa en este caso. He tenido la visita de muchas personas interesadas en el experimento y la librería de Nairobi ha debido despacharme nuevos ejemplares de Los Residuos de la Agricultura (The Waste Products of Agriculture). El Jefe de Distrito de Embu ha comenzado a usar el Procedimiento en forma extensiva, con el doble propósito de mejorar las condiciones sanitarias de la población y también la fertilidad del suelo. Entiendo que muy pronto se prohibirá por ley la exportación de estiercol de cabras y de vacunos de las reservas indígenas, lo que permitiría que su Procedimiento sea puesto en práctica por todos los europeos que se encuentran en la Colonia. Uno de los miembros más influyentes de la Industria del Café me manifestó que en su opinión, el método revolucionaría la producción del café y otro me dijo, que éste era el mayor adelanto realizado en los últimos diez años. Dos años después, me envió el mayor Belcher un segundo informe en que manifestaba que durante los últimos 28 meses había manufacturado toneladas de abono compuesto, con alrededor de 1,5 por ciento de nitrógeno, y las había incorporado al suelo. El costo por tonelada era de cuatro chelines y cuatro peniques, consistente principalmente en los gastos originados por la recolección de las materias primas. Las faenas han sido visitadas por una corriente ininterrumpida de innumerables agricultores de otras partes del Kenya, de las Rodesias, del Uganda, del Tariganyika y del Congo Belga.

75 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 69 La labor de este pionero para demostrar el Procedimiento de Indore, ha asumido el carácter de estación experimental y de campo de demostración para la industria del café en el mundo entero. El mallor Grogan da cuenta de esta extensión del Procedimiento en una carta fechada en Nairobi el 15 de Mayo de 1935, corno sigue: Ud. sin duda se alegrará de saber que su procedimiento se está generalizando rápidamente en estas regiones y que ha sido ahora reconocido como una de las prácticas obligatorias, en la mayoría de las plantaciones de café bien administradas. Tengo, ahora sembrada alrededor de mis zanjas una vasta superficie de elephant grass, con el propósito de aumentar el volumen, y hemos realizado utilidades interesantes al vender trozos de caña de elephant grass al vecindario. Estoy ahora investigando cuál es la mejor leguminosa indígena que pueda sembrarse junto con el elephant grass y consigo resultados muy halagadores con las distintas Crotalarias y Tephrosias que he traído de las regiones desérticas de Taveta, pues tienen un desarrollo rápido y compiten ventajosamente con las malezas locales. El mayor Grogan, al referirse al desarrollo del Procedimiento de Indore en toda el África Oriental, ha olvidado mencionar un factor material importante, o sea su participación personal en el resultado. Fué él, como antes vimos, quien inició el primer ensayo en la hacienda Kingatori y luchó para que los experimentos realizados en Kenya se desarrollaran con amplitud y sin perjuicios. En el Tanganyika, la influencia de Sir Milsom Rees G. C. V. O. produjo resultados similares. He relatado este ejemplo de la introducción y generalización del Procedimiento de Indore en las plantaciones de café del Kenya y del Tanganyika en detalle, por tres razones: 1. por tratarse de una de las primeras aplicaciones del Procedimiento de Indore a las Plantaciones; 2. por ser típicamente representativo de otras aplicaciones similares realizadas en otras partes; 3. porque me indicó la posibilidad de dedicar mi retiro actual a un nuevo campo de experimentación para aprovechar los conocimientos adquiridos durante una vida entera dedicada a la investigación. El Keriva y el Tanganyika son solamente dos de los centros productores de café del mundo. El mayor productor es el Nuevo Mundo. Allí se alcanzaron importantes progresos después de la publicación de una descripción breve del Procedimiento de Indore en la West India Committee Circular, del 23 de Abril de Esto tuvo por consecuencia una vasta divulgación, primero en Costa Rica y después en centro y Sud América, impulsada también por

76 70 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE una traducción en castellano de mi conferencia de 1935 a la Royal Society of Arts ya referida, por don Mariano Montealegre. Esta fue leída ampliamente en todas partes de la América Latina y llamó la atención hacia la necesidad vital de la materia orgánica para la producción del café. Durante los dos años siguientes, no menos de siete traducciones en castellano de mis folletos sobre el humus fueron publicados por la Revista del Instituto de Defensa del Café de Costa Rica. En Enero de 1939 se publicó un número especial de la Revista, bajo el título En busca del humus. Este número publicaba, junto con la descripción del Procedimiento de Indore, los resultados alcanzados en la práctica durante los ocho años anteriores. El hecho de que el cafeto respondiera en forma tan marcada a las aplicaciones de humus, me sugirió la idea de que la planta debe trabajar con la asociación micorrizal. Se mandó a Gran Bretaña, para su examen, un gran número de raíces superficiales de cafetales colectadas en Travancore, en el Tanganyika y en Costa Rica; sin excepción todas mostraban la asociación micorrizal El Té Los resultados obtenidos con el café en el Africa Oriental sugirieron naturalmente que algo podía y debía hacerse con el té, una industria altamente organizada, con la mayoría de las plantaciones unidas en grandes grupos, controlados por un pequeño Directorio en Londres, reclutado a su vez en la misma industria. El problema para mí era conocer más de cerca esta organización. En 1934, mis conocimientos sobre el té y la industria del té eran muy rudimentarios. Nunca había criado ninguna planta de té y mucho menos manejado una plantación. Solamente había visitado dos haciendas de té, una cerca de Nuwara Eliya en Ceilán, en 1908 y la otra cerca de Dehra en 1918, y en cierto modo me había mantenido en contacto con las investigaciones realizadas sobre el cultivo del té. Mientras estaba estudiando esta situación, la Providencia acudió en mi auxilio en forma de petición de un amigo común para ayudar al Sr. C. R. Harler (quien había quedado recién sin empleo a raíz de la reorganización en 1933 de la Estación de Investigaciones de Tocklai, mantenida por la Asociación de Té de la India) a conseguir una nueva y mejor situación, en lo posible con más independencia y posiblidades de trabajo personal. Insinué al Dr. Harler, que se hiciera cargo de la transformación en humus de los residuos de las haciendas de té. Esto lo interesó altamente y poco después (Agosto de 1933) aceptó el puesto de Secretario Científico de la Kanan Devan Hills Produce Co., en High Range, Travancore, que le fue ofrecido por Mssrs. James Finlay & Co. Ltd. Al hacerse cargo de su empleo en esta empresa bien administrada y altamente eficiente, el Dr. Harler se aseguró el interés activo del Administrador General de entonces. Mr. T.

77 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 71 Wallace y se puso al trabajo para ensayar el Procedimiento de Indore en gran escala en su cuartel general de Nullatanni, cerca de Munnar. No encontró dificultades para aplicar el método porque disponía de grandes cantidades de residuos vegetales y de estiercol de vacunos y contaba con la colaboración de los obreros locales y de la superioridad. En posesión de estos primeros resultados, averigüé con el Dr. H. H. Mano, ex-secretario General Científico de la Asociación de Té de la India, qué medios podían ejercitarse para interesar directamente al Directorio General de la Industria del Té en Londres, en la cuestión del humus. Fui informado que podía entrevistarme con Mr. James Insch, uno de los Directores Delegados de Messrs. Walter Duncan & Co. A petición de Mr. Insch, redacté en Octubre de 1934 un folleto ilustrado de instrucciones para uso de los Administradores del Grupo Duncan y se imprimieron 250 ejemplares. Los Directores de otros grupos de haciendas de te principaron luego a tomar interés en el Procedimiento de Indore y copias más del folleto de instrucciones fueron distribuidas. A fines de 1934, cincuenta y tres plantaciones del Grupo Duncan en Sylhet, Cachar el Valle de Assam, los Dooars, el Terai y el Distrito de Darjeeling habían elaborado y distribuido lotes muestras de humus con un total de toneladas. En el momento en que escribo, es decir, Diciembre de 1939, las haciendas del solo Grupo Duncal, esperan elaborar más de toneladas de humus al año. Adelantos similares fueron realizados en varios otros grupos, especialmente en las haciendas controladas por Messrs. James Finlay &, Co., que nunca perdieron el record de producción anual de elaboración de humus que naturalmente fue consecuencia del trabajo de pionero realizado por el Dr. Harler en Travancore. El asunto ha caminado bien desde la partida: los dos grupos más fuertes de haciendas de té del Oriente tienen ya la mentalidad del humus. Es sumamente difícil decir exactamente cuanto humus se está elaborando actualmente en las plantaciones de té del Imperio Británico. Solamente puede darse una cifra aproximada. En Abril de 1938, Messrs. Masefield and Insch indicaban lo siguiente: No resulta probablemente exagerado declarar que hoy día se están elaborando anualmente un millón de toneladas de abono compuesto en las plantaciones de té de Ceilán y de la India y esto es sólo el fruto de 5 años de propaganda. Desde que estas líneas fueron escritas, las plantaciones de té del Nyasaland y del Kenya se han puesto también a utilizar el Procedimiento de Indore, con gran éxito. Estos adelantos han dado origen a muchas discusiones. Existen hasta el día de hoy dos puntos de vista acerca del mejor sistema para fertilizar las plantas de té. Una escuela a la cual pertenecen los institutos de investigación del té, considera que ya que el rendimiento en hojas está directamente

78 72 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE influenciado por la proporción de nitrógeno combinado en el suelo, el problema de la fertilidad es muy sencillo y se reduce al empleo de la forma más barata de abono artificial en este caso el sulfato de amonio. Este punto de vista, naturalmente, encuentra vigoroso apoyo de parte de los fabricantes de fertilizantes químicos. Los resultados obtenidos con sulfato de amonio en pequeñas parcelas en Tocklai y Borbhetta son citados triunfalmente para respaldar una argumentación que se resume en esto: el té puede ser producido en una cadena sin fin, lubricada con fertilizantes artificiales. La debilidad del argumento es evidente, porque estas pequeñas parcelas no representan nada en la industria del té: se representan únicamente a sí mismas. Es imposible manejar una pequeña parcela o elaborar y vender sus productos en la misma forma en que se maneja una plantación de té. En otros términos, las pequeñas parcelas de experimentación no representan la práctica. Más aún, un suelo como el de Tocklai y Borbhetta, que responde en forma tan marcada al sulfato de amoniaco, debe ser muy mal trabajado, y de consiguiente empobrecido, ya que a medida que el suelo adquiere mayor fertilidad, los abonos artificiales producen menos y menos efecto, hasta no tener influencia alguna. Una tierra mal cultivada y una técnica experimental sin el respaldo de la práctica amplia, constituyen cimientos muy débiles sobre los cuales edificar una política de producción. El uso de pequeñas parcelas tomadas al azar, seguido de altas consideraciones matemáticas para interpretar los resultados de estos diminutos pedazos de tierra, no pueden corregir la falla fundamental del procedimiento de Tocklai, que se condena a sí mismo. Además, los abogados del sulfato de amonio parecen haber olvidado que parte del mayor rendimiento obtenido con este abono puede ser debido a un aumento de la acidez del suelo. El té, como es sabido, necesita un suelo ácido; el sulfato de amonio aumenta la acidez. La escuela contraria, la del humus, declara que lo que importa en el asunto del té es la calidad y la formación de una reserva de fertilidad, parecida a la que se va formando en la selva virgen; que esto puede ser obtenido solamente por aplicaciones de humus fresco elaborado con residuos vegetales y animales y mediante el empleo adecuado de árboles de sombra, de abonos verdes y de medidas para prevenir la erosión del suelo. Desde el momento en que los suelos para té alcancen la fertilidad deseada, el suministro de nitrógeno a las plantas se hará por sí solo y no habrá necesidad de gastar dinero para conseguir los resultados muy pasajeros que procuran los abonos químicos. El problema de los abonos en el caso del té no es tanto una cuestión de aumento del rendimiento durante un año, sino la formación de una reserva de fertilidad. En esta forma, la fertilización del té y la estabilidad de la empresa como negocio en marcha constituyen un solo problema de conjunto. No es posible separar las pérdidas y ganancias y el balance, de un programa de fertilización con humus, porque las aplicaciones anuales de abono orgánico compuesto tienen influencia sobre ambos.

79 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 73 Será interesante observar los resultados de esta lucha entre dos tendencias en la gran industria de las plantaciones. En este momento algunos de los más poderosos y afortunados grupos están del lado del humus y gastan muy poco o nada en fertilizantes químicos. Otras compañías, en cambio, están plenamente convencidas que su salvación descansa en el uso de abonos artificiales baratos. Entre estos dos extremos, algunos siguen un camino intermedio, con humus suplementado por abonos artificiales. Oportunamente la Madre Tierra, más bien que los abogados de las distintas tendencias, dictará su sentencia. Podrá la planta del té arrojar alguna luz sobre esta discusión? o bien estará ella condenada a desempeñar un rol meramente pasivo en esta controversia? Tiene algo que decir el arbusto del té sobre sus propias preferencias? Si tiene esta posibilidad, las conclusiones que permita deducir deben ser tomadas muy en cuenta. La planta y el animal contestarán todas las encuestas sobre sus necesidades, si la pregunta está formulada en debida forma y si la contestación se estudia con cuidado. Durante los primeros ensayos del Procedimiento de Indore, se hizo evidente que la planta del té tenía algo muy interesante que decir sobre la cuestión del humus. Tuve conocimiento de innumerables casos en los cuales aplicaciones pequeñas de abono compuesto a razón de 5 toneladas por acre (12,5 toneladas por hectárea) eran seguidas inmediatamente de una marcada mejoría en el crecimiento, en el vigor y en la resistencia a las enfermedades. Aunque muy halagadores, estos resultados no dejaban de producir cierto desconcierto. Porque si el humus actúa solamente en forma indirecta al aumentar la fertilidad del suelo, se necesitaría tiempo para que ocurran los varios cambios físicos, biológicos y químicos. Si, en cambio, la planta responde inmediatamente, debe entrar en juego algún otro factor, además del aumento de la fertilidad. Cuál podrá ser este factor? En una carta circular despachada el 7 de Octubre de 1937 a mis corresponsales en la industria del té, insinué que la explicación más natural de tal mejoramiento súbito en el estado de las plantas observado después de una aplicación de abono compuesto, era el efecto del humus para estimular la relación micorrizal que, según se sabe, ocurre en las raíces de las plantas. Durante una reciente gira (desde Noviembre de 1937 hasta Febrero de 1938) a las haciendas de té del Oriente, examiné el sistema radicular de numerosas plantas de té que habían sido abonadas con humus debidamente elaborado, y encontré siempre la misma cosa; numerosas champas de raíces de aspecto vigoroso, asociadas a un follaje de rápido desarrollo y a brotes muy por sobre lo normal. Tanto en el suelo como en el subsuelo, el humus provocaba claramente un estado marcado de prosperidad. Al ser examinados al microscopio, los haces característicos de raíces nuevas mostraban células

80 74 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE corticales literalmente sumergidas en micelio y en forma mucho más completa de lo que ocurre normalmente en células atacadas por una gran infección de hongos parásitos. Era evidente que la asociación micorrizal estaba en juego. Estas observaciones forzosamente ligeras e imperfectas realizadas en el campo fueron luego confirmadas y ampliadas por las Dras. M. C. Rayner e Ida Levisohn, quienes examinaron gran cantidad de mis muestras, incluso algunas en que se habían usado únicamente abonos artificiales, o bien otras en que los suelos eran completamente agotados con las plantaciones abandonadas y la mitad de las plantas habían perecido. En estos casos, los haces característicos de raíces sanas no se observaban; el desarrollo y el crecimiento de las raíces eran ambos defectuosos; la relación micorrizal o bien estaba ausente o muy poco desarrollada. En las muestras correspondientes al empleo de abonos artificiales sobre plantas de té agotadas, se observaba una infección por hifas parduzcas de un hongo similar a Rhizoctonia (a menudo asociadas a un débil ataque parasitario). En cada ocasión en que las raíces del té, abonadas con humus debidamente elaborado, fueron examinadas en forma prolija, mostraron una abundante infección micorrizal endotrófica en todos los tejidos corticales de las raíces nuevas; el micelio principalmente intracelular pertenecía aparentemente a un solo hongo. Este hongo estaba invariablemente confinado en las raíces nuevas y no se observó ninguna extensión de la infección a las raíces viejas. En las células invadidas el micelium presenta un ciclo regular de transformaciones desde la invasión a la agrupación de las hifas en racimos alrededor de los núcleos celulares. la digestión y desintegración de sus contenidos granulares, y finalmente la desaparición total de los productos del interior de las células. Por consiguiente, el humus aplicado al suelo afecta a la planta del té directamente por conducto de un intermediario, que es la relación micorrizal. La Naturaleza ha elaborado una interesante maquinaria viva para conectar un suelo fértil con la planta. Evidentemente, debemos prestar la mayor atención a la forma en que la planta responde en cuanto a rendimientos, calidad y resistencia a las enfermedades al empleo de este mecanismo maravilloso. Debemos también cuidar que el contenido del suelo en humus sea tal que las plantas puedan hacer pleno uso de sus propios mecanismos. La asociación micorrizal en el té y sus repercusiones evidentes sobre la nutrición de la planta, colocan el problema de fertilización de esta planta sobre un plano nuevo el de la biología aplicada. El bienestar de la planta de té, no depende de la forma más barata de nitrógeno, sino del humus y de las consecuencias de la asociación micorrizal. Estamos evidentemente en presencia de una planta de la selva y que por tanto prospera mejor sobre humus vivo que con el subproducto sin vida de una fábrica. Es fácil comprobar la veracidad de esta afirmación, por dos medios;

81 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS con la observación comparativa de plantas de té nuevas plantadas en subsuelo (es decir en suelo del que se ha removido la capa superficial que contiene el humus) y fertilizadas respectivamente con un mezcla puramente química o con humus recién elaborado; y 2. observando el efecto de los fertilizantes artificiales sobre una plantación de té cuyo suelo sea verdaderamente fértil. En el caso de plantitas nuevas criadas en subsuelo abonado con: a) 20 toneladas por acre de humus, o b) la cantidad equivalente de NPK en forma de abono químico, Mr. Kenneth Morford obtuvo resultados muy interesantes en Mount Vernon, Ceilán. Nueve meses después de sembrar las semillas, la parcela con humus era por considerable margen mejor: las plantas tenían una altura de 10 pulgadas, con ramificación y abundante follaje sano y de color verde obscuro. Las plantas con abonos artificiales presentaban una altura de 6 pulgadas, sin ramificación, con follaje escaso, enfermizo y pálido. El examen del sistema radicular era contundente; las plantas con humus habían desarrollado una fuerte raíz pivotante de 12 pulgadas de largo; las con abono químico no tenían ni muestra de tal raíz, sino solamente algunas raíces superficiales poco desarrolladas. El sistema radicular proporcionaba inmediatamente la explicación de por qué la parcela con humus resistía las sequías y por qué la con fertilizante químico necesitaba tanta irrigación. Convendría repetir el experimento de Mr. Morford en alguna de las demás zonas, productoras de té del Oriente. Los hechos hablarían por si solos, sin necesidad de comentarios. El resultado del sulfato de amonio sobre un suelo verdaderamente fértil, como podía preverse, es en gran parte negativo, porque en estas condiciones no existe deficiencia de nitrógeno, potasa o fósforo. En las haciendas antiguos, en que no se cuidó de reponer la materia orgánica, un experimento de esta naturaleza daría una indicación clara de si con el régimen actual, el suelo está perdiendo, manteniendo o aumentando su fertilidad. Existiendo un suministro de humus suficiente en el suelo, y funcionando al máximo la relación micorrizal y la nitrificación de la materia orgánica, se satisfacen todas las necesidades de la planta para que pueda producir una gran cosecha de la mejor calidad, compatible con las condiciones locales. La planta de té está, pues, preparando sus elementos de prueba en el juicio entre el Humus y el Sulfato de Amonio. El problema de la fertilización del té es sencillo: consiste en transformar los residuos mixtos de origen vegetal de la plantación y de los terrenos circundantes en humus, por medio de la orina y del estiercol de una dotación adecuada de ganado vacuno, cabrío y porcino. Como las haciendas

82 76 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE de té se encuentran generalmente ubicadas en regiones de grandes lluvias, será necesario, en muchos casos, proteger los montones o zanjas de las fuertes precipitaciones. Hay que procurar también un amplio suministro de residuos vegetales. La solución del problema dependerá, en cada caso, de las condiciones locales. En Gandrapara, en el distrito de los Dooars, plantación influenciada por el monzón del suroeste, Mr. J. C. Watson ha organizado un sistema muy eficiente para disponer de un amplio suministro de humus; el lector encontrará en el Apéndice A un detalle del método que interesará seguramente, además de los productores de té a todas las personas que tienen algo que ver con plantaciones. La transformación de los residuos vegetales y animales en humus constituye sólo un aspecto del problema de la fertilidad de los huertos de té. Existen otros más que debemos examinar brevemente, como ser el uso de los árboles de sombra, el drenaje, las medidas contra la erosión, la mejor manera de utilizar los residuos de poda del té y los abonos verdes, el empleo de las plantas acuáticas como el jacinto de agua, el tratamiento de las enfermedades de la raíz, la producción de semilla, la elaboración de humus a partir de puros residuos vegetales, y el efecto de los abonos artificiales sobre la calidad del té. Hablando en forma general, se da mayor importancia a los árboles de sombra en la India Nord-Oriental que en el Sur de la península y en Ceilán. La tendencia es a disminuir la sombra a medida que se llega más al sur. Es posible que el empleo invariable de la sombra en el Nord-Este de la India haya sido determinado por la intensa sequía y el calor imperante entre Marzo y Junio, lo que no ocurre en el Sur. Sin embargo, como el té es una planta de la selva y debe ser tratada como tal, sería probablemente un error reducir demasiado la sombra. La materia orgánica producida por las raíces y las hojas de los árboles de sombra, la protección que ellos procuran contra el sol, el viento y la lluvia, y las ventajas bien conocidas de las plantaciones mixtas, son otros tantos factores muy importantes para el mantenimiento de la fertilidad. Esto se evidencia con el aspecto superior del té de los huertos debidamente sombreados de Ceilán, comparado con el de los huertos vecinos sin árboles de sombra. Gran parte de los residuos vegetales de las haciendas de té consisten en ramas de poda y en plantas sembradas para abonos verdes. Estos o bien son incorporados al suelo con azadones, o enterrados en zanjas poco profundas, o bien transformados en humus. Existe algún medio más eficiente de utilizar estos desperdicios? Cuando se poda el té, la planta forma un nuevo arbusto. No podría conseguirse que, en un suelo rico y debidamente aireado, rehiciera también parte de su sistema radicular? Creo que sí. En las haciendas provistos de sombra adecuada y de drenes bien nivelados, podrían ensayarse los dos métodos siguientes para hacer fermentar las ramas provenientes de

83 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 77 la poda y los abonos verdes: 1. Estos materiales pueden ser enterrados con azadones, junto con humus ya fermentado, a razón de 5 a 10 toneladas por acre (12 a 25 toneladas por hectárea). Su desintegración se hará entonces mucho más rápidamente y en forma más efectiva. Este sistema ha sido ensayado con efecto favorable en Gandrapara. 2. Las ramas de poda y los abonos verdes pueden ser puestos a fermentar en pequeñas zanjas que se cavan entre las hileras de arbustos de té cada dos hileras. Estas zanjas deben tener 2 pies de largo por 1 1 / 2 pies de ancho y 9 pulgadas de hondura (60 centímetros 45 centímetros 22 centímetros), orientadas paralelas a los drenes y arregladas en tal forma que las raíces de cada arbusto de té esté en contacto con una zanja solamente. Se llenan entonces estas zanjas casi hasta la mitad con ramas de poda mezcladas con abono verde cortado, sobre lo cual se coloca una capa delgada de humus elaborado o de estiercol de corral. Se agrega en seguida más material verde, hasta llenar casi completamente la zanja. Finalmente se recubre todo con 3 pulgadas (75 milímetros) de tierra. Cada zanja funciona como una pequeña cámara de fermentación; el humus se elabora mientras el té no carga ninguna cosecha; las lombrices tienen allí un estimulante; luego las raíces de las plantas de té vecinas invaden la zanja; de esta manera, se renueva parte del sistema radicular de todas las plantas de té, dentro de un medio permeable y altamente fértil. Después de la poda siguiente se cavan zanjas entre las hileras no ocupadas la vez anterior. Después de cuatro aplicaciones similares, todas las plantas habrán renovado enteramente su sistema radicular. El primer ensayo en gran escala del método de zanjas se hizo en Mount Vernon, Ceilán, durante Enero de Los resultados han sido plenamente satisfactorios; los rendimientos de té han aumentado; las plantas han resistido la sequía y el costo del trabajo ha sido plenamente justificado. En varios haciendas de té en Assam, las zonas bajas entre las plantas han sido usadas para producir jacintos de agua (Eichhornia crassipes) destinadas a las pilas de fermentación. Cuando este material alcanza a un cuarto o un tercio del volumen total del montón, se puede reducir considerablemente el rociado con agua durante la estación seca. Se cosechan más o menos los tres cuartos de la producción, dejando el resto para tener una nueva cosecha el año siguiente. Se sabe que el jacinto de agua disminuye la cantidad de mosquitos y puede resultar interesante para las plantaciones, desde el punto de vista del control de la malaria, plantar únicamente esta hierba para su futura transformación en humus, en las partes bajas del terreno. Una vez que los jacintos acuáticos se hayan generalizado bastante en las plantaciones de

84 78 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE té, su uso se propagará entre los sembradores de arroz. Y en este último caso, la planta puede resultar uno de los mejores fertilizantes de este alimento tan difundido en el mundo, pues se produciría con el objeto de elaborar humus destinado en seguida a abonar los arrozales. Figura 2.1: Jacinto de agua (Eichhornia crassipes). En muchas regiones productoras de té, aparecen pequeñas zonas dentro de las cuales las plantas son atacadas por enfermedades de la raíz. Es probable que esto se deba a la presencia de tosca que interrumpe el drenaje, detiene la circulación del agua y debilita la resistencia natural de la planta de té. He insinuado en el informe que evacué, después de mi gira, la construcción de drenes verticales, en forma de pozos, llenados con piedras, ripio o aún suelo superficial. Drenes similares son usados en Suecia con buenos resultados. El punto más débil en la industria del té es la producción de semillas. Durante toda mi gira, vi muy pocos semilleros realmente bien manejados. Es esencial que los árboles destinados a producir semilla sean debidamente seleccionados, convenientemente espaciados, bien drenados y abonados con humus recién elaborado. La Naturaleza se encargará de proporcionar un control automático de las semillas. Cuando aparecen enfermedades sobre un árbol o sobre las semillas, algo anda mal. Para producir estos árboles que pueden durar cien años, se requieren semillas sanas, vigorosas y libres de pestes. La plantita nueva debe iniciarse bien en la vida. En Ceilán, se hicieron intentos para preparar humus sin residuos animales, con resultados poco halagadores. En estas condiciones, se hace sumantente difícil desintegrar materiales tan resistentes como las hojas y ramas de poda de los arbustos de té; los inicro-organismos que realizan la síntesis del humus son mal alimentados; a los residuos de estos organismos, que constituyen gran parte del humus definitivo, falta la contribución del animal. Una vez más conviene observar que nadie ha podido, hasta la fecha, establecer un sistema de agricultura satisfactorio y permanente sin ganado. No existe razón para

85 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 79 pensar que la industria del té sea una excepción a lo que, después de todo, resulta ser una ley de la Naturaleza. Uno de los puntos más discutidos en cuanto al cultivo del té, es el efecto de los abonos artificiales sobre la calidad del producto. Existe en general la impresión que ha habido una disminución paulatina de calidad desde que se comenzó a usar abonos sintéticos. Uno de los productores del distrito de Darjeeling, Mr. G. W. O Brien, dueño de las haciendas de Goomtee y Jungpana, que ha mantenido la alta calidad de su té, me informaba en 1935 que nunca había usado fertilizantes químicos desde que compró sus haciendas, treinta y un años atrás, sino únicamente estiercol de corral y desperdicios vegetales, es decir en buenas cuentas, humus. El papel desempeñado en la nutrición del té por la asociación micorrizal proporciona una explicación científica a estos resultados. No hay duda que esta asociación tiene una gran influencia sobre la calidad del té como sobre la productividad y salud del arbusto. Naturalmente, ni el humus ni la asociación micorrizal son susceptibles de crear calidad donde nunca ha existido; lo más que estos dos factores puedan realizar es restaurar el grado de calidad originaria, es decir, la que existía cuando se cultivó por primera vez para té, después de desbrozar la selva La Caña de Azucar Los residuos de la caña de azúcar son muy variables. En la agricultura primitiva, en que toda la megasa se quema para evaporar el jugo en recipientes abiertos, el residuo principal consiste en hojas de cañas secas, champas de caña y las cenizas del combustible. En las plantaciones grandes, deben agregarse a la enumeración anterior varios subproductos de los ingenios. Por ejemplo, tortas de filtros-prensas, algo de megasa sin quemar, y los residuos de destilería dejados por la elaboración del alcohol (conocidos en el Natal bajo el nombre de dunder ). En ambos casos, sin embargo, el mayor volumen de detritus lo constituyen las hojas de caña secas, material sumamente difícil de transformar en humus, debido a su estructura y a su composición química. Antes del advenimiento de los fertilizantes artificiales, era costumbre en las plantaciones mantener animales bueyes y mulas para los cultivos y el transporte. Estos animales dormían sobre una cama de hojas secas y con la ayuda de sus detritus, se obtenía un estiercol fermentado imperfecto conocido en las Indias Occidentales con el nombre de abono de galpón. Poco después de la introducción de los abonos químicos, este producto comenzó a ser valorizado a base de su composición química. Se hicieron comparaciones entre el costo de producción de sus contenidos en NKP y los de cantidades equivalentes de estos elementos en forma de abono artificial.

86 80 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE El resultado fue que los abonos artificiales comenzaron luego a desplazar el abono de galpón; los animales llegaron a ser considerados como un lujo costoso. El advenimiento del tractor y del Decauville motorizado cerró la discusión. Para qué mantener animales caros como las mulas y los bueyes que deben ser alimentados con productos del suelo cuando su trabajo puede ser realizado en forma más barata con máquinas y carburantes importados? La consecuencia fue la desaparición de los animales y del abono de corral a la vez, porque se disponía de la prueba más contundente la cuenta de pérdidas y ganancias. Razonamientos tan errados son, desgraciadamente, demasiado comunes en la agricultura. Las consecuencias de este cambio para el cultivo del azúcar fueron dos: 1) las pestes de insectos y hongos aumentaron; 2) las variedades de caña mostraron una marcada tendencia a degenerar. Estas dificultades fueron combatidas con una corriente ininterrumpida de nuevas variedades de semilla. En contraste con este retroceso de la caña de azúcar en las grandes plantaciones, la misma planta cultivada por los campesinos del norte de la India, donde se usa solamente estiercol de corral, no es atacada por enfermedades ni degeneran sus variedades. Las cañas indígenas de las Provincias Unidas han sido cultivadas durante veinte siglos sin ayuda alguna de micólogos, entomólogos o estaciones genéticas. Por qué razón degenera una variedad de caña? y por qué cae presa de las enfermedades? La caña de azúcar se propaga por vía vegetativa, a base de trozos o estacas. Cuando las yemas que dan nacimiento a las nuevas plantas son criadas en un suelo rico en humus, la variedad es perfectamente estable. En cambio, cuando las yemas son formadas con la ayuda de abonos químicos, los caracteres de la variedad degeneran rápidamente. Esta diferencia de resultados debe tener una explicación. Veamos lo que sucedía en otros tiempos antes de la era de los fertilizantes artificiales y de la nuevas variedades de caña. En las Indias Occidentales, por ejemplo, hasta las últimas décadas del siglo pasado, la variedad Bourbon era la única conocida, prácticamente. Existían pocas enfermedades y la variedad no presentaba tendencia ninguna a degenerar. La experiencia de los campesinos de las Provincias Unidas de la India fue confirmada por las grandes plantaciones. La explicación simple de esta decadencia de las variedades de caña es que los fertilizantes artificiales no son realmente los que necesitan, porque conducen a un principio de desnutrición, o sea que la síntesis de los hidratos de carbón y de las proteínas se hace en forma ligeramente imperfecta, con lo que cada nueva generación de caña inicia su vida un poco por debajo del

87 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 81 estado normal. El proceso conduce a producir una caña con una deficiencia franca en vigor vegetativo y en resistencia a los parásitos. En otros términos, la variedad degenera. Estas afirmaciones que podrán considerarse como simple hipótesis, se transforma en algo parecido a un principio científico al poderse comprobar que la caña vive en asociación micorrizal y se alimenta de dos maneras: 1) por los hidratos de carbono y las proteínas sintetizadas en sus hojas: y 2) por la digestión directa del micelio de los hongos por sus raíces. Durante los años 1938 y 1939, me preocupé de hacer examinar raíces de caña de azúcar, para comprobar este punto de vista. Obtuve material de la India, de Louisiana y del Natal. En todos los casos, las raíces presentaban la asociación micorrizal. La gran cantidad de material enviado desde el Natal comprendía cañas criadas con la única ayuda de abonos artificiales, con humus sólo y con una mezcla de ambos. Los resultados fueron decisivos: El humus provoca una abundante flora micorrizal y una digestión rápida del hongo por las raíces: los fertilizantes artificiales tienden, sea a impedir la formación del micorriza, sea a detener su digestión por las raíces. Estos resultados apoyan la explicación de que las enfermedades y degeneración de la caña se deben al hecho de haber pasado del abono de galpón a los fertilizantes artificiales. Estamos en presencia de una desnutrición incipiente situación que hoy por hoy tiene tendencia a generalizarse en el mundo con muchos cultivos por el uso predominante de la fertilización química. Estas observaciones dejan bien en claro que conviene a la industria de la caña transformar en humus las hojas y la mayor cantidad posible de detritus. Ahora bien, la dificultad con que se tropieza en la elaboración de abono compuesto a base de hojas y champas de caña, está en iniciar la fermentación y en seguida mantenerla funcionando. Las hojas están como blindadas y no absorben fácilmente la humedad. Además, este material tiene un bajo porcentaje de nitrógeno (más o menos 0,25 por ciento) mientras que las cenizas (7,3 por ciento de la masa) contienen 62 por ciento de sílice. Es difícil, para los microorganismos que elaboran el humus, trabajar sobre un material tan refractario, y hay que ayudarlos en su acción: 1) aumentando el poder higroscópico de las hojas; y 2) poniendo a su disposición la mayor cantidad posible de materia vegetal de fácil fermentación. Cuando se puede disponer de melazas, ellas ayudan a la fermentación. Para la elaboración de humus de alta calidad, hav que contar también con

88 82 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE cantidades adecuadas de orina y estiercol, pues de lo contrario faltarán al fertilizante las substancias complementarias del crecimiento. Con un suministro razonable de orina y estiercol y bastantes residuos vegetales de fácil fermentación, como son abonos verdes, nada se opone a la transformación de las hojas de caña y otros residuos de una plantación en humus de primera clase, lo que permitirá a cualquiera empresa elaborar su propio fertilizante. Existe ya cierta experiencia al respecto. Dymond ha probado que antes de ser puestas a fermentar, las hojas y champas, o sea el rastrojo, debe ser expuesto por cierto tiempo a la intemperie; desde la partida, las hojas deben ser debidamente humedecidas. Esto ayuda bastante a los hongos y a las bacterias. Las tortas de filtros-prensa, el dunder y otros residuos ayudarán también al proceso de transformación, como podemos verlo por los resultados obtenidos por él en varios experimentos realizados en 1938 en el Natal (Cuadro 2.1). Estos resultados son similares a los obtenidos por Tambe y Wad en Indore durante 1935 y los confirman. En el Natal, se estima que 100 toneladas de caña limpia y sin hojas producen más o menos 40 toneladas de humus fermentado, con un contenido de más o menos 280 lbs. (125 kilos) de nitrógeno y 160 lbs. (72 kilos) de ácido fosfórico. Al realizar la transformación del rastrojo de caña en humus, la mayor dificultad consiste en la corrección de la relación carbón/nitrógeno que es demasiado amplia. El problema es de orden práctico: se trata de establecer la mejor y más completa mezcla de los componentes y en seguida aplicarla al suelo. Es evidente que no puede darse una regla general; la solución correcta tendrá que variar según la localidad; el trabajo es de tal naturaleza que solamente el hombre que se encuentre al pie de obra puede juzgar cuál es la manera más económica de efectuarlo. Según toda probabilidad, las plantaciones de azúcar producirán en el futuro todo el fertilizante que necesitan. Dentro de cierto tiempo, virtualmente no gastarán lo que hoy en abonos artificiales. Sin embargo, la transformación tomará tiempo y, desde luego, habrá al comienzo dificultades originadas por la escasez de animales en las plantaciones. Cuál es la mejor manera de utilizar las pequeñas cantidades de humus que se puedan elaborar al principio? Este es un asunto de gran importancia. Yo insinuaría dedicarlas al suelo en que se producen las plantas madres. Estas cañas deben ser plantadas en zanjas conforme al método de Shahjahanpur (ver Capítulo 4.2) y debe tenerse el mayor cuidado de mantener una buena aireación del suelo durante toda la vida de la planta. Las zanjas deben ser debidamente cultivadas y abonadas con humus recién preparado, a lo menos tres meses antes de efectuar la plantación. Estas cañas deben ser consideradas como las más importantes de la hacienda y no se ahorrarán

89 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 83 Cuadro 2.1: Fermentación de rastrojos de caña de azúcar en el Natal Fermentado con Humedad Pérdi- Nitró- P 2 O 5 P 2 O 5 K 2 O K 2 O % da al geno total asimi- total asimi- fuego lable lable 1. Guano de corral ,5 30,6 0,74 0,28 0,14 ind Torta de filtro-prensa. 74,2 44,0 0,67 0,68 0,52 ind Guano de corral y torta 61,0 33,3 0,71 0,40 0,28 ind... de filtro-prensa Guano, torta y melazas 64,8 34,6 0,70 0,40 0,20 ind. ind. 5. Dunder ,5 20,0 0,72 0,40 0,21 0,52 0,30 6. Guano, torta, sulfato de 59,2 27,8 1,00 0,42 0,29 0,72 0,49 amoníaco y sulfato de potasio Residuos varios de la hacienda 55,5 27,6 0,78 0,32 0,24 ind Residuos de la hacienda 52,2 29,6 0,67 0,89 0,56 ind Residuos de la hacienda 57,8 33,1 0,91 0,56 0,44 ind Residuos de la hacienda 41,0 30,0 0,84 0,44 0,36 ind Residuos de la hacienda 29,2 9,9 0,67 0,27 0,20 ind... esfuerzos para producir el mejor material posible. El porvenir decidirá si deben o no seguirse plantando cañas no completamente maduras. Lo que sabemos hasta este momento es que la caña destinada a ser plantada debe realmente ser bien criada en un suelo rico en humus fresco. A medida que aumenten las cantidades de materia orgánica disponible en las plantaciones de caña, se podrán ampliar a toda la extensión de las explotaciones los métodos encontrados más convenientes para la formación de estas cañas superiores. Que esto resulte posible es evidente cuando se estudia la labor realizada en la India y en el Natal. En Marzo de 1938, Dymond se expresaba como sigue en la conclusión de un estudio general sobre este problema: Los fertilizantes artificiales son de aplicación fácil: es fácil comprarlos cuando los precios son buenos o no comprarlos cuando éstos son bajos; constituyen un tema de conversaciones interminables con los vecinos y de discusiones con los vendedores; para la conciencia de cada cual, representan casi un deber y en todo caso una disculpa; mientras tanto, el humus significa más trabajo, más dedicación, más transportes y más molestias. Sin embargo, el humus es la base de la estabilidad agrícola, mientras que los abonos químicos pueden identificarse con la política de lo que tenemos hoy día y mañana se esfuma.

90 84 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE El Algodón Antes de iniciar investigaciones sobre el algodón en el Instituto de Industria Vegetal de Indore, recién creado en 1924, realicé un estudio de la producción de algodón en las distintas zonas de la India. Al mismo tiempo, hice un estudio crítico de la labor de investigación realizada sobre el mismo asunto. Las dos zonas algodoneras más importantes de la India son: 1) los suelos algodoneros negros de la Península, cuyo origen es el basalto; 2) el aluvión del Nor-Oeste de la India, formado por depósitos dejados por los ríos de la planicie del Indus y del Ganges. En la primera zona, miles de ejemplos dan indicaciones inequívocas acerca de la orientación que debe darse a los trabajos de investigación sobre algodón. En la inmediata vecindad de las aldeas de los suelos algodoneros negros se encuentran zonas de tierras altamente fertilizadas. Allí, el algodón se da bien cualquiera que sea el tiempo, las plantas son bien desarrolladas y libres de pestes; el rendimiento en semilla es alto. En las tierras similares pero no abonadas que deslindan con éstas, el crecimiento es comparativamente pobre: el rendimiento es satisfactorio solamente en los años de abundantes lluvias. El factor que limita el crecimiento es el desarrollo, luego después de terminar las lluvias, de un estado coloidal que no permite la aireación del suelo y disminuye la percolación. Esto sucede, en todas las tierras negras, pero la materia orgánica mejora este estado físico. En las tierras de aluvión del Noroeste de la India, se presenta un factor similar y también desfavorable. Allí, se cultiva el algodón bajo riego, lo que produce una acumulación de las finas partículas del suelo y más tarde coloides. Oportunamente las plantas y especialmente las variedades americanas dan señas de no estar en su ambiente, como lo demuestra su crecimiento. Los estambres a menudo no funcionan debidamente, las plantas no producen buenos rendimientos en semilla, el período de maduración se prolonga más de lo normal y la fibra no tiene el largo deseado, faltándole calidad y vida. La causa de estos inconvenientes es nuevamente la aireación defectuosa del suelo, la que produce una muy leve formación de álcali. Esto, a su vez, no permite que el algodón absorba bastante agua del suelo. Uno de los métodos más sencillos para impedir este apelmazamiento del suelo consiste en facilitar la formación de partículas aglomeradas, mediante la incorporación de humus al suelo. De suerte que la base de toda investigación sobre el cultivo del algodón fue descubierta mediante un estudio de la planta misma en el terreno de su explotación. El problema consistía en saber cuál era la mejor manera de mantener la aireación y la permeabilidad del suelo. Esto podía conseguirse

91 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 85 siempre que se pudiera disponer de más humus. En consecuencia, son los buenos métodos de explotación agrícola los que dan la solución del problema del algodón en la India. Un estudio de la labor de investigación llevada a cabo en el mundo entero sobre esta misma materia no modificó en nada esta opinión. La debilidad fundamental de todas las investigaciones sobre algodón parece haber sido la fragmentación de los factores, la falta de orientación clara, la falta de definición del problema que se había de estudiar, y un ataque sobre un frente demasiado estrecho desde el punto de vista científico, sin intervención de este equilibrio y estabilidad que asegura una debida experiencia práctica del campo. Se dieron en consecuencia instrucciones para acelerar el trabajo sobre elaboración del humus que había sido iniciado en el Instituto de Investigaciones de Pusa. De allí salió el Procedimiento de Indore. Había que probarlo primero con el algodón. Los resultados de estos ensayos aparecen resumidos en el cuadro 2.2. Cuadro 2.2: El aumento de la fertilidad general en la Estación de Indore Año Superficie en Rendimiento Rendimiento Lluvia caída en milímetros hectáreas de medio en de la mejor algodón kilos por parcela hectárea Kil./hect , (bien dístribuída) , (demasiada lluvia) , (mal distribuída)

92 86 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE Estas cifras demuestran que, cualquiera que fuera la precipitación total y su distribución, la aplicación de humus triplicó luego el rendimiento medio de algodón para semilla (200 kilos por hectarea) obtenido por los campesinos en terrenos similares de la vecindad. En la preparación del humus en la Estación de Indore, uno de los principales residuos vegetales lo formaban los tallos viejos de algodón. Antes de fermentarlos había que aplastarlos. Esto se realizaba colocándolos en capas sobre los caminos de la hacienda, donde el tránsito los reducía pronto al estado conveniente para que pudieran servir de cama a los animales de trabajo, antes de ira parar a las zanjas de fermentación. El primer productor de algodón que aplicó el Procedimiento de Indore fue el coronel (hoy- día Sir Edward) Hearle Cole, C. B., C. M. G., en su hacienda de Coleyana, en el Distrito de Montgomeri, en el Punjab, donde instaló en Junio de 1932 una fábrica de humus según el modelo del Instituto de Industria Vegetal de Indore. En este centro, todos los residuos disponibles fueron puestos a fermentar desde el principio: actualmente, la producción es de muchos miles de toneladas de humus al año. Las siembras de algodón han aprovechado en forma notable las sucesivas aplicaciones de este fertilizante natural; la calidad y el precio de la fibra han mejorado; el agua de riego ocupada es inferior en un tercio a la que se necesitaba anteriormente. Todas las haciendas vecinas han iniciado la elaboración del humus; muchas personas visitan la ejecución del trabajo. Sin embargo, una de las principales ventajas de esta labor para el Punjab y la que más ha escapado a la observación de la mayoría de la gente, es la producción de una enorme cantidad de semillas debidamente criadas en suelo fértil, que forman la contribución de esta hacienda a los programas de distribución de semillas del Departamento Provincial de Agricultura; y esta contribución se aprecia al saber que el éxito de una variedad mejorada y de las semillas destinadas a la distribución, depende de que se hayan criado en suelo rico en humus. El primer miembro de un Departamento de Agricultura que adoptó el Procedimiento de Indore para el algodón, fue Mr. W. J. Jenkin, C. I. E., cuando era Inspector Jefe de Agricultura en el Sind: demostró que el humus tiene una enorme importancia para evitar la alcalinidad de los suelos, para mantener la buena salud de las plantas de algodón y para aumentar los rendimientos de fibra. En Sakrand preparó más de carretadas de humus fermentado en , con residuos vegetales tales como tallos de algodón y rastrojos de cosechas. Durante los últimos años, el Procedimiento de Indore ha sido ensayado en las haciendas algodoneras de la Empire Cotton Growing Corporation en Africa. En Gatooma, Rhodesia, Mr. J. E. Peat ha obtenido resultados interesantes, que fueron publicados en el número de 17 de Agosto de 1939,

93 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 87 del Rhodesia Herald. El humus mejoró la fibra y aumentó el rendimiento, no solamente del algodón, sino también de la siembra de maíz que siguió en la rotación. No hace mucho que se ha descubierto la causa por qué el algodón reacciona tan fuertemente a las aplicaciones de humus. Es una interesante historia que debe ser recordada. En Julio de 1938, publiqué en el Empire Cotton Growing Review un artículo (vol. XV, N. 3, 1938, p. 186) en que discutía el papel desempeñado por la relación micorrizal para transmitir a la planta los elementos de resistencia a las enfermedades que se encuentran en un suelo fértil. En el último párrafo de este artículo, insinuaba que el micorriza tiene casi con seguridad gran importancia para el algodón y es probable que a él deban atribuirse las diferencias observadas en el algodón de Cambodia, cultivado en la India, tanto en lo referente al rendimiento cuanto al largo de la fibra, cuando se sembraba: 1) en tierra de huerta, rica en humus; y 2) en suelo corriente, no abonado. En el número siguiente de esta revista (Vol. XV, N. 4, 1938, p. 310), presenté pruebas que demuestran que el algodón tiene la asociación micorrizal. Expliqué en los siguientes términos la importancia de este factor para la industria algodonera: Referente a la producción del algodón, la experiencia recogida con otras plantas cuyas raíces tienen la relación micorrizal, demuestra claramente que deberá prestarse mayor atención a los métodos ya probados de buena administración agrícola y a la reposición de la fertilidad del suelo mediante la aplicación de humus preparado a base de residuos vegetales y animales. En esta forma, puede establecerse y mantenerse un equilibrio entre el suelo, la planta y el animal. Será esencial mantener una relación bien definida entre el número de hectáreas dedicadas al algodón y el número de cabezas de ganado en cada hacienda. Una vez conseguido esto, se observará una mejoría notable en el rendimiento, en la calidad de la fibra y en la salud general de la planta. Todo esto es necesario, para que la relación micorrizal pueda funcionar debidamente y con ella los conductos por los cuales la Naturaleza pone en comunicación directa el suelo con las plantas. Todo intento de desviar estas normas está destinado al fracaso. La labor de investigación del futuro sobre el algodón deberá partir de una base nueva: la fertilidad del suelo. Durante el período de transición entre la aplicación de los actuales planes de investigación y de los de mañana, numerosos problemas actualmente en estudio, o bien desaparecerán como tales, o se presentarán bajo un aspecto muy diverso. Un suelo fértil permitirá que las hojas verdes realicen a la perfección la síntesis de las proteínas y

94 88 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE de los hidratos de carbono. En consecuencia, los daños actualmente causados por los hongos, los insectos y otras enfermedades principiarán por disminuir en volumen, hasta quedar reducidos a su insignificancia normal. Al mismo tiempo, oiremos hablar menos de la erosión del suelo en zonas algodoneras como el Nyasaland, porque un suelo fértil tendrá la capacidad suficiente para absorber toda la lluvia y en esta forma atacar el mal en su fuente. Pronto obtuvimos la confirmación de estos resultados de los primeros días. En la Transaction of the British Mycological Society (vol. XXII, 1939, p. 274), Butler menciona la presencia de una vigorosa flora micorrizal en el algodón del Sudán y también en el algodón de las tierras negras de Gujerat en la India. En el número del 1. de Julio de 1939 de la revista Nature, Younis Sabet señaló la importancia de la relación micorrizal en el Egipto. En la Empire Cotton Growing Review de Julio 1939, el Dr. Rayner confirmó la existencia del micorriza en las variedades de algodón Cambodia y Malvi, plantadas a insinuación mía por Mr. Y. D. Wad en la Estación de Indore, India Central, tanto en tierras algodoneras negras como en suelos arenosos del Rajputana El Sisal Figura 2.2: Sisal (Agave sisalana)[imagen extraída de Wikipedia.] Como bien se sabe, las hojas del sisal (Agave sisalana) producen más o menos 93 por ciento de desperdicios y alrededor de 7 por ciento de fibra, de la cual no se extrae generalmente más de un 5 por ciento. Los desperdicios son eliminados de las tascadoras por medio de una corriente de agua, generalmente hacia alguna quebrada u hondonada vecina, donde se acumulan. A veces son llevados hasta riachuelos o ríos. Los resultados son lamentables. La putrefacción invade los montones y su olor puede ser notado a millas de distancia. Los ríos son contaminados y los peces mueren. Debido a estos métodos primitivos de tratar los residuos, una fábrica de sisal es un lugar

95 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 89 sumamente desagradable y malsano. Además, el agua usada en estas operaciones la que ha sido conseguida mediante grandes gastos en perforaciones, construcción de pozos, tranques o estanques y estaciones de bombas, se pierde en su totalidad. Dos de los problemas de urgente solución en la industria del sisal son, por consiguiente: 1) la transformación de todos los residuos sólidos, incluso de las fibras cortas, en algún producto útil como el humus, y 2) el empleo del agua usada para regar cultivos. Estos dos problemas han sido solucionados en forma satisfactoria en la hacienda Taveta, Kenya, del mayor Grogan, por su administrador, mayor S. C. Layzell, M. C.; el trabajo comenzó en 1935 y se ha desarrollado firmemente desde entonces. Un informe sobre los resultados obtenidos fue publicado en el East African Agricultural Journal, de Julio El primer problema consistía en separar, en la masa de residuos, el líquido de los sólidos. En Taveta, todos los desperdicios al salir de las tascadoras pasan sobre una reja que se encuentra al final de la masa de desperdicios. Esta reja retiene los elementos sólidos y permite que la sopa ácida pase a un depósito de cemento ubicado debajo, desde donde un canal con pendiente adecuada la lleva a los campos regados. Desde la reja, los residuos sólidos son transportados sobre carritos planos Decauville a un depósito de cemento, donde pierden el agua que aún contenían. Esta agua es conducida también por medio de otra acequia más chica a terrenos regados.

96 90 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE Lámina I A B C Fermentación de residuos de sisal A. Filtración de los desperdicios. B. Disecación. C. Irrigación por medio del agua de los residuos.

97 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 91 El arreglo de la cancha donde se hará la fermentación tiene su importancia. Se colocan horizontalmente postes de sisal, en grupos de a cuatro, equidistantes a ambos lados y formando ángulo recto con la línea Decauville. Sobre estos postes, distantes un pie (30 cm.) entre sí, para permitir la aireación por debajo, se esparcen los desperdicios en montones de 2 pies de alto por 15 pies de largo y 4 pies de ancho ( 0,60 4,50 1,20 metros). Como todo montón necesita un activador, las haciendas que elaboran humus por primera vez tendrán que conseguir una pequeña cantidad de humus fresco de alguna otra faena de sisal que haya adoptado el Procedimiento de Indore. Unas pocas paladas de este humus esparcidas uniformemente sobre los montones son suficientes para iniciar la fermentación. Los desperdicios son dejados sobre los postes durante treinta días, durante los cuales comienza el trabajo de desintegración por parte de las bacterias termófilas. La temperatura sube a un punto tal que no se puede mantener la mano en el montón. Se da la primera vuelta treinta días después de iniciar la operación y se juntan dos montones en uno, pues el volumen habrá disminuido bastante con la fermentación. Después de la primera vuelta, la desintegración avanza un paso más, principalmente por acción de los hongos. Durante esta fase, el montón entero se cubre a menudo cada mañana con callampas. Después de otro período de treinta días se da otra vuelta a los montones. La maduración comienza entonces y termina más o menos noventa días después de haber comenzado la fermentación en los montones frescos. El mayor Layzell escribe que el producto final se parece a tierra de hojas de primera clase y contiene 1,44 por ciento de nitrógeno. A base de su composición química solamente, se ha asignado al abono un valor local de 2 la tonelada. Una gran proporción de este humus es destinada a los almácigos de sisal, para que todas las plantaciones nuevas puedan ser hechas con plantas vigorosas y debidamente criadas. El saldo se esparce en las zonas donde se produce el sisal. La planta de sisal prospera solamente en suelo fértil y por consiguiente necesita un sistema de cultivo intensivo, más bien que extensivo. Si se pasa por alto este principio, la empresa tiene que terminar en la quiebra debido a que, habiéndose agotado el suelo cerca de las tascadoras, el transporte absorbe luego las utilidades. La transformación de los desperdicios en humus resuelve, pues, el problema: la fertilidad del suelo puede ser mantenida y aun mejorada en la vecindad de la planta de elaboración. Además con ello desaparecen los repugnantes depósitos de residuos de sisal. La mano de obra necesaria para movilizar y fermentar los residuos, a base de una tascados con 120 toneladas de fibra de producción mensual, es de treinta y cuatro hombres con dos capataces. Dieciseis hombres más se

98 92 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE ocupan en la reja de separación y con los carritos, de suerte que en total se necesitaban cincuenta hombres y dos capataces para hacer humus en este centro. No hay dificultades especiales en la manutención del residuo de sisal, siempre que se proporcione a los trabajadores algún aceite barato con que untarse el cutis, evitándose así el eczema producido en las piernas y los brazos por el jugo de las hojas. El residuo líquido se usa principalmente para regar huertas que producen verduras y frutas destinadas a mejorar la ración habitual de los trabajadores, formada de cocho, frijoles y sal. El efecto psicológico de esta medida sobre los trabajadores ha sido notable; el espectáculo de una vasta zona plantada con plátanos, caña de azúcar, citrus y papas desvanece de la mente de los peones y de sus familias, el temor a una posible falta de alimentos. Además de esta sensación de seguridad, su salud física y su aptitud para el trabajo mejoran rápidamente; y también el suministro de alimentos es un atractivo para los obreros y ha procurado un sistema sencillo de reclutamiento de la mano de obra. En Taveta el suelo contiene bastante cal, de suerte que no hay necesidad de neutralizar previamente la acidez del agua de riego. En otras haciendas, este punto deberá ser objeto de especial atención. La manera más sencilla de suprimir la acidez parece ser la adición de una cantidad suficiente de carbonato de calcio molido a la sopa en cuanto se haya separado la parte sólida de los residuos de la reja. Es necesario realizar dos cosas, antes de poder adoptar en otras partes el método empleado en Taveta: 1) debe existir cerca de la fábrica una superficie plana suficiente, que se pueda dedicar a cultivos con riego; 2) la disposición general debe ser tal que haya amplio espacio para la cancha de fermentación a la cual los desperdicios puedan ser llevados con un Decauville y desde donde el humus pueda ser fácilmente transportado a las zonas regadas y al resto de la hacienda. En la fabricación del humus en una plantación de sisal, no hay que omitir la colaboración animal; hay que agregar, en lo posible, detritus animales a los residuos vegetales. Si no hay posibilidad de mantener bastante ganado para toda la cantidad de sisal tratado, se harán dos clases de humus: una de primera con estiercol animal, para las plantas madres y los almácigos; otra de segunda para las plantas productoras de fibra.

99 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 93 Lámina II A B C Fermentación de residuos de sisal A. Trocha angosta y canchas de palos de sisal, B. Se entiende el residuo. C. Montones con capas de Elephant Grass intercaladas.

100 94 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE El Maíz Entre las grandes debilidades de la agricultura inglesa en los momentos actuales, hay que contar la dependencia de nuestro ganado como puede ser cerdos, aves de corral y animales de lechería de los alimentos importados. Nuestra industria animal está tornándose tan desequilibrada, en cuanto se refiere al suministro de alimentos producidos en suelo fértil, como lo está la alimentación de nuestra población urbana. Importamos maíz en gran cantidad y desgraciadamente gran parte de esta importación proviene de regiones cuyos suelos son pobres y agotados. Estamos alimentando nuestros animales y en consecuencia la población con productos obtenidos en cualquier parte y en cualquier forma, siempre que salgan baratos. La Madre Tierra se rebela. Los suelos para maíz de regiones como el Kenya y la Rhodesia han dado luego señales de agotamiento y sus rendimientos han bajado enormemente. Cualquiera persona con alguna experiencia en el cultivo del maíz podría haber previsto esto, ya que la planta necesita un suelo fértil. Los productores de maíz de Kenya, Rhodesia y Sud Africa aprendieron rápidamente esta lección. La siembra constante de tierras vírgenes con un cultivo agotador redujo luego los rendimientos. Esto ocurría precisamente en los momentos en que el Procedimiento de Indore veía la luz. Su aplicación a los maizales de la Rhodesia y del Kenya produjo buenos resultados. Se emprendió la fermentación de las cañas de maíz y otros residuos vegetales en todo el Kenya y toda la Rhodesia. Nos referiremos a dos ejemplos concretos, entre tanto, cuyos resultados son convincentes. En Rongai, Kenya, Mr. J. E. A. Wolryche Whitmore ha adoptado el Procedimiento de Indore en tres haciendas. Durante la noche, los bueyes de trabajo duermen sobre una cama de chala de maíz seca, paja de trigo, hierbas y otros elementos vegetales disponibles. Después de servir durante una semana como cama, estos materiales son puestos a fermentar en zanjas con cenizas de madera y tierra raspada del piso del corral. Si no se dispone de tierra en cantidad suficiente, no se alcanza a mantener una temperatura bastante elevada. Dos vueltas dadas con intervalos de un mes permiten obtener después de noventa días un producto satisfactorio. El efecto sobre la siembra de maíz es muy pronunciado. En Rhodesia, el capitán Moubray ha obtenido resultados similares. Estos se describirán en detalle en el Apéndice B. Una de las pestes del maíz en Rhodesia la planta parásita conocida localmente bajo el nombre de maleza-bruja (Striga Tutea) puede ser controlada con el empleo del humus. Este descubrimiento interesante, hecho por Timson, fue descrito en el Rhodesia Agricultural Journal de Octubre

101 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS Aplicando humus, elaborado con cama vegetal de un corral de ganado, a razón de 10 toneladas por acre (25 toneladas por hectárea), a tierras muy infestadas con maleza-bruja, se obtuvo una excelente cosecha de maíz, prácticamente libre de esta peste. La parcela de control, al lado, era una verdadera alfombra roja, tal era la abundancia de flores de la maleza. Se sembró entonces maíz por segunda vez en el mismo terreno: nuevamente se cosechó libre de peste. Este parásito se presenta, pues, como indicador preciso del grado de fertilidad de los suelos en la Rhodesia. Donde aparece la maleza-bruja, conviene agregar humus; si no se presenta la peste, quiere decir que la tierra contiene bastante materia orgánica. Tenemos, pues, un sistema de control automático. El humus influye sobre la calidad del maíz al mismo tiempo que sobre su rendimiento. Por el propio interés de los países importadores de maíz como de los exportadores, debería establecerse un nuevo sistema de clasificación de este grano, a base de la fertilidad del suelo que lo ha producido. El maíz producido en suelos abonados con humus bien preparado y sin ayuda de fertilizantes artificiales debería ser clasificado en una categoría aparte, ya que es la única manera de dar su verdadero valor a los granos bien producidos. Hay que identificarlos claramente, en su viaje desde el bancal hasta el consumidor y mantenerlo separado del maíz de calidad inferior. Los compradores sabrán entonces que este maíz destinado a su ganado, ha sido producido en un suelo realmente fértil. Se darán cuenta luego que éste es el que más conviene a sus animales. Esta manera de proceder se aplica también a muchas otras plantas. Veremos en otro capítulo toda la importancia que tiene para el futuro de la agricultura y la salud de la nación El Arroz El arroz es proporcionalmente el grano comestible de mayor importancia en el mundo, y es interesante saber cómo responde al humus. Deberíamos esperar que el efecto fuese considerable, porque las canchas donde se preparan los almácigos de arroz son siempre fuertemente abonadas con estiercol de corral y porque inmediatamente antes de su transplante, las plantitas de arroz se encuentranmucho más ricas en nitrógeno que en ningún otro momento de su vida. El primer ensayo con el Procedimiento de Indore fue realizado por la difunta Mrs. Kerr, en el Hospital y Hogar de Leprosos de Dichpalí, en los estados del Nizam. Su reacción al leer Los residuos de la Agricultura en 1931, fue la siguiente: Si se comprueba que tiene razón (el autor), esto significará una revolución económica total para los campesinos de la India. Se eligió el arroz para realizar los primero ensayos. Mrs. Kerr falleció durante el curso de los experimentos. Los resultados han sido resumidos en una carta

102 96 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE de su esposo, el Rev. G. M. Kerr, fechada en Dichpalí, el 2 de Noviembre de 1933, como sigue: Hemos dividido nuestros bancales de arroz en tres partes absolutamente iguales. La parcela N. 1 fue abonada con un grueso de 1,25 a 1,50 pulgadas (30 a 40 milímetros) de abono fermentado de Indore que se enterró con el arado. En la parcela N. 2 enterramos algunos detritus de la hacienda, más 3/8 de pulgada (9 milímetros) de abono de Indore. La parcela N. 3 servía de control o testigo y no fue abonada. Debido a nuestro apuro en enviarle estas cifras, no podemos darle el peso exacto de la paja. La parcela N. 1 fue segada hace 12 días; la parcela N. 2 hace dos días y la N. 3 recién ayer. En consecuencia, la parcela N. 1 tiene arroz seco, mientras que en las N. 2 y 3 se encuentra todavía húmedo. Hemos indicado los resultados en forma de gavillas de igual tamaño, pero la paja del N. 1 es la mejor y dará un forraje muy superior para los búfalos. Una vez que tengamos la totalidad de nuestros 30 acres (12 hectáreas) abonadas con humus, estaremos en situación de recibir aquí unos 50 a 60 leprosos más. Esto no es una conclusión que pueda llamarse científica, pero para nosotros constituye un resultado muy práctico. En una carta posterior, fecha 10 de Octubre de 1935, el Rev. Kerr resumía en los términos siguientes los resultados del Procedimiento de Indore en Dichpalí: El fertilizante de Indore es una de las bendiciones de esta vida, lo mismo que el vapor, la electricidad y la radio. Sencillamente no podríamos ya vivir sin el aquí. Su empleo ha transformado toda nuestra explotación agrícola. Tenemos en cultivo de arroz 43 acres (17 hectáreas), y la mayor parte de este terreno estaba, tres años atrás, en condición muy pobre, con grandes manchas tan alcalinas que en la superficie había un polvo blanco parecido a la alunita. Hemos ahora recobrado 28 acres (11,2 hectáreas) y allí estamos obteniendo una fantástica cosecha de arroz este año. No se han visto cosechas parecidas en este terreno, a lo menos desde hace muchos años. Los otros 15 acres (6 hectáreas) tienen como siempre su arroz delgado y raquítico. Con nuestra fábrica de 30 zanjas, producimos constantemente humus, pero nunca tenemos bastante para nuestras necesidades. Lo estamos ahora aplicando a nuestros bancales de otros cultivos y principalmente forrajes, con resultados sobresalientes. Con una capa de 1/4 de pulgada de grueso esparcida en todo el bancal, aseguramos una cosecha tres a cuatro veces superior a la que se podría obtener sin esto. Se sabe cómo responde el arroz a la materia orgánica en los almacigueros. Los resultados obtenidos en Dichpalí demuestran que la planta responde

103 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 97 Cuadro 2.3: Resultado de tres parcelas de arroz en la Leprosería de Dichpalí Superficie de cada parcela; las labores culturales fueron las mismas para las tres parcelas Semilla sembrada, siendo toda de la misma calidad Cantidad de arroz calculada, pero no pesada Cantidad de paja en gavillas de igual tamaño Parcela N 1 Parcela N 2 Parcela N pies 2 (591 m 2 ) pies 2 (591 m 2 ) pies 2 (591 m 2 ) 6 lbs. (2,7 kilos) 6 lbs. (2,7 kilos) 6 lbs. (2,7 kilos) 422 lbs. (190 kilos) 236 lbs. (106 kilos) 60 lbs. (27 kilos) 138 gavillas 106 gavillas 40 gavillas también al humus después de transplantada. En las canchas de almácigos, las condiciones son aeróbicas; después del transplante, las raíces de la planta se encuentran bajo agua y el suministro de oxígeno depende principalmente de las algas. Cómo actúa el humus sobre la planta de arroz en condiciones en que el oxígeno activo debe ser disuelto en agua? Tienen las raíces de arroz en los almácigos y también después del transplante, la asociación micorrizal? Si tal es el caso, resulta fácil explicar las cifras de Dichpalí. Si no tienen esta asociación, entonces por qué mecanismo actúa el humus sobre la fotosíntesis en las hojas verdes bajo las condiciones de inmersión del arroz? La nitrificación de la Materia orgánica parece difícil en estas condiciones por dos razones: 1. el proceso necesita mucho aire; 2. el nitrato, una vez formado, se diluiría demasiado en presencia del enorme volumen de agua de los bancales de arroz. Mientras este libro entraba en prensa, Mr. Y. D. Wad recogió muestras de raíces superficiales de arroz transplantado, 116 días después de efectuada la siembra, en suelo natural abonado con humus, en Jhabua, India Central, el 27 de Octubre de Estas muestras fueron examinadas por la Dra. Ida Levisohn, el 11 de Diciembre de 1939, quien informó lo siguiente: Los más gruesos laterales primarios muestran una infección micorrizal endotrófica generalizada; el aspecto macroscópico de las regiones micorrizales se caracteriza por la opacidad, granulación y ausencia de filamentos radiculares. Las hifas activas son de gran diámetro; traspasan fácilmente las paredes de las células y forman rollos, gusanillos y arborescencias; muestran los grados iniciales y finales de la digestión. Según toda apariencia, el material granular resultante es rápidamente sacado de las células. No hay duda que el arroz es formador de micorriza, lo que explica inmediatamente su sensibilidad notable a las aplicaciones de humus y abre nuevos horizontes a la investigación; ella demostrará probablemente que el rendimiento, la calidad, la resistencia a las enfermedades y el valor nutritivo del arroz dependen de la eficiencia con que se realiza la asociación micorrizal.

104 98 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE Las Hortalizas Uno de los principales problemas en la producción de verduras, tanto al aire libre como bajo vidrio, es el suministro de humus en cantidad suficiente. En el pasado, cuando los transportes se hacían en su mayoría con caballos, de los cuales existían muchos en las ciudades, era costumbre por ejemplo en los alrededores de Londres que las carretas encargadas de llevar temprano al mercado las verduras, regresaran con una carga de estiercol de caballo. La aparición del motor de combustión interna ha cambiado todo esto: ahora, falta el estiercol. En la mayoría de los casos, las huertas de verduras no forman parte de alguna hacienda que cuente con ganado, de manera que no pueden llenar ellas mismas sus necesidades de estiercol. El resultado es que una cantidad creciente de verduras vendidas en las ciudades se produce con fertilizantes químicos. En estas condiciones, pueden obtenerse buenos rendimientos; pero en cuanto a gusto, calidad y capacidad de conservación, el producto resulta notablemente inferior a las verduras abonadas con estiercol de corral. Es muy fácil conocer las verduras producidas con NPK: son duras, correosas y fibrosas; les falta también gusto. En cambio, las producidas con humus son tiernas, quebradizas y con mucho sabor. Esta diferencia merece ser señalada en cada escuela del país y también en cada hogar, ya que cada día se comprueba más el hecho de que las enfermedades corrientes, como ser resfriados, sarampion y otras son mucho menos frecuentes cuando la gente se alimenta con verduras, frutas, papas y otros productos obtenidos de suelos fértiles y consumidos al estado fresco. Cómo conseguir el humus necesario para las hortalizas de alta calidad que necesitan las zonas urbanas? Existen dos posibles soluciones. En primer lugar, donde sea materialmente realizable la jardinería, debería formar parte de explotaciones de agricultura general que dispongan de ganado en cantidad suficiente para poder transformar en humus, por el Procedimiento de Indore, todos los residuos vegetales y animales, de cada hacienda. Un primer ensayo de este sistema fue realizado en las Semillerías Iceni, de Surfleet, condado de Lincoln, Gran Bretaña. El trabajo se inició en Diciembre de 1935 y lo describe muy bien el capitán Wilson en un memorándum que redactó para los miembros de la British Association que visitaron su hacienda en Septiembre de La hacienda Iceni tiene una superficie de 325 acres (130 hectáreas) distribuídas como sigue:

105 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 99 Tierra arable acres ( 90 hectáreas) Praderas permanentes ( 12 ) Praderas naturales de poco valor ( 14 ) Tierras con cultivo intensivo de hortalizas 35 ( 14 ) La idea matriz acerca de la explotación de la propiedad fue probar que aun hoy día, en ciertas zonas seleccionadas de Inglaterra, es negocio comprar tierras que hayan sido mal cultivadas, y restablecer su fertilidad a un alto nivel, con la ocupación de una densa población obrera. Para llegar a este resultado, la hacienda ha sido organizada como unidad agrícola completa con su debida dotación de ganado y una proporción adecuada de tierra arable, praderas y hortalizas, creyéndose que después de algunos años de administración adecuada, llegará a producir todas o casi todas sus necesidades, en cuanto a fertilizantes y alimentos, manteniéndose el suelo en alto grado de fertilidad, lo que es muy poco común hoy día, con las siguientes medidas: 1. Siembras debidamente equilibradas. 2. La transformación de toda la paja de trigo en fertilizante en los patios de los trabajadores y el empleo de este abono y de la mayor parte posible de residuos de la hacienda para elaborar humus. En cuanto al punto 2, el sistema empleado para fabricar humus es el conocido bajo el nombre de Procedimiento de Indore, y ha demostrado ser sumamente satisfactorio. La producción fue de más o menos 700 toneladas en 1936 y este año pasará probablemente de toneladas. Como resultado de esta utilización del humus, la tierra bajo cultivo intensivo ha alcanzado ya un estado de completa autofertilización; desde hace dos años no se han usado abonos químicos en las huertas, ni tampoco pulverizaciones para el control de las enfermedades. La única pulverización empleada todavía en los árboles frutales es una aplicación de polisulfuro de calcio durante cada Invierno, y se confía poder suprimirla a plazo breve. Las tierras de cultivos generales no se han independizado completamente todavía de las compras de fertilizantes químicos, pero la cantidad usada ha bajado en forma constante, de 106 toneladas en 1932, con un costo de 675, a 40 1 / 2 toneladas este año, con un costo de 281. Lo mismo, la siembra de papas que anteriormente recibía cuatro a cinco pulverizaciones, se pulveriza ahora una vez no más, y confiamos poder suprimir también este tratamiento en unos pocos años más, cuando se haya restituido al suelo su fertilidad y su salud. Mediante una rotación cultural, no dudo por mi parte que se alcance

106 100 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE a dar a las tierras destinadas a cultivos generales, la misma independencia que tiene desde luego el terreno dedicado a hortalizas. Es probable que la producción se repartirá como sigue: 75 acres ( 30 hectáreas ) de papas. 75 ( 30 ) de trigo. 25 ( 10 ) de cebada. 15 ( 6 ) de raíces forrajeras para el ganado. 30 ( 12 ) un año con trébol y ray grass para alimentación a pastoreo de cerdos y gallinas y un corte de pasto, enterrando con arado el segundo corte. El ganado de la hacienda era como sigue en junio último: 22 vacunos (vacas y terneros de mi propia crianza). 14 caballos (incluso potrillos y potrancas). 15 marranas (para cría). 103 cerdos varios. 120 gallinas de puesta (de mi propia crianza). Y aunque sea un poco prematuro asegurarlo, creo que las cifras arriba mencionadas son aproximadas para las dimensiones de la hacienda, con el agregado de más o menos 20 vacunos que son adquiridos para ser engordados a corral durante el Invierno. Esta última adquisición se hará innecesaria en algunos años más, con el incremento de mi propia crianza. Después de conocido este memorándum, se realizó otro adelanto más en Surfleet. El factor que limita la producción, hasta ahora en los suelos de aluvión de la División de Holland del condado de Lincoln (en la cual se encuentra ubicada la hacienda hortelana del capitán Wi1son), es sin duda la ventilación del suelo. Estos suelos se aprietan con facilidad, de suerte que la corriente de oxígeno necesaria para los microorganismos del suelo y para las raíces de las plantas se interrumpe frecuentemente. El drenaje del subsuelo tiende a reducir este factor adverso. Durante el otoño de 1937, toda la superficie dedicada por el capitán Wilson, a la producción de hortalizas, fue drenada con tubos. Como podía esperarse, la mejor ventilación subsiguiente permitió inmediatamente que las plantas pudieran obtener el completo beneficio del humus. Este es otro ejemplo concreto de la manera cómo el establecimiento de un equilibrio adecuado entre el suelo, las plantas y el ganado, tiene como consecuencia mayores cosechas y productos de más alta calidad. Otra solución y quizás más sencilla, al problema de la materia orgánica para la producción de hortalizas, consiste en utilizar los millones de toneladas de humus que los vertederos de basuras contienen, en los alrededores de

107 2.2. APLICACIONES PRÁCTICAS 101 nuestras ciudades y pueblos. Este asunto será discutido en detalle en el Capítulo La Vid La comparación entre los métodos respectivos de cultivo de la vid en el Oriente y en el Occidente resulta interesante desde varios puntos de vista. En el Oriente, la vid se cultiva principalmente para la producción de un alimento; en el Occidente, incluso el Africa, la mayor parte de las uvas se transforma en vino. Las características de las parras cultivadas en el Asia son su longevidad, la estabilidad de las variedades, el empleo universal de estiercol animal, y la ausencia casi completa de enfermedades causadas por insectos y por hongos. Los abonos artificiales, las bombas pulverizadoras y los desinfectantes son cosas desconocidas. En el Occidente se ha perdido el equilibrio entre la superficie dedicada a las parras y la dotación de ganado: la vid ha desplazado ampliamente al animal; se ha suplido la falta de estiercol natural con fertilizantes químicos; la vida de la variedad se ha acortado considerablemente; las enfermedades son muy generalizadas; en todas partes se practican pulverizaciones químicas, la pérdida del equilibrio en el cultivo de la vid ha sido acompañada por una disminución en la calidad del vino. Durante los tres últimos veranos, me dediqué, en el curso de amplios viajes realizados en Provence, a buscar con mucho afán plantas de vid cuyo aspecto me recordara las del Asia Central, es decir, plantas bien desarrolladas y con demostraciones de encontrarse completamente en su ambiente, y cuyo follaje y brotes nuevos tuvieran verdadero aspecto de salud. Por lo menos encontré tales parras cerca del pueblecito de Jouques, en el Departamento de Bouches-du-Rhône. Nunca habían conocido el fertilizante artificial; solamente se abonaban con estiercol animal; la viña tenía una buena fama local en lo referente a la calidad de sus vinos. Arreglé con la dueña un examen de las raíces activas: todas presentaban la asociación micorrizal. La parra es formadora de micorriza y por consiguiente el humus le es indispensable para su adecuada nutrición. Así se explican inmediatamente la longevidad de la variedad y la ausencia de pestes en el Asia Central. En un estudio reciente de la producción frutera en la Provincia Occidental de la Unión Sudafricana, publicado en el Farmer s Weekly (Bloemfontein) del 23 de Agosto de 1939, Nicholson se refiere a una viña local, ubicada en el camino principal de Somerset West a Stellenbosch, que está empleando el Procedimiento de Indore:

108 102 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE Los automovilistas que viajan por este camino no pueden y dejar de notar el aspecto de salud de esta viña y el orden reinante en todo la hacienda. A principios de este invierno, lo visité y pude observar las grandes parvas de humus espléndidamente fermentado, operación facilitada por el hecho de haber usado parte de sus componentes como cama en el corral. Los cerdos colaboran al éxito alimentándose con orujos durante la vendimia, devolviéndolos más tarde a la viña en forma de estiercol. Una vez que los vinateros europeos se den cuenta de todo lo que pierden a causa de una falta de equilibrio en la agricultura, sea por degeneración de la variedad, falta de resistencia a las enfermedades, y pérdida de calidad del vino, sin duda tomarán medidas para aumentar sus dotaciones de ganado y transformar con su ayuda todos disponibles los residuos dis onibles en humus, a fin de volver tan pronto como sea posible a las normas de la Naturaleza. Bibliografía [1] Dymond, G. C. Humus in Sugar Agriculture. South African Sugar Technologists [2] Howard, A. The Manufacture of Humus by the Indore Process. Journal of the Royal Society of Arts, LXXXIV, 1935, p. 25 y 1-XXXV, 1936, p [3] Howard, A. Die Erzeugung von Humus nach del Indore-Methode Der Tropenpflanzer XXXIX, 1936, p. 46. [4] Howard, A. The Manufacture of Humus by the Indore Process. Journal of the Ministry of Agriculture, LXV, 1938, p [5] Howard, A. En busca del Humus. Revista del Instituto de Defensa del Café de Costa Rica, VII, 1939, p [6] Layzell, S. C. The composting of Sisal Wastes. East African Agricultural Journal, III, p. 26. [7] Tambe, G. C. y Wad, Y. D. Humus-manufacture from Cane-trash. Internacional Sugar Journal, 1935, p. 260.

109 2.3. APLICACIONES PRÁCTICAS Aplicaciones prácticas del procedimiento de Indore Los abonos verdes Desde que Schultz-Lupitz dió a conocer en 1880, por primera vez, cómo mejoraban la textura y la fertilidad de los suelos arenosos del Norte de Alemania, con la incorporación de una empastada verde de lupinos, las Estaciones Experimentales han investigado a fondo el alcance práctico de este sistema para enriquecer la tierra. Habiéndose posteriormente comprobado el papel de los nódulos ubicados en las raíces de las plantas leguminosas, en la fijación del nitrógeno atmosférico, los problemas relacionados con los abonos verdes se concentraron en la utilización de las leguminosas para aumentar las reservas de nitrógeno combinado y de materia orgánica en el suelo. A fines del siglo XIX pareció muy fácil solucionar de un golpe y en forma económica el gran problema de mantener la fertilidad del suelo, enterrando en éste siembras de leguminosas. Con muy poco trabajo, los nódulos de estas plantas actuarían de generadores de nitrógeno, mientras que el resto de ellas proporcionaría el humus. Todo esto podría realizarse con pocos gastos y sin interferir gran cosa los cultivos corrientes. Estas esperanzas, un legado legítimo de la mentalidad química NPK, han impulsado en el mundo entero múltiples experimentos sobre abonos verdes, prácticamente con todas las plantas leguminosas. En algunos casos, especialmente en suelos abiertos, bien aireados, en que las lluvias eran debidamente distribuidas después de haberse enterrado el abono verde, y cuando se dejaba bastante tiempo para la desintegración del material, los resultados fueron satisfactorios. Sin embargo, en la mayoría de las situaciones las experiencias no fueron favorables. Sería interesante, en consecuencia, examinar todo el problema y determinar en lo posible las razones que han hecho fallar tan a menudo este método para mejorar la fertilidad. Si consideramos los factores que implican el crecimiento de las plantas, su desintegración y la utilización de los residuos de una siembra de abonos verdes, comprenderemos inmediatamente por qué estos abonos no aumentan en general el rendimiento de la siembra siguiente; y pondremos límite al mismo tiempo a las esperanzas algo exageradas de conseguir siempre los mismos resultados que se obtuvieron en Alemania, donde todos los factores, incluso el tiempo, se presentaron favorables. La copia al pie de la letra de este método, no basta para alcanzar aquellos resultados, salvo que puedan reproducirse las condiciones climáticas y de suelo del Norte de Alemania. Para investigar las expectativas de los abonos verdes, hay que considerar los siguientes factores:

110 104 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 1. el conocimiento de la forma en que se realiza el ciclo del nitrógeno dentro de la agricultura local; 2. las condiciones necesarias para un rápido crecimiento de las plantas leguminosas usadas codo abonos verdes y también para la formación de abundantes nódulos en sus raíces; 3. la composición química de las plantas verdes en el momento en que van a ser enterrados; 4. las condiciones del suelo durante el período de desintegración de las plantas enterradas. La importancia de la relación entre el ciclo del nitrógeno y las condiciones agrícolas locales ha sido generalmente desconocida. Como lo veremos más detenidamente en el capítulo 4.2, las posibilidades que ofrecen los abonos verdes sólo pueden ser aprovechadas después de saber en qué épocas del año se realizan las acumulaciones de nitratos, cómo estas acumulaciones combinan con los cultivos de cada zona y en qué momento se corre el peligro de perder los nitrato por efecto de las aguas o en otra forma. Si una siembra no aprovecha los nitratos al máximo, éstos deben ser fijados sea por los abonos verdes, sea por las malezas o por las algas. Deben ser incorporados a la siembra o de lo contrario almacenados en alguna otra planta; en ningún caso abandonarlos al azar. Nunca fueron estudiadas debidamente las condiciones necesarias para el mejor desarrollo de las plantas leguminosas usadas como abonos verdes. Clarke[1] se dio cuenta, en Shahjahanpur, India, que era conveniente aplicar una pequeña cantidad de estiercol de corral al suelo inmediatamente antes de sembrar el abono verde. Esto estimula el crecimiento y el desarrollo de los nódulos en forma notable, y además podría poner en acción la asociación micorrizal que, según se sabe, existe en las raíces de la mayoría de las leguminosas. Esta última circunstancia ha sido completamente inadvertida en los estudios sobre abonos verdes, y así Waksman[2] en su excelente resumen (p ) de la última edición de su monografía sobre el humus, no la menciona. Sin embargo, ella demostrará probablemente tener importancia también en la utilización del humus formado por el abono verde; es necesario que el puente vivo entre el humus del suelo y las plantas sea debidamente alimentado, pues de lo contrario la nutrición de la siembra que deseamos fertilizar no se realizará como deseamos. A medida que avanza el crecimiento, la química de una siembra de abono verde sufre grandes alteraciones; el material que habrán de transformar los microorganismos del suelo dará resultados muy diversos, según se trate de plantas nuevas o de vegetales maduros. Waksman y Tenney han resumido

111 2.3. APLICACIONES PRÁCTICAS 105 los resultados de la descomposición de una planta típica para abono verde, el centeno, enterrada a diferentes grados de su ciclo vegetativo. Cuando las plantas son nuevas, su descomposición es muy rápida: gran parte del nitrógeno es liberado en forma de amoníaco, y queda inmediatamente disponible. Cuando las plantas son maduras, se descomponen mucho más despacio: no hay nitrógeno en cantidad suficiente para su desintegración, de suerte que los microorganismos echan mano de parte de los nitratos del suelo para saldar el déficit, y así en lugar de enriquecerse el suelo en nitrógeno asimilable, se verá empobrecido momentáneamente. El cuadro 2.4, resume estos datos fundamentales: Cuadro 2.4: Rapidez de la descomposición de plantas de centeno a diferentes grados de madurez (Waksman y Tenney) Dos gramos de material seco descompuesto en 27 días CO 2 Nitrógeno Nitrógeno Estado de crecimiento liberado liberado como tomado del amoniaco medio ambiente mgr. C mgr. N mgr. N Plantas de 25 a 35 cm. de alto solamente 286,8 22, Justo antes de espigar ,4 3,0 0 Justo antes de florecer ,5 0 7,5 Plantas casi maduras ,9 0 8,9 La cantidad de humus que se produce como resultado de la descomposición del abono verde depende también de la edad de las plantas que lo forman. Las plantas nuevas, que contienen poca lignina y celulosa, dejan un residuo de humus muy pequeño. En cambio, las plantas maduras contienen bastante lignina y celulosa y producen grandes cantidades de humus. Estas diferencias son evidenciadas con las cifras del cuadro 2.5 que sigue: De estos resultados podemos deducir que si deseamos emplear un abono verde para aumentar rápidamente los elementos nutritivos del suelo, debemos siempre enterrarlo cuando las plantas son nuevas; en cambio, si nuestro propósito es aumentar el contenido del suelo en humus, debemos esperar hasta que el abono verde haya terminado su crecimiento. Las condiciones en que se encuentra el suelo después de enterrar el abono verde no son menos importantes que la composición química de las plantas. Los microorganismos que desintegran el abono verde necesitan cuatro elementos:

112 106 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE Cuadro 2.5: Formación del humus durante la descomposición de plantas de centeno de distintas edades. (Waksman y Tenney.). Composición química Al principio Al final del período de de la descom- descomposición (2) posición (1) Justo antes de espigar mgr. mgr. % de la cantidad inicial Total de materia orgánica insoluble en ,0 agua Pentosas ,5 Celulosa ,4 Lignina ,6 Proteína insoluble en agua ,0 Plantas casi maduras Total de materia orgánica insoluble en ,0 agua Pentosas ,5 Celulosa ,2 Lignina ,7 Proteína insoluble en el agua ,7 1 Se usaron 10 gr. de material (base materia seca) en el caso de las plantas nuevas y 20 gr., en el caso de las plantas maduras. 2 Después de 30 días para las plantas nuevas y 60 días para las maduras. 1) nitrógeno combinado y minerales en cantidad suficiente; 2) humedad; 3) aire; 4) una temperatura adecuada. Todos estos factores deben encontrarse presentes simultáneamente. El factor que a menudo provoca dificultades es la poca fertilidad del suelo, que contiene poco nitrógeno y pocos minerales. De aquí podemos deducir que cuando un abono verde maduro ha sido enterrado, el efecto de su desintegración sobre la siembra siguiente dependerá siempre de la fertilidad del suelo. Si el suelo está empobrecido, la mayor parte del nitrógeno combinado disponible será empleado para la desintegración del abono verde, y no dispondrá de él la siembra siguiente; el uso del abono verde será un fracaso momentáneo. Si, en cambio, el suelo es fértil o si enterramos junto con el abono verde cierta cantidad de humus fresco, el nitrógeno extra que se

113 2.3. APLICACIONES PRÁCTICAS 107 necesita para realizar la desintegración estará presente; la siembra siguiente no sufrirá. La fertilidad del suelo da al agricultor, en este caso como en tantos otros, una gran elasticidad. Cantidad de cosas pueden hacerse con plena seguridad cuando el suelo está bien alimentado y no podrían realizarse con un suelo agotado. Una buena reserva de fertilidad será, pues, siempre un factor importante en el empleo de los abonos verdes. Puesto que la descomposición de los abonos verdes se efectúa por acción de microorganismos, la fermentación cesa cuando la humedad disminuye demasiado. Asimismo, si el suministro de aire se encuentra interrumpido por una lluvia demasiado abundante después de arar, o porque el abono verde ha sido enterrado a demasiada profundidad, se desarrolla rápidamente una flora anaeróbica, que busca en el subsuelo sus necesidades de oxígeno. Las valiosas proteínas son atacadas y su nitrógeno liberado en forma gaseosa. Las reacciones químicas del pantano a turba reemplazan las de las primeras fases de un montón de humus en fermentación bien manejado. Esto sucede a menudo bajo las condiciones imperantes durante el monzón y es una de las razones por qué el empleo de los abonos verdes resulta tantas veces poco satisfactorio en los trópicos. Finalmente, el factor temperatura reviste importancia en países que, como Gran Bretaña, tienen clima invernal. En estas regiones los abonos verdes deben ser enterrados durante el otoño, antes que el suelo se enfríe demasiado, para que las primeras fases de la descomposición puedan realizarse antes del Invierno. Podemos ahora estudiar los empleos de los abonos verdes en la agricultura. De forma general, estos usos pueden clasificarse como sigue: 1) la conservación de las acumulaciones de nitratos; 2) la producción de humus; y 3) una combinación de ambos La conservación de las reservas de nitratos Al estudiar esta importante materia, debemos desde luego observar en qué forma la Naturaleza, cuando puede obrar libremente, se encarga de conservar los nitratos preparados por los microorganismos del suelo con la materia orgánica disponible, los que son almacenados en distintas plantas, entre las cuales se encuentran las algas de la superficie del suelo; estas últimas se descomponen fácilmente y constituyen por consiguiente valiosos agentes de conservación y almacenamiento de los nitratos.

114 108 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE El agricultor tiene a su disposición dos métodos para inmovilizar los nitratos. Puede a voluntad interceptar el exceso de nitratos con una siembra de leguminosas o bien con un manejo adecuado de las algas y de las malezas del suelo en tal forma que hagan lo mismo en forma automática. En ambos casos los nitratos que, de no mediar esta circunstancia, se perderían, son transformados en vegetación fresca que no puede ser disuelta por las aguas y que más tarde podrá ser rápidamente convertida de nuevo en nitratos asimilables y en elementos minerales por los organismos del suelo. Naturalmente, si las malezas pueden ser aprovechadas en tal forma que sus reservas de nitratos sean utilizadas a tiempo para la siembra siguiente después de haberlas enterrado y hecho fermentar, no habrá necesidad de sembrar leguminosas para hacer lo que la Naturaleza realiza por sí sola en mucho mejor forma. Uno de los mejores ejemplos que me haya sido dado observar del uso combinado de las malezas y de siembras rápidas para inmovilizar los nitratos, es el de Mr. L. P. Haynes en el manejo de la gran huerta de oblón de Messrs. Arthur Guiness, Son & Co., en Bodiam, condado de Sussex. Los cultivos superficiales cesan en esta huerta en Agosto, luego de formarse las cabezas de oblón. Se siembra entonces un poco de mostaza, la que, junto con la anagálida, produce pronto una alfombra verde que no interfiere con la maduración del oblón. En el momento de la cosecha la pradera mixta se encuentra bien establecida y después de la recolección del oblón las dos plantas recogen para sí la totalidad de los nitratos formados a fines de Verano y principios de otoño. Su crecimiento es muy rápido. Durante el otoño se traen ovejas para talar la mostaza, las cuales aportan estiercol y orina, el indispensable detritus animal. En la primavera se entierra la fácilmente descomponible anagálida en el suelo fértil y ésta se desintegra a tiempo para la siembra siguiente de oblón. El suelo de esta huerta de oblón se encuentra actualmente cargado de semillas de anagálida de tal suerte que en cuanto se interrumpen los cultivos superficiales en el mes de Agosto, la vegetación surge inmediatamente. Esta forma de manejar una sencilla maleza común de un suelo fértil para encuadrarla dentro del cultivo del oblón me ha parecido poco menos que genial. Sería difícil encontrar un abono verde más eficiente que éste, proporcionado gratuitamente por la Naturaleza. Podría, acaso, encontrarse un ejemplo más gráfico del uso de las reservas de fertilidad para descomponer rápidamente un abono verde a principios de primavera? En Bodiam, el suelo pasa casi siempre cubierto de vegetación: cuando no lo ocupa el oblón, lo cubre la anagálida; una siembra se engarza en la otra. La energía solar se utiliza en forma casi integral durante todo el año; la mano de obra invisible de la huerta de oblón las lombrices y los microorganismos se mantiene constantemente en acción y cada vez más a medida que vaya disminuyendo el empleo de los abonos artificiales y

115 2.3. APLICACIONES PRÁCTICAS 109 de las pulverizaciones. Se podría hacer un uso mucho más amplio de este método de fertilización con malezas en países como la Gran Bretaña. Por ejemplo en los cultivos de frutas, verduras y papas, no existe razón para no tratar cualquiera vegetación otoñal de malezas como abono verde conforme al sistema de Bodiam. Si la tierra es fértil, no tendrá dificultad en desintegrar las malezas. Si el suelo contiene poca materia orgánica, debe aplicarse humus fresco sobre las malezas, a razón de 5 toneladas por acre (12,9 toneladas por hectárea), antes de enterrarlas La producción de Humus La producción de humus a base de abono verde, es mucho más difícil que el empleo de este abono para inmovilizar los nitratos. Los factores que intervienen en la transformación de un abono verde en humus son los mismos que entran en juego en los montones de fermentación. Todos los factores deben actuar en forma armoniosa y en conjunto. La falla de uno puede arrastrar la de todo el proceso. Si esto sucede, la siembra siguiente se encontrará colocada en un suelo cuyas condiciones son inadecuadas. El suelo será puesto a contribución para terminar la formación del humus y al mismo tiempo para producir una cosecha. Esto es pedirle demasiado. El suelo proseguirá con su tarea interrumpida y elaborará humus, descuidando la nueva siembra. El factor incontrolable es la lluvia, que debe ser de mediana intensidad para que resulte la elaboración del humus en el suelo. En la India, por ejemplo, durante experimentos que duraron veintiséis años, era adecuada en cantidad y distribución más o menos durante seis o siete años. En los demás años, era completamente desfavorable. A menudo llovía demasiado después de enterrar el abono verde, las condiciones aeróbicas no podían existir y en su lugar teníamos las de los pantanos. En otras ocasiones, la lluvia era demasiado escasa para permitir el buen funcionamiento de los hongos en las primeras fases de la fermentación. Sin embargo, en los lugares en que se dispone del riego, las fallas de la precipitación pueden remediarse. En casos excepcionales, sin embargo, es posible realizar la elaboración del humus en el suelo sin ningún riesgo. Indicaremos un ejemplo tomado en la Gran Bretaña. En alguna de las grandes haciendas de la División de Holland del Condado de Lincoln, se siembran arvejas en rotación con las papas. El problema consiste en elaborar humus antes de la próxima siembra de papas. Esto ha sido resuelto en la forma siguiente: a principios de julio, se siegan las arvejas, las que son trilladas, obteniéndose así grandes cantidades de paja molida. En cuanto se secan las arvejas, el terreno vuelve a sembrarse con fríjoles. Se esparce entonces encima de esta siembra la paja molida y en seguida una pequeña cantidad de estiercol de corral compuesto, a razón

116 110 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE de 6 a 7 toneladas por acre (15 a 17 toneladas por hectárea). Los fríjoles principian a crecer a través de la capa en fermentación y contribuyen a mantenerla húmeda. Mientras crecen los fríjoles, se va elaborando humus en una capa delgada que cubre toda la superficie del bancal. A fines de Septiembre, cuando los fríjoles están en flor, la fermentación está terminada. El abono verde (las plantas de fríjoles) se entierra entonces junto con esta capa de humus fresco. La elaboración de humus prosigue en el suelo. En estas condiciones, los fríjoles fermentan rápidamente y el proceso de elaboración del humus está terminado antes de efectuar la siembra siguiente de papas La conservación de los nitratos seguida por la elaboración de humus Para realizar la fijación de los nitratos mediante el empleo de un abono verde y en seguida la transformación de este abono verde en humus, se necesita tiempo y un control estricto de todas las operaciones. Se describirá en el capítulo 4.2 un ejemplo del uso de este sistema, que permitió producir grandes cosechas de caña de azúcar en Shahjahanpur, Provincias Unidas de la India, interceptando los nitratos acumulados al principio del monzón del Suroeste, mediante una siembra de abono verde, la que posteriormente fue convertida en humus con la ayuda de los nitratos acumulados en el mismo suelo durante el otoño. Se deduce de los principios básicos del empleo de abonos verdes y de la aplicación de estos principios a la práctica agrícola que el hecho de enterrar un abono verde no es simplemente una cuestión de agregar tantas libras de nitrógeno a cada acre de terreno, sino un problema biológico vasto y con muchos aspectos. Más aún, es de carácter dinámico y no estático; los agentes de la operación son seres vivos; sus actividades deben encuadrar unas con otras, por un lado dentro de la práctica agrícola y por el otro en las condiciones de la temporada. Si tratamos de resolver este problema sencillamente a base de los contenidos de nitrógeno o de las relaciones carbón/nitrógeno, podemos estar ciertos de ir en contra de grandes principios biológicos y de entrar en conflicto con las reglas de la Naturaleza. No es raro, por consiguiente, que el empleo de los abonos verdes, por haberse abordado con falta de comprensión, haya desanimado a tantos La reforma del método de aplicación de los abonos verdes Los factores de inseguridad que rodean la elaboración de humus en el suelo pueden ser eliminados mediante la siembra de plantas verdes destinadas a producir material para su fermentación en montones o zanjas. Esto significa

117 BIBLIOGRAFÍA 111 más gastos y más mano de obra, pero en muchos países resulta comercialmente factible. En Rhodesia, por ejemplo, se siembra crotalaria San con el objeto de proporcionar cama rica en nitrógeno, destinada a ser mezclada con cañas de maíz y a mejorar en esta forma la relación carbón: nitrógeno de las camas usadas en los corrales de ganado. En esta forma, se alivia mucho la carga que debe soportar el suelo; esta carga se limita a proporcionar elementos para descomponer lo que queda de las raíces de las plantas verdes en el momento de su cosecha. La elaboración de humus se efectúa mediante una colaboración entre el suelo y el montón de fermentación. Cuando se transforman en humus materiales de bajo contenido de nitrógeno (como es el caso para las hojas de caña de azúcar y para los tallos de algodón) es sumamente ventajoso mezclar estas materias refractarias con alguna planta leguminosa al estado verde. La elaboración del humus se acelera y se simplifica; se reduce la cantidad de agua necesaria; el terreno en que se sembró la planta verde se beneficia. Bibliografía [1] Clarke, G. Some Aspects of Improvement in relation to Crop Production. Proc. of the Seventeenth Indian Science Congress, Asiatic Society of Bengal, Calcutta, 1930, p. 23 [2] Waksman, S. A. y Tenney, F. G. Composition of Natural Organic Material and their Decomposition in the Soil, Soil Science, XXIV, 1927, p. 275; XXVIII, 1929; y XXX, 1930, p 143

118 112 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 2.4. Aplicaciones prácticas del procedimiento de Indore El tratamiento de las praderas Se puede abordar con dos métodos muy distintos el problema del tratamiento de las praderas en un país como la Gran Bretaña. Podemos estudiar la cuestión desde el punto de vista de la actual organización de la investigación agrícola en este país considerando a las instituciones que, como la Estación Experimental Genética de Gales, el Instituto Rowett de Aberdeen, o la Estación Experimental de Rothamsted, estudian cada una por su cuenta alguna fracción del problema de las praderas; o también podemos examinar los resultados de la experiencia mundial en materia de pastos y plantas de la familia de los tréboles, sin tomar en cuenta estos experimentos. Como las ventajas de la observación directa son varias y obvias como el autor ha tenido una experiencia larga y extensa, de primera mano, acerca del cultivo de numerosas plantas pertenecientes a las familias de gramíneas y de leguminosas, los principios básicos del manejo de las praderas en Gran Bretaña serán considerados desde un nuevo aspecto, o sea las condiciones que, según la práctica recogida en los trópicos, son necesarias para que las gramíneas y las leguminosas puedan hablar y contar su propia historia. Las familias de las gramíneas y leguminosas son ampliamente distribuidas y cultivadas en el mundo entero desde los trópicos hasta las zonas templadas, a todas las alturas y bajo todas las condiciones posibles de suelo y humedad sea en cultivos puros o mixtos. En todas partes se encuentra el equivalente de la pradera temporal, compuesta de gramíneas y leguminosas. El cultivo mixto de estos dos grupos de plantas se practica con éxito desde hace muchos siglos: en el Oriente desde luego mucho antes que Inglaterra surgiera de las condiciones primitivas en que los invasores romanos la encontraron las de una isla cubierta en su casi totalidad con selvas tupidas y pantanos infranqueables. Cuáles son las necesidades esenciales de las gramíneas y leguminosas? La contestación más clara a esta pregunta, la proporciona la agricultura tropical, en la cual los factores del crecimiento influyen sobre la planta en forma mucho más definida y dramática que en una isla húmeda y templada como la Gran Bretaña, donde de todas estas reacciones suelen ser bastante suavizadas y hasta anuladas. La caña de azúcar, el maíz, los sorgos y, el pasto dub de la India (Cynodon dactylon Pers. 1 ) son probablemente las gramíneas más ampliamente cultivadas y más convenientes para este estudio. La alfalfa, el San (Crola- 1 La gramma común.

119 2.4. APLICACIONES PRÁCTICAS 113 laria juncea L.), el frejol racimo (Cyamopsis psoralioides D. C.) y la arveja de paloma (Cajanus indicus Spreng.) son ejemplos correspondientes en la familia de las leguminosas. Las dos últimas son casi siempre sembradas en conjunto con sorgos o maíz, más o menos en la misma forma que se siembran en conjunto trébol rosado y ray-grass en Gran Bretaña. Consideraremos primero la familia de las gramíneas. Encontraremos en un capítulo ulterior una cuenta detallada del cultivo de la caña de azúcar. El humus y una amplia ventilación del suelo, combinados con nuevas variedades que sean adecuadas a las condiciones mejoradas de suelo, permiten que esta gramínea prospere, resistiendo las enfermedades y produciendo rendimientos altos y un jugo de alta calidad, sin que el suelo resulte empobrecido. El maíz se comporta más o menos en igual forma y es probablemente uno de nuestros mejores analistas del suelo. Cualquiera que intente sembrar esta planta sin la presencia de materia orgánica, comenzará a comprender cuán esencial es la fertilidad del suelo para la familia de las gramíneas. Para el cultivo del pasto dub o grama de Bermuda, una de las plantas forrajeras más importantes del trópico, se necesitan frecuentes labores superficiales y abundancia de humus. Esta especie responde aún más que el maíz a una combinación adecuada de humus y de aireación del suelo: cuando alguno de estos factores falla, el crecimiento se detiene. El comportamiento de la grama de Bermuda, como lo veremos más adelante, indica claramente cuáles son las necesidades de todas las gramíneas del mundo. Cualquiera que cultive alfalfa de riego en la India arriesga un seguro fracaso, salvo que se cuide de aplicar a la planta estiercol de corral compuesto y de mantener el suelo superficial debidamente ventilado. En condiciones de suelo adecuadas, se pueden obtener veinte y más cortes al año. Pero si se deja que se forme una costra superficial y si se interrumpen las aplicaciones regulares de fertilizantes, el número de cortes baja a tres o cuatro al año y el alfalfar se ralea rápidamente. En el cultivo de la crotolaria San para abono verde o para grano en la India, solo se consiguen buenos resultados, mediante aplicaciones de estiercol de corral o de humus. Estas dos leguminosas no pueden mantenerse por sí solas. Cada miembro de este grupo que yo he cultivado responde inmediatamente al estiercol de corral o al humus. Pero todo esto no está de acuerdo con la teoría. Según los textos correspondientes, los nódulos de las raíces que se encuentran en las plantas leguminosas deberían haber bastado para suministrar el nitrógeno combinado y este grupo no necesitaría de fertilizantes nitrogenados. Pero había un abismo tan profundo entre la práctica y la teoría, que era lícito pensar en la existencia de otro factor, que descubrí recién en Enero de En la hacienda de té Waldemar, en Ceilán, observé una notable siembra de Crotalaria anagyroides para abono verde, que crecía en un suelo rico en humus. El desarrollo de las raíces era excepcional; un examen de las

120 114 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE raíces activas demostró que estaban profundamente penetradas con micorriza. Otras leguminosas tropicales que crecían en suelos similares mostraban también la asociación micorrizal. La evidenciaban también varias especies de tréboles colectados en Francia y Gran Bretaña. Estos resultados indicaban la razón de por qué la crotalaria, la alfalfa y muchas otras leguminosas tropicales responden tan notablemente al estiercol de corral; eran probablemente todas formadoras de micorriza. El hecho que las plantas leguminosas y las gramíneas responden a la acción de los mismos factores y que el primero de estos grupos es formador de micorriza, me insinuó la idea que podría también encontrarse la asociación micorrizal en las gramíneas. Tratando de comprobarlo se hizo un examen atento de las gramíneas. El primer caso fue el de la caña de azúcar, en la que se encontró presente la asociación. Se investigó en seguida si pasaba lo mismo con las gramíneas de las praderas de Francia y Gran Bretaña. En 1938 y después en 1939 se examinaron las hierbas de las famosas praderas de La Crau, entre Salon y Arles en Provence. En ambas se pudo ver que las raíces de las hierbas presentaban micorriza. El informe de la Dra. Ida Levisohn relativo a las muestras colectadas en julio de 1939, dice lo siguiente: Infección esporádica pero profunda de las raíces largas y cortas; micelio grueso ínter e intracelular; todos los grados de la digestión; aparentemente, los productos de la digestión son llevados rápidamente. En el material de La Grau recogido en 1939, el ejemplo más notable de relación micorrizal ocurría en una especie de Taraxacum que formaba por lo menos la cuarta parte de la pradera. Allí, la infección de las células internas de las raíces largas y cortas era muy difundida y profunda. El micelio es de gran diámetro, paredes delgadas y contenido granular. Su distribución es principalmente intracelular. La digestión muestra todos los grados de desintegración. Los filamentos radiculares son escasos. Las regiones con micorriza en las raíces son indicadas por los siguientes caracteres macroscópicos: granulación, mayor opacidad, ligero tinte amarillo de las zonas infestadas (Levisohn). Esto hace Suponer que algunas o todas las llamadas malezas de las praderas puedan en realidad desempeñar un papel importante en la transmisión de la calidad del suelo a las, plantas y en la nutrición de los animales. Se examinaron entonces muestras de césped de dos haciendas bien conocidas de Inglaterra el de Mr. Hosier en Wiltshire y las praderas de Mr. William Kilvert en Corve Dale, Shropshire. Dieron resultados similares a los de La Crau. Es evidente que las gramíneas forman micorriza, lo mismo que las leguminosas, hecho que explica por qué estas dos clases de plantas responden en forma tan marcada a las aplicaciones de humus. Esta forma original de considerar los problemas de las praderas en países como Gran Bretaña, ha permitido enunciar nuevos principios. En cuanto se refiere a su nutrición, las gramíneas y las leguminosas deben ser clasificadas

121 2.4. APLICACIONES PRÁCTICAS 115 en un solo grupo y no en dos, como se creía hasta ahora. Ambas necesitan humus y aeración del suelo; ambas se conectan con la materia orgánica del suelo por un puente vivo de hongos, que da la clave de su alimentación adecuada y por consiguiente del tratamiento correcto de las praderas. De ser exacto este punto de vista, se deduce que cualquier agente susceptible de aumentar la formación natural del humus bajo el césped de nuestras praderas, provocará también un mejoramiento de los pastos y un aumento de la capacidad de pasto del suelo. Estudiaremos ahora los métodos que permiten aumentar la formación del humus en el suelo. Podremos mencionar los siguientes: 1. El sistema de las divisiones. El ejemplo más espectacular de elaboración de humus en el suelo debajo de un césped, puede ser visto en la tierra de Mr. Hosier, en los downs, cerca de Malborough. De un plumazo, Mr. Hosier, suprimió el patio, el galpón de lechería, y las carretas guaneras, para compensar la baja de precios que se produjo después de la primera guerra mundial. Las vacas fueron alimentadas y pasaron sus días al aire libre. Se ordeñaron en divisiones portátiles. Su orina y estiercol fueron distribuidos en forma sistemática sobre estas praderas de aluvión. Los residuos vegetales del césped estuvieron en contacto con el estiercol, la orina, el aire, el agua y bases. Todo estaba listo para que funcione el Procedimiento de Indore. La mano de obra invisible de Mr. Hosier entró en acción: los microorganismos del suelo elaboraron una capa de humus en todos los Downs ; las lombrices se encargaron de distribuir este humus en forma pareja. Las raíces de las gramíneas y leguminosas fueron pronto engranadas con el humus por intermedio de la asociación micorrizal. La pradera mejoró; la capacidad de pasto de los bancales aumentó en forma rápida. La fertilidad comenzó a acumularse en el suelo: cada cinco años más o menos, fue reducida a dinero por medio de una o dos siembras de cereales; venía después otro período de pasto, y así sucesivamente. Al mismo tiempo, la salud de los animales mejoró; el pronóstico del vecindario (cuando se inició esta audaz innovación) de que las vacas, vaquillas morirían luego de tuberculosis y otras enfermedades, no se cumplió. 2. El empleo de la escorias Thomas. En muchos suelos compactos enherbados, el factor que limita la elaboración de humus no es la orina sino el oxígeno. Todo, menos el aire, se encuentra presente para iniciar la fabricación del humus: detritus vegetales y animales y humedad. Bajo tales céspedes la tierra queda siempre asfixiada. El suelo muere. Esto se evidencia por la ausencia de nitratos bajo el césped. hace más o menos cincuenta años, se descubrió que tales praderas podían mejorar después de una aplicación de escorias Thomas. Como este fertilizante contiene fósforo y su empleo estimula el crecimiento de

122 116 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE las leguminosas, se pensó que estos suelos sufrían de una deficiencia de fósforo, consecuencia de haberse alimentado de sus productos una sucesión ininterrumpida de animales, curas generaciones sucesivas llevaban muchas libras de fósforo en sus huesos. Sin embargo, cuando examinamos el césped de una pradera abonada con escoria Thomas, encontramos que se ha formado humus. Si se repite la aplicación de escoria en estos terrenos compactos, después de cinco a seis años, no hay generalmente ninguna nueva mejoría. Si se aplica escoria a las praderas de terrenos formados de tiza, nada sucede. Entonces, habría deficiencia de fosfatos solamente en un punto de los suelos compactos; no habría deficiencia en los suelos livianos de tiza. Estos resultados no son lógicos; hasta se contradicen entre sí. Se tratará realmente de una deficiencia de estos suelos en fósforo? Acaso no proporciona la formación de humus, después de la aplicación de la escoria, una explicación del beneficio permanente alcanzado con este fertilizante? Por ejemplo, no puede probar que el efecto de la escoria sobre estos suelos pesados ha sido en primer término de carácter físico, como ser de mejorar la aeración, reducir la acidez y en esta forma ayudar a la elaboración incipiente del humus? Podemos contestar estas preguntas estudiando lo que sucede cuando la ventilación de tierras de praderas compactas es mejorada por un medio distinto, cono ser con la aradura de subsuelo. 3. El arado de subsuelo. El efecto del arado de subsuelo sobre las praderas en suelos compactos fue descrito por Sir Bernard Greenwell, Brt., en una conferencia que dictó en el Farmer s Club el 30 de Enero de 1939: Considerando en primer término nuestras praderas, es probable que puedan alcanzarse mejores resultados por un tratamiento mecánico adecuado seguido de un pastoreo intensivo, que por el empleo de los abonos artificiales. Algunas personas insinúan que deberíamos arar gran parte de nuestras praderas de segunda clase y volver a sembrarlas; pero considero que esto es dudoso, ya que el costo de la operación es próximo a 3 ó 5 por acre y que sus resultados son muy inciertos. Sin embargo, puede hacerse mucho con limpiar desagües, reabrir drenajes, y emplear el arado de subsuelo con anexo para drenar. Me he dado cuenta que con arrastrar por el campo un arado Ransome de subsuelo con anexo para drenar, montado sobre ruedas, a una profundidad de 12 pulgadas (30 centímetros) a 14 pulgadas (35 centímetros) y a una distancia de 4 pies ( 1,20 metros) entre surcos, se puede producir mucho mejor pasto, y esto lo demuestra el mejor de todos los expertos el animal. En un

123 2.4. APLICACIONES PRÁCTICAS 117 bancal en que parte de la superficie fue tratada con arado de subsuelo, nos dimos cuenta que esta parte era pastada a fondo por el ganado, mientras que el saldo sin arar era pastado en forma mucho más superficial. El costo de la operación fue de 2 chelines y 6 peniques por acre, sin tomar en cuenta gastos generales y tiempo perdido. Calculamos 1 por día para un tractor de 40 HP., incluso mano de obra, amortización, etc. y un tractor puede arar entre 9 y 10 acres (3,6 a 4 hectáreas) al día pasando el arado de subsuelo a intervalos de 4 pies (1,20 metros). Es evidente que el factor desfavorable en Marden Park era la mala aireación del suelo. Una vez corregido este inconveniente, comenzó a formarse humus y el herbaje mejoró. Será interesante observar la segunda etapa de este estudio: la mitad de un bancal arado con arado de subsuelo ha recibido una aplicación de escoria Thomas y se está observando cuál va a ser la reacción del ganado. Si pastan el bancal por parejo, es probable que la escoria Thomas no haya tenido ningún efecto; si los animales prefieren la parte abonada con escoria, querrá decir que este fertilizante es necesario. 4. Las labores culturales de la pradera. Una de las recomendaciones de la Estación de Genética de Gales es que se cultiven parcial o completamente las praderas. El cultivo parcial se efectúa en la superficie con los distintos tipos de rastras; el cultivo completo con el arado. En ambos casos la aireación es mejorada y se estimula la producción del humus; hablando en términos generales, el resultado obtenido está en proporción directa con el grado de cultivo; arar y volver a sembrar es mucho mejor para el suelo que una simple escarificación con rastras. En este trabajo, debemos distinguir con cuidado los medios y el fin. El agente es siempre alguna forma de cultivo; la consecuencia es siempre la elaboración de humus. Es evidente que los varios procesos mediante los cuales se elabora el humus debajo del césped mismo o enterrando o descomponiendo el césped de las viejas praderas, coinciden en todos sus aspectos con los que nos enseñan los cultivos de leguminosas y gramíneas en los trópicos. La advertencia de Sir George Stapledon para Gran Bretaña tiene el respaldo de la experiencia de muchos siglos de agricultura oriental. No existe nada más fuerte. En el mundo entero existe un solo problema de la pradera. Este problema es sencillo. Hay que volver el suelo a la vida activa. Hay que suministrar a los microorganismos y a las lombrices humus fresco y aire. En seguida, hay que buscar las variedades de gramíneas y leguminosas que responden a las mejores condiciones del suelo. Solamente en esta forma los agricultores de

124 118 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE Gran Bretaña podrán sacar el mejor partido de nuestra alfombra verde, y nuestras tierras de praderas repetirán lo que la Naturaleza realiza en la selva: se fertilizarán a sí mismas. El orden en que las mejoras deben ser introducidas en el manejo de las praderas tiene su importancia. Es necesario que en primer lugar se mejore la fertilidad del suelo, para que las gramíneas y las leguminosas puedan hablar y expresar todo lo que tienen que decir. En seguida se escogerán variedades mejoradas que correspondan a las nuevas condiciones del suelo. Si estudiamos la variedad como tal, sin ninguna conexión con el suelo en que ha de vivir y si desarrollamos nuevas variedades de plantas de más altos rendimientos para el suelo tal como se encuentran hoy día, habrá probabilidad y aún casi seguridad de que el agricultor consiga solamente otra forma de agotar más pronto sus tierras. Las nuevas variedades tendrán corta vida, serán parecidas a un boomerang y se volverán contra el propósito que las creó. En cambio, si se aumenta primero la fertilidad del suelo y se cuida de mantenerla con un sistema adecuado, el creador de nuevas plantas dispondrá de un campo seguro para sus actividades. Su labor adquirirá entonces un valor permanente. Cómo podemos probar la fertilidad de un suelo de pradera? Mr. Hosier indica que puede conseguirse mediante la aplicación de un abono artificial completo. Si el suelo es realmente fértil, esta aplicación no tendrá ningún efecto, porque no existe ningún factor limitativo, en forma de deficiencia de nitrógeno, fósforo ni potasa. Mr. Hosier ha resumido su opinión sobre este asunto en una carta, fechada en Malborough el 6 de Abril de 1938, y que dice lo siguiente: En varias ocasiones, he aplicado abonos artificiales en parcelas experimentales de praderas mejoradas y nunca he notado efecto, aún con el empleo de abonos completos. Antes de iniciar mi lechería al aire libre en 1924, hice el mismo experimento con 1,50 parcelas en total y en muchas partes podía escribir mi nombre con fertilizantes artificiales. El valor de este experimento no termina con la prueba de la fertilidad del suelo. Indica también que una gran parte de las praderas de la Europa occidental están agotadas y necesitan grandes cantidades de humus para restablecer su fertilidad. La mayoría de los campos empastados responden cuando se les aplica un fertilizante artificial. El mejoramiento de las praderas en un país como la Gran Bretaña, permitiría alimentar más ganado, el pasto excedente del Verano podría secarse para la alimentación de invierno, la fertilidad almacenada podría transformarse en dinero en cualquier momento, mediante una siembra de trigo u

125 BIBLIOGRAFÍA 119 otros cereales, y finalmente se dispondría en esta forma de una valiosa reserva de alimentos para los tiempos de guerra. Mr. Hosier ha demostrado que no existiría el peligro de nematodos cuando estas fértiles praderas fuesen aradas y sembradas con trigo. Bibliografía [1] Greenwell, Sir Bernard Soil Fertility: The Farmer s Capital. Journal of the Farmer s Club, 1939, p. 1. [2] Hosier, A. J. Open Air Dairying. Journal of the Farmer s Club, 1927, p [3] Howard, A. Crop Production in India: A critical Survey of its Problems, Oxford University Press, [4] Stapledon, R. G. The Land, Now and Tomorrow. Londres, 1935.

126 120 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE 2.5. Aplicaciones prácticas del procedimiento de Indore La utilización de los detritus de las ciudades La mayor parte de la población humana, concentrada en ciudades y aldeas, es alimentada de lo que produce el campo. Con excepción de la pesca, la agricultura provee totalmente las subsistencias y las materias primas animales o vegetales que utilizan las fábricas. Por su parte la agricultura debe buscar los detritus que necesita en las ciudades. Una de las consecuencias de la concentración de la población humana en pequeñas zonas ha sido, pues, la de separar de la tierra por distancias a veces grandes, una importante proporción de los residuos de la agricultura. Estos residuos pueden clasificarse en dos grupos: a) Los detritus de ciudad que consisten principalmente en basuras, residuos de mercados, y una pequeña cantidad de estiercol animal. b) La orina y deposiciones de la población. En Gran Bretaña, la mayoría de los residuos de ciudad son enterrados en vertederos controlados o incinerados en hornos. Prácticamente nada de esto se devuelve al campo. En cuanto a los detritus de la población, en la mayoría de los países occidentales son primero diluidos en grandes cantidades de agua y después de varios grados de purificación son vertidos a los ríos o al mar. Fuera de una pequeña parte de los lodos de desagües, los residuos de la población son enteramente perdidos para la agricultura. Así las ciudades extraen la fertilidad del campo, y actúan como parásitos de su riqueza. Pero de continuar este proceso indefinido la fertilidad terminaría y correría peligro la base misma de nuestra economía y de nuestra civilización. Si queremos poner remedio a este estado poco satisfactorio de cosas, y devolver al suelo el residuo de la vida urbana, hay que tomar el problema en toda su magnitud y afrontar todas sus dificultades. Son de dos clases: las que provienen del objeto mismo y las que son inherentes a nosotros mismos. El sistema actual de desagües es la culminación de un trabajo de cien años; se han tenido que resolver los problemas uno tras otro, a medida que se presentaban y desde el único punto de vista de lo que parecía mejor para la ciudad en el momento. La Madre Tierra ha tenido muy pocos representantes, o ninguno, en los municipios para alegar su causa; la disposición de las aguas servidas ha sido siempre mirada como negocio propio de la ciudad más bien que como algo que interesa al bienestar de la nación en

127 2.5. APLICACIONES PRÁCTICAS 121 conjunto. Y ha contribuido también al fracaso la fragmentación del problema en múltiples secciones: médica, ingenieril, administrativa y financiera. El estudio fragmentado sólo podía conducir al fracaso. Podrá, a esta hora undécima, recomendarse alguna reforma? Será posible conseguir para la Madre Tierra aunque sea una restitución parcial de sus derechos de fertilización? Algo podrá hacerse para devolver los residuos urbanos al campo, si se elige el camino más sencillo. La tarea de demostrar que existe una alternativa conveniente al sistema de desagües al agua, y de hacerlo adoptar es, sin embargo, algo formidable. En los momentos actuales, sobrepasa los límites de lo que puede considerarse como una política práctica. Antes de poder siquiera considerar esta cuestión, será necesario que ocurra alguna catástrofe, como por ejemplo una escasez universal de alimentos seguida de hambruna, o la necesidad de diseminar la población urbana en los campos para preservarla de los daños directa o indirectamente causados por la aviación enemiga. El aprovechamiento efectivo de las basuras urbanas no es tan difícil, como lo veremos al examinar lo que se ha realizado en este país. Pasando por sobre los experimentos anteriores sobre residuos de ciudad, sintetizados en una publicación reciente del Ministerio de Agricultura y en que se usaban los residuos sin modificación, hay que detenerse en los recientes resultados conseguidos con la pulverización de basuras; el procedimiento consiste en pasar el material por rejas para sacar los tarros de conservas, botellas y otros objetos refractarios, para en seguida pulverizarlo con un molino de martillos. El valor de este material en la agricultura no estriba en su composición química, que es casi nula, sino en que es un perfecto diluyente para el montón de fermentación, curo volumen aumenta en forma considerada. El montón de estiercol común en las haciendas está mal equilibrado desde el punto de vista biológico y es químicamente inestable. Está mal equilibrado, porque los microorganismos que tratan de sintetizar el humus dispone de un exceso de estiercol y orina y de muy pocas cantidades de celulosa, lignina y aire. Es inestable porque no puede conservar su composición en ningún momento; el nitrógeno tan valioso, se pierde en forma de anoniaco o de nitrógeno libre; los microorganismos no pueden hacer uso de la orina en forma bastante rápida, antes de que se descomponga y se pierda; las proteínas son empleadas como fuente de oxígeno con liberación de nitrógeno libre. Los hongos y las bacterias, por lo tanto, trabajan en condiciones inadecuadas por excesos o fallas. Para conseguir el equilibrio hay que mezclar el montón de estiercol corriente dentro de un volumen de basuras urbanas pulverizadas tres veces mayor, con lo cual los microorganismos tienen a su disposición toda la celulosa y la lignina que necesitan, la dilución del montón mejora automáticamente la la aireación, el volumen del abono resultante se multiplica por lo menos por tres y su eficiencia aumenta notablemente.

128 122 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE Dos casos de aplicación de este método pueden mencionarse. El primero, en la gran huerta oblonera de Bodiam en Sussex, propiedad de Messrs. Arthur Guinnes, Son & Co. Ltd., donde se emplean diariamente durante todo el año más de 30 toneladas de basuras pulverizadas de la ciudad de Southwark para la elaboración de humus. Este material se manda a Bodiam por ferrocarril en carros de 6 toneladas; allí se lleva, con un Decauville, a las huertas de oblón en seguida se pone a fermentar con todos los residuos de la huerta tallos y guías de oblón, podas de cercos, paja vieja y todo el estiercol de corral o establo disponible todo desperdicio animal o vegetal que pueda ser recogido en la localidad. La producción anual de humus elaborado pasa de toneladas y el costo es en total de 10 chelines la tonelada, incluso el gasto de esparcirlo en el campo. El administrador de esta huerta, Mr. L. P. Haynes, ha calculado los costos comparativos de nitrógeno, fósforo y potasa aplicados en forma de humus por una parte y de fertilizantes artificiales por la otra. El costo de las basuras urbanas es, puesto en Bodiam, de 4 chelines 6 peniques por tonelada; el transporte por Decauville cuesta 3 chelines por tonelada; los gastos para cargar y revolver los montones y esparcir el humus son de 2 chelines 6 peniques por tonelada. El análisis del humus dió 0,96 por ciento de nitrógeno, 2,45 por ciento de fosfato y 0,62 por ciento de potasio. En consecuencia, 16 toneladas de humus contenían 344 lbs. (153 kilos) de N, 769 lbs. (346 kilos) de P,05 y 222 lbs. (100 kilos) de K20. El costo de 10 chelines por tonelada incluso el esparcido, significa 8 por acre ( 120 por hectárea), a razón de 16 toneladas por acre (o sean 40 toneladas por hectárea). La compra, el acarreo y la aplicación al suelo de las mismas cantidades de NPK en forma de sulfato de amonio, escorias Thomas y cloruro de potasio importa / 2. En consecuencia, el uso del humus significa una clara economía. Pero la economía no es sin embargo el item de mayor importancia al haber de la operación. La textura del suelo mejora rápidamente, la fertilidad se reconstituye, cada día se necesitan menos fertilizantes artificiales y pulverizaciones de substancias químicas para controlar las enfermedades. Otra demostración bien concluyente en favor de los residuos urbanos pulverizados, es que los trabajadores de Bodiani con derecho a una ración de fertilizantes, han preferido sin excepción aquellos abonos para sus siembras, en circunstancias que se les daba a elegir entre los residuos fertilizantes químicos, simples, o compuestos. En la práctica obtienen verduras de mejor calidad. También habla en favor de los beneficios obtenidos con la aplicación de residuos sobre el montón de estiercol, el ejemplo de Marden Park, Surrey. En una conferencia dada el 30 de Enero de 1939, en el Club de Agricultores, Sir Bernard Greenwell, se refirió a estos resultados en la forma siguiente: Tengo por mi parte solamente dos años de experiencia en esta materia, pero lo que he podido observar demuestra que podemos multiplicar por cuatro el estiercol disponible y obtener cosechas tan buenas como si la

129 2.5. APLICACIONES PRÁCTICAS 123 tierra hubiese sido abonada con puro estiercol. En 1938 pude observar esta experiencia. Muchos bancales de la hacienda habían sido divididos en dos, siendo una mitad abonada con humus y la otra con estiercol puro en igual cantidad. Visité varios bancales y observé que las siembras abonadas con humus trigo, fríjoles, avena, trébol y otras eran francamente mejores que las fertilizadas con estiercol de corral, lo que es otra demostración que el campo necesita humus fresco y no tantas libras por acre de éste o aquel elemento químico. Cuando aplicamos un abono, alimentamos un conjunto biológico muy complejo y no la correa transportadora de una fábrica. Una vez demostrada la ventaja del uso correcto de los residuos de Southwark, aumentó la demanda por ellos. Las ventas crecieron; actualmente la demanda excede la producción. El cuadro siguiente da pormenores al respecto: Cuadro 2.6: Ventas de Residuos molidos en Southwark Toneladas Toneladas Renta obtenida Año molidas (1) vendidas de las ventas tonels. cwts. tonels. cwts. tonels. cwts. pen (1) El depósito necesita cierta cantidad de estos residuos para sellar uno de sus vertederos; de suerte que no pueden venderse a los agricultores todas las basuras que se muelan. Cuando se recuerda que la producción anual de basuras urbanas llega en Gran Bretaña a cerca de de toneladas y que aproximadamente la mitad de esta cantidad podría ser empleada para sacar el máximo rendimiento de la orina y del estiercol de nuestro ganado, resulta evidente que existen enormes posibilidades de aumentar la fertilidad de zonas agrícolas situadas en un radio de más o menos cincuenta millas alrededor de las grandes ciudades. Un informe del Servicio Público de Basuras correspondiente al año fiscal que terminó el 31 de Marzo de 1938 y publicado por el Ministerio de Salubridad, demuestra que parte de estas basuras sigue siendo incinerada. Sin embargo, es evidente que, en cuanto los agricultores y horticultores se den cuenta del valor de este material, se terminará con esta incineración y la totalidad de la materia orgánica tornará el camino que conduce a los montones de fermentación, aprovechándose con esto las enormes reservas contenidas en los vertederos, muchos millones de toneladas de material, conforme a las normas de Southwark. Esto permitirá reformar el

130 124 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE manejo de los pontones de estiercol en gran parte de la Inglaterra rural y reconstituir la fertilidad de superficies considerables de suelo. Se habrá dado entonces principio a la restitución de sus derechos de fertilización al campo. Las ciudades habrán comenzado a pagar su deuda al suelo. Además de los residuos de los carros de basuras y de los vertederos, existe otra fuente de humus no utilizada aun más importante, en la vecindad de nuestras ciudades la que se encuentra en los vertederos controlados, en que se entierra actualmente la mayor parte del contenido de los carros de basuras. Conforme a este sistema, los residuos de ciudad son depositados en zonas adecuadas cerca de la población y recubiertos o sellados con una capa de arcilla, de tierra o de cenizas, para evitar toda clases de molestias y el desarrollo de las moscas. Esta cubierta o sello, sin embargo, permite una ventilación suficiente para que pueda tener lugar el primer grado de transformación en humus de la mayor parte de la materia orgánica. En consecuencia, después de uno o dos años, el vertedero controlado se transforma lentamente en humus por acción de los hongos y bacterias. Solamente se precisa separar el humus finamente dividido de los materiales refractarios y aplicarlos al suelo. Se ha iniciado recientemente en Manchester una valiosa labor de investigación sobre este asunto. Los resultados han sido descritos por Messrs. Jones y Owen en Algunos apuntes sobre los aspectos científicos de los vertederos controlados, notas que han sido publicadas por la ciudad de Manchester. El objeto principal de este trabajo fué situar la discusión entre la eficacia del procedimiento de los vertederos controlados y el de la incineración sobre hechos positivos y antecedentes bien analizados. La investigación resultó de gran valor desde el punto de vista agrícola. Los experimentos se iniciaron en Agosto de 1932 en Wythenshawe, en un vertedero controlado situado en un terreno bajo y pantanoso, sujeto a inundaciones periódicas del río Mersey. Uno de los objetos subsidiarios de verter allí basuras era de recuperar este terreno para transformarlo después en campos de recreo y otros. Para los ensayos, se eligieron seis parcelas experimentales, cada una de más o menos 16 pies por 12 pies. El material contenido en el vertedero era generalmente formado por basuras enterradas hasta una profundidad de 6 pies. El primer objeto era determinar los efectos de la acción de las bacterias sobre la materia orgánica en el interior de la fosa, como puede ser la generación de calor, los cambios biológicos y químicos, y toda alteración de la atmósfera gaseosa en el interior de la masa. Habiendo dispuesto de estos factores preliminares, se abordó el problema principal para contestar esta pregunta: es seguro el sistema de vertederos controlados?

131 2.5. APLICACIONES PRÁCTICAS 125 Se realizó en primer lugar un cuidadoso estudio de la capa aisladora o sello. Se cubrió la superficie de las parcelas con una capa de polvo fino cenizas, de un grueso no inferior a 6 pulgadas, obtenido al pasar basuras de cocina a través de una malla de 3 / 8 de pulgada. Este sello, que contenía más o menos 2,5 por ciento de materia orgánica, demostró ser una tapa mecánicamente conveniente, al mismo tiempo que evitaba la crianza de moscas. Los costados y lados terminales de las parcelas experimentales fueron sellados con arcilla bien apisonada. Las parcelas, en consecuencia, se presentaban como grandes maceteros en contacto directo con la tierra húmeda por debajo, pero separados de la atmósfera exterior por un sello permeable de polvo y cenizas finas. Los residuos de cocina sin clasificar con que se experimentó, representaban una muestra del término medio y contenían más o menos 42 por ciento de materia orgánica; el saldo de 58 por ciento era formado de materiales inorgánicos. Después de verterlos y sellarlos, se producía una rápida alza de temperatura, ajena al medio ambiente en que se operaba, hasta un máximo de 71 C, alcanzado al final de la primera semana. Esta alza era producida por las actividades de los miembros termógenos y termófilos del grupo de las bacterias aeróbicas que desintegran la celulosa, producen calor y liberan grandes cantidades de ácido carbónico. Al mismo tiempo, estos organismos se multiplican rápidamente y al hacerlo, sintetizan grandes cantidades de proteínas con los residuos mixtos, las que a su vez forman un valioso componente del humus. Las bacterias, al cesar sus actividades al cabo de más o menos quince semanas, mueren y la temperatura del vertedero vuelve a equilibrarse con la del ambiente. De suerte que el vertedero controlado funciona en forma similar al montón de fermentación de Indore. Como lo hacían prever, la composición heterogénea y la distribución dispareja del contenido del vertedero, se observaron variaciones considerables en la temperatura máxima alcanzada. Durante el período de fermentación, la flora bacteriana (que al principio es aeróbica) hace uso del oxígeno contenido en el vertedero y lo disminuye, dejando así preparado el camino para la acción de los organismos anaeróbicos que completan la transformación de la materia orgánica en humus. Un examen detallado de los gases producidos en los vertederos revela la producción, además del nitrógeno, ácido carbónico y oxígeno, de grandes cantidades de metano (16 por ciento) y en menor proporción óxido de carbono (2,8 por ciento) e hidrógeno (2,5 por ciento). Estos últimos gases son similares a los que produce la desintegración de la materia orgánica en el cultivo de arroz de los pantanos de la India y son el producto de las reacciones anaeróbicas de la segunda fase de la fermentación, una vez que se ha agotado la provisión de oxígeno libre. Es reconfortante constatar que aparecen solamente indicios de hidrógeno sulfurado, pues ello demuestra que en el ver-

132 126 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE tedero controlado no ocurre la intensa reducción que precede generalmente a la formación de sales en los suelos alcalinos. El valor fertilizante del humus de los vertederos fue determinado por análisis, arrojando una ley media de nitrógeno de 0,8 por ciento, de 0,5 por ciento de ácido fosfórico y 0,3 por ciento de potasio y el valor económico del material se apreció en 10 chelines la tonelada. Sin embargo, habría que multiplicar este último valor por 2 o 2,5 porque la experiencia demuestra que el precio comercial de los abonos orgánicos, basado sobre la oferta y la demanda, es de dos a dos y media veces superior al que correspondería según análisis. El sistema de valorización por unidad se aplica solamente a los abonos químicos como el sulfato de amonio; no tienen aplicación en el caso de abonos naturales como el humus. Uno de los últimos párrafos del informe se refiere al peligro de las enfermedades infecciosas que podría encerrar el vertedero controlado, que los autores estiman descartado completamente, considerando como no existentes los gérmenes patógenos en los vertederos controlados. Una de las parcelas, además de llegar a una temperatura alta, tuvo un descenso más lento y gradual que las otras. Es probable que este fenómeno haya sido causado por la presencia de una mayor proporción de materia orgánica, combinada con una mejor aireación. Los resultados de esta parcela sugieren la idea de que se obtendría más humus y de mejor calidad si el principal objeto al realizar la fermentación controlada de basuras fuese precisamente el de conseguir humus de la más alta calidad, en grandes cantidades. No parece difícil mejorar la entrada de oxígeno al principio de la operación y el mejor sistema para llegar a ello sería reducir más o menos en un tercio el espesor de la cubierta o sello. En esta forma llegaría bastante aire hasta la masa en fermentación en los principios de la operación; con lo que el humus saldría mejorado y el material de cobertura ahorrado se usaría para otro sello. El vertedero controlado llegaría de esta forma a ser una fábrica de humus de gran eficiencia. En los países en que no existen sistemas de desagües con dilución hidráulica, no se ha presentado dificultad alguna para transformar los detritus de la población en humus. Los primeros ensayos de la aplicación del Procedimiento de Indore a este fin han sido realizados en la India Central en por Messrs. Jackson y Wad, en tres centros cerca de Indore La Residencia de Indore, la Ciudad de Indore y los cuarteles del Malwa Bhil. Sus resultados fueron luego aprovechados por numerosos estados de la India Central del Rajputana y por algunas municipalidades de la India. El desarrollo subsiguiente de estos trabajos, incluso dibujos y cálculos de costos, ha sido resumido en una conferencia leída en el Congreso de Salubridad del Instituto Royal de Sanidad, que tuvo lugar en Portsmouth en Este documento demuestra

133 2.5. APLICACIONES PRÁCTICAS 127 Figura 2.3: Modelo de distribución para 20 chalets. que los detritus humanos son un activador aun más eficaz que los residuos animales. Hay que procurar que haya una aireación abundante al comienzo de la operación y que los detritus humanos sean esparcidos en capa delgada y uniforme sobre los detritus y basuras de la ciudad, sin que se acumulen en partes determinadas. Estas acumulaciones producen inmediatamente malos olores y atraen las moscas, porque no permiten la debida ventilación interna. Los malos olores y las moscas son, pues, excelentes medios de control, y si se evitan, el trabajo se realiza como es debido, porque la intensa oxidación que tiene lugar al principio de la elaboración del humus no permite ni unos ni otros. Sólo cuando escasea el aire ocurren cambios y procesos de putrefacción que atraen las moscas y producen olores repelentes. La experiencia podrá decidir si será o no necesario construir instalaciones permanentes para transformar en humus los detritus humanos y las basuras de ciudad. En numerosos casos, será más fácil realizarla diariamente en fosos o zanjas. En esta forma, las zanjas son cámaras de fermentación temporales; no se necesita dar vuelta a la masa; las hileras de zanjas pueden ser aprovechadas luego para huertos, para producir toda clase de forrajes, cereales y verduras. Al mismo tiempo, el suelo es mantenido en un alto grado de fertilidad. Numerosos médicos diseminados en el mundo entero están actualmente experimentando la fermentación de los detritus de poblaciones conforme a

134 128 CAPÍTULO 2. EL PROCEDIMIENTO DE INDORE estas indicaciones. Dentro de algunos años se tendrá bastante experiencia para poder elaborar proyectos definitivos. Tratándose de países como Gran Bretaña, el único campo posible para transformar los detritus de poblaciones en humus es el de las zonas suburbanas y de las poblaciones del campo, donde la gente tiene generalmente casas con huertos caseros. En tales zonas las grandes cantidades de humus de los vertederos controlados pueden ser utilizadas como absorbentes en letrinas de tierra y las mezclas de humus con detritus humanos pueden ser enterradas en los huertos en la forma que con tanto éxito lo realizaba el difunto Dr. Poore y que describe la revista Rural Hygiene, cuya segunda edición fué publicada en Bibliografía [1] Greenwell, Sir Bernard Soil Fertility: The Farmer s Capital. Journal of the Farmer s Club, 1939, p. 1. [2] Howard, Sir Albert Conservación de los residuos domésticos para emplearlos en el campo. Journal of the Institution of Sanitary Engineers, XLIII, 1939, p [3] Howard, A. Experimentos con detritus pulverizados como materia prima para formación de humus. Journal of the Instituto of Public Cleansing. XXIX, 1939, p [4] Jones, B. B., y Owen F. Algunos apuntes acerca de los aspectos científicos de los vertederos controlados. Ciudad de Manchester, [5] Poore, G. V. Ensayos de Higiene Rural. Londres, 1894.

135 Capítulo 3 La Salud, las indisposiciones y las enfermedades en la agricultura 129

136 130 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA 3.1. La Aireación del suelo La transformación de la fertilidad del suelo en cosechas se logra por medio de la oxidación. Los distintos organismos que pululan en la tierra especialmente los hongos y las bacterias así como las raíces activas, necesitan un suministro constante de oxígeno. Tan pronto se conoció este factor, la aireación pasó a ser de gran importancia en el estudio de los suelos. En este caso, como en otros la práctica se adelantó a la teoría: muchos procedimientos se han usado desde antiguo para aumentar la aireación del suelo; entre ellos el drenaje subterráneo, el arado de subsuelo o subsolador, y también las siembras combinadas. La investigación científica ha venido a profundizar el significado de la aireación del suelo en la agricultura solamente en los últimos 25 años. La razón, bastante curiosa, es que la mayoría de las estaciones experimentales agrícolas estaban ubicadas en regiones húmedas, en las cuales existe una buena distribución de las precipitaciones pluviales. Como la lluvia es una solución saturada de oxígeno y constituye un medio muy efectivo de suministro de este gas al suelo en todas las partes en que la percolación funciona bien, en tales regiones probablemente las siembras no sufran por falta de aireación en la proporción de las de las zonas áridas (India Noroccidental), donde los suelos son arcillosos y donde la mayor parte de la humedad proviene de agua de riego, pobre en oxígeno disuelto. Tales suelos pierden su porosidad fácilmente una vez inundados; las partículas finas se juntan y forman una costra superficial impermeable. Sólo cuando llegan a un alto contenido en humus mantienen una permeabilidad conveniente. Mucho antes del advenimiento del canal de riego moderno, los labriegos de la India se guiaban por este principio. Así el contenido de materia orgánica de los suelos regados con norias se mantenía en un elevado nivel. Los ingenieros de regadío y los Departamentos Agrícolas tardaron bastante en utilizar esta experiencia. Se construyeron canales, pero nada se hizo para aumentar al mismo tiempo el contenido de humus del suelo. La aireación es tan vital para la agricultura, que a una restricción del oxígeno corresponde siempre falta de fertilidad y a la falta completa de ese elemento, la muerte del suelo. Cómo reaccionan las plantas cuando escasea el oxígeno en el suelo? Podemos verlo claramente en los árboles silvestres y en lo matorrales que se encuentran en los bosques. Las raíces reaccionan de inmediato y se adaptan a las nuevas condiciones; los árboles se implantan y al mismo tiempo que mejoran la aireación del suelo, ellos aumentan también la fertilidad; como consecuencia, toda vegetación que les haga competencia desaparece. La aireación del suelo debe, por consiguiente, ser estudiada no como un factor aislado en la ciencia del suelo, sino en función de las siguientes cuestiones:

137 3.1. LA AIREACIÓN DEL SUELO 131 a) Cómo los sistemas radiculares responden a la falta de aire; b) Relación entre la actividad de las raíces y las condiciones del suelo a lo largo de todo un año; c) Forma como compiten las raíces de las diversas especies vegetales. Así dentro de este conjunto de factores, se comprenderá el completo significado de este factor en la agricultura y en el mantenimiento de la fertilidad del suelo. Esto es lo que estudiaremos en el presente capítulo, tratando de explicar cómo la aireación del suelo afecta las plantas en relación con el medio ambiente y de mostrar cómo la planta misma, puede ser utilizada en calidad de agente de Investigación La acción de la aireación del suelo sobre los árboles y los pastos He investigado personalmente en la estación de Pusa, entre los años 1914 y 1924, los factores que intervienen en la competencia entre árboles y pastos. Tuve presente tres problemas principales a saber: a) por qué el pasto puede ser tan dañino para los árboles frutales; b) la naturaleza de las armas usadas por los árboles forestales para desplazar los pastos; y c) la reacción de las raíces de los árboles a las variaciones en la aireación del suelo. Un resumen de estos estudios fue publicado en los Proceedings of the Royal Society of London en 1925 (B. Vol. XCVII, pp ); y otro sobre los principales resultados, y varias ilustraciones originales, se incluyen en el presente capítulo. Los factores climáticos en Pusa se encuentran condensados en la Lámina III. Se observará que después del estallido del monzón del Sur-Oeste en Junio, la humedad aumenta, a la vez que el nivel de agua sube hasta Octubre, después de lo cual baja nuevamente. En 1922 el alza total del nivel del agua subterránea fue de 16,5 pies (4,85 metros), factor que forzosamente influye sobre el suministro de oxígeno, ya que el aire telúrico, que es rico en ácido carbónico, es expulsado lentamente hacia la atmósfera por el agua ascendente. El suelo es arcilloso-arenoso con alto porcentaje de cal y contiene más o menos 7,5 por ciento de arena fina y más o menos 2 por ciento de arcilla. Alrededor de 98 por ciento puede pasar por un arnero de 80 mallas por pulgada lineal. No existe discontinuidad entre el suelo y el subsuelo; éste es análogo al suelo y consiste en capas alternadas de arcilla, greda y arena fina hasta el nivel del agua, que generalmente se presenta a una profundidad

138 132 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA Lámina III Figura 3.1: Agua caida, temperatura, humedad y drenaje. Pusa, 1922.

139 3.1. LA AIREACIÓN DEL SUELO 133 de 20 pies (7 metros). El porcentaje de carbonato de calcio es a menudo superior a 30 por ciento, mientras que el fósforo asimilable no pasa de 0,001 por ciento. A pesar de su bajo contenido en fosfato, el suelo de Pusa es muy fértil y mantiene una población de más de personas por milla cuadrada, sin perjuicio de exportar grandes cantidades de semillas, tabaco, ganado (y mano de obra en excedente) sin la ayuda de ningún abono fosfatado, lo que contradice terminantemente una de las teorías de la ciencia agrícola, a saber, que los fertilizantes fosfatados son indispensables en las zonas en que los análisis del suelo demuestran una marcada deficiencia de este elemento. Sin embargo, otros dos factores limitan la producción de cosechas: la falta de humus por una parte y la pérdida de permeabilidad durante las últimas lluvias, debido al estado coloidal del suelo; los poros próximos a la superficie son tapados por el agua, cesa la permeabilidad, y el suelo se encuentra casi asfixiado, como lo indican primero las reacciones de las raíces y en seguida la paralización del crecimiento. Figura 3.2: Plano de la parcela experimental de frutales en Pusa. Para investigar los efectos de la aireación del suelo sobre los árboles y pastos se plantaron en Pusa varias especies de árboles frutales tres de hojas perecederas y cinco de hojas perennes en tres acres de tierra uniforme, cuidando que cada especie proviniera de un mismo árbol padre. El plano de la Fig. 3.2 indica en detalle los arreglos hechos al respecto. Dos años después de plantados, una vez que los árboles habían prendido y alcanzaban notable uniformidad, se empastó una faja comprendiendo nueve árboles de cada una de las ocho hileras. Las dos parcelas de las extremidades, que eran cultivadas sin malezas, servían de testigos. Una vez bien establecido el césped y, constatado debidamente sus efectos dañinos sobre los árboles nuevos, se cavaron zanjas de aireación de 18 pulgadas de ancho y 24 pulgadas de profundidad, rellenas con ladrillos quebrados, junto a los árboles de las tres hileras verticales en la orilla Sur de la parcela empastada, o más bien

140 134 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA a media distancia entre hileras. Para constatar cuál sería el efecto del pasto sobre árboles en producción, se empastó en 1921 la franja Sur de la parcela de control Norte. Los resultados generales del experimento terminaron en 1923, se indica en la Lámina IV. El efecto dañino del pasto sobre los árboles frutales es aún más pronunciado en Pusa que en los suelos arcillosos como los de Woburn, en Gran Bretaña. Varias especies se destruyeron en pocos años. Entrando en el detalle del experimento, se observaron grandes diferencias en el desarrollo de las raíces entre los árboles bajo césped, los árboles bajo césped con trincheras de ventilación y los árboles con cultivo limpio. En consecuencia, el primer paso en la investigación de por qué el pasto era dañino para los árboles, fue una exploración sistemática del sistema radicular en el cultivo limpio: así podían establecerse los hechos generales en relación con su distribución, las regiones de actividad según las épocas del año y la correlación entre el crecimiento de las raíces y el de las partes aéreas de los árboles. Esto fue hecho en 1921 y repetido en 1922 y también en El método consistió en destapar el sistema radicular rápidamente y limpiarlo de todo el suelo adherente mediante un fino chorro de agua. Usando un árbol nuevo para cada examen y varios turnos de trabajadores, se pudo destapar en esta forma cualquier parte del sistema radicular hasta la profundidad de 20 pies en pocas horas y hacer las observaciones antes que las raíces puedan reaccionar frente a las nuevas condiciones del medio ambiente El sistema radicular de los árboles de hojas caducas Se estudió en primer lugar el sistema radicular de tres árboles de hojas caducas: el durazno o melocotón, el ciruelo y el chirimoyo. Los resultados de las tres especies son muy parecidos, de suerte que bastara con indicar en detalle los que corresponden a una de éstas, el ciruelo. La variedad local de ciruelo perdía sus hojas en Noviembre y florecía abundantemente en Febrero Marzo. Las frutas maduraban a principios de Mayo, en la época más calurosa del año. Los brotes nuevos salían con el tiempo caluroso y las primeras lluvias. El sistema radicular es amplio y a primera vista parece ser enteramente superficial y consistir en muchas raíces extensamente ramificadas y que corren paralelas a la superficie dentro de las primeras 18 pulgadas de suelo. Un examen más prolijo evidenció la existencia de un segundo sistema radicular, que consiste en que de la cara inferior de las grandes raíces super-

141 3.1. LA AIREACIÓN DEL SUELO 135 Lámina IV Figura 3.3: El efecto dañino del césped sobre árboles frutales. Pusa, 1923.

142 136 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA Lámina V Figura 3.4: CIRUELO Prunus communis, Huds Fig. 1. Raíces superficiales y raíces profundas (25 de Abril de 1921). Fig. 2. Reconstitución del sisterna radicular profundo (6 de Agosto de 1923). Fig. 3, Raicillas superficiales creciendo hacia la superficie (12 Agosto 1922). Figs. 4 y 5. Brotes nuevos bajo cultivo y bajo enherbado, resp. (25 Enero 1923). Figs. 6 y 7. Brotes y hojas nuevas bajo cultivo limpio (5 de Abril de 1923). Figs. 8 y 9. Brotes y hojas nuevas bajo césped. (5 de Abril de 1923).

143 3.1. LA AIREACIÓN DEL SUELO 137 ficiales arrancan raíces más delgadas que crecen verticalmente hacia abajo hasta una profundidad de más o menos 16 pies. Estas a su vez se ramifican abundantemente dentro de las capas de arena fina justamente sobre el nivel del agua subterránea. De suerte que la variedad índica del ciruelo tiene dos sistemas radiculares (Lámina V, Fig. 1). El sistema radicular profundo comienza a desarrollarse luego después de ser plantados los arbolitos nuevos y después de desarrollarse el sistema superficial. Durante el período de descanso (de Diciembre a Enero) se forman raíces absorbentes ocasionales en el sistema superficial. Cuando comienza la floración. la formación de nuevas raicillas se extiende desde la superficie hacia abajo. Cuando el suelo superficial se seca en Marzo, las raíces activas superficiales se ponen pardas y mueren y esta parte del sistema entra en reposo. Desde mediados de Marzo hasta que comienzan las lluvias de Junio, la absorción radicular está limitada a las capas inferiores del suelo. Es así, por ejemplo, que el 14 de Abril de 1921, mientras los árboles maduraban sus frutas y formaban nuevos brotes durante un período de calor intenso y gran sequía, la mayor parte del agua, del nitrógeno y de los minerales necesarios para el crecimiento eran absorbidos de una capa de arena fina húmeda entre 10 y 15 pies de la superficie. Este estado de cosas prosigue hasta que lleguen las lluvias de Junio, momento en que ocurre un cambio repentino: con la humedad del suelo superficial, el sistema radicular superior entra inmediatamente en un período de intensa actividad, cubriéndose literalmente en todas direcciones con raicillas nuevas, que aparecen más o menos treinta horas después de la primera lluvia. Al principio del monzón, por consiguiente, los árboles hacen uso de sus dos sistemas radiculares, el superficial y el profundo. Un cambio se produce a fines de Julio, cuando sube el nivel del agua subterránea. A principios de Agosto, las raíces activas se encuentran prácticamente confinadas en una capa de dos pies de profundidad y la absorción se efectúa solamente por el sistema superficial. En este momento, las raíces activas reaccionan frente a la mala aireación del suelo debida al alza del nivel del agua, creciendo hacia arriba y aún saliéndose del suelo al aire libre, especialmente en las partes sombreadas por los árboles y en las cubiertas de hojas muertas (Lámina V, Fig. 3). Este aerotropismo prosigue hasta principios de Octubre, momento en que los brotes aéreos de las raíces dejan de crecer y los árboles maduran su leño, preparándose para tirar las hojas y entrar en descanso en la temporada fría. En Octubre, a medida que el nivel del agua baja y que el aire penetra nuevamente en el suelo, se produce un renuevo de actividad de las raíces cerca de la superficie y hasta una profundidad de 3 pies. Ocurre, sin embargo, una excepción interesante a esta periodicidad en la actividad radicular del ciruelo. A veces caen durante la temporada calurosa, algunas lluvias que alcanzan a 25 milímetros más o menos. Se observó el

144 138 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA efecto de tres de estos aguaceros sobre el sistema radicular superficial del ciruelo. Cuando el agua caída pasaba de 18 milímetros, las raíces superficiales entraban inmediatamente en actividad y producían un sinnúmero de raicillas nuevas. A medida que el suelo se secaba, éstas dejaban de funcionar y morían. En un caso, en que cayeron solamente 6 milímetros, no hubo reacción de las raíces. El riego dado durante el período de calores tiene un efecto análogo al de estos aguaceros eventuales. Mantiene el sistema radicular superficial en actividad, lo que explica por qué el riego durante los meses de calor es necesario en los suelos de aluvión para producir frutas de buena calidad. Es cierto que, en Pusa, los árboles alcanzaban a producir una cosecha de frutas sin ayuda del riego; pero la calidad y el tamaño de estas frutas era muy inferior a los de la fruta producida con ayuda del regadío. Ambos sistemas radiculares producen ciruelas, pero las de buena calidad se obtienen solamente cuando funciona el sistema superficial, y no con el sistema profundo que da calidad siempre deficiente. Al examinar prolijamente las raíces superficiales del ciruelo y aún de otras especies en este experimento, se observó a menudo la presencia de micelio fresco de hongos, dirigiéndose desde el suelo hacia las raíces nuevas. Esto no se observó nunca en las capas más profundas del suelo. Es muy probable que este micelio tenga estrecha conexión con la asociación micorrizal, tan común en los árboles frutales, aunque no se investigó este asunto más a fondo en aquella ocasión. Sin embargo, es más que probable que las ocho especies de árboles frutales involucrados en el experimento de Pusa son formadores de micorriza y que los hongos observados alrededor de las raíces activas están conectados con esta asociación. Es probable que la asociación micorrizal en las raíces superficiales sea condición esencial para la producción de frutas de alta calidad. Por consiguiente, las plantas con dos sistemas radiculares como éstos están admirablemente adaptadas para futuros estudios sobre triple relación entre el humus del suelo, la asociación micorrizal y la producción de alta calidad. No sería difícil comparar plantas criadas en puro subsuelo (sin humus), otras con la ayuda de abonos artificiales, y finalmente en humus fresco. En los dos primeros casos, no habrá o habrá muy poca asociación micorrizal, y en el caso de suelo humífero, en cambio, la asociación micorrizal será probablemente considerable. Si, como parece, la asociación micorrizal permite que el árbol pueda absorber elementos nutritivos orgánicos mediante la digestión del micelio de los hongos, tendríamos la explicación de por qué se obtienen frutas de alta calidad solamente cuando funcionan las raíces superficiales. Una confirmación de esta hipótesis sobre alimentación de las plantas, fue proporcionada por el chirimoyo, cuyo sistema radicular tiene un desarrollo similar al del ciruelo y del durazno o melocotonero. En el caso del chirimoyo,

145 3.1. LA AIREACIÓN DEL SUELO 139 Figura 3.5: Follajes de tiempo seco (debajo de a-a) y de monzón (encima de a-a) del chirimollo. los brotes nuevos se obtienen durante el tiempo caluroso, solamente si las raíces pueden absorber agua, nitrógeno y elementos nutritivos de las capas profundas del suelo. Después del comienzo de las lluvias y la reanudación de la actividad en las raíces superficiales, el tamaño de las hojas aumenta (desde 5,8 2,6 centímetros hasta 10,5 4,5 cm.), se ponen de un verde más intenso y sano, mientras que los espacios entre nudos se alargan (Fig. 3.5). El chirimoyo revela el efecto de los distintos factores mencionados en forma de tamaño y color de sus hojas, ofreciendo un verdadero análisis del comportamiento del suelo. Mientras este libro se encontraba en la imprenta, Mr. Y. D. Wad recogió muestras de raíces activas nuevas de chirimoyo, mango y lima en el huerto de Mr. Hiralal, en Tukoganj, Indore, India Central, el 11 de Noviembre de Estas muestras fueron examinadas el 19 de Diciembre de 1939 por la Dra. Ida Levisohn, quién dió cuenta que las tres especies evidenciaban una infección micorrizal endotrófica típica, caracterizada al examen macroscópico por la ausencia de pelos radiculares, o por lo menos una gran disminución de su número y, especialmente en el mango, por un aspecto granular. Las hifas activas eran, en los tres casos, de gran diámetro. con envoltorios delgados y contenido granular: la digestión se producía en las células internas de la corteza con aparición de racimos de micelio, restos de hifas y masas granulares homogéneas. Aparentemente, la absorción de los hongos era muy rápida. En el chirimoyo, se encontró la misma clase de micelio en la parte externa de las raíces y conectado con ellas.

146 140 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA El sistema radicular de los árboles de hojas perennes Entre los cinco perennes estudiados el mango, la guayaba, el lichí, la lima ácida y el loquat el sistema radicular más interesante fue el de la guayaba. La guayaba tira su follaje en Marzo y al mismo tiempo produce hojas nuevas. Resultó una planta especial para estudiar el sistema radicular, porque sus raíces coloradas son de fuerte desarrollo y resultan fáciles de seguir dentro del aluvión grisáceo de Pusa. Tiene un sistema radicular superficial abundante, que lanza numerosas ramas hacia abajo hasta llegar al nivel del agua subterránea permanente (Lámina VI, Fig. 1). Se observó que ambos sistemas radiculares, el superficial como el profundo, estaban en actividad a principios de la temporada calurosa, es decir el 21 de Marzo de La zona de mayor actividad era una capa de arena fina húmeda, ubicada entre 10 pies 4 pulgadas y 14 pies 7 pulgadas de la superficie. Al avanzar la temporada calurosa, las raíces superficiales se secaron la actividad se encontró confinada en las capas profundas. En el año 1922, el monzón comenzó el 3 de Junio. Se descubrieron las raíces superficiales de unas plantas el 5 de Junio, es decir 48 horas después del estallido del monzón. Desde 1 pie 5 pulgadas hasta 12 pies, se encontraron nuevas raíces en gran número hasta de un centímetro de largo. A medida que el suelo se fue humedeciendo con las primeras lluvias, la zona hasta entonces dormida produjo nuevas raíces desde arriba hacia abajo, hasta que la totalidad de las raíces entraron en actividad. Después de julio se produjo un cambio a medida que subía el nivel del agua y las raíces profundas entraban en descanso, por la inmersión en el agua. El 25 de Agosto de 1922, la actividad radicular estaba principalmente confinada a las 29 pulgadas superiores de suelo, habiendo algunas raíces activas hasta las 40 pulgadas. Durante las lluvias tardías, las raíces activas escapan de la asfixia porque se ponen francamente aerotrópicas (Lámina VI, Fig. 4). Se produce un nuevo e interesante cambio después que el nivel del agua comienza a bajar y que la aireación de las capas inferiores del suelo vuelve a funcionar: en Noviembre, el sistema radicular profundo entra nuevamente en actividad, con una intensidad que depende del agua caída durante el monzón (Lámina VI, Fig. 5). En 1921, año de pocas lluvias, el nivel del agua subió poco las raíces profundas entraron en actividad en Noviembre hasta 15 pies 3 pulgadas. El año siguiente en Noviembre de 1922 con un monzón y también un alza del nivel del agua, normales ambos, la actividad radicular no llegó más abajo de los 5 pies 7 pulgadas. Aun cuando la guayaba puede tener brotes nuevos durante la temporada de calores, gracias a sus raíces profundas, resulta muy ventajoso mantener sus raíces superficiales activas por medio del riego. El riego practicado durante la temporada calurosa de 1921 aumentó el tamaño de las hojas desde

147 3.1. LA AIREACIÓN DEL SUELO 141 9,1 4,0 centímetros hasta 11,6 5,0 centímetro y mejoró notablemente su color. El sistema radicular y el desarrollo de las raíces activas en el mango, el lichí, la lima y el loquat siguen en líneas generales lo que acabamos de describir para el caso de la guayaba. Todas estas especies producen raíces verticales desde el sistema superficial, pero en el caso del lichí y de la lima, éstas no llegan hasta las capas profundas. Las raíces de las cuatro especies presentan un marcado aerotropisrno durante las lluvias tardías El efecto dañino del enherbado El efecto dañino del enherbado sobre los árboles frutales varía con las especies y con el período de la vida del árbol durante el cual se ha plantado el césped. Los árboles nuevos se afectan más que los ya completamente desarrollados y que contienen grandes cantidades de reservas en su madera. Las especies de hojas caducas sufren más que las de hojas perennes. Estos hechos hacen suponer que los efectos dañinos del césped sobre los árboles son una consecuencia de la mayor o menor necesidad que sufren. Se estudió en primer término la acción del césped sobre los árboles nuevos. El chirimoyo demostró ser el más sensible. Los árboles murieron en 1916, al cabo de dos años después de plantar el césped. El más delicado después del chirimoya, fue el loquat (todos murieron antes de fines de 1919), y en seguida el ciruelo, la lima y el durazno. El lichí y el mango apenas se mantuvieron. La guayaba fue por muy lejos la menos afectada y los árboles bajo césped alcanzaron casi la misma altura que los plantados en terreno cultivado. El pasto no solamente reduce la cantidad de brotes nuevos, sino que también afecta a las hojas, ramas, madera vieja y frutas y también al sistema radicular. Los resultados relativos a la porción de los árboles ubicada sobre la superficie del suelo, son muy semejantes a los descritos por los investigadores de Woburn. En comparación con los árboles bajo cultivo, el follaje de los bajo césped aparece más tarde, las hojas son más pequeñas, más amarillas y caen antes de tiempo. Los entrenudos son más cortos. La corteza de los ramilletes nuevos es de color claro, sin brillo, con aspecto malsano y muy distinta de la de árboles sanos. La corteza de la madera vieja tiene una apariencia similar y atrae las algas y líquenes en una proporción mucho mayor que la de árboles en cultivo. Los árboles bajo hierva florecen más tarde y escasamente, sus frutas son pequeñas, duras, de color acentuado y maduran antes de tiempo. El efecto del césped sobre el sistema radicular es igualmente notable, con excepción de la guayaba, se manifiesta en una restricción de las raíces del sis-

148 142 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA tema superficial, en su mantenimiento debajo del césped y en una reducción en el número de las raíces activas durante el monzón. La guayaba constituye una excepción, pues su sistema superficial se desarrolla bien, el césped no desvía sus raíces hacia abajo y las raicillas activas se forman inmediatamente en las 4 pulgadas superiores del suelo, en cuanto principian las lluvias, en forma muy parecida a lo que ocurre con los árboles plantados en terreno cultivado. En Agosto de 1922, cuando el agua subterránea se encontraba a su nivel más alto, las raíces absorbentes de la guayaba ya habían aparecido en la capa superficial del suelo, y también sobre la superficie, entre medio de los tallos del pasto. Por consiguiente, se ve que el césped actúa como factor de asfixia para todas las especies, a excepción de la guayaba. La cobertura de hierba tiene muy poco efecto sobre el desarrollo y sobre la actividad de las raíces profundas. Esta parte del sistema radicular fue explorada durante la temporada calurosa del año 1921 en el caso de la guayaba (Lámina VI, Fig. 3), del mango y del lichí y los resultados observados fueron muy similares a los de las plantas en cultivo. El enherbado no solamente afecta a las raíces inmediatas, sino también a las de los árboles vecinos, ubicados sin embargo en terreno cultivado. Tales raíces o bien cambian de dirección para alejarse de la hierba, como en el caso del chirimoyo, o bien se vuelven bruscamente hacia abajo antes de llegar a la orilla. Se pueden sacar unas cuantas conclusiones de estas inspecciones de raíces. El chirimoyo, el loquat, el durazno y la lima son incapaces de mantener un sistema radicular superficial bajo el enherbado, pero sus sistemas profundos siguen comportándose en forma normal. Solamente la guayaba es capaz de hacer salir sus raíces sobre el césped durante las lluvias. El estudio del efecto dañino del enherbado sobre los árboles crecidos dio también resultados interesantes; éstos tenían amplias reservas en su madera y, como se puede suponer, el daño fue menos visible que en el caso de arbolitos nuevos con pocas o ninguna reserva; aunque la susceptibilidad fue, sin embargo, más o menos semejante a la de los árboles nuevos, cuando se sembró hierba en Agosto de 1921 en la parcela de árboles ya desarrollados, este pasto creció mal al principio, en matas, aisladas, con muchas manchas desnudas. Aún este césped imperfecto afectó pronto a los chirimoyos, loquats, duraznos y lichís. Con las lluvias de 1922, la alfombra de pasto resultó más tupida y continua; el efecto sobre los árboles se hizo sentir entonces en forma mucho más marcada. En el ciruelo, se produjeron cambios interesantes. En Julio de 1922, menos de un año después de plantar el pasto, el crecimiento de los brotes nuevos se detuvo, y el follaje fue atacado por insectos parásitos los que, sin embargo, no atacaban a los árboles vecinos plantados en terreno cultivado. Si los

149 3.1. LA AIREACIÓN DEL SUELO 143 insectos habían sido la verdadera causa del daño, no se comprendería por qué la infección no salía de los límites de la parcela bajo césped. En Enero de 1923, el largo medio de los brotes nuevos era solamente de 1 pie 5 pulgadas, contra 3 pies 7 pulgadas en las parcelas de control. Las ramilletes eran sin brillo y medio coloradas, y sus internudos muy cortos (Lámina V, Fig. 5). En Febrero de 1923, la floración fue escasa y en Abril, en lugar de brotes nuevos solamente se formaron grupos de hojitas en las extremidades de las ramas (Lámina V, Fig. 8). A principios de 1924, cuando salí de Pusa y tuve que dejar este trabajo, muchos árboles estaban muriendo. Resultados muy parecidos se obtuvieron con todas las demás especies, a excepción de la guayaba que resistió mejor que las demás. Hasta Junio de 1923, no se notaba efecto sobre esta especie; en aquella época, el follaje se puso francamente más claro que el de los árboles en suelo de cultivo. Los resultados generales producidos en todos estos casos por la acción del césped mostraban que los árboles estaban muriéndose lentamente de inanición. Un año después de plantar el pasto y cuando su efecto comenzaba a notarse, se examinó el sistema radicular de los árboles ya desarrollados. En Agosto de 1922 los ciruelos, duraznos, chirimoyos, mangos, lichís y loquats bajo césped habían desarrollado muy pocas raicillas activas en los 30 centímetros superiores del suelo, en comparación con los controles. En el caso de los chirimoyos y de los loquats, que sufrieron más hondamente por la acción del pasto, las raíces nuevas mostraron una franca tendencia a crecer hacia abajo y alejarse del pasto. No se observaron diferencias entre la manera de reaccionar del sistema profundo de raíces de los árboles bajo pasto y de los bajo cultivo. Durante estos experimentos, se observaron dos demostraciones del aumento de aireación sobre el desarrollo radicular. En Julio de 1923 una colonia de ratones instaló sus cuevas debajo de varias limas y de uno de los loquats, en cada caso, por el lado sur. Luego después las hojas ubicadas justo encima de las cuevas se pusieron mucho más obscuras que las demás. Un examen del suelo en la inmediata vecindad de las cuevas demostró un copioso desarrollo de nuevas raicillas activas, aún mucho mayor que en la parte superficial de la parcela bajo cultivo. La aireación suplementaria tuvo un efecto estimulante extraordinario sobre el desarrollo de las raicillas activas, aún bajo césped. El aspecto de las hojas sugería la aplicación de un abono nitrogenado. Observaciones similares se hicieron en el caso del ciruelo (Fig. 3.6). En este caso, las cuevas consiguieron que un árbol medio muerto produjera nuevos brotes.

150 144 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA Efecto de las zanjas de aireación sobre árboles nuevos bajo enherbado El efecto producido por las zanjas de aireación para modificar la acción del césped, sugiere que uno de los factores en juego debe ser la asfixia del suelo. En el caso del chirimoyo y de la lima, las zanjas de ventilación no tuvieron efecto: todos los árboles murieron. La muerte de los ciruelos fue retardada por las zanjas de aireación. El beneficio obtenido por los loquats, lichís y mangos fue considerable. En las guayabas, no había diferencias con respecto a los árboles bajo césped. Los resultados generales aparecen en el cuadro N o 3.1, en que se han resumido las medidas tomadas sobre más de un centenar de hojas completamente desarrolladas, en Marzo de Cuadro 3.1: Reducción en el tamaño de las hojas en los árboles bajo césped Pasto Pasto con zanjas Parcela Bajo de aireación cultivo cm. cm. cm. Ciruelo ,2 1,1 4,6 1,7 7,1 2,9 Durazno ,1 1,8 8,4 2,3 11,4 3,1 Guayaba ,1 3,2 10,6 4,4 11,3 4,4 dango ,2 2,9 13,7 3,8 20,9 5,5 Lichí ,9 2,4 11,5 3,4 12,2 3,5 Lima ,8 1,6 5,2 2,1 6,4 3,4 Loquat árboles muertos 16,4 4,6 22,1 5,9 A fines de 1920 las raíces fueron destapadas hasta una profundidad de 2 pies, con el fin de observar el efecto de la aireación suplementaria sobre el desarrollo del sistema superficial. En todos los casos las raíces superficiales resultaron mucho más largas mejor desarrolladas que las bajo pasto, con excepción de las de la guayaba, en que no pudieron apreciarse diferencias en tamaño. Las raíces parecían atraídas por las zanjas, ramificándose a menudo en forma considerable en el suelo vecino a las propias zanjas. Estas zanjas de aireación se usaron solamente durante el monzón, y en cuando comenzaban las lluvias aparecían raíces activas nuevas primero en las trincheras o en su vecindad, después de lo cual algunas más surgían debajo del césped. El sistema radicular profundo no demostró ser afectado en nada por la presencia de las zanjas, en relación con los controles.

151 3.1. LA AIREACIÓN DEL SUELO Los resultados obtenidos Los resultados generales obtenidos con cultivo limpio, césped y césped con zanjas de aireación, aparecen en la Lámina IV, en que se han dibujado árboles representativos de las distintas parcelas a escala. Los dibujos dan una buena idea de los resultados principales del experimento, a saber: 1) el efecto sumamente dañino del césped sobre los árboles nuevos; 2) el efecto menos pernicioso de este mismo césped sobre los árboles ya desarrollados; 3) la mejoría parcial que procuran a veces las zanjas de aireación; y 4) la naturaleza excepcional de los resultados obtenidos con la guayaba, cuyos árboles son susceptibles de desarrollarse bajo pasto, aunque con vigor reducido, y para los cuales las zanjas de aireación son de efecto nulo o casi nulo. Como puede suponerse por estos resultados, una supresión aun momentánea del césped tuvo efectos muy importantes. Cada vez que se descubren las raíces de un árbol bajo pasto (para lo cual se tiene que eliminar el césped por algunos días) se produce un aumento inmediato del crecimiento, acompañado de hojas más grandes y más obscuras. El efecto sigue notándose en el follaje situado encima de la excavación durante dos años, más o menos, pero el resto del árbol no está afectado Las causas del efecto dañino del césped El examen del sistema radicular de estas ocho especies indican que el primer paso para descubrir la causa del efecto dañino del pasto debe ser analizar periódicamente los gases del suelo. Durante el año 1919 se hicieron varias determinaciones del porcentaje bajo césped, en las parcelas bajo césped con zanjas de ventilación y en las bajo cultivo. Se sacaron cada vez alrededor de 10 litros de aire del suelo, pasándolo a través de barita estandard, la que fue ya tratada después en la forma usual. Estos resultados de 1919 son resumidos en el cuadro 3.2 y en el gráfico Fig Los resultados de 1920 y de 1921 confirman estos hechos en todo sentido. El cuadro 3.2 demuestra que durante el monzón el volumen de CO 2 en el espacio poroso bajo césped aumenta cinco veces más que en el aire de las parcelas bajo cultivo. Como este gas es mucho más soluble en el agua que el oxígeno, las cantidades de CO 2 efectivamente disuelto en las películas de agua en que trabajan los pelos absorbentes de las raíces, han de ser mucho mayores de lo que aparece en las cifras del cuadro. La producción de grandes cantidades de ácido carbónico en el aire del suelo (telúrico) durante las lluvias, tiene que afectar también la formación de humus, la nitrificación y la relación micorrizal, todas las cuales dependen

152 146 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA Cuadro 3.2: Porcentaje volumétrico de CO 2 en los gases del suelo en Pusa, 1919 Fecha en que los gases del suelo Parcela I Parcela II Parcela III Lluvias caídas fueron aspirados y analizados bajo césped bajo césped pero bajo cultivo en pulgadas desde con zanjas 1. o En , 14 y 15 de Enero ,444 0,312 0,269 Nada 20 y 21 de Febrero ,472 0,320 0,253 1,30 21 y 22 de Marzo ,427 0,223 0,197 1,33 23 y 24 de Abril ,454 0,262 0,203 2,69 16 y 17 de Mayo , ,133 3,26 17 y 18 de junio ,341 0,274 0,249 4,53 17 y 18 de Julio ,540 1,090 0,304 14,61 25 y 26 de Agosto ,590 0,836 0,401 23,29 19 y 20 de Septiembre ,908 0,931 0,450 30,67 21 y 22 de Octubre ,297 0,602 0,365 32,90 14 y 15 de Noviembre ,853 0,456 0,261 32,90 22 y 23 de Diciembre ,398 0,327 0,219 32,92 de una aireación adecuada. Se hicieron notables adelantos en la investigación del suministro de nitrógeno asimilable. En todas las épocas del año, a excepción del comienzo de las lluvias, la cantidad de nitrógeno nítrico en la capa superior de 18 pulgadas de espesor, bajo césped, varió entre 10 y 20 por ciento con respecto a las parcelas cultivadas. En el caso de la guayaba, al compensar con sulfato de amoníaco la falta de nitrógeno en el suelo durante las lluvias de 1923, los árboles bajo pasto respondieron inmediatamente y produjeron hojas y frutas difícilmente diferenciables en sus tamaños de las de los árboles de control. En el caso del lichí y del loquat, cuyas raíces no son capaces de airearse por sí mismas, forzando una salida a través del césped hacía la superficie, fuertes aplicaciones de nitrógeno combinado mejoraron el crecimiento, pero siempre persistió un efecto dañino: los árboles fertilizados ocuparon en lo concerniente a tamaño y color de las hojas, tiempo de la floración y producción de brotes nuevos una posición intermedia entre los árboles no fertilizados bajo césped y los bajo cultivo. Estos resultados son muy similares a otros obtenidos en Cornell con manzanos. En ambos casos el césped condujo a una desaparición de los nitratos del suelo y restringió el desarrollo de las raíces. Este efecto fue solamente compensado en parte mediante la aplicación de nitrato de sodio. En la guayaba, sin embargo, el nitrógeno combinado hizo desaparecer este efecto dañino, porque las raíces de este árbol son capaces de obtener para sí todo el oxígeno que necesitan. Por consiguiente, la guayaba sufre de uno solo de los factores que resultan de la presencia del césped, o sea de la falta de nitrógeno. El lichí y el loquat sufren de otro factor más todavía: la falta de oxígeno.

153 3.1. LA AIREACIÓN DEL SUELO Los árboles forestales y el césped A pesar de que el césped actúa como agente asfixiante sobre las raíces de todos los árboles frutales a excepción de la guayaba, los árboles forestales comunes de la India prosperan perfectamente bajo el enherbado. Durante 1921 y 1923 se investigó la relación entre el césped y las raíces de quince árboles forestales. Todos prosperan admirablemente bajo césped y no presentan ninguno de los síntomas desfavorables que hemos estudiado en los árboles frutales. La mayoría de los árboles forestales de las llanuras de la India florecen y producen su nuevo follaje durante la temporada calurosa y en seguida emiten brotes nuevos. Después de las primeras lluvias se nota un cambio notable en el tamaño, el color y el aspecto general del follaje. Las hojas se ponen más obscuras y más brillantes; se repite el caso de los brotes nuevos del chirimoyo (pág. 139). Un examen del sistema radicular superficial de las quince especies durante las lluvias de 1922 y 1923 dió resultados notablemente uniformes. Todos los árboles produjeron raicillas activas abundantes, de desarrollo normal en las 2 a 3 pulgadas superiores del suelo y también en la superficie; en consecuencia, compiten favorablemente con el pasto tanto para conseguir nitratos como oxígeno. Las grandes raíces superficiales eran también normalmente desarrolladas y comparables a las de los frutales bajo cultivo limpio. El césped no podía producir, aparentemente, ningún efecto dañino sobre el sistema radicular cerca de la superficie. Entre la temporada calurosa de 1921 y los primeros meses de 1924 se examinaron detalladamente los sistemas radiculares de estas quince especies. En todos los casos las grandes raíces superficiales emitían ramas delgadas que crecían verticalmente hacia abajo hasta el nivel del agua durante la temporada fría. Durante la temporada calurosa, la actividad radicular quedaba prácticamente confinada en todos los casos a las capas profundas de arena húmeda entre 10 y 12 pies de la superficie: las raíces aprovechaban de los túneles cavados por las termitas (hormigas blancas) y demás insectos cavadores para traspasar con más facilidad las capas arcillosas entre una y otra capa arenosa. Luego después de las primeras lluvias, las raíces superficiales dormidas volvían a la actividad y, a medida que iba subiendo el nivel del agua subterránea, el sistema radicular profundo entraba en descanso; en Agosto, las raíces superficiales activas presentaban un aerotropismo caracterizado. La formación de los nitratos, que ocurre más o menos en la época en que las siembras de Invierno se efectúan, era continuada por un renuevo de la actividad radicular en la parte superior del suelo, seguida por la formación

154 148 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA de nuevos brotes y nuevas hojas. A medida que, en Otoño, baja el nivel del agua y que el suelo aspira oxígeno de la atmósfera, la formación de raíces activas prosigue hacia abajo, exactamente como en el caso de la guayaba. Estos hechos relativos a la distribución de las raíces y a la periodicidad de sus actividades, explican por qué los árboles forestales prosperan tan bien bajo pasto y aún pueden vencer al césped cuando entran en competencia con él. Las armas principales de estos árboles en esta lucha con los pastos y hierbas son las siguientes: a) El sistema radicular profundo sigue creciendo durante la temporada seca, mientras los pastos se encuentran inertes, de suerte que los árboles siguen utilizando la humedad y los alimentos que encuentran en el suelo hasta la profundidad de 20 pies. Esto amplifica notablemente el período de asimilación. b) La forma de crecimiento de los árboles les da una gran ventaja en la lucha por la luz solar. c) Las raíces activas del sistema radicular superficial son resistentes a la mala aireación del suelo y son capaces de llegar a la superficie para competir con éxito con los pastos por el oxígeno y los minerales. La principal diferencia entre los árboles forestales y los frutales consiste en la facultad que tienen las raíces superficiales de los primeros de evitar las consecuencias fatales de una mala aireación del suelo al hacerse un camino a través del césped hacia el aire libre, obtener su parte de los nitratos del suelo superficial, a la vez que oxígeno de la atmósfera. Las raíces superficiales de la mayoría de los árboles frutales son sumamente susceptibles al ácido carbónico y tratan de evitar su presencia, creciendo hacia abajo. En consecuencia, estas raíces no encuentran oxígeno ni tampoco nitratos durante las lluvias y la consecuencia es una muerte lenta. La guayaba es una excepción. Sus raíces activas, en lugar de internarse, llegan a la superficie durante las lluvias y los árboles sobreviven. Esto explica por qué los prados de Granada y San Vicente en las Indias Occidentales, son tan fácilmente invadidas y destruidas por las guayabas silvestres. En Gran Bretaña misma, si se dejaran extenderse los cercos de zarzamora de las fincas de pastizales, los invadirían rápidamente. Además, otros arbustos forestales aparecerían pronto, para transformar los prados en bosques. Sin embargo, la transformación es siempre más lenta en Gran Bretaña que en los trópicos. Tales estudios sobre el desarrollo de las raíces de los árboles forestales tropicales muestran el papel desempeñado por la aireación del suelo. Los movimientos del nivel del agua subterránea afectan directamente la aireación del suelo. Los dos períodos es decir el principio y el final de la temporada

155 3.1. LA AIREACIÓN DEL SUELO 149 de lluvias en que la parte superficial del suelo contiene bastante aire y amplia humedad y en que la temperatura es favorable a la nitrificación, corresponden exactamente a la época en que los nitratos se acumulan y en que el crecimiento llega a su máximo. En cuanto la aireación del suelo se encuentra entrabada por dos factores (el alza del nivel del agua y la formación de coloides en el suelo superficial), las raíces reaccionan tratando de salir a la superficie. El desarrollo radicular de los árboles influencia el mantenimiento de la fertilidad del suelo en las llanuras de la India y en realidad también en muchas otras regiones. Las raíces muertas aportan materia orgánica junto con un sistema casi perfecto de drenaje y aireación, a las capas más profundas del suelo. Las raíces vivas extraen de los primeros 20 pies de suelo los fosfatos y la potasa que necesitan las hojas verdes, las cuales, a su debido tiempo se convierten a su vez en humus y contribuyen a enriquecer el suelo superficial. Esto explica por qué los suelos del Bihar Norte, aunque muy pobres en fosfatos totales y asimilables, son tan extraordinariamente fértiles y producen cosechas tan abundantes sin adición de abonos minerales. Las cifras que revelan los análisis del suelo superficial deben ser repetidas en las capas más profundas y no deben ser interpretadas con relación a las 9 pulgadas superficiales, sino con relación a los 20 pies a partir de la superficie. El árbol es el agente más eficaz susceptible de utilizar plenamente los minerales del suelo. Puede crecer casi en todas partes, en competencia con la mayor parte de las demás formas de vegetación, y deja el suelo en un estado de fertilidad inmejorable. De ahí se deduce que los árboles y arbustos de los ceros vivos, parques y bosques de países como Gran Bretaña, deben seguir siendo usados para el mantenimiento de la fertilidad del suelo. En los tiempos de los Sajones, la mayoría de nuestras mejores tierras estaban cubiertas de bosques. La fertilidad almacenada allí en el suelo hizo posible la limpia económica de estos terrenos. En el futuro, cuando la agricultura vuelva a ser considerada como una actividad de carácter especial y no solamente como una industria, podrá resultar interesante embarcarse en rotaciones de largos plazos, en que los bosques y parques serán limpiados, y los terrenos arables gastados vueltos a plantarse de bosques o de mezclas de pastos y árboles. En esta forma, el sistema radicular de los árboles podrá ser utilizado para restaurar la fertilidad del suelo La aireación del subsuelo Uno de los métodos universales para mejorar la aireación es el empleo del arado de subsuelo. Los métodos usados varían grandemente según cual ha sido el factor que ha limitado la aireación y los medios disponibles para mejorar el suministro de aire.

156 150 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA En las regiones templadas el factor principal que aísla el subsuelo de la atmósfera es la escasez de humus agravada por la presencia de capas impermeables, de suela de labor (tosca, producidas por el arado mismo y por la aglomeración de las finas partículas del suelo); o bien la existencia de una pradera permanente constantemente pisada y apretada por los animales. El resultado en todos los casos es igual: se reduce el suministro de aire al subsuelo. En los suelos arcillosos se forman rápidamente capas impermeables por acción del arado en cuanto disminuyen el porcentaje de materia orgánica, a la vez que la población de lombrices y demás insectos cavadores. Se forma una zona bien definida de suelo cerrado y pegajoso justo debajo del pie del arado, la que detiene la filtración del agua, asfixiando así parcialmente el subsuelo y llenando de agua la superficie del suelo. En los suelos arenosos y arcillo-arenosos, estas capas de suela de labor se forman con la mayor facilidad al aglomerarse las partículas, especialmente cuando los abonos artificiales tornan el lugar del estiercol de corral y cuando las praderas temporales no son utilizadas en forma correcta. Uno de los casos de formación de tosca más interesantes que me haya sido dado observar fue en las parcelas de la estación experimental de Woburn, donde se trató de producir cereales año tras año en suelos de arena verde, por medio de abonos artificiales, con un fracaso completo de la siembra y una total resistencia del suelo: la destrucción de la población de gusanos y lombrices, por el uso de los abonos químicos, había privado al terreno de sus agentes naturales de aireación. La falta de renovación de la materia orgánica por medio de una rotación adecuada había traído consigo la desaparición de toda fertilidad. Más o menos 9 pulgadas debajo de la superficie, se formó una capa de tosca (hecha de partículas de arena cementadas unas con otras) que alteró a tal punto la aireación del subsuelo que la totalidad de estas parcelas experinientales estaba cubierta con una densa vegetación de hierba del platero (Equisetum arvense L.), maleza perenne que indica siempre un subsuelo muy mal aireado. Como de costumbre, la naturaleza puso su sello para calificar la situación. No hubo necesidad de cuadros de rendimientos, análisis, curvas y estadísticas para explicar las consecuencias de métodos agrícolas inconvenientes. El método habitual que se emplea aquí para destruir estas capas de tosca consiste en usar algún implemento de subsuelo que las quiebra y restablece la aireación. Esto debe ser acompañado, en cuanto sea posible, con aplicaciones de fuertes cantidades de estiercol de corral, para que la textura vara mejorando y que vuelva a formarse la población de gusanos y lombrices. Debe recurrirse también a alguna siembra de raíces profundas como la alfalfa, o aun praderas temporales, para completar el tratamiento. La acción del arado de subsuelo en tierras pesadas empastadas, ha demostrado ser aún

157 BIBLIOGRAFÍA 151 más eficiente que en las tierras arables. Esto conduce, como lo hemos visto (pág. 117), a la formación de humus debajo del césped y al aumento de la capacidad de pastoreo del campo. En el Oriente, la ventilación del subsuelo es probablemente aún más importante que en el Occidente. En la India, por ejemplo, una de las consecuencias comunes de las lluvias del monzón y de la inundación de la superficie con agua de riego, es la producción de tosca en una escala colosal, debido a la formación de coloides: la totalidad del suelo superficial tiende a transformarse en tosca. Esta debe ser quebrada, lo que los labriegos del Oriente realizan en una forma muy interesante. Cada vez que pueden hacer uso como arado de subsuelo de las raíces de alguna leguminosa, emplean esta máquina natural; el procedimiento que tiene el mérito de no costar nada, de producir alimentos y forrajes esenciales, y de ser apropiado para las granjas pequeñas. En la llanura entre Indos y Ganges, el instrumento de subsuelo universal es la arveja de paloma, cuyas raíces no solamente quiebran con facilidad la tosca, sino que también agregan al mismo tiempo materia orgánica. En la frontera Occidental, el trabajo de subsuelo en los terrenos de denso loess se realiza siempre con las raíces de una siembra de alfalfa. En los suelos algodoneros negros de la Península Indica, donde las lluvias del monzón transforman la totalidad del terreno superficial en una vasta capa de tosca coloidal, la situación es salvada por la temporada calurosa siguiente, que seca esta tosca, y reduce su volumen hasta tal extremo que se producen numerosas grietas que profundizan hasta el subsuelo. Los tierras negras de la India se aran y se ventilan solas. Los vientos húmedos, que preceden al monzón del suroeste en Mayo y principios de Junio, reponen parte de la humedad perdida; los gruesos terrones se deshacen y cuando llegan las primeras lluvias, se puede preparar un magnífico cultivo para la siembra del algodón. En este caso, la naturaleza se encarga del tratamiento del subsuelo: el agricultor sencillamente realiza el cultivo subsiguiente y en seguida procede a sembrar. Bibliografía [1] Clements, F. E. Aereation and Air Content: the role of Oxygen in root activity Publicación N o 315, Instituto Carnegie, Washington, [2] Howard, A. Crop Production in India: a Critical Survey of its Problems. Oxford University Press, [3] Howard, A. The effect of grass on trees. Proc. Royal Soc. Series B. XCVII, 1925.

158 152 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA [4] Lyon, T. L., Heinicke, A. J. y Wilson, D. D. The Relation of Soil Moisture and Nitrates to the Effect of Sod on Apple Trees. Memorial 63, Estación Experimental de Cornell, [5] The duke of Bedford, y Pickering, S. U. Science and Fruit Growing. Londres, [6] Weawer, J. E., Jean, F. C. y Crist, J. W. Development and Activities of Crop Plants. Publicación N. o 316, Instituto Carnegie de Washington, 1922.

159 BIBLIOGRAFÍA 153 Figura 3.6: Acción de ratones cavadores sobre el crecimiento del ciruelo bajo césped (21 de Junio de 1923). Figura 3.7: Ácido carbónico en el aire del suelo. Pusa, 1919

160 154 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA Lámina VI Figura 3.8: GOYABA (Psidium Guyava L.) Fig. 1. Raíces superficiales y raíces profundas (23 de Noviembre de 1921). Fig. 2. Influencia de la contextura del suelo sobre la formación de las raicillas (29 de Marzo de 1921). Fig. 3. Sistema radicular bajo césped (21 de Abril 1921). Fig. 4. Raicillas superficiales creciendo hacia la superficie (28 de Agosto 1921). Fig. 5. Formación de raicillas nuevas en arena fina, luego de bajar el nivel de agua freática (20 de Noviembre de 1921). Fig. 6. Reducción del tamaño de las hojas después de 20 meses bajo césped (derecha).

161 3.2. ALGUNAS ENFERMEDADES DEL SUELO Algunas enfermedades del suelo La erosión de los suelos La erosión es actualmente la más difundida y también la más importante de las enfermedades del suelo; constituye una fase de la pérdida de fertilidad y atrae, en estos tiempos, la atención en forma muy especial. En su aspecto menos dañino, reducida a una simple desintegración superficial, la observamos en acción desde el principio de los tiempos. Constituye una de las operaciones normales de la Naturaleza. Las minúsculas partículas formadas por la descomposición de las rocas, terminan siempre por llegar al mar; pero suelen quedar detenidas por un tiempo, a veces durante siglos, en el camino y contribuir a la formación de campos fértiles. Este fenómeno puede ser observado en el valle de cualquier río. Los límites superiores de la hoya hidrográfica son formados a menudo por cerros sin vegetación con rocas que asoman a través de su delgada capa vegetal. La acción constante de los agentes atmosféricos sobre este material produce el desprendimiento de fragmentos diminutos en todos los grados de la descomposición. Así el desmoronamiento lento de las rocas desnudas es una de las formas de la desintegración. La capa de suelo superficial no ofrece ninguna protección a los estratos subyacentes; más bien ocurre lo contrario, porque el agua del suelo, que contiene ácido carbónico en disolución, desintegra constantemente las rocas madres y produce primero subsuelo y en seguida verdadero suelo. Al mismo tiempo, los restos de plantas y animales se transforman en humus. Las finas partículas de suelo de origen mineral, a menudo mezcladas con fragmentos de humus, son entonces lavadas paulatinamente por la lluvia, el viento, la nieve o el hielo hacia regiones más bajas. Por último llegan a los ricos campos de los valles, donde su acumulación puede alcanzar espesores de muchos pies. Los ríos y riachuelos que drenan estos valles extraen y transportan a su vez estas partículas hasta el mar, donde se depositan en estratos que formarán algún día nuevas tierras. Este proceso, mirado en conjunto, no es otra cosa que el sistema de rotación que emplea la Naturaleza, no rotación de cosechas, sino de suelos mismos. Cuando llega el momento, los terrenos vueltos a formar son cercados y cultivados a su vez: ha vuelto a nacer una zona agrícola. Pueden observarse claramente transformaciones de esta clase en Inglaterra, en los pantanos de Holbeach y zonas de los alrededores del Wash. Desde la época de los Romanos hasta los tiempos modernos, nuevas zonas de campos fértiles que hoy día valen 100 y más por acre, han sido formadas con material de las más altas planicies, por los ríos Welland, Nen y Ouse. Todos estos fértiles suelos, probablemente los más ricos de Inglaterra, han sido formados por dos de los procesos más difundidos de la Naturaleza: la

162 156 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA desintegración superficial de las rocas y la acción de los agentes atmosféricos. La desintegración superficial perfectamente inofensiva en sí, se transforma en una verdadera enfermedad del suelo la erosión, cuando la acción del humus acelera desproporcionadamente su ritmo. Pero este estado es siempre precedido por la destrucción de la fertilidad: el suelo sin fuerza, inerte, moribundo, es borrado por la acción de la Naturaleza y arrastrado hacia el mar, donde irá a formar futuras tierras nuevas. Y los terribles individualistas los verdaderos saqueadores de la agricultura cuya maldita sed de rápidas ganancias es la principal causa del mal, tendrán así una segunda oportunidad a su alcance. La Naturaleza no interrumpe su acción productiva, pero no soporta que la arruine el incompetente. Es posible que, llegado el tiempo de hacer una nueva prueba de agricultura, la humanidad haya aprendido esta gran lección: el deseo de ganar dinero debe quedar subordinado al deber sagrado de entregar a las nuevas generaciones la herencia de un suelo fértil. La erosión del suelo no es otra cosa que la demostración visible de una política agraria completamente fracasada. Busquemos las causas de tal fracaso en nosotros mismos. El daño causado hasta ahora por la erosión en el mundo entero es muy grande y va aumentando rápidamente. La amplitud de la destrucción varía, sin embargo, de una región a otra. En algunas zonas, como ser la Europa Noroccidental, donde la mayoría de los suelos agrícolas se encuentran protegidos por praderas temporales o permanentes, y donde hay todavía amplias zonas de bosques, la erosión constituye un peligro mínimo para la agricultura. En otras regiones de América del Norte, África, Australia y los países mediterráneos, donde se han talado los bosques y se han repetido los cultivos en forma exagerada, grandes fajas de terrenos, antes fértiles, han sido casi completamente destruidas. Estados Unidos es probablemente el único país que ha realizado una estimación precisa del daño causado por la erosión. Theodore Roosevelt hizo la primera advertencia y recalcó el aspecto nacional del asunto. Después vino la guerra de 1914 con sus altos precios, que estimularon la explotación incontrolada de los terrenos de cultivo en una escala sin precedentes. Un período de depresión económica, una serie de sequías y de tempestades de polvo, hicieron ver la urgencia de adoptar medidas. Durante la administración de Franklin Roosevelt, la conservación del suelo ha llegado a constituir un problema político y social de primera importancia. Un balance hecho en 1937 estableció que no menos de de acres, o sea el 61 por ciento de la superficie total cultivada, habían sido parcial o totalmente destruidas, o bien habían perdido la mayor parte de su fertilidad: solamente de acres, o sea, el 39 por ciento de la superficie cultivada, podían ser trabajados sin peligro por los métodos actuales. De manera que en menos de cien años los Estados Unidos habían perdido cerca de las tres quintas partes de

163 3.2. ALGUNAS ENFERMEDADES DEL SUELO 157 su capital agrícola. Con poner en acción la totalidad de los recursos potenciales de la nación y en práctica los mejores métodos conocidos, se podría recuperar cerca de de acres para la agricultura o sea una superficie total algo mayor que la actual. De suerte que todo no está perdido. Pero la recuperación de las vastas extensiones de suelos erosionados, aun si se cuenta con todo el dinero necesario y si se emplean grandes cantidades de fertilizantes y abonos verdes, será siempre una tarea muy difícil, muy cara y a muy largo plazo. El origen de la erosión en los Estados Unidos es el mal manejo del suelo, por falta de conocimientos de los individuos acerca de la fertilidad, desde los tiempos de los primeros colonos y sus descendientes; por considerar la tierra como una fuente inagotable de ganancias y por errores en los sistemas de trabajo, la organización social campesina y de las finanzas han contribuido también a crear este estado de cosas: la inestabilidad de la producción agrícola y la falta de cláusulas en los contratos de arriendo e hipotecas para asegurar la conservación de la fertilidad, han llevado la explotación de los suelos a límites de agotamiento. Sólo en fecha reciente se ha reconocido la necesidad de mantener una relación adecuada entre la producción agrícola y la producción industrial, para que ambas puedan desarrollarse en toda su amplitud, a base de la abundancia. El país era tan vasto y sus recursos agrícolas tan inmensos que la gente creyó poder realizar beneficios indefinidamente, hasta que la fertilidad del suelo que es el capital de la nación comenzó a disminuir en forma alarmante. La situación actual, aunque inquietante, se encuentra bajo control. Los recursos del Gobierno han sido movilizados para salvar lo que aun queda del suelo nacional. La magnitud del esfuerzo, la llamada a todos los conocimientos disponibles, las medidas prácticas puestas en acción para ayudar a la Naturaleza en la reparación de los daños, han sido descritos en forma gráfica en Soils and Men, Anuario del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos del año Es probablemente el mejor estudio de la erosión en un país determinado, que haya sido publicado hasta la fecha. El rápido desarrollo agrícola del África ha traído consigo la erosión del suelo. En África del Sur, país ganadero, algunos de los mejores campos de pastoreo son ahora semi-desérticos. El Estado Libre de Orange, que en 1879 estaba cubierto de ricos pastizales, con numerosas aguadas, es ahora una red de zanjas y quebradas. A fines del siglo XIX se hizo evidente que en toda Sud-África la densidad ganadera era superior a la capacidad forrajera. En 1938, la Comisión Investigadora de las Sequías informó que la erosión se extendía rápidamente y que el material arrancado al suelo estaba llenando con sedimentos ríos embalses y provocando la rápida disminución de las fuentes de aguas subterráneas. Se estimaba con razón que el fenómeno se debía a la disminución de la protección vegetal del suelo, originada por el

164 158 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA mal manejo de los pastizales del veld o sea por la concentración del ganado en kraals, con recargo del campo, y los incendios de pampas para obtener pastos frescos de renovales en otoño e invierno. En el Basutoland, país normalmente bien provisto de agua, la erosión constituye hoy día el principal y más urgente problema administrativo. El aumento de la población ha provocado la rotura de vastas extensiones y ha elevado la densidad de ganado en los campos de pastoreo restantes. En el Kenya, el problema de la erosión se hizo serio durante los tres últimos años, tanto en las reservas indígenas como en las zonas de colonización europea. En las primeras, el ganado es la riqueza fundamental y sirve para el trueque; el precio de una novia se paga con determinada cantidad de cabezas de ganado: lo que importa es la cantidad de animales, no su calidad. La consecuencia natural es un exceso de población ganadera en relación con el forraje disponible y, por consiguiente, un exceso de tala que destruye la cobertura protectora del suelo: la erosión es inevitable después. En las zonas pobladas por europeos, ella es el fruto de siembras repetidas sin medida y sin darse cuenta que la proporción de humus en el suelo va decreciendo. Últimamente, las langostas han acelerado el proceso; se conocen casos en que la acción combinada de las langostas y de las cabras han provocado la pérdida de un pie (30 cms.) de suelo superficial en una sola temporada de lluvias. En los países mediterráneos, tenemos ejemplos clásicos de erosión, acompañada de la formación de desiertos y debida a la lenta y continua desaparición de los bosques en los últimos años. Ya no se encuentran selvas en esta región antes muy boscosa. La mayor parte del suelo superficial ha sido lavada por las torrenciales lluvias de invierno. En el Norte del África, los fértiles campos de trigo que existían en tiempos de los romanos, han sido reemplazados por desiertos. Ferrari, en su libro sobre bosques y pampas, se refiere a los cambios experimentados por el suelo y el clima en Persia, a raíz de la destrucción de sus numerosos y magníficos parques naturales; el suelo se transformó en arenales; el clima se hizo árido y sofocante; las vertientes mermaron y finalmente se secaron. Cambios similares tuvieron lugar en Egipto, a raíz de la explotación de sus bosques; hubo disminución de las lluvias y de la fertilidad del suelo, acompañada por desaparición de la uniformidad del clima. Palestina estuvo cubierta en otro tiempo por valiosos bosques y fértiles praderas y poseía un clima fresco y moderado; hoy día sus cerros se encuentran yermos, sus ríos se han secado casi por completo y la producción de cosechas ha debido ser reducida a un mínimo. Los ejemplos arriba mencionados indican la enorme amplitud de la erosión, los muy serios daños que causa y hacen ver que el origen se encuentra en el mal manejo de la tierra de cultivo. Al aplicar los remedios que han sido sugeridos, es esencial considerar la verdadera naturaleza del problema. Se trata nada menos que de la reconstrucción del sistema fluvial de drenaje

165 3.2. ALGUNAS ENFERMEDADES DEL SUELO 159 y de la organización mediante la cual la Naturaleza proporciona al campo una debida provisión de agua. La hoya hidrográfica de cada río es la unidad natural en el problema del control de la erosión. Cuando proyectamos este control, debemos tener en vista la restauración de la eficiencia de la hoya hidrográfica como sistema de drenaje y también como reserva natural de agua. Una vez logrado este propósito, la lucha contra la erosión ha terminado. El Japón proporciona probablemente el mejor ejemplo de control de la erosión en los países de lluvias torrenciales, cuya topografía hace sumamente difícil la retención del suelo en las laderas de mucho gradiente. Allí se ha mantenido realmente en jaque a la erosión por todos los medios y sin contemplaciones de costos, por la simple razón que la otra alternativa habría sido un desastre nacional. El gran peligro de la erosión en el Japón consiste en el encegamiento de los arrozales por los sedimentos provenientes de las laderas de los cerros. La textura física impermeable de los campos arroceros debe ser mantenida a toda costa. Si ellos llegaran a cubrirse de una gruesa capa de suelo permeable, traído desde los cerros por la erosión, no podrían retener el agua en la superficie y el cultivo del arroz fuente principal de alimentos para el Japón tendría que terminar. Este es el motivo de por qué ese país ha gastado sumas iguales a diez veces el valor de los terrenos susceptibles a la erosión, para salvar los valiosos campos arroceros. En 1925, la Oficina de Bosques de Tokio gastó, 453 yens ( 45) por acre en medidas contra la erosión en la zona de bosques, valorizada a razón de 40 yens por acre para salvar los campos arroceros, valorizados entre 240 y 300 yens por acre. Los peligros de la erosión son conocidos en el Japón desde siglos y se ha desarrollado para su control una técnica ejemplar. Es ahora una base fundamental de la política nacional, mantener completamente forestadas las partes superiores de las hoyas hidrográficas, pues esto se considera como el medio más eficaz y más sencillo para controlar las inundaciones y asegurar la producción del arroz en los valles. Hace mucho tiempo que las medidas para controlar la erosión constituyen un item de importancia en el presupuesto japonés. Según Lowdermilk, el control de la erosión en el Japón se parece a un juego de ajedrez. El ingeniero de bosques, después de estudiar el valle amenazado por la erosión, mueve su primera pieza, ubicando y construyendo uno o varios tranques de control. Espera, entonces, para observar cuál será la reacción de la Naturaleza. Esta reacción determina el movimiento siguiente del ingeniero, el que puede consistir en uno o dos tranques más o en una ampliación de algún tranque anterior, o en la construcción de muros laterales de contención. Después de otro plazo de observación, sucede otro movimiento y así sucesivamente, hasta lograr el control anhelado. Se trata de encauzar y utilizar las fuerzas naturales, como es la sedimentación y la reforestación

166 160 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA espontánea, para abaratar los costos y lograr más rápidos resultados. No se trata de hacer más de lo que pudo hacer la Naturaleza en la misma región. En 1929, cerca de de acres habían sido reforestados para controlar la erosión. Estas zonas forestadas ayudan además al suelo a absorber y retener grandes volúmenes de agua de las lluvias y a distribuirlos con lentitud a los ríos y vertientes. La China, en cambio, presenta un ejemplo característico de imprevisión en esta materia. En las laderas de los cerros que forman la parte superior de la cuenca del río Amarillo, tiene lugar una incesante erosión. Cada año, el río transporta más de millones de toneladas de tierra, lo suficiente para elevar en cinco pies una superficie de 400 millas cuadradas. Este material proviene de los suelos de loess, que forman la parte alta de la hoya. El barro se deposita más abajo en el lecho del río, de tal suerte que los bancos que canalizan el río deben ser constantemente levantados. Periódicamente, el río gana esta batalla desigual y el resultado es una desastrosa inundación. El esfuerzo gastado para la construcción de las defensas se pierde, porque no se ha sabido entender en su totalidad el problema de la erosión y porque no se ha mirado la cuenca del Río Amarillo como una unidad en sí. La dificultad actual reside en la excesiva población del valle alto, que no permite reforestar ni vegetar. Si los chinos hubiesen mantenido un control efectivo de esta parte alta del valle, en donde está la verdadera causa de todo el mal, es probable que la erosión hubiese sido detenida hace tiempo con un costo muy inferior al de la obra de mano empleada para mantener y levantar los bancos del río. Desgraciadamente, la China no es el único ejemplo de tales errores, Muchos otros ríos, como el Mississipi, por ejemplo, sufren a causa del exceso de cultivos en la parte alta de su curso, con su cortejo de sedimentación y periódicas inundaciones. Aun cuando el daño causado por la erosión en todo el orbe es considerable y no se discute la necesidad de una acción enérgica para controlarla. existe un factor favorable, que los autores modernos no han señalado. Los agentes naturales de erosión producen constantemente grandes cantidades de nuevos suelos, formados a expensas del subsuelo y de las rocas madres que, si sabemos conservarlos, volverán a crear luego grandes extensiones de tierras valiosas. Una na de las regiones más favorables para la observación de este fenómeno, es la de las tierras negras algodoneras de la India Central, que recubren grandes masas de basalto. Allí, aún cuando la erosión es continua, rara vez desaparece el suelo, por cuanto a medida que la capa superficial es eliminada por las lluvias, se va formando un nuevo suelo desde abajo, a expensas del basalto. Esto puede observarse muy bien en el Estado de Gwalior. El difunto maharajah contrató los servicios de un ingeniero hidráulico, prestado por el Gobierno de la India, para construir un gran número de tranques, todos provistos de vertederos de rebalse, a través de

167 3.2. ALGUNAS ENFERMEDADES DEL SUELO 161 muchos valles que aparecían completamente desprovistos de suelo vegetal y que solo ostentaban una vegetación de arbustos entre las grietas de las rocas. Al cabo de muy pocos años, los tranques retuvieron grandes extensiones de suelos fértiles ahora cubiertos con soberbios trigales. El difunto maharajah de Gwalior ha demostrado que las cosas no son siempre tan graves como parecen, siempre que se sepa tomar medidas adecuadas para controlar y utilizar la erosión. Cuál es la razón por qué el bosque o la selva resulta tan eficaz para prevenir la erosión y procurar un amplio abastecimiento de agua a los ríos y vertientes? La selva actúa en dos sentidos: 1. Los árboles y arbustos pulverizan la lluvia y la capa vegetal protege el suelo contra la erosión; 2. Los residuos de las plantas y de la vida animal que se encuentran en todos los bosques son transformados en humus que, absorbido por el propio suelo, aumenta su porosidad y su capacidad para almacenar agua. La capa vegetal superficial y la capa de humus en conjunto protegen al suelo contra la erosión y al mismo tiempo almacenan grandes cantidades de agua. Estos factores la protección del suelo, su porosidad y su capacidad de retención del agua que son características de la capa superficial viva que cubre el suelo de los bosques, dan la clave para resolver el problema de la erosión. Todos los demás remedios mecánicos, como ser el drenaje y la construcción de terrazas, son de importancia secundaria aunque, sin embargo, dignos de consideración, en su respectiva esfera. Es necesario que el suelo tenga una capa protectora tan gruesa como sea posible; y que contenga bastante humus, para poder absorber y retener el agua de las lluvias. Por lo tanto, en ausencia de árboles, debe haber una pradera, una siembra de abono verde, y siempre amplia provisión de humus. Todo campo así protegido no sufre de la erosión. Esto confirma las opiniones de Williams (de la Academia de Timiriasev, de Moscú) quien, antes que la erosión llegara a tener importancia en la Rusia Soviética, avanzó la idea de que la decadencia de las civilizaciones pasadas era debida a la constante merma de fertilidad de los suelos, a raíz de la destrucción de la textura porosa, como consecuencia de la rotura y siembra de las praderas naturales, bajo la presión de las exigencias de la civilización. Williams miraba el pasto como base de toda utilización de las tierras agrícolas y como la mejor defensa del suelo ante la acción destructora del hombre. Su teoría ejerce hoy día una marcada influencia sobre la política de conservación del suelo en la URSS y, para decir verdad, se aplica también a muchos otros países. El pasto es un factor valioso para la construcción de los drenajes super-

168 162 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA ficiales abiertos. En lo posible, éstos deben ser anchos, muy poco profundos y completamente cubiertos de césped. La escorrentía se presenta entonces como una delgada capa de agua clara, y no arrastra las partículas del suelo. Este pasto se fertiliza automáticamente y produce abundante forraje. Este sencillo sistema ha sido puesto en práctica en la Estación Experimental de Shahjahanpur, en la India. Los caminos de tierra y senderos fueron excavados hasta dejarlos a pocas pulgadas por debajo del nivel de los campos cultivados; una vez enherbado, constituyeron drenajes muy eficientes durante la temporada de las lluvias, dejando escurrir el agua en exceso, sin permitir el arrastre de partículas del suelo. Si consideramos la erosión como la consecuencia natural de métodos inadecuados de agricultura y si consideramos la hoya de cada río como la unidad natural para la aplicación de los métodos de conservación del suelo, los remedios de este mal se simplifican. Las partes altas de la cuenca deben ser reforestadas; en cuanto sea posible, deben usarse abonos verdes, praderas temporales y permanentes para proteger el suelo arable. El humus en la tierra debe ser aumentado y la textura porosa reconstituida, para que cada parcela pueda absorber su propia mota de agua lluvia. Deben evitarse el exceso de densidad ganadera y el exceso de tala. Deben utilizarse simples métodos mecánicos para conservar el suelo y regular el escurrimiento, como pueden ser las terrazas, los cultivos según líneas de nivel y los drenajes de poca pendiente. Como es natural, no existen métodos universales para combatir la erosión. El problema tiene siempre un carácter local en sus detalles. Sin embargo, existen algunos principios generales que se aplican en todas partes La formación de tierras alcalinas Cuando el suelo carece de oxígeno en forma constante, las plantas están privadas de este elemento y el resultado es la infertilidad permanente. En muchos lugares de los trópicos y subtrópicos, la agricultura tropieza con acumulaciones de sales solubles, compuestas de varias mezclas de sulfato, cloruro y carbonato de sodio, que dan a los suelos el nombre de alcalinos. En su forma incipiente, la formación del álcali hace más difícil la producción de cosechas y hay que dar pasos para prevenir peores situaciones. Una vez que la alcalinidad se encuentra establecida, el suelo muere. No se puede hablar entonces de producción agrícola. Los suelos alcalinos son muy comunes en Asia Central, India, Persia, Irak, Egipto, África del Norte y los Estados Unidos. Hubo un tiempo en que se creyó que los suelos alcalinos eran la consecuencia natural de escasas lluvias, insuficientes para lavar las sales que se producen como consecuencia de la disgregación de las rocas pulveriza-

169 3.2. ALGUNAS ENFERMEDADES DEL SUELO 163 das bajo la acción de los agentes atmosféricos. De suerte que las tierras alcalinas eran consideradas como una característica normal de las zonas áridas. Tales ideas sobre el origen y la existencia de los suelos alcalinos no corresponden, sin embargo, a la realidad de los hechos. Las lluvias de la Provincia de Oudh, en la India, por ejemplo, son bastante abundantes para poder lavar las cantidades relativamente pequeñas de sales encontradas en estas zonas no fértiles, si es que con bastante agua se pudieran sacar. En el Bihar Norte, la precipitación normal, en los contrafuertes de las montañas en que se encuentran muchas zonas alcalinas, es de más o menos 50 a 60 pulgadas (1.200 a milímetros) anuales. La aridez, no es, desde luego, una condición esencial para la formación de suelos alcalinos. Y las fuertes lluvias no los sanean siempre. La condición esencial es, en cambio, la impermeabilidad. En la India, cuando la tierra pierde su porosidad, a causa de constantes riegos de suelos duros con tendencia a volverse impermeables, o de la acumulación de aguas subterráneas estancadas, o de algún desperfecto en el drenaje superficial, las manchas de suelo alcalino aparecen tarde o temprano. Muchos factores, aún el exceso de cultivo o el exceso de estímulo por medio de fertilizantes químicos, ambos causantes de oxidación de la materia orgánica y destrucción de la estructura esponjosa, producen tierras alcalinas. En las vecindades de Pusa, en el Bihar Norte, antiguos caminos, lugares donde crecieron matorrales de bambúes o de ciertos árboles como el tamarindo (Tamarindos indica L.) y el pipul (Ficus religiosa L.) provocan siempre la aparición de manchas alcalinas cuando son puestos en cultivo. El suelo fuertemente apretado de tales áreas muestra invariablemente las marcas azul-verdosas que son asociadas con las actividades de los microorganismos que viven en los suelos mal aireados, con suministro de oxígeno restringido. Pocas pulgadas debajo de las manchas alcalinas que ocurren en los suelos duros de loess del valle de Quetta, se presentan siempre manchas azul-verdosas y pardas similares. En la zona alcalina del Bihar Norte, las norias deben ser dejadas abiertas al aire, pues de lo contrario el agua se ve contaminada por hidrógeno sulfuroso, lo que indica claramente la existencia de condiciones reductoras en las capas más profundas. En un experimento sobre drenaje del subsuelo realizado en los suelos negros del valle de Nira, en Bombay, donde riegos constantes habían provocado la formación de tierras alcalinas, Mann y Tamhane encontraron que el agua salobre que salía de los drenajes, tomaba luego un fuerte olor a hidrógeno sulfuroso, y se formaban depósitos blancos de azufre en la boca de los drenajes, prueba de la fuerza de las reacciones reductoras en este suelo. Aquí la fase reductora de la formación de álcali fue revelada involuntariamente en una zona donde la alcalinidad era desconocida hasta que el suelo llegó a estar completamente impregnado de agua por exceso de riegos y disminuyó considerablemente el suministro de oxígeno. La opinión de que la causa de las formaciones alcalinas debe ser buscada

170 164 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA en defectos de la aireación del suelo, encuentra su comprobación en los recientes estudios realizados acerca del origen de los lagos salados de Siberia. En el lago Szira-Kul, entre Bateni y la cordillera de Kizill Kaya, Ossendowski observó en el barro negro extraído del fondo del lago y en el agua a cierta distancia de la superficie, una red inmensa de colonias de bacterias sulfurosas, que emitían grandes cantidades de hidrógeno sulfuroso y en esta forma destruían prácticamente todos los peces del lago. Los grandes lagos del Asia Central se van transformando de manera similar en inútiles lagos de agua salobre, con fuerte olor a hidrógeno sulfuroso. En los limares cerca de Odessa y en algunas zonas del Mar Negro, ocurren fenómenos similares. El pescado, consciente del peligro, se aleja paulatinamente de este mar, a medida que las capas de agua envenenadas por el hidrógeno sulfuroso se van elevando hacia la superficie. La muerte de los lagos diseminados en las inmensas llanuras del Asia y la destrucción del suelo impermeable de este continente por la formación de sales alcalinas, son debidas ambas a una misma causa, a saber, una aguda falta de oxígeno. A menudo esta asfixia ocurre en forma natural; en otros casos es una consecuencia de los riegos constantes y exagerados. La formación de álcali se desarrolla más o menos de la siguiente manera: es necesario, en primer término, que exista un suelo impermeable. Estos suelos como por ejemplo los llanos de usar del Norte de la India se dan en forma natural donde las condiciones climatológicas favorecen los factores biológicos y físicos que destruyen la estructura del terreno al desintegrar las partículas aglomeradas, en sus últimos elementos. Estos elementos son tan diminutos y de tamaño tan uniforme que forman con el agua una mezcla que posee algunas de las propiedades de los coloides; al secarse, éstos forman una masa dura, prácticamente impermeable al agua y sumamente difícil de romper. Tales suelos son generalmente muy antiguos. Siempre han sido impermeables y nunca pudieron ser cultivados. Además de las áreas alcalinas de formación natural, varias más se encuentran en proceso de formación como consecuencia de errores en el manejo del suelo. Los más notables de estos errores son: a) El uso exagerado del agua de riego. Este factor destruye gradualmente el poder de cohesión de las partículas del suelo entre sí y expulsa el aire del terreno. Cambios anaeróbicos, indicados por manchas azules y pardas, se producen primero en las capas más profundas y al final provocan la muerte del suelo. Es precisamente esta lenta destrucción del suelo vivo la que debe ser prevenida, si se desea proseguir con los actuales sistemas de riego. Este procesó puede ser observado hoy día en las comunidades de regantes de la India, en que el riego se encuentra mal controlado; b) El exceso de labores de cultivo sin cuidar del reemplazo del humus. En

171 3.2. ALGUNAS ENFERMEDADES DEL SUELO 165 las zonas continentales, como la llanura Indus-Ganges, donde existe mayor amenaza de parte de las formaciones alcalinas, los suelos normales contienen solamente pequeñas reservas de humus, porque los procesos biológicos que consumen la materia orgánica son muy intensos en ciertas épocas, debido a los bruscos cambios de baja a muy alta temperatura y de tiempo extremadamente seco a períodos de condiciones tropicales húmedas. La acumulación de materia orgánica, tal como ocurre en las zonas templadas, resulta imposible. El margen de seguridad aparece, pues, sumamente estrecho. El más mínimo error en el manejo del suelo, no solamente destruirá la exigua reserva de humus, sino también el cemento orgánico que mantiene la aglomeración de las partículas del suelo y su estructura mullida. El resultado es la impermeabilización del terreno, primer paso en la formación de sales alcalinas; c) El empleo de los fertilizantes artificiales, y principalmente el sulfato de amonio. La presencia de nitrógeno combinado adicional fácilmente asimilable, estimula el desarrollo de hongos y otros organismos que, en busca de la materia orgánica necesaria para su energía y para la formación de los tejidos microbianos, usan primero las reservas de humus y después la materia orgánica más resistente que aglomera las partículas del suelo. De costumbre, este cemento no es atacado por los procesos biológicos que ocurren en los suelos bajo cultivo normal; pero no puede resistir estos mismos procesos cuando ellos son estimulados por los fertilizantes artificiales. De suerte que las tierras alcalinas comienzan a formarse en los suelos desprovistos de oxígeno en forma permanente. Las cosas se empeoran entonces muy rápidamente. Todos los factores de oxidación que son esenciales para mantener un suelo sano, desaparecen, Se implanta una nueva flora microbiana, compuesta de organismos anaeróbicos que obtienen su oxígeno del subsuelo. Fenómenos de reducción siguen. Los nitratos, fuente más fácilmente disponible de oxígeno, se agotan luego. La materia orgánica es sometida entonces a la fermentación anaeróbica. Se produce hidrógeno sulfuroso, a medida que el suelo va muriendo, exactamente como en los lagos del Asia Central. El resultado final de los cambios químicos que se producen, es la acumulación de las sales solubles de las tierras alcalinas, o sea, el sulfato, el cloruro y el carbonato de sodio, Cuando estas sales se encuentran presentes en concentraciones dañinas, aparecen en la superficie florecencias blancas y pardas obscuras. Las primeras contienen principalmente sulfato cloruro de sodio (álcali blanco); las otras (el temido álcali negro) contienen también carbonato de sodio y deben su color obscuro al hecho de que esta sal disuelve la materia orgánica del suelo y produce un estado físico que hace imposible el drenaje. Según Hilgard, el carbonato de sodio se forma a partir del sulfato

172 166 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA y del cloruro, en presencia de anhídrido Carbónico y de agua. La presencia del oxígeno produce la reacción inversa. Investigaciones ulteriores han modificado este punto de vista y comprobado que el carbonato de sodio se forma en el suelo por etapas. La aparición de esta sal marca siempre el final del capítulo. El suelo ha muerto. Su recuperación para la agricultura se hace entonces difícil a causa de las condiciones físicas establecidas por la acción ya explicada de estas sales alcalinas. La aparición de tierras alcalinas, tal como puede esperarse por su origen, es extremadamente irregular. Al poner bajo riego constante suelos aluviales ordinarios como los del Punjab y del Sind, aparecen primero pequeñas manchas de álcali en donde el suelo es más pesado. En las zonas de suelos más duros, las manchas cubren mayores extensiones y tienden a unirse. Por otra parte, en los terrenos abiertos y permeables, no hay álcali. En distritos como los de los departamentos Occidentales de las Provincias Unidas, donde el riego ha sido la costumbre desde antiguo, se encuentran zonas de tierras bien aireadas que producen ricas cosechas regadas, al lado de extensiones de tierras alcalinas desnudas. El Irak proporciona también ejemplos interesantes de la conexión entre el álcali y la mala aireación del suelo. Los cultivos intensivos bajo riego se encuentran solamente en dicho país en suelos permeables y con buen drenaje natural. Donde el drenaje y la aireación son deficientes, el álcali se hace presente en el acto y en forma alarmante. Existen, por supuesto, numerosas zonas regadas, tales como las terrazas de los Hunzas, en el noroeste de la India y las del Perú, donde el suelo fue regado constantemente desde tiempo inmemorial sin que se hayan desarrollado sales alcalinas. En Italia y Suiza, el regadío constante ha sido practicado durante largos períodos sin daño para el suelo. Sin embargo, en todos estos casos se prestó especial atención al drenaje, a la aireación y a la conservación del humus. Los procesos en acción han sido confinados, sea por la naturaleza o por el hombre, a la fase oxidante; el cemento de las partículas aglomeradas ha sido protegido con el agregado constante de bastante materia orgánica. Existen todos los grados posibles en materia de tierras alcalinas. Cantidades pequeñas de sales en el suelo no producen efectos dañinos sobre la vegetación y sobre los microorganismos. Solamente cuando la proporción pasa de ciertos límites interfiere primero el crecimiento de las plantas y después, lo impide completamente. Las leguminosas son particularmente sensibles a las sales alcalinas, especialmente cuando éstas contienen carbonato de sodio. La acción del álcali sobre las plantas es física y depende de la presión osmótica de las soluciones, la que aumenta junto con la proporción de substancias disueltas. Para que el agua pueda pasar libremente desde el suelo hacia las raíces de las plantas, es necesario que la presión osmótica de las células de las raíces sea considerablemente mayor que la de la solución externa. Si la presión de la solución del suelo llegara a ser más fuerte que

173 3.2. ALGUNAS ENFERMEDADES DEL SUELO 167 la de las células, el agua pasaría al revés, desde las raíces hacia el suelo y las plantas se secarían. Este fenómeno ocurre en forma natural cuando el suelo se carga de una concentración demasiado elevada de sales. Las plantas son entonces incapaces de absorber agua mueren. Las raíces reaccionan como una frutilla bien carnosa cuando la colocan en una solución azucarada. Igual que la frutilla, se arrugan porque han perdido agua hacia al solución externa más concentrada. Por consiguiente, una concentración de sales demasiado elevada en el agua hace inútil el riego anula su importancia comercial. La reacción de las plantas a los primeros síntomas de la formación de álcali es interesante. Durante veinte años en Pusa y ocho en el Valle de Quetta, tuve que cultivar suelos, algunos de los cuales se encontraban al borde de la alcalinidad. Los primeros síntomas de esta condición eran el obscurecimiento del follaje y la disminución de la rapidez de crecimiento. Cuidando la aireación del suelo, el suministro de materia orgánica y utilizando plantas de raíces profundas, como la alfalfa y la arveja de paloma que disgregan el subsuelo las cosas se arreglaban solas. Pero si no se pone cuidado a la primera señal de peligro dada por la Naturaleza, las cosas se tornan graves: se forma una mancha alcalina bien definida. Cuando se siembra algodón bajo riego en los suelos aluviales del Punjab, la reacción de la planta a formación de álcali incipiente consiste en la falla de las semillas, debido a que los estambres, la parte más delicada de la flor, dejan de funcionar y de emitir polen. Naturalmente, la planta del algodonero encuentra dificultades en extraer del suelo ligeramente alcalino toda el agua que necesita; y esto se refleja inmediatamente en el quebranto del mecanismo floral. La teoría de la recuperación de las tierras alcalinas es muy sencilla. Todo lo que se necesita, después de tratar el suelo con bastante yeso (que transforma las sales de sodio en sales de calcio), es lavar con bastante agua las sales solubles, agregar materia orgánica y entonces trabajar la tierra en forma adecuada. Los suelos así recuperados son sumamente, fértiles y conservan su fertilidad por mucho tiempo. Cuando hay bastante agua disponible, es a veces posible recuperar los suelos alcalinos con un simple lavado. Lo comprobé en una ocasión. El pretil de un canal de riego, en la Estación Experimental de Quetta, era revestido con tierra más bien pesada sacada de una mancha alcalina. La filtración constante del agua lavó luego las sales y este suelo produjo entonces una de las mayores cosechas de pasto que me fuera dado observar en los trópicos. Sin embargo, cuando se trata de recuperar zonas alcalinas en gran escala, mediante submersión y drenaje, se presentan inmediatamente dificultades, salvo que se cuide primero de reemplazar todo el sodio de los compuestos del suelo por calcio y en seguida de impedir la formación ulterior de sales de sodio. Aún cuando estos métodos tienen éxito, su costo es siempre considerable y a menudo prohibitivo. La extracción de las sales alcalinas es solamente el primer paso; se necesitan entonces grandes

174 168 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA cantidades de materia orgánica. Resulta extremadamente fácil, bajo ciertas condiciones, crear zonas alcalinas por medio del riego. En cambio, es sumamente difícil realizar la operación inversa y transformar tierras alcalinas en suelo fértil. La Naturaleza ha creado, bajo forma de sales alcalinas, una censura muy eficiente para todas las empresas de regadío artificial. La conquista del desierto por el canal de riego, no depende solamente del suministro de determinada cantidad de agua y de los arreglos hechos para la submersión periódica de su superficie. Este es solamente uno de los factores del problema. El agua debe ser usada en tal forma y el manejo del suelo debe ser tal que la fertilidad se mantenga intacta. No tendría objeto crear, con gran costo, una colonia de regadores y cultivar el suelo durante un par de generaciones, para producir en seguida un desierto de tierras alcalinas. Tal resultado sería solamente otro ejemplo de destrucción de la Naturaleza por el hombre. Debemos recordar que los regadores de épocas pasadas nunca desarrollaron sistemas de riego permanente; siempre se contentaron con el sistema de inundación, en que el que se combina el riego con el secado y finalmente se cultiva y se siembra en cuanto se ha secado al punto deseado. En esta forma, el agua puede ser suministrada sin interferir con la aireación del suelo. En sus estudios sobre irrigación y drenaje, King termina un interesante debate sobre esta cuestión con las siguientes palabras, que merecen la consideración de todas las autoridades en materia de regadío: Es un hecho digno de observar que el excesivo desarrollo de los suelos alcalinos en la India, así como en Egipto y California, es el resultado de las técnicas de riego, modernas en su origen y modalidades, y creadas por gentes que carecían de las tradiciones de los regadores de la antigüedad, que habían trabajado estas mismas tierras miles de años antes. Las tierras alcalinas de hoy día, en sus manifestaciones intensivas, son de origen reciente, debido a prácticas inadmisibles y que, según toda probabilidad, eran consideradas como tales por los que fueron suplantados por nuestra civilización moderna Erosión del suelo Bibliografía [1] Gorrie, R. M. El problema de la erosión en el Imperio Británico, con referencia especial a la India. Journal of The Society of Arts, LXXXVI, 1938, P. 901.

175 BIBLIOGRAFÍA 169 [2] Howard, Sir Albert Nota sobre el problema de la erosión. Journal of the Royal Society of Arts., LXXXVI, 1938, p [3] Jacks, G. V. y Whyte, R. O. La erosión y la conservación del suelo. Bulletin 23 de la Oficina Imperial de Pastos y Forrajes, Aberystwyth, [4] Soils and Men. Anuario de Agricultura, 1938 U. S. Dept. to Agr., Washington, D.C. Suelos alcalinos Bibliografía [1] Hilgard, E. W. Suelos. New York, 1906 [2] Howard, A. Crop production in India. Oxford University Press, 1924 [3] King, F. H. Irrigation and Drainage Londres, [4] Ossendowsky, F. Man and Mystery in Asia Londres, [5] Russel, Sir John Soil Conditions and Plant Growth Londres, 1937.

176 170 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA 3.3. Retirada de la planta y del animal ante el parásito Hemos visto en el capítulo anterior, cómo la Naturaleza, por medio de la erosión, elimina las zonas de suelo gastado y vuelve a formar suelo nuevo en un nuevo lugar. El mal manejo del campo es seguido más tarde por un Nuevo Ensayo en otra parte. Una regla similar es aplicada por la Naturaleza a las plantas: la plantación enferma es marcada en forma tranquila pero muy clara, antes de ser eliminada y usada para elaborar humus, que vendrá a beneficiar la siguiente generación de plantas. La Madre Tierra dispone de una vasta organización para señalar las plantaciones a mal traer. Cuando el suelo carece de fertilidad, cuando se pretende cultivar una variedad inadecuada, o cuando se ha cometido algún error en el manejo del cultivo, la Naturaleza registra inmediatamente su desacuerdo por medio de su Censura; encarga a uno o más grupos de insectos y hongos parásitos aquellos organismos que prosperan en los cuerpos vivos malsanos de señalar que este cultivo es un fracaso. En el lenguaje convencional de nuestros días, se dice que la plantación es atacada por una enfermedad. Para el especialista se presenta el caso de controlar una enfermedad, de proteger un cultivo. Durante los últimos años apareció una nueva forma de enfermedad, conocida como enfermedad provocada por virus. En las enfermedades de virus, no hay parásito visible, pero algunos insectos tienen la propiedad de transmitirlas, llevándo las de plantas enfermas a otras aparentemente sanas y vecinas de las primeras. Cuando se examinan los constituyentes celulares de las plantas enfermas, las proteínas presentan anormalidades definidas, lo que sugiere la idea que el trabajo de las hojas verdes no se hace en forma normal y eficiente; la síntesis de los albuminoides parece incompleta. Con el desarrollo de laboratorios de investigación especializados, como el de Cambridge, más y más de estas enfermedades son descubiertas a diario y existe ya una considerable literatura sobre este asunto. Las enfermedades provocadas por virus no completan la lista. Hay ciertas enfermedades en que la causa aparente no es ni un hongo ni un insecto ni tampoco un virus. Las han agrupado bajo el título general de enfermedades fisiológicas: se trata de trastornos originados por el derrumbe de los procesos del metabolismo normal. Cual ha sido la actitud de la ciencia agrícola frente a las enfermedades de los cultivos? La contestación a esta pregunta es a la vez interesante e instructiva. El estudio del asunto ha sido abordado por distintos caminos, que pueden ser agrupados bajo los cuatro encabezamientos siguientes:

177 3.3. RETIRADA DE LA PLANTA Y DEL ANIMAL ANTE EL PARÁSITO El estudio del ciclo de vida de la enfermedad, incluso la relación general entre el parásito y la planta y la influencia del medio sobre la lucha entre ambos por la supremacía. El objeto principal de estas investigaciones ha sido el de encontrar alguna posible debilidad en la vida del parásito, debilidad que puede ser utilizada para destruir el parásito o bien para proteger la planta contra la infección. Existe al respecto un impresionante volumen de literatura especial. A medida que aumenta el número de los investigadores, que sus encuestas van más al fondo del asunto y tienden a cubrir en rápido aumento una mayor parte de la superficie de la tierra, se produce un crecimiento correspondiente del volumen de esta literatura. Es hoy día casi imposible encontrar algún periódico o revista que trate de la investigación agrícola sin encontrar por lo menos un largo artículo ilustrado describiendo alguna nueva enfermedad. La literatura respectiva se ha hecho tan vasta que ni siquiera los especialistas pueden conocerla en su totalidad. La mayor parte de ella sólo puede ser leída por los sabios que trabajan en lo abstracto, para quienes a su vez han sido creados nuevos organismos en el Imperio Británico como pueden ser las Oficinas Imperiales de Entomología y Micología organismos que actúan como cámaras de compensación para informar acerca de los trabajos publicados, más o menos en la misma forma en que actúan las Cámaras de Compensación Bancarias para los cheques. 2. El estudio de los parásitos naturales de los insectos dañinos, de la crianza de estos animales y de su empleo práctico en donde sea interesante. Una institución aparte ha sido creada para este objeto en Farnham Royal, condado de Buckingham. 3. La protección de las plantas contra los ataques de los parásitos. De costumbre, esta protección reviste dos formas: a) el descubrimiento de insecticidas y fungicidas y la construcción de la maquinaria requerida para cubrir las plantas de una fina película de veneno que destruirá el parásito antes de que pueda entrar en actividad; b) la destrucción del parásito por el fuego, por líquidos corrosivos, como el ácido sulfúrico concentrado, o por germicidas mezclados con el suelo para reducir a un mínimo la cantidad de material susceptible de transmitir la infección. 4. El dictado de reglamentos para proteger una zona determinada de las pestes que existan en países o distritos vecinos ya infestados. Estos reglamentos son basados sobre los métodos corrientes de cuarentenas. Se prohibe completamente la importación de plantas y semillas; o bien

178 172 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA la importación queda sujeta a licencias; o bien se inspeccionan o fumigan las plantas y semillas en el puerto de entrada. El principio es siempre el mismo: hay que proteger los cultivos contra una infección accidental por algún parásito de origen externo, antes que éste cause daños que pueden ser considerables. A medida que los transportes por tierra, mar y aire aumentan en volumen y rapidez, será más y más difícil hacer efectivos estos reglamentos. Aún en la actualidad, resulta imposible revisar todo el equipaje y toda la carga y procurar que no se oculten pequeños paquetes que contienen semillas o estaquillas de plantas vivas. En realidad, si se pudiera hacer una revisión completa de los efectos personales de los coolies que pasan en ambos sentidos entre la India y Birmania, la India y los Estados Malayos y Ceilán, se evidenciaría la existencia de una extraordinaria colección de artículos transportados por hombres y mujeres, incluso un sinnúmero de semillas y púas de plantas. Los aficionados coleccionan a menudo en sus viajes ejemplares de plantas que les interesan. La población, el ganado y las fábricas de Gran Bretaña reciben un enorme suministro de semillas y granos procedentes de todos los rincones del orbe. Es imposible que alguna partida no traiga de vez en cuando consigo alguna peste nueva. En consecuencia, estos métodos de cuarentena no resultan nunca completamente eficientes. Más de cincuenta años han transcurrido desde la iniciación del trabajo moderno para estudiar y combatir las enfermedades de las plantas. Cuál ha sido el resultado general de todos estos estudios de patología vegetal? Han procurado algo de valor definitivo y permanente para la agricultura? Justifican, los resultados obtenidos lo gastado en conseguirlos? Valdrá la pena que la ciencia agrícola siga descubriendo más y más enfermedades nuevas, inventando más y más pulverizaciones de venenos para destruirlas? No existirá otro método de afrontar esta situación? Por qué habrá tantas enfermedades? No se deberá el constante aumento de las pestes en la agricultura del Occidente a cambios sutiles en las prácticas agrícolas? Podría el cultivador del Oriente, por ejemplo, enseñarnos algo acerca de las enfermedades y de su control?. Trataremos de contestar estas interesantes preguntas en este capítulo. Es un principio generalmente aceptado en los negocios que toda organización, como la de la investigación agrícola, que ha crecido mediante constantes agregados y no por el desarrollo de un plan determinado, necesita un examen crítico periódico para considerar si los resultados obtenidos corresponden a su costo o si se necesitan modificaciones substanciales a la luz de la experiencia y de los nuevos conocimientos. He iniciado tal investigación en lo que se refiere a la sección patología animal y vegetal de la ciencia agríco-

179 3.3. RETIRADA DE LA PLANTA Y DEL ANIMAL ANTE EL PARÁSITO173 la, en el año 1899, y la he proseguido firmemente desde entonces. Después de cuarenta años de labor, tengo suficiente confianza en mis conclusiones generales para presentarlas y pedir que sus méritos sean considerados. Me inicié en la investigación agrícola como micólogo en las Indias Occidentales, en 1899, y me especialicé en las enfermedades de la caña de azúcar y del cacao, tomando a la vez un interés especial en la agricultura tropical. Casi inmediatamente, me di cuenta de la debilidad fundamental de la organización de la investigación: el micólogo no disponía de ningún campo experitnental para comprobar el efecto de sus remedios antes de aconsejar su adopción a los agricultores. Mi puesto siguiente fue el de Botánico en el Wye College, en el condado de Kent, donde estuve a cargo de experimentos sobre el oblón y tuve numerosas oportunidades para estudiar las pestes de insectos y hongos que atacan a esta planta. Pero aquí tampoco disponía yo de campo para ensayar prácticamente algunas ideas que comenzaban a fermentar en mi mente acerca de la eliminación de las enfermedades del oblón. Observé un hecho interesante: la polinización aumenta la resistencia de las flores de oblón nuevas a la infección. Esta observación ha provocado un cambio en las prácticas locales: ahora, se cultiva también la planta macho y se produce en esta forma una amplia polinización de las flores hembras, que constituyen el oblón del comercio. En 1905 fui nombrado Botánico Económico del Gobierno Imperial de la India. En el Instituto de Investigaciones Agrícolas de Pusa, tuve por primera vez y en gran parte gracias al apoyo del Director, el difunto Mr. Bernard Conventry todos los elementos esenciales para trabajar: problemas interesantes, dinero, libertad y finalmente 75 acres de campo en que podía cultivar plantas a mi idea y observar sus reacciones frente a las pestes de insectos y hongos, y otras cosas. Fué entonces cuando comenzó mi verdadero aprendizaje en materia de investigacion agrícola, seis años después de abandonar la Universidad y de recibir todos los diplomas y la educación teórica exigibles entonces en un investigador. Desde el comienzo de esta segunda e intensa fase de mi formación, resolví romper suelo virgen y ensayar una idea (que se me había ocurrido por primera vez en las Indias Occidentales), a saber, observar lo que ocurría cuando se dejaba en paz a las plagas de hongos e insectos, permitiéndoseles tomar un libre desarrollo, usando solamente para prevenir sus ataques, métodos indirectos, como pueden ser mejores labores culturales, variedades más eficientes y aumento de la fertilidad. Este punto de vista se había fortalecido con mi observación preliminar de la agricultura indú. Las plantas cultivadas por los campesinos de Pusa eran notablemente libres de pestes de toda clase; en sus antiguos sistemas de agricultura, sin embargo, no se

180 174 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA encontraba nada que recordara insecticidas y fungicidas. Pensé que lo mejor sería observar a estos labriegos y adquirir tanto como fuese posible sus conocimientos tradicionales. Por consiguiente, los consideré momentáneamente como mis profesores de agricultura. Naturalmente, otro grupo de instructores lo formaban los propios insectos y hongos. Al seguir los métodos de los campesinos, podía Conseguir cultivos prácticamente libres de enfermedades; los insectos y hongos serían útiles para señalarme variedades o métodos de cultivo inapropiados para la localidad. Por dos razones me fue posible abordar el asunto en esta forma poco ortodoxa. En primer lugar el Instituto de Investigaciones Agrícolas de Pusa representaba poco más que un nombre cuando llegué a la India, en Todo era fluido; no existía nada que pudiera llamarse un sistema organizado de investigación. En segundo lugar, por suerte, mis obligaciones no habían sido claramente definidas. Me fue, por tanto, posible romper terreno virgen, ampliar el dominio de la botánica económica hasta transformarla en producción de cosechas, basar mis investigaciones sobre conocimientos de primera mano de la agricultura hindú, y realizar pruebas de mis ideas antes de ofrecerlas a otras personas. En esta forma escapé a la suerte de la mayoría de los investigadores agrícolas: una vida de ermitaño de laboratorio, dedicado al servicio de una anticuada organización de investigación. En cambio, dediqué mis primeros cinco años en la India a comprobar, por medio de experimentos prácticos, los principios básicos de la salud de los cultivos. Para que mis cultivos tuviesen toda oportunidad de ser atavados por los parásitos, no se tomó ninguna medida de prevención: no se usaron insecticidas ni fungicidas; no se destruyó nunca ningún residuo de plantas infestadas. A medida que me iba penetrando más y más de la agricultura hindú y que mi práctica mejoraba, pude constatar una marcada disminución de las enfermedades. Al final de cinco años de estudios bajo la dirección de mis nuevos profesores los labriegos y las pestes los ataques de los insectos y de los hongos contra todas las plantas cultivadas cuyos sistemas radiculares eran adaptados a las condiciones del suelo en la localidad, dejaron de tener importancia. Por eso del año 1910 había yo aprendido cómo producir cosechas sanas, prácticamente libres de enfermedades, sin la menor ayuda de mitólogos, entomólogos, bacteriólogos, químicos agrícolas, estadísticos, cámaras de compensación para informaciones, fertilizantes artificiales, máquinas pulverizadoras, insecticidas, fungicidas, germinicidas y todos los demás artefactos de la Estación Experimental moderna. Concreté entonces para mí los principios que parecían aplicarse a las enfermedades de las plantas: 1. Los insectos y los hongos no son la verdadera causa de las enfermedades de las plantas, pues solamente atacan a las variedades inadecuadas de

181 3.3. RETIRADA DE LA PLANTA Y DEL ANIMAL ANTE EL PARÁSITO175 plantas cultivadas en forma defectuosa. Su rol verdadero es actuar como censores para señalar las siembra insuficientemente alimentadas y mantener así nuestra agricultura en buen pie. En otras palabras, hay que considerar a las pestes como a profesores de agricultura de la Naturaleza; como una parte integral de todo sistema racional de labranza del campo. 2. La política que consiste en proteger a los cultivos contra las pestes por medio de pulverizaciones, fumigaciones, etc. es anticientífica y errada puesto que, aún cuando tiene éxito, esta práctica consigue solamente protejer a cultivos de bajos rendimientos y oculta el verdadero problema, que consiste en saber cómo producir cosechas sanas y fuertes. 3. La quema de plantas enfermas es una destrucción innecesaria de materia orgánica, ya que no existe ninguna disposición de esta clase en la Naturaleza, donde todos los insectos y hongos viven y trabajan. Esta exploración preliminar del terreno me sugirió que toda planta tiene al nacer derecho a la salud, y que el método correcto para tratar las enfermedades en una Estación Experimental no consiste en destruir el parásito, sino en utilizarlo para sintonizar la práctica agrícola. Tomé entonces medidas para aplicar estos principios a los animales domésticos y en particular a los bueyes, que son la fuerza motriz agrícola de la India. Para este fin, era necesario tener a mi cargo los animales de trabajo, poder ordenar sus cuadras y corrales y hacer los arreglos necesarios para su alimentación, higiene y manejo. Esto me fue negado al comienzo; pero después de insistir mucho y ser mi petición apoyada poderosamente por el Miembro del Consejo del Virrey a cargo de la agricultura (el difunto Sir Robert Carlyle, K C. S. I.), se me permitió tomar a mi cargo seis yuntas de bueyes. Tenía poco que aprender a este respecto, pues pertenezco a una antigua familia de agricultores y fui criado en una granja que había conquistado una reputación local en materia ganadera. Mis animales de trabajo fueron cuidadosamente seleccionados y se hizo todo lo necesario para suministrarles buen alojamiento y también forraje verde fresco, silo y granos, todos producidos en suelo fértil. Tenía naturalmente un interés especial en observar la reacción de éstos animales bien escogidos y bien alimentados a enfermedades como la peste bovina, la septicemia y la fiebre aftosa que con frecuencia devastaban la comarca. No aislé ninguno de mis animales; no vacuné tampoco ninguno; con frecuencia entraban en contacto con ganado enfermo. Como mi pequeño corral en Pusa estaba solamente separado por un cerco vivo de poca altura, de uno de los grandes corrales de ganado de la hacienda Pusa, en que hacían frecuentes apariciones las epizootias de fiebre aftosa, observé en varias ocasiones a mis bueyes frotando sus hocicos con animales enfermos de aftosa. Nada ocurrió. Los animales sanos y bien alimentados reaccionaron frente a

182 176 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA esta enfermedad exactamente en la misma forma que las variedades adecuadas de plantas cultivadas reaccionan, cuando debidamente cultivadas, frente a las pestes de insectos y hongos: no se presentó ninguna infección. Como los factores de tiempo y lugar tienen importancia cuando se trata de comprobar prácticamente alguna innovación en agricultura, se hizo necesario experimentar con los tres principios arriba mencionados durante un período razonablemente largo y en otros lugares. Me dediqué a esto durante los veintiún años siguientes en tres centros: Pusa ( ): Quetta (veranos de 1910 a 1918); y finalmente Indore ( ). En Pusa, de 1910 a 1924, las apariciones de enfermedades en las plantas fueron escasas, a excepción de ciertos cultivos de sistemas radiculares profundos que eran usados principalmente para suministrar material infeccioso destinado a comprobar la resistencia a las enfermedades de nuevos tipos obtenidos por métodos genéticos. Una ventilación del suelo defectuosa favorecía siempre las enfermedades en Pusa. Las variedades de la especie Lathyrus sativus proporcionaban tal vez el ejemplo más interesante de la conexión existente entre la aireación del suelo y los ataques por insectos. Estas variedades se clasificaban en tres grupos: los de raíces superficiales, siempre inmunes a las moscas verdes 1 ; los de raíces profundas, siempre infestados fuertemente; y las variedades con sistemas radiculares intermedios, siempre infestadas en forma moderada. Estas plantas se cultivaban unas al lado de otras, año tras año, en pequeñas parcelas oblongas de más o menos 10 pies de ancho. La infección por moscas verdes se repetía cada año y era determinada, no por la presencia del parásito, sino por el desarrollo radicular de la planta. Era evidente que la planta debía encontrarse en determinada condición para que la infección pudiera producirse. Por consiguiente, el insecto no era la causa, sino más bien la consecuencia de otra cosa. Uno de los cultivos estudiados en Pusa era el tabaco. Al principio, gran cantidad de plantas deformadas a causa de un ataque por virus, según se comprobó después aparecieron en mis platabandas. Pero, observando con especial cuidado los detalles de producción de la semilla de tabaco, del cultivo del almácigo, del trasplante y de las labores culturales, este ataque por virus desaparecía completamente. Fué muy común durante los tres primeros años; se hizo menos frecuente después; entre 1910 y 1924, no observé un solo caso. Nada se hizo para prevenir el mal, sino emplear buenos métodos de cultivo y formar un suelo bastante fértil. Eliminé de mis preocupaciones esta peste, como una de las muchas pesadillas de la agricultura: cosas que no tienen existencia real. Durante un período de ocho años tuve bajo mí tuición una estación expe- 1 Áfidos, pulgón verde (p.e. Myzus persicae), comunmente conocido en las Islas Británicas y Commonwealth como greenfly o moscas verdes

183 3.3. RETIRADA DE LA PLANTA Y DEL ANIMAL ANTE EL PARÁSITO177 rimental subsidiaria en los suelos de loess del Valle de Quetta, para estudiar los problemas relacionados con las plantaciones frutales y el riego. No observé ninguna enfermedad producida por hongos en el clima seco del valle de Quetta durante los ocho veranos que pasé allí. En los viñedos, cultivados por los indígenas en las laderas bien drenadas del valle, nunca noté enfermedad alguna de insectos o de hongos en las parras o en los racimos de uva, a pesar que las cepas estaban plantadas en el fondo de zanjas profundas, que se les dejaba crecer sobre las paredes de tierra y que recibían riegos frecuentes. A primera vista, todas las condiciones para el ataque por mildiu parecían haber sido reunidas, y sin embargo, nunca vi la menor demostración de esta enfermedad. Según toda probabilidad, tres factores concurrían a producir este resultado. El clima era sumamente seco, con bastante corriente de aire; el suelo en que se desarrollaban las raíces era abierto, bien drenado y excepcionalmente bien aireado: el único abono usado consistía en estiercol de corral. El crecimiento, los rendimientos, la calidad de la uva y la resistencia a las enfermedades eran perfectos. La principal peste de los árboles frutales en Quetta era la mosca verde (pulgón verde) que atacaba a las hojas nuevas en cuanto aparecían. Estos ataques podían, a voluntad, ser producidos o evitados mediante una cuidadosa atención de las labores de cultivo y del riego. Cualquier traba a la buena aireación del suelo ocasionaba el ataque; todo lo que promovía una mejor aireación significaba el fin del ataque. Frecuentemente, producía fuertes ataques por las moscas verdes en almendros y melocotones mediante un exceso de riego durante el invierno y la primavera; y podía perfectamente pararlos por medio de un cultivo profundo. Los brotes nuevos se encontraban cubiertos con la peste abajo, pero los terminales de estos mismos brotes quedaban absolutamente inmunes. Las moscas verdes nunca pasaban de las hojas inferiores a las terminales en un mismo ramillete. Los indígenas habían encontrado la manera de contrarrestar la tendencia de estos suelos de loess a volverse compactos bajo la acción del riego: siempre sembraban alfalfa en los huertos y la abonaban superficialmente a intervalos regulares con estiercol de corral. En esta forma, se mantenía la porosidad del suelo y no habían ataques por la mosca verde. En el Instituto de Industria Vegetal de Indore, solamente dos casos de enfermedad se presentaron durante los ocho años que pasé allí. El primero ocurrió en una parcela de garbanzos (Cicer arietinum), las dos terceras partes de la cual fueron inundadas durante algunos días en Julio, debido a un desperfecto momentáneo en uno de los canales de drenaje que evacuaban el exceso de agua lluvia. En esta oportunidad, se levantó un plano de la parte inundada. En Octubre, más o menos un mes después de sembrar, esta parcela fue atacada fuertemente por la cuncuna o gusano cogollero (Helicoverpa armigera) del garbanzo y la parte atacada correspondió exactamente a la zona

184 178 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA inundada. El resto de la parcela escapó a la infección y creció normalmente. Los insectos no se pasaron a los otros 50 acres de garbanzos cultivados alrededor. Es evidente que la alteración de las condiciones del suelo provocada por la inundación, había causado algún cambio en el alimento de los noctuidos. El segundo caso de enfermedad ocurrió en una finca de crotalaria San (Crotalaria juncea L.) sembrada para abono verde: sin embargo, este cultivo no fue enterrado, sino conservado para producir semilla. Después de la floración, se presentó un ataque de mildiu y no se cosechó semilla alguna. Para producir semilla de San en los suelos negros, es indispensable abonar el terreno con humus o estiercol de corral; entonces, no hay infección y se cosecha abundante semilla. Desgraciadamente, no pude arreglar un experimento que deseaba hacer con el algodón. En Indore, no se presentaban enfermedades de insectos y hongos en el algodón. Un buen manejo del suelo, combinado con aplicaciones de humus, producía cosechas prácticamente inmunes a todas las pestes del algodón. Cuando se planteó y discutió el problema de cómo proteger a la India contra los varios gusanos y polillas de América, ofrecí que estos insectos fuesen dejados en libertad en medio de mis plantaciones de Indore: pensaba en esta forma: 1. ) comprobar si la presencia de estos inconvenientes en los Estados Unidos era debida a los insectos o más bien a la forma en que se cultivaba el algodón; y 2. ) someter mis métodos de agricultura a la prueba de fuego. Estoy bastante convencido que los insectos no habrían gustado de mis plantaciones de algodón. Sin embargo, mi proposición no encontró acogida entre los entomólogos consejeros del Comité del Algodón de la India y no se habló más del asunto. En Quetta e Indore, no se produjeron tampoco enfermedades entre los bueyes de trabajo; así fue experimentada en dos lugares distintos, la ausencia de pestes ya observada en Pusa. Se comprobó luego, en el curso de este trabajo, que lo que más importa en la producción de cosechas es un suministro regular de fertilizante orgánico bien preparado y que el mantenimiento de la fertilidad es la base de la salud El humus y la resistencia a las enfermedades Aun en las Estaciones Experimentales, las disponibilidades de estiercol eran siempre insuficientes. El problema consistía en aumentarlas en un país en que gran parte de las bostas deben ser utilizadas como combustible. La solución me fue inspirada por las antiguas prácticas de la China. Este problema comprendía el estudio de cómo transformar mejor los residuos animales y vegetales en humus, para que cada hacienda de la India pudiera llegar a producir lo que necesitaba en cuanto a fertilizante. Esta

185 3.3. RETIRADA DE LA PLANTA Y DEL ANIMAL ANTE EL PARÁSITO179 labor no se encontraba dentro de mi esfera de trabajo, la del mejoramiento de la plantas. Claramente, suponía un extenso trabajo químico bajo mi propio control. Pero la organización de la investigación en Pusa se había hecho paulatinamente más rígida; quedaba solamente el recuerdo de la antigua libertad de los primeros días. Esta libertad esencial, según la cual no hay progreso posible, había sido gradualmente destruida por el desarrollo de una organización de investigación basada sobre fragmentos de ciencia, más bien que sobre los problemas prácticos que clamaban por una solución. El instrumento había llegado a ser más importante que el propósito para que había sido creado. Tales organizaciones forjan fatalmente su propia destrucción. Esta fue la razón por qué resolví abandonar Pusa y buscar un nuevo terreno donde estaría libre para buscar la verdad sin molestias ni trabas. Después de seis años, de 1918 hasta 1924, fue fundado el Instituto de Indore. Oportunamente, se elaboró un método sencillo para hacer fermentar residuos animales y vegetales, con el nombre de Procedimiento de Indore. Este método fue controlado y probado en los 300 acres de terreno puestos a disposición del Instituto de Industria Vegetal de Indore. Al cabo de muy pocos años la producción aumentó a más del doble; las siembras quedaron prácticamente inmunes a todas las enfermedades. Desde 1931, se hicieron gestiones para realizar ensayos del Procedimiento de Indore en varios países, especialmente en las plantaciones de café, té, azúcar, sisal, maíz, algodón, tabaco y caucho. Ya hemos pasado revista a los resultados logrados. En todos estos ensayos, la transformación de los residuos vegetales y animales en humus ha sido seguida por un claro mejoramiento de la salud de las plantas y animales domésticos. Mi experiencia personal en la India ha sido repetida en el mundo entero. Al mismo tiempo, han aparecido varios problemas interesantes. Por ejemplo, en Rhodesia, el humus protege al maíz del ataque de la maleza bruja, (Striga lotea). Puede considerarse que la infección por esta maleza es una consecuencia de la mala nutrición? Proviene la inmunidad del debido funcionamiento de la asociación micorrizal? Contestar estas preguntas significaría adelantar nuestros conocimientos y sugerir cantidad de problemas muy dignos de ser investigados La asociación micorrizal y las enfermedades Por qué desempeña el humus un papel tan importante en la salud de las plantas cultivadas? Tenemos la clave en la asociación micorrizal. Hemos explicado anteriormente cómo se ha llegado a esta conclusión en el caso del té. Esta asociación no es el privilegio de una sola planta silvestre. La encontramos en la mayoría de nuestras plantas cultivadas. Durante el año 1938 las doctoras Rayner y Levisohn examinaron una gran cantidad de mis muestras

186 180 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA e informaron acerca de ellas. Entre ellas, había de caucho, café, cacao, árboles de sombra de la familia de las leguminosas, plantas para abonos verdes, cocoteros, árboles de tung, cardamones, parras, plátanos, algodoneros, cañas de azúcar, oblón, frutillas, plantas de cebolla, hierbas y leguminosas de la familia de los tréboles y otras. En todas se encontró la asociación micorrizal. Lo probable es que sea universal. Aparentemente tenemos allí un caso notable de simbiosis en que ciertos hongos del suelo, conectan directamente el humus del suelo con las raíces de las plantas. Este tejido de los hongos puede contener hasta 10 por ciento de nitrógeno en forma de proteínas que son digeridas por las raíces activas y probablemente transportadas por la red respiratoria hasta las hojas verdes, sede de la asimilación del carbón. Su presencia efectiva en las raíces de las plantas se encuentra asociada con la salud de las mismas; su ausencia significa siempre una resistencia menor a las enfermedades. Está claro que el primer paso en las investigaciones sobre enfermedades de las plantas en el futuro, consistirá en verificar si el suelo es verdaderamente fértil y si esta asociación de hongos con raíces funciona plenamente. Si su importancia es tan grande como lo creemos, la salud de los cultivos mejorará en forma marcada una vez que se encuentre restaurada la fertilidad del suelo. Si, en cambio, estamos equivocados, un suelo fértil no traerá ningún progreso. Precisamente, he obtenido no hace mucho una confirmación de la importancia que tiene el humus para ayudar a una planta formadora de micorriza el manzano a rechazar las enfermedades. En 1935 inicié con la ayuda de humus, la restauración de mi propio huerto cuyo suelo se encontraba en el último grado de desgaste cuando lo adquirí en el verano de Los manzanos estaban literalmente cubiertos por plagas de hongos, pulgones y orugas de la clase de la carpocapsa. La calidad de las frutas era mala. No hice nada para combatir las enfermedades, a no ser agregar paulatinamente humus al suelo. En tres años, los parásitos desaparecieron; los árboles cambiaron de aspecto; el follaje y los brotes nuevos no dejan ahora nada que desear; las frutas son de calidad sobresaliente. Estos árboles serán en adelante usados para experimentos de infección, que permitirán verificar si la fertilidad del suelo ha sido completamente restaurada o no. La reacción de los árboles a las distintas pestes de la manzana dará la contestación. No hay análisis del suelo que me pueda hablar en forma más clara que los árboles mismos. El significado de todo esto es bien claro. La Naturaleza ha puesto a disposición de las plantas una maravillosa maquinaria para conferirles resistencia a las enfermedades. Esta maquinaria funciona solamente en los suelos ricos en humus. En cambio, está ausente o inactiva en los suelos infértiles y en los suelos similares abonados con fertilizantes químicos. El combustible necesario para mantener en movimiento esta maquinaria es un sumunistro constante de humus fresco, debidamente preparado. Los suelos fértiles pro-

187 3.3. RETIRADA DE LA PLANTA Y DEL ANIMAL ANTE EL PARÁSITO181 ducen entonces cultivos resistentes a las enfermedades. Los suelos gastados, aún aquellos que han sido activados por fertilizantes químicos, producen plantas que necesitan la ayuda de insecticidas y fungicidas para dar una cosecha aceptable. Este es a grandes rasgos el aspecto de la cuestión. No conocemos la explicación científica completa del mecanismo de este notable ejemplo de simbiosis. Aparentemente la Naturaleza nos ha dado en la asociación micorrizal un mecanismo mucho más importante y mucho más universal que los nódulos de las raíces de las leguminosas. Reconcilia de golpe la ciencia con la experiencia multisecular de los labriegos, en cuanto a la importancia suprema del humus. Los mejores agricultores han hecho siempre su reserva mental acerca del valor de los fertilizantes químicos, comparados con el viejo estiercol fermentado. El efecto producido por ellos en el suelo no resulta nunca completamente igual. Además, existe una convicción creciente entre los agricultores, de que el aumento de las enfermedades de las plantas y del ganado tiene alguna conexión con el uso de los fertilizantes químicos. En los buenos tiempos de la agricultura mixta, no se conocía la bomba pulverizadora, y el tributo levantado por plagas como la fiebre aftosa era insignificante en comparación con lo que representa hoy día. La clave de estas diferencias que es la asociación micorrizal ha estado presente en todo momento. No la habíamos percibido, porque las estaciones experimentales habían seguido ciegamente la moda instituida por Liebig y Rothamsted de pensar únicamente en los elementos nutritivos del suelo y olvidaron averiguar como las plantas y el suelo son conectados entre sí. Se hizo una tentativa de aplicar la ciencia a un problema biológico, utilizando para ello solamente un conocimiento incompleto La investigación del mañana El paso siguiente en esta investigación consistirá en verificar el buen fundamento de los puntos de vista que hemos adelantado. Algo hemos hecho en tal sentido, al hacer fermentar residuos atacados por enfermedades y utilizar en seguida el humus resultante para producir otra cosecha en el mismo suelo. Plantas de tomates enfermas han sido transformadas en humus por uno de los mayores productores del sur de Inglaterra y este humus ha sido empleado para abonar una nueva siembra en los mismos conservatorios. No se produjo ninguna infección. La prueba final de que los insectos, los hongos, los virus y otros no son la causa de las enfermedades, se obtendrá con los experimentos de infección que se realizarán en el mañana. En lugar de realizar estos experimentos sobre plantas y animales criados en cualquier forma, el material de los ensayos consistirá en plantas y animales debidamente seleccionados, criados en forma eficiente y alimentados sobre un suelo fértil o con sus productos. Tales

188 182 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA plantas pueden ser pulverizadas con gérmenes de hongos e insectos sin sufrir en nada. Entre tales rebaños de ganado pueden introducirse animales enfermos de fiebre aftosa sin ningún peligro de ataque serio de la enfermedad. Los animales que se enfermen sanarán fácilmente. Cuando algún innovador audaz, de la clase de Hosier, que no tenga ningún interés en mantener la estructura de la investigación actual, realice tales experimentos, la enorme red de dispositivos para control de las enfermedades erigida en países como Gran Bretaña, se vendrá finalmente al suelo. Los agricultores se verán libres del espanto que hoy les causa el temor del parásito. Esto será un nuevo paso adelante y no se limitará al especto agrícola de la cuestión. La tarea que me impuse se acerca a su fin. He examinado durante cuarenta años con toda prolijidad, los principios básicos del tratamiento de las enfermedades de las plantas y animales y también las prácticas basadas sobre estos principios. Solo me queda presentar un resumen de esta experiencia y formular las sugestiones para el futuro. No cabe la menor duda que la labor de las Estaciones Experimentales sobre enfermedades es un fracaso gigantesco y costoso, que seguir con esta labor sobre las mismas bases no puede llevarnos a ninguna parte y que deben tomarse sin demora medidas para orientarla en forma más lógica. La causa del fracaso no está lejos. Las investigaciones han sido emprendidas por especialistas. Los problemas relacionados con las enfermedades no han sido estudiados en conjunto, los han independizado de la práctica, los han desmenuzado, dividido en departamentos, y puesto en manos de expertos especializados en aquel fragmento de la ciencia que trata de determinados organismos relacionados con tal o cual enfermedad. El estudio realizado por el especialista debe fatalmente fracasar. Esto resulta evidente si consideramos: a) que el verdadero problema es cómo criar o producir animales y plantas sanos y fuertes; y b) que la enfermedad no es otra cosa que el quebranto de un sistema biológico complejo, que comprende también el suelo en su relación con la planta y el animal. El problema debe comprender a la agricultura considerada como un arte. En consecuencia, el investigador debe ser un agricultor a la vez que un hombre de ciencia, y debe tener siempre presentes en forma simultánea todos los factores involucrados en el problema. Por sobre todo, debe siempre estar alerta para evitar de malgastar su vida entera en el estudio de pesadillas, de hechos que deben su existencia a malas prácticas agrícolas y que desaparecerán en cuanto se apliquen sanos métodos de cultivo. El problema de la retirada del vegetal y del animal ante el parásito no tiene conexión con los actuales métodos de investigación empleados. La consecuencia evidente es que una organización investigadora que ha perdido el rumbo y llegado a permitir tal estado de cosas necesita también una

189 BIBLIOGRAFÍA 183 pronta ayuda. Hemos emprendido esta tarea; hemos sometido a un examen crítico la actual estructura de la investigación agrícola; los resultados de este examen serán expuestos en el Capítulo 4.1. Bibliografía [1] Howard, A. Crop production in India. Oxford University Press, 1924, p [2] Howard, A. The role of insecis and fungi in Agricultura, Empire Cotton Grow ng Review, XIII, 1936, p [3] Howard, A. Insects and Fungi in Agriculture, Empire Cotton Growing Review, XV, 1938, p [4] Timson, S. D. Humus and Witchweed, Rhodesia Agricultural Journal, XXXV 1938, p. 805.

190 184 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA 3.4. La fertilidad del suelo y la salud de la Nación Hemos discutido en el Capítulo anterior, la retirada de la planta y del animal ante el parásito. Hemos presentado a la enfermedad como veredicto de la Naturaleza sobre los sistemas agrícolas en que no se conceden al suelo sus legítimos derechos de fertilización. Una vez que las reservas de humus han sido gastadas sin ser repuestas, las cosechas y el ganado dejan en primer término de prosperar y en seguida son presas de numerosas enfermedades. En otros términos, una de las principales causas de las plagas en la agricultura es el mal manejo del suelo por el agricultor. En qué forma afectarán estos productos de un suelo empobrecido a los hombres y a las mujeres que tendrán que consumirlos? Este será el tema del presente capítulo. Su discusión no está basada sobre resultados completos, pero sí, desde el punto de vista de una hipótesis que abre perspectivas sumamente interesantes para futuras investigaciones. No es posible pedir más, debido a la escasez actual de pruebas concluyentes y a las dificultades inherentes al asunto. En el caso de las plantas cultivadas y del ganado, es fácil realizar experimentos. El investigador no encuentra mayores obstáculos; tiene pleno control sobre su material y dispone de entera libertad para sus experimentos. No podría disponer en forma similar de seres humanos. Los únicos individuos sobre los cuales se podría eventualmente realizar experimentos de nutrición, son los que pueblan los campos de concentración, las cárceles públicas y los manicomios. Es más que probable que se levantaría una fuerte oposición contra su empleo para tales propósitos. Aún si no se presentara tal oposición, el investigador se encontraría trabajando sobre seres que viven en cautiverio y bajo condiciones anormales. Cualquier resultado obtenido sería inaplicable al conjunto de la población de un país libre. La principal dificultad actual para determinar la posible relación entre los productos de un suelo fértil y la salud de la gente que los consume, consiste probablemente en poder conseguir de un suelo bien trabajado abastecimientos suficientes y constantes de tales productos en estado perfectamente fresco. Con pocas excepciones, los alimentos no son llevados al mercado de acuerdo con la forma en que se producen. El comprador nada sabe de la manera en que han sido fertilizados. La única solución para conseguir un material adecuado sería disponer de un campo conveniente y producir allí los alimentos. Que yo sepa, esto no ha sido nunca hecho. Esto solo basta para explicar la escasez de resultados experimentales y la razón por qué los progresos en materia de alimentación humana han sido tan pobres. Casi todo el trabajo realizado hasta ahora se ha basado sobre el uso de alimentos

191 3.4. FERTILIDAD DEL SUELO Y SALUD DE LA NACIÓN 185 producidos en cualquier forma. Además, nadie se preocupó nunca de que estos alimentos sean ingeridos en estado fresco. Tales investigaciones carecen, por tanto, de base seria. Además de las enseñanzas que procuran los experimentos de nutrición, será posible aprender algo más sobre la salud, mediante el análisis de las prácticas agrícolas? El Oriente, que mucho antes de la fundación del Imperio Romano o del descubrimiento de América, había desarrollado sistemas de agricultura sana y todavía próspera, hoy día podrá acaso arrojar alguna luz sobre la relación existente entre un suelo fértil y la salud de la población que vive de este suelo? Es un hecho conocido que tanto China como la India tienen grandes extensiones de campos bien trabajados, que han alimentado por muchos siglos poblaciones muy densas. Desgraciadamente, dos factores la sobrepoblación y las pérdidas periódicas de cosecha debidas a irregularidades en las precipitaciones pluviales hacen que resulte sumamente difícil sacar de estos países conclusiones generales. Su población, mirada en conjunto, pasa reponiéndose siempre de alguna catástrofe. La sobreproducción introduce un factor de anormalidad la casi continua semihambruna cuyos efectos son tan poderosos sobre el individuo y sobre la raza, que no permiten poner de relieve los beneficios originados por la fertilidad del suelo. Sin embargo, cuando uno estudia las poblaciones de distintas partes de la India, se pueden divisar diferencias muy sugestivas entre las razas que forman el conjunto de sus 350 millones de habitantes. El aspecto físico de los habitantes del norte es de una superioridad en violento contraste con el de los que viven en el resto de la península. Mc Carrison comprobó que estas diferencias correspondían a las clases de alimentos ingeridos. Existe una disminución gradual del valor de las dietas desde el norte hacia el Oriente, Oeste y Sur, en cuanto a la cantidad y a la calidad de las proteínas, la calidad de los cereales que forman la base de estas dietas, la cantidad y calidad de las grasas, el contenido de minerales y vitaminas, así como también el equilibrio de la dieta en conjunto. Hablando en general, los pueblos del norte de la India, entre los cuales se encuentran algunas de las razas más sobresalientes de la humanidad, son consumidores de trigo, que ingieren en forma de galletas de harina gruesa recién molida en morteros. No pierden nada de las proteínas, vitaminas y sales minerales del grano. El segundo alimento, en importancia, es la leche fresca y subproductos como ser mantequilla, leche cuajada y lechecillas; el tercero consiste en granos de leguminosas; el cuarto en verduras y frutas. Generalmente, a excepción de los Pathans, estas poblaciones consumen muy poca carne. Miremos ahora las demás regiones de la India, en las cuales el arroz forma la base de las dietas. Este cereal que en el mejor de los casos es un grano

192 186 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA bastante pobre es hervido, pulido, lavado en varias aguas. En esta forma, se le quitan muchas de sus proteínas y de sus sales minerales y la mayor parte de sus vitaminas. Además, se consume muy poca leche o productos lácteos, de suerte que la ración es a la vez pobre en cantidad y en calidad de proteínas. Se comen pocas frutas y pocas verduras. Son estas deficiencias de sus dietas que explican el físico inferior de las poblaciones de las zonas arroceras. Para probar que estas diferencias corporales eran debidas a los alimentos, Mc Carrison llevó a cabo experimentos sobre ratas. Ratas jóvenes, de procedencia sana, alimentadas con dietas similares a las de las razas del norte de la India, crecían fuertes y sanas; ratas idénticas alimentadas con dietas de moda en las zonas arroceras, crecían débiles y enfermizas; otras todavía, alimentadas con raciones de razas físicamente intermedias entre estos extremos, presentaban un estado también intermedio. En condiciones similares, dietas buenas o malas producían salud y aspecto físico buenos o malos. Cuando se estudió en detalle la salud y el físico de las distintas razas del norte de la India, se encontró que sobresalían los Hunzas, una tribu rústica, ágil y vigorosa que vive en uno de los altos valles de la Agencia de Gilgit; ellos han mantenido desde miles de años un antiguo sistema de terrazas regadas, en alto grado de fertilidad. Hay aparentemente poca o ninguna diferencia entre los alimentos de estos montañeses y los del resto de la zona norte de la India. Existe, sin embargo, una gran diferencia en la manera de producir estos alimentos. La superficie total de las terrazas irrigadas de los Hunzas es pequeña; la forma de su construcción procura una amplia aireación del suelo; el agua de riego trae en suspensión partículas finas de roca molida del ventisquero vecino: se tiene el mayor cuidado de devolver al suelo todos los residuos humanos, animales y vegetales, previamente fermentados juntos. El suelo arable es limitado; la vida depende de la forma de cuidarlo. Es una agricultura perfecta, en que encontramos todos los factores que entran en juego para producir alimentos de alta calidad. Qué tales son los hombres que viven de estos alimentos? En La rueda de la salud, Wrench ha reunido todas las informaciones disponibles sobre ellos y llama la atención hacia su maravillosa agilidad y resistencia, su buen genio y su temperamento alegre. Estos hombres consideran tarea fácil el recorrer a pie en una jornada las 60 millas que los separan de Gilgit, realizar allí sus compras y regresar en igual forma. Uno de los puntos de la agricultura de los Hunzas necesita mayor investigación. Las terrazas de estos montañeses reciben aplicaciones anuales de roca pulverizada producida por la acción del ventisquero sobre las rocas y llevada hasta los bancales por el agua de riego. No sabemos cuál es la composición de este limo ni tampoco si es causa de algún efecto benéfico

193 3.4. FERTILIDAD DEL SUELO Y SALUD DE LA NACIÓN 187 sobre el suelo. Si fuese hecho de carbonato de calcio, su valor sería evidente. En cambio, si contuviese principalmente silicatos molidos, sería necesario estudiar su posible influencia 2. Sería, por ejemplo, posible que las partículas minerales necesiten ser renovadas en el suelo, como el humus. Si tal fuese el caso, la naturaleza habría puesto a nuestra disposición una Estación Experimental en funcionamiento y cuyos resultados no podemos desestimar. Esperemos que en los años venideros un investigador enviado del Cielo, del tipo de Charles Darwin, estudie el caso de los Hunzas a fondo y en el terreno, poniendo en claro todos los factores que intervienen en su agricultura y su maravillosa salud. El estudio de las razas de la India y sus dietas, comparado con el trabajo experimental de Mc Carrison sobre ratas, no deja dudas acerca de que el factor principal de la buena salud es la alimentación adecuada y que el factor determinante de la mala salud es la alimentación deficiente. Además, la muy notable salud y el extraordinario físico de los Hunzas aparecen como una consecuencia de su eficiente sistema de agricultura. Estos resultados insinúan la conveniencia de estudiar la población de Gran Bretaña y la eficiencia de nuestros alimentos. Si resulta cierto que el físico y la salud de una nación dependen como último término del consumo de productos frescos de un suelo debidamente laboreado; si también los malos manejos de la tierra cultivada son causas de un físico inferior y de una mala salud, debemos mejorar sin demora nuestro sistema agrícola. No hace mucho, se han usado dos métodos muy distintos para probar la eficiencia de las fuentes alimenticias en este país. En el primer caso (Cheshire) la población de un condado entero, con sus áreas urbanas y rurales, ha sido estudiada en masa durante veinticinco años y se han anotado los resultados de estos estudios. En el segundo caso (Peckham), cierto número de familias fueron examinadas periódicamente, con el propósito de observar la salud general de un grupo de trabajadores relativamente bien rentados en una ciudad como Londres. Los métodos usados en el estudio de la población de Cheshire y en la publicación de los resultados son altamente originales. Hace más o menos 25 años, entró en vigencia la Ley de Seguro Sanitario Nacional, para la prevención y curación de las enfermedades. Esta medida legislativa puso toda la población del Condado bajo estricta observación médica durante un cuarto de siglo. Se pensó, que si se podía sintetizar la experiencia de los médicos de familia y de consultas en el Condado, se obtendrían valiosas informaciones acerca de a salud general de la comunidad. Es precisamente lo que se hizo. El 2 Tal vez si hubiera estudiado mejor las ideas de Rudolf Steiner habría visto la gran importancia que daba al sílice como vigorizante del cultivo. Tal vez si lo hubiera hecho, este trabajo no tendría la valided çientífica que actualmente puede atribuírsele, dado el carácter esotérico de Rudolf Steiner.

194 188 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA Comité Local de Médicos de Familias y de Consultas de Cheshire, que entra en contacto con los 600 médicos de familias del condado, ha resumido sus experiencias en la forma de un Testamento Médico. Han encontrado posible reconocer un verdadero progreso en la Curación de las Enfermedades, es decir, el segundo objetivo perseguido por la Ley de Seguro Sanitario Nacional. No cabe duda que hemos aprendido a aplazar el momento de la muerte y esto resulta tanto más notable cuando las enfermedades han aumentado; vale decir que ha fracasado la ley en la persecución de su primer objetivo. Esta conclusion no es, por cierto, causa de regocijo. Nuestro trabajo diario nos lleva repetidamente al mismo punto: esta enfermedad es el resultado de una alimentación deficiente durante toda la vida del paciente. Examinan entonces las consecuencias de una mala nutrición bajo cuatro títulos: mala dentadura; escrófulos, anemia y estitiquez. Indican cómo éstas y muchas otras enfermedades pueden ser evitadas con una alimentación adecuada. Por ejemplo, tratándose de la mala dentadura de los niños ingleses, hacen resaltar algunos hechos llamativos. En 1936, entre escolares examinados, no menos de necesitaban tratamiento dental. El hecho que esto puede ser evitado lo demuestra la isla de Tristan da Cunha, cuya población se alimenta de productos frescos del mar y del suelo pescado, papas y huevos de aves marinas forman el fondo de la dieta, con suficiente leche y mantequilla y carne de cuando en cuando, incluyendo verduras producidas sin ayuda de fertilizantes químicos ni pulverizaciones con productos químicos. En 1932, se examinaron 156 habitantes de la isla, los que poseían dientes permanentes, de los cuales solamente 74 tenían caries. Últimamente se ha importado allí bastante azúcar y también harina, los cuales pueden haber influido en una mayor tendencia de las dentaduras a presentar defectos, según se observó en El Testamento examina en seguida los trabajos de Mc Carrison (a que nos hemos referido anteriormente) cuyos experimentos suministran pruebas terminantes de los efectos conseguidos por la alimentación y, dan una idea de lo que se debe hacer a la luz de estos descubrimientos. Estas lecciones han sido puestas en práctica en forma local en Cheshire, con resultados sorprendentes. Dos ejemplos bastarán. 1. En una aldea de Cheshire, la alimentación de las mujeres embarazadas está controlada mensualmente por el médico local. La dieta consiste en pan integral, leche cruda, queso de Cheshire, porridge, huevos, caldo, ensaladas en abundancia, verduras, hígado y pescado una vez por semana, frutas a voluntad y algo de carne. El pan integral se hace con una mezcla de dos partes de trigo de la localidad, pulverizado en un molino de martillos girando a revoluciones por minuto y una parte de germen de trigo crudo, recién sacado en los molinos de Liverpool. La harina se pone al horno dentro de 36 horas a lo más punto muy importante y se obtiene un pan

195 3.4. FERTILIDAD DEL SUELO Y SALUD DE LA NACIÓN 189 más bien pesado, pero de gusto muy agradable. Salvo muy contadas excepciones, las madres crían sus hijos a pecho: se recomienda hacerlo hasta los 9 meses de edad y proceder en seguida a un destete muy lento y progresivo, que termine al año de edad. La dieta de las madres criando es la misma que durante su embarazo; las criaturas reciben el pecho cinco veces al día, con intervalos de cuatro horas, comenzando desde las 6 A. M. Los niños son de aspecto espléndido; es ahora mucho más común encontrar en ellos dentaduras perfectas; duermen bien; las afecciones pulmonares son prácticamente desconocidas; una de sus características más notables es su buen humor y alegría. Son niños de miembros vigorosos, de piel maravillosa, en una palabra, normales. Esto no fue un experimento científico. Fué solamente una parte de la labor a realizar con cada familia. El material humano no había sido seleccionado en ningún sentido y los alimentos no fueron producidos en forma especial; pero el hecho es que, a pesar de tales omisiones, la aplicación práctica de las enseñanzas de Mc Carrison haya conseguido resultados tan notables, demuestra que se puede obtener dentro de una sola generación un mejoramiento de la raza. 2. Un joven irlandés de 23 años, con un aspecto físico y una agilidad mental que daban gusto, cayó con una ictericia catarral después de dos meses de residencia en Inglaterra, donde había vivido principalmente de tocino, pan blanco, emparedados de carne y té, con un poco de carne y huevos de vez en cuando. En Irlanda, su dieta consistía en productos naturales del suelo, consumidos al estado fresco, como ser papas, porridge, leche y derivados, caldo de verduras y carne de cuando en cuando, huevos y pescado. El cambio a una ración de pan blanco y alimentos elaborados fue seguido inmediatamente de la enfermedad. Este caso demuestra cuán rápida puede ser la destrucción de la buena salud por culpa de una alimentación inadecuada. El Testamento sale entonces del terreno puramente médico y trata del principio según el cual existe un factor común entre dietas de composiciones distintas que sin embargo producen el mismo resultado, es decir la salud y protección contra las enfermedades (como por ejemplo la de los Esquimales con carne, hígado, algas y pescado; la de los Hunzas y de los Sikhs con chapattis de trigo, frutas, leche, leguminosas germinadas y poca carne; la de los isleños de Tristan da Cunha con papas, huevos de aves marinas, pescado y coles). En todos estos casos, las dietas tienen algo en común: los alimentos son frescos y poco alterados por el cocimiento. Los productos del mar son naturales. Aquellos productos que se obtienen de labores agrícolas, son parte del ciclo natural del suelo a la planta y en seguida al animal al hombre, sin intervención de productos químicos o preparaciones artificiales. En otros términos, en los casos en que los productos naturales del mar o del suelo han escapado a los procesos modernos de la ciencia agrícola y de los distintos procedimientos de conservación de los alimentos, parecería ser que

196 190 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA el resultado es la perfecta salud del consumidor y una marcada ausencia de enfermedades. La última parte del Testamento Médico trata de mis propios estudios sobre la relación existente entre un suelo fértil y la salud de plantas y animales; de los medios que permiten restablecer y mantener la fertilidad del suelo; de numerosos ejemplos prácticos en que esto se llevó a efecto. Estos han sido descritos detalladamente y no cabe volver sobre lo mismo. Este notable documento concluye como sigue: La mejor fertilización de nuestro suelo para obtener una abundante producción de cosechas frescas que surtan las mesas de nuestro pueblo, la detención del actual agotamiento del suelo y el restablecimiento así como el mantenimiento permanente de su fertilidad nos interesan mucho. Porque la alimentación y la calidad de los alimentos son los factores más importantes de la salud. Ninguna campaña sanitaria podrá tener éxito si los materiales de que nuestros cuerpos están hechos no son sanos. Y en la actualidad, no lo son. Es probable que sea inútil la mitad de nuestra labor, porque la alimentación de nuestros pacientes es tal, desde la cuna y aún antes de la cuna, que son ellos elementos para una nación C3 (de físico inferior). Hasta nuestros campesinos consumen pan blanco, salmón en conserva y leche seca. Frente a esto, los esfuerzos del médico se parecen a los de Sísifo. (Remontar una y otra ver la pendiente sin alcanzar la cima). Este es nuestro Testamento Médico, dirigido a todos cuantos interesa... y a quién no le interesa?. El Testamento fue presentado en un cabildo abierto que tuvo lugar en Crewe, el 22 de Marzo de 1939, por el Lord Lieutenant de Cheshire, Sir William Bromley-Davenport, y aprobado por el voto de la unanimidad de los presentes. Más de quinientas personas, representando las diversas actividades del Condado de Cheshire, asistieron a esta reunión. El Testamento Médico fue publicado íntegramente en el número del 15 de Abril de 1939, del British Medical Journal. Ha sido comentado ampliamente en la prensa de todo el Imperio Británico. La experiencia realizada por los médicos de Cheshire encontró su confirmación en la labor de los doctores Williamson y Pearse en el Centro de Salubridad de Peckham, distrito del Sur de Londres. Se han registrado más o menos exámenes médicos de personas pertenecientes a familias con sueldos medios de 3-15 y 4-10 semanales. Los resultados han sido últimamente publicados en forma de libro bajo el título de Biólogos en busca de material (Faber & Faber). Se hizo presente que no menos de 83 por ciento de personas aparentemente normales tenían algo que no funcionaba bien, desde pequeños desarreglos del organismo, hasta enfermedades incipientes.

197 3.4. FERTILIDAD DEL SUELO Y SALUD DE LA NACIÓN 191 La principal contribución aportada por esta labor en Peckham ha sido la de descubrir los comienzos de una población C3. El próximo paso consistirá en averiguar hasta qué punto estos síntomas pueden ser eliminados por medio de alimentos frescos producidos en un suelo fértil. Para esto, el Centro necesita: a) Una superficie de suelo propio suficientemente extensa para producir sus verduras, su leche y su carne, y b) Un molino y una panadería en que se pueda elaborar pan integral, del tipo de Cheshire, con trigo inglés de un suelo fértil. En esta forma, se podrá obtener una gran cantidad de alimentos similares a los de los montañeses Hunzas. Las observaciones médicas que se realicen sobre las familias que consuman estos productos, después de haber abandonado los tarros de conservas las carnes semipodridas de los frigoríficos, serán de una lectura muy interesante. La salud de nuestra población ha sido estudiada por estos dos métodos muy distintos. Ambos conducen a la misma conclusión, o sea que hay algo malo en el asunto: que existe una enorme proporción de indisposiciónes, falta de eficiencia física y también de enfermedades verdaderas. El Testamento Médico insinúa francamente que la falta de alimentos frescos y la práctica de métodos inadecuados en la agricultura son la causa del mal. Esto proporciona una hipótesis estimulante para futuras investigaciones. Se ha establecido un motivo para actuar. Se ha vislumbrado aquí la base de la salud pública en el futuro. Existen desde luego cierto número de pruebas convincentes. Podernos presentar dos ejemplos recientes, uno relacionado con ganado, el otro con niños escolares. En Marden Park, condado de Surrey, Sir Bernard Greenwell se ha dado cuenta que la introducción de raciones formadas por alimentos frescos y producidos por un suelo rico en humus, para aves de corral y cerdos, provocaba tres resultados importantes: 1. Una supresión prácticamente total de la mortalidad de animales de corta edad; 2. Un mejoramiento notable de la salud general y del bienestar físico de los animales; 3. Una reducción de más o menos 10 por ciento de la cantidad de ración suministrada, porque estos productos de suelos ricos y frescos poseen en mayor grado la facultad de satisfacer el apetito. En una gran escuela preparatoria cerca de Londres, con internos y semipupilos, se pasó de alimentos producidos con abonos artificiales a otros,

198 192 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA sacados del mismo terreno, abonado esta vez con humus de Indore. Los resultados obtenidos han sido de un interés considerable, tanto para los padres de los niños, como para los médicos. Antes del cambio, cuando se usaban fertilizantes químicos, se presentaban casos constantes de resfriados, sarampion, escarlatina en la escuela. Actualmente, se reducen estas enfermedades a casos aislados importados desde fuera. Además, el gusto y la calidad de las verduras han mejorado claramente desde que son producidas con humus. Se necesita realizar mayores investigaciones sobre estos temas. Habrá que buscar a través de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, agrupaciones, tales como pensionados, centros de deportes, direcciones de hospitales y casas de reposo que satisfagan las cuatro condiciones siguientes: 1. Disponer de una superficie suficiente de terrenos bien trabajados para producir las verduras, la fruta, la leche, y sus derivados la carne que consumen sus miembros; 2. Un molino y una panadería para producir pan integral con los nuevos trigos de Cambridge sembrados en suelos fértiles, sin ayuda de abonos químicos; 3. La supervigilancia médica de la agrupación por un partidario entusiasta de la medicina preventiva; y 4. Un director o una directora que tenga un vivo interés en poner a prueba los descubrimientos del Testamento Médico y que tenga la preparación necesaria para dominar las dificultades que se presenten eventualmente. Es muy probable que dentro de muy pocos años aparecerán islotes de salud en medio de un mar de gente enfermiza. No habrá necesidad de controles; éstos serán suministrados en forma amplia por la opinión del vecindario Tampoco serán necesarias las engorrosas estadísticas, ya que el mejoramiento de la salud de tales comunidades será evidente de por sí; y no habrá necesidad de comprobarlo con cifras, tablas, curvas y matemáticas superiores. La Madre Tierra suministrará todo lo necesario, a la vista de sushijos. Tendremos entonces materiales para un Testamento Médico N. 2. Sin duda el Condado de Cheshire seguirá otra vez a la cabeza y plantará otro lindero del camino tan largo que debemos recorrer aún hasta que esta tierra se encuentre lista para recibir dignamente a sus hijos. Para este trabajo, la investigación puede ser de gran ayuda. Pero es necesario desviar las investigaciones médicas de su desierto estéril de la enfermedad hacia el estudio de la salud, es decir de la humanidad en relación con el medio ambiente. La investigación agrícola, después de ser reorganizada sobre las líneas que se indican en el capítulo siguiente, deberá empezar de nuevo sobre otra base la fertilidad del suelo y, suministrar en esta forma las materias primas para los estudios sobre alimentación del futuro: produc-

199 BIBLIOGRAFÍA 193 tos frescos de un suelo fértil. Las escuelas agrícolas con sus casas agrícolas anexas deberían dedicar parte de sus recursos a su propia alimentación y dar de esta forma una demostración de lo que pueden realizar los productos de campos bien trabajados. Deberían tratar de igualar y después sobrepasar los resultados ya conseguidos por una tribu del norte de la India. Bibliografía [1] Scott Williamson, G. Biólogos en busca de material. Faber y Faber, Londres, [2] Howard, Sir Albert El Testamento Médico y la Alimentación. Britisch Medical Journal, 27 Mayo 1939, p [3] Mc Carrison, Sir Robert Alimentación y Salud Pública (Cantor Lectures). Journal of the Royal Society of Arts, LXXXIV 1936, pp. 1047, 1067 y [4] Wrench, G. T. The Wheel of Health. Londres, [5] El Testamento Médico sobre Alimentación, Suplemento del British Medical Journal, 15 de Abril de 1939, p. 157; Suplemento del New English Weekly, 6 Abril 1939.

200 194 CAPÍTULO 3. SALUD EN AGRICULTURA

201 Capítulo 4 La investigación agrícola 195

202 196 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 4.1. Una crítica de la investigación agrícola moderna Hemos probado que era indispensable mantener una conexión entre los métodos convencionales de investigación científica y la naturaleza de las enfermedades de los vegetales y animales. Vamos a examinar ahora el vasto edificio de la investigación agrícola, para ver si el contacto con los problemas de labranza del suelo ha sido mantenido. Este es el tema del presente capítulo. La aplicación de la ciencia a la agricultura es un hecho relativamente moderno, que comenzó en 1834, cuando Boussingault 1 echó las bases de la química agrícola. Anteriormente, todos los adelantos de la práctica agrícola eran el fruto de los trabajos de unos pocos hombres excepcionales, cuyas innovaciones eran en seguida copiadas por sus vecinos. El progreso se realizaba por medio de la imitación. Después de 1834 el investigador científico llegó a ser un factor del progreso. El primer adelanto notable conseguido por este medio nuevo se produjo en 1840, cuando Liebig 2 publicó su monografía clásica sobre química agrícola. Esta atrajo inmediatamente la atención de los agricultores. Liebig era una gran personalidad, un investigador de genio, con una imaginación, un espíritu de iniciativa y dotes de lider notables y estaba especialmente bien cualificado para abordar el lado científico de su tarea la aplicación de la química a la agricultura. Descubrió luego dos cosas importantes: 1. Que las cenizas de las plantas proporcionaban indicaciones útiles acerca de las necesidades de las cosechas; y 2. Que el humus no era soluble en agua. Como las plantas obtienen el carbón de la atmósfera mediante su asimilación por las hojas verdes, todo parecía señalar la suprema importancia del suelo y de las soluciones del suelo en la producción de cosechas. Era solamente necesario 1 Jean-Baptiste Joseph Dieudonné Boussingault (2 Febrero Mayo 1887) fue un químico francés que realizó importantes contribuciones a la ciencia agrícola, ciencia del petroleo y metalurgia. Especializado en la química agrícola, llevó a cabo investigaciones sobre la riqueza en nitrógeno y fósforo de los abonos y la fijación del nitrógeno atmosférico por las plantas. 2 Justus von Liebig: Liebig mejoró el análisis orgánico y descubrió que las plantas se alimentan gracias al nitrógeno y al dióxido de carbono del aire (con la contribución de microbios que realizan las conversiones a compuestos del nitrógeno) y de los minerales del suelo. Uno de sus logros más renombrados fue la invención del fertilizante a base de nitrógeno (descrito en su publicación de 1840, Química orgánica y su aplicación a la agricultura y a la fisiología). También formuló la Ley del Mínimo, que indica que el desarrollo de una planta se ve limitado por el mineral esencial relativamente más escaso, visualizada como el barril de Liebig. Este concepto es una versión cualitativa de los principios utilizados para determinar la aplicación de fertilizantes en la agricultura moderna.

203 4.1. CRÍTICA DE LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 197 analizar las cenizas de las plantas, y después el suelo, y en seguida aplicar a este último las sales necesarias para obtener grandes cosechas. Para dejar bien sentado el nuevo punto de vista, era necesario echar por tierra la teoría del humus, hasta entonces en boga. Según dicha teoría, las plantas se nutrían del humus. Liebig pensó haber demostrado que este punto de vista no podía ser defendido: el humus era insoluble en agua y por consiguiente no tenía influencia alguna sobre la composición de las soluciones acuosas del suelo absorbidas por las raíces. En todo esto, se ajustó a la ciencia del momento. Cuando lanzó su asalto contra la teoría del humus, estaba tan seguro del terreno que pisaba que no estimó necesario someter sus ideas a la prueba de la Naturaleza. No se le ocurrió que si bien la teoría del humus, tal como la expresaban entonces, podía estar errada, era también posible, sin embargo, que el humus mismo tuviera razón. Como tantos de sus discípulos en los años subsiguientes, no le dió importancia al hecho de que la capa superficial del suelo contiene siempre humus activo; y no se dió cuenta que los experimentos en el terreno, destinados a determinar si los fertilizantes químicos eran suficientes para suministrar a las plantas todo lo que necesitaban, debían siempre realizarse sobre subsuelo, después de eliminar las 9 pulgadas más o menos de suelo superficial. De no proceder en esta forma, el rendimiento de una siembra puede ser influenciado por la cantidad de humus contenida de antemano en el suelo. Por no haber verificado este hecho evidente, Liebig y sus discípulos erraron el camino. Le faltó también darse cuenta de la importancia suprema que tiene para el científico que estudia estas materias, poseer conocimientos profundos de agricultura práctica, y del significado de la experiencia acumulada por quienes, a través de los siglos, han cultivado el suelo. Estaba calificado para ocuparse únicamente del lado científico de su tarea; no era agricultor; como investigador del antiguo arte de la agricultura, era solamente la mitad de un hombre. Era incapaz de captar su problema desde distintos puntos de vista el científico y el práctico al mismo tiempo. Su fracaso ha tenido funestas influencias sobre gran parte de la investigación agrícola de los cien años que siguieron. Rothamsted, que empezó a funcionar en 1843, ha sido profundamente influenciada por la tradición de Liebig. Las famosas experiencias de la parcela de Broadbalk maravillaron al mundo agrario. Eran tan llamativas, tan sistemáticas, tan claras, que influyeron en forma determinante y crearon una verdadera moda hasta fines del siglo pasado; aquí comienza a declinar la era de la agricultura química. Durante este período ( ), la ciencia agrícola era una rama de la química; el uso de los fertilizantes artificiales entró a formar una parte preponderante de la labor de las estaciones experimentales; la gran importancia del Nitrógeno (N), del fósforo (P) y de la

204 198 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA potasa (K) en la solución acuosa del suelo no dejaba lugar a dudas; había nacido lo que podemos describir en forma breve como la mentalidad N P K. Los ensayos de abonos artificiales, sin embargo, tuvieron que llevar a los investigadores del laboratorio al campo; entraron en contacto frecuente con la práctica; su comprensión y su experiencia aumentaron mucho. Una de las consecuencias ha sido el descubrimiento de las limitaciones de la ciencia química; las deficiencias del suelo, tales como las exteriorizaban los análisis, no siempre podían ser suplidas mediante la aplicación de los fertilizantes químicos apropiados; el problema de producir cosechas no podía ser tratado desde el punto de vista de la sola química. La contextura física del suelo comenzó a ser considerada; la labor de vanguardia de Hilgard y King, en América, llevó al desarrollo de una nueva rama del problema la física del suelo cuyo estudio prosigue todavía. Los trabajos de Pasteur sobre la fermentación y temas análogos, llamaron la atención hacia el hecho que el suelo era habitado por bacterias y otras formas de vida: se descubría un nuevo mundo. El estudio fascinador de Charles Darwin sobre las lombrices fue una notable contribución para aclarar la complejidad de la vida del suelo. Los organismos que producen la nitrificación de la materia orgánica fueron descubiertos por Winogradsky y se determinaron las condiciones indispensables para que actúen en cultivos puros. Nació otra rama de la ciencia agrícola: la bacteriología del suelo. Mientras se estudiaban la biología y la física del suelo, otra escuela de ciencia agrícola surgió en Rusia. Los suelos comenzaron a ser mirados como formaciones naturales independientes: su forma y su estructura tenían su origen en el clima, la vegetación y la fuente geológica. Los sistemas de clasificación de los suelos, basados fundamentalmente sobre sus perfiles, con una nomenclatura desarrollada de acuerdo con estas ideas, tuvieron una amplia aceptación. Nació otra rama de la ciencia del suelo la pedología. El concepto de Liebig sobre la fertilidad fue así ensanchado en forma gradual y se hizo evidente que el problema de aumentar los rendimientos de las cosechas no podía ser circunscrito al dominio de una sola ciencia, sino que pertenecía por lo menos al de cuatro: la química, la física, la bacteriología y la geología. Al comienzo de este siglo, los investigadores principiaron a prestar una mayor atención a lo que, en buenas cuentas, es el principal agente de la producción de cosechas: la planta misma. El nuevo descubrimiento de las leyes de Mendel por Correns, el concepto de la unidad de la especie que siguió los trabajos de Johannsen y el reconocimiento de su importancia en el mejoramiento por selección, llevaron directamente a los estudios modernos sobre plantas cultivadas, a los cuales los Rusos han aportado una contribución tan notable. En la actualidad, se revisa en forma prolija los campos del mundo entero para descubrir y entregar a los genéticos un abundante material con

205 4.1. CRÍTICA DE LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 199 que trabajar. Estas investigaciones botánicas van ampliándose constantemente y ahora comprenden el sistema radicular, en relación con el tipo de suelo, la resistencia a las enfermedades de la planta, y, también los mecanismos internos que gobiernan la herencia. Los resultados prácticos de los últimos cuarenta años que han seguido la aplicación de la ciencia botánica a la agricultura son considerables. En lo referente al trigo, por ejemplo, los estudios de Saunders, en el Canadá, condujeron a la creación de la variedad Marquis, precoz y de tallo corto, que luego cubrió 20 millones de acres en el Canadá y los Estados vecinos de la Unión Americana. Este fue el trigo híbrido de mayor éxito producido hasta la fecha. En Australia, los nuevos trigos creados por Farrer fueron luego ampliamente cultivados. En Inglaterra, los nuevos trigos de Cambridge han establecido su preponderancia en las zonas trigueras de este país. En la India, los trigos de Pusa cubrieron varios millones de acres. En 1925, la superficie total sembrada con estas nuevas variedades alcanzaba de acres. Cuando se compararon los dividendos anuales calculados a base de la mayor producción, con el capital invertido en la investigación, se hizo evidente que los resultados eran muchas veces mayores que los obtenidos por las más exitosas empresas industriales. Se han conseguido resultados similares con otras plantas. Las nuevas variedades de cebada cervecera creadas por Beaven, han sido una característica de la campiña inglesa durante años; las nuevas variedades de caña de azúcar producidas por Barber en Coimbatore, India del Sur, reemplazaron luego a los tipos de cañas indígenas del norte de la India. Nuevas variedades de algodón, yute, arroz, pastos y leguminosas han sido obtenidas; las variedades antiguas van siendo paulatinamente desplazadas. Sin embargo, el aumento de rendimiento por hectárea obtenido por estos cambios de variedades resulta generalmente pequeño. Como lo veremos en el capítulo siguiente, el gran problema agrícola del momento es el cultivo intensivo de estos nuevos tipos. Cómo combinar una estrecha asociación entre la nueva variedad y un suelo fértil? Porque si esta asociación no se realiza, el valor de la nueva variedad no puede ser sino transitorio; el aumento del rendimiento será obtenido a expensas del capital del suelo; los trabajos de los genéticos habrán tomado la forma de un nuevo boomerang. Han ocurrido otros hechos notables que debemos mencionar brevemente. Desde la Gran Guerra, las fábricas ocupadas entonces en fijar el nitrógeno de la atmósfera para elaborar las grandes cantidades de explosivos necesarios para defender y destruir los ejércitos enterrados en sus trincheras, han tenido que buscar nuevos mercados. Los han encontrado en los extensos campos agotados por cultivos excesivos durante la guerra. La demanda nació frente a los bajos precios de la producción en masa del nitrógeno y frente también a las cualidades del producto. Los fosfatos y las sales de potasa entraron en la combinación. Ingeniosas mezclas de fertilizantes artificiales que contenían todo lo que, se decía, necesitaban las plantas, podían comprarse en todo

206 200 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA el orbe. Las ventas aumentaron rápidaniente; la mayoría de los agricultores y jardineros basaron luego sus programas de fertilización sobre las formas más baratas de nitrógeno, fósforo y potasa o sobre las mezclas más baratas. Durante los últimos 20 años los progresos de la industria de los abonos artificiales han sido fenomenales; hemos llegado a la edad del saco de fertilizante; la tradición de Liebig ha vuelto a cobrar un nuevo vigor. Para probar el valor de los abonos artificiales y de las nuevas variedades, se han realizado innumerables experimentos prácticos cuyos resultados han sido publicados y forman montañas de literatura, de una diversidad extraordinaria y de conclusiones a veces impresionantes. Mediante una juiciosa selección de este material es hoy día posible probar o negar cualquier cosa o todas las cosas. Era preciso encontrar algo para encauzar el torrente de resultados prácticos y hacerlos más serios en sus conclusiones. Para esto se ha recurrido a las matemáticas. Se perfeccionó la técnica; las parcelas experimentales fueron duplicadas y,repetidas; las cifras fueron sometidas a un rígido escrutinio estadístico. Hoy día, se aceptan solamente aquellos resultados que tienen la suerte de satisfacer las exigencias de lo que ha sido descrito como altas matemáticas. No podemos dejar de mencionar una evidente debilidad en la técnica de estos experimentos prácticos. Las parcelas experimentales y las casas de labranza son dos cosas muy distintas. Es imposible manejar una parcela como unidad en la misma forma que se maneja una casa de labranza. Se pierde la relación indispensable que debe mantenerse entre el ganado y el suelo; no existe la posibilidad de mantener la fertilidad del suelo por medio de rotaciones adecuadas, como es la regla en un buen manejo del campo. Es evidente que la parcela y la casa de labranza no tienen nada en común; la parcela no representa siquiera a la finca del que es una parte. Una colección de parcelas no pueden representar el problema agrícola que se trata de investigar. Y, por consiguiente, los resultados deducidos del comportamiento de estos pequeños fragmentos de tierra artificialmente abonados no tendrán, según toda probabilidad, aplicación en la agricultura corriente. Qué ventajas puede, por consiguiente, presentar la ayuda de las altas matemáticas a una técnica que falla por la base? La introducción de los fertilizantes artificiales camina a la par con un constante aumento de las enfermedades, tanto de las plantas como del ganado. Hemos tratado ya este tema (Capítulo 3.3). Lo mencionamos nuevamente para recordar al lector el enorme volumen de investigación realizada y también en curso, sobre este tópico. Paralelamente con la intrusión de las altas matemáticas en la agricultura, surgió otra rama más: la economía agrícola. La necesidad de reducir los gastos, para que el trabajo del campo pueda dejar utilidades, ha traído a todas las operaciones, inclusivas la fertilización y el tratamiento de las enfermedades, bajo una inspección crítica, para determinar sus costos y sus

207 4.1. CRÍTICA DE LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 201 eventuales utilidades. Los cálculos de costos se han generalizado en todas partes: el valor de cada experiencia o de cualquiera innovación se encuentra determinado en mayor parte por el porcentaje de utilidad que puede sacarse de la Madre Tierra. La producción del suelo y la de la fábrica son miradas desde el mismo punto de vista: el de los dividendos. La agricultura ha entrado en las filas de la Industria. En verdad, la ciencia agrícola, como Topsy, ha crecido. En el espacio de poco más de cuarenta años ha sido creada en el mundo entero una vasta red de institutos de investigación, campos experimentales y organizaciones regionales (para poner a los agricultores de cada zona al corriente de los resultados de tales investigaciones). Como esta estructura de investigación ha crecido por pedazos, a raíz de la labor de los pioneros, será interesante darse cuenta si se ha mantenido alguna directiva en sentido determinado o si todo ha crecido sin orden ni rumbo. Tiene la organización actual algún valor práctico en sí? o representa ella solamente un cuadro del grado alcanzado en la exploración científica de un vasto complejo biológico? Si tiene alguna utilidad, su existencia encontrará su justificación en los resultados alcanzados; pero si no tiene sino un valor histórico, su reforma es solamente cuestión de tiempo. En Gran Bretaña, se ha publicado no hace mucho dos documentos 3 que facilitan la tarea de averiguar lo que ha realizado la ciencia agrícola en este país. Ellos describen en forma prolija la estructura y el funcionamiento de la maquinaria oficial que controla y financia la investigación agraria, la organización misma de la obra y los métodos empleados para divulgar los resultados entre los agricultores. Además de la Tesorería y el Comité del Consejo Privado, el control oficial se realiza por intermedio de tres organizaciones: 1. El Ministerio de Agricultura (que administra los créditos); 2. La Development Commision (que anticipa fondos girados sobre los créditos puestos a su disposición por la Tesorería); y 3. El Consejo de Investigación Agraria (que revisa y aconseja el otorgamiento de créditos y también coordina la investigación agrícola subvencionada por el Estado, en Gran Bretaña). Eventualmente los Institutos de Investigación que realizan los trabajos, reciben estas subvenciones. 3 Constitution and Functions of the Agricultural Research Council. H. M. Stationery Office, Londres, 1938; Report of Agricultural Research in Great Britain, PEP. 16 Queen Anne s Gate, Londres S. W. 1, 1938.

208 202 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA Hay cincuenta Institutos de Investigación y pueden clasificarse en tres tipos: a) Los Laboratorios del Gobierno o estaciones de investigación; b) Los Institutos que dependen de Universidades o de Escuelas superiores; y, c) Los Institutos independientes. La mayoría de estos institutos fueron organizados en 1911 para realizar las investigaciones básicas en cada una de las ramas de la ciencia agraria: la economía agrícola, la ciencia del suelo, la fisiología de las plantas, la genética vegetal, la investigación hortícola y frutícola, la patología vegetal, la herencia y la genética animal, la fisiología y nutrición animal, las enfermedades del ganado, la investigación lechera, la conservación y el transporte de los alimentos, la ingeniería agrícola y la meteorología agrícola. Estos grupos pueden a su vez ser divididos en tres clases: la investigación básica (sobre fundamentos y principios científicos); y la investigación ad-hoc (el estudio de determinados problemas prácticos, en cuanto se presentan, como puede ser el control de la fiebre aftosa) y la investigación de orientación o desarrollo (como puede ser la creación y experimentación de nuevas variedades de plantas). Después de la investigación pura, la organización se ocupa de los resultados de sus estudios. El primer grado en este proceso, lo constituye el Servicio Provincial de Orientación que opera en dieciséis provincias. En cada centro residen entre uno y siete funcionarios de orientación, cuyos conocimientos especializados se encuentran a disposición de los Organizadores de Condados, de los agricultores. El último eslabón de esta larga cadena que une la Tesorería con el suelo, lo constituyen los Organizadores Agrícolas de los Consejos de Condado, quienes actúan como tantas oficinas de divulgación científica independientes para los agricultores y jardineros. La mayoría de los condados mantienen también institutos agrícolas que cuidan de la educación técnica y tienen asimismo estaciones experimentales propias. Como agregados a esta estructura de investigación, hay dos Institutos Imperiales y nueve Oficinas Imperiales, que proporcionan información y estudios abstractos sobre entomología, micología, ciencia del suelo, sanidad animal, alimentación, genética animal, genética vegetal, fruticultura, parasitología agrícola y lechería. El número de personas empleadas en la investigación agrícola pasa de mil en Gran Bretaña. El gasto total del Estado en investigaciones agrícolas llegó, en 1938, a más o menos Esto representa más o menos el 90 por ciento del costo total; el saldo de 10 por ciento lo pagan las administraciones locales, las universidades, la sociedades agrícolas y las compañías privadas,

209 4.1. CRÍTICA DE LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 203 las organizaciones de venta y la propia venta de productos. Los agricultores, aún cuando se encuentran organizados en cooperativas de venta, han demostrado poco interés por el valor práctico de la investigación y contribuyen en forma muy escasa a su mantenimiento. De suerte que, desde 1911, se ha desarrollado una organización formidable, compleja y costosa. No son menos de siete los organismos del Gobierno Central que tienen que hacer con la investigación agrícola, cuyo personal debe ser alimentado mediante una constante corriente de informes, memorandums, datos que deben absorber gran parte del tiempo y de la energía de los hombres que tienen una verdadera importancia, o sea de los propios investigadores. Una característica del control oficial es el Comité, un sistema que ha tenido un desarrollo increíble desde la creación del Consejo de Investigación Agraria en Se formaron primero seis comités permanentes para revisar la situación existente en materia de investigación. Estos a su vez provocaron la formación de un sinnúmero de nuevos comités para profundizar el estudio de los asuntos puestos de relieve por la primera revisión. Además de los seis comités permanentes, existen no menos de quince comités científicos para tratar lo relativo a las ramas más importantes de la investigación. Doce de estos quince comités se ocupan de las enfermedades de plantas y animales la mayor preocupación del Consejo actualmente. Hay necesidad de toda esta maquinaria? Entre la Tesorería (que decide del monto de los créditos) y los Institutos de Investigación, no bastaría con un solo organismo, como por ejemplo el Ministerio de Agricultura, para el control? Parece que sí, cuando se recuerda que hay solamente una cosa que importa en toda la investigación: la personalidad del hombre o de la mujer que la lleva a cabo. Una vez que se han encontrado las personas idóneas y se les ha dado los medios de trabajar, no se necesita nada más. La mejor actitud que puede adoptar entonces la organización oficial, es de mantenerse en discreto silencio, lista para prestar ayuda al investigador, cuando éste la necesite. En consecuencia, la sencillez y la modestia deben ser siempre las características de la autoridad que controla la investigación. Encontramos desde la partida un serio defecto en la organización existente. Los Institutos de Investigación están organizados sobre la base de una ciencia determinada, en lugar de una rama de la agricultura misma. El instrumento (la ciencia) y el tema (la agricultura) pierden contacto desde el principio. Los que trabajan en estos institutos se confinan en un determinado aspecto de su campo especializado; luego la investigación se encuentra dividida en compartimentos; la influencia tan deseable de la experiencia práctica de primera mano es la excepción, cuando debería ser la regla general. Los informes de estos Institutos de Investigación describen las actividades de numerosas personas, todas ocupadas en la periferia del asunto y quienes se empeñan en descubrir más y más sobre menos y menos. Miradas en general,

210 204 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA la más extraordinaria característica de estas instituciones consiste en la fragmentación que realizan de los problemas en minúsculas unidades. Es verdad que se hacen esfuerzos para coordinar estos trabajos por medio de la labor de grupo, o de equipo; pero, como lo veremos más adelante, esto da raras veces resultados verdaderos. Otra característica inquietante es el divorcio, cada día más profundo, entre la ciencia teórica y la práctica. Es verdad que la mayoría de estos establecimientos, si no todos, poseen un campo; pero éste se ve casi siempre enteramente ocupado por una serie de experimentos parcelados. No conozco ningún instituto de investigación en Gran Bretaña, con excepción de Aberstwyth, en el que un investigador tenga bajo su control personal una extensión de tierra con su personal correspondiente, donde pueda proseguir el estudio de determinado problema hasta donde éste lo lleve. Aún Aberystwyth suspende sus trabajos antes de llegar a la fase animal. Las variedades mejoradas de plantas herbáceas y los métodos para cultivarlas no son seguidos hasta su conclusión lógica: un rebaño de ovejas sanos y listos para el matadero y una porción de animales bien alimentados que permitan la propagación de la raza en las mismas condiciones. Acaso se ha preguntado, la maquinaria oficial, algo como esto? Cuál sería la reacción de algún Charles Darwin o Louis Pasteur del futuro, frente a la labor de cualquiera de estos Institutos? Cuál habría sido la suerte de estos sabios si las circunstancias los hubieran obligado a quedarse dentro de los rodajes de tales organizaciones, trabajando sobre algún fragmento de alguna ciencia? Cómo puede tal división exagerada de la investigación permitir la libertad de acción sin la cual no se realizó nunca ningún adelanto en las ciencias? Acaso es lógico que en tales problemas como los de la agricultura se trate de separar la ciencia teórica de la práctica? Acaso no se encontrará este sistema de investigación en una perpetua contradicción consigo mismo, porque el genio de la investigación se adquiere al nacer, pero no se fabrica? La contestación oficial a tales preguntas sería muy interesante. En qué forma puede tal organización de la investigación llegar a los labradores del suelo en beneficio de los cuales ha sido creada? Los agricultores se quejan de que los investigadores están fuera del alcance de las necesidades prácticas y actuales; que los resultados de sus labores vienen sepultados en revistas oficiales que se expresan en un lenguaje ininteligible; que estas publicaciones tratan fragmentos del problema, escogidos al azar; que la organización es tan engorrosa que el agricultor mediano no puede obtener una contestación rápida a sus preguntas y que no existen explotaciones de demostración, en que puedan verse las soluciones prácticas a sus problemas locales. Parece existir una sola contestación válida a estas objeciones. El investigador de una estación experimental debería poder guiarse por su propia inspiración y disponer de los medios para poner a prueba en la práctica sus

211 4.1. CRÍTICA DE LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 205 propias conclusiones. Los frutos de estas investigaciones deberían aparecer en el propio terreno. En el mundo entero, este sencillo método de propaganda nunca deja de provocar el respeto y de atraer la atención de los agricultores; su reacción frente a tales hechos es siempre generosa e inmediata. En Gran Bretaña, sin embargo, la administración ha escogido otro camino. Se ha lanzado la idea de que las estaciones experimentales son arsenales de conocimientos científicos que en realidad necesitan ser diluidos y aclarados para que el agricultor y su tierra puedan aprovecharlos. Así, tratando de este punto, el informe del PEP dice: Uno de los deberes principales del administrador consiste en procurar que la masa de los conocimientos científicos, sin omitir los recientes resultados de los esfuerzos gastados por los investigadores, sean presentados al agricultor en tal forma que pueda entenderlos y aplicarlos a su tierra. La manera más eficiente de hacerlo sería que la organización demostrara, en forma práctica que todos puedan ver, el valor de algunos siquiera de estos resultados. Este sencillo remedio acallaría las críticas y aplacaría a los detractores; toda demora en suministrar lo servirá solamente para agregar combustible al incendio. Después de todo, una organización científica que cuesta a la nación anuales no puede permitir que sus actos sean criticados por los mismos hombres en beneficio de los cuales ha sido ella ideada. Hay que terminar con las quejas de los agricultores. En el resto del Imperio, se ha adoptado un sistema muy parecido al que acabamos de describir para Gran Bretaña. Existe, sin embargo, una diferencia interesante. La maquinaria administrativa es relativamente sencilla: la multiplicación de agencias y comités de control no es tan pronunciada; el recorrido entre la Tesorería y el agricultor es mucho mas corto. Sin embargo, en cuanto llegamos a la investigación propiamente como tal, el sistema se parece mucho al que florece en Gran Bretaña. Existe la misma tendencia a dividir la investigación en dos grupos: el problema fundamental y el problema local; a depender de la acumulación de fragmentos de ciencia; a exagerar las ventajas de la cooperación; a preferir el equipo al individuo. Es más una excepción que una norma el encontrar el estudio de un problema en manos de un investigador competente, que disponga de tierra, de amplios medios y de una entera libertad. La creación de una cadena imperial de estaciones experimentales para la investigación básica fue propuesta en una Conferencia celebrada en Londres 4 en el año La crisis económica, que comenzó poco después de la publicación del informe, no permitió su realización. De la cadena original de cinco a seis eslabones, formados por Institutos de Super-investigación, contemplada en este plan (cadena a veces llamada no sin falta de respeto 4 Report of the Imperial Agricultural Research Conference. H. M. Stationery Office. Londres

212 206 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA collar de perlas ) solamente pudieron entrar en funciones uno en las Indias Occidentales (Trinidad) y otro en Africa Oriental (Amani). Dos ejemplos bastarán para ilustrar los métodos actualmente usados en este trabajo de investigación básica, Los hemos tomado de una reciente publicación de Sir Geoffrey Evans, C. I. E., titulada Investigación y Educación en materia de Agricultura Tropical en el Journal of the Royal Society of Arts, del 10 de Febrero de Para explicar cómo se dirigen las investigaciones en el Colegio Imperial de Agricultura Tropical de Trinidad, Sir Geoffrey ha escogido los trabajos normales sobre cacao y plátanos. Recalcó especialmente las ventajas del trabajo en equipos, sistema que debemos examinar ahora. Estos ejemplos de investigación de Trinidad no son aislados. Se parecen a lo que ocurre en todo el Imperio, la India inclusive. Podemos recoger ejemplos similares a montones. En 1930 se inició un estudio sobre el cacao en Trinidad desde dos aspectos distintos: el botánico y el químico. Después de un examen preliminar de la planta, realizado sobre un extraordinario número de tipos, con enormes variaciones en calidad y rendimiento, fueron seleccionados unos cien arbustos determinados, como bases para un mejoramiento. Como el cacao no se reproduce idéntico a sí mismo por semillas, fueron estudiados, en primer término, medios de propagación vegetativa por estacas y yemas. El estudio de la polinización demuestra, sin embargo, que el cacao no presenta generalmente la autofecundación y que muchos de los arbustos escogidos debían ser sometidos a la polinización cruzada para poder producir semillas. Había que encontrar entonces polinizadores apropiados. Experimentos de fertilizantes realizados según las ideas oficiales, condujeron a numerosas pruebas en el campo, por toda la isla y también a un estudio detallado del suelo. El estudio bioquímico de la vaina del cacao produjo resultados que han sido descritos como complejos y extraños; no apareció ninguna relación entre la calidad y el porcentaje de tanino. El departamento de Economía del Colegio estudió las causas de la depresión en la industria del cacao desde la guerra y llegó a la conclusión interesante que las plantaciones de cacao alcanzan su máxima producción a los veinticinco años, más o menos, para declinar después. Se han estudiado las causas de esta merma en la producción y se han ideado métodos para regenerar las plantaciones viejas por medio de la introducción de los tipos de alta producción. Pero, como según toda probabilidad, esta disminución en los rendimientos es debida más bien al desgaste del suelo que a otras causas, es poco probable que el solo empleo de este método dé resultados. Como las pestes y enfermedades levantan un alto tributo sobre el cacao, los entomólogos han sido llamados para estudiar los thrips que constituyen la más seria de las pestes de insectos y la escoba de bruja, causada por un hongo que ha originado grandes daños en las Indias Occidentales.

213 4.1. CRÍTICA DE LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 207 Las investigaciones de Trinidad sobre los plátanos han tenido su origen en la aparición de la enfermedad de Panamá (Fusariuni cubense) en todas las Indias Occidentales y las Repúblicas CentroAmericanas. Una vez que los micólogos hubieron establecido cuál era la naturaleza de la enfermedad, se buscaron variedades inmunes y resistentes. Esto comprendió luego la creación de nuevas variedades con ayuda de la genética, la investigación de los factores que gobiernan la ausencia de semillas, la plantación de numerosas plantas propagadas por semillas y la búsqueda de las plantas ideales para servir de parientes en la creación de un nuevo plátano que sea resistente a la enfermedad, sin semillas, de buena calidad y que soporte bien el transporte. Para esta labor, se contó con la ayuda del Jardín Botánico Real de Kew; esto comprendía el estudio de la protección de los plátanos de las Indias Occidentales contra las enfermedades, incluso los virus, cuando se importaban plantas de Malaya (región de origen de la más importante variedad comercial: la Gros Michel) y de otras zonas, plantas necesarias para los trabajos genéticos. Hubo que preocuparse también de los problemas que se relacionan con la maduración durante el tránsporte, inclusive un estudio de los procesos de respiración en cámaras de gas y los efectos de la humedad y del frío. Estas interesantes investigaciones, cuyos propósitos son la producción de más altos rendimientos de mejor cacao y mejores plátanos, fueron realizados mediante lo que se designa por trabajo de equipo, Han precisado la colaboración de botánicos, químicos, micólogos, entomólogos y economistas y han significado muchos gastos y mucho tiempo. Son típicas de los sistemas empleados en todas partes hoy día para abordar los más difíciles problemas de la agricultura tropical. Se han estudiado muchos aspectos de los problemas concernientes al cacao y a los plátanos; los métodos de investigación fueron estrictamente planeados. Los colaboradores, es evidente, no han ahorrado esfuerzos para obtener el éxito. La publicación de la cual nos ocupamos deja entrever que todas estas cuestiones se encuentran todavía en la fase de programación; resultados tangibles, tenemos pocos o ninguno; ni la industria del cacao ni la del plátano han podido ser puestas todavía en un buen pie. Si damos una mirada general a estos dos problemas y consideramos: a) los actuales sistemas mediante los cuales se cultivan el cacao y el plátano en las Indias Occidentales; b) las indicaciones proporcionadas por las mismas enfermedades y que dejan pensar que no todo está bien en estas plantaciones; y c) los mejores ejemplos de cultivos de plátano y cacao encontrados en el Oriente donde, mediante solamente el uso del estiercol de establos, se obtienen grandes cosechas de productos de calidad y sanos, enton-

214 208 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA ces nos asalta la duda de que por lo menos algún factor vital ha sido olvidado en estas investigaciones de Trinidad. Parece que la reacción espectacular de los arbustos del cacao a las aplicaciones de humus ha pasado desapercibida y que no se ha prestado atención al significado de la asociación micorrizal en las raíces de los arbustos de cacao y de los plátanos. En las plantaciones de cacao y plátanos de las Indias Occidentales hay una falta de equilibrio entre las siembras y plantaciones, por una parte, y el ganado por la otra. Falta ganado. Existe una cantidad inquietante de enfermedades y general insalubridad, asociada con la ausencia de las condiciones adecuadas para que funcione la asociación micorrizal. La experiencia práctica de las mejores plantaciones de cacao y de plátanos en la India y en Ceilán demuestra, sin lugar a discusión, que si se desea obtener altos rendimientos y alta calidad, unidos a plantaciones exentas de enfermedades, dos factores son esenciales, a saber: a) una buena aeración del suelo; y b) aplicaciones regulares de humus fresco, preparado a base de residuos vegetales y animales, ambos necesarios para que funcione normalmente la asociación micorrizal. Cuando se descuida alguno de estos factores, se presenta inmediatamente una disminución de calidad, una merma de rendimientos y finalmente aparecen las enfermedades. Habría sido mejor tratar estos problemas de las Indias Occidentales por el conducto de los sanos métodos agrícolas, que comprenden el equilibrio adecuado entre las plantas y los animales y por la transformación de todos los residuos vegetales y animales disponibles en humus. Se declara que las investigaciones realizadas en Trinidad son un ejemplo que no puede dejar de impresionar al estudiante sobre la necesidad del trabajo de equipo en materia de investigación. En realidad, lo único que demuestran es cómo se pueden encontrar ocupaciones para numerosos especialistas por largo tiempo; y en buenas cuentas, cómo puede efectuarse un considerable volumen de trabajo científico con resultados puramente negativos por lo menos en cuanto se refiere a la calidad de los productos y a los rendimientos. No es difícil descubrir el punto débil de este sistema empleado para abordar los problemas. Nunca se ha contemplado la cuestión en conjunto ni se ha estudiado en el terreno antes de iniciar la investigación a base de alguna rama de la ciencia. Hoy día, se confía en los laboratorios y no en el suelo para mejorar los sistemas de cultivos; y sin embargo, estos adelantos siempre

215 4.1. CRÍTICA DE LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 209 han venido del suelo desde que la agricultura existe. Fatalmente el control del equipo no puede ser muy estrecho. Generalmente, lo confían a personas con experiencia administrativa más bien que práctica y, con preparación limitada en materia de métodos de investigación científica. A menudo tienen otras importantes tareas que atender y no pueden dedicar el tiempo y los esfuerzos mentales necesarios a la obra. Incapaces ellas mismas de diagnosticar correctamente el caso en el terreno, su único recurso consiste en agregar especialista tras especialista a su estado mayor con la esperanza que el estudio de un nuevo fragmento de la cuestión los conducirá a alguna solución. Es casi seguro que si los problemas de las Indias Occidentales hubiesen sido estudiados por un solo investigador dotado de verdaderos conocimientos en práctica agrícola combinados con una fuerte educación científica, y si se le hubiese proporcionado el terreno necesario, dinero y facilidades y una completa libertad en cuanto a la manera de conducir la investigación, Sir Geoffrey Evans habría presentado un informe muy distinto. Desde el punto de vista de los alumnos del Colegio de Trinidad, habría sido aún mejor utilizar estas dos plantas para ilustrar en forma simultánea ambos métodos: por ejemplo el estudio del plátano por un investigador único, debidamente equipado; y el cacao por un equipo. En esta forma, los méritos relativos de los dos sistemas habrían sido fijados para siempre. Según toda probabilidad, dos resultados habrían sido alcanzados: 1. Se habría consagrado el principio según el cual la única cosa que importa es la personalidad del investigador; 2. Se habría dejado de considerar al equipo como un instrumento eficaz de investigación. El trabajo en equipo no ofrece solución para los males resultantes de la fragmentación de un problema de investigación. La red tejida por el equipo está, a menudo, llena de hoyos. Tendrá otras desventajas la fragmentación del problema? Surge la contestación a esta pregunta, cuando examinamos cualquiera de los mayores problemas del presente. Dos ejemplos británicos bastarán para comprobar que una consecuencia inevitable de la fragmentación y de la especialización es la pérdida del rumbo. Entonces, la Ciencia se ahoga en un mundo de detalles. El retroceso de las siembras de papas ante los hongos, los nernátodos y los virus, es uno de los incidentes más inquietantes de la agricultura británica. Hoy por hoy, no se puede cosechar este producto, uno de los más importantes alimentos de la nación, sin la ayuda de una delgada película de sales de cobre; una nueva rotación de siembras, de la cual se omite la papa hasta que los quistes de los nemátodos hayan desaparecido del suelo ; cambios frecuentes de semilla de Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Es evidente que algo no anda bien en alguna parte, si se considera que la papa se siembra en

216 210 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA miles de huertos caseros fértiles en el país entero y se produce sana. La ciencia agrícola ha comenzado por fragmentar el problema en numerosas partes. El hongo cayó bajo los estudios del micólogo; otro grupo de investigadores se ocupó de los nemátodos; una estación experimental fue creada para estudiar las enfermedades provocadas por virus; otra rama distinta del trabajo la constituyó la creación de variedades resistentes a las enfermedades; la fertilización y la agronomía general de los papales fueron dejados al especialista en agricultura general. La multiplicación de los colaboradores, lejos de aclarar este amplio problema biológico, lo ha obscurecido. La existencia de estas enfermedades significa que algo anda mal en el manejo del suelo. El método claro para abordar un problema de esta naturaleza debió haber sido averiguar cuáles eran las causas de esta deficiencia, más bien que atacar los efectos de algún error en el manejo de la tierra. El resultado neto ha sido que todo este trabajo en la periferia del problema no ha podido resolver la cuestión de cómo producir una cosecha sana de papas. Y esto, porque se ha perdido completamente el rumbo. Se ha repetido la misma historia en materia de fertilizantes y otra vez la fragmentación ha sido seguida por la pérdida del rumbo. A pesar de que la Naturaleza nos ha proporcionado en la selva numerosos ejemplos que seguir y el pantano otros que evitar, la ciencia agrícola ha procedido a fragmentar inmediatamente el problema, cada vez que ha tratado de idear cualquier plan de fertilización del suelo. Por cerca de cien años algunos de los más capaces entre los investigadores se han dedicado al estudio de los elementos nutritivos contenidos en el suelo, incluso los elementos infinitesimales como el boro, el hierro y el cobalto. Los abonos verdes constituyen un problema aparte y lo mismo la preparación del abono de corral artificial y el estudio del montón de estiercol corriente. El peso del producto y el costo de la fertilización sobrepasan en importancia la cuestión de la calidad. Los dos únicos puntos que tienen una verdadera importancia en materia de abonos es decir la conservación de la fertilidad del suelo y la calidad del producto escapan a toda atención, en gran parte porque se ha perdido en forma tan completa el rumbo. La insistencia en considerar los resultados cuantitativos es otra de las debilidades de la investigación científica actual. Ha tenido una profunda influencia sobre la investigación agrícola. En química y en física, por ejemplo, los datos numéricos exactos lo son todo: estas materias se prestan a determinaciones exactas que pueden ser traducidas en cifras. Pero en cuanto a la producción de cosechas y a la crianza del ganado, éstas pertenecen a la biología, es decir a un mundo en que todo tiene vida y que está muy distante de la química y de la física. Muchas de las cosas que tienen importancia en el campo, como ser la fertilidad del suelo, el sistema de cultivo, el manejo del suelo, la calidad del producto, la salud y vitalidad de los animales, el

217 4.1. CRÍTICA DE LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 211 manejo general del ganado, las relaciones de trabajo entre el patrón y el peón, el espíritu de equipo de la hacienda tomada como unidad, no son susceptibles de ser pesados o medidos. Y sin embargo, su presencia lo es todo; su ausencia trae el fracaso. Por qué, entonces, insistir tanto en una materia de esta naturaleza, en pesos, medidas y en interpretación estadística de las cifras? Acaso existe alguna relación entre los medios (resultados cuantitativos y métodos estadísticos) y la materia estudiada (el desarrollo de una siembra o la crianza del ganado)? Es acaso posible, aún en una estación experimental, conducir de tal manera las operaciones agrícolas que el investigador pueda estar seguro de que se ha hecho todo lo humanamente posible para atender el desarrollo de una siembra o de los animales? Es acaso posible sacar resultados cuantitativos que tengan la precisión de las matemáticas, de un complejo como la siembra y el suelo, por ejemplo, con acción recíproca de los factores dependientes a su vez de otra multitud de factores que varían de semana a semana y de año a año? Como es natural, la introducción de los métodos cuantitativos ha sido seguida por la invasión de la agricultura por la Economía. Fué una imitación de la aplicación feliz de los cálculos de costos a las operaciones de las fábricas y de las tiendas y almacenes. En una fábrica de clavos, por ejemplo, es posible, y aun sumamente deseable, comparar los costos de la materia prima y de la fabricación misma, inclusives la obra de mano, el combustible, los gastos generales, las penalizaciones, etc., con la producción general, para ver cómo y donde pueden hacerse economías en los costos y aumentar la producción. Las materias primas, la producción y las existencias son susceptibles de una determinación precisa. Dentro de un corto plazo, un industrial inteligente y enérgico conocerá el costo de cada paso en el proceso de elaboración, hasta el cuarto decimal. Esto es porque todo es calculable. En forma similar, las operaciones de las tiendas pueden ser reducidas a cifras y a papel cuadriculado. Los empleados de la contabilidad pueden seguir paso a paso cualquier disminución en la eficiencia y en la obtención de las utilidades. Hace unos treinta años, parecía muy natural aplicar estos mismos principios a la Madre Tierra y al Agricultor. Los resultados han sido un diluvio de cálculos de costos y de economía agrícola, basados principalmente en el aire, porque la maquinaria del suelo será siempre un libro cerrado. Nuestra Madre Tierra no lleva libros de contabilidad. Casi cada operación en la agricultura agrega o resta una cantidad desconocida o del capital suelo su fertilidad que es otra cantidad desconocida. Cualquier resultado experimental, como ser una cosecha, es casi seguramente debida a la transferencia de parte del capital del suelo a la cuenta de pérdidas y ganancias del agricultor. La economía de tales operaciones debe, pues, forzosamente ser basada en pura adivinación. Los resultados no pueden valer siquiera el papel sobre el cual están escritos. Las únicas cosas que importan en una hacienda son las siguientes: el crédito del agricultor es decir lo que otras personas, incluso su personal y

218 212 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA su banquero, piensan de él ; el gasto total del año; la entrada anual total y la evaluación anual, es decir, la condición en que se encuentran el suelo, el ganado y las existencias al terminar el año. Si todos estos factores se presentan satisfactorios, nada más tiene importancia. Si no, ningún cálculo de costos remediará nada. Para qué, entonces, preocuparse de lo que no resulta esencial? Pero la economía ha causado a la agricultura un daño mucho mayor que la recolección de datos inútiles. La granja ha llegado a ser mirada como si fuera una fábrica. La Agricultura es mirada como una empresa comercial; se ha insistido demasiado sobre la importancia de las utilidades. Pero el propósito de la agricultura es muy distinto del de una fábrica. Esencialmente, debe producir alimentos para que la raza pueda florecer y perpetuarse. Los mejores resultados en tal sentido se obtienen con alimentos frescos y un suelo fértil. La calidad es más importante que el peso del producto. La agricultura es por consiguiente un asunto vital para la población y va a la par con el abastecimiento de agua potable, de aire fresco, y, de reparo contra las inclemencias del tiempo. Nuestras redes de agua potable no siempre se financian por sí mismas; los parques y jardines de las ciudades no producen utilidades; nuestras construcciones para vivienda son a menudo antieconómicas. Por qué, pues, mirar como cosa sin importancia la calidad de nuestros alimentos, de la cual dependen mucho más cosas que del agua, oxígeno y abrigo? Suceda lo que suceda, la población tendrá que ser alimentada. Por qué, entonces, no realizar un esfuerzo supremo para que sea debidamente alimentada? Por qué considerar en forma superficial la verdadera piedra básica de nuestra eficiencia como nación? La alimentación de la nación debe siempre ocupar el primer lugar en nuestras preocupaciones de orden público. El sistema financiero, después de todo, es cosa secundaria. La economía, al dejar de insistir sobre estas verdades fundamentales, ha sido culpable de una grave falta de juicio. Cuando se hace uso de la ciencia para estrujar hasta el extremo el suelo mediante nuevas variedades de plantas de altos rendimientos, abonos más baratos y más estimulantes, máquinas para más profundas y más completas labores, gallinas que ponen hasta morir y vacas que perecen en un océano de leche, hay algo más que una falta de juicio de parte de la organización responsable. La investigación agrícola ha sido mal usada para hacer del agricultor, ya no un mejor productor de alimentos, sino un más experto saqueador. Se le ha enseñado cómo sacar utilidades a expensas de la posteridad: cómo transferir parte del capital la fertilidad de su suelo y las reservas de su ganado a su cuenta de pérdidas y ganancias. En los negocios, tales prácticas terminan con la quiebra; en la investigación agrícola conducen a éxitos momentáneos. Todo anda bien mientras se consiga que el suelo produzca cosechas. Pero la fertilidad del suelo no es ilimitada; llega un momento en que

219 BIBLIOGRAFÍA 213 la tierra se encuentra agotada: entonces la verdadera agricultura ha muerto. En el capítulo siguiente describiremos un ejemplo del tipo de investigación que se necesita en el futuro. Bibliografía [1] Garrel, Alexis El hombre, un desconocido. Londres, Constitución y funciones del Consejo de Investigación Agraria. H. M. Stationery, Office, Londres, [2] Dampier, Sir Williams C. Agricultural Research and the Work of the Agricultural Research Council. journal of the Farmers Club, 1938, p. 55. [3], M. C. Research and Training in tropical Agriculture. Journal of the Royal Society of Arts, LXXXVII, 1939, p [4] Liebig, J. La Química y sus aplicaciones a la agricultura y a la Fisiología. Londres, [5] Report of the Imperial Agricultural Research Conference H. M. Stationery, Office, Londres, [6] Report on Agricultural Research in Great Britain P. E. P., 16 Queen Anne s Gate, Londres, 1938.

220 214 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 4.2. Un ejemplo de éxito en la investigación agrícola: Método Shahjahanpur En el capítulo anterior, hemos criticado en forma severa los sistemas actuales de investigación agrícola; hemos puesto al descubierto sus debilidades, e indicado soluciones para su gradual mejoramiento. La consistencia de nuestras observaciones se hará evidente al examinar ahora una feliz investigación realizada acerca de la caña de azúcar en la India, durante un período de cerca de 27 años, de 1908 a En 1910, las investigaciones sobre la caña de azúcar en el Norte de la India, estaban concentradas principalmente en las Provincias Unidas, donde existía una importante industria local. Estas cañas de hojas angostas, se plantaban bajo riego a comienzos de la temporada seca, en Marzo; la cosecha era molida en trapiches movidos por búfalos, durante los meses fríos (de Enero a Marzo); el jugo era transformado en azúcar prieta en bateas rudimentarias. El rendimiento era bajo, término medio algo más de una tonelada por acre. Se acordó desarrollar esta industria primitiva, y este trabajo, de pura química en un comienzo, fue confiado al químico agrícola, Mr. George Clarke. La elección resultó feliz. Clarke reunía en su persona una formación científica de primera clase, con una vasta experiencia en materia de investigación, adquirida bajo la dirección de los profesores Kipping y Pope, en la Escuela Universitaria de Nottingham y en la Escuela de Tecnología de Manchester. Hijo de un agricultor del sur del condado de Lincolti, había estado toda la vida en contacto con buenos métodos agrícolas y había adquirido de sus antepasados campesinos una marcada aptitud para el trabajo del suelo. Era, pues, justamente calificado como investigador agrícola idóneo por tres razones esenciales: ser agricultor, tener una sólida disciplina científica y contar con experiencia en la investigación. Veremos más adelante que poseía también dotes especiales para dar diagnósticos correctos, la capacidad necesaria para plantearse a sí mismo los problemas que debía resolver, la constancia para encontrarles soluciones y el dinamismo indispensable para conseguir que los campesinos se hicieran cargo de sus resultados y los consideraran y aplicaran en sus labores prácticas. Clarke fue también afortunado en la selección de su equipo de colaboradores. Asoció a sus trabajos hasta el fin a dos funcionarios hindúes: S. C. Banerji (que fue después Rai Bahadur) y Sheikh Mohamed Naib Husain (después Khan Bahadur). Banerji, modelo de la dignidad y de la calma de su raza, tenía a su cargo los laboratorios que eran siempre un modelo de orden y eficiencia y se caracterizaba por una precisión y una capacidad de trabajo sobresalientes. Naib Husain tenía un temperamento muy distinto: era nervioso y lleno de la energía y con dinamismo necesarios para introducir novedades en los cultivos. Su interés casi exclusivo en la vida era la

221 4.2. ÉXITO DE UNA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 215 hacienda experimental de Shahjahanpur y la persecución del éxito, que coronó su obra al término de una vida dedicada a ella por entero. La estación de Shahjahanpur llegó a ser centro del ejemplo más notable de mejoramiento agrícola realizado hasta la fecha. Ningún funcionario europeo tuvo jamás colaboradores más leales en la India; nunca se ha dedicado más entusiasmo al desarrollo de la agricultura hindú. He visto mucho de su labor y observado el crecimiento de la modesta y eficiente organización que ellos ayudaron a levantar y lamento profundamente que no puedan ya recoger este franco tributo de admiración y respeto que les rinde un colega de otra raza. Hasta 1912, había sido costumbre en las Provincias Unidas que los funcionarios dedicados a la investigación científica se aislaran de la práctica de los adelantos agrícolas; y, no existían ideas claras acerca de cómo combinar los problemas teóricos con los prácticos, en relación con el cultivo de la caña de azúcar. Nadie parecía haberse dado cuenta de que era previo que el investigador teórico tuviese que cultivar y cosechar la caña y dominar la agricultura local. De manera que cuando, en 1911, Clarke pidió que se le proporcionara un campo para trabajar, hubo mucha discusión y algo de extrañeza. El asunto fue consultado con la Oficina de Agricultura Pan Hindú en 1911, motivando éste severas críticas a la idea. A los agricultores de la Oficina, no les agradaba que un cientista dispusiera de campo propio; y en cuanto a los cientistas, consideraban que dedicarse a la agricultura práctica era rebajar su casta. Me tocó encontrarme en gira de inspección en las Provincias Unidas en 1912, cuando volvió el asunto para su resolución final. El Director de Agricultura me pidió mi opinión. Defendí enérgicamente los provectos de Clarke y aseguré a las autoridades que veríamos grandes acontecimientos si se le proporcionaba a su Químico Agrícola la mejor hacienda disponible con facultad para manejarse solo. Esta opinión fue aceptada; una hacienda especialmente dedicada a la caña de azúcar fue organizado en 1912, cerca de Shabjahanpur, a orillas del río Kanout y sobre uno de los principales caminos a la ciudad. Desde 1912 hasta 1931, Clarke quedó a cargo de Shahjahanpur, sin perjuicio de desempeñar tres puestos más: Químico Agrícola ( ), Rector de la Escuela Superior de Agricultura ( ) y Director de Agricultura ( ). Desde 1912 hasta 1921 pasaba allí cada fin de semana; hasta que fue nombrado Director de Agricultura en 1921, estaba en Shahjahanpur anualmente desde la Pascua hasta Marzo, para la cosecha de la caña de azúcar y la ejecución de la plantación siguiente. Durante este tiempo adquirió conocimientos completos sobre la vida de la aldea hindú, sus habitantes, sus campos y sus problemas agrícolas. Estos conocimientos le fueron de una utilidad inestimable cuando fue llamado más adelante a dirigir el desarrollo agrícola de las Provincias, durante los primeros años de las Reformas Móntagu-Chelmsford.

222 216 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA La zona azucarera del Norte de la India, la más importante de la península, es una faja ancha de suelo de aluvión profundo, de más o menos 500 millas de largo, al pie del Himalaya. Comienza en el Bihar, termina en el Punjab y alcanza su mayor desarrollo en los distritos de Gorakhpur, Meerut y Rohilkhand de las Provincias Unidas. El suelo se presta a las labores culturales y es muy apropiado para el desarrollo del sistema radicular de la caña de azúcar. Sin embargo, el clima no es particularmente favorable: el período vegetativo, limitado a la temporada de lluvias (del 15 de Junio al 30 de Septiembre) es muy corto. Durante este período, el monzón del Sur-Oeste provoca condiciones tropicales húmedas. Terminadas las lluvias, comienza la temporada fría (Octubre a Marzo) con y muy escasas lluvias. Después del 15 de Marzo, el clima cambia otra vez, haciéndose muy caluroso y seco hasta la llegada de las lluvias, en Junio. Durante este último período, la caña, que se planta generalmente a fines de Febrero, debe ser regada. Cuando se inició el trabajo, en 1912, el rendimiento en caña deshojada del 95 por ciento de la superficie azucarera de las Provincias Unidas, era solamente de 13 toneladas por acre, las que producían algo más de 1 tonelada de azúcar bruta (gur). El terreno se barbechaba durante las lluvias anteriores y se encontraba debidamente preparado por 16 a 20 araduras superficiales con el arado indígena. Como sucede en muchos otros cultivos de la India, los siglos de experiencia habían tenido por resultado un equilibrio lógico entre los métodos de cultivo y la capacidad económica de las variedades indígenas. Los métodos de cultivo, el nitrógeno disponible y las variedades plantadas mantenían una relación correcta entre sí. Estas variedades habían sido cultivadas a lo menos durante veinte siglos y eran delgadas, cortas, muy fibrosas y con un alto porcentaje de azúcar en los años favorables, más parecidas a las especies silvestres del género Saccharum que a las gruesas cañas azucareras encontradas en los países tropicales. Se cultivaban cinco a seis variedades, cada una con su nombre, generalmente de origen Sánscrito, que describía sus cualidades y cada una era fácilmente identificada por los indígenas. Los tipos de cañas cultivados por los campesinos de Rohilkhand fueron aislados en primer término y se hizo una tentativa para intensificar su cultivo al máximo. El rendimiento de caña aumentó de 13 a 16 toneladas, por acre, sin que se desmejorara la calidad del jugo. Ir más allá de ese aumento limitado no resultó favorable, pues, con rendimiento hasta de 27 toneladas por acre, el jugo delgado contenía tan poca azúcar, que no pagaba su extracción. La variedad y las mejores condiciones del suelo no estaban en correcta relación. La superficie del follaje de las cañas indígenas era insuficiente para elaborar, durante el corto período vegetativo del Norte de la India, la celulosa requerida para la fibra y demás tejidos de una cosecha tan grande, y al mismo tiempo azúcar en proporción suficiente para que tuviera un valor

223 4.2. ÉXITO DE UNA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 217 económico. Este importante experimento delineaba el problema general e indicaba qué camino debía seguirse. Sería necesario, para aumentar la producción de azúcar en las Provincias Unidas, combinar los métodos de cultivo intensivo con variedades de más rendimiento, adaptadas a estas, condiciones climáticas tan especiales. Ambos problemas fueron abordados al mismo tiempo: en la labor subsiguiente, se tuvo el mayor cuidado de evitar toda fragmentación de la cuestión y de los factores en juego. Se dedicó entonces una especial atención a los dos puntos principales que formaban la base del problema: a) el descubrimiento de una variedad adecuada, y b) el estudio del cultivo intensivo de la caña, con el objeto de obtener el rendimiento máximo. La colección de variedades de cañas de Shahjahanpur comprendía una variedad de semilla de Java, llamada POJ-213, que era completamente adecuada para las condiciones locales de suelo y clima y que respondía bien al cultivo intensivo. Esta caña de Java era un híbrido. El polen padre era de la variedad Chunni de Rohilkhand, que había sido proporcionado a peritos holandeses cuando visitaron la India veinte años antes, por la Fábrica de Azúcar Rosa. La variedad Chunni era inmune al sereh una seria enfermedad que amenazaba entonces la industria azucarera en Java y, una vez cruzada con las ricas cañas tropicales, producía plantas de semilla inmunes o muy resistentes, de buena calidad, muy conocidas en el mundo entero como POJ (Passœrean Ost-java). La POJ-213 tuvo un inestimable valor durante los primeros períodos de la investigación en Shahjahanpur. Era unánimemente aceptada por los campesinos, que la conocían como Java. Una gran extensión se plantó con ella en Rohilkhand, donde fue la salvación de la industria azucarera, en aquél entonces a punto de perecer. Así se despertó interés por las nuevas variedades de caña y se preparó el terreno para el gran adelanto que se realizó pocos años después, o sea el reemplazo de la POJ-213 por una planta de semilla de Coimbatore, la Co-213, producida por el malogrado Dr. Barber, C. I. E. Poco después de su llegada a las Provincias únidas, Clarke se dió cuenta que el suelo de la llanura del Ganges podía ser manejado en forma muy similar al del distrito de Holland del condado de Lincoln, donde el cultivo intensivo de la papa había sido introducido sesenta a setenta años antes y había alcanzado un alto grado de perfección. Ambos suelos son de origen aluvial, aunque de edades muy distintas. Los problemas del cultivo de la papa en Lincoln y del cultivo de la caña de azúcar en las Provincias Unidas tienen muchos puntos comunes; ambos cultivos se propagan en forma vegetativa, y en ambos es de primordial importancia producir las condicio-

224 218 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA nes de suelo necesarias para un rápido desarrollo de las plantitas nuevas, a fin de que ellas se encuentren listas para elaborar y almacenar grandes cantidades de hidratos de carbono dentro del corto período de condiciones climáticas favorables. Las lecciones aprendidas en los papales de Lincoln fueron inmediatamente aplicadas en la intensificación del cultivo de la caña en Shahjahanpur. Durante el barbecho anterior a la siembra se aplicaron al terreno labores culturales y, en cuanto lo permitió el fin del monzón, se esparció y enterró estiercol de corral. Esto dió tiempo para que una abundante reserva de humus fuera elaborada en la capa superior del suelo. La caña de azúcar fue plantada en zanjas poco profundas, de 2 pies de ancho, con 4 pies de distancia de centro a centro. El suelo de cada zanja era sacado hasta una profundidad dé 6 pulgadas y amontonado en los camellones de 2 pies de ancho entre las zanjas, conforme al dibujo de la Fig Figura 4.1: Sistema de zanjas en Shahjahanpur. Inmediatamente después de hacer las zanjas en Noviembre, éstas fueron picadas con una herramienta local (kasi) hasta una mayor profundidad de 9 pulgadas y, se agregaron a la tierra del piso de las 3 zanjas tortas de oleaginosas o cualquier otro fertilizante orgánico disponible, dejándolo así hasta Febrero, con unos pocos cultivos aislados. Para obtener los mejores resultados, la completa mezcla del suelo de las zanjas con fertilizantes a lo menos dos y si era posible tres meses antes de plantar las cañas, demostró ser indispensable. Los lectores familiarizados con el cultivo de la caña de azúcar en Java, se darán cuenta que este método de Shahjahanpur representa una adelanto en comparación con los de Java, principalmente porque hace absolutamente innecesario el empleo de los abonos artificiales. Las zanjas labradas a mano dieron siempre mejores resultados que las hechas, por medios mecánicos; resultado interesante, a menudo observado en otras partes, pero nunca explicado en forma satisfactoria. Es posible que la mayor velocidad en el cultivo sea adversa a la pulverización óptima de la tierra de cultivo. En los comienzos, se hicieron fuertes aplicaciones de abonos Orgánicos en las zanjas, como pueden ser tortas de ricino a razón de más o menos lbs. por acre (alrededor de kilos por hectárea). Siendo el contenido de nitrógeno de las tortas alrededor de 4,5 por ciento, la aplicación era

225 4.2. ÉXITO DE UNA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 219 equivalente a 130 lbs; de nitrógeno por acre. Estas fuertes aplicaciones se redujeron a raíz de la adopción del método de abonos verdes que describiremos más adelante; el empleo de estos últimos abonos en forma conveniente, permitió reducir a la mitad y aún menos la cantidad de estiercol aplicada antes de cavar las zanjas. Primero las zanjas eran irrigadas aproximadamente un mes antes de plantar y, luego ligeramente cultivadas en cuanto se oreaba el terreno, operaciones que promovían la desintegración del fertilizante y una aireación abundante del suelo: las cañas eran plantadas así a fines de Febrero en rica tierra húmeda recién cavada. Más adelante, se suprimió el riego preliminar y las estacas fueron plantadas en suelo seco y ligeramente regadas el día siguiente, lo que ahorraba un trabajo; además, se comprobó que así se aseguraba una protección efectiva contra los comegenes, termitas u hormigas blancas, que atacaban a menudo las estacas de caña, salvo que empezaran a brotar luego y que las plantas nuevas arraigaran debidamente. Cuatro riegos superficiales, seguidos cada uno por un cultivo también superficial, eran generalmente necesarios antes que empezaran las lluvias del monzón en junio. En cuanto las cañas nuevas alcanzaban 2 pies de alto y crecían con fuerza, las zanjas eran gradualmente rellenadas, entre mediados y finales de Mayo. Antes del comienzo de las lluvias se daba principio a la aporca, terminando la operación alrededor de mediados de julio (Fig. 4.2). Figura 4.2: Aporca de la caña de azúcar en Shahjahanpur, 10 de Julio de Una de las consecuencias de la aporca de las cañas plantadas en suelo fértil, era el abundante desarrollo observado por Clarke de hongos, claramente visibles en todo el suelo de los camellones, en forma de blancos hilos de micelio, particularmente denso alrededor de las raíces activas de las cañas. Siendo la caña formadora de micorriza, no cabe duda que estas acumulaciones de micelio se relacionaban con la asociación micorrizal. El hecho que se hayan reunido todos los factores necesarios para que se realice

226 220 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA la asociación (el humus, la aireación, la humedad y numerosas raíces activas) explica sin duda por qué este método de cultivar la caña ha dado tan buenos resultados y por qué las plantas resultan siempre tan sanas. Plantadas en terreno plano, la falta de aireación del suelo habría sido un factor adverso al pleno funcionamiento del micorriza. El aporcado tiene cuatro objetos: 1. o los sucesivos aparecimientos de nuevas raíces, brotando de los nudos inferiores, cubren completamente el suelo fértil y altamente aireado de los camellones; 2. o se mejora la resistencia de las cañas al encamado durante las lluvias; 3. o se proporcionan las mejores condiciones para el desarrollo de la asociación micorrizal; y 4. o se impide el excesivo desarrollo de coloides en el suelo superficial durante las lluvias. Cuando no se aporca, es casi seguro que los vendavales del monzón provocan el encamado de la caña; las cañas tendidas durante las lluvias no producen casi nunca azúcar bruta de color claro, que es tan apreciado. La producción de coloides en el suelo superficial, cuando las cañas son plantadas en suelo plano, interfiere siempre con la aireación del suelo durante el período de formación del azúcar; las cosechas que maduran con mala aireación del suelo no dan nunca grandes rendimientos. Un factor esencial para obtener la mayor eficiencia de este sistema de camellones es un buen drenaje superficial. Esto fue conseguido bajando el nivel de los caminos de tierra y senderos, los que, una vez enherbados, constituían drenes muy eficientes para eliminar el exceso de agua lluvia durante el monzón. El agua superficial era colectada en las zanjas, las que habían sido unidas con la red de caminos y senderos. En esta forma, el agua se movía en forma constante y lenta quedando límpia y sin arrastrar partículas de suelo ni materia orgánica. La alfombra de césped era un filtro que, al mismo tiempo, se fertilizaba a sí mismo. Los caminos producían buenas cosechas de pasto para los animales de trabajo. Es conveniente utilizar este sencillo sistema, dondequiera que sea posible, para evitar, a la vez, el estancamiento del agua en el suelo y la erosión. Los resultados de este sistema intensivo de cultivo de la caña, basado en la selección de variedades eficientes, una conveniente aireación del suelo, un buen drenaje superficial, un riego debidamente controlado y aplicaciones adecuadas de materia orgánica, fueron asombrosos. En vez de 13 toneladas de caña y poco más de 1 tonelada de azúcar por acre, se obtuvieron durante más de veinte años rendimientos de hasta 36 toneladas de caña y 3 1 / 2

227 4.2. ÉXITO DE UNA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 221 toneladas de azúcar por acre. Estos fueron los resultados término medio un año con otro, de toda la Estación de Shahjahanpur. Se había triplicado el rendimiento en azúcar. Existen muy pocos ejemplos de tales resultados alcanzados dentro de tan poco tiempo y con métodos tan sencillos. En algunos casos, se obtuvieron rendimientos de 44 toneladas de caña y 4 1 / 2 toneladas de azúcar, los más altos que se puedan alcanzar con el clima de las Provincias Unidas. Mientras se ideaba este método de cultivo de la caña, fueron observados dos períodos críticos en la producción del azúcar: a) los Meses de Mayo y Junio, durante el desarrollo del sistema radicular; y b) los de Agosto y Septiembre, durante la formación de las mayores reservas de azúcar. Cualquier contratiempo durante uno de estos dos períodos, reducía el rendimiento. El rendimiento de azúcar por acre está estrechamente ligado a la proporción de nitratos que tiene el suelo durante el primero de estos períodos; y a la humedad del suelo, su aireación y la humedad atmosférica durante el segundo. Cualquier adelanto en el cultivo de la caña debe, por consiguiente, tomar muy en cuenta estas experiencias básicas. De esta manera en una Estación Experimental, se había ideado un sistema nuevo de cultivo intensivo de la caña de azúcar y lo habían puesto en práctica en el campo con el mayor éxito, dándose el primer paso hacia el mejoramiento de la producción azucarera. Era ahora necesario encuadrar este adelanto dentro de un régimen agrícola de múltiples pequeñas parcelas, con superficies variables desde 4 acres (2 hectáreas), en los distritos orientales, hasta 8 acres en la parte occidental de la provincia. Cada parcela, a su vez, se encuentra dividida en diminutos lotes, dispersos en la zona de la aldea y su fertilidad no es generalmente uniforme. Además, los campesinos de estas pequeñas parcelas no disponen generalmente del capital que necesita la agricultura intensiva. Cómo podría el campesino mediano conseguir el fertilizante necesario? La solución de este problema implicaba un estudio detallado del ciclo del nitrógeno en el aluvión del Ganges, de la relación entre el clima, los métodos de cultivo y la acumulación de nitratos en el suelo y también el descubrimiento de lo que puede llamarse un nuevo método de empleo de los abonos verdes para la caña de azúcar. Estas investigaciones empezaron en cuanto se vieron las posibilidades del cultivo intensivo de la caña. El estudio del ciclo del nitrógeno, en cualquiera localidad, supone necesariamente un profundo conocimiento de la agricultura local. La característica

228 222 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA principal del año agrícola en las Provincias Unidas son las bruscas transiciones de temporadas y los contrastes que acarrean estos cambios. Las más importantes de estas transiciones son: a) el cambio de la extrema sequía y altas temperaturas de Abril, Mayo y comienzos de junio a las condiciones tropicales húmedas que aparecen a fines de Junio, una vez hecha la plantación, con la llegada del monzón del suroeste; b) la transición de condiciones húmedas y calurosas y de un suelo saturado de humedad, al término del monzón en Septiembre, a condiciones de clima templado y seco. Estos cambios súbitos imponen límites a lo que puede hacerse para aumentar la producción. Queda muy poco tiempo para la preparación del suelo, o para la elaboración de los alimentos de las plantas por los agentes biológicos; el período de vegetación de la caña se encuentra estrictamente limitado. Lo primero influencia los métodos de cultivo y de fertilización; lo último, la selección de las variedades. La enorme diferencia entre las dos temporadas agrícolas se hace más aparente en el otoño (Noviembre y Diciembre), cuando simultáneamente los campos de caña y los de trigo están en pleno crecimiento y madurez. En qué forma consiguen nitratos sin ayuda de aplicaciones de fertilizantes, los cultivos de verano y otoño, a menudo practicados en forma intensiva en esta zona? y cómo es posible que la fertilidad del aluvión del Ganges se mantenga tan constante? Para encontrar respuesta a estas preguntas, se practicaron sondajes en zonas típicas de suelos no fertilizados pero barbechados después de cosechar el trigo en Abril se tomaron muestras sistemáticas y el nitrógeno nítrico fue avaluado directamente por el método de Schloesing La Lámina VII indica los resultados y también los datos sobre agua caída y temperatura. La curva indica claramente: 1. o La enorme y rápida formación de nitratos a medida que va subiendo la temperatura en Febrero y Marzo, precisamente en el momento en que las plantitas de cañas nuevas forman sus reservas de nitrógeno; 2. o La desaparición casi completa de los nitratos del suelo inmediatamente después de las primeras lluvias fuertes: son en parte lavados y en parte fijados por los hongos, siempre que la cantidad de humus contenida en el suelo haya sido mantenida; 3. o La falta de nitrificación en el suelo saturado, durante el monzón;

229 4.2. ÉXITO DE UNA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 223 Lámina VII Figura 4.3: Acumulación de los nitratos en el aluvion del Ganges.

230 224 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 4. o Una nueva acumulación de nitratos, menos rápida y menos abundante, que se produce en otoño, en cuanto se seca el suelo después de la temporada de lluvias y a raíz del mejoramiento de la aireación del suelo provocada por labores de cultivo frecuentes y superficiales. (Se practicaban tres araduras a una profundidad de 3 pulgadas, seguidas por una pasada de un palo nivelador; entre el 25 de Septiembre y el 31 de Noviembre). Estas acumulaciones, que son evidentemente el resultado de procesos biológicos, se encuadran con los requerimientos cuantitativos de los cultivos de verano y otoño, que necesitan nitrógeno inmediatamente asimilable, en cuanto germine la semilla. Cuando comparamos estos resultados sobre la acumulación de los nitratos en el suelo con las prácticas del labriego de la India, quedamos maravillados de la forma en que éste efectúa su trabajo. Sin ayuda científica alguna, mediante la sola observación, ha ajustado en el curso de los siglos, sus métodos de agricultura a la conservación de la fertilidad del suelo en forma muy notable. No es en absoluto el campesino ignorante y rutinario de quien tanto se habla, sino uno de los agricultores más económicos, en cuanto se refiere al aprovechamiento de la fertilidad de los nitratos, de tan fundamental, importancia; la agricultura tropical del resto del mundo tiene mucho que aprender de este labriego. El cultivador de caña de la gran planicie de la India está obligado a economizar el nitrógeno del suelo, porque dispone de una reserva limitada: la pequeña cuenta corriente formada por la fijación asimbiótica del nitrógeno y el stock de humus indispensable para mantener la estructura de migajón y la vida del suelo. Debe aprovechar al máximo esta cuenta corriente, para no malbaratar parte de su capital. En el curso del tiempo, ha ideado instintivamente métodos de trabajo que se ajustan a estas exigencias. No exagera las labores culturales ni tampoco las ejecuta a destiempo. No hace nada que pueda oxidar, en exceso este precioso stock flotante de nitrógeno o destruir el humus. La forma como saca partido de su pequeña reserva de nitrógeno es probable que no sea igualada sino por el cultivador de la China. Así ha sido capaz de mantener el actual nivel de fertilidad durante largos siglos. Era evidente que para aumentar la producción de azúcar, el primer paso consistía en suministrar más nitratos durante el período crítico de Mayo y Junio, cuando se desarrollan el sistema radicular y la parte aérea. La solución convencional habría consistido en estimular la vegetación mediante fertilizantes artificiales importados, como por ejemplo el sulfato de amoníaco. Pero sérias objeciones se oponen a este procedimiento. El abastecimiento puede cortarse en tiempo de guerra; el agregado de estas substancias al suelo podría destruir el equilibrio de su fertilidad base del Imperio de la India porque pondrían en movimiento reacciones de oxidación que inutilizarían parte del capital agrícola del país, quemando vitales reservas de humus. Sin duda,

231 4.2. ÉXITO DE UNA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 225 se obtendrían mayores cosechas durante varios años, pero a qué precio...! disminución de la fertilidad, de la producción y de la calidad, enfermedades de las plantas, de los animales y de la población, y finalmente enfermedades del suelo mismo, como puede ser la erosión y la formación de desiertos de tierras alcalinas. Colocar en manos del labriego tales medios de incremento temporal de su cosecha sería más que un simple error de juicio: sería un crimen. Habiendo, pues, desestimado el uso de los fertilizantes químicos, había que encontrar otra fuente de nitrógeno. Cualquier método de cultivo intensivo de la caña de azúcar en las Provincias Unidas, debe realizar dos cosas: 1. o Hay que utilizar en forma completa los nitratos acumulados en el suelo al comienzo de las lluvias; y 2. o Hay que aumentar la proporción de materia orgánica en el suelo y acelerar los procesos biológicos para intensificar también estas acumulaciones naturales de nitratos. El problema del aprovechamiento de lós nitratos formados para aumentar la materia orgánica fue resuelto de manera muy elegante, mediante un nuevo sistema de abonos verdes. El barbecho, que generalmente precede a la plantación de la caña, fue usado para producir crotalaria San (Crotalaria juncea) con la ayuda de más o menos 4 toneladas de estiercol de corral por acre. Esta ligera aplicación de estiercol de corral tuvo un efecto notable sobre la rapidez del crecimiento y también sobre la forma en que fermentó el abono verde después de haber sido enterrado. Se obtuvieron rendimientos de 8 toneladas de abono verde en 60 días, lo que agregaba cerca de 3 toneladas de materia orgánica, o sean 75 lbs. de nitrógeno, por acre. En esta forma, se absorbían y se inmovilizaban los nitratos acumulados al comienzo de las lluvias; el abono verde mismo y la pequeña aplicación de estiercol de corral antes de la siembra, suministraban una gran masa de materia orgánica. La fermentación en capas delgadas comenzó inmediatamente en el suelo superficial. Las primeras fases de la descomposición necesitan amplia humedad. Se observaba cuidadosamente el agua caída después de enterrar el abono verde. Si no pasaba de 5 pulgadas (125 milímetros) dentro de la primera quincena, se regaban los bancales. En esta forma se conseguía una abundante vegetación de hongos sobre el abono verde, a medida que el suelo se iba secando lentamente. La transformación del abono verde en humus no estaba completa hasta fines de Noviembre. La nitrificación comenzaba entonces, lentamente, debido a las bajas temperaturas de la época y se producía en un momento en que no había peligro de pérdidas por las lluvias. Era solamente una vez que se irrigaban las cañas recién plantadas, a fines de Febrero, y después

232 226 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA de iniciada el alza de la temperatura, que todo el nitrógeno disponible en el humus recién elaborado era rápidamente nitrificado para satisfacer la demanda creciente de las raíces en formación. Esto significa que la elaboración de humus necesita de un plazo definido, sea que se elabore en el suelo con la fermentación de capas delgadas, o en el montón o la zanja de Indore, siendo mayor el plazo en el suelo que en el montón. El relleno gradeal de las zanjas y el riego de las cañas durante el período caluroso contribuía a que prosiguiera la nitrificación, a la que contribuía todavía más la aporca de las cañas. La existencia de las zanjas de drenaje entre las hileras reducía al mínimo las pérdidas de nitrógeno debidas a una aireación defectuosa consiguiente a la formación de coloides. Las cañas tenían en esta forma un constante suministro de nitratos durante su crecimiento. Las condiciones necesarias para el debido funcionamiento de la asociación micorrizal estaban también aseguradas. Los efectos de] abono verde sobre la producción de nitratos puede verse en la Lámina VIII. Se notará que el enriquecimiento del suelo por medio del humus ha aumentado notablemente la cantidad de nitratos formados durante el período crítico (de Marzo a Junio), cuando la caña en su rápido crecimiento, absorbe la mayor parte de sus reservas. Los rendimientos de caña y de azúcar bruta en 27 parcelas, parte de ellas con abono verde y parte como testigos o controles, son los siguientes: (Tabla 4.1) Cuadro 4.1: Efectos del abono verde sobre la caña de azúcar Maunds (82, 2 / 7 Maunds de Maunds de malbs.) de caña azúcar cruda teria seca por acre por acre por acre Parcelas con abono verde 847,0±32,0 87,0:±3,6 246,0±8,0 Parcelas de control ,0±22,0 67,2±2,0 200,1±6,6 Un Maund equivale a 37,3242 kilogramos Estas parcelas de control corresponden a los lotes fértiles de la estación experimental de Shahjahanpur, no a los lotes de los campesinos. La cosecha tal como se presentaba en el campo, puede verse en la Lámina IX. El resultado práctico de este método sencillo de cultivo intensivo produjo una mayor utilidad de 6 por acre. Estos resultados satisfactorios fueron reflejados en el balance financiero anual de la Estación Experimental de Shahjahanpur. Durante muchos años, las entradas superaron a los gastos en un 50 por ciento.

233 4.2. ÉXITO DE UNA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 227 Lámina VIII Figura 4.4: Acumulación de nitratos, experimento de abono verde, Shahjahanpur.

234 228 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA Lámina IX Figura 4.5: Experimento con abono verde, Shahjahanpur,

235 4.2. ÉXITO DE UNA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 229 De suerte que no se discutía el valor práctico de la labor realizada por esta Estación; era evidente. Con la sola ayuda del abono verde, suplementado por una pequeña aplicación de estiercol de corral, el rendimiento de la caña fue aumentado de 13 a más de 30 toneladas por acre; en azúcar, se pasó de 1 a más de 3 toneladas. El efecto del cultivo intensivo de la caña no se limitaba a ella. La fertilidad residual y el cultivo profundo de las zanjas permitieron a producción de extraordinarias cosechas de trigo Pusa y de garbanzos los dos cultivos que entraban en rotación con la caña, en Shahjahanpur. Los rendimientos eran tres veces los obtenidos por los campesinos. En un caso, en un bancal de 3 1 / 2 acres, el trigo Pusa N o 12 dió 35 maunds por acre (32 qq, por hectárea, 51 qq. por cuadra) y con un solo riego de 4 pulgadas en Noviembre. La cosecha anterior de caña de la variedad Ashy Mauritius había rendido 34,7 toneladas por acre. En los primeros tiempos del trabajo en la hacienda de Shahjahanpur, el efecto de las zanjas cavadas para la caña, sobre la cosecha siguiente de trigo, era muy pronunciado. La superficie de los trigales parecía una plancha de hierro acanalado, cuyas convexidades correspondían a las zanjas anteriores. Después de varias cosechas de caña, este aspecto se modificó y el trigo se presentó uniforme; la tolalidad del terreno había alcanzado el nuevo nivel de fertilidad. Podemos ahora pasar revista a las etapas recorridas en este estudio de producción intensiva de azúcar: 1. o Tenemos el cultivo primitivo, con un rendimiento medio de 350 maunds por acre (1 maund equivale a 82 2 / 7 lbs.; 27,2 maunds a una tonelada). 2. o Las mejores variedades indígenas, al máximo de su capacidad con un cultivo algo más hondo que el de los campesinos de la región y una pequeña cantidad de estiercol, dieron 450 maunds por acre (aumento de 28,5 por ciento). 3. o La introducción de nuevas variedades como POJ-213 y Co-213, plantadas en terreno plano con los mismos cultivos que en el caso anterior, dieron 600 maunds por acre. El aumento debido a la variedad fue, en consecuencia, de o sea 150 maunds por acre, o 33,4 por ciento. El aumento total en relación con 1, fue de 71,5 por ciento. 4. o Las nuevas variedades con ayuda de abono verde en terreno plano, dieron 800 maunds por acre, o sea un aumento total de 128,2 por ciento. El aumento debido al abono verde fue de 200 maunds por acre, o sea 33,3 por ciento.

236 230 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 5. o La introducción del cultivo en zanjas, con abono verde más fertilización de las zanjas con torta de ricino a razón de lbs. por acre, produjo cosechas de maunds por acre, un aumento total de 185 por ciento y un aumento de 25 % debido a la mejor aireación del suelo y al suministro de una cantidad de humus adecuado en las zanjas. 6. o La cosecha más grande obtenida en Shahjahanpur gracias al cúmulo de condiciones del párrafo 5 fue de maunds por acre. Este corresponde al caso en que todos los factores estén funcionando dentro de la más óptima coordinación. De suerte que una combinación de variedades adecuadas, abonos verdes y conveniente manejo del suelo, incluso la fertilización de las zanjas, agregó 650 maunds por acre e hizo posible que este incremento alcanzara hasta 850 maunds por acre. Con el método intensivo de zanjas, las cañas alcanzan un alto grado de eficiencia en la elaboración de hidratos de carbono. En una prueba de rendimiento efectuada en Shahjahanpur, se constató que maunds de caña deshojada, por acre, contenían 17 por ciento de fibra (principalmente celulosa pura), 12 por ciento de sucrosa (sacarosa), y 1 por ciento de levulosa (fructosa). La cantidad total de hidratos de carbono sintetizada, por acre, durante cuatro meses aproximados de crecimiento activo era de 204 maunds de celulosa, 144 maunds de sucrosa y 12 maunds de evulosa; en total 360 maunds (13,2 toneladas) de hidratos de carbono por acre. Figura 4.6: A: Celulosa; B: Sacarosa; C: Fructosa A B C Estos resultados de Shahjahanpur son un ejemplo perfecto de la elaboración de humus mediante un abono verde y de su empleo subsiguiente. El éxito depende de dos factores: a) un perfecto conocimiento del ciclo del nitrógeno y de la forma en que el humus es elaborado y utilizado; y b) una técnica agrícola eficiente, basada sobre estos principios biológicos. Se había llegado ahora al punto de hacer entrar en la agricultura de los campesinos estos resultados de Shahjabanpur. Había que resolver dos problemas: 1. o Se trataba primero de saber si era más conveniente introducir integralmente los métodos de Shahjahanpur con abono verde, zanjas

237 4.2. ÉXITO DE UNA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA 231 fertilizadas y nuevas variedades o más bien comenzar con abonos verdes y nuevas variedades, con o sin zanjas según las circunstancias. Se acordó introducir las nuevas variedades y el uso del abono verde, dejando a un lado las zanjas; esta decisión fue tornada en vista de la escasez de fertilizante para el empleo integral del sistema. Sin embargo, esta dificultad fue eliminada en 1931, el año en que Clarke abandonó la India, con la introducción del Procedimiento de Indore, que permite suministrar a cada aldea el fertilizante suficiente para el cultivo intensivo. 2. o Había que determinar también si era conveniente formar una organización considerable para dar a conocer estos resultados a los campesinos. A estas alturas de la disensión, el Departamento de Agricultura fue transferido a un Ministro hindú y Clarke fue nombrado Director de Agricultura de las Provincias Unidas y miembro del Consejo Legislativo, empleos que desempeñó con muy pocas interrupciones durante diez años. Disponía, pues, de poderes administrativos suficientes para desarrollar al máximo los resultados de su labor como investigador científico. Los dos primeros Ministros que fueron sus jefes, Mr. C. Y. Chintamani (hoy Sir Chirravoori) y el Nabab de Chhatari, aunque de ideas políticas muy divergentes, concordaban perfectamente acerca de la necesidad de desarrollar la agricultura y ambos prestaron su apoyo más incondicional a los proyectos que les fueron presentados, mientras que en el propio Consejo, miembros de todos los colores políticos, desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, pedían una amplia extensión de las labores agrícolas. La discusión del presupuesto de agricultura era el acontecimiento del año. Desde 1921 hasta 1931, las proposiciones del Gobierno para el adelanto de la agricultura fueron aprobadas por unanimidad. Sea dicho de paso, esto es un ejemplo de lo que puede conseguir en la India, bajo un Gobierno Popular, un Departamento respaldado por eficiente labor técnica. Un buen número de los Miembros del Consejo eran poderosos terratenientes, profundamente interesados en el desarrollo de los cultivos y ellos, como tantos otros fuera del Consejo, estaban ansiosos de realizar alguna labor de importancia práctica efectiva. En consecuencia, fue acordado que se elegirían en las zonas azucareras, haciendas particulares con ayuda estatal, con el doble objeto: de demostrar en forma práctica los métodos nuevos de cultivo de la caña y de producir la gran cantidad de estacas necesarias para plantar más y más acres de las nuevas variedades. La ayuda proporcionada por el estado no era grande, alrededor de a rupies para cada hacienda. Los contratos celebrados entre el dueño de la hacienda y el Departamento de Agricultura, especificaban que el primero se comprometía a plantar una determinada superficie con la variedad Co-213, a aplicar abonos verdes al suelo y a manejar el cultivo de acuerdo con los métodos de Shahjahanpur. Se obligaba a entregar a la localidad

238 232 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA determinada cantidad de estacas a un precio prefijado. De esta manera, se conseguía la ayuda de los terratenientes con un costo muy reducido. Al mismo tiempo, la influencia del Departamento de Agricultura iba en aumento en los campos y puede decirse que los terratenientes llegaban a ser verdaderos altos funcionarios del Departamento. Diferían de los funcionarios de planta, sin embargo, en dos sentidos: 1. o tenían una influencia infinitamente superior a la de los funcionarios más capaces; y 2. o tenían un carácter extraoficial y no recibían sueldo. La contribución de los terratenientes de la India a esta labor era de la mayor importancia. Sin su activo apoyo y su espíritu público, comprobado por el hecho de poner sus haciendas a disposición del Estado, como centros locales de demostración y de propagación del material necesario para aumentar la superficie plantada, a bajo costo, el Departamento de Agricultura habría tenido que depender de sí mismo para introducir los adelantos en la práctica. En lugar de los campos de demostración, suministrados por los terratenientes con un costo mínimo, el Gobierno habría tenido que comprar tierras e instalar haciendas en cada localidad para hacer demostraciones y propagar las estacas. El costo habría sido colosal y fuera de los recursos de que disponía el Estado. En lugar de la influencia y del interés personal de los jefes nativos del campo, el Departamento de Agricultura habría tenido que depender de la labor de un ejército de empleados subalternos mal pagados, y aumentar el número de sus inspectores fuera de todo límite. El resultado habría sido una organización costosa y rígida. Todo esto se hizo innecesario gracias al admirable sistema de las haciendas particulares. La idea de emplear la buena voluntad de los terratenientes en la agricultura nació en Oudh, en 1914, cuando un número de haciendas particulares fueron organizados en los Estados de los Talukdars para demostrar el valor de los nuevos trigos de Pusa y para propagar sus semillas en gran escala. Clarke hizo extensiva esta idea a la totalidad de las Provincias Unidas y probó cómo los resultados obtenidos en una Estación Experimental podían ser difundidos con rapidez y eficiencia mediante la colaboración activa de los terratenientes. El les proporcionó una oportunidad de comprobar su valor para la comunidad la de actuar como líderes en el desarrollo de los campos, mediante ejemplos prácticos de una agricultura mejor, cuyos métodos serían copiados por sus inquilinos y vecinos: ellos aprovecharon gustosos esta oportunidad. Los terratenientes del mundo entero reaccionarán en forma similar cada vez que los Departamentos de Agricultura puedan poner a su disposición resultados de verdadero valor práctico. La magnitud de estas operaciones y la rapidez con que fueron realizadas, se harán evidentes a base del siguiente resumen de los resultados finales. En

239 BIBLIOGRAFÍA , Clarke recibió alrededor de 20 lbs. de estacas de Co-213 de Coimbatore, para su ensayo. En se produjeron de toneladas de esta variedad en las Provincias Unidas. El valor de la cosecha de caña Co-213 pagado al agricultor, al bajo precio mínimo fijado por el Gobierno para la caña de azúcar, de acuerdo con la Ley de la Caña de Azúcar de 1934, fue superior a , más de la mitad de lo cual significaba aumento de riqueza. El valor del azúcar que podía elaborarse a base de caña era de Grandes sumas fueron destinadas a sueldos de las fábricas y refinerías, salarios y dividendos, sin hablar de las utilidades realizadas por el comercio británico de maquinarias y de la influencia que tuvo sobre el mercado Británico del Trabajo, la colocación en Gran Bretaña de órdenes para proveer las nuevas fábricas con maquinarias por un valor superior a No existía el temor de una sobreproducción de azúcar en la India. Toda la nueva producción era inmediatamente absorbida por el mercado. Tenemos allí un ejemplo de economía dirigida coronada de éxito: el desarrollo de los recursos del Imperio mediante simples adelantos técnicos en la agricultura, hecho posible por la protección de un valioso mercado imperial, gracias a derechos aduaneros justos. Desde que Clarke abandonó el Departamento de Agricultura de la India, dos nuevos factores, ambos favorables, han facilitado la prosecución de los éxitos iniciales. El procedimiento de Indore ha resuelto la dificultad con que tropezaban las aldeas para obtener bastante humus para la aplicación del sistema de zanjas. La terminación del canal de Sarda y el suministro de fuerza eléctrica barata para elevar el agua de los pozos, han mejorado las condiciones del regadío. Ahora se encuentran disponibles los dos elementos esenciales para la agricultura intensiva: el humus y el agua. Sin duda, antes de mucho se podrán tener detallados informes acerca de los nuevos adelantos conseguidos por la introducción del método integral de Shahjahanpur. Las informaciones acerca del nuevo grado de perfeccionamiento alcanzado después de los hechos referidos en este capítulo, serán de gran interés. Bibliografía [1] Clarke, G., Banerjee, S. C., Naib Husain, M. y Qayum, A. Variaciones de los nitratos en el aluvión del Ganges, y algunos aspectos del problema del nitrógeno en la India. Agricultural Journal of India, XVII, 1922, pág [2] Clarke, G. Algunos aspectos de mejoramiento del suelo, en relación con la producción de cosechas. Proc. of the Seventeenth Indian Science Congress, Asiatic Society of Bengal, Calcutta, 1930, pág. 23.

240 234 CAPÍTULO 4. LA INVESTIGACIÓN AGRÍCOLA

241 Capítulo 5 Conclusiones y Sugerencias 235

242 236 CAPÍTULO 5. CONCLUSIONES Y SUGERENCIAS 5.1. Recapitulación final El suelo es el capital de las naciones: es permanente, real, e independiente de todos los factores con excepción del mercado de los productos agrícolas. El mantenimiento de la fertilidad es esencial para la conservación de este importante patrimonio. En el concepto de fertilidad del suelo se involucran, además de la agricultura propiamente dicha, las finanzas, la industria, la salud pública, la eficiencia de la población y el porvenir de la civilización misma. En este libro he tratado de hablar del suelo en sus aspectos más amplios, sin perjuicio de dedicar la debida atención al problema técnico que con él se relaciona. La Revolución Industrial, al crear una nueva demanda el hambre de la máquina y al aumentar considerablemente la población urbana, implanta un pesado tributo sobre la reserva mundial de fertilidad. Estamos presenciando una rápida disminución del capital del suelo. Esta expansión de las fábricas y de la población no habría tenido mayor importancia si los residuos de las usinas 1 y de las ciudades hubiesen sido devueltos debidamente a la tierra. Pero esto no se ha hecho, olvidándose la primera exigencia de toda agricultura, o sea que al crecimiento acelerado, debe corresponder una igualmente rápida descomposición de los residuos. La agricultura ha perdido su equilibrio, faltando el puente para unir las dos mitades de la rueda de la vida; o llenando más bien el vacío con un substituto: el fertilizante químico. Así, los suelos que no se han gastado y no están en ruinas, se envenenan lentamente. El restablecimiento y el mantenimiento de la fertilidad del suelo ha llegado a constituir un problema universal, porque en todo el mundo se ha dilapidado el capital-tierra. La señal visible y externa de la destrucción del suelo es la rapidez con que aumenta el peligro de la erosión. La transferencia del capital, en forma de fertilidad del suelo, a la cuenta de pérdidas y ganancias de la agricultura, termina con la bancarrota del suelo. La única manera de detener este proceso consiste en restaurar en las hoyas de los ríos la fertilidad de cada bancal afectado por esta enfermedad de nuestra civilización. Esta formidable tarea va a poner a severa prueba algunas administraciones de nuestro imperio. El lento envenenamiento del suelo por medio de los fertilizantes artificiales es una de las mayores calamidades que han caído sobre la agricultura y sobre la humanidad. La responsabilidad de este desastre incumbe por partes iguales a los discípulos de Liebig y al sistema económico bajo el cual vivimos. Los experimentos de la parcela de Broadbalk mostraron que el uso bien dirigido de los abonos químicos permitía aumentar las cosechas: inmediata- 1 Una usina es un recinto industrial, cuya producción dice relacionarse principalmente con la generación de energía, minería, siderurgia, refinerías, y en general, cualquier edificación en la cual se desarrolla algún tipo de especialidad industrial de grandes proporciones.

243 5.1. RECAPITULACIÓN FINAL 237 mente, la Industria se preocupó de elaborar estos abonos y de organizar su venta. La inundación del mercado inglés por alimentos baratos, producidos en cualquier parte y en cualquier forma, obligó a los agricultores de este país a olvidar los principios, tan probados por la experiencia, de la agricultura mixta, y a salvarse de la bancarrota mediante la reducción de sus costos de producción. Pero esta salvación momentánea fue pagada con la pérdida de la fertilidad. Nuestra Madre Tierra ha testimoniado su desagrado mediante el aumento constante de las enfermedades en las plantas, en los animales y en la especie humana. Para protejer a las plantas, ha acudido a la bomba pulverizadora; a vacunas y sueros para los animales; en última instancia, el ganado enfermo es sacrificado y quemado. Esta política está fallando a vista de todos. La población, nutrida con alimentos producidos en forma deficiente, tiene que ser mantenida mediante un sistema complicado y sumamente caro de específicos, consultas de médicos, dispensarios, hospitales y casas de convalecencias. Estamos creando una población C3. Esta situación puede salvarse solamente por un esfuerzo de conjunto de la comunidad. El primer paso debe consistir en convencerla del peligro y en hacerla ver la manera de salir del laberinto. Debemos divulgar ampliamente la conexión que existe entre un suelo fértil y las cosechas y ganados sanos, y, lo que es más importante, la humanidad sana. Todas las organizaciones y entidades que dispongan de bastante tierra para producir con métodos naturales sus propios cereales, verduras, frutas, leche y derivados, y carne deben hacerlo, y hay que convencerlos de que utilicen sus propios productos y enseñen al público los resultados obtenidos con alimentos frescos producidos en un suelo fértil. Hay que incluir como un tema importante de la educación escolar y familiar el conocimiento de la superioridad de sabor, de calidad y conservación de las verduras y frutas producidas con humus, sobre las obtenidas con fertilizantes artificiales. Las mujeres de Inglaterra las madres de las futuras generaciones interpondrán entonces su influencia para reformar los métodos de alimentación. Los alimentos deberán ser clasificados, vendidos al por mayor y al detalle en relación con la fertilización del suelo que los haya producido. Las comunidades urbanas (que en el pasado han crecido a expensas de] suelo) tendrán que juntar sus esfuerzos a los de la campiña inglesa (que ha sufrido una verdadera exacción) para restituir al campo sus derechos de fertilización. Todos los que alguna conexión tienen con el suelo propietarios, arrendatarios y trabajadores deben recibir una ayuda financiera para que sea posible el restablecimiento de la fertilidad. Hay que tomar medidas para salvar los campos del Imperio de las garras de una explotación exclusivamente comercial. Esto es esencial, porque el patrimonio primordial es el humano y porque una población agrícola próspera y satisfecha constituye la base más firme para la salvaguardia del futuro

244 238 CAPÍTULO 5. CONCLUSIONES Y SUGERENCIAS de la Nación. Por otra parte, si ho encontramos un medio de conciliar las necesidades del pueblo y las de las Finanzas, terminaremos inevitablemente con la ruina de ambos. Debernos evitar los errores del Imperio Romano. Una de las organizaciones que puede ayudar al campo a recobrar su valor es la investigación agrícola. Necesitarnos un tipo nuevo de investigador. La labor del futuro debe ser puesta en manos de unos pocos hombres y mujeres criados en el campo, provistos de una educación científica de primer orden, y que hayan heredado aptitudes especiales para la práctica agrícola. Cada uno debe combinar la práctica con la ciencia, y completar su preparación con viajes, porque un país como Gran Bretaña, por razones climatológicas y geológicas, no puede suministrar ejemplos suficientes de las violentas y dramáticas reacciones de los factores del crecimiento según las distintas condiciones en que éstos actúan. El estudio de los problemas agrícolas debe comenzar por el campo, no por el laboratorio. Con el descubrimiento de cuáles son las cosas realmente importantes están ganadas las tres cuartas partes de la batalla. En este trabajo, el espíritu de observación del agricultor y del obrero agrícola, que han pasado su vida en el campo, puede prestar al investigador una gran ayuda. Las ideas de los campesinos de todos los países son dignas del mayor respeto; sus métodos tienen siempre algún buen fundamento; en asuntos como el cultivo de siembras mixtas, ellos son todavía los pioneros. La constante colaboración con el agricultor y el peón de campo hará perder al investigador toda idea de falso prestigio y lo impulsará a mantener su posición sin recurrir a procedimientos esotéricos parecidos a los que usaban los sacerdotes de la antigüedad. Todos los que algo tienen que ver con el campo deben ser hermanos; el investigador del futuro diferirá del agricultor solamente porque poseerá una herramienta más, la ciencia, y una experiencia más amplia, conferida por los viajes. La situación futura del trabajador de la investigación dependerá de su éxito; de su habilidad para demostrar cómo buenas prácticas agrícolas pueden ser mejoradas todavía. Desaparecerá la ilusión de que la masa de los agricultores no adopta los métodos mejorados, una vez que su autor haya podido escribir sus ideas y resultados en el suelo mismo en lugar de consignarlos solamente en las revistas técnicas. Los dirigentes naturales del campo tal como se ha comprobado ampliamente en la India no piden nada mejor que ayudarle en su labor, una vez que se les haya presentado resultados dignos de este nombre. No habrá necesidad de ninguna organización especial para llevar al conocimiento de los campesinos los resultados de las Estaciones Experimentales. La administración de la investigación agrícola del Imperio Británico debe ser reformada; su estructura tan vasta, pesada, complicada y cara, que ha crecido en diversas etapas, debe ser aligerada. Hay que abolir las Comisiones sin eficiencia, pretextos para pérdida de tiempo. El enorme volumen

245 5.1. RECAPITULACIÓN FINAL 239 de literatura debe ser recortado. Los gastos deben ser reducidos. El dictamen de Carrel de que la mejor manera de aumentar la inteligencia de los científicos sería disminuir su número, debe ser aprovechado. La investigación aplicada a la agricultura debe ser la mejor entre las mejores. Los hombres y las mujeres capaces de realizarla no necesitan ninguna ayuda de parte de la Administración, aparte de los medios materiales para su trabajo y de la protección contra las intervenciones ajenas. Uno de los primordiales deberes del Gobierno será impedir que los investigadores formen entre ellos una organización que actúe como una barrera para el progreso. La base fundamental de las investigaciones del futuro debe ser un suelo fértil. Para empezar, hay que poner la tierra en buen estado de trabajo y observar cuidadosamente la reacción de las plantas cultivadas y de los animales ante las mejores condiciones del suelo. Las plantas y el ganado son nuestros mejores y más profundos peritos. Debernos observarlos en su labor; debemos hacerles preguntas sencillas; debemos construir una tesis a base de sus respuestas, por medios similares a los que usaba Charles Darwin en su estudio sobre la lombriz común. Otros agentes no menos importantes en la investigación, son los insectos, los hongos y otros parásitos, empleados por la Naturaleza para señalar los malos métodos agrícolas. La política actual es de destruir estos valiosos agentes y de perpetuar las plantas y los animales ineficientes que ellos hacían lo posible por remover. Mañana los consideraremos como los profesores de Agricultura de la Naturaleza y como factores esenciales en cualquier sistema racional del trabajo de campo. Otro valioso método para poner a prueba nuestros sistemas consiste en observar los efectos del tiempo sobre la variedad. Si ella denota tendencias a degenerar, algo anda mal. Si, en cambio, parece tener caracteres permanentes, nuestros sistemas de cultivo son buenos. La eficiencia de la agricultura del futuro será, pues, medida por la reducción del número de creadores de nuevas variedades de plantas. Unos pocos solamente se necesitarán, una vez que los suelos vuelvan a ser fértiles y conserven esta fertilidad. La Naturaleza nos ha proporcionado en la selva, un ejemplo que podemos copiar sin temor, para transformar los residuos en humus, la clave de la prosperidad. Esta es la base del Procedimiento de Indore. Los residuos vegetales y animales mezclados pueden ser transformados en humus por hongos y bacterias, en el plazo de noventa días, siempre que tengan agua, suficiente aire y una base para neutralizar el exceso de acidez. Como el montón de fermentación es una cosa viva, necesita tanto cuidado y tanta atención como el ganado de la hacienda; de lo contrario, no se obtendrá humus de primera calidad. El primer paso en la elaboración del humus, en países como Gran Bretaña, consiste en reformar la guanera que constituye el eslabón débil de la agricultura del Occidente. Se encuentra en la actualidad en desequilibrio

246 240 CAPÍTULO 5. CONCLUSIONES Y SUGERENCIAS biológico, porque le faltan dos cosas indispensables para producir humus: aire y celulosa. Es químicamente inestable, porque no puede mantener la cohesión entre sus componentes: el valioso nitrógeno y el amoníaco son perdidos en la atmósfera. Los centros urbanos pueden ayudar a la agricultura y a la vez ayudarse a sí mismos, proporcionando a los campesinos residuos de ciudad pulverizados para diluir el contenido de sus guaneras, y entregando a la agricultura y a los jardineros los vastos volúmenes de humus inutilizado que contienen los vertederos controlados. El aprovechamiento del humus por la planta cultivada depende en parte de la asociación inicorizal este puente vivo de hongos, que une al suelo con la savia. La Naturaleza se ha dado mucho trabajo para complementar la labor del follaje verde mediante la digestión previa de los hidratos de carbono y de las proteínas. Debemos aprovechar al máximo esta maquinaria y para ello mantener el porcentaje de humus en el suelo. Una vez realizado esto, la calidad y la salud aparecerán en las plantas y en el ganado. Se están acumulando pruebas de que tales productos sanos son un importante factor en el bienestar de la humanidad. Un ejemplo demuestra que nuestra salud no es satisfactoria. Carrel indica que en los Estados Unidos solamente, no se gastan menos de al año en cuidados médicos. Esta suma no comprende la pérdida de eficiencia causada por la enfermedad. Si el restablecimiento de la fertilidad de los campos de los Estados Unidos permitiera ahorrar solamente la cuarta parte de este pesado tributo, no habría necesidad de argumentar mucho acerca de su importancia para el porvenir de la nación americana. Si bien es cierto que el profeta está siempre a merced de los acontecimientos, me arriesgaré a terminar este libro con el anuncio de que por lo menos la mitad de las enfermedades de la humanidad desaparecerá, una vez que nuestros alimentos sean producidos en un suelo fértil y consumidos en estado fresco.

247 Capítulo 6 Apéndices 241

248 242 CAPÍTULO 6. APÉNDICES 6.1. Elaboración de humus en una plantación de Té de Bengal La hacienda de té de Gandrapara está ubicada más o menos a 5 millas al sur de los primeros contrafuertes de los Himalayas, en el distrito del Noreste de la India llamado los Dooars (las puertas del Bhutan). La hacienda tiene una superficie de acres (1.270 hectáreas), de los cuales hay acres plantados con té y además lo acres de arbustos de té para semilla. El resto del campo comprende arrozales, bosques para leña, totorales, bosques de bambúes, árboles de tung y praderas para pastos. La precipitación pluvial varía entre 85 y 160 pulgadas (2.000 a milímetros) y esta cantidad cae entre los meses de Abril a Octubre, con mucho calor y evaporación que da la impresión de brote y crecimiento general. Figura 6.1: Totorales. Los meses fríos son sumamente agradables; pero desde Marzo hasta el comienzo del monzón en junio, el chipa es horriblemente caluroso. Cerca de coolíes viven en la hacienda; en su mayoría, son originarios de Nagpur, pero se encuentran allí desde muchos años. La hacienda es bastante salubre, encontrándose ubicada en una meseta entre grandes ríos; no hay ningún riachuelo cerca de la propiedad o cruzándola. Todos los desagües son llevados a un bosque cercano y a terrenos baldíos. Los coolíes disponen de casas, agua potable, leña, remedios y atención médica libres; cuando se enferman, reciben atención gratuita en el hospital. Atención especial es dada a los casos pre y post-natales: reciben inspección semanal de un médico europeo y se les paga una prima; se lleva un control minucioso de los nacimientos y de los pesos de las guaguas y se estudia su alimentación en cada caso. La Compañía suministra leche, alimentos para guaguas y otros elementos para contribuir a la formación de una población de trabajadores sana y fuerte. Como tenemos hoy día todo registrado sobre la tierra, no tenemos por qué ser orgullosos de las aplicaciones que hemos dado a nuestros conocimientos en las ciencias naturales. El suelo, la planta, el animal y el hombre mismo, no padecen todos, acaso, bajo nuestro cuidado?

249 6.1. ELABORACIÓN DE HUMUS EN BENGAL 243 Lámina X Figura 6.2: Plano de la fábrica de humus, plantación de Té de Gandrapara.

250 244 CAPÍTULO 6. APÉNDICES El té necesita alimentación y Sir Albert Howard no se contenta con pretender que se aumente la calidad de la alimentación humana, sino que para obtener que sea lo que debe ser aspira también a que sea mejorada la calidad de los alimentos de las plantas. Es decir, considera que el problema fundamental es el mejoramiento del suelo mismo haciéndolo sano y fértil. Un suelo fértil dice, rico en humus, no necesita ningún otro fertilizante: las siembras no necesitan ninguna protección contra las enfermedades: se cuidan solas. En 1934, se inició la elaboración de humus en pequeña escala, conforme al procedimiento de Indore, recomendado por Sir Albert Howard. Se fabrica el humus a partir de los residuos de las haciendas de té. Toda la materia vegetal de cualquier naturaleza, como puede ser Ageratum, malezas, totoras y pajas para techos, hojas, etc. es cuidadosamente recogida y amontonada, para ser colocada en seguida en zanjas de fermentación, por capas, espolvoreadas con tierra orinada, a la que se ha agregado un puñado de cenizas de madera; en seguida, una capa de bostas semimolidas de tierra de corral o de piso de establos. El contenido es entonces rociado con una boquilla que pulveriza el agua; la humedad debe ser bastante, pero no exagerada. Se continúa después el carguío hasta llenar la zanja sobre un espesor de 3 a 4 pies, rociando cada capa con agua, así como se ha indicado más arriba. Para realizar todo aquello, era muy necesario contar con una central de elaboración, a fin de poder controlar debidamente el trabajo y de mantener el costo lo más bajo posible. Se construyó esta central; sus detalles aparecen en la Lámina X; comprende 41 zanjas de pies (9,50 4,60 0,92 metros); los techos que cubren estas zanjas miden pies (10 5,20 mts.), el espacio entre cada galpón es de 12 pies (4 mts.) y entre líneas de establos, 30 pies (9 mts.); igualmente 30 pies entre establos y cerco; esto permite acarrear el material en carretones directamente hasta las zanjas y, deja lugar también para almacenar el material terminado. Se colocó una cañería para agua, de 2 pulgadas, con distribución secundaria de 1 pulgada y llaves cada 54 pies, de suerte que las mangueras puedan alcanzar todas las zanjas. Se usan boquillas de pulverización fina. Los establos de ganado de la comunidad se encuentran al lado de la fábrica de humus; miden ellos pies (16,5 4,6 mts.) cada uno y pueden contener 200 cabezas de ganado vacuno. El corral, que mide pies (53 17,3 mts.), se usa también para alojamiento de los animales; hay un bebedero de canoa de 11 pies, 6 pulgadas por 3 pies de ancho, a fin de que el ganado disponga de agua en todo tiempo; las casas de los cuidadores están al lado del corral. Una oficina, una pulpería y la casa del capataz se encuentran dentro del cerco de la fábrica. El camino principal hacia los establos corre paralelo al cerco y durante la temporada fría todo el tránsito a o desde los establos pasa por este camino, donde se coloca el material que necesita ser quebrajado, cambiándolo diariamente a

251 6.1. ELABORACIÓN DE HUMUS EN BENGAL 245 medida que se necesita. El agua para la fábrica tiene bastante presión y es abundante; la llave matriz es controlada desde la oficina que se encuentra en el mismo sitio. Todas las zanjas son numeradas y se lleva un control completo del material usado en cada zanja, de su costo, de las fechas de las vueltas con sus respectivos costos, de las temperaturas, de las rociaduras, etc...; se toman los pesos solamente cuando el humus es aplicado al terreno para determinar con seguridad el número de toneladas por acre respectivamente a los arbustos de té adultos, a los criaderos, a los árboles de tung, a los semilleros o a las plantas débiles. Los establos y el corral de los vacunos reciben una cama de vegetación de la jungla, la que es retirada a medida que se necesita para cargar las zanjas. He ensayado la aireación de las zanjas mediante chimeneas de ladrillos, pero considero que unos pocos bambúes huecos colocados en las zanjas procuran una mejor aireación; esto permite aumentar la producción por zanja, ya que gracias a estos bambúes se puede aumentar la altura de la masa en fermentación hasta 4 o 5 pies (1,22 a 1,52 mts.) Debe cuidarse mucho, al cargar, de no pisar la masa; esto se consigue mediante tablones tendidos por sobre la zanja y que los coolíes utilizan como puentes. En la primera vuelta, todo el material leñoso que no ha sido quebrado por las carretas es picado con un azadón afilado, asegurando en esta forma una fermentación completa, y una diseminación pareja de la vegetación de hongos en la masa. Con esta fábrica central, se puede elaborar humus durante todo el año y el plazo normal de cada operación es generalmente de tres meses. La fábrica central permite una mucho mejor vigilancia y se obtiene humus de mejor clase. El humus elaborado al aire libre al lado de la materia prima y dejado allí para que las lluvias lo hagan fermentar, anda muy bien, pero el producto acabado no es de tan buena calidad. Por consiguiente, compensa cortar y orear el material y acarrearlo a la fábrica central, en lo posible. Durante el tiempo frío, se puede elaborar bastante humus directamente en el suelo, por el sistema de las capas delgadas. Después de la poda, se esparce humus a razón de 5 toneladas por acre, enterrándolo con azadón o rastra junto con las ramas de la poda; el volumen de estas ramas varía, pero en algunas secciones se han enterrado hasta 16 toneladas por acre junto con el humus y se están obteniendo resultados excelentes. En muchos huertos el abastecimiento de estiercol de vaca y de materia vegetal disponible no alcanza a satisfacer la demanda. Muchos agricultores tratan de suplir esta deficiencia enterrando abonos verdes y usando árboles de sombra o cualquier material en descomposición que sea dable conseguir; en todos los huertos, prácticamente se está haciendo uso de todas las formas de materia orgánica y de este modo se consigue mantener la fertilidad. Resulta significativo observar que, desde hace ya muchos años, los fabricantes de

252 246 CAPÍTULO 6. APÉNDICES abonos compuestos generalmente disponen de una serie de fertilizantes que contienen un apreciable porcentaje de humus. La importancia de suministrar a los suelos el humus que necesitan es evidente. No dispongo del espacio necesario para discurrir sobre la importante cuestión de facilitar la labor de las bacterias del suelo; pero hay que reconocer que un suministro de humus debidamente fermentado es esencial para su bienestar y sus actividades tan beneficiosas para la agricultura. Sin las bacterias del suelo, no podría existir ningún desarrollo de las plantas y por consiguiente, por muy correcta que sea la manera de usar los fertilizantes químicos según normas teóricas, si el suelo no contiene humus asimilable, tendremos cosechas desastrosas, arbustos débiles, plantas apestadas. De manera que formulamos votos para que todos los medios de suministrar humus al suelo en forma práctica y económica reciban una atención preferente por parte de aquellas personas que, hoy por hoy, modelan la opinión del mundo agrícola. A lo anterior debemos agregar la aireación del suelo por el drenaje y la sombra, y temo que muchos hacendados y compañías no hayan prestado la debida atención a esta muy importante operación en el cultivo del té. Para mantener la fertilidad debemos tener un buen drenaje, árboles de sombra, labores de cultivo de distintas clases y aplicación de abonos. El humus es esencial; los fertilizantes artificiales son un tónico, mientras que el humus es un alimento que va a la cuenta capital. Este hecho ha sido marcado en forma muy especial durante la temporada recién terminada. Desde Octubre de 1938 hasta el 20 de Abril de 1939 han caído menos de 1 1 / 2 pulgadas (37,5 mms.) de lluvia, y como consecuencia, los huertos que sufrieron más de la sequia han sido aquellos que disponían solamente de pequeñas reservas de materia orgánica. A los coolíes se les permite conservar los animales de su propiedad, los que tienen pasto libre en los campos de la Compañía, y el censo siguiente da una idea de los que hay en la hacienda: 133 búfalos, 115 bueyes, 612 vacas, 466 terneros, 21 caballos, 384 cabras, 64 cerdos: en total, animales. Durante los dos últimos años, no se han usado prácticamente fertilizantes químicos ni pulverizaciones para el control de las pestes y enfermedades: la producción de humus del año pasado fue de toneladas, habiéndose aplicado además alrededor de toneladas de hojas de bosques en fermentación. El costo de elaboración y aplicación al suelo ha sido de rupies 2/8/6 por tonelada de humus y de rupies 1/3/9 por tonelada de hojas de montaña. La transformación de los residuos vegetales y animales en humus ha sido seguida de un claro mejoramiento de la fertilidad.

253 6.1. ELABORACIÓN DE HUMUS EN BENGAL 247 La devolución al suelo de todos los residuos orgánicos en un ciclo natural es considerada por muchos científicos como la manera de obtener el té de mejor sabor y de controlar las pestes y enfermedades. El sistema de la Naturaleza, dicen ellos, es todavía el mejor. HACIENDA DE TÉ DE GANDRAPARA, BANARHAT, P. O. 18 de Noviembre de J. C. WATSON.

254 248 CAPÍTULO 6. APÉNDICES Lámina XI A B C Elaboración de humus en Gandrapara A. Galpón común, B. El tráfico carretero muele el material leñoso. C. Fermentación de las podas de té en capas delgadas.

255 6.2. ELABORACIÓN DE HUMUS EN CHIPOLI Elaboración de humus en Chipolí, Rhodesia del Sur Desde hacía muchos años se fermentaba estiercol en Chipolí; pero hasta que los métodos de Sir Albert Howard fueron conocidos y aplicados debidamente, se perdia mucho material; el producto acabado era poco satisfactorio y su costo resultaba elevado, en relación con el que se obtiene hoy. Se usaban zanjas o estercoleras profundas y el proceso funcionaba principalmente bajo condiciones anaeróbicas, con gran demora en la fermentación y pérdida de la mayor parte del nitrógeno. El estiercol fermentado se almacenaba en los corrales del ganado, o en montones compactos y al abrir la masa para transportar el producto a los huertos, la mayor parte del nitrógeno se había perdido, quedando casi intactos los pastos duros, las malezas y el material similar usado como cama de establos; de suerte que el proceso de descomposición continuaba en el suelo junto con el crecimiento de la siembra, y con gran detrimento de esta última. Al adoptarse los nuevos métodos, en Chipolí, la nueva cancha de humus ha sido dispuesta en forma muy similar a la de Indore, con cañerías de agua y llaves a intervalos regulares Y mangueras de una pulgada para rociar los montones, pudiéndose, mediante este arreglo, elaborar humus en cualquiera época del año y dentro de un plazo de tres meses. Se ha dicho que es más barato elaborar humus en montones ubicados a la orilla de los bancales en que se produce la materia prima, esperando que las lluvias suministren el agua para poner en acción los fermentos. Esto es efectivo cuando las lluvias son regulares; en caso contrario, el proceso de fermentación se interrumpe y el producto que se obtiene no resulta tan bueno. Además hay, que esperar la temporada de lluvias, lo que equivale a perder un año. He conocido temporadas en que las precipitaciones han sido mal repartidas y en que la elaboración no llegó a terminarse; los agricultores que contaban con este procedimiento para mantener la fertilidad de sus campos se encontraron en situación muy seria. El costo de una instalación de cañerías de agua es, pues, una pequeña prima de seguro que debe ser pagada para asegurar una elaboración adecuada. A mi juicio, las zanjas son superfluas, aun con tiempo caluroso. S se toma la precaución de rociar los montones cada día, ello resulta bastante para mantener el grado de humedad correcto y un trabajador puede perfectamente controlar 500 toneladas. No resulta satisfactorio rociar con baldes, pues el material no se humedece en forma pareja. La mejor manera de mantener el debido grado de humedad consiste en utilizar una boquilla pulverizadora. Se objeta que la centralización del proceso aumenta el costo de elabo-

256 250 CAPÍTULO 6. APÉNDICES ración; creo que el pequeño recargo que origina el transporte se compensa con el control más estricto de la elaboración. Además, el gasto de acarreo de materia prima disminuye al amontonar la crotalaria San o cualquier otra materia vegetal que se use y dejarla fermentar por algún tiempo; ésto reduce considerablemente el volumen. La materia prima que se emplea en la mayor proporción para hacer humus en Chipolí, es el pasto natural duro del veld: sigue en volumen la crotalaria San sembrada a propósito; y finalmente abonos verdes, residuos de cosechas, malezas, etc. En años anteriores se enterraban grandes cantidades de San, en los campos para mantener la proporción de humus, lo que daba muy buen resultado en algunas temporadas lluviosas, pero en otras, quedaban grandes cantidades de materia vegetal sin fermentar sobre el suelo o mezcladas con él y era necesario esperar hasta el año siguiente para que fermentara bien y efectuar una siembra. Ahora, se siega el San y se hace fermentar en los montones, enterrando en seguida el humus producido junto con su rastrojo, quedando así en condiciones de ser asimilado por la siembra en cuanto comienzan las lluvias. Además, el humus elaborado a base de residuos animales y vegetales combinados presenta grandes y muy evidentes ventajas sobre el humus hecho solamente a base de materia vegetal. La preparación de los montones es como sigue: se coloca una capa de residuos vegetales; se esparce sobre ella una cama impregnada de estiercol y orina y se espolvorea esta segunda capa con la cantidad conveniente de tierra y de cenizas de madera; se humedece el conjunto con la manguera y se repite la operación hasta alcanzar la altura de más o menos 3 pies (90 cms.). El largo de los montones es más o menos de 25 yardas de largo y 15 pies (5 mts.) de ancho. La temperatura sube inmediatamente y, después de unos 10 días, una vez que la vegetación de hongos se ha esparcido en toda la masa, se da vuelta al montón, agregando más agua si fuera necesario. Se hacen los montones pareados y si el volumen se reduce en forma considerable, se juntan cuando todo está listo para la segunda vuelta. Esto mantiene el volumen total de cada montón, y asegura la marcha normal del proceso, sin interrupción. Si la reacción se presenta lenta en la primera vuelta, se mezclará el material con humus de otro montón que haya recibido la segunda vuelta y que haya fermentado en forma normal. Esto provoca una inoculación y estimula el proceso de fermentación. He comprobado que una mezcla de pasto con San fermenta mejor que cada uno de estos materiales separadamente. Es frecuente desparramar el material duro sobre las carreteras para que el tránsito lo muela y desmenuce, con lo que la fermentación se realiza desde el comienzo en forma mucho más eficaz. Mejor todavía es desparramar este

257 6.2. ELABORACIÓN DE HUMUS EN CHIPOLI 251 material sobre el piso de los corrales, donde se impregna de estiercol y orina y, es triturado por las pisadas del ganado. En tal caso, lo único que se necesita es mezclar la materia prima con tierra y cenizas y humedecerla al formar los montones. La práctica de desparramar algún fertilizante fosfatado en nuestro campo, la hemos reemplazado por el agregado de este abono a los montones de humus, de suerte que ambos se agregan al suelo en una sola operación. El mejor abono fosfatado local consiste en huesos molidos: éstos contienen, además del ácido fosfórico, cerca de 4 por ciento de nitrógeno. El pasto natural seco contiene más o menos un medio por ciento de nitrógeno; éste es un porcentaje muy bajo, de tal manera que la adición de huesos molidos mejora la elaboración y no se pierde nada del nitrógeno. El agregado de hueso molido es simplemente una variante local, pero no constituye un factor indispensable para la preparación de humus. Este año, debido a las grandes lluvias, los corrales se convirtieron en verdaderos barriales; en cuanto fue posible, el piso de cama vegetal y estiercol mojados se levantó y llevó en carretas a la cancha donde se apiló en montones con una gran proporción de tierra entre mezclada. Como el material estaba tan mojado, se apretó firmemente y exudó un líquido de color obscuro. Se le dió inmediatamente vuelta y se le agregó todavía más tierra, para absorber el exceso de líquido. Después de transcurrir tres días, se le dió otra vuelta y con esto las nubes de moscas que el estiercol había traído de los corrales, desaparecieron. El calentamiento era lento por lo cual se lo volteó de nuevo; después de cada vuelta, el montón se presentaba más poroso; con la última, la temperatura aumentó rápidamente y la vegetación de hongos tomó buen desarrollo y con esto comenzó la elaboración normal del humus. Con la técnica del volteo y de la aireación de consiguiente, se evitan las pérdidas que anteriormente se nos producían debido a un almacenamiento inapropiado. Estamos muy lejos de la preparación de estiércol en los patios de haciendas de Bélgica, por ejemplo, con sus malos olores y enjambres de moscas; hay que pensar en las pérdidas que se evitarían y en el mejoramiento sanitario que se conseguiría en los campos, si se divulgaran estos sencillos principios de la fermentación. La primera pregunta de la gente que se interesa por la elaboración del humus es acerca del costo; éste depende mucho de las condiciones locales. Los factores principales son la obra de mano y la facilidad de recolección de la materia prima. Produzco tabaco y uso leña para curarlo ; mis hangares de tabaco se encuentran al lado de la cancha de humus, de suerte que tengo las cenizas inmediatamente a mi alcance. Los corrales del ganado se encuentran también vecinos a las canchas y espero en el futuro pasar por ellos todos los residuos vegetales. Hemos descubierto que el heno de San es un excelente forraje; lo emparvaremos cerca de la cancha de humus y coloca-

258 252 CAPÍTULO 6. APÉNDICES remos comederos para los bueyes de trabajo allí en los corrales; los desechos irán a los montones. Nuestros trabajos en humus son muy recientes para que nos sea posible indicar costos definitivos. Una operación que cuesta determinada suma este año, puede importar la mitad el año próximo a medida que vayamos mejorando los métodos de trabajo. Sin embargo, como indicación aproximada, podemos citar las siguientes cifras: Producción de toneladas de humus, recogiendo toda la materia prima y desparramando el humus en el bancal. Para quienes no lo saben, diré que una carreta sudafricana tiene generalmente 18 pies (6 mts.) de largo; la arrastran ocho juntas de bueyes y puede llevar una carga de 5 toneladas. Para acarrear residuos vegetales, arreglo un armazón de palos de eucaliptus, lo coloco sobre la carreta, aumentando así considerablemente su capacidad para transportar cargas voluminosas. A veces dos o tres de estos carros trabajan en el humus el mismo día, y a veces ninguno; como término medio, se puede contar con un carro ocupado constantemente durante cuatro meses. Tal carro necesita un conductor y un carretero y dos hombres más para cargar y descargar, entre todos. La obra de mano para cortar y recoger el pasto natural, las malezas, etc. puede calcularse en diez indígenas diarios durante dos meses. La crotalaria San se corta con segadora y se recoge con un rastrillo de empuje, necesitando cuatro peones durante un mes. En cuanto a la elaboración misma, bastan cuatro peones durante cinco meses. Esto da un total de días de peón. Para desparramar el humus hay personas que usan una máquina abonadora, pero, aun cuando esto da resultado, sería un procedimiento demasiado lento para nosotros.

259 6.2. ELABORACIÓN DE HUMUS EN CHIPOLI 253 Lámina XII A B Elaboración de humus en Chipoli, Rhodesia del Sur A. Vista del conjunto de la cancha de elaboración, B. Humedeciendo los montones. En Chipolí usamos tres carros simultáneamente para desparramar el humus; cada uno transporta algo más de 3 toneladas de humus. Cuatro peones llenan el carro y en cuanto este carro llega a la parcela, suben a él cuatro peones más, con palas y horquetas para desparramar el humus sobre una franja de ancho determinado, a medida que la carreta avanza lentamente. Termino medio, tomando en cuenta los bancales lejanos y los más cercanos, una carreta hace ocho viajes diarios; en esta forma, con un total de catorce peones, desparramamos algo así como 75 toneladas de humus al día. Para desparramar toneladas, necesitamos, pues, 200 días de peón. En otras palabras, la operación total, desde la corta de la materia prima hasta dejar el

260 254 CAPÍTULO 6. APÉNDICES humus desparramado en el bancal, demanda días de peón; esto significa que se necesitan dos peones durante un día para elaborar y desparramar cada tonelada de humus. A lo anterior, naturalmente, hay que agregar la mantención y la amortización de las carretas, segadoras, etc., mientras se ocupan en este trabajo, pero éste es un item muy pequeño. No se toma en cuenta a los bueyes, porque no solamente proveen materia prima, sino que, cuando han terminado su período de trabajo, se engordan y, se venden al carnicero, generalmente en algo más que su costo. Mis cañerías de agua, compradas a una mina antigua, fueron castigadas completamente en la primera temporada. Declaré no hace mucho ante el Comité de Recursos Naturales que, si la elaboración de humus se generalizaba en Rodesia del Sur, la producción agrícola del país podía duplicarse sin necesidad de cultivar nuevas extensiones. El año pasado, la cuenta de fertilizantes químicos en Chipolí fue más o menos la mitad de lo que solía ser antes, y si el estado de las siembras es una buena indicación, calculo que nuestra producción aumentará en un cincuenta por ciento. Durante esta temporada, el humus ha sido usado en huertos de citrus, maíz, tabaco, maní y papas. Uno de mis vecinos entró a elaborar humus, con mucha resistencia y lo aplicó a su plantación de tabaco: me dice ahora que este tabaco abonado es, sin comparación, el mejor de su hacienda. Algunas fotografías publicadas en el Rhodesia Agricultural Journal, muestran en forma impresionante las propiedades adquiridas por el suelo abonado con humus, para soportar la sequía. Las plantas de maíz en estos suelos no demuestran prácticamente señales de decaimiento, mientras que las de al lado, en tierra no abonada con humus, se encuentran casi secas. El humus bien preparado tiene la facultad de fijar cierta proporción de nitrógeno atmosférico. Para darle esta propiedad, es necesario elaborarlo con la mayor rapidez posible; también hay que evitar interrupciones y mantener la humedad en un término medio. Prefiero agregar a los montones más tierra de la que es estrictamente necesaria; no da más trabajo y el pequeño aumento de costo debido al transporte se compensa con la seguridad de que no se perderá nitrógeno, porque el suelo tiende a fijarlo sin dejarlo evaporar. Sabemos hasta ahora poco acerca del micorriza; pero es probable que un exceso de tierra sea favorable a esta asociación. Cuando no alcanza el humus para toda la tierra de cultivo, es preferible hacer una aplicación mediana a una mayor superficie que una aplicación fuerte a una extensión menor. Una aplicación de 5 toneladas por acre (10 a

261 6.2. ELABORACIÓN DE HUMUS EN CHIPOLI por héctarea) es sin duda un mínimo para las siembras corrientes; pero para papas y verduras, no deben usarse menos de 10 toneladas por acre (22 por hectárea) y si se dispone de los suficiente, el exceso no daña. Debemos pensar que el suelo de la Rhodesia ha perdido tanto de humus que para restaurarlo, se necesitarán aplicaciones mucho más fuertes que las que exige un suelo normal. Mientras más trabajo en la elaboración del humus, más me parece necesario que el material tenga una aireación continua y suficiente. Esto, como los hemos visto anteriormente, puede ser realizado mediante frecuentes vueltas; si esta operación se realiza con rapidez, se pierde muy poco calor y el proceso de fermentación no se interrumpe. Para mejorar la ventilación, se podrían colocar túneles o cañerías de ladrillos debajo de los montones. Pero en mi caso, con continuos cambios de lugar de los montones y con la circulación constante de las pesadas carretas entre ellos, los ladrillos se quebrarían constantemente. Cañerías perforadas y con el relieve de la perforación vuelta hacia fuera, darían probablemente buenos resultados; tendrían la ventaja de ser transportables y de poder colocarse justamente antes de armar un montón. Naturalmente, tienen el inconveniente de costar caro. Para ir más lejos aún, puede pensarse en un pequeño compresor portátil, llevado en una carretilla y similar a los que pueden mover un martillo neumático o una perforadora. Sería conectado por medio de una manguera, con un cañón de 1 pulgada perforado que termine en punta. El cañón sería introducido en el montón y se inyectaría aire; la operación podría repetirse a espacios de 3 pies (1 mt.) una de otra. En un día podría tratarse en esta forma un gran número de montones y si este método diera como resultado la fijación de algunas libras más de nitrógeno, se justificaría plenamente. Sin embargo, esto sería tal vez complicar las cosas e ir demasiado lejos por ahora. La gran atracción del método de Sir Albert Howard es su sencillez. Puede ser usado por gente primitiva en las aldeas indígenas y las herramientas más rústicas sirven tan bien como las más modernas de las haciendas grandes. Tengo el agrado de dejar constancia que el Gobierno de la Rodesia ha ordenado que la elaboración de humus ha de ser enseñada en todos los centros de instrucción de los indígenas. Gradualmente aumentará el interés por el asunto. Más de una vez, hombres de las aldeas vecinas han venido a observar cómo elaboramos humus con hierbas secas. Estamos en los albores de la era del humus. Si sus principios hubiesen sido comprendidos años atrás, habríamos evitado la desolación que podemos ahora presenciar en las llanuras centrales de los Estados Unidos. La tal ley de la devolución deficiente se aplica solamente para quienes no entienden

262 256 CAPÍTULO 6. APÉNDICES verdaderamente lo que es el suelo y no saben tratarlo como la Naturaleza ordenó que fuese tratado. Por suerte la Rhodesia es un país nuevo y la destrucción de sus suelos no ha llegado últimamente muy lejos. Si la elaboración de humus se generaliza, lo que significa reconstrucción completa del suelo y reposición de su fertilidad, aumento de su poder de almacenamiento de las lluvias y mayor capacidad de resistencia a las sequías, veremos grandes cambios en el panorama agrícola. El actual sistema, que es el de tantos, y que consiste en explotar el suelo como si fuera una mina, en lugar de trabajarlo con cuidado y cariño, en estimularlo hasta el extremo con fertilizantes químicos y en abandonarlo una vez que ha muerto, debe ser sustituido por una verdadera reconstrucción según los métodos de la naturaleza. Así solamente evitaremos el desastre del que se ven tantos ejemplos cerca de nosotros y obtendremos que el suelo produzca lo que estaba preparado para producir antes de que nuestros métodos demasiado perfectos fuesen aplicados al cultivo de la tierra. CHIPOLí, SHAMVA, Rhodesia del Sur. [Zimbabwe] 7 de Febrero de J. M. MOUBRAY.

263 6.3. HUMUS CON DESECHOS URBANOS La fabricación de humus a partir de los desechos de la ciudad y el pueblo por Sir Albert Howard, C.I.E., M. A. Ex Director del Instituto de Industria de Plantas, Indore, India Central, y Asesor Agrícola de los Estados en la India central y Rajputana. Reproducido a partir de un documento leído en el Congreso de la Salud en el Instituto Real Sanitaria celebrada en Portsmouth desde 11 a 16 julio El bosque sugiere el principio básico que subyace a la correcta eliminación de los desechos de ciudades y pueblos en los trópicos. Los residuos de los árboles y de la vida animal, se reunió con en todos los bosques, se mezclen en el suelo del bosque, y se convierten en humus a través de la agencia de hongos y bacterias. El proceso es sanitarias a lo largo y no hay ninguna molestia de cualquier tipo. Método de la Naturaleza de tratar los desechos forestales es para convertirlos en un estiércol esencial para los árboles por medio de la oxidación continua. La fabricación de humus a partir de residuos agrícolas y urbanas por el Proceso de Indore depende en el mismo principio un suministro adecuado de oxígeno a través de la conversión El Proceso de Indore El Proceso de Indore, originalmente ideado para la fabricación de humus a partir de los productos de desecho de la agricultura, ha proporcionado una solución simple para la disposición sanitaria de residuos grises sólidos (detritos) y basuras de la ciudad. El método es un proceso de compostaje. Todos los interesados en la higiene tropical encon-

264 258 CAPÍTULO 6. APÉNDICES trará una relación detallada de los principios bioquímicos que se basa el proceso de Indore, y del trabajo en la práctica del método, en los cinco artículos citados al final de esta nota Fabricación de Humus en Tollygunge, Calcuta Tal vez la mejor manera de introducir la aplicación del Proceso de Indore a los desechos de la ciudad será la de dar cuenta de la reciente labor realizada por el Sr. EF Watson, OBE, en el zanjas de terreno en Tollygunge Municipio, cerca de Calcuta. La conversión de desperdicios y excrementos del hogar en humus se realiza en pozos de ladrillo forrados, de 2 metros de profundidad, los bordes de los cuales están protegidos por una acera de ladrillo. El borde de protección está hecha de dos ladrillos puestos en llano con mortero de cemento, dos varillas de un cuarto de pulgada en la unión que sirve como refuerzo. El ladrillo superior debe sobresalir 1 pulgada sobre el hoyo para formar un labio para prevenir el escape de las larvas de mosca. Cada compartimento de la cisterna tiene una capacidad de 500 pies cúbicos y canales de aireación y drenaje que se hacen en el suelo. Los canales de aireación se cubren con ladrillos puestos con juntas abiertas, y se llevan en los extremos a las chimeneas de ventilación. Por este medio, el aire penetra en la masa en fermentación de abajo. En un momento dado estos canales se drenan en la tierra de una zona cercana. Es una ventaja en caso de tiempo húmedo, el agua salta las cantoneras de protección y desagua por éstos canales de aireación ayudando a mantener los pozos secos. El área alrededor de la fosa está protegido por suelas de ladrillo. Detalles de traba-

265 6.3. HUMUS CON DESECHOS URBANOS 259 jo de estos pozos de compostaje se muestran en la (Lámina XIII). El método de carga de los pozos es más importante, ya que el éxito depende de procedimiento correcto en este punto. Para empezar, un carro de la basura sin clasificar se vuelca en el pozo desde la plataforma de carga y se extiende con los rastrillos de arrastre (figura 6.4) para hacer una capa de 3 o 4 pulgadas de espesor. Otro carro de residuos se vuelca a continuación, sobre la capa previa, y se rastrilla desde el borde hasta el centro de la fosa, ocupando toda su anchura. La superficie se ahueca ligeramente rastrillando desde el centro a los lados. También en el lado de la carretera de acceso se rastrilla parte de la basura para recibir cualquier derrame de residuos al verter durante la noche. La mitad de la carretada de residuos sólidos grises se vuelca entonces en la pila y se riega para humedecerlo mientras con los rastrillos se remueven hasta cubrir la amplitud de la fosa. Se procede consecutivamente hasta completar la fosa. Esta operación necesita 2 días. La capa superior de la carga del primer día se debe cubrir con 2 pulgadas de basura y dejar sin mezclar con la capa subyacente. Esto ayuda a mantener la humedad y el calor uniforme en la carga mixta y para impedir el acceso de moscas. La última operación en el segundo día es hacer un espacio vacío al final en cada hoyo para su posterior giro y también para ayudar al drenaje después de las fuertes lluvias. Esto se hace mediante la eliminación de 2 pies de contenidos de un extremo volcado sobre el resto. La superficie se enrasa luego a nivel y se cubre con una capa delgada de residuos domésticos secos. Es importante la alternancia entre residuos urbanos y los sólidos grises o detritos. No hay olor en un pozo debidamente cumplimentado,

266 260 CAPÍTULO 6. APÉNDICES Lámina XIII Figura 6.3: Planificación y detalles de trabajo de los pozos de compostaje en Tollygunge, Calcuta.

267 6.3. HUMUS CON DESECHOS URBANOS 261 porque la aireación copiosa suprime efectivamente toda molestia. El olfato, por lo tanto, se puede usar como control práctico de la operación, y si se producen molestias en el personal empleado es indicador que no está haciendo la carga correctamente. Están dejando ya sea bolsas de detritos o más capas de las debidas de este material, circunstancias ambas que interfiere con aireación y producen olor. Primer Turno. Cinco días desde el principio deben ser volteado el contenido de la fosa. El objeto de este giro es para completar la mezcla y se convierta en el medio, y así destruir las larvas de mosca que se han visto desplazadas a las superficies más frías por el calor de la masa. La mezcla original de la pila, así como el giro, se realizan mejor con el rastrillo de mango largo arrastra por hombres que se guarda en las paredes de división o en un tablón cerca de ellos. Segundo Turno. Después de otros diez días, la masa se voltea una segunda vez, y para entonces todo rastro de suciedad noche habrá desaparecido. Riego. En tiempo seco puede ser necesario rociar con un poco de agua sobre la basura en cada turno. El contenido deben mantenerse húmedo, pero no mojado. En un clima muy húmedo, cuando la superficie de los pozos se mantiene continuamente fresco por la lluvia, hay mucho desarrollo de larvas de mosca en la primera fase, pero como éstas no pueden escapar y se convierte en una masa caliente, son destruidas antes de que puedan surgir como moscas, no hay resultados molestos. Las moscas, por lo tanto, son más útiles para proporcionar otro medio de control automático. La maduración del compost. Después de dos sema-

268 262 CAPÍTULO 6. APÉNDICES Figura 6.4: Rastrillo de mango largo y tridente utilizado en el compostaje. nas mas, el material se retira de los hoyos a la plataforma para la maduración. Todo el proceso, por lo tanto, requiere un mes. Las pilas de maduración de compost debe ser de 4 metros de altura, dispuestas cerca de la plataforma de carga sobre un terreno de apilamiento entre dos filas de pozos (Lámina XIV). El proceso permite el apilamiento del clasificado. Cualquier material no suficientemente descompuesto, como palos, cuero, cáscaras de coco y latas son recogidos y arrojados a un pozo adyacente para su posterior tratamiento. Los materiales inertes tales como piedras y tiestos son arrojados en las carreteras para firmes. La recolección manual es fácil en esta etapa, como el contenido de la fosa se han convertido en un compost inofensivo. El proceso de maduración se completa en un mes, cuando el humus se puede utilizar tanto para abono de la tierra sin cultivo como abono de cobertura en cultivos. Costo. El costo en capital es muy pequeño. Una población de habitantes en la India produce unos 250 metros cúbicos de desperdicios domésticos a diario, lo suficiente para mezclar todo el residuo en la noche. Esto requerirá de una fábrica de compost de dieciséis pozos de 500

269 6.3. HUMUS CON DESECHOS URBANOS 263 Lámina XIV Figura 6.5: Plano de la fábrica de compost en Tollygunge, Calcuta, después del uso de un mes.

270 264 CAPÍTULO 6. APÉNDICES metros cúbicos cada uno, un pozo que se llena en dos días (Lámina XIV). Con caminos, plataformas y herramientas de esta cuesta de Rs a Rs La producción diaria es de 150 metros cúbicos de compost final, que encuentra una fácil venta en Rs. 5 Rs. 7. En la cifra más baja de los ingresos de la venta del primer año será de aproximadamente Rs Esto cubre los gastos de trabajo. Una fábrica de este tamaño tendrá un personal permanente de cinco hombres Una instalación simple para un pueblo Cuando una comunidad rural es demasiado pobre para poseer carros de conservación o para la construcción de pozos de ladrillo forrado, el compost se puede llevar a cabo en una zanja abierta en cualquier terreno elevado, sin el uso de tabiques. La dificultad con pozos sin revestimiento es la fuga de larvas de moscas que se reproducen en las paredes de la zanja y en las pilas de maduración de compost. Esta desventaja puede ser superada, ya sea por tabicando las paredes verticales o manteniendo aves, que se alimentan de las larvas Algunos Desarrollos posteriores El uso de humus en la recogida de los sólidos grises. Hay un punto débil en estas dos aplicaciones del Proceso de Indore a los desechos urbanos. En ambos casos se recoge del suelo la noche, transportado, y en abono en el estado crudo. Esto da tiempo para que empiece y putrefacción de molestia para desarrollarse. Se puede prevenir

271 6.3. HUMUS CON DESECHOS URBANOS 265 Lámina XV Figura 6.6: Plano de una simple zanja compostaje para un pueblo. Producir el primer y segundo día de apilado y la Sección 2 listo para su llenado.

Capítulo 3: Conocimiento tradicional y científico

Capítulo 3: Conocimiento tradicional y científico MANUAL PARA EXTENSIONISTAS, PROMOTORES Y PRODUCTORES DEL CAMPO 3.1 Introducción Capítulo 3: Conocimiento tradicional y científico En todas los regiones del mundo los agricultores usan remedios caseros

Más detalles

El dilema del fósforo

El dilema del fósforo Tecnicas para la agricultura sostenible EM 8939-S-E enero de 2009 El dilema del fósforo C.L. Iida y C.C. Shock Figura 1. Una zanja de desagüe con demasiado fósforo es un sitio perfecto para el crecimiento

Más detalles

Comercio ilegal de fauna y flora

Comercio ilegal de fauna y flora PRUEBA DE MEDIO AMBIENTE PREGUNTAS DE SELECCIÓN MÚLTIPLE CON ÚNICA RESPUESTA. (TIPO I) Las preguntas de este tipo constan de un enunciado y de cuatro opciones de respuesta, entre las cuales usted debe

Más detalles

TEMA 2: El sector primario

TEMA 2: El sector primario TEMA 2: El sector primario La agricultura es el conjunto de técnicas y conocimientos para cultivar la tierra. Distinguimos varios tipos de agricultura dependiendo de la orientación económica, así encontramos

Más detalles

La investigación en la agricultura orgánica y su importancia Instituto de Investigaciones para Agricultura Orgánica (FiBL) Salvador V.

La investigación en la agricultura orgánica y su importancia Instituto de Investigaciones para Agricultura Orgánica (FiBL) Salvador V. I ENCUENTRO MESOAMERICANO Y DEL CARIBE Y III ENCUENTRO COSTARRICENSE DE AGRICULTORES EXPERIMENTADORES E INVESTIGADORES EN PRODUCCION ORGANICA 25 al 27 de agosto de 2003 - Alajuela, Costa Rica La investigación

Más detalles

Alimentos ecológicos:

Alimentos ecológicos: Alimentos ecológicos: buenos para la salud, buenos para la naturaleza En todos los países de la Unión Europea, los ciudadanos están cada vez más interesados por conocer el origen de los alimentos que consumen

Más detalles

3. Protección del suelo.

3. Protección del suelo. de cultivos en un área determinada o su repetición continuada en el tiempo crea condiciones para la aparición de plagas. De aquí que los mosaicos de plantas, los policultivos, las rotaciones de cultivos

Más detalles

La naturaleza. Debemos cuidar la naturaleza, pero rara vez nos explican por qué debemos cuidar.

La naturaleza. Debemos cuidar la naturaleza, pero rara vez nos explican por qué debemos cuidar. La naturaleza Debemos cuidar la naturaleza, pero rara vez nos explican por qué debemos cuidar. Y es que nos otros también somos parte de la naturaleza. Somos una sola cosa con ella. A veces lo decimos

Más detalles

4. PAISAJES AGRARIOS DEL MUNDO ACTUAL.

4. PAISAJES AGRARIOS DEL MUNDO ACTUAL. 4. PAISAJES AGRARIOS DEL MUNDO ACTUAL. Ya que conoces un poco los factores naturales y humanos que afectan a los paisajes agrarios y los elementos que podemos tener en cuenta para definirlos, vamos a hacer

Más detalles

Suelos. Qué son? Cómo se forman? Su importancia. De qué está compuesto? Capítulo 1. EL SUELO: de la superficie hacia abajo.

Suelos. Qué son? Cómo se forman? Su importancia. De qué está compuesto? Capítulo 1. EL SUELO: de la superficie hacia abajo. Capítulo 1 EL SUELO: de la superficie hacia abajo Suelos Objetivos: 1. Conocer que son los suelos, 2. Entender cual es su importancia, y 3. Enumerar (3) componentes del suelo y poder identificarlos. Hay

Más detalles

LOS FERTILIZANTES: MITOS Y REALIDADES

LOS FERTILIZANTES: MITOS Y REALIDADES LABORATORIO DE ANALISIS Página 1 de 6 LOS FERTILIZANTES: MITOS Y REALIDADES Traducción y Adaptación: Diogenes E. Pérez R.; M. S. Artículo extraído de: FERTILIZAR Introducción: La mayoría de las personas

Más detalles

Guía para el sondeo agroecológico de suelos y cultivos. Danilo Padilla José Gabriel Suchini

Guía para el sondeo agroecológico de suelos y cultivos. Danilo Padilla José Gabriel Suchini Guía para el sondeo agroecológico de suelos y cultivos Danilo Padilla José Gabriel Suchini Serie técnica. Manual técnico no. 112 Guía para el sondeo agroecológico de suelos y cultivos Danilo Padilla José

Más detalles

LOS ABONOS VERDES. INFORMACIÓN TÉCNICA Arturo Guanche García. Junio

LOS ABONOS VERDES. INFORMACIÓN TÉCNICA Arturo Guanche García. Junio INFORMACIÓN TÉCNICA Arturo Guanche García Junio 2012 1 Definición Entendemos por abono verde el uso de determinadas plantas, tanto individualmente como mezcladas, generalmente de crecimiento rápido, que

Más detalles

Jardinería Fácil Preparación del suelo

Jardinería Fácil Preparación del suelo E 284 2-11 Jardinería Fácil Preparación del suelo Escrito por: Joseph G. Masabni, Profesor Asistente y Extensionista especialista en Horticultura y Patrick Lillard, Extensionista Asistente Sistema de Universidades

Más detalles

AGRICULTURA CONTABILIDAD AGRICOLA

AGRICULTURA CONTABILIDAD AGRICOLA AGRICULTURA Desde el punto de vista etimológico 1, la palabra agricultura se entiende como el cultivo del campo. El concepto actual del término es, no obstante, mucho más amplio; puede definirse como la

Más detalles

EL ORIGEN DE LA AGRICULTURA Y DE LAS SOCIEDADES COMPLEJAS

EL ORIGEN DE LA AGRICULTURA Y DE LAS SOCIEDADES COMPLEJAS EL ORIGEN DE LA AGRICULTURA Y DE LAS SOCIEDADES COMPLEJAS LOS CAMBIOS CLlMÁTICOS DE LA TIERRA Y SUS EFECTOS EN LA VIDA HUMANA El modo de vida de los recolectores de plantas y cazadores de grandes animales

Más detalles

Propuesta de capacitación participativa para la mejora de la fertilización natural en áreas de tacotal en la cuenca media del río Yorkín

Propuesta de capacitación participativa para la mejora de la fertilización natural en áreas de tacotal en la cuenca media del río Yorkín Propuesta de capacitación participativa para la mejora de la fertilización natural en áreas de tacotal en la cuenca media del río Yorkín Manejo sustentable de un sitio de crecimiento secundario (tacotal)

Más detalles

Protección del agua en la finca. Carmen González. Toro. Especialista en Ambiente

Protección del agua en la finca. Carmen González. Toro. Especialista en Ambiente Protección del agua en la finca Carmen González Toro Especialista en Ambiente Mayo 2007 Introducción Fuentes de contaminación de agua Escorrentía Erosión Fuegos en pastos Mejores prácticas de manejo (BMP)

Más detalles

Aprovechamiento de residuos sólidos orgánicos mediante procesos microbiológicos en Puerto Inírida - Guainía

Aprovechamiento de residuos sólidos orgánicos mediante procesos microbiológicos en Puerto Inírida - Guainía FUNDACIÓN BIOLÓGICA AROMA VERDE APROVECHAMIENTO DE RESIDUOS SÓLIDOS ORGÁNICOS MEDIANTE PROCESOS MICROBIOLOGICOS EN PUERTO INIRIDA - GUAINÍA Marzo /2009 1. RESUMEN EJECUTIVO 1.1. DESCRIPCION DEL PROYECTO

Más detalles

INDICADOR DE DESEMPEÑO Establece relaciones entre los elementos naturales vitales, explicando sus beneficios. LOS RECURSOS DE LA NATURALEZA

INDICADOR DE DESEMPEÑO Establece relaciones entre los elementos naturales vitales, explicando sus beneficios. LOS RECURSOS DE LA NATURALEZA INSTITUCION EDUCATIVA LA PRESENTACION NOMBRE ALUMNA: AREA : CIENCIAS SOCIALES ASIGNATURA: CIENCIAS SOCIALES DOCENTE: CLAUDIA PATRICIA RIVERA GUERRA TIPO DE GUIA: CONCEPTUAL - EJERCITACION PERIODO GRADO

Más detalles

Programa de rescate conservación y protección de flora nativa en la reserva ecológica cerro de las culebras Coatepec, Veracruz

Programa de rescate conservación y protección de flora nativa en la reserva ecológica cerro de las culebras Coatepec, Veracruz Programa de rescate conservación y protección de flora nativa en la reserva ecológica cerro de las culebras Coatepec, Veracruz Área responsable: Residencia Regional de Construcción de Proyectos de Transmisión

Más detalles

CURSO DE CONSERVACIÓN DE SUELO Y AGUA EN EL SECANO: CONSTRUCCIÓN DE SISTEMAS KEYLINE

CURSO DE CONSERVACIÓN DE SUELO Y AGUA EN EL SECANO: CONSTRUCCIÓN DE SISTEMAS KEYLINE CURSO DE CONSERVACIÓN DE SUELO Y AGUA EN EL SECANO: CONSTRUCCIÓN DE SISTEMAS KEYLINE 5 al 9 de Abril 2011 1. Antecedentes y justificación Uno de los aspectos fundamentales en el desarrollo de cualquier

Más detalles

Tema 4 Teoría de Diseño y Diagnóstico Agroforestal (D&D) Francisco Leonel López Benitez Catedrático

Tema 4 Teoría de Diseño y Diagnóstico Agroforestal (D&D) Francisco Leonel López Benitez Catedrático Tema 4 Teoría de Diseño y Diagnóstico Agroforestal (D&D) Francisco Leonel López Benitez Catedrático 1 Planificación Y Organización De Un Proyecto SAF Planificación del proyecto. Elaborar el proyecto, de

Más detalles

Manejo de humedad del suelo en zonas secas

Manejo de humedad del suelo en zonas secas Manejo de humedad del suelo en zonas secas CONTENIDO 1 2 3 4 4 4 5 6 7 8 9 Introducción 1 Importancia 2 Beneficios 3 Prácticas de manejo de humedad No quema El suelo es una capa delgada compuesta de partículas

Más detalles

Los huertos escolares: una actividad útil, divertida y ecológica

Los huertos escolares: una actividad útil, divertida y ecológica 17 Los huertos escolares: una actividad útil, divertida y ecológica 1. RESUMEN Zaragoza ha sido una ciudad agrícola con distintas culturas de regadío resultado de siglos de historia, y a pesar de que el

Más detalles

La Escuela de la Comunidad de la Tierra:

La Escuela de la Comunidad de la Tierra: La Escuela de la Comunidad de la Tierra: un modelo de la vuelta a los fundamentos de la educación secundaria Por Hans C. Verhagen Traducción de Irene García Gómez Una de las principales características

Más detalles

Naciones Unidas ha designado este año

Naciones Unidas ha designado este año Agricultura familiar en Estados Unidos de América 1 James MacDonald ERS / USDA. Estados Unidos de América Naciones Unidas ha designado este año 2014 como el Año Internacional de la Agricultura Familiar

Más detalles

Hola! Me llamo Pájaro Tierra. Permítanme ustedes que les hable de su alimentación y de su futuro.

Hola! Me llamo Pájaro Tierra. Permítanme ustedes que les hable de su alimentación y de su futuro. ALiMENTOS PARA EL FUTURO Los hiperenlances que remiten a sitios Internet distintos de los de la FAO no implican, de parte de la Organización, ratificación oficial o responsabilidad respecto a opiniones,

Más detalles

Monitoreo de pasturas y vegetación natural Planilla final La planilla final se utiliza para juntar la información de todos los meses. Esta forma de presentar la información brinda un panorama amplio de

Más detalles

Finca para la producción sostenible de Alimentos.

Finca para la producción sostenible de Alimentos. Finca para la producción sostenible de Alimentos. Ing. Julia Rosa Mesa Fernández Extensionista en agricultura urbana como especialista en semilla y sanidad vegetal. Trabajó en EMA y EFI de Viñales, Cuba

Más detalles

Mayor fertilidad. Mejor cosecha. Mejorador de suelos microbiano. Líquido concentrado

Mayor fertilidad. Mejor cosecha. Mejorador de suelos microbiano. Líquido concentrado Mayor fertilidad. Mejor cosecha. Mejorador de suelos microbiano Líquido concentrado Acerca de Bontera Nuestra misión es transformar la agricultura a escala mundial mediante el conocimiento científico y

Más detalles

Empleo de compost en jardinería, restauración paisajística y recuperación de suelos degradados Domingo Merino Merino Zizurkil, 25 de junio de 2014 Importancia de la materia orgánica El suelo y sus componentes,

Más detalles

HISTORIA, GEOGRAFÍA Y CIENCIAS SOCIALES 3 BÁSICO

HISTORIA, GEOGRAFÍA Y CIENCIAS SOCIALES 3 BÁSICO HISTORIA, GEOGRAFÍA Y CIENCIAS SOCIALES 3 BÁSICO ROMA Material elaborado por: Georgina Giadrosic Reyes GUÍA N 1 El espacio de los antiguos romanos Los antiguos romanos desarrollaron su cultura en la península

Más detalles

ANEXO 3. Entrevista a Christian Mendivé, Director de la Alianza Francesa de Puebla

ANEXO 3. Entrevista a Christian Mendivé, Director de la Alianza Francesa de Puebla ANEXO 3 Entrevista a Christian Mendivé, Director de la Alianza Francesa de Puebla 1. Cuáles serían las características del modelo francés de política cultural exterior en comparación con el modelo inglés?

Más detalles

Compañero agricultor... Como has podido apreciar, manejar y consarvar adecuadamente el suelo nos permite vivir mejor, porque el suelo produce más y

Compañero agricultor... Como has podido apreciar, manejar y consarvar adecuadamente el suelo nos permite vivir mejor, porque el suelo produce más y Compañero agricultor... Como has podido apreciar, manejar y consarvar adecuadamente el suelo nos permite vivir mejor, porque el suelo produce más y por mucho tiempo. No destruyamos los recursos naturales

Más detalles

Sistema de Lombricultivo Guía de Implementación

Sistema de Lombricultivo Guía de Implementación Sistema de Lombricultivo Guía de Implementación Presentación La gestión ambiental es más que una tendencia; es el requisito esencial para el desarrollo sostenible. Por ello para la formación de nuevos

Más detalles

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO SENADO DE PUERTO RICO. P. del S. 724. 6 de mayo de 2009. Presentado por el señor Bhatia Gautier

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO SENADO DE PUERTO RICO. P. del S. 724. 6 de mayo de 2009. Presentado por el señor Bhatia Gautier ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO ta Asamblea ra Sesión Legislativa Ordinaria SENADO DE PUERTO RICO P. del S. de mayo de 00 Presentado por el señor Bhatia Gautier Referido a las Comisiones de Educación

Más detalles

ANIMALES PERSONAS. Ecosistemas AGUA PLANTAS SOL SUELO

ANIMALES PERSONAS. Ecosistemas AGUA PLANTAS SOL SUELO LUNA AIRE ANIMALES PERSONAS Ecosistemas AGUA PLANTAS SUELO SOL Determinantes de salud 1.- Estilo de vida 2.- Ambiente 3.- Sistema sanitario 4.- Herencia LUNA AIRE ANIMALES PERSONAS SALUD COMO EQUILIBRIO

Más detalles

RECOMENDACIÓN DE NAIROBI

RECOMENDACIÓN DE NAIROBI Entidad sin fines de lucro, con Personería Jurídica (N 8167) Miembro de la Federación Internacional de Traductores (FIT) Miembro del Centro Regional de América Latina (CRAL-FIT) Miembro de la Federación

Más detalles

EL BACHILLERATO INTERNACIONAL

EL BACHILLERATO INTERNACIONAL EL BACHILLERATO INTERNACIONAL El Bachillerato Internacional también conocido como Programa del Diploma del Bachillerato Internacional es un curso preuniversitario completo, riguroso y exigente, destinado

Más detalles

EL ABONADO EN AGRICULTURA ECOLÓGICA

EL ABONADO EN AGRICULTURA ECOLÓGICA EL ABONADO EN AGRICULTURA ECOLÓGICA Mariano Bueno. Autor de Como hacer un buen compost Nutrición vegetal y fertilidad de la tierra La vida toda vida- es el resultado de un largo proceso evolutivo basado

Más detalles

Etapas de la Toma de Muestra para Análisis de Suelo

Etapas de la Toma de Muestra para Análisis de Suelo Hoja: 1 de 6 Etapas de la Toma de Muestra para Análisis de Suelo No hay un método único de Toma de Muestras, debido a la diversidad de ambientes naturales y los distintos objetivos del análisis. Sin embargo,

Más detalles

UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA Escuela de Post-Grado. Estadistica Aplicada a la FORESTERIA II INDICE DE TEMAS

UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA Escuela de Post-Grado. Estadistica Aplicada a la FORESTERIA II INDICE DE TEMAS UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA Escuela de Post-Grado Estadistica Aplicada a la FORESTERIA II 2007 INDICE DE TEMAS Metodos Generales: 1. Principios basicos del diseño experimental 2. Tipos de experimentos

Más detalles

Dirección General de Administración de Bienes y Contratación Administrativa

Dirección General de Administración de Bienes y Contratación Administrativa Dirección General de Administración de Bienes y Contratación Administrativa Generamos confianza mediante el desempeño transparente y eficiente San José, 23 de marzo, 2007 DGABCA-NP- 307-07 Señores Proveedurías

Más detalles

Jean Louis Salager. Tecnología y Desarrollo: Una relación posible en Venezuela?

Jean Louis Salager. Tecnología y Desarrollo: Una relación posible en Venezuela? Jean Louis Salager Debo comenzar diciendo que tengo una cierta relación con el Parque Tecnológico porque en los últimos años nosotros logramos aquí producir, gracias a una cooperación con esta organización,

Más detalles

6El sistema agropastoril

6El sistema agropastoril SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERIA, DESARROLLO RURAL PESCA Y ALIMENTACION Subsecretaría de Desarrollo Rural Dirección General de Apoyos para el Desarrollo Rural 6El sistema agropastoril El sistema agropastoril

Más detalles

TEMA 7. HACIA UNA GESTIÓN SOSTENIBLE (II)

TEMA 7. HACIA UNA GESTIÓN SOSTENIBLE (II) TEMA 7. HACIA UNA GESTIÓN SOSTENIBLE (II) El futuro que le espera a La Tierra nos debe inquietar, ya que nos afecta directamente. Debemos preocuparnos por el agua, el aire, las plantas y los animales que

Más detalles

Rueda, disco o bastidor circular diseñado para girar sobre un eje que pasa por su centro; constituye una parte integrante de la mayoría de los

Rueda, disco o bastidor circular diseñado para girar sobre un eje que pasa por su centro; constituye una parte integrante de la mayoría de los Rueda, disco o bastidor circular diseñado para girar sobre un eje que pasa por su centro; constituye una parte integrante de la mayoría de los vehículos y sistemas de transporte terrestres. Las ruedas

Más detalles

Requerimientos Nutricionales y Cálculo de Fertilizantes

Requerimientos Nutricionales y Cálculo de Fertilizantes Requerimientos Nutricionales y Cálculo de Fertilizantes El uso de la fuente fertilizante: No se pueden esperar buenos resultados del fertilizante hasta que el agricultor sepa que clase usar y en que cantidad,

Más detalles

PROYECTO: FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES LOCALES DE RESPUESTA ANTE DESASTRES NATURALES EN EL ALTIPLANO SUD DE POTOSI ECHO/DIP/BUD/2005/03015

PROYECTO: FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES LOCALES DE RESPUESTA ANTE DESASTRES NATURALES EN EL ALTIPLANO SUD DE POTOSI ECHO/DIP/BUD/2005/03015 PROYECTO: FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES LOCALES DE RESPUESTA ANTE DESASTRES NATURALES EN EL ALTIPLANO SUD DE POTOSI ECHO/DIP/BUD/2005/03015 Rotafolio CARTILLA DE CAPACITACION PRACTICAS AGROECOLOGICAS

Más detalles

8Sistemas agroforestales

8Sistemas agroforestales SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERIA, DESARROLLO RURAL PESCA Y ALIMENTACION Subsecretaría de Desarrollo Rural Dirección General de Apoyos para el Desarrollo Rural 8Sistemas agroforestales Los sistemas

Más detalles

Jardinería Fácil Fertilización

Jardinería Fácil Fertilización E 281 2-11 Jardinería Fácil Fertilización Escrito por: Joseph G. Masabni, Profesor Asistente y Extensionista especialista en Horticultura y Patrick Lillard, Extensionista Asistente Sistema de Universidades

Más detalles

EL SUELO Rendimiento de los cultivos

EL SUELO Rendimiento de los cultivos EL SUELO Rendimiento de los cultivos Capacidad de retención del agua. Las plantas deben poder extraer agua almacenada en el suelo para producir rendimientos elevados Nutrientes Estructura del suelo. Extensiones

Más detalles

Sobre la fórmula agrícola en el País Vasco

Sobre la fórmula agrícola en el País Vasco TRABAJOS DE LAS SECCIONES SECCION AGRICOLA Sobre la fórmula agrícola en el País Vasco El terreno helechal. - Lo que produce en materia orgánica. - Su traducción en abono y su posible sustitución Entre

Más detalles

Unidad: Roma antigua y su legado. Actividad: "El origen de Roma" 7 básico Segundo semestre 2015

Unidad: Roma antigua y su legado. Actividad: El origen de Roma 7 básico Segundo semestre 2015 El origen de Roma 1 Este nombre grande de Roma, que con tanta gloria ha corrido entre todos los hombres, no están de acuerdo los escritores sobre el origen y causa por donde le vino a la ciudad. La relación

Más detalles

QUÉ ES EL COMPOSTAJE?

QUÉ ES EL COMPOSTAJE? EL AUTO- COMPOSTAJE Cada uno de nosotros genera una media de 1,6 kg de residuos cada día, de los cuales el 36% en peso son residuos orgánicos que se pueden reciclar para obtener compost. El reciclaje de

Más detalles

Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayagüez Colegio de Ciencias Agrícolas SERVICIO DE EXTENSION AGRICOLA

Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayagüez Colegio de Ciencias Agrícolas SERVICIO DE EXTENSION AGRICOLA Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayagüez Colegio de Ciencias Agrícolas SERVICIO DE EXTENSION AGRICOLA HIDROPONÍA es la ciencia que estudia el cultivo de las plantas en soluciones acuosas, por lo

Más detalles

ANEXO 3. La fabricación de papel y su impacto ambiental

ANEXO 3. La fabricación de papel y su impacto ambiental ANEXO 3 La fabricación de papel y su impacto ambiental Principales problemas del ambiente Son muchos y variados. Entre ellos podemos destacar: - El efecto invernadero, el cambio climático, las sequías.

Más detalles

El manejo del potrero

El manejo del potrero 2 El manejo del potrero Proyecto enfoques silvopastoriles integrados para el manejo de ecosistemas 3 Introducción Es conocido por todos que el pastoreo es la forma más barata que tienen los productores

Más detalles

LINEAMIENTOS GENERALES PARA EL REPOSITORIO NACIONAL Y LOS REPOSITORIOS INSTITUCIONALES.

LINEAMIENTOS GENERALES PARA EL REPOSITORIO NACIONAL Y LOS REPOSITORIOS INSTITUCIONALES. LINEAMIENTOS GENERALES PARA EL REPOSITORIO NACIONAL Y LOS REPOSITORIOS INSTITUCIONALES. Considerando lo establecido en el artículo Segundo Transitorio del Decreto por el cual se reformaron y adicionaron

Más detalles

Derechos de autor. Aplicaciones fotográficas. Paco Rosso, (AFP, CEDRO) Original:23/09/08 - Versión:27/09/08 * * *

Derechos de autor. Aplicaciones fotográficas. Paco Rosso, (AFP, CEDRO) Original:23/09/08 - Versión:27/09/08 * * * Aplicaciones fotográficas-tema III- Derechos de autor/francisco Bernal Rosso/23/09/08-1/9 Aplicaciones fotográficas Derechos de autor Paco Rosso, (AFP, CEDRO) Original:23/09/08 - Versión:27/09/08 * * *

Más detalles

elkarrizketa Texto: Nerea Haig. Fotos: Mikel Arrazola. Stephen Gliessman, profesor de la Universidad de Santa Cruz (California)

elkarrizketa Texto: Nerea Haig. Fotos: Mikel Arrazola. Stephen Gliessman, profesor de la Universidad de Santa Cruz (California) elkarrizketa Texto: Nerea Haig. Fotos: Mikel Arrazola. Stephen Gliessman, profesor de la Universidad de Santa Cruz (California) Sin la agroecología no se puede concebir un desarrollo sostenible Con estudios

Más detalles

Protegiendo el agua en la finca

Protegiendo el agua en la finca Protegiendo el agua en la finca El agua que se obtiene por medio de pozos y el agua superficial (quebradas y ríos), ambas formas nos suplen agua potable y para la recreación. Análisis de agua con informes

Más detalles

MENSAJE DE DON FREDDY MONTERO MORA

MENSAJE DE DON FREDDY MONTERO MORA 1 MENSAJE DE DON FREDDY MONTERO MORA VICEMINISTRO DE GOBERNACIÓN Y POLICÍA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA EN LA CONFERENCIA CONTINENTAL DE COMISIONES NACIONALES DE DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO DE LAS

Más detalles

ECUADOR - Desiertos verdes sobre el páramo

ECUADOR - Desiertos verdes sobre el páramo CONFLICTOS SOCIOECOLÓGICOS Explotaciones agrícolas Ficha nº 21 ECUADOR - Desiertos verdes sobre el páramo Datos básicos Ubicación Sierra Centro Provincias de Cotopaxi, Bolívar, Tungurahua, Chimborazo.

Más detalles

Capítulo 1 Descubrir las Ciencias Sociales

Capítulo 1 Descubrir las Ciencias Sociales Capítulo 1 Descubrir las Ciencias Sociales Qué hacen los científicos sociales? 1.1 Introducción Por qué son algunas personas ricas y otras pobres? Cómo puede el estudio del pasado ayudarnos a vivir mejor

Más detalles

Seguro de Vida. Nationwide y el Marco Nationwide son marcas federales de servicio registradas de Nationwide Mutual Insurance Company.

Seguro de Vida. Nationwide y el Marco Nationwide son marcas federales de servicio registradas de Nationwide Mutual Insurance Company. Seguro de Vida Nationwide y el Marco Nationwide son marcas federales de servicio registradas de Nationwide Mutual Insurance Company. Guía del Instructor Seguro de Vida Descripción de la sección: Si usted

Más detalles

22.º PERÍODO DE SESIONES. Roma (Italia), 23-27 de junio de 2014 LOS BOSQUES Y LA AGRICULTURA FAMILIAR

22.º PERÍODO DE SESIONES. Roma (Italia), 23-27 de junio de 2014 LOS BOSQUES Y LA AGRICULTURA FAMILIAR Abril de 2014 COFO/2014/4.4 Rev.1 S COMITÉ FORESTAL 22.º PERÍODO DE SESIONES Roma (Italia), 23-27 de junio de 2014 LOS BOSQUES Y LA AGRICULTURA FAMILIAR I. Las comunidades forestales, los bosques y los

Más detalles

VISITA YEGUADA DE LA CARTUJA

VISITA YEGUADA DE LA CARTUJA VISITA YEGUADA DE LA CARTUJA Desde su fundación a finales del siglo XV, el monasterio de la Cartuja se convierte en piedra angular de la crianza del caballo jerezano. Durante tres siglos, que coinciden

Más detalles

En el Cuadro 4 se pueden observar algunos síntomas que presentan las plantas por la ausencia de macronutrientes.

En el Cuadro 4 se pueden observar algunos síntomas que presentan las plantas por la ausencia de macronutrientes. A E E B Difusión: Fig. 5. Movimiento de los nutrientes del suelo hacia la planta por difusión. en una solución de suelo, los nutrientes se mueven de los puntos de mayor concentración alejados de las raíces,

Más detalles

EL DRENAJE DE SU JARDÍN

EL DRENAJE DE SU JARDÍN 2 nivel dificultad IDEAS Y SUGERENCIAS PA-IS02 CÓMO MEJORAR? EL DRENAJE DE SU JARDÍN Si tras una lluvia o después de regar abundantemente el jardín, se aprecian charcos que permanecen por más tiempo del

Más detalles

DESPUES DE LA MINA QUE?

DESPUES DE LA MINA QUE? MI VIDA VA MEJORAR CUANDO YO MISMO EMPIEZO A ESFORSARME GENERANDO CAPACIDADES DE DESARROLLO LOCAL CHILCAYMARCA 15 DE AGOSTO DEL 2008 DESPUES DE LA MINA QUE? Muchas personas aspiran a poder trabajar en

Más detalles

EMPRESA DE SERVICIOS PÚBLICOS DE ALBÁN. Nit. 814.002.262-5 Nuir 1-52019000-1 INFORME AMBIENTAL EN EL MUNICIPIO DE SAN JOSE DE ALBAN NARIÑO

EMPRESA DE SERVICIOS PÚBLICOS DE ALBÁN. Nit. 814.002.262-5 Nuir 1-52019000-1 INFORME AMBIENTAL EN EL MUNICIPIO DE SAN JOSE DE ALBAN NARIÑO INFORME AMBIENTAL EN EL MUNICIPIO DE SAN JOSE DE ALBAN NARIÑO MICROCUENCA AGUASILLAS PROBLEMAS AMBIENTALES El proceso de interacción hombre-medio comenzó cuando el ser humano apareció sobre la superficie

Más detalles

SUPLEMENTO EUROPASS AL TÍTULO

SUPLEMENTO EUROPASS AL TÍTULO SUPLEMENTO EUROPASS AL TÍTULO DENOMINACIÓN DEL TÍTULO Técnico en Producción Agroecológica --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Más detalles

Nombre Lugar y Fecha de nacimiento Correo electrónico Universidad Programa. Fecha de Inicio Fecha de Finalización

Nombre Lugar y Fecha de nacimiento Correo electrónico Universidad Programa. Fecha de Inicio Fecha de Finalización LEMA DE JOAN MARIE GODOY LIERE: PROCURAR APRENDER DE CADA EXPERIENCIA Y DE CADA PERSONA QUE NOS TOPAMOS EN LA VIDA, PERO TAMBIÉN COMPARTIR Y ENSEÑAR LO QUE SE HA APRENDIDO. Nombre Lugar y Fecha de nacimiento

Más detalles

Reforestar tierras altas de Madagascar: A (poético) lección de la Naturaleza

Reforestar tierras altas de Madagascar: A (poético) lección de la Naturaleza Reforestar tierras altas de Madagascar: A (poético) lección de la Naturaleza Posted by Alizé Carrère in Explorers Journal on December 7, 2013 UNA ladera quemada (con la ya existente, en la edad media lavaka)

Más detalles

Análisis al Artículo 5 del Modelo de la OCDE: Establecimiento permanente

Análisis al Artículo 5 del Modelo de la OCDE: Establecimiento permanente INTERNACIONAL Análisis al Artículo 5 del Modelo de la OCDE: Establecimiento permanente (3a. parte) En ediciones anteriores analizamos los primeros tres párrafos del Artículo 5 del Modelo de la Organización

Más detalles

Los suelos de Uruguay

Los suelos de Uruguay Ficha temática 6 Los suelos de Uruguay El suelo: constitución e importancia El suelo es la capa superficial de la corteza terrestre, resultante de la transformación de los materiales geológicos subyacentes

Más detalles

ESTUDIO DE LAS CONDICIONES EDÁFICAS Y FITOPATÓLOGICAS QUE DETERMINAN EL DESARROLLO DEL VETIVER

ESTUDIO DE LAS CONDICIONES EDÁFICAS Y FITOPATÓLOGICAS QUE DETERMINAN EL DESARROLLO DEL VETIVER ESTUDIO DE LAS CONDICIONES EDÁFICAS Y FITOPATÓLOGICAS QUE DETERMINAN EL DESARROLLO DEL VETIVER (Chrysopogon zizanioides) EN UN TALUD EN FRAIJANES, ALAJUELA. Objetivo: Determinar las condiciones nutricionales

Más detalles

Estudio y Análisis del Suelo

Estudio y Análisis del Suelo Estudio y Análisis del Suelo QUÉ ES EL SUELO? Es la capa superior de la corteza terrestre, situada entre el lecho rocoso y la superficie, compuesto por partículas minerales, materia orgánica, agua, aire

Más detalles

La cultura del agua, el patrimonio ancestral y valor histórico y las prácticas de convivencia con el agua

La cultura del agua, el patrimonio ancestral y valor histórico y las prácticas de convivencia con el agua La cultura del agua, el patrimonio ancestral y valor histórico y las prácticas de convivencia con el agua Juan C. Hidalgo M. Historiador-UNMSM Jueves, 5 de Junio de 2014 Lima-Perú Periodos de la Historia

Más detalles

El objeto social es requisito indispensable para

El objeto social es requisito indispensable para ANÁLISIS Objeto social en las sociedades mercantiles Debemos ser cuidadosos al redactar el objeto social, dado que éste será la pauta para considerar si las actividades de nuestra sociedad, ya sea civil

Más detalles

EL HOTEL HACIENDA DE ABAJO O UNA NUEVA APROXIMACIÓN A LA RUTA ATLÁNTICA DEL AZÚCAR

EL HOTEL HACIENDA DE ABAJO O UNA NUEVA APROXIMACIÓN A LA RUTA ATLÁNTICA DEL AZÚCAR EL HOTEL HACIENDA DE ABAJO O UNA NUEVA APROXIMACIÓN A LA RUTA ATLÁNTICA DEL AZÚCAR Enrique Luis Larroque Luis Ignacio López de Ayala Hotel Hacienda de Abajo, S.L. enriqueluis.larroque@gmail.com El Hotel

Más detalles

Autor Tercera Edición 2013

Autor Tercera Edición 2013 Artesanía La el Derecho de Autor y el La Artesanía y Derecho de Autor El presente documento elaborado de manera conjunta entre Artesanías de Colombia y la Dirección Nacional de Derecho de Autor, pretende

Más detalles

- Manejar eficientemente los nutrientes del suelo tendiendo al reciclaje de ellos.

- Manejar eficientemente los nutrientes del suelo tendiendo al reciclaje de ellos. Concepción y manejo del suelo en la agroecología Carmen Felipe-Morales Tomado de la pagina web del CLADES (Consorcio Latinoamericano de Agroecológia y Desarrollo rural) Principios para un manejo agroecológico

Más detalles

EL APOYO DE LAS AGENCIAS DE FINANCIACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN AL ACCESO ABIERTO. Frederick J. Friend JISC Consultant

EL APOYO DE LAS AGENCIAS DE FINANCIACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN AL ACCESO ABIERTO. Frederick J. Friend JISC Consultant EL APOYO DE LAS AGENCIAS DE FINANCIACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN AL ACCESO ABIERTO Frederick J. Friend JISC Consultant OSI Open Access advocate Honorary Director Scholarly Communication UCL f.friend@ucl.ac.uk

Más detalles

UNIDAD 1. Ética en la publicación científica Preguntas sobre derecho de autor 2

UNIDAD 1. Ética en la publicación científica Preguntas sobre derecho de autor 2 Curso de gestión de citas y referencias bibliográficas para las revistas científicas y académicas de acceso abierto de la Universidad Nacional de Colombia 1 UNIDAD 1. Ética en la publicación científica

Más detalles

Guía de compostaje doméstico. Compostaje Doméstico-EtxeKonpost. Contacto: Rebeca Recalde. 627 57 08 13 compostaje@gmail.com

Guía de compostaje doméstico. Compostaje Doméstico-EtxeKonpost. Contacto: Rebeca Recalde. 627 57 08 13 compostaje@gmail.com etxekonpost - Compostaje Doméstico Guía de compostaje doméstico Compostaje Doméstico-EtxeKonpost. Contacto: Rebeca Recalde. - 1 - Qué es compostar? Compostar consiste en someter los residuos orgánicos

Más detalles

ESTATUTOS DEL COLEGIO MAYOR SAN BARTOLOMÉ

ESTATUTOS DEL COLEGIO MAYOR SAN BARTOLOMÉ ESTATUTOS DEL COLEGIO MAYOR SAN BARTOLOMÉ TITULO I NATURALEZA Y FINES ARTICULO 1 De la naturaleza y fines. 1.1 El Colegio Mayor San Bartolomé es un centro de la Universidad de Salamanca que, siguiendo

Más detalles

Antecedentes y Evolución Histórica

Antecedentes y Evolución Histórica Antecedentes y Evolución Histórica L os accidentes aparecen desde la existencia misma del ser humano, en especial desde las épocas primitivas cuando el hombre para su subsistencia construye los primeros

Más detalles

INSTALAR UN HUERTO EN CASA

INSTALAR UN HUERTO EN CASA INSTALAR UN HUERTO EN CASA Guía de los pasos principales para instalar un huerto urbano en tu casa. Contenido Introducción I. Definir la ubicación y el tamaño del huerto II. Escoger el recipiente de cultivo

Más detalles

UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS NORMATIVA DE EXPURGO EN LA BIBLIOTECA DE LA UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS

UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS NORMATIVA DE EXPURGO EN LA BIBLIOTECA DE LA UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS NORMATIVA DE EXPURGO EN LA BIBLIOTECA DE LA UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS Revisada por la Junta Técnica del Servicio de Biblioteca en su reunión extraordinaria del día 10 de mayo

Más detalles

De Cuzco a Machu Picchu a pie, Camino del Inca por el Valle Sagrado del Rio Urubamba. PLANETA AGUA - Álvaro H. Pescador, 2004-2014 www.planetagua.

De Cuzco a Machu Picchu a pie, Camino del Inca por el Valle Sagrado del Rio Urubamba. PLANETA AGUA - Álvaro H. Pescador, 2004-2014 www.planetagua. De Cuzco a Machu Picchu a pie, Camino del Inca por el Valle Sagrado del Rio Urubamba PLANETA AGUA - Álvaro H. Pescador, 2004-2014 www.planetagua.org «Manco Capac, tenía el mandato divino de encontrar el

Más detalles

Declaración Universal de Derechos Humanos

Declaración Universal de Derechos Humanos Declaración Universal de Derechos Humanos Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948 Preámbulo Considerando que la libertad, la justicia y la

Más detalles

El agua en el Antiguo Egipto. Los sabores del Nilo. Introducción CAPÍTULO 3

El agua en el Antiguo Egipto. Los sabores del Nilo. Introducción CAPÍTULO 3 El agua en el Antiguo Egipto CAPÍTULO 3 Las crecidas del Nilo como fuente de vida Los sabores del Nilo Introducción La vida agrícola de los egipcios estaba adaptada a la dinámica fluvial del río Nilo,

Más detalles

Capítulo XXIV. Aspectos técnicos de los edificios

Capítulo XXIV. Aspectos técnicos de los edificios Capítulo XXIV Aspectos técnicos de los edificios 385 Tres clases diferentes de material se han usado en los edificios de Pachacamac: ladrillos de adobe secados al sol, piedra y sencilla arcilla de adobe

Más detalles

CAMBIO CLIMÁTICO Y AGRICULTURA

CAMBIO CLIMÁTICO Y AGRICULTURA CAMBIO CLIMÁTICO Y AGRICULTURA CAMBIO CLIMÁTICO Y VARIABILIDAD CLIMÁTICA Por "cambio climático" se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición

Más detalles

INFORME DE DERECHOS HUMANOS PARA ESTUDIANTES

INFORME DE DERECHOS HUMANOS PARA ESTUDIANTES I. QUÉ SON LOS DERECHOS HUMANOS? 9 INFORME DE DERECHOS HUMANOS PARA ESTUDIANTES 10 Capítulo I Qué son los derechos humanos? Introducción Seguramente hemos escuchado muchas veces que todas y todos tenemos

Más detalles

PREPARACIÓN DE SUELO. Luis Obando N. Ing. Ejec. Agropecuario INIA - Kampenaike

PREPARACIÓN DE SUELO. Luis Obando N. Ing. Ejec. Agropecuario INIA - Kampenaike PREPARACIÓN DE SUELO Luis Obando N. Ing. Ejec. Agropecuario INIA - Kampenaike Por qué es importante preparar el suelo? En forma general la preparación del suelo, conocida también como labranza, busca

Más detalles

Pasión por INVESTIGAR

Pasión por INVESTIGAR facultad Pasión por INVESTIGAR Su paciencia y curiosidad los puede mantener años intentando resolver un problema, poseen una inusual tolerancia a las críticas y gracias a su persistencia son capaces de

Más detalles